You are on page 1of 3

Joseline Guisel Sazo Carnet: 5472-18-24639 Licenciatura En Psicologia Industrial

ANÁLISIS: “El hombre en busca del sentido” (Viktor Frankl)

La historia de este libro se divide en tres capítulos, que describen las fases por las cuales pasa
la psique de un prisionero en un campo de concentración Nazi. Aunque se oye un poco aburrido
o técnico, es simplemente lo contrario; ya que Frankl nos introduce de manera sutil al mundo de
la psicología sin perder de vista un relato interesante, honesto, desgarrador y esperanzador;
todo al mismo tiempo.
Estas fases son:

 Primera fase: Internamiento en el campo


En esta primera fase nos relata el autor, como eran transportados a los campos de
concentración. Lo que pensaron y creyeron que pasaría y como poco a poco
descubrieron que serían despojados de todo.

Nos cuenta como dejaban de tener nombre e identidad y se convertían en sólo un


número.

Esta es la etapa de shock, en la que aun los individuos tratan de bromear acerca de la
situación y esperan paciente que acabe y no que empeore como sucede en la segunda
etapa.

Pasando por un estado de ánimo que la psiquiatría denomina: La ilusión del indulto, que
es un mecanismo de amortiguación interno percibido por los condenados a muerte justo
antes de su ejecución; en ese momento conciben la infundada esperanza de ser
indultados de último momento.

 Segunda Fase: La vida en el campo


Esta es una de las fases más interesantes de la historia. Aquí se pueden ver prisioneros
que empiezan a morir de manera emocional, ya no reaccionan a la maldad que los
rodea y ha dejado de horrorizarle la inhumanidad de sus captores, una fase de apatía
generalizada.

Frankl relata que en esas circunstancias aunque resulte paradójico, un golpe bien dado,
certero, quizá hiere menos que otro que no atina en el blanco. Al igual que los insultos,
en esos momentos no es el dolor físico lo que más hiere, sino la humillación y la
indignación provocadas por la injusticia, por la cruda irracionalidad de todo aquello.
Quizás lo más sorprendente de esta fase y quizás algo que simplemente es admirable,
es que los prisioneros eran capaces de disfrutar más la belleza de un paisaje, de un
amanecer o atardecer. Como esas pequeñas cosas le arrebatan del lugar tan
despreciable en el que estaban contra su voluntad.

No sólo en este capítulo vemos relatada la vida del prisionero, sino también la de los
guardias y seres aún más despreciables llamados capos. Los capos eran también
prisioneros, pero estos eran seleccionados por su nivel de crueldad para vigilar y
hacerse cargo de los demás abusando de su poder y castigando a latigazos por
cualquier motivo
Joseline Guisel Sazo Carnet: 5472-18-24639 Licenciatura En Psicologia Industrial

Este es un capítulo cuyas frases son tan conmovedoras, únicas y esperanzadoras que
no puedes creer que la misma persona que padeció tanta penumbra pueda haberlas
ideado, una de las que simplemente considero más memorable es:
“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades
humanas -la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino-
para decidir su propio camino.”

Frankl tuvo la oportunidad de escapar, pero decidió mandar sobre su destino


permaneció en el campo de concentración y cuidó de sus pacientes.

 Tercera fase: Después de la liberación


Luego de una segunda fase que nos lleva la liberación de los prisioneros, este entra en
una etapa de despersonalización. Simplemente no se puede creer lo que está
ocurriendo y todo ha perdido el color.

Prisioneros que añoraban su libertad, pero cuando la tuvieron simplemente no sentían


felicidad. El daño, la deshumanización y las vejaciones penetraron el ser humano y
volver a lo que eran parecía imposible.

Habla de las diferentes reacciones frente a la libertad y como muchos prisioneros


actuaron.

Frankl en este punto nos habla de una reinserción a la sociedad dura y difícil, sobre todo
para aquellos que simplemente la guerra despojo de todo.

El autor desde un principio aclara que, El Hombre en busca de sentido no es otro relato
sobre la segunda guerra mundial y los horrores sometidos al pueblo judío por los Nazis,
sino un libro que busca desentrañar el pensamiento de un hombre que lo pierde todo y
que aun así tiene esperanza de vivir.

No se profundiza en los hechos tan oscuros y macabros que ocurrieron, ya de eso se ha


hablado muchísimo, pero lo que Frankl rescata es tan poco explorado que captura al
lector; el autor simplemente explica cómo alguien al que le han quitado todo aun
consigue las fuerzas para soñar, vivir y hasta como mantiene su dignidad y su espíritu
integro al encontrarle sentido a su sufrimiento.

El autor en este libro muestra lo mejor y lo peor del ser humano.


Hay momentos en los que te indignas, otros en los que te cautiva, unos en los que
lloras, pero sobre todos hay momentos en los que te pones en los zapatos del prisionero
y siente la emoción descrita por el autor tan vívidamente, que es sencillo comprender lo
que te desea explicar.

”De acuerdo con la logoterapia, la primera fuerza motivante del hombre es la lucha por
encontrarle un sentido a su propia vida. Este sentido es único y específico, en cuanto es
uno mismo y uno solo quien ha de encontrarlo; únicamente así el hombre alcanza un fin
que satisfaga su propia voluntad de sentido.” Viktor Frankl
Joseline Guisel Sazo Carnet: 5472-18-24639 Licenciatura En Psicologia Industrial

Un libro recomendado no sólo para los amantes de la psicología, sino para aquellas
personas con el alma sensible para entender desde un punto de vista tan personal una
experiencia tan conmovedora.

Cada fase explica como poco a poco se va perdiendo la humanidad, pero aun hay momentos
en los que el alma decide seguir siendo libre y llegado el punto en el que se consigue la
añorada libertad simplemente no se siente propia.
Dichas fases son bien específicas y marcan cambios importantes en la psique del individuo,
hablemos un poco al respecto.