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La industria de los videojuegos vive un momento de esplendor.

Sus efectos
en los adolescentes y, sobre todo, en los niños han sido muy
discutidos. Ahora bien, al igual que la televisión, un correcto uso de los
videojuegos tiene efectos beneficiosos sobre el niño o el adolescente.

Para ayudar a los padres, desde el Departamento de Pediatría de la Clínica


Universidad de Navarra, señalan los efectos negativos y positivos:

Efectos perjudiciales debido al uso incontrolado de los videojuegos:

 Ludopatía: Pueden suponer un desorden grave en la vida. El jugador es


obsesivo, ha perdido el control sobre el juego y recurre a mentiras para
seguir jugando.
 Individualismo: se antepone el uso del videojuego a otras actividades
como el deporte, la lectura o el contacto con los amigos. Se produce
una ruptura con la vida social, llevando a un aislamiento de
consecuencias nefastas.
 Pérdida de la noción de realidad: en los casos más graves, la práctica
excesiva de estos juegos lleva al niño a una huida del mundo real
encerrándose en otro virtual.
 Depresión y ansiedad: la atención puesta en el juego desarrolla un
agotamiento y un cansancio del sistema nervioso con aparición de
síntomas de depresión o ansiedad. Se produce en esos casos un
deterioro en el rendimiento académico significativo.
 Comportamiento violento: Estos niños pierden el control sobre sí
mismos lo cual da lugar incluso a la aparición de síntomas de
abstinencia cuando no pueden practicarlos o se les priva de su uso,
unido a un comportamiento impulsivo y violento.
 Sobrepeso: el uso excesivo de los videojuegos provoca un mayor riesgo
de desarrollar un sedentarismo nocivo para la salud del niño o
adolescente. Esto, junto el consumo de alimentos perjudiciales
desencadena la aparición de sobrepeso y obesidad.
 Otros problemas de salud: aparición de molestias en los ojos con
síntomas de irritación, dolores de cabeza, dolores musculares y
tendinitis.

Problemas derivados del contenido

Especialmente nocivos son los juegos violentos (guerra, destrucción, violencia


callejera, atropellos), con contenido racista o sexista (mujer como premio o
víctima).

Pueden derivar en problemas de personalidad, al introducir pautas de


comportamiento en un momento de formación del niño, conductas agresivas y
de menosprecio a los demás (xenofobia, machismo...) y en una limitación de
la creatividad e imaginación.

Problemas derivados del costo económico

Los videojuegos suelen ejercer una presión consumista sobre los niños y
sobre los padres. La adquisición de aparatos con un alto costo económico
puede suponer un regalo o premio desproporcionado para el fin que se
pretende.

Habitualmente cuando se ha dominado un juego, el jugador va en busca del


siguiente, estableciéndose un ritmo cíclico, que en el fondo deja insatisfecho
al niño. Esto puede obligar a un gasto económico importante para un niño o
adolescente, que en ciertos casos les puede llevar a cometer incluso
pequeños hurtos o robos.

Efectos positivos de los videojuegos:


 Refuerzo social. El intercambio de los juegos puede favorecer el
contacto social y la participación en actividades comunes. En este
sentido, los videojuegos en equipo es otra forma de mantener o
propiciar el contacto entre amigos.
 Esfuerzo. Intentar conseguir los objetivos del juego potencia el esfuerzo
y en el caso de perder, ayuda a tolerar el fracaso. También potencia la
capacidad de tomar de decisiones y la conciencia de la importancia de
poner empeño.
 Memoria y habilidades. Se favorece la coordinación visual y manual, y
la adquisición de habilidades manuales. Se estimula la memoria y la
capacidad para retener conceptos numéricos e identificación de colores.

Recomendaciones

La clave está en entender que el uso de los videojuegos puede ser


beneficioso o perjudicial dependiendo de cómo los empleemos. En este
sentido, algunas recomendaciones:

 Controlar el tiempo dedicado a su uso: Algunos autores sugieren no


dedicar más de tres a cuatro horas a la semana a la práctica de esta
actividad.
 Podemos emplearlo como premio (cuando acaban la tarea, al ayudar en
casa, etc...).
 Vigilar el contenido: Debemos asegurarnos de que sean los adecuados
para la edad del niño. Es bueno estrenarlos con ellos para ver que no
contengan ningún peligro.
 Potenciar la vida familiar: Los videojuegos son adoptados por los niños
y sobre todo por los adolescentes para llenar un vacío. Jugar con ellos
es un aliciente más para fomentar la comunicación y el contacto con los
hijos, aunque esto nos lleve un tiempo.
 Pueden cumplir una misión educativa, pero que se verá completada con
otras actividades como el arte, el deporte o la lectura.

Situaciones de alto riesgo

Los padres deberán estar alertas cuando el niño o adolescente presente un


comportamiento no adaptado a un uso correcto de los videojuegos:

 Uso compulsivo de la videoconsola como por ejemplo, encenderla nada


más levantarse, o aprovechar cualquier tiempo libre para usarla.
 Aparición de cambios en el comportamiento (impulsividad, violencia) y
en el rendimiento escolar.
 Desarrollo de un individualismo exagerado.
 Abandono de otras actividades o aficiones como el deporte, la lectura o
los amigos.
 Realización de pequeños hurtos y la consecuente negación si se les
interroga.

Llegados a este punto, y ante la presencia de datos que nos puedan indicar la
existencia de un problema serio en relación con los videojuegos, será
conveniente recurrir al consejo de especialistas médicos u orientadores para
tratar cada caso correctamente.

Los profesionales de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la


Clínica Universidad de Navarra tratan a diario con este tipo de problemas y
valoran cada caso en particular, ofreciendo evaluación, diagnóstico y
tratamiento para niños y adolescentes.