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Teoría tradicional y teoría crítica

Datos biográficos del autor:


Max Horkheimer fue un filósofo, sociólogo alemán y uno de los principales
representantes de la Escuela de Frankfurt. Esta corriente desarrolló en sus estudios un
profundo análisis crítico de los principios subyacentes en la sociedad moderna la llamada
«teoría crítica de la sociedad» que tendría amplia difusión en pensadores desde Herbert
Marcuse hasta Jürgen Habermas. Horkheimer trabajó durante cierto tiempo en la empresa
paterna. Su vocación filosófica tuvo ocasión de manifestarse en un viaje a París, durante el
cual leyó las obras de Schopenhauer, y a partir de este pensador llegó hasta Hegel y Marx,
a través de un complejo recorrido intelectual que pasó por una profunda reflexión sobre las
enseñanzas de Nietzsche y de Freud.

En 1925 estudió filosofía con Hans Cornelius, del cual fue discípulo, y se graduó con
una tesis sobre la Crítica del juicio de Kant. En 1930 pasó a ser profesor de filosofía y
director del Instituto de Investigación Social de Frankfurt. Bajo su dirección, el Instituto
programó una serie de estudios analíticos que tenían por objeto la crítica radical de la
sociedad tardocapitalista y del sistema de dominio desarrollado por ella. Esta crítica derivó a
través de una adecuada meditación sobre la obra de Max Weber y, al mismo tiempo, de la
fenomenología de Husserl hacia un intento de desmitificación de la razón abstracta en la
que se basa el cientifismo, al que Horkheimer considera una aceptación acrítica. Consiguió
poner en cuestión cualquier punto de vista que desembocara en el positivismo, al que
Horkheimer opone el compromiso totalizante contenido en la dialéctica de Hegel y del
marxismo.

En este sentido, todo este esfuerzo intelectual está destinado a la "teoría crítica de la
sociedad" que impregna la obra más importante de Horkheimer, la Dialéctica de la
Ilustración (1944). Horkheimer fue uno de los mejores representantes del pensamiento
crítico del siglo XX. Emigró en 1933, y tras una estancia en Ginebra y en París, trasladó su
Instituto primero a Nueva York y posteriormente a Los Ángeles. La actividad del grupo que
dirigía se concretó en la revista Zeitschrift für Sozialforschung, que a partir de 1932 luchó
por una orientación crítico-sociológica con base filosófica. En esta revista publicó, entre
1932 y 1941, algunos de sus mejores ensayos. Un grupo de ellos fue incluido en los dos
volúmenes de la Kritische Theorie publicados por su discípulo Alfred Schmidt. Destacan los
dedicados a Montaigne, Henri Bergson, Georg Simmel, Wilhelm Dilthey y Theodor Haecker.
Los trabajos de Horkheimer del período comprendido entre 1926 y 1931 se
encuentran reunidos en la recopilación Dämmerung, que apareció publicada en 1934 bajo el
pseudónimo de Heinrich Regius. El planteamiento crítico del pensamiento de Max
Horkheimer se vio reforzado en el transcurso de los años treinta por el trabajo en común,
realizado en el marco del Instituto, de un grupo de intelectuales entre los que cabe
mencionar a Erich Fromm, Leo Lowenthal, Herbert Marcuse, quienes bajo la dirección de
Horkheimer estudiaron la familia europea, dando vida a los trabajos Studien über Autorität
und Familie. En Estados Unidos, Horkheimer también fue el promotor de una serie de
investigaciones llevadas a cabo por un grupo de estudiosos, que se concretaron en 1950 en
los cinco importantes volúmenes Studies in Prejudice, magistral ilustración sobre las
diferentes formas de mentalidad autoritaria y de comportamiento represivo, estimulada por
la trágica experiencia de la ascensión del fascismo y el nazismo.

En 1950 Max Horkheimer volvió a su país, y reabrió en Frankfurt el Instituto de


Investigación Social; durante la posguerra desempeñó una función de crítica a la
restauración capitalista que tenía lugar en aquel momento en la República Federal
Alemana. En 1951 y 1952 fue rector de la Universidad Johann Wolfgang Goethe. Desde
1954 hasta 1959 alternó su actividad didáctica en Frankfurt con la que desarrolló también en
la Universidad de Chicago. En 1955 fue galardonado con el Premio Goethe, y en 1960 fue
nombrado ciudadano de honor de la ciudad de Frankfurt. En sus últimos años redujo su
actividad pública, dejando a Adorno la tarea de dirigir el Instituto, aunque siguió al frente del
mismo a título honorífico.

Resumen:

Para empezar, Teoría tradicional y teoría crítica es una especie de manifiesto


fundador de la escuela Frankfurt. Su interés central es esbozar el pensamiento crítico social
en contraste a teorías del pasado, a partir del reconocimiento de que lo que delimita una
forma de teoría son las condiciones económicas de determinado momento histórico. El
núcleo del texto está en la dirección transformadora que existe en la cuestión
epistemológica que plante Max Horkheimer y para aquello toma elementos marxistas.

Los argumentos centrales del textos están orientados a desarrollar la comprensión


respecto de las diferencias entre Teoría Tradicional y Teoría Crítica. En primer lugar,
desarrolla que la teoría es un conjunto de proposiciones acerca de un campo de objetos, de
manera que de alguna preposición pueda deducirse las restantes y que su validez consiste
en que las preposiciones concuerden con eventos concretos, de modo que no exista
contradicción. La meta final de la teoría es el sistema universal de la ciencia, es decir que
abarque todos los objetos posibles, esta idea se dió a comienzos de la filosofía moderna.
Toma como ejemplo al racionalista Descartes que plantea: “la deducción tal y como se usa
en la matemática sería aplicable a la totalidad de las ciencias” (Horkheimer, 1974, p. 224)
para argumentar que el concepto tradicional de teoría exhibe una tendencia a un sistema de
signos puramente matemático. Otro exponente que Horkheim nombra es Husserl, quien ha
llevado a cabo sus tratados de lógica ideas que toman el método cartesiano de
conocimiento. La teoría es también para este lógico alemán, un encadenamiento de
proposiciones.

El autor argumenta que las disciplinas científicas no se consideran a sí mismas


pertenecientes de las relaciones sociales. Además, expone que la idea tradicional de teoría
es abstraída del cultivo de la ciencia tal como se concibió dentro de la división del trabajo en
una etapa dada. De este modo, esta idea tradicional responde a que la actividad el científico
no se percibe en relación de las otras actividades. Sin embargo, según el autor la
fructuosidad de la transformación del conocimiento sólo pueden ser comprendidos en su
unión con los procesos sociales y la ciencia no debe verse como autónoma o
independiente, pues esa ilusión deriva de la libertad aparente de los sujetos económicos
dentro de la sociedad burguesa. Las consecuencias de aquello son la falsa creencia de una
trascendencia o eternidad de su labor y junto a ello la conformidad del orden de la realidad
descrita. De este modo, la sociedad burguesa aprovecha la teoría tradicional como poder de
sustentación para el manejo de relaciones sociales.

Además, expone que el concepto de teoría es igual en la las distintas escuelas


sociológicas como en las ciencias naturales y que las ciencias del hombre se esfuerzan por
imitar a las ciencias naturales ya que tienen un valor de mercado; entonces el propósito
tradicional de teoría es juzgar imparcialmente al objeto externo como objeto aislado. Por
tanto, criticó los métodos de análisis positivistas, a los que se opondrá por considerarlos
acríticos. Horkheimer se pregunta si esta caracterización acrítica y autónoma puede ser
siste de conocimiento humano

A partir de lo anterior empieza con la discrepancia o concordancia entre hechos y


teorías. Responde que el modelo lógico de la razón separada de la praxis social es incapaz
de encargarse de la totalidad de la historia. En este sentido, según Horkheimer (1974), la
ciencia no puede desligarse de las necesidades productivas de la sociedad. En particular,
propone como solución la teoría crítica que es una consecuencia de la tradición filosófica,
con la singularidad de esclarecer la relación entre hecho y teoría partir del estudio de la
sociedad. Asimismo, es una búsqueda de de conocimiento desde la crítica de las instancias
tenidas antes por intocables hacia una práctica social que se confronte con las leyes
económicas. El autor propone que sujetos críticos de la realidad social participen en la
transformación de las condiciones materiales para desprender el aislamiento de la ciencia
de lo político y social.

Para Horkheimer (1974), la ciencia es en gran medida histórica y está atravesada


por un conjunto de procesos. Es fundamental para el proyecto de teoría crítica que no sea
aislada y que incluya las condiciones históricas y la praxis social.“ En la medida que el
concepto de teoría es independizado, como si se lo pudiera fundamentar a partir de la
esencia íntima del conocimiento, por ejemplo, o de alguna otra manera ahistórica, se
transforma en un categoría cosificada” (Horkheimer, 1974, p.229). En efecto, la ciencia está
estrechamente ligada con los procesos históricos y la misma transformación de las
estructuras científicas debe responder a la situación social correspondiente. El autor expone
que gran cantidad de teorías han podido desenvolverse en la comunidad, cuando ciertos
procesos políticos lo han permitido. Aquí es donde comienza a cuestionar la idea del
científico autónomo que tiene independencia a la hora de investigar sin seguir ciertos
imperativos económicos y sociales.

En síntesis, existe un cierto elemento epistemológico marxista de gran importancia,


a saber no hacer teorías algo desconectado de sus caracteres históricos. Dado que, si
desconectamos la teoría de la historia, hacemos de ella una ideología. No se trata de
recolección de datos empíricos postulados como independientes a las relaciones sociales,
sino que este dato está inmerso en procesos sociales. La producción del conocimiento, la
dirección de la investigación, los procesos de desenvolvimiento científico, están
estrechamente ligados a los procesos productivos. Lo que se propone es no reducir los
datos a meros hechos sin conexión con lo social, lo político y lo económico, por parte de la
teoría tradicional, ya que es un método que hay que quebrar para poder hacer realmente
teoría crítica