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Mapa de la red urbana española, con su comentario:

PRESENTACIÓN:
Nos encontramos ante un mapa temático, cualitativo, estático y sintético porque
relacionada dos variables (el tamaño de las aglomeraciones urbanas y los ejes urbanos
de España. En cuanto a la forma de representar la información diremos que es un
mapa complejo, pues mediante puntos de distintos tamaños nos localiza e informa del
tamaño de las aglomeraciones urbanas, y mediante una representación lineal (en otros
aparecen distintos colores y entonces ería corocromático, ver abajo) nos sitúa el ámbito
geográfico de los principales ejes urbanos españoles.

Este mapa es más complejo, porque


aparte de lo dicho en la presentación del
anterior habría que incluir el
componente lineal que viene indicado
en la leyenda mediante líneas que nos
indican, en función de su grosor las
relaciones entre los distintos lugares, de
tal forma que podríamos incluir el
concepto de nodo y arco que vimos en
las prácticas de accesibilidad y
conectividad, así como el de área de
influencia e hinterland de los lugares
centrales de Christaller.

LECTURA:

I
La información que nos transmite el mapa es la siguiente:

 El tamaño de ciudades:

o Ciudades de más de 3.000.000 de habitantes.

o Ciudades entre 500.000 y 3.000.000 habitantes.

o Entre 250.000 y 500.000

o Entre 100.000 y 250.000

o De 50.000 a 100.000

 La existencia de cuatro grandes ejes urbanos que son la franja atlántica gallega,
la cornisa cantábrica, la franja litoral mediterránea y el sistema andaluz que se
subdivide en dos por la presencia de las Béticas.

ANÁLISIS COMENTARIO:

La información proporcionada por el mapa nos permite observar no sólo el tamaño


de los núcleos urbanos y su distribución espacial, sino también la relaciones que se
producen entre ellas y que se traduce en la existencia de una compleja red urbana
muy jerarquizada, existiendo una gran diferencia entre las dos grandes metrópolis
nacionales, Madrid y Barcelona, y el resto.

En un segundo escalón encontramos cinco metrópolis regionales, que son Valencia,


Sevilla, Bilbao, Málaga y Zaragoza. Estas ciudades se disponen de forma semianular,
en la periferia, rodeando un espacio interior poco urbanizado, en cuyo centro está la
mayor aglomeración urbana del país, Madrid.

Las aglomeraciones urbanas de la periferia forman cuatro ejes:

El eje septentrional es discontinuo (en el mapa correspondería a las zonas


señaladas con los números 1 y 2). Esta integrado por el eje atlántico de
Galicia (A Coruña, Vigo, Pontevedra) y las ciudades interiores que
dependen de él (Ourense y Lugo), y por el eje Cantábrico, comprendido por
triángulo asturiano (Oviedo, Gijón, Avilés), el País Vasco y Pamplona. Este
eje tiene ramificaciones hacia el interior (León, Burgos, Logroño).

Eje del Mediterráneo (número 3 en el mapa). Zona comprendida entre


Gerona y Cartagena. Habría una diferenciación entre la zona en tomo a
Barcelona y la zona sur, desde Valencia hasta Alicante-Murcia.

La red urbana andaluza (número 4 en el mapa). Se dispone a lo largo de un


doble eje: el valle del Guadalquivir (de la costa atlántica a Jaén) y el eje
litoral (de Almería a Huelva).

Aparte de estos ejes, en la zona central destacaría Madrid y su área metropolitana, que
constituyen la zona más poblada del país, así como algún caso aislado, como Zaragoza,

II
que aparece como un punto clave en el corredor de comunicaciones entre el eje
septentrional, el Mediterráneo y Madrid.

En la zona insular, las grandes ciudades (Palma, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas)
deben su tamaño a su importancia turística.

CONCLUSIÓN:

Podemos observar que el rasgo más destacado de la distribución de las principales


aglomeraciones urbanas es periférico. Esto obedece a razones históricas y económicas,
pues la mayor importancia económica (actividad industrial y turística) de las regiones
costeras frente al menor peso de la zona interior (actividades primarias), motivan esta
distribución. Las excepciones, son Madrid, metrópoli nacional y de mayor dimensión,
por ser la capital del Estado y Zaragoza, por ser una encrucijada de comunicaciones
entre el sector mediterráneo y el cantábrico (ubicada en el llamado corredor del Ebro).

AMPLIACIÓN TEÓRICA SOBRE LA CUESTIÓN

TAMAÑO Y FUNCIONES.

Las ciudades se caracterizan por su tamaño y por las funciones que


desempeñan. De acuerdo con estas, ejercen su influencia sobre un área más o menos
amplia, y ocupan una posición jerárquica en el sistema urbano.

– El tamaño demográfico mayor corresponde a quince aglomeraciones urbanas, que


superan los 500.000 habitantes. De ellas, cuentan con más de un millón el área
metropolitana de Madrid, que ocupa el rango número 1 en el sistema, y el área
metropolitana de Barcelona, cuyo tamaño es mayor del que suele corresponder a la
segunda aglomeración de un sistema nacional, lo que configura un sistema bipolar. A
continuación, se sitúan cinco aglomeraciones que superan 800.000 habitantes, Valencia,
Sevilla, Bilbao, Ciudad Astur y Málaga; y otras siete con más de 500.000 (Alicante-
Elche, Zaragoza, Vigo, Bahía de Cádiz, Murcia, Las Palmas de Gran Canaria y
Granada). Tras ellas, existe un elevado número de ciudades entre 400.000 y 150.000
habitantes. Este hecho se debe al reciente crecimiento de las ciudades medias,
motivado por la descentralización hacia ellas de parte de la población y de las
actividades económicas. La distribución territorial de las ciudades por su tamaño se
caracteriza por la localización en el centro peninsular de la mayor
aglomeración urbana, Madrid, rodeada de las principales aglomeraciones urbanas,
situadas en la periferia, y de un espacio interior poco urbanizado, donde predominan
las ciudades medias y pequeñas.

III
– Las funciones urbanas son las actividades socio-económicas desempeñadas por las
ciudades hacia el exterior. Según su función principal, las ciudades pueden ser
primarias, secundarias o terciarias, aunque las grandes ciudades son multifuncionales
y desempeñan varias funciones simultáneamente. Las ciudades primarias están
especializadas en actividades del sector primario. Las ciudades secundarias, en unos
casos están especializadas en la industria, y en otros casos en la construcción. Las
ciudades terciarias están especializadas en los servicios, que son hoy las actividades
que mejor definen el rango y la influencia de una ciudad. Estos servicios pueden ser
empresariales, financieros, comerciales, de transporte, administrativos, culturales,
sanitarios, religiosos, turísticos, etc.

– El área de influencia urbana es mayor cuanto más diversas y especializadas sean las
funciones urbanas: nacional, regional, subregional, comarcal, o local. El alcance del
área de influencia urbana no es permanente, sino que puede experimentar
modificaciones en función de los cambios económicos y de los medios de transporte y
comunicación existentes.

La jerarquía urbana depende del tamaño demográfico, las funciones y la extensión del
área de influencia. En España se distinguen las siguientes categorías:

• Metrópolis. Son las áreas metropolitanas que se encuentran en la cima de la jerarquía


del sistema urbano. Su población supera los 200/250.000 habitantes; desempeñan las
funciones más diversificadas y especializadas; y poseen una extensa área de
influencia.– Las metrópolis nacionales son las grandes áreas metropolitanas de Madrid
y Barcelona. Su población supera los 3 millones de habitantes. Cuentan con las
funciones más diversificadas: servicios muy especializados –financieros, de gestión,
innovación, cultura y esparcimiento, numerosas oficinas de empresas nacionales y
multinacionales, e industrias de alta tecnología. Su área de influencia es nacional y
mantienen estrechas relaciones con otras metrópolis internacionales, enlazando el
sistema urbano español con el sistema europeo y mundial.

– Las metrópolis regionales son las áreas metropolitanas medias de Valencia, Sevilla,
Bilbao, Málaga y Zaragoza. Su población se encuentra entre 1,5 millones y 500.000
habitantes. Cuentan con funciones diversificadas y predominio de servicios
administrativos, comerciales y sociales. Su área de influencia es regional y mantienen
intensas relaciones con las metrópolis nacionales.

– Las metrópolis subregionales o regionales de segundo orden son áreas


metropolitanas pequeñas como Valladolid, Pamplona o Palma de Mallorca. Tienen una
población entre 500.000 y 250/200.000 habitantes. Cuentan también con funciones
diversificadas y servicios especializados (universidad), pero de influencia subregional,
o regional en el caso de comunidades autónomas uniprovinciales.

• Ciudades medias. La mayoría son capitales de provincia no incluidas en los


apartados anteriores. Su población está en torno a los 250/200.000-50.000 habitantes.

IV
Sus funciones son menos diversificadas y se centran en servicios comerciales,
administrativos y sociales de ámbito provincial. Son puntos terminales de una densa
red de autobuses que las comunica con los pueblos próximos.

• Ciudades pequeñas o villas. Tienen una población entre 50.000 y 10.000


habitantes, como Astorga. Sus funciones son reducidas y poco especializadas, aunque
pueden contar con algunos equipamientos de cierta especialización (educación
secundaria y profesional). Son nodos de transporte para la comarca y su área de
influencia es comarcal.

B) RELACIONES URBANAS: FLUJOS, RELACIONES E INFLUENCIAS.

Las relaciones urbanas se miden por los flujos económicos (mercancías,


capitales, inversiones), de personas y de otros tipos (políticos, administrativos,
culturales, o de información). Cuando los flujos son unidireccionales, entre una ciudad
y otra indican relaciones de dominio/subordinación; cuando son bidireccionales,
indican relaciones de integración/competencia. En el sistema urbano español, Madrid
mantiene relaciones intensas con las demás metrópolis, especialmente con Barcelona.
Esta tiene una influencia general más débil, aunque intensa en el sector oriental
peninsular y en Baleares. El cuadrante nordeste es el área de mayor integración, pues
sus cinco metrópolis principales mantienen intensas relaciones (Madrid-Barcelona-
Valencia-Bilbao-Zaragoza). En el resto del sistema las relaciones entre ciudades son
más reducidas e incompletas. Predominan los flujos de las ciudades con su zona rural o
con ciudades próximas. El área con mayor desconexión entre ciudades es la que rodea
a Portugal, excepto Galicia; en la submeseta sur existen amplios espacios
desconectados; en el Cantábrico las relaciones se debilitan hacia el oeste; y las
relaciones entre las metrópolis andaluzas y levantinas son poco intensas.

C. SISTEMA INTERURBANO ESPAÑOL.

El sistema urbano peninsular, heredado de la etapa industrial, se caracteriza por


la localización en el centro de la mayor aglomeración urbana del país, Madrid, rodeada
por ejes urbanos periféricos y por un interior poco urbanizado, sin ejes integrados.

• Madrid es el núcleo urbano principal de España. Se caracteriza por sus funciones


terciarias y mantiene relaciones con las principales ciudades españolas.

• Los ejes urbanos periféricos se disponen de forma semianular en torno a la


capital: El eje atlántico gallego se extiende por la costa entre Ferrol y Vigo, con
prolongaciones hacia el interior (Ourense y Lugo). Se encuentra especializado en el
comercio.

V
– El eje cantábrico se localiza entre el triángulo asturiano y el País Vasco, con
ramificaciones hacia el interior (León, Burgos y Logroño). Es un eje discontinuo que
incluye el triángulo asturiano (Oviedo-Gijón-Avilés); Santander; y el triángulo vasco
(Bilbao-San Sebastián-Vitoria). Se encuentra en fase de ajuste, con progresiva pérdida
de la preeminencia de la industria como factor de urbanización.

– El eje mediterráneo comprende desde Girona a Cartagena (Girona-Barcelona-


Tarragona Valencia-Alicante-Castellón-Murcia-Cartagena). Es el eje más dinámico,
con una industria muy diversificada y un fuerte peso de los servicios, sobre todo del
turismo, que han desplazado a la industria como factor principal de urbanización.

– El eje del valle del Ebro enlaza los ejes cantábrico y mediterráneo y tiene como
ciudad principal a Zaragoza. Es un eje dinámico, con equilibrio entre la industria y los
servicios (Logroño-Pamplona-Zaragoza).

– El eje andaluz es doble. El eje litoral, entre Almería y Huelva, es dinámico y se


especializa en el comercio, el turismo y la agricultura tecnificada (Huelva-Cádiz
Málaga-Granada-Algeciras-Almería). El eje del valle del Guadalquivir, entre la costa
atlántica y Jaén, es menos dinámico y sus ciudades están ligadas a las actividades
agrarias del entorno, a industrias locales y a actividades turísticas (Sevilla-Córdoba-
Jerez-Jaén).

• El interior peninsular carece de ejes urbanos integrados. Predominan las pequeñas


ciudades especializadas en el comercio y la agroalimentación.

• En las islas Baleares y Canarias la formación de ejes urbanos se ve dificultada por


la fragmentación territorial en islas. Las ciudades más destacadas son las capitales
autonómicas y el factor de urbanización principal es el turismo.

D) SUBSISTEMAS URBANOS REGIONALES.

Los subsistemas urbanos regionales se han ido constituyendo a partir de la


implantación del estado de las autonomías Se caracterizan por el incremento del peso
de las capitales autonómicas y de las relaciones entre las ciudades de la comunidad, en
detrimento de las relaciones con Madrid y con otros sistemas regionales. Los
subsistemas urbanos regionales responden a diversas tipologías:

– Sistemas monocéntricos primados: una aglomeración urbana principal concentra


la población y las funciones regionales y faltan los niveles intermedios de ciudades. En
estos sistemas las relaciones son unidireccionales y de dependencia (Madrid,
Aragón, Cantabria, Cataluña, Murcia y Baleares).

– Sistemas monocéntricos jerarquizados: una ciudad principal concentra la población


y las funciones regionales, pero existen varios niveles intermedios de ciudades, entre

VI
los que se transmiten los flujos de manera jerárquica (Comunidad Valenciana,
Andalucía occidental, La Rioja, Navarra).

– Sistemas policéntricos: dos o varias ciudades se reparten la población y las funciones


regionales, y mantienen flujos bidireccionales entre sí y unidireccionales con otras
ciudades de menor rango (Galicia, Asturias, País Vasco, ambas Castillas, Extremadura,
Andalucía oriental y Canarias).

VII

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