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La imprudencia del trabajador

en el accidente de trabajo:
claves jurisprudenciales

CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI*

1. IDEAS PREVIAS Sobre la concurrencia de imprudencia y la

E
posible ruptura del nexo causal propio del
l art. 115 LGSS excluye del concepto accidente de trabajo, los Tribunales tienen
de accidente de trabajo, entre otros desarrollado un importante cuerpo de doctri-
supuestos, aquél que sea debido a la na, que ha sido ya examinado en diversas
imprudencia temeraria del trabajador acci- ocasiones por los laboralistas. Las páginas
dentado, que, quebrando el nexo causal entre que siguen pretenden ser una sencilla conti-
lesión y trabajo, daría lugar entonces a que nuación a los excelentes estudios realizados
esta última se calificara como accidente no sobre este tema, desde la óptica del trata-
laboral o enfermedad común. Sin embargo, miento judicial de la materia, lo que supone
no toda imprudencia provoca esta consecuen- la máxima actualización de los criterios apor-
cia, ya que se mantiene la calificación de un tados por los Tribunales.
accidente como de trabajo cuando concurre
imprudencia profesional, que es la derivada
del ejercicio habitual de un trabajo y la con- 2. CLASES DE IMPRUDENCIA
fianza que éste inspira.
Y SU INCIDENCIA
Más allá de la delimitación teórica, existe EN LA CALIFICACIÓN
un amplio espectro de casos en los que la dis- DEL ACCIDENTE
tinción entre ambas clases de imprudencia no
está del todo clara, lo que ha ocasionado nota- Según reconocida doctrina penalista, la
bles dosis de incertidumbre judicial a este res- imprudencia –término equivalente a culpa–
pecto. El problema tiene una evidente trascen- se define por referencia a dos elementos cons-
dencia, ya que de la naturaleza que se reco- titutivos: la infracción del deber de cuidado y
nozca a la conducta negligente del trabajador la previsibilidad de resultado1. Incurre en
dependerá que se aprecie o no la laboralidad una conducta imprudente quien, de modo no
del accidente sufrido en razón de la misma.

1
COBO DEL ROSAL, M.; VIVES ANTÓN, T.S., Derecho
* Profesora Titular de Derecho del Trabajo y de la Penal, Parte General, 3ª ed., Tirant lo Blanch, 1990, pág.
Seguridad Social de la Universidad Rey Juan Carlos. 471.

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intencionado, infringe el deber de cuidado ducta usual de las personas7; en otras pala-
que personalmente le era exigible. Este deber bras, se presupone un patente y claro despre-
de cuidado implica advertir el peligro y adop- cio del riesgo y de la prudencia más elemental
tar un comportamiento adecuado en orden a exigible al menos previsor 8 . La conducta
evitar la producción del resultado2. temerariamente imprudente excede de la
normal de una persona, corriendo de modo
El art. 115 LGSS alude a dos clases de voluntario un riesgo innecesario que pone en
imprudencia: la temeraria y la profesional, peligro la vida o los bienes; sometiéndose el
que se examinan a continuación. trabajador de forma inmotivada, caprichosa y
consciente a un peligro cierto9. Así, existe
imprudencia temeraria cuando el trabajador
2.1. Imprudencia temeraria «consciente y voluntariamente contraría las
ordenes recibidas del patrono, o las más ele-
Desde el Derecho Penal se define la impru- mentales normas de precaución, prudencia y
dencia temeraria como «la omisión de la dili- cautela exigibles a toda persona normal»10.
gencia más elemental»3. El Tribunal Supre-
mo la identifica con la que «excede de la mera La imprudencia se distingue del dolo –que
imprudencia grave o con infracción de regla- igualmente rompe el nexo causal entre traba-
jo y lesión– en la intencionalidad, que está
mentos»4.
presente en este último pero no así en quien
Sin embargo, es doctrina jurisprudencial actúa con temeridad. El imprudente se com-
conocida que el concepto de imprudencia porta de tal modo «por falta de conocimientos
temeraria no tiene en el ámbito laboral la suficientes en orden al cuidado y a la obser-
misma significación que en el penal5. En el vación de las consecuencias del riesgo, que
ordenamiento de trabajo «el efecto que provo- origina la actuación impropia o inadecuada
ca su concurrencia es la pérdida de protección que da origen al propio accidente»11. En cam-
cualificada de un riesgo específicamente bio, quien actúa dolosamente rige su conduc-
cubierto», mientras que el Derecho Penal ta por «la comisión voluntaria, racional, de
tiende a proteger al colectivo social de los una actividad en orden a conseguir la realiza-
riesgos causados por conductas impruden- ción del accidente para obtener las prestacio-
nes correspondientes»12. Estas definiciones
tes6.
plantean dudas respecto del suicidio del tra-
Nuestros Tribunales mantienen que para bajador, que, más allá de su posible conside-
que concurra la imprudencia temeraria del ración como accidente laboral cuando sus
trabajador es preciso que con su comporta- motivos guardan relación con el trabajo,
miento asuma riesgos manifiestos, innecesa- algunos autores y tribunales califican de
rios y especialmente graves, ajenos a la con-
7
SSTS de 10 mayo 1988 (RJ 1988, 3595), de 18
septiembre 2007 (RJ 2007, 8446).
2
SÁNCHEZ ICART, F.J., «La imprudencia del trabajador 8
SSTS de 10 diciembre 1968 (RJ 1968, 5611) y de
en el accidente de trabajo», Hacia una legislación inte- 23 octubre 1971 (RJ 1971, 4690); STSJ Aragón, de 5
gral sobre el accidente de trabajo, Cuadernos de Derecho noviembre 2008 (AS 2009, 193).
Judicial IX-2006, CGPJ, 2007, págs. 93 y sig. 9
SSTS de 10 mayo 1988 (RJ 1988, 3596) y de 19
3
COBO DEL ROSAL, M.; VIVES ANTÓN, T.S., Derecho abril 1968 (RJ 1968, 1846). También STSJ Cataluña de 1
Penal, Parte General, 3ª ed., Tirant lo Blanch, 1990, pág. marzo 2001 (AS 2001, 1445).
472. 10
STS de 16 julio 1985 (RJ 1985, 3787).
4
STS de 10 mayo 1988 (RJ 1988, 3596). También 11
STSJ Castilla-La Mancha, de 16 marzo 2006 (AS
STSJ Cataluña de 1 marzo 2001 (AS 2001, 1445). 2006, 1494).
5
STS de 30 mayo 1998 (RJ 1998, 9206). 12
STSJ Castilla-La Mancha, de 16 marzo 2006 (AS
6
STS de 18 septiembre 2007 (RJ 2007, 8446). 2006, 1494).

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imprudencia temeraria13, aunque la persecu- de temeraria sólo tiene una conexión remota
ción consciente del acaecimiento del acciden- con el trabajo, o es un acto arriesgado o inne-
te por parte del suicida inclinaría la balanza cesario para la actividad laboral»15. Lógica-
hacia el comportamiento doloso. mente, dado que la imprudencia temeraria
rompe el nexo causal entre trabajo y lesión
Como sintetiza la STSJ Madrid de 18 sep- confiriendo naturaleza común al accidente,
tiembre 2006 (AS 2006, 3428), los Tribunales debe ser de apreciación restrictiva16, al igual
se refieren a la imprudencia temeraria utili- que sucede con la fuerza mayor y el dolo17.
zando expresiones como «una imprudencia
personal temeraria», «una evidente temeri-
dad», «una falta de las más rudimentarias 2.2. Imprudencia profesional
normas de criterio individual» o «una temera-
ria provocación o asunción de un riesgo inne- El art. 115 LGSS define la imprudencia
cesario, con la clara conciencia y patente profesional como aquélla que es consecuencia
menosprecio del mismo» o «una imprudencia del ejercicio habitual de un trabajo y se deri-
de tal gravedad que notoriamente revele la va de la confianza que éste inspira por la
ausencia de la más elemental precaución... repetición de unos mismos actos18. Se trata de
sin esa elemental y necesaria previsión de un
riesgo posible y la inmotivada, caprichosa o
consciente exposición a un peligro cierto»; 15
STSJ Madrid de 18 septiembre 2006 (AS 2006,
«una temeraria e inexcusable imprevisión del 3428), citando STS de 11 marzo 1976.
16
SSTSJ Castilla-La Mancha de 16 marzo 2006 (AS
siniestro... sin observar las más elementales
2006, 1494); Cataluña de 7 julio 2007 (AS 2007, 529).
medidas de precaución que el hombre menos Hacen referencia a esta interpretación restrictiva MENÉN-
previsor adoptaría»; una «imprudencia con- DEZ SEBASTIÁN, P. y VELASCO PORTERO, T., «El accidente de
tra todo instinto de conservación de la vida y trabajo en la más reciente jurisprudencia», Actualidad
contraviniendo las órdenes recibidas»; con Laboral núm. 10, 2008, tomo 1, pág. 1194.
17
Hacen referencia a la interpretación restrictiva de
«conciencia del riesgo y ausencia de la más
las causas que excluyen la calificación del accidente
elemental precaución». como de trabajo: SÁNCHEZ ICART, F.J., «La imprudencia
del trabajador en el accidente de trabajo», Hacia una
Respecto de la incidencia de la impruden- legislación integral sobre el accidente de trabajo, Cuader-
cia temeraria en la calificación del accidente, nos de Derecho Judicial IX-2006, CGPJ, 2007, págs. 93 y
el Tribunal Supremo, haciéndose eco de lo 97; RÍOS MESTRE, J.M., «Accidente de trabajo y culpa del
dispuesto en el art. 115 LGSS, confirma que trabajador», Aranzadi Social (Presentación), 2000;
MATEU CARRUANA, M.J., «El alcance de la presunción con-
aquélla rompe el nexo causal entre la lesión y
tenida en el art. 115.3 de la LGSS y la calificación como
el trabajo14. Teniendo en cuenta las carac- laborales de los accidentes acaecidos en el lugar y
terísticas configuradoras de esta clase de durante el tiempo de trabajo», Aranzadi Social núm. 13,
imprudencia, puede decirse que «la impru- 1999, pág. 50.
dencia es exonerante si el acto es grave, anor-
18
STS de 18 septiembre 2007 (RJ 2007, 8446).
Relata RÍOS MESTRE los primeros antecedentes jurispru-
mal y extraordinario, y no guarda relación
denciales sobre lo que luego sería la imprudencia profe-
alguna con el trabajo; si consistió en una sional: La STS de 21 de octubre de 1903 enjuició el
imprudencia extra profesional, o si, además supuesto de un obrero fontanero que bajó a una zanja
apoyándose en los codales, y fallando uno de éstos, cayó
al fondo. El empresario intentó exonerarse de su respon-
13
Apoyándose en doctrina de suplicación, BUENDÍA sabilidad en base a la culpa del trabajador, y de demos-
JIMÉNEZ, J.A., «Artículo 115», Comentarios a la Ley Gene- trar su propia diligencia, denegando el Tribunal la
ral de la Seguridad Social (A.V. Sempere Navarro, Dir.), indemnización correspondiente a la viuda. También cita
Laborum, 2003, pág. 553. la STS de 7 de junio de 1905, en la que se planteaba el
14
STS de 18 septiembre 2007 (RJ 2007, 8446); STSJ caso de un carretero que se accidentó al bajarse del
Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 (AS 2007, 1577). carro que conducía. Se aprecia un cambio ya en la

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aquellos supuestos en los que las tareas del Aunque el art. 115 LGSS alude únicamen-
trabajador se le vuelven monótonas al resul- te a la imprudencia temeraria y a la profesio-
tarle habituales, de modo que no es conscien- nal, una parte de la doctrina científica y judi-
te del riesgo al que puede verse expuesto en la cial destaca otra clase de conducta impruden-
ejecución de sus funciones; considerando te que ha de ser tenida en cuenta: la denomi-
razonablemente improbable que acaezca un nada imprudencia simple. Se trata de la que
accidente 1 9 . Ello lo conduce a pérdidas comprende conductas derivadas del cansan-
momentáneas de atención susceptibles de cio, los despistes o las distracciones, tal como
causar el accidente20. En definitiva, en la sugiere el art. 15.4 LPRL con la alusión a
«imprudencias no temerarias». En la impru-
imprudencia profesional reside «una excesiva
dencia simple, «si bien no se agotan todos los
confianza del empleado en su actuación, como
actos necesarios para evitar un peligro, éste
consecuencia del ejercicio habitual de su tra-
no se quiere o pretende sufrir, sino que se
bajo, debido a una disminución del control
incurre en el mismo por una negligencia o
consciente de su actuar, sustituido por un
descuido»22. Podría identificarse con la «con-
automatismo inconsciente. Tal conducta se
ducta poco cuidadosa del trabajador, pero, en
inserta en una serie de circunstancias como cualquier caso, exenta de temeridad y, como
la reiteración de actuaciones semejantes en contraposición a la imprudencia profesional,
ocasiones anteriores sin que se produjera desvinculada de la prestación de servicios»23.
ningún daño,... en definitiva la falta de una En suma, se trataría de la conducta contraria
conciencia del riesgo asumido»21. a la «usual en personas razonables y sensatas
en vista de las circunstancias del caso»24.

dirección de distinguir la imprudencia temeraria de la Estamos ante un concepto más frecuente-


profesional, en la STS de 30 de octubre de 1917, sobre mente utilizado para justificar las lesiones
un trabajador machacador de piedra que pierde el ojo
sufridas por un trabajador durante sus des-
por no haber utilizado anteojos protectores. El Tribunal
considera que se trata de un accidente de trabajo decla- plazamientos in itinere, ya que en tales casos
rando que «aunque el hecho productor del accidente no cabría hablar estrictamente de impruden-
implique cierta imprudencia, derivada de la habituali- cia profesional25.
dad en el trabajo, no siendo manifiesto que obrara el
lesionado maliciosa e intencionalmente, no excusa
aquella negligencia de las responsabilidades que la Ley
impone al patrono» [«Accidente de trabajo y culpa del sean debidos a un acto involuntario o a negligencia inex-
trabajador», Aranzadi Social (Presentación), 2000]. cusable de la victima o resultado de fuerza mayor, como
19
STSJ Castilla-La Mancha de 16 marzo 2006 (AS consecuencias naturales, hechos inherentes a la explota-
2006, 1494). ción industrial’. Será la Ley de 10-1-1922 la que esta-
20
MELÉNDEZ MORILLO-VELARDE, L., «¿Impide la inges- bleciera expresamente que el accidente debido a una
ta de drogas con motivos terapéuticos la calificación de imprudencia profesional del accidentado no exonera al
un accidente de tráfico como accidente de trabajo in iti- empresario de responsabilidad, interpretándose restric-
nere?», Aranzadi Social núm. 13, 2008. tivamente la exclusión de responsabilidad de los empre-
21
STSJ País Vasco de 3 marzo 1998 (AS 1998, sarios, la cual sólo se produce por una imprudencia del
1287). Como indica la STSJ Madrid de 18 septiembre accidentado no relacionada con su trabajo».
2006 (AS 2006, 3428), «la Ley de Accidentes de Trabajo
22
STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 (AS
de 30 de enero de 1900, recogió la teoría de la respon- 2007, 1577).
sabilidad objetiva, según la cual, en palabras de la Expo-
23
MELÉNDEZ MORILLO-VELARDE, L., «¿Impide la inges-
sición de Motivos, ‘las Leyes de los países que pueden ta de drogas con motivos terapéuticos la calificación de
servirnos de modelo... han resuelto prácticamente el un accidente de tráfico como accidente de trabajo in iti-
problema jurídico que la responsabilidad en los acci- nere?», Aranzadi Social núm. 13, 2008.
dentes producidos con ocasión del trabajo industrial
24
ALONSO OLEA, M.; TORTUERO PLAZA, J. L., Institucio-
entrañaba, y separándose de los principios y disposicio- nes de Seguridad Social, Civitas, 2002, pág. 83.
nes insuficientes del Derecho común, han considerado
25
MELÉNDEZ MORILLO-VELARDE, L., «¿Impide la inges-
esos accidentes, salvo en los casos en que notoriamente ta de drogas con motivos terapéuticos la calificación de

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Sin embargo, en algunos pronunciamien- acto de temeridad, aquí se convierte en


tos se identifica la imprudencia profesional imprudencia profesional29. Por ello la doctri-
con la simple, aludiendo a términos alternati- na señala la complejidad que entraña la dis-
vos que recogen una misma realidad26. De tinción práctica entre ambas clases de impru-
algún modo es también lo que hace el Tribu- dencia, siendo que la temeraria puede quedar
nal Superior de Justicia de Andalucía, con absorbida por la profesional, de tal modo que
sede en Sevilla, cuando utiliza la expresión «imprudencias temerarias en el sentir común
«imprudencia profesional simple», en este pueden no serlo en el contexto profesional»30.
caso para aludir a la conducta en que incurre
En cuanto a la incidencia de la impruden-
el trabajador que, «ante la inminencia del
cia profesional en la calificación del acciden-
riesgo que acompaña a su actuación, se cree
te, mantiene el art. 115 LGSS que la misma
capaz de superarlo con la propia capacidad y
no rompe el nexo causal entre el accidente y el
habilidad personal, o no le ha prestado la
trabajo, a diferencia de lo que ocurre con la
debida atención, por hallarse atenuada su
temeraria31.
voluntad, y en su caso sus movimientos refle-
jos, por la repetición del mismo acto, la facili- También en estos casos, evidentemente,
dad en que en otras ocasiones lo ha superado debe huirse de las valoraciones generales,
felizmente, o porque confiaba en su suerte siendo la apreciación de la imprudencia pro-
que le permitiría superarlo sin daño perso- fesional un supuesto de concreción casuística.
nal»27.

Se ha planteado si la imprudencia profe-


3. SUPUESTOS CONCRETOS
sional, esa que deriva de la confianza que el
trabajador tiene en que conseguirá superar
3.1. Algunos casos de imprudencia
los riesgos de su actividad con la propia capa-
temeraria
cidad y habilidad personal, puede en algún
caso ser temeraria, si el empleado omite las
Los pronunciamientos judiciales nos ofre-
más elementales normas de precaución de
cen múltiples ejemplos de imprudencia teme-
modo consciente. La respuesta a esta cues-
raria, que ayudan a entender mejor la propia
tión, que en principio parecería afirmativa,
noción y sus efectos sobre el nexo causal del
debe ser, no obstante, negativa. La impru-
accidente.
dencia temeraria ha de tener por causa moti-
vos extralaborales28; si el empleado se coloca Así, puede citarse el caso del trabajador
en posición de alto riesgo en interés de una que se encontraba efectuando las tareas de
mejor o más rápida realización de su trabajo instalación y fijación de las barandillas pro-
o para conseguir mayores rendimientos labo- tectoras perimetrales de uno de los laterales
rales, lo que en cualquier otro ámbito sería un de la primera planta de una nave. En un

un accidente de tráfico como accidente de trabajo in iti-


nere?», Aranzadi Social núm. 13, 2008.
29
SÁNCHEZ ICART, F.J., «La imprudencia del trabaja-
26
STSJ Castilla-La Mancha de 16 marzo 2006 (AS dor en el accidente de trabajo», Hacia una legislación
2006, 1494). integral sobre el accidente de trabajo, Cuadernos de
27
STSJ Andalucía, Sevilla, de 22 enero 2009 (AS Derecho Judicial IX-2006, CGPJ, 2007, pág. 115.
2009, 313).
30
ALONSO OLEA, M. y TORTUERO NAVARRO, J.L., Insti-
28
STS de 11 marzo 1976 (RJ 1976, 1204). SÁNCHEZ tuciones de Seguridad Social, Civitas, 1995, pág. 79,
ICART, F.J., «La imprudencia del trabajador en el acciden- citado por LUJÁN ALCARAZ, J., «Sobre la noción de acci-
te de trabajo», Hacia una legislación integral sobre el dente de trabajo, a propósito de la imprudencia temera-
accidente de trabajo, Cuadernos de Derecho Judicial IX- ria del intento de suicidio», Aranzadi Social vol. III, 1997.
2006, CGPJ, 2007, pág. 98.
31
STS de 18 septiembre 2007 (RJ 2007, 8446).

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momento salió de la cesta porta-personas que sufriendo importantes lesiones. Su conducta


le había elevado hasta la posición que ocupa- ha de calificarse como imprudencia profesio-
ba, accediendo a la primera planta, preci- nal «al no valorar debidamente el riesgo de la
pitándose al vacío de forma súbita e inespera- acción, por mera confianza y también con la
da desde una altura de 6 metros. El Tribunal falta de formación e información en su acceso
considera que se trataría de una imprudencia al puesto de trabajo concreto»35.
temeraria al haber abandonado la cesta por-
También puede citarse el supuesto del
ta-personas por un exceso de confianza, reali-
albañil que, junto con otro compañero, inten-
zando una maniobra improcedente32.
taba quitar un andamio del lugar donde se
Otro caso de imprudencia temeraria es el encontraba en la obra de construcción objeto
del trabajador que entra en la nave de la de la prestación de servicios. Tras quitarse el
empresa tras haber estado en la calle cargan- cinturón de seguridad y próxima la grúa que
do un camión. Ve a compañeros alrededor de había de trasladarlo, desengancharon el
un cubo metálico en cuyo interior había andamio con intención de engancharlo des-
encendida una fogata de poca intensidad y, pués a la grúa, momento en el cual el anda-
como venía con frío, vierte disolvente sobre el mio –que previamente habían apoyado sobre
fuego, lo que le ocasiona graves quemaduras. la maquinaria de protección– se descolgó,
El Tribunal mantiene que el trabajador uti- cayendo ambos trabajadores al suelo y
lizó de forma imprudente un producto alta- sufriendo lesiones. El trabajador disponía de
mente inflamable, lo que ha de calificarse casco, botas de seguridad y cinturón de segu-
como un acto temerario33. ridad y recibió manual con instrucciones de
seguridad laboral (formación teórica). En la
También cabe citar el supuesto del traba- operación no se hallaba presente el encarga-
jador que se accidenta al salir de su casa sal- do. «El nexo causal entre el daño sufrido por
tando por el balcón, por estar la puerta del el actor y aquella falta de protección y control
domicilio bloqueada. Se considera que esta por parte de la empresa, no pudo verse roto
conducta «comporta la omisión de las míni- por la conducta del operario, que si bien pudo
mas normas de prudencia, asumiendo un ser imprudente, no fue temeraria, sino enca-
riesgo manifiesto»34. minada a agilizar su labor, en beneficio de la
empresa»36.

Otro caso de imprudencia profesional es el


3.2. Algunos casos de imprudencia
del trabajador con más de ocho años de expe-
profesional
riencia en el manejo de carretillas elevado-
ras, que se lesiona al realizar un giro brusco a
En los siguientes supuestos se aprecia la
elevada velocidad circulando hacia atrás37.
concurrencia de imprudencia profesional, o al
menos no temeraria: La imprudencia profesional está también
presente en el supuesto del trabajador que
Así, el caso del trabajador que intenta lim-
estaba cambiando las placas magnéticas y las
piar con la mano unas virutas próximas a la
bobinas en una central hidroeléctrica y se
fresa con la máquina en funcionamiento,
ausenta para ir al servicio. Cuando estaba

32
STSJ La Rioja de 20 diciembre 2006 (AS 2007,
1052).
35
STSJ Andalucía, Sevilla, de 22 enero 2009 (AS
33
STSJ Castilla y León, Valladolid, de 13 diciembre 2009, 313).
2007 (AS 2007, 485). 36
STSJ Islas Canarias, Las Palmas, de 4 junio 2008
34
STSJ Andalucía, Granada, de 24 enero 2007 (AS (AS 2008, 1919).
2007, 3288). 37
STSJ Aragón, de 17 junio 2008 (AS 2008, 2427).

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volviendo, en lugar de ir directamente a su rario acciona la máquina desde el suelo y no


puesto de trabajo se desvió a otra zona para lo corrige41. Este último dato es importante
coger un rollo de trapos que habían dejado porque la permisividad del empresario frente
más lejos. Para llegar a esa zona lo hizo por el a una conducta riesgosa impide considerar
camino más corto, caminando por el aro de la esta última como imprudente42.
turbina; perdió el equilibrio, sin saber la
Téngase en cuenta que, normalmente, se
razón, precipitándose al suelo desde una
exime de la consideración de conducta negli-
altura de tres metros y medio, lo que le pro-
gente al trabajador que actúa con ignorancia
vocó importantes lesiones. El Tribunal con-
de los peligros inherentes a su labor por falta
cluye que la extensa experiencia laboral del
de formación o información, salvo que el ries-
trabajador en la misma empresa y actividad
go sea evidente por sí mismo43. En este senti-
fue decisiva para que pudiera tener lugar el
do, puede citarse un pronunciamiento del Tri-
accidente38.
bunal Superior de Justicia de Extremadura,
Igualmente cabe citar el caso del trabaja- sobre el accidente que sucede cuando el tra-
dor con antigüedad de más de treinta años bajador cargaba sacos de carbón en la plata-
que manejaba una máquina Tupi, conociendo forma de un camión, utilizando para ello una
perfectamente sus riesgos y funcionamiento, carretilla operadora, y en un momento dado,
y que sufrió un accidente por prescindir de su al frenar el vehículo, o bien por exceso de
velocidad de éste, o bien por un defectuoso
protección. El Tribunal califica su conducta
acondicionamiento de la carga, ésta se le cayó
generadora del accidente como errónea y
encima. El empresario no había realizado
negligente, pues el trabajador se comportó de
evaluación de riesgos, ni planificación de la
tal manera por razones de comodidad en la
actividad preventiva en la empresa, ni había
manipulación39.
formado e informado a sus trabajadores de
Otro ejemplo es el del trabajador que ope- los riesgos existentes para su vida y seguri-
raba una grúa y que no trató de salir de la dad en cada puesto de trabajo. La impruden-
misma por el acceso correcto, sino por otro, cia del trabajador en el manejo de la carreti-
que en la práctica utilizaban siempre todos lla y su carga queda neutralizada por la falta
los operarios por suponer una menor dificul- de formación, «pues mal puede emplear el
tad y peligro. Al salir por el lugar incorrecto trabajador correctamente los equipos de tra-
sufrió un accidente. El Tribunal Supremo bajo si no ha sido formado para su empleo y
mantiene que la conducta del trabajador desconoce los riesgos que entrañan los mis-
constituye mera imprudencia profesional40. mos»44.

Obsérvese también el caso del trabajador


que conduce un chimpín, encendiéndolo des-
de el suelo para ahorrar tiempo, lo que oca-
siona un accidente. No consta que recibiera
formación para estos trabajos, y la máquina
no contaba con topes ni con el freno echado.
41
STSJ Galicia de 12 noviembre de 2008 (AS 2009,
772).
Además, la conducta del trabajador responde 42
PÉREZ CAPITÁN, L., La imprudencia del trabajador
a una orden del capataz, que ve cómo el ope- accidentado y su incidencia en la responsabilidad empre-
sarial, Aranzadi, 2009, pág. 30.
43
PÉREZ CAPITÁN, L., La imprudencia del trabajador
38
STSJ Castilla y León, Valladolid, de 25 junio 2008 accidentado y su incidencia en la responsabilidad empre-
(AS 2008, 2358). sarial, Aranzadi, 2009, pág. 26.
39
STSJ Cataluña de 6 marzo 2006 (AS 2006, 2603). 44
STSJ Extremadura de 9 febrero 2006 (AS 2006,
40
STS de 16 julio 1985 (RJ 1985, 3787). 338).

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3.3. Especial referencia septiembre de 200749, en la que el accidente


a los accidentes de tráfico se produjo cuando el trabajador, conduciendo
y a la alcoholemia una moto con la que se dirigía al trabajo, llegó
a una rotonda y se detuvo ante un semáforo,
Una parte importante de los pronuncia- aunque inició la marcha antes de que se
miento recaídos en materia de accidente de encendiese la luz verde, resultando atropella-
trabajo e imprudencia del trabajador versan do por un vehículo que circulaba en el cruce.
sobre acontecimientos acaecidos in itinere o El Tribunal alude en estas circunstancias a
en misión, mediando la infracción de normas una imprudencia temeraria del motorista.
de circulación por parte del accidentado.
Otro caso de imprudencia temeraria es el
Al respecto, el Tribunal Supremo mantie- del trabajador que sufrió un accidente de trá-
ne que «la simple infracción de las normas fico cuando conducía una motocicleta en
reguladoras del tráfico no implica, por sí sola, dirección prohibida y, al llegar a una con-
la aparición de una conducta imprudente fluencia de calles, se topó con el vehículo con-
calificada de temeraria, pues es obvio que no trario que no pudo esquivarlo. El Tribunal
todas ellas tienen el mismo alcance e intensi- Supremo aprecia la concurrencia de impru-
dad, debiendo analizarse en cada caso concre- dencia temeraria «desde el momento en que
to las circunstancias de hecho que concurren el operario asumió indudablemente riesgos
en el supuesto litigioso en relación con las manifiestos, innecesarios y especialmente
particularidades que rodean la conducta del graves ajenos al usual comportamiento de las
trabajador que ha de valorarse a los efectos personas, con conocimiento además de que en
de encuadrarla como temeraria o no»45. Las aquellos momentos circulaba en sentido con-
circunstancias concurrentes son de aprecia- trario a la dirección obligatoria, lo que supone
cion inicial del juzgador en cada caso concre- un desprecio del riesgo —para él y para otros
to, sin que sean posibles las declaraciones con usuarios de la vía pública— y la omisión de la
vocación de generalidad46. diligencia más elemental exigible»50.

Justamente el elevado casuismo que reina Resulta evidentemente temeraria la con-


en esta materia provoca que supuestos muy ducta del trabajador que conducía un ciclo-
similares reciban un tratamiento diferente motor en el tiempo del bocadillo para comprar
en cuanto a la calificación de la imprudencia alimentos para sí y sus compañeros, colisio-
del trabajador accidentado. Por ejemplo, el nando con un turismo, a resultas de lo cual
Tribunal Supremo consideró, en 1988, que falleció. El trabajador conducía a velocidad
saltarse un stop o un semáforo en rojo no era excesiva y haciendo equilibrio en una sola
rueda, no tenía seguro ni permiso de conducir
imprudencia temeraria47, y en 2007 que sí lo
motocicletas y llevaba el casco desabrocha-
es48. Este último caso es el de la STS de 18 de
do51.

45
STS de 22 enero 2008 (RJ 2076), analizada por
GARCÍA PAREDES, M.L., «Accidente de trabajo: impruden-
cia temeraria», Actualidad Laboral núm. 17, 2008, tomo terística de la Jurisprudencia reciente?», Aranzadi Social
2, pág. 2092. También STS de 18 septiembre 2007 (RJ núm. 17, 2007.
2007, 8446). 49
Citada por MENÉNDEZ SEBASTIÁN, P. y VELASCO POR-
46
STS de 31 marzo 1999 (RJ 1999, 3780). TERO, T., «El accidente de trabajo en la más reciente juris-
47
STS 10 de mayo de 1988 (RJ 3595). prudencia», Actualidad Laboral núm. 10, 2008, tomo 1,
48
STS de 11 septiembre 2007, citada por CARDENAL pág. 1194.
CARRO, M., «El suicidio como accidente de trabajo en la 50
STS de 22 enero 2008 (RJ 2076).
STS 25 septiembre 2007: ¿se anuncia una modificación 51
STSJ Andalucía, Málaga, de 2 marzo 2006 (AS
en la interpretativa restrictiva del art. 115 LGSS carac- 2006, 3103).

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CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI

En cambio, no se aprecia imprudencia propia de una distracción del trabajador en el


temeraria en el supuesto del conductor de incumplimiento de deberes básicos de velar
camión que colisionó por alcance con una por la seguridad e integridad física»53. Aquí,
serie de vehículos que se hallaban detenidos además, la eventual imprudencia sería del
con motivo de la realización de unas obras en compañero y no del propio trabajador acci-
la calzada. Del atestado instruido al efecto dentado.
por la Guardia Civil se desprendía que no
Otro supuesto de imprudencia profesional
existían huellas de frenada del camión en la
es el del conductor que manejaba un semirre-
calzada y se apuntó como causa posible del
molque frigorífico de la empresa, sin llevar
siniestro la somnolencia del conductor falleci-
puesto el cinturón de seguridad, sobrevinien-
do. La señalización de las obras no era correc-
do el accidente cuando tomó el carril de desa-
ta, pudiendo inducir a confusión. El Tribunal
celeración con exceso de velocidad. Quedó
mantiene que «ni la posible somnolencia del
constancia en el informe técnico elaborado
conductor del camión, ni el hecho de que cir-
por la Guardia Civil de que la causa funda-
culara por encima de los 40 km/h en el
mental del suceso había sido tal exceso de
momento del impacto, son constitutivas de velocidad, al deber de circular a 40 km/h y
imprudencia temeraria (...), por cuanto la hacerlo a 90 km/h. El camión llevaba un
deficiente disposición de las señales de tráfico sobrepeso de 423 kg por encima del permiti-
podía, cuando menos, inducir a cierta confu- do. Mantiene el Tribunal Supremo que el
sión, como lo muestra el dato de que los tres exceso de velocidad al tomar la curva, «en un
camiones implicados en el accidente circula- conductor profesional que había circulado ya
ban a la altura del punto kilométrico 590 por 140 km desde el punto inicial del recorrido,
encima de los 80 km/h. No se ha probado que no revela por sí sola la existencia de una
el interfecto asumiera riesgos manifiestos, imprudencia temeraria, en su significado
innecesarios y especialmente graves ajenos al jurídico-doctrinal de falta de la más elemen-
usual comportamiento de las personas, ni que tal cautela o prudencia que debe exigirse en
obrase con patente y claro desprecio del ries- los actos humanos susceptibles de causar
go y de la prudencia más elemental exigi- daños, sino más bien la falta de un cuidado o
ble»52. descuido en el trabajador que no previó, con
la debida anticipación, frenar el camión-
Tampoco concurre imprudencia temeraria remolque que conducía antes de entrar en la
en el caso del accidente sufrido por un traba- vía accesoria de desaceleración». Seguida-
jador que estaba comprobando el nivel de mente el Alto Tribunal acude, de modo orien-
aceite de su vehículo cuando un compañero, tativo, al art. 319 del Código Penal, que tipifi-
que conducía un camión marcha atrás, ca la conducta de quien «condujere un vehícu-
impactó contra el primero, quedando el tra- lo de motor a velocidad superior en ochenta
bajador atrapado entre los dos vehículos y kilómetros hora por vía interurbana a la per-
falleciendo seguidamente. El camión del com- mitida reglamentariamente». Dado que en el
pañero carecía de cualquier dispositivo acús- caso de autos el exceso de velocidad es de 50
tico que indicara que estaba realizando la km/h, considera que «no existe, por este sólo
maniobra de marcha atrás y esa mañana hecho de sobrevelocidad, imprudencia teme-
había falta de visibilidad debido a la lluvia. El raria»54. Resulta llamativo que, si bien consti-
Tribunal entiende que «no cabe entender que tuye un hecho probado que el camión circula-
la conducta del accidentado sea imprudente y ba con subrecarga (lo que sin duda afecta al

52
STSJ Aragón de 5 noviembre 2008 (AS 2009, 53
STSJ País Vasco de 3 abril 2007 (AS 2007, 2649).
193). 54
STS de 13 marzo 2008 (RJ 2008, 3040).

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ESTUDIOS

equilibrio del vehículo y a la velocidad de fre- de calificarse la imprudencia como temera-


nado), ello no se tiene en cuenta en la senten- ria»56.
cia debido a que la Guardia Civil no lo consi-
deró causa del accidente. Lo mismo puede Ahora bien, este mismo Tribunal sostiene
decirse del hecho de que el conductor viajara que si el estado de intoxicación etílica o por
sin cinturón de seguridad abrochado. Respec- efecto de cualquier otra droga es tal que noto-
to de esto último, aunque el atestado no lo riamente repercute de forma intensa en el
repute causa del accidente, convendría tener nivel de consciencia, equilibrio y reflejos del
clara la diferencia entre el concepto de acci- trabajador, entonces su contribución causal
dente que se maneja en un atestado de la en el resultado está acreditada y se considera
Guardia Civil (el vuelco del camión) y el que que existe una exposición consciente al ries-
se desprende de la LGSS (las lesiones del tra- go, es decir una conducta temerariamente
bajador, en las que, de alguna manera, está imprudente del trabajador57.
claro que el no llevar cinturón de seguridad
El Tribunal Superior de Justicia de Cata-
ha tenido que influir, siquiera sea como
luña considera que concurre imprudencia
imprudencia profesional).
temeraria del trabajador que sufre un acci-
La ingesta de alcohol y sustancias psi- dente en ciclomotor que le causa la muerte,
cotrópicas supone, igualmente, un factor a habiéndose detectado etanol en sangre en
considerar a la hora de calificar la conducta concentración de 2,45 g/l. El empleado había
del trabajador como imprudente. No obstan- estado bebiendo durante la jornada, y en un
te, ha de notarse que la conducción en tal determinado momento abandonó la empresa
estado puede suponer una contravención indicando que se iba a poner gasolina. Cuan-
penal o administrativa más o menos grave, do circulaba con el ciclomotor en el trayecto
pero sólo supondrá la ruptura del nexo causal habitual de la empresa a su domicilio coli-
del accidente de trabajo si concurre dolo o sionó con un contenedor de obras sin señali-
imprudencia temeraria por parte del trabaja- zación alguna y que no contaba con autoriza-
dor accidentado. De ahí se infiere que no coin- ción para su ubicación en dicho lugar. El Tri-
ciden los supuestos de infracciones en mate- bunal declara que «la conducta de impruden-
ria de circulación de vehículos con el concepto cia temeraria se configura desde el momento
de accidente de trabajo, que tiene una protec- en que el trabajador, en esa condición de
ción mayor55. embriaguez se pone al volante del ciclomotor
(…); si en algún caso ha de operar la exclusión
Tal como mantiene el Tribunal Superior de accidente laboral por concurrir temeridad
de Justicia de Madrid, «es evidente que la es el supuesto de la intoxicación etílica»58.
conducción de vehículos automóviles por per-
sonas que hayan ingerido bebidas alcohólicas En cambio, no se aprecia imprudencia
es desaconsejable, y que trascendentes razo- temeraria en el caso de un albañil que circu-
nes de prevención general hacen necesario el laba por una carretera, bajo la lluvia, sin cin-
evitar que ello concurra con carácter general, turón de seguridad. Tras realizar un adelan-
por lo que se califica como imprudente y san- tamiento perdió el control del vehículo e inva-
cionable administrativamente la concentra- dió el carril contrario, colisionando frontal-
ción de alcohol en sangre en relación con la mente con un camión y falleciendo. Tenía un
actividad de conducción de vehículos supe-
rando las tasas permitidas legalmente, mas 56
STSJ Madrid de 18 septiembre 2006 (AS 2006,
no siempre que se supere dicho porcentaje ha 3428).
57
STSJ Madrid de 18 septiembre 2006 (AS 2006,
3428).
55
STSJ Cataluña de 7 julio 2006 (AS 2007, 529). 58
STSJ Cataluña de 30 mayo 1997 (AS 1997, 1972).

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CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI

índice de alcoholemia de 0,85 gramos de alco- trabajador que se encontraba limpiando la


hol por cada 1.000 cc de sangre. El Tribunal maleza de los márgenes de un río. En un
no observa una conducta constitutiva de determinado momento, el trabajador, que
imprudencia temeraria, «pues ni la actuación no disponía de amarre alguno, resbaló y
del causante ni las circunstancias que concu- cayó al río, siendo arrastrado por la fuerte
rrieron en el accidente de tráfico que le pro- corriente hasta una zona en la que se pro-
vocó la muerte tienen la entidad suficiente ducía una acumulación de material de
como para romper el nexo causal con el traba- arrastre, donde hizo píe y manifestó a sus
jo y excluir la laboralidad del siniestro»59. compañeros que no se preocuparan, ya que
él sabía nadar. Tras estas palabras, y antes
No se aprecia tampoco imprudencia teme- de que pudiera ser auxiliado por aquéllos,
raria en el caso del conductor de mercancías fue nuevamente arrastrado por la corriente
por cuenta ajena que sufrió un accidente de hasta que desapareció en las aguas del río.
tráfico mientras circulaba a unos 45-50 km/h, En las muestras de sangre del fallecido se
saliéndose de la carretera y precipitándose al encontró alcohol etílico en una concentra-
vacío. En el atestado levantado por los Mos- ción de 3,34 grms/litro de sangre. El Tribu-
sos d’Esquadra se establece como causa posi- nal considera que la conducta del trabajador
ble del accidente una distracción del conduc- no constituye imprudencia temeraria, sien-
tor del camión. Realizado un análisis de su do que la empresa no le impidió trabajar ni
sangre se halló la existencia de metadona, lo sancionó por el estado de embriaguez en el
EDDP 6-MAM y morfina, en dosis terapéuti- que se encontraba61.
cas, habiendo declarado la psiquiatra que
atendía médicamente al trabajador que éste Nuevamente, como vemos, aparece la per-
había finalizado justo un mes antes un trata- misividad de la empresa para restar intensi-
miento de lucha contra la dependencia a los dad a la imprudencia del trabajador, lo que se
derivados opciáceos. El Tribunal concluye aprecia en los últimos dos casos relatados.
que no concurre «en la conducta del trabaja-
dor fallecido una situación de imprudencia
temeraria que incluya un desprecio por la 4. IMPRUDENCIA DEL TRABAJADOR
vida humana, sino más bien una impruden- Y RESPONSABILIDAD PREVENTIVA
cia simple con infracción de reglamentos, al DEL EMPRESARIO
tratarse de una forma de actuar que duraba
años y que, en mayor o menor medida, había 4.1. Pautas generales
sido consentida e incluso apoyada por aque-
La calificación de la imprudencia del tra-
llos que tenían que velar por su salud (médi-
bajador no sólo tiene incidencia en la natura-
cos, sistema sanitario), y por impedir que rea-
leza del accidente, sino también en el plano
lizase su trabajo si ello era peligroso para el
preventivo, dando lugar, en su caso, a la res-
propio trabajador, compañeros de trabajo o
ponsabilidad del empresario por el incumpli-
para terceros»60.
miento de su deber de proporcionar una pro-
Como es evidente, los accidentes en los tección eficaz frente a los riesgos derivados
que media ingesta de alcohol no son sólo los del trabajo, con el consiguiente recargo de
relacionados con infracciones de tráfico. Así, prestaciones (art. 123 LGSS).
por ejemplo, puede citarse el supuesto de un
La obligación empresarial de seguridad
incluye la previsión de sus «imprudencias no
59
STSJ País Vasco de 13 septiembre 2005 (AS 2005,
3264).
60
STSJ Cataluña de 7 julio 2006 (AS 2007, 529). 61
STSJ Murcia de 3 octubre 2005 (AS 2006, 18).

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ESTUDIOS

temerarias» (art. 15.4 LPRL)62. La expresión distracciones, o los despistes67. «Pues no es


legal ha sido muy criticada por los Tribuna- por desgracia infrecuente la conducta de
les, que una y otra vez reiteran su carácter muchos trabajadores de asumir riesgos que
desafortunado63, habiendo dado lugar a cier- ponen en peligro su integridad física, ya sea
ta confusión judicial, que en alguna ocasión por simple distracción o excesiva confianza
ha terminado identificándola con fórmulas en la seguridad y habilidad con las que reali-
tan imprecisas como la de la «imprudencia zan su labor, guiados en muchas ocasiones
casi temeraria»64. por el afán de agilizar en beneficio de la
empresa el proceso productivo y no ralentizar
Lo que está claro es que el deber de cuida- la ejecución de las tareas que le son encomen-
do del empresario comprende sólo los riesgos dadas, incluso aunque esto suponga un evi-
previsibles anticipadamente, en el contorno dente peligro para su persona, siendo preci-
de las tareas propias del puesto de trabajo65; samente este el motivo por el que es exigible
por eso la imprudencia temeraria del trabaja- al empresario la adopción de todas las medi-
dor exonera de responsabilidad al empresa- das de seguridad necesarias para hacer impo-
rio. sible este tipo de prácticas y prevenir así los
accidentes que pudiere provocar la distrac-
El cumplimiento empresarial de las medi-
ción, exceso de confianza o incluso negligen-
das de seguridad que le incumben no se agota
cia del trabajador, estableciendo los mecanis-
en la puesta a disposición de los trabajadores
mos de vigilancia y control con los que detec-
de los correspondientes medios preventivos,
tar y evitar la posible realización por su parte
sino que se extiende hasta la prevención de
de conductas imprudentes»68.
las posibles imprudencias que aquéllos pue-
dan cometer, a través de la evaluación de Se indica que la referencia a imprudencia
riesgos y de la adopción de las correspondien- no temeraria debe reconducirse a la idea de
tes medidas preventivas. Sin embargo, no imprudencia simple y a la profesional69. En
alcanza a «aquellas acciones que desembo- este sentido, el empresario ha de tomar las
quen en un accidente manifiestamente medidas oportunas para neutralizar las dis-
imprudente alejado de toda racionalidad»66. tracciones cuya «previsibilidad se basa, prin-
Las imprudencias a tener en cuenta han de cipalmente, en los propios datos de la expe-
ser aquellas normales o acostumbradas, deri- riencia, y que es fácil constatar por la innu-
vadas de la propia rutina del trabajo, de la merable cantidad de accidentes que ocurren
habitualidad, del cansancio de la jornada, las por estas causas», sorteando la responsabili-
dad si delimita los medios eficaces e informa
al trabajador70.
62
STS de 8 octubre 2001 (RJ 2002, 1424).
63
Por todas, STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero En definitiva, mientras la imprudencia
2007 (AS 2007, 1577). temeraria sirve para excluir la responsabili-
64
En este sentido se manifiesta la STSJ Valencia 23
dad empresarial, la profesional y la simple no
septiembre 1997, según la cual: «...pudiendo constituir
inclusive una actitud casi temeraria y sin que la empresa empecen la existencia de accidente de traba-
esté obligada a vigilar continuamente a cada uno de sus
trabajadores por si se les ocurre hacer algún disparate».
Citada por STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 67
STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 (AS
(AS 2007, 1577). 2007, 1577).
65
SÁNCHEZ ICART, F.J., «La imprudencia del trabaja- 68
STSJ Cataluña de 7 noviembre 2007 (AS 2007,
dor en el accidente de trabajo», Hacia una legislación 2333).
integral sobre el accidente de trabajo, Cuadernos de 69
STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 (AS
Derecho Judicial IX-2006, CGPJ, 2007, págs. 94 y sig. 2007, 1577).
66
STSJ País Vasco de 14 noviembre 1994 ( AS 1994, 70
STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 (AS
4299). 2007, 1577).

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CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI

jo, con todas sus consecuencias71. No obstan- sentido el Tribunal Central de Trabajo llegó a
te, incluso en este caso el empresario queda mantener que el cometido empresarial con-
exonerado del pago del recargo de prestacio- cluye con proporcionar los medios de seguri-
nes siempre que «observara o cumpliera sus dad y dar las órdenes precisas, sin que pudie-
obligaciones informativas, formativas, y pre- ra exigírsele la permanente vigilancia de sus
ventivas en general, de tal modo que para que empleados para observar si cumplen o no con
una imprudencia rompa el nexo causal entre las medidas de seguridad establecidas74.
el comportamiento empresarial y el resultado
Quizá convenga situarse en una posición
lesivo, y este no sea declarado responsable del
más moderada, tal como parecen manifestar-
accidente o enfermedad causados, se debe
se los Tribunales en suplicación: se afirma
analizar si el accidente se hubiera evitado con
que las medidas empleadas por el empresario
la adopción de medidas por parte del empre-
para proteger a los trabajadores «carecen en
sario, medidas exigibles en función de la dili-
principio de un límite predeterminado pues
gencia debida que hacían al riesgo previsible
éstas habrán de ser las adecuadas, esto es, las
y evitable, aun en presencia de un comporta-
necesarias»75, lo que se concreta «en función
miento imprudente». El empresario será res-
de la propia prestación, de sus circunstancias
ponsable si no ha puesto los medios de protec-
técnicas o de las condiciones ambientales del
ción, aunque el trabajador accidentado actua-
lugar en el que se realiza la actividad»76. No
ra imprudentemente72.
basta con que la empresa «haya puesto a dis-
Se plantea aquí qué tipo de prevención se posición de sus trabajadores las medidas pre-
exige al empresario, o mejor dicho, hasta dón- cautorias, pues debe velar por que sean utili-
de alcanza su deber de seguridad en lo ati- zadas por quienes intervienen en el proceso
nente a las imprudencias simples y profesio- productivo, debiendo por lo tanto mantener
nales de los trabajadores. Se ha dicho que el una continua vigilancia en el cumplimiento
deber de cuidado ha de interpretarse restric- de dichas medidas de seguridad y no pudien-
tivamente, pues lo contrario supondría obli- do escudarse en el eventual incumplimiento
gar al empresario a realizar un examen pre- de las obligaciones que al trabajador pueda
vio o averiguación de peligrosidad de cual- corresponder en este campo, toda vez que el
quier actuación laboral, lo que conduciría a la deber de tutelar eficazmente la salud de los
parálisis de la actividad productiva73. En este trabajadores recae sobre el empresario»77.

Claro que «el deber de vigilancia del


empleador no puede concebirse como una fis-
71
SSTS de 20 marzo 1985 (RJ 1985, 1356), de 21
abril 1988 (RJ 1988, 3010). calización constante, minuto a minuto, de
72
STSJ Andalucía, Sevilla, de 27 febrero 2007 (AS todas las operaciones ejecutadas en el seno de
2007, 1577). Resulta clarificadora la reflexión de PIZÁ su ciclo productivo, para obligar al empleo de
GRANADOS, J., según quien «la presión social empuja a los cuantas medidas de seguridad están indica-
‘buenos’ trabajadores (a los que frecuentemente se
confían las ‘emergencias productivas’) a excederse en el
cumplimiento de sus obligaciones, adoptando actitudes
imprudentes en su propósito de tratar de resolver un integral sobre el accidente de trabajo, Cuadernos de
problema empresarial. No sería de justicia que ese posi- Derecho Judicial IX-2006, CGPJ, 2007, pág. 95.
ble exceso de celo se convirtiese en elemento para exo-
74
STCT de 7 abril 1986 (RTCT 1986, 2233). En con-
nerar, total o parcialmente, a un empresario poco cuida- tra, STSJ Madrid de 28 diciembre 2007 (AS 2008, 886).
doso en el cumplimiento de sus obligaciones» [«Los
75
STSJ Cataluña de 7 noviembre 2006 (AS 2007,
siniestros laborales por imprudencia del trabajador aso- 2333).
ciada con la falta de previsión del empresario», Aranzadi
76
STSJ Andalucía, Sevilla, de 2 febrero 2007 (AS
Social (Presentación), 2000]. 2007, 1591).
73
SÁNCHEZ ICART, F.J., «La imprudencia del trabaja-
77
STSJ Galicia de 12 noviembre 2008 (AS 2009,
dor en el accidente de trabajo», Hacia una legislación 772).

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ESTUDIOS

das en cada caso, incluso a los trabajadores bajadores y se muestra permisivo o pasivo»80.
renuentes o rebeldes a sus indicaciones, sin «Una conducta tolerante de la empresa, con-
que tal deber pueda, a efectos de responsabi- sistente en no prohibir ni impedir la realiza-
lidad por culpa extenderse hasta el punto que ción habitual de tareas u operaciones peligro-
deba ser realizado por el empleador en todas sas e imprudentes (...), resulta determinante
y cada una de las operaciones que encierra la para la imposición del recargo, obviamente,
actividad profesional, ya que dicho control, siempre que medie previo incumplimiento de
cuasi policial, permanente y exhaustivo va las normas de seguridad y salud laborales
contra la propia dignidad y profesionalidad (...). Asimismo, con carácter general, la no
de los mismos trabajadores, porque advertencia por parte de la empresa, o inclu-
supondría tanto como presumir en ellos la so de los compañeros de trabajo, de los peli-
falta de sentido común». Pero eso no quiere gros ciertos que corre un trabajador en el
decir que su deber de seguridad «queda ago- ejercicio o desarrollo de una actividad justifi-
tado por haber proporcionado al trabajador ca la imposición del recargo»81.
los medios de protección necesarios; es preci-
so que, además, exista un control o vigilancia
que permita garantizar la utilización, por 4.2. Algunos casos concretos
parte del trabajador, de aquellos medios pro-
tectores, facilitados por el empresario, ten- Constituyen ejemplos de imprudencia que
dentes a evitar o impedir la producción de debió haber sido prevista por la empresa, los
situaciones de riesgo»78. La vigilancia no tie- siguientes:
ne que ser continuada y verterse específica-
El de un trabajador de dieciséis años de
mente sobre cada trabajador, «supuesto
edad que prestaba servicios como aprendiz de
absurdo que haría imposible el desarrollo de
mecánico. El día del accidente –poco más de
todo trabajo, bastando con que el interesado
un mes después de su incorporación a la
disponga de los medios de seguridad eficaces
empresa– se encontraba reparando un
y reglamentariamente ordenados, esté adver-
camión junto con el trabajador que tenía asig-
tido seriamente de la obligatoriedad de su
nado como tutor encargado de su formación.
uso, sometido a la fiscalización que al respec-
Una vez identificada la avería, el tutor le
to proceda con la periodicidad razonable y
explicó las operaciones que se habrían de rea-
sujeto a las medidas disciplinarias que
lizar para su reparación, consistentes en el
merezcan por prescindir de tales instrumen-
desmontado de la tapa de la bomba del freno,
tos o desobedecer la orden de emplearlos»79.
aflojando las bridas y tornillos de sujeción.
En suma, «no cabe exigir al empresario, En ese momento el trabajador tutor se
dentro del deber de vigilancia ínsito en la ausentó para atender una llamada de teléfo-
obligación de garantizar la seguridad y vigi- no y el aprendiz comenzó a aflojar los torni-
lancia de los trabajadores a su servicio, que se llos para desmontar la tapa, que salió proyec-
convierta en una sombra del trabajador, si tada como consecuencia de la presión que aún
bien incurrirá en responsabilidad si se cons- quedaba en el sistema neumático de frenado,
golpeándolo en el ojo izquierdo y ocasionán-
tata un incumplimiento sistemático o fre-
dole una importante lesión. El trabajador no
cuente de las obligaciones a cargo de los tra-
había recibido formación específica en mate-
ria de prevención de riesgos laborales, rela-
78
STSJ Navarra de 31 julio 2006 (AS 2006, 3267).
79
STSJ Extremadura de 9 febrero 2006, comentada
por BORRAJO DACRUZ, E., «Accidente de trabajo: respon- 80
STSJ Navarra de 31 julio 2006 (AS 2006, 3267).
sabilidad civil e imprudencia del accidentado», Actuali- 81
STSJ Andalucía, Sevilla de 2 febrero 2007 (AS
dad Laboral núm. 16, 2006, tomo 2, pág. 1964. 2007, 1591).

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CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI

cionada con las tareas propias de su puesto de También cabe citar el supuesto del traba-
trabajo. El Tribunal observa en estos hechos jador que sufrió un accidente al proceder a
la concurrencia de una grave negligencia realizar las funciones de mantenimiento de la
empresarial de carácter general, que se cinta transportadora de áridos, que une la
manifiesta en el hecho de no haber impartido plataforma de carga con la de descarga. Para
al trabajador menor de edad la citada forma- ello, paró la cinta desde el cuadro de mandos
ción especifica; y de carácter específico, al no y subió a la plataforma de carga por una esca-
advertirle adecuadamente de la imperiosa e lera de mano vertical instalada en la misma
ineludible necesidad de esperar la presencia estructura de la plataforma. Una vez mani-
del tutor para iniciar la reparación del vehícu- pulada la cinta la puso en marcha para pro-
lo, atendida la nula experiencia profesional bar su funcionamiento, momento en el cual
del trabajador, su escasa edad y el poco tiem- las herramientas que había dejado encima se
po que llevaba prestando servicios para la desplazaron hacia el hueco del tambor
empresa. «Es cierto que no consta que el tra- motriz. El operario, intentando recuperar las
bajador tutor le hubiere ordenado que reali- herramientas, resbaló e introdujo el brazo
zase él solo aquella maniobra en su ausencia, derecho en la abertura, con lo que quedó atra-
pero aún admitiendo hipotéticamente que la pado entre el tambor motriz y la banda conti-
iniciativa hubiere surgido unilateralmente nua, sufriendo graves lesiones. Se constata
del propio accidentando, el hecho de que cons- que la causa del accidente fue la accesibilidad
tase únicamente con 16 años de edad, su total a la zona interna del tambor motriz y la ban-
y absoluta falta de experiencia y conocimien- da mientras se encontraban en funciona-
tos técnicos, específicos y generales, y los miento existiendo riesgo de atrapamiento. No
pocos días que llevaba prestando servicios en consta que la empresa dispusiera de mecanis-
la empresa, obligaban al empresario a haber mo o control alguno que le permitiera vigilar
adoptado rigurosamente las medidas necesa- y asegurar el efectivo cumplimiento por parte
rias para evitar que se quedase solo en el de los trabajadores de las instrucciones que
puesto de trabajo ante la perspectiva de que en materia de seguridad les eran impartidas,
pudiere iniciar la ejecución de aquellas tare- así como la efectiva y correcta utilización de
as que se le acababan de explicar»82. los medios de seguridad que, en su caso, les
facilitaba, adoptando para ello las medidas
Téngase presente que el detalle sobre las
oportunas85.
instrucciones del tutor es importante, ya que
no actúa imprudentemente el trabajador que Otro caso de imprudencia que debió pre-
sigue las pautas que se le han indicado, aún verse es el de la trabajadora que prestaba ser-
siendo estas erróneas83. En este mismo senti- vicios en una máquina prensadora, que dis-
do, el Tribunal Superior de Justicia de ponía de una tapa superior sobre la que pre-
Madrid indica que no concurre imprudencia sionaban las garras superiores, aunque su
en un caso en el que el trabajador, cumplien- falta de colocación no impedía que la máquina
do órdenes de su jefe, accede a una planta funcionara. El accidente tuvo lugar cuando,
clausurada por riesgo de caída, precipitándo- sin estar colocada la mencionada tapa supe-
se al vacío84.

seguir un método inadecuado de trabajo seguido por el


82
STSJ Cataluña de 7 noviembre 2006 (AS 2007, accidentado, en contra de las órdenes expresas del
2333). encargado: STSJ Comunidad Valenciana de 28 diciem-
83
PÉREZ CAPITÁN, L., La imprudencia del trabajador bre 2007 (AS 2008, 1471). Otro ejemplo de accidente
accidentado y su incidencia en la responsabilidad empre- en el que media desobediencia: STSJ Aragón de 27
sarial, Aranzadi, 2009, pág. 25. mayo 2008 (AS 2998, 2288).
84
STSJ Madrid de 26 junio 2006 (AS 2007, 3113). 85
STSJ Cataluña de 6 noviembre 2006 (AS 2007,
Un caso de accidente en trabajos de desencofrado por 1234).

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71
ESTUDIOS

rior, a la trabajadora, que estaba sujetando aquellos para colocarlas sobre los pórticos y
las bobinas con las manos, le quedaron atra- sujetarlas a estos. Cada correa tenía 7 mts. de
padas éstas por las garras superiores, largo y unos 325 kgs. de peso. Cuando se dis-
sufriendo lesiones que determinaron su pase ponían a apoyar una de las correas (situada
a situación de incapacidad temporal con pos- en uno de los laterales, próxima a la parte
terior reconocimiento de una incapacidad per- trasera del edificio) en el pórtico correspon-
manente parcial. «No puede negarse que es diente, aquélla empujó o tropezó con la correa
atribuible una actuación imprudente a la de al lado que ya estaba colocada, y esta últi-
(trabajadora), que, con la máquina en marcha ma, a consecuencia del impacto, cayó al suelo
y sin usar la protección de la tapa superior, hacia el exterior del edificio, golpeando en la
accedió a la zona de riesgo; ahora bien, no caída a uno de los trabajadores, que se encon-
puede ser considerada como temeraria sino traba situado allí colocando las plomadas
motivada por la confianza generada por tra- para continuar el trabajo de cerramiento de
tarse de su puesto de trabajo habitual desde la nave a base de bloques de hormigón, y que
hacía muchos años. Sin embargo, su larga falleció a causa del impacto. La caída de la
permanencia en ese puesto de trabajo no correa no es el riesgo ordinario de caída de
supone que el accidente sea debido exclusiva- materiales izados por la grúa, aunque tampo-
mente a su negligencia, puesto que, primero, co es un hecho imposible de prever y por tan-
aunque es cierto que la empresa le entregó to de evitar o que previsto fuese inevitable,
una ficha descriptiva del puesto ocupado, don- por lo que constituye un riesgo evaluable y
de se hacía constar el peligro de atrapamiento corresponde su prevención. Considera el Tri-
en la prensa, dicho riesgo se valoraba con una bunal que la conducta del trabajador acciden-
C (riesgo controlado), y entre los medidas pre- tado, si bien puede calificarse de imprudencia
al acometer un trabajo en zona no apta para
ventivas a adoptar se señalaba la de propor-
ello, cuando la grúa estaba en funcionamien-
cionar a los operarios formación específica,
to lo que la constituye en zona de alto riesgo,
formación cuya impartición no ha quedado
habiendo sido advertido al efecto (mediante
acreditada y no resulta sustituible por la
una advertencia genérica), no puede serlo de
entrega de la ficha descriptiva mencionada; y
temeraria, ya que no se omitió, por su parte,
segundo, porque a pesar de existir distintos
la más mínima medida de cuidado y diligen-
informes en los que se observaba el riesgo de
cia exigible a cualquier persona u operario,
atrapamiento con partes móviles, las medidas
sino que hubo falta de cuidado o diligencia
preventivas propuestas resultaron insuficien-
normal, al no haber extremado las medidas
tes, habiendo quedado acreditado que la
exigibles en el trabajo que ejecutaba, resal-
empresa, de haber observado debidamente la
tando el dato de que, pese a estar en el radio
normativa existente, hubiera evitado el acci-
de acción de la grúa, existía una estructura
dente sufrido por la trabajadora»86.
por medio, la propia nave en cuyo interior
Conózcase también el caso siguiente, como estaba la grúa, y el trabajador estaba en el
imprudencia que debió prever la empresa. En exterior, lo que pudo inducirle a entender que
una nave se estaba montando la estructura estaba seguro frente a la caída de cargas,
de la cubierta, para lo que utilizaban una situación que, sin embargo, no impidió que la
correa que cayó le alcanzara87.
grúa situada en el interior, de tal forma que
uno de los trabajadores con la grúa izaba las Otro supuesto de imprudencia que tendría
correas o viguetas y los otros dos subidos que haberse previsto es el del trabajador que
sobre los pórticos esperaban la llegada de

87
STSJ Cantabria de 12 diciembre 2005 (AS 2006,
86
STSJ País Vasco de 6 junio 2006 (AS 2007, 984). 57).

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CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI

prestaba servicios en una subestación trans- un camión unas viguetas, haciendo uso de la
formadora eléctrica y que se encontraba revi- carretilla elevadora, y al maniobrar con las
sando una línea de 13,2 kv. Durante las ope- pinzas elevadas, circulando por la zona desti-
raciones de mantenimiento se colocan etique- nada para ello, estando los pasillos limpios y
tas en las palancas que no deben accionarse, el firme en buenas condiciones, la rueda
en orden a realizar aquéllas sin tensión. El delantera izquierda colisionó con una vigueta
trabajador se hallaba subido a una escalera que el propio trabajador había dejado previa-
de madera en forma de tijera comprobando el mente en la vía de circulación. Este impacto,
funcionamiento del selector de barras y un unido a la circunstancia de que llevara las
compañero debía accionar una de las palan- pinzas elevadas, provocó que la misma se
cas a tal efecto. Éste accionó la palanca inco- desequilibrase volcando lateralmente y
rrecta, al estar la etiqueta de prohibido mal aplastando al conductor al intentar salir de la
colocada, produciéndose un cortocircuito y un carretilla por el mismo lateral. «Dada la clase
arco eléctrico que produjo al trabajador que- de máquina de que se trata, es imposible, sal-
maduras de tercer grado. A la fecha del acci- vo que se tomaran unas medidas exorbitan-
dente el trabajador no llevaba, ni le había tes, como el emplear una máquina cuya capa-
sido facilitado por la empresa, traje ignífugo, cidad de carga excediera con mucho de la
y no había recibido ninguna formación especí- necesaria, evitar el vuelco si se maneja de for-
fica acerca de su puesto de trabajo88. ma inadecuada como lo fue y, por ello, se les
dota de medidas de protección como son las
También debió preverse la imprudencia barras colocadas sobre el puesto de conduc-
del trabajador que prestaba servicios como ción, que tenía colocadas la carretilla y fue el
artillero en una cantera y que, durante una mismo trabajador quien hizo inútil esa pro-
voladura controlada efectuada por él mismo, tección al tratar de salir por el lateral mien-
se refugió en una furgoneta situada a 186 tras se producía la caída». Tampoco puede
metros de distancia. A raíz de la explosión, entenderse infringido el deber empresarial
una piedra de 7 kilos de peso impactó en el de vigilancia, «pues no puede pretenderse que
techo de la furgoneta, lo que ocasionó que un en la tarea que estaba realizando el trabaja-
larguero del vehículo cediera y golpeara en la dor accidentado debiera permanecer siempre
cabeza del artillero, partiendo el casco de alguien supervisándola; ello supondría en
seguridad que portaba y causándole la muer- ciertas empresas que hubiera tantos supervi-
te instantáneamente. El trabajador actuaba sores (…) como trabajadores y en este caso no
con la cartilla de artillero caducada y en reno- se aprecia tal necesidad respecto al trabajo
vación, excediendo las obligaciones que por que se realizaba al constar las buenas condi-
su categoría y preparación le eran exigibles ciones en que se realizaba»90.
para una voladura controlada en la cantera89.

Por el contrario, se considera que la 4.3. Concurrencia de culpas


empresa no tenía por qué prever la impru-
dencia del trabajador que estaba cargando en En caso de incumplimiento empresarial de
sus obligaciones preventivas respecto de la
imprudencia simple o profesional del trabaja-
88
STSJ La Rioja de 22 noviembre 2005 (AS 2006, dor, la concurrencia de este tipo de conductas
174).
por parte del accidentado puede influir en la
89
STSJ Madrid de 27 septiembre 2004 (AS 2004,
3367), comentada por MARTÍN JIMÉNEZ, R., «Recargo de labor de moderación del juez de instancia res-
prestaciones por accidente de artillero: infracción patro-
nal vs. imprudencia del trabajador. Algunas considera-
ciones sobre la desaparición del recargo», Aranzadi 90
STSJ Extremadura de 19 enero 2006 (AS 2006,
Social (Presentación), 2005. 413).

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ESTUDIOS

pecto al porcentaje del recargo, en función de «supuestos de culpa exclusiva del trabajador
su relación con la gravedad de la falta91. En accidentado en la causación del siniestro»,
efecto, la imprudencia del trabajador, aunque dado que en tales casos falta el nexo causal
hubiera debido preverse por el empresario, entre el siniestro y el incumplimiento de las
podrá atenuar la responsabilidad de este últi- normas preventivas por parte de la empre-
mo, o compensar sus culpas con las del traba- sa97. Finalmente, otras resoluciones entien-
jador92. den que ha de tenerse en cuenta esa impru-
dencia del trabajador tan sólo para atenuar la
Así se expresa el Tribunal Superior de Jus- cuantía del recargo98, a veces determinando la
ticia de Cantabria al mantener que la concu- fijación de este último en su grado mínimo99.
rrencia de culpa no temeraria del trabajador
«no es óbice para la condena al empresario Como indica la STSJ País Vasco de 6 junio
infractor de medidas de seguridad, si éstas han 2006 (AS 2007, 984), para que opere la com-
contribuido al resultado dañoso del siniestro, pensación de culpas se atiende a la experien-
aunque no lo hubieran impedido, bastando cia y formación profesional del trabajador100,
que hubieran aminorado sus consecuencias»93. a la previsibilidad del riesgo de daño101, a la
observancia de las instrucciones recibidas102,
Sobre la concurrencia de culpas y sus efec- a los mecanismos de seguridad puestos a dis-
tos en el recargo de prestaciones, los Tribuna- posición de la víctima103 y la conexión de las
les mantienen criterios divergentes. En algu- funciones propias del trabajador y de los
nos casos se inclinan por atender a la culpa cometidos realizados al acaecer el acciden-
que sea más relevante, negando la existencia te104.
de recargo cuando sea de mayor importancia
–a los efectos causales– la conducta del traba-
97
STSJ Galicia de 12 noviembre 2008 (AS 2009,
jador accidentado94. Por el contrario, no se dis-
772). La STSJ Navarra de 31 julio 2006 (AS 2006, 3267)
minuye el recargo en función de «una muy señala que «la concurrencia de culpa del trabajador
escasa y leve responsabilidad que pudiere ser- accidentado sólo puede evitar la imposición del recargo
le exigida a un trabajador (…), cuyo compor- de prestaciones regulado en el artículo 123 de la LGSS
tamiento resulta (…) del todo irrelevante en cuando sea de tal entidad y magnitud que se superpon-
ga sobre todas las demás causas eventuales del acciden-
orden a la valoración y reprochabilidad que
te y las anule, de manera que el curso causal entre esos
merece la conducta de la empresa»95. Otros otros acontecimientos y conductas y el resultado dañoso
pronunciamientos consideran que sólo la pre- sea interrumpido, imponiéndose como única causa un
ponderancia absoluta de la culpa del trabaja- acto temerario del trabajador. Véase también STSJ
dor y la irrelevancia de la imputable a la Andalucía, Granada, de 10 enero 2007 (AS 2007,
empresa excluyen la imposición del recargo96. 3521), sobre el caso de un camionero que acerca un
encendedor a la batería del vehículo para comprobar el
En esta misma línea, se afirma que sólo se
nivel de líquido, originando su explosión.
exonera de responsabilidad al empresario en 98
STSJ Navarra de 31 julio 2006 (AS 2006, 3267).
99
STCT de 26 mayo 1977 (RTCT 1977, 2990) y
STSJ País Vasco de 30 julio 1993 (AS 1993, 3396).
91
STSJ Aragón de 17 junio 2008 (AS 2008, 2427). 100
SSTS de 18 diciembre 1997 (RJ 1997, 9105), de
92
STSJ Andalucía, Sevilla, de 22 enero 2009 (AS 11 julio 1997 (RJ 1997, 5605) y de 30 junio 1997 (RJ
2009, 313). 1997, 5409).
93
STSJ Cantabria de 12 diciembre 2005 (AS 2006, 101
STS de 31 julio 1997 (RJ 1997, 5529).
57). 102
SSTS de 12 julio 1999 (RJ 1999, 4772), de 31
94
STSJ Andalucía, Málaga, de 9 octubre 1992 (AS diciembre 1997 (RJ 1997, 9413) y de 10 julio 1993 (RJ
1992, 6571). 1993, 6005).
95
STSJ Cataluña de 7 noviembre 2006 (AS 2007, 103
SSTS de 20 octubre 1988 (RJ 1988, 7594) y de
2333). 28 octubre 1985 (RJ 1985, 5086).
96
STSJ Cantabria de 27 noviembre 1992 (AS 1992, 104
SSTS de 1 febrero 1999 (RJ 1999, 745) y de 29
5595). septiembre 1989 (RJ 1989, 6389).

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CAROLINA SAN MARTÍN MAZZUCCONI

RESUMEN Estudio relativo a las diversas clases de conducta imprudente en que puede incurrir el tra-
bajador y la distinta incidencia que las mismas tienen sobre el nexo causal propio del acci-
dente de trabajo.
Se analizan la imprudencia temeraria y la profesional, examinando con detalle los últimos
criterios jurisprudenciales y judiciales respecto de cada una de ellas. Se aportan casos con-
cretos en los que se aprecia una u otra, lo que contribuye a entender mejor la propia noción
y sus efectos sobre el nexo causal del accidente.
Mención especial y separada merecen los supuestos de accidentes de tráfico y alcoholemia,
ya que una parte importante de los pronunciamientos recaídos en materia de accidente de
trabajo e imprudencia del trabajador versan sobre acontecimientos acaecidos in itinere o en
misión, mediando la infracción de normas de circulación por parte del accidentado y
muchas veces bajo el consumo de alcohol.
Por último, se advierte que la calificación de la imprudencia del trabajador no sólo tiene
incidencia en la naturaleza del accidente, sino también en el plano preventivo, dando
lugar, en su caso, a la responsabilidad del empresario por el incumplimiento de su deber de
proporcionar una protección eficaz frente a los riesgos derivados del trabajo; responsabili-
dad sobre la que podría operar la compensación de culpas según las circunstancias de cada
supuesto.

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