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Me pareció una lástima dejar una buena cena de jamón tirada sobre la paja. armando un verdadero escándalo. yo estaba tratando de tumbar la puerta del cerdito. todo este asunto del lobo feroz es un invento. Cené otra vez. Nadie contestó. Y en todo el tiempo. Y todavía no había conseguido esa taza de azúcar para lo torta de cumpleaños de mi querida abuelita. como dicen. Por eso hice lo único que podía hacerse. Nadie conoce la verdadera historia. Por eso llamé: -Cerdito. Lobo! ¡No me molestes más! ¡Vaya falta de modales! Probablemente tenía un saco lleno de azúcar. pero lancé tremendo estornudo. LOBO Según se la contaron a Jon Scieszka Seguro que todos conocen el cuento de Los tres cerditos. Pero. estaba el primer cerdito. estornudando. ¿está usted ahí? Me contestó a los gritos: -Vete lobo. pero no mucho. Pueden llamarme Sil. Había construido su casa de ladrillos. Llamé: -Señor Cerdo. Sentí que iba a estornudar. la gente pensaría que ustedes son feroces. LA VERDADERA HISTORIA DE LOS TRES CERDITOS! Por S. Yo no quería meterme en la casa de alguien así como así. Si las hamburguesas con queso fueran tiernas. No necesito recordarles que la comida se echa a perder si se la deja al aire libre. Y ni siquiera quería darme una tacita para la torta de mi querida abuelita. Lobo. La verdadera historia es la de un estornudo y una taza de azúcar. Y traté de taparme la boca. No puedes entrar. ¡Qué cerdo! Estaba a punto de regresar a casa y quizás hacer una tarjeta de cumpleaños en vez de una torta. Y estornudé una vez más. pero es todo un invento. Me sentí un poco mejor. O al menos creen que lo conocen.¿Acaso ustedes no se hubieran comido otra hamburguesa con queso? Me empecé a sentir horriblemente lleno. ovejas y cerdos. también. Había estado en la casa todo el tiempo. Resultó ser el hermano del primer y segundo cerdito. tan pronto como toqué a la puerta. Pero tal vez tú puedas prestarme una taza de azúcar. se derrumbó. Estaba a punto de regresar a mi casa sin la taza de azúcar para la torta de cumpleaños de mi querida abuelita. Soplé. ¿Se imaginan? ¿Quién con dos dedos de frente construiría una casa de paja? Desde luego. Y resoplé. no es mi culpa que los lobos coman animalitos tiernos. tales como conejitos. A lo mejor. Pero les voy a contar un secreto. Entonces me empezó a picar la nariz. pero la casa de este individuo también se vino abajo como la de su hermano. ¿Y saben lo qué pasó? La dichosa casa de paja se vino abajo. Me estoy afeitando el hocico. Me quedé sin azúcar. bien muertecito. Tenía un resfriado terrible. Pero estaba mejor del resfriado. De manera que se les ocurrió todo eso de "Soplidos y resoplidos y te tumbo tu casa. Pero cuando alguien habla así de mi querida abuelita. pierdo un poquito la cabeza. Los periodistas se enteraron de los dos cerditos que había cenado. yo estaba preparando una torta de cumpleaños para mi querida abuelita. seguí soplando. De manera que me dirigí a la siguiente casa. es historia. allí estaba el segundo cerdito -bien muertecito. Entonces el tercer cerdito gritó: -¡Y que tu querida abuelita se siente en un alfiler! Normalmente soy un tipo muy tranquilo. Y resoplé. el problema es lo que comemos. Soplé. Por supuesto. . ¿está usted ahí? ¿Y saben lo que me contestó este puerquito grosero? -¡Fuera de aquí. Pensaron que la historia de un pobre enfermo que iba a pedir una taza de azúcar no era muy interesante. en medio del montón de paja. no era demasiado listo. resulta que este vecino era un cerdito. Yo soy el lobo Silvestre B. Nadie contestó. Toqué en la casa de ladrillos. De manera que me dirigí a la casa del siguiente vecino. Palabra de lobo. Y no lo van a creer. como les decía. Cuando el polvo se disipó. cuando sentí nuevamente mi resfriado. Cerdito. Y bueno. Me hicieron trampa. señor Cerdo. La verdadera historia. señor Cerdo. cuando llegó la policía. Y resoplé. ESTA ES LA VERDADERA HISTORIA. Había construido toda su casa de paja. Soplé. Piensen lo que harían ustedes si encontraron una hamburguesa con queso. Hace mucho. No sé cómo empezó todo este asunto del lobo feroz. que digamos. Y además. El resto. Pues bien. Apenas había puesto mi mano en el picaporte de la puerta cuando sentí que venía otro estornudo. Era un poco más inteligente. Eso es todo." Y me convirtieron en el lobo feroz. Así es como somos. De manera que caminé hasta la casa de mi vecino para pedirle una taza de azúcar. en el tiempo de "Había una vez". Debe haber sido el genio de la familia. ¿estás en casa? Nadie respondió. Y allí. Pero todavía me faltaba mi taza de azúcar. Este vecino era el hermano del primer cerdito. Toqué el timbre en la casa de madera. Había construido su casa con palos de madera. resoplando. Llamé¨-Señor Cerdo. porque nadie ha escuchado mi versión del cuento. Por eso me lo comí.

No me importó. el jurado se rió. Decidí volver a casa. Corrí desesperadamente hacia la primera. En el juicio. LA VERDADERA HISTORIA DE LOS TRES CERDITOS Me llamo Sean O'Connor. y oí comentarios sobre mis enormes colmillos y sobre la imposibilidad de que un lobo pudiera ser vegetariano. Aquel verano. Esa tarde. Cuando acabe la condena. porque estaba levantada con ramas de árbol. nadie quiso nunca creer mi versión de los hechos. la casa se vino abajo y el cerdito corrió a la casa de su hermano. No me abrieron. Me comunicaron que los cerditos habían puesto una denuncia por derribar sus casas e intentar comérmelos. acusado de intento de asesinato de tres lechoncitos. Ahora estoy enfermo y encerrado. Corrí desesperadamente hacia la primera. Aquel verano. Había comprado un gran terreno con todos mis ahorros y. Creo que su aspecto tierno y rosado ayudó mucho. y oí comentarios sobre mis enormes colmillos y sobre la imposibilidad de que un lobo pudiera ser vegetariano. Eran mi comida preferida desde que. el cielo se oscureció amenazando tormenta. tres cerditos construyeron sus pequeñas casas dentro de mis terrenos. nadie quiso nunca creer mi versión de los hechos. Para entonces. pues sabía que tendría a quien acudir cuando necesitara compañía. supongo. desperté ya en el hospital penitenciario. injustamente. pero fue inútil. cultivar mis hortalizas. Decidí volver a casa. Soy un lobo irlandés. Todo empezó una tarde de invierno en que yo paseaba por los bosques de Asturias recogiendo setas y tubérculos para la cena. en Madrid. Antes de poder auxiliarlo. vivía como siempre había soñado. por fin. Y digo injustamente. era yo el que huía del tornado. No me importó. Ahora estoy enfermo y encerrado. cultivar mis hortalizas. Y digo injustamente. así como sobre mi aspecto peludo y oscuro y mis extrañas ropas. recoger bayas silvestres y mantener limpio y cuidado el bosque. Me comunicaron que los cerditos habían puesto una denuncia por derribar sus casas e intentar comérmelos. por alguna extraña razón. cuando observé que un violento tornado se acercaba peligrosamente hacia las casas de los tres cerditos. Llamé desesperadamente a la puerta. pero fue inútil. En el juicio. Todo empezó una tarde de invierno en que yo paseaba por los bosques de Asturias recogiendo setas y tubérculos para la cena. así como sobre mi aspecto peludo y oscuro y mis extrañas ropas. Cuando el tornado pasó. Yo me dirigí raudo hacia ésta para intentar evitar que cayera. tres cerditos construyeron sus pequeñas casas dentro de mis terrenos. Cuando el tornado pasó. todos creyeron a los cerditos. injustamente. No me abrieron. y fue inevitablemente engullida por el tornado. por fin. Yo me dirigí raudo hacia ésta para intentar evitar que cayera. vivía como siempre había soñado. Les escribo desde la prisión de Soto del Real. . porque esta casa estaba construida con ladrillos y aguantaría perfectamente el vendaval. Cuando yo dije que recogía verduras para comer. Me tiré por ella y caí en un caldero con agua hirviendo que. así es que intenté entrar por la chimenea. porque. recoger bayas silvestres y mantener limpio y cuidado el bosque. porque estaba levantada con ramas de árbol. cuando observé que un violento tornado se acercaba peligrosamente hacia las casas de los tres cerditos. que era de paja. Esa tarde. acusado de intento de asesinato de tres lechoncitos. porque esta casa estaba construida con ladrillos y aguantaría perfectamente el vendaval. y fue inevitablemente engullida por el tornado. el cielo se oscureció amenazando tormenta. Pensé que no me habían oído. habrían olvidado sobre el fuego. el jurado se rió. Me tiré por ella y caí en un caldero con agua hirviendo que. Les escribo desde la prisión de Soto del Real. creo que volveré a Irlanda con las manos vacías y sin ninguna ilusión. Pero digo yo: ¿cómo es posible que alguien pueda creer que soplando pudiera derribar dos de sus casas e intentarlo con la tercera? ¿Por qué todos pensaron que un lobo peludo no podía ser propietario de los terrenos? Lo único que yo quería era vivir tranquilo en mis tierras. así es que intenté entrar por la chimenea. Pensé que no me habían oído. Soy un lobo irlandés. Llamé desesperadamente a la puerta. ……………………………………………………………………………………………………………………. Creo que su aspecto tierno y rosado ayudó mucho. era yo el que huía del tornado. Cuando yo dije que recogía verduras para comer. Los dos cerditos corrieron a casa del tercer hermano para refugiarse. me había trasladado desde los montes irlandeses en busca de climas más amables. Los dos cerditos corrieron a casa del tercer hermano para refugiarse. porque. me había trasladado desde los montes irlandeses en busca de climas más amables. habrían olvidado sobre el fuego. Cuando acabe la condena. Antes de poder auxiliarlo. que era de paja. Pero digo yo: ¿cómo es posible que alguien pueda creer que soplando pudiera derribar dos de sus casas e intentarlo con la tercera? ¿Por qué todos pensaron que un lobo peludo no podía ser propietario de los terrenos? Lo único que yo quería era vivir tranquilo en mis tierras. por alguna extraña razón. casi habiendo cumplido la totalidad de la pena que me fue impuesta. hacía un año. supongo. todos creyeron a los cerditos. pues sabía que tendría a quien acudir cuando necesitara compañía. Eran mi comida preferida desde que. Había comprado un gran terreno con todos mis ahorros y. Para entonces. en Madrid. creo que volveré a Irlanda con las manos vacías y sin ninguna ilusión.LA VERDADERA HISTORIA DE LOS TRES CERDITOS Me llamo Sean O'Connor. casi habiendo cumplido la totalidad de la pena que me fue impuesta. desperté ya en el hospital penitenciario. hacía un año. la casa se vino abajo y el cerdito corrió a la casa de su hermano.

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