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El arte y la ciencia de la

conversación clínica: una entrevista


a Matthieu Villatte
Fabián Maero entrevista a Matthieu Villatte, psicólogo referente de la RFT, una de las
teorías clínicas más relevantes de los últimos años.

Por Fabián Maero


La entrevista de hoy es un poco más personal que de costumbre. Conocí a Matthieu Villatte
hace algunos años, cuando estaba dando mis primeros pasos en Terapia de Aceptación y
Compromiso (ACT), en una de las conferencias mundiales de la Asociación para la Ciencia
Contextual Conductual (ACBS, por las siglas en inglés). Junto con su esposa Jennifer
Villatte integraban el comité que revisaba las becas que la ACBS otorga a personas de
países en desarrollo, y yo era una de esas personas, de manera que ellos fueron los primeros
rostros que tuvo para mí la ACBS. Posteriormente he participado en varios talleres y cursos
organizados por él, y he llegado a apreciar mucho su particular forma de abordar la terapia.

Matt ha publicado varios libros y artículos (que pueden consultar con más detalle en su sitio
web), y recientemente, junto con Jennifer y Steven Hayes, ha publicado un libro llamado
Mastering the clinical conversation: Language as intervention, que se ha convertido
inmediatamente en uno de mis libros favoritos, y que fue el disparador de la entrevista de
hoy.

Es sin lugar a dudas un libro extraño, pero para explicar por qué, primero debemos dar un
pequeño rodeo. El aparato conceptual de ACT consiste, como el de todos los modelos de
psicoterapia, en un gran número de los denominados “términos de nivel medio”, es decir,
términos que si bien son útiles para ciertas aplicaciones, no son términos técnicos. Para dar
un ejemplo, el concepto de “pensamientos irracionales”, no se refiere a un término que
tenga precisión técnica (basta ver la modesta perplejidad que nos genera intentar definir
dónde termina un pensamiento y donde empieza el siguiente, por ejemplo), pero que sin
embargo resulta útil en la clínica de Terapia Cognitivo-Conductual (TCC). Los conceptos
principales de ACT son términos de nivel medio en este sentido: aceptación, defusión,
valores, mindfulness, etc.

Ahora bien, existen a la vez aparatos teóricos con términos de nivel bajo o básico, que son
términos técnicos de alta precisión pero que a veces pueden ser algo ingratos para la
enseñanza o la discusión; lo que pierden en claridad lo ganan en aplicación. El concepto de
“refuerzo negativo”, por ejempo, es un término de nivel bajo, que se puede usar en una
amplia variedad de situaciones.

Para decirlo con una analogía, cuando una receta dice “usar una taza de harina”, sería como
usar un término de nivel medio: es impreciso (varía mucho según el tamaño de la taza que
uno tenga a mano, por ejemplo), pero generalmente es útil para cocinar; cuando la receta
dice “120 gramos”, estaría utilizando un término de nivel bajo: extremadamente preciso,
pero algo difícil de aplicar sin adaptación previa (si uno carece de un medidor, digamos).

Los términos de nivel bajo que ACT adapta provienen de una teoría sobre el lenguaje y la
cognición llamada Teoría de Marco Relacional (RFT, por las siglas en inglés). Tanto ACT
como RFT pertenecen a una estrategia más general para abordar la psicología llamada
Ciencia Contextual Conductual (CBS, por las siglas en inglés), por lo cual comparten un
terreno conceptual común. Tradicionalmente, ACT se aplicó en las intervenciones clínicas
mientras que RFT se utilizó para las investigaciones básicas y aplicaciones sobre el
lenguaje pero en ámbitos fuera de la clínica (por razones de espacio no podemos
extendernos aquí sobre estos temas, pero el lector interesado puede visitar esta introducción
a RFT, o esta descripción de los términos de nivel medio.

Matthieu Villatte en un role play.

Y aquí viene lo interesante del libro que escribieron Matt y sus coautores: aplican los
principios de RFT directamente a la herramienta principal de la clínica: la conversación. En
el libro se ofrecen principios para guiar y mejorar la conversación clínica según los
principios de la Teoría de Marco Relacional, sin pasar por ACT, es decir, sin utilizar los
términos de nivel medio de ACT, con el curioso resultado de que si bien el libro tiene el
espíritu de un libro de ACT, carece de toda la conceptualización ACT. Es uno de los libros
más innovadores de los últimos años, a mi juicio, y aprovechamos su publicación para
invitar a Matt a mantener esta conversación que hoy les traemos, sobre su libro, ACT, RFT,
el vínculo entre ambas y el futuro de la ciencia contextual conductual.

– Hola Matt, gracias por acceder a la entrevista. ¿Podrías contarnos algo acerca de vos, tu
formación académica y en qué estás trabajando actualmente?

– ¡Hola Fabián! Es un placer hablar con vos. Soy PhD en psicología; completé mi
educación académica en Francia, en donde empecé a investigar y entrenarme en teoría de
marco relacional y en terapia de aceptación y compromiso. Luego, me uní al laboratorio de
Steven Hayes en Reno, Nevada, para una beca universitaria post doctoral. También trabajé
como profesor asistente en le Universidad de Luisiana durante un par de años, y ahora soy
científico investigador y entrenador clínico en el Evidence Based Practice Institute en
Seattle. Dedico una gran parte de mi tiempo actualmente a la diseminación de terapias
conductuales contextuales.

– El campo de la psicología en Francia es bien conocido por el peso de las tradiciones


psicodinámicas, pero no tanto por la influencia del análisis de la conducta. ¿Cómo llegaste
a la ciencia contextual conductual, RFT y ACT en ese contexto?

– Fui entrenado por uno de los pocos psicólogos conductuales en Francia, Esteve Freixa i
Baque, que es español, de hecho. Por casualidad estuve en una universidad en donde se
enseñaba análisis de la conducta y en la cual era posible realizar un doctorado con esa
orientación. Durante la primera parte de mi educación, fui entrenado como un conductista
skinneriano tradicional, y no fue hasta que comencé a trabajar en mi tesis que me interesé
en RFT.

Quería estudiar fallos en la teoría de la mente en esquizofrenia desde una perspectiva


conductual, y me encontré con los primeros trabajos de Louise McHugh e Yvonne Barnes-
Holmes en enmarcamiento deíctico (toma de perspectiva). Así es como descubrí RFT, y
decidí aplicar el trabajo de Louise e Yvonne a esquizofrenia y anhedonia social. Poco
tiempo después de descubrir RFT comencé mi entrenamiento clínico. Había oído acerca de
una aplicación clínica de RFT llamada ACT, y pensé que sería interesante indagar un poco
más. Junto a mi colega Jean-Louis Monestes, comencé a leer más sobre ACT, a asistir a
talleres en el Reino Unido, y a las conferencias internacionales de la ACBS. La ACBS es
una comunidad muy cálida y abierta, por lo cual fue fácil conectarme, y muy rápidamente
comenzamos colaboraciones con gente como Louise McHugh y Nic Hooper.

QUERÍA ESTUDIAR FALLOS EN LA TEORÍA DE LA MENTE EN


ESQUIZOFRENIA DESDE UNA PERSPECTIVA CONDUCTUAL

Como mencionaste, en Francia el campo de la psicoterapia está aún dominado por el


psicoanálisis, pero hay también una comunidad creciente de terapeutas cognitivo-
conductuales. ACT ha generado interés en ambas comunidades, de hecho, quizá porque es
un modelo conductual y humanista. ¡Podría decirse que tiene lo mejor de ambos mundos!

– Justamente, Francia y Argentina comparten el mismo trasfondo académico en psicología


–esto es, en ambos países la influencia del psicoanálisis ha sido enorme. ¿Dirías que esto ha
influenciado tu trabajo? ¿De qué manera?

– Para ser honesto, creo que inicialmente el psicoanálisis influenció mi trabajo como un
ejemplo de lo que no quería hacer. Hasta los últimos años de mi doctorado, rechacé el
psicoanálisis completamente. Lo que me interesaba era la utilización de prácticas basadas
en la evidencia que estuvieran bien conectadas a la investigación experimental. Además, los
psicoanalistas en Francia tendían a rechazar enérgicamente la TCC, por lo cual era difícil
tener una perspectiva matizada sobre el psicoanálisis. Básicamente tenías que elegir un
bando entre psicoanálisis y TCC.

Más recientemente, desde que me mudé a los Estados Unidos hace seis años, conocí
abordajes psicodinámicos que son más pragmáticos y abiertos que el psicoanálisis que
conocía en Francia. De hecho, me llevó un tiempo comprender por qué a mis colegas TCC
americanos no les molestaba tanto el psicoanálisis como a mí! Bueno, nunca habían visto a
un niño con autismo siendo tratado por un psicoanalista silencioso, o siendo envuelto en
sábanas mojadas, mientras que para mí se trataba de una experiencia muy frecuente y
perturbadora. (Nota del Traductor: se refiere a “le packing” una técnica controversial que
solía utilizarse en Francia para el tratamiento del autismo, véase este link ).
A TRAVÉS DE MI TRABAJO MÁS RECIENTE EN RFT EN LA CLÍNICA QUE
ME HE VUELTO MÁS INTERESADO EN ABORDAJES PSICODINÁMICOS

A medida que aprendía más sobre abordajes psicodinámicos, y me entrenaba en


psicoterapia funcional analítica en particular, comencé a ver el valor de las técnicas
terapéuticas que a menudo no se entrenan explícitamente en TCC, como conversaciones
menos directivas, escucha reflexiva, y un interés por la historia del paciente. Créase o no, es
de hecho a través de mi trabajo más reciente en RFT en la clínica que me he vuelto más
interesado en abordajes psicodinámicos, y hasta cierto punto, incluso en el psicoanálisis. En
particular, la forma en que RFT explica el simbolismo ayuda a anclar técnicas como
asociación libre o análisis de los sueños en principios conductuales sólidos. Ahora bien, no
estoy diciendo que usaría teorías freudianas en sí, pero creo que hay algo realmente
efectivo en la forma en que los terapeutas psicodinámicos ayudan a los pacientes a explorar
su propia experiencia y darle sentido a esa experiencia.

– Hablemos del libro que escribiste con Jennifer [Villatte] y Steven [Hayes]. Tengo que
confesar, para un nerd como yo, el libro es una joya, porque describen cómo se
desenvuelven los procesos centrales de RFT en el consultorio. ¿Por qué querías escribir ese
libro en particular?

– Gracias por decir eso! Nos tomó bastante tiempo terminar este libro, por lo cual es
realmente agradable que haya tenido una acogida tan positiva desde que se publicó. La idea
de este libro comenzó cuando Jennifer y yo nos conocimos en el 2009. Nuestros primeros
intercambios fueron acerca de los vínculos entre ACT y RFT, y ambos estábamos
entusiasmados por la posibilidad de anclar mejor ACT a los principios conductuales del
lenguaje y la cognición. En esa época era bastante frecuente escuchar en la comunidad
ACT “no es necesario RFT para hacer ACT”. No estábamos seguro de que conocer RFT
fuera necesario, pero creíamos que podía ser de ayuda. Pensábamos que lo que
necesitábamos era sentarnos y explorar lo que podíamos hacer con lo que habíamos
aprendido sobre RFT en las últimas décadas. Cuando se desarrolló ACT, RFT estaba dando
sus primero pasos, pero décadas después la investigación sobre RFT había crecido
significativamente, y creímos que quizá podríamos abordar sus aplicaciones clínicas de una
manera distinta.
De modo que originalmente la meta del libro fue mostrar cómo utilizar los principios RFT
para hacer psicoterapia, sin utilizar los términos de nivel medio de los modelos de
psicoterapia. Fue como volver a las raíces de la terapia conductual, pero incluyendo
principios del lenguaje y cognición. Dado que RFT es una teoría funcional del lenguaje,
pensamos que podría decirnos algo sobre cómo usar esta herramienta de manera efectiva.

– En una parte del libro escribieron: “Hemos hecho lo imposible para evitar escribir este
libro como un libro de ACT” (p.358), y de hecho el libro se siente como un pasaje directo
de RFT al trabajo clínico, pasando por alto los términos de ACT más familiares (como
defusión), casi por completo. ¿Por qué ésta era una meta importante para ustedes, cuál es el
beneficio de hacer eso?

– Como dije, originalmente el libro estaba más conectado a ACT de lo que terminó siendo.
Al principio, creí que podríamos hacer una especie de libro de ACT basado en RFT. Y en
cierto modo los lectores aún pueden verlo de esa manera. Pero a medida que soltamos los
términos ACT y empezamos a pensar más ampliamente acerca del trabajo clínico en
general, permitiéndonos explorar una amplia variedad de tradiciones clínicas, nos dimos
cuenta que muchas técnicas tenían sentido desde una perspectiva RFT, pero no estaban
incluidas en ACT, al menos no explícitamente.

Por supuesto, dado que ACT es un modelo muy flexible, probablemente puedas incluir casi
cualquier técnica que funcione. Pero si vemos lo que tradicionalmente se enfatiza en los
manuales y entrenamientos ACT, hay un montón de técnicas que son dejadas fuera, como
explorar la historia de un paciente para darle sentido a las acciones actuales, analizar las
razones de una conducta, o cambiar cogniciones. De nuevo, muchos terapeutas ACT
probablemente usan estas técnicas, pero generalmente no están explícitamente incluidas en
ACT. De manera que nuestra meta no fue alejarnos de ACT sino liberarnos del marco de
trabajo ACT para poder pensar tan amplia e inclusivamente como fuera posible. Queríamos
que los terapeutas utilizando terapia cognitiva, hipnosis, psicoanálisis, o terapias
humanistas pudieran reconocer su propio trabajo en nuestro abordaje. Queríamos
proporcionar un marco coherente e integrativo en el cual fuera posible utilizar técnicas de
cualquier modelo.
Creo que una gran ventaja de abordar el trabajo clínico desde la perspectiva de los
principios RFT es que las barreras entre los modelos tienden a caer. Como dije antes, me he
vuelto mucho más abierto desde que comencé a abordar el trabajo clínico desde la
perspectiva de RFT. En mis entrenamientos clínicos generalmente uso ejemplos de una
gran variedad de modelos de terapia para ilustrar los principios de RFT. Algunos tienen
mucho sentido conceptualmente hablando, si bien no tienen evidencia aún, así que ¿por qué
no explorarlos un poco más?

– ¿Qué crees que los terapeutas ACT podrían ganar en términos de fluidez clínica al
aprender principios de RFT? ¿Podrías darnos un ejemplo?

– Hay muchas áreas en las cuales los terapeutas ACT se verían beneficiados si aprendieran
RFT clínica. Por ejemplo, el capítulo seis de nuestro libro se refiere al self y está
estrechamente relacionado con el concepto de yo como contexto de ACT. El capítulo siete,
acerca de propósito y motivación está relacionado con los conceptos de valores y acciones
de ACT. En muchos sentidos, el capítulo cinco sobre activar y moldear cambio conductual
es acerca de defusión y aceptación. De manera que en cierto sentido nuestro libro
permanece bastante cercano al modelo ACT organizado en tres pilares (abierto, presente,
involucrado). También escribimos un capítulo completo sobre metáforas y otros sobre
ejercicios experienciales, que son dos áreas clave de ACT. Pero nuestro abordaje desde la
base del modelo proporciona algo distinto que los libros de ACT.

En primer lugar, desmantelamos conceptos como yo como contexto o valores en principios


más precisos que son aplicables en sesión. Entonces, lo que traemos es un nivel de
precisión que permite al terapeuta reconocer mejor las oportunidades para intervención, y
para utilizar los procesos correctos momento a momento dentro de una conversación fluida.
Quizá una de las contribuciones claves que hacemos con el libro es cómo utilizar diferentes
tipos de enmarcamiento para crear un contexto simbólico que sostenga el progreso del
paciente.

HAY MUCHAS ÁREAS EN LAS CUALES LOS TERAPEUTAS ACT SE VERÍAN


BENEFICIADOS SI APRENDIERAN RFT CLÍNICA
De hecho, no somos los primeros en pensar en eso. Carmen Luciano e Yvonne Barnes-
Holmes y sus estudiantes llevaron a cabo un par de estudios en los cuales testearon distintos
tipos de enmarcamiento y su impacto en resultados clínicos. La meta no es analizar cada
fragmento de enmarcamiento incluido en nuestro lenguaje. Eso sería imposible y
ciertamente poco práctico. Lo que proponemos, en cambio, es considerar los tipos
principales de enmarcamiento que pueden alterar el contexto simbólido de manera
significativa, y por tanto, cambiar la respuesta del paciente. Por ejemplo, ayudar a un
paciente a conectar sus acciones con propósitos significativos a través de enmarcamiento
jerárquico puede ser tan simple como preguntar, “¿llevar a cabo esta acción, acerca de qué
sería? ¿Por qué sería importante?” No es la topografía sino la función del lenguaje lo que
importa, y conocer RFT te ayuda a identificar y considerar acciones útiles en cada
momento de la conversación clínica.

Entonces, si un terapeuta ACT aprende RFT probablemente no deje de hacer nada de lo que
le gusta realizar en sesión, pero va a ganar en precisión en su lenguaje. Paradójicamente, he
encontrado que cuanto más aprendés sobre RFT, menos técnico se vuelve el lenguaje en
sesión. Creo que es porque se adquiere una comprensión más profunda de la función del
lenguaje, de manera que es posible utilizar cualquier tipo de símbolo para crear el contexto
adecuado. Algunas veces, por ejemplo, un silencio o un chiste tonto pueden ser
increíblemente poderosos.

– En el libro afirman que RFT puede enriquecer cualquier tipo de práctica clínica, sin
importar la orientación teórica del terapeuta ¿Cuál es tu experiencia trabajando con
terapeutas de orientaciones distintas que ACT?

Desde que empezamos a realizar entrenamientos clínicos en RFT, hemos entrenado cientos
de participantes que generalmente tienen formación en ACT. No es sorprendente porque
RFT es más bien conocido dentro de la comunidad ACT. Pero una parte significativa de
nuestros participantes viene de tradiciones distintas. Algunos vienen de otros abordajes de
tercera ola, como DBT y FAP [N.d.T.: siglas de Terapia Dialéctico Conductual y
Psicoterapia Analítico-Funcional, respectivamente], u otras terapias basadas en
mindfulness. Algunos tienen formación TCC tradicional. Algunos son terapeutas
psicodinámicos. Otros son hipnoterapeutas. También hemos entrenado terapeutas en varios
ámbitos y con distintos trabajos. En una ocasión entrené el staff completo de un hospital,
incluyendo enfermeras, psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales. El entrenamiento
fue el mismo para todos y funcionó porque hablamos de principios básicos que aplican a
cualquier situación y a cualquier estilo terapéutico.

RFT en la clínica no te dice cómo deberías hablar o sentarte en el consultorio. Te dice cómo
evaluar los efectos de tu intervención y cómo elegir lo que mejor funciona en una situación
determinada. Si sos un terapeuta hablador, podés tratar los mismos objetivos que un
terapeuta más silencioso. Las interacciones en el consultorio van a verse distintas, pero
funcionalmente podés obtener los mismos resultados. La naturaleza integrativa de RFT es
algo que los terapeutas pueden encontrar extremadamente atractivo. Creo que hay un
creciente interés en la posibilidad de movernos más allá de paquetes y modelos de terapia.
Los terapeutas quieren hacer lo que funciona mejor para sus pacientes, pero quieren tener la
flexibilidad y la libertad de hacer su trabajo con su propio estilo, y utilizar lo que los
pacientes prefieran. RFT te permite permanecer conectado con la ciencia y al mismo
tiempo ser natural y flexible.

– Con cierta frecuencia, los entrenadores ACT suelen brindar alguna variante de este
consejo: “en el consultorio, al hacer ACT, hablá menos, y hacé más”. Dado que el libro que
escribieron se enfoca exclusivamente en conversación, ¿qué te parece ese consejo?

– Es una excelente pregunta. En el entrenamiento tradicional en ACT, el trabajo


experiencial a menudo se presenta como opuesto al uso de lenguaje. Esto está basado en
estudios de laboratorio que muestran que el lenguaje puede crear fuertes insensibilidades a
elementos importantes del contexto. Pero las investigaciones que Hayes y sus colegas
hicieron sobre este tema en la década del 80 no fueron sobre el lenguaje en general. Fueron
sobre reglas e instrucciones. Y las reglas e instrucciones no son la única forma en la cual
usamos el lenguaje. Las reglas son descripciones de contingencias, que es lo que usamos al
hacer psicoeducación. Con el lenguaje, también podemos alentar a los pacientes a observar
dichas contingencias. Por ejemplo, cuando le pedimos a una paciente que observe cómo se
está sintiendo en ese momento, estamos usando lenguaje. Y ella también está usando el
lenguaje cuando describe cómo se está sintiendo. De manera que lenguaje y experiencia no
se oponen, pero usar descripciones de contingencias puede llevar a insensibilidad a esta
experiencia si las descripciones no se utilizan con cuidado.

RFT EN LA CLÍNICA NO TE DICE CÓMO DEBERÍAS HABLAR O SENTARTE


EN EL CONSULTORIO. TE DICE CÓMO EVALUAR LOS EFECTOS DE TU
INTERVENCIÓN Y CÓMO ELEGIR LO QUE MEJOR FUNCIONA EN UNA
SITUACIÓN DETERMINADA

Diría que RFT en la clínica te alienta no a hablar menos, sino a decir menos, y no
necesariamente a hacer más, sino a evocar más; esto es, a crear un contexto en el cual los
pacientes pueden hacer sus propias observaciones y sacar sus propias conclusiones. Es
importante entender que desde una perspectiva RFT, el lenguaje es mucho más amplio que
las palabras que decimos. Es acerca de relaciones simbólicas. Por esto, incluso cuando los
terapeutas ACT alientan a sus pacientes a hacer más, probablemente estén usando el
lenguaje. Por ejemplo, hacer un ejercicio como el de las esposas chinas está cargado de
simbolismo. Si no lo estuviera, hacer este ejercicio no tendría ningún impacto en las vidas
de los pacientes. No aprenderían nada poniendo los dedos en un tubo. Necesitan establecer
una conexión simbólica entre lo que pasa en el ejercicio y lo que hacen en una situación
más relevante clínicamente.

Nuestro libro es acerca de ser experiencial. Es acerca de usar el lenguaje experiencialmente.


Entonces, los terapeutas ACT no encontrarán una contradicción con su trabajo, creo, pero
podrían aprender cómo ser experienciales sin utilizar ejercicios, a través de conversaciones
naturales con sus pacientes. Y aprenderían como elegir, construir y ofrecer ejercicios
experienciales sin perturbar la relación terapéutica.

– ¿Cuáles creés que son los principales desafíos que la ciencia contextual-conductual y
ACT enfrentan hoy? ¿Qué querrías ver y qué odiarías que sucediera?

– La primera fase de desarrollo de ACT ha estado enfocada en la investigación y ha llevado


a más de un centenar de ECA [NdT: siglas de Ensayos Controlados Aleatorizados]. La
segunda fase ha estado más enfocada en diseminación. Hay libros de ACT acerca de todo y
entrenamientos ACT en todo el mundo. Por supuesto, la investigación no se detuvo durante
esta segunda fase; de hecho, la mayoría de los ECA fueron llevados a cabo durante esta
segunda fase. Pero me gustaría ver un mayor nivel de precisión en la investigación ACT.

Particularmente, y esto no creo que sea una sorpresa, me gustaría ver más de RFT en los
ECA de ACT. Me gustaría que los investigadores testearan intervenciones que estén más
directamente basadas en RFT clínica. Podemos llamarlo ACT si es necesario para las becas
o por otros motivos, pero testear ACT no es lo que más me interesa. Preferiría de hecho que
nos moviéramos hacia RFT clínica o CBS clínica en nuestra investigación clínica. De esta
manera podríamos incluir técnicas provenientes de distintos modelos, como CFT [N.d.T.:
Terapia Basada en la Compasión], DBT, hipnosis, FAP, y otras. Si ACT es una aplicación
clínica de CBS-RFT, entonces creo que es momento de volver a las raíces. ACT no está lo
suficientemente basada en RFT en este momento. Conceptualmente, de manera amplia está
basada en RFT, pero experimentalmente no tenemos muchos datos. Necesitamos más
investigación para desarrollar intervenciones clínicas desde lo básico. Hasta ahora, la
mayoría de las intervenciones ACT surgieron de la clínica y luego fueron testeadas en
ECA’s que no nos dicen realmente cómo estas intervenciones funcionan a nivel de
principios RFT. Algo está faltando entre los términos medios como defusión y valores y los
principios conductuales más básicos.

TESTEAR ACT NO ES LO QUE MÁS ME INTERESA

Si queremos ser consistentes con nuestra misión (estoy pensando en particular en el artículo
que escribieron Hayes y colaboradores en el 2012 en el Journal of Contextual Behavioral
Science, en el cual presentan la estrategia CBS [N.d.T.: se refiere a este artículo]), entonces
necesitamos llenar esta grieta. Realmente espero que los investigadores clínicos hagan más
investigación sobre RFT clínica en el futuro, para mejorar ACT, por supuesto, pero lo que
es más importante, para mejorar el trabajo clínico en general.

– ¿Hacia dónde estás yendo ahora? ¿Cuál es la siguiente dirección para tu trabajo?

– En este momento, estoy enfocado en hacer más visible nuestro trabajo sobre RFT en
clínica. Desarrollé un sitio web con mis coautores (languageasintervention.com), con un
montón de recursos gratuitos para aprender RFT en la clínica, que sigue los capítulos del
libro paso a paso. El año próximo voy a estar haciendo muchos entrenamientos en varios
países.

La publicación de nuestro libro fue un gran momento, y más contribuciones están surgiendo
de otros investigadores clínicos y entrenadores RFT. He comenzado algunos proyectos de
investigación para testear intervenciones basadas en RFT clínica con algunos colegas en
Estados Unidos y en Irlanda, por ejemplo. Pero la investigación en el área no es ni por
asomo suficiente; necesitamos involucrar más laboratorios. Voy a estar en la próxima
conferencia mundial de la ACBS, donde espero que podamos explorar nuevas formas de
desarrollar investigación clínica sobre RFT.