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AUTO SUPREMO N:707/2017-RA

FECHA AUTO:2017-09-11
TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA
SALA PENAL
AUTO SUPREMO Nº 707/2017-RA
Sucre, 11 de septiembre de 2017
Expediente : Potosí 33/2017
Parte Acusadora : Ministerio Público y otros
Parte Imputada : Pastor Ismael Molina Quintana y otros
Delitos : Prevaricato y otro

RESULTANDO

Por memoriales presentados el 7, 8 y 19 de junio de 2017, Freddy Gilberto Romay


Gonzales, de fs. 1200 a 1227, Pastor Ismael Molina Quintana, de fs. 1228 a 1238 vta. y
Wilfredo Ramos Quispe, de fs. 1258 a 1279, interponen recursos de casación impugnando
el Auto de Vista 17/17 de 17 de marzo de 2017, de fs. 1136 a 1152, pronunciado por la Sala
Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, dentro del proceso penal
seguido por el Ministerio Público, acusación particular de Luisa Choque Rosas, Aldo Iván
Condori Choque, apoderados Felipe Cupara Avilla, Constancia Mamani Santos de Luna,
Gregorio Yebara Callahuara, el Consejo de la Magistratura, la Alcaldía Municipal y el
Gobierno Autónomo Departamental contra los recurrentes, por la presunta comisión de los
delitos de Resoluciones Contrarias a la Constitución y la Leyes, y Prevaricato, previstos y
sancionados por los arts. 153 y 173 del Código Penal (CP), respectivamente.

I. ANTECEDENTES DEL PROCESO

De la revisión de los antecedentes remitidos en casación, se establece lo siguiente:

a) Por Sentencia 33/2016 de 14 de julio (fs. 692 a 752), el Tribunal Segundo de Sentencia
del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, declaró a Freddy Gilberto Romay
Gonzales, Pastor Ismael Molina Quintana y Wilfredo Ramos Quispe, autores y culpables de
la comisión del delito de Prevaricato, previsto y sancionado por el art. 173 del CP,
imponiendo la pena de cinco años de reclusión, absolviendo en lo demás, declarando
infundados y rechazados el Incidente de actividad procesal defectuosa por falta de certeza
en la acusación y la Excepción de falta de acción planteados por Pastor Ismael Molina
Quintana, como también la ampliación de la acusación pública por el delito de
Incumplimiento de Deberes y el Incidente de actividad procesal defectuosa solicitada por la
Alcaldía Municipal.

b) Contra la mencionada Sentencia, Pastor Ismael Molina Quintana (fs. 796 a 810 vta. y
1076 a 1079), Wilfredo Ramos Quispe (fs. 831 a 846 vta. y 1088 y vta.), Freddy Gilberto
Romay Gonzales (fs. 909 a 925 y 180 a 11084 vta.), el Ministerio Público (fs. 822 a 828 vta.
y adhesión fs. 998) y el Gobierno Autónomo Departamental de Potosí (fs. 938 a 939 y 1086
y vta.), interpusieron recursos de apelación restringida y memoriales de subsanación, que
fueron resueltos por Auto de Vista 17/17 de 17 de marzo de 2017, pronunciado por la Sala
Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, que declaró
improcedentes los recursos planteados; en consecuencia, confirmó la Sentencia apelada,
siendo rechazadas y complementadas las solicitudes de complementación y enmienda tanto
de la parte acusada como del acusador público, mediante resoluciones de 1, 2 y 6 de junio
de 2017 (fs. 1170, 1174 y 1181).

c) Por diligencias de 1, 2 y 9 de junio de 2017 (fs. 1171, 1153, y 1182), los recurrentes

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fueron notificados con las Resoluciones de alzada; y, el 7, 8 y 19 del mismo mes y año,
interpusieron los recursos de casación, que son objeto del presente análisis de
admisibilidad.

II. DE LOS MOTIVOS DE LOS RECURSOS DE CASACION

De los memoriales de los recursos de casación, se extraen los siguientes motivos:

II.1. Del recurso de Freddy Gilberto Romay Gonzales.

1) Después de hacer referencia a lo que formuló en su recurso de apelación restringida, en


la que habría señalado falta de fundamentación e inexistencia de la demostración objetiva
del elemento constitutivo del tipo penal, arguyendo que los jueces incurrieron en errónea
aplicación de la ley sustantiva penal, especialmente la prevista en el art. 173 del CP,
alegando que no existe el supuesto objetivo de haber emitido una resolución
manifiestamente contraria a las leyes, situación que emergió del subjetivo de los señores
jueces, además que está ligado a la defectuosa valoración de la prueba.

Asimismo, indica que el Auto de Vista, Resolución por la que se le acusa, considerada por
sus “detractores” como resolución manifiestamente contraria a las leyes, al haber sido
anulada a través de un recurso de casación hasta el auto de admisión de la demanda,
jurídicamente, todo lo obrado dejó de existir; es decir, no nació a la vida jurídica, por lo que
la mencionada resolución contraria a las leyes, no generó efectos ni consecuencia legal
alguna, menos adquirió la calidad de cosa juzgada, porque la nulidad genera efecto
extintivo.

Después de hacer referencia doctrinaria sobre “dominio y voluntad” “dolo directo”, el


elemento intelectual como el elemento volitivo del dolo, refiere que en el delito de
Prevaricato sólo admite el dolo directo, que se identifica con la intención o propósito, que en
su caso, no se mencionó siquiera el tipo de dolo que se aplicaría en su persona. Alega que
no tenía ningún interés en beneficiar a nadie con la emisión del Auto de Vista; y, que jamás
se acreditó el elemento subjetivo para que su conducta se constituya en delictiva.

Hace alusión al principio de tipicidad y posteriormente refiere que denunció errónea


aplicación de la ley sustantiva, porque durante el juicio no se demostró que dictó
resoluciones manifiestamente contrarias a la ley, por lo que el Tribunal de Sentencia incurrió
en aplicación errónea de la norma sustantiva.

Después de hacer referencia a varias partes de la Resolución impugnada, señala que el


fundamento del Tribunal de alzada, “resulta una verdadera burla” al derecho de toda
persona, a ser debidamente respondida en sus pretensiones, porque pidió que revisen una
cuestión de orden sustantivo y lo que hicieron es una colección de alegatos sobre la prueba
y sobre la fundamentación, menos sobre el objeto del recurso, por lo que el Auto de Vista
incurrió en el vicio vitio infra petita, que además afectó el principio de congruencia.

Invoca como precedente contradictorio, el Auto Supremo 123/2015-RRC de 24 de febrero,


refiriendo parte del mismo; y, que según el recurrente, es similar al caso de autos, por
cuanto el Tribunal de apelación no se circunscribió a los fundamentos de su recurso de
apelación restringida, no sólo respecto a este punto, sino en general.

Alega que la Resolución impugnada, contiene una transcripción a medias, sin referirse a los
verdaderos fundamentos de la apelación, realizaron una “conjetura jurídica basados en
hechos fácticos de la sentencia”, pero no ingresaron al fondo del recurso, que le dejó en
total indefensión al no pronunciarse sobre todos y cada uno de los motivos de su recurso de
apelación.

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Con relación a las contradicciones con los Autos Supremos citados en su recurso de
apelación, indica que ratifica los Autos Supremos 359 de 17 de julio de 2001, 236 de 27 de
junio de 2002, 241 de 1 de agosto de 2005, 43 de 27 de enero de 2007, 404 de 25 de julio
de 2001, 497 de 8 de octubre de 2001, 235 de 27 de junio de 2002, 448 de 17 de
septiembre de 2001, 54 de 26 de febrero de 2002 y 59 de 27 de enero de 2006.

2) Después de hacer referencia al motivo del recurso de apelación restringida en sentido de


que la Sentencia se basó en fundamentación insuficiente y contradictoria, describiendo a
continuación el contenido de la fundamentación de la Sentencia, cuestionando la ausencia
de fundamentación jurídica, descriptiva e intelectiva de la prueba, asevera que el Tribunal de
alzada, remitiéndole al punto 3 del Auto de Vista recurrida -que describe ampliamente-
señalado que dicha Resolución, señaló de manera “absolutamente lacónica” que al haberse
realizado una descripción de cada elemento de prueba incorporado a juicio se cumplió con
la valoración reclamada; que según el recurrente, resulta ininteligible, contradictoria,
incongruente y ofensiva, porque se trata de una plantilla mal elaborada que en nada
absuelve los fundamentos de su recurso y que le pone en estado de indefensión, porque no
analizaron sus reclamos respecto al análisis del tipo penal de prevaricato, tampoco verificó
“si el fallo de mérito” realizó alguna fundamentación sobre los hechos demostrados, menos
verificó si el fallo contenía una verdadera valoración individual e integral de las pruebas de
cargo y de descargo y tampoco realizó análisis si en la Sentencia se podía verificar la
exteriorización del razonamiento de los jueces sobre el ejercicio de subsunción del hecho al
tipo penal acusado. Indica que consiguientemente concurre un vitio infra petita, que importa
restricción a su derecho a la defensa y derecho de acceso a la justicia, que son vertientes
del debido proceso que le fue restringido.

Invoca como precedentes contradictorios, los Autos Supremos 359 de 17 de julio de 2001,
729 de 26 de diciembre de 2004, 287 de 11 de octubre de 2007, 396 de 25 de julio de 2001,
404 de 25 de julio de 2001, 287 de 29 de julio de 2002, 2 de 7 de enero de 2002 y 215 de 29
de mayo de 2002, indicando que los mismos identificaron tres tipos de fundamentación que
debe contener todo fallo.

Alega que el Tribunal de alzada, soslayó todos los defectos de sentencia dictada en su
contra, omitiendo exigir se haga mención expresa al valor asignado a cada prueba,
eludiendo analizar y absolver su recurso.

3) Alega que en su recurso de apelación restringida impugnó defectuosa valoración de la


prueba, en la que mencionó precedentes contradictorios que habría puesto a consideración
del Tribunal de alzada; y, después de hacer referencia al pronunciamiento del Tribunal de
alzada, indica que ésa instancia no refirió en particular al elemento de prueba, omitiendo
explicar el porqué del resultado al que arribó “el juez de mérito”, le pareció lógico o basado
en las reglas de la experiencia.

Indica que los Vocales, no prestaron la debida y suficiente atención de sus fundamentos, y
que se limitaron a manifestar que supuestamente existiría contradicciones en su
fundamentación, lo que no acepta. Invoca como precedentes contradictorios, los Autos
Supremos 14/2013-RRC de 6 de febrero, 241 de 1 de agosto de 2005, 131 de 31 de enero
de 2007, 85 de 31 de marzo de 2005, 214 de 28 de marzo de 2007, 91 de 28 de marzo de
2006, 151 de 2 de febrero de 2007, 384 de 26 de septiembre de 2005, 383 de 7 de agosto
de 2003 y 57 de 27 de enero de 2006.

Concluye señalando que el Tribunal de alzada, omitió realizar examen técnico de los jueces
de mérito sobre el sistema empleado para valorar la prueba.

En el otrosí 3 del memorial de su recurso de casación, señala una numerosa cantidad de

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Resoluciones alegando ser precedentes contradictorios, además de los ya citados.

II.2. Del recurso de Pastor Ismael Molina Quintana.

El recurrente hace referencia a antecedentes, entre las que refiere los motivos de
impugnación que planteó en su recurso de apelación restringida.

1) Después de hacer alusión al Auto Supremo 18/2014 de 24 de abril, refiere que el Tribunal
de alzada, en relación al primer motivo de su recurso, no estableció qué norma prohibía u
ordenaba que los integrantes de la Sala Civil de la que formó parte, pueda emitir el Auto de
Vista que revocó la Sentencia en el caso de Usucapión por lo que demostró la inexistencia
del requisito “dictar una resolución contraria al texto expreso de la ley”; y,
consiguientemente, existe arbitrariedad en el fallo, objeto del recurso de casación, al
haberse emitido una resolución contraria al mencionado Auto Supremo 18/2014 de 24 de
abril.

2) Indica que el Tribunal de alzada al resolver el motivo de apelación, consistente en


sentencia basada en valoración defectuosa de la prueba, lo hizo “en cinco renglones”,
alegando que no explicó de forma alguna cómo llegó a la conclusión de que las pruebas se
corroboran y se complementan, cuestionando qué pruebas y qué elementos de prueba se
refiere, como el razonamiento de que el Tribunal de Sentencia sería racional; cuestiona en
qué se basó el Tribunal de apelación para llegar a esa conclusión, argumentando que
incurrió en incongruencia omisiva.

Haciendo referencia a los Autos Supremos 26/2014-RRC de 18 de febrero y 28/2014-RRC


de 18 de febrero, refiere que el Auto de Vista impugnado, es contrario a los mencionados
precedentes, porque carece de fundamentación y motivación, constituyendo in fallo infra
petita, porque no resolvió el cuestionamiento del segundo motivo de su recurso de apelación
restringida.

3) Argumenta que como tercer motivo de su recurso de apelación, denunció que la


Sentencia incurrió en insuficiente y contradictoria fundamentación; y, que el Tribunal de
apelación habría señalado que el cuestionamiento inherente a establecer elementos de
prueba para determinar la existencia de los elementos de prueba pertinentes que tengan
relación con los tipos penales acusados en esa faceta u operación valorativa de carácter
descriptivo, no es una exigencia cuyo cumplimiento implique una ausencia o insuficiencia de
fundamentación probatoria descriptiva; y, que al respecto, el recurrente, observa que es una
“ABERRACIÓN JURÍDICA PROCESAL” (sic) el concluir que la ausencia de descripción de
los elementos de prueba no implique ausencia o insuficiencia de fundamentación probatoria.
Alega que se violó su derecho de conocer a cabalidad en qué pruebas se basó el Tribunal
de sentencia para condenarlo, invocando como precedente contradictorio el AS 176/2013-
RRC de 24 de junio.

4) Señala que como cuarto motivo de su recurso de apelación restringida, denunció falta de
congruencia entre la acusación y la Sentencia, alegando que el Tribunal de alzada, no
resolvió el cuestionamiento esencial relativo a infracción a normas relativas a la coherencia
entre acusación y Sentencia, argumentando que se le condenó por un hecho donde no
existen los elementos objetivos del tipo penal de Prevaricato; y, menos se introdujo un solo
elemento que demuestre que la resolución judicial que emitió el imputado fuera contraria a
alguna norma civil o de otra índole; y menos, que la misma sea manifiestamente contraria a
la ley. Indica que consiguientemente, se infringió los arts. 115.II y 117.I de la Constitución
Política del Estado (CPE). Invoca como precedente contradictorio el Auto Supremo
“065/2013 RRC”. Posteriormente señala que el Tribunal de alzada, al no resolver este
motivo, incurrió en incongruencia omisiva, además de que contravino el art. 362 del CPP,

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argumentando también que le dejó en estado de indefensión, vulnerando su derecho al
debido proceso en su componente de resolución fundamentada.

II.3. Del recurso de Wilfredo Ramos Quispe.

1) El recurrente después de hacer referencia a derechos y garantías constitucionales, entre


las que alude al derecho al debido proceso; y, señalar parte de la Sentencia, alega que
denunció como vulneración a sus derechos consagrados en el art. 119.II “Constitucional” y
art. 5 del CPP, porque no supo exactamente “qué hechos concretos y su determinación
precisa y circunstanciada” (fs. 1262) se le acusó, de manera que no pudo ejercer su derecho
a la defensa, haciendo alusión al art. 8 del Pacto de San José de Costa Rica.

Mencionando parte de la Resolución ahora impugnada, indica que el Tribunal de apelación


no especificó qué personas hubieran planteado incidente de actividad procesal defectuosa,
porque su persona en ningún momento planteó este incidente; y, que por confusión de este
Tribunal de alzada, expresó que ya habría sido planteado este incidente en anterior
oportunidad, aspecto que no es cierto, por lo que esa resolución carece de la debida
motivación. Refiere que confundió un incidente interpuesto por otro de los coimputados para
no atender su petición y menos responderle en el fondo, por lo que hubo incongruencia
omisiva, haciendo alusión al Auto Supremo 411 de 20 de octubre de 2006.

Indica que otro de los agravios que expresó en su recurso de apelación restringida, fue el
error in iudicando en la Sentencia por falta de elementos constitutivos del tipo penal de
Prevaricato, que después de referir los argumentos que expuso; y, parte de la resolución del
Tribunal de alzada, señala que éste Tribunal, no respondió a los argumentos que esgrimió
en este agravio y que sólo le remitió al Auto de Vista que se pronunció respecto al defecto
de sentencia por errónea aplicación de la ley, indicando el recurrente que fue respondida a
otro coimputado, pese a que la “norma”, expresa que cada agravio debe ser respondido a
cada recurso planteado por cada uno de los acusados.

2) Señala que el Tribunal de alzada, manifestó que su persona incurrió en la comisión del
delito de Prevaricato, por no haber dado cumplimiento a los arts. 87, 88, 138 y 1492 del CC;
sin embargo, no llegó a explicar y determinar del porqué arribó a esa convicción de manera
motivada y debidamente fundamentada. Asimismo indica que el Tribunal de apelación
explicó que el delito de Prevaricato es un delito instantáneo y que no precisa resultado
alguno; y, que según el recurrente, este Tribunal hizo estas aseveraciones sin explicar de
manera razonada y fundamentada de porqué arribó a esa convicción. También señala que
la Resolución ahora impugnada, hace un esfuerzo de explicar lo que entiende por dolo, pero
que no llegó a determinar con qué actos y en qué momento el imputado hubiera
transgredido norma sustantiva o adjetiva civil para llegar a determinar que hubiera obrado
conforme los elementos del dolo y con qué medios de prueba fueron acreditados los
mismos.

3) En relación al motivo de apelación referido a la vulneración del principio de inocencia,


después de hacer referencia al art. 116.I de la CPE y la SC 1963/2013 de 4 de noviembre,
indica que el Tribunal de alzada, en lugar de mantener el actual sistema garantista, “vuelven
al sistema inquisitivo” (fs. 1269), al manifestar que el imputado, debe desvirtuar los
argumentos del acusador fiscal y particular. Posteriormente, después de hacer alusión a la
SC 5/2017 de 9 de marzo y a los arts. 116 de la CPE y 6 del CPP, señala el recurrente que
la carga de la prueba es de quién acusa.

4) Indica que en relación al agravio de que la Sentencia adolece de la debida motivación y


fundamentación, respecto a la valoración de la prueba, después de hacer alusión al art. 365
del CPP y la SCP 910/2014 de 14 de mayo y el Auto Supremo 80/2013 de 8 de abril, refiere
que el Tribunal de apelación manifestó de que el recurrente debió indicar qué prueba fue

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indebidamente valorada y que la Sala no puede atender este agravio porque significaría
revalorizar prueba; sin embargo, lo que denunció fue “la falta de prueba respecto del tipo
penal endilgado”, alegando que no existe prueba alguna que acredite los elementos
constitutivos del tipo penal, argumentando que al no haber sido respondido en la Resolución
impugnada los argumentos de su apelación, hubo vulneración al debido proceso en su
vertiente de motivación y fundamentación de las resoluciones. Asimismo refiere como
precedentes respecto a la insuficiencia o ausencia de fundamentación en la valoración de la
prueba, los Autos Supremos 282/2015-RRC-L de 8 de junio, 332/2012-RRC de 18 de
diciembre y 304/2012-RRC de 23 de noviembre, alegando que la contradicción radica en
sentido de que el Tribunal de alzada, no restableció el derecho, por la omisión de dar una
respuesta al agravio advertido en el recurso de apelación, concluyendo que tanto el Tribunal
de Sentencia como el tribunal de apelación vulneraron su derecho al debido proceso y a la
defensa.

5) Señala que respecto a la denuncia que realizó en cuanto al error in iudicando por
vulneración al derecho del debido proceso, en su vertiente motivación y fundamentación
respecto al elemento dolo, después de hacer referencia a un “AS S/N de 06 de septiembre
de 2010” (sic), lo referido por la Sala Penal Tercera de la Corte Suprema de Costa Rica y lo
señalado por el Auto de Vista ahora impugnado en sentido de que no fue posible atender
este agravio, porque significaría revalorización de la prueba, argumentando al respecto el
recurrente, que en dicha resolución, jamás hicieron análisis intelectivo del error alegado de
su parte y contrastarlo con el dolo, concluyendo que el Tribunal de alzada no respondió de
manera motivada y fundamentada respecto a este agravio.

6) Indica que respecto al agravio de falta de motivación y fundamentación de la Sentencia


que vulneró su derecho al debido proceso, haciendo referencia a los arts. 124 y 173 del
CPP, art. 115.II de la CPE, las “SSCC 0871/2010-R y 1365/2005-R”, al art. 13 del CP y un
Auto de Vista 30/2010 de 25 de junio, emitido por la Sala Penal Primera del Distrito Judicial
de Potosí, alegando que este precedente sería contradictorio al fallo apelado (se entiende la
Sentencia); y, que al respecto, el Tribunal de alzada, hizo una remisión al primer motivo en
el que indicó que el delito es instantáneo y que independientemente del resultado, se
cometió el delito de Prevaricato; que según el recurrente, no es argumento valedero para
que se suponga la concurrencia de los elementos constitutivos del tipo penal, por lo que
vulneró su derecho al debido proceso en su vertiente de motivación y fundamentación de las
resoluciones.

III. REQUISITOS QUE HACEN VIABLE LA ADMISIÓN DEL RECURSO DE CASACIÓN

El art. 180.II de la CPE, garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que
se constituye a su vez en una garantía judicial conforme lo determinan los arts. 8.2 inc. h) de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 14.5 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos; debiendo los sujetos procesales, a tiempo de interponer los
distintos recursos que la norma adjetiva prevé, observar las condiciones de tiempo y forma
establecidas por la ley conforme la disposición contenida en el art. 396 inc. 3) del CPP.

En este contexto, el art. 416 del CPP, establece que el recurso de casación procede para
impugnar Autos de Vista, dictados por los Tribunales Departamentales de Justicia, que sean
contrarios a otros precedentes pronunciados por las Salas Penales de estos Tribunales o del
Tribunal Supremo de Justicia; entendiéndose que existe contradicción cuando en una
situación de hecho similar, el sentido jurídico que se asigna al Auto de Vista impugnado no
coincida con el o los precedentes invocados, sea por haberse aplicado normas distintas o
una misma norma con diverso alcance; pues debe tenerse presente, que en el actual
régimen de recursos establecido por el Código de Procedimiento Penal, el recurso de
casación dada su función nomofiláctica, tiene como función que el Tribunal Supremo de
Justicia desarrolle la tarea de unificar la jurisprudencia, a fin de garantizar la aplicación

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correcta y uniforme de la ley penal, por razones de seguridad jurídica y respecto al derecho
a la igualdad, de forma que todo ciudadano tenga la certeza y seguridad que la norma
procesal y material será efectivamente aplicada por igual; además, esta labor se halla
reconocida por el art. 42 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ), que establece entre otras
atribuciones de las Salas especializadas de éste Tribunal, la de sentar y uniformar
jurisprudencia, resultando en el caso particular de la Sala Penal, que ante la interposición
del recurso de casación, les corresponde en base al derecho objetivo, establecer la
existencia o no de contradicción entre el fallo impugnado con los precedentes invocados.

Por otra parte, para la admisibilidad del recurso de casación es menester observar los
requisitos prescritos en los arts. 416 y 417 del citado cuerpo legal, cuales son:

i) Interposición del recurso de casación dentro de los cinco días siguientes a la notificación
con el Auto de Vista impugnado o en su caso con el Auto de Complementación, ante la Sala
que emitió la resolución impugnada.

ii) Invocación del precedente contradictorio a tiempo de la interposición del recurso de


apelación restringida, debiendo el recurrente señalar en términos claros y precisos la
contradicción existente entre el Auto de Vista impugnado y el precedente invocado; es decir,
este requisito constituye una carga procesal para el recurrente de efectuar la debida
fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución
judicial impugnada con otros precedentes consistentes en Autos Supremos emitidos por las
Salas Penales del Tribunal Supremo de Justicia o Autos de Vista pronunciados por los
Tribunales Departamentales de Justicia; los cuales deberán ser expuestos de forma clara y
precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las normas aplicadas con
sentidos jurídicos diversos; especificando en qué consisten los defectos del pronunciamiento
impugnado, las disposiciones inobservadas o erróneamente aplicadas, cuáles serían los
preceptos que debieran aplicarse y la solución pretendida.

Esto significa que, no basta la simple mención, invocación, trascripción del precedente, ni la
fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la
alegación; sino, la adecuación del recurso indefectiblemente a la normativa legal, para que a
partir de ello, este Tribunal de Justicia, pueda cumplir con su competencia (art. 419 del
CPP), sin que pueda considerarse a este medio de impugnación una nueva oportunidad de
revisión del fallo de mérito.

iii) Como única prueba admisible se acompañará copia del recurso de apelación restringida,
pues el precedente contradictorio deberá ser invocado a tiempo de su interposición; a
menos que la sentencia le fuera inicialmente favorable a la parte y por lo tanto aquella
resolución judicial no le genere agravio alguno, sino que éste surge en apelación cuando se
dictó el Auto de Vista; caso en el cual, el recurrente tiene la carga procesal de invocar el
precedente contradictorio en el momento de interponer el recurso de casación.

El precepto legal contenido en el citado art. 417 de la Ley Adjetiva Penal, concluye
señalando que el incumplimiento de dichos requisitos determinará la declaración de
inadmisibilidad del recurso.

Sin embargo, existen situaciones de flexibilización de los requisitos de admisibilidad del


recurso de casación que permite abrir excepcionalmente la competencia en aquellos casos
en los que se denuncie la existencia de graves y evidentes infracciones a los derechos de
las partes y que constituyan defectos absolutos no susceptibles de convalidación; posibilidad
que se justifica teniendo presente: a) Que el fin último del derecho es la justicia; b) La tarea
encomendada por ley al Tribunal Supremo referida precedentemente; c) La necesidad de
precautelar se observen las normas procesales que son de orden público y de cumplimiento
obligatorio que prevén no se cometan actos procesales defectuosos, teniendo en cuenta que

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conforme la disposición contenida en el art. 115.II de la CPE, el Estado garantiza entre
otros, los derechos al debido proceso y a la defensa; y, d) Las disposiciones relativas a la
nulidad de actos procesales previstas por el art. 17 de la LOJ.

Este entendimiento, no implica que el recurrente se limite en el recurso de casación a


formular una simple denuncia de actividad procesal defectuosa sin la debida
fundamentación; por el contrario, en este tipo de situaciones, la parte recurrente deberá
formular las denuncias vinculadas a la existencia de defectos absolutos, teniendo la
obligación de cumplir con las siguientes exigencias: a) proveer los antecedentes de hecho
generadores del recurso; b) precisar el derecho o garantía constitucional vulnerado o
restringido; c) detallar con precisión en qué consistente la restricción o disminución del
derecho o garantía; y, d) explicar el resultado dañoso emergente del defecto.

Cabe destacar que esta doctrina de flexibilización de los requisitos de admisibilidad y


permisibilidad de activar el recurso de casación ante la denuncia de defectos absolutos
adoptada por este Tribunal, ha sido ratificada por el Tribunal Constitucional en las
Sentencias Constitucionales 1112/2013 de 17 de Julio, 0128/2015-S1 de 26 de febrero y
0326/2015-S3 de 27 de marzo, entre otras, al señalar que guarda conformidad con los
valores de justicia e igualdad y el principio de eficacia de los derechos fundamentales, entre
ellos el acceso a la justicia y la justicia material, última que exige adoptar criterios que
permitan enmendar y reparar la afectación grave de derechos y garantías constitucionales
ocurridas en la tramitación de los procesos.

IV. ANÁLISIS SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE DICHOS REQUISITOS

En el caso de autos se advierte, que los recurrentes fueron notificados con las Resoluciones
de alzada el 1, 2 y 9 de junio de 2017, interponiendo sus recursos de casación el 7, 8 y 19
del mismo mes y año; es decir, dentro del plazo de los cinco días hábiles que les otorga la
ley, en cumplimiento del requisito temporal exigido por el art. 417 del CPP; habida cuenta,
que el 15 de junio fue declarado feriado nacional por la festividad de Corpus Christi, por lo
que corresponde verificar el cumplimiento de los demás requisitos de admisibilidad.

IV.1. Del recurso de Freddy Gilberto Romay Gonzales.

Respecto al primer motivo expuesto por el recurrente, referido a que en recurso de


apelación restringida denunció errónea aplicación de la ley sustantiva; y, que con el
fundamento del Tribunal de alzada, no habría sido debidamente respondida, porque pidió
que revisen una cuestión de orden sustantivo y lo que hicieron es una colección de alegatos
sobre la prueba y sobre la fundamentación, menos sobre el objeto del recurso, por lo que el
Auto de Vista incurrió en el vicio vitio infra petita, que además afectó el principio de
congruencia, habiendo invocado como precedente contradictorio, el Auto Supremo
123/2015-RRC de 24 de febrero, refiriendo parte de la misma; y, que según el recurrente, es
similar al caso de autos, por cuanto el Tribunal de apelación no se circunscribió a los
fundamentos de su recurso de apelación restringida, no sólo respecto a este punto, sino en
general, por cuanto el caso resuelto contenido en el Auto Supremo citado, evidencia que
resulta ser similar e idéntico al caso presente, ya que los Vocales no se circunscribieron a
los fundamentos de su recurso de apelación, no sólo con relación al motivo de apelación
descrito, sino en general en todo el análisis del recurso, conteniendo, el una transcripción “a
medias” de los recursos de apelación interpuestos por los tres condenados injustamente, no
obstante que cada uno de los condenados interpuso su recurso por cuerda separada y con
fundamentos probablemente parecidos, pero nunca iguales; sin embargo, el Tribunal de
apelación al resolver cada una de las apelaciones respecto de este primer motivo de
apelación de forma sesgada y sin referirse a los verdades fundamentos de la impugnación,
realizando una conjetura jurídica basados en los hechos fácticos de la Sentencia, pero
jamás ingresaron al fondo del recurso, explicación que evidencia el cumplimiento de los

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requisitos previstos en los arts. 416 y 417 del Código adjetivo penal, resultando admisible.

Respecto a las contradicciones del Auto de Vista con los Autos Supremos citados en su
recurso de apelación, como el 359 de 17 de julio de 2001, 236 de 27 de junio de 2002, 241
de 1 de agosto de 2005, 43 de 27 de enero de 2007, 404 de 25 de julio de 2001, 497 de 8
de octubre de 2001, 235 de 27 de junio de 2002, 448 de 17 de septiembre de 2001, 54 de
26 de febrero de 2002 y 59 de 27 de enero de 2006, al no haber realizado ninguno análisis
de contradicción en el recurso de casación, no serán objeto de análisis de fondo. Tampoco
se considerará en el fondo la denuncia genérica que efectúa el recurrente, con relación a la
falta de fundamentación respecto a los otros motivos de apelación restringida, por cuanto
omite explicar de qué modo el Auto de Vista incurrió en dicha falencia.

En relación al segundo motivo, respecto a que en su recurso de apelación restringida


observó que la Sentencia se basó en fundamentación insuficiente y contradictoria; y que la
Resolución ahora impugnada, señaló de manera “absolutamente lacónica” que al haberse
realizado una descripción de cada elemento de prueba incorporado a juicio se cumplió con
la valoración reclamada; que según el recurrente, resulta ininteligible, contradictoria,
incongruente y ofensiva; además, que le pone en estado de indefensión, porque no se
analizaron sus reclamos respecto al análisis del tipo penal de prevaricato, tampoco verificó
“si el fallo de mérito” realizó alguna fundamentación sobre los hechos demostrados, menos
verificó si el fallo contenía una verdadera valoración individual e integral de las pruebas de
cargo y de descargo y tampoco realizó análisis si en la Sentencia se podía verificar la
exteriorización del razonamiento de los jueces sobre el ejercicio de subsunción del hecho al
tipo penal acusado, cita como precedente contradictorio el Auto Supremo 729 de 26 de
diciembre de 2004, que establecería que existen tres tipos de fundamentación que debe
contener mínimamente un fallo o sentencia, resultando que en el caso de autos el Tribunal
de apelación omitió considerar que la Sentencia no contiene una adecuada descripción
probatoria, una fundamentación intelectiva y una fundamentación jurídica, soslayando los
defectos de dicha Resolución y exigir que en el fallo se haga mención expresa al valor
asignado a la prueba, habiendo acudido a muletillas discursivas y planillas para en definitiva
eludir la obligación de analizar y absolver su recurso, disquisición que también resulta
suficiente a efectos de ingresar al análisis de fondo de la presente problemática,
correspondiendo declarar su admisibilidad.

De los precedentes que invocó respecto a este agravio, se advierte que los Autos Supremos
359 de 17 de julio de 2001, 287 de 11 de octubre de 2007, 396 de 25 de julio de 2001, 404
de 25 de julio de 2001, 287 de 29 de julio de 2002, 2 de 7 de enero de 2002 y 215 de 29 de
mayo de 2002, no establecen doctrina legal aplicable, al haber declarado infundados los
recursos de casación que resolvieron, motivo por lo que no pueden ser objeto contraste.

En relación tercer motivo que refirió que en su recurso de apelación restringida impugnó
defectuosa valoración de la prueba, alegando que el Tribunal de alzada, no refirió en
particular al elemento de prueba, omitiendo explicar de porqué el resultado al que arribó “el
juez de mérito”, le pareció lógico o basado en las reglas de la experiencia, habiendo
invocado varios precedentes contradictorios, de los que solamente hizo referencia al Auto
Supremo 14/2013-RRC de 6 de febrero, en sentido de que en su doctrina legal aplicable
estableció que el Tribunal de alzada al resolver el recurso de apelación restringida, tiene el
deber, dentro de un juicio de legalidad, de ejercer el control de la valoración de la prueba
realizada por el Juez o Tribunal de Sentencia, a efecto de constatar si se ajusta a las reglas
de la sana crítica y contenga una debida fundamentación, motivo por el que la mencionada
resolución será objeto de contraste para el análisis de fondo, siendo admisible el motivo.

Toda vez, que los Autos Supremos 241 de 1 de agosto de 2005, 131 de 31 de enero de
2007, 85 de 31 de marzo de 2005, 214 de 28 de marzo de 2007, 91 de 28 de marzo de
2006, 151 de 2 de febrero de 2007, 384 de 26 de septiembre de 2005, 383 de 7 de agosto

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de 2003 y 57 de 27 de enero de 2006, solamente fueron citados y en el otrosí 3 del recurso
en análisis, se limitó a citar una numerosa cantidad de resoluciones, sin realizar un análisis
de contraste con los motivos planteados, sin acompañarlos de la debida explicación de la
supuesta contradicción sufrida, soslayando que no basta la simple mención, invocación,
trascripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del recurrente respecto a cómo
cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del recurso indefectiblemente a
la normativa legal, los mismos no serán considerados en el análisis de fondo.

IV.2. Del recurso de Pastor Ismael Molina Quintana.

En el primer motivo, el recurrente cuestiona que con relación al primer motivo de apelación,
el Tribunal de alzada, no estableció qué norma prohibía u ordenaba que los integrantes de la
Sala Civil de la que formó parte, pueda emitir el Auto de Vista que revocó la Sentencia en el
caso de Usucapión por lo que demostró la inexistencia del requisito “dictar una resolución
contraria al texto expreso de la ley”; y, consiguientemente, arbitrariedad en el fallo, objeto del
recurso de casación, al haberse emitido una resolución contraria al mencionado Auto
Supremo 18/2014 de 24 de abril; sin embargo, revisada la base de datos informática de este
Tribunal, se advierte que con los datos proporcionados dicha Resolución citada como
precedente no existe; en consecuencia, no es posible que en esta etapa se efectúa la labor
de unificación jurisprudencial, al no contar con un algún precedente con el que se pueda
confrontar el Auto de Vista recurrido, resultando inadmisible.

Seguidamente, como segundo motivo, se tiene que el recurrente argumenta que el segundo
motivo de apelación, referido al defecto de sentencia basada en valoración defectuosa de la
prueba, el Auto de Vista recurrido, lo resolvió en cinco reglones porque además sin explicar
de forma alguna cómo llegó a la conclusión de que las pruebas se corroboran y se
complementan, cuestionando a qué pruebas y a qué elementos de prueba se refiere, como
el razonamiento de que el Tribunal de Sentencia sería racional, habiendo incurrido en
incongruencia omisiva; lo que tilda de contrario al Auto Supremo 28/2014-RRC de 18 de
febrero, explicando que el Auto de Vista en relación al precedente citado, carece de
fundamentación y motivación, constituyendo un fallo infra petita, porque no resolvió el
cuestionamiento del segundo motivo de su recurso de apelación restringida, argumento que
al ser claro y preciso respecto a la supuesta ausencia de un pronunciamiento completo del
Auto de Vista, implica el cumplimiento mínimo de los requisitos de admisibilidad previsto en
los arts. 416 y 417 del CPP, correspondiendo admitirlo.

El Auto Supremo 26/2014 de 18 de febrero, no será considerado en el fondo pues carece de


doctrina legal alguna susceptible de confrontación, por cuanto declaró infundado el recurso
de casación que le dio lugar.

Respecto al tercer motivo, alude también al tercer motivo de apelación, en el que denunció
que la Sentencia incurrió en insuficiente y contradictoria fundamentación; y, que el Tribunal
de apelación habría señalado que el cuestionamiento inherente a establecer elementos de
prueba para determinar la existencia de los elementos de prueba pertinentes que tengan
relación con los tipos penales acusados en esa faceta u operación valorativa de carácter
descriptivo, no es una exigencia cuyo incumplimiento implique una ausencia o insuficiencia
de fundamentación probatoria descriptiva, lo que tacha de “ABERRACIÓN JURÍDICA
PROCESAL”, lo que aduce es contradictorio al Auto Supremo 176/2013-RRC de 24 de junio,
mismo que habría establecido que la labor de los Tribunales de apelación debe
necesariamente estar apartada de una nueva valoración de la prueba producida en juicio,
debiendo limitar su ámbito de decisión a que la revisión de la sentencia de grado posea
fundamentos suficientes (tanto descriptivos como intelectivos) sobre la valoración de la
prueba, su coherencia, orden, idoneidad a los principios de la sana crítica, motivación eficaz,
y que ofrezcan en consecuencia certidumbre sobre la decisión de condena o absolución
según el caso; alegando el recurrente que el mencionado precedente obligaba “a dicho

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Tribunal” a verificar si los argumentos y conclusiones de la Sentencia, reúnen los requisitos
para ser considerados lógicos, además que haciendo un análisis respecto a la valoración de
la prueba. Consiguientemente, respecto a este motivo, se advierte que el recurrente cumplió
con lo previsto en el art. 417 del CPP, por lo que se advierte el cumplimiento en la
invocación del precedente antes mencionado por cuanto el motivo en análisis deviene en
admisible.

En relación al cuarto motivo, el recurrente indica que en su similar de apelación restringida,


acusó falta de congruencia entre la acusación y la Sentencia, alegando que el Tribunal de
alzada, no resolvió el cuestionamiento esencial relativo a infracción a normas relativas a la
coherencia entre acusación y Sentencia, argumentando que se le condenó por un hecho
donde no existen los elementos objetivos del tipo penal de Prevaricato; y, menos se
introdujo un solo elemento que demuestre que la resolución judicial que emitió el imputado
fuera contraria a alguna norma civil o de otra índole; y menos, que la misma sea
manifiestamente contraria a la ley, invocando como precedente contradictorio el Auto
Supremo “065/2013 RRC”; sin embargo, se advierte que no se especifica la fecha de la
misma, el recurrente se limitó a transcribir parte de la mencionada Resolución, que al
respecto, en el acápite anterior de la presente Resolución se estableció que no basta la
simple mención, invocación, trascripción del precedente, ni la fundamentación subjetiva del
recurrente respecto a cómo cree que debió ser resuelta la alegación; sino, la adecuación del
recurso indefectiblemente a la normativa legal, por lo que se advierte que en el recurso de
casación, no señaló en términos claros y precisos la contradicción existente entre el Auto de
Vista impugnado y el precedente invocado, requisito que constituye una carga procesal para
el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes
contradictorios entre la resolución judicial impugnada con otros precedentes, que debió ser
expuesto de forma clara y precisa, en claro incumplimiento del art. 417 del CPP.

No obstante lo señalado, se advierte que la parte impugnante, además de precisar los


antecedentes de hechos generadores de la presunta lesión, explicar la forma en la que se
habría lesionado su derechos al debido proceso en su componente a una resolución
fundamentada, aclarando que se le dejó en estado de indefensión, resaltó que dicha omisión
de pronunciamiento provocó la convalidación de su condena por un hecho en el que no
existen los elementos objetivos del tipo penal de Prevaricato, lo cual resulta suficiente a
efectos de ingresar al fondo de la temática vía flexibilización.

IV.3. En relación al recurso de casación de Wilfredo Ramos Quispe.

En relación al primer motivo, el recurrente señala que denunció vulneración a sus derechos
consagrados en el art. 119.II “Constitucional” y art. 5 del CPP, porque no supo exactamente
“qué hechos concretos y su determinación precisa y circunstanciada” se le acusó, de
manera que no pudo ejercer su derecho a la defensa, haciendo alusión al art. 8 del Pacto de
San José de Costa Rica; y, después de hacer referencia a parte de la Resolución ahora
impugnada, indica que el Tribunal de apelación no especificó qué personas hubieran
planteado incidente de actividad procesal defectuosa, alegando que confundió un incidente
interpuesto por otro de los coimputados para no atender su petición y menos responderle en
el fondo, por lo que hubo incongruencia omisiva, haciendo alusión al Auto Supremo 411 de
20 de octubre de 2006, señalando que misma indicó que al no haberse pronunciado el
Tribunal Sentencia sobre todos los motivos en los que se fundaron el recurso de apelación
restringida deducido por el procesado, sin que del conjunto del Auto de Vista pueda inferirse
una respuesta fáctica a los mismos, hace evidente un vicio de incongruencia omisiva;
además que esta actividad se constituye en vicio absoluto que atenta contra al derecho a la
defensa y al debido proceso, debiendo la autoridad jurisdiccional dictar sus resoluciones
respondiendo efectivamente a las cuestiones planteadas por los recurrentes, cuya omisión
constituye un defecto de la resolución que no puede convalidarse, correspondiendo en
consecuencia dejar sin efecto el fallo recurrido de casación. También señaló que otro de los

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agravios que expresó en su recurso de apelación restringida, fue el error in iudicando en la
Sentencia por falta de elementos constitutivos del tipo penal de Prevaricato, alegando que el
Tribunal de alzada, no respondió a los argumentos que esgrimió en este agravio, indicando
el recurrente que fue respondida a otro coimputado, pese a que la “norma”, expresa que
cada agravio debe ser respondida a cada recurso planteado por cada uno de los acusados.
Consiguientemente, se advierte que al encontrarse señalada la controversia entre la
Resolución impugnada y el precedente invocado por el recurrente, corresponde declararse
la admisibilidad del presente motivo, con el objeto de que este Tribunal, en ejercicio de la
competencia que la ley le reconoce, ingrese a conocer el fondo del asunto y determine si
existe o no contradicción.

Respecto al segundo motivo, señala que el Tribunal de apelación manifestó que su persona
incurrió en la comisión del delito de Prevaricato, pero que no llegó a explicar y determinar
del porqué arribó a esa convicción de manera motivada y debidamente fundamentada;
además que no llegó a determinar con qué actos y en qué momento el imputado hubiera
transgredido norma sustantiva o adjetiva civil para llegar a determinar que hubiera obrado
conforme a los elementos del dolo. Sin embargo, respecto a este motivo, se observa que el
recurrente, no llegó a invocar precedente contradictorio alguno en contra de la Resolución
del Tribunal de alzada; toda vez, que con anterioridad a la observación que realiza al Auto
de Vista ahora impugnado, sólo se limitó a transcribir parte de una Sentencia (380/2009),
que conforme se advierte de fs. 836 a 837 vta., lo hizo a momento de interponer su recurso
de apelación restringida, identificándola como precedente contradictorio ante esa instancia,
pero que en el recurso de apelación, si bien vuelve a copiar la misma, con anterioridad a la
observación que hace a la Resolución impugnada; sin embargo, no estableció contradicción
respecto al Auto de Vista recurrido; toda vez, que no señaló en términos claros y precisos la
contradicción existente entre la Resolución recurrida y el precedente que correspondiere,
requisito que constituye una carga procesal para el recurrente de efectuar la debida
fundamentación sobre la existencia de precedentes contradictorios entre la resolución
judicial impugnada con otros precedentes previstos en el art. 416 del CPP, los que debió ser
expuestos de forma clara y precisa, a partir de la comparación de hechos similares y de las
normas aplicadas con sentidos jurídicos diversos; consiguientemente, el recurrente, no
cumplió con lo previsto en los arts. 416 y 417 del CPP, deviniendo este motivo en
inadmisible.

En relación al tercer motivo, el recurrente indicó que respecto al motivo de su recurso de


apelación referido a la vulneración del principio de inocencia, el Tribunal de alzada, en lugar
de mantener el actual sistema garantista, “vuelven al sistema inquisitivo”, al manifestar que
el imputado, debe desvirtuar los argumentos del acusador fiscal y particular, haciendo
alusión a las Sentencias Constitucionales 1963/2013 de 4 de noviembre y 5/2017 de 9 de
marzo; al respecto, el art. 416 del CPP, no considera precedentes contradictorios las
resoluciones emanadas en la jurisdicción constitucional, por lo que las mencionadas
Sentencias Constitucionales, no pueden ser objeto de análisis de fondo; consiguientemente,
respecto a este motivo, el recurrente no cumplió con los requisitos exigidos en los arts. 416 y
417 del CPP, deviniendo este motivo en inadmisible.
Respecto al cuarto motivo, refiere que en relación al agravio de que la Sentencia adolece de
la debida motivación y fundamentación, el Tribunal de apelación manifestó de que el
recurrente debió indicar qué prueba fue indebidamente valorada y que la Sala no puede
atender este agravio porque significaría revalorizar prueba, indicando el recurrente al
respecto, que lo que denunció fue “la falta de prueba respecto del tipo penal endilgado” (sic),
por lo que el Tribunal de alzada, al no haber sido respondido en la Resolución impugnada
los argumentos de su apelación, hubo vulneración al debido proceso en su vertiente de
motivación y fundamentación de las resoluciones, habiendo hecho alusión a la SCP
910/2014 de 14 de mayo y el Auto Supremo 80/2013 de 8 de abril; sin embargo, el art. 416
del CPP, no considera precedentes contradictorios las resoluciones emanadas en la
jurisdicción constitucional, por lo que la mencionada Sentencia Constitucional Plurinacional,

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no puede ser objeto de análisis de fondo; y por otra parte, respecto al Auto Supremo
80/2013 de 8 de abril, se observa que el recurrente, no estableció con claridad la
contradicción que existe respecto a la Resolución impugnada, por lo que tampoco puede ser
objeto en el análisis de fondo.
También se advierte que en el recurso de casación, refirió como precedentes, respecto a la
insuficiencia o ausencia de fundamentación en la valoración de la prueba, a los Autos
Supremos 282/2015-RRC-L de 8 de junio, 332/2012-RRC de 18 de diciembre y 304/2012-
RRC de 23 de noviembre, alegando que la contradicción radica en sentido de que el
Tribunal de alzada, no restableció el derecho, por la omisión de dar una respuesta al agravio
advertido en el recurso de apelación; sin embargo, sólo hizo referencia a lo que señala el
Auto Supremo 282/2015-RRC-L de 8 de junio, en sentido de que todo Juez o Tribunal de
Sentencia, al momento de emitir la sentencia, debe dar estricto cumplimiento a las
disposiciones contenidas en los arts. 173 y 359 del CPP, procediendo inicialmente a
describir cada uno de los elementos de prueba que fueron introducidos a juicio
(fundamentación descriptiva), para posteriormente asignarle un determinado valor probatorio
a cada uno de estos elementos, dentro de los marcos establecidos por las reglas de la sana
crítica, relacionado siempre con el art. 124 del citado cuerpo normativo; es decir,
argumentando las razones por las cuales decidió otorgarle determinado valor
(fundamentación intelectiva), recordando que ambos niveles de fundamentación son
elementos integrantes del debido proceso; consiguientemente, encontrándose
aceptablemente determinada la controversia sólo respecto a este agravio, por lo que se
debe ingresar al análisis de fondo del motivo en análisis.
En relación al quinto motivo, el recurrente señaló respecto a la denuncia que realizó en
cuanto al error in iudicando por vulneración al derecho del debido proceso, que en la
Resolución impugnada no hicieron análisis intelectivo del error alegado de su parte y
contrastarlo con el dolo, concluyendo que el Tribunal de alzada no respondió de manera
motivada y fundamentada respecto a este agravio; habiendo hecho alusión a una
Resolución que no identificó su número, habiéndose limitado sólo a mencionar su fecha;
consiguientemente, al no existir el precedente contradictorio debidamente identificado para
el análisis correspondiente, hace inviable su análisis de fondo, advirtiéndose por tanto que el
recurrente no cumplió con lo previsto en el art. 416 del CPP, al no haber señalado el
precedente contradictorio con precisión y claridad, deviniendo en inadmisible.

Respecto al sexto motivo, señaló que respecto al agravio de falta de motivación y


fundamentación de la sentencia que vulneró su derecho al debido proceso, en el que
hicieron referencia a las “SSCC 0871/2010-R y 1365/2005-R” (sic), al art. 13 del CP y un
Auto de Vista 30/2010 de 25 de junio, emitido por la Sala Penal Primera del Distrito Judicial
de Potosí; al respecto, el Tribunal de alzada, hizo una remisión al primer motivo en el que
indicó que el delito es instantáneo y que independientemente del resultado, se cometió el
delito de Prevaricato; que según el recurrente, no es argumento valedero para que se
suponga la concurrencia de los elementos constitutivos del tipo penal, por lo que vulneró su
derecho al debido proceso en su vertiente de motivación y fundamentación de las
resoluciones; sin embargo, respecto al mencionado Auto de Vista 30/2010 de 25 de junio, se
advierte que el recurrente invocó la misma para impugnar la Sentencia ante el Tribunal de
alzada; toda vez, que resulta ser una copia del recurso de apelación restringida cursante
concretamente de la parte que se encuentra de fs. 845 vta. a 846, y que es corroborada esta
situación, porque en el inmediato subtítulo “APLICACIÓN QUE SE PRETENDE”, solicita
“REVOCAR LA SENTENCIA CONDENATORIA y sin necesidad de reenvió alguno…” (sic);
además de indicar que sea en los términos previstos por el art. 363, sin especificar el cuerpo
de disposiciones legales, error idéntico existente en su recurso de apelación, en fs. 846; a
ello, se advierte, que recién en el siguiente subtítulo, hace referencia a la Resolución del
Tribunal de alzada; resultando que no realizó la contradicción existente entre el Auto de
Vista impugnado y la mencionada Resolución, requisito que constituye una carga procesal
para el recurrente de efectuar la debida fundamentación sobre la existencia de precedentes
contradictorios entre la Resolución de alzada, ahora impugnada, con otros precedentes.

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No obstante lo señalado, se advierte que el recurrente además de concretar los
antecedentes de hecho generadores de la presunta lesión de derechos, identificando la
lesión de su derecho al debido proceso en su vertiente de motivación y fundamentación de
las resoluciones, explica que el argumento del Tribunal de apelación en el que para
responderle le remitió a la resolución de otro motivo, no es argumento válido para que se
suponga la concurrencia de los elementos constitutivos del tipo penal endilgado, exposición
que resulta clara y suficiente para el análisis de fondo vía excepcional, resultando admisible.

Por último, también se observa que las citas de Sentencias Constitucionales mencionadas,
fueron parte de su argumento en el recurso de apelación restringida, conforme se advierte
de fs. 844 vta.; y, a los fines del recurso de casación, se precisa que el art. 416 del CPP, no
considera precedentes contradictorios las resoluciones emanadas en la jurisdicción
constitucional, por lo que las mencionadas Sentencias Constitucionales no pueden ser
objeto de análisis.

POR TANTO

La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida en el art. 418 del
CPP, declara ADMISIBLES los recursos de casación interpuestos por: Freddy Gilberto
Romay Gonzales de fs. 1200 a 1227; Pastor Ismael Molina Quintana de fs. 1228 a 1238 vta.,
únicamente para el análisis de fondo de los motivos segundo, tercero y cuarto en los
términos señalados; y, Wilfredo Ramos Quispe de fs. 1258 a 1279, únicamente para el
análisis de fondo de los motivos primero, cuarto y sexto. Asimismo, en cumplimiento del
mencionado artículo en su segundo párrafo, dispone que por Secretaria de Sala se haga
conocer a las Salas Penales de los Tribunales Departamentales de Justicia del Estado
Plurinacional, mediante fotocopias legalizadas, el Auto de Vista impugnado y el presente
Auto Supremo.
Regístrese, hágase saber y cúmplase.

Firmado

Magistrada Presidenta Dra. Norka N. Mercado Guzmán


Magistrada Dra. Maritza Suntura Juaniquina
Secretario de Sala Dr. Cristhian G. Miranda Dávalos

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