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DON QUIJOTE

Cualidades:
Alto, flaco, con una larga barba, culto y con mucha imaginación. Es un hidalgo que se cree caballero
andante.
Es gentil, un hombre capaz de experimentar sentimientos nobles, incluso para con los desconocidos,
por la sencilla razón que se trata de un ser humano. Esta actitud constituye un rasgo principal de su
persona, sobre todo, si se considera el amor sin reservas; amable y cortes de un caballero andante
se traslucía en sus acciones.
Tenía una actitud de agradecimiento, elocuente, abnegado.
En el transcurso de la historia se observa que nuestro caballero perderá en ciertas ocasiones los
estribos, volviéndose colérico y hasta agresivo, sobre todo, cuando se trataba de defender una causa
justa. Incluso, en los últimos capítulos de la primera parte, llega a decir groserías, hecho considerado
como inaceptable, tratándose de un caballero
Rasgos de paciencia, coraje/la valentía, la verdad.
Será amante del cumplimiento, de la rectitud, del coraje y, aunque no llegue a obtener su ideal más
preciado, reconoce que lo más importante no es obtener el premio buscado sino el esfuerzo y la
entrega con los que se lucha para obtener esos ideales.
Características:
Don Quijote ejemplifica la entrega a la defensa de un ideal (idealista);
Él busca el bien y la justicia con todas sus fuerzas y sin detenerse ante nada. Quiere vivir la vida
como una obra de arte.
Se propone enfrentarse con todo aquello que pueda hacer perfecto y famoso a un caballero andante.
Don Quijote actúa como sus héroes favoritos, lo que le lleva a sufrir innumerables fracasos, pero no
se desanima por ello.
SANCHO PANZA

Cualidades:
Sancho Panza es un campesino, vecino de Alonso Quijano (Don Quijote). Rudo, elemental, de baja
estatura, imprudente, vulgar, comilón, dormilón pero fiel a su señor. Ésta es la imagen que se tiene
de Sancho Panza, pero veremos que realmente su psicología es más profunda, aunque terminará
contagiándose del habla y la mentalidad de su amo.
Se culturiza desde que está con don Quijote. Es el escudero de Don Quijote, y un hombre bondadoso
y de gran corazón, aunque a primera vista parece basto.
Sancho, adapto la virtud de la modestia de Quijote.
Son rasgos característicos principalmente en la personalidad de Sancho Panza la enseñanza de la
simplicidad, la humildad, la fidelidad, la entrega afectuosa hacia los deberes y personas.
Caracterización:
Sancho Panza representa al personaje realista. Es un campesino que se preocupa por el lado
práctico de las cosas. Su personalidad es muy rica: es astuto, bromista y egoísta, y por otro lado
confiado, bondadoso y leal.
Sancho crece en algunos aspectos, pero siempre tendrá las características de un hombre del pueblo,
simple y rústico; eso nunca cambiará.
Sancho representa al apego a los valores materiales

Dulcinea del Toboso es un personaje imaginario creado por la mente del Quijote que, como
caballero andante que se consideraba, necesitaba una doncella a la cuál dedicarle su victoria y sus
pensamientos. Aunque el Quijote la describe como una dama de belleza inigualable, dulce, ideal,
llena de virtudes, no es más que la transformación ideal de un personaje real, la moza labradora
Aldonza Lorenzo, a la que Sancho Panza, escudero del Quijote describe como fuerte, sudorosa,
casi varonil, morena, de pie grande y mano ruda.

Físico: La obra se desarrolla en tierras llanas y áridas de la mancha (España) donde


predomina un ambiente de aldeas de campesinos cultivadores de la vida pastoril, sin
embargo, el personaje en sus salidas transita lugares muchas veces no conocidos lo
que hace difícil determinar un ambiente concreto

Psicológico: La novela muestra la situación de algunos lugares de España, en


especial el de Castilla, porque era de donde procedía Don Quijote. También se
mencionan ciudades dignas como lo son Barcelona, Zaragoza... entre otras y otros
lugares también importantes como Sierra Morena. Esto se sitúa todo en la época en
que las novelas de caballerías estaban en auge (en el siglo XVI) durante el barroco.

Social: En la novela se da el reflejo o ambiente en el que hay una sociedad


estamental, en la que la mayoría son pobres como por ejemplo Sancho, y en la que
casi todos los personajes son personas trabajadoras del campo (labradores,
arrieros...) y una minoría muy grande como Don Quijote son caballeros andantes o
gente rica. Esta es la escena típica que habría en España durante esa época, que da
sensación de tristeza, pobreza, aunque se hagan a menudo referencias humorísticas
La ironía es el modo por el cual se realiza la parodia. I En este sentido, la ironía es el principio
narrativo clave del complejo proceso intertextual que Cervantes lleva a cabo con el fin de satirizar
lo que los libros de caballerías representaban como literatura y como lectura.2 Esta ironía tiene su
origen y principio en la literatura caballeresca, en los romances de Chrétien de Troyes, y en
Cervantes tiene su fin en la creación misma del Quijote como narración paródica y ejemplar. La
ironía así entendida apunta a términos, situaciones y sucesos que implican crítica y menoscabo del
modelo en lugar de alabanza o aprecio, tal y como corresponde a una parodia burlesca que
incluye, a lo menos: la crítica de disparates y exageraciones imposibles, la falta de claridad y
verosimilitud, el uso de lo sobrenatural, la presencia de un didacticismo moral impertinente, la
mezcla de lo humano y lo divino, la complacencia en la aventura sin un fin justificado o de fin
desproporcionado, la sumisión a un amor ilusorio e irrealizable, la pedante erudición y,
finalmente, el empleo de un estilo pobre y falto de invención. Las cuatro razones principales que
justifican la presencia de la ironía en los romances medievales, según D.H. Green, figuran aún en el
Quijote de manera fácilmente reconocible. El distanciamiento del autor de los lectores de las
obras imitadas. el distanciamiento del autor del narrador y su obra. la presencia de un ideal
secularizado y la creciente autoconsciencia crítica ante el texto escrito son circunstancias sin duda
presentes en la parodia cervantina.3 Por otra parte, la ironía que sirve este fin paródico se ve
evidenciada en el Quijote gracias a múltiples señales: apartes autoconscíentes del narrador sobre
lo escrito y detalles descriptivos superfluos (puntualidades y menudencias), exageraciones
gratuitas, contrastes y paralelos internos entre episodios, así como una preoupación critica por el
lenguaje y estilo de la narración. Estas razones y señales nos llevan a considerar cinco tipos de
ironía: ironía temática, ironía verbal, ironía narrativa, ironía dramática e ironía estructural.
Analizamos a continuación el primero de estos tipos a fin de ejemplificar los usos y función de la
ironía en el Quijote como principio y modo narrativo. El estudio de la ironía temática ha de
dividirse de acuerdo con los dos temas o ideales básicos de la literatura caballeresca: la caballería
y el amor. Puesto que la ironización de la caballería encamada en el loco y cincuentón hidalgo de
aldea es clave omnipresente de la parodia, conviene enfocar su análisis en motivos concretos y
definidores. Los que aquí propongo son los siguientes: el combate como prueba de verdad y valor,
el encuentro fortuito, la aventura como un fin en sí mismo y la violencia como peligro de
homicidio. El combate como prueba de verdad y valor es utilizado de manera irónica por vez
primera en el encuentro de Don Quijote con los mercaderes, a quienes «con ademán arrogante
dijo: -Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo
doncella más hermosa que la emperatriz de La Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso» (1,4,99-
100).4 Tanto las circunstancias inmediatas de la prueba como el tono y manera en que se realiza y
el resultado del previsto combate ponen fuera de duda que tal motivo está imbuido de la iroma a
fin de evidenciar en grado mayor la parodia. En la Segunda Parte el motivo del combate como
prueba es utilizado por Cervantes con fines paródicos de manera tan irónica como creativa. No se
le escapa al socarrón Sansón Carrasco la posibilidad de poner fin a la locura andariega de su vecino
por medio de un combate definitivo que como prueba le obligue a renunciar a su caballería. Es así
que da con la idea de representar el papel del Caballero del Bosque o de los Espejos, y desafiar a
Don Quijote sobre la calidad de sus respectivas damas. El segundo aspecto de la caballería en el
que interviene la ironía es el del encuentro fortuito que resulta en aventura, en lugar de la
aventura como resultado de una búsqueda o quest con un propósito metafísico o ético previo. Es
ocurrencia tan frecuente como renovadora ya que a partir del patrón básico que se elabora en los
primeros capítulos de la Primera Parte Cervantes logra introducir variantes de carácter clave e
innovador. En la Segunda Parte estos encuentros son más numerosos y variados, como resultado
de su ya bien reconocida mayor complejidad narrativa. Lo fortuito e irónico de su encuentro con
Dulcinea, por ejemplo, es que la encuentra, encantada, en la figura de una labradora. Esta acción
tiene como resultado el proveer al caballero con una misión o quest: desencantar a Dulcinea. La
ironía se renueva ahora ya que a pesar de que Don Quijote posee 4. Cito por la edición de Luis A.
Murillo (Madrid, Castalia, 1978), indicando en lo sucesivo en el texto parte, capítulo y página, 244
IIl-CIAC 1990 La ironía temática en el Quiiote un fin para sus aventuras, esa aventura y ese fin son
irrealizables. Así lo confirman lo ocunido en la cueva de Montesinos, las preguntas al mono de
maese Pedro y a la cabeza encantada, e incluso todo lo derivado de la profecía de