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1.- Prehistoria de la Península Ibérica.

A- El proceso de hominización en la península Ibérica
B- La evolución del Paleolítico al Neolítico;
C- La pintura cantábrica y la levantina.
D- La importancia de la metalurgia.
E- El megalitismo
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A- El proceso de hominización en la península Ibérica.

-Hominización en la Península ibérica​:

Los primeros grupos del género Homo en la Península. Se han hallado en Atapuerca (Burgos) , corresponden a una nueva especie: el
Homo antecessor.

B- La evolución del Paleolítico al Neolítico;
EL PALEOLÍTICO (1.2 Ma hasta 5.000 a. C.)Subdivisiones en el caso del Paleolítico:
-se habla de Paleolítico Inferior desde 1.2 millón de años hasta 100.000 años
-Paleolítico Medio desde 100.000 años o 40.000-35.000 años
-Paleolítico Superior 40.000 años hasta hace unos 5.000 años aunque algunos autores lo suelen llevar hasta hace 5000 años cuando
eclosiona el Neolítico peninsular.
La prehistoria es el término con el que se designa al periodo que abarca desde la aparición de los primeros homínidos hasta la
invención de la escritura.
1.1.El Paleolítico ibérico (1.200.000-5.000 a.C.)

El Paleolítico es la primera y más prolongada etapa de la prehistoria. Las sociedades paleolíticas vivían de la caza, la pesca, el carroñeo
y la recolección. Eran grupos nómadas que se desplazaban de forma estacional siguiendo el alimento. Se trataba de una economía
depredadora. Los individuos se reunían en pequeños grupos, con una organización muy elemental. Habitaban en cobijos provisionales
y sólo a partir del Paleolítico medio, cuando dominaron el fuego, ocuparon cuevas de forma permanente. Los estudios arqueológicos
diferencian, dentro del Paleolítico, tres etapas en función de los tipos humanos existentes y de las técnicas que estos usaban.
En esta etapa aparecen los primeros grupos del género Homo en la Península. Se han hallado en Atapuerca (Burgos) , corresponden a
una nueva especie: el Homo antecessor. Sus restos tienen una antigüedad de entre 800.000 y 1.200.000 años. En ese mismo
yacimiento se han encontrado restos de otra especie: el Homo heidelbergensis. También restos del Hombre de Orce un Homo sp.
(aunque discutido) de 1,3-1,6 millones de años , descubrimiento en 1982 en Venta Micena-Granada.
Estos aparecieron hace 350.000 años y son considerados antepasados del Homo neandertalensis. En esta etapa las herramientas eran
muy toscas: lascas, choppers, bifaces, etc. Las producían golpeando unas piedras contra otras para darles forma o conseguir que
tuvieran filo.
Además del de Atapuerca, otros yacimientos relevantes son los de Torralba y Ambrona (en Soria), Puente Pino (en Toledo) y Bolomor
(en Valencia).
El primer tipo humano de este periodo es el Homo neandertalensis, que habitó la Península entre los años 200.000 y 35.000 a.C.
Destacaba por su robustez, su baja estatura y su elevada capacidad craneal. Vivía en grupos, con cierta organización social. Conoció el
fuego y practicó ritos funerarios.
En la Península hay importantes yacimientos de esta etapa, entre ellos, los de Cova Negra (en Valencia), Banyoles (en Gerona), El
Sidrón (en Asturias), Sima de las Palomas (en Murcia), etc.
En estos yacimientos se han encontrado útiles que demuestran un mayor dominio de la técnica en el trabajo de la piedra: puntas de
flecha, raederas, cuchillos, etc. Estos instrumentos pertenecen al Musteriense, cultura tecnológica asociada a los neandertales.

En esta etapa hace su aparición el Homo sapiens (la especie humana actual). Llegó a la Península hace unos 40.000 años y se extendió
por todo el territorio, incluidos los archipiélagos balear y canario. Su tecnología mejoró considerablemente, tanto por el empleo de
nuevos materiales (huesos, astas, conchas marinas…) como por una técnica más depurada, lo que les permitió realizar instrumentos
más especializados.
EL NEOLÍTICO.
EPIPALEOLÍTICO Y MESOLÍTICO-8000-6000 a.C.

Diferencia entre ambos:
Mesolítico se reservaría para aquellas sociedades de cazadores-recolectores que por sí solas, debido a sus propios procesos internos a
lo largo del tiempo, terminaron transformándose en agricultores.
Epipaleolítico sería de aplicación a aquellas otras que sólo cambiaron su economía depredadora por una productora debido a
influencias externas (contactos con pueblos ya neolitizados);
EL NEOLÍTICO.¿Por qué apareció el Neolítico?

En la prehistoria hubo una crisis demográfica y que fue esta la que precipitó la evolución agrícola. La agricultura no es una labor más
fácil que la caza y la recolección​; que hay una «coincidencia mundial» en la extinción simultánea de la megafauna, es decir, de los
grandes mamíferos que tantas proteínas proporcionaban a los seres humanos primitivos; que también se da la coincidencia de que la
domesticación surgió a finales del Pleistoceno, cuando el mundo se calentó y la gente se hizo mucho más itinerante, y que, antes del
nacimiento de la agricultura propiamente dicha, el cultivo de especies silvestres había fomentado el nacimiento de más niños. Es bien
sabido, por ejemplo, que los nómadas y los cazadores-recolectores controlan el número de hijos no destetándolos durante dos años
Además se experimentó un profundo cambio psicológico-ideológico​, fundamentalmente una revolución religiosa que fue de la mano
de la domesticación de animales y plantas, esta revolución religiosa se basa fundamentalmente en ​el paso del culto a los animales o
los espíritus, es decir, del chamanismo, al culto a algo que, en esencia, es lo que hoy reconocemos. Es decir, a la diosa humana se la
venera en calidad de ser supremo.
La llamada Revolución Neolítica, significó la aparición de la agricultura, la ganadería, el sedentarismo y una nueva tecnología
basada en la piedra pulida, pero también en la producción de tejidos y cerámica.
Esta nueva forma de vida llegó a la península a través del Mediterráneo en torno al quinto milenio a.C. (Coveta D'Or- Valencia) y se
desarrollaron la cultura de la cerámica cardial (marcadas con conchas de un molusco-cardium edile) y la cultura de los sepulcros de
fosa (zona de Cataluña).
Al norte, en lo que hoy es Cataluña, pueblos de agricultores entierran a sus muertos en fosas, revestidas en ocasiones con lajas de
piedra, y, quizá en un deseo de hacer su tránsito más llevadero, envuelven al difunto en el manto protector de los objetos que le
acompañaron en la vida. Mientras, a lo largo de las costas y hacia el sur, la ganadería gana protagonismo al cultivo de los campos, y las
cuevas ocultan cerámicas adornadas con incisiones o impresas con conchas.

Aparece el megalitismo que va a continuar en el Calcolítico o Edad del cobre.

C- La pintura cantábrica y la levantina: Las características de la pintura rupestre cantábrica y levantina e identifica sus diferencias.

PINTURA CANTÁBRICA PINTURA LEVANTINA PINTURA ESQUEMÁTICA

Abarca Francia con más de 130 cuevas, Epipaleolítico o Mesolítico.Su Serie de representaciones prehistóricas
entre ellas ​Lascaux​, Le Tuc d'Audubert, ​y denominación se debe a la ubicación de (sobre todo pintadas y casi siempre
en España hay unas 60 cuevas, casi todas sus obras, repartidas por diferentes rupestres​) que aparecen en la península
en el Cantábrico​. Destacan Ekain, las zonas de la serranía del tercio oriental ibérica asociadas a las primeras culturas
cuevas del Monte Castillo​, Tito Bustillo​, o peninsular, desde los Pirineos hasta la metalúrgicas (​Calcolítico​, Edad del
la​ Cueva de Altamira​. Penibética el abrigo de Cogull​, ​en ​Lleida, Bronce​, e incluso, con pervivencias
Cronología: Paleolítico superior- Barranco des Gascons​, ​en ​Teruel​, ​la marginales en el inicio de la Edad del
35.000-10.000. Cueva de los Caballos de la Valltorta​, Hierro​). La cronología es, aún, tema de
Las pinturas están en el interior de las Castellón, Cueva de la Araña​, ​en ​Bicorp debate, pero podría abarcar desde el
cuevas. (Valencia) El Abrigo de Cantos de la cuarto al primer milenio antes de Cristo​,
Los temas preferidos eran animales Visera​, en ​Yecla, Murcia​; ​las cuevas de la solapándose, en sus inicios, con el Arte
(sobre todo toros, bisontes y caballos) Solana de las Covachas en Albacete​; en Levantino y perviviendo marginalmente
aunque existen también seres humanos, las ​Cuevas de la Sarga, en Alcoy​, en algunas zonas aisladas durante etapas
partes de los mismos: manos impresas o (Alicante); la ​Cocinilla del Obispo y Cueva muy tardías.
los ​órganos sexuales del Val del Charco del Agua Amarga ​en
masculinos/femeninos y signos Teruel​. Carece de la capacidad narrativa o
geométricos. temporal aplicable al arte levantino
Se usan técnicas múltiples, lápices, Cronología: entre el 6000 y el 1500 a.C. español
pinceles, dedos: pintura, grabado, En el tramo comprendido entre el 6000 y
modelado a partir de roca, la utilización el 4000, se dan las pinturas más
de los dedos o del soplado para importantes.
difuminar los colorantes. Ya no se pinta en el interior de las cuevas,
Colores ocre-rojo, amarillo, negro. sino en paredes de abrigos rocosos
Las figuras suelen ser realistas, con uno o abiertos al exterior, porque la vida en
dos colores y modelado de volúmenes; aquella época posglacial se realizaba ya
pero no forman escenas, están en poblados al aire libre y no dentro de
yuxtapuestas (colocadas unas junto a las cuevas.
otras, o unas sobre otras) y, salvo
excepciones, no hay sensación de Empleo casi exclusivo de la pintura​, ya
movimiento, ni paisaje. Estamos pues que el grabado es sólo utilizado de
ante un arte ​Descriptivo​, no narrativo. manera excepcional y cuando se usa se
Sin embargo, se conservan algunos hace sólo como mera técnica
ejemplos excepcionales de escenas complementaria para el trazado de los
concretas de tipo ​narrativo​, por ejemplo perfiles.
en ​Lascaux​,​Chauvet​, en ​Les Trois Frères Utilización de la pintura en dos fases
(ambas en Francia​) o en la ​Cueva de los diferenciadas​, una primera en la que, con
Casares (​Guadalajara​, España​​). En un trazo más o menos grueso, se perfilan
ninguno de los casos parecen las figuras, y una segunda en la que se
representaciones de escenas concretas o rellena ese contorneado con una tinta
anecdóticas, sino, más bien, rituales plana. Sólo en las ​microfiguras ​“de estilo
genéricos (​Mitogramas​) protagonizados caligráfico” se diseña con una única
por hechiceros o espíritus totémicos. pasada de pincel.

La interpretación​: escenas totémicas, Son temas fercuentes: la caza, rituales,
chamanismo, magia en caza y incluso la guerra, presencia de figuras
fecundidad, astronomía prehistórica o humanas, concebidas por lo general en
dualismo masculino/femenino. movimiento, con detalles realmente
notables de indumentaria y armas.
Dispuestas en escenas.
D- La importancia de la metalurgia.
Desde el Próximo Oriente y a través de Mediterráneo siguió llegando las influencias de los nuevos conocimientos y de los metales.
Hacia el 2500 a.C. surge en la península una cultura del cobre en la zona de Almería, los Millares por influencia mediterránea.
Posteriormente y también en la misma zona se desarrollarán las culturas del bronce que darán lugar a la cultura de El Argar (Almería),
la cultura del vaso campaniforme y extenderán el megalitismo. El megalitismo se extenderá por toda la Península llegando a la zona
gallega y balear hacia el 1000 a.C. Los monumentos (dólmenes) son más complejos y de mayor tamaño cuanto más al sur y el este de
la Península se encuentren (en Menorca navetas, taulas, talayots…).

Durante ese dilatado periodo se vivirán una serie de transformaciones:
- económicas (metalurgia, comercio, especialización),
-sociales (aparición de las aglomeraciones pre-urbanas)
- y. culturales (aspectos rituales y de espiritualidad) que se mantendrán con alteraciones en la Prehistoria Reciente.

-El cobre aparece, en piritas y en óxidos, en prácticamente toda la Península, siendo menos abundante en el Norte. Debió localizarse
en la superficie de vetas férricas que casi desde el Neolítico Final pudieron explotarse para fabricar útiles de cobre. Cuando ya se
incorpora un proceso metalúrgico de transformación, se trabaja la malaquita, la azurita, la calcopirita (carbonato) y la cuprita (óxido).
Para la extracción debió emplearse el sistema del calentamiento de las vetas (LOS MILLARES, Huelva); y el empleo de nódulos e
instrumentos de madera y hueso. La fabricación de útiles derivados de la metalurgia es totalmente pragmática pues, inicialmente,
apenas se conocen más que útiles funcionales (hachas, leznas, punzones, cuchillos, sierras, anzuelos ) sin apenas armas y objetos de
adorno. Para la fusión, se emplearían vasijas-horno, documentadas a través de piezas cerámicas con escoria en sus paredes. Éstos
hornos serían grandes piezas cerámicas en las que se incluía el metal, se mezclaba con carbón vegetal, se machacaba y se fundía, a la
vez que recibía calor desde una zona enterrada de la misma. Una vez terminado el proceso podía romperse la vasija y extraer el
mineral fundido. Hay ejemplos en ALMIZARAQUE (Almería) y en PERALES DEL RÍO (Madrid). La Península Ibérica ha dado ejemplos de
poblados metalúrgicos calcolíticos, próximos a concentraciones de cobre nativo (ZAMBUJAL, Algarve); de cabañas circulares
(ALMIZARAQUE, o LOS MILLARES, Almería) y, generalmente, no especializados sólo en la minería sino dedicado también a la
agricultura, a la ganadería y a la pesca en los ríos próximos (PARAZUELOS, Murcia). Algunos poblados (MURCIÉLAGOS, Granada)
trabajarían con el oro.

-Desde ​el Neolítico Fina​l existen en la Península Ibérica poblados, se ha generalizado ​el hábito de enterrar en necrópolis (a veces en
cuevas, otras veces en monumentos megalíticos) al margen del lugar de habitación​.
-CULTURA ESPIRITUAL En el Calcolítico peninsular tienen una singularidad especial y una gran difusión las Placas y los Ídolos.
1. Placas, generalmente de pizarra, con decoración incisa, a veces oculados, con indicación del sexo, o decoradas sencillamente con
temas geométricos abstractos que se han querido ver como ejemplos de vestido, adornos o tatuajes. Son habituales en el área
portuguesa, en concreto en el ALENTEJO, asociadas sobre todo a enterramientos dolménicos.
2. Idolillos, sobre huesos largos o falanges, con decoración pintada o pirograbada y generalmente con detalladas representaciones de
ojos ( ídolos oculados ). Son habituales en todo el Sureste (ALMIZARAQUE) y Suroeste (ZAMBUJAL), y seguramente debieron tener un
carácter funerario a modo de representación de la personalidad anímica del individuo difunto. 3. Figuritas, a modo de concreción de
los idolillos (MARROQUÍES ALTOS, TORRE DEL CAMPO ), en hueso y con incisiones en los cabellos, ojos, senos.

Calcolítico (c. 2500 a. C. – c. 1500 a. C.) Protourbanismo. Megalitismo. Vaso campaniforme. Millares I y II. Cueva Santiago, Chica de
Cazalla, Nerja, Lapa do Fumo, Cueva del Nacimiento de Pontones (Jaén), Poblado de El Prado, Cueva de los Tiestos (Jumilla),
Castillejo de Montefrío (Granada), Ereta del Pedregal (Navarrés, Valencia). Cultura Talayótica de Baleares. Son Torrella (Mallorca).
Aparición del cobre. Cultura Campaniforme (cordado, marítimo, continental). Palmela, Ciempozuelos y Salamó.

LAS MOTILLAS.
Durante el Calcolítico, en el Tercer milenio a.C.
Los grupos humanos controlaban los recursos estratégicos y el territorio, en especial el agua. su arquitectura compleja implica un
grado posible de intensa jerarquización.Todo esto coincidió con una acusada sequía que se dio a escala mundial en torno al 2200 a.c y
que pudo durar 300 años. que rebajó el nivel de las aguas en la zona e hizo de los pozos elementos estratégicos. El ejemplo
fundamental es la Motilla del Azuer constituye el yacimiento más representativo de la Edad del Bronce en La Mancha (2200-1300 a.C.)
controlando y explotando un territorio que permitía el acceso a recursos productivos básicos, como tierras potencialmente óptimas
desde el punto de vista agropecuario, abastecimiento de agua captada del nivel freático, o el control de rutas naturales, vitales para
los intercambios referidos a grupos prehistóricos.
Edad de Bronce (c. 1800 a. C. – c. 900 a. C.) Campaniforme tardío. Horizonte Calcolítico evolucionado. El Argar. Poblados alturas
naturales. Metalurgia de fundición. Carro de la Virgen de Orce, Cerro de la Encina de Monachil, Castillejo de Montefrío, Cuesta del
Negro, Fuente Álamo, Serra Grossa, Terlinques, Pic dels Corbs, Cueva de Mas D’Abad, Torrelló, Cova del Frare, Cueva del Toll, Castillo
de Frías, Mesa de Setefilla, Berrueco, Tolmos de Caracena, Cueva de la Vaquera, Cueva de los Husos, Cueva de Gobaederra.
El megalitismo
Otras construcciones megalíticas, consideradas más tardías, están presentes en las Islas Baleares, con formas diferentes a las ya
apuntadas, como los talayots, las taulas y las navetas.
La Arquitectura Megalítica Penínsular.
Las dataciones actuales de los monumentos Megalíticos de la Península Ibérica sitúan los más antiguos al menos a mediados del V
milenio a.C. En la Península se han hallado los siguientes tipos:
Sepulcro de Corredor: consta de cámara funeraria de planta circular, poligonal o cuadrada y un corredor de acceso a la misma. En este
tipo de sepulcros podemos distinguir: Los formados con piedras pequeñas y cubiertos con el sistema de falsa cúpula o tholoi, en
singular tholos, (Cultura de los Millares) y los que tienen grandes piedras en la cubierta y en las paredes Cueva de la Viera (Antequera).
Hay otro gran grupo que el autor asocia a este segundo y que, en realidad presenta una arquitectura de transición entre ambos:
inician una aproximación de hiladas tipo Tholoi, para reducir el vano a cubrir en la cámara, rematando finalmente el conjunto con una
gran piedra. Como ejemplos están el Dolmen del Romeral (Antequera), el Dolmen de Matarrubilla (Sevilla) o el Dolmen de la Pastora
(Sevilla).
Sepulcro de Galería cubierta: El corredor y la cámara no están diferenciados. Tienen forma de una galería rectilinea de paredes
paralelas. A este tipo corresponden: Cueva de la Menga (Antequera) o el Dolmen de Soto (Trigueros, Huelva).
Dolmen: Es el tipo de sepultura megalítica más simple. Consta de una cámara sepulcral sin corredor que puede adoptar diversas
formas. Suele estar recubierto por un túmulo.
Parece que los sepulcros megalíticos de grandes piedras podrían tener su origen en Galicia.

2.- Protohistoria de la Península Ibérica.

La configuración de las áreas celta e ibérica: colonizadores: indoeuropeos, fenicios, griegos y cartagineses

Por los Pirineos llegaron a la Península Ibérica desde centroeuropa grupos de pueblos indoeuropeos entre finales del siglo XI a.C. y el
siglo VI a.C. Se asentaron en el norte y el oeste peninsular. Conocían el hierro, tenían una economía basada en la agricultura y la
ganadería, y algunos de ellos practicaban un ritual funerario basado en la incineración del cadáver cuyas cenizas eran depositadas en
unas urnas que luego se enterraban (campos de urnas).
Por el mar Mediterráneo llegaron a la península en torno al 1100 a.C. los fenicios, un pueblo procedente del actual Líbano y que fueron
los comerciantes más importantes del Mediterráneo. Fundaron numerosas ciudades factorías en la costa sur mediterránea, entre ellas
Gades, la primera ciudad europea. Vinieron atraídos por la gran riqueza de metales del sur de la Península (Río Tinto): estaño, plata y
oro. Utilizaban el trueque. Aportaron a los iberos la escritura, la salazón de pescado, la agricultura mediterránea (olivo, vid) y la
organización urbana. Decididos a quedarse, buscaron promontorios unidos a la costa por un angosto istmo, a imagen de las distantes
Sidón y Biblos, o islotes poco alejados de tierra, como la vieja Tiro, y amontonaron en ellos moradas estrechas y elevadas, rematadas
en terrazas abiertas y prominentes torres desde las que otear el regreso de los navíos. Y en el centro de estas apiñadas urbes
levantaron templos donde se rendía culto a las viejas divinidades semitas: el poderoso Baal, su esposa Astarté y su hijo Melkart.
Nacieron así Sexi (Almuñécar, en Granada) y Abdera (la almeriense Adra), Malaka (Málaga) y, sobre todo, Gadir (Cádiz), llamada a ser,
por su privilegiada situación a las puertas de las minas ibéricas de oro, plata y cobre, y a la cabeza de las rutas que conducían a los
países del estaño, señora del comercio fenicio en Occidente.
En el 600 a.C., las ciudades fenicias de Líbano fueron conquistadas por los persas y las colonias peninsulares pasaron a depender de
una colonia fenicia del norte de Africa (actual Túnez), llamada Cartago. Los cartagineses siguen totalmente las estructuras fenicias,
siendo más militaristas e imperialistas. Dominaron militarmente el sur y este peninsular tras la I Guerra Púnica (264 - 241 a.C.);
permanecerán hasta su enfrentamiento con los romanos (s. III a.C.). Asdrubal Barca fundó Cartago Nova (Cartagena).
En torno a mediados del siglo VII a. C. llegan a las costas peninsulares mediterráneas grupos de colonizadores griegos. Desde el siglo
VIII al VII se va configurando un nuevo tipo de comercio, mucho más complejo y profesional, en el que los protagonistas no son ya los
nobles con sus relaciones de hospitalidad como reflejan un cierto número de inscripciones de carácter mercantil o comercial en cartas
o documentos de plomo como los hallados en Ampurias ( Pech Mahó).
Se asentaron en el norte de Valencia y costa Catalana (Rosas y Ampurias),cerca de la actual Denia, Mainake, en el cerro del peñón, a
medio camino entre Málaga y Almuñécar. Eran colonias que dependían de la polis de Marsella. Su impacto cultural no fue tan
importante y duradero como el fenicio y el posterior romano. Enseñaron el uso de la moneda y aportaron su alfabeto.

B. Culturas Prerromanas autóctonas: Iberos y Celtas (1000 a.C.-200 a.C.)
De la mano de fenicios y griegos, los pueblos de nuestra península empezaron a convertirse en algo homogéneo. Iberia, el nombre que
los griegos dieron a la península, ya no es solo una referencia geográfica, sino también cultural, todo esto dio lugar a lo largo del primer
milenio a.C. a la configuración de dos culturas diferentes en la Península Ibérica: iberos y celtas.
La cultura ibera surge en el sur y este peninsular. No es un pueblo nuevo sino que es una evolución de una cultura autóctona que
recibe influencias de los pueblos mediterráneos (fenicios y griegos). Vivían en pequeñas ciudades. Tenían una economía agrícola
desarrollada que les permitía comerciar con diferentes productos excedentarios. En la zona sur destaca la explotación minera que les
permitió desarrollar una importante actividad metalúrgica tanto en la orfebrería como para fabricar armas (falcata). Conocían la
moneda y la escritura. Tenían una organización política de monarquía y jerarquías sociales. Sus poblados, casi siempre sobre la
tranquilizadora altura de un cerro o colina, son similares; parecidas sus casas rectangulares de adobe o mampostería, apiñadas en
torno a calles angostas y tortuosas, y semejante su comercio con fenicios y griegos, cuya afición al cobre, la plata o el oro convierte a
los iberos en eficaces mineros y hábiles metalúrgicos. Son iguales su lengua y su alfabeto, aún por descifrar; idénticos sus dioses, que
hubieron de rendirse ante las seductoras divinidades foráneas, y no lo es menos su escultura de influencia griega como la Dama de
Elche.

Tartessos:
En cuanto a Tartessos, es considerado por algunos autores como la primera organización de un Estado en la Península Ibérica, algunos
historiadores sostienen que entre tartesios y fenicios se produjo una fusión cultural completa. Políticamente, Tartessos no constituyó
una unidad, sino que existió una pluralidad de centros de poder. Su localización exacta se desconoce, aunque parece que su núcleo
principal estuvo en la zona de Huelva y en el valle bajo y medio del Guadalquivir. Alcanzó su mayor esplendor entre los siglos VII y VI a.
C., gracias a la influencia de los fenicios y griegos, y desaparecería hacia el 500 a. C. bajo el dominio cartaginés. Otros historiadores
consideran que las fuentes griegas confunden a Tartessos con un reino, una ciudad o un río. Se caracterizan por su alto nivel de
desarrollo cultural (escritura, leyes, orfebrería, conjuntos escultóricos de Porcuna, La Guardia y el Cigarralejo) surgido al amparo de los
contactos con los fenicios, por su riqueza minera (plata en Huelva, Linares y Cartagena; cobre en Huelva, mercurio en Almacén y estaño
en Extremadura y comercio del mismo con Galicia y Gran Bretaña) y por su ganadería. Hallazgo importante el tesoro de El Carambolo.
-los Indoeuropeos.

Los celtas son la mezcla de pueblos indoeuropeos que procedían de Centroeuropa, y llegaron en torno al año 1100 a.C. con los pueblos
indígenas del interior peninsular. Se extendieron por el norte y centro peninsular. Eran pastores y agricultores, con escasos
intercambios comerciales. Conocían el hierro y la domesticación del caballo. Vivían en pequeños poblados (castros). No conocían la
moneda, ni la escritura y no tuvieron contacto con los mercaderes mediterráneos. Su organización era tribal e igualitaria.
“...Los primeros oppida, o ciudades, celtibéricos surgen tras la “crisis del Ibérico Antiguo” concentrando la población de los
asentamientos que desaparecen en torno al siglo V a.C. Va a ser a partir de la penetración
romana con Graco, en el año 179 a.C., cuando dichas ciudades comienzan a conocerse mejor, por su mención en las fuentes clásicas,
por aparecer citadas en documentos escritos en lengua celtibérica, especialmente monedas y téseras de hospitalidad, y por haberse
identificado una buena parte de ellas con yacimientos arqueológicos concretos. Los oppida celtibéricos siguen el modelo político
mediterráneo de
ciudades estado. Concentran la mayor parte de la población en el campo, por lo que las ciudades son asentamientos de pequeñas
dimensiones, Numancia alcanzó 7,6 Ha. La “riqueza” que se documenta en la sociedad celtibérica no se manifiesta en las obras públicas
de sus ciudades ni en edificios o tumbas suntuosas. No existe una oposición entre campo y ciudad, sino un campesinado y unos señores
de campo que residen en las aldeas y en los oppida. La posesión de caballo era un indicador de estatus social. Aristóteles señala en su
Política (IV, 3, 2): “entre los notables existen diferencias según su riqueza y la magnitud de sus bienes, por ejemplo, por la cría de
caballos (eso no es fácil de hacerse si no se es rico)” ,en las ciudades y en las aldeas celtibéricas quien poseyera un caballo implica que
tenía que poseer cierta riqueza.
Numancia, ya que en la fase última, anterior al ataque del año 133 a.C., la proporción de jinetes entre los guerreros sepultados es del
24 %. Si estas ratios las aplicamos a las ciudades de la coalición del año 153 a.C. nos encontramos que la ciudad de Numancia con sus
1.800 habitantes podría aportar entre 450 y 360 hombres y de ellos 90 / 72 serían jinetes.

ARTE IBÉRICO EN CASTILLA LA MANCHA LA BICHA DE BAZALOTE.

La Bicha de Balazote es una escultura ibérica encontrada en el término municipal de Balazote, en la provincia de Albacete. Quienes
primero la estudiaron fueron un grupo de arqueólogos franceses que la identificaron como una especie de cierva; de ahí que biche
fuera su primera denominación, castellanizándose posteriormente a bicha. Ha sido datada en el siglo VI a. C.
El carácter de estas esculturas, dotadas de un significado mágico, era apotropaico (es decir, defendía el monumento funerario frente al
expolio y protegía la memoria del difunto) y psicopompo (un vehículo para conducir el alma del difunto al mundo de ultratumba).
El santuario ibérico del Cerro de los Santos, perteneciente al período ibérico pleno y reciente y romano (siglos IV a.C.-IV) se localiza en
el término municipal de Montealegre del Castillo (Albacete, España), en el trayecto de la vía Heraclea (camino de Aníbal) en territorio
bastetano.

3.- La Hispania romana y la monarquía visigoda.

-Hispania romana:
- Conquista y romanización de la península;
- El legado cultural romano.

- La monarquía visigoda:
- Ruralización de la economía;
- El poder de la Iglesia y la nobleza.
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- Conquista y romanización de la península;
Los romanos son los colonizadores-conquistadores que más tiempo van a permanecer en la Península: desde 218 a.C. hasta el 476 d.C.
Son 700 años de influencia
-​Fase inicial de la conquista​: Conquista del Levante y de la Bética (Andalucía) durante la II Guerra Púnica (218-202 a.C.). Este territorio
ibero se convirtió en la zona más romanizada y más rica de la Península (Tarraco, Híspalis, Itálica...).
-La pugna por la hegemonía del Mediterráneo entre las dos potencias de la región, Cartago y Roma. En la segunda Guerra púnica, de las
tres guerras que Roma y Cartago libraron entre los años 264 y 146 a. de C. —que concluyeron con la destrucción total de Cartago—,
metió de lleno la Península en el conflicto. La guerra, en efecto, fue provocada por la expansión cartaginesa por la península Ibérica,
que Cartago vio como clave de su recuperación colonial y militar tras su derrota en la guerra anterior (264-241 a. de C.) y fue
desencadenada por el ataque cartaginés contra la ciudad edetana de Sagunto, aliada de Roma. La Península fue escenario fundamental
de la guerra. Aníbal, el general cartaginés, hizo de aquella la gran plataforma de sus ejércitos y la base de su espectacular, pero
finalmente fallida, marcha sobre Italia por los Alpes, que llegó a amenazar Roma misma. Roma respondió con el envío de tropas a
Ampurias al mando de Publio Cornelio Escipión (218 a. de C.), una operación contra las bases peninsulares del poder cartaginés (hasta
el 205 a. de C.).
-Fase intermedia de la conquista: (197-19 a. de C.)​—operaciones militares inconexas, no el despliegue de una estrategia planificada—
no fue fácil y exigió a Roma un considerable esfuerzo. Conquista de las Mesetas. Después de fuertes enfrentamientos con lusitanos
(Viriato) y celtíberos (Numancia), se domina este territorio en torno a 133 a.C. Va a ser el gran granero cerealista de Hispania (Emérita
Augusta) con la resistencia de los celtíberos (segedanos, arévacos). Dos largas guerras (149-139 a. de C. y 154-133 a. de C.,
respectivamente) que obligaron a las autoridades romanas al empleo de ejércitos de 30.000-40.000 hombres y conocieron momentos
de considerable violencia, como la destrucción de Numancia en el año 134 a. de C. por Escipión Emiliano, tras ocho meses de sitio.
-Tercera fase: La conquista se solapó además, como se indicaba, con las guerras civiles romanas. Primero con la guerra de Sertorio
(83-73 a. de C.), enfrentado a Sila, construyó en Hispania, tras atraerse el apoyo de distintos pueblos hispanos un posible camino
independiente de Roma, fue derrotado por Pompeyo; y enseguida, con la guerra civil entre Pompeyo y Julio César (49-44 a. de C.), que
César extendió a Hispania a la vista de los importantes apoyos militares que Pompeyo tenía en la Península, y que concluyó con la
victoria de César sobre los pompeyanos en Munda, cerca de Córdoba, en el año 44 a. de C. La conquista concluyó, finalmente, con la
pacificación del noroeste peninsular por el ya emperador Augusto (26-16 a. de C.), tras una guerra complicada y dura por la belicosidad
de los cántabros, nunca fueron totalmente asimilados.
- La conquista, que incluyó las Baleares, respondió básicamente a ​tres tipos de razones:
1) estratégicas: controlar y estabilizar la Península, y por tanto, el extremo occidental del Mediterráneo:
2) económicas: explotación de los recursos mineros de Hispania (plata, oro, cobre, piritas, plomo) e incorporación de la economía
agrícola hispana —cereales, aceite, vino…— a la economía romana;
3) políticas: extensión a Hispania de las guerras civiles romanas, carrera militar en Hispania como factor de prestigio en la propia Roma.
D​efine el concepto de romanización y describe los medios empleados para llevarla a cabo. ​Factores de romanización:
-​La primera organización territorial de la Historia de España​.La romanización conllevó, como ya se ha apuntado, cambios radicales para
la historia peninsular: latinización, creación de estructuras político-administrativas (provincias, gobernadores, ciudades, municipios).
Las provincias, al frente de cada provincia estaba un procónsul o propretor. Las provincias se dividían en conventos jurídicos para la
administración de justicia y la recaudación de impuestos.:—dos en el 197 a. de C. (Hispania Citerior al norte e Hispania Ulterior al sur).
—tres en el 15 a. de C., tras la reforma provincial de Augusto (Bética con capital en Corduba, Córdoba; Lusitania, capital Emérita
Augusta, Mérida; y Citerior, capital Tarraco, Tarragona), subdivididas en conventos judiciales. —y seis en el año 288 de nuestra era,
tras la reforma del imperio por Diocleciano: Tarraconense, Cartaginense, Gallecia, Lusitania, Bética y Mauritania Tingitana (norte de
África), incluidas en la diócesis Hispaniarum (nueva división imperial de rango superior regida por un vicario y dependiente de la
prefectura de las Galias).
Los municipios​: Roma implantó un complejo sistema de administración local sobre la base de colonias y municipios romanos —con
plenos derechos de ciudadanía romana—, municipios de derecho «latino» (escalón previo a la ciudadanía romana), civitates o ciudades
indígenas sin derechos especiales (pero o federadas o libres o estipendiarias de Roma) y, por último, poblados o pueblos (populi) y
vicus o pagus, esto es, aldeas, todos ellos regulados por las leyes, el derecho y las ordenanzas municipales romanas, y regidos también
por magistrados y cargos propios (duunviros, ediles, cuestores).​Las URBS, las ciudades. Roma impulsó la urbanización de la Península.
Itálica (Santiponce, 206 a. de C.), asentamiento de veteranos de la guerra púnica, Carteia (en Algeciras, 171 a. de C.), colonia «latina»,
Valentia, Corduba, Palma, fueron fundadas en época republicana; Tarraco, Barcino (Barcelona), Cartago Nova (Cartagena), Hispalis
(Sevilla), Emérita Augusta, Olisipo (Lisboa), Cesaraugusta (Zaragoza), bajo César y Augusto; Clunia, Complutum (Alcalá), Toletum,
Asturica (Astorga), Ira Flavia (Padrón) y muchas otras, ya en el siglo I de nuestra era.
Las ciudades —unas cuatrocientas, de ellas un centenar, y sin duda Emérita, Tarraco y Corduba, las mayores de todas, con verdadera
entidad urbana (entre 14.000 y 40.000 habitantes)— se configuraron según el modelo de la propia Roma e incorporaron por ello
construcciones características de la vida urbana romana: termas y baños, alcantarillado, teatros (Mérida, Itálica, Sagunto), anfiteatros,
templos, basílicas, acueductos (Segovia, Mérida), foros, arcos de triunfo (Bará, Medinaceli), circos, murallas (Lugo, Coria).
La amplia red viaria de calzadas ​construida (Vía Augusta, Vía de la Plata…) y las obras de infraestructura complementarias (puentes,
como los de Córdoba y Alcántara, puertos) vertebraron la Península; y con el tiempo, diversos ramales y redes interiores tejieron una
especie de gran retícula de comunicaciones interpeninsulares.
Roma creó una sociedad nueva en la Península. ​La incorporación al sistema económico romano —explotación de recursos naturales,
exacciones fiscales, moneda romana— reguló y potenció la economía peninsular que, al margen de las economías locales y aisladas de
subsistencia, pareció incluso configurarse como un modelo —obviamente, no planificado— de economía regional especializada.
Con tres pilares básicos:
-La explotación masiva de minas (cobre de Riotinto, en Huelva; oro en el norte y el noroeste, como en Las Médulas, León; plata y plomo
en los enclaves mineros de Jaén, Almería y Cartagena);
-La amplia producción agropecuaria (cereal y sobre todo trigo, aceite, vino, productos hortofrutícolas, cría de caballos, lana, esparto,
salazón como el garum o caballa de Cartagena…)
-El sistema de villae trabajadas por colonos y siervos; exportaciones de aceite y también vino a Roma y otros puntos del imperio
mediante comercio marítimo (Hispania importaba productos manufacturados, tejidos, productos de alimentación, metales, cerámica,
mármoles, etcétera).
-Aun coexistiendo con las formas organizativas prerromanas, la compleja estructura jurídico-social romana se extendió igualmente al
mundo social hispano-romano: -órdenes jerárquicos (senatorial, ecuestre, decurional), estatus jurídicos (ciudadano romano, ciudadano
latino, peregrini o extranjeros, libertos, siervos o esclavos, colonos),
-propiedad privada, sistema familiar (pater familias, esposa, hijos y clientelas familiares).
-​La sociedad romana.​Riqueza y estatus jurídico determinaron la estructura de la sociedad y las mismas relaciones sociales. A nivel
social: por un lado, la oligarquía imperial hispana (miembros del orden senatorial y del orden ecuestre romanos) y las elites urbanas y
familias poderosas que detentaban las magistraturas y la burocracia de las ciudades peninsulares; por otro, la plebe (urbana y rústica),
los peregrini o extranjeros, los libertos y los esclavos.A nivel jurídico: ciudadanos y no ciudadanos —pero todos ellos hombres libres—
y, frente a ellos, los esclavos o siervos (públicos o privados, que trabajaban en el servicio doméstico o en la minería y la agricultura, o
como gladiadores o en oficios diversos) y los libertos, esclavos manumitidos (que podían llegar a tener buena posición económica pero
que solo excepcionalmente alcanzaban la ciudadanía y, por tanto los cargos públicos).

Los romanos no impusieron sus cultos (Diana, Júpiter, Juno, Minerva, Hércules, Ceres, Marte, y a partir de Augusto, el culto al
emperador) a la Península: sencillamente, estos se extendieron por ella, y coexistieron con los cultos prerromanos autóctonos de
carácter por lo general local, y con los cultos orientales que en su día habían introducido los fenicios, cartagineses y griegos (Astarté,
Melqart, Esculapio…)
-​El ritmo y grado de romanización de los diferentes territorios peninsulares. La romanización no fuera ni uniforme ni completa ni
simultánea en todas las regiones —fue intensa en la Bética y en las regiones del Mediterráneo, parcial en Lusitania, en las mesetas
centrales y el noroeste, y débil en el norte—, Hispania terminó por ser una de las provincias más romanizadas del imperio. Como
mostraría la aparición de importantes personalidades romanas originarias de Hispania —escritores (Séneca, Marcial, Pomponio Mela,
Columela, Quintiliano), senadores, gobernadores provinciales, altos funcionarios, tribunos militares, emperadores (Trajano, Adriano,
Teodosio)—, las elites hispanas se integraron pronto en el sistema romano. El emperador Vespasiano concedió el ius latii, la ciudadanía
latina, a Hispania en el año 74 de nuestra era (aunque según ciertas interpretaciones, limitada a las zonas y ciudades más latinizadas), y
Caracalla, la plena ciudadanía en el año 212. El nombramiento de hispanos como emperadores fue expresión del alto grado de
romanización que había alcanzado la Península, y también del peso que en algunos momentos tuvieron en Roma los círculos de poder
hispanos. Trajano y .Adriano.Teodosio, el tercero de los emperadores hispanos optaría al final por la división entre sus hijos: occidente
para Honorio, oriente para Arcadio.
-La historia de Hispania fue parte de la historia de Roma. Aunque la realidad de los pueblos prerromanos no desapareciera totalmente
—el caso de la lengua vasca, por ejemplo—, la romanización dio a la Península su primera identidad en la historia: una identidad
estrictamente romana, ni siquiera hispano-romana.
La cristianización de la Península, por ejemplo, una cristianización, lenta, tardía y no evidente hasta el siglo III de nuestra era —y en las
zonas menos romanizadas hasta bien entrada la Edad Media—, arraigó sobre todo en comunidades de comerciantes y artesanos de los
núcleos urbanos más urbanizados y abiertos, como las ciudades portuarias de la Bética y del Mediterráneo (nada que ver, pues, con
leyendas piadosas como el viaje del apóstol Santiago o la visita de san Pablo a la Península): los mártires de la persecución de Decio
(año 250), por ejemplo, se localizaron sobre todo en Tarragona y Zaragoza. El curso del cristianismo peninsular fue paralelo al curso del
occidental. A la luz de la evidencia (desaparición de restos arqueológicos de otras religiones y profusión de restos cristianos), la
cristianización, favorecida por la legalización del culto por el emperador Constantino en el año 313, se generalizó en Hispania en el siglo
IV.El priscilianismo, un movimiento de tipo profético, ascético y monástico surgido en torno a Prisciliano, obispo de Ávila a partir del
año 381, contó con apoyos importantes en distintas sedes episcopales de Hispania y Aquitania, y también con la fuerte oposición de
otros obispos hispanos, que lograron la condena por herejía y ejecución de Prisciliano en el año 385.

-​La crisis del siglo III​.Aún comparativamente estable, Hispania se vio arrastrada por la crisis final del imperio romano, un proceso largo,
no una «caída» súbita, que se inició con la anarquía militar de los años 235-270 y con el propio ascenso del cristianismo a partir del
siglo III —un serio desafío al culto imperial romano—, y que en los siglos IV y V escaló hasta una verdadera desestructuración del
sistema que llevó a la desaparición institucional del imperio romano de occidente en el año 476 entre problemas ya incontrolables:
desintegración administrativa, deslegitimación del poder (autoritarismo imperial, usurpaciones, continuas crisis sucesorias,
permanente intervencionismo militar, eclipse de las viejas instituciones romanas), tensiones fronterizas y presión de los pueblos
germánicos, guerras y revueltas sociales, crisis económica y social, decadencia de la vida urbana, ruralización.
El imperio romano fue reemplazado en todo occidente a partir del siglo V por un conglomerado caótico e inestable de reinos, pueblos
(francos, visigodos, burgundios, anglos, sajones, alamanes, ostrogodos, lombardos…) y enclaves territoriales, embriones de estados
por lo general débiles y casi siempre efímeros (pero origen último, con todo, de futuras naciones).
-​Los restos arqueológicos romanos en el territorio de Castilla-La Mancha (Segóbriga y Carranque).Segóbriga: caput Celtiberiae
A principios del siglo II a. C., en las guerras celtíberas, Segóbriga debió convertise en un oppidum o ciudad celtibérica.​ Tras las guerras
de Sertorio, entre los años 80 y a. C., pasó a ser el centro de toda esa parte de la Meseta, con el control de un amplio territorio. En
tiempos de Augusto, alrededor del año 12 a. C., dejó de ser ciudad estipendiaria, que pagaba tributo a Roma, y se convirtió en
municipium, ciudad gobernada por ciudadanos romanos, creciendo el estatus de la ciudad notablemente, lo que llevó a su auge
económico y a un gran programa de construcciones monumentales que debió de finalizar en época flavia, hacia el 80, al que se deben
los edificios públicos de ocio y la muralla que hoy se pueden admirar. La ciudad fue un importante centro de comunicaciones. De esta
época también es la emisión de moneda en su ceca y la construcción de una parte de la muralla. Al finalizar el mandato de Vespasiano
la ciudad se encontraba en su punto más alto, habiéndose finalizado ya las obras del teatro y el anfiteatro, y encontrándose
plenamente integrada social y económicamente en el Imperio romano.Carranque: Los edificios están relacionados con el emperador
Teodosio I El Grande. S IV d.C:
-El Edificio Palacial, edificio de representación del dueño de la villa, en origen de carácter público y posteriormente religioso. -El
Mausoleo, un pequeño lugar de enterramiento que debía de acoger los restos del propietario y su familia.
-La Casa de Materno, una mansión que servía de vivienda; y el Torcularium, una construcción dedicada a la elaboración de aceite y
vino.
- La monarquía visigoda:

- Ruralización de la economía;

- El poder de la Iglesia y la nobleza.

En el s. V varios pueblos germanos asolan la Península (suevos, vándalos y alanos). Un pueblo germano federado (aliado) de Roma, los
visigodos, son enviados por el emperador romano para restablecer el orden. De origen escandinavo, los visigodos llegan a la Península
Ibérica tras un recorrido por todo el Imperio romano al que habían derrotado el 378 en Adrianópolis, dando muerte al Emperador
Valente, debido a que en la segunda mitad del siglo IV habían atravesado el limes del Danubio, en su desembocadura.
Los visigodos resultaron particularmente útiles a los romanos​, ya que además de confinarlos en una zona concreta los utilizaron con
cierto éxito como mercenarios. De Grecia pasan a la península Itálica, en el 410 saquean Roma y después se instalan en el sur de la
Galia como pueblo federado de Roma. Desde allí contribuirán a la expulsión de vándalos y alanos de la Hispania romana y sobre todo
del poder suevo (456-483 cuando Eurico reparó el puente de Mérida), primero formarán el Reino de Tolosa (Toulouse) comenzando
una emigración lenta al sur, que se acelerará a partir del 507, (aunque sabemos que del 511 al 526 Teodorico el Ostrogodo controló
Hispania) entonces deciden abandonar su capital en Toulouse y asentarse en la península, pero con un poder muy débil que permitió la
entrada de los Bizantinos en 552 en el sur llamados por Atanagilfo en su guerra con Agila, así se creó el reino visigodo de Toledo (554
d.C) y se constituyó el primer estado peninsular independiente, manteniendo el dominio sobre la narbonense en el sur de la Galia.
El espacio peninsular se fragmentó en bloques: señores locales en comunidades semiautónomas (Aspidio de Orense,575), en Zamora
los Sappi de Sabaria de funcionamiento colectivo, los senadores propietarios del Alto Ebro , grupos tribales vascuences, ciudades
autónomas como Córdoba o romanas prósperas como Mérida. Recuperación de un mundo colectivista-tribal en el norte y
mantenimiento de una vida romana muy fuerte, incluyendo impuestos. Toda esta fragmentación fue eliminada por Leovigildo
(572-586).

El reino visigodo fue una mezcla de romano-germana​, los godos debieron formar una minoría que se supone que empezaría a estar
integrada en la sociedad hispanorromana. Su número no ha sido precisado con exactitud por historiador alguno, pero los cálculos más
fiables hablan de entre 150 000 y 200 000 visigodos instalados en la península, sobre una población que no llegaba a los nueve
millones, Los visigodos se asentaron sobre todo por la zona de la Meseta Norte, especialmente en el centro de la cuenca del río Duero,
zona poco poblada y con escasa urbanización.​Los visigodos se constituyeron en el grupo dominante que ejercía su poder sobre una
inmensa mayoría de hispanorromanos. ​Esta política de segregación racial se veía reforzada por la prohibición de matrimonios mixtos,
por la existencia de dos códigos legales distintos (Código de Eurico para los visigodos y el Código romano reformado por Alarico II para
los hispanorromanos) y diferente religión (hispanorromanos mayoritariamente cristianos católicos y los visigodos cristianos arrianos).
-La segregación étnica y ​la falta de administradores profesionales entre los visigodos originaban inestabilidad​.
Se trata de ​una sociedad que se ha considerado prefeudal o de transición al feudalism​o​, por concurrir en la misma una serie de
características que serían propias de etapas posteriores de la Edad Media y que la diferencian de la Hispania romana. En primer lugar,
se produce una paulatina ​ruralización social​, abandonándose las grandes ciudades en algunos puntos y creándose en torno a las villas
romanas núcleos de población más reducidos. Por otro lado, ​se tiende al autoconsumo y se desarrollan lazos de dependencia
personal que anticipan el feudalismo (sobre todo en el ejército)​. Así, de los reyes dependían como clientes los gardingos. Los nobles, a
su vez, tenían a los bucelarios. Y de los grandes propietarios de la tierra dependían los colonos.

El rey más importante y poderoso del reino visigodo de Toledo fue Leovigildo (573-586), que conquistó al reino suevo de Galicia,
dominó a los vascones y expulsó a los bizantinos de la mayor parte de la península. Intentó crear una monarquía hereditaria asociando
al trono a su hijo (Recaredo), eliminó la prohibición de los matrimonios mixtos, intentó integrar a los hispanorromanos en la
administración y buscó la unidad religiosa intentando imponer al cristianismo arriano como la única religión oficial. Esta labor de
centralización fracasó por la sublevación de su propio hijo, Hermenegildo.

Recaredo (586-601) consiguió la unidad religiosa en el Tercer Concilio de Toledo (589) con la conversión de los visigodos al catolicismo
y avanzó en el dominio de los territorios peninsulares. Los judíos, al quedar fuera de la unidad religiosa, fueron perseguidos y ello
explica a la larga el apoyo que prestaron a los musulmanes al iniciarse la conquista en el año 711.

Suintila (621-631) consiguió el dominio total de la península y una serie de plazas fuertes en el norte de Africa.

Con Chindasvinto (642-649/53) y Recesvinto (653-672) se consiguió la integración legal con la proclamación de un único código legal, el
Liber Iudiciorum (Fuero Juzgo) común para ambas comunidades.

Tras la muerte del rey Vitiza se produce una guerra civil y uno de los bandos pidió ayuda a un nuevo poder norteafricano, los
musulmanes, que llegan a la península en el 711. Tras derrotar al rey Rodrigo (Guadalete) los musulmanes dominaron la península
durante ocho siglos.

Analiza las características económicas y sociales de la Hispania visigoda​.

En economía mantuvieron ​las estructuras heredadas de Roma, pero con una clara decadencia: desaparición del comercio, de la
moneda, tribunales, ruina de las obras públicas​; es decir, se crea​ una economía de subsistencia​.

Los visigodos ​aceptaron la división provincial de la Hispania Romana​. Al frente de las provincias pusieron a los duces (singular, dux​; en
español, «duques») y al frente de las ciudades a los comites (comes, «condes»).​Las instituciones municipales, en cambio, entraron en
decadencia​. Los curiales municipales, encargados de recaudar los impuestos en las ciudades, continúan y acentúan su caída. Son
despojados de su poder tributario y éste recae en manos de los duces y los comes.

A ​los grandes propietarios de origen romano se unieron nuevos latifundistas godos que ​recibieron enormes extensiones de tierras
reales (beneficia) por los servicios prestados y que serán el germen de un prefeudalismo.

A pesar de estos intentos de integración entre las dos comunidades ​no se produjo la creación de una sociedad homogénea. La rápida
llegada de los musulmanes impidió su cristalización como ocurrió en Francia y en el resto de Europa.

Las pocas fuentes no regias de que disponemos nos indican igualmente que ​existían diferencias sociales muy acusadas entre (por
ejemplo) el sur, densamente urbanizado y de estilo marcadamente romano, y el norte, que no solo era mucho más rural sino que
albergaba varias sociedades de complejidad realmente escasa.

Se produjo en esta época una sustitución de la esclavitud por el colonato​, como forma de relación en cuanto a la explotación de la
tierra, lo cual se había iniciado ya en el Bajo Imperio, era una derivación del patrocinio romano, no sólo afectaba a los esclavos a los
que se daba tierras implicaba un sometimiento de los pequeños campesinos propietarios por coacción, deudas o penurias, había
entrega de tierras a cambio de una difusa protección, la religiosidad aportó el concepto de fidelidad (fidetes servitium al patronus).Los
colonos formaban la amplia masa social.
-Los humildes,​ pequeños propietarios libres​, eran una clase social en decadencia.
-La clase alta estaba formada por ​los potentados, los grandes terratenientes nobles, estos potentados en la práctica eran pequeños
reyes en sus tierras, podían juzgar a los campesinos sometidos, tanto godos como hispanorromanos.

La dureza de las condiciones de vida de las clases bajas acabaron produciendo en alguna ocasión revueltas campesinas y el fenómeno
del bandolerismo, las cuales a veces eran confundidas con herejías como el priscilianismo.

Se diferencia dentro de la sociedad entre los visigodos y los hispanorromanos, cada uno de ellos regido por sus propias leyes. No
obstante, con el paso de los siglos se tendió a la fusión de ambos grupos sociales, permitiéndose los matrimonios mixtos. Un intento de
acabar con la diversidad jurídica fue el ​Liber Iudiciorum (publicado en 654), en el que se trata de recoger el derecho romano junto a las
prácticas, ya señoriales, que se habían ido imponiendo en la península en torno al derecho de propiedad.
Como en el mundo franco, la aristocracia orbitaba en torno a la corte regia, cuya complejidad y carácter ceremonial era superior a la de
cualquier otra región, una corte que además continuaba recaudando impuestos, según muestra la legislación de Ervigio.
Las instituciones políticas y las relaciona con el poder de la nobleza y la influencia de la Iglesia.

-​La organización administrativa romana, las leyes, el latín y la moneda fueron admirados por los visigodos que intentaron
mantenerlas​; junto a las pervivencias romanas aparecieron un derecho consuetudinario de origen germánico, las vinculaciones
personales y una organización de base étnica.
-Éste es el tiempo en el que se produce la reutilización de los materiales de construcción romanos para basílicas, iglesias y otras
construcciones civiles.
-Los visigodos se gobernarán con un sistema de​ monarquía electiva que originará graves guerras civiles sucesorias.​ El rey era asistido:
-​Officium Palatinum ​o núcleo reducido de miembros de máxima confianza del rey​, que le auxiliaban en las tareas de gobierno y en las
domésticas del palacio, presididos por los condes.
-​Aula Regia o Consejo del Rey​, integrado por magnates y obispos con un vínculo de fidelidad personal al rey, era una asamblea de
carácter consultivo integrada por todos los miembros del Officium Palatinum y otros magnates para asesorar al rey en asuntos políticos
y militares, y en la elaboración de leyes.
- y los Concilios de Toledo tras la conversión de Recaredo al catolicismo adquieren un importante papel político. (Ejemplo único en su
época) Los convoca el rey e integraba a magnates del Aula Regia, eclesiásticos y jefes militares intervenían en asuntos religiosos y
civiles. Allí se van a establecer importantes normas y decisiones que afectaban a la monarquía, como las condiciones para elegir a los
reyes o las obligaciones que éste debía cumplir.
-​El ejército​. A finales del siglo VI y principios del VII era sufragado todavía en buena parte por medio de los recursos fiscales, muchos de
ellos recaudados en directo en virtud del procedimiento de la aderación la moneda acuñada por los monarcas visigodos iría destinada a
pagar los gastos del ejército. Ello explica que bastantes de las cecas visigodas el Estado mayor del ejército real, a imitación de los
protobizantinos.Del fragmentario llamado Código de Eurico se deduce que un componente básico de las expediciones militares
visigodas lo constituían los nobles seguidos de sus séquitos de esclavos y de hombres libres. Unos y otros eran armados por cuenta
de su señor, recibiendo los segundos bienes fundiarios de carácter beneficial y a título condicional por el servicio de armas que hacían a
su señor —convertido en su patrono según la nomenclatura jurídica romana—y mientras se mantuvieran en él. Unos tales soldados
privados recibían una doble denominación, de origen romano y germánico respectivamente: bucelarios y sayones. Los reyes enérgicos
como Leovigildo pudieron tratar de reforzar el reclutamiento real independiente de los contingentes clientelares aportados por la
nobleza.
-​Cancillería e impuestos​.un Conde de los Notarios. La presencia de una oficina cancilleresca, el personal subalterno de todas las
oficinas o miniterios centrales del reino de Toledo era en buena parte de condición esclava y propiedad de la Corona. El principal
impuesto era la capitación, dicho impuesto recaía sobre la persona y sobre la riqueza fundiaria, distinguiéndose en este último caso
entre tierras cerealísticas, viñedos y olivares.. La recaudación hecha por dichos funcionarios locales y provinciales era organizada por la
oficina del Conde del Patrimonio (comespatrimonii), para lo que contaba con unos inspectores especiales, también llamados numerarii,
encargados de vigilar todo el proceso, especialmente en lo referente a las tarifas de la aderación y gastos de gestión de la recaudación
(sportulae).Condes del Cubículo y de las Escancias podían ser varios; y todos ellos podrían tener asignada la administración de unas
determinadas fincas reales Había impuestos de aduanas y a los mercaderes ricos.

2. Al Andalus y sus principales etapas

Al Ándalus:

- La conquista musulmana de la península;

- Evolución política de Al Ándalus;

- Revitalización económica y urbana;

- Estructura social;

- Religión, cultura y arte

Se conoce como al-Ándalus al territorio de la península ibérica y de la Septimania bajo poder musulmán durante la Edad Media, entre
los años 711 y 1492. Al parecer ​el término se refiere más a la forma árabe de designar a la Atlántida. que a los Vándalos​.

Tras la conquista musulmana de la península ibérica, al-Ándalus ​se integró inicialmente en la provincia norteafricana del Califato
Omeya​. Con el avance de la Reconquista iniciada por los cristianos de las montañas del norte peninsular, el nombre de al-Ándalus se
fue adecuando al menguante territorio bajo dominación musulmana, cuyas fronteras fueron progresivamente empujadas hacia el sur,
hasta la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1492, que puso fin al poder islámico en la península ibérica, aunque la mayor
parte de la población musulmana quedó en la península, unos convirtiéndose al catolicismo y otros, con creencias más arraigadas,
marcharon a las cumbres de Sierra Nevada.

Las causas de la invasión musulmana y de ​su rápida ocupación de la Península.

La debilidad del Estado visigodo, puede explicar la derrota de Guadalete (julio de 711) y la posterior conquista .​Tras Guadalete Tariq
tomó Écija y Sevilla. Al año siguiente, el propio Musa llegaba a España con unos dieciocho mil hombres, esta vez árabes en su mayoría,
y rendía Sevilla, Mérida y Zaragoza, para marchar a continuación hacia el oeste, donde Tarik se había apropiado ya de León y Astorga.
En torno al 715, casi toda la península, con excepción de Galicia y Asturias​, por las que los invasores mostraron escaso interés, estaba
en manos musulmanas.

FACTORES QUE FACILITARON LA CONQUISTA:

a) ​Crisis demográfica intensa​: ​la grave crisis demográfica del reino, que en los últimos veinticinco años había perdido más de un tercio
de su población​. Esto fue debido a las epidemias de peste y los años de sequía y hambre de finales del siglo VII,

b) ​División de la aristocracia militar​, debilidad del poder real:​En ​un reino con un poder muy centralizado y basado en un estado con
servidores muy dependientes del rey (Gardingos), con ejércitos privados, el empobrecimiento de la hacienda real (especialmente
durante el reinado de Witiza) y ​la pérdida de poder del rey frente a los nobles fueron elementos que facilitaron la acción de los
conquistadores​, existía ​una fractura política importante entre dos grandes clanes político-familiares godos en su lucha por el trono,el
clan gentilicio de Wamba-Égica, al que perteneció o al que estaba vinculado Witiza, y de otra el clan de Chindasvinto-Recesvinto, al que
pertenecía Rodrigo. Esta situación dividió al estamento aristocrático-militar en dos facciones cada vez más irreconciliables.

c)​Las calzadas y los bandidos​: ​La densa red de calzadas romanas​, que aún existían y facilitaban los desplazamientos de su ejército….
(​WIKIPEDIA​) , la ​inseguridad causada por bandas de esclavos fugitivos​.

d)​El apoyo judío a los invasores​: Los conquistadores musulmanes también contaron con el apoyo de parte de la población judía, muy
numerosa en la Bética, en la Galia Narbonense y en toda la cuenca mediterránea. Estaba ​presente principalmente en los centros
urbanos en su mayoría conversos forzados pero fingidos, ​eran reiteradamente hostigados por la legislación visigoda​. ​La huella
bizantina​.El reino visigodo tan solo cubría el territorio peninsular y la Septimania en el sur de Francia. Baleares estaba bajo soberanía
bizantina y quedó excluida del proceso musulmán de conquista. ​Pudo haber una especie de pacto​.

VISIONES CRÍTICAS A LAS IDEAS TRADICIONALES DE LA CONQUISTA ​no existen indicios de que hacia 711 el reino de Toledo fuese débil
o decadente​, ​es posible que nadie en el reino visigodo se esperase una conquista de envergadura​. Rodrigo no debió reclutar grandes
contingentes en la idea de que se trataba de una amenaza limitada,​La propia muerte del rey habría sido un factor decisivo​, ​La pérdida
del tesoro visigodo en Toledo, indice sobre la propia identidad de la gens goda .​El abandono de la Iglesia queda expresado a través de
la marcha a Roma en 712 de Sinderedo, metropolitano de Toledo. Esta acción fue denunciada por el anónimo autor de la Continuatio
hispana como un acto indigno, propio, no de un pastor, sino de un mercenario. El abandono de la Iglesia provocó que la cohesión y la
gobernabilidad no fueran posibles.

LA ACCIÓN DE LOS CONQUISTADORES. Dos tipos de conquistas, ​las efectuadas por la fuerza​ o ​mediante capitulación​.

Por la fuerza la población podía, así, ser esclavizada o ejecutada, mientras que sus propiedades se repartían como botín entre los
vencedores. Cuando había ​pactos de capitulación, implicaba, el reconocimiento de garantías legales para los conquistados y sus
propiedades, que debían ser respetados por los conquistadores​. La población autóctona podía permanecer libre en sus lugares de
residencia, poseyendo sus bienes y practicando sus creencias religiosas, ​a cambio del pago de un impuesto de capitación, llamado
yizya​.

La violencia de la ocupación fue una táctica. La simulación de antropofagia, que fue utilizado como forma de infundir temor sobre la
población autóctona.

1.3. Describe la evolución política de Al Ándalus.

Tuvo las siguientes fases:

a-LOS GOBERNADORES o los valíes 711-756

La península es ​dirigida desde Qórtuba​. El Califato omeya era gobernado desde Damasco, el califa tenía todo el poder político y
religioso. En los territorios de su imperio, funcionaban los emiratos (​waliato, valiato​), son una división territorial del estado musulmán
comparable a una provincia a cuyo frente se encuentra un gobernador​, el emir (wali, valí), que tiene poderes políticos pero no
religiosos.

La existencia de pactos entre los conquistadores y las élites cristianas, así como las ocupaciones de tierra por las tropas
árabe-bereberes exentas de pagar impuestos, hacen que la capitación sea reducida, pese a que se realizan tres censos para cobrar
impuestos.

Los gobernadores ​realizan razzias por botín​, más allá de los Pirineos, que van a permitir conquistar la Narbonense: Nimes y Carcasona,
hasta ​la derrota en Poitiers (732) de Abd al-Rahman al-Gafiqi. También ​durante este período se produce la aparición de los primeros
núcleos de resistencia en el norte peninsular​: cornisa cantábrica (en el 718 ó 722 se produce la mítica batalla de Covadonga) y en la
zona pirenaica.

Los conquistadores musulmanes no eran un grupo homogéneo y todos los que participaron en la conquista se establecieron en
distintas zonas: árabes en el Guadalquivir, sirios en Granada, egipcios en el Levante y los bereberes, los más numerosos, en el norte y
centro de la península. Los enfrentamientos entre sus diferentes líderes fueron continuos.

La guerra civil (740-741)​. los gobernadores andalusíes tuvieron desde el principio para imponer su autoridad, minada por una crónica
inestabilidad social. A las revueltas periódicas protagonizadas por alguno de los grupos sometidos, se sumó el creciente ​descontento
generado por el desigual reparto de las tierras conquistadas entre los dos principales grupos de invasores. Según la tradición, los
musulmanes no se apropiaban de la totalidad de los campos. ​Cristianos y judíos​, por ser Gentes del Libro, podían conservar los suyos a
cambio tan solo de un tributo, ​el jaray​. Los ​creyentes vivían de esa contribución​, y no de la explotación directa del agro. Sin embargo,
cuando los propietarios de la tierra huían, el gobernador podía donarla a los musulmanes. Así, muchos de ellos se convirtieron en
terratenientes, pero a escalas muy distintas. ​Los árabes​, por ser los creyentes originales, se apropiaron de las tierras más fértiles, en los
valles del Guadalquivir y del Ebro. ​Los bereberes​, conversos más recientes, a pesar de su mayor número​, fueron relegados a los
territorios menos productivos, las frías extensiones de la Meseta y algunas áreas del noroeste peninsular​. Muchos de ellos,
decepcionados, regresaron a su África natal. Pero otros no se resignaron, sino que optaron por tomar las armas contra sus hermanos
en la fe coránica.

En el ​741, tropas sirias llegaron de Oriente (yunds​) para restablecer el orden, pero, una vez asegurado, decidieron quedarse pese a la
resistencia de los musulmanes que habían llegado en el 711, los baladíes, lo que mejoraría la recaudación de impuestos al vigilarla los
soldados sirios dispersos, alejados de la capital y de las tierras de los baladíes. Pero esto situó a los sirios en zonas ricas lejos de las
fronteras.Aparte estas tropas recibirían estipendio por campaña. Además ​tras el asesinato del califa al Walid II en 744, ya no se
enviaron al- Andalus gobernadores​, eran elegidos por los árabes de la Península, aunque detrás de cada gobernador estaba la sombra
de los caudillos de los yunds.

b -​En el año ​756​ se convirtió en ​el Emirato de Córdoba

Con ​Abd-Al-Rahman I (756-788​) Al-Andalus se independiza políticamente del Califa de Bagdad, aunque siguieron manteniendo una
dependencia religiosa. ​Hasta el 820 el estado era esquelético (Wickham ,2009). Con una base de poder limitada al valle del
Guadalquivir​, hasta que con ​Abderraman II (822-852), pudo recaudar más impuestos y tener una clase burocrática, encabezada por el
chambelán o hayib, creo Murcia con lealistas, a Mérida y Toledo las ocupó con tropas en un alcázar, Córdoba con su corte empezó a
crecer. La cultura empezó a despuntar, con Ziriab poeta y músico, aparece una clase de ulemas malikíes, se tenía buena información
del resto del mundo islámico. ​La población se iba lentamente islamizando, hasta ser mayoría en el siglo X​. Es la época de los Mártires
de Córdoba. De ​880 a 920 hubo una época de disturbios o fitna.​-Segunda guerra civil. ​En este periodo se produce la consolidación del
Estado andalusí y el afianzamiento de la autoridad del emir, gracias a la creación de un ejército permanente de mercenarios (eslavos,
bereberes, francos, etc.) y a la recaudación de impuestos. Durante este período se produce una gran islamización de la población y la
creación de una sociedad compleja. Esta sociedad tan heterogénea protagonizó frecuentes levantamientos y sublevaciones contra el
poder de los emires Omeya.

- ​En el año ​929​ en el ​Califato de Córdoba independiente​ del Califato Abasí.

En el año 912 accedió al emirato Abd-Al-Rahman III. La desintegración del poder era casi total. El emir sólo controlaba la zona de
Córdoba y Sevilla. Los gobernadores de casi todas las marcas (zonas fronterizas) del centro y del norte se autoproclamaban reyes
independientes, y una parte muy importante de Andalucía estaba controlada por Omar ben Hafsun, un rebelde muladí. Por si fuera
poco, el avance de los reinos cristianos demostraba que eran una auténtica amenaza para Al-Andalus. El nuevo emir, apoyándose en ​un
numeroso ejército de mercenarios dirigido por el general Galib​, derrotó a Omar Ben Hafsun, ​sometió a todos los jefes sublevados,
conquistó Ceuta, Melilla y Tánger extendiendo así su zona de influencia por todo el Magreb, y llevó a cabo ​expediciones de castigo
(aceifas o razzias) ​contra los núcleos cristianos del norte​. ​Abd-Al-Rahman III se autoproclamó califa en 929, rompiendo sus lazos de
dependencia religiosa con Bagdad. El Califato de Córdoba (929-1035) constituye el periodo de mayor esplendor económico, político,
militar y cultural de Al-Andalus. Córdoba era la mayor ciudad de Occidente y competía en riqueza con Constantinopla. Bajo el mandato
de Abd-Al-Rahman III se produce el momento de mayor esplendor económico, cultural y político de Al Andalus​. Este apogeo se cimenta
sobre una gran ​prosperidad económica basada en un importante comercio marítimo con África​, en el papel de intermediario entre
Oriente y Europa, en ​innovaciones técnicas en la agricultura y artesanía, en una saneada política fiscal y en el cobro de tributos (parias)
a los núcleos cristianos del norte​. Construyó una ciudad-palacio Medinat Al-Zahra, desde la que gobernó su enorme imperio.Su hijo
Al-Hakam II (961-976) mantuvo la prosperidad y protegió a la cultura, la ciencia y el arte.

El califa ​Hixam II (976-1013) dejó las riendas del Estado a Abu Amir, conocido por los cristianos como Almanzor. Centralizó todo el
poder en su residencia de Medinat Al-Zahira y se apoyó en los sectores religiosos más integristas. Llevó a cabo numerosas campañas
contra los reinos cristianos del norte (Santiago de Compostela y Barcelona) y en el norte de África. Tras la muerte del visir-general
Almanzor (1002) comienza la decadencia económica, política y militar y el avance de los núcleos cristianos norteños (León, Castilla,
Navarra, Aragón y Cataluña).

c -​Con la disolución del Califato de Córdoba en ​1031​, el territorio se dividió en ​reinos de taifas​.

La política militarista de Almanzor generó problemas económicos, debido al elevado coste del mantenimiento de un ejército
profesional​, y problemas de autoridad, pues sólo la figura de Almanzor y las continuas victorias hacían posible el equilibrio entre los
clanes de árabes, eslavos y bereberes. Así se demostró cuando a ​Almanzor lo sucedió su hijo mayor (Abd al-Malik), que fue incapaz de
mantener la autoridad​. Tras la muerte prematura de este accedió al poder el segundo hijo de Almanzor (Abd al-Rahman “Sanchuelo”),
quien se autoproclamó califa. La aristocracia árabe se levantó contra el poder del nuevo califa, y los otros clanes (eslavos y bereberes)
buscaron el apoyo de los reinos cristianos en sus enfrentamientos con los árabes que monopolizaban el poder. Así ​se iniciaba la
ingerencia de los reinos cristianos en la política interna de Al-Andalus​. A partir de ese momento los califas se sucedieron, mientras su
autoridad iba disminuyendo a manos de la aristocracia. ​En el año 1031 el Califato de Córdoba quedó fragmentado en pequeños reinos
independientes conocidos como reinos taifas o taifas​, con menor poder económico y militar, y frecuentemente enfrentados entre sí.
Eso favoreció el avance de los reinos cristianos (Reconquista). El distinto grado de poder y riqueza, y las específicas condiciones
geográficas y sociales, determinaron la extensión de cada una de las 30 taifas. Así, las taifas de las marcas fronterizas fueron las más
extensas y poderosas. Hubo tres tipos de taifas según la procedencia étnica de sus dominadores:​• Taifas bereberes​: Controlaban la
costa meridional entre Barbate y Adra, extendiéndose por el interior hasta ambas vertientes de la serranía de Ronda y Sierra Nevada.​•
Taifas eslavas​: Dominadas por los antiguos oficiales del ejército de Almanzor y sus hijos, que se constituyen en la fachada mediterránea
de la Península: de Almería a Tarragona. Su condición de grupo menos coherente que el de los africanos no sólo les impidió crear
dinastías estables, sino que los expuso a una desintegración mucho más rápida a favor de los poderes cercanos.​• Taifas andalusíes:
Incluían a todos los musulmanes, árabes o muladíes. Fueron los reinos más extensos y poderosos, ocupando todo el interior de la
Península y la fachada atlántica. Características: • Límites fluctuantes en beneficio de los taifas andalusíes• Frágil situación política:
mercenarios sustentando a los dirigentes, militarización del territorio.• Régimen de parias; modo de mantener la paz con los reinos
cristianos utilizando sus recursos económicos, pagando un impuesto por la paz. • Florecimiento cultural favorecido por la riqueza, la
libertad dogmática y el sentido de emulación.

La falta de cohesión de Al-Andalus facilitó la progresión cristiana. ​La amenaza militar y la imposición de parias por parte de los reinos
cristianos acentuaron su debilidad política. ​Tras la conquista de Toledo (1085) por parte de Alfonso VI de Castilla y León, los reinos
taifas pidieron ayuda a un poder norteafricano formado por una confederación de tribus bereberes, los ​almorávides.​En el 1086, los
almorávides, llamados por el rey taifa de Sevilla, cruzan el Estrecho. ​Respetaban literalmente el texto coránico, resucitando el ideal de
guerra santa o yihâd​. Tras ​derrotar a Alfonso VI en Sagrajas​, someten todo Al-Andalus entre 1090 y 1114, aunque no pudieron
recuperar Toledo. Su imperio, que se extendía desde el Tajo hasta los ríos Senegal y Níger se basaba en el sometimiento militar, en las
monedas de oro (el dinar) y en el florecimiento de al-Andalus tras la supresión del régimen de parias. Pronto, no obstante, comenzó su
debilitamiento:• Estabilizadas las fronteras desaparecen los botines y en consecuencia aumenta la presión fiscal.• Nuevo empuje
cristiano (en 1118 cae Zaragoza en manos de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón)• Ante la nueva amenaza se construyen
fortificaciones con el consiguiente desgaste económico.• Se produce un progresivo deterioro de las relaciones entre
hispanomusultanes y bereberes.• Presencia de una nueva corriente islámica en el norte de África, los almohades.

Entre 1144 y 1145 tienen lugar sublevaciones que producirán unas segundas taifas​, ante cuya debilidad se verán obligados a solicitar
ayuda del nuevo imperio norteafricano, el almohade:Hacia ​1140 el poder almorávide se desintegró ante el empuje de un nuevo
imperio norteafricano, los almohades.​El vacío de poder dejado por los almorávides en la Península Ibérica dio paso a unas segundas
taifas (1144-1170). En ese periodo los almohades ya estaban en la Península tratando de controlar Al-Andalus.

-La etapa de los almorávides, los segundos reinos de taifas, la etapa de los almohades y los terceros reinos de taifas.

Hasta 1170, preocupados por extender su acción por el Magreb, no actuarían en Al-Andalus. ​Tras la victoria sobre los cristianos en
Alarcos, la carencia de recursos humanos para asegurar los territorios recobrados les hace mantenerse a la defensiva. En 1195, con la
batalla de Alarcos los almohades se hicieron con el control de Al-Andalus.

• Económicamente, Al-Andalus volvió a introducirse en el ámbito comercial musulmán con una nueva moneda, la dobla de oro. Sevilla
se convertirá el centro del mercado musulmán occidental. • Socialmente, les faltó apoyo popular, debido a su intolerancia religiosa.•
Desde el punto de vista del pensamiento: Aventofail y Averroes y el judío Maimónides.

La derrota de ​las Navas de Tolosa (1212) dará el golpe de gracia al Estado almohade de Al-Andalus.

A partir de 1212 se iniciaron unas ​terceras taifas​, caracterizadas por la construcción de grandes reinos musulmanes. Sin embargo, en
muy pocos años, de 1212 a 1262, los cristianos acabaron con todos los reinos de taifas menos Granada que, convertido en un reino
feudatario de Castilla, permaneció hasta 1492 en que fue conquistado por los RR.CC.

CAMBIOS ECONÓMICOS

Desde el punto de vista socioeconómico, en ​la cúspide se encontraba la aristocracia formada por árabes y algunas familias de origen
visigodo​. Constituían una minoría que ostentaba cargos y privilegios y que poseía enormes propiedades territoriales. A continuación
estaría lo que podemos llamar “burguesía” (​pequeños funcionarios-trabajaban en la casa del príncipe-, artesanos, comerciantes​…),
después ​el campesinado y la plebe urbana​, formada por elementos de todos los grupos étnicos.

En Al-Ándalus se desarrolló una economía urbana y de mercado​. A diferencia del resto de Europa donde predominaba una economía
cerrada, ruralizada y con un escaso comercio, los musulmanes desarrollaron una amplia red de ciudades; ​Córdoba, Sevilla, Toledo,
Mérida y Zaragoza​, revitalizaron las viejas ciudades de origen romano y crearon otras 30 nuevas.

Distintos funcionarios atendían y supervisaban la ciudad: el mercado el almotacén, el orden público el zalmedina y la justicia el cadí.​La
principal ciudad fue Córdoba, en el siglo IX tuvo un fuerte crecimiento, llegó a tener 500.000 habitantes en el año 1000.

Los grandes latifundios de origen romano o visigodo siguieron subsistiendo e incluso en algunas zonas surgieron otros nuevos. Se
dedicaron fundamentalmente a la producción de cereales y se incorporaron el cultivo del olivo y de la vid. El objetivo era su venta en el
mercado urbano. Además desarrollaron una agricultura irrigada muy eficaz introduciendo la naranja, el arroz, el algodón, la caña de
azúcar y algunas especies (azafrán).

En las ciudades surgió un potente artesanado. Se desarrolló la artesanía textil (seda, bordados, lino, algodón, etc) para el consumo
interno y sobre todo productos de lujo para la exportación a Europa y Oriente. Se desarrollaron así mismo ​importante talleres de
orfebrería, de cueros, taraceas, papel, pergamino, armas...

El comercio interior aprovechaba las viejas calzadas romanas. El comercio exterior se realizaba por rutas marítimas mediterráneas
gracias a una potente marina mercante y militar. ​Los puertos del sur, Almería, Algeciras y Cádiz se convirtieron en una zona de contacto
entre Oriente, África y Europa. Allí llegaban productos de lujo orientales y especias, marfil, oro, esclavos y pieles de África y se
reexportaban a Europa.

Una parte fundamental del auge de la economía se debió al mantenimiento de ​una economía monetaria​. Los califas centralizaron la
emisión de moneda en las cecas y vigilaron con sumo interés el mantenimiento de la ley de sus monedas: ​el dinar de oro y el dirhem
de plata​. La reforma monetaria llevada a cabo por Abd-Al Rahman III fue imitada en toda Europa.

SOCIEDAD

La organización política del Estado musulmán fue ante todo autocrática. El gobierno estaba centralizado en el palacio donde los emires,
califas o sultanes ejercían un poder absoluto.

La administración pública estaba en manos de los diwanes o ministerios​. Al frente de cada uno estaba un visir y por encima de éstos un
primer ministro o hachib. La administración de justicia estaba en manos de los cadíes. Cada provincia o ciudad importante estaba en
manos de un gobernador o wadí. ​El territorio estaba dividido en 21 coras (provincias) a cuyo frente se encontraba el valí (gobernador).
Los territorios fronterizos con los cristianos estaban divididos en marcas donde el gobernador tenía poderes militares.

Esta organización se sostenía gracias a los impuestos y a un poderoso ejército.

Todos los ciudadanos pagaban impuestos: los musulmanes ​la zakat, un especie de limosna obligatoria​, y los no musulmanes
(mozárabes y judíos) ​la yizya​, un impuesto personal según los bienes que se poseía y que se debía pagar para poder practicar su
religión.

Los impuestos extraordinarios también eran frecuentes y se establecían según las necesidades del Estado. Entre esas necesidades se
encontraba un ejército permanente formado con numerosos mercenarios (bereberes, francos, eslavos) a los que había que pagar para
asegurar su lealtad, si bien los mandos se escogían de entre la minoría árabe. El ejército era fundamental para el control de las
fronteras y la política de expansión militar.

La sociedad era muy heterogénea desde el punto de vista étnico y religioso, urbana, la más desarrollada y avanzada de Europa.

Desde el punto de vista étnico, ya se ha dicho en otro lugar que los conquistadores musulmanes no constituían un grupo homogéneo y,
a pesar de que el Islam predica la igualdad entre los creyentes, dentro de ellos había una importante jerarquía que se traducía en cotas
de poder. En lo más alto de esa jerarquía estaban los árabes que por proceder de la tierra del Profeta y ser “musulmanes viejos”
ocupaban los altos cargos de la administración y el ejército, además de las tierras más fértiles de Andalucía. En segundo lugar estaban
los sirios, que por proceder de la tierra de la dinastía en el poder, los Omeya, también tenían puestos importantes en la administración
y el ejército, aunque ya tuvieron que asentarse en Granada. Por debajo de estos dos grupos estaban los egipcios, con cargos de menor
relevancia y que se asentaron en la zona de Levante; y en el último escalafón, los bereberes, eran el grupo más numeroso,
generalmente apartados de la administración y el ejército, tenían una situación humilde y se les dejó para asentarse las tierras frías y
áridas del norte y centro peninsular donde practicaban el pastoreo. Lógicamente, estas diferencias generarían importantes problemas
de luchas intestinas.

La mayoría de la población hispanogoda quedó apartada del poder, incluso después de convertirse al Islam (muladíes). Esto provocará
numerosas sublevaciones contra el poder de los emires Omeya, la mayoría de la población hispanogoda de la península acabó
convirtiéndose al Islam y recibieron el nombre de muladíes.

El respeto de los musulmanes por las otras “religiones del Libro” les llevó a practicar cierta tolerancia religiosa y permitieron la
existencia de minorías religiosas de cristianos y judíos; no obstante, esa tolerancia no implicó la ausencia total de conflictos religiosos.

En las ciudades y sobre todo en la zona del Guadalquivir y de Mérida persistieron comunidades cristianas muy numerosas. Mantenían
sus iglesias, sus autoridades e incluso sus leyes. A pesar de mantener sus rasgos peculiares sufrieron un gran proceso de aculturación y
hablaban en árabe, vestían como los musulmanes y era muy difícil distinguirlos. Recibieron el nombre de mozárabes. Su relación con el
poder musulmán no fue estable y pacífica.En las ciudades comerciales existió una importante comunidad judía. Aunque algunos de sus
miembros alcanzaron relevancia política o social, en líneas generales permaneció al margen de las luchas por el poder.Además de estos
grupos existieron grupos de conversos de diferente origen: esclavos negros sudaneses que una vez liberados se convirtieron al Islam y
se asentaron preferentemente en Andalucía, eslavos, antiguos esclavos o mercenarios de origen europeo, que una vez convertidos al
Islam llegarán a ocupar puestos importantes dentro de los ejércitos de Al-Andalus.

CULTURA

Los musulmanes tradujeron al árabe todos los autores griegos y romanos y a través de estas traducciones se han conservado hasta
nuestros días. Por otra parte, fueron grandes estudiosos en materias como la medicina, matemáticas (álgebra), astronomía..., además
de perfeccionar las técnicas agrarias artesanales y comerciales. En cualquier oficio se encuentran multitud de términos árabes (acequia,
albañil, azahar, alfombra...).

La arabización, que fue muy rápida (los mozárabes eran precisamente cristianos arabizados), y la islamización, que en torno al siglo XII
era ya prácticamente completa, integraron al-Ándalus en el universo moral y científico de la cultura árabe-islámica oriental. La cultura
andalusí generó, así, una obra considerable: ciencias, astronomía, geografía, medicina, religión, pensamiento jurídico, poesía (las
«moaxajas», los «céjeles», El collar de la paloma, 1027, de Ibn Hazm), música, filosofía (Ibn Bayya, Avempace, 1075-1138; Ibn Tufayl,
Aventofail, 1110-1185; Ibn Rusd, Averroes, 1126-1198; Maimónides, filósofo judío, de Córdoba, forzado a adaptarse al islam, y autor en
1190 de Guía de perplejos.

El arte musulmán y conocer sus principales manifestaciones en la Península Ibérica.

El arte islámico tiene una cierta unidad estilística​, debido al desplazamiento de los artistas, comerciantes, mecenas y obreros. El
empleo de una escritura común en todo el mundo islámico y el desarrollo de la caligrafía refuerzan esta idea de unidad. Concedieron
gran importancia a la geometría y a la decoración, que podía ser de tres tipos:

Caligrafía cúfica: mediante versículos del Corán.

Lacería: mediante líneas entrelazadas formando estrellas o polígonos.

Ataurique: mediante dibujos vegetales.

En arquitectura, crearon edificios con funciones específicas tales como mezquitas y madrazas, siguiendo el mismo patrón básico,
aunque con diferentes formas. Prácticamente no hay arte de ​la escultura pero las realizaciones de objetos de metal, marfil o cerámica
alcanzan con frecuencia una alta perfección técnica​. Existe también una pintura y una iluminación en los libros sagrados y profanos.Se
empezó a construir como mezquita en el año 785, por Abderramán I, con la apropiación y reutilización de los materiales de la basílica
hispanorromana de San Vicente Mártir, que se hallaba en su lugar, por los conquistadores musulmanes. Es un edificio único.La
mezquita de Toledo se cristianizó en el siglo XII con el nombre de El Cristo de la Luz.En 1153, los almohades entran en la península y
unifican los reinos de taifas. Su arquitectura se caracteriza por una mayor sobriedad decorativa. En Sevilla ampliaron el Alcázar y
edificaron la Gran Mezquita, de la que apenas se conserva más que su antiguo alminar, de planta cúbica, conocido como la Giralda por
su figura superior que, a modo de veleta, gira con el viento. Construida en ladrillo, sus muros presentan una minuciosa decoración en
forma de rombos que se denomina paño de sekba.

La última fase del arte musulmán es el Arte nazarí. Con la Alhambra.

5. Los Reinos cristianos de la Reconquista hasta el siglo XIII. Reconquista y Repoblación​,

1.Los reinos cristianos hasta el siglo XIII:
1.1-Evolución política;

-Los cristianos fueron creando poco a poco nuevos condados y reinos que se fueron consolidando entre los siglos VIII y XIII.
-Básica fue la repoblación. Presuras o libre, real y concejil, repartimientos y donadios.
-la política expansionista supuso con frecuencia no sólo la lucha de los territorios cristianos contra los musulmanes, sino también entre
ellos. De esa pugna saldría hegemónica la Corona de Castilla.
-Hasta el siglo X, estos núcleos simplemente resisten u ocupan zonas despobladas como el norte de la cuenca del Duero. La hegemonía
en ese período está en manos de Al-Andalus. Después del califato (1031) aparece la auténtica expansión.
-Durante este periodo hay diferentes formaciones políticas desde principados electivos (Pelayo), condados (En la Marca Hispánica y
Casilla), después reinos con su estructura sucesoria familiar, incluso principados nobiliarios (El Cid en Valencia 1080).
Aparecen los sistemas de gobierno complejos tanto de los reinos con las Cortes medievales, como las estructuras gubernativas
pactistas como la Generalitat y las corporaciones municipales, más o menos independientes.

1.2-El proceso de reconquista y repoblación;
SIGLO VIII-X

Hasta el siglo X, estos núcleos simplemente resisten u ocupan zonas despobladas como el norte de la cuenca del Duero. La hegemonía
en ese período está en manos de Al-Andalus.

Los núcleos de resistencia los cristianos fueron creando poco a poco nuevos condados y reinos que se fueron consolidando entre los
siglos VIII y XIII: Asturias, León, Castilla, Navarra, Aragón y Portugal…
Los territorios montañosos del norte de la península Ibérica habían quedado fuera del dominio de al-Andalus​. En esas zonas vivían
diversos pueblos, establecidos ​desde tiempos prerromanos, entre ellos los galaicos, los astures, los cántabros o los vascones, así como
los hispani​, nombre que daban las crónicas de la época a los habitantes del Pirineo central y oriental.
NÚCLEO ASTUR-LEONÉS.
-Pelayo como princeps o líder de los rebeldes astures 718, ​crea un pequeño reino con sede en Cangas de Onís: el reino de Asturias.
Covadonga 722​, ​fue un combate de los astures, los cuales luchaban por preservar su autonomía.​Alfonso I (739-757)​el pequeño reino
se extiende y se convierte en una seria amenaza para los musulmanes. Asume la herencia visigoda. ​Alfonso II​. Establece el "Fuero
Juzgo" y reorganización del Palatium. La emigración hacia el norte de población visigodo-hispanorromana-mozárabes, traslada la
capital a Oviedo. Se descubrió el supuesto sepulcro de Santiago de Compostela, hecho decisivo para el posterior desarrollo cultural y
económico de la Península-​Alfonso III (866-910) avanza hacia el Duero occidental durante la crisis del emirato independiente, repuebla
el territorio con mozárabes huidos de al-Andalus, funda las plazas fuertes de Zamora, Toro, Simancas , Burgos y con la presencia de los
castellanos en la zona oriental del Duero (San Esteban de Gormaz, Osma).​ORIGEN DE CASTILLA. BARDULIA HASTA EL 800. ​La defensa
de la frontera entre los valles del Ebro y el alto Duero, donde los musulmanes estaban firmemente asentados y donde reencontraban
las rutas de acceso a las tierras de cántabros y vascones. Como este territorio (llanada alavesa y de la actual Burgos) resultaba muy
vulnerable crea una frontera amurallada con numerosos castillos en Bardulia. En la segunda mitad del siglo X, bajo el mandato del
Conde Fernán González, se transformó en condado casi independiente
LA MARCA HISPÁNICA Y LA ANDALUSÍ.
La Marca Hispánica fue la frontera político-militar del Imperio carolingio al sur de los Pirineos. Tras la conquista musulmana de la
península ibérica, este territorio fue dominado mediante guarniciones militares establecidas en lugares como Pamplona, Aragón,
Ribagorza, Pallars, Urgel, Cerdaña o Rosellón. A fines del siglo VIII, los carolingios intervinieron en el noreste peninsular con el apoyo de
la población autóctona de las montañas, con la conquista de Gerona (785) y Barcelona (801). En la Marca Hispánica, integrada por
condados dependientes de los monarcas carolingios, a principios del siglo IX, los condes francos son sustituidos por nobles autóctonos.
En la parte oriental se distinguen tres núcleos de resistencia bien diferenciados:
• El espacio ​navarro se estructuró de manera dual tras la invasión musulmana de la península en el siglo VIII. Los vascones, gentes que
vivían básicamente de la ganadería y que contaban con una larga tradición de autonomía política.​El norte permaneció poco tiempo
bajo dominio musulmán y pronto se organizó en un núcleo cristiano de fugaz sometimiento al Imperio carolingio​.El núcleo navarro
llegó a su apogeo con ​Sancho III el Mayor​. Rey de Navarra entre los años 1000-1035, extendió su poder a Aragón y Castilla. Fue el
monarca más poderoso de los reinos cristianos de la Península Ibérica en el s. XI. Bajo su mandato el reino cristiano de
Nájera-Pamplona alcanza su mayor extensión territorial, abarcando casi todo el tercio norte peninsular, desde Astorga hasta Ribagorza.
• Pequeños núcleos de resistencia surgieron también en los altos valles pirenaicos de Aragón, Sobrarbe, Ribagorza y Pallars, origen del
futuro condado de Aragón, dependiente del reino de Pamplona y luego reino independiente van a estar bajo control carolingio. A
principios del siglo IX la población hispana asentada alrededor de la actual Jaca expulsaron a los francos. El primer conde que se
independizó de los francos fue ​Aznar Galíndez​, quien consiguió unir bajo su gobierno los territorios atravesados por el río Aragón, de
donde tomó el nombre el condado de Aragón.
• El origen de Cataluña se debe a la ocupación franca que expulsó a los musulmanes del territorio al norte del río Llobregat, fundando
así la llamada ​Marca Hispánica​, con centro en el condado de Barcelona del que dependían los pequeños condados de Vich, Gerona,
Besalú y Ampurias. Desde el primer momento los deseos independentistas de los catalanes hacia los francos les llevan a diversos
levantamientos, -, vivieron bajo la dominación franca hasta finales del siglo IX, con ​Wifredo el Velloso (874-898), fundador de una
dinastía y de un condado: el ​Condado de Barcelona​. ​Borrell II (904-922) será el primer conde independiente. En la zona se dio la
penetración de las instituciones feudales europeas. Muchos campesinos se encontraban en situación de dependencia, pero también
había tierras alodiales, es decir, libres de cargas.​El progreso reconquistador de la parte oriental fue mucho más lento debido a la
importante presencia musulmana en el valle del Ebro​.

Siglos XI-XII. UNIFICACIÓN Y DISGREGACIÓN
TRATADOS.
El ​tratado de Tudillén (1151) entre las Coronas de Aragón y Castilla, por el que se repartían las áreas de la Península que quedaban por
reconquistar. Así quedaron configurados los dos grandes reinos que protagonizaron la política peninsular en el futuro.
Portugal. ​En el año ​1143​, por otra parte, Alfonso VII tuvo que reconocer a ​Alfonso Enríquez como rey de Portugal.
Castilla y León​. Fernando I fue rey de Castilla y después de León a partir de 1035. Después Alfonso VI en 1072-1105, definitivamente
Fernando III en 1230​.
El Reino de Aragón​La boda de doña Petronila con Ramón Berenguer IV agosto de 1150​. ​Alfonso II de Aragón (​1157​-​1196​), rey de
Aragón y conde de Barcelona.Aparece el Reino de Aragón ​1164​.

Fáctores:
Fuerte ​desarrollo de los burgos y de los burgueses hasta la consolidación del camino de peregrinación que conducía a Santiago de
Compostela. En el siglo XI un incremento de los efectivos demográficos, ante todo debido a las mejoras en el cultivo de los campos (el
arado de ruedas y vertedera, la collera rígida de los animales, el auge de los molinos, la rotación trienal​, etc.).​La consolidación de la
caballería pesada. El equipamiento del caballero mejoraba de día en día, al tiempo que se observaban importantes progresos en el
manejo de los caballos, animales imprescindibles para la guerra. Aparecen los estribos, las espuelas o las herraduras. El costo de dicho
equipo ciertamente había crecido, pero a la vez había ganado en seguridad. Todas estas mejoras significaban, no cabe duda, una mayor
solidez de los ejércitos cristianos. ​La disgregación del Califato (Taifas) facilitará un lento avance cristiano por la Meseta norte y el valle
del Ebro, consolidándose institucionalmente los reinos. Ello será financiado con las imposiciones tributarias (Parias) a que sometieron a
los reinos musulmanes, convirtiéndolos virtualmente en protectorados. Es un período de europeización, con la apertura a las
corrientes culturales continentales (Cluny, Cister) y la aceptación de la supremacía religiosa de Roma. Los reinos cristianos
consiguieron trasladar la línea fronteriza del Duero hasta el Tajo con la ocupación de la importante taifa de Toledo (1085). Alfonso VI de
Castilla y León y Alfonso el Batallador de Aragón, fueron los principales protagonistas El avance castellano-leonés (Toledo, 1085)
provocó sucesivas invasiones norteafricanas –Almorávides y Almohades- que evitaron el colapso de la España musulmana.

Ante esa amenaza las restantes taifas pidieron ayuda a los almorávides, que llegaron a la Península en 1085 y derrotaron a Alfonso VI
en Zalaca y Uclés y a Alfonso I de Aragón en Fraga. Tras estos hechos los almorávides unificaron al-Andalus bajo su mando y frenaron el
avance de los cristianos, que no obstante conservaron Toledo y Zaragoza.
Después los almohades, que consiguieron nuevamente detener el avance cristiano y unificar al-Andalus bajo su autoridad, aunque por
poco tiempo. El enfrentamiento en Alarcos (1195) con los castellanos de Alfonso VIII supuso un gran éxito almohade. Pero en 1212 en
la batalla de las Navas de Tolosa la mayor parte de los reinos cristianos, unidos a instancias del Papa, consiguieron derrotar a los
almohades. Se produce una fuerte expansión en todo el siglo XIII. Hasta el siglo XV. La supervivencia del Emirato de Granada, fundado
por Muhammad Ibn Nasr ( Muhammad I 1238) responde a varias razones: su condición de vasallo del rey castellano, su conveniencia
para éste como refugio de población musulmana, el carácter montañoso del reino (complementado con una consistente red de
fortalezas fronterizas), el apoyo norteafricano, la crisis castellana bajomedieval y la indiferencia aragonesa (ocupada en su expansión
mediterránea).
Además, la homogeneidad cultural y religiosa (sin población mozárabe) proporcionó al Estado granadino una fuerte cohesión.
Su desaparición a finales del siglo XV –además de por sus interminables luchas dinásticas- se ensarta en el contexto de la construcción
de un Estado moderno llevado a cabo por los Reyes Católicos a través de la unificación territorial y el reforzamiento de la soberanía de
la Corona.
-​La repoblación:​La repoblación del VIII al X. Presuras.
Los nuevos propietarios eran libres, se organizaron en pequeños núcleos (villas, donde había agua y vicos, donde escaseaba), quedando
bosques y pastos bajo propiedad comunal. Debido al escaso control recaudatorio que los reyes tenían sobre los habitantes de estas
tierras, hacia el siglo X decidieron encargar la repoblación a monasterios, obispos o nobles,fue crecimiento de la ganadería ovina,
protagonista de la trashumancia que se desarrollaba entre las montañas Cantábricas y las llanuras del valle del Duero.
Repoblación por "comunidades de villa y tierra"(ciudad y alfoz)
Las tierras situadas entre los ríos Duero y Tajo (la región fronteriza se denominó Extremadura) y el valle medio del Ebro. La repoblación
se encargó a los concejos de las ciudades y villas, a las cuales se les concedía un fuero o ley privativa de la villa o ciudad que abarcaba
todo el término. El fuero también recogía las prestaciones a que estaban obligados los vecinos y las exenciones o privilegios de que
gozaban. Salamanca, Ledesma, Ávila, Segovia, Cuellar, Sepúlveda, Cuenca, Ciudad Rodrigo, Zaragoza, Daroca, Alcañiz, Calatayud… Los
concejos repartían las tierras de labor entre los vecinos y organizaba la explotación de las tierras comunales, los bosques y los pastos.
Las parcelas solían ser de tamaño mediano. Mientras en la parte occidental los musulmanes emigraron hacia Andalucía, quedando
mozárabes y judíos; en la parte oriental muchos musulmanes permanecieron, formando una comunidad aparte de la cristiana.Las
zonas repobladas con el sistema concejil vieron aparecer ​ciudades importantes con artesanía, comercio y servicios que no dependían
de los nobles sino del rey, y que eran gobernadas de una forma más o menos "democrática". En ellas, el sector dominante lo
constituían los caballeros, los cuales iban a poner en marcha, en el futuro, las famosas cabalgadas, que eran expediciones sobre tierras
enemigas cuyo principal objetivo era la búsqueda de botín.
REPOBLACIÓN POR DONADIOS REALES (GRANDES LATIFUNDIOS): Las zonas repobladas por este sistema son: ​La Mancha, la Baja
Extremadura y Andalucía​. Fue en los ​XIII y XIV​. Consistía en la entrega de grandes latifundios en las zonas rurales a ​los concejos en
las ciudades o villas con mayor número de habitante​s, o a las ​Órdenes Militares (Calatrava, Alcántara, Santiago y Montesa), a la
Iglesia o a la nobleza. Estos latifundios se van a dedicar fundamentalmente a pastizales (​Mesta​) y producción de cereales. La densidad
de población, sobretodo cristiana, era escasa y con un hábitat muy concentrado. Va a haber muy pocos propietarios y una gran
cantidad de jornaleros y asalariados. Debido a la escasez de repobladores el reparto en los concejos se entregó a las oligarquías
municipales (nobles), que hicieron el reparto según la condición social y no según las necesidades de los vecinos. Las Órdenes
Militares para atraer pobladores a sus tierras concedieron fueros pero nunca tan generosos como los de las ciudades reales.
REPOBLACION POR REPARTIMIENTO: Se repuebla con este sistema las ​ciudades conquistadas ​a partir de 1212 y consistía en el
repartimiento entre los conquistadores de las viviendas dentro de las murallas y las tierras circundantes. A estas ciudades se les suele
conceder fuero. El tipo de propiedad va a ser muy variado: desde el gran latifundista al pequeño y mediano propietario dependiendo
según su aporte a la conquista, también dependía de la condición social, los repobladores procedían del Duero y Tajo. Era un premio
por su participación en la conquista.
En Andalucía y Murcia, ​la imposición de grandes señoríos –nobles guerreros y órdenes militares​- y la expulsión de las poblaciones
autóctonas –agrícolas y artesanas- derivará en la decadencia económica del territorio. En Valencia y Alicante, los señoríos cristianos, de
menor extensión, se superpondrán a una población musulmana que mantendrá la prosperidad económica.

1.3-Del estancamiento a la expansión económica; ​economías predominantemente rurales —cereales, viñedos—​En el ámbito de la
ganadería asistimos un ascenso del caballo, imprescindible para las actividades bélicas, pero también al crecimiento de la ganadería
ovina, protagonista de la trashumancia que se desarrollaba entre las montañas Cantábricas y las llanuras del valle del Duero. El mundo
rural ejercía en aquel tiempo un predominio indiscutible. Las actividades artesanales y mercantiles, así como la vida urbana, tenían, en
cambio, muy escaso predicamento.​, basadas sobre todo desde el siglo XI en la gran propiedad señorial y/o eclesiástica trabajada por
sistemas de arrendamientos, aparcerías y servidumbre; gran desarrollo de la ganadería lanar (primero, desde el siglo IX, en la Castilla
primigenia; luego, desde el siglo XII, en Extremadura y La Mancha); con un peso económico y demográfico cada vez mayor de villas y
ciudades —con Burgos, Barcelona y Sevilla como principales ciudades en el siglo XIII)—; con una comercialización creciente —gracias a
las mejoras en el transporte por caminos, ríos y puertos— de productos agrícolas, tejidos (lana) y artesanías, los reinos cristianos
españoles de los siglos XIII-XV eran, sencillamente, una variable de la cristiandad europea occidental.

La propiedad de la tierra era muy diversa; los nobles y la jerarquía eclesiástica tenían señoríos (trabajados por siervos) y grandes
latifundios donados por la monarquía durante la repoblación. En el centro y en el norte peninsular predominaba la mediana y pequeña
propiedad agraria de las zonas repobladas con presura y con el método concejil. En los valles del Ebro, Levante y Andalucía
permanecieron grandes. grupos de población musulmana (mudéjares) que siguieron manteniendo una agricultura de regadío. Las
técnicas de cultivo eran muy pobres: arado romano, barbecho, cereales y vides, ausencia de abonos…
Siglo XI-XII: Predomina lo rural, poco a poco, tiene mayor peso en aquella sociedad el mundo urbano, como demuestra el Camino de
Santiago. Barcelona, centro comercial de primera magnitud ya desde el siglo XI, ante todo por la importancia de su puerto marítimo. En
las proximidades del río Duero encontramos urbes como Zamora, Palencia, Burgo de Osma o Valladolid, Segovia, Ávila o Salamanca.
Las actividades artesanales de los burgos variadas, oficios relacionados con la alimentación, con el vestido, con la construcción, con la
fabricación de objetos cerámicos, con el trabajo de los metales, etc. No obstante, la rama que, desde el principio, conoció un mayor
desarrollo fue la textil. Por lo que respecta al comercio, junto al mercado de carácter permanente se fueron desarrollando los de
periodicidad semanal,entre la ciudad y sus áreas rurales circundantes.
El siglo XII conoció la concesión por parte de los reyes de numerosas ferias, que eran mercados de carácter anual​, los cuales se
desarrollaban coincidiendo con una determinada festividad religiosa. Belorado, concedidas en el año 1116, Valladolid en 1152, en
Sahagún en 1153, en Carrión de los Condes en 1169, etcétera.
El pago de parias por parte de los reyes taifas resultó decisivo, el sistema monetario se adaptó al patrón musulmán. En el año ​1171,
Alfonso VIII de Castilla acuñó en la ceca de Toledo maravedís​, de oro, que imitaban a los dinares musulmanes. En Cataluña
aparecieron las sociedades mercantiles.
El Siglo XIII: Aragón 200.000 habitantes, pedrominio agrícola, Cataluña se acercaba a los 500.000, con fuerte actividad artesanal y
mercantil. La industria textil muy pujante, con núcleos como Barcelona, Puigcerdá, Ripoll, Vic o Gerona. Ese auge obedecía, en buena
medida, a la pugna con los Anjou, así como a las dificultades puestas a la importación de tejidos del sur de Francia. En Barcelona se
trabajaba, asimismo, la platería, el coral y la cerámica. Además la metalurgia de la zona del Ripollés, que tenía su fundamento en los
metales de la región pirenaica. el núcleo básico del comercio catalán era Barcelona, ciudad que contaba con unas importantes
atarazanas- astilleros.
El auge del comercio catalán explica que terminará por crearse, en torno al año 1282, el «consulado de mar». Al año siguiente el
monarca Pedro III aprobaba las Costums de mar, texto que recogía las normas jurídicas que habían de regir el Derecho marítimo.
Paralelamente habían surgido diversos consulados catalanes en localidades situadas en el entorno del Mediterráneo, entre ellos los de
Bujía, Alejandría y Constantinopla.
La incorporación a los reinos cristianos de las feraces tierras de Andalucía Bética y de la huerta de Murcia, lo que supuso, por otra
parte, el desarrollo de nuevos cultivos, propios de las tierras meridionales de la península Ibérica, como el olivo, el arroz y la higuera.
La oveja-churra y merina-, animal que proporcionaba la lan​a, materia prima fundamental de la industria textil. La llegada de los
cristianos a la meseta sur, y en particular a los ricos pastos del valle del Guadiana, hizo posible la expansión de la trashumancia. El
ganado se desplazaba a través de las cañadas, que eran caminos situados entre campos de cultivo. Las ovejas iban en el invierno a las
zonas cálidas del sur, los invernaderos, y en el verano a las montañosas del norte, los agostaderos,el ganado, cuando se desplazaba,
llevaba una guardia armada, la esculca o rafala. En tiempos de Alfonso X se crea el ​Honrado Concejo de la Mesta 1273​, que aglutinaba
a los ganaderos de ovejas de Castilla y León. La Mesta, que tenía atribuciones sobre todos los ganados trashumantes de los reinos de
Castilla y León, estaba dominada por los grandes dueños de rebaños, que no eran otros sino las órdenes militares, las iglesias
catedrales, los grandes monasterios y la alta nobleza. La monarquía la protegió y benefició a lo largo de su historia. La lana de la oveja
merina era la de mayor calidad en Europa. Miles de compradores acudían a la feria de Medina del Campo a comprar la lana para su
exportación. Para centralizar la exportación de la lana surgió el Consulado de la Lana con sede en Burgos. Los derechos de exportación
eran enormes.El desarrollo de la producción y comercialización de la lana frente a la agricultura originará graves problemas a la
agricultura sobre todo en períodos de expansión roturadora.Las ferrerías del País Vasco, las cuales tenían su fundamento en las minas
de hierro de Vizcaya.
La construcción de navíos. En ese sentido es preciso recordar la decisión de Alfonso X, en el año 1252, de instalar unas atarazanas en
Sevilla.

1.4-El régimen señorial y la sociedad estamental;​La gran cantidad de tierras a cultivar, así como de la escasez de colonizadores
explican un feudalismo leve. Esto hizo que no se siguiese el modelo francés, salvo en la zona de la Marca Hispánica, donde la influencia
franca era mayor. En Castilla los señores aunque poderosos siempre se subordinaron a un rey que repartía muchas riquezas y cargos:
-Nobles: alta y baja nobleza​.En Castilla había que distinguir entre el estrato superior: los ricoshombres, como los Lara, y el inferior,
constituido por los infanzones e hidalgos. Aragón pocos linajes, entre los cuales cabe distinguir a las viejas familias, caso de los Luna,
Abarca,.... En tierras catalanas, eran muy conocidos los linajes de los Cardona, los Montcada o los Rocaberti. ​La alta nobleza aunaba el
poder económico, basado sobre todo en la posesión de grandes dominios territoriales, y el político.
La baja nobleza, denominada en Cataluña cavallers, era muy heterogénea. De dicho sector salieron, ante todo, muchos de los
oficiales de la Corte Regia, así como miembros de las órdenes militares y combatientes en las campañas militares del Mediterráneo.

-Campesinos​Desde campesinos acomodados hasta simples jornaleros del campo.el sector más abundante lo constituían los
campesinos que trabajaban en tierras de los poderosos, a los que se denominaba solariegos en Castilla.
En el reino de Aragón se utilizaba una terminología muy variada para referirse a los labriegos: villanos eran los que trabajaban sus
propias tierras; villanos de parata o collazos eran los campesinos que cultivaban predios ajenos; el término «mezquino» se aplicaba a
labriegos de condición semiservil; por último había exaricos, que eran los campesinos mudéjares, asimismo de ínfima condición.
-Habitantes de la ciudad.
Se observaba, en el siglo XIII, una clara dicotomía entre el grupo dirigente, los llamados caballeros-patricios, que solían aunar la fortuna
con el acercamiento a la condición caballeresca, y la gente menuda, es decir, la masa popular, totalmente ausente del gobierno de sus
respectivos núcleos de población.
Minorías..​Los mudéjares​, numerosos en el reino de Aragón, en donde se supone que constituían, a finales del siglo XIII, en torno al 35
por 100 del total de la población. En Cataluña, muy reducida, limitándose a unos grupos establecidos en la zona del Bajo Ebro. Gran
parte de los mudéjares vivían en el ámbito rural. En Castilla los mudéjares se dedicaban al cultivo de la tierra o a oficios modestos,
como la construcción o la carpintería.​Los judíos, por el contrario, eran gente que habitaba en núcleos urbanos. En Aragón la principal
aljama hebrea era la de Zaragoza. En Cataluña destacaban las aljamas judáicas de Barcelona, Gerona, Tárrega, Lérida y Tarragona.
También destacan los Chuetas o judíos de Mallorca.
Los judíos vivían de forma casi exclusiva en núcleos urbanos. La judería más importante de los reinos de Castilla y León era, sin lugar a
dudas, la de Toledo. Las dedicaciones preferentes de los hebreos eran ​la artesanía y el comercio​, pero algunos destacaron en ​el mundo
de las finanzas​, en el terreno de la medicina o en la vida intelectual. Los monarcas, desde Alfonso VI, solían tener judíos en puestos
importantes de la Hacienda Regia. Es cierto que las relaciones de los cristianos con los judíos fueron, en el siglo XIII, pacíficas. Pero poco
a poco iba ganando terreno en la mentalidad popular una animadversión hacia los hebreos. A ello contribuyó la acusación de
deicidas que se lanzaba contra ellos, pero también la dedicación de algunos hebreos al préstamo de dinero y el alto rango alcanzado
por determinados judíos.

1.5-El nacimiento de las Cortes;

En el año 1188 el monarca leonés Alfonso IX convocó una Curia Regia extraordinaria..Nacen las Cortes.
En León:
En el año 1188 el monarca leonés Alfonso IX convocó una Curia Regia extraordinaria, a la cual asistieron, por vez primera, delegados de
algunas ciudades y villas de su reino, o lo que es lo mismo, el tercer estado. Aquel acontecimiento supuso, ni más ni menos, el
nacimiento de las Cortes. Se ha supuesto que un año antes, en 1187, en una Curia del reino de Castilla participaron representantes de
diversas ciudades del reino.
Las Cortes aparecieron porque los burgueses, descontentos con los abusos de los reyes en las acuñaciones monetarias, llegaron a un
acuerdo con ellos. A cambio del apoyo económico que prestarían las ciudades, los monarcas se comprometían a acuñar monedas de
acuerdo con ciertas reglas y sólo cada siete años. En las Cortes reunidas en el año 1202 en la localidad de Benavente se dijo, muy
expresivamente, que «el rey vendió sua moneda a las gentes de la tierra de Duero por VII años, recibiendo por cada uno dellos por
compra desta moneda sendos maravedís. Otrosi en este mismo año e tiempo fue comprada esa mesma moneda de toda
extremadura». En cualquier caso, la aceptación en los órganos de gobierno de la monarquía de representantes de las ciudades y villas
ponía claramente de manifiesto la fuerza que estaba cobrando este sector. Era una asamblea estamental formada por representantes
de la nobleza, el clero y las ciudades. Este organismo carecía de poder legislativo pero decidía sobre los impuestos extraordinarios y
tenía la capacidad de presentar peticiones al rey.
Aragón:
El nacimiento de la institución de las Cortes en la Corona de Aragón. El paso decisivo fue la incorporación de delegados de las ciudades
y villas a las tradicionales reuniones de la Curia Regia. Las primeras Cortes en surgir fueron las de Cataluña, cuya primera reunión tuvo
lugar, al parecer, en el año 1213.
Las Cortes de Aragón, a diferencia de las de Cataluña y Valencia, estaban compuestas por cuatro brazos, una parte alta nobleza y por
otra parte baja, en circunstancias especiales se reunían Cortes conjuntas de toda la corona.
1.6-Las manifestaciones artísticas-culturales​;
Aparece primero el Prerrománico asturiano, siglos IX y X ( San Julián de los Prados, Santa María del Naranco que anticipa el Románico-
bóveda de cañón, contrafuertes, arcos fajones) y después el Mozárabe, siglos X, XI ,con influencia andalusí- arco de herradura, capitel
califal, alfiz- además de influencia bizantina-iconostasio, modillones- .Incorporación de la liturgia romana y de la reforma gregoriana;
nuevo rigorismo religioso (asociado a las órdenes antes citadas, y otras similares);
La pujanza del románico, fruto de la intensísima actividad constructora de catedrales, iglesias y monasterios de los siglos XI a XII la
cristalización del cristianismo como la cultura constitutiva, y popular, de los reinos del norte de España. Las primeras universidades
(Palencia, Salamanca…) aparecieron en los siglos XIII y XIV. Cristalizadas desde los siglos X y XI las lenguas romances —concretamente,
los primeros testimonios escritos del castellano y del vasco se remontarían al siglo X, y los del catalán y del gallego-portugués al siglo
XI—, aparecieron igualmente ya las primeras manifestaciones literarias: poemas épicos, cantares de gesta; el Poema del mío Cid, h.
1140; Milagros de Nuestra Señora (h. 1230) de Gonzalo de Berceo; Libro de Alexandre, Libro de Apolonio, Poema de Fernán González, a
mediados del siglo XIII; las obras de Alfonso X en Castilla y Ramón Lull en Cataluña, también del XIII; el Libro del Buen Amor, h. 1330,
del Arcipreste de Hita; El Conde Lucanor, 1335, de don Juan Manuel
1.7- El Camino de Santiago;
Durante su reinado de Alfonso II (792-842), se descubrió el supuesto sepulcro de Santiago de Compostela, hecho decisivo para el
posterior desarrollo cultural y económico de la Península, a principios del siglo IX, la peregrinación a Compostela se convirtió desde el
siglo XI en una de las grandes peregrinación de la cristiandad medieval a través de un camino que desde Francia avanzaba por Jaca,
Pamplona, Estella, Logroño, Burgos, Frómista, Carrión y Palencia, León, Astorga, Lugo y Santiago. Se asentaron numerosos artesanos y
mercaderes, en buena parte originarios de Francia, al amparo de castillos o monasterios situados a lo largo de la ruta jacobea, o lo que
es lo mismo, en burgos. A los habitantes eran los burgueses.

2.-Los reinos cristianos en la Edad Media: Los reinos cristianos en la Baja Edad Media (siglos XIV y XV):

2.1-Crisis agraria y demográfica;

La difusión de la peste negra a partir de 1348, la frecuencia de los malos años y la agresividad de los poderosos tuvieron efectos
claramente negativos, sobre todo en el medio rural,los «malhechores feudales», lo que con frecuencia obedecía a las dificultades
económicas que el desarrollo de la crisis les estaba creando, aparecen los crecientes abusos de los señores feudales sobre los
campesinos dependientes.
Las catástrofes mencionadas tuvieron efectos muy fuertes en el mundo rural. Por de pronto, muchos lugares quedaron despoblados, lo
que se tradujo en el abandono de los campos de cultivo de su entorno. Otra importante consecuencia de la crisis fue el baile de los
precios y de los salarios. Los productos del campo subían vertiginosamente en los momentos de crisis, pero luego retrocedían, lo que
contrastaba con el incremento firme de las manufacturas urbanas. Asimismo, el descenso del número de cultivadores supuso un
aumento de los salarios de los jornaleros del campo.
Pero hubo sus excepciones: la ganadería ovina castellana, la crisis abierta entre Francia e Inglaterra, lo que motivó que Flandes, que se
había abastecido hasta entonces de lana inglesa, acudiera al mercado castellano.
También el comercio mediterráneo, elemento clave de la economía de la Corona de Aragón, por el contrario, conoció una etapa de
expansión bajo el reinado de Pedro IV, pero en los primeros años del siglo XV la dinastía reinante se extinguió, lo que planteó un agudo
problema sucesorio. Los mercaderes catalanes participaban en tres grandes rutas: la del Mediterráneo oriental, que se dirigía a
Bizancio, Siria y Egipto; la del Mediterráneo occidental, que se proyectaba sobre Italia y el norte de África, y la del Atlántico, de menor
intensidad, que concluía en Flandes. Del Mediterráneo oriental se obtenían ante todo especias; de las islas de Cerdeña y Sicilia,
cereales, y del norte de África, pieles, cuero y cera, así como oro, marfil y esclavos, procedentes de la ruta sahariana. A cambio se
exportaban básicamente tejidos, pero también metales. La época de mayor prosperidad del comercio catalán fue la segunda mitad del
siglo XIV. De todos modos el avance de los turcos en el Mediterráneo oriental fue el primer serio aviso.

2.2-Las tensiones sociales

Hubo conflictos​, por ejemplo, entre Castilla y Aragón, como ​la llamada «guerra de los dos Pedros». Pero sin duda la pugna más
desoladora fue la que enfrentó en la Corona de Castilla, ​entre los años 1366 y 1369, al rey Pedro I con su hermanastro Enrique de
Trastámara.​Uno de los principales efectos de la crisis del siglo XIV fue la ruptura de la convivencia que hasta entonces habían
mantenido la comunidad cristiana y la judía, en particular después de los sucesos de 1391. ​Navarra en el año 1328, del estallido de la
violencia contra las juderías. A la cabeza de aquel movimiento se situó el franciscano fray Pedro Olligoyen, al que secundaban sectores
populares.
En la Corona de Castilla, no obstante, ​el factor principal en pro del antijudaísmo fue la sublevación de Enrique de Trastámara. Con la
finalidad de atraer a su causa a las masas populares, en las que anidaba un creciente espíritu antihebraico, el príncipe bastardo alentó
la hostilidad a los judíos..En 1391 fue el gran pogrom. En ello tuvo un papel decisivo el clérigo sevillano Ferrán Martínez, arcediano de
Écija, cuyas predicaciones tenían un carácter incendiario. A los hebreos se les ofrecía la disyuntiva de convertirse o morir. La violencia
se propagó rápidamente por todo el valle del Guadalquivir, desde donde continuó tanto hacia la meseta como hacia los territorios de la
Corona de Aragón.

2.3 La diferente evolución y organización política de las Coronas de Castilla, Aragón y Navarra.

La organización territorial del reino era muy compleja. Dentro del reino de Castilla existía el reino de Galicia, el señorío de Vizcaya y los
territorios de Álava y Guipúzcoa. Así el monarca tenía los títulos de Rey de Castilla, León, señor de Vizcaya…​El rey lo era por la gracia
de Dios​. La sucesión hereditaria se hacía por línea del varón, aunque a falta de varón podían heredar las mujeres, que debían reinar a
través de su esposo (Partidas de Alfonso X). Los herederos de la Corona, a partir de Juan I (Cortes de Briviesca, 1388), recibían el título
de Príncipe de Asturias.Aunque el rey asumía los tres poderes, ​tenía limitaciones: ​Las leyes del reino, Los fueros estamentales, y sus
obligaciones estribaban en gobernar con justicia y equidad, defender el territorio y defender y proteger la fe cristiana.​Nombraba y
deponía funcionarios​, incluida la jerarquía eclesiástica, dictaba leyes, ​era el jefe del ejército, declaraba la guerra y firmaba la paz.
Como juez supremo atendía las apelaciones. ​Al rey correspondían en exclusiva las regalías​: acuñación de moneda, derecho de
patronato eclesiástico, censura de las bulas papales, ira regia (por la que podía enviar a quien quisiera al exilio).
Fortalecimiento del poder real conseguido por Alfonso XI con la aprobación del ​Ordenamiento de Alcalá en ​1348​, sucedió una brutal
crisis con la ​guerra civil entre el Pedro I y Enrique II ​. La victoria de este último trajo una nueva dinastía, los Trastámara y el
fortalecimiento del poder nobiliar ("las mercedes enriqueñas").​Las Instituciones. ​La administración central.​La Curia regia estaba
integrada por los familiares del rey, los magnates (laicos y eclesiásticos), los oficiales del palacio real y, en algunas ocasiones, los jueces.
Sus competencias eran muy amplias: asuntos internos de la casa real, asuntos públicos y judiciales. Sus reuniones podían ser ordinarias
y extraordinarias. Las primeras fueron el antecedente del ​Consejo Rea​l, las segundas dieron lugar a las Cortes.
El rey se veía asistido en su acción de gobierno por diversas instituciones centrales: el ​Consejo Real En Castilla fue instituido por
Fernando I. Era el órgano permanente de consulta del rey y de él dependía la administración del reino., La ​Audiencia​, encargada de la
administración de justicia. En Castilla la Audiencia era la máxima instancia judicial, cuyos antecedentes han de buscarse en el ​Tribunal
de Corte​. La Audiencia quedó institucionalizada ​en las Cortes de Toro (1371). Era un cuerpo colegiado formado por 7 oidores (jueces),
3 prelados y 4 letrados. Seguía al rey en sus desplazamientos, aunque para evitar las molestias que eso ocasionaba se decretó que
durante 6 meses estuviese al norte del Sistema Central (Valladolid) y otros 6 meses al sur (Ciudad Real). ​En 1442 se fijó su sede en
Valladolid y pasó a llamarse Chancillería.
La ​Real Hacienda​, encargada de los impuestos. Inicialmente se encargaba el ​mayordomo mayor​. A medida que la Hacienda se fue
complicando se crearon nuevos cargos e instituciones. Alfonso XI creó el cargo de contador. Enrique III creó la Contaduría que estaba
formada por dos Contadores Mayores de Hacienda (pagos y cobros) y dos Contadores Mayores de Cuentas (control de ingresos y
pagos, inspección real y tribunal económico).
En estos siglos se fueron construyendo dos instituciones claves para el poder real: un ​Ejército Real permanente y una ​Burocracia cada
vez más compleja, formada por ​letrados​, expertos preparados en las universidades.
La administración territorial y local se basó en ​Merindades, Adelantamientos , la local en la institución de los ​Concejos​. Los Concejos
o Ayuntamientos terminaron bajo el control de las oligarquías urbanas (nobleza, clero, burgueses).En un principio eran una asamblea
abierta a todos los vecinos, pero a partir del siglo XII, cuando el número de vecinos fue demasiado elevado, se convirtió en una
asamblea restringida, presidida en Castilla y León por un juez asistidos por alcaldes elegidos por el concejo, el señor del lugar o por
ambos. Con el tiempo a los alcaldes se les unieron los jurados que representaban a los vecinos mediante elección. A finales de la Edad
Media los alcaldes pasaron a ser hereditarios y se llamaron regidores.
Los señoríos. Existían dos tipos, los territoriales y los jurisdiccionales. El primero era propiedad de un señor laico (solariego) o religioso
(eclesiástico: episcopal, abadengo…) El segundo era un territorio sobre el cual ejercía su autoridad un señor, que podía no ser
propietario. En estos el señor asumía las mismas funciones civiles que el rey y, en ocasiones, las militares. Durante los Trastámara los
nobles lograron el señorío pleno, es decir, el territorial y el jurisdiccional.
-La Corona de Aragón y el Reino de Navarra.​El reino de Aragón más que un reino unificado fue una ​confederación de reinos, Aragón,
Valencia y Mallorca, y el Principado de Cataluña que poseían distintas instituciones y leyes.En Aragón, Cataluña y Navarra ​el poder del
rey procede de Dios, pero a través del Papa, vicario de Dios en la Tierra, por tanto, el Papa podía nombrar y deponer a los reyes
siempre que fuese beneficioso para el pueblo. Se exigía que el rey fuera fruto de un matrimonio canónico, ​quedando excluidos los
bastardos​. En la Baja Edad Media evolucionó hacia el modelo mediante el cual el poder real, aunque procede de Dios, lo hace a través
del pueblo, representado por los estamentos privilegiados. En Navarra y Aragón la herencia se regía por los mismos principios que en
Castilla, con la salvedad de, que después de la unión de Cataluña y Aragón, ​las mujeres quedaban excluidas (ley sálica​). El heredero en
la Corona de Aragón adoptaba el título de Duque de Gerona a partir de 1351 (Pedro IV) y en Navarra el de Príncipe de Viana a partir de
1423 (Carlos III). El rey asumía los mismos poderes que en Castilla, con la diferencia de que en Aragón ​el rey debía dictar las leyes de
acuerdo con las Cortes (pactismo). En cuanto a los atributos de poder, estos eran similares a los de Castilla. Si bien, en Aragón, a partir
de Pedro III el rey se autocoronaba y en Navarra el rey debía ser aclamado por los barones del reino.Al frente de cada reino había un
lugarteniente​ del Rey que actuaba como su delegado.
Otras instituciones eran el ​Consejo Real y la ​Audiencia.​La Curia regia. Similar a la castellana, pero en Aragón y Navarra la Curia regia
podía juzgar al rey. ​El Consejo real. Fue instituido en Aragón por Alfonso III. Sus componentes eran los jefes militares, el canciller, el
mayordomo de cada reino y el camarero. Aragón ​se rigió mediante un sistema de Confederación de reinos independientes entre sí
pero que tenían al mismo re​y, que lo era de Aragón, Valencia y Mallorca a la vez que Conde de Barcelona.
Las Cortes. ​En Aragón cada reino tenía sus Cortes. Mientras en Valencia y Cataluña había tres brazos representados, en Aragón había
cuatro: ricoshombres (alta nobleza), infanzones (baja nobleza), clero y ciudades. Desde 1307 las Cortes de Cataluña se reunían cada
tres años y en Aragón cada dos. Sus funciones eran similares a las castellanas, pero en la Corona de Aragón surgieron instituciones
nuevas: ​para controlar el intervalo entre sesiones surgieron la Diputación General de Cataluña o Generalitat (1353) y la Diputación
General de Aragón (1412), que vigilaban los acuerdos fiscales y con el tiempo también el resto de acuerdos, convirtiéndose en algo
parecido a un gobierno del territorio.
La Hacienda pública.En los reinos de la Corona de Aragón hubo una clara separación entre Hacienda pública y Hacienda real. La
recaudación del reino era administrada por la Diputación General, mientras que la real era administrada por un bayle general en cada
reino.En Aragón existió la institución del ​Justicia de Aragón​, cargo asignado a un miembro de la nobleza que velaba por el
mantenimiento de los privilegios estamentales frente al poder del rey. Similar a la castellana. ​La Audiencia de Aragón, que ya existía en
el siglo XIII, se instituyó formalmente en el siglo XIV, durante el reinado de Pedro IV. Junto al presidente, el rey incorporó 4 oidores, 2
caballeros y 2 letrados. La Audiencia de Cataluña data del siglo XIV y estaba presidida por un canciller. En el siglo XIII, asimismo, se
decidió, en concreto en las Cortes de Barcelona del año 1251, que los Usatges, hasta entonces texto específico del condado de
Barcelona, pasaran a ser considerados como el Derecho general del país.
La Administración territorial se organizó en ​merindades o veguerías​. Similar a la castellana, con la salvedad de que en Aragón el merino
sólo tenía funciones fiscales. En Cataluña, en lugar de merindades había veguerías, que en el siglo XII eran 18.
El órgano de poder en las ciudades fue el ​municipio que ​a fines de la Edad Media quedó bajo el control de las oligarquías locales
(​Concell de Cent de Barcelona)​. En Aragón, el Concejo estaba presidido por ​una zalmedina que era designado por el rey entre los
prohombres locales y que estaba asistido por cónsules y jurados. ​En Cataluña, Valencia y Mallorca el Concejo podía estar presidido
por un batle o bayle nombrado por el rey y estaba asistido por un sayón que era el encargado de hacer cumplir las sanciones
impuestas a los infractores.
En el siglo XIII, ​Jaime II introdujo los cónsules, generalmente letrados, que podían ​ejercer funciones ejecutivas, legislativas y
judiciales; similares a ellos eran los consellers y los pahers​. ​En Barcelona, el Consell de Cent (aunque llegó a haber hasta 128
miembros) asesoraba a los 6 consellers letrados; representaba a los ciudadanos honrados, a los mercaderes, a los artistas y a los
menestrales. A finales de la Edad Media pasó a ser hereditario entre los ciutadans honrats.
2.4-Una cultura plural: cristianos, musulmanes y judíos.
Durante la la Edad Media, a la vez que la guerra y el enfrentamiento, tuvo lugar la coexistencia y la fusión entre las tres culturas y
religiones presentes en la península: la cristiana, la musulmana y la judía.
A partir de finales del siglo XII, el fortalecimiento del poder real, la ofensiva de una iglesia universal, reformada- Concilio de Letrán -y las
crisis sociales, destruyeron la tolerancia relativa y aparecieron las persecuciones.El puente cultural entre mundo islámico y cristiandad
fue la prestigiosa Escuela de Traductores de Toledo que alcanzó su apogeo con Alfonso X el Sabio, el papel del judío dentro de las
cortes castellanas fue el de transmisor de los conocimientos árabes. (s. XIII). Allí colaboraron cristianos, musulmanes y judíos que
traducían del árabe al latín y, luego, directamente al castellano. La Escuela fue muy importante en la difusión en la península y Europea
de las obras científicas, filosóficas y literarias de griegos, romanos y orientales.
Otro de los campos en el que la presencia judía fue indispensable fue el de la Medicina. En efecto, sería inusitado encontrar la mención
de un médico de la casa real que no fuera judío. Sin embargo se redactaran decretos prohibiendo a los cristianos valerse de médicos
judíos.

Los Reyes Católicos:

- La unión dinástica de Castilla y Aragón;
- La reorganización del Estado;
- La política religiosa;
- La conquista de Granada;
- La incorporación de Navarra;
- Las relaciones con Portugal.
El auge del Imperio en el siglo XVI:

1- Los dominios de Carlos I y los de Felipe II, el modelo político de los Austrias.
2- Los conflictos internos;
3- Los conflictos religiosos en el seno del Imperio;
4- Los conflictos exteriores;
5- La exploración y colonización de América y el Pacífico;
6- La política económica respecto a América, la revolución de los precios y el coste del Imperio.
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El auge del Imperio en el siglo XVI:

El siglo XVI se caracteriza en la política interior por la ​consolidación del Estado Moderno los efectos de una ​economía en expansión
hasta las postrimerías de la centuria), en la vida cultural por la extraordinaria creatividad de ​la primera etapa del llamado Siglo de
Oro (la etapa correspondiente al Renacimiento) y en la política exterior por el ​despliegue imperialista apoyado en la herencia
territorial de Carlos I y financiado por la plata procedente de América. Admite una división en dos mitades, siguiendo
aproximadamente la división de los dos reinados de ​Carlos I (1516-1556) y ​Felipe II (1556-1598). La primera está dominada por los
compromisos europeos de un soberano que era al mismo tiempo Carlos V, es decir, titular del Sacro Imperio, mientras que durante la
segunda la política exterior responde más a los intereses de una Monarquía hispánica que ha asumido los presupuestos de la defensa
de la religión católica junto a los de su propia reputación como primera potencia mundial.

1- Los dominios de Carlos I y los de Felipe II, el modelo político de los Austrias.​. Los dominios de Carlos -alrededor de 28 millones de
personas, esto es, casi el 40 por 100 de los habitantes de Europa occidental- los que recibió en herencia de sus padres, Juana la Loca y
Felipe el Hermoso:
– De los Reyes Católicos recibió las coronas de Castilla y Aragón, con los territorios americanos por parte castellana y Nápoles, Sicilia y
Cerdeña, por parte aragonesa.
– El Archiducado de Austria y sus dominios en Europa (Flandes, Borgoña y el Franco Condado) le llegaron de sus abuelos paternos el
emperador Maximiliano de Austria y María de Borgoña.
– El Sacro Imperio Romano-Germánico, tras ser proclamado emperador de la Dieta por los príncipes alemanes.
Carlos I también heredó las tierras conquistadas en América por la Corona de Castilla Su hijo Felipe II no heredó los territorios del
archiducado de Austria, porque nunca ostentó el título de emperador, que pasó a la rama austriaca de la dinastía. Tampoco heredó de
Carlos I el título de emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Pero unificó hacia 1580 la corona de Portugal y sus territorios.

La posesión de tan vastos territorios alentó ​la idea imperial de Carlos. Se trataba de reunir a todos los cristianos bajo la autoridad
política del Emperador y la autoridad religiosa del Papa y de frenar el avance de los infieles, representados por el poderío turco.

Herramientas: ​Consejos de ámbito territorial: Castilla, Indias (1524), Aragón, Italia (1556), Flandes (1503-1588) y Portugal
(1581).Consejos comunes sobre todo dedicados a la política exterior: Consejo de Estado (1521) y Consejo de Guerra (1.586).Consejos
temáticos como Hacienda, Órdenes Militares, Santa Hermandad.Junto a ellos, el omnipresente Consejo de la Santa Inquisición con
competencias en toda monarquía.
La relación de los diferentes consejos con los reyes lo llevaban a cabo los ​secretarios de Estado que así adquirieron un gran poder
(Francisco de Los Cobos con Carlos I o Rui Gómez da Silva y Gonzalo Pérez con Felipe II).
Al frente de cada territorio, los reyes, nombraron a virreyes y gobernadores. La mayoría procedían de la alta nobleza y eran,
generalmente, de origen castellano.La administración territorial mantuvo la estructura heredada de los Reyes Católicos.​En 1561
Felipe II, se fijó la villa de Madrid​ como sede de la corte, abandonándose la itinerancia que caracterizara a la de su padre.

-Felipe II reforzó el poder absoluto de la monarquía y, mediante el recurso a disposiciones y órdenes escritas, la propia maquinaria
burocrática del gobierno y su funcionamiento. ​La política de Felipe II fue en realidad una amalgama más o menos coherente de ideas
religiosas, razones de estado y necesidades políticas y militares, donde la defensa del catolicismo coexistió con otros objetivos
igualmente irrenunciables: la conservación de los reinos y territorios heredados y el mantenimiento del prestigio internacional, de la
«reputación», de la monarquía española.

2- Los conflictos internos;
Las Comunidades de Castilla. En 1516 se proclama Carlos I rey de Aragón y Castilla, contra las leyes de Castilla, con dieciséis años,
cuatro antes de los previstos por la ley y por el testamento de su abuelo Fernando el Católico. Crea resquemor y un vacío de poder.
Los castellanos ponían muchas esperanzas en la llegada del rey. y se rodeó de consejeros flamencos, lo cual, unido a la convocatoria
de Cortes para votar nuevos impuestos que financiaran su nombra​miento como Emperador de Alemania, no fue bien visto ni por la
nobleza castellana ni por el pueblo. En 1519 Carlos I parte de Castilla para hacerse con la corona impe​rial dejando el reino a cargo de
un regente extranjero, Adriano de Utrecht. El momento fue aprovechado por una buena parte de las ciudades castellanas que se
revelaron contra la autoridad real surgiendo lo que se ha denominado como revuelta comunera o guerra de las comunidades.
Primero Toledo y después Segovia, Sala​manca y otras ciudades depusieron a las autoridades reales que se sustituyeron por
comuneros. Sus peticiones eran que el rey hablara castellano, que el dinero de Casti​lla no saliera fuera del reino, que los cargos de
gobierno fueran ocupados por castella​nos y que se protegiera a la industria textil.No es que existiera un sentimiento nacional, como
algunos han querido ver, sino un abrupto cambio de poder, que dejaba marginados y descontentos a quienes, hasta apenas unos días
antes, eran dueños de todo el reino.La causa principal del conflicto civil castellano, la Guerra de las Comunidades, fue la vulneración
de las normas que reglaban las relaciones entre la corona y los poderes del reino. Tras algunos éxitos los rebeldes son abandonados
por la alta nobleza. ​Burgos se aparta entonces de la junta​, mientras el cardenal Adriano reconstituye un ejército, en abril de 1521,
aplastan al ejército de las ciudades en Villalar. Tres de los caudillos principales, Padilla, Bravo y Maldonado, son degollados al día
siguiente; Toledo resiste hasta febrero de 1522 bajo el mando de doña María Pacheco, la viuda de Padilla, pero acaba por someterse.
Carlos V regresa en julio de 1522, manda ejecutar a unos cuantos comuneros presos y concede un perdón general, ​del que se
exceptúan unas trescientas personas, las más comprometidas en la rebelión. En Valencia y Mallorca se producían revueltas de una
intensa violencia, conocidas como Germanías.
Felipe II
-​En 1568, se produjo el levantamiento de los moriscos de Granada —la minoría musulmana nominalmente convertida al
catolicismo— contra las medidas que les prohibían el uso de su lengua y sus formas de vida. La guerra contra ellos, conducida por don
Juan de Austria y alentada por el temor a una posible complicidad de Turquía en la rebelión, duró dos años; unos cincuenta mil
moriscos fueron deportados por la fuerza a otras regiones del reino.
-​En 1591, estallaron las «alteraciones de Aragón», una importante crisis constitucional desencadenada por la decisión de Felipe II de
nombrar un virrey no aragonés​, y por ​el «caso» Antonio Pérez, el ex-secretario del rey, detenido en 1579 y huido a Aragón en 1590
por el asesinato de Escobedo, secretario de don Juan de Austria (hermanastro del rey, brillante militar y personalidad de gran
prestigio), en realidad ​un grave conflicto de competencias entre el Justicia de Aragón y la Inquisición de Zaragoza —a la que Felipe II
ordenó que juzgara a Pérez por herejía, lo que violaba la soberanía judicial aragonesa—, que ​derivó en graves alteraciones de orden
público y que se zanjó con la intervención del ejército real y la ejecución del Justicia, Juan de Lanuza.
3- Los conflictos religiosos en el seno del Imperio;
El conflicto alemán: ​Muchos estados alemanes habían abrazado la reforma luterana (1517-1520) y hecho de ella una verdadera
religión «nacional». Era una confrontación espiritual, además de política, entre el poder imperial y la herejía protestante. Carlos V vio a
los protestantes alemanes más como rebeldes a la autoridad imperial que como herejes, no quiso condenas teológicas contra ellos y,
ante su desafío, vaciló entre la política de guerra y la de conciliación, el emperador solo optó por la guerra a partir de
1544-1545.Francia, apoyó financieramente a los protestantes alemanes a cambio de ocupar las importantes ciudades episcopales de
Metz, Toul y Verdún. Carlos V —que les había vencido antes, en 1547, pero no decisivamente, en la batalla de Mühlberg— optó por
negociar con ellos la paz y renunciar así a la unificación política y religiosa de Alemania (paz de Augsburgo, de 25 de septiembre de
1555), renuncia suponía el fin de la unidad de la cristiandad y el fracaso, por tanto, de la «idea imperial» del emperador. Ello determinó
su sorprendente abdicación (1556) y su decisión de retirarse a Yuste, en el interior de España, donde moriría en septiembre de 1558.

4- Los conflictos exteriores;
CARLOS I: CONTRA LOS TURCOS​. Carlos V pudo querer dar prioridad, en principio, a esa unión política y espiritual de la cristiandad y a
la contención del avance de los turcos en el Mediterráneo y en el Danubio (Hungría, los Balcanes), a lo que respondieron, por
ejemplo, la ocupación de Túnez en 1535 y la operación sobre Argel de 1541. Su política derivó de inmediato, sin embargo, en nuevas
guerras en Italia contra Francia, la Francia de Francisco I —guerras que prolongaban por tanto las libradas previamente por Fernando
el Católico—, y en un conflicto de soberanía en Alemania entre el poder imperial y el poder de los principados y estados alemanes.
CONTRA FRANCIA​. Las guerras con Francia (entre 1521 y 1559) respondieron a razones exclusivamente dinásticas y territoriales. El
objetivo esencial de las guerras de Italia (de 1521 a 1538) fue la posesión de Milán, aunque su razón última fuera, probablemente, la
necesidad de Francia de impedir su cercamiento por los territorios y dominios de Carlos V, que se extendían por los Países Bajos, la
península Ibérica, Alemania e Italia. En la guerra de 1526-1529, formó con el papa Clemente VII y Venecia la liga de Cognac. El
emperador de la cristiandad tuvo, pues, que enfrentarse a una coalición de estados católicos encabezada por el propio papa (que,
como sus aliados, creyó ver sus estados temporales amenazados por el imperio carolino): ​las tropas de Carlos V saquearon
brutalmente la misma Roma, el 6 de mayo de 1527​, un hecho que conmocionó al mundo cristiano. En la guerra de 1542-1544,
Francisco I —que atacó en Luxemburgo, Brabante, Rosellón y Navarra— buscó la alianza del propio imperio otomano (además de las
de Dinamarca y Suecia).
-​Carlos V buscó en todo momento la neutralidad de Portuga​l (de ahí su matrimonio, en 1526, con Isabel de Portugal) y la paz con
Inglaterra, pese a tratarse de un país no católico y «herético» desde que en 1534 abrazara la reforma anglicana.

FELIPE II​: Malas relaciones con el papado.-Los escenarios, las estrategias, los objetivos, que enmarcaron y presidieron las políticas
respectivas de Carlos V y Felipe II fueron distintos. Con Felipe II, Alemania e Italia, las dos grandes cuestiones para Carlos V, dejaron
de ser problema. Italia, porque el tratado de Cateau-Cambrésis (3 de abril de 1559), que puso fin a la guerra franco-española de
1552-1559, estableció la supremacía española en la península italiana. Las consecuencias se vieron muy pronto. De Italia y Alemania,
y aun del Mediterráneo, una vez estabilizado este tras Lepanto (1571), el interés español se desplazó a Flandes y al Atlántico. De la
neutralidad con Portugal, obsesión de Carlos V, se pasó a su anexión. De la paz con Inglaterra —otra gran preocupación de Carlos V—,
se derivó a la guerra contra ella.​La política exterior de Felipe II tuvo en realidad dos etapas​.
-​La primera ​de ellas, la de los años 1555-1579, se definió por paz con Francia, neutralidad respecto a Inglaterra y atención preferente
en el Mediterráneo al problema turco.
-La segunda etapa​, la de los años 1579-1598, en la que el interés estratégico español se desplazó decididamente al Atlántico y al mar
del Norte, vio un verdadero despliegue imperialista de los españoles: guerra en Flandes, intervención militar en las guerras francesas
de religión (1562-1598) en apoyo de la liga católica y contra los hugonotes (protestantes), incorporación o «agregación» de Portugal
—que no fue una anexión de «terciopelo»: requirió el envío de un fuerte cuerpo de ejército, que mandó el duque de Alba, contexto
en que se desarrolla El alcalde de Zalamea, la obra de Calderón—; hostilidad creciente y guerra abierta desde 1584 con Inglaterra
—un reino reunificado, fortalecido y reafirmado en su identidad protestante anglicana desde 1558 por Isabel I—, resultado en última
instancia de la creciente rivalidad naval y comercial entre ambos países en el Atlántico y de sus posiciones enfrentadas en el conflicto
de Flandes.
-GUERRA DE FLANDES​.Desde 1566, el problema central de la política exterior de Felipe II fue Flandes. El conflicto de los Países Bajos
era la suma de las aspiraciones de autonomía política de la nobleza flamenca; encabezada por Guillermo de Nassau (príncipe de
Orange) y el conde de Egmont, con la expansión del protestantismo (calvinistas), que había llegado a organizar revueltas y quemar
iglesias católicas. La intransigencia de Felipe II ante la libertad de cultos fue total y las medidas militares fueron la respuesta, enviando
al Duque de Alba, primero, y Luis de Requesens, más tarde, a sofocar la rebelión por medio de los tercios de Flandes. Los dirigentes
protestantes, Egmont y Horns, fueron ajusticiados. El conflicto se internacionalizó por la ayuda que Guillermo de Nassau recibió de
Inglaterra, de los protestantes alemanes y de los hugonotes (protestantes) franceses. En los Países Bajos se dirimía algo más que un
problema regional. Al final, el país quedó dividido entre una zona norte (Unión de Utrecht) de mayoría protestante, y una zona sur
(Unión de Arrás) mayoritariamente habitada por católicos, que continuaron integrados en la Monarquía Hispánica​.INGLATERRA​.A la
muerte de su esposa María Tudor, Felipe II que había sido Rey de Inglaterra, defendió el ascenso de Isabel I al trono. El apoyo dado
por los ingleses a los rebeldes flamencos supuso un cambio en las relaciones con Inglaterra. En el primer periodo de su reinado, Felipe
II había mantenido buenas relaciones, pues estaba casado con la reina de Inglaterra, María Tudor. La muerte de esta última y la
subida al trono inglés de Isabel I varió el panorama. La nueva reina ofreció su apoyo a los calvinistas flamencos y animó los ataques de
los corsarios ingleses (John Hawkins y Francis Drake) contra los navíos españoles en el Atlántico. Desde 1585, se declaró la guerra
abierta y, tres años después, Felipe II decidió el ataque a las propias islas. Este se llevó a cabo con la Armada Invencible. Las
tempestades y la pericia de la escuadra inglesa hicieron de la gigantesca expedición un rotundo fracaso.​FRANCIA Las relaciones de
Felipe II con Francia fueron menos conflictivas que en momentos precedentes. Al inicio de su reinado se inicia una guerra por el
apoyo que el rey francés daba a los rebeldes flamencos. Tras la victoria de San Quintín (1559) y el matrimonio de Felipe II con Isabel
de Valois, Francia, con graves problemas internos por la expansión en su territorio de las ideas protestantes, no tuvo graves
enfrentamientos con Felipe II. El conflicto más grave fue la oposición de Felipe II a la entronización del protestante Enrique de
Borbón, como rey de Francia. Entre 1595 y 1596, hubo una breve contienda que finalizó con el tratado de Vervins y la conversión al
catolicismo de Enrique de Borbón (Enrique IV).​UNIÓN CON PORTUGAL Y de todos los dominios americanos y africanos de ambas
potencias. La muerte del rey de Portugal, Don Sebastián, convirtió a Felipe II en heredero de la Corona portuguesa, en 1580. La
división interna en Portugal se produjo entre unas clases populares recelosas del poderío castellano y unas clases dirigentes que
aceptaban a Felipe como futuro monarca.

5- La exploración y colonización de América y el Pacífico;
Un marino genovés de la segunda mitad del siglo XV, Cristóbal Colón se propuso llegar a las Indias era recorrer el Atlántico en
dirección oeste.El convencimiento de la redondez de la Tierra hacía visible esa empresa,en abril de 1492, a firmar con Colón las
Capitulaciones de Santa Fe​, que daban luz verde al proyecto de Colón. Este recibiría el título de almirante de las tierras que
descubriera y obtendría un 10% de las posibles ganancias. El 12 de octubre de 1492, llegaron a la isla Guanahaní (San Salvador). Todos
estaban convencidos de que habían alcanzado las esperadas Indias. Poco después Colón descubrió Cuba y Santo Domingo (La
Española) después; Guadalupe, Puerto Rico y Jamaica, en el segundo viaje (1493); la costa venezolana en 1498, y las costas de
América central, de Honduras a Panamá, en su cuarto y último viaje, en 1502-1504. Con La Española, y enseguida Cuba, como
primeros enclaves estables en América, los españoles fueron descubriendo y conquistando entre 1500 y 1520 todas las Antillas y las
costas del Caribe. Atravesando el istmo de Panamá, Balboa descubrió el Pacífico en 1513. Magallanes halló en 1520 el paso entre los
dos océanos, Atlántico y Pacífico, por el extremo sur de América (expedición, mandada al final por Elcano, que de hecho completó la
circunnavegación del mundo). Hernán Cortés (1485-1547) conquistó México entre 1519 y 1522, y Pizarro (c. 1475-1541), Perú entre
1533 y 1535, bases a su vez de posteriores conquistas por América central (Guatemala, El Salvador, Yucatán,…), por los territorios de
lo que serían Ecuador (Quito), Colombia (Bogotá, Cartagena), Venezuela y el alto Perú (futura Bolivia) y por el sur, Chile. Expediciones
procedentes desde España iniciaron hacia 1535-1540, tras crear primero Buenos Aires y Asunción, la penetración hacia el interior de
la futura Argentina y Paraguay hasta las fronteras con Chile y Perú-Bolivia.
-El imperio conquistado —por unos diez mil hombres y en un tiempo además muy corto, cuarenta años—, era gigantesco: unos dos
millones de kilómetros cuadrados, unos cincuenta millones de población indígena. Su incorporación a la corona de Castilla hizo,
efectivamente, de la monarquía hispánica el primer imperio verdaderamente universal en la historia. Las Indias solo adquirieron
importancia decisiva para la monarquía hispana a partir de la segunda mitad del siglo XVI, desde la década de 1560.

-En 1494, España y Portugal fijaron por ​el tratado de Tordesilla​s la línea de demarcación de sus respectivas posesiones en ultramar,
de acuerdo con la resolución dictada por el papa Alejandro VI en 1493. En el cual se establecía una línea divisoria, situada 370 leguas
al oeste de las islas de Cabo Verde, entre los dominios transatlánticos de uno y de otro reino. Así, Portugal tendría la soberanía sobre
una parte del actual Brasil.

6- La política económica respecto a América, la revolución de los precios y el coste del Imperio.
6.1.-​Esclavos​.En 1502 Nicolás de Ovando llegó a La Española con unos 2.500 colonos. El nuevo gobernador inició el cultivo de la caña
de azúcar y puso en marcha la industria minera, que serían las dos principales fuentes de riqueza de la isla. El problema al que se iban
a enfrentar los colonos españoles era el de ​la escasez de mano de obra​. La población indígena con la que contaban inicialmente
comenzó a descender de forma alarmante. Se calcula que de 250.000 indios que podía haber en 1492 en La Española quedaban sólo
14.000 en 1517, y con el tiempo las tribus indígenas del Caribe estaban condenadas a desaparecer. Aparte de los malos tratos a los
que fueron sometidos por los colonos, la causa principal de su extinción fueron las enfermedades traídas de Europa y contra las
cuales los indios no tenían defensas. Ante este problema, los conquistadores optaron por importar esclavos africanos. En 1501 llegó
el primer cargamento de esclavos negros a La Española, y con él comenzaba la historia de la raza negra en el continente americano.
Hacia 1650 los esclavos africanos constituían la mayoría de la población recientemente asentada en el Nuevo Mundo.
6.2.​-La condición jurídica de los naturales de las Indias. Se trataba de esclarecer las justificaciones morales para llevar a cabo un
dominio de sobre esas gentes. Desde un principio Isabel la Católica reconoció a los indígenas como súbditos de la Corona de Castilla,
lo que impedía su esclavización (al menos teóricamente). Los conquistadores —en general, segundones e hidalgos de la pequeña
nobleza rural y de familias pobres, con fuerte presencia de extremeños y andaluces— actuaron movidos por deseos de riqueza, honor
y fama. La conquista fue, en efecto, una épica de audacia, codicia y violencia. Conllevó, paralelamente, la destrucción de las
poblaciones y de las culturas indígenas precolombinas, una catástrofe de proporciones dramáticas, denunciada ya en 1511 en La
Española por Fray Antonio de Montesinos y por De Las Casas. La corona va a introducir legislación protectora de los indios. Guerras,
epidemias (viruela, sarampión, tifus, gripe…) y trabajos forzados —encomiendas, mita— provocaron la muerte de decenas de
millones de indígenas. En 1550 podía haber en la América española unos cincuenta millones de indios; en 1820, solo nueve millones.
-​Las llamadas Leyes de Burgos (1512) que prohibían la esclavitud, y las Leyes Nuevas (1542), que entre otras cosas abolía la
encomienda​, aunque más tarde se volvió a reimplantar, hasta su definitiva abolición en el siglo XVIII. Sin embargo, estas mismas leyes
consolidaban la explotación económica de los indios al reconocer la validez de instituciones como la mita.
La propiedad de la tierra pasó mayoritariamente a manos de los colonos, y la encomienda fue el método de explotación agrario.
Tiene su origen en los repartimientos de indios hechos por los primeros descubridores y constituyó una institución jurídica de gran
importancia en el desarrollo de la colonización.
La encomienda consiste en que los colonos españoles (encomenderos) recibían un grupo de indios (encomendados), a cambio de
pagar un impuesto anual a la Corona por y cada indio entregado. El encomendero debía instruirlos en la religión cristiana a cambio de
un impuesto en dinero, especie o trabajo personal que el indio libre debía pagar a la Corona. Así se salvaba el escollo legal de la
prohibición de esclavizar a los indios, pero los abusos a que dio lugar esta institución fueron tan grandes que provocaron la denuncia
de personajes como Bartolomé de las Casas.
La explotación de las minas se realizaba mediante la mita, que era una institución de origen incaico. Por ella los miembros de las
comunidades rurales incaicas, tenían la obligación de ofrecer al Estado la prestación de trabajo personal para la construcción de obras
públicas. Durante la colonización los españoles utilizaron este sistema y exigieron de las comunidades rurales un número
determinado de mitayos (obreros) para trabajar en las minas de plata y mercurio. A diferencia de la encomienda este sistema,
denominado cuatequil en México, pervivió hasta el siglo XIX.
-El colapso y destrucción del mundo indígena, un mundo muy diverso donde, junto a tribus seminómadas y atrasadas, había
civilizaciones avanzadas (azteca, inca, maya) con grandes ciudades, una sorprendente arquitectura en piedra, religión, ritos, mundos
míticos, cultura y arte de extraordinaria riqueza y complejidad, fueron paralelos, si no necesarios, a la construcción del nuevo orden
colonial. Los españoles, unos trescientos mil entre 1500 y 1650, llevaron a América el español, la religión y la moral social cristianas
—la evangelización de los indios, acometida desde 1523 por franciscanos, dominicos y agustinos y luego por los jesuitas, fue
instrumento esencial de la conquista, y en buena medida su justificación—, la ganadería y la agricultura extensivas, la explotación
sistemática de las minas, comercio —controlado por la casa de contratación de Sevilla—, moneda y sistemas financieros europeos,
ciudades (San Juan de Puerto Rico; La Habana, 1515; Veracruz, Cartagena de Indias, 1533; Quito; Lima, 1535; Buenos Aires, 1536;
Santiago de Chile, 1541; San Agustín en Florida, 1565,…), puertos, un nuevo urbanismo, una nueva arquitectura (conventos, ermitas,
catedrales, fortalezas, hospicios, palacios, colegios, casas señoriales…), la imprenta, libros, teatro, universidades (México, 1551; Lima,
1553). Al principio de la dominación española en América pareció que las formas feudales iban a tener un notable desarrollo, ya que
la Corona, dueña nominal del Nuevo Mundo, cedía sus derechos de conquista sobre un territorio a un particular a cambio de un
porcentaje sobre los beneficios (quinto real). El contratante corría con los gastos de la conquista pero recibía en compensación
poderes militares y civiles. No obstante, una vez consumada la Conquista, el rey recuperó los poderes cedidos.
El gobierno de las Indias se ejercía mediante dos tipos de instituciones: las generales, comunes para toda América, pero situadas en la
Península Ibérica, y las locales.
a) Órganos de gobierno metropolitanos: la Casa de Contratación y el Consejo de Indias.
· La Casa de Contratación (1503). Constituía el elemento fundamental del monopolio que ejercía la Corona sobre el comercio con
América. Este organismo se localizaba en Sevilla y tenía carácter económico. Sus objetivos principales eran: organizar y controlar el
tráfico marítimo y recaudar los impuestos de la Corona sobre el transporte de mercancías y viajeros.
· El Consejo de Indias (1517). Las competencias de este Consejo se extendían por
todas las facetas del gobierno de América, salvo la militar y la económica. Realizó una extraordinaria tarea legislativa, pues debió
adaptar las leyes castellanas a las necesidades del Nuevo Mundo o elaborar otras nuevas, si era necesario. Hay que destacar que una
parte considerable de la legislación de Indias tenía como objeto la protección de la población indígena. Las más famosas fueron las
Leyes Nuevas (1542).
b) Instituciones americanas: gobernadores, audiencias y virreyes.
· La Gobernación fue sobre todo un instrumento de control de la Corona. El
gobernador era la máxima autoridad administrativa y judicial de una región.
· La gobernación incluía el control militar de la provincia, aunque cuando estaban situadas en zonas fronterizas con importante
valor estratégico se denominaron Capitanías Generales.
· La Audiencia. A diferencia de las peninsulares, sus competencias no se limitaban a administrar justicia, sino que se extendían al
ámbito administrativo (por ejemplo supervisar la actuación de los funcionarios) y al político (como proteger a los indígenas).
· El Virrey representaba al rey en ultramar, y como delegados personales de la Corona, eran escogidos entre las familias de la más
alta nobleza. Aunque sus poderes eran amplios, tenía prohibido impartir justicia y dirigir la administración de las provincias. Durante
los siglos XVI y XVII sólo existieron dos virreinatos: Nueva España y Perú.
Por su parte los municipios se organizaban al estilo castellano Al frente estaba el corregidor que actuaba en nombre del monarca e
intentaba controlar el poder de las familias criollas.
En otro orden de cosas, el Consejo de Indias estableció dos mecanismos de control, para evitar la arbitrariedad de los funcionarios en
América: la visita y la residencia, aunque no tuvieron mucho éxito.
La consolidación de este sistema de gobierno y administración de América se realizó fundamentalmente a partir del reinado de Carlos
I (1517-1555), que como ya sabes fue el monarca más poderoso de Europa en esa época. La eficiencia administrativa de Felipe II
(1555-1598) terminó por consolidar un sistema que, en cierto modo, era copia de lo que sucedía en la Monarquía Hispánica.
Ello permitió, a su vez, la cristalización de un nuevo orden social, las nuevas, y muy diversas entre sí, sociedades virreinales de
hacendados y latifundistas, obispos, frailes y monjas, comerciantes, oficiales y funcionarios reales, artesanos, indios (excluidos y
menospreciados, pero no desaparecidos) y esclavos, con tres realidades sociales excepcionales derivadas del colapso de la población
indígena y de la escasa inmigración española: el crecimiento de la población blanca americana de origen español (los criollos), la
extensión del mestizaje y la importación abundante de esclavos negros de África, que comenzó ya en el siglo XVI. De los casi veintitrés
millones de habitantes que podía tener la América española hacia 1820, esto es, cuando terminaba el dominio español, el 19 por 100
eran blancos, casi el 40 por 100 indios, el 27 por 100 mestizos y mulatos, y un 18 por 100 negros.
Desde la segunda mitad del XVI, con Felipe II, que además incorporó a la corona de España las Filipinas, junto con Portugal y sus
posesiones, el imperio español fue, pues, un verdadero imperio atlántico, no solo europeo como hasta entonces.

6.3.-El descubrimiento de América tuvo importantes consecuencias:Económicas:La llegada del oro y de la plata americanos provocó
una subida de precios como consecuencia de la mayor circulación de dinero: la Corona pagaba sus deudas a los banqueros y a los
particulares extranjeros que exportaban productos a España con el oro y la plata americanos.
La afluencia de oro y plata originará un aumento monetario que facilitará la aparición del capitalismo europeo y la instalación de
manufacturas que acabarán con el gremio medieval. Sin embargo, en la península, sus consecuencias fueron terribles, la revolución
de los precios por la llegada masiva de plata y oro originará una oleada inflacionista que acabará por arruinar a la artesanía y
agricultura castellana y debilitará a los reinos de la Corona de Aragón.
Sin embargo, la demanda de vino y aceite de oliva desde América, supuso el incremento de la superficie de viñedos y olivos en
algunas comarcas de la Baja Andalucía y se estimuló la producción de mercurio de las minas de Almadén (Ciudad Real) para la
extracción de la plata americana.
Con todo, se inició un periodo de expansión y crecimiento económico que revirtió en un importante aumento demográfico, excepto
en zonas, como el litoral onubense, que quedaron muy afectadas por la despoblación, motivada por las migraciones a América.
El comercio era en gran parte un comercio de comisión, que reportaba grandes beneficios si las guerras y los naufragios lo permitían.
La creciente inseguridad en el Atlántico obligó a adoptar el sistema de convoyes a partir de mediados del siglo XVI. Las naos
mercantes (flota) cargaban productos de consumo en Sevilla y completaban su carga entre Sanlúcar y Cádiz. Allí se les unían los
galeones (buques de guerra encargados de la escolta de la flota). Debían salir dos flotas cada año, una a Nueva España y otra hacia
Portobelo, en el istmo de Panamá, a donde llegaban los funcionarios y mercaderes de Perú para realizar los intercambios.
La flota española del Nuevo Mundo funcionaba del siguiente modo: sus barcos hacían el viaje de ida y vuelta hasta Centroamérica en
nueve meses, lo que aportaba realismo a la participación comercial en el imperio colonial español. Desde mediados del siglo xvi las
flotas eran organizadas en convoyes para evitar el asalto de piratas franceses, y más tarde ingleses y neerlandeses, apostados en la
bahía de Cádiz. Las mercaderías de retorno eran pocas: cueros, plantas tintóreas (palo de Brasil) y medicinales; más tarde también
tabaco, cacao y azúcar. Lo esencial de los retornos eran la plata, el oro y las perlas. Aunque los extranjeros, asentados en Sevilla y
Cádiz, percibían la mayor parte del saldo comercial, aún era mucha la parte de los españoles, en concepto de ventas, fletes, y
comisiones, donativos y rentas. Por su parte la Hacienda cobraba un quinto de los metales preciosos (quinto real) y el sobrante de las
contribuciones de Indias, importante fuente de ingresos para financiar la política exterior de los Austrias.
También llegaron a Europa nuevos cultivos, como el maíz, la patata, el tomate, el tabaco, el cacao, etc. que introdujeron nuevos
hábitos de consumo de los europeos.
La hegemonía comercial del Mediterráneo se trasladó al Atlántico.
Crisis Final.
A fines del siglo XVI se produjo una catástrofe demográfica-las grandes epidemias de 1576-79-. Mientras que la población blanca y
mestiza del Nuevo Mundo había seguido creciendo, la población indígena de Méjico, diezmada por las terribles epidemias de 1545-46
y de 1576-79, había disminuido, de once millones en la época de la conquista, a poco más de dos millones a final de siglo, y es
probable que ocurriera lo mismo con la población indígena del Perú.El declive se manifestó en el binomio América-Castilla: menos
plata, pues cada vez se hacía más costoso explotar las minas, y menos oportunidades para los emigrantes: los 800 —o más—
hombres y mujeres que aún seguían llegando desde Sevilla, con cada flota, durante la década de los noventa. Al mismo tiempo, cada
vez necesitaba menos a Europa, o, por lo menos, a España. Los artículos de lujo europeos chocaban con la competencia de los del
Extremo Oriente importados a América por el galeón de Manila. Pero mucho más grave aún, desde el punto de vista español, era el
establecimiento, en las posesiones americanas, de una economía similar a la de España. Méjico había desarrollado una industria de
paños gruesos y Perú producía ya cereales, vino y aceite. Estos eran precisamente los productos que habían venido constituyendo la
casi totalidad de los cargamentos enviados desde Sevilla durante las décadas anteriores.
Culturales: Revolución de la ciencia geográfica, de las rutas comerciales y de los conceptos de «hombre» y «mundo». Traspaso de la
cultura, lengua y religión peninsulares a América. El descubrimiento del «nuevo» continente supone un cambio de pensamiento y
pone fin a la Edad Media.
La labor desarrollada por España en América ha suscitado muchas críticas. No cabe duda de que se buscaba, ante todo, la obtención
de oro y de riquezas, y que para ello se utilizó, de forma masiva, mano de obra indígena. Es la denominada "leyenda negra",
interpretación totalmente negativa del pasado histórico español.

6. El siglo XVII: la crisis de la monarquía de los Austrias.
Crisis y decadencia del Imperio en el siglo XVII:

INTRODUCCIÓN -​El peso principal de la política imperial siempre recayó sobre Castilla; los demás reinos y señoríos, protegidos por
sus fueros, lograron situarse más o menos al margen de las contiendas ideológicas y militares.
¿Decadencia de - ​Una serie de pestes y epidemias rompieron el equilibrio demográfico.
España o -La producción se estancó. Castilla quedó exhausta, mientras que las regiones periféricas se mantenían más o
decadencia de menos. Las mesetas castellanas han dejado de ser la reserva de hombres y el centro económico que constituyeron
Castilla? desde mediados del siglo XV.
-Entre 1576-1596. América deja de ser un mercado para los productos andaluces, ya no llega tanta plata. Todo
ello conectado con la crisis demográfica americana y la Guerra de flandes.
El hecho de que los cargamentos eran, cada vez más, de procedencia extranjera.
-El éxodo del campo a la ciudad. Hay numerosos indicios de que la situación del campesino y del agricultor
castellano fue empeorando durante la segunda mitad del siglo XVI.
-​Los soldados despreciaban a los campesinos en cuyas casas se alojaban y los trataban con una mezcla de
brutalidad y desdén. ​Las reformas radicales necesarias sólo podían llevarse a cabo mediante un esfuerzo
colectivo​, tan drástico que​ resultaba inconcebible que pudiera realizarse​.
-​En este ambiente se produce una fuerte crisis de mentalidad: El optimismo se había esfumado y había sido
sustituido por la amargura y el cinismo o, en el mejor de los casos, por la resignación ante la derrota. La idea de
ganarse la vida sin trabajar-no envilecerse en el trabajo manual-el holgazán medraba y el trabajador no obtenía
ninguna recompensa. Los acontecimientos del cambio de siglo no pudieron sino acrecentar ese sentimiento de
inseguridad y reforzar un fatalismo ya muy extendido.-​Aparecen los Arbriristas analizando los males y
proponiendo soluciones.En estas reformas fueron los reyes y los gobiernos los que más fracasaron.

-​Se vienen abajo, primero, la economía y la moneda,​ con las repetidas manipulaciones gubernamentales.

- ​En 1640, con las revueltas de Portugal, Cataluña y Andalucía, se derrumba la frágil unidad peninsular que la
monarquía había logrado establecer de una manera más o menos teórica​. ​En 1643, la derrota de Rocroi significa
el fin del poderío militar que España disfrutaba en Europa desde los días del Gran Capitán. Los tratados de
Westfalia, en 1648, marcan el fracaso definitivo de la política ideológica que representaba España desde Carlos V;
se establecen las bases de un nuevo equilibrio europeo en el que España queda reducida a un papel secundario.

1- Los validos; Los validos son miembros de la aristocracia, en los que el rey depositaba su total confianza. El monarca se
desentendía de las labores de gobierno y el valido tomaba las principales decisiones.
Felipe III Dos razones explican su aparición:
(1598-1621), -las labores de gobierno eran cada vez más complejas​ y los monarcas españoles del siglo XVII,
don Francisco de -los Austrias Menores​, carecían de la capacidad y la diligencia suficientes para gobernar por sí mismos. ​Figuras
Sandoval y similares aparecieron en otras monarquías europeas. Los mejores ejemplos fueron Mazarino o Richelieu ​en
Rojas, duque de Francia.
Lerma. En 1618 Los ​validos gobernaron al margen del sistema institucional de la monarquía, al margen de los Consejos, que
éste perdió la pasaron de estar formados por letrados y aristócratas valiosos, a grandes de España, ​los Consejos ​eran ya tan
confianza del rutinarios y estaban tan absorbidos por cuestiones de prestigio y preferencia, que se convertían en órganos cada
rey, quien le vez menos adecuados para el gobierno de la Monarquía. En su lugar empezaron a gobernar, primero como
sustituyó por su órganos de asesoramiento ​Juntas transitorias y reducidas , que se formaban para problemas particulares,
propio hijo, el compuestas por los ineptos partidarios de los validos
duque de Uceda, El nuevo sistema significó un aumento de la corrupción. Los ​validos aprovecharon su poder para conseguir cargos,
que desempeñó pensiones y mercedes para sus familiares y partidarios, lo que provocó críticas generalizadas por parte, sobre
el cargo de todo, de los letrados que formaban los Consejos y los miembros de la aristocracia que no gozaban del favor del
valido hasta la valido.
muerte del rey Felipe IV (1621-65)​, que tenía sólo dieciséis años cuando empezó a reinar, nombró para asesorarle y dirigir el
(1621). gobierno a don Gaspar de Guzmán, conde de Olivares y pronto duque de Sanlúcar la Mayor, llamado por eso el
conde-duque. también Luis de Haro.

Con ​Carlos II (1665-1700): Padre Nithard, Fernando Valenzuela, durante la Regencia de Mariana de Austria
(1665-1675), Duque de Medinaceli,Conde de Oropesa y Juan José de Austria.
2- La expulsión La expulsión de los moriscos, cuidadosamente preparada y minuciosamente ejecutada, ​era en cierto aspecto el
de los moriscos; acto de un Gobierno débil deseoso de conseguir una fácil popularidad en una época en que el descontento
nacional iba en aumento, ​la fecha en que se aprobó formalmente el decreto de expulsión, se hizo de un modo
plenamente deliberado: el 9 de abril de 1609, el mismo día en que se firmó la Tregua de Doce Años. Pero el
problema morisco, era tan complejo que resulta plausible la creencia de que la expulsión era la única solución
posible. Fundamentalmente, la cuestión morisca era la de una minoría racial no asimilada .Era en Valencia donde
el problema presentaba mayor gravedad. ​En 1609 había en Valencia unos 135.000 moriscos​, quizá un tercio de la
población total del reino, y la proporción iba en aumento, pues el ritmo de crecimiento de la población morisca fue
de un 70 por ciento entre 1533 y 1609, frente a un 45 por ciento en la población de cristianos viejos. ​Estos
moriscos formaban una comunidad cerrada llamada, de modo muy significativo, “la nación de los cristianos
nuevos de moros del reino de Valencia”. La magnitud misma de su organización provocó temores crecientes en
una época en la que el peligro turco contra las costas levantinas parecía muy real. ​Las clases bajas de la población
cristiana, que codiciaban las tierras que ocupaban los moriscos. ​Pero los moriscos valencianos tenían protectores
poderosos entre la mayoría de nobles, cuyos ingresos dependían del trabajo de ellos. Asimismo, los ciudadanos
que habían prestado dinero a los aristócratas bajo la garantía de sus propiedades, se oponían a cualquier cambio
repentino que pudiese reducir la tasa de interés de sus censos. El equilibrio de fuerzas en Valencia demuestra que,
si del reino hubiera dependido, los moriscos hubieran permanecido en él. ​Pero los moriscos en Castilla al revés
que sus hermanos de Valencia, no habían echado raíces en el país y estaban diseminados por él y, no eran en su
gran mayoría trabajadores agrícolas​, los de Castilla habían emigrado a las ciudades y se habían dedicado a una
ancha gama de menesteres serviles, como los de carretero, mulero y pequeño artesano. Como estaban muy
diseminados no representaban un peligro realmente serio, pero ​muchos cristianos viejos los odiaban porque
gastaban poco, trabajaban demasiado y se multiplicaban con demasiada rapidez. En un clima semejante, no era
difícil excitar los sentimientos populares con argumentos retóricos con el fin de que las recientes desgracias de
España pudiesen ser atribuidas a la presencia de incrédulos en un país que se llamaba católico.No hubo defesa, ni
protestas.Los moriscos fueron conducidos en rebaño hacia las fronteras y los puertos, y la mayoría pasó al Norte
de África, donde muchos murieron de hambre y fatiga o fueron asesinados por sus hermanos hostiles. El número
total de los que dejaron España se calcula actualmente en unos 275.000, de una población morisca total bastante
superior a los trescientos mil. La procedencia regional de los emigrantes es la siguiente: Valencia 117.000 , Aragón
61.000 Castilla, La Mancha y Extremadura 45.000 Andalucía 30.000. ​Las consecuencias económicas de la
expulsión de los moriscos no están claras​. Aunque muy trabajadores, no eran ricos, ni elementos emprendedores
dentro de la comunidad, y ​creer que su expulsión tuvo consecuencias comparables a la de los judíos, en 1492, es
absurdo​.

3- Los proyectos -​En guerra desde 1621, Olivares emprendió una vigorosa política naval, con construcción de nuevos buques,
de reforma de esencial para el triunfo de las armas españolas, y duplicó el gasto militar. para ello necesitaba nuevos recursos,
Olivares; pensaba en una redistribución más equitativa de la carga tributaria soportada por Castilla y, en segundo lugar, en
obligar a las demás provincias de la Monarquía a acudir en ayuda de Castilla​.​El proyecto, denominado Unión de
Armas​, suele situarse en el centro del proyecto político y económico de Felipe IV y su valido. P​resentado ante el
Consejo de Estado el 13 de noviembre de 1625, parecía más bien una evaluación del esfuerzo de guerra que habría
que hacer para mantener la reputación de la monarquía en todos los frentes que tenía abiertos y no un plan de
reforma económica.​La unión tenía que llevarse a cabo mediante ​la creación de una reserva común de 140.000
hombres, aportados y mantenidos por todos los Estados de la Monarquía​, según una proporción fija:Cualquier
reino de la Monarquía que fuese atacado por un enemigo sería inmediatamente auxiliado por la séptima parte de
esta reserva, es decir, por 20.000 hombres de infantería y 4.000 de caballería.-Aragón tenía leyes rígidas que
regulaban el reclutamiento de tropas y su utilización más allá de las fronteras. No sería fácil inducirles a prescindir
de esas leyes para acudir en ayuda de una provincia como Milán. Las Cortes de Aragón, Valencia y Cataluña,
reunidas durante la primavera de 1626, se mostraron aún menos entusiasmadas por la Unión de Armas de lo que
Olivares hubiera podido suponer. Hacía veinte años o más que no se habían convocado Cortes, opusieron
objeciones a la novedad del subsidio que les solicitaba el rey y se mostraron intransigentes en no aceptar el
reclutamiento. Durante las primeras décadas del siglo, los virreyes se habían mostrado cada vez más incapaces en
la lucha contra los bandidos, que durante mucho tiempo habían turbado la paz en la montañosa región fronteriza y
que, últimamente, habían llegado en sus correrías a las mismas puertas de Barcelona. El duque de Lerma había
demostrado una falta de interés casi total por el mantenimiento del orden público en el Principado, tanto que,
durante el virreinato del débil marqués de Almazán, de 1611 a 1615, pareció, por un momento, que Cataluña
sucumbiría a la anarquía total. La situación fue salvada por la llegada, en 1616, de un nuevo y decidido virrey, el
duque de Alburquerque. Pero Alburquerque y su sucesor, el duque de Alcalá, sólo restablecieron el orden al precio
de contravertir las constituciones catalanas.

4- La guerra de -​El reinado de Felipe III había sido relativamente pacífico-pax hispánica- debido a la tregua de los 12 años (1609)
los Treinta Años con Holanda.
y la pérdida de
la hegemonía en -A partir de 1620, varias causas explican la recuperación de las hostilidades: ​la nueva coyuntura internacional
Europa en favor marcada por el comienzo de la guerra de los Treinta Años en la Europa central y la voluntad de Olivares de hacer
de Francia; frente a lo que él consideraba como las obligaciones de España. El nuevo cariz tomado por la política española se
marcó especialmente con la reanudación de la guerra en Flandes.
El problema fundamental para España era mantener abierta la ruta militar que permitía asegurar las
comunicaciones entre Lombardía y Flandes, esta ruta rodeaba a Francia que en 1635 se sumó a la guerra.
La victoria en La Montaña Blanca (1620) y Breda en 1626 marcan la fase de victorias Españolas. ​Con la entrada de
Suecia en guerra los católicos son derrotados por los suecos en la batalla de Lützen el 16 de noviembre de 1632,
pero lograron poner fin al avance del ejército sueco., porque a consecuencia de las heridas en combate falleció
Gustavo Adolfo II y su ejército se retiró de regreso a Suecia. ​Un gran ejército español salió de Milán en su
persecución. Al mando del cardenal infante Fernando de Austria, cruzó los Alpes, infligiendo una derrota decisiva a
los suecos en Nördlingen el 6 de septiembre de 1634​, en Flandes,se contuvo a los holandeses y se lanzó una
ofensiva contra Francia; en la sombra, la corte francesa había estado en el centro de la política anti-Habsburgo y a
través de una hábil labor diplomática consiguió neutralizar y reducir el poder de sus adversarios sin verse obligada
a intervenir directamente. ​Pero en 1635, francia declara la guerra a felipe IV. El infante Fernando de Austria lleva
sus tropas hasta Corbie, donde derrotaron el ejército enemigo (1636) y amenazaron durante unos días con avanzar
hasta París. Demasiadas tropas en lugares distintos, dinero y hombres.

España a partir de entonces padecerá serios reveses​, tras Rocroi en 1643 la hegemonía española había pasado a
ser Historia​, el Imperio español ya nada podía hacer. La renuncia a la universalidad, confirmada después en la paz
de los Pirineos en 1659, significaba que el modelo político creado por Carlos V y Felipe II para poder administrar el
mundo ya no tenía sentido.
En 1648, con la paz de Westfalia, se asistió a la liquidación de la Europa austríaca. Felipe IV firmó la paz con los
holandeses y reconoció su independencia. La guerra con Francia concluyó once años después, ​la paz de los
Pirineos selló en 1659​.La corona española cedió a la francesa Rosellón, Cerdaña, Artois, Hainaut y Luxemburgo.
Asimismo, para garantizar la efectividad del tratado, la paz entre España y Francia se selló con sendas bodas reales.

5- Las En 1640 pocos podían imaginar a la monarquía española en el borde del abismo. Pese a la dureza de la
rebeliones de conflagración en Francia, los Países Bajos y Alemania, y pese al fuerte dispendio que exigía a las arcas de la corona,
Cataluña y los europeos contemplaban a Felipe IV como un soberano imbatible desde el punto de vista militar, e
Portugal en inmensamente rico por ser el poseedor de la inagotable riqueza de las Indias.
1640; Las revueltas y conjuras que estallaron entonces llamaron la atención no solo a efectos propagandísticos, sino
como problema digno de examen; ¿qué sucedía para que un sistema considerado incomparable se desmoronase
La crisis que en con tanta rapidez?
los años 1640 Las explicaciones socioeconómicas han dado lugar a un falso debate ​y a una extraña indagación buscando las
—revolución causas de por qué no hubo revoluciones en Castilla, Valencia o América. El rey ausente es el denominador común​,
catalana, la raíz del problema, así que será en la solución adoptada en la gestión de la ausencia donde advertiremos la razón
independencia última de por qué sí o por qué no hubo alteraciones en un territorio. Debe considerarse la naturaleza
portuguesa, eminentemente política e identitaria de la crisis. Por último en 1640 la guerra no tiene sentido, como tampoco los
separatismo motivos que condujeron a ella.
andaluz—
estuvo casi a CATALUÑA-1640-1652.
punto de hundir No fue la unión de armas. Enorme falta de entendimiento entre la corte y las instituciones estamentales catalanas.
la monarquía fue En las Cortes de 1626 se limitó el acceso de quienes podían ejercer la abogacía en la Audiencia, generando un
consecuencia profundo malestar entre los juristas catalanes.
directa de las Desde 1635 Cataluña estaba en guerra. La invasión francesa había transformado todo el norte en un campo de
guerras en que batalla donde los ejércitos ponían sitio a las ciudades y quemaban los campos. Ciudades como Salses y Perpiñán se
España se vio veían sometidas a las autoridades militares y a una turbulenta soldadesca poco respetuosa con personas y bienes,
envuelta y que que asolaba todo. ​Las poblaciones se negaban a alojar tropas por los desórdenes que las acompañaban: juego,
ya no podía prostitución, robos, asesinatos y violaciones eran el resultado habitual. La falta de dinero lo acentuó, el Consejo
sostener por de Guerra no podía garantizar las soldadas y estas se pagaban tarde y mal.
falta de hombres E​n febrero y marzo de 1640, se produjeron choques entre soldados, y población civil en muchos lugares del
y de dinero. Principado, y el conde de Santa Coloma se mostró totalmente incapaz de mantener el orden. lo ocurrido en ​junio
de 1640 en Barcelona fue un caso típico de furor popular, de ira y violencia descontrolada.(CORPUS DE SANGRE)
La cercanía de las tropas de un soberano extranjero hostil en la frontera, Luis XIII de Francia, facilitaba una salida
que permitiría salvar vidas y haciendas a quienes se hallaban acusados de sedición y rebeldía. Así, el miedo y la
ambición operarán en una cadena de acción-reacción de los partidos, que buscarán la ayuda de fuera,
En Madrid, el conde-duque fue consciente de que la forma de salir airoso de la crisis consistía en designar un virrey
capaz de componer partes y garantizar el equilibrio entre estados. Su responsabilidad en lo sucedido, más que un
hipotético centralismo, se hallaba en la mala elección de un virrey como Santa Coloma, incapaz de arbitrar, dar
satisfacción a los agravios y reducir la hostilidad entre corporaciones. ​Un virrey natural no garantizaba la
neutralidad inherente a la corona, no podía distanciarse de los problemas y en un lugar donde las parcialidades
eran tan potentes no había mejor fórmula para desacreditar el arbitraje del rey.​Otro error fue la creación de una
junta especial en Fraga para depurar responsabilidades .
la Generalitat con el canónigo Pau Claris al frente, aglutinó todos los descontentos, ​el de los campesinos
hambrientos y sometidos a los abusos de los tercios y el de los agraviados por la erosión de sus privilegios,
convocando la reunión de las Cortes sin la presencia del rey. La Generalitat fracasó en la contención de las masas,
adquiriendo la rebelión claras connotaciones de revolución social. La guerra contra el rey convivía con una guerra
civil interna. La ruptura y enfrentamiento entre las élites catalanas y la Corte, además de un conflicto
centro-periferia se transformaba en una guerra civil donde los grupos dirigentes no disponían ahora de los
ejércitos reales para sofocar la revuelta social. ​La intervención francesa y la ocupación acabará con la
independencia, se nombrará un virrey francés y se cobrarán impuestos, hasta la reconquista de Cataluña de
1650 a 1659.
La independencia de Portugal. 1640
También en Portugal la resistencia a la Unión de Armas vino desembocó en una revuelta popular que finalizó con
la separación de Portugal de la Corona española. En Portugal, la unión con Castilla nunca había sido popular, y
cuando se produjo, ​los portugueses poseían un vasto y rico imperio colonial y una tradición de autogobierno.
Quizá por ello, los Austrias habían respetado plenamente sus instituciones. Durante el reinado de Felipe III el
consenso comenzó a quebrarse a causa de tres cuestiones: ​los cristianos nuevos, la integridad del Imperio
colonial y la participación portuguesa en la empresa de la monarquía global.​El Conde-Duque varió esta actitud.
En los primeros años de su mandato ​presionó a los portugueses con imposiciones fiscales que dieron origen a
las revueltas de Oporto (1628) y Santarem (1629) y al levantamiento de Evora (1637). Por otra parte, ​la propia
debilidad de la Monarquía, que sufría los ataques de holandeses e ingleses, no garantizaba la seguridad y la
integridad del Imperio portugués, lo cual perjudicaba directamente a las clases altas (nobleza, clero y
burguesía) que no dudaban en preparar conjuras. La ocasión definitiva, se presentó con la sublevación catalana,
pues ello obligaba a dividir las fuerzas de la Monarquía. ​Rápidamente las Cortes portuguesas nombraron rey al
duque de Braganza con el nombre de Juan IV y los adversarios de España se apresuraron a darles apoyo,
especialmente Francia e Inglaterra. ​La independencia era ya un hecho y todos los posteriores intentos
diplomáticos y militares fueron un rotundo fracaso. Después de ochenta años de rey común, Portugal se separó
definitivamente del resto de los reinos peninsulares.​No había tropas por el asunto catalán.

Los acontecimientos de Barcelona y Lisboa no provocaron un contagio revolucionario, sino conjuras de grandes.
Los casos más conocidos son los del duque de Medina-Sidonia y el marqués de Ayamonte para alzarse con
Andalucía, el del duque de Híjar para hacerse rey de Aragón o el príncipe de Paternó en Sicilia. ​Las revueltas
populares.
Pero la política del Conde-Duque, en su deseo de mantener la hegemonía internacional, no sólo provocaba
fricciones territoriales o resentimientos nobiliarios. Quienes más sufrieron sus decisiones fueron las clases más
bajas. Tanto sobre los campesinos como sobre las clases populares urbanas recaía fundamentalmente el peso de
los crecientes impuestos y de las continuas levas de soldados. En general, hubo una extraña resignación pero, a
mediados de siglo, cuando la crisis era mayor, acaecieron una serie de revueltas populares, al igual que en
muchos lugares de Europa. Tres son las ​características definitorias de estos motines: En primer lugar, aunque
tienen una importante presencia de campesinos, fueron revueltas fundamentalmente urbanas, protagonizadas
por los sectores más pobres de las ciudades: en el caso de Granada los dirigentes fueron los artesanos de la seda
en paro. En segundo lugar, protestaban por el alza de los impuestos, la alteración de la moneda y la subida de
los precios. Y, por último, no fueron en general muy violentas. Cosa que no puede decirse de la represión, a veces
feroz, que ejercieron sobre ellas los grandes señores con sus huestes militares. Todas estas revueltas de uno u
otro signo demuestran hasta qué grado de descomposición política y social estaba conduciendo el enfoque de la
política exterior de Olivares.

Se debía tener presente la gravedad de la situación militar en Alemania e Italia, el agotamiento de los ejércitos
españoles y los peligros que en un momento semejante entrañaba el apoderarse de una provincia de la
Monarquía por la fuerza de las armas.

6-Carlos II y el El reinado de Carlos II se identifica en la memoria colectiva de los españoles y en la historiografía nacional y
problema extranjera como un periodo de hundimiento y depresión. Existe un amplio consenso a la hora de describir la
sucesorio; segunda mitad del siglo XVII marcada por la oscuridad, el pesimismo y el fanatismo. ​Carlos II siempre fue descrito
como un personaje patético. Era un rey sin hijos, frecuentemente enfermo, con raquitismo, discapacitado y con
deficiencias físicas y psicológicas muy evidentes pues no pudo tenerse en pie hasta los cuatro años, no fue capaz
de caminar hasta los seis y no fue capaz de hablar de manera coherente hasta los diez. Sus enfermedades
mantuvieron en vilo a propios y extraños dado que medio mundo dependía de su persona. ​Las primeras
negociaciones para repartir su herencia tuvieron lugar en fecha muy temprana, en 1668, pues ya entonces
estuvo al borde de la muerte.Un rey con hidrocefalia, raquitismo, oligofrenia, hinchazón crónica de las
extremidades, epilepsia y esterilidad,
No fue un reinado corto, el soberano se mantuvo en el trono durante treinta y cinco años​. ​En las décadas finales
del siglo se observa, no obstante un crecimiento económico que pudo salir adelante pese a mala gestión de la
Hacienda (hubo una fuerte devaluación del vellón)​. ​Es innegable el incremento del comercio y el desarrollo de la
economía de los territorios italianos, la corona de Aragón y las Indias, una «edad de oro» en un tiempo en
decadencia. Asimismo se observa un enorme dinamismo en la vida intelectual, los novatores, las academias
científicas y la prensa crean una opinión pública y una comunidad científica antes inexistente que conecta con el
desarrollo científico europeo con la recepción de la obra de Descartes y Newton por poner dos ejemplos
señalados.
El 11 de octubre de 1698, con la firma del tratado de La Haya se diseñó el reparto de la monarquía hispana
entre los aspirantes a la sucesión​, disponiendo las porciones de las que se adueñarían en el momento en que
quedara vacante el trono. Puestos de común acuerdo José Fernando de Baviera (al que se asignaron los Países
Bajos, España y las Indias), el Delfín de Francia (que recibiría Nápoles, Sicilia, los presidios de Toscana y Guipuzcoa)
y el archiduque Carlos (que obtendría Milán), solo la oposición de Madrid impidió que su pacto tuviera efecto.
La indignación de la corte española se manifestó con la redacción y publicación (a 11 de noviembre) de un
testamento por el que Carlos II cedía todos sus estados a José Fernando de Baviera y apartaba del camino de la
sucesión a las casas de Habsburgo y Borbón. ​La solución dada por la corte española agradó a las «potencias
marítimas», Holanda e Inglaterra, porque mantenía el statu quo​, pero la muerte del heredero bávaro en febrero
de 1699 volvió a plantear el contencioso. Guillermo III, rey de Inglaterra y estatúder de Holanda, propuso en junio
un nuevo tratado de reparto, que no convenció a ninguno de los aspirantes. A lo largo del año se alcanzó un
borrador que fue, al menos, satisfactorio para Luis XIV que se formalizó en el tratado de La Haya el 25 de marzo de
1700. Por dicho acuerdo, los Países Bajos, España y las Indias pasarían a la casa de Habsburgo y el Delfín recibiría
Nápoles, Sicilia, los presidios toscanos, Finale, Guipúzcoa y Milán (este podría permutarlo por Lorena y Bar con el
duque de Lorena, si rehusase; la transacción se haría con el duque de Baviera y el Delfín se vería compensado con
Navarra o Luxemburgo, o se daría al duque de Saboya a cambio de Bar, Saboya y el valle de la Barcelonette).

El 1 de noviembre de 1700 falleció Carlos II de España.

7- La crisis En general, la tendencia demográfica, descendente desde 1580/1590, se agudiza en los años centrales del XVII, y
demográfica y se recupera hacia 1680 progresivamente. Aparece ​la figura del Arbitrista , pensador que analiza los males del
económica. momento, caricaturizado por la literatura.

-A fines del siglo XVI ​se producen fuertes pestes (1598-1602), seguidas por otras no menos mortíferas en el
transcurso de la centuria (1647-1652; 1677-1686), tuvieron repercusiones dramáticas en la demografía, que ya no
volvió a alcanzar los niveles anteriores.
Problemas internos, la política exterior y la crisis económica y demográfica. castellanas (con pérdidas de funciones
productivas y ruralización); sostenimiento en Andalucía hasta los años cuarenta (incitación del tráfico comercial
con América), posterior caída y ascenso hacia 1680; baja demográfica de las ciudades catalanas en los años
centrales (guerras secesionistas) y recuperación (despliegue del tráfico marítimo); postración valenciana con
incidencia notable de la expulsión morisca. En sectores rurales de la Meseta Norte pérdidas poblacionales del 30 al
50% en la primera mitad del siglo.

El balance es de estancamiento, con importantes pérdidas en el centro peninsular, acusadas por la mortalidad
catastrófica, la emigración y redistribuciones interiores​.La despoblación fue a la vez causa y efecto de la crisis
general​. Los campos quedaron muchas veces sin cultivar, mientras que la población acudía a las ciudades en busca
de un alivio relativo, a la sombra de las casas señoriales o a las puertas de los conventos, cuando no iba a engrosar
las tropas de mendigos y maleantes. Se incrementó considerablemente el número de las clases parasitarias e
improductivas: nobleza, clero, ociosos y pícaros de toda clase. Los conventos de frailes y monjas sirvieron entonces
de refugio a centenares de personas, que encontraron allí un medio fácil de mantenerse. Se ha dicho que tal
extensión del celibato eclesiástico fue una de las causas del bache demográfico. La realidad es más compleja. La
miseria y el paro forzoso empujaron a muchos a acogerse a los conventos, contribuyendo así a reforzar el
estancamiento de la producción y el descenso demográfico.
El rey Carlos II, plenamente consciente de su incapacidad para asumir las funciones de gobierno, tuvo el buen
criterio de poner al frente de los cargos más importantes a personas bien preparadas que aliviaron la situación
económica y aligeraron los impuestos, revitalizando la moneda.

La sociedad continuó con su estructura estamental. Se produce ​la reacción señorial en la gestión de los
derechos sobre sus propiedades y al apropiamiento de tierra de comunales. Por lo cual, aparece un
empeoramiento de las condiciones de vida de los campesinos. Ante la crisis, la tierra volvió a convertirse en un
“valor refugio”. Este proceso de refeudalización se manifestó también en un ​aumento del número de
privilegiados, compra de cargos​. La ​nobleza se incrementó debido a la creación de numerosos títulos nobiliarios
nuevos y a otras concesiones menores como hidalguías, hábitos de órdenes militares o ciudadanías honradas.
Otra consecuencia fue la revitalización de la presencia de la nobleza en el gobierno del país e incluso de los altos
puestos de la administración.
El ​clero​, por el contrario, experimentó un progreso a la vez material, moral e intelectual gracias al Concilio de
Trento. Así se produjo la intensificación de la presencia del clero en la vida cotidiana de una sociedad imbuida de
una profunda religiosidad, a través del clero regular, las órdenes mendicantes y de los jesuitas (estos se ocuparon
de la educación de las clases dirigentes).
Las ​clases plebeyas viven la ​extensión de la pobreza que afecta a entre un 20 y un 50 % de la población, según
los lugares. Esta situación provocó el aumento de la conflictividad social que se manifestó de formas diversas:
caza de brujas (Zugarramurdi), bandolerismo, picaresca, revueltas violentas en el campo, motín de subsistencias
en la ciudad, motín antifiscal tanto en el campo como en la ciudad.
En una época en que la población de Castilla había menguado, la de Madrid seguía aumentando: de 4.000
habitantes en 1530 a 37.000 en 1594 y a unos 70.000 ó 100.000 en el reinado de Felipe IV. La Corte actuaba como
un poderoso imán que atraía hacia sí, de todos los rincones del país, al desarraigado, al pícaro y al ambicioso.
Dándose cuenta de ello, el Gobierno ordenó, en 1611, a los grandes aristócratas que regresasen a sus posesiones,
con la esperanza de limpiar la Corte de parásitos, pero la orden siguió la suerte de la mayoría de las buenas
intenciones de Lerma, y los arbitristas siguieron arremetiendo en vano contra el desenfrenado crecimiento de una
capital monstruosa que aspiraba como una bomba todas las energías vitales de Castilla. la Corte ofrecía muchas
posibilidades: no sólo plazas en el servicio de los nobles o incluso, con suerte, en palacio, sino también en la
proliferante burocracia de la Monarquía española. El único inconveniente que tenía el servicio como funcionario
real era que requería un mínimo de preparación, pero en el curso de los años, la expansión de los establecimientos
de enseñanza castellanos había cubierto ampliamente esta necesidad. Según un arbitrista, Fernández Navarrete,
existían en España treinta y dos universidades y cuatro mil escuelas superiores, que proporcionaban a estudiantes
y graduados una preparación —o semi-preparación— muy superior a la requerida para conseguir un empleo
dentro de las profesiones liberales.
8-El Siglo de Oro 8.1- Del Humanismo a la Contrarreforma;
español:
Las ideas humanistas llegaron muy pronto a la Península, debido al fuerte contacto con Italia (Corona de Aragón).
Nebrija con la gramática revolucionará el estudio y uso sistemático de la lengua castellana. Cierto influjo del
pesimismo petrarquiano se verá en La Celestina. De 1499 data la primera edición conocida de La Celestina, o
Tragicomedia de Calisto y Melibea cumbre de la literatura, no sólo de la española, de Fernando de Rojas obra
pesimista e innovadora. También habrá influencia del humanismo erasmista en Vives, intelectual valenciano,
escribió de teología, cuestionó la escolástica y el argumento de autoridad, propugnó métodos próximos al
pensamiento científico y escribió obras pedagógicas, proponiendo una mayor educación de las jóvenes cristianas,
Vives pasó la mayor parte de su vida en Flandes e Inglaterra, Vives tildaba de latrocinio la guerra entre cristianos y
fustigaba la lucha entre España y Francia.
La influencia Italiana en la poesía de Garcilaso y Boscán. El filo luteranismo marcó la obra de Juan Valdés, posible
autor por ideas erasmistas y críticas al clero de ​La vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades​,
una de las obras más significativas de la literatura española,aunque se considere anónima y sobre cuya autoría se
ha especulado mucho.
Pero pronto el ambiente humanista fue truncado por la contrarreforma y la política real. Trento abordó la lucha
contra el protestantismo creando nuevas bases teológicas y las derivadas de ellas, así como una reforma interna.
Con respecto al pecado original, instituyó que el mismo dañaba la naturaleza humana pero no la sumía en total
depravación. El hombre sólo podía justificarse ante Dios a partir de la gracia de Cristo, pero ésta no obra sólo
sobre determinadas personas que la recibirían pasiva e irresistiblemente, sino que todos los hombres, dotados
de libre albedrío, pueden admitir o rechazar esa gracia; en tal contexto, las obras adquieren valor y el hombre
poder sobre su propia vida. Se estableció como fuentes de la revelación no solo la Biblia, también la posterior
tradición eclesiástica. En españa fue impulsado por Ignacio de loyola y las reformas conventuales, lo que provocó
no pocos problemas a los grandes autores de la mística: Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, o otros más ascéticos
como Luis de León.
También se sentaron las bases del ​derecho internacional ​y la economía moral basados en el pensamiento
humanista del fraile dominico español y catedrático de la Escuela de Salamanca, ​Francisco de Vitoria.
Durante el siglo XVII se produce la ​crisis de las universidades y del desarrollo científico debido fundamentalmente
al papel de la Inquisición y al control por parte de las órdenes religiosas del control de los estudios y del personal
académico. La prohibición de libros, el mantenimiento de planes de estudio obsoletos y las estructuras caducas de
las facultades y colegios mayores produjeron un estancamiento y un descrédito del sistema educativo.
No obstante existió una minoría abierta a nuevas teorías y a los avances técnicos: los ​novatores​. Se
desarrollaron sobre todo en las universidades de Zaragoza, Barcelona y Valencia y sus campos de acción fueron la
medicina, la minería, la náutica y la botánica. Las mejoras en estos campos tuvieron repercusión a nivel europeo,
pero olvido y menosprecio en el interior.

8.2- Renacimiento y Barroco en la literatura y el arte.

El renacimiento llegó a España más tarde que a algunas regiones de Europa por la pervivencia del gótico, muy del
gusto de Isabel la Católica. Las influencias italianas, los restos de la tradición hispano-árabe y la influencia de lo
flamenco con la llegada de Carlos I aportaron los elementos que definirían un arte muy particular durante le siglo
XVI y parte del XVII.

La arquitectura renacentista española tiene, como la literatura, tres importantes manifestaciones:

1. Plateresco: estilo desarrollado desde finales de siglo XV y primer tercio del XVI; son formas arquitectónicas
italianas con decoración típica hispana, muy elaborada y detallista, que recordaba el trabajo de los plateros. Uno
de los mejores ejemplos la fachada de la Universidad de Salamanca.
2. Purista: estilo de la parte central del siglo XVI; presenta una menor decoración y busca la armonía, el equilibrio
y la serenidad. El mejor ejemplo es la Universidad de Alcalá de Henares, del arquitecto Pedro Gumiel. (Este si os
suena, ¿verdad?)
3. Herreriano: estilo de la segunda mitad del siglo XVI; es sobrio y severo, se destacan los elementos
constructivos y se anula la decoración. El nombre procede de Juan de Herrera y el mejor ejemplo es el Palacio de
El Escorial en Madrid.
En escultura aunque los artistas reciben algunas influencias italianas, especialmente del gran Miguel Ángel, se
prefiere tallar la madera en lugar del mármol y las tallas se destinan a retablos o pasos procesionales. Los más
destacados escultores fueron Alonso Berruguete y Juan de Juni.
La pintura renacentista española siguió el modelo gótico hasta bien entrado el siglo XVI, cuando llegan las
influencias italianas y flamencas a los pintores españoles. Uno de los pintores más importantes será El Greco, que
aunque había nacido en la isla de Creta, vivió y trabajó en Toledo durante mucho tiempo. Su producción es
fundamentalmente religiosa aunque son también bien conocidos sus retratos.
EL BARROCO EN LA LITERATURA Y EL ARTE

Como hemos estudiado al principio, el Barroco es un periodo de la historia que prácticamente abarca todo el
siglo XVII. El contexto histórico es el de una permanente crisis marcada por el endeudamiento imparable de la
monarquía y el agotamiento económico de Castilla. La pobreza de los españoles se agravaba porque una parte
importante de la población despreciaba el trabajo y por el perjudicial aumento del clero. Las manifestaciones en
literatura y arte darán una visión propia de una época conflictiva en medio de una crisis general.
El desarrollo de las ideas de la Contrarreforma y la necesidad de la monarquía, de la Iglesia y de los grandes
nobles de exaltar su poder y mostrarlo al resto de la sociedad, les llevó a convertirse en mecenas y a llevar a cabo
una política de construcción de palacios, catedrales e iglesias.
En arquitectura destacarán Juan Gómez de Mora (Plaza Mayor de Madrid), Churriguera (Plaza Mayor de
Salamanca) y Fernando Casas (Fachada del Obradoiro). En las iglesias y palacios se produce un abuso de
ornamentación, dorados, escayolas, mármoles de colores y una concepción teatral.
En pintura la escuela más importante fue la sevillana Francisco Herrera, Alonso Cano, Zurbarán y Diego
Velázquez. Es el gran pintor barroco por excelencia: “La rendición de Breda”, “Las hilanderas”, Las meninas” y
multitud de retratos de reyes y cortesanos. Este florecimiento de la pintura termina con Bartolomé Murillo.
En escultura destacarán Gregorio Fernández, Juan Martínez Montañés y Alonso Cano.
En la literatura se asiste al surgimiento de los grandes autores de teatro: Lope de Vega, Tirso de Molina y
Calderón de la Barca.
Surgirá la novela con Cervantes que escribió la obra cumbre de la literatura española “El Ingenioso Hidalgo Don
Quijote de la Mancha”, Gracián y la proliferación de autores de libros de pícaros.
En poesía destacarán Góngora y Quevedo.

7. El siglo XVIII: el reformismo borbónico y la Ilustración.

España había comenzado a cambiar en los veinte últimos años del siglo XVII​. Fue entonces cuando se dibujaron los grandes rasgos del
período siguiente:
-​La reforma monetaria que daría al país una moneda estable durante más de cien años y una redistribución de la riqueza nacional
caracterizada por la​ anulación del centro​ y la ​expansión de las regiones periféricas​.
-​En el ámbito político​, los primeros Borbones aprovecharon las circunstancias para realizar en parte el sueño de Olivares: ​unificar una
España en adelante reducida a sus posesiones peninsulares y a su Imperio colonial​. A partir del siglo XVIII se puede hablar realmente de
España y ​ya no de una yuxtaposición de reinos​.
1.-Cambio dinástico y Guerra de Sucesión:
El testamento de Carlos II no suscitó en un principio ninguna oposición; todos los soberanos —a excepción del Emperador— reconocieron
al duque de Anjou como rey de España y, en abril de 1701, Felipe V hizo su entrada en Madrid; pero las torpezas de Luis XIV hicieron
cambiar la situación.
1.1- Una contienda civil y europea;
En 1701 se formó una coalición-Holanda, Inglaterra, Escocia , Saboya y Sacro Imperio-que, en junio de 1702, declaró la guerra a Francia y
a España. Portugal se unió a ella en mayo de 1703. El conflicto dinástico en torno a la sucesión de España desembocó así en una guerra
internacional y, en el interior de la Península, en una guerra civil entre los partidarios de cada uno de los pretendientes.
En la Península, los aliados comenzaron cosechando éxitos. Los ingleses se apoderaron de Gibraltar (1704) y de Barcelona (1705).
Cataluña, Valencia y Aragón se aliaron al archiduque. Se organizó la contraofensiva que permitió a los franco-españoles derrotar a sus
adversarios en Almansa, no lejos de Valencia, en abril de 1707. En realidad, la partida se jugó en Flandes y en el Rin. Tras algunos éxitos
iniciales, los franceses retrocedieron en todos los frentes. En 1708 perdieron Lille y vieron el territorio de Francia invadido. Luis XIV estaba
a punto de abandonar el combate, pero sus adversarios le pusieron condiciones inaceptables: le exigieron que cediera Alsacia, Estrasburgo
y Lille, y que el ejército francés expulsara de España a Felipe V. Las hostilidades se reanudaron. Desde el punto de vista militar, Felipe V
ganó la partida. la batalla decisiva se libró en Almansa el 25 de abril de 1707, donde un ejército franco-español de 25.000 hombres,
dirigido por el duque de Berwick, derrotó a un ejército aliado formado por 15.000 portugueses, ingleses, holandeses y alemanes a las
órdenes de lord Galway. Toda la provincia de Valencia quedó en manos de los Borbones y
Lo cierto es que los esfuerzos de los franceses se unieron a los de los españoles para conseguir la victoria de Villaviciosa (10 de diciembre
de 1710), los aliados se convencieron de que el archiduque no podía conseguir una victoria total en la península y, en especial, de que
Madrid y Castilla no se podían conservar sin la presencia de un importante ejército de ocupación.​La invasión extranjera fue lo que
desencadenó la guerra civil en el interior de España. Los territorios que apoyaron a la dinastía borbónica, la Corona de
Castilla-castellanos, gallegos, andaluces, navarros y vascos- y los que defendieron la causa del archiduque; los de la Corona de Aragón.

1.2- La Paz de Utrecht y el nuevo equilibrio europeo; 2.- Los Pactos de Familia con Francia.
España salió de Utrecht con la península intacta, a excepción de
Gibraltar , y sin sufrir quebrantos en su imperio americano.
Pero sufrió también una pérdida de poder irreversible en favor de
Gran Bretaña, cuyas ventajas comerciales y coloniales
atormentaron a España durante el resto de la centuria. Inglaterra
y Holanda se resignaron a reconocer a Felipe V como rey de
España. Se firmó el tratado de Utrecht, en abril de 1713.
Inglaterra conservó Gibraltar y la isla de Menorca y obtuvo
cláusulas especialmente ventajosas en el ámbito económico: el
monopolio de la trata de negros en América y el derecho a enviar
a las Indias todos los años un barco mercante de quinientas
toneladas. Por un acuerdo posterior, firmado en 1714, España
cedió al Imperio los Países Bajos, Nápoles, el Milanesado y
Cerdeña.

3.-Las reformas institucionales:

Los Borbones españoles del XVIII (Felipe V, Fernando VI, Carlos III, Carlos IV) fueron personalidades de escasas inquietudes intelectuales.
3.1- El nuevo modelo de Estado;​la supresión de las cortes y fueros de Aragón y Valencia (1707) y de las instituciones catalanas (​decreto de
Nueva Planta,​ 16 de enero de 1716)​, Estas reformas constituían el mayor cambio jurídico en la historia moderna de España, pues
significaban el final de la autonomía política y jurídica de los Estados de la Corona de Aragón, una completa reforma administrativa y de
circunscripciones:

ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA BORBÓNICA-SIGLO XVIII:

3.2- La administración en América;
-El Nuevo Mundo nunca fue colonia de España y que sus habitantes indígenas fueron tan súbditos de la Corona como lo eran los españoles
peninsulares. De hecho, hasta el siglo XVIII no aparece en nuestros textos, por influencia francesa, la palabra «colonia». Simplemente
porque América nunca fue una colonia y el término jamás se empleó en las leyes ni en la Administración imperial.

El enorme imperio Español no se correspondía en la segunda mitad del siglo XVIII con su poderío militar y político. Inglaterra era
consciente de ello y en 1762 atacó y consiguió ocupar los puertos de Manila, en Filipinas, y La Habana, en Cuba, que España era incapaz de
defender. LLos virreyes y otros altos funcionarios formaban parte de una estructura tripartita de poder en América, donde el dominio
español descansaba en un equilibrio de diversos grupos de intereses:
la administración,
la Iglesia
y las elites locales.

la grave derrota de 1763; el desastre causado por la toma de Manila y La Habana . Como señaló con agudeza el historiador John Lynch, era
el momento de pasar de un «imperio de consenso» a otro «imperio de control». El principio de actuación política sería, en su propia
definición, la «deconstrucción» del estado criollo, la implementación en América, como había ocurrido en la Península, de una «Nueva
planta» que suprimiera leyes locales y jurisdicciones particulares y sometiera corporaciones, estamentos y repúblicas seculares y
eclesiásticas al poder de la Monarquía

Esas reformas provocaron a menudo reacciones violentas en aquella sociedad colonial compleja, dividida en clases y castas antagónicas, y
suscitaron un profundo malestar en los criollos, que tomaron entonces conciencia de su identidad.

Por lo tanto los territorios americanos ​empezaron a ser tratados como ​colonias​.
Reformas militares.
un ​ejército colonial permanente​, con mandos peninsulares, para impedir las agresiones exteriores y reconquistar los territorios perdidos
durante el siglo XVII y principios del XVIII. ​Reformas económicas
Hasta entonces la explotación económica de las Indias se había limitado prácticamente a la plata. En el nuevo contexto económico se
desarrollaron medidas para la ​diversificación económica​, a partir de 1728, se trasladó la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz,Sevilla
perdió el monopolio del comercio, que pasó a Cádiz, mucho mejor situada y con un puerto con mejores condiciones para los cada vez
mayores barcos, que tenían dificultades para llegar Guadalquivir arriba hasta Sevilla.…
Por otra parte el sistema de monopolio y flotas era demasiado pesado para las nuevas comunicaciones del siglo XVIII; así durante el
reinado de Carlos III se crearon ​decretos de libre comercio (1765 y 1778) que rompían oficialmente con un monopolio, que de hecho no se
respetaba. Se rompe el monopolio del comercio de Cádiz con América en 1765, se amplía a nueve puertos peninsulares, Santander, Gijón,
La Coruña, Sevilla, Cádiz, Málaga, Cartagena, Alicante y Barcelona, que recibieron permiso para comerciar con Santo Domingo, Puerto Rico,
Trinidad, Margarita y Cuba. ​El balance de la reformas es bastante mediocre. Además generaron ​graves tensiones sociales entre las élites
nuevas y las viejas, entre criollos y peninsulares.

3.3- La Hacienda Real;
Se tendió a la centralización de los impuestos y hacia una modernización del sistema de asignación de cuotas. Sólo las provincias vascas y
Navarra siguieron disfrutando de su autonomía fiscal.

La carga impositiva se distribuía en función de las propiedades, aunque eclesiásticos, nobleza y funcionarios gozaban de muchos
privilegios y exenciones. Se produjo una simplificación de los impuestos y la sustitución del arrendamiento de los mismos por la ​gestión
directa a cargo de funcionarios​ reales.

También se crearon ​nuevas fuentes de ingresos como la ​lotería (1763). El gran proyecto fiscal de los ilustrados era la llamada ​contribución
única y que impulsó la creación del ​catastro del marqués de la Ensenada en 1759, pero que quedó sin concluir ante la oposición de los
grupos privilegiados.

En cuanto a la ​base impositiva seguía siendo la ​alcabala​, impuesto directo que gravaba todas las transacciones comerciales y que
soportaban los grupos más desfavorecidos.

Los ​gastos de la monarquía se destinaban sobre todo a la ​marina​, la ​guerra y la ​burocracia​. A finales del reinado de Carlos III aumentaron
los compromisos militares y para hacerles frente el Estado comenzó la emisión de ​vales reales​. Para su control se creó el ​Banco de San
Carlos​, primer banco oficial vinculado al Estado.
3.4- Las relaciones Iglesia-Estado​.

Los reformistas fue, por un lado, promover una religión ilustrada y, por otro lado, poner al clero al servicio del Estado y hacerle participar
en la modernización del país.
, los obispos nombrados a propuesta del rey resultaron satisfactorios y aceptaron de buen grado secundar los esfuerzos del gobierno para
transformar el país. Muchos párrocos, en cambio, eran casi iletrados y algunos llevaban una vida poco edificante. Las reformas acordadas
en 1768, en aplicación del Concordato de 1753, se encaminaban a remediar esta situación. Una ordenanza redujo el número de beneficios
con el fin de asegurar a los párrocos unos ingresos decentes y obligó a los sacerdotes a residir en su parroquia, se ocupó de la formación
del clero; obligaba a los obispos que no lo habían hecho aún a abrir un seminario en su diócesis.

La Compañía de Jesús, sobre todo, suscitaba su desconfianza. Los reformistas t—las misiones de Paraguay, por ejemplo, constituían un
territorio inmenso en el cual los jesuitas ejercían una autoridad que se creía incompatible con la del rey—. En España, el motín de
Esquilache proporcionó el pretexto. En 1767, los 2.641 jesuitas de España y los 2.630 que residían en América fueron expulsados;
Famoso fue el proceso de Olavide, ministro que había realizado un audaz programa de reforma universitaria; durante el reinado de Carlos
IV, la lucha contra la penetración de las ideas revolucionarias en España.

4.-La economía y la política económica:
4.1- La recuperación demográfica;​La población de España pasó entonces de siete a once millones de habitantes. El movimiento afectó a
todas las regiones, pero mucho más a las de la periferia. Galicia, Asturias, el País Vasco y la Andalucía atlántica progresaron notablemente,
y Cataluña, aún más. El antiguo reino de Valencia fue la región con un crecimiento más fuerte. La actividad creció a la par que el
movimiento de la población. La red urbana de las dos Castillas se hundió; León, Burgos, Ávila no eran más que grandes burgos donde vivían
eclesiásticos, rentistas (burócratas, nobles, propietarios) y pequeños comerciantes que empleaban a una numerosa y mal pagada
servidumbre. Madrid constituía la sola excepción por ser la capital del reino: tenía 140.000 habitantes en 1700 y 180.000 en 1800. En el
mismo momento, el litoral andaluz y el murciano crecían debido al dinamismo de sus puertos (Cádiz, Málaga, Cartagena). La progresión de
Cádiz fue una de las más rápidas: 7.000 habitantes en 1600, 41.000 en 1700, 71.000 en 1786.
4.2- Los problemas de la agricultura, la industria y el comercio​;Este crecimiento demográfico generó una mayor demanda de productos
agrarios y de tierras de cultivo.Los cereales continuaron siendo, sin embargo, la base de la alimentación. Se roturaron nuevas tierras y
bosques. Fue también en el siglo XVIII cuando las exportaciones de vino de Jerez tomaron impulso y los comerciantes británicos se
establecieron en el lugar y arraigaron en él.​La sociedad española del siglo XVIII estaba aún dominada por los estamentos privilegiado​s:
nobleza y clero. La burguesía propiamente dicha era minoritaria. La masa de la población estaba compuesta por campesinos cuya situación
variaba de una región a otra.
-Política agraria.​La administración era consciente de la necesidad de reformar la propiedad y la tenencia de la tierra .Esa reforma agraria
se intentó por parte de Olavide, Floridablanca y Jovellanos. Con una fuerte oposición de propietarios y tradiciones. Eran las famosas manos
muertas. bienes de la iglesia amortizados, mayorazgos o comunes: municipios y baldíos, privilegios de la Mesta, que no se podían vender
ni capitalizar. todo ello impedía mejoras, estancaba la producción y mantenía las crisis de subsistencia.Se desarrolla con éxito la reforma
agraria en Extremadura, La Mancha y Andalucía se reparten tierras comunales, creando un pequeña propiedad. Olavide desarrolla en 1775
la colonización de Sierra Morena con Holandeses y Alemanes: La Carlota, La carolina y La Luisada, pero todo lo interrumpe la reacción
conservadora, por medio de la Inquisición.
-​Industria;​A principios del siglo, bajo la influencia de las teorías mercantilistas, se hicieron esfuerzos para crear una industria nacional y
equilibrar la balanza comercial. El Estado se convirtió a menudo en empresario, directa o indirectamente, aportando los capitales
necesarios. Estas tendencias inspiraron la creación de manufacturas reales: las pañerías de Segovia y, sobre todo, las de Guadalajara; las
fábricas de algodón de Ávila; la cristalería de La Granja; las porcelanas del Retiro... Los primeros altos hornos aparecieron en el norte, en
Liérganes y La Cavada; fabricaban cañones para la marina. Patiño y el marqués de la Ensenada crearon los arsenales de Ferrol, Cartagena,
Cádiz, La Habana y Veracruz. Entre las industrias tradicionales destaca un aumento del textil, débil para la seda, rápido para el algodón,
mediano para la lana, vacilante para el lino y en Castilla el trabajo de la lana.
-​El comercio.​Se desarrollan infraestructuras para crear un mercado nacional. Aparece el Canal de Castilla, Esquilache desarrolla un plan de
carreteras, con dos puertos de montaña: en Reinosa y en Guadarrama, que unen la Meseta Norte, mejoran el abastecimiento de grano de
Madrid.
4.3- La liberalización del comercio con América​;La liberación del mercado colonial impulsó la economía, la hizo más compleja y variada.
México, más que nunca, era la joya del Imperio. De México provenían los dos tercios de la plata americana. Dos nuevas formas de
explotación tomaron impulso en el siglo XVIII: la estancia y la plantación.
Tres cultivos se impusieron en las plantaciones: el azúcar, el cacao y el tabaco. Sólo después de 1762 Cuba y Puerto Rico emprendieron el
cultivo sistemático de la caña de azúcar. El tabaco era cultivado, vendido y consumido libremente en muchas regiones de América en el
siglo XVII.
4.4- El despegue económico de Cataluña.​Tras la unificación político-legal de la Nueva Planta, la pacificación de cataluña, va a mejorar la
economía catalana de forma clara debido a que puede entrar en el circuito de comercio peninsular y americano. Se producirá la expansión
de Barcelona antes citada.

5.-La Ilustración en España:

Los ilustrados españoles compartieron con los europeos la idea de un mundo regido por la razón y el progreso. En España, favoreció y
legitimó el reformismo ministerial.
En Teatro crítico universal (1726-1739) y Cartas eruditas (1741-1760), por ejemplo, Feijoo (1676-1764) encubría, bajo la apariencia de una
crítica de la ignorancia (supersticiones, creencias en exorcismos y conjuros, geocentrismo, milagrería), una intensa reflexión sobre el atraso
de España y planteaba, en consecuencia, la renovación del sentir y la mentalidad de los españoles
La crítica de Jovellanos (en su Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas, y sobre su origen en España,
de 1790) a las corridas de toros y al teatro del Siglo de Oro, su rechazo de la arquitectura barroca, su gusto por el arte clásico, por la
arquitectura neoclásica de Ventura Rodríguez, por la pintura de Velázquez y Mengs, y por el teatro de Plauto y Terencio (y dentro del
teatro español, por La Celestina y por Torres Naharro, autor de la primera mitad del XVI), eran igualmente críticas a las que ya empezaban
a ser visiones esencialistas y casticistas de lo español, y querían ser al tiempo ideas y propuestas para la reforma ética y estética del país.
5.1- Proyectistas, novadores e ilustrados​;Los ​novatores d ​ e Valencia, ya desde Carlos II. Los renovadores chocaron con los tradicionalistas
opuestos a toda novedad, La monarquía ayudó a los ilustrados. Los novatores percibían el atraso creciente del país y acusaban a aquellos
peculiares tradicionalistas de extender la corrupción y la hipocresía. Querían traer a España una medicina avanzada, las nuevas ciencias y
las matemáticas (estas últimas reducidas a la nada en la universidad), etc., pero no llegaron a crear un movimiento. El pensamiento
económico ilustrado (Ustáriz, Campomanes, Olavide, Bernardo Ward, Cabarrús, Jovellanos, autor del Informe en el expediente de la ley
agraria, 1795) no fue ya, como pudo serlo el arbitrismo del XVII, un puñado de ocurrencias más o menos extravagantes, sino una reflexión
rigurosa sobre los problemas de España. Proporcionó los análisis, las estadísticas, los proyectos y las ideas, y aun la teoría, para la reforma
de la economía nacional: ideas para el fomento y la protección de la industria y el comercio, para la repoblación del país, sobre los
derechos de propiedad, desamortización y leyes agrarias, para la supresión de los gremios y de la Mesta; proyectos y estudios para la
construcción de caminos y canales y la mejora de las comunicaciones, incluso para la creación de nuevas instituciones financieras que
ordenaran y regularán la cuestión monetaria.
5.2- El despotismo ilustrado;​Los monarcas españoles intentaron unir el espíritu reformista impulsado por el pensamiento ilustrado pero sin
modificar las bases del absolutismo. Se inician una serie de reformas políticas y administrativas inspiradas en las ideas ilustradas
europeas.El mejor representante del despotismo ilustrado español fue el monarca Carlos III. Se rodeó de un grupo de intelectuales
ilustrados como Campomanes, Aranda o Floridablanca. Durante su reinado propuso una profunda reforma del país para impulsar el
crecimiento económico y el progreso. Los ejes de actuación fueron la centralización política, desde su capital Madrid, y la
profesionalización de la administración. Se impulsaron una mayor libertad económica y suprimieron antiguos privilegios tanto de la
nobleza como de la Iglesia, siempre reacias a los cambios.Se ideó un modelo económico progresista a través de la libertad de comercio;
América, la supresión de los derechos de la Mesta o las desamortizaciones de las tierras de la Iglesia o la liberalización del precio del trigo
que provocó graves incidentes entre las clases más empobrecidas-Motín de Esquilache. El despotismo ilustrado dio un paso muy
importante en relación a la dignificación del trabajo con una real cédula de 1783 que declaraba que los oficios no eran deshonrosos,
fomentando un cambio de mentalidad en España.

5.3- El nuevo concepto de educación;​La nueva monarquía impulsó también desde muy pronto la educación, el establecimiento de
instituciones académicas y la investigación científica (Biblioteca Real, 1712; Real Academia Española, 1713; universidad de Cervera y
colegio de Guardias Marinas; Real Seminario de Nobles; Real Academia de la Historia, 1738…); y la creación de reales fábricas para la
introducción de nuevas técnicas de fabricación y el impulso a sectores decaídos o inexistentes (Real Fábrica de Paños en Guadalajara,
1717; de tapices en Madrid; de paños en Segovia y Brihuega, 1726; de cerámica en Alcora, 1727).Pero al mismo tiempo la expulsión de los
jesuitas supuso un fuerte impacto en la educación media, un retraso de un siglo, que no pudo ser llenado.

5.4- Las Sociedades Económicas de Amigos del País​;La creación de Sociedades Económicas de Amigos del País, sobre todo bajo Carlos III. El
guipuzcoano conde de Peñaflorida fundó en Azcoitia, en 1765, una academia dedicada a propagar las ideas ilustradas, origen de la Real
Sociedad Bascongada de Amigos del País, que sirvió de modelo a las más de setenta en el resto de España, y varias más por América. Estas
sociedades, constituidas por las que más tarde se llamarían «fuerzas vivas», clérigos, nobles, funcionarios y negociantes, tomaban sobre sí
la tarea, independiente del gobierno pero con apoyo de éste, de difundir libros, generalmente extranjeros traducidos, de autores que
defendían la libertad de mercados; y sobre todo estudiaban y adoptaban o proponían mejoras prácticas en la agricultura, la manufactura y
el comercio.
5.5- La prensa periódica​.Aparecieron o continuaron diversos periódicos, unos populares, llamados almanaques y pronósticos, con
informaciones variopintas, y otros de más nivel, como la ​Gazeta de Madrid​, fundada en 1661, y otras gacetas en las ciudades importantes;
en 1737 apareció el ​Diario de los literatos de España​, dedicado a reseñas, generalmente objetivas y críticas, de los libros que se
publicaban; y al año siguiente el ​Mercurio histórico y político​, copia y en parte traducción del ​Mercure de France. ​En 1758 salió a la calle el
Diario noticioso​, un hito en la prensa española.