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LOS ONCE CONSEJOS DE LA BRUJA

Vueltas y más vueltas, recorridos, caídas, levantadas, búsquedas y pérdidas, de todo eso se
compone nuestro camino de vida. En una de esas tantas recorridas hube de encontrarme con
la bruja del bosque, una mujer terrible de profundos ojos negros, interminables e insondables,
de una irradiación potente mezcla de lo salvaje y lo místico, una mujer que se dio cuenta que
es un evento mágico de la mismísima Madre Naturaleza. Todos lo somos y especialmente las
mujeres, pero algunos elegimos no vivir en esa conciencia.

De tantas enseñanzas recibidas he hecho una pequeña recopilación que ni llega a la cantidad
de consejos y vivencias compartidas, pero que ayuda a entender lo que quiero transmitir.

1 – El dolor es parte de nuestro universo

No puedes evitar el dolor y todo intento de hacerlo crea más dolor. Una de las cualidades del
mago es “saber sufrir”, es saber morir en el dolor para que renazca y crezca en madurez.
Mueres en el dolor cuando lo dejas consumirse en el fuego de la conciencia. Claro que esto no
es así nomás, pero empieza observando la resistencia al dolor, al hacer conciencia el dolor va
cediendo.

2 – Todo pasa

Aprende a reconocer lo transitorio de las cosas, las situaciones, los problemas, las relaciones,
el cuerpo y hasta tu misma personalidad. Recuerda que eres un ser eterno, aprende a vivir
desde la eternidad: “el mago es un ser atemporal”.

3 – Un mago no se queja

En todo caso que las quejas queden en tu interior para que se procesen. No te vuelvas un
quejoso que a todo lugar donde va hay que escuchar su letanía: “no más quejas”.

4 – No reniegues de tu pasado

Cuando miramos para atrás a veces nos angustiamos porque pensamos: “cómo pude haber
hecho esto y esto otro”, pero el asunto es que todos esos errores son parte del aprendizaje,
son parte del camino, son las vivencias que forman los ladrillos de tu castillo interior, no
reniegues de ellos, perdona y perdónate.

5 – Hazte cargo de tu vida

Esto comprendimos muchos compañeros después de tantos años de espiritualidad. Es la


médula del tema espiritual y nos fue dicho de esta manera: “cada uno tiene que hacerse cargo
de su vida”.

6 – No sólo lo pienses, hazlo

Cuantas cosas pensadas, elaboradas, analizadas, fantaseadas, comentadas una y otra vez, pero
poco se ha hecho. Acá la bruja nos dijo simplemente: “por favor háganlo y siemper actúen
desde el corazón”.

7 – Aunque todos estén en desacuerdo, sigue tu camino

Esta fue una de las tantas preguntas de los discípulos y la respuesta fue contundente: “aunque
todos te den vuelta la espalda haz lo que viniste a hacer”.
8 – Si tu mano te pudre el cuerpo, córtala

De las más difíciles porque involucran las pasiones que conforman nuestro rasgo particular, el
que nos hace caer una y otra vez en el mismo error, en la misma situación que no logramos
resolver. El camino del mago es radical pero no se trata de ser un fanático que corta cabezas a
diestra y siniestra, empieza con uno mismo: “si tu mano pudre todo tu cuerpo, mejor córtala”.

9 – No busques, solo recuerda quién eres

Buscar, tratar, intentar, esforzarse, todo eso hacíamos para llegar a algo, pero aún esto resultó
tan sencillo como “la sabiduría no es un curso de universidad”. Nuestra mentalidad adquisitiva
y competitiva le costaba mucho aprender esta manera de moverse en la vida: “solo recuerda
que eres D´s”.

10 – Disfruta del jardín

Una espiritualidad como la occidental cargada de la mística del dolor y además le agregamos
una visión oriental budista trastornada y tenemos la mezcla perfecta del discípulo amargado y
depresivo. Pero olvidamos que la vida es una gran fiesta de fuerzas, de colores, de naturaleza
en movimiento. Esta es la espiritualidad que practicamos, la del bosque, la de los árboles, de
los pájaros de colores, del nacimiento de la flor, del despertar de la primavera. Este es uno de
los consejos más lindos porque implica vivir en el jardín de la vida disfrutando porque “somos
uno con él”.

11 – Haz que tu luz brille

El mandato secreto de todo mago. Recuerda que has venido a lucirte, a que tu luz se vea
desde muy lejos. Y en esto nuestra querida bruja fue muy específica: “hay una luz que cada
uno tiene que no es igual a las demás, es un trabajo único el que la hagan brillar, no hay otro
que pueda hacerlo por ustedes, y si no lo hacen el mundo perderá la posibilidad de conocer
algo único e irrepetible; la bendición que ustedes traen se perderá”.

Así volvimos al mundo del ruido, del olor a combustible, de las etiquetas, de las violencias y
demencias, pero recordando que en nuestro corazón está la fiesta divina y en cada uno la
decisión de vivirla como sea, recordando lo sagrado que somos.

Daniel Curbelo