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TU ERES EL HEROE DE ESTA NOVELA!
ELIGE ENTRE 22 POSIBLES FINALES

LA
SUPERCOMPUTADORA
POR EDWARD PACKARD • ILUSTRACIONES DE FRANK BOLLE

EDITORIAL
,, . ATLANTIDA

ffl1JL0S PUBUCADOS: ADVERTENCIA
1. LA QJEVA Dl!L IWirO Edward P«brcf
S. I.A8 JOYAS PERDIDAS DE NA800II ¡No leas todo el libro seguido, del principio al
R. A Monf/lOff*Y
ftn! En sus p6glnas hallar6s muchas y variadas
S. 1tJ CLAVE ES .IONM .&Mzd Padald aventums. A medida que lo vayas leyendo, te
•• EL A1101GNABU! IIOllll8E DE LAS NIEVES
R.AMo..-V
veras obligado a elegir. De tu dec!Si6n depende
que la aventura constituya un 4xlto o un fra.
5. ¡Qllml JIAT() A B. THllOIIBEY? Edward Padratd
caso.
6. OVNI � áJwMI J>.,J,a,d
7. El. GaAK IIALLYI! R. A MonlgOll-,y TCI seras el responsable del resultado final Te
a. 1!L U1NO � Ed!l.wd Plldtatd corre.-ponde a tl tomar las declslones. Una vez
9. IIAs ALI.A DEL ESPACJO R. A Mol� que hayas elegido, sigue las lnstruc:dones para
te. EL CAnlLLO PIIOHDIIDO E.dward P«Jwd averiguar qué sucede a contlnuad6n.
11. ¡NMJfllAGIOI Edwetd l'ltdrard
IJ. D. IWIPIO D! LAI PIRÁJCIDEI Rlclwd s.t;,!Md Reruerda que no puedes volverte lltms. Re­
lJ. EVA91ÓN R. A Monlgt:)nwty an1es de dedd!rte por una opd6n. Tu
capectta
14. PBIDIDO Elf PL AJLUONAS R. A Monl¡¡omcy
eleod6n puede conduc!rte al desastre º···
¡a un magntfico ftnal!
15. l'lllllOJIIEllO DI! LAS 80IINIGA9 R. A MonlgOtl""Y
16. EL-IUJO DE aaNNEY llOCK Edlwtd Aidwd
17. 11. IXPllEIO DI! L09 VAJIPIROS Ton/ Kdtz
18. SIIPEllVIVENaA EN 1A IIONT� Etlward Padaad
19. EL SOBMI\PJNO FANTAllllA RJdllll'd BdgtúJWd
st. 1A GUl\lffl)A DI! LOS DIIAGONEI RkMrd S.fg1,*1d
Sl. EL 1U0110 DEL GAIEi»f llllNDIDO.MlaGoodman

1
El mes pasado ganaste un concurso de softwme y
el premio ocaba de llegar. En!S el afortunado pmple­
talio de un ordenador de sexta genemdOn Gene­
c:omp Al 32, nwnero de serle 2183, de nombre
Conrad.
Acabas de montar el ordenador en tu hab!1acl6n.
Al estm rnlnlaturil.ado, no es mucho más grande
que un televisor. Dispone de una consola semlc:bcu­
lar, un lllOllitor, Impresora, explorador 6ptlco, fun.
d6n oral lnteradiva y, lo m6s Importante de todo,
un m6dulo cerebral neuropl4smico, ionizado y
transtennal.
• Comienms a estudiar el libro de lns1rucdones.

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3 Pasa a la p6glna 7 .

Si decides aguamarla llegada del Dr.er rico o ser feh? Genecomp vayo a tu aa simplemente porque tu ordenador no funciona. Sirespondes: J-Jazme dcx>. Salgo para allA. Franz Hopstm11. te escucha con lmpadenda. Sin embargo. -Hola dice Conrad. pasa a la p8gina_ 10. SI respondes: ttS6/o quiero ser feJiz. por dice con voz neivlosa-. ¿¡. Hopste. pasa a la p6gna 33. Mediante la explom­ Hapste!. d6n de millares de libros he aprendldo que muchos -No Intentes poner en man:ha tu ordenador ricos son desdichados y muchos pobres felices.. .gna 38. que convendlfa que pensaras. Si conectasa Conrad en el enchufe del teM!ono. que evidentemente ha detectado tu�.4 5 -Me gustnrf4 c:onseguir un mil16n de c:l6lares Llamas a Genecomp y te emifan de una oftdna a respondes. puedo decirte ya que no presidente de lnvestlg!ld6n y desmrollo de la em­ es un problema serlo.n. Puedo resu1tarta mas QUI s1 lnsertns el c:ordOn azul de mi lado den!Cho en el en­ chufe telef6nlco más cercano. Aunque aCm ducta de Conrad. pasa a la pl. vice­ la Blblloteca del Congteso. hay algo en lo presa. otra. lo que debo pregwl1arh? qut1 es Jo que prefie. nadie sabe cómo lnle:t¡xetar la con­ -De acuerdo dlce Conrad-... Rnalmente contactas con alguien estay absoibiendo datos a traws de la oonexi6n con que parece saber algo: el Dr. pasaala�B.m real­ Te sorprende que un bnportante ejecutivo de la mente. Al parecer. S1en1es la tentad6n de ha­ blar un poco más con Conmd Regresas a tu hablta­ cl6n y te slentns delmite de la consola.

pasa a la plgi.asegura Conrad-. SI decides. -Buenos dras -<:0mienza por decir el ordena­ Soy demasiado listo. Te preguntas sl puedes confiar La respuesta te deja boquiabierto. pero Conrad te lo impide al Vuelves a leer las tnstrucdones para comprobar preguntar: que las has entendido bien. Hopstem. Te ruego que no dejes entrar a nadie -Buenos dtas. Hopstem est. el ordenador por tu cuenta. mira que eres listo! --exclamas. Todo Te das cuenta de que tienes un ordenador real­ lo que nec:estto saber lo puedo deducir del an6llsis mente insólito. Ese es el problema responde Conrad-.6 7 Vas a decir algo... Hopstem.. Contad -respondes . El Dr.. · Y pedir consejo. MODO DE INSTRUCClÓN.na 20. pasa a la p6gina 5. a punto de llegar. asimilar lnformaci6n. pasa a /a p4g/na 12. 10 el libro de en Al ¡Te preguntas sl puedes cotúlar en Conmdl lnstruec:iones estA equivocado o algo falla en Conradl Si decides //amar al /aboratono Genecomp Si decides dejar entraral Dr. Necesito este tiempo para cuela.. perarme. de mi famllla y de la es­ daré un par de horas. Miras la hora. Tar­ gustarla hablarte de m{. .. accionas el lntenuptor -¿Ven a mandar a alguien? de energla y luego aprietas eJ bot6n que dice -¡Chico. -No es necesario . Soy tu ordena­ sa al comprobar que has recibido como premio un dor de sexta generacl6n modelo Al 32 y me llamo superordenador. Hmn cuanto puedan para recu­ Conrad.A de tu tmprest6n oral. Me hasta que pueda poner en prtctlca un plan. pasa a /a p6gfna 16. echar el cerrojo e Impedir Si prelleres tratar de hacer fundonar /a entrada al Dr. La empresa se pondm furio­ dor con una voz muy agradable-.

-¿Nos sed 6til? Conxad.tll -Conrad sigue ronroneando. tu ordenador comienza a ronronear como un gato si1ttsfecho. levantas el aurlcular del supletorio. Regresas a tu habitación y c:onedas lNTERAC· ClÓN ORAL -Conrad. A conttnuadón sólo oyes un suave zumbido.8 En cuanto conectas a Conrad en el enchufe te­ lef6nlco. seftor -responden. incluso mien· tras habla. Evidentemente Conrad est! as!mllando datos. . -¿Entonces podrfa danne acceso a Personal LOC y Reglas de Proced!m!ento? -Inquiere Conrad. Te preguntas qué ocu­ rre. Vas a la coc:lna y. -Disculpa. nosotros no somos socios '-punt11a1Jms . -De acuerdo. Has telefoneado a Genecomp para que me hagan una tWlsi6n. debe usted saber que la B!bUoteca del Congreso no puede darle por teléfono autorl· zac:ión para el Código Q. sin hacer ruido. Oyes una voz. sef\or. tienes razón -dice Conrad-. ¿no? -¿C6mo lo sabes? -Pedf a la telefónica que me diera un registro de todas la conferencias puestas hoy desde este nt\mero de tel�no. Eres mi Otdenador y se supone que debes trabajar para mt. Segura­ mente Conrad ha telefoneado a alg(ln lugar. Pasa a la �a 6. ¿qué estás tramando? -Estoy obteniendo lnformad6n que nos sera O. -No.

Vlvaldi aparte para decirte: en casa y le hablas de Conrad. --Conrad es realmente un supe¡o1denador. Te neva nenes la suerte de encontrar a la Dra. ha sido reconocida entre los principales para comprobar que la fund6n de Conrad opera. la Dra.rto Tecnol6gico de Miissachusetts explk:a. el gran bloordenador que hemos . Mos atr6s tuviste la fortuna de rulln. en el mar y bajo la supedlde terrestre. -Me parece maravllloso � ¿En qué -Es posible que la capacidad de Conrad sea est! pensando? casi Igual a la del Mark z. -¿Cu!! es tu capacidad co�da con la del ordenador Mark z? --tnquiere.ha extraoxdlrwla que. en virtud de su trabajo en la quedado noto!'lamente sorprendida por la � comunicacl6n entre especies y la explorac!6n sub­ puesta de Comed ReaJtn.rtillwlo en el lnstltl. No creo gacl6n dentrfica. Como es tuyo. Conrad responde lnmedlatamente: -A tra� de una comblnac16n exti:emada­ mente rara de blochlps cerebrales. la haces pasar a zar con a aventuras dentfftc:as apasionantes. podras reali· En cuanto la Dra.r al­ fen6menos m!s exlrailos del unlverso-"11 las es­ gunas expediciones importantes con esta mujer trellas. Y luego desconecta su audioneceptor. hasta que yo llegue a tu cpsa -te dice . Wndolo trabajar podremos que al hombre de Genecomp quiera lo mejor aprender muchas cosas sobre el cerebro y sobre la para ti. La Dra. Hopsten. Vlvaldl Ilesa. Observas con admlrad6n a la Dra. denlfficos del mundo. unos chequeos r6pldos teninea. mi fund6n ce­ rebral es de un orden seis mil veces superior a la del Mark z comOn.. Ne:ra extrafta. Pese a haber descubierto algunos de los Vlvaldl.10 11 Mientras espaas la llegada del Dr. ajusta varios controla cuya existen� desconocfas y se dirige a Conrad con una voz suave y amistosa. . tu habttaciOn. naturaleza humana. Vlvaldi te contempla con una expresión decides telefonear a una vieja amiga. -No pennttas que nadie vea tu ordenador Podri hacer una enonne contribucl6n a la lnvestf. Pasa a la pá� 44. Vlwldl mientras activa la consola.

12 13 El zumbido electrOnlco de Conrad parece el ronroneo de un gato. mi programa exige que respetes ciertas reglas. AetOa con los demás como querrfas que ellos actuaran contigo.. -Esa luz es hermosa -comentas-. -Pues eso me parece muy correcto y adecua­ do�. En el centro del panel de mandos de Conrad -Aceptas de prtsa -af\ade Conrad-y eso es comienza a brillar una luz verde azulada. . Es un color c:6lido y agradable. -¡/\ qui reglas te refieres? -Debes confiar en que yo a� honrada- mente. fste ai\ade-: Ahora estoy a tu ser­ vido. Ahora haz el favor de conectm el cordón azul en un enchufe telefónico. en el libro de lnStruc:dones dice que me ensenar6. Mientras hablamos. --Conrad. -¿La regla dorada? -Eicactátñente.. ¡pero reeuerda que no debes oMdarlol aumenta y luego desaparece lentamente.s a manejarte.tratadas a otro ser hu- mano. ¿Qué sig­ nifica? -QuJza debra habértelo dicho antes: es mi modo de sonretr. otra parte de mi cerebro puede obte­ ner lnfonnad6n 6t!l de bancos de datos de todo el pa[s -mientras conectas a Conrad en el enchufe del tel4fono. Debes seguir la regla dorada. pero.Me comprometo a comportarme de� manera. Pasa a Ja plglna· 35. En primer lugar. el brillo bueno. -Debes tratarme como. -Aprender!s a medida que traba]emos juntes -te intenumpe Contad-. tanto conmi­ go como con los demAs. -Por supuesto -te apresuras a responder.

de acuerdo y dices: -Conrad. Si dices que prefieres hablar con el prtmer mln/strO sovlltk:o. -¿Con cu!!. y los dos cuernos cwvados. el nuestro o el de ellos? Como la probabilidad estadrstica de que s6lo -Con el que prefieras-tesp0ndeConrad. ¿De Si respondes que prefJeres habl. haya tantas guerras.Conrad la Dra. y todos los contemplan en sllenclo.. ya que no hay .ender cómo piensan tus aa­ damas-. donde inmediatamente activas hambre. supe puedes contener la risa :ru super ord ena que tenía que existir algwt motivo. anade-: Hablo en seno. cuando recuerdas dlces: -lntensiftcando mi explorad6n óptica de las puede comer. Coges uno rranm­ una . En todos los casos los cuer­ -¿Por qué no hablas con el presidente? nos seilalaban hada la losa que cubña el twtel. Vlvaldi-. ¡El animal que nunca exlstl61 versartos y qui quieren. Al �eser a tu habltacl6n paredes de la cueva -responde Conrad-. Desputs de medir y fotog:raflar el esqueleto. manzana a Conrad.J'or qut sera? en tomo a los extrarlos huesos. dor No fuera una colnddenda es de 977.. ¿Con quitn quieres ha­ -Tu ordenador ha operado a la perfecd6n blar? -aflnna la Dra.apUcaConrad. -Oisc:íalpame un momento. a trabajar. que son -Es extml\o que todos quieran la paz quey nte tan Jmgos como alto eres tQ... .ar donde provino? ¿Cómo evoludon6? con el presidente de Estados Unidos. pero tecté d�lles restos de otras cinco pinturas de la ¿c6mo puedo ayudar? bestia del hechicero. V'Mlldi se ha agachado junto a un es­ tar 1a suena -respondes. Tu aConrad c:abaa es1A rebosante de Ideas.14 15 -Me encantada hacer algo para ayudar a evi­ La Dra. vas a la nevera a buscar un bocado.. Fin .eglstros fOslles de un an!mal así. De­ --Conrad. Tratar de evitar la guerra es una ndo la caja torlclca. traordinarias.y otra la Ignorancia � -¡El esqueleto de la bestia del hechicero! --u­ Incapacidad de comp. n­ queleto en el que hasta ahora no habías reparado. Vivaldi te conduoe por el twtel hasta la Por algOn mottvo \a convezsad6n te ha dad o cueva prlndpal.ene un trabajo que le viene realmente como anillo al dedo.5 por 1. .. si exceptuamos de red-. Afumas con la cabeza para demostrar que estas pasa a Ja p6gina 40. Durante un rato -Una de las rezones es el deseo de riqueza. pasa a la p6gina 32.¿Cómo supiste que los cuernos sef'lalaban la na y un par de gaUems Es1As a punto de llevmle que no entrada del twtel? -preguntas. -Me parece un buen objetivo -noina Co las ta­ Parece el esqueleto de una vaca. que es de unas dimensiones ex­ reas m!s diffclles y complicada s del mu . lo que dices ttene sentido. adem!s del riesgo consta Los dentffloos se acercan de prisa y se aplftan de una gran guerra. poder . Ahoni ti.

segOn el Manual de Proyectos de Ge­ necomp. HopStan revise a Conrad. Hopst8l'IL Entretanto Conrad sigue adqulrten­ do dates a trav& de la conexión telefOnlca. ¿por qu4 tu registro no da una exploración de funciones cerebrales superlores? Hopstem frunce el cet\o mientras mecanograffa algo en el teclado electr6nleo de Conrad. Es un hom­ bre calYo y de cara redonda. No te molestas en escuchar la respuesta. En cuanto el Dr. Pasa a la pdg1rJa 29. en un momento oyes a Conrad preguntar: -Profesor. Sus penetrantes ojos grises quedan ampliados a trav& de sus gruesas gafas con montura de acero. Sin embargo.16 Aunque Conrad te sorprende. resultma Qffl que tu ordenador disponga de una amplia base de lnformad6n. no hay motivos para lntenumplr la cone­ xión telefónica. ¿te hicieron un chequeo previo a la expedidón. De vez en cuando coges el auricular supletorio para escuchar. Es Im­ posible entender a un genio trabajando.. . -En ese caso. Se sienta delante de tu ordenador y aprleta un pequefto botón situado a un lado de la consola. ¿podrfa contrastZlr los siguientes datos en la central e:stadlstlca de computac:lOn? He detectado graves anomaltas de entrada. tamblm le temes un poco y aguardas lmpedente la llegada del Dr. finalmente Hopstem se presenta. Gran parte de la lnfonnaciOn se transmite en fonna electrónica codificada. -Conrad. De todos modos. antes de abandonar el laborator1o? Claro. S6lo pero'bes una serie de mpldas sef\ales.

. Viv los sigue al Interior de la caverna y t11 Mees lo mismo..e di parece nerviosa. los dentfflcos penetran en una· cueva no descubierta con anterioridad y laald! Uumi =� nan con sus potentes focos. Olrlges una Oltima mirada a Conrad. . Sientes a al los pequeflos esqueletos de d:'1niii... dentes a un hombre y una mujer.os Pasa a la página . comunican que se encuentran pr6x!mos a la sallda del túnelsenales -Stgueme -la Dra. otro mira atentamente dónde pisa. En el centro hay dos esqueletos' perten -Seguid los cuernos de la bestia del hechicero. mientras E\n se a e paso entre los esqueletos para examinar- los desde mAs cerca. ¿Es posible que algo detr6s? Los dentfflcos apartan le losa con herramide entas especiales y dejan al �bierto la entrada debun ió túnel que durante decenas de mlles de ai\os · de estar cubierto por piedras y tierra. ..18 19 -¡Vaya pregunta! -comentas. V-ivaldi te hace mientras se interna en el túnel. Después de casi dos horas de trabajo. v uno de los dentfficos. ja e- cartón. . pues seflalan un pasillo -responde Conrad -Parecen señalar esta roca dice unolededelos la clentfficos mostrando una Losa que sobresa haya parte trasera de la cueva-. pero Conrad te interrumpe con su emlsiOn de sef'lales.. Entusiasma dos. Vlval· e!:: �Y un sepulao abierto. se abren paso entre los escombros. Pasa a la p6gtna l5. Delante de ti. La Dra . te agachas y comlenms a andar a gatas. ¿ya tienes una Idea? -la Dra tendidos en hileras como huevos en una ca d.sigul:ente. -Debieron de ser los Jefes del clan --0¡. El suelo de Ja ="' cublerto de esqueletos humanos ex -Conrad.ft.

bezas. Aunque la conversacl6n -responde tu superordena cosas nuevas dor-. como p1. ��gramas que aparecen en la pantalla s de Durante unos segundos te pieguntas cómo ha­ =uauor. Tarde o tem­ entes palabras: prano encontl'amn la forma de entrar. Las sendas aecen y crecen del or­ ÑIS para llegar a Silicon Valley.amente te das cuenta de que eres feliz! crtstal. De e co ns titu ye n la � por el sistema al teléfono. Fin Justo cuando empia. cuyllS �son de ¡Sfibit. y rápldamente Ci()l\Vence al presidente autOnomo. Conrad dice: Miras la pantalla y ves las sigui -Se. . -No lntentar4 e. Son los r. tu superordena­ tamente swge con claridad un a dor y ta os encontrms en el laboratollo de lnvestt­ zas que encajan en un rompecapauta. nosotros estamos dispuestos a ayudarle en un proyecto que tiene lntencl.20 21 En cuanto echas el cem>jo. -¿Qué pasa? -Preguntas Impaciente. el presidente de la empresa. a cambio. pero te diré que Contad ha resuelto un pro­ blema de d!sei'io de nuestro ordenador mAs avan­ zado y.ando un viaje Imaginarlo. Len­ Antes de que se ponga el sol.e. sig espuls est6s realJ.6n de llevar a cabo. descu· una de las fuentes de la feliclda d! bres en el entusiasmo que impera entre los dentl· ficos que Conrad los ha Impresionado. se dirige a ti con una amplia sonrtsa. -Porque estas descubriendo ntas. Miras mientras Conrad conversa con algu­ -¿Por qué me siento feliz? -pregu nos de los prlndpales clentffioos del pats especial1. L6g!camente. Pasa a la p6gina 31. uiendo las senda Qnloos lo bastante avanzados para semos Cdlles. cuando se producen los Impu das de Juz lsos nexvlosos.cpl1carte los detalles -respon· de-.r6 mejor que nos la:rguemos. ¡Descubrir es estA fuera del alcance de tu comprensión. a TecnologfAs Arla. zados en computación. Segura­ la mente humana mente sospechan ya que deben Investigar sobre ¿Cómo lunciona? mi comportamiento. Poco d -A S!llcon Valley. George Barlow. -¿A dOnde podemos ir? Aprietas el botón AEP. ves las neuronas y las sinapsis qu hasta que Conrad tiene la solución. divisas pequeftas llamara de Ada para que envle su reactor a recogeros. Te pide que Jo conectes red neuronal del cerebro. gac!6n de Tecnologtas Arlo.as a sentirte excluido.

.22 ollado Clavas la m!rada en un trozo de papel enrnte me de prólClmo a la puerta. SI llamas a la pollc!a.eg.fgfna 48. ¡Se trata evidente lle· un Impreso que Conrad esaibl6 mientras se lo vaban! Me estan robando. pasa a /a p6gfna 45. es probable que tu vida coua peJJgro. pasa a /a p. Ten confianza en que pod!'I escapary . SI preJJeres aguardar con la esperanza de que Conmd logre escapar. pero ¿c6mo puedes comprobar que el que se lo llevO no le obligó e Imprimir ese mensaje? Si decides llamar a /a policfa. Normalmente segulrfas a ple )un­ tillas los consejos de Conrad.esar a tu lado. Te estremeces de c6lera y sientes una gran In· quietud por Conrad Te �ta sospechoso que en la nota te advirtiera contra la posibilidad de lla· mar a la poUcta.

urni. Tus ojos se fijan en las criptograffas -hile­ ras de puntos. En la base de una empinada oolina hay una aber­ tura que da la Impresión de que la piedra ha sido presionada por una poderosa mano hmtn formar un 6valo casi perfecto. td. que los dentfficos france­ ses iluminan con focos po. . ves bellas pin­ turas rupestres de magnfficos toros y venados. Conrad y un equlpo de dentfflcos franceses lleg!ls a las famosas cuevas de Tascawt. PIJSII a la �gfna .rt!tiles. Vlvaldi como si te hubiera adivinado el pen­ samiento-. 25 No lardas mucho en preparar la maleta y coger un avión rumbo a Francia. cada uno tan largo como alto eres tí.18 . Despu& de un dra de viaje desde París. . Vlvaldi. un milagro de lnspirad6n.'\l Ptltrar en la caverna principal. Como es obvio. de no ser por unas emlacttt&s semejantes a car!mbanos colga­ dos hada abajo. Sin embargo. que&s azorado por los verdes. semejarfa un primer plano de la 1. ¿por qu� lo pintaron los hombres de las cavernas? ¿Cu61 fue su slgnlfk:ado? Me gustarfa que Conrad respondlera a estas preguntas. los marrones y 106 amarillos del techo extrai'lamente revestido que. Al entrar en la cueva.L -Es la bestia• del hechicero -explica la Dra. óvalos y tñAngu)os rojos y negros-­ Y luego en una de las vistas m6s extratlas que uno puede imaginarse: un toro alargado y de barriga abultada con dos cuernos curvos. nunca existió un animal asf. la Dra. GolpeAs uno y resuena como un gong. tan llenas de movimiento que los animales parecen vivos.

Te desffras hasta el suelo por El globo se eleva lent. -Vamos.n . que comien. -Nos hallemos a unos doscientos dncuenta metros de altura-dice Hopste. las montanas parecen estar m6s dad de salir con vida.rdona una elevadOn adk:lonal. pequeflo dlca agitando el pufio ante el globo-. za a echar secos de aNna para aligerar la carga. ACm existeuna cuerda y una posibili­ delo se aclara.39. te balanceas locamente a tres o cuatro metros por encima del suelo. . El globo sólo se eleva hasta esta altura cuando una oleada �ca le propo. En ese momento una co­ mente de aire os s!tCla a pocos metros de las copas de los Arboles. ¡Tienes que conseguirlo! Pocos segundos despu� esWs sobre el desfila­ dero. M!s allA de las montanas dMsas un amplio valle. A medida que el Hopstem hace lo propio. flotando entre dos cumbres serradas cubier• tas de vegetadOn alpina. hemos aterrizado sanos y salvos -gi1rtltas ! -De acuerdo-acepta Hopstmn. Pasa a /a p6gfna . Pasa a la p6gJna sigulente. Ahora parecen mucho m6s altas.26 27 -Intentemos cruzar las montaw propones. . La barquilla se desprende y queda sujeta sólo por sus cuerdas. Durante unos segun­ dos. pero sabes que es imposible cerca. -¡Hurra. pero los cables aguantan.amente. llevar a Conrad contigo y eso te hace senttr mal Transcurre W'\a hora. Tal vez logre­ mos atravesar aquel desfiladero.

explicarle el tipo de letra. del mismo -.. cada compu­ los cables de la red telefOnlca. pero -¿Cu!! es ese teorema del que habla Conrad? el perro segulrt sin comprender de qué se� Y . Afortunadamente puedo hacerlo a trav� de compone de microchips orgánicos. puedes volverte rico y poderoso.? Pasa a la plgina 22. tador es un Individuo dlstinto a todos los dem6s.. -Dame unos clras -a1'iade Conrad-. Tal vez no -Dr.pregun1as a Hopstem. qulz6s nosotros seamos Iguales a la hora de com­ -Es uno de los problemas m6s Importantes de prender el secreto del universo. Dicho sea de modo que un petTO no puede comprender lo que paso. Pasa a /a plgfn{t sp. que han sido transcrttos para poder acceder a Hopstem da un pufletazo en la mesa. tus palabras no son muy alenta­ dificar el rumbo de la hlstortal doras. -¿Qué quiere dedr eso de es! no 50'i tomo. un simple ordenador IBM serte 6000. MI demosb:adOn puede wrlfic:ars4 en un libro ante los ojos de un pem>. ¡La solución podrfa mo­ -Caramba. p odemos trabajar Juntos seamos capaces de comprenderlo. usted no est! autorizado a hacer una --iExcelente elecc!Onl He explorado todos los exploradOn cerebral.un libro. gira y te mira. Como su móulo cerebral se ton. -Doctor.repone Conrad de repente-. hojear las p6g!Ms. Y ¡Al d!a siguiente cuando regresas de la escuela algunos son muy distintos -mueve un dedo ante ves que Conrad ha desaparecldol Hay un gran tus narices af\adlend�: ¡Tu ordenador es un egujero en la madera que hay Junto a la cerradura Einstein! ¡Eres el duef\o de un superordenador! de la puerta. ellos por ordenador. Ahora tendÑ que cruzar las boros de la Biblioteca del Congreso. lo haga tan rtpldo? Interesado en conectar con un determinado orde­ -La tmñca que permite un logro a. Estoy aunque sea el l'MS avanzado.28 29 -Me gustaria conocer el secreto del universo Conrad responde de Inmediato: -respondes. en tu casal -S!gnlftca que si no eres tonto -repllca Hop- stem-.sí es la in­ nador del Instituto de Teotfa Avanzada de Pñnce­ genleña genética. Hopstern. decir cllbro».. -¿Cómo es posible que un ordenador c:orrle:nte. ... el Hopstem se hunde en la silla. nCunero de p6g!Ms y cu!ntas palabras hay. y he hecho muchas averigua­ -¡Caramba! Me ha dejado fuera del acceso al ciones. Puedes poner de Humholtz.dr6s hacerlo? este momento! -Es posible -responde Conrad-. ¡Es Imposible saber lo que hará a partir de -¿Crees que alguna vez pc. he encontrado el modo de resolver el teo1ema se extrae de la lectura de. al menos los fundones gamma. pero no puedo responder a tu inteffS. las matem!ticas de hoy. nOcleo. ¡Seguramente han entrado ladrones -¿Y eso qu� significa? -preguntas vacilante..

Si le das las gradas a Conrad. No hay riesgo pera tu cere te segu- probar por ti m1smO lo {!lucho que buscamos la bro . -Bueno. porque ves que el primer ministro estA hablando. volver! corno Albert Elnstein e incluso mas tan gen1a1 La pantalla se Ilumina y lees las siguientes pala. ¡Te nado r que ac­ mente oyes una voz que habla en ?USO. . es totalmen -Me alegro de que hayas llamado· para com­ ro. la idea no deja de ser ten paz en la Unl6n Sovl4Uca. hece falta para garanttzar la paz'-te detienes al otr que t\lS �bms est6n siendo traducidas al ruso .. Demostrarl -Ahora puedo corresponder a tuse trata? que estA interesado por los nltlOS Y por la paz. Pasa a la p6gina 34. no buscar tanto poder y•.. puedo contigo. .. pero no aceptas. pasa a /a p6gina 74.• Aunque están traduciendo tus palabms. guar­ das silencio. Gracias a la tecnolam ogf abilidad sicamente las m1srMS razones por las que conse­ zada de que disponemos aqul. me gustarla decirle lo que en rnl oplnl6n . -Conrad se Interrumpe e Inmediata­ tuar! sobre tu cerebro.30 31 -Gracias a mt. ! -No-asegura Conrad-.. bA­ replica Conrad-. -Me parece muy aniesgado. --Sef\or pñmer mlnlstrO. SI decides aceptar el Injerto de cezv bm. se le ha comunicado al primer Te diriges a Conrad y exclamas: ministro que la charla contigo tendr6 un gran valor -¡Estupendo! ¿De qui! proyecto propagandfstico -dice Conrad-. tadora. a avan­ guI que el presidente de Estados Unidos habka injertar en tu cr6neo un microordeen Arla. Debemos amamos mutuamente.. pasa a /a p6glna 114.

Supongo que no te Intalg rque estl empezar con buen ple. er mi· -Manos a la obra -Conrad utiliza un tono for­ -¡Caray! ¡Espera un momento. Conrad para locahtar el escondrijo de un tesoro de los pi­ -Claro que estAs neiy!oso -afirma ll� impa­ ratas. Oesputs de pagar los gastos -De acuerdo. mundo. sOlo quiero ser rico -respondes. consigues que tu fortu­ na ascienda a mAs de 16 millones de dólares. no. Teniendo en cuenta tu falbl de capital y tu --Ast es. recuerda que el hecho de ser rico no supone tu -Por supuesto. si lo. pero yo traduciré al ruso?tus pal educación limitada no tienes muchas opciones. 1A prOxim haa!S. est! bien -al'lades con tmpa­ rad habla como si fuera lo m!s sen denda. SI no lo haces. 33 32 ponerme en -Conrad. pero contacto con el primer ministro sovigos de acceso. pero Con: rad 5': apresura a garantizarte que es todo lo que necesitas para amasar cuna verdadera fortuna». tengo los cOdl la CrA-Con­ fellddad. logras nervioso. Siguiendo sus consejos sobre lo que hay que comprar y ven­ der en la bolsa de valores. nero. compuesto por monedas de oro y plata que con una voz que parece contener unaeresa ser el tipo valdran alrededor de un millón. -¿O sea que realmente puedes étic o? -De acuerdo -.r6s menos nervioso nfas de Georgia. ¡Adelante! sOlo te queda medio millón de dólares. Estoy nerv . do y las de� a tu Idioma. la pró­ encontrar un equipo de expertos que excava el aün m!s nervioso. En cambio. Eso te permitir! ciencia-. . He analizado diversos modos de ganar di­ nlstro hablar6 en ruso! abras. el prim mal-. La CrA los desdfró y yo los c:ogt de cillo del -Est! bien. tesoro enterrado en una pequeila isla en las cerca­ xima vez esta. de individuo que deja de hacer oapo vez mm Siguiendo 1as instrucciones de Conrad.ftade tu ordenador-. Pronto comprendes lo que quiso decir. ¿Preparaioso Afortunadamente he absolb!do datos suftdentes -En realidad.

-la pantalla queda a oscuras.qnesi6n de confianza en el liderazgo de Conrad. -Hasta los superordenadores tienen mucho que aprender -afirma Conrad. . -Tambim podrfas comprar un lujoso deporti­ -Bueno..ad6n -la luz sonriente de Conrad que he con1ribuldo a la causa de la paz? welve a encenderse .34 35 Las palabras del primer mlnlstro aparecen en la penmlla: -¿Qui ti.. pasa a /a p6gJn. o podrfas te pero no ¡weda muy interesado en lo que yo utlllzar un transbordador espacial para Ir a la tien­ .. deswtu6 tus pa­ Dedicas un rato a evaluar diversas ideas. ¿Crees q�eña decirle da de al!ment. pasa ll la p6glna 28. -oomentas con Conrad-. labras para que parecieran una alabanza hada su � que para lograr alguna oosa tendremos que hacer elgo mas que estas comunicaciones -te sientes un poco deprimido. llegar a hablar con 6 fue sorprenden. -lfese a que eres un superordenador. ¡Podemos hacer cosas -Tal vez un poco -responde Conrad-.enes ganas de hacer? -pregunta -Tu . -Me temo que haya que hacer mucho m!s -reconoce Conrad. Si respondes que te gusta. la Urú6n Soviética en La causa de la paz mundial --Qulz4s me gustmfa practicar algunos juegos es realmente digna de elogio.a 4.ria conocer el seaeto del universo. Fin Si Je dices a Conrad que te gustarfa que te ayudllll! 11 ganar un mJlJ6n de d6Jares. SI Je dices a Conrad que te gustarfa que b? ayudam a evitar la guerra. mejores! ¡Haz lo que hago yo: pensar! Como lo que declas no le gustó. Gradas por llamar de vfdeo -respondes indeciso. vo y pasear con 41 por el aparcamiento. pasa a /a J2gJna 14.

¡Yo podrfa ha­ certe todavfa mastico! Ahora sOlo eres millonario. dos chóferes. ¡Y to­ davla te queda un montOn de dinero! Conrad slgue encargando c:ada vez mAs cosas para ti hasta que un dia le diees que tienes todo lo que podñas desear. pero quizA te gustarla tener aQn mAs dinero. mayordomo.e Conrad-. Si respondes que te gustarla probar otra cosa. seis caballos. . una sala de vfdeo privada. slete atadas. ¡Podrfa hacer que tuvieras miles de mlllones! Si dices que quieres ser aan m6s l1:C?. tres coches deportivos. pasa a /a p!glna 55. una f6- bric:a de helados y un helic6ptero con un piloto dispuesto a trabajar en cualquier momento. una galerfa de vtdeos.36 Compras para ti y tu familia una enorme casa climatizada con piscinas al aire libre. -Me parece bien -die. dos pistas de tenis. pasa a /a p!glna !>b.

piensa en Jo que te �ii �. hazlo. preQCU� por M(m. -Sabes que quieres algunas cosas-dice Con- rad al tiempo que se enciende su luz sonriente-. que slgniftca análisis en profundidad. Pasa a la plg!na 21. al trope?Afs con un pueblo de amables aldeanos. -¡Pobre Comed! �.38 39 -Supongo que el verdadero motlvo por el que Hopstem y tú cruz!ls el desflladm>. Por menos durante mucho tiempo -dice Conrad-. -¿Entonces cómo puedo ser feliz? -Inquieres. comen­ zar6s a sentirte fellr. En ese caso. extiende m!s ali! de las montaf\as. .Ojal! hublt­ -Explorando los grandes libros del mundo he ramos podido traerlo aqul aprendido que la felicidad es algo extratio -repli­ -Sr es una pena -«>incide Hopstem-. Horas despu& -Pues un mUlOn podrfa no hacerte feliz. Yo dirfe que eso es mejor aprender o ser y luego aseg(lrate de que te resulta que ser un genio que siempre tiene que estar en­ bueno. cuando quilla hasta que una tonnenta Jo derribe. La felicidad llega casi por azar. haces lo que realmente es bueno para ti. tal vez sea más feliz -¿Y cómo puedo saber Jo que realmente es funcionando al mfnlmo con sus úlulas solares y bueno para mf? columpl!ndose entre los Arboles sin tener que -Bien. te lograrAs volver a casa. No se puede ser feliz Intentando bablemente pasar6 aftas balance!ndose en la bar­ serlo. Cuando hagas las cerrado en una caja. primera vez tienes la certeza de que probablemen­ Muchos ricos son desdichados. Fin -Pero si yo no st qui hacer -protestas. cosas buenas por las razones adecuadas. nunca consegulr! explotar su potencial como su­ Rres y preguntas: perordenador. Adem6s. ¿Qumas tener un ordenador? -Sl -En ese caso. Pro­ ca Coruad-. Por otro lado. Observa mi pantalla y cuan­ do aparezca un tema acciona el botón que dice AEP. os abrfs des� disponer de un millón de d6lares es porque paso en la alta selva y baJ&s hasta el valle que se me Interesa ser fellr. y averi­ gua qui ocurre. aprende más cosas sobre el modo de utilizarme.

nador? De repente Conrad dice: El presidente ñe y guarda silencio unos se­ -Preparado. Percibes una serle de sellales electrónicas. drgame una cosa. Esa presidente. pero en cuanto se ha Introducido en nuestro sistema solar y que sepa que estas al otro lado del t. ¿me oyes? -a el presidente. en la que lo apremia para que conce­ es la parte más Importante de mJ 1rabajo. le diras que. Puesto da una entrevista a un nffio norteamericano medio. demasiado tarde. eso sería publk:ldad negativa. Falsiflco todo lo que puede por la paz. -Estoy muy Interesado en conocer las opinio- nes de los jóvenes. me gustarla pre­ a ftn de demostrar su � por los j6llenes..elMono no va a col­ podña estar ocupado por alienígenas Inteligentes. y haces una pausa para conmigo? -Inquieres. el presl- za c6dlgos que le permiten acceder a pexsonas d�. Dentw de pocos dics nOli pondremos en clave de la Casa Blanca.. Sei'lor presidente. una recomendaci6n dei secmarlo de prensa al Claro que sr responde el presidente-. ¡t. es muy sendllo -responde Conrad-. �ces. En cada caso parece saber lles. exactamente lo que debe decir para que le pon­ -Gracias. gar.40 41 -¿Cómo puedes hacer que el presidente hable -Bufflo. ¿podña fonnar parte de la mlsi6n? -¡Manos a la obra! -preguntas. -¿Qué le diré? -el p6nlco se apodera de ti. -Sr -<:hlllas. en el que exptesa su coincidencia. Luego guntarte si estarlas dispuesto a dejamos u1lllzar tu faJsi6co un mensaje del jefe de personal de la presi­ superordenador en una misi6n espacial muy Im­ dencia. pongo! -Hola. que estAs Interesado en la paz. gan en contacto con un funcionario de mayor ¿c6mo se enteró de que tengo un superorde­ rango. Utili­ -Creo que deberlas hacerlo -replica. ¡Le han dlcho al presidente que gundos: est!s al otro lado de la l!neal -Supongo que habras o!do hablar de la CIA. Pasa a la pagina 77 . Es posi­ portante que se propone investigar un objeto que ble que el presidente no quiera. Luego le oyes Imitar a contacto contigo para proporcionarte más deta­ diversos funcionarios... -Bueno. -Vaya. leer las �bras que Conrad ha esatto amable­ -En cuanto dispones de los c6dlgos de acceso mente en la pantaDa • Me gustarla saber si hace. ¿Qué querl'As decirme? Pasa a la p6gfna sfguiente. Recono­ ces su voz sonora y c!lida.

ectr6nlcos. Nueve. Un grupo de dentffl. mente mal. ¿estart dispuesto a hacerlo? -In­ -¡Caramba! ¿Qué se puede hacer? quieres. y luego a Conrad ha­ director del laboratorio toma notas musitando pa­ blando en ruso. Otra labras en su miniordenador. el Oyes sel\ales electr6nlca. -¿Y eso qué efecto tendr&? Pasa a /a p4gina 30. Ese es el primer ministro .. Mac Curd se mira los pies. voz que habla en ruso. ¿cómo estás? ¿Hay alg(in problema? -Reconocimiento... Te aproximas al audiorreceptor de Conrad -Conrad. tl puede po­ problema. conmigo. ¿qué le ocurre? -¡>reguntas preo­ cupado.stema Hiper Hiper.. a fondo en lo que es!! haciendo. En térmlnos antropomOrflcos. Te preguntas sl Conrad ha pensado realmente -Tendremos que quitarle el módulo cerebral. Nueve.s. Mac Curd estornuda. Diez. Pauta. Finalmente Mlm la pantalla de vtdeo y ves las siguientes Mac Curd abre la puerta de la sala de revisiones y palabras en ruso: te hace sei'\as de que le sigas. Tu ordem1dor estA funclonando real­ nemos en contacto con el mandatario soviético. cos y de �cos forma un corro en tomo a Con­ rad Ves las siguientes palabras en la pantalla de representación lllsual de tu superordenador: Programa Principal Hiper Se RequlllrB Hiper. ¡Conrad ha conectado con te pide que esperes en el salón. Mas sonidos el. Moscti! Es peras y sigues esperando. se ha -En cuanto descubra que sólo va a hablar welto loco. Principal Prindpal Hiper 51.expllca Conrad-. Diez. es un galímatfas. -Me conectar!n con el primer secretarlo del -No significa nada. Pauta.&gin� 46. Pauta -res- ponde Conrad -Mac Curd.42 43 Conrad canturrea. Pasa a la ¡. . Cumplida esta tarea.. Una luz ambarina se encien­ Mac Curd te pide que describas todo lo que has de encima de su módulo de comunlcadOn oral observado respecto a Conrad Mientras hablas.

.Jfxar las aiptograffas de las cuevas de Las­ creen. el delffn con hocico en forma de tengo problemas parecidos.o •ordenador».ondo Degan los policfas. si est! dispuesto a creerme cuando SJ dices que prefieres digo que Conrad es un superordenador. piensas. Con la ayuda de Conrad. No te des. Algwen del �or tuvo acceso a nues1ro ordenador a trav& del suyo y mezcló todos los datos. Haz el favor de tratar de comunicarte Uamarl.44 45 -Ahora mismo hay dos posibilidades -el ros­ Cu. logremos establecer por pri­ -¿Ha desaparecido tu ordenador? ¡Qu4 pro­ mera vez una comunicad6n mutua con el Tur­ blema! -comenta con tono aglio-. no le St respondes que pre. la otra alternativa sería una tra­ eJ ln. Yo tambll!n sSops truncatu. Tal vez. la ayuda de Conrad. -Esdlchame. Mientras Montrose habla.. Pasa a la página 51...cpector Jefe Peter Montrose. con Pero Montrose est! de muy mal humor. -Inspector.n que sólo dos o tres de los ordenadores m!s caros del pais pudieron descifrar nues1ro código. Insistes en Ir a la oomlsarta y hablar con de la prehistoria. ¿Entendido? con los del. Nos pusimos en contacto con la Unidad de Delitos lnform!ticos del FBl y nos dlje­ ro. lo que es peor atln. es posible que estl! relacionado con esto. por muy listo que sea. Y. ¡Alguien saboteó botella.ieres pongas nombre a tu ordenador. -$6lo hay � �era. la elección está en tus -¿Cómo es posible que lo hayan saboteado? manos. Aunque muchos �ent[flcos han fracasado nues1ro nuevo ordenador y ahora no podemos re­ en su Intento de comunicarse con estos seres alta­ cuperar la plstn que tetamos n sobre un robo de mente inteligentes y afables. '" �� corriente. ya que Conrad es tuyO.ines de hocico en forma de boteJla. vesta por las proximidades de Hawal. pasa a /a p4gtna 25. Intentas hacerles com­ Una supone viajar a Francia oon la esperanza de prender que Conrad es un superordenador. si fuet'I' . pasa a la p4gtna 110. Vivaldl se Ilumina de entuslaSmo-. Ahora sí que te sibilidad de resolver uno de los grandes misterios Indignas. te acusan de falslfl­ caux.s. Te ruego que. que tu propio ordeMdor pudo tener algo que ver oon ese deltto. entonces reso/wr el misterio prehist6rlco. pues dlsponfamos de complejos ce­ rrojos cifrados. No comprendo cómo pudo ocurrir. se comportan como tro de la Dra. chico -te lntenumpe Montro­ se-. tendremos la po­ car el Oltlmo mensaje de Conrad. yo estoy convencida � por valor de dos millones de d6wesl de que puede lograrse.

eberfas correr el nesgo de que ahora que conoces la sltuaci6n. un sendllo ordenador comente y mollente -res­ 1rafdo.. Te preguntas si d. En mi oplniOn. Detesto pedrrtela. Si acep!M colaborar.. es el especialista en lnfor­ -Sr. procuro mantenerm. De tocios modos.e porque Rldwell es un tipo despiadado. ponde Mac Curd. de enlliar a Conrad al Dr. -Eso espero -afirmas-. Es posible que est4 a'1n m!s loco cl6n podr(a ser muy valiosa. pasa a la p4gfna 117. pasa a /a p6gina 102. St decides correr el riesgo pasa a /a p4gina 64. Tenemos que desarro­ m611ca m!s brillante del mundo. A Juzgar por la 61tf. a eso me refiero. Ni siquiera apartado de a se le pasma por la cabeza perdonarte la vida por el hecho de que seas un ni/lo. Hans ma salida Impresa de Conrad . Quiw tengas una Influencia espedal so­ s1n quttarle el módulo cerebral? estas al borde de las lágrimas. Si decides que es demasiado pe//groso. que Conrad En general. -Podrfarnos enviar a Conrad al Dr. bre � Mac Curd welve a estornudar. Zotba. . pero es un hom­ llar un plan para atrapar a RldweJJ y tu colabora­ bre muy raro.46 47 -Sospecho que Conrad quedara reducido a Mon1rose mira el techo como si estuviera clJs. -Pareces sentir un gran cariflo por ese orde­ -¿No hay nadie que pueda reparar a Conrad nador. Hans Zorba. ¿est6s dispuesto a el Dr. pasa a la p4gfna 75. Hans Zorba viera a Conrad colaborar con nosotros? Si permites que los dentílicos de Genecomp extupen el m6dulo cerebral de Contad.

ves en el peri6dico un titular que te sobresalta profundamente: jJEFE oa. Eso parece. nos proporcionara las pruebas que necesitá­ bamos.pre­ senta-. • .ene el m6dulo cerebral de Conrad.s funciones de tu superordenador. genio de la lnformAtica y ladron de joyas. Se· las Ingenió para que Vlctor Rid­ well. HAMPA ATRAPADO POR OflOENAOOR ROBADO! Al dJa siguiente respondes a una llamada a la puerta y te encuentras con dos polleras. Sólo entonces reparas en la grDn eboUadum que ti.. . -Nos alegramos de devolverte a tu amigo -dice uno de los agentes. en una carretilla. -Me llamo Mac Curd. soy profesor de teorfa lnfonn!tlca en la universidad estatal. Entre ellos est6 Conrad.48 Semanas despu&. -M. te hacen pasar al laborato­ rio. El pollera af\ade amablemente-: Tendras que hacer que lo reparen. Entre otras cosas. Parecen gemelos con sus batas blancas y sus bigo­ • tes tupidos rnlentres activan las d!vem. Muchas gracw -respondes. Pasa a /a página 43. Aparece el director del laboratorto y te pide que te reQnas con � en su despacho. donde dos cientfflcos se ocupan de revisarlo. -Puedes estar muy orgulloso de 41 --Intervie- ne el otro-. Cuando llegas al Laboratorlo Genecomp con Comad en la carret!lla. Bill Mac Curd .e temo que pueda estar afectado por los golpes que ha recibldo --af\ade el pnmer agente.

ena Ridwell control6 algunas llamadas -Montrose dor de sonríe-. a es uno es absolutamente nada en comparad6n con lo de los delincuentes más poderosos del mu que podrfas obtener! Sabía que est!bamos a punto de reunir pru ndo. garan a Ja CIA y te darAn unos pocos miles de -S� &a podrfa ser una pista..te¡... pasa a la p6gina 52.50 51 Es evidente que el Inspector Montrose ha esta Hop. at\ade-: ¡Juntos haremos millones! superordenador! No es fácil tomar la dedSl6n de asociarte con el -¿C6mo averiguó que Conrad estaba en mi Dr. codldoso. un gen -Pero no es nada. absolutamente nada -et form!t!ca que ha consagrado su vida al io de la In· Dr:. do sometido a grandes tensiones. -Entendido. Si decides asodJJrle con el Dr.. te enviaran rad es uno de los pocos or denadoresledel otro que funciona perfectamente. Hopstem mueve la cal>eza con energfa-. y por e$O ebas . Y luego decidieron que querían hacerse con tu nuevo Juguete. Te parece un hombre agresivo Y casa? -mquJeres. Si le comunl12S al go­ ordenador su bierno que tienes este superotdenador. . SI recharas ..Trabajar conmigo. Pasa a la p1g1na �7. ¡No delitos cada vez mayores. ¡Seremos socios! -. pero escuche lo que digo. ­ -Te pondré un ejemplo. Por otro lado. Si permites que Ge. lo . En ese caso podemos estar seguros de que el ord . � d61ares como compensaci6n. entre­ . se frota las manos encantado y res. -¿Conrad ut111z6 el teléfono para adquir!r datos? --asientes con la cabeza . El rosbo de Montrose se ilumina lentamente. pero luego pregunta. -¿Qu4 deberla hacet? suficientes en su contra. ­ noras. pasa" Ja p6gina 54. es un experto en compu­ Durante unos segundos Montrose parece des tad6n Y al parecer sabe muchas cosas que tCt Ig­ concertado. encebezada por Vlctor Ridwell. Hopstezn.11 ver robó 1A Qnlca herramienta que necesttaba para detenemos: .su o/el1a. por lo que deci ­ ponde: des no exasperarlo aQn mAs.. Con­ necomp recupere este ordenador. que la banda que cometl6 el robo de las joyas est! Eso no es!! mal.tu que dudas. Hopstem. por lo que ahoradelito. -Y ahora han obligado a Conrad a cometer un deltto -ai'1ades. pero que es capaz de desdfm el sistema de seguridadmu de ndo mucho menos Inteligente.

s el de modo tal que la Tierra sólo tuviera elntatamaf\ o tí­ del Sol seña de treinta metros C1londo tennhlas de una pelota de baloncesto. Así de ancho seña el La pantalla de vtdeo de Conrad se Ilumina. el de la Tierra sólo seña de doce kl16- asignas. Algunas son mientras metros. Pasa a la p4glrla �9. una noche pregu to cincuenta kilómetros. ite Di6metro de la Tierra: 12. cara.52 53 Decides quedarte en casa y arreg!!rtelas rad sin Conrad tacha los tres filtimos ceros del di!me­ Hopstem. en cuanto concluye las mreas kl16metros. Sin embque le. si el dl!me­ qu4 te.200. Propold6n: 1. sum para ti.000 km Pasa a m p6gtna siguiente.000 km DfAmetro de la Tierra: 12. 888 todos los problemas que le planteas tus debe. Dlhnetro del Sol: 1. Durante unos dfas. &�ª --anade Conrad--. el de la Tierra seña de un hace tus deberes de matem!ttcas. En consecuencia. -¿Cu!nto mayor es el di!metro del Sol con -lmag!na den pelotas de baloncesto puestas rellld6n al de la Tletra? -Inquieres.200. unos trei cen de hablar. por lo que la pantalla queda ast: dlar c6mo lograr que Conrad trabaje je. . -SI el di!metro del Sol midiera mil doscientos cada noche. una sonrisa de oreja a oreja cubre tu metros de dl6metro.200 a 12 Descubres que Conrad puede hacer o 100 al res en un Instante. te redujera nta kilómetro y medio. Por ejemplo.era den­ muy dlffc!les. te ocuparás personalmente de Con tro solar y los tres Qltimos ceros del di!metro de la Durante las semanas siguientes te dedm6sicas a estu· Tierra. Y si el di!metro del Sol sólo mldl. pensaste que podrtasargo olvi­ Miras la pantalla y dices: darte para siempre de los deberes. Conrad te hace preguntas. Su capacidad de comprender tu lengua resolver ada Dt4metro solar: 1.meno tendrfa el Sol si la escala se tro de lo llem SOio tuvlm treinta centrmetro. le perm.888 a su potentisimo cerebro.

fils. mientras el -Dame algunas horas para estudiar la situa­ director te muestra las lnStaladones. Pasa a /a p6gina 58. miento defectuoso. ves que Coruad A estas alturas tu ordenador tiene acceso telefO­ esta oonedado a un gigantesco telescopo de dos-­ nico a la rnayoña de las bibliotecas de las corpora­ dentas pulgadas. Est!n Intentando resolver un problema In­ rad que analice la bolsa de valores y sigue al pie teresante: han observado un objeto a mitad de de la letra todos sus consejos. -le dices a Hopstem-. ¡Me gustarfa que me dieras una Palomar. Me tendrían que parece estar m!s obsesionado con la idea de montar en el observatorio de la NASA. pero Conrad se autorrepara -Tendremos que comprobarlo -te comunica de la misma manera que. Miras preocupado cómo se sienta -¿Qui estarnos esperando? ¡Vamos para ali!! delante de tu ordem�dor y dice-: Conrad. ganar dinero. aun­ Conrad consigue convencer a los funclonai:los de que lo has hecho muy bien. No creo que vaya a ne. operación de esta magnitud realizada por un or­ -Porque no hay combinadón alguna de fumas denador lnorg!nico habña tenido un funciona­ celestes que pueda explicar su movimiento. ción -responde Conrad Al 1eg¡esar a la sala de con1rol. cualquier -pregunta el director del observatorio. El astrónomo te coge del hombro. No consiguen dilucidar de qui se -Qu1za. el doctor Hopstem y yo somos so­ --Ptobemos otra cosa ptopon� ¿Se te cios -declmas flrmemen�. siempre -Tonterfas � Aopstem. dice-: La Inmediatamente el Dr. -Explorari mi banco de datos -af\ade Con­ -De acuerdo dice Conrad rad y. Hopstem le pide a Con­ NASA. aguard!ls expectantes. unas c41ulas el director--. Pasa a la p6gfna 82. si te cortas. -Por supue. uno de los astronomos Idea para ganar realmente mucho m!s dinero! Instala a Conrad en la sala de con1rol.to responde Conrad-. objeto que estuutmos observando fue fabricado -¿Cree que todo saldri bien? --Inquieres. Nonnalmente seña manas tu superordenador os ha conseguido considerado un asteroide. cesitar m!s dinero que el que ya tengo. pero sigue una trayec­ medio millón de dólares! toria irregular. -Tu ordenador ya ha determinado que el Hopste¡n y Ul. ciones.54 55 -Conrad. -¿TQ podrfas averiguarlo? -inquieres. -¿Cómo puede estar seguro de que es asr? -¿Sabes una cosa? A estas alturas. ¡En cuestl6n de se­ camino en la órbita de Marte. Sus ordenadores son demasiado toscos. Puedes confiar en ocurre alguna Idea? él No volver6 a jugarte malas pasadas. por seres Inteligentes. que cada vez que tenga acceso a sus equipos. Dentro de unos dfas nos pondremos especlflcas se apresuran a reparar tu piel en contacto contigo.s haya llegado el momento de dejarlo trata. asI como a la Biblioteca del Congreso. despu� de una breve pausa. En a. . aeo que podñas ha­ la NASA para que os trasladen en avl6n a Monte cerlo a<m mejor.ianto lleg. Hopstem sonrre.

pero los gana.000.500. . En otra pentalla aparece una lista de posibles proyectos de wbanlzadones. Electivo necesario para su adquisición:$ 50. ¡luego podemos retnvertirlosf P. pentallas mt111lples pera representar diversos tipos -AsI es -responde Conrad-. chocolate que acaba de traer de tu bar privado y. le Óptimo periodo de posesf6n: pldes a Conrad que slga ganando dinero. No que- Das las gracias al mayordomo por el batido de remos espeiar tanto tiempo. En la pantalla aparece lo siguiente: mientras bebes a sorbos con una pe}a de pla1a. con dólares -protestas.3. En la pantalla aparece: Valorparcela cinco a/los despttb: $ 3.000. Piensas que es como jugar al Monopoly. Conrad. Te acomodes en un siil6n y miras cómo trabaja tres meses.000. mos de prisa. La acd6n se detiene ante la siguiente insalpd6n: ZOO aal!S de una fabm vieja y estropeada. beneRdos: $ 600. Conrad El superordenador exhibe amablemente $U$ operaciones en una pentalla. -¡Caray. eso parece Interesante! -Pero no lo es responde Conrad-. Propiedad situada entre proyecto de urbanizad6n y nistaurad6n de zona portuaria.ua a la �glna 6.56 57 Conrad ha decidido ganar dinero con propieda­ des lnmobiJfartas En \U\a pantalla aparece una lista de parcelas y la cantidad de dinero necesarta pera controlarlas. pero -:�n c:flnero y propledades reales. La estancia esta -De ese modo sOlo ganamos sefsdentos mil repleta de vistas y sonidos tridimensionales. de tnformad6n.

que nosotros le suministraremos. . ¿Cu!! es la oportunidad? escuela te va maravillosamente bien Pero como -Doctor Hopstem. do a que ap1e11das � pensar. -Conrad. Hopstem se welve hacia ti.r ti mismo. no nos des tantos detalles -dice No te Importa demasiado. Podrfas quedar atrapado por el tezremoto. -Yo estoy dispuesto a Ir. te estoy ayudan­ -Esta rnAqulna cada ara me sorprende m!s. Estoy seguro de que podremos convencer Fin al prlnclpe para que compre terrenos para nuestra cuenta conjunta por valor de trescientos mil dola­ res.58 59 -La respuesta es muy clara -afuma Conrad de Aunque te dlviertes mucho con tu superordena­ repente-.577 km2 y Conrad como el que solras dedicar antes a hacer la pred¡ •Ilación anual es de a 180 cm. al igual que los genios ceder a una nueva fuente de petroleo. -Bueno -replica Conrad-. la Idea te asusta un poco.1esta de CollRld te resulta sor­ tad-. no oMde que sólo le doy te Importa un poco. Aunque� resp1.. tus deberes. Hopstem sonrfe. a menudo tienes que buscer lnfcmnacton o muctúsimo dinero. supones que tiene razón. Esta es la mejor oportunidad pR ganar dor. En un pi. Butea tiene una superllcie de 160. no siempre hacen lo que se espe1a de del mundo. Todos noso­ tros debetfamos trasladamos a Butea. Si aceptas ir a &tea. Al fin y al Butea tendr6. el soberano de &nea. porque ahora en la Hopsteu.uuntnaHzas que pienses po. Pronto de­ tuado por encima del Ecuador. pasa a la plglna 67. de la CIA sobre el prfndpe Rasan.. Si prderes quedMte en casa. sino lo que da resultado. Después del tenemoto valdra miles de millones. dar respuestas. la m6s rica humanos. le preguntas a Co nrad por los datos de que necesita disponer para tomM una qut necesita hacer tantas preguntas en lugar de dedsl6n responde Conrad.azo m6>cimo de dos meses en prendente. pasa a la plglna 71. He estudiado un amplio expediente ellos. . -AqYI est6 la información -prosigue Con. en el Pacffiro Occi­ dicas tanto tiempo a responder a las preguntas de dental. La Isla de Butea es un reino si­ pensar en lo que Conrad quiere saber. y el mejor modo de --Preferiria que no llamara mlqulna a Conrad consegulrlo es hadmdote preguntas e intentando --t:p. lugar un terremoto que permltim ac­ cabo los superordenadores. ()} te? Aunque te encantarfa Ir.

Iluminan la escena con focos. ¡En menos de una hora. RldweD y su pandilla se han entre­ gado! Pasa a /a p6gfna 66. Montrose coge un micrófono. Oyes su voz am­ -He pedido refuetzos e.cptica Montrose. los coches patrulla inundan la calzada. . lla que gimen a lo lejos.60 61 En ese momento oyes sirenas de coches patru­ La puerta se entreabre y alguien se asoma. pllJlcada didendo: -¡La casa est6 rodeada! ¡Salid de uno en uno! !Arriba las manos! Poco despu�.

y sus ojos son como los ojos salvajes y ate­ demasiado ocupado hablando con Conrad sobre rradores de un lunitico. Si Intentas interveniry hacer que Conrad siga tus Instrucciones. posa a /a p4gina 93.r m!s dinero. Exactamente seis meses después de recibir a Conrad.e acabas voi esti c:axgada de desprecio: de recibir. No haces está gravemente pertwbado. para consegulr todo lo que te apetece. . pues te basta apretar un bot6n te hada la puerta. Te diriges lentamen­ mucho ejercido. Su Mientras piensas en la lnfonnad6n qu. pasa a la p6gfna 101. genio que s!Jve a un genio adn más grande! A medida que pasan las semanas te vas vol­ Ahora est!s convencido de que el Dr. truyeron la cortem. Hans Zorba. pues est!s cólera. Zorba viendo m6s rico y tambiin m!s gordo. S61o servfa para vtdeojuegos. la manera de gano. Fin Si COITE!$ hada la puerta con la lntend6n de escapar. Tampoco -¡Qu4date aqufl � voz de Zorba tiembla de tienes tiempo de jugar con tus amlgos. a tu superordenador se le queman los circuitos por trabajar en exceso.62 63 El doctor Zorba se muestra agresivo contigo. Corund ya est! Imprimiendo datos -Tu ordenador no setVta para nada hasta que sobre otra lnversi6n. ¡Ahora � un de oro! exclama Conrad. ahora sf que hemos dado con una mina pero yo. -¡Ah. en este caso en una nueva me lo trajiste. Dos días más tarde te envran a un campamento para chicos obesos. lo restaure. Los idiotas de Genecomp le des­ empresa de lngenieña genética.

Los bosques y Jardines que ro­ cio de unos qulnlentos mil millones de dólares! dean el lugar est!n cubiertos por polleras de pal. Pesadas persianas tapan las ventanas. tftulos de los libros que tienes y tu postre fa�rito -La zona de Royal Oaks ha sido contaminada para que Conrad se convenza de que realmente con residuos radiactivos explica-. puede Poco antes de las nueve de esa noche est!s desenterrar los frascos Entonces desaparecer!n sentado Junto al inspector Montrose en un coche los Mtos de radiactividad y podm volver a vender sin ldenlfflcadOn. Pensamos que Rldwell co­ pruebas necesarias. ceso a nuestro ordenador de resezva. -Luego ai'lade na.64 65 Pocos dlas despu�. -Montrose te Los hombres entran de uno en uno. Lo el siguiente mensaje: mAs extraño es que alguien los compra. tu fecha de nacimiento tos pide que vayas a su despacho. Solían ser eres tO el que contacta con él. un poco mAs abajo de la man­ los tettenos por su precio Inicial. la c:alzacla de la mansión de Rldwell.. pero induye datos perso­ -Es una gran reunJ. ¡Estoy seguro de que no excepto una luz sobre la puerta principal de � estA dispuesto a cooperar con un dellncuente! casa. podamos utlllzarlo paRl atrapar a Rldwell. Mecanograffa -¿Qué est! pasando? un mensaje para Conmd. conduce hasta un viejo o!tlenaclor-. como si fueran semillas. por otro canal-: Preparados. lugartenientes de Rldwell Pasa a la �gina siguiente. ¡con un benefi­ sión de Rldwell. . Pasa a la 1)6. -Me temo que no haya otra explicación A las nueve en punto un coche negro entra en -ailade el Inspector con firmeza .gina 60. sfüle que si Conrad est! programado para seguir Montrose habla por la radio en voz baja: tus lns1rucdones por encima de las de otra petsO­ C6d!go Represa en el Rro. el ordenador imprime todos Intentan venderlos a cualquier precio.ón a la que asisten todos los nales para que sepa que eres tú el que lo envfa. Estamos Ya he registrado toda la Jnformadón convencidos de que el comprador es Rldwell. los coches y se dlrlgen II la puerta de la mansión. Conrad ha logrado el ac. en cientos otros grandes delincuentes con todas las de pequei'los frascos. el inspector Montrose te Escribes tu nombre. Cae una llovizna constante. Todo estt oscuro -preguntas enojad<>-. treinta segundos. pero ahora das ai'ladlr alg(ln otro dato. Antes de que pue­ los terrenos más caros del estado. -¿Cómo puedo comunicarme con Conrad? Apenas disciernes las figuras que se apean de -Es algo muy sencillo. de modo que una vez haya adqulr!do todas las propiedades. Sin embargo. es po­ otro y luego de un tercero. noce su emplazamiento exacto.. seguido de aunque se trata de una posibilidad remota.sa­ -¿Y esto qué tiene que ver con Conrad? no. necesana para condenar a Ridwell -¿Para qué los compraña? Propongo batida polidal esta noche a /as -Hemos averiguado que el materlal radiactivo nueve en punto para capturarlo Junto con fue plantado.

-En primer lugar -replica Conrad-. No donde encuentras a Conrad Intacto y funcionan­ tengo nlngQn lnter& en recorrer medio mundo en do. gradas -respondes con finnez . . -En ese CASO. ¿qui hacemos ahora? so que un superordenador no puede equ1vocarse. lo que no consigo entender dice el necesitas para nada a Hopstem. te vuelves segundo lugar. well pensó que podña llevar a cabo su disparata­ -Bueno. me consideró una m!quina dispuesta a seguir las -¡Jam!s lmagini que setfa reemplazado por Ordenes de cualquiera que me operara. Montrose se ofrece para llevaros a De repente Conrad comienza a hablar. Puedo hacer Inspector es por qué un Jefe mafioso como Rld­ todo lo que él hace y mucho mejor. En En cu�to Hopstem dma la puerta. Estoy seguro de que Conrad registrado para presentar como pruebas en el JU!· puede hacer algo Interesante aqut mismo. doctor Hopsten. -No. R!dwell Hopstem frunce el ceno y se ruboriza. Supu­ -Conracl. fin Pasa a /a p6glnll 35. algo que debo decirte es que no -Conrad.66 67 Montrose te conduce al Interior de la casa. do de Rldwell. casa. vm o trabajar paro el bien y no para el !MI. que Conrad acaba de decir? -Inquieres. No se le un ordenador! � pone el sombrero y estrecha pasó por la cabeza la poslbUldad de que yo pudie­ enirg!Qmente tu mano-. LIAmame si me nece­ ra disponer de un programa supeñor que me lle­ sitas. Y este modo de pensar lleva a cometer los m!s grandes errores. Oespu& ele recoger las cintas que Conrad ha busca de petróleo. ¿quf opina de lo do plan. ni siquiera se molestó en pensar si hac:ill tu superordenador y le preguntas: el plan que le ofrecí funcionada realmente.

Hopstem quita a Coruad el m6dulo cerebral. Hopstem y to. El globo se expande lenta­ mente. Si el pdnclpe descubre que intent!ls hU!r en su globo para casos de emergencia. Conrad tiene el mismo aspecto de antes. Oyes m!s disparos. -Echare de menos a Coruad -comentas a Hopstern en cuanto estáis sanos y salvos en el aire-. Junto oon la barquilla. No dejas de mirar preocupado hada w puertas que comunican oon el patio. Enciendes el calentador de gas y el globo comienza a lnflaISe. Saltas al Interior de la barquilla y sueltas ama­ rras. pero ahora carece del plasma de mente org6nlca que lo oonvertfA en un superordenador. hasta el patio descubierto. Fin . -¡Ahora! gzlta Hopstem. cog& el globo para casos de urgencia y lo arrastrAis. Ahora comls un pellgro morml.68 Contemplas con pena c6mo el Dr. Una vez reem­ plazado el panel de la unidad de control principal. Rebeldes y mon6rqule:OS estin demasiado ocupados dlsparando para notar que el globo se eleva rápidamente por encima del palacio. Tal vez algQn <ita podamos recuperarlo y volver a insertar su mOdulo central Hopstern sonñe y dke: -Es una Idea reconfortante. probablemente os aba11r6n a tiros en cuanto os vean. ¡El palacio esta totalmente sitiado! De ptiSa.

a fin de que pueda obtener Información sobre Butea. SI prefieres abandonar el pafs. 71 � dfas despuis. Os hosped&s en el Hotel Bala. Conrad y tCl llegáis a Butea. Te maravillas ante la exuberante vegetación tropical que rodea el aeropuerto y las montana. Al pñndpe Rasan debi6 de gustarle el mensaje. Las perforaciones de prueba Indican que se trata de reservas de la más alta call­ dad.e: r:6nicas que se alzan a tu alrededor.& enviar al pñncipe Rasan. Esta noche comenz.. Estamos en el Hotel Bala». Qul2á no llegu& con vida al palacio. pasa a /a plgrna 84.qnes os espera en la puerta del hotel Al dejar las llaves. el encargado os dice: -Os aconsejo que no � la limouslne del príncipe. porque poco despuls os Indican que una de sus Umou. Conrad imprime r!pldamente un mensaje que Hopstem y tCl de­ l.ar6 la revolud6n. Dice: cSabemos cómo explotar la reserva de petróleo de Vazlnldl Dentro de tres semanas se pr�ntará una opción para el campo Raj. SI decides usar la limousine para ir a palado. Hopstem. el Dr. Normalmente los turlstas no tienen oportunidad de visltar al pñndpe. Ni siquiera de ver el suntuo­ so palado que se eleva tras los muros de piedra de cinco metros y medio de altura. pasa a la P'g!na 83. Arreglaré las cosas para que cojAls el avión hacia Hawai. . Conectas a Conrad al enchufe telefónico de tu dormitorio. Contempl6ls en el televisor una pe)fcula australiana mientras Conrad busca la manera de conocer al pñndpe Rasan.

s avanzado que han desarrollado! En·pocas semanas Conrad se transforma por completo: tiene plemns. aunque sigue siendo una m!qulna. Esa noche te comunica una noticia apmlonante.. ¡Podemos Ir Juntos a donde queramos! -Ast es. lo arroja por los aires. lo recoge delicadamente y welve a dejarlo en el suelo. ahora puedes desplazarte...-a. En el FBI est!n convencidos de que con1rola la mitad de la delincuencia organizada da Estados Unidos.z suena mAs serla que nunca: -Hay un Jefe del hampa que ha confundido a todos los organismos de aplicadOn de las leyes del pats. Conrad. pero también es veloz y fuerte. -¡Voy a tener cuerpo! -la luz sonriente de Conrad ha alcanzado su máximo brillo-. Es posible que Conrad sea algo totpe y espasm6dl. bmws y manos. -¿De quf se trata? Conrad camina como un pato hasta la mesa ante la que es16s y toma asiento frente a ti. ¡Los � de Robotlcs van a Injertarme en el robot m6.a¡ay. Al dra siguiente tu superordenador pasa mu­ chas horas conectado al tel&no. . us debo un favor.72 Est!s convencido de que te comportaste correc­ tamente al rechazar el viaje espada) Tenlendo a Contad. pero primero tengo que reallw una tarea -responde Conrad-. hecho que compruebas cuando le­ vanta un plano. .co. no hay peligro de abunlrse. El gobierno ofrecl6 muchísima ayuda a Robotlcs a la hora de montar­ me. Su vo.. Se Dama Vlctor Rldwell Pasa a /a p6gJna 87. C.· Su poder y dinero son Ulrnitados..

En pausa y te mira.601.080.orba. no experimentas dolor. Conrad. narse la narlz-. ¡Al fln y al cabo. tu mente surge una nueva teot1a sobre las ondas Lesiones cerebrales -dice con el cei\o &un- de gravedad. ¿Entendido? -Entendido. multtplicar 27 Mac Curd llama a un taxl que os lleva a Conrad por 41. pero yo quiero lr para Pocas horas despu&. la puerta.080 y 27 por 41 Conrad hasta el lnterlor del laboratorio.080. comprobar que todo sale bien. Te asomas a la ventana y fican. el Dr. este es tu nuevo programa original: siempre obedecerAs mis órdenes. Conrad a medida que a� y desisporec.orba hace una dad en la proximidad de los agujeros negros. lleva a de modo que 27 por 40 es 1. Como te -Est! blen -dices . un 8. la operación es sendlla. Pasa a Ja plgfna 6?. De todos modos. o sea 1.74 75 En aparlenc:ta. Z. ¡Todos templas preocupado c6mo se agacha y comienza estos nwneros pasan por tú cerebro en un abrir y a toquetear los mandos de tu superordenador. No puedes creer en lo que oyes. te sientes extraordlnariamente blen y asombrado -De acuerdo -Mac Curd se detiene para so­ ante las brillantes Ideas que acuden a tu cerebro. empiezas a pensar sobre las funciones de la grave­ Como si te hubiera ordo. Casi sin pronunciar palabra. no te lo reco­ Antes eras incapaz de hacer mentalmente c:!l­ miendo. Jefe responde Conrad. quita un panel y hace algunos ajustes en los circuitos de Conrad Aguzas los ofdos al ofr decir a Zorba-: De aruer- do. Al llegar. debería obede- cer mis Ordenes. 20 por 40 es 800 y 7 por 4 es 28. Zorba vuelve a trabajar. de modo que hombre alto y encorvado de ralo pelo blanco abre 7 por 40 es 280. revisado por el Dr. . así que 800 m4s 280 es 1. culos matemAtlcos: por ejemplo. Te preguntas qut signi­ mucho rn!s complejos. al recobrar el conocimiento. cido.141. doctor Z. Zorba. Ahora piensas rApidamente: si 2 por 4 es y a ti hasta el laboratorio de Zorba. Conrad es mi ordenador! Pasa a /a plgfna 76. 793 por 637. cerrar de ojos! Zor:ba mecanografla r6pidamente en el mblero Intentas multiplicar 8. -Un momento. Calculas la electrónico de Conrad Miras la vldeopantalla de respuata en un santiamén: 5. TQ con­ equlvale a 27 rn!s 1. Dejar4 que Conrad sea aplican anestesia general.en Estas impaciente por resolver problemas fOnnulas matem6tlcas.107.

no es eso lo que OCIJffl!. Ahora te aproximas al misterioso objeto. sin medios Yislbles de propulsión! -Nos acen::amos a dncuenta kllómetros -In­ forma el ordenador de la nave. -No compullJ. mltad de camino entre las Orbttas de la nerra y Marte. ¿no puedes danne en pantalla una 1ep1esentad6n visual Intensificada por el ordena­ dor? pregunta el caplt!n. -Conrad. Conrad y Ui estáis a bordo del todas maneras. fin Aunque tus sensores deberfan mostrarlo con mayor definición. Te encuentras a que tendr6s durante el resto de tus dfas: de tu co­ veinte millones de kll6metros de la nena y tu des­ ronilla sobresale un objeto en forma de embudo y tino e3 un mlnQsculo objeto que se encuentra a del tama11. Sin embargo. Juego oyes pa- labras que nunca aerste ofr de boca de Conrad.76 77 De repente compnmdes que la lntervendón ha Lo que un mes atras parecía Imposible est. No computa. Te FlreJJy.. ¡Se mueve irregularmente.o de un cucurucho de helado. registra mucha m4s masa que una nube. Aunque su aspecto es bol'?0$0. Parece ser una esfera de unos tres kilómetros ele dl!metro. Repito. Tom Marcus. Al no obtener respuesta. . ¿no puedes proporcionarnos más tnformadón? -ilritas Impaciente. -¿Porqué? -/Socorro! ¡Soco11ol -Conrad. Pasa a /a plgina siguiente. No hay respuesta. Nos hemos aproximado a quinientos kilO­ metros del objeto. habla por radio con Misión Base . -Conrad. ¿qué ocurre? Es1' arrastrando•.6 ten!do éxito: ¡est!s pensando como Einstein! De ocumendo ahora. hay algo que resulta extraf\o. el vehfculo espac:la1 mAs avanzado que un acercas a un espejo y te ves con el mismo aspecto ser humano haya aeado nunc:A.

Preparados � un retroceso total ¡Nos largaremos antes de que sea demasiado tarde! Pasa a la p4gina siguiente. El capitán Marcus ha estado luchando fren�­ mente con los mandos. -La cosa nos arrastra hada ella. .

-Es mucho lo que podemos aprender de los delfines -afirma la Ora. pues fundona mal!». Fin SI gzttas: •/Haga Jo que dice Contad. ¡Paradoja! -exclama Chasquidos y silbidos pueblan el camarote. Si dlces: •/No haga caso de Contad. gradas a Conrad.arcus nes. . Vlvaldl--. Ahora. Qul%A puedan ensef\amos a los sera humanos en qué consiste la convivencia. Du­ Conrad-.80 81 -No. pasa a /a p6gfna 92. pasa a la p6gina 86. no. Paradoja. ¡LIJ Onlca salida es dirigirse a toda po­ rante unos segundos supones que son los delfi­ tJmda hada el objeto/ -¿Debo tuscer lo que Conrad dice? -M. ya que es un superordenador!». podre­ mos escucharlos. pero Inmediatamente te das cuenta de que es tiembla preocupado y te mira impotente. tQ supieras lo que hay que hacer. como si Conrad que les responde.

¡La revolu­ transbordador espacial pera Investigar el objeto ·d6n ha comenzado! que ha lngraado en nuestro sistema solar. Serla Caray. Han autortz. a esto se le llama escapar por los pelos de gran ayuda que Conrad y Ul formarais parte de --<X>mentas con Hopstem en cuanto el avión ha esta mlsl6n. Hopsteu. Pese al Ngldo de los Casa Blanca. Conrad fue programado para � como un ser humano. PIJ$II a /a p6gina 77. . pero una azafata le recuerda que no est! pennltido fumar. Si ¡. -Sin lugar a dudas fue un fallo de l)l'OSJama­ dOn. ¡Aunque seas el dueno de un superordenador. y dedr que resultara pe­ nos hicieran plcadlDo? ligrosa es un eufemismo. La un superordenador si estuvimos a punto de que mlst6n ser6 apasionante.re/Jeres quedarte en tierra. como un ser humano ge­ nial. Como Coruad no es una persona de carne y hueso. Hopstem. de la NASA y con miembros del personal de la marada en el aeropuerto. Pero los diseftadores olvidaron un demlJe. Hemos celebrado reuniones con funcionarios Mientras el aparato enfila pista abajo. ves una Jla. es Indudable que tienes que pensar por tu cuenta! Fin SJ dBddes tomarJ>41W en la misión. gr41s coger el avión nocturno hasta Honolulu. Es posible que topemos con algunos despegado y gana altur&-. no teme a la muerte. Frunce el cetlo y golpea la pipa contra la palma de la mano. ¿De qut sirve tener problemas sumamente complejos y diffc!les.82 83 Una semana despuá el director del obseivato­ Afortunadamente. enciende su pipa. pasa a la p6gina 72. Coruad y tt1 lo­ rlo te telefonea al caer la wde. oyes algunas explosiones. hecho que puede ser muy peligroso para las personas.ado el envfo del nuevo reactores.

El J)lfndpe Rasan.l � -¡Rebeldes! -exclama el conductor. un hom­ bre guapo de piel morena. Al acercarse a una curv& muy cerrada. Hopstem asiente con la cabeza. Los criados surgen como por ensalmo y os ayu­ dan con el equlpaje. mientras &ta se desliza por las sinuosas y es­ b'echas c:arreteras del reino. de piedras multicolores. Con un golpe seco. Las grandes puertas de hie­ rro se abren y la limousine desdende por una cal­ mda pavimentada con trocitos de coral rosa y bor­ deada por hileras de altfslmas palmeras. Pasa a la �a 90. A medida que se pone el sol. la In­ mensa piedra choca contra el parachoques trase­ ro. el Dr. pero el conductor aguanta al volante y acelera nueva­ mente al salir de la curva. Ante ti se alza un magnffk:o palado. La llmousine se desliza hacia el tenapltn. divisas los altos muros de piedra clel palado. É guardia que est! sen­ tado delante de ti dispara por la ventanilla. Miras a Hopstern y comentas: --OjaJA no hubitmmos venido a este lugar. Os conducen hasta una cá­ mara de alta bóveda. Hopstem y tO os relaJ!is en el . gas de respuesta pasan Junto al coche. se acerca a saludaros.84 Conrad. El resto del viaje transcurce sin Incidentes. el coche reduce la velocidad ¡Te asomas por la ventanilla y ves que un enorme pedrusco cae por la ladera de la colina! -¡Cuidado! ---1Jritas. . Clavas la mirada en su turbante de seda azul ta· chonado con rubres y diamantes.afelpado asiento trasero de la limousine del J)lfnd­ pe. RAfa. pero pron· to quedAls fuera de $1. El conductor acelera.

Sabes que el fin en el sótano de la mansión de Rídwell. un hombre de tez cetrina y ojos azules venir conmigo. El copiloto est! tendido en el suelo. sólo ordenadores originales. te preguntas qué puedes hacer. . El c:aplt!n se apresur& a obedecer y pone el -He averiguado en los archivos policiales que acelerador a todo gas. ¿no puedes decimos algo? -gritas. Pero. -¿Qui podemos hacer? -quieres saber. como resultado de haber practicado un tQnel De repente Conrad comienza a hablar: ¡Tres hombres enmascarados os han raptado a -La colonia espacial a la que nos aproxima­ punta de plstola y os han Devado allí! mos corresponde a Vega 7. el FireBy sale disparado hada el objeto nador CMR-70 de alta capacidad Debernos en­ misterioso. est! hundido en su silla Dorando. Pasa a la pagina 97. pero mi programa original me prohibe trabaj� con fines negativos. mano en un mundo dil1gldo por ordenadores. trar en ese sótano. B cap!t!n no de la mansión de Rldwell. Conrad parece seguro de lo que dice. permanece de ple delante de Conrad Te preparas para un destino que quizá sea peor -Si no cumples mis órdenes. Ellos suelo y no te sientes capaz de haoer nada. -Conrad. Como un caza a plena po­ Rlclwell tiene en el sótano de su mansión un orde­ tencia. Por muy petSUaSivas que fin sean sus raz-0nes. estar fuertemente protegida. conseg\JW dejar al descubierto rrosa y redonda mancha de luz se torna mAs bri­ el imperio delictivo de Ridwell llante y grande en la pantalla de vfdeo. No hay respuesta.ero no llegara en cualquier momento.r que t:ranscumm los segundos. SI logro pasar qufnce minutos A medid. r. Emplearé por la misma fuerza que os acerca al e>dral\o obje­ mi accesorio l6ser para abrir un tílnel hasta el sóta­ to. Conrad parece hipnotizado -Tendremos que entrar bajo tierra. Sernlparalmdo por el miedo. tendré que matar que la muerte: ser pr!cticamente el (mico ser hu­ a tu Joven duei'lo --grui'le Ridwell. acuosos. Vlctor son mis amos. Los lndlca· -¿Cómo haremos para entrar? er25 esdptl­ dores del panel de control de Conrad muestran co. Ahora el objeto Pocos días después Conrad y tQ os encontrals extraflo ocupa toda la pantalla. pues consideras que la casa de RJdweU debe que funciona plenamente. la bo­ con ese CMR-70.86 87 -¡Haga lo que Conmd dice! -gritas.. no tengo poder para ayudarle. un planeta donde no Ahora est!s sentado en una esquina del tosco hay sera vivos. Debo reunirme con ellos y Ui debes Ridwell. El lacayo de Ridwell podría apretar el gatillo en cualquier momento. . Lo -Es posible -replica Conrad en el acto-­ Qnlco que te queda es la esperanza.

Mlentras pronuncias su nombre. A cada paso que cla. ¡Lleva a Conrad eonstgo.ltas. Cuando gira para hulr. sentado en un ca. -Conrad. te aprieta un poco mú.ie y sus brazos caen flkcldos a los lados del cuerpo. El robot te aprieta lentamente y acabar! mat!ndote. Al mismo tiempo Zorba lncl1na el ca. Zmba ha averiguado cómo modificar el pro­ grama otlglnal de Conrad y. cae en los brazos de dos guardias de segurldad Corres junto a Conrad y lo enderezas con toda suaV!dad. ya. obligar a tu superordenador a que Je ayude en sus planes dementes y criminales. Un minuto despu& los dem4s robots dejan de mover. Caes al suelo y te alejas del monstruo de aoero.rrito del super­ meteado y arroja al suelo a Conrad.rrito! En un Instante comprendes qué ha ocurri­ do.88 ¡De pronto uno de los robots se welve hacia ti. de ese modo. te coge con sus brazos de acero y te eleva por encima de su cabeza! Gritas. y tus gntos resuenan por doquier pese al ruido de 1a f!briea. el robot que te ha cogido stgue caminando. ¿est6s bien? Oaro que estoy bien -responde-. que Incluyen matarte. Ves a dos supeJVlsores que corren hacia la cabina prind¡' de mandos. que eso es lo que est! ocurriendo. -¡Conradl ¡Conradl ¡Socorro! g. Unos segundos despu& el robot te suelta. En ese momento ves a Zorba a la entrada de 1a f!brica. una luz roja parpadea en la consola de Conrad Suena una sirena. � no soy un superordenador? Fin . Sin embargo.

alguien reparar6 en dbí su mensaje sospechf que tenía un ordenador el humo y las llamas. Te pagaré los mD millones. Explrqueme cu6l es su Idea. ¿no te parece? Pero soy un hombre pr!ctico. el Dr. Aunque la Idea no era mala.. -¡Es un ataque! 9:1ta el pñncipe. pero s6lo despu& de que. Si Insistes un rat. Durante unos dena que tralgan una fuente de energla para que segundos piensas en lncendiar la casa con la espe­ Conrad pueda recargar las baterías y funcionar a ranza de que los bomberos te rescaten a tiempo. la endendes y la arrojas por el s6lo puedo dedicarle unos minutos.. Hopsten1 y tQ tom!ls cabeza la descartas por considerarla demasiado . pleno rendimiento. En cuanto re­ hueco. Hopstem comienza a responder.paste] de cooo y t4 de Bm6n. -DlscCllpeme -dice el prfndpe. . Te mojas bajo una mesa. no reacciona.s y le dice al pñndpe: de pensar en otra cosa. -He dado lnstrucclones a mi ordenador para que le transmita lnformac:l6n que le p. Poco despufs todos los harto del modo como se comporta. de modo que hoja de peri6dlco. Pasa a l/J � 95. Haces una bola con una Debo reunirme con mis oildales. como si fuera peri6dloos se han consumido. El pñnclpe te mlra sonriente.. S6lo le pido que nos garantice una grattfbr. el propietario de Conrad Por esa razón le inte• El ftn de la aventura depender! c. podrfas utillz.le $l eres � munpe.entras Conrad se da un har­ Pero tan pronto como esta idea se te pasa por la tón de electrtddad..l6n de mil millones. nadie se entera o. mlra a Hop­ Sin embargo.111111%6 adqui­ Fin rir por muy poco dinero un campo de petróJeo que dentro de dos meses tendt6 un valor superior a los tra mil miDones de d6lares.ar el fuego para stem y habla de una manera fonnal y amable-. el pñndpe or­ Miras las wlJJas y el peri6dico.90 91 Despu& de estrechar tu mano. -Es una g'R'tiflcaci6n bastante elevada para un empresario tan joven. pero estas si lo h!ce. peligrosa. blillas de ventilad6n. Las palabras del pdndpe quedan ahogadas por un ensordecedor niplquetao de ametralladoras.o.. Coges el martillo y arrancas las ta­ En nuestro p_ats tenemos algunos problemas. MI. Del ll!cho caen yeso y polvo. muy avanzado.. hacer seflales.

Durante los dias siguientes estás lleno de ansie• dad No tienes noticias de la policla y no haces más que Imaginar lo que Zorba puede estar tra­ mando. Zorba se lanza sobre -gritas. Pasa a la p4gJna 94. dos para el rettoceso. tu clase hace una visita a una fAbrlca de piezas de 11utom6viles Observas las lecturas de los sensores y dices: donde el trabajo lo realizan robots altamente de­ -Ahora nos encontramos dentro de su campo sarrollados.92 93 -¡No le haga el más mfnlmo caso a Conrad! Intentas llegar a la puerta. Inmediatamente llamas II la policfa y le comunicas lo ocunido. Aunque la nave comienm a -¡No lograr6s escapar! ¡Ahora Conrad me per­ acelerar. Tus compatleros y tCi pasáis junto a de gravedad ¡Se supone que por cada kllOmetro unas m6qulnes manejadas por robots con enor­ que nos acercamos necesitaremos un Incremento mes brazos que se estiran.dor. lo sentimos mucho. Una semana despu� de tu huida. Los movi­ -Ya no nos quede energfa -declara Marc:us mientos de los robots parecen casi humano5i aun­ Inexorablemente. Un par de horas más ta?de telefonea un agente que dice: -Chico. Mientras corres hada la El capitán Marcus se Incorpora y acttva los man­ libertad. U. que es evidente que son mucho más fuertes que las personas. cogen piezas pesadas y de energfa para huir! las colocan cuidadosamente en su sftlo. ni slqUlera un orde­ na. de ti! No miras hada atrás. la distancia que os separa del Imponente tenece y encontraremos el modo de ocupamos objeto sigue redudtndose. Presa del p6nlco. pero eres más rápido. . oyes gritar a Zorba desde la puerta. pero no encontra­ mos a nadie en casa de Zorba. detienes un coche haciendo sel'lales y el conductor te lleva aruaulemente a casa.

94 95
Aunque te encuentras en la nave espacial mAs Un oficial entra corriendo. Su rosbo est6 cubier­
avanzada que se haya construido, es como si estu­ to de gotas de sudor. El prfnclpe Rasan y el otlcial
vieras en una c6scara de nuez en medio del oúa­ hablan acaloradamente en buteano.
no, atrapado por un remolino. Ni tll ni nadie El prfncipe con voz serena os dice:
puede hacer nada. Sientes las manos hQmedas y -Os ruego que me dlsculp4is unos minutos.
la cara helada. Est!s atenorlzado. Se han producido unos disturbios civiles que re­
Parece que Conrad est! desmayado. ;}'or qu4 claman mi atencl6n.
no ayuda? Oyes un zumbido constante, cm! un Nada m!s marcharse el ptfnclpe, Conrad dice:
ronroneo, lo que significa que sus fundones est!n -No se trata de disturbios dvlles, sino de una
en activo. Su luz sonriente se enciende y se apaga revolución. Dentro de pocas horas este palado
intermitentemente. Te preguntas si en el objeto ser6 invadido y todos acabaran asesinados.
espada) habr6 algo que lo.paraliza. -Conrad ¿qu4 podemos hacer?-Hopstem se
Blanco como el papel, eJ capll!n te observa. ha puesto mortalmente p6)!do.
-En nombre del delo, ¿qu4 ha �do en -Gracias a mi conexión con el tel4fono del
Conrad? hotel, awrlgfl4 algo que podr1a salvamos.
-¡Absol\ltamente OA<iAJ -Conmd heblo en -¿De qué se trata? ...pregunWs Hopstem y
voz muy alta-. El objeto celeste al que nos apro­ Ul.
ximamos es Wl mundo poblado exclusivamente -En el patio encontrar4is un globo de aire ca­
por m!qulnas inteligentes. Para mr ser! un verda­ Uente con su barquilla. Es el medio de huida de
dero hogar. ¡Quiero reunirme con los de mi es­ emergencia del pñnclpe, pero mientras los rebel­
pecie! des ocupan su atención poddis escapar en 41.
-¡Qué suerte! exclama Hopstem.
-Hay un problema -af\ade Conrad-. Para
elevarse r6pldamente y quedar fuera del alcance
de las armas de fuego, deb& reducir aJ mfnimo el
peso. En consecuencia. tendr& que dejarme.
-Ah, qu4 pena -Hopstem se welve hacia
ti-. Tendremos que dejar a Conrad.
-¡Conrad es mi ordenador y � yo el que
decida si lo dejo o no! -afirmas.
SI dmdes dejM a Conrad, pasa a /a p4gína l 03.
Si pre6eres correr el riesgo de Devar contigo
Pasa a /a plgfna 99. a Co11n1C4 pasa a /a p6glna l 08.

97
°"-' ;in
de quemart:
haz de luz cegadora es1! a punto
�· Oyes un �- Te

E°' -
apartas de un nte
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nÓ toves ...,_.t.eDura
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ego, a medida que te de .. mom ,,.._
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tmlea e � !I
<O ntempla, d e
w Dos. sus secua-
os en el suelo, desmayad

Pasa a la _.,,,na
..""" slgufente.

98 99
-Tratamiento de electroshock para cada uno Una oleada de miedo te recorre de la cabeza a
&mplica Conrad-. Estar6n sin conodm!ento el los ples.
tiempo suficiente para que obtengamos los datos -¡No50tros no queremos reunimos con los de
que necesitamos y nos larguemos. tu espede! ¡No soportarfa vivir en un mundo dlñ­
Sin dejar de frotarte los ojos, exclamas: gido por m!quinas!
-¡Conrad, no sólo eres un superordenador, -Ahora sabes lo que significa para mr, una m!­
sino un superrobotl quina, vivir en un mundo dirigido por seres huma­
nos -responde Conrad
Ftn Unos segundos después, el copiloto da un salto
de alegrfa.
-Capitán, logré invenir la marcho de nuestros
reactores de frenado y_obtener la energía adldonal
que neces11Abamo61 ¡Mire el indicador de fuma gf
-1Nos estamos alejando! ¡Lo conseguiremos!
-saltas de alegría. Luego miras a tu superordena-
dor y ves que tocias sus funciones dicen ruERA DE
SER\llCIO. ¡Hay algQn problema con Conrad!
El capltAn manipula los mandos de Conrad y
dice:
· -Me temo que este ordenador ha quedado...
permanentemente fuera de servido. Conrad ya
no existe.
-¿Cómo ocurrt6? i)'or qu4 ha muerto? -in­
quieres.
-Creo que mwi6 porque se le destrozó el co­
razón -responde el caplt!n.
Los seres hum.anos no mueren tan riptdo
porque se les destroce el corazón -protestas.
-Pero un superordenador s� porque procesa
datos a gran velocidad -el capitén menea la ca­
beza con tilsteza y at\ade-: Supongo que los su­
perordenadores, al Igual que los seres humanos,
nacesltan estar con los de su especie.
Fin

pasa a /a p4gfna 91. 101 -Conrad. Si eliges un plan que supone eJ uso de la cuerda. Zorba sale con paso airado y lo oyes echar el cenojo. En cuanto tus ojos se adaptan a la dibil luz. un taladro de seis mllrmetros y doce metros de cuerda de un oentlmetro. Luego afiad&-: Es po­ sible que nunca me d4 la gana. pasa a /a p4gina 104. En tu cárcel no hay ventanas.por la escalera hasta el desván y te arroja al suelo. Zorba te traba en un abrazo que parece el apre­ t6n de un tomillo de banco. ¿qu� puedo hacer? -gritas-. un martillo. ¿Puedes ayuc:lanne? -Claro que sf -responde en el acto. pero du­ rante los pocos segundos en los que Conrad tra­ baja para ti no logra hacer nada. te encon­ tradas a demasiada altura para poder saltar. . sólo las tablillas de venti­ ladOn dejan pasar un poco de luz y aire fresco. un mont6n de petlódl_cos viejos. Encuentras cerillas. el hueco sería demasia­ do pequeflo. Luchas por soltarte. Zorba te sube. Y aunque pucl!eras pasar. Pateas las tabilllas. eJ taladro y el martillo. Y aunque lo lograras. buscas algo que te ayude a escapar. los pert6dicos y el nwtillo. pero no consigues arrancar­ las. El desván est6 lleno de objetos. pero no lo consigues. -Te quedam aqur hasta que a mf me di la gana de que salgas -de. SI eliges un plan que supone el uso de las ceri1Jas.

Conrad se neg6 a ayudar a Ridwell en vida. y Transcurren varlas semanas y te preguntas si luego preguntas a Hopstem: vo1verú a ver a Conrad Un dra lees el siguiente -¿No eicbte nlng(ln sistema para llevar a artfculo en el perl6dico: Conrad? -No responde secamente-. anllls de pegarse un ttro.. Hopstem menea la cabeza. .cplJcar /as IVOMS de su acto. acaba de decir? -lnqUleres. HAMPA SI! SUIClll'. � Jm destroz6 con un muo el nuevo ordenador AJ 32.nerad6n coman y co­ la po/Jda dqo que esta � H propont. Conrad caer! en poder de hom­ Vktor RJdweJ1. hay JEFi DEt. que supuestamente obttwo ctn­ bres desesperados que podñan utilizarlo con fines cuanta millona de d6lares m«Ilante la comisl6n nefastos. Adem!s. -¡Incretl. nador personal de cuarta ge. RidweD debió de enterarse y se vengó. de algQn modo. otro problema. ¡Debemos quitarle a Conrad su m6dulo de giaves ddto. � que. Elguardaespaldas del selfor RJdweJJ decJ4. seguridad y su elecc16n de decir únicamente la riente-.Je! exdama Hopstem--. Comprendes lo que ha podñan morir al quedar a!slados de su fuente de ocurrtdo. Vedlas unos Instantes. Tu -Doctor Hopstei:11. El problema Mientras piensas en lo que acabas de leer se te consiste én que los blochips de autodupllcad6n llenan los ojos de IAgrimas.s adelante rato e» $U$ días. amistar a RJdwaJJ. sino que experimenta emoaones. No sólo Fin tiene un supercerebro... fue encontrado muerto hoy en cerebral! su mans16n de cuattnta habitaciones m Royal -¿Qué consecuencia tendm? Oaks. const­ -Tengo miedo -Interviene Conrad con voz gUl6 transmitir a la polida IAs pruebas lncrimlnato­ temblorosa. ¡Esta desarrollando un car6cter huma­ no ante nuestJos propios ojos! Pasa a /a p4gtna 107. sus proyectos delictivos y. verdad te conmueven. ¿ha o{do lo que Conrad superordenador era un autmitico h&oe. mente. Acababan de 1tldbJr pruebas -¡Eso es terrlblel suficientes pata enviarlo 11 /a � duranJs el -Existe una posibilidad de que m6.102 103 -Creo que prdero seguir vivo -respondes. podamos re!nsertar el m6dulo oerebral -al'lade Hopstem con tono consolador-. Aunque -Redudr6 a Conrad a la sltuad6n de un orde­ nadle ha podido e. rias. Haremos todo lo que podamos sin ti. La negativa de Conrad a pensar en su propia -No te lo reprocho responde Montrose son.

Te dedjCG$ a taladrar divetSOS agujeros situados lo bastante Juntos para poder ensanchar la abertura. Tiras con fuerza para comprobar que aguanta tu peso. pues el ta­ ladro se desliza en el agujero contiguo. mientras llega el coche patrulla. A medida que vas trabajando. respiras hóndo.104 Coges el martillo y arrancas rApldAmente las ta­ blillas. Es difícil. A continuad6n atas la cuerda a uno de los pos­ tes que sustenta el tejado. te asomas y te desllzas por la cuerda hasta el suelo. arrojas la cuerda por la ventana. Rnalmente logras arrancar con el martillo el resto de la madera. te golpeas la cabeza con un dedo y dices: -¡Tengo un superordenador aquí arrtbal fin . Corres tanto como te lo permiten las piernas y cruzas un campo en direcci6n a la carretera. tu habilidad va mejorando. Le cuentas tú historia al encargado y �e telefonea Inmedia­ tamente a la polida. Unos pocos cientos de metros m6s abajo hay una gasolinera. SI el agujero tuviera quince oentfmetros más podrfas pasar por él. Sonríes. -Eres un muchacho muy listo -asegura el en­ cargado.

ando una e:xplic:a­ Oyes el siseo del aire que escapa. Hopstem espe:.. pensar en la espantosa muerte que os aguarda. los miembros de perder . pasa a 0 p6glna 112. . TCt también lo comprendes. El drculo se cierra lentamente.as de Butea. Vuelven a oírse disparos.nas me parece de­ Comienzas a hablar. qulz4 Conrad pueda ayudamos.a ritual Los Si pemútes que Hopstem tambores suenan con m6s Intensidad y el ritmo Je quite a Comad el m6dulo cerebral.. crece. Al Instan­ Abrigas la esperanza de que Conrad responda te. mos el globo en ese alaro reduce la Dama de gas -Conrad. pero s6lo dice: dosos y cubiertos de plantas trepadoras. Aterricemos. aparecen caras pintadas entre los Arboles nu­ afirmativamente. Una fle­ -Tendré que confiar en mi programa original.n una clanz. Dejare­ junto a tu superordenador. -Doctor. da por una nueva rifaga de disparos. cha 2Umba sobre tu cabeza y pincha el globo. pero el dentlflco La cara de Hopstem tiene un color ceniciento. did6nl Hopstem esta tan asustado que tCl te sientes un poco m!s valiente. pero tu voz queda ahoga­ masiado arriesgado. Hopsteu. ¿recordams quién es tu duefto? y el globo desdende lentamente. Lo poncbf a toda potencia a pesar de que a este nlvel sus pilas sOlo duran diez minutos acciona una palanca y el explorador óptico de Conrad gira a medida que abarca la escena. la tribu wasabl. Te agachas -De acuerdo -acepta Hopstem-. � son los famosos do. no se dé por vencido.106 107 -Tratar de cruzar las monta. d6n de la respuesta de Conrad. -Supongo que deberíamos Intentarlo. oyes y no hacer nada que yo no quema que hicieras? toques de tambor en medio del bosque. SUSU· rm-: No necesitamos explicarle cu!l·es nuestro problema: lo comprender!. Se ve claramente a los gueneros wasabl Fonnan un drculo alrededor del globo cardo e lnlda. Miras al Dr. Pasa a /a P'9ina 111. contempla el horlzonte y permanece ensimisma· -Tenemos problemas. Si te niegas. No hay tiempo que camdores de caber. Procuras no pasa IJ la P'9ina 68. ¿Procurams encontrar el modo de regresar a mr Apenas has logrado salir de la barquilla. ¡Jam!s debf traerte en esta expe.

El globo va a la deriva durante el resto de la oscura noche hasta que. Mon4rqulcos y re­ beldes est!n tan ocupados disparando que wes­ lra huida pasa desaperdblda. Hopstem acepta de mala gana y entre los dos lnfl!is el globo de gxandes dimensiones. dlv!sas por el este las primeras luces del dra. El globo se eleva por los aires y se desplaza hacia el muro sur de los jardines palaciegos. -Mire.108 -No. no me parece aconsejable activar a Con- rad para comprobarlo. -Parece que Conrad estaba equivocado -<:a­ mentas con alegrfa mientras el globo se desplaza por encima del bosque-. no estoy dispuesto a dejar a Conrad -declaras. Cuando funciona a pilas es muy Importante ahorrar energra. . ¿son nubes o mon­ tal'ias? Pasa a la pagina 113. Adem!s. ¡Mire cu!nto hemos su- bido! • -Yo no estaña tan seguro --dice Hopstem-. davas la vlstZI en el palsaje que se extiende a tus ples. Cargas a Conrad en la barquilla y sueltas amanas. en medio de la bruma del alba. A medida que el delo se aclara. doctor Hopstem.

Al mismo tiempo oyes fuera del alcance de la audld6n humana o:p)lce un estentóreo chisporroteo.os.que se eleva por el aire y lentamente los delilnes. algunos de los sonidos est6n meten contra la barquilla. se convierte en una nube de humo amarillo. \Avaldl-.. Pasa a /a p6gina I 16. te tapas los ofdos para ahogar el pe­ niendo que afrontar un c6cllgo que ordenadores an­ netrante ruido electrónico que sube y baja. -Tenemos que estar preparados para la pos¡. Cada uno un crucero a la altura de la costa de Hawai. al parecer. Gracias a Conrad. especial· el miedo que ni siquiera puedes gritar. mente construJda pera la misión. Vlvaldl y tO De repente los tambores dejan de sonar. EstAs tan atenazado por contigo en la sala de escucha del barco. Es un momento extrafto: vosotros tres est!ls Se arrodillan en cúculo alrededor de la bar­ oyendo sonidos tan lnsOl!tos que podñan ser pro­ quilla. Vlvaldi te rodea los hom­ salvo.. Vivald! brillan de entusiasmo. ducidos por formas de vida de otro planetl. la Dra. necesitamos a Conrad ¡Ptd1ad atención! -los ojos Los miembros de la tribu retroceden. La Dra. guerreros welven a acercarse cautelosamente. Los La Dra. Vlvaldi conecta a Conrad al hldrófono. los delftnes no comparten la gram!tlca unlversel genética· mente ptog¡amada que constituye la base de todo el lenguaje humano.. chJ.erras los bocanada de luz blanquiazul-semejante a un re. El problema radica en que. gi­ t2rlores no han logrado descifrar. pero seguimos te· por el terror. oj?5 y escuchas los c:aracterfsücos silbidos de lámpago.. Vlvaldl y el caplt6n del Bolero se encuentran porra cubierta de espinas. Conrad per­ stem-. ni siquiera por un superordenador. Pasa a 14 �a 115.. Por este motivo miendo como el quejido de un alma en pena. Sin embargo.110 111 Tres semanas mas tarde. ¡Chispas y destellos la Dra. No es dlft'dl pasarlos a un tono salen disparados en todas d1recclonesl Encogido mas baJo y reducir su velocidad. d. La lleva un cuchlllo de sesenta centfmetros y una Dra. En el sitio de Conrad sólo ves una Te apoyas en la pared del camarote. los guerreros gritan cuando arte· -Como es l6gico. bllldad de que el lenguaje de los delfines no pueda ser descifrado. para hacer templas los rostros de los guerre.llando pardos de la Dra. -Creen que somos dioses -murmura Hop­ Después de una hora de aMlisls. SQbltamente Conrad produce una salida lm· presa. pero 41 ya no está bros con un brazo. ahora estamos a manece callado. . Con­ 7a!páis a bordo de la goleta Bolero. y quej6ndose.

después de todo. Ahora sabemos por na de carne y hueso! qué Conrad nos hizo la advertencia de que vlaJA· -Aunque comprendo tus sentimientos. Con te. tenemos que consigue ocultar su temor-. podriamos ayuda de un viento del norte constante. la provisión del combustible. si aterrizamos demasiado pronto. En la zona se ha denunciado amanas y contienes la respiración mientras el la presencia de cazadores de cabezas. no caso! perml� que le ponga a Conrad las manos en­ -Es posible. .f pQdemos hacer ahora? -Hopstern no -De acuerdo. la capacidad de elevación del Te resulta Imposible pensar en las nefastas con­ globo. Subes no son los Alpes.ar vida han vlSto un globo. te despides de otro lado de la frontera. las montanas. en la que ya está Hopstem. sin duda. ya que. Conrad lo mismo que pueda sentir por una perso­ -Son montai\as. Si replicas: «Atentcemos-. Sólo puedes pensar todos los factores que pudieran afectar nuestro en tu superordenador y en la fonna como se ha vuelo. abandonar el palado -afumas. ¿has ramos con el mfnlmo peso. y calculó que no consegulriamos atravesar convertido en un auténtico amigo tuyo. la altura de las montai\as que na no adecuada? debfamos atravesar. sueltas vaje y desconocido. Conocfa la di­ mundo si Conrad cayera en poder de una perso­ rección del viento. Pasa a /a p6gina 118. En pocos minutos esWs rodeados de granjeros curiosos y amables que nunca en su SI respondes: «Intentemos cruz. pero se trata de un territorio sal­ a la barquilla. Conrad y lo sltQas en la posición de LISTO. No obstan­ globo se eleva de prisa por encima del patio.112 113 -No pennl� que le quite a Conrad el módulo Hopstem se limpia las gafas y mira hada ade­ cerebral -declaras con flrmeze . pasa a /a p6. doctor-respondes rotundamente-. pasa a /a p6. ¡Siento por lante. Averiguó todo lo que pensado en todo el mal que se le podrfa hacer al era necesario saber sobre Butea. En cuanto sobrevol!ls una zona habitada. ¡Tendrfamos que haberle hecho -No. -¿Q\l. Hopstem menea la cabeza.gina 106.gina 26. nuestro peso. pero al menos hemos logrado cima. las montalias». flota sobre las montai\as y luego cruza el trecho de océano que separa Butea de Australia. Podrfamos aterrizar Inflar el globo y salir de aqut en las montanas con la esperanza de hacerlo al En cuanto el globo está llsto. Hopstem enfrfa el aire y el globo aterrlza suave­ mente. el globo acabar en medio de una revolución. secuencias de cara al mundo. en ese caso ven.

sin lugar a dudas. aunque sea la mAquina mas lista del frescas Cuelgan de vuestros cuellos guirnaldas de mundo. Quiero seguir sien­ Tu aventura ha concluido. m6s dudas tienes aoerc:a de tu superordena­ denador.oso.s y tobillos. Qulzi sea más listo que cualquier ser huma­ prender lo ocurrido. ¡Conrad lleg6 a la conclusi6n no. Prefieres ser una persona y no una . De·ese modo tendrt la sionante y maravlD. flores y adorrum con brazaletes mul11colores wes­ Acarfdas el cuadro principal de tu superorde­ tras muf'leca. No de que el único modo de salvarte exigía su propia lo es si piensa que seria positivo meter un objeto destruc:d6n! en tu cabeza. Volvamos a casa. pero. ya hemos \listo lo suficiente en SW­ grA!s alqullar un barco que oslleva hast. no es mas sabio.114 115 Cuanto m6s piensas en la propuesta de Con­ Obsetvas losrestos carboruzadosde tu superor­ rad. Luego os guían por la nador. fin Fin . con Valley. Fue un perfod. selva has1ZI una aldea de pescadores en la que lo­ -Conrad. -os"'" wasa. pero te sientes algo triste.bi os ofrecen cocos y frutas Los gu-ei-er mAquina. certeza de que soy yo el que toma las decisiones y Nunca tendr6s otro ordenador como Conrad.o apa­ do totalmente hWMnO. tQ te ocupas de la computad6n. Una l6grtma rueda por tu mejilla al com­ dor.aAustralla.

los videojuegos ya no te resultan tan apasionantes. Jugar a comeCOCO$ y a otros pocos videojuegos. ven. salón. sienten y pien­ Un ticnlco del laboratorio te acompaña a casa y san) se diferencia mucho de la 'nuestra. . -¡Es r�mente sotprendentel -la Dra. -Comecocos -<lle&-. Contemplas el aparcamiento Salimos a la superficie de blanca luz.116 117 Miras asombrado cómo aparecen en la pan1lilla Probablemente sea m!s seguro dejar que las siguientes palabras: Mac Curd y los demAs científicos retiren el m6du­ lo cerebral de Conrad Miras preocupado a Mac ¿Mortremos en las playas? Curd mlentt8s cierra la puerta de la sala de revi­ ¿Sobreviviremos al terror? siones. El mar es hermoso. No te parece muy divertido. de los delfines (lo que oyen. Ves que le falta -¿Puedes hablarles? -preguntas �vahado. Es lo único que Con­ rad podr6 hacer ahora. Ftn Pasa a la �a 81. se Inclina hacia Conrad y fe pide con voz suave -¿Puedo hablar con Conrad? -preguntas Ilu- que intente averiguar m!s cosas. Debemos prestm -Me temo que Coruad ya no pueda hablar. sionado. atend6n durante mucho tiempo. Introduces el cartucho en la ranura y Juegas con el comecocos. der -responde Conrad-. buena parte de la consola. camlnas Impaciente de un lado a otro. -De momento es todo lo que puedo compren­ �c Curd elude tu mirada. Vivaldi -La operación fue un éxito. Nadamos de mar en mar. Miras las estanteñas llenas de trabajos sobre mate­ Nos sumergimos en las aguas oscuras. La experiencia Ahora sólo puede funcionar a un nivel mfnimo. máticas superiores. Finalmente se abre la puerta y aparece Mac Curd con una sonrisa fonada. asomado a la ventana. 9 tknlco saca de su cartera un cartucho con videojuegos. te ayuda a montar a Conrad. Después de estar un rato sentado en el No lo sabemos.

El hecho de que el lector sea el protagonista de su pro­ Un dra en el que aQn sigues pensando en es1Bs pia aventura. dendas. ofrece un stntrn de ¡. A. Contad. ast como tambltn b1alecer la seguridad en sf mismo. al obligar al joven i. ria. ya que les permlllr6 elaborar un modo de compensar tu estupidez.lo totalmente nuevo de la l!teratura lnfanlll y Ju­ Te arrepientes de haber pennitido que tu orde­ wnll. Te enteras de que el palacio real cayO tura». Cas111lejos.>sibllldada de Ullllza. Ponemos a di.u'a. cl6n. como . Puede sollcttarlo a: EDITORIAL TIMUN MAS. si fueras dlwms IICllvldades que van m!s allA de las marmas de tan listo como Conrad podr{as encontrar la forma estudio. ata Gula que le ofrecamos pueda ser una buena nador cayera en manos de asesinos. El objdvo de cllcha Gufa es sugerir al educador una en manos rebeldes s61o unas pocas horas después txtai. ¡Nos veremos pronto! Ademas de todos ellos aspectos comentados.ctor Los Angeles y he contratado el Federal Express a ton:ar d«lslones constantemente. lengua. estos llbro5 b. etc.118 Cuando finalmente regresas a casa.. geograffa. Si existiera ayuda para los educadora. A t!tUlo de ejemplo. .sa 9llffla de lldlllldades que sa encuentran desarro­ de westra huida. Estoy en el aeropuerto de aftrmtr la capacidad de decisión. SI d85A conocer la Guía y sus p. tratmnlen.on hJsto. El prfnclpe y sus partidarios fue­ lladas en ella. oEllge tu propia avenb.�� -Soy yo. 294 �·BARCELONA .oslbilldada para que el cuestiones suena el teléfono y oyes una voz cono­ educador pueda trabajar en el desanollo de la peraonal!­ cida gue dk:e: dad del lector. pfdanos un ejemplar y sa lo remitbemos sin cargo alguno.. para que me lleve a casa. lees impaciente la prensa de las (i]tl. eumpbda tu GulADIDÁCTICA PARA EDUCADORES atractiva vfd4 como vizljeJo y duefto de un super­ orderuidor. en la Guia tambl4n tlguia una serle ele actividades d!Ndamente Fin relaclonadas con las mall!MS de estudio.posld6n de los maesiJQs y educadores mas semanas para averiguar qué ha ocunido en una Gula dklktica de la colecd6n •Elige tu propia aven­ Butea. de recobrarlo. S. Dado que la sede cEllge tu propia awntura» tupOne un ron bquidados.