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La contaminación aumenta en la mayoría de los ríos de América Latina, África y Asia

Un estudio asegura que 323 millones de personas corren riesgo de enfermar por patógenos en
el agua en esos tres continentes

Entre las causas principales del aumento de la contaminación en las aguas superficiales en esos
tres continentes están el crecimiento de la población, el aumento de las actividades económicas,
la expansión e intensificación de la agricultura y el aumento de aguas negras sin tratar. “El
aumento de aguas residuales que se vierten en las aguas superficiales es muy alarmante. El
acceso al agua de buena calidad es esencial para la salud humana y para el desarrollo. Los dos
están en riesgo si no detenemos la contaminación”, explica Jacqueline McGlade, la responsable
científica del PNUMA.

Este informe, que asegura ser el más comprensivo a nivel global sobre la calidad del agua,
analiza diferentes tipos de contaminación en las aguas superficiales: por patógenos, orgánica,
salina y eutrofización (por el aumento de nutrientes inorgánicos, principalmente por fertilizantes
o excrementos animales).

Las causas del aumento de la contaminación son el crecimiento de la población y de las


actividades económicas y la expansión e intensificación de la agricultura

La forma de contaminación por patógenos es la más peligrosa para la salud humana, explica a
EL PAÍS Dietrich Borchardt, coordinador del informe. “En las dos últimas décadas hemos visto
un gran aumento de descarga de aguas negras a los ríos y lagos y, sin embargo, no ha
aumentado su tratamiento”, asegura Borchardt. La contaminación por patógenos, o materia fecal
coliforme, afecta hasta la mitad de tramos de los ríos de Asia, un cuarto de los tramos de los ríos
de América Latina, y entre 10% y 25% de tramos de los de África.

La contaminación del agua crea más desigualdad: los más afectados son los pobres de las zonas
rurales de los países en desarrollo porque son los que más usan el agua de los ríos o lagos para
beber, para bañarse, lavar ropa o cocinar. De acuerdo con el estudio, con los actuales niveles
de contaminación en el agua, en estos tres continentes 323 millones de personas podrían
contraer alguna enfermedad que ponga en riesgo su vida, como cólera, tifoidea, hepatitis, polio
o diarrea. De ellos, 164 millones están en países de África, 134 millones de Asia y 25 millones
de América Latina. Actualmente en todo el mundo mueren cada año unos 3,4 millones de
personas por esta causa.

Los más afectados por la contaminación son los pobres de las zonas rurales porque son los que
más usan el agua de los ríos o lagos

La contaminación orgánica se debe al exceso de materia biodegradable, que disminuye el


oxígeno y afecta uno de cada siete kilómetros de los ríos en estos tres continentes. “Este tipo de
contaminantes afecta a los ecosistemas y también indirectamente a la producción de los
alimentos. Por ejemplo, es un problema para las granjas de pescado de agua dulce, que proveen
una importante fuente de proteína en los países en desarrollo”, explica el experto. La
contaminación por salinidad entre severa y moderada afecta a uno de cada diez tramos de ríos.
Se debe a que se vierte el agua residual de minas y de irrigación. “Esto hace más difícil todavía
a los campesinos pobres para regar sus sembradíos”, dice el informe.

¿A qué nos referimos con la contaminación ambiental?

La contaminación es un hecho con el que convivimos a diario. Tanto si habitamos en las ciudades
como en zonas rurales, alguna vez habremos notado sus efectos sobre los entornos y, peor aún,
sobre nuestra salud y bienestar.

Existen diversas categorías para medir los niveles de contaminación, como por ejemplo
la atmosférica, la sonora, la del agua, la del suelo o incluso la térmica.
Sin embargo, en términos generales se asocia con la presencia de agentes químicos, físicos o
incluso biológicos nocivos en el ambiente, algo que en la actualidad se aprecia notablemente en
fenómenos como el cambio climático.

De acuerdo con los estudios de diversos organismos internacionales, casi el 92% de la población
del mundo vive en zonas donde la contaminación supera los niveles permitidos, sobre todo la
que se genera por la emisión de gases de efecto invernadero.

Los cinco países más contaminantes: datos y proyecciones

La cumbre mundial más reciente sobre el cambio climático, celebrada en Marrakech en


noviembre pasado, arrojó proyecciones preocupantes sobre la contaminación actual: para el año
2030, las emisiones de gases llegarán a las 14.000 toneladas, una cifra que dificulta cualquier
solución que se quiera implementar.

Esta reunión volvió a centrar la mirada en los países más contaminantes, es decir, los que
generan mayores niveles de gases de efecto invernadero. Repasemos de qué países se trata y
cómo están actuando para frenar este fenómeno:

1. China

El gigante asiático vive de las exportaciones y por ello el tamaño de su industria ha terminado
por convertirse en un peligro para el planeta. Las cinco provincias en las que se concentra dicha
industria emiten más dióxido de carbono que cualquier otro país del mundo. En los últimos años,
Pekín ha sufrido numerosas alertas rojas en materia medioambiental.

2. Estados Unidos

Es la gran potencia comercial e industrial del mundo. Pese a que lidera varias de las iniciativas
más importantes para frenar el cambio climático, sus aportes han sido siempre insuficientes. Los
niveles de contaminación son tales que no solo se sitúan en las grandes metrópolis, sino que
lentamente se han desplazado a ciertas zonas rurales, como por ejemplo Fresno o Bakersfield.

3. India

Según los organismos internacionales, la capital del país, Delhi, es la ciudad más contaminada
del mundo. El país cuenta desde 1981 con una ley de protección del aire, pero la quema de
biomasa y combustibles ha aumentado de forma significativa en los últimos años y ahora se sitúa
en el tercer puesto del escalafón mundial.

4. Rusia

Su presencia en la lista de los países más contaminantes se debe principalmente a su


dependencia de productos como el carbón, el petróleo, el gas y los combustibles fósiles. En las
últimas décadas ha tenido que afrontar numerosas situaciones de emergencia ambiental
derivadas de esa circunstancia. También preocupan sus altos niveles de deforestación y de caza
de especies animales.

5. Japón

La otra gran potencia asiática es el mayor consumidor de combustibles fósiles del mundo y el
quinto en lo que se refiere a las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto se explica en
parte por la excesiva urbanización y el desarrollo de una industria poco sostenible e irrespetuosa
con los entornos.
La situación no es muy diferente en Europa. En la mayoría de los países respiramos aire cada
vez más contaminado por la presencia de gases de efecto invernadero. Numerosas ciudades
como Madrid, París, Roma o Berlín han tenido que declarar la alerta roja ambiental varias veces
en el último año. ¡Urge la búsqueda de nuevas soluciones!

La extremada contaminación del aire en Asia afecta al clima de todo el planeta


Un estudio revela efectos inesperados de la producción exacerbada en China y otros
países del continente

En los últimos 30 años, China ha vivido un rápido desarrollo económico e industrial que
ha conllevado la apertura de grandes fábricas, plantas industriales y eléctricas, que
producen grandes cantidades de contaminantes aéreos. Esa contaminación asciende a la
atmósfera y se traslada, provocando cambios en el sistema climático global, ha revelado
un estudio. Pero la causa del problema, al igual que sus efectos, no está limitada a una
sola región del planeta. Por Yaiza Martínez.

El clima es un sistema caótico, lo que supone que, aunque se conozcan sus condiciones iniciales,
cualquier minúsculo error alejará sus predicciones de la realidad, pasado un cierto tiempo.

Por eso, el concepto de “efecto mariposa” (que proviene del proverbio chino: "el aleteo de las
alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”) se suele aplicar a la descripción
de los procesos climáticos.

El efecto mariposa nos recuerda asimismo que, en cuestiones climáticas, todo está conectado
(cualquier factor en un extremo del planeta podría ocasionar un efecto climático en la otra punta).

Por esta razón, no deberían sorprendernos los resultados de un estudio realizado por
investigadores de la Texas A&M University y del Jet Propulsion Laboratory de la NASA (EEUU),
que señalan que la extrema contaminación del aire asiático está afectando al clima y a los
patrones climáticos de todo el mundo.

Los científicos alcanzaron esta conclusión a partir de modelos climáticos y datos registrados
sobre aerosoles y sobre la meteorología durante los últimos 30 años. De este modo, descubrieron
que la contaminación del aire de Asia –gran parte de ésta procedente de China- está impactando
en la circulación global del aire.

“Los modelos muestran claramente que la contaminación que se origina en Asia tiene un impacto
en la atmósfera superior y parece incluso fortalecer las tormentas o los ciclones”, asegura Renyi
Zhang, profesor de ciencias atmosféricas de la Texas A&M University en un comunicado de
dicha Universidad.

Zhang añade que “esta contaminación afecta a la formación de las nubes, a las precipitaciones,
a la intensidad de las tormentas y a otros factores e impactos eventuales en el clima.
Probablemente, la contaminación procedente de Asia pueda tener importantes consecuencias
en el patrón climático de Norteamérica”.

Origen y expansión del problema

En los últimos 30 años, China ha vivido un rápido desarrollo económico e industrial, que ha
conllevado la apertura de grandes fábricas, plantas industriales y eléctricas, y otras instalaciones
que producen grandes cantidades de contaminantes aéreos. Además, el uso del carbón para
calderas y las emisiones de los coches constituyen fuentes contaminantes fundamentales.

En términos generales, los niveles de contaminación de las ciudades chinas es a menudo más
de 100 veces superior a los límites establecidos por los estándares de la Organización Mundial
de la Salud. La contaminación del aire en el país es tal que, según un estudio realizado en China
el año pasado, está acortando significativamente la esperanza de vida de las personas
expuestas.

Esta investigación previó que los 500 millones de chinos que viven al norte del río Huai están a
punto de perder un agregado de 2.500 millones de años de esperanza de vida (cinco años por
cabeza) debido sobre todo a la amplia utilización de carbón para calderas de calefacción en toda
la región. Otro estudio demostró que las tasas de cáncer de pulmón se han elevado en un 400%
en algunas áreas del país, debido a los contaminantes aéreos.

Pero el efecto nocivo de la contaminación del aire en China y otros países asiáticos va mucho
más allá, y se extiende fuera de las fronteras del país. Una vez que todas esas partículas
contaminantes son emitidas a la atmósfera, afectan a las formaciones de nubes y a los sistemas
climáticos de todo el planeta, señala el estudio de Zhang y sus colaboradores.

“Grandes cantidades de aerosoles procedentes de Asia ascienden hasta una altura de más de
nueve kilómetros en la atmósfera, y esto tiene un impacto inequívoco en las formaciones de
nubes y en el clima”, aseguran los expertos. Según ellos, este hecho hace necesario
investigaciones futuras que aclaren con exactitud cómo esos aerosoles son transportados e
impactan en el clima a nivel global.

La trampa climática

Los resultados de la presente investigación han de ser contemplados teniendo en cuenta el papel
que otros países juegan en esta situación (no deberíamos olvidar que, en cuestiones climáticas,
todo esta interconectado).

Y es que Estados Unidos tiene subcontratadas muchas de sus líneas de producción con China,
al igual que otros países desarrollados –de ahí que nos hayamos acostumbrado a las etiquetas
“made in China” de muchos de los productos que consumimos-.

Según la revista New Scientist, concretamente en EEUU, la subcontratación de la producción en


las últimas décadas ha hecho que en este país se hayan cerrado muchas fábricas, al tiempo que
se abrían en tropel en China.

En otro estudio de la Universidad de Pekín -en el que se midieron las emisiones producidas en
China para productos que se consumen en China, y las emisiones producidas en China para
productos destinados a Estados Unidos- se reveló en este sentido que entre el 17 y el 36% de la
contaminación producida en el país asiático en 2006 provino de las fábricas de producción de
bienes para la exportación (una quinta parte de esos bienes van a EEUU).

Esta otra investigación demostró además que, en un día cualquiera de 2006, los productos
fabricados en China para el mercado de EEUU provocaron hasta un cuarto de la contaminación
de sulfatos que había en ese momento en el oeste del país norteamericano.

Por otro lado, según otro artículo de New Scientist, es bien sabido que la mayor parte del dióxido
de carbono producido por las fábricas chinas se puede atribuir a los productos estadounidenses,
lo que implica que EEUU sería en parte responsable del crecimiento de las emisiones de gases
de efecto invernadero en China.

No es ningún secreto que el planeta Tierra sufre la mayor tasa de contaminación de toda
su historia. Es curioso que nadie parezca alarmarse por esta situación, teniendo en cuenta que
es nuestro único hogar y tanta polución podría dejarlo inhabitable en pocos años.

Los seres humanos somos, con diferencia, la especie que más residuos vierte al medio
ambiente. No contentos con esto, además también son los más perjudiciales para el ecosistema.
Podría decirse que estamos llenado de basura el salón de nuestra casa y ni si quiera nos importa.
A continuación vamos a mostraros 15 impactantes hechos que son producto de la acción
humana. No somos conscientes de la mayoría de ellas sencillamente porque, hoy en día, sus
consecuencias son visibles solo en algunas zonas del planeta. De seguir este ritmo, no
tardaremos mucho en ver con nuestro propios ojos todo este panorama desolador.

3 millones de botellas de plástico por hora

Este es el número de de botellas de plástico que se tiran a la basura en Estados Unidos cada
hora. Lo peor es que cada una de esas botellas necesita aproximadamente 500 años para
descomponerse. Este número de botellas es uno de los responsables de que este año se
vertieran 6 millones de toneladas de basura en nuestros océanos. Unas cantidades totalmente
insostenibles a corto y medio plazo.

Existe un continente formado solo por basura

En el océano Pacífico, cerca de las costas de Norteamérica, existe el llamado séptimo continente
o isla de plástico. Con una extensión que podría duplicar la de EE.UU y un grosor de 10 metros,
la isla de plástico reúne todas las basuras vertidas en el océano. Las corrientes oceánicas son
las encargadas de recoger todo lo que los humanos tiramos a sus aguas y lo junta en esta masa
de desechos. Millones de peces, aves y mamíferos acuáticos mueren todos los años a
consecuencia de estos plásticos.

Hay más de 1.200 millones de coches en el mundo

Actualmente hay en el mundo hay más de 1200 millones de automóviles. Esto hace una media
de 1 coche por cada 7 habitantes. Lo peor es que se espera que para 2030 el número de
vehículos se haya duplicado, con el consecuente aumento de la emisión de gases
contaminantes. A no ser que cambiemos pronto los vehículos de motor de combustión por sus
homólogos eléctricos, la cosa pinta muy mal en pocos años.

EE.UU. produce el 30% de los desechos a nivel global

Estados Unidos representa el 5% de la población mundial. Así mismo son los responsables del
30% de las basuras que se producen en todo el planeta. Del mismo modo utilizan 1/4 de los
recursos naturales del mundo.
Vertidos de petróleo

Todos conocemos las consecuencias desastrosas de los derrames de petróleo. Tanto en tierra
como en mar, esta sustancia es altamente contaminante y nociva para el medio ambiente. Lo
que poca gente sabe es que por cada millón de toneladas de petróleo que se transporta, 1
tonelada es derramada, y esto sin haber accidentes de por medio.

La Antártida, el único lugar del planeta casi libre de contaminación

La Antártida es el único lugar del planeta relativamente limpio de contaminación humana. El


motivo es que este continente está protegido por el Tratado del Antártico. Este acuerdo prohibe
la actividad militar, minera, eliminación de ningún tipo de residuo, etc en dicha zona.

El Aire de Pekín, el más contaminado del mundo

La Capital de China tiene el dudoso honor de poseer el aire de peor calidad en todo el planeta.
La contaminación hace que el simple hecho de respirar en esta ciudad aumente la probabilidad
de desarrollar cáncer de pulmón en la misma medida que si fumásemos 21 cigarrillos a diario.
Además, cerca de 700 millones de chinos -casi la mitad de la población- beben agua
contaminada todos los días.

El río Ganges y su basura

La contaminación en el agua tiene su máxima en la India. Casi el 80% de los residuos urbanos
van a parar al río Ganges. Las tradiciones Hindúes de enterrar a sus muertos en sus aguas
tampoco a ayudan a mejorar la situación. El Ganges es considerado un río sagrado para los
habitantes de la India, pero esto no parece ser un motivo de peso para detener esta mala
costumbre.

El lago Karachai

El lago Karachai se encuentra al sur de los montes Urales, en Rusia. Durante la antigua Unión
Soviética este lugar fue utilizado como vertedero de residuos radiactivos. Debido a esto Karachai
es, actualmente, el lugar más contaminado de todo el planeta. Bañarse en sus aguas mataría a
cualquier ser humano en menos de 1 hora.

Residuos electrónicos

Ordenadores, televisores, teléfonos móviles, videoconsolas, etc son cada vez más, más baratos
y más accesibles. La basura electrónica es un problema en crecimiento estos últimos años. Solo
en 2012 la gente arrojo casi 50 millones de residuos electrónicos. La reutilización de sus
componentes puede ser la clave para acabar con este tipo de contaminación.

Peces que cambian de sexo

Aunque pueda parecer el argumento de una película de Almodovar, el cambio de sexo de los
peces es una realidad preocupante en el Reino Unido. La contaminación en los ríos británicos
ha propiciado que 1/3 de los peces estén cambiando su sexo de forma automática. La culpa es
de la gran cantidad de hormonas y residuos de píldoras anticonceptivas que los ingleses vierten
en sus aguas.

Más de 80.000 productos químicos sintéticos


En el cuerpo de cualquier persona contemporánea se pueden encontrar hasta 500 sustancias
químicas que no existían en 1920. Hoy en día hay casi 80.000 productos químicos sintéticos en
el mercado, que utilizamos casi a diario.

El aire de San Francisco, parecido al de Pekín

Que el aire de San Francisco presente unos niveles de contaminación sospechosamente


parecidos a los que se dan en la capital de China no es fruto de la casualidad. Los fuertes vientos
y las corrientes arrastran el aire desde Pekín hasta San Francisco sin demasiada dificultad. 1/3
de la contaminación de la ciudad estadounidense proviene de Pekín.

1 de cada 8 muertes humanas en el mundo es culpa de la contaminación

De acuerdo con los últimos estudios realizados por la OMS, 1 de cada 8 muertes de seres
humanos en el mundo está relacionada, de uno u otro modo, con la contaminación ambiental.

La contaminación lumínica

La contaminación lumínica, por norma general, no tiene unas consecuencias significativas en los
seres humanos. El problema real lo tienen muchos animales, que pueden llegar a confundir la
noche con el día debido a la intensidad de las luces. Los científicos han determinado que este
tipo de contaminación puede incluso cambiar las rutas de migración de ciertas especies.

En un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se dice que hasta el 24% de la


morbilidad mundial se debe a la exposición a riesgos ambientales evitables y se estima que más
del 33% de las enfermedades de los niños menores de cinco años se debe a la exposición a
estos riesgos.
Es un problema considerado prioritario por la Unión Europea y avalado por el Consejo de Europa,
que, en Asamblea Parlamentaria, el 20/01/2009, decidió reconocer la Medicina Ambiental como
una nueva disciplina médica transversal y fomentar el desarrollo de programas de formación para
estudiantes y médicos a nivel europeo.