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El Poema de Mio Cid

Contexto Hco y Social | Los cantares de gesta. | Autoría, fecha | Argumento | Estructura | Aspectos formales
Temas | Historicidad y ficción

Biblioteca Virtual: Edición Digital del Poema de Mío Cid

1.- Contexto histórico y social

En la poesía medieval había dos escuelas o mesteres - oficios - : el mester de juglaría, propio
de los juglares, y el de clerecía, propio de los clérigos. Entre el mester de juglaría cabe resaltar
como características principales la presencia de versos irregulares, que oscilan entre diez y
veinte sílabas, y que son mayoritariamente monorrimos, rimando siempre en asonante.

El juglar era el que divertía al rey, a los nobles o al pueblo. Se ganaba la vida ante un público
para recrearlo con la música, la literatura, la charlatanería o con juegos de manos, de mímica, de
acrobacia, ... También servían como órganos de publicidad y de influencia en la opinión.

2.- Los cantares de gesta. Origen de la épica romance

Los poemas épicos son narraciones en verso de carácter heroico. Su objeto era cantar o
relatar la vida de personajes importantes, sucesos notables o acontecimientos de vida nacional
que merecieran ser divulgados. Debido a su carácter oral la mayoría de ellos

Su probable origen es que un poeta, que se ha servido de materiales del patrimonio popular
o colectivo, los haya redactado.

A lo largo de los siglos los romances se han visto influenciados por raíces germánicas, (la
crueldad de las venganzas de la mujer), francesas, debido a las numerosas peregrinaciones a
Santiago, y arábigas (las "archuzas", semejantes a nuestra épica).

3.- Autor y fecha del Poema

El poema fue escrito hacia el año 1110, inmediatamente después de sucedidos los hechos
por primera vez por un juglar de la zona de San Esteban de Gormaz.
4.- Partes y argumento

El Poema se divide en tres partes o cantares : cantar del Destierro, Cantar de las bodas y
Cantar de la afrenta de Corpes

Cantar I. Cantar del Destierro :

El Cid sale de Vivar, dejando sus palacios desiertos y llega a Burgos, donde nadie se atreve a
darle asilo por temor a las represalias del rey. Una niña de nueve años le ruega que no intente
la ayuda por la fuerza para no perjudicar a los moradores de la posada. En la ciudad se
aprovecha de la avaricia de unos judíos. El Cid se dirige al monasterio de San Pedro de Cardeña,
para despedirse de su esposa, doña Jimena, y de sus dos hijas, a las que deja confiadas al abad
de dicho monasterio. Entra luego en tierra de moros, asalta la villa de Castejón y vence a los
moros en varias ocasiones, recogiendo un rico botín del que envía parte al rey ; continúa sus
correrías y derrota y prende al conde Barcelona, liberándole poco después .

Cantar II. Cantar de las Bodas :

Refiere fundamentalmente la conquista de Valencia. El Cid vence al rey moro de Sevilla y


envía un nuevo presente al rey Alfonso VI, lo que permite el reencuentro del Cid con su familia.
Poco después la ciudad es sitiada por el rey moro de Marruecos ; el Cid le derrota y envía un
tercer presente al rey Alfonso. Los infantes de Carrión solicitan al rey de Castilla las hijas del Cid
en matrimonio y el rey y señor del Cid interviene para lograr el consentimiento de aquel y lo
perdona solemnemente. Con los preparativos termina el Cantar.

Cantar III. La afrenta de Corpes :

Los infantes de Carrión quedan en ridículo ante los cortesanos del Cid por su cobardía en el
campo de batalla y por el pánico que demuestran a la vista de un león escapado. deciden
entonces vengar las burlas de que han sido objeto, para ello parten de Valencia con sus mujeres
y, al llegar al robledal de Corpes las abandonan, después de azotarlas bárbaramente. El Cid pide
justicia al rey. Convocadas las cortes en Toledo, los guerreros del Campeador desafían y vencen
a los infantes, que son declarados traidores. El Poema con las nuevas bodas de las hijas del Cid,
doña Elvira y doña Sol, con los infantes de Navarra y Aragón.

5.- Estructura

En el poema hay dos tramas que se cruzan :

 El tema del deshonor: eje central de la obra, motivado por el injusto destierro del Cid ;
continúa con el progresivo engrandecimiento del Cid mediante sus victorias y las riquezas
que éstas le procuran y finalmente se describe la entrada triunfal del Cid en Valencia

 Las bodas de las hijas del Cid y el injusto trato que estas reciben por parte de los infantes
de Carrión: esto motiva que el Cid obtenga la culminación de su honor. Finalmente las hijas del
Cid se casan con los infantes de Navarra y Aragón.
6.- Aspectos formales : métrica y estilo

Métrica:

Característica: versificación irregular : medida de los versos oscila entre las 10 y las 20
sílabas, aunque se aprecia un predominio de los de 14, 15 y 13 con hemistiquios de 6, 7 y 8
sílabas combinados preferentemente en 7 + 7, 7 + 8 y 6 + 7. Los versos están agrupados en
series o tiradas que encierran una misma idea, cuya asonancia es más o menos continua. Suele
cambiarse la asonancia cuando la narración da paso al discurso directo o viceversa y cuando
una nueva escena o tema.

Estilo:

Con el propósito de ennoblecerlos el poeta dota a los personajes de cualidades excelentes


mediante el epíteto épico - "el que en buen hora nació", "el bueno de Vivar", o de adjetivos
caracterizadores, ponderativos o afectivos que se extienden no sólo al héroe, sino también a su
mujer, a su caballo, ... Visualiza las escenas de emocionantes mediante expresiones deícticas,
señaladoras - afectos (heos aquí), veriedes - porque presupone un auditorio ; en estos casos el
autor se introduce en la obra haciendo sus propios comentarios. El vocabulario que alude a
prácticas legales, usos feudales, arte de la guerra y ropajes es amplio y sirve para dar a conocer
costumbres y modos de vida. Se usa con cierta frecuencia el ablativo absoluto. Hay pleonasmos
- llorando de los ojos - que intensifican la expresión emotiva. Se suelen anteponer el artículo al
adjetivo, con lo que se le individualiza y se le atribuye la cualidad en exclusiva - Castilla la gentil,
Valencia la clara. Abundan las descripciones de personas, batallas y lugares. Para terminar hay
que destacar la claridad, simplicidad y a la vez severa grandeza que el poeta confiere a la
narración que discurre con rapidez y viveza (dinamismo). La ornamentación es sobria y la
adjetivación escasa. La expresión adquiere una infinita gama de matices que van desde lo
finamente irónico a lo dramático.

7.- Temas

En primer lugar se señala el tema del restablecimiento del honor del héroe, perdido a causa
del destierro. Entonces el concepto del honor equivalía a "posición o rango social".

La ascensión del Cid al poder es otro de los temas. El destierro que sufre el héroe supone el
desamor del rey y la muerte jurídica del Cid. Para conseguir el poder lucha y gana batallas y
riquezas a las que se les concede gran importancia en la obra. En la lucha por el poder son
importantes las hijas, por las que siente gran ternura, pero las mueve en el tablero según sus
conveniencias como cualquier señor medieval.

También hay que destacar el tema de la integridad . El Cid se demuestra íntegro en un


sentido cristiano, feudal y social . Esta integridad le gana la adhesión de sus vasallos y su
generosidad y fidelidad le hacen recuperar el favor del rey. Es tierno y humano en el amor a su
familia y a sus amigo, religioso, cortés, astuto, discreto y valiente en la lucha.
Historicidad, ficción y realismo

El poema tiene un gran valor histórico, porque gran parte de los personajes y hechos que
nos muestra están atestiguados históricamente.

Sin embargo, la intensa exaltación priva al texto de cierta imparcialidad y exactitud que, cosa
que, por otra parte, tampoco era buscada por el autor.

El realismo es otro valor añadido al Poema. Las batallas, los lugares geográficos citados, las
costumbres, vestidos y comida, aparecen descritos con fidelidad y con una base real.

quijoteLo primero que leí al comenzar a hacer este trabajo fue: “... A Miguel de Cervantes le faltaba un
brazo... (...) ... pero un brazo le bastó para construir el mayor monumento que se ha hecho a la libertad
y deseo humano...” Al leerlo me pareció prejuiciosamente una exageración. Pero al mismo tiempo fue
una motivación para involucrarme más con este famosísimo y renombrado texto de Cervantes.

A continuación, tras incansable búsqueda en muchas bibliotecas de información, daré a conocer un


trabajo que me causó mucha gracia hacerlo, en cual tocaré puntos como el contexto histórico, social y
cultural que se dio en la creación de este libro, la infaltable biografía de quien fuese un escritor y poeta
destacado en España, refiriéndome obviamente a Miguel de Cervantes de Saavedra.

Señalaré los problemas internos que plantea este escritor en el prólogo, las críticas y determinaciones
que se desarrollan en él, además de las diferencias que se le observan en comparación con otros
libros de la época.

Hablando netamente del libro, nombraré las partes ficticias (o reales) que recorrió el Famoso Hidalgo,
lo mostraré en un mapa marcando en él, las rutas de sus viajes y parajes momentáneos. Se
describirán personajes que a mi parecer fueron importantes a lo largo del texto; entre ellos Sancho
Panza, Dulcinea y por supuesto el Quijote. Haré una comparación entre el ser nombrado Caballero en
la época Medieval y el cómo fue nombrado Caballero el protagonista soñador.

Analizaré sus viajes, su locura, su sabiduría formal además de la popular de Sancho. Y por último,
mencionaré las transformaciones que sufren a lo largo del texto el fiel escudero y su Caballero
Andante

Después de este trabajo, podremos ver si de verdad se trata de una de las obras más grandes de la
Historia.

*DESARROLLO*

ACTIVIDAD 1

Caracterice o describa el contexto histórico, social y cultural en que se da el Quijote.

Para hacer una descripción histórica, social y cultural del ambiente meramente externo que rodeó al
Quijote, debemos dar a conocer el Contexto Histórico y Cultural del Barroco (la obra fue escrita a
principios de este período), en el cual existieron determinadas influencias circunstanciales que
contribuyeron en la creación de este libro; como lo fue la decadencia política y militar, la
fundamentación del racionalismo y el ideal artístico del Barroco, entre otros.

CONTEXTO HISTÓRICO DEL BARROCO

La Decadencia Política y Militar


El siglo XVII fue para España fue un período de una grave crisis política, militar, económica y social que
terminó por convertir el Imperio Español en una potencia de segundo rango dentro de Europa.

Durante la segunda mitad de este, Francia aprovechó la debilidad militar española y ejerció una continua
presión expansionista sobre los territorios europeos regidos por Carlos II. Como consecuencia de esta
presión, la Corona española perdió buena parte de sus posesiones en Europa, de modo que a principios del
siglo XVIII el Imperio español en Europa estaba totalmente liquidado. Esto, en cierta medida, ejercía también
una presión en la sociedad de aquel entonces lo que influía indudablemente en sus formas de pensar.

Además de esto, en el siglo XVII, España también sufrió una grave crisis demográfica, como consecuencia de
la expulsión de casi 300.000 moriscos y de la mortalidad provocada por las continuas guerras, el hambre y la
peste. La sociedad española del siglo XVII ya era una sociedad dividida: la nobleza y el clero conservaron
tierras y privilegios, mientras que los campesinos sufrieron en todo su rigor la crisis económica.

La miseria en el campo arrastró a muchos campesinos hacia las ciudades, donde esperaban mejorar su
calidad de vida; pero en las ciudades se vieron abarcados al ejercicio de la mendicidad cuando no
directamente a la delincuencia.

Por otra parte, la jerarquización y el conservadurismo social dificultaban el paso de un estamento a otro y sólo
algunos burgueses lograron acceder a la nobleza. La única posibilidad que se ofrecía al estado llano para
obtener los beneficios que la sociedad estamental concedía a los estamentos privilegiados era pasar a
engrosar las filas del clero. Este hecho, unido al clima de fervor religioso, trajo como consecuencia que
durante el siglo XVII se duplicara el número de eclesiásticos en España.

Ya podemos darnos cuenta de la situación general que vivía el pueblo español producto de esto problemas de
carácter interno y lo que rodeaba a Cervantes históricamente en momentos en que escribe El Quijote. Pero de
igual forma, aunque de una manera menos notoria, tuvieron una gran importancia las bases del Racionalismo.

CONTEXTO CULTURAL DEL BARROCO

La Fundamentación del Racionalismo

El pensamiento racionalista tuvo en el siglo XVII algunas de sus figuras más destacadas: Descartes, Leibniz,
Spinoza... Todos ellos relegaron la posibilidad de un saber revelado y defendieron que la razón es la principal
fuente de conocimiento humano. De este modo sentaron las bases del racionalismo.

Quienes más influyeron en el pensamiento posterior fueron el físico italiano Galileo Galilei y el matemático
francés René Descartes.

A pesar de esto, en España, la influencia del racionalismo apenas se dejó sentir. En su lugar, se registra una
actitud de escepticismo hacia la naturaleza humana, escepticismo que conduce a una visión pesimista del
mundo radicalmente opuesta al optimismo renacentista.

Aún así, al clasicismo renacentista las ganas de expresarse de una manera múltiple y diversa no desfalleció,
siendo esta, una gran característica del Barroco.

LITERATURA BARROCA

El Ideal Artístico del Barroco

Frente al clasicismo renacentista, el Barroco valoró la libertad absoluta para crear y distorsionar las formas, la
condensación conceptual y la complejidad en la expresión. Todo ello tenía como finalidad asombrar o
maravillar al lector.

Dos corrientes estilísticas ejemplifican estos caracteres: el conceptismo y el culteranismo. Ambas son, en
realidad, dos facetas de estilo barroco que comparten un mismo propósito: crear complicación y artificio.
Barroco Literario en España

El siglo XVII y el auge de las premisas barrocas coincidieron en España con un brillante y fecundo período
literario que dio en llamarse Siglo de Oro. Estéticamente, el Barroco se caracterizó, en líneas generales, por la
complicación de las formas y el predominio del ingenio y el arte sobre la armonía de la naturaleza, que
constituía el ideal renacentista.

Característica del barroco hispánico fue la contraposición entre realismo e idealismo, que alcanzó su máxima
expresión en la que estaría llamada a convertirse en una de las cumbres de la literatura universal, en una obra
digna de ser admirada por todos nosotros, hablamos claramente de El ingenioso hidalgo don Quijote de la
Mancha (primera parte, 1605; segunda, 1615), de Miguel de Cervantes.

En esta época se distinguió además una línea clasicista diferenciada en dos corrientes básicas: la escuela
sevillana, en la que destacó Rodrigo Caro, y la escuela aragonesa, cuyos representantes de mayor entidad
fueron los hermanos Bartolomé Leonardo y Lupercio Leonardo de Argensola, cultivadores de una lírica
doctrinal y moralizante.

En el ámbito de la prosa narrativa del período barroco halló su marco la figura de Miguel de Cervantes
Saavedra, autor también de poemas y comedias, que ha sido considerado unánimemente como la gran figura
a lo largo de la gestación y la evolución de las letras españolas.

En el Quijote, Cervantes creó el prototipo a partir del cual nacería la novela moderna. Concebida en principio
para satirizar las novelas de caballerías, los dos protagonistas de la obra, don Quijote y Sancho, han
perdurado como símbolos de dos visiones enfrentadas del mundo: la idealista y la realista.

Otras obras relevantes de Cervantes, siempre ensombrecidas por la universal dimensión del Quijote, fueron
las Novelas Ejemplares (1613) y Los trabajos de Persiles y Segismunda, novela publicada póstumamente en
1617.

Hipocresía Social

En el ámbito netamente social, podemos darnos cuenta de que detrás de cada uno de los personajes del
Quijote, hay una palpable realidad que se resiste a dejar su lugar a la fantasía; esta realidad lucha tenazmente
con el mundo inventado por el creador y - muchas veces -, termina por reflejarse en los diferentes momentos
en que se articula el mensaje poético.

Cuando Cervantes compuso la novela aquí analizada, su intención prioritaria era de carácter irónico,
sarcástico casi; pretendía denunciar la hipocresía del mundo que lo rodeaba, subrayar la inevitable
contradicción que existía entre el buen decir literario y la falsa prosa de las novelas de caballería; en fin,
desentrañar la vieja polémica instaurada desde siglos entre lo cursi y lo sublime. Para lograr esto, el autor de
la Mancha se vio obligado a confrontar la realidad con la fantasía; mejor aún, se vio en la necesidad de
arrancar la verdad que estaba oculta en las raíces de lo cotidiano; por eso logró ver gigantes donde sólo había
molinos, y doncellas en la desteñida figura de pobres rameras.

A partir de esto, podemos deducir, que el Quijote, además de ser una de las obras más impresionantes de la
Historia Universal, fue un libro maestro dedicada irónicamente a la hipocresía reinante en aquella época,
hipocresía idealizada en las formas de escribir de los poetas y novelistas, con sus héroes fantásticos e ilusas
utopías.

ACTIVIDAD 2

Biografía y obras de Miguel de Cervantes.

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

Los datos que se conocen sobre la vida de tan célebre autor no son muy amplios. Miguel de Cervantes
Saavedra fue bautizado el día 9 de octubre de 1547 en la parroquia de Santa María de la Mayor de
Alcalá de Henares, siendo sus padres el cirujano Rodrigo de Cervantes y Leonor de Cortinas.
Probablemente nació el 29 de septiembre, fiesta de San Miguel, ya que en el bautismo siempre ha sido
frecuente poner al recién nacido el nombre del santo del día en que nació. La saga de los Cervantes
provenía de un linaje gallego que se había establecido en Córdoba, lugar en el que el licenciado Juan
de Cervantes, abuelo de dicho escritor, gozó de cierto prestigio, siendo también abogado de la
Inquisición y familiar del Santo Oficio.

En 1551 y contando Miguel con cuatro años, la familia se trasladó a Valladolid, ciudad en la que
permaneció un breve periodo de tiempo. Tiempo después, se trasladaron a Córdoba y a Sevilla;
finalmente se establecieron en Madrid en 1566.

En 1569 y contando ya con veintidós años, Miguel se halla de viaje por Italia al servicio de monseñor
Giulio Acquaviva, que le fue presentado por monseñor Gaspar de Cervantes y Gaete, pariente suyo.
Este viaje le pone en contacto con la literatura italiana del Renacimiento. En 1570, tanto Acquaviva
como Cervantes y Gaete fueron nombrados cardenales, pero en esa época, Miguel ingresó en la
milicia y en agosto de 1571 era soldado en la compañía de Diego de Urbina del tercio de Miguel de
Moncada. Una vez llegados a Messina, dónde se reunieron las escuadras española, veneciana y
pontificia, formaron la gran escuadra, que bajo las órdenes de Juan de Austria venció a los turcos en
Lepanto el 7 de octubre de 1571. Lamentablemente el precio que tuvo que pagar Miguel por su heroica
acción en la batalla le costó la inutilidad de la mano izquierda. Tras esta batalla, continuó ejerciendo
como soldado y viajó a Cerdeña, Lombardía, Nápoles y Sicilia.

El 26 de septiembre de 1975 y cuando regresaba de Nápoles a España en la galera Sol, les cercó una
flota turca y le hicieron prisionero, obligándole a permanecer en Argel, de dónde no saldría hasta el 19
de septiembre de 1580 gracias a frailes trinitarios, tras cinco años de cautiverio y cuatro intentos
fallidos de fuga.

Una vez regresa a España, se instala en Madrid y lleva una vida marcada por los contratiempos, tanto
desde del punto de vista literario como personal, un buen ejemplo del cual sería la relación amorosa
que mantuvo con Ana Villafranca de Rojas, esposa de Alonso Rodríguez, de la que reconoció tener
una hija llamada Isabel de Saavedra.

En 1585 publica la Galatea, una novela pastoril, dividida en seis libros y de la que prometió una segunda
parte, que nunca realizó. El 12 de junio de 1584 en Esquivas, Miguel de Cervantes contrae matrimonio con
Catalina de Salazar y Palacios. En 1587, el matrimonio fija su residencia en Sevilla y trabaja como comisario
real de abastos con el objetivo de recaudar dinero para la expedición que Felipe II deseaba mandar contra
Inglaterra, la Armada Invencible; este trabajo le acarreó muchos quebraderos de cabeza ya que se vio
envuelto en varios procesos judiciales porque las personas encargadas de llevar las cuentas le timaron y por
lo tanto, hubo problemas de justificación económica, hecho que le llevó a permanecer en la cárcel de Sevilla
durante tres meses en el año 1579; finalmente fue declarado inocente.

En 1603, se establece junto a su familia en Valladolid, residencia permanente de la corte. Dos años más
tarde, en enero de 1605 en Madrid, publica la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha,
en la imprenta de Juan de la Cuesta, novela que tuvo un éxito inmediato y asombroso, ya que se le creía un
autor ya maduro y por lo tanto poco dado a sorprender con semejantes obras.

En 1606 la corte se traslada de Valladolid a Madrid, movimiento que también hace Miguel de Cervantes junto
a su familia. El gran éxito de El Quijote, además de proporcionarle un renombre literario del que antes carecía,
hizo que la sociedad prestará mucha atención a las obras que publicara posteriormente. En 1613, publica la
colección de Novelas ejemplares, que es una colección de cuentos que imita la estructura de la novela
italiana, hecho que es una innovación. En 1614 publica el Viaje del Parnaso, obra en verso en la que enjuicia
a los poetas de forma crítica, elogiando o burlándose, pero de forma satíricamente amable.

En 1615 publica la segunda parte de El Quijote publicada también en la imprenta de Juan de la Cuesta. Esta
segunda parte viene empujada por la publicación en 1614 de una versión apócrifa firmada por Alonso
Fernández de Avellaneda publicada en Tarragona. Ese mismo año también publica Ocho comedias y ocho
entremeses, obra de calidad pero que no consiguió obtener el favor del público ya que escribe un teatro de
raíz clásica en una época en la que triunfa el teatro renovador de Lope de Vega. A pesar de todo, esta obra
tiene gran importancia porque los entremeses, piezas de teatro breve en las que sólo sucede una acción de
carácter amable y con una durada de unos 15 ó 20 minutos, son un género estrictamente español.
Los trabajos de Persiles y Segismunda, su obra póstuma, es una novela bizantina. Su prólogo se escribe en
1616, aunque se publica póstumamente en 1617.

El 23 de abril de 1616 muere en Madrid, día en qué también muere el inglés William Shakespeare.

Miguel de Cervantes cultiva todas las formas literarias: poesía, teatro y novela. El teatro fue su gran
pasión y era a su vez, el único arte que podía dar dinero. La poesía, la cultiva con asiduidad, aunque
es el género para el que estaba menos dotado; toda la producción poética que no incluyó en sus
novelas o en sus obras teatrales se perdió. La novela es el género gracias al cual se le conoce y
gracias al que, hoy en día, es recordado como uno de los escritores más importantes de la literatura
universal; en sus obras narrativas introduce textos en verso, una característica propia de la época que
se denomina mestizo.

ACTIVIDAD 3

Señale el problema que plantea Cervantes en el prólogo de la 1ª parte y cómo lo resuelve.

Después de la lectura del prólogo se puede ver que Miguel de Cervantes estaba preocupado porque su
libro no tenía acotaciones en los márgenes, ni sonetos al principio de libro, ni notas al final. La
originalidad de esta parte se encuentra en la forma de contarlo, ya supuestamente sus preocupaciones
se las cuenta a un amigo (el receptor ).

Una de las intenciones de Cervantes era que el libro gustase, y no quería poner sonetos al principio
del libro a no ser que fuesen de doctores, marqueses, obispos, de gente importante, conocida. En la
conversación que tiene Cervantes con su amigo le dice que podría pedir a alguno de sus amigos que
le escribiese algún soneto, pero no era gente importante. A lo cual su amigo le dice que no importa
que no quiera sus sonetos y además le da recomendaciones para la mejora de su obra literaria.

Entre esas recomendaciones le dijo que no usara un lenguaje complicado sino accesible para todos, y
que sea conciso y claro a la hora de expresarse: "...No hay para que andéis mendigando sentencias de
filósofos, consejos de la Divina Escritura, fábulas de poetas, oraciones de retóricos, milagros de
santos, sino procurar que a la llana, con palabras significantes, honestas y bien colocadas, salga
vuestra oración y período sonoro y festivo...". Otro consejo que le da es que intente "Derribar la
máquina mal fundada de estos caballerescos libros, aborrecidos de tantos y alabados de muchos
más". Por último que escribiese él los sonetos y luego los firmase como alguien importante y de esa
forma la historia le gustaría a todo el mundo desde el principio.

Cabe destacar también que, en este prólogo, Cervantes se burla de Aristóteles, Platón y en general de todos
los filósofos, puesto que dice que todos los libros están llenos de acotaciones suyas en los márgenes.
También se burla de Lope de Vega por la misma razón, es decir, porque introduce al inicio de sus libros
sonetos, epigramas y elogios.

Pero el prólogo no es sólo esto, en él también expresa Cervantes el motivo de su libro. Quiso animar a la
gente a ver las cosas según sus propios criterios. Pensaba que los libros de caballerías tenían una mala
influencia. Hizo esta crítica también porque en esta época (Renacimiento) había un espíritu crítico y
humanista.

Y es por eso que desvela sin pensarlo dos veces su propósito: “No ha sido otro mi deseo que poner en
aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”, por razones
morales (enseñaban obscenidades), lógicas (describían absurdos) y estilísticas (estaban pésimamente
escritos), y también porque apasionaban a todo tipo de gentes y las distraían de sus obligaciones. Si bien la
novela trata el tema de la caballería, no lo hace de forma formal, ya que es meramente un medio para poder
burlarse de este género.

Y sin parecer extenuante, en el último capítulo de la segunda parte, reafirma su opinión “no ha sido otro mi
deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de
caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda
alguna”.
Pero aunque no le agrade la novela de caballerías y de hecho se burle, hay un suceso en su novela que nos
hace reflexionar. En el capítulo VI, durante la quema de libros que el barbero y el cura realizan para curar la
demencia de don Quijote, son salvados dos de estos: Amadís de Gaula y Tirant lo blanc, salvación que lleva a
la conclusión que si bien Cervantes era contrario a obras de tal contenido, sabía, sin embargo, que ambas
obras estaban por encima de su odio, ya que las consideró magistrales.

El éxito de esta obra se debe al lector del Siglo XVII, que esperaba encontrar una novela de caballería en la
que el héroe era un hombre joven, fuerte, valiente, de linaje noble procedente de un país lejano (Inglaterra),
pero se encuentra en un lugar de la mancha un héroe ya mayor (era hidalgo). Todo esto sorprende a los
lectores del XVII y les da risa.

¿Qué características son propias de los novelas de caballería? ¿Por qué Cervantes

las criticaba tanto? A continuación, una pequeña gran síntesis.

El Héroe de una Novela de Caballería tenías las siguientes características:

 Es hijo de reyes o de príncipes y desde su nacimiento está predestinado al triunfo y a la fama. Vive
en una eterna juventud y su vitalidad, fuerza física y hermosura incomparable

son reflejo de su belleza superior.

 Tiene un valor a toda prueba, que lo convierte en un héroe invencible frente a otros caballeros
gigantes.

 Sus antagonistas son muy variados: desde caballeros hasta enemigos desleales que encarnan las
fuerzas del mal: gigantes ,encantadores, fieras y monstruos.

 Frente a ellos sufre apuros y contratiempos, pero siempre sale triunfante y es el más noble y valiente.

 Entre sus colaboradores y ayudantes destaca el escudero, que le cuida las armas y el caballo, le
ayuda en la batalla y actúa como confidente y mensajero.

 El amor y las aventuras íntimas relacionadas, son los temas esenciales del relato caballeresco:

 El caballero es el perfecto enamorado de una dama de noble origen a lo que guarda fidelidad amorosa
como señora de sus pensamientos y acciones. Ella es el motor que mueve al caballero a la aventura y el norte
de sus deseos de triunfo y de gloria.

 El caballero andante lleva una vida itinerante siempre a caballo en busca de aventuras. El caballo y las
armas son los instrumentos esenciales para las aventuras.

 Las aventuras tienen como nota esencial su carácter fantástico, por la exageración de las hazañas del
caballero, por los escenarios en que se desarrollan y el carácter de los enemigos.

ORGANIZACIÓN INTERNA LENGUAJE Y DIFUSIÓN DE LAS NOVELAS DE CABALLERIA

Los rasgos esenciales son la búsqueda, el viaje y la estructura episeica. Las aventuras y hazañas se
configuran como episodios independientes, unidos a la presencia y la acción del caballero andante.

-LENGUAJE:

Combina el estilo elevado y el estilo del relato popular, un estilo refinado y artificial alejado de la lengua
común, con abusos de cultismos, complejidad sintáctica y numerosas arcaísmos medievales, que dan al relato
un tono poco natural.
Recursos que suscitan el interés del lector ,llamadas de atención, recopilaciones de lo ya contado,
anticipaciones de lo que ocurrirá después, suspensión del relato en un momento interesantes y finales
abiertos.

- DIFUSION:

Enorme éxito editorial, sus disparatadas aventuras gustaron y enloquecieron a lectores de cualquier edad,
sexo y condición.

A lo largo del siglo XVI se publicaron unas cincuenta novelas de este genero, que tuvieron una enorme
difusión.

ACTIVIDAD 4

Nombre los lugares que recorre don Quijote en sus viajes y ubíquelos en un mapa de España.

Entre los lugares en que anduvo Don Quijote se encuentran:

 Angamasilla de Alba - Toboso

 Angamasilla de Calatrapa

 Campo de Montiel

 Puerto Lapice

 Zaragoza

 Barcelona

 Ínsula Barataria

Pero además, en el mapa de la ruta que irá a continuación, se pueden percibir ciudades, valles o partes como:
El Toboso, Manzanares, Membrilla, La Solana, Ruidera, Valencia, El Bonillo, Lezuza, Tarragona, San Carlos
del Valle, Carrizosa, Villanueva de los Infantes, Fuenllana, Viveros, etc.

2ª Salida de D. Quijote 3ª Salida de D. Quijote Camino de Sancho al llevar la carta a Dulcinea

1.- Aventura del Viscaíno 11.- Lugar de la Penitencia

2.- Majada de los Pastores 12.- El llano, Venta nueva

3.- Entierro de Crisóstomo 13.- Encuentro con el C. de los Espejos

4.- Aventura de los Yangüenses 14.- Encuentro con comediantes

5.- Venta de Juan Palomeque 15.- Encuentro con los Leones

6.- Alanceamiento del Ganado 16.- Bodas de Camacho

7.- Encuentro con los Frailes 17.- Aldea de Basillo


8.- Aventura de los Batanes 18.- Cueva de Montecinos

9.- Conquista del Yelmo 19.- Retablo de Maese Pedro

10.- Liberación de los Galeotes 20.- Pueblo del Rebuzno

Al igual que el siguiente mapa elaborado en tiempos posteriores al Quijote y que fue mandado a hacer
por un rey de España. Aquí se puede observar la España Antigua y el trayecto de Don Quijote que es
más notorio.

El trayecto trazado en el mapa es el recorrido que hizo Don Quijote de la Mancha. A su derecha se
encuentra un documento con las principales estadías de este caballero andante, poco legibles, lo que
demuestra en cierta manera, cierta longevidad del archivo escaneado.

ACTIVIDAD 5

Describa a los personajes principales que aparecen en los capítulos seleccionados.

Don Quijote: Era un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. En su
casa tenía una ama que pasaba de los cuarenta y una sobrina que no llegaba de a los veinte, y un mozo de
campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Nuestro hidalgo, don Quijote, pasaba los
cincuenta años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la
caza. Tenía el sobrenombre de Quejana y en sus ratos de ocio, que eran la mayoría de los del año, se
dedicaba a leer libros de caballería con tanta afición que olvido casi el ejercicio de la caza y aun más las
preocupaciones de sus posesiones. La lectura le apasionaba hasta tal punto que llego a vender varias
hectáreas de tierra de sembradura para comprar libros de caballería. El pobre hidalgo el juicio perdía por
entender y desentrañarle el sentido a las novelas. También discutía con el cura (que era hombre estudioso
graduado en Sigüenza) sobre cual había sido más valeroso caballero, a la disputa por cual había sido el mejor
caballero también se unía el barbero del pueblo que se llamaba Nicolás. Don Quijote se pasaba las noches
leyendo y de esa manera tanto leer y tan poco dormir se le secó el cerebro y perdió el juicio.

El Barbero: Se llamaba Nicolás y era el barbero de la localidad donde don Quijote vivía y discutía con
el sobre cual había sido el mejor caballero.

El Cura: Era el cura de la localidad de don Quijote. Era licenciado por la universidad de Sigüenza y
discutía junto al cura con don Quijote.

Dulcinea del Toboso: Es la amada de Don Quijote. En realidad se llama Aldonza Lorenzo, y era una
muchacha labradora de la que estuvo enamorada el Hidalgo.

Don Quijote antes de cada batalla invoca su nombre y pide su amparo, porque ella es su señora y por ella se
fortalecen las virtudes del caballero.

En este sentido, Dulcinea de Toboso es uno de los ideales más sublimes que ha creado la mente
humana.

Las Mozas: Las mozas se encontraban el la venta, y ellas son las primeras en recibir a don Quijote,
también son las que le ayudan a quitarse la mayoría de las partes de la armadura, no todas porque no
se podían quitar algunas, y además le dan de comer.

El Ventero: Es el dueño de la venta, es muy gordo y pacifico (Pág10). Don Quijote toma por alcaide del
castillo. Este es el que busca una caña para utilizar como pajita y darle vino de beber a don Quijote.

Los Harrieros: Son los con los que el Quijote se pelea mientras esta velando por sus armas.

Sancho Panza: vecino de don Quijote, lo acompaña en sus viajes. Es un campesino analfabeto pero sagaz
cuyo primer interés es comer y beber. La debilidad de Sancho para las cosas materiales de la vida lo lleva a
creer la promesa de don Quijote que en seguir a su amo al fin y al cabo se verá recompensado con el reino de
su propia isla. El conflicto entre el arte y la naturaleza, o sea, entre el Mundo idealizado y ficticio de don
Quijote por una parte y, por otra, el mundo natural de existencia biológica de Sancho demuestra una relación
incompatible entre los dos mundos en los cuales la naturaleza siempre parece ganar.

La Ama: Es la que le quema todos los libros, eso si ordenada por el cura, y la que le convence de que
los libros se los ha llevado el diablo.

La Sobrina: Es la sobrina de don Quijote y la que le convence de que sus libros se los ha llevado el
diablo.

La Señora: Es vizcaína y va hacia Sevilla donde su marido parte hacia las Indias con un muy honroso
cargo.

Los Frailes: Son de la orden de San Benito y aunque no van junto con la señora van en el mismo
camino, hacia Sevilla. A uno de estos don Quijote lo derriba y coge sus ropas como despojos de la
batalla.

Bachiller Sanson: Encargado de hacer que vuelva ha casa.

Teresa Panza : Es la mujer de Sancho Panza .

Rocinante: Es el caballo de Don Quijote ,es viejo y muy delgado.

Rucio: Es el burro de Sancho Panza.

Contrastes de caracteres entre Don Quijote y Sancho Panza

Don Quijote: es insensato y se deja guiar por las historias de caballeros, asimilando todo lo que ve a algo
relacionado con las historias anteriormente leídas por él.

Sancho Panza: es más realista y sensato, él ve lo real, donde Sancho ve auténticos molinos Don Quijote ve
gigantes...

Además de estos, existe un sin fin de personajes que aparecieron a lo largo de el libro. Los que nombré son
sólo una pequeña parte de este repertorio.

ACTIVIDAD 6

Elabore un cuadro comparativo de la ceremonia de ser armado caballero en la Edad Media y la


ceremonia en que es ordenado caballero don Quijote.

LOS CABALLEROS

En la Edad Media, estos constituyeran uno de los componentes, quizás el más importante de la pequeña
nobleza militar. Los caballeros, en su origen, no pertenecían a la nobleza propiamente dicha. Eran hombres
que poseían medios suficientes para mantener caballos con los que ir a la guerra, y los reyes pagaban sus
servicios concediéndoles prerrogativas al estilo de las de los infanzones y los hidalgos.

Al caballero no se le exigía poseer hidalguía, bastaba que le fuera concedida por quien podía hacerlo y en un
comienzo lo único que se le exigía era tener caballo y armas para combatir. En un principio, lo único que
interesaba a los reyes era que los caballeros fueran hombres de armas pero con el tiempo, este estado de
cosas se fue transformando, creándose determinadas leyes para ser considerado caballero. El antiguo orden
por el cual los caballeros no estaban obligados a sostener a su soberano si no era a cambio de prebendas,
fue desapareciendo, así como la división que se hacía entre los mismos, al tener dos clasificaciones: los
nobles (infanzones o hijodalgo) y los villanos.

Cuando se establecieron las normas para ser armado caballero todo cambió.

Para serlo, ahora, ya se exigían algunas condiciones:

Ser noble por lo menos en tres generaciones por parte de padre o de madre. A los siete años tenían que
prestar sus servicios en calidad de pajes en el castillo de algún señor; a los catorce años se pasaba a la
categoría de escudero, teniendo a su cuidado el caballo y las armas de su señor, al que acompañaban en sus
empresas militares, al tiempo que se adiestraban en los ejercicios físicos propios de la época como eran la
utilización de la armadura pesada, la equitación, cubierto el jinete de todas sus armas, escalar murallas, etc.

Hasta cumplir los veinte años se les consideraba donceles, y quedaban autorizados a participar en las
guerras, dado que ya tenían derecho a ostentar armerías como los caballeros y demás clases nobiliarias.

CEREMONIA DE EDAD MEDIA CEREMONIA EN DON QUIJOTE


Debía ayunar, confesar y comulgar el día antes de la
ceremonia.
Tenía que elegir padrinos que debían armarle, con los
Don Quijote le pidió el pobre Ventero (que era un
que comía el día anterior. (El aspirante a Caballero
simple hombre) que le hiciera caballero. Este le sigue
debía sentarse en una mesa separada y no podía
la broma y le dice que él también fue Caballero.
reírse ni hablar)
Don Quijote pasó la noche en la cuadra velando sus
El aspirante debía pasar la noche en vela,
armas hasta que llegaron los arrieros a dar agua a sus
completamente armado.
animales.
Al día siguiente bañado, debía entrar a la iglesia
llevando la espada colgada al cuello, presentándose al
sacerdote para que la bendijese.
El ventero empezó leyendo un libro. Don Quijote se
encontraba de rodillas mirando a el ventero. El ventero
Con las manos juntas debía arrodillarse delante del le dio a don Quijote un buen golpe en el cuello y con la
Caballero que lo iba a armar y ante los Santos espalda un “espadazo”. Una dama le dio la espada al
Evangelios y jurar defender la religión, la patria, al rey ventero diciendo el ventero entonces:
y demases.
-“Dios haga a vuestra merced muy valiente caballero y
le de venturas en lides”.
Luego los padrinos le ceñían la cota de malla, le
El ventero nombró caballero a don Quijote y lo más
calzaban las espuelas doradas y le colocaban la
rápido posible consiguió que se marchara.
espada al ciento.

ACTIVIDAD 7

Don Quijote realiza tres salidas (o tres viajes) ¿Qué representa cada una de estas salidas y qué
cambios provocan en él? Enumere y explique los cambios.

En su primera salida, el protagonista sufre un desdoblamiento de personalidad que no volverá a


producirse en el resto de la novela. Así, tras la paliza recibida en la aventura de los mercaderes, Don Quijote
cree ser valdovinos (héroe del romance), y más tarde el moro Abindarraez (personaje de la historia del
abencerraje y la hermosa jarifa).

El hidalgo manchego Don Alonso Quijano, llamado por sus convecinos el Bueno, “se enfrascó tanto en su
lectura” que, “rematado ya su juicio” concibe la peregrina idea de hacerse caballero andante, y de “ejercitarse
en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de
agravio, y poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama” con que
mereciera el amor de su dama, Aldonza - Dulcinea, una aldeana idealizada por él.

Bajo el nombre de Don Quijote de la Mancha, con armas antiguas y su viejo caballo, Rocinante, se lanza al
mundo haciéndose armar caballero en una venta que imagina ser castillo, entre las burlas del ventero y las de
las mozas del mesón. Creyéndose ya un auténtico caballero, realiza su primera hazaña liberando a un joven
pastor a quien su amo está azotando. Tras una discusión acalorada con unos mercaderes, de la que resulta
malherido, un vecino lo auxilia y lo devuelve a su aldea.

En este, su primer viaje, Don Quijote sufre un trascendental cambio en su personalidad. Es en este momento
donde él cree que es un Caballero y su nobleza, egolatría y razonamiento se alteran produciendo o
desencadenando todos los sucesos que después acontecen. Se cree más importante y por ende más
superior.

Piensa en varias ocasiones que es atacado y es producto de eso que en numerosas ocasiones se ve herido.
Inventa una amante que a lo largo del texto, se observa que es su musa inspiradora a la cual dedica sus
aventuras y luchas. Aquí es cuando Don Quijote desfigura la realidad.

Durante su segunda salida, Don Quijote adecua sistemáticamente la realidad a su mundo ilusorio. Así,
ve las ventas como castillo, los rebaños como ejércitos y los molinos como gigantes.

Ama, sobrina, cura y barbero han pegado fuego a buena parte de los libros de Don Quijote y tapiado su
biblioteca, mientras él se halla convaleciente en su lecho. Ya repuesto, convence a un rudo y ambicioso
labrador vecino suyo, Sancho Panza, para que le acompañe en sus aventuras. Ya con su escudero, lucha
contra unos gigantes que no son sino molinos de viento; se enfrenta con un vizcaíno, al que vence; da libertad
a unos galeotes perseguidos por la Santa Hermandad, que, ingratos, le apedrean; hace penitencia en Sierra
Morena, donde escribe una carta a Dulcinea; envía a Sancho al Toboso para que se la entregue; el canónigo
y el barbero de su aldea han salido a buscarle; encuentran a Sancho y le impiden cumplir con el encargo de
su amo; hallan a Don Quijote y lo devuelven, engañado, a su pueblo, metido en una jaula, dentro de la cual
sufre pacientemente la burla de sus vecinos.

Aquí podemos ver como la influencia de su locura trae consecuencias. Aquí es inocuamente violento, pero
también lucha con otras personas causándole estúpidamente daño. Aquí los demás lo contradicen.

En la tercera salida, Don Quijote deja de engañarse a sí mismo; son ahora los demás quienes transmutan
la realidad para burlarse de él.

Don Quijote y Sancho inician la tercera salida, encaminándose al Toboso, Donde el escudero asegura a su
amo que una rústica aldeana montada en un asno es Dulcinea, hecho extraordinario que Don Quijote atribuye
a un mago enemigo suyo (el mismo que hizo desaparecer su biblioteca y transformó los molinos de viento en
gigantes). Su obsesión será, a partir de ahora, encontrar el medio de desencantarla.

Caminando por tierras de Aragón, ya famosos como personajes literarios, llegan a los dominios de unos
duques que se burlan despiadadamente de la locura de ambos, hasta el punto de nombrar a Sancho
gobernador de uno de sus estados (la ínsula Barataria), cargo que abandonará por razones
extraordinariamente juiciosas.

Nuevamente juntos caballero y escudero, para desmentir al falso Quijote de Avellaneda, cambian de itinerario
y se dirigen a la ciudad condal, donde el hidalgo sufre su derrota definitiva luchando en fiera y descomunal
batalla contra el Caballero de la Blanca Luna, que no es otro que su vecino, el bachiller Sansón Carrasco,
quien le impone como condición regresar a su aldea. Física y moralmente derrotado, Quijote vuelve a la
Mancha, de donde partió y, después de haber recobrado la cordura, muere.

Esta es una parte muy triste. No sé el motivo, pero me imagino a alguien luchando esforzadamente por una
libertad de ser, contra la sociedad, que lo destruye como persona hasta llevarlo a la muerte. Sus sueños, sus
fantasías le son arrebatadas y su mente vuelve a la cordura. Es triste además como ahora los demás los que
se burlan de él. Ratifico mi opinión de que este último viaje, es uno hacia su interior que lo golpea desde sus
entrañas, tanto que ya su locura se ve desaparecida.

ACTIVIDAD 8

Defina el Concepto de locura (diccionario de Psicología) y aplíquelo a Don Quijote, además señale
cuatro ejemplos concretos de su locura.

Locura: Lo que Platón denominara la Locura buena, o sea la que no es enfermedad o perdición, ha sido
entendido de dos maneras diferentes, a saber:

 Como inspiración o don divino.

 Como amor a la vida y tendencia a vivirla en su simplicidad.

 Esta locura se manifiesta de cuatro formas:

 La locura profética, que es el fundamento de la mántica, o sea del arte de predecir el futuro.

 La locura purificadora, que consiste en alejar los males por medio de purificaciones y de iniciaciones en el
presente y en el porvenir.

 La locura poética, inspirada por las musas.

 Y finalmente la forma más alta, o sea la locura amorosa, que envuelve al hombre en el recuerdo de la
belleza ideal, despertada en él por las bellezas del mundo…..

Pregunta: ¿Estaba realmente loco?

Loco, según los diccionarios se le llama a la persona cuyas facultades mentales no son normales. ¨NORMAL¨
significa igual que todos los demás. ¿Quiere decir entonces que para que no se nos tome por loco debe ser
como todo el mundo y actuar como lo hacen todos?

“Mas que de un caso de locura, parece tratarse de un procedimiento creativo tendiente a ilustrar literariamente
el problema de la realidad y la ficción. De echo Cervantes plantea con exquisito cuidado cada uno de los
acercamientos de Don Quijote a la realidad de Alonso Quijano, de modo que sus continuos equívocos no
dependen necesariamente de la demencia (si en el caso de la primera venta o de los frailes benitos); Al
contrario suelen caer frecuentemente dentro de la más vulgar creencia: son las circunstancias ( el viento,
cuando los molinos; el sol y la lluvia en el caso del yelmo; la falta de visibilidad y el estruendo, cuando los
rebaños; la oscuridad y el ruido, si pensamos en los batanes), el contexto caballeresco, las malas mañas de
los demás o el sueño son los que traicionan la percepción quijotesca de su entorno, espoleando sus delirios
heroicos”

(cita: www.alcala.com.ar) .

Don Quijote, debido a los libros de caballería que leía hacen que salga de juicio es condenado social e
irónicamente a la vez por tener una ilusión excesiva que le adentra en la esfera de la locura, Todo esto le hace
creer su propia realidad, la que él crea.. Es un personaje que se aleja de la realidad; esa anormalidad, en
lugar de convertirle en deforme, nos lo transforma en un modelo de comportamiento para los hombres porque
sus ideales (amor, justicia y libertad) son los de todos los hombres. Su espíritu nunca se doblega, ya que es
considerado noble y justo.

A Alonso Quijano le ha sido otorgado el "don" de la locura. Desde el momento en que abandona sus viejos
hábitos, su objetivo será restaurar en el mundo la antigua Orden de la Caballería Andante; ve en los
caballeros un elemento indispensable del que carece la sociedad que le rodea. Y él está dispuesto a ser el
primero en recuperar dicho papel , tanto por deber como por honor. Es así como se convierte en don Quijote
de la Mancha y se apresura a transformar la realidad en una quimera puramente imaginaria.

Se puede nombrar a la locura, como una forma de acercarse a la realidad que tienen los escritores, debido
que es cuando este concepto está presente en la historia, si contrasta la aparente cordura de otros.

Don Quijote sufre de una locura que a mi parecer considero armónica en que, si bien él en varias ocasiones
sale herido o hiere a otras personas, es una diferencia pasiva vista desde el punto psicológico mental con
respecto a las demás personas.

Si bien, como había planteado antes, el ser loco significa ser diferente y no actuar como los demás, habrían
quienes simplemente estarían en un manicomio, por el simple hecho de ser extravagantes.

EJEMPLOS DE SU LOCURA

 Cuando confunde a los Molinos con Gigantes y desesperadamente los ataca, saliendo por supuesto
herido tras eso.

 Cuando confunde un rebaño con un ejército.

 Cuando quiere ser nombrado Caballero, confunde una venta con un Castillo, y a todos sus
moradores los relaciona con el edificio imaginario.

 Cuando se encuentra por un sendero a unos caballeros y les pide que digan que Dulcinea es la
dama mas bella que existe, y estos se niegan a afirmarlo sin haberla visto, en ese momento Don
Quijote no entiende como no pueden afirmarlo incluso sin haberla visto puesto que según el si es así.

 En general, cuando ataca sin necesidad a algunas personas de quienes Don Quijote se siente
amenazado, o cuando confunde las cosas, cuando las transforma a su realidad.

ACTIVIDAD 9

Establezca la diferencia entre la sabiduría formal de Don Quijote y la sabiduría popular de Sancho.
Señale textualmente 8 refranes.

La diferencia es bastante clara con sólo saber las características de cada personaje. Comenzando por Sancho
Panza, como todos bien saben, es un ignorante en el sentido de la palabra, es un intelectual analfabeto, su
cultura está hecha de la experiencia heredada y del sentido común. La experiencia de la vida no es uniforme
ni coherente; a veces, sus conclusiones son contradictorias y los resúmenes en que se expresan, los refranes,
llevan el mismo color, a veces, blanco, a veces negro, de tal manera que para la misma situación o el mismo
suceso podemos encontrar el sí y el no, según convenga.

En cambio Don Quijote es alguien culto, loco pero culto, e incluso hace resaltar esa cualidad delante de
Sancho como lo es en este ejemplo: En el capítulo LXVII, Don Quijote en su última referencia tocante a los
refranes le dice a Sancho Panza lo siguiente: "Mira Sancho, yo traigo los refranes a propósito y vienen cuando
los digo como anillo al dedo; pero tráelos tú tan por los cabellos, que los arrastras y no los guías; y si no me
acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y
especulaciones de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que
sentencia..."

Profundizando en la sabiduría de don Quijote, ésta se respalda con los numerosos libro que él leyó, antes de
perder la cordura y antes que se los quemaran por cierto. Su sabiduría es formal debido a que maneja un
buen léxico, con muchas palabras y lo más importante: Las sabe utilizar.
En cambio nuestro escudero honesto y fiel, es también un representante magnífico de una sociedad de cultura
mediana en donde se utilizan una gran cantidad de refranes y dichos populares. De ahí su conocimiento
popular.

Esta sabiduría se puede comparar con la que tienen los jóvenes de la calle que no pueden saber nada de
historia u otro ramo propio de la escuela, pero sí, la vida le ha enseñado otras cosas que aunque no sean de
importancia para la sociedad en común, trascienden en un conocimiento divulgado.

Pero esto no es sólo lo que caracteriza a nuestro analfabeto escudero, lo que aquí se plantea es su utilización
del léxico, es decir, conoce una gran variedad de refranes populares y pícaros, en cierto modo, pero no sabe
como utilizarlo. Lo utiliza mal dando a conocer a veces opiniones contradictorias.

REFRANES

 "A Dios rogando y con el mazo dando”. (cap 71)

 "Más vale una "toma" que dos "te daré". (cap 71)

 “Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos”. (cap 21, I)

REFRANEÓ SANCHO:

- “Yo he visto ir más de dos asnos a los gobiernos, y que llevase yo el mío no sería otra cosa nueva".

- "Del dicho al hecho hay gran trecho".

- "Dios ayuda al que mucho madruga".

- "Tripas llevan pies, que no pies a las tripas".

- "Buen corazón quebranta mala ventura".

- "Dádivas quebrantan peñas".

- "A Dios rogando y con el mazo dando".

- "Más vale una toma que dos te daré".

- "Será mejor no menear el arroz aunque se pegue".

- "Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos".

- "Al buen entendedor pocas palabras"; "cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir".

- "Come poco y cena más poco; que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago".

 "Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra".

SE REFRANEÓ EN EL QUIJOTE:

- "Si traes buena mujer a tu casa, fácil cosa sería conservarla, y aún mejorarla, en aquella bondad; pero si la
traes mala, en trabajo te pondrá el enmendarla, que no es muy hacedero pasar de un extremo a otro. Yo no
digo que sea imposible; pero téngolo por dificultoso. Menos mal hace el hipócrita que se finge bueno que el
público malo".
- "El diablo que no duerme, como es amigo de sembrar y derramar rencillas y discordias por doquiera".

- "El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho"; "el tiempo descubridor de todas las cosas".

- "La prolijidad suele engendrar el fastidio".

- "El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades".

- "Porque no se puede salvar quien tiene lo ajeno contra la voluntad de su dueño y no lo restituye".

 "La valentía que no se funda sobre la base de la prudencia se llama temeridad".

ACTIVIDAD 10

Haga un cuadro comparativo señalando las transformaciones que sufren Sancho y Don Quijote a
través del relato.

Sancho Panza es una parte de la formula de un libro de caballería. Siempre hay un caballero, una dama, y un
escudero. Normalmente el escudero tiene el papel del gracioso. Pero algo ocurre en esta novela. Al principio
de la novela, Sancho Panza es el gracioso, el escudero que es bobo, ignorante, vulgar y al mismo tiempo
inocente.

Sancho no es un hombre refinado. Es simple, y ciertamente no es un aventurero. Pero, durante el desarrollo


de esta novela, una transformación ocurre en el personaje de Sancho Panza.

El personaje cambio en varias maneras, y al mismo tiempo, hay aspectos de Sancho que se quedan y son
parte de él desde el principio hasta el final del libro.

Sancho crece en algunos respectos, pero siempre tendrá las características de un hombre del pueblo, simple
y rústico; eso nunca cambiara.

A primera vista, vemos a Sancho como un escudero rústico que solamente quiere ganar cosas, las cuales
tienen valores materiales: "Decíale, entre otras cosas, don Quijote, que se dispusiese a ir con él de buena
gana, porque tal vez le podía suceder aventura, que ganase, en quítame allá esas pajas, alguna ínsula, y le
dejase a él por gobernador de ella. Con estas promesas y otras tales, Sancho Panza, que así se llamaba el
labrador, dejo su mujer y hijos y asentó por escudero de su vecino." (Cervantes 59)

Como vemos aquí, Sancho tiene un ideal, tiene una meta; pero sus ideales no son como los de Don Quijote,
no son sueños de ser un caballero, son sueños de ganar fama y dinero. En esta manera, Sancho no cambio
en la realidad. Sus sueños de ser rico siempre están con él. Lo que actualmente cambio es que Sancho cree
mas en la posibilidad de ser un gobernador de una ínsula. Él funciona como al principio de la novela, y se fue
con Don Quijote con las aspiraciones de ganar dinero. Sancho es inocente pero se cree a través de las
aventuras con Don Quijote que puede tener la responsabilidad de ser un gobernador: "Ignorante y crédulo al
principio, espera enriquecerse rápidamente por su servicio a don Quijote. Éste le promete, con termino
arcaizante una ínsula para gobernar. Sancho sería el peor de los gobernadores, pues se le ocurre, como a
Colón, vender a sus súbditos.

Así que vemos que Sancho, aunque es un labrador, empieza a creer que puede hacer cosas que no son
posibles.

Aparte de su sueño de ser gobernador de la Ínsula Barataria, podemos ver otro ejemplo de que Sancho va
cambiando en esta novela. En el capítulo diez, después de la lucha con el vizcaíno, Sancho y Don Quijote
tienen una conversación en que podemos ver un cambio en la actitud de Sancho. El dialogo de Sancho refleja
un sentido común y un tipo de conocimiento de la tierra, unida con una avidez que podemos ver porque
Sancho continúa preguntando a Don Quijote sobre la isla que quiere ganar.

Vemos que Sancho todavía tiene sus aspiraciones de tener una isla, y, al mismo tiempo, Sancho esta
cambiando en un tipo de hombre mas fino. Siempre está llamando a Don Quijote "Vuestra Merced" y parece
que en una manera Sancho, aunque es todavía vulgar, está adoptando características mas suaves y nobles.
Otro episodio en que es evidente que Sancho está adquiriendo algunas características mas educadas, pero
es todavía rústico, es en el episodio en la Sierra Morena. Sancho está tratando de recordar la carta de
Dulcinea, y está hablando y actuando más como Don Quijote, más educado; pero él dice una palabra
incorrecta, y por eso, nos recuerda que Sancho aún es el mismo hombre que era en el principio. Un ejemplo al
final de la Primera Parte del libro que muestra el cambio en ciertos aspectos del carácter de Sancho Panza es
en el capítulo cuarenta y ocho. Aquí, Don Quijote está encarcelado en una jaula y él está discutiendo que es
un caballero encantado. Sancho quiere hacer que Don Quijote se libere de la jaula y que sea libre del mundo
de ilusión y fantasía. La dualidad de Sancho es muy evidente en este episodio.

Sancho intenta cambiar las ideas de Don Quijote, y lo hace bien; pero en un estilo muy vulgar y simple.
Sancho es un hombre inculto; pero aquí vemos que también es un poco más listo; Sancho ha ido aprendiendo
y cambiando durante la novela.

Entramos en la Segunda Parte de la novela, la parte que muchos dicen es "la historia de Sancho". Sancho y
Don Quijote continúan sus aventuras en esta sección de la novela y conocemos a Sancho mejor.

Así que, es más fácil ver que aunque él parece mas complicado y educado, aun tiene sus características
básicas. "Sancho, quien comenzó un campesino codicioso y estúpido ("de muy poca sal en la mollera"),
muestra disponer de una sabiduría popular y a veces de un hedonismo sensato. Eso dicho, siempre hay el
argumento que Sancho es rústico y bobo. Desde el principio Sancho es un hombre del pueblo y no es
importante que Sancho aprenda cosas. Lo más importante es que, si, aprende, pero también él se queda él
mismo. Sancho Panza, al principio de la novela es inocente y ávido de cosas materiales. Es ignorante y no es
refinado. Pero hay partes del carácter de Sancho que evolucionan. Sancho tiene emociones e imperfecciones.
Él aprende, olvida, idealiza y sueña.

Es un personaje increíblemente dinámico, tiene varias facetas en su personalidad, y según la novela avanza,
también el personaje del complicado Sancho Panza progresa y crece.

Podemos decir entonces que Sancho Panza sufre además una Quijotización, en donde a parte de ir
mejorando su vocabulario y su forma de pensar, existe en él un trastorno del tipo psicológico donde él es
quién al final del texto, demuestra la personalidad que tenía Don Quijote en sus comienzos.

Por otro lado, el loco Don Quijote de la Mancha, que parte como un demente que confunde molinos de viento
con gigantes, que confunde cierto locales con estructuras medievales, como castillos, que siempre pensó
creer que era un Caballero Andante, sufre a lo largo del texto una Sanchonización, marcada por la derrota que
sufre con el caballero de la Luna. En esta Sanchonización nuestro protagonista comienza a regresar al mundo
real que todos conocían, vuelve a ser cuerdo. Pero tal vez es esto lo que marca el fin del personaje, su vida
era la locura de ser caballero, al momento de recobrar la “cabeza”, pierde la magia que poseía su corazón,
esa magia de poder imaginar cosas, esa magia que lo mantenía vivo y luchando para aclamar a su doncella
imaginaria.

Esa tristeza que lo rodeó al momento de perder su dignidad como caballero, y tal vez como personaje, le hizo
indirectamente morir, siempre al lado de su fiel escudero.

Podemos decir entonces, que Don Quijote, primero enloquece con los libros, integra la realidad a su mundo
imaginario, crea escenarios fantásticos, es burlado por sus pares cuerdos y por último muero cuerdo.

CONCLUSIÓN

Con el trabajo que acabo de realizar he podido comprobar satisfactoriamente lo que tantos escritores
halagan. Realmente es un libro bastante bueno, a mi parecer no tan entretenido como pensaba, tal vez
esperaba demasiado, pero lo que sí, no fue un libro aburrido.
Gracias a esto pude aprender más sobre Cervantes, la historia del libro, sus contextos sociales,
culturales, históricos y la sociedad hipócrita que rodeaba a Cervantes, como así el lo planteó.

Aprendí del cómo se hacían caballeros en la Edad Medieval y lo pude comparar con el del Quijote.

Pero lo que más resalto, es que todo esto, me sirvió para pensar. Para pensar sobre el cómo las
personas tratan de anormal a gente que sólo tiene un tipo de sueño diferente, que sólo imagina las
cosas de otra manera, que disfrutan la vida de una dimensión desconocida para muchos.

También resalto los valores que daban a conocer: La libertad, lealtad, el amor, etc..

En general, bueno el libro, un poco largo, monótono en algunos capítulos, pero bien. Cervantes
resultó ser de cualquier forma uno de los escritores más influyentes en nuestra literatura actual.

ANÁLISIS LITERARIO

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA

 BIOGRAFÍA DEL AUTOR:

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), dramaturgo, poeta y novelista español, autor de la novela El
ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, considerada como la primera novela moderna de la literatura
universal. Nació en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Pasó su
adolescencia en varias ciudades españolas (Madrid, Sevilla) y con poco más de veinte años se fue a Roma al
servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española y en 1571 participó con
heroísmo en la batalla de Lepanto, donde comienza el declive del poderío turco en el Mediterráneo. Sin
medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de
impuestos. Allí acaba en la cárcel por irregularidades en sus cuentas. Después se traslada a Valladolid. En
1605 publica la primera parte del Quijote. El éxito dura poco. De nuevo es encarcelado a causa de la muerte
de un hombre delante de su casa. En 1606 regresa con la Corte a Madrid. Vive con apuros económicos y se
entrega a la creación literaria. En sus últimos años publica las Novelas ejemplares (1613), el Viaje del Parnaso
(1614), Ocho comedias y ocho entremeses (1615) y la segunda parte del Quijote (1615). El triunfo literario no
lo libró de sus penurias económicas. Dedicó sus últimos meses de vida a Los trabajos de Persiles y
Segismunda (de publicación póstuma, en 1617). Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día
siguiente.

Cervantes centró sus primeros afanes literarios en la poesía y el teatro, géneros que nunca abandonaría. Su
obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o
incluidos en sus comedias y en sus novelas. Aunque en otras ocasiones se enorgullece de sus versos, en su
tiempo no logró ser aceptado como poeta. Tampoco tuvo mejor suerte en el teatro, por el que se sintió atraído
desde joven. De la primera época (1580-1587), El trato de Argel y La destrucción de Numancia. A la segunda
época pertenecen las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615). Las comedias
son El gallardo español, La casa de los celos y selvas de Ardenia, Los baños de Argel, entre otras.

 MARCO HISTÓRICO

Esta novela fue escrita por Cervantes bajo el peso del entorno cultural de su época. El autor trasciende los
paradigmas literarios de finales del siglo XIV y logra la fusión de la realidad con la desmesura de la
imaginación. Prolongaciones narrativas de la poesía épica del medioevo, o sea cuentos y crónicas de
aventuras y hazañas heroicas relatadas en versos, poemas y canciones de gesta, románticos anónimos,
relatos picarescos, etc, Cervantes, hace a un lado las estructuras de estos géneros literarios y construye uno
nuevo. Es importante anotar que esta época, es la época de la conquista de España del Nuevo Mundo.
Parece ser que Cervantes conocía por referencias de terceras personas ligadas a la conquista, las hazañas
de los conquistadores en el inmenso territorio de las conocidas en ese entonces como Indias Occidentales. En
la parte final de la obra, Cervantes pinta a su personaje como un loco con intervalos, que le hacen decir
razones discretas y lógicas, que borran y deshacen su locura. Sin embargo la grandeza de la obra se sale de
los análisis simples, porque no solamente es una crítica de las historias de caballería, tampoco es solo el
relato de las aventuras de un loco y su escudero, sino la suma del conocimiento, fijaciones, obsesiones de
aproximadamente 1000 años de feudalismo, con sus profecías, brujerías, fanatismo religioso, etc.

 ARGUMENTO DE LA OBRA

La historia es sencilla: un hidalgo de nombre Alonso Quijano y que reside en una alejada aldea del centro del
país, pierde la razón, a causa de la lectura de libros de caballerías. El desgraciado hidalgo considera que las
alucinantes aventuras de los protagonistas son verdaderas y decide convertirse en émulo de los personajes
de ficción. Pone en práctica su propósito y sale tres veces de la aldea. Las dos últimas veces en compañía de
un peón llamado Sancho Panza, al que contrata en calidad de escudero. Las tres salidas del hidalgo
transcurren en lugares conocidos de La Mancha, Aragón y Cataluña.

El desatino de Don Quijote, no sólo es en cuanto al rescate de ideales caducos, sino también a su vestimenta,
pero sobre todo a la utilización de un lenguaje arcaico propio de los libros de caballerías.

El autor utiliza reiteradamente las locuras de Don Quijote para recrear el paisaje, el idioma, el entorno, la
gente de aquella lejana época, etc, de esa manera el protagonista aparece ya en una venta (vereda), sin
embargo Don Quijote con su delirante imaginación no ve una venta, sino un fortificado castillo, por lo tanto
actúa de igual manera como si en realidad estuviera frente a un fortificado castillo. De la misma manera,
tomará al humilde dueño de un negocio por un rico castellano, a su mujer como a una encumbrada dama y a
sus sirvientas como hermosas doncellas. A sí mismo, cuando Don Quijote contemple unos molinos de viento
creerá que son unos gigantes a los que hay que destruir; cuando por los caminos encuentre pastores con su
rebaño de ovejas, creerá que son generales al frente de sus ejércitos que marchan a sangrientas batallas. En
otras palabras, lo cotidiano, normal, lo anodino de los paisajes de la campiña de la Mancha, se convierten en
la imaginación de Don Quijote, en un mundo de lujo, de la aventura heroica, de gloria militar, etc,
características de la novela de caballería.

En la segunda parte de la obra, Cervantes nos relata la tercera salida de Don Quijote, quien luego de vencer
al Caballero de los Espejos, de enfrentarse a los leones y de bajar a las cuevas de los Montesinos, llega a la
corte de los Duques, cuando estos le hacen entrega a Sancho de la ínsula. Por fin, Don Quijote marcha hasta
Barcelona donde es vencido por Sansón Carrasco quien ésta ves ha adoptado el nombre de Caballero de la
Blanca Luna. Éste joven, amigo de don Alonso Quijano, se ha disfrazado de caballero para seguirle la
corriente a Don Quijote y someterlo en la derrota. Ya vencido “el héroe” obedece y es conducido por sus
amigos hasta su casa, dentro de ésta, recobra la lucidez pero muere víctima de intensas fiebres. Sin embargo,
antes ha renegado públicamente de los libros de caballería.

 PERSONAJES

Don Quijote de La Mancha: cuyo nombre es Alonso Quijano el bueno. Hidalgo de 50 años, desgarbado,
seco de carnes, enjuto el rostro, devorador de libros de caballerías, hasta el punto de creerse uno de ellos.
Profundo creyente en Dios y fiel a su doctrina. Este personaje de Cervantes simboliza los ideales más altos a
que aspira la condición humana, lo inalcanzable y lo sublime, la limpieza del alma y la grandeza espiritual.

Sancho Panza: campesino, labrador de la tierra, vecino de Alonso Quijano. Tosco, elemental, de baja
estatura, imprudente y vulgar, glotón, dormilón pero fiel a su amo. Este personaje simboliza la realidad, lo
material, la cobardía, la codicia y lo inmediato.

Rocinante: Don Quijote creía que todo héroe debía tener un caballo como vehículo para sus hazañas.
Entonces, como imitación del Cid Campeador y su “Babieca”, o de Alejandro Magno y su “Bucéfalo”, él adopta
su propio caballo al que bautiza con el nombre de “Rocinante”.

Dulcinea del Toboso: otro elemento para su espíritu heroico y aventurero debía ser la imagen de una dama.
Musa motivadora de pasiones y de sus hazañas inmortales, y para ello escogió a Aldonza Lorenzo una
campesina humilde, con olor de ajos y encargada de la limpieza del corral de los cerdos de su padre. Don
Quijote le puso el nombre de Dulcinea del Toboso porque lo consideró, musical, peregrino y significativo.
El ama y su sobrina: prototipos de las mujeres campesinas de la región en la que Don Quijote realiza sus
hazañas: supersticiosas, ignorantes, atrevidas y con pretensión al rumor.

Sansón Carrasco: joven bachiller, que se disfraza de caballero andante para luchar contra Don Quijote y
derrotarlo, para de esa manera convencerlo de sus delirios y regresarlo a casa. En el segundo libro de la obra
toma el nombre de varios caballeros andantes. En una de sus batallas contra Don Quijote se hace acompañar
por su escudero.

El Cura: religioso de principios dogmáticos, no obstante, bien intencionado. Vive convencido que en los
estantes de la biblioteca de Alonso Quijano, se encuentran los “libros causantes del daño”. Intenta devolverle
el juicio a su amigo y para ello recurre a trampas, que de una u otra forma lo involucran en las aventuras de
Don Quijote.

Maese Nicolás: es el barbero de la aldea donde reside don Alonso Quijano. Al igual que el cura, quiere
participar en la recuperación de su amigo.

Los Molinos: símbolos importantes de la historia, al punto de convertirse en ilustraciones regulares en las
diferentes ediciones del Quijote de La Mancha.

Cide Hamete Benengeli: este personaje de origen arábigo manchego aparece a la altura del capítulo IX y es
el narrador de la historia, o mejor, el fingido autor, algo así como el otro “yo” de Miguel de Cervantes. Si bien
no se trata de un personaje interno de la obra, está considerado como una interesante herramienta literaria del
escritor.

Cardenio: victima de las penas de amor; se interna en Sierra Morena para olvidar a su amada Luscinda.
Luego de vivir una etapa de “locura de amor”, se recupera, y junto al barbero y al cura intenta recuperar la
cordura de su amigo Alonso Quijano.

Dorotea: junto al cura, el barbero, Cardenio, trata de ayudar a Don Quijote para que éste recupere la razón.

Don Fernando: Hijo del Duque Ricardo e íntimo amigo de Cardenio. Traiciona a éste y se fuga con Luscinda,
amada de Cardenio.

Ginnes de Pasamonte: reo, detenido y condenado a las galeras. Liberado por Don Quijote en una de sus
heroicas hazañas. Más adelante aparece cono el titiritero Maese Pedro.

Los Duques: pareja de nobles que se divierten con las locuras de Don Quijote. Dentro del “divertimento”
hacen entrega a Sancho de una “ínsula”.

Zoraida: Mujer hermosa, cristiana, ángel de Dios entre una cuadrilla de musulmanes.

Leandra: Loca de amor se fuga con un soldado, más tarde, este la abandona por en camino. Posteriormente
el cura la encuentra enclaustrada en un convento.

Marcela: pastora de ovejas a la que se le culpa por la muerte de Crisóstomo, su enamorado. Don Quijote la
defiende valerosamente, por encontrarla honesta en lo que dice y en lo que hace.

El Vizcaíno: escudero de una dama. Sostiene un duelo con Don Quijote en el que sale mal librado.

El Cautivo, el Mozo de las Mulas, los Cuadrilleros: personajes innominados sobre quienes el escritor de
apoya para desarrollar diferentes episodios de la novela.

Otros personajes secundarios: durante el transcurso de la historia aparecen indistintamente varios


personajes como el “ventero Palomeque”, el “Zurdo”, en cuyo negocio se lee “historia del curioso
impertinente”. Cuadrilleros, delincuentes, caballeros andantes venidos a menos, moros, adivinos, gigantes,
etc, forman el vigoroso marco en el cual Miguel de Cervantes desarrolla su colosal obra.
5. FIGURAS LITERARIAS:

Prosopografía: es la descripción física de un personaje.

“frisaba la edad de nuestro hidalgo con los 40 años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro,
gran madrugador y amigo de la caza”

Etopeya: descripción de los rasgos morales de un personaje.

“Es pues saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso se daba a leer libros de caballerías
con tanta afición y gusto, que olvidó la administración de su hacienda y llegó a tanto su desatino que vendió
muchas fanegadas de su tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer y de todos,
ninguno le parecía tan bien como los que compuso el famoso Feliciano Silva”

Retrato: descripción física y moral de un personaje.

“Más apenas se vio en el campo, cuando le asaltó un pensamiento terrible. Y fue que le vino a la memoria que
no era armado caballero y que conforme a la ley de caballería, no podía ni debía tomar armas con ningún
caballero y puesto que lo fuera había de llevar armas blancas como novel caballero, hasta que por su
esfuerzo la ganase”

Interrogación: figura que consiste en hacer una pregunta en torno a un tema en particular.

“Con la alegría que se ha dicho seguía Don Quijote su jornada, imaginándose por la pasada victoria ser el
caballero andante más valiente. En estas imaginaciones iba ocupado, cuando Sancho le dijo:

¿No es bueno señor, que aún todavía traigo entre los ojos las desaforadas narices de mi compadre Tomé
Celial?

Y ¿crees tu Sancho por ventura, que el caballero de los espejos era el bachiller Carrasco y su escudero Tomé
Celial tu compadre?”

Exclamación: Presenta un pensamiento en forma dinámica, admirable y enérgica.

“Halláronse presentes en la plática la Sobrina y la Ama y no se hartaban de dar gracias a Dios de ver a su
señor con tan buen entendimiento: pero el Cura quiso hacer de todo en todos experiencia si la sanidad de Don
Quijote era falsa o verdadera y así vino a contar algunas buenas que habían venido de la Corte: Dijo que se
tenía por cierto que el Turco Bajaba con una poderosa armada y que no se sabía su designio, y con este
temor su Majestad había hecho proveer las costas de Nápoles y Sicilia. A esto respondió Don Quijote:

Su majestad ha hecho como prudentísimo guerrero en proveer sus estados, pero si se tomara mi consejo,
aconsejárole yo que usara una prevención de la cual Majestad debe estar muy ajeno de pensar en ella”

Epifonema: Sentencia o definición.

“Apenas oyó esto el cura cuando dijo entre sí; Dios te tenga de su mano, pobre Don Quijote; que me merece
que te despeñas de la alta cumbre de su locura hasta el profundo abismo de la simplicidad”

Asíndeton: Supresión de conjunciones.

“Salió a nosotros ya roto el vestido, el rostro desfigurado, tostado al sol, rogámosle que nos dijera quien era.
Mas nunca nos dijo. Nos pidió perdón, habló sin parar, cuando estaba en lo mejor de la plática, paró y
enmudeció.”

Comparación: Muestra la relación de semejanza que tiene los objetos.


“Pusiéronle la mesa y trájole el posadero una porción del mal remojado y peor cocido bacalao y un pan tan
negro y mugriento como sus armas”

Hipérbole: Exagerar cosas dentro de un contexto.

“Con estas razones perdía el pobre caballero el juicio y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el
sentido, que no se lo sacará ni entenderá el mismo Aristóteles, si resucitara solo para ello”

6. NARRADOR:

Narrador en primera persona: es el narrador protagonista de los hechos.

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme; no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo
de los de lanzas en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...”

Narrador en segunda persona: cuando el narrador se dirige a una segunda persona en la cual focaliza las
acciones.

“En fe del buen acogimiento y honra que hace Vuestra excelencia a toda suerte de libros, como príncipe tan
inclinado a favorecer las buenas artes, mayormente las que por su nobleza no se abaten al servicio y
granjerías del vulgo...”

Narrador en tercera persona: también conocido como narrador omnisciente, ya que todo lo ve.

“Al compás de una agradable música vieron que venía un carro de los que llaman triunfales, encima de él
ocupaban doce disciplinantes, todos con sus hachas encendidas y en un tronco venía sentada una ninfa.
Traía el rostro cubierto con un transparente cendal, de modo que por entre ellos se descubriría un
hermosísimo rostro de doncella...”

7. TEMAS CLAVES DE LA OBRA

La parodia: más allá de vacilaciones genéticas y compositivas, lo que sí se ofrece cono constante durante
todo el proceso creativo del Quijote es el fin paródico. Si fiamos de las declaraciones de su autor, fue
concebido como invectiva contra los libros de caballerías y ese fue siempre su objetivo principal. Con ello,
Cervantes se inscribía en la corriente culta de protestas contra la “mal aacheda máquina” de los disparates
caballerescos, con la diferencia de que se magistral parodia si terminaría erradicándolos del panorama
literario, pese a la ingente difusión que los Amadises, Palmerines o Belianises habían alcanzado durante el
siglo XVI.

La locura: Cervantes orientó un diseño paródico genial, basado en la locura de su protagonista: ésta ha sido
provocada por la lectura de los libros de caballerías, precisamente el objeto de la parodia. Ello le permite
sumarse a las denuncias de moda e inscribirse en la abundante literatura del renacimiento sobre la locura.
Así, en un principio, don Quijote está rematadamente loco; si bien no se trata de una esquizofrenia general,
sino más bien de una monomanía tocante al mundo caballeresco.

La realidad: la realidad es tratada por el narrador de una forma ilusionista, prismática, como si estuviera
contagiado de la misma locura del personaje, de modo que el pobre hidalgo, aquejado de su delirio
caballeresco, es una permanente víctima, no más loco que nosotros mismos. Por eso, ante una realidad tan
oscilante, no tiene por menos que engañarse, como lo hacemos nosotros mismos en ocasiones y como lo
hace sistemáticamente Sancho. La locura, así es una estrategia de acercamiento a la realidad: un original
modo de realismo que sutura perfectamente lo más prosaico a lo más disparatado, otorgando a lo segundo
carta de naturaleza novelesca, en un juego de espejos, entre paródico, cómico e irónico, irresoluble.

8. TIEMPO INTERNO:

Es muy difícil precisar el lapso de tiempo que transcurre en el Quijote, pues se presentan varios
inconvenientes para relacionar los acontecimientos de la primera parte con los de la segunda.
 Los diez años que separan la primera de la segunda parte, son reemplazados por un mes en la narración,
como se lee en el primer capítulo de la segunda parte.

 Esta incongruencia temporal se ve acentuada por la fecha de la carta de Sancho Panza envía a su
mujer:”Desde castillo, a veinte de julio de 1514”

 La edad de la Ama de Don Quijote hace aún más imprecisa la medición cronológica de la narración: en la
primera descripción que de ella se hace, se afirma que “pasaba de los cuarenta”, mientras que al final de la
última salida de Don Quijote ella misma le dice a su amo que tiene “sobre cincuenta años”.

Analizando las salidas de Don Quijote, la primera salida, narrada en los seis primeros capítulos, tiene una
duración de casi dos meses.

A partir del capítulo VII se inicia la segunda salida, en la que Don Quijote va a estar acompañado por Sancho
Panza. La narración abarcará 46 capítulos que culminan con el regreso obligado de Don Quijote; tiene una
duración de 17 días, aunque Sancho exagera intencionalmente la duración de la salida, afirmando que ha sido
de ocho meses.

La tercera salida se inicia con la anotación de que el Cura y el Barbero visitan a Don Quijote después de un
mes. Es decir que ésta es de unos cinco meses: uno de descanso, tres de aventuras, batallas y derrotas y uno
de regreso a la aldea, enfermedad y muerte.

9. GENERO Y ESTILO:

Esta gran obra literaria pertenece al género de la novela picaresca, la cual narra una serie de incidentes o
episodios de la vida del protagonista que se presentan en orden cronológico sin entremezclarse en una trama
sólida. Éste tipo de novela utiliza el esquema tradicional de los libros o novelas de caballería, pero lo hace con
una voluntad claramente desmitificadora, a partir de la crítica a la sociedad de la época. La estructura es un
relato en primera persona de episodios o la vida del autor que vienen a justificar su situación final poco
afortunada.

ANÁLISIS LITERARIO

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA

 BIOGRAFÍA DEL AUTOR:

Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), dramaturgo, poeta y novelista español, autor de la novela El
ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, considerada como la primera novela moderna de la literatura
universal. Nació en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Pasó su
adolescencia en varias ciudades españolas (Madrid, Sevilla) y con poco más de veinte años se fue a Roma al
servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española y en 1571 participó con
heroísmo en la batalla de Lepanto, donde comienza el declive del poderío turco en el Mediterráneo. Sin
medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de
impuestos. Allí acaba en la cárcel por irregularidades en sus cuentas. Después se traslada a Valladolid. En
1605 publica la primera parte del Quijote. El éxito dura poco. De nuevo es encarcelado a causa de la muerte
de un hombre delante de su casa. En 1606 regresa con la Corte a Madrid. Vive con apuros económicos y se
entrega a la creación literaria. En sus últimos años publica las Novelas ejemplares (1613), el Viaje del Parnaso
(1614), Ocho comedias y ocho entremeses (1615) y la segunda parte del Quijote (1615). El triunfo literario no
lo libró de sus penurias económicas. Dedicó sus últimos meses de vida a Los trabajos de Persiles y
Segismunda (de publicación póstuma, en 1617). Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día
siguiente.

Cervantes centró sus primeros afanes literarios en la poesía y el teatro, géneros que nunca abandonaría. Su
obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o
incluidos en sus comedias y en sus novelas. Aunque en otras ocasiones se enorgullece de sus versos, en su
tiempo no logró ser aceptado como poeta. Tampoco tuvo mejor suerte en el teatro, por el que se sintió atraído
desde joven. De la primera época (1580-1587), El trato de Argel y La destrucción de Numancia. A la segunda
época pertenecen las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615). Las comedias
son El gallardo español, La casa de los celos y selvas de Ardenia, Los baños de Argel, entre otras.

 MARCO HISTÓRICO

Esta novela fue escrita por Cervantes bajo el peso del entorno cultural de su época. El autor trasciende los
paradigmas literarios de finales del siglo XIV y logra la fusión de la realidad con la desmesura de la
imaginación. Prolongaciones narrativas de la poesía épica del medioevo, o sea cuentos y crónicas de
aventuras y hazañas heroicas relatadas en versos, poemas y canciones de gesta, románticos anónimos,
relatos picarescos, etc, Cervantes, hace a un lado las estructuras de estos géneros literarios y construye uno
nuevo. Es importante anotar que esta época, es la época de la conquista de España del Nuevo Mundo.
Parece ser que Cervantes conocía por referencias de terceras personas ligadas a la conquista, las hazañas
de los conquistadores en el inmenso territorio de las conocidas en ese entonces como Indias Occidentales. En
la parte final de la obra, Cervantes pinta a su personaje como un loco con intervalos, que le hacen decir
razones discretas y lógicas, que borran y deshacen su locura. Sin embargo la grandeza de la obra se sale de
los análisis simples, porque no solamente es una crítica de las historias de caballería, tampoco es solo el
relato de las aventuras de un loco y su escudero, sino la suma del conocimiento, fijaciones, obsesiones de
aproximadamente 1000 años de feudalismo, con sus profecías, brujerías, fanatismo religioso, etc.

 ARGUMENTO DE LA OBRA

La historia es sencilla: un hidalgo de nombre Alonso Quijano y que reside en una alejada aldea del centro del
país, pierde la razón, a causa de la lectura de libros de caballerías. El desgraciado hidalgo considera que las
alucinantes aventuras de los protagonistas son verdaderas y decide convertirse en émulo de los personajes
de ficción. Pone en práctica su propósito y sale tres veces de la aldea. Las dos últimas veces en compañía de
un peón llamado Sancho Panza, al que contrata en calidad de escudero. Las tres salidas del hidalgo
transcurren en lugares conocidos de La Mancha, Aragón y Cataluña.

El desatino de Don Quijote, no sólo es en cuanto al rescate de ideales caducos, sino también a su vestimenta,
pero sobre todo a la utilización de un lenguaje arcaico propio de los libros de caballerías.

El autor utiliza reiteradamente las locuras de Don Quijote para recrear el paisaje, el idioma, el entorno, la
gente de aquella lejana época, etc, de esa manera el protagonista aparece ya en una venta (vereda), sin
embargo Don Quijote con su delirante imaginación no ve una venta, sino un fortificado castillo, por lo tanto
actúa de igual manera como si en realidad estuviera frente a un fortificado castillo. De la misma manera,
tomará al humilde dueño de un negocio por un rico castellano, a su mujer como a una encumbrada dama y a
sus sirvientas como hermosas doncellas. A sí mismo, cuando Don Quijote contemple unos molinos de viento
creerá que son unos gigantes a los que hay que destruir; cuando por los caminos encuentre pastores con su
rebaño de ovejas, creerá que son generales al frente de sus ejércitos que marchan a sangrientas batallas. En
otras palabras, lo cotidiano, normal, lo anodino de los paisajes de la campiña de la Mancha, se convierten en
la imaginación de Don Quijote, en un mundo de lujo, de la aventura heroica, de gloria militar, etc,
características de la novela de caballería.

En la segunda parte de la obra, Cervantes nos relata la tercera salida de Don Quijote, quien luego de vencer
al Caballero de los Espejos, de enfrentarse a los leones y de bajar a las cuevas de los Montesinos, llega a la
corte de los Duques, cuando estos le hacen entrega a Sancho de la ínsula. Por fin, Don Quijote marcha hasta
Barcelona donde es vencido por Sansón Carrasco quien ésta ves ha adoptado el nombre de Caballero de la
Blanca Luna. Éste joven, amigo de don Alonso Quijano, se ha disfrazado de caballero para seguirle la
corriente a Don Quijote y someterlo en la derrota. Ya vencido “el héroe” obedece y es conducido por sus
amigos hasta su casa, dentro de ésta, recobra la lucidez pero muere víctima de intensas fiebres. Sin embargo,
antes ha renegado públicamente de los libros de caballería.

 PERSONAJES

Don Quijote de La Mancha: cuyo nombre es Alonso Quijano el bueno. Hidalgo de 50 años, desgarbado,
seco de carnes, enjuto el rostro, devorador de libros de caballerías, hasta el punto de creerse uno de ellos.
Profundo creyente en Dios y fiel a su doctrina. Este personaje de Cervantes simboliza los ideales más altos a
que aspira la condición humana, lo inalcanzable y lo sublime, la limpieza del alma y la grandeza espiritual.

Sancho Panza: campesino, labrador de la tierra, vecino de Alonso Quijano. Tosco, elemental, de baja
estatura, imprudente y vulgar, glotón, dormilón pero fiel a su amo. Este personaje simboliza la realidad, lo
material, la cobardía, la codicia y lo inmediato.

Rocinante: Don Quijote creía que todo héroe debía tener un caballo como vehículo para sus hazañas.
Entonces, como imitación del Cid Campeador y su “Babieca”, o de Alejandro Magno y su “Bucéfalo”, él adopta
su propio caballo al que bautiza con el nombre de “Rocinante”.

Dulcinea del Toboso: otro elemento para su espíritu heroico y aventurero debía ser la imagen de una dama.
Musa motivadora de pasiones y de sus hazañas inmortales, y para ello escogió a Aldonza Lorenzo una
campesina humilde, con olor de ajos y encargada de la limpieza del corral de los cerdos de su padre. Don
Quijote le puso el nombre de Dulcinea del Toboso porque lo consideró, musical, peregrino y significativo.

El ama y su sobrina: prototipos de las mujeres campesinas de la región en la que Don Quijote realiza sus
hazañas: supersticiosas, ignorantes, atrevidas y con pretensión al rumor.

Sansón Carrasco: joven bachiller, que se disfraza de caballero andante para luchar contra Don Quijote y
derrotarlo, para de esa manera convencerlo de sus delirios y regresarlo a casa. En el segundo libro de la obra
toma el nombre de varios caballeros andantes. En una de sus batallas contra Don Quijote se hace acompañar
por su escudero.

El Cura: religioso de principios dogmáticos, no obstante, bien intencionado. Vive convencido que en los
estantes de la biblioteca de Alonso Quijano, se encuentran los “libros causantes del daño”. Intenta devolverle
el juicio a su amigo y para ello recurre a trampas, que de una u otra forma lo involucran en las aventuras de
Don Quijote.

Maese Nicolás: es el barbero de la aldea donde reside don Alonso Quijano. Al igual que el cura, quiere
participar en la recuperación de su amigo.

Los Molinos: símbolos importantes de la historia, al punto de convertirse en ilustraciones regulares en las
diferentes ediciones del Quijote de La Mancha.

Cide Hamete Benengeli: este personaje de origen arábigo manchego aparece a la altura del capítulo IX y es
el narrador de la historia, o mejor, el fingido autor, algo así como el otro “yo” de Miguel de Cervantes. Si bien
no se trata de un personaje interno de la obra, está considerado como una interesante herramienta literaria del
escritor.

Cardenio: victima de las penas de amor; se interna en Sierra Morena para olvidar a su amada Luscinda.
Luego de vivir una etapa de “locura de amor”, se recupera, y junto al barbero y al cura intenta recuperar la
cordura de su amigo Alonso Quijano.

Dorotea: junto al cura, el barbero, Cardenio, trata de ayudar a Don Quijote para que éste recupere la razón.

Don Fernando: Hijo del Duque Ricardo e íntimo amigo de Cardenio. Traiciona a éste y se fuga con Luscinda,
amada de Cardenio.

Ginnes de Pasamonte: reo, detenido y condenado a las galeras. Liberado por Don Quijote en una de sus
heroicas hazañas. Más adelante aparece cono el titiritero Maese Pedro.

Los Duques: pareja de nobles que se divierten con las locuras de Don Quijote. Dentro del “divertimento”
hacen entrega a Sancho de una “ínsula”.

Zoraida: Mujer hermosa, cristiana, ángel de Dios entre una cuadrilla de musulmanes.
Leandra: Loca de amor se fuga con un soldado, más tarde, este la abandona por en camino. Posteriormente
el cura la encuentra enclaustrada en un convento.

Marcela: pastora de ovejas a la que se le culpa por la muerte de Crisóstomo, su enamorado. Don Quijote la
defiende valerosamente, por encontrarla honesta en lo que dice y en lo que hace.

El Vizcaíno: escudero de una dama. Sostiene un duelo con Don Quijote en el que sale mal librado.

El Cautivo, el Mozo de las Mulas, los Cuadrilleros: personajes innominados sobre quienes el escritor de
apoya para desarrollar diferentes episodios de la novela.

Otros personajes secundarios: durante el transcurso de la historia aparecen indistintamente varios


personajes como el “ventero Palomeque”, el “Zurdo”, en cuyo negocio se lee “historia del curioso
impertinente”. Cuadrilleros, delincuentes, caballeros andantes venidos a menos, moros, adivinos, gigantes,
etc, forman el vigoroso marco en el cual Miguel de Cervantes desarrolla su colosal obra.

5. FIGURAS LITERARIAS:

Prosopografía: es la descripción física de un personaje.

“frisaba la edad de nuestro hidalgo con los 40 años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro,
gran madrugador y amigo de la caza”

Etopeya: descripción de los rasgos morales de un personaje.

“Es pues saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso se daba a leer libros de caballerías
con tanta afición y gusto, que olvidó la administración de su hacienda y llegó a tanto su desatino que vendió
muchas fanegadas de su tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer y de todos,
ninguno le parecía tan bien como los que compuso el famoso Feliciano Silva”

Retrato: descripción física y moral de un personaje.

“Más apenas se vio en el campo, cuando le asaltó un pensamiento terrible. Y fue que le vino a la memoria que
no era armado caballero y que conforme a la ley de caballería, no podía ni debía tomar armas con ningún
caballero y puesto que lo fuera había de llevar armas blancas como novel caballero, hasta que por su
esfuerzo la ganase”

Interrogación: figura que consiste en hacer una pregunta en torno a un tema en particular.

“Con la alegría que se ha dicho seguía Don Quijote su jornada, imaginándose por la pasada victoria ser el
caballero andante más valiente. En estas imaginaciones iba ocupado, cuando Sancho le dijo:

¿No es bueno señor, que aún todavía traigo entre los ojos las desaforadas narices de mi compadre Tomé
Celial?

Y ¿crees tu Sancho por ventura, que el caballero de los espejos era el bachiller Carrasco y su escudero Tomé
Celial tu compadre?”

Exclamación: Presenta un pensamiento en forma dinámica, admirable y enérgica.

“Halláronse presentes en la plática la Sobrina y la Ama y no se hartaban de dar gracias a Dios de ver a su
señor con tan buen entendimiento: pero el Cura quiso hacer de todo en todos experiencia si la sanidad de Don
Quijote era falsa o verdadera y así vino a contar algunas buenas que habían venido de la Corte: Dijo que se
tenía por cierto que el Turco Bajaba con una poderosa armada y que no se sabía su designio, y con este
temor su Majestad había hecho proveer las costas de Nápoles y Sicilia. A esto respondió Don Quijote:
Su majestad ha hecho como prudentísimo guerrero en proveer sus estados, pero si se tomara mi consejo,
aconsejárole yo que usara una prevención de la cual Majestad debe estar muy ajeno de pensar en ella”

Epifonema: Sentencia o definición.

“Apenas oyó esto el cura cuando dijo entre sí; Dios te tenga de su mano, pobre Don Quijote; que me merece
que te despeñas de la alta cumbre de su locura hasta el profundo abismo de la simplicidad”

Asíndeton: Supresión de conjunciones.

“Salió a nosotros ya roto el vestido, el rostro desfigurado, tostado al sol, rogámosle que nos dijera quien era.
Mas nunca nos dijo. Nos pidió perdón, habló sin parar, cuando estaba en lo mejor de la plática, paró y
enmudeció.”

Comparación: Muestra la relación de semejanza que tiene los objetos.

“Pusiéronle la mesa y trájole el posadero una porción del mal remojado y peor cocido bacalao y un pan tan
negro y mugriento como sus armas”

Hipérbole: Exagerar cosas dentro de un contexto.

“Con estas razones perdía el pobre caballero el juicio y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el
sentido, que no se lo sacará ni entenderá el mismo Aristóteles, si resucitara solo para ello”

6. NARRADOR:

Narrador en primera persona: es el narrador protagonista de los hechos.

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme; no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo
de los de lanzas en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...”

Narrador en segunda persona: cuando el narrador se dirige a una segunda persona en la cual focaliza las
acciones.

“En fe del buen acogimiento y honra que hace Vuestra excelencia a toda suerte de libros, como príncipe tan
inclinado a favorecer las buenas artes, mayormente las que por su nobleza no se abaten al servicio y
granjerías del vulgo...”

Narrador en tercera persona: también conocido como narrador omnisciente, ya que todo lo ve.

“Al compás de una agradable música vieron que venía un carro de los que llaman triunfales, encima de él
ocupaban doce disciplinantes, todos con sus hachas encendidas y en un tronco venía sentada una ninfa.
Traía el rostro cubierto con un transparente cendal, de modo que por entre ellos se descubriría un
hermosísimo rostro de doncella...”

7. TEMAS CLAVES DE LA OBRA

La parodia: más allá de vacilaciones genéticas y compositivas, lo que sí se ofrece cono constante durante
todo el proceso creativo del Quijote es el fin paródico. Si fiamos de las declaraciones de su autor, fue
concebido como invectiva contra los libros de caballerías y ese fue siempre su objetivo principal. Con ello,
Cervantes se inscribía en la corriente culta de protestas contra la “mal aacheda máquina” de los disparates
caballerescos, con la diferencia de que se magistral parodia si terminaría erradicándolos del panorama
literario, pese a la ingente difusión que los Amadises, Palmerines o Belianises habían alcanzado durante el
siglo XVI.
La locura: Cervantes orientó un diseño paródico genial, basado en la locura de su protagonista: ésta ha sido
provocada por la lectura de los libros de caballerías, precisamente el objeto de la parodia. Ello le permite
sumarse a las denuncias de moda e inscribirse en la abundante literatura del renacimiento sobre la locura.
Así, en un principio, don Quijote está rematadamente loco; si bien no se trata de una esquizofrenia general,
sino más bien de una monomanía tocante al mundo caballeresco.

La realidad: la realidad es tratada por el narrador de una forma ilusionista, prismática, como si estuviera
contagiado de la misma locura del personaje, de modo que el pobre hidalgo, aquejado de su delirio
caballeresco, es una permanente víctima, no más loco que nosotros mismos. Por eso, ante una realidad tan
oscilante, no tiene por menos que engañarse, como lo hacemos nosotros mismos en ocasiones y como lo
hace sistemáticamente Sancho. La locura, así es una estrategia de acercamiento a la realidad: un original
modo de realismo que sutura perfectamente lo más prosaico a lo más disparatado, otorgando a lo segundo
carta de naturaleza novelesca, en un juego de espejos, entre paródico, cómico e irónico, irresoluble.

8. TIEMPO INTERNO:

Es muy difícil precisar el lapso de tiempo que transcurre en el Quijote, pues se presentan varios
inconvenientes para relacionar los acontecimientos de la primera parte con los de la segunda.

 Los diez años que separan la primera de la segunda parte, son reemplazados por un mes en la narración,
como se lee en el primer capítulo de la segunda parte.

 Esta incongruencia temporal se ve acentuada por la fecha de la carta de Sancho Panza envía a su
mujer:”Desde castillo, a veinte de julio de 1514”

 La edad de la Ama de Don Quijote hace aún más imprecisa la medición cronológica de la narración: en la
primera descripción que de ella se hace, se afirma que “pasaba de los cuarenta”, mientras que al final de la
última salida de Don Quijote ella misma le dice a su amo que tiene “sobre cincuenta años”.

Analizando las salidas de Don Quijote, la primera salida, narrada en los seis primeros capítulos, tiene una
duración de casi dos meses.

A partir del capítulo VII se inicia la segunda salida, en la que Don Quijote va a estar acompañado por Sancho
Panza. La narración abarcará 46 capítulos que culminan con el regreso obligado de Don Quijote; tiene una
duración de 17 días, aunque Sancho exagera intencionalmente la duración de la salida, afirmando que ha sido
de ocho meses.

La tercera salida se inicia con la anotación de que el Cura y el Barbero visitan a Don Quijote después de un
mes. Es decir que ésta es de unos cinco meses: uno de descanso, tres de aventuras, batallas y derrotas y uno
de regreso a la aldea, enfermedad y muerte.

9. GENERO Y ESTILO:

Esta gran obra literaria pertenece al género de la novela picaresca, la cual narra una serie de incidentes o
episodios de la vida del protagonista que se presentan en orden cronológico sin entremezclarse en una trama
sólida. Éste tipo de novela utiliza el esquema tradicional de los libros o novelas de caballería, pero lo hace con
una voluntad claramente desmitificadora, a partir de la crítica a la sociedad de la época. La estructura es un
relato en primera persona de episodios o la vida del autor que vienen a justificar su situación final poco
afortunada.

ANÁLISIS LITERARIO

EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA

 BIOGRAFÍA DEL AUTOR:


Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), dramaturgo, poeta y novelista español, autor de la novela El
ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, considerada como la primera novela moderna de la literatura
universal. Nació en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Pasó su
adolescencia en varias ciudades españolas (Madrid, Sevilla) y con poco más de veinte años se fue a Roma al
servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia, se enroló en la Armada española y en 1571 participó con
heroísmo en la batalla de Lepanto, donde comienza el declive del poderío turco en el Mediterráneo. Sin
medios para vivir, marcha a Sevilla como comisario de abastos para la Armada Invencible y recaudador de
impuestos. Allí acaba en la cárcel por irregularidades en sus cuentas. Después se traslada a Valladolid. En
1605 publica la primera parte del Quijote. El éxito dura poco. De nuevo es encarcelado a causa de la muerte
de un hombre delante de su casa. En 1606 regresa con la Corte a Madrid. Vive con apuros económicos y se
entrega a la creación literaria. En sus últimos años publica las Novelas ejemplares (1613), el Viaje del Parnaso
(1614), Ocho comedias y ocho entremeses (1615) y la segunda parte del Quijote (1615). El triunfo literario no
lo libró de sus penurias económicas. Dedicó sus últimos meses de vida a Los trabajos de Persiles y
Segismunda (de publicación póstuma, en 1617). Murió en Madrid el 22 de abril de 1616 y fue enterrado al día
siguiente.

Cervantes centró sus primeros afanes literarios en la poesía y el teatro, géneros que nunca abandonaría. Su
obra poética abarca sonetos, canciones, églogas, romances, letrillas y otros poemas menores dispersos o
incluidos en sus comedias y en sus novelas. Aunque en otras ocasiones se enorgullece de sus versos, en su
tiempo no logró ser aceptado como poeta. Tampoco tuvo mejor suerte en el teatro, por el que se sintió atraído
desde joven. De la primera época (1580-1587), El trato de Argel y La destrucción de Numancia. A la segunda
época pertenecen las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615). Las comedias
son El gallardo español, La casa de los celos y selvas de Ardenia, Los baños de Argel, entre otras.

 MARCO HISTÓRICO

Esta novela fue escrita por Cervantes bajo el peso del entorno cultural de su época. El autor trasciende los
paradigmas literarios de finales del siglo XIV y logra la fusión de la realidad con la desmesura de la
imaginación. Prolongaciones narrativas de la poesía épica del medioevo, o sea cuentos y crónicas de
aventuras y hazañas heroicas relatadas en versos, poemas y canciones de gesta, románticos anónimos,
relatos picarescos, etc, Cervantes, hace a un lado las estructuras de estos géneros literarios y construye uno
nuevo. Es importante anotar que esta época, es la época de la conquista de España del Nuevo Mundo.
Parece ser que Cervantes conocía por referencias de terceras personas ligadas a la conquista, las hazañas
de los conquistadores en el inmenso territorio de las conocidas en ese entonces como Indias Occidentales. En
la parte final de la obra, Cervantes pinta a su personaje como un loco con intervalos, que le hacen decir
razones discretas y lógicas, que borran y deshacen su locura. Sin embargo la grandeza de la obra se sale de
los análisis simples, porque no solamente es una crítica de las historias de caballería, tampoco es solo el
relato de las aventuras de un loco y su escudero, sino la suma del conocimiento, fijaciones, obsesiones de
aproximadamente 1000 años de feudalismo, con sus profecías, brujerías, fanatismo religioso, etc.

 ARGUMENTO DE LA OBRA

La historia es sencilla: un hidalgo de nombre Alonso Quijano y que reside en una alejada aldea del centro del
país, pierde la razón, a causa de la lectura de libros de caballerías. El desgraciado hidalgo considera que las
alucinantes aventuras de los protagonistas son verdaderas y decide convertirse en émulo de los personajes
de ficción. Pone en práctica su propósito y sale tres veces de la aldea. Las dos últimas veces en compañía de
un peón llamado Sancho Panza, al que contrata en calidad de escudero. Las tres salidas del hidalgo
transcurren en lugares conocidos de La Mancha, Aragón y Cataluña.

El desatino de Don Quijote, no sólo es en cuanto al rescate de ideales caducos, sino también a su vestimenta,
pero sobre todo a la utilización de un lenguaje arcaico propio de los libros de caballerías.

El autor utiliza reiteradamente las locuras de Don Quijote para recrear el paisaje, el idioma, el entorno, la
gente de aquella lejana época, etc, de esa manera el protagonista aparece ya en una venta (vereda), sin
embargo Don Quijote con su delirante imaginación no ve una venta, sino un fortificado castillo, por lo tanto
actúa de igual manera como si en realidad estuviera frente a un fortificado castillo. De la misma manera,
tomará al humilde dueño de un negocio por un rico castellano, a su mujer como a una encumbrada dama y a
sus sirvientas como hermosas doncellas. A sí mismo, cuando Don Quijote contemple unos molinos de viento
creerá que son unos gigantes a los que hay que destruir; cuando por los caminos encuentre pastores con su
rebaño de ovejas, creerá que son generales al frente de sus ejércitos que marchan a sangrientas batallas. En
otras palabras, lo cotidiano, normal, lo anodino de los paisajes de la campiña de la Mancha, se convierten en
la imaginación de Don Quijote, en un mundo de lujo, de la aventura heroica, de gloria militar, etc,
características de la novela de caballería.

En la segunda parte de la obra, Cervantes nos relata la tercera salida de Don Quijote, quien luego de vencer
al Caballero de los Espejos, de enfrentarse a los leones y de bajar a las cuevas de los Montesinos, llega a la
corte de los Duques, cuando estos le hacen entrega a Sancho de la ínsula. Por fin, Don Quijote marcha hasta
Barcelona donde es vencido por Sansón Carrasco quien ésta ves ha adoptado el nombre de Caballero de la
Blanca Luna. Éste joven, amigo de don Alonso Quijano, se ha disfrazado de caballero para seguirle la
corriente a Don Quijote y someterlo en la derrota. Ya vencido “el héroe” obedece y es conducido por sus
amigos hasta su casa, dentro de ésta, recobra la lucidez pero muere víctima de intensas fiebres. Sin embargo,
antes ha renegado públicamente de los libros de caballería.

 PERSONAJES

Don Quijote de La Mancha: cuyo nombre es Alonso Quijano el bueno. Hidalgo de 50 años, desgarbado,
seco de carnes, enjuto el rostro, devorador de libros de caballerías, hasta el punto de creerse uno de ellos.
Profundo creyente en Dios y fiel a su doctrina. Este personaje de Cervantes simboliza los ideales más altos a
que aspira la condición humana, lo inalcanzable y lo sublime, la limpieza del alma y la grandeza espiritual.

Sancho Panza: campesino, labrador de la tierra, vecino de Alonso Quijano. Tosco, elemental, de baja
estatura, imprudente y vulgar, glotón, dormilón pero fiel a su amo. Este personaje simboliza la realidad, lo
material, la cobardía, la codicia y lo inmediato.

Rocinante: Don Quijote creía que todo héroe debía tener un caballo como vehículo para sus hazañas.
Entonces, como imitación del Cid Campeador y su “Babieca”, o de Alejandro Magno y su “Bucéfalo”, él adopta
su propio caballo al que bautiza con el nombre de “Rocinante”.

Dulcinea del Toboso: otro elemento para su espíritu heroico y aventurero debía ser la imagen de una dama.
Musa motivadora de pasiones y de sus hazañas inmortales, y para ello escogió a Aldonza Lorenzo una
campesina humilde, con olor de ajos y encargada de la limpieza del corral de los cerdos de su padre. Don
Quijote le puso el nombre de Dulcinea del Toboso porque lo consideró, musical, peregrino y significativo.

El ama y su sobrina: prototipos de las mujeres campesinas de la región en la que Don Quijote realiza sus
hazañas: supersticiosas, ignorantes, atrevidas y con pretensión al rumor.

Sansón Carrasco: joven bachiller, que se disfraza de caballero andante para luchar contra Don Quijote y
derrotarlo, para de esa manera convencerlo de sus delirios y regresarlo a casa. En el segundo libro de la obra
toma el nombre de varios caballeros andantes. En una de sus batallas contra Don Quijote se hace acompañar
por su escudero.

El Cura: religioso de principios dogmáticos, no obstante, bien intencionado. Vive convencido que en los
estantes de la biblioteca de Alonso Quijano, se encuentran los “libros causantes del daño”. Intenta devolverle
el juicio a su amigo y para ello recurre a trampas, que de una u otra forma lo involucran en las aventuras de
Don Quijote.

Maese Nicolás: es el barbero de la aldea donde reside don Alonso Quijano. Al igual que el cura, quiere
participar en la recuperación de su amigo.

Los Molinos: símbolos importantes de la historia, al punto de convertirse en ilustraciones regulares en las
diferentes ediciones del Quijote de La Mancha.

Cide Hamete Benengeli: este personaje de origen arábigo manchego aparece a la altura del capítulo IX y es
el narrador de la historia, o mejor, el fingido autor, algo así como el otro “yo” de Miguel de Cervantes. Si bien
no se trata de un personaje interno de la obra, está considerado como una interesante herramienta literaria del
escritor.

Cardenio: victima de las penas de amor; se interna en Sierra Morena para olvidar a su amada Luscinda.
Luego de vivir una etapa de “locura de amor”, se recupera, y junto al barbero y al cura intenta recuperar la
cordura de su amigo Alonso Quijano.

Dorotea: junto al cura, el barbero, Cardenio, trata de ayudar a Don Quijote para que éste recupere la razón.

Don Fernando: Hijo del Duque Ricardo e íntimo amigo de Cardenio. Traiciona a éste y se fuga con Luscinda,
amada de Cardenio.

Ginnes de Pasamonte: reo, detenido y condenado a las galeras. Liberado por Don Quijote en una de sus
heroicas hazañas. Más adelante aparece cono el titiritero Maese Pedro.

Los Duques: pareja de nobles que se divierten con las locuras de Don Quijote. Dentro del “divertimento”
hacen entrega a Sancho de una “ínsula”.

Zoraida: Mujer hermosa, cristiana, ángel de Dios entre una cuadrilla de musulmanes.

Leandra: Loca de amor se fuga con un soldado, más tarde, este la abandona por en camino. Posteriormente
el cura la encuentra enclaustrada en un convento.

Marcela: pastora de ovejas a la que se le culpa por la muerte de Crisóstomo, su enamorado. Don Quijote la
defiende valerosamente, por encontrarla honesta en lo que dice y en lo que hace.

El Vizcaíno: escudero de una dama. Sostiene un duelo con Don Quijote en el que sale mal librado.

El Cautivo, el Mozo de las Mulas, los Cuadrilleros: personajes innominados sobre quienes el escritor de
apoya para desarrollar diferentes episodios de la novela.

Otros personajes secundarios: durante el transcurso de la historia aparecen indistintamente varios


personajes como el “ventero Palomeque”, el “Zurdo”, en cuyo negocio se lee “historia del curioso
impertinente”. Cuadrilleros, delincuentes, caballeros andantes venidos a menos, moros, adivinos, gigantes,
etc, forman el vigoroso marco en el cual Miguel de Cervantes desarrolla su colosal obra.

5. FIGURAS LITERARIAS:

Prosopografía: es la descripción física de un personaje.

“frisaba la edad de nuestro hidalgo con los 40 años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro,
gran madrugador y amigo de la caza”

Etopeya: descripción de los rasgos morales de un personaje.

“Es pues saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso se daba a leer libros de caballerías
con tanta afición y gusto, que olvidó la administración de su hacienda y llegó a tanto su desatino que vendió
muchas fanegadas de su tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer y de todos,
ninguno le parecía tan bien como los que compuso el famoso Feliciano Silva”

Retrato: descripción física y moral de un personaje.

“Más apenas se vio en el campo, cuando le asaltó un pensamiento terrible. Y fue que le vino a la memoria que
no era armado caballero y que conforme a la ley de caballería, no podía ni debía tomar armas con ningún
caballero y puesto que lo fuera había de llevar armas blancas como novel caballero, hasta que por su
esfuerzo la ganase”
Interrogación: figura que consiste en hacer una pregunta en torno a un tema en particular.

“Con la alegría que se ha dicho seguía Don Quijote su jornada, imaginándose por la pasada victoria ser el
caballero andante más valiente. En estas imaginaciones iba ocupado, cuando Sancho le dijo:

¿No es bueno señor, que aún todavía traigo entre los ojos las desaforadas narices de mi compadre Tomé
Celial?

Y ¿crees tu Sancho por ventura, que el caballero de los espejos era el bachiller Carrasco y su escudero Tomé
Celial tu compadre?”

Exclamación: Presenta un pensamiento en forma dinámica, admirable y enérgica.

“Halláronse presentes en la plática la Sobrina y la Ama y no se hartaban de dar gracias a Dios de ver a su
señor con tan buen entendimiento: pero el Cura quiso hacer de todo en todos experiencia si la sanidad de Don
Quijote era falsa o verdadera y así vino a contar algunas buenas que habían venido de la Corte: Dijo que se
tenía por cierto que el Turco Bajaba con una poderosa armada y que no se sabía su designio, y con este
temor su Majestad había hecho proveer las costas de Nápoles y Sicilia. A esto respondió Don Quijote:

Su majestad ha hecho como prudentísimo guerrero en proveer sus estados, pero si se tomara mi consejo,
aconsejárole yo que usara una prevención de la cual Majestad debe estar muy ajeno de pensar en ella”

Epifonema: Sentencia o definición.

“Apenas oyó esto el cura cuando dijo entre sí; Dios te tenga de su mano, pobre Don Quijote; que me merece
que te despeñas de la alta cumbre de su locura hasta el profundo abismo de la simplicidad”

Asíndeton: Supresión de conjunciones.

“Salió a nosotros ya roto el vestido, el rostro desfigurado, tostado al sol, rogámosle que nos dijera quien era.
Mas nunca nos dijo. Nos pidió perdón, habló sin parar, cuando estaba en lo mejor de la plática, paró y
enmudeció.”

Comparación: Muestra la relación de semejanza que tiene los objetos.

“Pusiéronle la mesa y trájole el posadero una porción del mal remojado y peor cocido bacalao y un pan tan
negro y mugriento como sus armas”

Hipérbole: Exagerar cosas dentro de un contexto.

“Con estas razones perdía el pobre caballero el juicio y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el
sentido, que no se lo sacará ni entenderá el mismo Aristóteles, si resucitara solo para ello”

6. NARRADOR:

Narrador en primera persona: es el narrador protagonista de los hechos.

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme; no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo
de los de lanzas en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...”

Narrador en segunda persona: cuando el narrador se dirige a una segunda persona en la cual focaliza las
acciones.

“En fe del buen acogimiento y honra que hace Vuestra excelencia a toda suerte de libros, como príncipe tan
inclinado a favorecer las buenas artes, mayormente las que por su nobleza no se abaten al servicio y
granjerías del vulgo...”
Narrador en tercera persona: también conocido como narrador omnisciente, ya que todo lo ve.

“Al compás de una agradable música vieron que venía un carro de los que llaman triunfales, encima de él
ocupaban doce disciplinantes, todos con sus hachas encendidas y en un tronco venía sentada una ninfa.
Traía el rostro cubierto con un transparente cendal, de modo que por entre ellos se descubriría un
hermosísimo rostro de doncella...”

7. TEMAS CLAVES DE LA OBRA

La parodia: más allá de vacilaciones genéticas y compositivas, lo que sí se ofrece cono constante durante
todo el proceso creativo del Quijote es el fin paródico. Si fiamos de las declaraciones de su autor, fue
concebido como invectiva contra los libros de caballerías y ese fue siempre su objetivo principal. Con ello,
Cervantes se inscribía en la corriente culta de protestas contra la “mal aacheda máquina” de los disparates
caballerescos, con la diferencia de que se magistral parodia si terminaría erradicándolos del panorama
literario, pese a la ingente difusión que los Amadises, Palmerines o Belianises habían alcanzado durante el
siglo XVI.

La locura: Cervantes orientó un diseño paródico genial, basado en la locura de su protagonista: ésta ha sido
provocada por la lectura de los libros de caballerías, precisamente el objeto de la parodia. Ello le permite
sumarse a las denuncias de moda e inscribirse en la abundante literatura del renacimiento sobre la locura.
Así, en un principio, don Quijote está rematadamente loco; si bien no se trata de una esquizofrenia general,
sino más bien de una monomanía tocante al mundo caballeresco.

La realidad: la realidad es tratada por el narrador de una forma ilusionista, prismática, como si estuviera
contagiado de la misma locura del personaje, de modo que el pobre hidalgo, aquejado de su delirio
caballeresco, es una permanente víctima, no más loco que nosotros mismos. Por eso, ante una realidad tan
oscilante, no tiene por menos que engañarse, como lo hacemos nosotros mismos en ocasiones y como lo
hace sistemáticamente Sancho. La locura, así es una estrategia de acercamiento a la realidad: un original
modo de realismo que sutura perfectamente lo más prosaico a lo más disparatado, otorgando a lo segundo
carta de naturaleza novelesca, en un juego de espejos, entre paródico, cómico e irónico, irresoluble.

8. TIEMPO INTERNO:

Es muy difícil precisar el lapso de tiempo que transcurre en el Quijote, pues se presentan varios
inconvenientes para relacionar los acontecimientos de la primera parte con los de la segunda.

 Los diez años que separan la primera de la segunda parte, son reemplazados por un mes en la narración,
como se lee en el primer capítulo de la segunda parte.

 Esta incongruencia temporal se ve acentuada por la fecha de la carta de Sancho Panza envía a su
mujer:”Desde castillo, a veinte de julio de 1514”

 La edad de la Ama de Don Quijote hace aún más imprecisa la medición cronológica de la narración: en la
primera descripción que de ella se hace, se afirma que “pasaba de los cuarenta”, mientras que al final de la
última salida de Don Quijote ella misma le dice a su amo que tiene “sobre cincuenta años”.

Analizando las salidas de Don Quijote, la primera salida, narrada en los seis primeros capítulos, tiene una
duración de casi dos meses.

A partir del capítulo VII se inicia la segunda salida, en la que Don Quijote va a estar acompañado por Sancho
Panza. La narración abarcará 46 capítulos que culminan con el regreso obligado de Don Quijote; tiene una
duración de 17 días, aunque Sancho exagera intencionalmente la duración de la salida, afirmando que ha sido
de ocho meses.

La tercera salida se inicia con la anotación de que el Cura y el Barbero visitan a Don Quijote después de un
mes. Es decir que ésta es de unos cinco meses: uno de descanso, tres de aventuras, batallas y derrotas y uno
de regreso a la aldea, enfermedad y muerte.
9. GENERO Y ESTILO:

Esta gran obra literaria pertenece al género de la novela picaresca, la cual narra una serie de
incidentes o episodios de la vida del protagonista que se presentan en orden cronológico sin
entremezclarse en una trama sólida. Éste tipo de novela utiliza el esquema tradicional de los libros o
novelas de caballería, pero lo hace con una voluntad claramente desmitificadora, a partir de la crítica a
la sociedad de la época. La estructura es un relato en primera persona de episodios o la vida del autor
que vienen a justificar su situación final poco afortunada. Don Quijote de la Mancha
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Para otros usos de este término, véase Don Quijote (desambiguación).

Don Quijote de la Mancha

Autor Miguel de Cervantes Saavedra

Género Novela de aventuras, parodia de las


novelas de caballerías, novela
realista

Idioma Castellano

Título original El ingenioso hidalgo don Quijote de la


Mancha (1605)
Segunda parte del ingenioso
caballero don Quijote de la Mancha
(1615)

Editorial Imprenta de Juan de la Cuesta

País España

Fecha de 1605, 1615


publicación

Don Quijote de la Mancha1 ( pronunciación (?·i)) es una novela escrita por el español
Miguel de Cervantes Saavedra. Publicada su primera parte con el título de El ingenioso
hidalgo don Quijote de la Mancha a comienzos de 1605, es una de las obras más
destacadas de la literatura española y la literatura universal, y una de las más traducidas. En
1615 aparecería la segunda parte del Quijote de Cervantes con el título de El ingenioso
caballero don Quijote de la Mancha.

Don Quijote fue la primera obra genuinamente desmitificadora de la tradición caballeresca


y cortés, por el tratamiento burlesco que da a la misma. Representa la primera obra literaria
que se puede clasificar como novela moderna y también la primera novela polifónica, y
como tal, ejerció un influjo abrumador en toda la narrativa europea posterior.

Contenido

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 1 Estructura, génesis, contenido, estilo y fuentes


o 1.1 Primera parte
o 1.2 Segunda parte
 2 Interpretaciones del Quijote
 3 El realismo en Don Quijote
 4 Temática
 5 Originalidad
 6 Técnicas narrativas
 7 Trascendencia: el cervantismo
 8 Continuaciones de Don Quijote
 9 Don Quijote alrededor del mundo
o 9.1 Don Quijote en Hispanoamérica
o 9.2 Don Quijote en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
o 9.3 Don Quijote en los Estados Unidos de América
o 9.4 Don Quijote en los Países Bajos y Alemania
o 9.5 Don Quijote en Rusia
o 9.6 Don Quijote en el este de Europa
o 9.7 Don Quijote en Francia
o 9.8 Don Quijote en el mundo árabe
o 9.9 Don Quijote en las Naciones Unidas
 10 Don Quijote en otros idiomas
o 10.1 Don Quijote en alemán
o 10.2 Don Quijote en asturiano
o 10.3 Don Quijote en catalán
o 10.4 Don Quijote en chino
o 10.5 Don Quijote en croata
o 10.6 Don Quijote en esperanto
o 10.7 Don Quijote en guaraní
o 10.8 Don Quijote en hebreo
o 10.9 Don Quijote en japonés
o 10.10 Don Quijote en quechua
o 10.11 Don Quijote en ruso
o 10.12 Don Quijote en euskera
o 10.13 Don Quijote en T9 (texto predictivo)
 11 Ediciones de Don Quijote
 12 Don Quijote en la música
 13 Don Quijote en el cine
o 13.1 Películas
 14 Don Quijote en la historieta
 15 Don Quijote en Internet
 16 Véase también
 17 Referencias
 18 Bibliografía
 19 Enlaces externos

[editar] Estructura, génesis, contenido, estilo y fuentes


Placa en el número 87 de la calle Atocha de Madrid colocada con motivo del tercer centenario del
Quijote. El texto dice: "Aquí estuvo la imprenta donde se hizo en 1604 la edición príncipe de la
primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha compuesta por Miguel de
Cervantes Saavedra, publicada en mayo de 1605. Conmemoración MDCCCCV".

La novela consta de dos partes: la primera, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha,
fue publicada en 1605; la segunda, Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de
la Mancha, en 1615.2

La primera parte se imprimió en Madrid, en casa de Juan de la Cuesta, a finales de 1604.


Salió a la venta en enero de 1605 con numerosas erratas, por culpa de la celeridad que
imponía el contrato de edición. Esta edición se reimprimió en el mismo año y en el mismo
taller, de forma que hay en realidad dos ediciones de 1605 ligeramente distintas. Se
sospecha, sin embargo, que existió una novela más corta, que sería una de sus futuras
Novelas ejemplares. Fue divulgada o impresa con el título El ingenioso hidalgo de la
Mancha. Esa publicación se ha perdido, pero autores como Francisco López de Úbeda o
Lope de Vega, entre otros testimonios, aluden a la fama de esta pieza. Tal vez circulaba
manuscrita e, incluso, podría ser una primera parte de 1604. También el toledano Ibrahim
Taybilí, de nombre cristiano Juan Pérez y el escritor morisco más conocido entre los
establecidos en Túnez tras la expulsión general de 1609-1612, narró una visita en 1604 a
una librería en Alcalá en donde adquirió las Epístolas familiares y el Relox de Príncipes de
Fray Antonio de Guevara y la Historia imperial y cesárea de Pedro Mexía. En ese mismo
pasaje se burla de los libros de caballerías de moda y cita como obra conocida el Quijote.
Eso le permitió a Jaime Oliver Asín añadir un dato a favor de la posible existencia de una
discutida edición anterior a la de 1605.
La inspiración de Cervantes para componer esta obra vino, al parecer, del llamado
Entremés de los romances, que era de fecha anterior (aunque esto es discutido). Su
argumento ridiculiza a un labrador que enloquece creyéndose héroe de romances. El
labrador abandonó a su mujer, y se echó a los caminos, como hizo don Quijote. Este
entremés posee una doble lectura: también es una crítica a Lope de Vega; quien, después de
haber compuesto numerosos romances autobiográficos en los que contaba sus amores,
abandonó a su mujer y marchó a la Armada Invencible. Es conocido el interés de Cervantes
por el Romancero y su resentimiento por haber sido echado de los teatros por el mayor
éxito de Lope de Vega, así como su carácter de gran entremesista. Un argumento a favor de
esta hipótesis sería el hecho de que, a pesar de que el narrador nos dice que don Quijote ha
enloquecido a causa de la lectura de libros de caballerías, durante su primera salida recita
romances constantemente, sobre todo en los momentos de mayor desvarío. Por todo ello,
podría ser una hipótesis verosímil. A este influjo se agregó el de Tirante el Blanco de
Joanot Martorell, el del Morgante de Luigi Pulci y el del Orlando Furioso de Ludovico
Ariosto.

La primera parte, en que se alargaba la previa «novela ejemplar», se repartió en cuatro


volúmenes. Conoció un éxito formidable y fue traducida a todas las lenguas cultas de
Europa. Sin embargo, no supuso un gran beneficio económico para el autor a causa de las
ediciones piratas. Cervantes sólo reservó privilegio de impresión para el reino de Castilla,
con lo que los reinos aledaños imprimieron Quijotes más baratos que luego venderían en
Castilla. Por otra parte, las críticas de carácter neoaristotélico hacia la nueva fórmula teatral
ensayada por Lope de Vega y el hecho de inspirarse en un entremés en que se le atacaba,
supuso atraer la inquina de los lopistas y del propio Lope; quien, hasta entonces, había sido
amigo de Cervantes. Eso motivó que, en 1614, saliera una segunda parte de la obra bajo el
nombre de Alonso Fernández de Avellaneda. En el prólogo se ofende gravemente a
Cervantes tachándole de envidioso, en respuesta al agravio infligido a Lope. No se tienen
noticias de quién era este Alonso Fernández de Avellaneda. Un importante cervantista,
Martín de Riquer, sospecha que fue otro personaje real, Jerónimo de Pasamonte, un militar
compañero de Cervantes y autor de un libro autobiográfico, agraviado por la publicación de
la primera parte, donde aparece como el galeote Ginés de Pasamonte. La novela no es mala
y es posible, incluso, que se inspirara en la continuación que estaba elaborando Cervantes.
Aun así, no es comparable a la que se imprimió poco después. Cervantes jugaría con el
hecho de que el protagonista en su obra se entera de que existía un suplantador.

[editar] Primera parte


Íncipit escrito en un chip de silicio con un microscopio de fuerza atómica.

Empieza con un prólogo en el que se burla de la erudición pedantesca y con unos poemas
cómicos, a manera de preliminares, compuestos en alabanza de la obra por el propio autor,
quien lo justifica diciendo que no encontró a nadie que quisiera alabar una obra tan
extravagante como esta, como sabemos por una carta de Lope de Vega. En efecto, se trata,
como dice el cura, de una «escritura desatada» libre de normativas que mezcla lo «lírico,
épico, trágico, cómico» y donde se entremeten en el desarrollo historias de varios géneros,
como por ejemplo: Grisóstomo y la pastora Marcela, la novela de El curioso impertinente,
la historia del cautivo, el discurso sobre las armas y las letras, el de la Edad de Oro, la
primera salida de don Quijote solo y la segunda con su inseparable escudero Sancho Panza
(la segunda parte narra la tercera y postrera salida).

La novela comienza describiéndonos a un tal Alonso Quijano, hidalgo pobre, que


enloquece leyendo libros de caballerías y se cree un caballero medieval. Decide armarse
como tal en una venta, que él ve como castillo. Le suceden toda suerte de cómicas
aventuras en las que el personaje principal, impulsado en el fondo por la bondad y el
idealismo, busca «desfacer agravios» y ayudar a los desfavorecidos y desventurados.
Profesa un amor platónico a una tal Dulcinea del Toboso; que es, en realidad, una moza
labradora «de muy buen parecer»: Aldonza Lorenzo. El cura y el barbero del lugar someten
la biblioteca de don Quijote a un expurgo, y queman parte de los libros que le han hecho
tanto mal.

Don Quijote lucha contra unos gigantes, que no son otra cosa que molinos de viento. Vela
en un bosque donde cree que hay otros gigantes que hacen ruido; aunque, realmente, son
sólo los golpes de unos batanes. Tiene otros curiosos incidentes como el acaecido con un
vizcaíno pendenciero, con unos rebaños de ovejas, con un hombre que azota a un mozo y
con unos monjes benedictinos que acompañan un ataúd a su sepultura en otra ciudad. Otros
cómicos episodios son el del bálsamo de Fierabrás, el de la liberación de los traviesos
galeotes; el del Yelmo de Mambrino, que cree ver en la bacía de un barbero, y el de la
zapatiesta causada por Maritornes y don Quijote en la venta, que culmina con el manteo de
Sancho Panza. Finalmente, imitando a Amadís de Gaula, decide hacer penitencia en Sierra
Morena. Terminará siendo apresado por sus convecinos y devuelto a su aldea en una jaula.

En todas las aventuras, amo y escudero mantienen amenas conversaciones. Poco a poco,
revelan sus personalidades y fraguan una amistad basada en el respeto mutuo.

Cervantes dedicó esta parte a Alfonso López de Zúñiga y Pérez de Guzmán, VI duque de
Béjar.

[editar] Segunda parte


Placa en el número 7 de la calle San Eugenio de Madrid colocada en 1905. El texto dice: "En el
solar que ocupa esta casa estuvo en el siglo XVII la imprenta de Juan de la Cuesta donde se hizo en
1615 la edición príncipe de la segunda parte del Ingenioso Caballero D. Quijote de la Mancha
escrita por Miguel de Cervantes Saavedra. Conmemoración en 1905".

En el prólogo, Cervantes se defiende irónicamente de las acusaciones del lopista


Avellaneda y se lamenta de la dificultad del arte de novelar. En la novela se juega con
diversos planos de la realidad al incluir, dentro de ella, la edición de la primera parte del
Quijote y, posteriormente, la de la apócrifa Segunda parte, que los personajes han leído.
Cervantes se defiende de las inverosimilitudes que se han encontrado en la primera parte,
como la misteriosa reaparición del rucio de Sancho después de ser robado por Ginés de
Pasamonte y el destino de los dineros encontrados en una maleta de Sierra Morena, etc.

Así pues, en esta segunda entrega Don Quijote y Sancho son conscientes del éxito editorial
de la primera parte de sus aventuras y ya son célebres. De hecho, algunos de los personajes
que aparecerán en lo sucesivo han leído el libro y los reconocen. Es más, en un alarde de
clarividencia, tanto Cervantes como el propio Don Quijote manifiestan que la novela pasará
a convertirse en un clásico de la literatura y que la figura del hidalgo se verá a lo largo de
los siglos como símbolo de La Mancha.

Cervantes, como narrador homodiegético, esto es, que interviene a la par como narrador y
personaje, explica que había perdido los originales de la novela que como recurso literario
atribuye a un autor árabe (Cide Hamete Benengeli), pero que consiguió recuperarla, de
modo que puede seguir traduciéndola.

La obra empieza con el renovado propósito de don Quijote de volver a las andadas y sus
preparativos para ello. Promete una ínsula a su escudero a cambio de su compañía, ínsula
que, en efecto, le otorgan unos duques interesados en burlarse del escudero con el nombre
de Barataria. Sancho demuestra tanto su inteligencia en el gobierno de la ínsula como su
carácter pacífico y sencillo. Así, renunciará a un puesto en el que se ve acosado por todo
tipo de peligros y por un médico, Pedro Recio de Tirteafuera, que no le deja probar bocado.

Siguen los siguientes episodios:

 Unos actores van a representar en un carro el auto de Las Cortes de la Muerte.

 El descenso a la Cueva de Montesinos, donde el caballero se queda dormido y sueña todo


tipo de disparates que no llega a creerse Sancho Panza (es una parodia de un episodio de
la primera parte del Espejo de Príncipes y Caballeros y de los descensos a los infiernos de la
épica, y para Rodríguez Marín se constituye en el episodio central de toda la segunda
parte).

 El episodio del rebuzno, el del barco encantado, el de la cabeza parlante, el de los


postergados azotes de Sancho, el de Roque Guinart y sus bandoleros catalanes, el de la
colgadura de don Quijote, el del Clavileño, entre otros.

 La final derrota del gran manchego en la playa de Barcelona ante el Caballero de la Blanca
Luna, que es en realidad el bachiller Sansón Carrasco disfrazado. Éste le hace prometer
que regresará a su pueblo y no volverá a salir de él como caballero andante. Así lo hace
don Quijote, quien piensa, por un momento, en sustituir su obsesión por la de convertirse
en un pastor como los de los libros pastoriles.

Don Quijote retorna, al fin, a la cordura. Enferma y muere de pena entre la compasión y las
lágrimas de todos. Mientras se narra la historia, se entremezclan otras muchas que sirven
para distraer la atención de las intrigas principales. Tienen lugar las divertidas y amenas
conversaciones entre caballero y escudero, en las que se percibe cómo don Quijote va
perdiendo sus ideales progresivamente, influido por Sancho Panza. Va transformándose
también su autodenominación, pasando de Caballero de la Triste Figura al Caballero de Los
Leones. Por el contrario, Sancho Panza va asimilando los ideales de su señor, que se
transforman en una idea fija: llegar a ser gobernador de una ínsula.

El 31 de octubre de 1615, Cervantes dedica esta parte a Don Pedro Fernández De Castro y
Andrade, VII Conde de Lemos.

[editar] Interpretaciones del Quijote


Don Quijote según Honoré Daumier (c. 1868).

El Quijote ha sufrido, como cualquier obra clásica, todo tipo de interpretaciones y críticas.
Miguel de Cervantes proporcionó en 1615, por boca de Sancho, el primer informe sobre la
impresión de los lectores, entre los que «hay diferentes opiniones: unos dicen: 'loco, pero
gracioso'; otros, 'valiente, pero desgraciado'; otros, 'cortés, pero impertinente'» (capítulo
II de la segunda parte). Pareceres que ya contienen las dos tendencias interpretativas
posteriores: la cómica y la seria. Sin embargo, la novela fue recibida en su tiempo como un
libro de entretenimiento, como regocijante libro de burlas o como una divertidísima y
fulminante parodia de los libros de caballerías. Intención que, al fin y al cabo, quiso mostrar
el autor en su prólogo, si bien no se le ocultaba que había tocado en realidad un tema
mucho más profundo que se salía de cualquier proporción.

Toda Europa leyó Don Quijote como una sátira. Los ingleses, desde 1612 en la traducción
de Thomas Shelton. Los franceses, desde 1614 gracias a la versión de César Oudin, aunque
en 1608 ya se había traducido el relato El curioso impertinente. Los italianos desde 1622,
los alemanes desde 1648 y los holandeses desde 1657, en la primera edición ilustrada. La
comicidad de las situaciones prevalecía sobre la sensatez de muchos parlamentos.

La interpretación dominante en el siglo XVIII fue la didáctica: el libro era una sátira de
diversos defectos de la sociedad y, sobre todo, pretendía corregir el gusto estragado por los
libros de caballerías. Junto a estas opiniones, estaban las que veían en la obra un libro
cómico de entretenimiento sin mayor trascendencia. La Ilustración se empeñó en realizar
las primeras ediciones críticas de la obra, la más sobresaliente de las cuales no fue
precisamente obra de españoles, sino de ingleses: la magnífica de John Bowle, que
avergonzó a todos los españoles que presumían de cervantistas, los cuales ningunearon
como pudieron esta cima de la ecdótica cervantina, por más que se aprovecharon de ella a
manos llenas. El idealismo neoclásico hizo a muchos señalar numerosos defectos en la
obra, en especial, atentados contra el buen gusto, como hizo Valentín de Foronda; pero
también contra la ortodoxia del buen estilo. El neoclásico Diego Clemencín destacó de
manera muy especial en esta faceta en el siglo XIX.

Pronto empezaron a llegar las lecturas profundas, graves y esotéricas. Una de las más
interesantes y aún poco estudiada es la que afirma, por ejemplo, que el Quijote es una
parodia de la Autobiografía escrita por San Ignacio de Loyola, que circulaba manuscrita y
que los jesuitas intentaron ocultar. Ese parecido no se le escapó, entre otros, a Miguel de
Unamuno, quien no trató, sin embargo, de documentarlo. En 1675, el jesuita francés René
Rapin consideró que Don Quijote encerraba una invectiva contra el poderoso duque de
Lerma. El acometimiento contra los molinos y las ovejas por parte del protagonista sería,
según esta lectura, una crítica a la medida del Duque de rebajar, añadiendo cobre, el valor
de la moneda de plata y de oro, que desde entonces se conoció como moneda de molino y
de vellón. Por extensión, sería una sátira de la nación española. Esta lectura que hace de
Cervantes desde un antipatriota hasta un crítico del idealismo, del empeño militar o del
mero entusiasmo, resurgirá a finales del siglo XVIII en los juicios de Voltaire, D'Alembert,
Horace Walpole y el intrépido Lord Byron. Para éste último, Don Quijote había asestado
con una sonrisa un golpe mortal a la caballería en España. A esas alturas, por suerte, Henry
Fielding, el padre de Tom Jones, ya había convertido a Don Quijote en un símbolo de la
nobleza y en modelo admirable de ironía narrativa y censura de costumbres sociales. La
mejor interpretación dieciochesca de Don Quijote la ofrece la narrativa inglesa de aquel
siglo, que es, al mismo tiempo, el de la entronización de la obra como ejemplo de
neoclasicismo estético, equilibrado y natural. Algo tuvo que ver el valenciano Gregorio
Mayáns y Siscar que en 1738 escribió, a manera de prólogo a la traducción inglesa de ese
año, la primera gran biografía de Cervantes. Las ráfagas iniciales de lo que sería el huracán
romántico anunciaron con toda claridad que se acercaba una transformación del gusto que
iba a divorciar la realidad vulgar de los ideales y deseos. José Cadalso había escrito en sus
Cartas marruecas en 1789 que en Don Quijote «el sentido literal es uno y el verdadero
otro muy diferente».

Heinrich Heine.
El Romanticismo alemán trató de descifrar el significado verdadero de la obra. Friedrich
von Schlegel asignó a Don Quijote el rango de precursora culminación del arte romántico
en su Diálogo sobre la poesía de 1800 (honor compartido con el Hamlet de Shakespeare).
Un par de años después, Friedrich W. J. Schelling, en su Filosofía del arte, estableció los
términos de la más influyente interpretación moderna, basada en la confrontación entre
idealismo y realismo, por la que Don Quijote quedaba convertido en un luchador trágico
contra la realidad grosera y hostil en defensa de un ideal que sabía irrealizable. A partir de
ese momento, los románticos alemanes (Schelling, Jean Paul, Ludwig Tieck...) vieron en la
obra la imagen del heroísmo patético. El poeta Heinrich Heine contó en 1837, en el lúcido
prólogo a la traducción alemana de ese año, que había leído Don Quijote con afligida
seriedad en un rincón del jardín Palatino de Dusseldorf, apartado en la avenida de los
Suspiros, conmovido y melancólico. Don Quijote pasó de hacer reír a conmover, de la
épica burlesca a la novela más triste. Los filósofos Hegel y Arthur Schopenhauer
proyectaron en los personajes cervantinos sus preocupaciones metafísicas.

El Romanticismo inició la interpretación figurada o simbólica de la novela, y pasó a un


segundo plano la lectura satírica. Que muelan a palos al caballero, ya no le hizo gracia al
poeta inglés Samuel Taylor Coleridge. Don Quijote se le antojaba ser «una sustancial
alegoría viviente de la razón y el sentido moral», abocado al fracaso por falta de sentido
común. Algo parecido opinó en 1815 el ensayista William Hazlitt: «El pathos y la dignidad
de los sentimientos se hallan a menudo disfrazados por la jocosidad del tema, y provocan
la risa, cuando en realidad deben provocar las lágrimas». Este Don Quijote triste se
prolonga hasta los albores del siglo XX. El poeta Rubén Darío lo invocó en su Letanía de
Nuestro Señor don Quijote con este verso: «Ora por nosotros, señor de los tristes» y lo
hace suicidarse en su cuento DQ, compuesto el mismo año, personificando en él la derrota
de 1898. No fue difícil que la interpretación romántica acabara por identificar al personaje
con su creador. Las desgracias y sinsabores quijotescos se leían como metáforas de la
vapuleada vida de Cervantes y en la máscara de Don Quijote se pretendía ver los rasgos de
su autor, ambos viejos y desencantados. El poeta y dramaturgo francés Alfred de Vigny
imaginó a un Cervantes moribundo que declaraba in extremis haber querido pintarse en su
Caballero de la Triste Figura.
Homenaje al IV Centenario de El Quijote, frente a la casa natal de Miguel de Cervantes en Alcalá
de Henares.

Parte de monumento IV centenario de Don Quijote de la Mancha en Alcalá de Henares.

Durante el siglo XIX, el personaje cervantino se convierte en un símbolo de la bondad, del


sacrificio solidario y del entusiasmo. Representa la figura del emprendedor que abre
caminos nuevos. El novelista ruso Iván Turgénev así lo hará en su espléndido ensayo
Hamlet y Don Quijote (1860), en el que confronta a los dos personajes como arquetipos
humanos antagónicos: el extravertido y arrojado frente al ensimismado y reflexivo. Este
Don Quijote encarna toda una moral que, más que altruista, es plenamente cristiana.

Antes de que W. H. Auden eleve al hidalgo a los altares de la santidad, Dostoyevski ya lo


había comparado con Jesucristo, para afirmar que «de todas las figuras de hombres buenos
en la literatura cristiana, sin duda, la más perfecta es Don Quijote». También el príncipe
Mishkin de El idiota está fraguado en el molde cervantino con un metal que procede del
Cristo bíblico. Menos evangélicos, Gógol, Pushkin y Tolstói vieron en él un héroe de la
bondad extrema y un espejo de la maldad del mundo.
Ilustración de Don Quijote de 1848.

El siglo romántico no sólo estableció la interpretación grave de Don Quijote, sino que lo
empujó al ámbito de la ideología política. La idea de Herder de que en el arte se manifiesta
el espíritu de un pueblo (el Volksgeist) se propagó por toda Europa y se encuentra en
autores como Thomas Carlyle e Hippolyte Taine, para quienes Don Quijote reflejaba los
rasgos de la nación en que se engendró. Pero ¿cuáles eran esos rasgos? Para los románticos
conservadores, la renuncia al progreso y la defensa de un tiempo y unos valores sublimes
aunque caducos, los de la caballería medieval y los de la España imperial de Felipe II. Para
los liberales, la lucha contra la intransigencia de esa España sombría y sin futuro. Estas
lecturas políticas siguieron vigentes durante decenios, hasta que el régimen surgido de la
Guerra Civil en España privilegió la primera, imbuyendo la historia de nacionalismo
tradicionalista.

El siglo XX recuperó la interpretación jocosa como la más ajustada a la de los primeros


lectores, pero no dejó de ahondarse en la interpretación simbólica. Crecieron las lecturas
esotéricas y disparatadas y muchos creadores formularon su propio acercamiento, desde
Kafka y Jorge Luis Borges hasta Milan Kundera. Thomas Mann, por ejemplo, inventó en su
Viaje con Don Quijote (1934) a un caballero sin ideales, hosco y un punto siniestro
alimentado por su propia celebridad, y Vladimir Nabokov, con lentes anacrónicos,
pretendió poner los puntos sobre las íes en un célebre y polémico curso.

Quizá, el principal problema consista en que Don Quijote no es uno, sino dos libros
difíciles de reducir a una unidad de sentido. El loco de 1605, con su celada de cartón y sus
patochadas, causa más risa que suspiros, pero el sensato anciano de 1615, perplejo ante los
engaños que todos urden en su contra, exige al lector trascender el significado de sus
palabras y aventuras mucho más allá de la comicidad primaria de palos y chocarrerías.
Abundan las interpretaciones panegiristas y filosóficas en el siglo XIX. Las interpretaciones
esotéricas se iniciaron en dicho siglo con las obras de Nicolás Díaz de Benjumea La
estafeta de Urganda (1861), El correo del Alquife (1866) o El mensaje de Merlín (1875).
Benjumea encabeza una larga serie de lecturas impresionistas de Don Quijote enteramente
desenfocadas; identifica al protagonista con el propio Cervantes haciéndole todo un
librepensador republicano. Siguieron a éste Benigno Pallol, más conocido como Polinous,
Teodomiro Ibáñez, Feliciano Ortego, Adolfo Saldías y Baldomero Villegas. En 1967, la
cabalista Dominique Aubier afirma que «Don Quijote es un libro que puede leerse a la vez
en castellano y en hebreo». Según ella, Don Quijote (Q´jot en arameo significa verdad) se
escribió en el marco de una preocupación ecuménica. En recuerdo de una España tierra de
encuentro de las tres religiones reveladas, Cervantes propondría al futuro un vasto proyecto
cultural colocando en su centro el poder del verbo.

A partir de 1925 las tendencias dominantes de la crítica literaria se agrupan en diversas


ramas:

 1) Perspectivismo (Leo Spitzer, Edward Riley, Mia Gerhard)


 2) Crítica existencialista (Américo Castro, Stephen Gilman, Durán, Luis Rosales)
 3) Narratología o socio-antropología (Redondo, Joly, Moner, Cesare Segre)
 4) Estilística y aproximaciones afines (Helmut Hatzfeld, Leo Spitzer, Casalduero, Rosenblat)
 5) Investigación de las fuentes del pensamiento cervantino, sobre todo en su aspecto
«disidente» (Marcel Bataillon, Vilanova, Márquez Villanueva, Forcione, Maravall)
 6) Los contradictores de Américo Castro desde puntos de vista diversos, al impulso
modernizante que manifiesta El pensamiento de Cervantes de Castro (Erich Auerbach,
Alexander A. Parker, Otis H. Green, Martín de Riquer, Russell, Close)
 7) Tradiciones críticas antiguas renovadas: la investigación de la actitud de Cervantes ante
la tradición caballeresca (Murillo, Williamson, Daniel Eisenberg); el estudio de los
«errores» del Quijote (Stagg, Flores) o de su lengua (Amado Alonso, Rosenblat); la
biografía de Cervantes (McKendrick, Jean Canavaggio)
 8) Interpretación judía-cabalística, desde 1967: Don Quijote como obra mayor inspirada
por el Zohar y encriptada en clave hebrea (Dominique Aubier, Reichelberg, Baruch, Mac
Gaha).

[editar] El realismo en Don Quijote

Molinos de viento en Campo de Criptana (La Mancha, España).

La primera parte supone un avance considerable en el arte de narrar. Constituye una ficción
de segundo grado, es decir, el personaje influye en los hechos. Lo habitual en los libros de
caballerías hasta entonces era que la acción importaba más que los personajes. Éstos eran
traídos y llevados a antojo, dependiendo de la trama (ficciones de primer grado). Los
hechos, sin embargo, se presentan poco entrelazados entre sí. Están encajados en una
estructura poco homogénea, abigarrada y variada, típicamente manierista, en la que pueden
reconocerse entremeses apenas adaptados, novelas ejemplares insertadas, discursos,
poemas, etc.

La segunda parte es más barroca que manierista. Representa un avance narrativo mucho
mayor de Cervantes en cuanto a la estructura novelística: los hechos se presentan
amalgamados más estrechamente y se trata ya de una ficción de tercer grado. Por primera
vez en una novela europea, el personaje transforma los hechos y al mismo tiempo es
transformado por ellos. Los personajes evolucionan con la acción y no son los mismos al
empezar que al acabar.

Como primera novela verdaderamente realista, al regresar Don Quijote a su pueblo, asume
la idea de que no sólo no es un héroe, sino que no hay héroes. Esta idea desesperanzada e
intolerable, similar a lo que sería el nihilismo para otro cervantista, Dostoyevski, matará al
personaje que era, al principio y al final, Alonso Quijano, conocido por el sobrenombre de
El Bueno.

[editar] Temática

La riqueza temática de la obra es tal que, en sí misma, resulta inagotable. Supone una
reescritura, recreación o cosmovisión especular del mundo en su época. No obstante,
pueden dibujarse algunas directrices principales que pueden servir de guía a su lector.

El tema de la obra gira en torno a si es posible encontrar un ideal en lo real. Este tema
principal está estrechamente ligado con un concepto ético, el de la libertad en la vida
humana, como ha estudiado Luis Rosales; Cervantes estuvo preso gran parte de su vida y
luchó por la libertad de Europa frente al Imperio Otomano. ¿A qué debe atenerse el hombre
sobre la realidad? ¿Qué idea puede hacerse de ella mediante el ejercicio de la libertad?
¿Podemos cambiar el mundo o el mundo nos cambia a nosotros? ¿Qué es lo más cuerdo o
lo menos loco? ¿Es moral intentar cambiar el mundo? ¿Son posibles los héroes? De esta
temática principal, estrechamente ligada al tema erasmiano de la locura y al tan barroco de
la apariencia y la realidad, derivan otros secundarios:

1. El ideal literario: el tema de la crítica literaria es constante a lo largo de toda la obra de


Cervantes. Se encuentran en la obra críticas a los libros de caballerías, las novelas
pastoriles y la nueva fórmula teatral creada por Félix Lope de Vega.
2. El ideal de amor: La pareja principal (Don Quijote y Dulcinea) no llega a darse, es por eso
que aparecen diferentes historias de amor (mayormente entre parejas jóvenes), algunas
desgraciadas por concepciones de vida rigurosamente ligadas a la libertad (Marcela y
Grisóstomo) o por una inseguridad patológica (novela inserta del curioso impertinente) y
aquellas que se concretan felizmente (Basilio y Quiteria en las "Bodas de Camacho").
También aparece el tema de los celos, muy importante en Cervantes.
3. El ideal político: aparece el tema de la utopía en fragmentos como el gobierno de Sancho
en la ínsula Barataria, las ensoñaciones quiméricas de don Quijote en la cueva de
Montesinos y otros.
4. El ideal de justicia: como en las aventuras de Andresillo, los galeotes, etc.

[editar] Originalidad

En cuanto a obra literaria, puede decirse que es, sin duda alguna, la obra maestra de la
literatura de humor de todos los tiempos. Además es la primera novela moderna y la
primera novela polifónica, y ejercerá un influjo abrumador en toda la narrativa europea
posterior.

En primer lugar, aportó la fórmula del realismo, tal como había sido ensayada y
perfeccionada en la literatura castellana desde la Edad Media. Caracterizada por la parodia
y burla de lo fantástico, la crítica social, la insistencia en los valores psicológicos y el
materialismo descriptivo.

En segundo lugar, creó la novela polifónica, esto es, la novela que interpreta la realidad, no
según un solo punto de vista, sino desde varios puntos de vista superpuestos al mismo
tiempo. Torna la realidad en algo sumamente complejo, pues no sólo intenta reproducirla,
sino que en su ambición pretende incluso sustituirla. La novela moderna, según la concibe
el Quijote, es una mezcla de todo. Tal como afirma el propio autor por boca del cura, es una
«escritura desatada»: géneros épicos, líricos, trágicos, cómicos, prosa, verso, diálogo,
discursos, chistes, fábulas, filosofía, leyendas... y la parodia de todos estos géneros.

La voraz novela moderna que representa el Quijote intenta sustituir la realidad, incluso,
físicamente: alarga más de lo acostumbrado la narración y transforma, de esa manera, la
obra en un cosmos.

[editar] Técnicas narrativas

En la época de Cervantes, la épica se podía escribir también en prosa. Las técnicas


narrativas que ensaya Cervantes en esta novela son varias:

 La recapitulación o resumen periódico cada cierto tiempo de los acontecimientos, a fin de


que el lector no se pierda en una narración tan larga.

 El contraste entre lo idealizado y lo real, que se da a todos los niveles. Por ejemplo, en el
estilo, que a veces aparece pertrechado con todos los elementos de la retórica y otras
veces aparece rigurosamente ceñido a la imitación del lenguaje popular.

Hay un contraste entre los personajes. En el diálogo los personajes se escuchan y comprenden,
Quijote se sanchifica y Sancho Panza se quijotiza.

 También está el contraste entre los personajes, a los que Cervantes gusta de colocar en
parejas, a fin de que cada uno le ayude a construir otro diferente mediante el diálogo. Un
diálogo en el que los personajes se escuchan y se comprenden, ayudándoles a cambiar su
personalidad y perspectiva: don Quijote se sanchifica y Sancho se quijotiza. Si el señor se
obsesiona con ser caballero andante, Sancho se obsesiona con ser gobernador de una
ínsula. Tan desengañados llegan a estar el uno como el otro. A la inversa, don Quijote va
siendo cada vez más consciente de lo teatral y fingido de su actitud. Por ejemplo, a raíz de
su ensoñación en la cueva de Montesinos, Sancho se burlará de él el resto del camino. Esta
mezcla y superposición de perspectivas se denomina perspectivismo.
 El humor es constante en la obra. Es un humor muy especial: respetuoso con la dignidad
humana de los personajes.

 Una primera forma de contrapunto narrativo: una estructura compositiva en forma de


tapiz, en la que las historias se van sucediendo unas a otras, entrelazándose y
retomándose continuamente.

 La suspensión, esto es, la creación de enigmas que «tiran» de la narración y del interés del
lector hasta su resolución lógica, cuando ya se le ha formulado otro enigma para continuar
más allá.

 La parodia lingüística y literaria de géneros, lenguajes y roles sociales como fórmula para
mezclar los puntos de vista hasta ofrecer la misma visión confusa que suministra la
interpretación de lo real.

 La oralidad del lenguaje cervantino, vestigio de la profunda obsesión teatral de Cervantes,


y cuya viveza aproxima extraordinariamente al lector a los personajes y al realismo
facilitando su identificación y complicidad con los mismos.

 El perspectivismo, que ya se ha señalado, hace que cada hecho sea descrito por cada
personaje en función de una cosmovisión distinta, y con arreglo a ello la realidad se torna
súbitamente compleja y rica en sugestiones.

 Simula imprecisiones en los nombres de los personajes y en los detalles poco importantes,
a fin de que el lector pueda crearse su propia imagen en algunos aspectos de la obra y
sentirse a sus anchas en la misma, suspendiendo su sentido crítico.

 Utiliza juegos metaficcionales a fin de difuminar y hacer desaparecer la figura del autor del
texto por medio de continuos intermediarios narrativos (Cide Hamete Benengeli), los
supuestos Anales de la Mancha, etc.) que hacen, así, menos literaria y más realista la obra
desproveyéndola de su carácter perfecto y acabado.

[editar] Trascendencia: el cervantismo


Estatua en Madrid de Sancho Panza por Lorenzo Coullaut Valera, 1930.

Aunque el influjo de la obra de Cervantes es obvio en los procedimientos y técnicas que


ensayó toda la novela posterior, en algunas obras europeas del siglo XVIII y XIX es
perceptible todavía más esa semejanza. Se ha llegado, incluso, a decir que toda novela
posterior reescribe El Quijote o lo contiene implícitamente. Así, por ejemplo, uno de los
lectores de Don Quijote, el novelista policiaco Jim Thompson, afirmó que hay unas cuantas
estructuras novelísticas, pero sólo un tema: «las cosas no son lo que parecen». Ese es un
tema exclusivamente cervantino.

En España, por el contrario, Cervantes no alcanzó a tener seguidores dignos de su nombre,


fuera de María de Zayas en el siglo XVII y José Francisco de Isla en el XVIII. El género
narrativo se había sumido en una gran decadencia a causa de su contaminación con
elementos moralizadores ajenos y la competencia que le hizo, como entretenimiento, el
teatro barroco.

Solamente renacerá Cervantes como modelo novelístico en España con la llegada del
realismo. Benito Pérez Galdós, gran conocedor de Don Quijote, del que se sabía capítulos
enteros, será un ejemplo de ello con su abundante producción literaria. Paralelamente, la
novela suscitó gran número de traducciones y estudios, suscitando una rama entera de los
estudios de Filología Hispánica, el cervantismo nacional e internacional.

[editar] Continuaciones de Don Quijote

Artículo principal: Continuaciones del Quijote

Además del Segundo Tomo de Alonso Fernández de Avellaneda, existen varias


continuaciones del Quijote. Las primeras fueron tres obras francesas: las dos partes de la
Historia del admirable don Quijote de la Mancha, escritas por Francois Filleau de Saint-
Martin y Robert Challe, y la anónima Continuación nueva y verdadera de la historia y las
aventuras del incomparable don Quijote de la Mancha.

Del siglo XVIII datan dos de las continuaciones españolas de la obra, que pretenden relatar
lo sucedido después de la muerte de Don Quijote, como las Adiciones a la historia del
ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Jacinto María Delgado, y la Historia del
más famoso escudero Sancho Panza, en dos partes (1793 y 1798), de Pedro Gatell y
Carnicer.

En 1886 se publicó en La Habana la obra del gallego Luis Otero y Pimentel Semblanzas
caballerescas o las nuevas aventuras de Don Quijote de la Mancha, cuya acción transcurre
en Cuba a fines del siglo XIX. En el XX aparecieron varias continuaciones más, entre ellas
una muy divertida, La nueva salida del valeroso caballero D. Quijote de la Mancha:
tercera parte de la obra de Cervantes, de Alonso Ledesma Hernández (Barcelona, 1905) y
El pastor Quijótiz de José Camón Aznar (Madrid, 1969). Al morir don Quijote (2004), la
más reciente novela que continúa la historia, es obra del español Andrés Trapiello. Hay
también continuaciones hispanoamericanas, entre ellas Capítulos que se le olvidaron a
Cervantes, de Juan Montalvo y Don Quijote en América o sea la cuarta salida del ingenioso
Hidalgo de La Mancha, de don Tulio Febres Cordero, libro editado en 1905 (edición
conmemorativa 2005, ULA).

[editar] Don Quijote alrededor del mundo


[editar] Don Quijote en Hispanoamérica

Francisco Rodríguez Marín descubrió que la mayor parte de la primera edición de Don
Quijote había ido a parar a las Indias. En unas fiestas con motivo de haber sido nombrado
virrey del Perú el marqués de Montesclaros, se aludió a la obra maestra de Cervantes. En
los envíos de libros a Buenos Aires durante los siglos XVII y XVIII figuran quijotes y otras
obras de Cervantes. En la novela La Quijotita y su prima del mexicano José Joaquín
Fernández de Lizardi (1776-1827) es evidente el influjo cervantino. El ensayista
ecuatoriano Juan Montalvo (1832-1889) compuso una continuación de la obra con el
ingenioso título de Capítulos que se olvidaron a Cervantes, y el cubano Luis Otero y
Pimentel escribió otra con el título Semblanzas caballerescas o las nuevas aventuras de Don
Quijote de la Mancha, cuya acción se desenvuelve en una Cuba identificada por el
protagonista con el nombre de Ínsula Encantada. Otro ensayista canónico, José Enrique
Rodó, leyó en clave quijotesca el descubrimiento, conquista y colonización de América, y
Simón Bolívar, que un día dio la orden burlesca de fusilar a Don Quijote para que ningún
peruano le imitase nunca, cercana ya la hora de su muerte hubo de pronunciar, con más de
un desengaño a sus espaldas, estas asombrosas palabras: "Los tres grandísimos majaderos
hemos sido Jesucristo, Don Quijote y yo". No es extraño, pues, que Rafael Obligado, en su
poema El alma de Don Quijote, identifique a Bolívar y San Martín con El Caballero de la
Triste Figura. También, desde los Andes venezolanos, el escritor merideño Tulio Febres
Cordero escribió Don Quijote en América: o sea la cuarta salida del ingenioso hidalgo de
La Mancha publicada en la misma ciudad, en la Tip. El Lápiz, en 1905 (reeditada
recientemente con motivo de los 100 años de su publicación).
Uno de los más importantes cervantistas hispanoamericanos fue el chileno José Echeverría
y Rubén Darío ofreció una versión decadente del mito en su cuento DQ, ambientado en los
últimos días del imperio colonial español, así como en las Letanías a Nuestro Señor Don
Quijote, incluidas en sus Cantos de vida y esperanza (1905). El costarricense Carlos Gagini
escribió un breve relato denominado Don Quijote se va, y el cubano Enrique José Varona la
conferencia titulada Cervantes. El poeta argentino Evaristo Carriego escribió el extenso
poema Por el alma de Don Quijote, que participa en la extendida santificación del
personaje quijotesco. Por otra parte, los igualmente argentinos Alberto Gerchunoff (1884-
1950) y Manuel Mújica Láinez (1910-1984) son habituales cultivadores de lo que se ha
venido a llamar glosa cervantina. Se ha observado el influjo cervantino en el Martín Fierro
de José Hernández y en otra obra maestra de la literatura gauchesca, Don Segundo Sombra
de Ricardo Güiraldes. Es perceptible el influjo cervantino en la gran novela histórica de
Enrique Larreta La gloria de Don Ramiro, y Jorge Luis Borges posee una relación tan
compleja con la ficción como la de Cervantes, pues no en vano leyó la obra desde niño y la
glosó en ensayos y poemas, así como se inspiró en ella para elaborar el cuento Pierre
Menard, autor del Quijote incluido en su antología Ficciones.

En efecto, Cervantes está presente en las grandes obras del boom hispanoamericano,
empezando por las obras Alejo Carpentier Los Pasos Perdidos y la imitación barroca en
Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, que es la segunda obra escrita en
castellano más traducida de todos los tiempos.

[editar] Don Quijote en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte

La inglesa fue la primera traducción que se hizo en Europa de la primera parte de Don
Quijote, merced a Thomas Shelton (en 1612), quien más tarde haría también la segunda; su
traducción, sin embargo, tiene errores, pero posee una gran vivacidad; más exacta sería, sin
embargo, la de Charles Jarvis en 1742, pero a costa de la gran inspiración de su predecesor.
También al Cervantismo inglés se le deben dos de las primeras contribuciones críticas al
establecimiento del texto de Don Quijote en su lengua original durante el siglo XVIII: la
edición de 1738, lujosísima y bellamente ilustrada por demás, cuyo texto corrió a cargo de
Pedro Pineda, y la de John Bowle en 1781. La huella de la obra de Cervantes fue casi tan
profunda en Inglaterra como en España. Ya incluso en el teatro del siglo XVII: Francis
Beaumont y John Fletcher representaron en 1611 un drama heroico-burlesco titulado El
caballero de la mano de almirez llameante inspirado en la primera parte, y se tradujo en
fecha tan temprana como 1612 por Thomas Shelton; poco después, Shakespeare y el mismo
Fletcher escribieron en 1613 otra obra sobre la "Historia de Cardenio" recogida en Don
Quijote, Cardenio, que se ha perdido. El Hudibras de Samuel Butler está inspirado también
en Don Quijote como reacción contra el puritanismo. En 1687 se hace una nueva
traducción, la del sobrino de John Milton, John Philipps, que alcanzó una enorme difusión,
aunque le siguieron las traducciones dieciochescas de Anthony Motteux (1700), Jarvis
(1724) y Smollet (1755). Hay huellas de Don Quijote en el Robinson Crusoe de Daniel
Defoe y en los Viajes de Gulliver (1726) de Jonathan Swift y, más aún, en las obras de
Henry Fielding: éste escribió Don Quixote in England (1734) y uno de los personajes de su
novela Joseph Andrews, escrita, según el autor, "a la manera de Cervantes", es Abraham
Adams, "párroco quijotesco del siglo XVIII", en quien empieza una especie de
santificación del héroe cervantino. El novelista Tobías Smollet notó la impronta de la
novela que había traducido en sus novelas Sir Launcelot Greaves y Humphry Clinker.
Lawrence Sterne fue un genial discípulo de Cervantes en su Tristram Shandy. Charlotte
Lennox publica en 1752 su Mujer Quijote y Jane Austen experimenta su influjo en su muy
célebre La abadía de Northanger, ya de 1818. El creador de la novela histórica romántica,
el escocés Walter Scott, se veía a sí mismo como una especie de Don Quijote. Byron cree
ver en su Don Juan la causa de la decadencia de España en Don Quijote, pues a su ver este
libro había hecho desaparecer en este país las virtudes caballerescas. Wordsworth, en el
libro V de su Preludio (1850), sintetiza en su ermitaño un nuevo Don Quijote y otro poeta
lakista, Samuel Taylor Coleridge, asumiendo ideas de los románticos alemanes, viene a
considerar a Don Quijote la personificación de dos tendencias contrapuestas, el alma y el
sentido común, la poesía y la prosa. Por último, los maestros del ensayo romántico inglés,
Charles Lamb y William Hazlitt dedicaron páginas críticas aún frescas a esta obra clásica
de la literatura universal. Ya en el realismo del periodo victoriano, Charles Dickens, por
ejemplo, imitó la novela en Los documentos póstumos del club Pickwick (1836-1837), en
donde Mr. Pickwick representa a don Quijote y su inseparable Sam Weller a Sancho Panza;
su cervantismo llegó hasta hacer del personaje de Fagin en su Oliver Twist una especie de
Monipodio; su competidor William Makepeace Thackeray, imitó la novela en su The
newcomers, así como George Gissing, que en su obra Los documentos privados de Henry
Ryecroft hace a su protagonista pedir leer en su lecho de muerte el Don Quijote. A finales
de siglo surgen tres nuevas traducciones, la de Duffield (1881), la de Ormsby (1885) y la de
Watt (1888). Fitmaurice-Kelly colaborará después con Ormsby en la primera edición crítica
del texto español (Londres, 1898-1899) y son ya lo que podemos llamar miembros de lo
que se ha venido a llamar cervantismo internacional.

El "quijotismo" inglés se prolonga durante el siglo XX. Gilbert Keith Chesterton recuerda a
Cervantes al final de su poema Lepanto y en su novela póstuma El retorno de Don Quijote
convierte en Alonso Quijano al bibliotecario Michael Herne. Graham Greene asume la
tradición cervantina de Fielding en su Monseñor Quijote a través del protagonista, párroco
de El Toboso, que cree descender del héroe cervantino. W. H. Auden considera, por otra
parte, a la pareja Quijote-Sancho la más grande de las parejas entre espíritu y naturaleza,
cuya relación consiste en lo que llama projimidad cristiana.

[editar] Don Quijote en los Estados Unidos de América


Mark Twain.

Entre los primeros lectores estadounidenses de la novela se encuentra el padre fundador


Thomas Jefferson, humanista y erudito además de político y tercer Presidente de la Nación.
Don Quijote era una de sus lecturas preferidas y poseía un ejemplar en español de la
edición de la Real Academia Española de 1781, que se conserva actualmente en la
Biblioteca del Congreso de EE.UU.

Se ha apreciado el influjo de la inmortal novela cervantina en el Moby Dick de Herman


Melville. Es más, Mark Twain era un admirador de Don Quijote y acoge aspectos de la
novela en su Huckleberry Finn; William Faulkner declaró releer la obra de Cervantes cada
año y afirman su huella también autores como Saul Bellow, cuya primera y más aplaudida
obra, Las aventuras de Augie March (1935) le debe bastante; Thornton Wilder, en Mi
destino, (1934); y John Kennedy Toole, en La conjura de los necios. Como crítico,
Vladimir Nabokov no llegó, sin embargo, a entender la obra y, por otra parte, es patente,
aunque apenas estudiado, el influjo de Cervantes en autores más recientes como Jim
Thompson, William Saroyan o Paul Auster. Una reciente traducción en un inglés menos
arcaico, la de Grossmann, ha vuelto a popularizar la obra en los EE. UU., que, es verdad,
nunca había decaído a causa de adaptaciones como el musical El hombre de La Mancha. El
importante crítico Harold Bloom ha dedicado páginas y libros de literatura comparada a la
obra.

[editar] Don Quijote en los Países Bajos y Alemania

En los Países Bajos, la tierra de los molinos, se leyó mucho Don Quijote como una obra
satírica sobre la España que se había enfrentado con la potencia protestante, rival en los
mares. Pieter Arentz Langedijk, importante autor de la primera mitad del siglo XVIII,
escribió una comedia que todavía continúa representándose en la actualidad, Don Quijote
en las bodas de Camacho (1699). La hispanista Barber van de Pol ha traducido la obra
nuevamente al neerlandés en 1997 con gran éxito.
Thomas Mann.

En Alemania el influjo de Don Quijote fue tardío y menor que el de autores como Baltasar
Gracián o la novela picaresca durante los siglos XVII y XVIII, en los que el influjo del
racionalismo francés predominó. La primera traducción parcial (que contiene 22 capítulos)
aparece en Fráncfort, en 1648, bajo el título de Don Kichote de la Mantzscha, Das ist:
Juncker Harnisch auß Fleckenland/ Aus Hispanischer Spraach in hochteutsche ubersetzt;
el traductor era Pahsch Basteln von der Sohle. Bertuch publica una traducción en 1775,
pero ya en 1764 había publicado a imitación de Cervantes Christoph Martin Wieland su
Don Sylvio de Rosalva, que viene a constituir el modelo de la novela alemana moderna
(Der Sieg der Natur über die Schwärmerei oder die Abenteuer des Don Sylvio von Rosalva,
Ulm 1764). Herder, Schiller y Goethe se harán eco de la gran novela cervantina y de las
obras de Pedro Calderón de la Barca. El Romanticismo, en efecto, supone la aclimatación
del cervantismo, el calderonismo y el gracianismo en Alemania: ven la luz las traducciones
hoy clásicas de Ludwig Tieck y de Soltau. Se ocupan de toda la obra de Cervantes, y no
solo del Don Quijote, los hermanos August Wilhelm y Friedrich von Schlegel, el ya citado
poeta Tieck y el filósofo Schelling. Esta nómina de cervantistas se completa con Verónica
Veit, Gotthold Ephraim Lessing, Juan Pablo Richter y Bouterwek en lo que constituye la
primera generación de cervantistas románticos alemanes. Después seguirán los filósofos
Solger, Hegel y Schopenhauer, así como los poetas Joseph von Eichendorff y E.T.A.
Hoffmann. La visión general de los cervantistas románticos alemanes, pergeñada ya por
August Wilhelm von Schlegel, consiste en percibir en el caballero una personificación de
las fuerzas que luchan en el hombre, del eterno conflicto entre el idealismo y prosaísmo,
entre imaginación y realidad, entre verso y prosa. En ese sentido apunta también el prólogo
de Heinrich Heine a la edición francesa de Don Quijote; no debemos olvidar, por otra parte,
su siniestro augurio de que los pueblos que queman libros terminarán por quemar hombres,
contenido en su pieza dramática Almansor. Para este autor, constituyen el triunvirato
poético de la modernidad Cervantes, Shakespeare y Goethe. Por otra parte, Franz
Grillparzer suscribe el juicio de Lord Byron sobre la decadencia española y Richard
Wagner admira en el libro la resurrección del espíritu heroico medieval. Richard Strauss
renueva el tema con el poema sinfónico Don Quijote. Variaciones fantásticas sobre un
tema caballeresco (1897). Ya en el siglo XX, Franz Kafka compone su apólogo La verdad
sobre Sancho Panza y, en mayo de 1934, el novelista Thomas Mann elige como compañero
de viaje a Estados Unidos la traducción de Tieck del Don Quijote, experiencia que quedará
recogida en su ensayo A bordo con Don Quijote, en la que el autor esboza una defensa de
los valores de la cultura europea amenazada por un fascismo en auge. Por último, el teólogo
suizo Hans Urs von Balthasar, en unas memorables páginas de su obra Gloria, (1985–
1989), ve en la comicidad de Don Quijote la comicidad y el ridículo cristiano: «Acometer a
cada paso, modestamente, lo imposible». En ese sentido se decanta también el ilustre
hispanista y cervantista Friedrich Schürr, en su conferencia de 1951 Don Quijote como
expresión del alma occidental ("Der Don Quijote als Ausdruck der abendländischen
Seele").

[editar] Don Quijote en Rusia


Fiódor Dostoyevski. Retrato por Vasili Peróv, 1872.

Unamuno afirmó que los países que mejor habían comprendido Don Quijote fueron
Inglaterra y Rusia. Es cierto que en el país eslavo gozó de un gran prestigio, difusión e
influencia literaria, pero también lo es que en sus autores más eminentes, como Fiódor
Dostoyevski o Lev Tolstói, el verdadero don Quijote es el del último capítulo, Alonso
Quijano, el Bueno.

Como cuenta Vsévolod Bagno en El Quijote vivido por los rusos (Madrid: CSIC —
Diputación de Ciudad Real, 1995), ya Pedro I había leído la obra, como se deduce por una
anécdota incluida en Relatos de Nartov sobre Pedro el Grande:

El zar, partiendo hacia Dunkerque, al ver un montón de molinos se rio y dijo a Pavel
Yaguzinski: «Si estuviera aquí Don Quijote, tendría mucho trabajo».

A mediados de siglo la apertura del país a Occidente permitió un conocimiento mayor y


menos selectivo de la obra de Cervantes. El científico y escritor Miguel o Mijaíl
Lomonósov poseía un ejemplar del Quijote de la traducción alemana de 1734. Vasili
Trediakovski en su Diálogo entre un extranjero y un ruso sobre la ortografía vieja y nueva
recomienda que los diálogos sean tan naturales como los que sostenían el caballero andante
Don Quijote y su escudero Sancho Panza, «a pesar de sus extraordinarias aventuras», y no
encuentra en la literatura rusa nada semejante. Sumarókov distinguió en su artículo «Sobre
la lectura de novelas» (1759) el Don Quijote de toda la avalancha de novelas de aventuras
que cayó sobre Rusia, valorándola como una excelente sátira. Aleksandr Radíshchev, en
una de las obras maestras de la literatura rusa del dieciocho, Viaje de San Petersburgo a
Moscú (1790), compara uno de los acontecimientos del camino con la batalla entre el héroe
y el rebaño de ovejas. En otras obras suyas aparece más patente esta huella. Vasili Liovshín
hizo caminar a un caballero con un sanchopancesco amigo en Las horas vespertinas, o los
cuentos antiguos de los eslavos drevlianos (1787). A fines del XVIII hay un quijote que
pasa de una tontería (así se dice) a otra también en una novela anónima, Anísimich. Un
nuevo Don Quijote; el fin habitual de estas obras era «poner en claro las mezquinas
pasiones de la hidalguía rural».

El fabulista Iván Krylov compara en una carta de su Correo de los espíritus al protagonista
de la tragedia Rozlav de Kniazhnin con el Caballero de la Triste Figura; en otros pasajes
queda claro que lo tenía por una antihéroe, aunque con grandes ideales. I. I. Dmítriev
compuso la primera obra inspirada en el personaje, su apólogo Don Quijote, donde el
quijotismo es interpretado como una extravagancia. Nada menos que la zarina Catalina II
encargó una selección de los refranes de Sancho y compuso un Cuento sobre el tristemente
famoso paladín Kosometovich para ridiculizar el quijotismo de su enemigo Gustavo III de
Suecia; es más, se representó una ópera cómica inspirada en este cuento, Tristemente
famoso paladín Kosometovich (1789), con música del compositor español Vicente Martín y
Soler, que vivió en San Petersburgo durante los años de su mayor fama. En ella la huella de
la iconografía cervantina es patente.

En el XVIII y XIX los intelectuales rusos leían Don Quijote preferiblemente en francés, o
incluso en español, y anteponían las traducciones extranjeras a las versiones en ruso, hechas
sobre esas mismas traducciones y no de forma directa desde el original; el libro era tan
común que se podía encontrar al menos uno en cada pueblo, según el citado Dmítriev. En
ello no tenía poco que ver el desdén general por la lengua rusa, hasta que Pushkin le dio un
verdadero rango literario.

En la segunda mitad del siglo XVIII aparecieron en ruso dos versiones incompletas y
traducidas del francés; la primera es de 1769, desde la traducción francesa de Fillot de San
Martin, y fue realizada por Ignati Antonovich Teils, profesor de alemán en una escuela
militar para cadetes de la nobleza; aunque se le considera mujeriego en la aventura de la
venta con Maritornes, del un ojo tuerta y del otro no muy sana, y habla de sus «fecundas
tonterías», alcanza a veces a ser adecuada. La siguiente fue a partir de la adaptación
francesa de 1746 y fue realizada por Nicolai Osipov en 1791; es una versión además
enriquecida con escenas que Cervantes no escribió jamás y se trata en general de una
adaptación muy chabacana. En cada biblioteca rusa era uno de esos libros imprescindibles,
ya en francés, ya en la traducción desde el francés hecha por el prerromántico Zhukovski.
Por entonces se entendía al protagonista como un personaje caricaturesco, pero pronto
asomó la interpretación germánica romántica.

M. N. Muriátov se identifica a sí mismo con Don Quijote como consecuencia de sus


desilusiones y sus razonamientos sobre la separación de la realidad y los ideales, y lo
muestra en sus cartas a su hermana F. N. Lunina; la interpretación dieciochesca no es, pues,
la única. También existe un interpretación sentimental en La respuesta a Turgéniev (1812)
de Konstantín Bátiushkov, uno de los más importantes poetas rusos y precursor de
Aleksandr Pushkin, donde Don Quijote «pasa el tiempo soñando / vive con las quimeras, /
charla con los fantasmas / y con la luna meditabunda». En esta interpretación sentimental
Nikolái Karamzín es quien sufre una impresión más profunda, que aparece ya en una carta
de 1793 dirigida a Ivan Dmitriev, en el poema A un pobre poeta (1796) y, sobre todo, en El
caballero de nuestro tiempo (1803); el protagonista se compara a Don Quijote porque su
inclinación a la lectura e impresionabilidad natural le ejercitaron el «quijotismo de la
imaginación» y los peligros y la amistad heroica se convierten en sus ensueños predilectos:
Vosotros, indolentes flemáticos, que no vivís, sino que dormís y lloráis de ganas de
bostezar, sin duda nunca soñasteis así en vuestra infancia. Y vosotros tampoco, egoístas
juiciosos, que no os encariñáis con los hombres, sino que os agarráis a ellos por prudencia
mientras esta relación sea útil para vosotros, y, sin duda, apartáis la mano si los hombres
se convierten en un obstáculo.

Ivan Turgéniev afirmó en 1860 que en ruso no existía buena traducción del Quijote, y es de
lamentar que no cumpliera su reiterada promesa de traducirlo completamente, que se
impuso ya en 1853 y que todavía en 1877 seguía empeñado en cumplir; el dramaturgo
Aleksandr Ostrovski había traducido ya los Entremeses y quería traducir algunos capítulos
de la obra; el caso es que Turgenev ignoró deliberadamente la traducción de Vasili
Zhukovski, el maestro de Pushkin, que empezó en 1803 y que publicó en seis volúmenes
entre 1804 y 1806. Se debía a que no respondía a la noción de traducción que sostenía
Turgenev; pero la obra de Zhukovski fue capital para el desarrollo de la prosa rusa en el
XIX, puesto que fue realizada por un gran escritor, de nivel comparable al de Ludwig von
Tieck, Jean-Pierre Claris de Florian o Tobías Smollet. Ofrece una interpretación
psicológico-filosófica de la obra, en la que el protagonista es sin duda el Caballero de la
Triste Figura. Como no sabía español, utilizó la versión francesa de Florian, que es bastante
buena, pues el sobrino de Voltaire conocía bien la lengua y había estado en España y
tratado con los ilustrados españoles, pero conoció también, aunque no la utilizó, la versión
alemana de Tieck (1799), que ofrecía ya la interpretación romántica del personaje. Sin
embargo se valió del documentado prólogo de Florian para encauzar su traducción, pues era
hombre más prestigioso que el entonces advenedizo Tieck. Para empezar, omite capítulos
enteros y abrevia los pasajes largos, los episodios naturalistas que no respondían al gusto de
la época y las historias intercaladas que desviaban la atención; de su cosecha aporta un
acento folclórico del que carecía la versión francesa y reemplaza la paremiología
sachopancesca, que vierte literalmente Florian, por proverbios rusos equivalentes, y para
comprender el mérito de su traducción en estos detalles basta con compararla con la de
Osipov. En general, la traducción de Zhukovski evita los episodios en que se minimiza al
héroe y acentúa los elementos poéticos. La re-traducción de Zhukovski tuvo una segunda
edición en 1815, sin cambios significativos fuera de la puntuación, que es mejor que en la
primera, la ortografía y la limpieza de erratas. Esta versión entusiasmó a Pushkin y fue
imitada descaradamente por la de S. Chaplette, también sobre la de Florian (San
Petersburgo, 1831); por entonces ya se dejaba sentir cierta preferencia por la traducción
alemana de Tieck, más precisa, y se empezaba a sentir como inevitable una versión directa
desde el español, que llegó en la época del Realismo, cuando se editaron las traducciones
de K. P. Masalski (1838) y la de V. A. Karelin (1866); pero la vulgarización del mito en el
Romanticismo vino principalmente a través de la versión de Zhukovski.

Una de las múltiples ilustraciones que realizó el artista Gustave Doré para El Quijote.

Cervantes está presente en Aleksandr Pushkin, Gógol, Turgénev, Dostoyevski, Leskov,


Bulgákov y Nabókov, por citar solamente a algunos de los grandes.
Aleksandr Pushkin tenía en su biblioteca un Quijote en español editado en París, 1835, y
aprendió la lengua en 1831 y 1832 para leerlo en el original; se conservan además
traducciones inversas de La Gitanilla desde su versión francesa al castellano para comparar
el resultado con el original cervantino; animó además a Gógol a emprender una obra
narrativa de gran aliento a la manera de Cervantes, y éste compuso Almas muertas.
Turgenev en su conferencia Hamlet y Don Quijote compara al reflexivo e irresoluto Hamlet
con el irreflexivo y arrojado Don Quijote, y encuentra la nobleza en ambos caracteres. Pero
el influjo en Fiódor Dostoyevski fue más hondo; comenta la obra muchas veces en su
epistolario y en su Diario de un escritor (1876), donde se refiere a ella como una pieza
esencial en la literatura universal y como perteneciente «al conjunto de los libros que
gratifican a la humanidad una vez cada cien años»; finalmente escribe:

En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora
representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga
ironía que pueda formular el hombre y, si se acabase el mundo y alguien preguntase a los
hombres: «Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida y qué conclusión
definitiva habéis deducido de ella?», podrían los hombres mostrar en silencio el Quijote y
decir luego: «Ésta es mi conclusión sobre la vida y... ¿podríais condenarme por ella?».

Desde el punto de vista del escritor ruso, la novela es una conclusión sobre la vida. Su
primera mención de la obra aparece en una carta de 1847, pero es en 1860 cuando llega a
obsesionar verdaderamente al escritor; la imitó en El idiota, cuyo protagonista, el príncipe
Mishkin, es tan idealista como el héroe manchego, pero, despojado de ridículo heroísmo, es
en realidad el personaje final de la obra, Alonso Quijano, el bueno, y un imitador de
Jesucristo; su monólogo «A la salud del sol» está claramente inspirado en el discurso sobre
la Edad de Oro. Dostoyevski escribió en su Diario de un escritor que «ya no se escriben
libros como aquél. Veréis en Don Quijote, en cada página, revelados los más arcanos
secretos del alma humana». Por otra parte, en 1877, el capítulo del Diario de un escritor
«La mentira se salva con la mentira» imita deliberadamente el estilo cervantino, hasta el
punto de que un episodio imaginado por Dostoyevski pasó como genuino de Cervantes
durante mucho tiempo.

La novela de Nikolái Leskov, Tres hombres de Dios, es una curiosa precursora del
Monseñor Quijote de Graham Greene; su protagonista, el prior Saweli Tuberosov, es un
idealista que alcanzada ya la cincuentena se plantea decir la verdad, y lucha con las crudas
y puras circunstancias contrarias de su entorno en compañía de un Sancho, el diácono Ajila,
y de un Sansón Carrasco, Tuganov; en su inflexibilidad se hace incomprensible y a menudo
ridículo ante los demás, y al fin es desprovisto de la palabra, le prohíben pronunciar más
sermones e, imposibilitado para cumplir su destino al igual que el héroe cervantino, muere
de pena. Pero el influjo de Cervantes se extiende incluso al tipo de hérore que presenta
Leskóv en casi todas sus novelas, y particularmente en Una familia en decadencia,
protagonizada por un reconocible, delgado y pobre terrateniente llamado Dormidont
Rogozin, al que acompaña su inseparable escudero Zinka, en compañía del cual recorre los
contornos «barruntando agravios». También acusan claramente la influencia del Don
Quijote sus novelas El pensador solitario y Los ingenieros desinteresados.
Aunque para Lev o Lev Tolstói la novela cervantina no tuvo tanta importancia como para
Turgénev, Dostoyevski o Leskóv, lo cierto es que es perceptible y visible su huella; en
¿Qué es el arte? declara como su novela predilecta el Don Quijote por su «conenido
interior», por su «buen arte vital del mundo»; en los borradores de esta obra queda clara su
intención: es una obra que expresa los más nobles sentimientos para todas las épocas,
comprensibles a todos; en algunas de sus obras asume la herencia cervantina;
principalmente en su novela Resurrección, donde se plantea quién está loco, el mundo o el
héroe, y donde Katerina Máslova es una Aldonza que, al ser pretendida por el príncipe que
la deshonró empezando su carrera de prostituta, no quiere ser la Dulcinea del héroe, en lo
que hay ecos del poeta simbolista Sogolub, del que hablaremos en breve; también hay ecos
de los encantamientos y del episodio de los galeotes.

Los poetas del Simbolismo ruso, sobre todo Fiódor Sologub, experimentan la seducción por
el mito de Dulcinea. Éste escribió al respecto un ensayo, El ensueño de Don Quijote, en el
que afirma que al rechazar a Aldonza y aceptarla como Dulcinea, Don Quijote está
realizando la pretensión final de toda poesía lírica, una hazaña más lírica que caballeresca,
convertir la realidad en arte, en algo que se pueda soportar. La actitud quijotesca es un
sinónimo de «noción lírica de la realidad». Esta idea de hazaña lírica se reitera en otras
obras suyas, como Los demonios y los poetas y el prólogo a la pieza La victoria de la
muerte, o en la obra Los rehenes de la vida. Tras aparecer la figura del loco alucinado en su
novela El trasgo, el tema de Dulcinea reaparece en sus versos entre 1922 y 1924, dedicados
a su mujer, Anastasiya Nikolaevna Chebotarévskaya, que se suicidó en 1921. Desde
Sogolub el mito de Dulcinea pasa a otros poetas simbolistas, como Igor Severianin o
Aleksandr Blok; este último lo profundiza y transforma de una manera muy original en
Versos a una hermosa dama.

Mijaíl Bulgákov (años 1920).


Tras la Revolución, Mijaíl Bulgákov, uno de los escritores no tanto perseguidos como
soportados por Stalin, como el mismo Boris Pasternak, y por ello con bastante suerte, ya
que no era un escritor soviético, pudo subsistir al permitírsele ser ayudante de director de
escena teatral y poder alimentarse mediante el alumbramiento de continuas traducciones,
como Anna Ajmátova y Borís Pasternak; insufló la filosofía quijotesca de la lucha a pesar
de la conciencia plena de la derrota, emparentable con el quijotismo de Unamuno, en su
obra maestra, la novela El maestro y Margarita; en los años de apogeo de la represión
estalinista, en 1937, escribe en una carta que sigue componiendo teatro a pesar de que no
será nunca escenificado ni publicado por mero quijotismo y hace voto de no volverlo a
hacer, pero... vuelve a hacerlo, estudiando con tanta pasión la obra del «rey de los
escritores españoles» que algunas de sus cartas a su tercera mujer, Elena, están escritas
parcialmente en español y que, según él mismo reconoce, «asaltaba el Quijote». Su
modesto quijote no desentona del entorno, es una persona normal que batalla como todas;
solamente al final se contempla ser héroe al morir, cuando el propio autor ya también
estaba moribundo:

¡Ah, Sancho!, el daño causado por su acero es insignificante. Tampoco me desfiguró el


alma con sus golpes. Pero me da miedo pensar que me curó el alma y, al curarla, le retiró
sin cambiarme por otro. ¡Me quitó la dádiva más preciosa de cuantas está dotado el
hombre, me quitó la libertad! Sancho, el mundo está lleno de mal, pero lo peor de todo es
el cautiverio! ¡Él me encadenó, Sancho! Mira: el sol está cortado por la mitad, la tierra
sube y sube y lo devora. ¡La tierra se aproxima al cautivo!. ¡Me absorberá, Sancho!.

Anatol Lunacharski (1875 - 1933), hombre de letras y político ruso, primer comisario de
educación y cultura tras la Revolución de Octubre (1917), protector de Meyerhold y
Stanislavski, escribió algunos dramas históricos, y entre ellos un Don Quijote liberado
(1923); en fin, entre todos estos cervantistas, parece la excepción Vladímir Nabókov, que
en su Curso sobre El Quijote demuestra una gran incomprensión de la obra, cuya grandeza
reduce solamente a la del personaje principal.

[editar] Don Quijote en el este de Europa


Adam Mickiewicz por Walenty Wańkowicz.

La primera traducción al búlgaro se hizo desde una traducción rusa y en fecha tan tardía
como 1882, a los cuatro años escasos de reaparecer Bulgaria en el mapa de Europa. Su
principal estudioso fue Efrem Karamfilov. Pero es en la poesía búlgara del siglo XX donde
aparece más la figura del caballero como símbolo del luchador infatigable, paladín de la
bondad, el valor, la fe y la justicia: Konstantin Velíchkov, Jristo Fótev, Asén
Ratzsvétnikov, Damián Damiánov, Nicolai Ráinov, Parván Stéfanov, Blaga Dimitrova y
Pétar Vélchev.

La primera traducción completa al checo fue obra de J. B. Pichl (1866, primera parte) y de
K. Stefan (1868, segunda parte), aunque ya en 1620 el cardenal Dietrichstein la había leído
en español, pues se había educado en la Península ibérica. Se leyó mucho en Bohemia y fue
muy popular en el siglo XVIII, pero más en versiones italianas y francesas que en otras
lenguas. Ya en el siglo XX, Milan Kundera afirma, como Octavio Paz, que el humor no es
algo innato en el hombre, sino una conquista de los tiempos modernos gracias a Cervantes
y su invento, la novela moderna.

La primera traducción de Don Quijote al polaco es de los años 1781-1786 y se debe al


conde Franciszek Podoski, a partir de una versión francesa. Para los ilustrados polacos era
una obra fundamentalmente cómica y de lectura no sólo agradable, sino también útil por su
crítica a las perniciosas para la sensatez novelas de caballerías. Esa es la interpretación del
obispo Ignacy Krasicki y del duque Czartoryski, quien sin embargo percibe ya la
complejidad de la obra en sus Reflexiones sobre la literatura polaca, 1801. En los años
cuarenta del siglo XIX, el polígrafo Edward Dembowski ahonda en la trágica interpretación
alemana de Don Quijote como símbolo de la lucha del ideal contra la dura realidad del
mundo circundante. La figura del caballero se encuentra en la obra de los grandes poetas
románticos polacos, Adam Mickiewicz, Juliusz Słowacki y Cyprian Kamil Norwid, así
como en la obra maestra del novelista del Realismo Bolesław Prus, La muñeca. Ya en el
siglo XX, hay que destacar el Don Quijote de Bolesław Leśmian, que representa la tragedia
de la pérdida de la fe, Juicio sobre Don Quijote de Antoni Słonimski, donde se adapta el
episodio del gobierno de Sancho en la ínsula Barataria para satirizar los totalitarismos, Don
Quijote y las niñeras, de Maria Kuncewiczowa, crónica de un viaje a España en busca de
Don Quijote, y En la belleza ajena, de Adam Zagajewski, con don Quijote en la biblioteca.

Entre 1881 y 1890 se publicaron 61 capítulos en rumano del Quijote, a cargo de Stefan
Vîrgolici. La primera traducción completa al rumano la realizaron en 1965 Ion Frunzetti y
Edgar Papu. En 2005 el Instituto Cervantes de Bucarest promovió una nueva traducción
que corrió a cargo del hispanista rumano Sorin Marculescu

[editar] Don Quijote en Francia


Gustave Flaubert visto por Giraud.

En Francia no se hicieron análisis de Don Quijote tan profundos como los alemanes ni éste
ejerció un influjo tan extenso como en Inglaterra o Rusia, aunque su impronta fue también
generosa en grandes obras y autores del siglo XIX y muchas naciones conocieron la obra a
través de traducciones francesas o retraducciones a partir del texto en esta lengua. La
primera traducción es apenas posterior en un año a la inglesa de Shelton, en 1614, por
César Oudin. En 1618 se traduce la segunda parte por François de Rosset y a partir de 1639
ambas partes marcharán juntas. Es la primera traducción al francés, a la que seguirán varias
decenas más, entre las que destacan las de Filleau de Saint-Martin (1677-1678) y la del
caballero Jean-Pierre Claris de Florian (1777), un hispanista formado en su infancia en
España y sobrino de Voltaire, que será muy divulgada por Europa.

La traducción de Filleau de Saint-Martin se publicó con el título de Historia del admirable


don Quijote de la Mancha y con el añadido de una continuación escrita por el propio
traductor, para lo cual alteró el final de la obra original y mantuvo a don Quijote con vida y
con capacidad de lanzarse a nuevas aventuras. A su vez, esta continuación fue prolongada
por otro escritor francés de cierto renombre, Robert Challe. No termina ahí la serie de
continuaciones: un autor desconocido alargó la obra de Cervantes con otra parte
suplementaria titulada Continuación nueva y verdadera de la historia y las aventuras del
incomparable don Quijote de la Mancha.

Simonde de Sismondi pone la primera piedra de la interpretación romántica del héroe.


Louis Viardot traduce la obra muy fielmente entre 1836 y 1837. Chateaubriand se ve a sí
mismo como un Cervantes y un Quijote, y en su Itinerario de París hasta Jerusalén (1811)
ensalza al Caballero de la Triste Figura, que ocupa también su lugar en El genio del
Cristianismo como el más noble, el más valiente, el más amable y el menos loco de los
mortales. Hay bastante de Cervantes en ese militar frustrado romántico que fue Alfred de
Vigny. Los viajeros Prosper Merimée y Théophile Gautier llenan sus diarios de viaje de
alusiones cervantinas. Para el crítico Sainte-Beuve, Don Quijote es un libro que empieza
por constituirse en una sátira de los libros de caballerías y termina por hacerse espejo de la
vida humana. Victor Hugo, que pasó algunos de sus años infantiles en España como hijo
del general Hugo, considera a Cervantes el poeta del contraste entre lo sublime y lo cómico,
lo ideal y lo grotesco, y apercibe el influjo de La gitanilla en su novela Nuestra Señora de
París. Henri Beyle, más conocido como Stendhal, que tenía diez años cuando leyó Don
Quijote por primera vez, escribió que «el descubrimiento de ese libro fue quizá la más
grande época de mi vida».

Honoré de Balzac representó casi más a Don Quijote en su vida que en sus escritos y
Gustave Flaubert asumió este espíritu en sus dos novelas Bouvard y Pecuchet, póstuma e
inacabada, cuyos dos personajes principales enloquecen leyendo libros que no pueden
asimilar, y su Madame Bovary, cuya protagonista es en realidad una quijotesca dama que
pierde la sensatez leyendo noveluchas sentimentales, como José Ortega y Gasset ya apreció
(«es un Quijote con faldas y un mínimo de tragedia sobre su alma»). Gustave Doré ilustró
con grabados una edición de Don Quijote en 1863. Personajes quijotescos son, por otra
parte, el Tartarín de Tarascón de Alphonse Daudet y el Cyrano de Bergerac de Edmond
Rostand. En 1932, Maurice Ravel y Jacques Ibert compusieron canciones según los poemas
de Paul Morand titulados Don Quijote á Dulcinea. En Les oiseaux de la lune o Los pájaros
de la luna (1956), de Marcel Aymé, el inspector de un colegio adquiere el poder de
transformar a los pelmazos en aves de tanto leer novelas, lo que parece ser una parodia
cómica de la locura de Don Quijote de la Mancha y de los magos que transforman sus
desilusiones.

La escritora lesbiana Monique Wittig, por otra parte, en su novela Le voyage sans fin
(1985) reelabora el Quijote de Cervantes sustituyendo a caballero y escudero por dos
mujeres. En 1968 Jacques Brel compuso y grabó un disco de música, L'Homme de la
Mancha. Y para cerrar una lista que podría prolongarse demasiado, mencionaremos sólo a
Léon Bloy, Tailhade, Henri Bergson, Maurice Barrès, Alfred Morel-Fatio, Paul Hazard,
André Maurois y André Malraux.

[editar] Don Quijote en el mundo árabe

La presencia de referencias al personaje de Cervantes —llamado Dūn Kījūtī o Dūn


Kīshūt— en el imaginario árabe contemporáneo, y sobre todo en su literatura, es muy
habitual. Esto suele señalarse como paradójico dado que las primeras traducciones del
Quijote al árabe se publicaron en fecha tan tardía como los años cincuenta y sesenta del
siglo XX.

La primera obra extensa en lengua árabe sobre Cervantes la publicaron en 1947, con
ocasión del cuarto centenario de su nacimiento, los hispanistas libaneses Nayib Abu
Malham y Musa Abbud en Tetuán, la capital del entonces Marruecos español: Cervantes,
príncipe de las letras españolas es un ensayo de más de cuatrocientas páginas que suscitó
tanto interés en círculos literarios e intelectuales que la sección árabe de la Unesco encargó
a los dos hispanistas la traducción del Quijote. Dicha traducción se inició, pero por razones
desconocidas no llegó a publicarse. Entre 1951 y 1966 se hizo otra traducción en
Marruecos que también permaneció inédita (se conserva el manuscrito), realizada por el
ulema Tuhami Wazzani, que publicó algunos capítulos en el periódico que dirigía, Rif.

La obra de Abu Malham y Abbud sirvió para acrecentar el interés de los intelectuales
árabes por la obra cervantina, a la que accedieron a través de sus ediciones en otras lenguas,
hasta que en 1956 se publicó en El Cairo la traducción de la Primera parte del Quijote.
Hubo que esperar, sin embargo, hasta 1965 para ver publicada la obra completa, en una
nueva traducción, esta vez del hispanista Abd al-Rahman Badawi, quien contextualizaba la
novela en un intenso estudio preliminar. Cinco años antes se había publicado en la capital
egipcia una versión infantil del Quijote, que siguió reimprimiéndose durante décadas, lo
que da una idea de la difusión que alcanzaron rápidamente las aventuras del hidalgo. La
traducción de Badawi ha sido la traducción clásica, la más leída, al menos hasta la
aparición en 2002 de dos nuevas traducciones, una nuevamente egipcia, a cargo del
hispanista Sulayman al-Attar, y otra del sirio Rifaat Atfe.

Antes de las traducciones, sin embargo, la novela había sido objeto de diversos estudios
críticos, aparte del ya citado de Abu Malham y Abbud, lo que contribuyó a despertar el
interés literario por la figura de don Quijote. Ésta está plenamente integrada en el
imaginario árabe: muchos ven en el quijotismo un símbolo del devenir contemporáneo de
los pueblos árabes, cargado de idealismo y retórica pero impotente ante la fuerza aplastante
de la realidad. Referencias a Don Quijote aparecen con frecuencia en la obra de escritores
como Nizar Qabbani, Naguib Surur, Yusuf al-Jal, Mahmud Darwish, Assia Djebbar, Badr
Shakir al-Sayyab, Gamal al-Guitani y otros muchos.

Por otro lado, el Quijote, así como el resto de la obra cervantina, es también objeto de
especial interés y estudio debido a sus múltiples referencias al islam y a lo morisco, que son
más visibles para lectores arabo-musulmanes. Un estudio sobre la presencia del
pensamiento coránico en el Quijote aparece en el estudio de la escritora francesa
Dominique Aubier Don Quichotte, la Réaffirmation messianique du Coran.3

[editar] Don Quijote en las Naciones Unidas

El Volumen XV de la revista literaria de las Naciones Unidas, Ex Tempore (ISSN 1020-


6604), de diciembre de 2004, está dedicado al Quijote. Véase sobre todo el prólogo de
Alfred de Zayas y el poema Elogio de la Locura de Zaki Ergas, ambos miembros del PEN
Club Suizo.

[editar] Don Quijote en otros idiomas


Estatuas de bronce de Don Quijote y Sancho Panza. Realizadas por el escultor Lorenzo Coullaut
Valera (1876–1932) entre 1925 y 1930. Detalle del Monumento a Miguel de Cervantes (1925–30,
1956–57) de la Plaza de España de Madrid.

[editar] Don Quijote en alemán

La primera traducción al alemán (Don Kichote de la Mantzscha) fue realizada en 1621 por
Pahsch Basteln von der Sohle; sin embargo, más conocida actualmente es la traducción de
Ludwig Tieck de 1799-1801. La traducción de Ludwig Braunfels se ha considerado la más
fiel al original y la más erudita. En 2008 apareció la obra en una nueva traducción de
Susanne Lange, la cual fue muy elogiada por la crítica literaria.

[editar] Don Quijote en asturiano

Aunque no existe una versión completa del Quijote en lengua asturiana, la escritora
asturiana Esther García López publicó en 2005 una selección de textos del Quijote, titulada
Aventures del Quixote. Fue editada por Madú e ilustrada por el dibujante Neto. Además,
Pedro Lanza Alfonso publicó en 2004 y con VTR, El Caballeru de la Murnia Figura, una
obra de teatro basada en los textos del clásico castellano.
[editar] Don Quijote en catalán

El mallorquín Jaume Pujol llevó a cabo su traducción inédita entre 1835 y 1850. Eduart
Tàmaro tradujo la primera parte de Don Quijote a la lengua de Verdaguer (Barcelona:
Estampa de Cristófol Miró, 1882). La primera traducción impresa prácticamente íntegra del
XIX fue realizada en 1891 por el académico Antoni Bulbena i Tussell con el título
L'enginyós cavallier Don Quixot de La Mancha; fue reimpresa en 1930 y en 2005. El
sacerdote mallorquín Ildefonso Rullán lo tradujo por primera vez al dialecto mallorquín
(L'enginyós hidalgo Don Quixote de la Mancha, Felanitx, Imprempta d'en Bartoméu Rèus,
1905-1906). Octavi Viader, en 1936, realizó también una traducción y Joaquim Civera i
Sormaní hizo otra en Barcelona: Editorial Tarraco, S. A, 1969. Sin embargo, la única
traducción total, que incluye incluso algunos poemas dejados en castellano por los
anteriores traductores, es la del abogado mallorquín y gran cervantista José María
Casasayas, que dedicó cuarenta y cuatro años a la misma, reescribiéndola veinte veces;
imprimió sólo ocho ejemplares de la misma que regaló a cada uno de sus nietos, ya que
ninguna editorial quiso imprimirla para el gran público. Combina los diferentes dialectos
catalanes y posee una amplia anotación.

[editar] Don Quijote en chino

Las primeras versiones del Quijote al chino fueron retraducciones y adaptaciones no


siempre fieles. Versiones teatrales se estrenaron por vez primera en la década de 1920,
luego en la de 1930, y dos veces más durante el maoísmo (en 1950 y tras la reforma
económica iniciada en 1978). Dai Wangshu trató de traducir el Quijote completo desde la
lengua original, que conocía bien, pero su manuscrito se perdió en la guerra. En el año
1979, poco después de acabar la Revolución Cultural, la editorial de la Literatura del
Pueblo publicó una traducción directa del original realizada por Yang Jiang, que ha sido la
más leída hasta la actualidad, y ya se dispone de las traducciones íntegras y directas de
Dong Yansheng (1995, por la editorial de Literatura y Arte de Zhejiang, revisada en 2006;
fruto de tres años de trabajo, fue galardonada en el año 2001 con el premio Lu Xün «Arco
Iris» a la Traducción Literaria), de Tu Mengchao (1995, por la editorial Yilin), de Liu
Jingsheng (1995, por la editorial de Lijiang), de Tang Minquan (2000, por la editorial del
Pueblo de Shanxi), de Sun Jiameng (2001, por la editorial Literatura y Arte de Octubre de
Beijing; recibió el premio al Mejor Libro de Literatura Extranjera) y de Zhang Guangsen
(2001, por la editorial de Yiwen de Shanghái). El Cervantismo ha sido una corriente del
hispanismo muy fructífera en este país, con eruditos como Zhou Zuoren, Chen Yuan, Lu
Xün y Qu Qiubai, que polemizaron entre sí, y otros como Tan Tao y Qian Liqun. Por otra
parte, Cervantes influyó en escritores como Zhang Tianyi y Fei Ming. En 1996 la editorial
de Literatura del Pueblo publicó las Obras completas de Cervantes en ocho volúmenes. La
traductora china Yang Jiang tradujo por primera vez el Quijote entero al chino desde la
lengua original en 1978. En 2009 mse representó con gran éxito una adaptación en el
Teatro Nacional de Pekín y otra versión en septiembre dirigida por Meng Jinghui en el
Centro Nacional de Artes Escénicas de Tiananmen que combina partes musicales con una
puesta en escena experimental y clásica al mismo tiempo, interpretada por los actores Guo
Tao y Liu Xiaoye. El libreto fue escrito por Meng junto con el también dramaturgo chino
Kang He, quien ya había escrito un guion cinematográfico de la historia hace 10 años.
[editar] Don Quijote en croata

Se destaca la traducción de Iso Velikanović al idioma croata.4

[editar] Don Quijote en esperanto

Existe una traducción completa publicada en 1977, y varios intentos parciales anteriores,
algunos de cierto interés por sí mismos.

La primera versión parcial se debe a Vicente Inglada Ors, un científico políglota, destacado
geólogo y miembro de la Academia de Ciencias, que lo intentó ya en 1904. Otros
esperantistas que publicaron versiones de algunos capítulos fueron el escritor catalán
Frederic Pujulà i Vallès (1909), el conocido militar republicano Julio Mangada (1927) y el
activista Luis Hernández Lahuerta (1955).

La traducción completa debió esperar, sin embargo, a 1977, cuando la Fundación Esperanto
editó la versión debida al más importante traductor de obras españolas al idioma
internacional, Fernando de Diego. La obra, con las clásicas ilustraciones de Doré, ha tenido
una amplia difusión mundial, y un importante prestigio entre los conocedores de la cultura
esperantista.

[editar] Don Quijote en guaraní

El poeta paraguayo Félix de Guarania asumió el desafío de llevar al Caballero de la Triste


Figura a la lengua guaraní, y así nació la obra Kuimba’e katupyry ño Quijote yvyunga,
colección de fragmentos.

[editar] Don Quijote en hebreo

La primera vez fue hace varias décadas de la mano de Natan Bistrinsky y Nahman Bialik, y
en 1994 llegó a los estantes de las librerías la considerada mejor de las dos traducciones,
por Beatriz y Luis Landau.

[editar] Don Quijote en japonés

Entre 1907 y 1917, el japonólogo español Gonzalo Jiménez de la Espada dirigió un grupo
de hispanistas en Tokio; el mismo estaba integrado por eruditos como Hirosada Nagata,
quien en 1948 traduciría el Quijote a la lengua japonesa.5

[editar] Don Quijote en quechua

En noviembre de 2005, se publicó la traducción del clásico hispano al quechua sureño con
el nombre Yachay sapa wiraqucha dun Qvixote Manchamantan. La traducción fue posible
gracias al trabajo de Demetrio Túpac Yupanqui y la edición fue presentada en la feria del
libro de Guadalajara, engalanada con bellas ilustraciones de Sarwa, trabajos típicos y
costumbristas en tablillas. Por fin, después de 400 años de su publicación, la obra cumbre
del idioma castellano ha sido llevada al idioma andino.
[editar] Don Quijote en ruso

Si bien la influencia de Don Quijote en la literatura y cultura rusas fue notable, demoró
bastante tiempo en aparecer una buena traducción. De hecho, circulaban las versiones
inglesa, alemana y francesa en los círculos más cultos. La primera edición rusa del Quijote
apareció en 1769: Istoria o slavnom La-Manjskom rytsare Don Kishote y cubría tan sólo
los primeros veintisiete capítulos; el traductor fue Ignati Teils (1744-1815), un profesor de
alemán relacionado con los círculos ilustrados del conocido progresista y masón Nikolái
Novikov; se basó en la traducción francesa de Filleau de Saint-Martin. Veintidós años
después aparece en San Petersburgo una nueva traducción, que fue reeditada en 1812 en
Moscú con el título de Don Kishot La-Manjsky; su autor fue el intérprete jurato Nikolai
Osipov (1751-1799). En 1804 se publicó otra traducción obra del poeta Vasili Zhukovski
(1783-1852), quien tradujo desde la versión francesa de Jean Pierre de Florian; con su
destreza poética logró embellecer lo que hubiera sido una versión mediocre y seca,
logrando gran éxito entre el público. Pero hubo que esperar a 1838, en que el escritor
Konstantin Masalsky (1802-1861) edita la primera traducción rusa del Quijote hecha
directamente del texto original de Cervantes; este trabajo fue completado en 1866 por V.
Karelin. En 1907, bajo el título de Ostroumno-izobretatelny idalgo Don-Kijot
Lamanchesky, salió la nueva traducción directa del español, hecha por la escritora María
Watson (1853-1932).

En la época soviética tuvieron lugar importantísimas traducciones, la primera en 1929-


1932, versión completa a manos de los filólogos Grigori Lozinsky (1889-1942) y
Konstantin Mochulsky (1892-1948). Pero la mejor y la más conocida traducción del
Quijote al ruso fue hecha en 1951 por Nikolái Lubímov (1912-1992), por la cual fue
galardonado con el Premio Estatal de la URSS en 1978; se la considera la traducción más
clásica e inmejorable a la lengua rusa.6

[editar] Don Quijote en euskera

José Palacio Sáenz de Vitery, escritor alavés del siglo XIX natural de Villarreal de Álava,
abogado y doctor en Filosofía y Letras, fue gran cervantista y redactor de Crónica de los
Cervantistas. Logró poseer la mejor colección de Quijotes de su tiempo y emprendió la
traducción al vasco, pero murió dejando incompleta su tarea. La Guerra Civil hizo
desaparecer los manuscritos de la versión incompleta en Madrid en el palacio familiar del
Paseo del Cisne. Con el título de Don Kijote Mantxa'ko se publicó en Zarauz (Guipúzcoa)
por la Editorial Itxaropena los dos volúmenes de la primera versión íntegra al euskera de la
obra de Cervantes (1976, primera parte, 1985, segunda), siendo el autor de la traducción
Pedro Berrondo y el promotor de la edición José Estornés Lasa.

[editar] Don Quijote en T9 (texto predictivo)

Una de las grandezas del texto del Quijote es que representa, en esencia, "posibilitar lo
imposible" y como parte de esta idea El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha ha
sido la primera obra traducida a texto predictivo que consiste en transformar las palabras
por números y utilizar los mensajes del teléfono móvil y una aplicación instalada en los
mismos, el T9, para transformar esos números, del 2 al 9, a las palabras y frases escritas en
su momento por Miguel de Cervantes.7

"Don Quichotte" -ópera de Jules Massenet

[editar] Ediciones de Don Quijote


Don Quijote sentado, por Salvador Dalí.

Hasta el Siglo de las Luces las ediciones de la obra maestra del Siglo de Oro español
degradaron en general el texto, salvo la cuidadísima edición de Bruselas por Roger Velpius
de la primera parte en 1607. Se consideran habitualmente ediciones clásicas de Don
Quijote, en el siglo XVIII, Vida y hechos del ingenioso hidalgo don Quixote de la Mancha,
Londres: J. y R. Tonson, 1738, 4 vols., edición que publicó Lord Carteret ilustrada con 68
primorosas calcografías dedicada a la condesa de Montijo, esposa del embajador español
durante el reinado de Jorge II de Gran Bretaña; el texto se encomendó a un cervantista
entusiasta, el judío sefardí residente en Londres Pedro Pineda. Fue un trabajo crítico y
erudito digno del Siglo de las Luces y Gregorio Mayáns y Siscar incluyó en ella una Vida
de Cervantes que se considera la primera biografía rigurosa del autor. Picada en su orgullo,
la Real Academia Española hizo otra en cuatro volúmenes (1780) que se reeditó varias
veces con numerosas modificaciones y rectificaciones y donde los editores incluyeron una
introducción crítica con una biografía del autor, un ensayo sobre la novela, Análisis del
Quijote, que establece la interpretación clásica de la obra como la feliz conjunción de dos
perspectivas, dos tradiciones literarias y dos cosmovisiones, un estudio cronológico-
histórico de las aventuras de don Quijote, una serie de grabados y un mapa de España para
seguir el itinerario de don Quijote. Vicente de los Ríos, responsable principal de esta
edición de la Real Academia, corrigió los errores textuales de las previas ediciones. De
nuevo otro cervantista inglés, el reverendo anglicano John Bowle, examinó
escrupulosamente el texto y depuró los errores, incluyendo listas de variantes, en su edición
de 1781, que es también un monumento de erudición y supera a todas las anteriores; Bowle
fue el primero en notar que había dos ediciones en 1605. Todos los editores posteriores se
aprovecharon de su erudición y generoso esfuerzo. Siguió después la en cinco volúmenes
de don Juan Antonio Pellicer (1797-1798), con abundantes notas y atenta a las variantes
textuales. Por otra parte, Agustín García Arrieta publicó en Francia unas Obras escogidas
de Cervantes en diez volúmenes (París, Librería Hispano Francesa de Bossange padre,
1826, reimpresa por Firmin Didot, 1827). Esta magna obra comprendía el Quijote (I-VI),
las Novelas ejemplares (VII-IX) y el Teatro (X). La edición del Quijote es quizá la mejor
hasta entonces.

En el siglo XIX salió la prolija y muy eruditamente anotada (triplica el número de notas de
Pellicer) de Diego Clemencín (6 vols., 1833-1839); posee sin embargo no pocos defectos
en el terreno filológico que intentaron corregir las notas de Juan Calderón y Luis de Usoz,
en el Cervantes vindicado en 115 pasajes (1854) escrito principalmente por el primero;
también son importantes las ediciones de Juan Eugenio Hartzenbusch, una en Argamasilla
de Alba, 1863, IV vols., y otra en Obras completas de Miguel de Cervantes; Madrid,
Imprenta de Manuel Rivadeneyra, 1863; a esta última cabe agregar un grupo de notas que
Hartzenbusch preparó para una segunda edición que no llegó a realizarse y que se
imprimieron con el título Las 1633 notas puestas por... D. J. E. Hartzenbusch a la primera
edición de «El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha», Barcelona: Narciso Ramírez,
1874.

Ya a finales del XIX Clemente Cortejón preparó ambiciosamente una edición que quiso
fuera la primera realmente crítica de la obra cotejando nada menos que 26 ediciones
distintas, pero el autor murió en 1911 sin ver terminada su obra, cuyo último tomo fue
realizado por Juan Givanel y Juan Suñé Benages y salió al fin en Barcelona (1905-1913) en
seis volúmenes, sin el prometido diccionario cervantino y con muy sensibles defectos,
derivados de los prejuicios del autor contra cervantistas anteriores como Clemencín y la
escasa aclaración de sus criterios ecdóticos y filológicos; fue, pues, muy discutida por los
cervantistas, que echaron de ver el fárrago extemporáneo de muchas de sus notas, las
lecturas injustificadas que forzó, los errores al atribuirse méritos que pertenecían a otros y
la general falta de explicaciones y justificaciones a sus cambios, conjeturas y lecturas
modernizadas, entre otras razones que hacen muy incómodo el uso de su edición. Después
de él fueron muy famosas (en parte por la actitud excluyente de su autor respecto a otros
cervantistas) las ediciones preparadas por Francisco Rodríguez Marín, quien al menos
usaba una metodología, la del positivismo, cada cual más y mejor anotada que la anterior:
la de Clásicos La Lectura en ocho tomos (1911-1913); la supuesta "edición crítica" en seis
tomos (1916-1917) y la "nueva edición crítica" en siete tomos (1927-1928). La última fue
reeditada póstumamente, con correcciones y nuevas notas, en diez tomos (1947-1949) con
el título Nueva edición crítica con el comento refundido y mejorado y más de mil notas
nuevas); sin embargo, posee los lastres metodológicos del positivismo en cuanto a su
abusivo acarreo de información documental y, como el autor carecía de formación
filológica, no son verdaderas ediciones críticas, pues no depuró el texto comparando todas
las ediciones autorizadas ni señaló siquiera sus cambios en el texto; la de Rudolph Schevill
y Adolfo Bonilla y San Martín (1914-1941), posee, sin embargo, un adecuado rigor
filológico y ecdótico y se extiende a toda la obra conocida de Miguel de Cervantes; la de
Martín de Riquer (la última corresponde a 1996) es la obra maestra de un humanista
experto en la vida caballeresca medieval y la del Instituto Cervantes, realizada por un
equipo dirigido por Francisco Rico (1998 y 2004), es la última y por lo tanto la más
autorizada a causa del gran número de fuentes consultadas para depurar el texto y
comentarlo. Son también importantes, por distintos aspectos, entre un número muy crecido
de ediciones estimables, las de Emilio Pascual (1975), Juan Bautista Avalle-Arce (1979),
John Jay Allen (1984), Vicente Gaos (1987), la de Luis Andrés Murillo (1988), y las
distintas, algunas de ellas digitales, de Florencio Sevilla Arroyo (2001).

En 1987 se publica una edición ilustrada por Antonio Saura (Don Quijote de la Mancha,
Círculo de Lectores, Barcelona, 1987, 2 vols.) con 195 dibujos del artista aragonés a pluma
y tinta china (125 de ellos) y otros 70 utilizando técnicas mixtas.8

En 2005 se celebró IV Centenario de El Quijote, motivo por el que la Real Academia


Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española promovieron una edición
popular basada en la de Francisco Rico y el Instituto Cervantes publicada por Editorial
Alfaguara de 500.000 ejemplares

ANÁLISIS DE LA OBRA LITERARIA "BODAS DE


SANGRE"
17:38:00 | Publicado por SIMON |

INFORMACIÓN EXTERNA:
a. BIOGRAFÍA DEL AUTOR:

FEDERICO GARCÍA LORCA Nació en Fuente Vaqueros Granada en 1898, fue un poeta
neopopular en España trato de revivir con nuevos acentos a el romance y los motivos
populares de su país. En algún momento alguien dijo que es el heredero de la poesía de
Machado y Juan Ramón Jiménez. Fue un niño precoz en sus estudios dotado para la
música, el teatro, la poesía, estudió filosofía letras y derecho, tuvo varias experiencias
teatrales. Viajó por América buscando nuevos motivos para sus obras. Murió en la guerra
civil española en 1936 fusilado por los franquistas, este acontecimiento dramático marco
la literatura española contemporánea. Es considerado uno de los más grandes poetas
líricos del siglo XX. En su poesía predomina el sentimiento de muerte especial en la obra
analizada, lo hacia por medio de peleas humanas con dolor y sangre. Prefiere al mundo de
los gitanos y gitanería andaluza. Su visión del mundo es trágica, pareciera como que el
hombre tiene que luchar entre la vida y la muerte. Se queja del mundo tecnificado y
despersonalizado moderno, sus obras han llegado algunas a su cumbre en el área teatral,
sobre todo las interpretaciones de Lola Membrives y Margarita Xirgu entre ellas se cuenta
a bodas de sangre (1933).

b. OBRAS DEL AUTOR:

Poesía:

Libro de poemas (1921)

Canciones (1927)

Romancero Gitano (1928)

Poema del Cante Jondo (1931)


Diván del Tamarit (1936)

Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1936).

Poeta en Nueva York (1940)

Teatro:

El maleficio de la mariposa (1920)

Mariana Pineda (1927)

El público, La zapatera prodigiosa (1930)

Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín (1931)

Bodas de sangre (1933)

Yerma (1934)

Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (1935)


La casa de Bernarda Alba (1936).

Prosa:

Impresiones y paisajes (1918).

«Que yo no tengo la culpa,

que la culpa es de la tierra

y de ese olor que te sale

de los pechos y las trenzas.»

Bodas de sangre (1933)

II. INFORMACIÓN INTERNA:

2.1 ARGUMENTO:

BODAS DE SANGRE

La obra narra el amor entre un hombre, Leonardo, y una mujer que habían sido novios
pero que no pudieron casarse por su diverso origen de clase. Luego él se casa con otra
mujer, tuvo hijos y ella se iba a casar con otro hombre. Cuando la boda se acababa de
celebrar, Leonardo se escapa con su papá ambos montados en un caballo, y le canta:
"Vamos al rincón oscuro

donde yo siempre te quiera

que no me importa la gente,

ni el veneno que nos echa".

Pero el novio, acompañado de algunos invitados a la boda, salen a perseguirlos por el


bosque, momento en el que se despierta la Mendiga, que es la muerte, y aparece también
la luna cantando y bailando. Todos ellos se unen a la persecución de los dos amantes, los
encuentran y matan a Leonardo, aunque el novio muere también. En el último cuadro la
novia acude a casa de la madre del novio dolida por lo sucedido y le pide que la mate,
pero la madre rehúse hacerlo.

En la obra aparecen los contrastes típicos de toda la obra de Lorca: el duro secano con el
bosque frondoso y onírico, los impulsos individuales y la severa moral dominante, la boda
y la sangre, la vida y la muerte. Siempre polos opuestos pero muy próximos y
enfrentados.

También están sus símbolos más característicos: el agua, el caballo, la sangre, la navaja y,
por supuesto, todo un desfile de personajes femeninos perfectamente perfilados. Salvo
Leonardo, los personajes carecen de nombre propio (La Novia, La Suegra, etc.), y no faltan
algunos abstractos (la Muerte como mendiga y la Luna como leñador joven con la cara
blanca). En la obra resaltan los poemas líricos, cantados por personajes secundarios de la
obra como las Muchachas, la Luna, la Suegra, etc.

El gran personaje de esta obra es La Madre, que había perdido violentamente a su marido
y a un hijo a manos de la familia de Leonardo, que están en la cárcel cumpliendo condena.
La Madre presiente que perderá al que le queda el mismo día de su boda, pero no duda en
enviar a su hijo tras la venganza, porque por encima de todo siempre está el honor
familiar.

Una vez más Lorca expone su tesis de que cuando las fuerzas instintivas, generadoras del
amor, son sometidas a los códigos sociales, siempre represores, la circunstancia trágica
surge inexorablemente. La sociedad impide que las pasiones humanas broten
espontáneamente y, su resultado final es la muerte. Y son los convencionalismos sociales
los que frustran la felicidad humana. Leonardo y su antigua novia se casan con parejas a
las que no aman, y no pueden vivir juntos porque su posición económica es distinta. Es
característico el diálogo de los leñadores en el bosque comentando el suceso:

"-Hay que seguir la inclinación: han hecho bien en huir

-Se estaban engañando uno a otro y al fin la sangre pudo más

-¡La sangre!

-Hay que seguir el camino de la sangre

-Pero la sangre que ve la luz se la bebe la tierra

-¿Y qué? Vale más ser muerto desangrado que vivo con ella podrida".

Los frutos, así los de la tierra como los del hombre, llegan siempre envueltos en
sufrimiento, en medio de lágrimas, y por eso el padre del novio, arquetipo del hacendado
orgulloso, dice:

"En mi tiempo ni esparto daba esta tierra. Ha sido necesario castigarla y hasta llorarla,
para que nos dé algo provechoso".

El análisis social está presente a lo largo de toda la tragedia. Así por ejemplo, alude a un
jornalero que ha perdido sus dos brazos a consecuencia de un accidente con una
cosechadora mecánica. Y el padre del novio dice desde su posición de propietario de
tierras:

"Esta tierra necesita brazos que no sean pagados. Hay que sostener una batalla con las
malas hierbas, con los cardos, con los pedruscos que salen no se sabe dónde. Y estos
brazos tienen que ser de los dueños, que castiguen y que dominen, que hagan brotar las
simientes. Se necesitan muchos hijos".

Es la propiedad de la tierra, las relaciones de producción, las que acarrean una sociedad
represora, dominadora, que incuba los gérmenes de todos los males.

2.2 GÉNERO LITERARIO: Dramático y especie (tragedia)


2.3 CORRIENTE LITERARIA: Narrativo

2.4 MOVIMIENTO LITERARIO : Generación del 27

2.5 ÉPOCA : Contemporánea

2.6 TITULO DE LA OBRA: “Bodas de Sangre”

a. DENOTATIVO:

Matrimonio con acto sangriento

b. CONNOTATIVO:

Por eso, el título describe todas las muertes de la historia. La boda entre el novio y la
novia resulta en dos muertes, o una boda de sangre.

III. ANÁLISIS:

3.1 TEMA:

• Es el amor frustrado de una mujer que contrae matrimonio con un hombre que ama a
otra. De esta manera se convierte en la tragedia de la maternidad inútil.

• Las bodas que resultaban en sangre.


3.2 SUB TEMA:

• La frustración.

• Las rivalidades familiares.

• La huida de la novia con Félix.

• El regreso de la novia para recuperar su honradez y dignidad enfrentando la muerte.

• La tragedia

• La soledad

• La violencia

• La muerte.

3.3.-ESTRUCTURA

a) FORMAL

I Acto : 3 cuadros

II Acto : 2 cuadros

III Acto : 2 cuadros

3.4 ESPACIO:

a. MACROCOSMOS:
• España

b. MICROCOSMO:

• El campo

• La luna

• El caballo

• El arroyo

• La viña

3.5 TIEMPO:

a. HISTORICO:

Historicamente esta obra se ubica en la época republicana en las décadas del siglo XX

b. CRONOLOGICO:

La obra dura aproximadamente un mes.

c. PSICOLOGICO

Aproximadamente 5 años.

3.6 PERSONAJES:

a. PRINCIPALES:

• El novio
• La novia

b. SECUNDARIOS:

• La suegra

• La vecina

• Las muchachas

• Los mozos

• El padre de la novia

• Los leñadores

3.7 TECNICA

IV. CONCLUSIÓN:

a. VALORACIÓN CULTURAL:

Esta obra trae mucha reflexión en cuanto como eran esas épocas el odio que había entre
familias y enamorados que se enamoraban sabiendo que no se llevaban bien ya sea por
problemas de sus padres o familias que en esa época existía mucho de esos casos. Y que
hoy en día existe todavía.

b. VALORACIÓN SOCIAL
Creo que hoy en día existen todavía esos casos que nos habla de lo que nos dice Federico
García, ya que nunca se puede dejar de existir dichos casos ya que todo se transmite de
generación en generación y si el autor puso ese caso fue para que cambiáramos todo eso
pero no sucede así hoy en día y creo que existe todavía.

c. APRESIACIÓN PERSONAL Y/O MENSAJE:


Me parece una obra muy buena ya que relaciona la vida con la muerte. Cuenta sobre la
vida de una mujer que se escapa con su viejo amor, eso de muestra realmente lo fuerte
que es el amor entre el hombre y una mujer, que son capaces de dar su vida uno por el
otro hasta el punto de morir. También habla del dolor de la familia del novio que
quedándose la madre sin ningún acompañante deja que el hijo se vaya con una mujer que
nunca lo va a querer. Escuela de Cine Valencia
España. Nucine. Cursos prácticos. Dirección, Montaje, Guión, Docu,etc www.nucine.com

Partes: 1, 2

1. Obra estudiada
2. Análisis de la obra

I. Obra estudiada
A. Fecha de composición
Federico García Lorca escribió "Bodas de Sangre" en el 1933, durante una etapa en la cual quiso
alejarse de la poesía para acercarse a la realidad. De esta forma, podía reflejar el tedio y
restricción de la vida en los Pueblos del Sur de España.
B. Época histórica a la que se hace referencia
En el 1933, luego de un gobierno de coalición de partidos republicanos y socialistas, se celebran
unas elecciones en las cuales triunfa la derecha. El país vive una época turbulenta de dilemas
políticos y sociales. La creciente ola de violencia incluye la quema de iglesias.
C. Lugar dentro de la obra del autor
De su estadía en la huerta de San Vicente, surgió la inspiración de García Lorca para su
triunvirato de obras trágicas centradas en la vida restringida de mujeres: "La casa de Bernarda
Alba", "Yerma" y "Bodas de Sangre".

II. Análisis de la obra


A. Contenido
1. Título
a) Función que cumple
El título de la obra anticipa el contenido de la misma, insinuando y resumiendo el asunto, ya
que luego de la boda, efectivamente corrió la sangre. Además, al oír el título, el lector se ve
intrigado y atraído por su sensacionalismo.
b) Clasificación
El título "Bodas de Sangre" es uno simbólico, ya que representa el desenlace de los la historia.
c) Relación con el contenido
El título se relaciona con el asunto de la obra, ya que resume los hechos.
2. Asunto
"Bodas de Sangre" cuenta la historia de un triángulo amoroso entre dos hombres y una mujer y
las consecuencias de la decisión de abandonar a su novio luego de la boda para escapar con
otro.
3. Argumento
La Madre del Novio habla con el sobre las los asesinatos de su esposo e hijo mayor. Debido a
estas muertes, la madre odia todo tipo de armas, pero especialmente las navajas. Luego,
conversan sobre el trabajo del novio en la viña y sobre sus deseos de casarse y quedan en ir a
pedir la muchacha. Cuando el hijo se marcha, llega la vecina.
La madre tiene dudas sobre el carácter de la Novia, así que inquiere sobre ella con la vecina,
quien le informa que hace un tiempo tuvo una relación con Leonardo Félix, familiar de los
hombres que asesinaron al marido y al hijo mayor de la Madre.
La suegra de Leonardo y su mujer le cantan a su hijo. Cuando llega Leonardo, su mujer y
suegra le hacen reclamos por su comportamiento extraño. Al surgir el tema de la boda de la
Novia los esposos discuten. Entonces llega una muchacha a contar que ha visto los regalos que
el Novio y la Madre le compraron a la Novia y Leonardo se marcha disgustado.
La Madre y el Novio van a pedir la mano de la Novia. Una vez se han presentado los regalos, el
Padre habla de su interés por la unión de las tierras de ambas familias. La madre rememora las
muertes trágicas, dice que no puede olvidarlo. Ambos padres desean tener muchos nietos; el
Padre quiere hombres para trabajar las tierras y la Madre nietas para que la acompañen. Antes
de irse, acuerdan la fecha de la boda. Más tarde, la Criada le pide a la Novia ver los regalos pero
ella no accede. Entonces la Criada le cuestiona a la Novia si Leonardo la ha visitado pero ésta lo
niega.
La Criada prepara a la Novia para la boda. Debido a su actitud, la Criada le pregunta si no
quiere casarse pero la Novia dice que si quiere. Se puede oír a los invitados acercándose.

Bodas de sangre
De Wikipedia, la enciclopedia libre

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Para otros usos de este término, véase Bodas de sangre (desambiguación).


Representación teatral de "Bodas de Sangre".

Bodas de sangre es una tragedia en verso y en prosa del escritor español Federico García
Lorca escrita en 1931. Se estrenó el 8 de marzo de 1933 en el Teatro Beatriz de Madrid por
la Compañía de Josefina Díaz y Manuel Collado y fue llevada al cine por Carlos Saura en
1981.

Es una producción poética y teatral que se centra en el análisis de un sentimiento trágico.


Desde la vida y la muerte, a lo antiguo y lo moderno, en la manera de ver la tragedia. Todo
ello enmarcado en un paisaje andaluz trágico y universal.

El tema principal tratado en este gran drama es la vida y la muerte. Pero de un modo arcano
y ancestral, en la que figuran mitos, leyendas y paisajes que introducen al lector en un
mundo de sombrías pasiones que derivan en los celos, la persecución y en el trágico final:
la muerte. El amor se destaca como la única fuerza que puede vencerla.

La obra recoge las costumbres de la tierra del autor, que aún perduran. Todo ello a partir de
objetos simbólicos que anuncian la tragedia. Es constante en la obra de Lorca la obsesión
por el puñal, el cuchillo y la navaja, que en Bodas de sangre atraen la fascinación y, a la
vez, presagian la muerte.

Los acontecimientos trágicos y reales en los que podría basarse la obra de Lorca se
produjeron el 22 de julio de 1928 en el Cortijo del Fraile, Níjar, Almería. Lorca los conoció
por la prensa, si bien la escritora y activista almeriense Carmen de Burgos, originaria de
Níjar, ya había escrito una novela corta sobre el suceso anterior a Bodas de sangre, llamada
Puñal de claveles, que fue también inspiración para el autor granadino.

Contenido

[ocultar]

 1 Argumento
 2 Personajes
 3 Símbolos
 4 Observaciones
 5 Primera edición en libro
 6 Otras versiones escénicas
 7 Filmografía
 8 Enlaces externos

[editar] Argumento

La obra gira en torno a la futura boda entre dos novios.El novio está decidido a casarse y se
lo comunica a su madre, quien se encuentra acorralada por los fantasmas del pasado,porque
la prometida de su hijo fue novia de Leonardo, familiar de los Félix y enemigos del novio y
la madre. El amor de la novia por Leonardo, amor que ya creía olvidado, vuelve a despertar
cuando ve a su antiguo novio el día de su boda. Tambien se plantea el conflicto entre dos
familias. Por un lado, la parentela del novio y la madre, quien ha perdido a su marido y a
uno de sus hijos por culpa de la otra familia. La familia de Leonardo, la de los Félix, está
también abocada a la catástrofe, ya que éste aún está enamorado de la novia, con la que
estuvo saliendo durante tres años y a la cual no ha podido olvidar pese a estar casado y
tener un hijo. Finalmente el novio y la novia se casan, pero durante los festejos matrioniales
la novia y Leonardo se escapan para hacer realidad su sueño de estar juntos. El novio los
persigue por el bosque hasta que los encuentra y, entonces, en una lucha entre Leonardo y
el novio, ambos mueren. La novia, que siente que ya no tiene motivo por el que vivir, visita
a la madre, no para pedirle perdón sino para que le quite la vida a ella también. La madre,
por su parte, no es capaz ni de tocarla, aunque le gustaría hacerlo hasta acabar con ella, no
tiene suficientes fuerzas para hacer nada, ya que acaba de perder lo único que le quedaba;
su hijo.

JAYMA
27/11/07
[editar] Personajes

PRINCIPALES

La madre: La madre representa la fidelidad a la tierra. En su afán de protección de la


descendencia se siente identificada con la tierra, la familia y la sangre. Hay que seguir
manteniendo la vida a través de la especie, a través del hijo. Es fuerte y constante, paciente
ante la adversidad.

El novio: Personaje poco conocedor de los secretos escondidos de su novia. Buena persona,
a pesar del asesinato. Ama a la Novia por encima de todo. Estaba orgulloso de sus tierras y
su trabajo.

La novia: Mujer impulsiva que fue arrastrada por una fuerza superior a ella sin percatarse
del daño que podía causar a una tercera persona.

Padre de la novia: Hombre tranquilo, interesado especialmente por las tierras del novio. Le
advierte inconscientemente al novio de que la novia no lo quiere.

Leonardo: Apasionado, vigoroso. Fue rechazado por los padres de su primer amor.
Profundamente enamorado. No se avergonzó en abandonar a su mujer ni a su hijo para
escaparse con la Novia. Su carácter es parecido al de ésta: Inconsciente y apasionado.

Se debe notar que éste es el único personaje de la obra al que se le confiere un nombre
propio, lo cual subraya su importancia en la trama. Más aún, mientras que al resto de los
personajes ven su rol definido, o hasta cierto punto limitado, por el nombre que llevan, al
darle un nombre propio a este personaje, García Lorca se ve libre de desarrollarlo más
plenamente y hacerlo un personaje menos estereotipado.
SECUNDARIOS

La Luna: Aparece en la escena del bosque, la más poética de la obra, como un leñador
joven, con la cara blanca.

La luna también juega un rol como "ayudante de la muerte" pues, a través de la iluminación
que ésta otorga (elemento teatral que es enfatizado varias veces por las acotaciones de la
obra, en las que se menciona la intensa luz azulada que se debe proyectar cuando el
personaje aparece), interviene en el final trágico de los dos hombres.

La Muerte: También aparece en el bosque como una mendiga, descalza y totalmente


cubierta por tenues paños verdeoscuros. Este personaje no figura en el reparto. Acompaña
al Novio en busca de Leonardo y la Novia.

La suegra de Leonardo, y su mujer: Adivinan lo que pasará.

La Criada, vecina y gente del pueblo: Demuestran su preocupación por la tragedia.

Leñadores y Mozos: Narradores de la historia final.

[editar] Símbolos

El caballo: Comúnmente es un elemento asociado con el sexo, la virilidad y la fuerza,


características presentes en el personaje con el cual el caballo está fuertemente ligado a lo
largo de toda la obra: Leonardo. Más globalmente, representa la pasión desenfrenada que
conduce a la muerte.

Probablemente la mención más significativa de este símbolo se encuentra en la nana que


cantan La Suegra y La Mujer en el segundo cuadro del primer acto. En este, mediante el
uso del caballo, se crea una ironía trágica que augura el desenlace fatal de la obra.

Luna: La luna es un elemento recurrente en la obra de García Lorca, simbolizando en la


mayoría de las veces la muerte, ejemplo de esto es el Romance de la Luna, Luna el cual
figura dentro del afamado Romancero Gitano. En Bodas de sangre vuelve a otorgar este
significado trágico, pero aquí la luna no solo está asociada con la muerte, sino que se
vincula directamente con la violencia y el correr de sangre que esta implica.

El Cuchillo: muerte y amenaza

La Mendiga: Simboliza la muerte.

La Corona: Simboliza el poder.

[editar] Observaciones
Utiliza un estilo muy personal, que hace que la naturaleza experimente una personificación.
Las metáforas, las imágenes y los símbolos son los recursos estilísticos más empleados.
Podemos ver el uso continuo del futuro.

Los aspectos temáticos y estilísticos son:

Marginación.

Ambiente andaluz alegre que contrasta con la muerte.

Clima de muerte.

Utilización de fórmulas populares (versos octosílabos, rima asonante).

Los rasgos más destacados de la situación dramática son:

Diálogo rápido.

Exclamaciones.

Frases coloquiales.

Introducción

En el siguiente trabajo trataremos una de las grandes obras de Federico García Lorca, dando a conocer un
análisis de lo que fue su gran obra: “Bodas de Sangre”.

Tomaremos en cuenta aspectos literarios dramáticos detallados, tales como la idea en si del libro, los
personajes y el entorno. Y, también análisis más conjuntos y generalizados de la obra, como por ejemplo: la
síntesis del texto, la finalidad del autor y, por ultimo, una opinión personal acerca de lo que representa y siente
el lector al presenciar o leer la obra.

Con todos estos importantes aspectos podremos comprender y acercarnos un poco mas a lo que conforma la
obra dramática de F. García Lorca.

Idea principal e ideas secundarias de la obra.

La idea principal de la obra es el amor y la muerte, ya que se relata la historia de vidas y amores que
comenzaban a formarse pasando por distintos problemas que comúnmente surgen en la sociedad, pero que
pocas veces terminan en muerte, como lo es “ Bodas de Sangre” cuyo nombre es muy simbólico ya que,
según mi parecer, ambas bodas por separado terminan uniéndose para formar una sola, que vendría siendo
la sangre derramada.

Las ideas secundarias son:

 El Amor: Amor que fue el que protagonizo gran parte de la obra, ya que todo giraba en torno a el.
Este se presenta en amores falsos, verdaderos y no correspondidos. En cuanto al amor de madre a
hijo u otro es casi nulo; ya que solo se alude al amor y desamor de pareja.

Ej: Una de las partes del libro donde más se puede apreciar la fuerza que tiene este en el libro es cuando
estalla el amor que había entre Leonardo y la Novia.

(...) Madre: (Al padre) ¿Qué es esto? ¿Dónde está tu hija?


(Entra la mujer de Leonardo.)

Mujer: ¡Han huido! ¡Han huido! Ella y Leonardo. En el caballo. ¡Iban abrazados, como una exhalación!

 El Matrimonio por interés: Matrimonio que fue confabulado con un fin material-económico por la
madre del novio y el padre de la novia. Cuyo objetivo era el mejor sustento para familia durante el
periodo de vida que tuvieran.

Ej: Este se presenta solo una vez, pero influye mucho en toda la obra ya que si este no se hubiera efectuado
posiblemente no hubieran ocurrido los hechos de esa forma o posiblemente no los hubiera habido.

(...) Padre: Lo mío es de ella y lo tuyo de él. Por eso. Para verlo todo junto, ¡que junto es una hermosura! (...)

(...) Madre: Mi hijo tiene y puede.

Padre: Mi hija también (...)

(Refiriéndose a las tierras, pertenencias y dinero.)

 La Muerte consecutiva: La muerte de los de las familias que protagonizaban la historia estuvo
siempre marcada por una lucha de amor por medio, la que acabo las vidas de ambos integrantes de
cada familia.

Ej: La lucha de amor contra los Félix (familia de Leonardo) dio la muerte al padre y el hermano del Novio. Por
esta razón la madre del Novio sentía un recelo tremendo en contra de las armas, ya que habían sido estas las
que habían acabado la vida de su hijo y su esposo; y que también acabaría con la vida de su otro hijo, el
Novio.

(...) Madre: Que la cruz ampare a muertos y vivos.

Vecinas, con un cuchillo,

con un cuchillito,

en un día señalado, entre las dos y las tres,

se mataron los dos hombres del amor.

Con un chuchillo,

con un cuchillito

que apenas cabe en la mano,

pero que penetra fino

por las carnes sombradas,

y que se para en el sitio

donde tiembla enmarañada

la oscura raíz del grito (...)


Elementos literarios dramáticos

Los elementos principales de este genero, son los siguientes:

Personajes: Una obra dramática esta compuesta por dos fuerzas que a la vez, estas constituyen otros
personajes que pueden ayudar a que sucedan los acontecimientos o a crear un ambiente.

Por un lado encontramos al Protagonista cuya palabra viene del griego y significa “Protos = Primero” y
“Agonistes = Actor”, o sea primer actor; cuyo fin es lograr un objetivo ya sea de características buenas o
malas. Por otro lado esta el Antagonista que es el que obra en sentido opuesto a otra. Su objetivo es
obstaculizar, oponerse y dificultar el camino del protagonista para que ese no llegue a su meta.

El protagonista de esta obra dramática vendría siendo la madre ya que en ella se manifiesta el dolor y odio
provenientes de la pérdida de su marido y de sus hijos. Su única esperanza de felicidad es que su hijo que le
queda este siempre con ella. Y los antagonistas son dos, por un lado esta el destino el cual es irremediable,
este se manifiesta en la muerte de los familiares de la madre (hijos, marido), ya que siempre van a estar
destinados a padecer habitualmente por la causa del amor. Y por otro lado esta Leonardo quién desea a la
novia del hijo de la madre y luchara con el novio para quedarse con ella. Pero, sin embargo, la muerte del
novio y Leonardo será el resultado final de este conflicto. Los otros personajes que tienen una relevancia
importante en la obra son la luna, ya que es la que provoca el final trágico de los dos hombres, pues desea
(...)“que esta noche tengan mis mejillas dulce sangre“(...) y también la mendiga ya que era la muerte en
persona que indica el camino a puñales y navajas (a lo perseguidores) para acabar con la pareja de infieles.
Otra de las cosas que marco la obra fue “el cuchillo” que paso a ser un personaje mas de la obra ya que
anunció desde el inicio de la obra la muerte y es el símbolo de las desgracias de la Madre. Los demás
personajes creaban un ambiente en la obra fueron la suegra que presiente la muerte del padre de sus nietos,
la mujer de Leonardo también adivina lo que pasa, y al final se queda sola, el padre de la novia fue el que
tenia interés de casamiento solo por honor, dinero y tierras, y la criada que trato de impedir por todos los
medios posibles el casamiento. Las vecinas, las muchachas, los leñadores y mozos solo demuestran la
preocupación por la tragedia y también narran la historia final.

Espacio: El lugar físico donde suceden los hechos es un pueblo donde las casas estaban muy alejadas unas
de otras. El pueblo esta situado en pleno campo. Había muchas haciendas y parcelas en donde la gente vivía
y tenía costumbres propias.

Estructura: Esta obra dramática esta constituida por tres actos y siete cuadros.

Presentación: La preocupación más grande de la Madre es la de perder al único hijo que le queda y quedar
sola. Desde el comienzo de la obra insiste en la cuestión del cuchillo, la navaja y otro tipo de armas similares
que han acabado con la vida de su marido y otro hijo, anticipando así el final de la obra.

Desarrollo: El Novio desea que su Madre pida la mano de su novia, que había tenido una relación con
Leonardo (pertenecía a la familia de los Félix, odiados por la Madre por ser los autores de las muertes que
marcaron su vida), que acabó casándose con una prima de ella. Novio y la Novia quedaron prometidos y, de
esta manera, la Madre mantiene la esperanza de tener nietas que borden con ella en la casa, lejos de los
peligros a los que pueden estar dispuestos los hombres, y el Padre parece encontrar en la boda la solución a
su gran problema: tener nietos que trabajen sus tierras.

Clímax: Tras la boda desaparecen Leonardo y la Novia. Cuando por fin se percatan los invitados de ello, se
forman dos bandos que parten para ir a buscarlos al bosque.

Desenlace: En el bosque, la luna estaba esperando a sus víctimas ansiando derramar con la ayuda de la
muerte, su monaguillo, sangre sobre sus “mejillas”. Leonardo y el novio mueren dejando a sus mujeres que
sufren por esta pérdida.

Finalidad o intención del autor

La finalidad o intención del autor es dejar en conciencia de cada uno las vueltas que puede dar la vida. Esta
obra es todo un misterio, hasta el final de la obra no se sabe porque el nombre “Bodas de Sangre”; suceden
hechos de importancia que no se pueden entender sin haber leído el final, específicamente cuando se
escapan Leonardo y la novia para que luego en una lucha contra el novio mueran los dos (Leonardo y el
novio).

Es una obra de drama total, con personajes que dan a la obra un énfasis mayor para que así esta pueda ser
comprendida y a la vez mas entretenida.

En ella se pueden apreciar un montón de temas, valores, etc. Entre ellos encontramos a la muerte, la vida, la
avaricia, el amor, el materialismo, el destino, el temor, el engaño, etc.

Con todo esto el autor, García Lorca, le da a la obra una expectación de gran interés que con numerosos
elementos nos muestra las cosas que suceden comúnmente en la vida, pero que a veces no nos damos
cuenta.

Presentación y síntesis del texto

Esta obra se basa en la vida de dos familias las cuales están llenas de desgracias.

Por una parte esta el novio y la madre, que ha perdido a su marido y a uno de sus hijos por culpa de la otra
familia; los Félix. Ésta otra, tampoco tiene muchas felicidades porque Leonardo aun esta enamorado de la
novia, una joven con la estuvo saliendo durante tres años y aun estando casado y con un hijo, no a podido
olvidarla.

El tema en que gira la mayor parte de la obra es el futuro matrimonio que unirá al novio con la novia. Pero el
drama está presente e impedirá que este matrimonio llegue a una estabilidad. La novia, que guardaba su
amor por Leonardo en el olvido, vuelve a despertar cuando ve a Leonardo el día de su boda.

Finalmente el novio y la novia se casan, pero al poco rato, la novia y Leonardo se escapan juntos para hacer
realidad su sueño de estar juntos. El novio los persigue por el bosque hasta que los encuentra y entonces, en
una lucha entre Leonardo y el novio, los dos terminan muriendo.

La novia, que siente que ya no tiene motivo por el que vivir, visita a la madre, no para pedirle perdón sino para
que le quite la vida a ella también. La madre, por su parte, no es capaz ni de tocarla, aunque le gustaría
hacerlo; pero ya no tiene fuerzas para hacer algo así, el único hijo que le quedaba se ha ido.

Opinión personal

Bodas de Sangre es una obra muy interesante y maravillosa por su sencillez, en la que Lorca consigue que el
lector este atento a la obra sin despegarse del libro por algún segundo.

Una de las cosas más interesante de la obra es la personificación de diversas cosas, como por ejemplo: el
cuchillo, la luna, la mendiga, etc. A través de estas cosas Lorca personifica al temor, el destino y la muerte,
respectivamente.

Consigue enmarcar una época determinada describiendo muy bien cada momento y lugar que aparecen en la
obra y, también, caracterizando exageradamente a los personajes. De esta manera consigue mostrarnos
como el campo experimento grandes cambios llegando así a formar parte de las revoluciones industriales,
científicas, políticas y religiosas.

También, llaman la atención ciertos detalles: las muertes ocurran fuera de la escena y Leonardo es el único
personaje en toda la obra con nombre propio.

En fin la obra es de gran sentido trágico y además real. Es una descripción exacta del apego que la gente
siente por su tierra, de la experiencia adquirida por los años y del amor imposible.

Conclusión
Con el trabajo presentado anteriormente pudimos darnos cuenta con mayor profundidad de que forma estaba
constituida la obra del gran autor: Federico García Lorca. Tomando en cuenta puntos importantes como los
son los personajes, que jugaban un papel fundamental en esta, ya que en ellos se personificaban algunas
cosas como la muerte en la mendiga. También vimos como se dividía y donde era precisamente cuando se
rompió el silencio y llegaban una serie de hechos tremendamente dramáticos que le daban una entonidad
mayor a la obra. Apreciamos el objetivo del autor y también lo que nos dejo en nuestras mentes.

 1. BODAS DE SANGRE FEDERICO GARCIA LORCA


 2. BODAS DE SANGRE Biografía del autor Personajes Resumen de la obra Comentario
 3. BIOGRAFIA Bodas de sangre es una tragedia en verso del escritor español Federico García Lorca escrita en
1931.Se estrenó el 8 de marzo de 1933 en el Teatro Beatriz, Madrid y fue llevada al cine en 1981. Es una
producción poética y teatral que se centra en el análisis de un sentimiento trágico. Desde la vida y la muerte, a
lo antiguo y lo moderno, en la manera de ver la tragedia. Todo ello enmarcado en un paisaje trágico y universal.
El tema principal que se trata en este gran drama es la vida y la muerte. Pero de un modo trágico , en la que
figuran mitos, leyendas y paisajes que introducen al lector, en un mundo de sombrías pasiones, que derivan en
los celos, la persecución, y en el trágico final, La Muerte. El amor se destaca como la única fuerza que puede
vencer a la muerte.
 4. PERSONAJES Madre Novia Suegra Mujer de Leandro Criada Vecina Muchachas Luna Leandro Novio Padre
de la novia Muerte Mozos Leñadores Mozos
 5. RESUMEN DE LA OBRA La idea principal de la obra es el amor y la muerte, ya que se relata la historia de
vidas y amores que comenzaban a formarse pasando por distintos problemas que comúnmente surgen en la
sociedad, pero que pocas veces terminan en muerte, como lo es “ Bodas de Sangre” cuyo nombre es muy
simbólico ya que, según mi parecer, ambas bodas por separado terminan uniéndose para formar una sola, que
vendría siendo la sangre derramada. El Amor, que fue el que protagonizo gran parte de la obra, ya que todo
giraba en torno a el. Este se presenta en amores falsos, verdaderos y no correspondidos. En cuanto al amor de
madre a hijo u otro es casi nulo; ya que solo se alude al amor y desamor de pareja. El Matrimonio, que fue
confabulado con un fin material-económico por la madre del novio y el padre de la novia. Cuyo objetivo era el
mejor sustento para familia durante el periodo de vida que tuvieran. La Muerte de los de las familias que
protagonizaban la historia estuvo siempre marcada por una lucha de amor por medio, la que acabo las vidas de
ambos integrantes de cada familia. El protagonista de esta obra dramática vendría siendo la madre ya que en
ella se manifiesta el dolor y odio provenientes de la pérdida de su marido y de sus hijos .
 6. Su única esperanza de felicidad es que su hijo que le queda este siempre con ella. Y los antagonistas son
dos, por un lado esta el destino el cual es irremediable, este se manifiesta en la muerte de los familiares de la
madre (hijos, marido), ya que siempre van a estar destinados a padecer habitualmente por la causa del amor. Y
por otro lado esta Leonardo quién desea a la novia del hijo de la madre y luchara con el novio para quedarse
con ella. Pero, sin embargo, la muerte del novio y Leonardo será el resultado final de este conflicto.
 7. FRAGMENTOS El Amor : (...) Madre : (Al padre) ¿Qué es esto? ¿Dónde está tu hija? (Entra la mujer de
Leonardo.) Mujer : ¡Han huido! ¡Han huido! Ella y Leonardo. En el caballo. ¡Iban abrazados, como una
exhalación! El Matrimonio por interés : (...) Padre : Lo mío es de ella y lo tuyo de él. Por eso. Para verlo todo
junto, ¡que junto es una hermosura! (...) (...) Madre : Mi hijo tiene y puede. Padre : Mi hija también (...)
(Refiriéndose a las tierras, pertenencias y dinero.) La Muerte Consecutiva : (...) Madre : Que la cruz ampare a
muertos y vivos.Vecinas, con un cuchillo, con un cuchillito, en un día señalado, entre las dos y las tres, sé
mataron los dos hombres del amor. Con un chuchillo, con un cuchillito que apenas cabe en la mano, pero que
penetra fino por las carnes sombradas,y que se para en el sitio donde tiembla enmarañada la oscura raíz del
grito (...)
 8. COMENTARIO Bodas de Sangre es una obra muy interesante y maravillosa por su sencillez, en la que Lorca
consigue que el lector este atento a la obra sin despegarse del libro por algún segundo. Una de las cosas más
interesante de la obra es la personificación de diversas cosas, como por ejemplo: el cuchillo, la luna, la
mendiga, etc. A través de estas cosas Lorca personifica al temor, el destino y la muerte, respectivamente.
Consigue enmarcar una época determinada describiendo muy bien cada momento y lugar que aparecen en la
obra y, también, caracterizando exageradamente a los personajes. De esta manera consigue mostrarnos como
el campo experimento grandes cambios llegando así a formar parte de las revoluciones industriales, científicas,
políticas y religiosas. También, llaman la atención ciertos detalles: las muertes ocurran fuera de la escena y
Leonardo es el único personaje en toda la obra con nombre propio. En fin la obra es de gran sentido trágico y
además real. Es una descripción exacta del apego que la gente siente por su tierra, de la experiencia adquirida
por los años y del amor imposible.
 9. Análisis de la obra Comparación Conclusión
 10. COMPARACION Las mujeres de principios del siglo pasado eran educadas para casarse, tener hijos y
atender un hogar y eran escasas las familias que mandaban a sus hijas a la universidad. Actualmente las
estadísticas reflejan una mayor afluencia femenina en la dedicación a los estudios, que da como resultado un
mayor porcentaje de profesionales mujeres que se reciben. El nuevo rol de la mujer en la sociedad ha
modificado su rol en la familia, cuyos miembros aún no han podido adaptarse a las nuevas reglas de juego. La
mujer ha incorporado tareas a su quehacer cotidiano, sin dejar las que realizaba habitualmente, debido a que
no encuentra reemplazante. Las mujeres, aún hoy, siguen tratando de elevar su autoestima después de
muchas generaciones de sometimiento y desvalorización; y de haber sido consideradas a través de muchos
siglos por gran parte de las culturas, como seres inferiores sin ninguno de los derechos del hombre.
 11. CONCLUSIÓN Con el trabajo presentado pudimos darnos cuenta con mayor profundidad de que forma
estaba constituida la obra del gran autor: Federico García Lorca. Tomando en cuenta puntos importantes como
los son los personajes, que jugaban un papel fundamental en esta, ya que en ellos se personificaban algunas
cosas como la muerte en la mendiga. También vimos como se dividía y donde era precisamente cuando se
rompió el silencio y llegaban una serie de hechos tremendamente

domingo 30 de septiembre de 2007

Comentario Personal:
Bueno, a mi me parecio que Bodas de Sangre es una obra muy interesante y
admirable por su sencillez, ya que Lorca consigue que el lector este atento a la
obra sin despegarse del libro y siempre se trata de mantener el suspenso que
la hace mas verosimil.
Tambien una de las cosas que mas me llamo la atencion fue el hecho de que
se personificaran diversas cosas, como por ejemplo: el cuchillo, la luna, la
mendiga, etc. A través de estas cosas Lorca personifica al temor, el destino y
la muerte, respectivamente.

También, llaman la atención ciertos detalles: las muertes ocurran fuera de la


escena y Leonardo es el único personaje en toda la obra con nombre propio.
En fin la obra es de gran sentido trágico y además real. Es una descripción
exacta del apego que la gente siente por su tierra, de la experiencia adquirida
por los años ,del amor imposible y se pueden apreciar costumbres o
formalidades que hoy en dia no se llevan acabo.
Lo único que no es de todo mi agrado es algunos de los cantares, que aunque
entiendo que tienen su importancia y significado, pienso que en ocasiones se
alargan demasiado y hace perder la trama intensa que mantiene al lector
interesado en seguir con el transcurso de la obra..

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Genero literario:
El Género Literario de Bodas de Sangre es la tragedia. Esta obra se ajusta al
esquema de las tragedias griegas clásicas, coincidiendo en este caso su
estructura con la división interna en 3 actos. En el primer acto esta la
presentación del conflicto y de los hilos de la acción dramática. En el segundo
acto se encuentra el desarrollo y alcance del clímax en la tragedia y por último
en el tercer acto la conclusión y la resolución irreversible del conflicto.

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Etiquetas: Aportes

Un poco mas sobre "Bodas de Sangre"


La obra titulada Bodas de Sangre fue estrenada en 1933 en el teatro Beatriz,
dirigida y escrita por el propio Federico García Lorca. Esta obra esta situada en
el periodo literario de la Generación del 27 nombre con el que se identifica al
grupo de escritores españoles ligados históricamente por el homenaje a Luis de
Góngora, al cumplirse, en 1927, el tricentenario de su muerte.
y este marco una influencia sobre los escritores posteriores a su generación,
ya que su obra significa una revitalización de la veta popular que había sido
descuidada des de tiempo atrás. Lorca determina una vuelta hacia los
elementos de tipo tradicional como fuente de inspiración enlaza el teatro de
García Lorca. Es evidente que los recursos se hallan totalmente remozados en
la obra de Lorca, pero la presencia en escena de cantares de corte tradicional
inserta esta pieza en la vertiente del teatro nacional de intención popular.
Por otra parte, el aspecto fatalista de la tragedia encarnada en el personaje de
la madre se vincula con la actitud de algunos autores posrománticos europeos.

Publicado por by_the_ master69 en 15:32 0 comentarios Enlaces a esta entrada

Etiquetas: Aportes

Personajes representativos del momento historico.


El principal personaje representativo del momento historico es la Criada, que
es de gran relevancia en situaciones como celebridades y ademas esta se
preocupa de todas las cosas del hogar. Tambien se podria decir que una
situacion caracteristica de aquella epoca es el hecho de que se debia realizar
todo un proceso para pedir la mano de la novia, es decir, el matrimonio no era
tan solo por amor sino que tambien se perseguian otros intereses entre las
familias.

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Etiquetas: Personajes.

Ideas principales y secundarias de la obra.

La idea principal de la obra es el amor y la muerte, ya que se relata la historia


de vidas y amores que comenzaban a formarse pasando por distintos
problemas que comúnmente surgen en la sociedad, pero que pocas veces
terminan en muerte, como lo es “ Bodas de Sangre” cuyo nombre es muy
simbólico ya que, según mi parecer, ambas bodas por separado terminan
uniéndose para formar una sola, que vendría siendo la sangre derramada.
Las ideas secundarias son:
El Amor: Amor que fue el que protagonizo gran parte de la obra, ya que todo
giraba en torno a el. Este se presenta en amores falsos, verdaderos y no
correspondidos. En cuanto al amor de madre a hijo u otro es casi nulo; ya que
solo se alude al amor y desamor de pareja.

El Matrimonio por interés: Matrimonio que fue confabulado con un fin material-
económico por la madre del novio y el padre de la novia. Cuyo objetivo era el
mejor sustento para familia durante el periodo de vida que tuvieran.

La Muerte consecutiva: La muerte de los de las familias que protagonizaban la


historia estuvo siempre marcada por una lucha de amor por medio, la que
acabo las vidas de ambos integrantes de cada familia.

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Epoca, Lugar y Ambiente de la Obra.


Época de la obra:
El período literario corresponde a la Generación del 27, nombre con el que se
identifica al grupo de escritores españoles ligados históricamente por el
homenaje a Luis de Góngora, al cumplirse, en 1927, el tricentenario de su
muerte. Los acontecimientos que tienen relevancia ante el desenlace de la
historia comienzan años antes del tiempo que describe la obra. Sin embargo,
la acción como tal ocurre en tres días: cuando la Madre y el Novio hablan de
los deseos de este ultimo de casarse, al día siguiente cuando piden la mano de
la novia y a la semana entrante cuando se celebra la boda.
Lugar:
El autor nunca provee un nombre para el lugar donde ocurren los hechos, pero
dentro de la trama se pueden precisar los lugares donde se llevan a cabo cada
cuadro, ya sea un salón, una cueva, etc. El lugar es uno real y no fantástico,
ya que es seguro asumir que la obra toma lugar en el Sur de España.
Ámbiente:
El ambiente es real ya que el autor se inspiró en la vida cotidiana al escribir
esta obra. A pesar de que ha pasado mucho tiempo desde que se publicó
“Bodas de Sangre”, el ambiente puede considerarse como actual porque sigue
siendo así en el Sur de España. El ambiente es un factor determinante, que
influye en el estado emocional de los personajes y por tanto, en sus acciones.

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Etiquetas: Epoca
Resumen de cada momento de conflicto:

Resumen global de la obra:


Esta obra se basa en la vida de dos familias las cuales están llenas de
desgracias.
Por una parte esta el novio y la madre, que ha perdido a su marido y a uno de
sus hijos por culpa de la otra familia; los Félix. Ésta otra, tampoco tiene
muchas felicidades porque Leonardo aun esta enamorado de la novia, una
joven con la estuvo saliendo durante tres años y aun estando casado y con un
hijo, no a podido olvidarla.
El tema en que gira la mayor parte de la obra es el futuro matrimonio que
unirá al novio con la novia. Pero el drama está presente e impedirá que este
matrimonio llegue a una estabilidad. La novia, que guardaba su amor por
Leonardo en el olvido, vuelve a despertar cuando ve a Leonardo el día de su
boda.
Finalmente el novio y la novia se casan, pero al poco rato, la novia y Leonardo
se escapan juntos para hacer realidad su sueño de estar juntos. El novio los
persigue por el bosque hasta que los encuentra y entonces, en una lucha entre
Leonardo y el novio, los dos terminan muriendo.
La novia, que siente que ya no tiene motivo por el que vivir, visita a la madre,
no para pedirle perdón sino para que le quite la vida a ella también. La madre,
por su parte, no es capaz ni de tocarla, aunque le gustaría hacerlo; pero ya no
tiene fuerzas para hacer algo así, el único hijo que le quedaba se ha ido.

Estructura: La obra se divide en tres actos, los cuales a su vez se dividen en


cuadros. El primer acto se divide en tres cuadros, mientras que el segundo y
tercer acto se dividen en dos cuadros.Estas divisiones hacen que la trama
tenga un ritmo rápido, aunque esto pueda tender a enredar al lector.

a) Presentación: Se plantea el triángulo amoroso cuando el Novio habla de


sus deseos de casarse con la Novia y la madre descubre que ella había tenido
un novio anterior llamado Leonardo. La preocupación más grande de la Madre
es la de perder al único hijo que le queda y quedar sola. Desde el comienzo de
la obra insiste en la cuestión del cuchillo, la navaja y otro tipo de armas
similares que han acabado con la vida de su marido y otro hijo, anticipando así
el final de la obra.
b) Nudo: El acto decisivo en la trama es la huída de la Novia con Leonardo. La
mujer de Leonardo informa al padre y a la madre que la novia y Leonardo han
huido, se forman dos bandos que parten para ir a buscarlos al bosque.
c) Desenlace: La historia termina con la muerte del Novio y Leonardo, cada
uno a manos del otro. En el bosque, la luna estaba esperando a sus víctimas
ansiando derramar con la ayuda de la muerte, su monaguillo, sangre sobre sus
“mejillas”. Leonardo y el novio mueren dejando a sus mujeres que sufren por
esta pérdida