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Universidad Tecnológica de Panamá

Facultad de Ingeniería Eléctrica


Departamento de Ciencias e Ingeniería de Materiales
Carrera de:
Licenciatura en Ingeniería Electromecánica
Grupo:
1IE-141 (B)
Asignatura de:
Ciencias de los Materiales II
(7900)
Profesor:
Jovany Díaz
Instructor:
Rodrigo Caballero

Asignación # 4
Corrosión

Realizado por:
Muñoz, Iván 8-888-2386
Montoya, Javier 3-738-244
Martínez, Javier 8-889-132
Campos, Víctor 9-744-1298

DEFINICIÓN

La corrosión se define como el deterioro de un material a consecuencia de un ataque electroquímico por


su entorno. De manera más general, puede entenderse como la tendencia general que tienen los materiales
a buscar su forma de mayor estabilidad o de menor energía interna. Siempre que la corrosión esté
originada por una reacción electroquímica (oxidación), la velocidad a la que tiene lugar dependerá en
alguna medida de la temperatura, de la salinidad del fluido en contacto con el metal y de las propiedades
de los metales en cuestión. Otros materiales no metálicos también sufren corrosión mediante otros
mecanismos. El proceso de corrosión es natural y espontáneo.
La corrosión es una reacción química (oxido-reducción) en la que intervienen tres factores: la pieza
manufacturada, el ambiente y el agua, o por medio de una reacción electroquímica.
Los factores más conocidos son las alteraciones químicas de los metales a causa del aire, como
la herrumbre del hierro y el aceroo la formación de pátina verde en el cobre y sus aleaciones
(bronce, latón).
Sin embargo, la corrosión es un fenómeno mucho más amplio que afecta a todos
los materiales (metales, cerámicas, polímeros, etc.) y todos los ambientes (medios acuosos, atmósfera,
alta temperatura, etc.)
Es un problema industrial importante, pues puede causar accidentes (ruptura de una pieza) y, además,
representa un costo importante, ya que se calcula que cada pocos segundos se disuelven cinco toneladas
de acero en el mundo, procedentes de unos cuantos nanómetros o picómetros, invisibles en cada pieza
pero que, multiplicados por la cantidad de acero que existe en el mundo, constituyen una cantidad
importante.
CLASIFICACIÓN DE LA CORROSIÓN SEGÚN LA FORMA
Se clasifica en:
• Corrosión uniforme: el ataque se extiende en forma homogénea sobre toda la superficie, la
penetración media es igual en todos los puntos.

• Corrosión localizada: el ataque se localiza en sectores.


o Corrosión en placas: Incluye los casos intermedios entre corrosión uniforme y corrosión
localizada. El ataque se extiende más en algunas zonas, pero se presenta aún como un
ataque general.

o Corrosión por picado: Durante el picado, el ataque se localiza en puntos aislados de


superficies metálicas pasivas, propagándose hacia el interior del metal en forma de
canales cilíndricos. Este tipo de ataque, así como el intergranular y el fisurante, son las
formas más peligrosas bajo las cuales se puede presentar la corrosión.

o Corrosión intergranular: Se presenta como una franja estrecha de ataque que se propaga a
lo largo de los límites de grano.

o Corrosión fisurante: Se conoce como corrosión bajo tensiones. Se presenta cuando un


metal está sometido simultáneamente a la acción de un medio corrosivo y de tensiones
mecánicas de tracción. Se forman fisuras que pueden ser intergranulares o transgranulares
y que se propagan hacia el interior del metal, se puede llegar hasta la fractura del metal.
La velocidad de propagación oscila en general entre 1 y 10 mm/hora.
CLASIFICACIÓN DE LA CORROSIÓN SEGÚN EL MEDIO
• Corrosión Química: el metal reacciona con un medio no iónico, no se generan corrientes
eléctricas.

Ejemplos: oxidación del metal en presencia de aire a altas temperaturas.

• Corrosión Electroquímica: el metal reacciona con un medio iónico, se generan corrientes


eléctricas debido al flujo de iones a través de un electrolito.

Ejemplos: oxidación del metal en contacto con la atmósfera, con agua de mar, en suelos húmedos,
etc. La corrosión que experimenta la barra de acero que está adentro del hormigón es de tipo
electroquímica.

EXPRESIONES PARA DETERMINAR LA RATA DE CORROSIÓN

Las cinéticas de los sistemas en corrosión son muy complejas y no están comprendidas
totalmente. Sin embargo, examinaremos algunos de los aspectos básicos de la cinética de la
corrosión. La cantidad de metal uniformemente corroído de un ánodo o electrodepositado sobre
un cátodo, en una disolución acuosa durante un periodo de tiempo, se puede determinar usando
la ecuación de Faraday, que establece:
w=ItM/nF

donde w = peso del metal (g), corroído o electrodepositado en una solución acuosa en un tiempo
t (segundos), I = flujo de corriente (A), M = masa atómica del metal (g/mol), n = número de
electrones/átomo producido o consumido en el proceso y F es la constante de Faraday, 96500
C/mol o 96500 A·s/mol.
A veces la corrosión acuosa uniforme de un metal se expresa en términos de una densidad de
corriente, i, o intensidad de corriente de corrosión, que se suele dar en unidades A/cm2.
Sustituyendo I por i·A, la ecuación se convierte en:
w = i·A·t·M / n·F

donde i = densidad de corriente, A/cm2, y A = área en cm2, si el cm se usa de longitud.

Existen diversos procedimientos electroquímicos para medir el valor de la intensidad de


corriente. Si representamos las correlaciones del potencial E frente al logaritmo de la densidad de
corriente, para las reacciones que suceden en el ánodo y en el cátodo de forma aislada, tenemos
una representación de la cinética de ambas semirreacciones, hasta que ambas se encuentran en un
punto de voltaje Ecorr e Icorr.

El cambio en las densidades de corriente debe determinarse experimentalmente cuando no hay


corriente neta. Cada electrodo con su electrodo especifico tendrá un propio valor de i0.

Cuando el metal empieza a reaccionar, a corroerse, puesto que es un buen conductor eléctrico,
debe estar a un potencial constante. Este potencial es Ecorr. Así, cuando un metal comienza a
corroerse, el potencial de las áreas catódicas se hace cada vez más negativo hasta alcanzar
valores alrededor del Ecorr y el de las áreas anódicas más positivo hasta alcanzar el mismo Ecorr.

Así cuando un metal se corroe por el cortocircuito debido a la acción de celdas galvánicas
microscópicas, las reacciones netas de oxidación y reducción se producen sobre la superficie del
metal. Los potenciales de las regiones anódica y catódica locales no son mayores en el equilibrio;
lo que hacen es cambiar los potenciales para alcanzar un valor intermedio constante de Ecorr. El
desplazamiento de los potenciales de electrodo desde sus valores de equilibrio a un potencial
constante de algún valor intermedio y la creación de un flujo de corriente neta
llamada polarización.

La necesidad del análisis de las causas de la polarización es obvia. Cuanto mayor es la


polarización menor será Icorr y, por tanto, la masa que se corroe.
Podemos modelizar para la polarización catódica y anódica de la forma:
E = E0c - b log Icorr [Cátodo]
E = E0a + g log Icorr [Anodo]

pudiendo hallarse log Icorr del sistema anterior.


log Icorr = (E0c - E0a)/(b + g) (12.40)

La densidad de corriente de corrosión se puede medir por cualquier técnica electroquímica, por
lo cual, a partir de la resistencia de ruido, Rn, es posible determinar la densidad de corriente de
corrosión mediante la siguiente ecuación:
Icor = B/Rn

y con ello evaluar la velocidad de corrosión de la misma forma que se haría mediante la
resistencia de polarización, Rp, obtenida mediante métodos de corriente continua. La
determinación de la velocidad de corrosión (CR, Corrosion Rate) se realiza mediante la siguiente
expresión:
CR = icorr k EW/ ρ

donde: k: constante expresada en diferentes sistemas de unidades. ρ: es la densidad del metal o


aleación utilizado. I corr: es la densidad de corriente. EW: es el peso equivalente del metal o
aleación utilizado.

ORIGEN DE LAS CORRIENTES DURANTE LA CORROSIÓN

Cuando dos o más diferentes tipos de metal entran en contacto en presencia de un electrolito, se
forma una celda galvánica porque metales diferentes tienen diferentes potenciales de electrodo o
de reducción. El electrolito suministra el medio que hace posible la migración de iones por lo cual
los iones metálicos en disolución pueden moverse desde el ánodo al cátodo. Esto lleva a la
corrosión del metal anódico (el que tienen menor potencial de reducción) más rápidamente que de
otro modo; a la vez, la corrosión del metal catódico (el que tiene mayor potencial de reducción) se
retrasa hasta el punto de detenerse. La presencia de electrolitos y un camino conductor entre los
dos metales puede causar una corrosión en un metal que, de forma aislada, no se habría oxidado.

A temperatura ambiente la forma de corrosión más frecuente y más seria es de índole


electroquímica, este tipo de corrosión implica un transporte de electricidad a través de un
electrolito. En los procesos de corrosión electroquímica circulan, sobre el material expuesto a
corrosión, corrientes eléctricas. Se demostró que durante la corrosión se cumplen las leyes de
Faraday. Las causas más frecuentes de estas corrientes eléctricas son:
1. El contacto de dos materiales diferentes, tal como ocurre con el hierro en contacto con el
cobre, el aluminio en contacto con el cobre, el cobre en contacto con el zinc, etc. La
unión de dos partes de un mismo metal mediante un material de soldadura (Ej: Fe con
Sn-Fe).
2. Presencia de fases diferentes de una misma aleación. Ej: aceros inoxidables.
3. Presencia de óxidos conductores de electrones. Por ejemplo óxido de laminación en
chapas de Fe.
4. Diferentes grados de aireación de una pieza metálica.
5. Corrientes inducidas por circuitos eléctricos mal aislados. Tal es el caso de corrientes
vagabundas en estructuras metálicas enterradas.
6. Impurezas, tensiones en el metal, etc.