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Colegio Gimnasio Campestre San Sebastián

NOMBRE: ______________________________________ GRADO: DÉCIMO


AREA: ECONOMÍA FECHA: SEPTIEMBRE - OCTUBRE PERIODO: CUARTO
TEMA: Situación de los derechos humanos en Colombia.
DOCENTE: Vida Patricia Durán González
COMPETENCIAS: INTERPRETATIVA – ARGUMENTATIVA – PROPOSITIVA
DBA CS 3: Comprende que existen multitud de culturas y una sola humanidad en
el mundo y que entre ellas se presenta la discriminación y exclusión de algunos
grupos, lo cual dificulta el bienestar de todos.
DBA CS 4: Interpreta el papel que cumplen los organismos internacionales como
formas de alianza y organización entre los Estados y que responden a los
intereses entre los países
DBA LC 1: Asume una posición crítica y propositiva frente a los medios de
comunicación masiva para analizar su influencia en la sociedad actual.
DBA LC 5: Participa en discursos orales en los que evalúa aspectos relacionados
con la progresión temática, manejo de la voz, tono, estilo y puntos de vista sobre
temas sociales, culturales, políticos y científicos.
DBA LC 7: Produce textos orales como ponencias, comentarios, relatorías o
entrevistas, atendiendo a la progresión temática, a los interlocutores, al propósito y
a la situación comunicativa.
Guía 4

COLOMBIA SE RAJA EN DERECHOS HUMANOS: LAS ORGANIZACIONES


SOCIALES DENUNCIAN

La impunidad sigue disparada, así como las violencias hacia las mujeres líderes, el
paramilitarismo, el reclutamiento de menores de edad, las ejecuciones
extrajudiciales, el desplazamiento interno y la enorme desigualdad. Todo, a la luz
de un Estado que parece inoperante. Esas son las duras conclusiones del informe
que se presentó este miércoles en Bogotá.

El desenlace es sombrío: ‘Pese a importantes esfuerzos emprendidos, como la firma


del Acuerdo de paz con las FARC y el diálogo con el ELN, en Colombia continúan
cometiéndose graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos e
infracciones al Derecho Internacional Humanitario que permanecen en la
impunidad. El Estado no coopera y esto dificulta el monitoreo de los países
examinadores y limita la posibilidad del Examen Periódico Universal de contribuir a
la construcción de paz en el país’.
El informe, de 51 páginas, refleja el panorama que encontraron 24 organizaciones
que escribieron el documento con el aporte de 500 organizaciones sociales que
trabajan por los derechos humanos del país. Todas ellas encargadas de hacerle
seguimiento a las recomendaciones formuladas en 2008 y 2013 por el Consejo de
Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas en su Examen Periódico
Universal, el mecanismo con el que cada 5 años examina la situación de derechos
humanos de los 193 países miembros.
Este documento será entregado a las Naciones Unidas y será un insumo importante
para el Examen Periódico Universal que se llevará a cabo en Ginebra en mayo.

Sobre el acuerdo de paz


El documento es claro en advertir que la reglamentación del acuerdo de paz
progresa lentamente y tiene serios problemas para evitar un escenario de
impunidad. Uno de los ejemplos que da para entender esta afirmación reitera que
el tratamiento penal establecido "dificulta la comparecencia de miembros de las
Fuerzas Armadas ante la Jurisdicción Especial de Paz porque desconoce la
normatividad internacional sobre responsabilidad de mando, al establecer cuatro
condiciones que deben acumularse y que hacen muy difícil probar esta
responsabilidad".
Asimismo, el informe menciona que el Decreto 706 de 2017 ordenó la suspensión
de las órdenes de captura de los miembros de las Fuerzas Armadas implicados en
graves violaciones a los derechos humanos, así como modificó las medidas de
aseguramiento privativas de la libertad de aquellos que estaban detenidos,
“omitiendo cualquier medida cautelar para la protección de las víctimas y su
comparecencia ante la JEP para el reconocimiento de verdad y responsabilidad”.
A esto súmese que los terceros solo comparecerán voluntariamente, a menos que
se demuestre su participación “activa y determinante” en crímenes internacionales.
Y que, según el documento, existen restricciones para el acceso y uso de los
archivos de inteligencia en la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad. “Se ha
tenido información acerca de la destrucción, ocultamiento o falta de medidas para
la preservación de estos archivos por parte de entidades militares y organismos de
inteligencia, según el informe de 2017 del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en
Colombia.
Otra de las preocupaciones es que, de acuerdo con este documento, se incumplió
el mandato del Acuerdo de Paz de crear una Unidad de Búsqueda de Personas
dadas como Desaparecidas autónoma y con un régimen legal propio y que se ha
regulado de manera insuficiente la participación de las víctimas en los mecanismos
del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición.

Presencia paramilitar
Pese a la negativa estatal de reconocer el paramilitarismo como tal, para estas
organizaciones esa realidad es inocultable. Aseguran que un número significativo
de mandos medios y estructuras continuaron delinquiendo en el territorio. De hecho,
señalan que para 2016 los paramilitares estaban organizados en 13 estructurasque
actuaban en 344 municipios de 31 departamentos. Y mencionan a las Autodefensas
Gaitanistas de Colombia (AGC), que surgieron en el 2007, comandadas por Darío
Antonio Úsuga, “Otoniel”, desmovilizado del bloque centauros de las Autodefensas
Unidas de Colombia.
Pese a la existencia de mecanismos para el desmonte del paramilitarismo en el
Acuerdo de paz con las Farc, “la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad no
ha avanzado en la elaboración de políticas públicas, el Cuerpo élite de la Policía
está implementando dos programas piloto en Buenaventura y Tumaco pero sus
resultados son escasos y la Unidad Especial de la Fiscalía no ha empezado a
operar.
También expresan que los financiadores y terceros beneficiados por el
paramilitarismo siguen sin ser investigados, juzgados y sancionados y que en
15.669 compulsas de copias repartidas por todo el país quedaron pendientes las
investigaciones a empresarios, militares y políticos que, según la versión de los
desmovilizados, patrocinaron a los grupos armados.

Y el conflicto armado nunca se detuvo


Al tiempo que se dio la desmovilización de las Farc, grupos paramilitares,
guerrillas del Eln y el Epl, grupos disidentes de las Farc y otros con diversas
denominaciones,“se han expandido y reconfigurado territorialmente”. “El
desplazamiento forzado persiste y presenta una tendencia al aumento. Colombia
sigue siendo el país con más víctimas de desplazamiento forzado en el mundo, el
63% vive en situación pobreza y el 33 % en extrema pobreza”, sostiene el informe.
Esto sin hablar de que persiste el reclutamiento y la utilización de niños, niñas y
adolescentes en el conflicto armado. Paramilitares, Eln, Epl y disidencias de las Farc
continúan reclutando. Según el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del
Pueblo, entre octubre del 2015 y agosto del 2016, el frente primero y otros grupos
disidentes de las Farc, por ejemplo, reclutaron menores en el departamento del
Vaupés. Entre 2011 y 2016, la Defensoría emitió aproximadamente 105 alertas de
riesgo por reclutamiento de niños en 30 departamentos.

Pero eso no es todo. En el primer semestre de 2017 se registraron 19 acciones


cívico-militares que vincularon menores por parte de la Fuerza Pública. Estas
acciones son denominadas formalmente “acciones de apoyo al desarrollo”. Las
acciones reportadas durante el primer semestre del 2017, se llevaron a cabo
especialmente en zonas donde salieron combatientes de las Farc. Esta información
es el resultado del monitoreo del Observatorio de la Coalición Contra la Vinculación
de Niños, Niñas y Jóvenes al Conflicto Armado en Colombia. La Coalico registró,
por ejemplo, que el 14 de marzo de 2017 se llevó a cabo una acción cívico militar
en la cancha de microfútbol del corregimiento de San Juan del municipio de Puerto
Libertador, en Córdoba. "Durante la actividad, las familias y los niños, niñas y
adolescentes recibieron regalos, atención médica, y actividades de recreación
organizadas por el grupo especial de operaciones psicológicas GEOS de la Brigada
Móvil No. 16 y de la Fuerza de Tarea Nudo de Paramillo. Esto, aunque en la zona
hay presencia y acción de grupos armados ilegales que exponen en peligro a la
comunidad".

La violencia sexual arrecia


Otra de las grandes preocupaciones es que continúan presentándose casos de
violencia sexual. Entre enero 2013 y julio 2017 se registraron 3.989 delitos contra la
libertad y la integridad sexual de las mujeres. Solo en 2016 se realizaron 120
exámenes médico-legales por delitos sexuales, cuyos presuntos agresores fueron
grupos armados. “En el 85,83% de los casos las víctimas eran mujeres. El 43,7%
de estos se atribuyeron a las Fuerzas Armadas y otros actores, 26,2% a guerrillas
y 30,1% a grupos paramilitares”, detalla el documento.

Siguen las ejecuciones extrajudiciales


Según el documento de las organizaciones sociales, luego de la firma del acuerdo
de paz, las ejecuciones extrajudiciales por parte de la Fuerza Pública habrían
continuado. “En 2015 se documentaron 65 casos de presuntas ejecuciones
extrajudiciales cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas. De los casos
registrados, 16 fueron bajo modalidad de “falsos positivos” (civiles asesinados y
presentados como bajas en combate). El 66% de estas muertes fueron
perpetradas por la Policía y el 33% por miembros del Ejército. De las víctimas, 58
eran hombres y siete mujeres, dos se reconocían parte de la comunidad LGBT”. La
gran mayoría de estas muertes, según el informe, se presentaron por uso excesivo
o indebido de la fuerza, intolerancia social contra sectores marginados o presuntos
transgresores de la ley y casos de persecución política.

Los asesinatos continúan


Las agresiones a defensoras y defensores de derechos humanos han aumentado.
El documento explica que entre 2013-2017 se registraron al menos 276 asesinatos y
164 atentados. Y que, durante ese periodo, fueron asesinadas 29 personas LGBTI,
61 indígenas, 20 afrodescendientes y 41 mujeres. “La situación es tan
preocupante que la Defensoría elaboró un informe de riesgo que reportó 156
homicidios, 33 atentados, entre el primero de enero de 2016 y el 5 de marzo de
2017.
En este escenario, hay riesgos desproporcionados sobre las mujeres, como ya ha
reconocido la Corte Constitucional. Y una evidencia de esto son los incrementos de
las agresiones contra defensoras y lideresas, así como contra mujeres trans. En ese
sentido, la Defensoría del Pueblo ha informado que entre 2016 y el primer semestre
de 2017 ha acompañado a 129 lideresas y defensoras en situación de riesgo, de las
cuales 21 fueron víctimas de violencia sexual.
De otro lado, de acuerdo con los informes anuales del programa Somos Defensores,
en el periodo 2013-2016 se registraron 732 agresiones contra mujeres defensoras
de Derechos Humanos, registrando un incremento de 219% para 2015 y de 82%
para 2016; tomando como base el 2013. De esos, 38 correspondieron a asesinatos.
Los crímenes de odio y discriminación también siguen presentes. Para el período
2013-2016, las organizaciones LGTBI reportaron 26 asesinatos y 31 amenazas
contra esta población, de acuerdo con Colombia Diversa, Caribe Afirmativo y
Santamaría Fundación.

Las debilidades de la UNP


Un panorama que no se compadece con las medidas de protección que brinda el
Estado. “La Unidad Nacional de Protección (UNP) mantiene trámites burocráticos
que obstaculizan la implementación de las medidas”, dice el documento y recuerda
como ejemplo el asesinato de Bernardo Cuero, líder de la Asociación de
Afrodescendientes Desplazados, AFRODES, e integrante de la Mesa
Departamental de Víctimas, en Malambo (Atlántico) el 7 de junio de 2017. Cuero,
pese a tener reiteradas amenazas, no ameritó protección estatal pues los estudios
de la UNP calificaron su riesgo como “ordinario”, “en evidente desconocimiento del
riesgo acumulado desde al menos el año 2000 cuando los paramilitares lo obligaron
a abandonar el litoral Pacífico nariñense y a iniciar una ardua lucha por los derechos
de las víctimas”.
Además, “el servicio de escoltas continúa bajo la modalidad de contratos temporales
suscritos por la UNP con empresas de seguridad privada, constituidas o dirigidas
en su mayoría por exintegrantes de las Fuerzas Armadas y del extinto DAS,
respecto de quienes subsisten dudas sobre algún tipo de contribución con el
paramilitarismo y la persecución a defensores”, explican. El informe detalla que se
refieren al conglomerado SGM (7 empresas), encabezado por Jorge Moreno Ojeda,
conocido como el ‘zar de la seguridad privada’, investigado y sancionado
administrativamente por ganar licitaciones de forma corrupta. Adicionalmente,
recordaron que Julián Marulanda, exsecretario general de la UNP fue procesado
desde mediados de 2014 por hechos relacionados con la compra de armas y
municiones y que tras la denuncia huyó a Estados Unidos, donde se
encuentra asilado.

Impunidad
“La impunidad continúa siendo un problema estructural en Colombia,
especialmente la relacionada con violaciones de derechos humanos, lo que
evidencia que las recomendaciones del Examen Periódica Universal de 2013 no
han sido implementadas”. Es es otra de las duras aseveraciones de este informe.
“Desde el 2005 existen 838 investigaciones por ejecuciones extrajudiciales
cometidas por las Fuerzas Armadas, de las cuales solo el 3,22% se encuentran en
ejecución de pena y el 8,35% en etapa de juicio”. La desaparición forzada es otro
tema crítico. De los 4.578 procesos reporatdos, solo el 0.9% se encuentran en juicio
y el 0,42% en ejecución de penas. Esto sin hablar de la “impunidad generalizada en
las investigaciones de violencia sexual en el contexto del conflicto armado. De
los 627.214 casos reconocidos por la Corte Constitucional en 2008 y 2015, a junio
de 2017, solo el2,18% de los casos del Auto 092 de 2008 y el 1,13% del Auto 009
de 2015 tuvieron sentencia.
La preocupación, en términos de la posible impunidad, se extiende a la Jurisdicción
Especial para la Paz, por el tratamiento diferenciado para el juzgamiento y sanción
que tienen agentes del Estado y particulares, “que dificulta su juzgamiento”. Según
el concepto de la Comisión Colombiana de Juristas, este tratamiento “establece la
posibilidad de conceder amnistía a delitos conexos con los delitos políticos, sin que
exista una claridad sobre este asunto, y sobre delitos relacionados con el proceso
de dejación de armas. Adicionalmente en el caso de los crímenes de guerra no
podrán ser amnistiables u obtener tratamientos penales especiales aquellos que
cumplan dos categorías: graves y sistemáticos, es decir, los demás crímenes de
guerra podrán ser objeto de amnistía y tratamientos penales especiales como podría
suceder con lamasacre de Bojayá, perpetrada por las Farc.
Si a todo esto se suma la desigualdad en la tenencia de la tierra, donde según el
Censo Agropecuario el 40.1% del área censada está ocupada por el 0,4% de
unidades productivas, mayores a las 500 hectáreas; la mortalidad por hambre en el
país, donde sólo en La Guajira, entre enero y noviembre de 2016, murieron por
hambre 66 niños indígenas wayúu; la desregulación y debilitamiento de la
institucionalidad ambiental, pese a que en 2016 se registraron 115 conflictos
ambientales; la precaria situación carcelaria del país, con un hacinamiento del
50,1%; la continuación de las batidas ilegales de jóvenes que no tienen libreta
militar; la falta de mecanismos eficaces de prevención y protección de la
discriminación en los colegios, que siguen sin reglamentarse; la poca articulación y
preparación que tienen las instituciones para atender y acompañar a las mujeres
víctimas de violencia; y la represión violenta y criminalización del ejercicio de la
protesta social, el panorama presentado es crítico.
El Estado colombiano se enorgullece de cooperar con los mecanismos
internacionales. De hecho, cuenta con la presencia de numerosas agencias de la
ONU, y hasta una Misión Política de paz de la ONU. Pero el balance en cooperación
con los mecanismos de derechos humanos es precario: "En seguimiento a
recomendaciones Colombia ha retrocedido. En 2010 se eliminó elescenario tripartito
de diálogo sobre la implementación de las recomendaciones de la Oficina del Alto
Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para Colombia
(OACNUDH). En 2015 la Representante Especial del Secretario General sobre
Violencia Sexual en contextos de conflictos armados visitó Colombia nuevamente
pero no se han implementado sus recomendaciones. Frente a las recomendaciones
del Examen Periódico Universal, el Estado se comprometió en 2013 con la sociedad
civil y la OACNUDH a establecer un mecanismo de seguimiento conjunto, pero
nunca cumplió. Casi todas las recomendaciones sobre ratificación de tratados o
protocolos facultativos fueron rechazadas (seis en 2008 y 18 en 2013)”.
Por eso el llamado es enérgico y requiere de transformaciones estructurales de
parte del Estado que ya no esperan más. Tomarse en serio la implementación del
Acuerdo de paz y las recomendaciones que en pasadas ocasiones han resultado
del Examen Periódico Universal es un muy buen y necesario comienzo que deberá
asumir el próximo gobierno que llegue a la Presidencia. De lo contrario, una vez
más la paz (esa que no se firma, sino que se vive) seguirá muy lejana para los
colombianos.

REFERENCIA BIBLIOGRAFICA

Tomado de https://colombia2020.elespectador.com/pais/colombia-se-raja-en-
derechos-humanos-las-organizaciones-sociales-denuncian

VALORACIÓN INTEGRAL
CALIFICACION GUÍA FIRMA FIRMA
DESEMPEÑO
CUALITATIVA CUANTITATIVA DOCENTE ACUDIENTE
SUPERIOR
(96 – 100)
ALTO
(86 – 95)
BASICO
(75 – 85)
BAJO
(10 – 74)