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RESUMEN PRIMER PARCIAL CLÍNICA I

1: MARCO CONCEPTUAL
CAMPO
Lía Ricón, “Problemas del campo de la salud mental”. Paidós
Capítulo 1: El marco conceptual de este texto
Concepto de salud
Marco conceptual es una particular mirada desde determinado lugar, singular y
cambiante.
La OMS define salud como el estado de bienestar físico, psíquico y social y no sólo
ausencia de enfermedad. Este concepto parece estático y que la enfermedad depende
mucho del concepto de salud hoy en día. Un acercamiento más dinámico al tema
privilegiará: a) la pertinencia y adecuación de las reacciones; b) la flexibilidad de la
adaptación hasta los límites de una vida digna; c) el consenso social (conductas
adecuadas para determinada sociedad); d) las circunstancias generales en las que vive
el individuo.
Un grupo de investigadores desarrollo de una teoría llamada “desarrollo a escala
humana”, en la cual propone una serie de necesidades para lograr esto. Son:
● Universales (no están sujetas a variaciones culturales)
● Falta y potencia
● Los satisfactores son lo que satisfacen las necesidades.
● Algunas, son, subsistencia protección,afecto entendimiento, etcétera.

La salud es un estado donde todas las necesidades son satisfechas.


No se puede evaluar a la salud desde una perspectiva individual, sino en relación con
parámetros sociales.

Concepto de enfermedad
Se encuentra vinculado al consenso social. Debe ser considerada como un acontecer
humano que compromete la totalidad del hombre y modifica las relaciones entre los
distintos aspectos del individuo y con su medio. Algo que ocurre y compromete a la
totalidad del hombre y modifica las relaciones del mismo con el medio.
Este concepto biológico es opuesto al concepto mecanicista que implica suponer qué
al cambiar algo va a volver a estar como antes.
La enfermedad mental es un estado que se vincula sufrimiento, desarmonía, afectos
no pertinentes, y deterioro del cuerpo
Campo de la psiquiatría:
El psiquiatra que nos importa formar debe ser un especialista en relaciones humanas,
un promotor de salud, un defensor de los derechos de cada individuo. Con un mayor
conocimiento posible de sí mismo, de sus capacidades y limitaciones, creemos
fundamental su capacitación, que sepa llevar a término las acciones de atención
primaria, que sea capaz de integrarse en equipos con otros profesionales de la salud,
que vaya al encuentro de los problemas y sus causas, por distintas vías, mostrándose
interesado por la sociedad general.

Importancia del diagnóstico en la práctica médica


Se pueden esquematizar en tres ítems:
− Diagnóstico de estructura de personalidad. Como práctica, comienza con una
forma particular de relación entre dos personas, por un lado es simétrica, ya
que ambos son interlocutores, y por otro lado es asimétrica, porque tienen
roles establecidos. La propuesta es que el médico vea en el paciente a una
persona y no sólo al portador de una enfermedad.
− Diagnóstico de enfermedad. Categorizar a la enfermedad por la que se
consulta.
− Diagnóstico de situación. Se deben tener en cuenta las circunstancias en las
que se encuentra la persona que consulta (familia, medio sociocultural,
situación económica).
Las teorías son intentos de aproximación a la realidad, así como toda observación es
un recorte de ella. Por ejemplo con el psiquismo qué es difícil acceder a su
funcionamiento.
Debemos pensar a qué apuntan nuestras conductas cuando las referimos a aliviar los
padecimientos humanos:
1. Tienden a hacer desaparecer el síntoma. Incluiremos:
a) Psicofármacos que alivian la angustia.
b) El cambio de colegio de un chico que no tiene nivel suficiente para ser
promovido en un sistema con exigencias que no alcanzará a cumplir.
c) Tratamientos de fóbicos que promueven el acostumbramiento del paciente al
objeto fobígeno, prescindiendo del conflicto que determinó la fobia.
d) Supresión por 24 horas de la ingesta de alcohol en un adicto.
2. Tienden a modificar la estructura de la que el síntoma es un emergente. Se
incluyen los tratamientos psicoanalíticos, ya que lo que se persigue es un cambio en la
estructura del psiquismo a través de acciones que no incidan sobre el síntoma sino
sobre lo que se considera como su sistema productor. Esto sería actuar sobre las
defensas y las resistencias teniendo en cuenta las estructuras transferenciales.

Lunazzi, “Lectura del Diagnóstico”


Criterios de salud y enfermedad
Desventajas del criterio de normalidad:
● Puede ser definida por quienes denotan autoridad (médica,política, social
etcétera)
● Puede ser manipulada en función de intereses y valores sectarios.
● Puede estigmatizar (en la historia ha provocado discriminación y
persecuciones).
● Constituye un lugar discriminatorio para las minorías (concebida en términos
numéricos – porcentaje mayoritario – de comportamientos o ideas).
● Noción poco confiable (muy cuestionado)
Se enfoca en relación con los demás con el ideal o regla.
Wolf distingue tres tipos de normalidad:
− Concepto Estadístico. Una persona es normal cuando está próxima a la
tendencia de un grupo típico de individuos. Cuando la persona se acerca de la
media.
Este criterio no nos sirve porque hay enfermedades que dan en la mayoría de la
población, por ejemplo, la gripe o la desnutrición y la tuberculosis. Implica el
riesgo de asimilar la anormalidad con enfermedad, considerando desde la
norma estadística como enfermo lo “especial” o “distinto” inmerso en la
cultura.
− Concepto Normativo. Es normal aquella persona que cumple con las reglas
éticas (las normas) del grupo al que pertenece, se muestra asimilada a las
expectativas de conducta habituales de su grupo de pertenencia; es normal ser
haragán, infiel si el “grupo” lo demanda.
Normalidad se aproxima mucho al concepto vulgar de adaptación. Así, normalidad se
confundiría con el mejor ajuste adaptativo.
− Concepto Clínico. La perspectiva clínica nos provee parámetros más aceptables
que permiten concebir a la salud y a la enfermedad no como expresiones de
dicotomías irreconciliables, sino como puntos dentro de un continuo. la
persona es normal cuando se rige por el principio de conservación de la vida.

Page afirma que “no existe una entidad llamada anormalidad o enfermedad, sino
manifestaciones extremas de reacciones que se observan también en individuos
normales. es decir que hay manifestaciones anormales que se observan también en
individuos normales.
Henry Hey: “lo normal no es una media correlativa a un concepto social, no es un juicio
sobre la realidad, es un juicio de valor”.
El termino normal es un término equivoco porque liga lo habitual con lo ideal, por lo
que fue cuestionado por Ganguilhem quien propuso sustituir el termino normalidad
por normatividad, expresando: “El hombre normativo es capaz de utilizar nuevas
normas en función de las fluctuaciones de sus requerimientos externos e internos”. No
habría entonces conducta normal sino conducta normativa.
Lo que sé hacer es sustituir el término normalidad por normatividad. ya que no hay
conducta normal sino conducta normativa, el hombre puede utilizar nuevas normas en
función de los cambios, lo que va a permitir la adaptación y por lo tanto ser una
persona más saludable
La normatividad aparece entonces constituyéndose a modo de un cierto eje que a la
vez que sostiene, articula.
En psicodiagnóstico, poco aporta el concepto de normalidad, ya que lo que nos
interesa es la subjetividad de la normalidad, es decir, el acceso al sujeto que puede o
no representarse como normal.
La autora ve a los pacientes como viajantes que pasan por distintas paradas (que en
superar) según sucesos históricos en un ciclo vital.
Le importará reconocer su normatividad, en tanto capacidad de fluctuación dinámica
entre su realidad y recursos psíquicos y la realidad externa. Los desarrollos de síntomas
y desequilibraciones y reequilibramientos rígidos o permeables, habremos de
estimarlos con relación a la normatividad subjetiva.
Noción de salud:
Retomando lo recién expresado con relación a normatividad, la salud implicaría
también la noción de equilibrio móvil. De este modo, una adaptación rígida,
inamovible, incuestionable a ciertas pautas de involucramiento implicaría una pérdida
de salud, concebida esta como interjuego, movilización y transformación. La rigidez
queda asociada a enfermedad psíquica, y salud psíquica sería la posibilidad de
reorganizaciones adaptativas.
La salud no es ausencia de patología, sino capacidad de desarrollo y cambios
conducentes a un crecimiento humano; estar en buen estado de salud significa poder
enfermarse y restablecerse, pasando a ser la salud mental un estado de relativo
equilibrio e integración de los elementos conflictivos constituyentes del sujeto.
No equiparamos salud con ausencia de conflicto, sino salud con medios de resolución
o equilibración.
La persona verdaderamente sana no es la que se declara simplemente como tal ni
mucho menos un enfermo que se ignora, sino un sujeto que conserva en sí, tantas
fijaciones conflictuales como la mayoría de la gente, que no ha encontrado en su
camino dificultades internas o externas que superen su equilibrio afectivo hereditario
o adquirido, sus facultades personales de defensa o adaptación, que se permita un
juego bastante flexible de sus necesidades pulsionales, de sus procesos primarios y
secundarios, tanto en los planos personales como sociales, evaluando la necesidad con
exactitud y reservándose el derecho de comportase de manera aparentemente
aberrante en circunstancias excepcionalmente anormales.
Pensaremos la salud, con Alcock, bajo las formas de libertades:
− La libertad para pensar, de acuerdo a su capacidad intelectual.
− La libertad para actuar sin compulsión o inhibición exagerada.
− Libertad para sublimar impulsos instintivos y conflictos inconscientes.
− Libertad para establecer, mantener y gozar de los vínculos humanos.
Gozar y disponer de estas libertades configuraría situaciones vitales saludables.
Entonces, la salud mental pasa a pensarse en términos de libertades.
En nuestro dispositivo diagnóstico nos interesa subjetivizar la noción de normalidad y
separar diagnóstico de estructura mental de diagnóstico de normalidad
psicopatológica.
La normalidad que nos interesa es la construida por el sujeto en la historia de la vida,
con respecto a la cual uno o muchos sucesos pueden o no crear disloques que
desorganicen esa normalidad. Normalidad que puede ser sana o patológica así como
esos disloques, crisis o descompensaciones puedan tener consecuencias de cambio
saludable o no. Llamaremos normatividad a la dimensión que permite y sostiene la
construcción del estilo de ser y vivir de cada sujeto.
En suma, nos referimos a salud asociada a la noción de buen funcionamiento interior
de un sujeto teniendo en cuenta los datos particulares de cada individuo. Tomamos
una noción de normatividad personal donde incluiríamos estados considerados por
otros como patológicos dentro de los límites de “lo normal”, en la medida en que estos
estados pueden expresar una relación de normatividad con la vida particular del
sujeto. Normalidad sería como el sujeto se entiende con su propia estructura psíquica.
Dentro de este enfoque estructural, la enfermedad o la patología sería la ruptura del
entendimiento del sujeto con su estructura cuando esta se descompensa.

Capítulo II.
Lectura del psicodiagnóstico
En esta lectura del psicodiagnóstico, nos importa ver y explorar el procesamiento de la
información del campo, estimular para develar y conocer lo que esta persona cree que
son los hechos y la organización dinámica que vincula su realidad psíquica con la
realidad externa.
Conocer lo que la persona cree que son los hechos y la organización dinámica que
vincula su realidad psíquica con la realidad externa. Escuchar, Ver el clima de los
discursos verbales y la transferencia y contratransferencia, esto es único para cada
caso.
Tipos de lecturas del psicodiagnóstico ( Sauri)
− Lectura informativa. Cuando aborda el proceso psicodiagnóstico en tanto
paquete de información. Por ejemplo, el número de respuestas del Rorschach.
− Lectura hermenéutica. Dando, enunciando niveles de abstracción
psicodinámica que mediante las interpretaciones pondrán de manifiesto algo
más desconocido del discurso ahondando en el plano semántico del lenguaje.
La lógica hermenéutica es comprensiva y a partir de esto se condensan las
diversas significaciones del texto. La hermenéutica no es una interpretación
arbitraria ni reducción naturalista. Ahora, las pocas respuestas del Rorschach
pueden leerse desde el punto de vista económico energético como: poca
disponibilidad energético libidinal, emplazamientos especiales en el margen
superior izquierdo.
Es una lectura más profunda de los temas donde se interpretan los datos, lo qué no
aparece.

− Lectura mayéutica. Apuntaremos a los ordenamientos subyacentes


intrínsecamente a la articulación de la armazón de sentido que sostiene las
expresiones manifiestas. Implica penetrar dentro del texto y, detrás de la
significación, preguntarse por el sentido.
El proceso psicodiagnóstico requiere:
− Capacidad de disponer de nuestras fantasías y emociones, no sólo
conocimientos; de lo contrario caer en el riesgo de observan sin movilizarse
para resistir, cuidar, actuar.
− Capacidad para tolerar la especial cualidad del vínculo propuesto, que requiere
tanto un intenso compromiso como por otro, tolerar la frustración en su corta
duración, distancia y separación.
− Capacidad para percibir y ser continentes del sufrimiento y de las
transferencias inductivas sosteniendo el encuadre.
− Plasticidad para obrar cambios, moverse interpretativamente, leyendo y
releyendo la trama vincular tanto como la información explícita e implícita, al
realizar el estudio psicodiagnóstico.
− Permeabilidad para aceptar y confrontar las propias motivaciones
inconscientes para realizar el estudio psicodiagnóstico: el ser afectado por
ciertas líneas de resolución conflictiva e impermeable a otras.
− Curiosidad para el mundo interior propio y del otro.

Todos los puntos arriba señalados deberán estar adecuadamente explicitados o


elaborados para que la lectura del proceso alcance su riqueza.
Inferencia: transformación cognitiva un conjunto de eventos que producen
conocimientos acerca del primero.
Los criterios de diferenciación clínica que utilizaremos:
1) Prueba de realidad (sentido y juicio de realidad)
2) Integración de la identidad y relaciones objetales, que pretenden releer las
categorizaciones nosológicas.
3) Integración de la identidad y relaciones objetales.
Alicia Fernández, “Poner en juego el saber”
Para aprender, poner en juego el saber
¿A qué hacemos referencia con la palabra clínica?
El concepto clínica se lo debemos a la psicopedagoga Tarnopolsky, que en la década
del 1970 lo nombró así. La dimensión básica de este enfoque es reconocer la existencia
de fenómenos inconscientes, y por lo tanto la transferencia.
La palabra clínica viene de klinein, qué significa cama, el médico que está al pie de la
cama del enfermo para hacer un diagnóstico de sus síntomas. Por lo tanto acá se
observa una relación no con la enfermedad sino con el enfermo.

El adjetivo clínica hace referencia a una postura, una ética, a un modo de leer las
situaciones y de intervenir sin interferir.
El posicionamiento clínico forma parte del psicopedagogo y sus herramientas
conceptuales, independientemente de que esté trabajando en una escuela, facultad,
consultorio, hospital.
En cuanto a la ética, la falta grave que se desliza es transformar al enfermo en
enfermedad, y a la enfermedad en un abstracto, definitivo y cerrado, desgarrado de la
salud. En cuanto el modo de pensar, pierde la provisoriedad necesaria a todo el
pensar, las observaciones descriptivas particulares se utilizan como si fuesen
explicaciones de lo universal.
Adoptar ese enfoque clínico quiere decir en su base preocuparse por los procesos
inconscientes, en un sujeto, en una relación, en el grupo, en las instituciones o en las
sociedades.
Un enfoque clínico es un enfoque que justamente se preocupa por entender un sujeto
o un tema singular. La palabra clínica remite a dos cosas: por un lado, una escucha
particular de lo que siente un sujeto, y en segundo lugar la posibilidad de teorizar de
manera suficiente a partir de lo que se conoce y lo que se comprende de los sujetos,
modelos teóricos del funcionamiento del sujeto como tal.
Objetivo de la psicología clínica:
El propósito es abrir espacios objetivos y subjetivos de autoría de pensamiento. Es
decir, hacer pensar y las situaciones, hacer consciente su manera aprender para poder
cambiarlas.
Concepto de clínica para Alicia Fernández:
Consigue a la clínica como una postura, una ética, un modo particular de leer
situaciones e intervenir sin transferir.
Ámbito de la clínica psicopedagógica:
La clínica permite abordar, más allá de una patología, a un sujeto siendo más
importante como ese sujeto padece de lo que padece.
La clínica no se ocupa de la patología del problema de aprendizaje, sino de una
persona concreta y real que siente y piensa y que encuentras obstáculos en su proceso
de aprender. Un ser humano único particular, irrepetible e integral. Una persona en la
cual el mapa genético se diagramo ese modo una vez y nunca más.

Importancia de la pregunta
La riqueza de la pregunta tiene que ser con la posibilidad de preguntarse. Es situarse
entre lo que se conoce y lo que no. En ese movimiento se va a nutrir el deseo de
conocer.
La posibilidad de ser libres en el trabajo creativo surge de tener un sustrato teórico
que permita descubrir, decidir y elegir cuáles son las técnicas que se van a utilizar.
Las cuestiones de aprendizaje y enseñanza implican a personas que cuenten para
poder aprender con un organismo transformado en cuerpo a través del deseo y la
inteligencia, por lo tanto no sólo se ponen en juego aspectos conscientes sino
inconscientes y preconscientes, convocados por el vínculo con el otro. Toda situación
de aprendizaje es intersubjetiva.

Prol “La cuestión diagnóstica”:


La clínica psicopedagógica muéstrame la serie innumerables aberturas, esto impulsa al
qué psicólogo investigar con la intención de dar respuestas a las preguntas que
aparecen como obstáculos.
Complejidad del objeto: problema de aprendizaje.
Prejuicios hacia la psicopedagogía clínica:
● No tiene especificidades propias, por lo tanto sería como una “terapéutica
general”.
● Se excluye lo subjetivo y se limita las posibilidades de la psicopatología clínica a
intervenir en el sistema educativo.
● Concebirla como un campo problemático donde se la somete a prueba para
recuperar las peculiaridades que la distinguen.
Una de las características principales de trabajo clínico es que se creó un espacio
donde el sujeto puede formular interrogantes y liberar sus posibilidades cognitivas, en
una situación diferente a las que provocaron dificultades en el aprender.
Desde el plano social a través de una institución escolar o cualquier otro elemento del
sistema, y del plan familiar se toma conciencia del problema y se lo intenta reparar.
Pero en ningún caso que da lugar para que sujeto pueda comprometerse con su
problemática. Entonces hay una necesidad de pensar una clínica, que promueva la
singularidad.
Toda propuesta terapéutica de está relacionada con los principios que fundamentan la
intervención.
La cuestión diagnóstica:
Desde los primeros encuentros con el niño y con sus padres, es posible observar las
diferencias en las versiones que cada uno tiene sobre los problemas escolares que
motivaron la consulta. Según el autor hay que entender a cada niño en particular Y
tratar de manera subjetiva el problema.
La función diagnóstica de intentar aproximarse al sentido que tiene para un niño su no
aprender, está relacionada con la posibilidad de reconocer aspectos de su modalidad
cognitiva.
El proceso de psicodiagnóstico de modalidad individual por medio de una serie de
entrevistas con los padres y con el niño donde se suministran diferentes pruebas,
proyectivas y psicométricas, además intenta una aproximación a su problemática
escolar a través de las denominadas pruebas pedagógicas.
El tratamiento es de manera grupal se reúnen por un lado a niños que comparten edad
y nivel escolar, y por otro sus padres.
Diagnóstico individual tratamiento grupal.
Es importante observar que las interpretaciones y las producciones de niño están
dadas por el mismo, ya que señaliza en el recorrido histórico subjetivo. Donde el
origen está dado por la convocatoria fantasmática que se nacimiento provoca en la
pareja parental. Las particularidades de cada familia facilitan las diferencias en el
desarrollo de los procesos cognitivos, que a su vez tienen un orden lógico para todos
los sujetos. Teniendo en cuenta que la familia provoca las diferencias en los procesos
cognitivos, es así cómo se constituyen las distintas modalidades cognitivas terminan la
relación con el mundo y la construcción del objeto de conocimiento.
El acercamiento de los condicionantes (familia) de estas modalidades cognitivas es la
tarea que permite realizar hipótesis diagnósticas que servirán para prensar el recorrido
que deberá seguir el proceso de la cura.
El tratamiento psicopedagógico grupal:
Luego del diagnóstico (en caso que requiera), Se le ofrece el sujeto compartir un
espacio grupal donde pueda desarrollar su tratamiento.
La idea de este tipo de tratamiento es de que el niño al compartir la problemática con
sus pares, encontrara un modo de poner en juego sus estrategias cognitivas, pero
además aspectos estructurales e históricos que lo hacen un individuo único.
Al incluir a los padres en tratamiento de sus hijos, reunión de los en otro grupo, se
consigue el compromiso de ellos ante el proceso de tratamiento y además ofrecerles
un espacio para reflexionar.
Respuestas e interrogantes:
Se puede afirmar que la psicología clínica y su tratamiento grupal, no sólo tienen
ventajas económicas de tiempo y espacio sino que constituyen una disciplina con
especificidades propia

Cita: problema del aprendizaje(esto no es parte del texto)


La especifidad depende de la diferenciación que se pueda establecer con otras
significaciones en otros escenarios. Estos rodeos previos a la citacionalidad del
aprendizaje se refieren al desmontaje de los elementos que le dieron origen:
Deconstrucción → Disposición o descomposición de una estructura. Consiste en
deshacer sin destruir. Da lugar a la construcción de otro significado, otro significado se
consigue poniendo énfasis en los márgenes en donde el problema fue definido antes
de encontrarlo en la escena clínica. Márgenes que definen espacios de producción en
tanto, señalan sus diferencias con los escenarios clínicos.
Problema del aprendizaje vs. Fracaso escolar
El problema del aprendizaje:
− No es un signo de inadaptación
− Es un modo particular de aprender, no se puede entender como efecto directo
de alguna conflictiva educativa.
El DSM IV diagnostica los problemas de aprendizaje cuando el rendimiento del
individuo en lectura, cálculo o expresión escrita es sustancialmente inferior al
esperado por edad, escolarización y nivel de inteligencia, según indican pruebas
normalizadas administradas individualmente.
El DSM V agrega: dificultad en cualquier tipo de actividades que implique estas
habilidades. Además, cuando los chicos son mayores de 16 años, debo acceder a
registros de toda su historia de aprendizaje. Dimensiones, niveles de gravedad: leve,
moderado o severo.
El modelo sobre los que están apoyados estos criterios difiere del modelo subjetivo
sobre el que se edific

Untoiglich, “La cuestión del Diagnóstico Diferencial en Psicopedagogía Clínica”


Diagnóstico Diferencial
El diagnóstico puede definirse como un “Conjunto de síntomas que sirven para fijar el carácter
particular de una enfermedad” o una “Clasificación que según los signos que advierte da el
médico de la enfermedad”.
Diagnosticar implica: (power)
● Se parte una clasificación de signos.
● Se identifican categorías (distintos tipos)
● Las categorías se convierten en esquemas abstractos
● Estos esquemas pretenden alcanzar un valor universal para que se entiendan los
especialistas.
● Son inadecuados y se abordan en la clínica que no tienen en cuenta las formas de
enfermar de cada paciente en particular.
Desde una lectura psicoanalítica el diagnóstico no es algo que está dado en el sujeto, sino una
construcción que se realiza siempre por apres coup #, en el marco de un proceso. Es decir, qué
es un proceso en el cual se intenta encontrar el sentido histórico subjetivo de la dificultad de
cada niño en su singularidad, que se manifiestan a través de sus problemáticas escolares
(power).
# cambios posteriores a experiencias pasadas en función de experiencias nuevas. (Clase)
El diagnóstico diferencial hace diferencias. Alcanza entonces con la simple enumeración de los
fenómenos para poder pensar cuál es el modo de estructuración de un sujeto.
La autora está de acuerdo con las teorías que proponen que un niño es un sujeto en
constitución, que su aparato psíquico está en estructuración.
Que se diagnostica??
El objetivo del diagnóstico en psicología clínica, es el de otorgar sentido clínico a las
perturbaciones visibles del comportamiento escolar individual, reescribiendo el fracaso como
una de las manifestaciones de la modalidad cognitiva características de un niño (Schlcmensoh)
Para pensar porque un niño en particular adquiere determinada modalidad para conocer los
objetos del mundo es necesario, plantear, ¿Cuáles son las condiciones necesarias para que un
niño sale a conocer los objetos del mundo?
Cada hijo estructura con sus padres una relación que lo caracteriza, de acuerdo a la
significación que su nacimiento tuvo para cada uno de ellos. Al nacer un niño, los fantasmas de
la madre y el padre actúan sobre él, lo ubican y lo significan.
El niño es lanzado prematuramente a un mundo sexual y simbólico.
Hay un primer momento donde el niño cree ser todo para la madre (y la madre también cree
que este niño la completa), es una ilusión narcisista necesaria para la constitución subjetiva.
“El niño se pregunta, si no soy yo la que la completa (a la madre), qué quiere de mí?, lo que
constituye un enigma que abre la posibilidad a la curiosidad intelectual, a los objetos del
mundo exterior. Sin embargo no sale a la búsqueda de cualquier objeto, sino de aquellos
marcados libidinalmente por el otro.
Aparece el padre para cumplir esta función de apertura, ya que causa la ruptura de esa
dualidad (madre-hijo).
El medio sociocultural en el que niño nace también produce un efecto sobre lo que espera de
este sujeto en particular. Entonces, la función materna, la función paterna, y la función de lo
sociocultural son los tres organizadores necesarios para la constitución subjetiva para la
constitución del yo.
Cuando esta modalidad se torna restrictiva (la escuela hace un recorte de los objetos de la
realidad), le corresponde proceso diagnóstico indagar qué lugar ocupa este problema en
relación a la constitución subjetiva, para poder determinar la especificidad de dicha
problemática.
Bleichmar problema aprendizaje como:
● Trastorno: trastorno de la constitución del aparato psíquico en su totalidad donde lo
que no vemos es la instauración de la lógica de la negación, de la identidad y de la
temporalidad
● Inhibición: efecto de algún síntoma, producto un conflicto entre sistemas psíquicos, y
que entonces se ha producido algún tipo de cercenamiento específico que imposibilita
el acceso a un tipo de conocimiento.
● Síntoma: para poder explicar el proceso de aprendizaje como un síntoma, hay que
recurrir a las categorías psicoanalíticas de conflicto entre sistemas, fracaso de la
represión, retorno de lo reprimido y sufrimiento psíquico.
Cómo se diagnostica??
El diagnóstico es un proceso en el cual intervienen los padres el niño y el terapeuta.
No podemos desconocer el discurso de los padres, ya que es de ahí podemos observar qué
lugar ocupa este niño en la fantasmática parental, cuáles son sus hipótesis acerca del padecer
del niño y cuál es la demanda que se hace al pedido del diagnóstico.
No hay que desconocer que la escuela actúa como una fuente de derivación. Pero es necesario
también dar un tiempo para que los padres puedan desplegar su propia demanda. (Clase) Hay
que estar atentos a quién construye la demanda.
Es necesario ver el lugar en que el niño se encuentra para cada una de los padres.
No es importante en la historia el dato en sí, sino el estilo que utilizan para escribir, la novela el
niño, su propia novela. Las contradicciones que aparecen los silencios, las confusiones, las
teorías, las ausencias, las reiteraciones, las negaciones, eso es lo que vamos a puntuar en el
discurso de los padres
En relación al niño se trata de indagar en principio que hipótesis tiene él acerca de lo que
sucede y acerca de la consulta.
A lo largo de las entrevistas con el niño se tratara de posibilitar el despliegue de los diversos
aspectos que inciden en su particular modalidad de acercamiento a los objetos.
Para esto se realizan distintos tipos de pruebas proyectivas, psicométricas, pedagógicas
,visomotoras.
“El objetivo del diagnóstico psicopedagógico es entonces otorgar un sentido histórico a dicha
modalidad cognitiva y reescribirla como una de las manifestaciones posibles de
comportamiento general del niño”

Jorge Visca, “Diagnóstico Psicológico y Psiquiátrico”


El enfoque psicodiagnóstico del diagnóstico
El objeto de estudio de la Psicopedagogía, el proceso de aprendizaje, es el conjunto de
operaciones por cuyo intermedio la conducta se modifica y estabiliza en sucesivos niveles de
organización, cada uno de los cuales a la vez que implica a los precedentes se estructura
mediante respuestas, en función de las informaciones recibidas desde el medio, alcanzando
progresivos grados de complejidad y diferenciación.
Su objeto de estudio posee la particularidad de adoptar distintos estados: normales y
patológicos, para cuyo reconocimiento es necesario contar con la matriz de pensamiento
diagnóstica, la cual es un instrumento conceptual capaz de representar los distintos estados
del objeto sin que el mismo pierda su unicidad.
Dicha matriz, está organizada, como la mayoría de los esquemas diagnósticos, en tres partes;
el diagnóstico, el pronóstico y las indicaciones, aunque se diferencia de los esquemas
diagnósticos de otras disciplinas y líneas psicopedagógicas, tanto por la estructura interna de
cada parte, como la conceptualización que implica su llenado, la cual se apoya en la
integración teórica que denominó Epistemología Convergente. Esta integración teórica es la
resultante de la asimilación recíproca de los aportes que la psicología dinámica y la
epistemología genética hacen sobre los procesos normales y patológicos del aprendizaje.
1. Diagnóstico propiamente dicho
1.1. Descripción y ubicación contextual. Alude a la caracterización del sujeto y del medio en el
cual se manifiesta el síntoma en el momento del diagnóstico. En la caracterización del sujeto
interesa todo dato que colabora en la comprensión de si su conducta es o no sintomática.
1.2. Sintomatología. Tanto la propia del campo del aprendizaje asistemático como la del
campo del aprendizaje sistemático. También interesa describir el síntoma, sus indicadores, es
decir, explicar su manifestación en el caso particular.
1.3. Descripción y explicación ahistórica o sistemática. Se analizan las causas internas del
sujeto, contemporáneas al síntoma y la interacción de las mismas. Las causas que desde el
sujeto pueden provocar la aparición de un síntoma son tres: la afectividad, las funciones y el
estadio de pensamiento.
1.4. Descripción y explicación histórica. El origen y evolución de las causas ahistóricas y del
síntoma, mediante el establecimiento de cadenas causales, dado que las funciones y el estadio
de pensamiento pueden sufrir alteraciones de origen orgánico y emocional o mixto.
Visca utiliza un esquema referencial evolutivo del aprendizaje, que se da en cuatro niveles;
- protoaprendizaje; aprendizaje de las primeras relaciones vinculares, producto del
interjuego del sustrato biológico con el medio familiar restringido.
- deuteroaprendizaje; aprehensión de la cosmovisión del mundo adulto que lo rodea, es
el emergente de la interacción del nivel anterior con el medio familiar amplio.
- aprendizaje asistemático; adquisición de los rudimentos de conductas instrumentales
para el desempeño en el medio extra familiar, resultado del contacto con la
comunidad.
- aprendizaje sistemático; instituciones educativas.
1.5. Desviaciones. Conceptualizar cuál es el grado de alejamiento de la conducta deficitaria de
los puntos de referencia. Brinda la oportunidad de determinar las desviaciones de acuerdo a
un sistema preferencial tridimensional organizado sobre la base de la edad, el estadio de
pensamiento y la pauta formal. Así mismo permite determinar asincronías, es decir, distintos
grados de alejamiento de las conductas sintomáticas en función de los parámetros, las que
pueden ser: a) internas o de una misma área (como leer en voz alta y comprender lo leído); b)
externas (de distintas áreas, lenguaje y cálculo); c) falsas ausencias de desviación, lo que
equivale decir aprendizajes automatizados e intransferibles.
2. Pronóstico
El pronóstico es una hipótesis sobre el estado o estados que futuramente adoptarán el
síntoma y las causas ahistóricas. Se formula con tres alternativas:
2.1. Sin agentes correctores. Es decir, sin la incidencia de ninguna variable terapéutica.
2.2. Con agentes correctores ideales. Es decir, los que el sujeto y la familia realmente pueden
asumir tanto por factores objetivos como subjetivos.
2.3. Con agentes correctores posibles.
3. Indicaciones
3.1. Indicaciones generales. Se refieren a la consulta con otros especialistas: neurólogos,
psiquiatras, psicólogos, fonoaudiólogos.
3.2. Indicaciones específicas. Las que a su vez se subdividen en: a) las correspondientes a la
acción correctora directa de las cuales consisten en determinar las constantes del encuadre:
grado de focalización de la tarea, caja de trabajo, tiempo, duración, etc.; b) las
correspondientes a la acción correctora indirecta: tipo de escuela, uso del tiempo libre,
actividades recreativas y complementarias.
La matriz de pensamiento diagnóstica es un instrumento conceptual que colabora para la
organización de la información específica obtenida durante el proceso diagnóstico. Los
criterios utilizados para la elaboración de este instrumento apuntan a facilitar la
representación del objeto en cualquiera de sus estados sin que se diluya su unicidad en tanto
objeto de estudio, posibilitándose así la investigación que trasciende del caso particular.

Proceso diagnóstico
Consiste en la serie de pasos por cuyo intermedio se realiza el reconocimiento, pronóstico e
indicaciones.
En relación al reconocimiento, existen dos modalidades: una tradicional, la cual todos nos
formamos, y otra, el modelo que propone Visca.
La secuencia tradicional consta de cinco pasos: anamnesis, tests, pruebas pedagógicas,
conceptualización del caso y devolución a los padres y al niño.
La iniciación del proceso con la anamnesis. Se forma un juicio previo, un preconocimiento del
nñio a través del relato y opinión de los padres, con lo cual el psicopedagogo se forma de un
prejuicio. Habitualmente, el segundo momento consiste en la administración de una serie de
tests, porque son precisos en los resultados y porque no enfrentan al niño con su problema
pedagógico, con lo cual se crea una sutil barrera que impide entrar en contacto directo con el
niño y su problema. El tercer paso está dado por la administración de pruebas pedagógicas
estandarizadas o preelaboradas. Luego sigue la conceptualización del caso, como mera
representación mental o como informe escrito, momento en que se choca con la dificultad de
describir un caso particular porque se fue de lo general a lo particular, y no de lo individual a la
abstracción. Por último, se realiza la devolución a los padres y niño.
La secuencia que propone Visca cuenta también de cinco pasos, pero en orden distinto.
Primero, la entrevista operativa centrada en el aprendizaje; luego tests según líneas de
investigación extraídas de los resultados obtenidos en el momento anterior; anamnesis
abierta y situacional, para luego realizar la conceptualización de lo estudiado y la ulterior
devolución a los padres y al niño.
Esta secuencia se asienta en que no hay que formarse un prejuicio y dejarse fecundar por la
realidad inmediata. La entrevista operativa centrada en el aprendizaje es utilizada como punto
de partida en todo reconocimiento y de ser posible sin ninguna información previa de los
padres.
En “la entrevista operativa centrada en el aprendizaje” se observa el síntoma y las causas
coexistentes de las causas coexistentes de las cuales emerge, vale decir de las causas
ahistóricas o sistemáticas, las cuales, estarán ligadas al estadio de pensamiento, a una función
o afectividad o posibles combinaciones de las causas precedentes.
La explicación de la relación entre síntoma y causas ahistóricas forman un primer sistema de
hipótesis que será confirmada o desecha mediante los resultados de los tests, administrados
según líneas de investigación sugeridas por las hipótesis.
Las hipótesis confirmadas y las resultantes de los tests, configuran un segundo sistema de
hipótesis, que abre nuevas líneas de investigación en la dimensión histórica, sobre la génesis y
evolución de las causas del síntoma y sobre el mismo que serán puestas a prueba en la
anamnesis.
El resultado final es la imagen de un sujeto mediante la construcción de un modelo a partir de
él mismo.
Esquema secuencial tradicional Esquema secuencial propuesto (basado en la
epistemología convergente
1. Anamnesis 1. Entrevista operativa centrada en el
aprendizaje
2. Tests 2. Tests (según líneas de investigación)
3. Pruebas pedagógicas 3. Anamnesis (abierta, situacional y según
líneas de investigación
4. Elaboración de informe (escrito o no) 4. Elaboración del informe (primero como
imagen del sujeto, segundo como
formulación escrita de hipótesis a
comprobar)
5. Devolución de la información a los padres y 5. Devolución de la información a los padres y
al paciente. al paciente.

CAMPO 2: CLÍNICA PSICOPEDAGÓGICA, EPISTEMOLOGÍA CONVERGENTE, DIAGNÓSTICO


PSICOPEDAGÓGICO

Visca - Epistemología convergente


Convergente de:
− Psicoanálisis
− Psicología genética
− Psicología social
Clínica psicopedagógica
Encuadre
Su significado más amplio: el de encerrar en un marco. Se toman algunos elementos tales
como: tiempo, lugar, frecuencia, duración, caja de trabajo.
Para conocer una realidad es necesario conjugar dos criterios: aislarla del contexto (permite
conocer predominantemente su funcionamiento íntimo) e integrarla al mismo (facilita el
conocimiento de la influencia del contexto). En el campo de la clínica, para llevar a cabo lo
primero, se lo recorta conceptualmente, lo cual permite reconocerla en sus transformaciones
dentro de lo que puede denominarse una situación controlada, de aprendizaje, mediante el
método clínico.
Historia breve del concepto de método clínico
Se originó en medicina, y el nombre proviene de kliné en griego, que significa lecho, lugar, en
que se observaba o atendía al paciente. Con el desarrollo de la psiquiatría, el método clínico
toma dos vertientes: la del psicoanálisis y la de la epistemología genética.
En el psicoanálisis, Huggellmuth, Ana Freud y Melanie Klein fueron quienes iniciaron el
psicoanálisis en los niños, en el cual el niño juega y se mueve, pero el método conserva la
característica de ser individual. Con la introducción del adolescente a la terapia, la asistencia
sufre modificaciones a pesar de lo cual mantiene su característica esencial. En un momento
ulterior del método clínico, este pasa del enfoque individual al grupal. El segundo estilo de
Pichón Riviere, considera al grupo como una unidad de funcionamiento. Concibe la aplicación
de la técnica de grupo operativo, no solo para el campo psicoterapéutico, sino para la
conducción de procesos de aprendizaje.
La otra vertiente consiste en la adaptación experimental que Piaget realizo del método
psiquiátrico, donde experimenta varias modificaciones que acompañan sus hallazgos. Entre sus
notas se destacan: su intención epistemológica y la hipótesis directriz siendo esta ultima el
punto de transición entre lo puramente clínico y lo puramente experimental. Algunos autores
han realizado otros desarrollos, denominados neopiagetianos, con el objeto de observar, no
solo los aspectos cognitivos, sino también los aspectos afectivos.
Visca, en la utilización del método clínico, integra los aportes psicoanalíticos y piagetianos.
Habla de un método que intenta conducir el aprendizaje y no a una corriente teórica o escuela.
Utiliza el enfoque teórico de la epistemología convergente. Realiza la instrumentación del
método clínico en dos etapas:
− Aplicación a la atención individual
− Aplicación a la atención grupal.

Elementos del encuadre


− Tiempo: sesión de 50 minutos o X
− Lugar: consultorio de niños, de adultos o X
− Frecuencia: dos, tres o X veces por semana, de frecuencia distribuida o acumulada
− Duración: de tiempo no limitado, limitado en función del tiempo mismo o en función
de un déficits.
− Caja de trabajo: conjunto de objetos concretos reactivos de conducta.
− Interrupciones regladas: feriados, otras fechas por mutuo acuerdo
− Honorarios: sistema de remuneración.
El conocimiento integral de las peculiaridades de cada uno de estos elementos permite su
adecuada utilización. Pero dicho conocimiento implica tanto la conceptualización de sus
componentes energéticos como estructurales. El psicoanálisis describió los componentes
energéticos y la epistemología convergente los estructurales.
Los elementos del encuadre, no solo sirven para aislar y comprender la situación, sino que
también constituyen instrumentos de cambio. El uso de ellos, facilita la transición de un
tiempo y espacios propios, percibidos en función del principio de placer y por lo tanto con
significativas connotaciones adualísticas, a un tiempo y espacio regido por el principio de
realidad y por lo tanto con importantes connotaciones de descentración y objetividad.
En todo tratamiento es necesario tener en cuenta cuatro conceptos que permiten la
flexibilidad cognitiva:
− Logística
− Estrategia
− Táctica
− Técnica
Estos son cuatro términos utilizados por Riviere en la psicología social.
Logística
Se refiere al movimiento, transporte y avituallamiento. Significa tomar en cuenta los déficits y
capacidades del individuo y/ o grupo, en función de las aptitudes del psicopedagogo
(personalidad, formación profesional, información que posee, etc.).
Estrategia
Refiere al arte de dirigir las operaciones. Requiere tener a disposición categorías conceptuales
que puedan utilizarse en el momento indicado, y en nuestra tarea, entre las categorías
conceptuales más general se encuentran justamente: el tiempo, el lugar, la frecuencia, la
duración, la caja de trabajo, etc.
Táctica
Es la disposición y empleo de los recursos en la acción concreta. Implica un nivel más concreto,
ya que es en esencia la implementación: poner en práctica el plan.
Técnica
Es el conjunto de procedimientos y la habilidad para su uso. Se encuentra ligada al estilo
particular con que cada uno de nosotros operamos.

El encuadre es el “esquema” “conceptual” y “referencial” con el cual voy a “operar”.

Elementos del encuadre


Tiempo
Puede ser abordado desde:
− Su dimensión instrumental: herramienta para comprender y modificar.
− Su dimensión conceptual: realidad que puede ser tratada en su aspecto energético o
afectivo desde la óptica psicoanalítica y en su aspecto estructural desde la óptica
piagetiana.
El tiempo es la unidad durante la cual se asiste al sujeto, si bien siempre será la misma para
cada sujeto o grupo, puede variar de uno a otro.

Unidad de tiempo Criterios


50m No contaminación
Comodidad
60m No contaminación
Comodidad
Realidad social
Xm No contaminación
Comodidad
Realidad social
Realidad individual

La contaminación puede darse tanto en el paciente como en el profesional. Por parte del
paciente, se puede producir entre otras situaciones cuando un paciente se encuentra con otro,
lo cual puede desencadenar situaciones afectivas que interfieren el vector de análisis que nos
interesa: el aprendizaje. No es deseable la contaminación, ya que no interesa que emerjan
innecesariamente celos, envidia, etc., que pudieran requerir nuestra atención y la del paciente
en desmedro de la dedicación al objetivo principal del tratamiento psicopedagógico. Por parte
del profesional puede ocurrir la contaminación cuando durante una sesión necesita
identificarse con quien asiste para acomodarse a sus necesidades, lo cual no deja de producir
un cierto estereotipo aunque transitorio que puede proyectarse, transferirse a la persona
siguiente desvirtuando la percepción ingenua, que es la indicada.
El criterio de comodidad alude, a que el paciente al ingresar al consultorio ya debe disponer de
su caja de trabajo, como señal de sentirse esperado- aceptado.
El motivo de fijar la sesión de 60 minutos para determinados pacientes responde al criterio
que denomina realidad social. Significa el uso de una unidad de tiempo universalmente
utilizada, en el sentido que es el lapso consensual de los adultos. Con pacientes con
dificultades muy importantes, emocionales, intelectuales o demás, la experiencia clínica indica
la conveniencia de utilizar un marco de 60 minutos, el cual les ofrece un continente más
comprensible y manejable.
En cuanto al tiempo X, se fija teniendo en cuenta los criterios antes mencionados y la realidad
individual. Significa tanto una unidad de 30 o 45 min. O también 90 o 150 min. Cuando un
paciente por imposibilidades intrapsíquicas, o puede permanecer más tiempo, es conveniente
atenderlo un tiempo menor que los 50 minutos.
Momentos de la entrevista
− Pre-entrevista: Desde que tengo noticias del paciente
− Comienzo de la entrevista: Desde que traspone la puerta del consultorio
− Entrevista propiamente dicha: desde que entra en tarea
− Cierre de la entrevista: Hasta que termina la tarea
− Pos-entrevista: Hasta que traspone la puerta del consultorio. Hasta que tengo noticias
del sujeto.
En cada uno de estos momentos se pueden observar ansiedades, defensas, estructuras de
conducta, comunicación, aprendizaje, etc.
Se realizan dos tipos de análisis:
− Diacrónico: se realiza ya sea considerando una entrevista en su totalidad, o un
momento, o momentos de una entrevista, sean momentos simétricos o asimétricos.
Se denomina al análisis de momentos simétricos al estudio de los momentos 1 y 5 o 2
y 4, y al análisis de momentos asimétricos al estudio de 1 y 2, 1 y 3, 1 y 4 , 5 y 4, 5 y 3 ,
etc.
− Sincrónico: consiste en el estudio comparativo de un mismo momento,
correspondiente a distintas sesiones, por ejemplo la entrevista propiamente dicha. Se
puede llevar a cabo de acuerdo a distintos modelos:
a. Del comienzo y fin de un tratamiento
b. De momentos previos y posteriores a interrupciones regladas
c. De entrevistas con cierto tiempo intermedio de separación uniforme.
El análisis diacrónico y sincrónico se puede investigar no solo al paciente, sino también al
propio psicopedagogo y al vínculo entre ambos.
El modelo de Riviere considera tres configuraciones
− Pre tarea: puede adoptar distintas formas, las cuales son expresión de resistencia al
cambio. Puede asumir las características de miedo a la indiscriminación (o ansiedad
confusional), de miedo al ataque (o ansiedad esquizo-paranoide), y de miedo a la
perdida (ansiedad depresiva).
− Tarea: va de lo manifiesto a lo latente y de este a lo manifiesto enriqueciéndose
ambos aspectos recíprocamente.
− Proyecto: consiste en una configuración en la cual se anuncia un nuevo abordaje, no es
necesariamente un proyecto escrito, ni siquiera hablado o pensado. Se da como una
modificación de actitud.
La pretarea, la tarea y el proyecto son instancias necesarias en el proceso de desarrollo y
frente a cada nuevo aprendizaje.

Espacio
El lugar es el consultorio, estudio o box en donde se realiza la asistencia. El espacio, al igual
que el tiempo, puede ser estudiado según su dimensión instrumental o conceptual.
Tres tipos de consultorio
− Consultorio de niños: no solo se atiende a niños, sino también a cualquier persona que
necesite de un continente cuyas características deben responder a necesidades muy
poco evolucionadas, lo cual suele presentarse en ciertos débiles mentales y en ciertos
psicóticos. También los adultos pueden tener aspectos infantiles.
− Consultorio de adultos: también se puede atender a niños cuyas dificultades y
conducta general no son altamente significativas. Los pacientes presentan un
predominio de aspectos maduros independientemente de su edad cronológica.
− Calle, etc.: significa un ámbito distinto al que estamos acostumbrados, es un lugar
cualquiera.
El consultorio es la prolongación del psicopedagogo y uno de los intermediarios ofrecidos por
él mismo. Debe ofrecer toda la continencia necesaria para que el paciente se exprese
libremente y permitirle el contacto con aquellos objetos y situaciones que faciliten sus
aprendizajes.
El consultorio debe responder a criterios de: comodidad, seguridad, selección de reactivos, no
modificación de anclajes y anclajes diferenciales.
El criterio de comodidad implica todos los atributos que hacen del consultorio un lugar que
recibe al paciente tal cual él es, sin importarle condiciones. En tanto seguridad alude al hecho
de que el paciente cuente con la certeza de que sus déficits no serán conocidos por terceros.
Selección de reactivos indica que no cualquier objeto es adecuado no solo para un consultorio
psicopedagógico sino tampoco para cualquier paciente. El criterio de no-modificación-de
anclajes que incluye el de anclajes-diferenciales, significa en primer lugar que los elementos
del consultorio de otra especialidad, que en los aspectos más manifiestos pueda parecerse al
psicopedagogo: tal caso del consultorio del psicoterapeuta.
Los criterios de no-modificación-de-anclajes y el de anclajes-diferenciales se apoyan en la
necesidad de facilitar la discriminación o diferenciación entre el objeto interno y el externo y la
necesidad de respetar cierto grado de depositaciones.
La discriminación del objeto interno (resultante del nivel de representación alcanzado y de la
actividad fantastamica) con el externo (el consultorio) se facilita en la confrontación frecuente
de ambos.
El paciente (depositante) controla sus ansiedades (confusional, esquizo-paranoide, depresiva)
depositando sobre los objetos (depositarios) del consultorio, sus miedos. Esta estrategia le
sirve para enfrentar otras situaciones que en el caso de la asistencia psicopedagógica son los
nuevos aprendizajes.
Relaciones paciente – consultorio. Bleger
Bleger define al campo como el conjunto de elementos interactuantes en un momento dado y
distingue el campo ambiental o geográfico del campo psicológico. El campo geográfico estaría
constituido por el psicopedagogo, la caja de trabajo, el mobiliario y todo lo externo al
entrevistado, en tanto que el campo psicológico está constituido por el entrevistado. A su vez,
el campo psicológico posee una subestructura: el campo de conciencia, pudiendo darse varias
relaciones entre los tres campos.
Las diferentes relaciones de concordancia y discordancia entre los tres campos suelen ser
claramente visibles en los diferentes miembros de un grupo.

La caja de trabajo
Tres características:
− Es una constante del encuadre
− Es un continente
− Tiene contenidos
Los criterios utilizados para definir el consultorio (comodidad, seguridad, selección de
reactivos, no-modificación-de-anclaje y anclajes-diferenciales) también tienen vigencia para la
caja de trabajo, la comodidad se traduce en tamaño, la seguridad en que sus déficits y
materiales no son conocidos por otros, la selección de reactivos, en que los elementos
contenidos no son distractores, la no-modificación-de-anclaje, en que los materiales temidos y
amados, conocidos y desconocidos quedan bajo su control.
Esta caja es única, no solo en cuanto a que será usada por un único paciente (individual o
grupal) sino en el sentido de que no habrá dos cajas iguales, de la misma manera que no
existen dos sujetos o dos diagnósticos iguales, cada caja es la réplica de su diagnóstico pues la
misma se configura en función de parámetros que también figuran en el diagnóstico: déficits
de aprendizaje, sexo, edad, medio sociocultural, pronostico y grado de focalización de la tarea.
El estadio de pensamiento determina el nivel de sensibilidad o de operatividad del sujeto. Los
diferentes niveles de construcción cognitiva constituyen un parámetro, en función del cual se
selección los materiales de la caja de trabajo.
El hecho de incluir un material cuyo uso requiera un nivel de construcción de las operaciones
que el paciente no dispone va a significar en primera instancia que el sujeto lo utilice pero de
una manera que no corresponde con la finalidad para la cual el material fue creado. Pero
también, puede ocurrir que, autoexigido, desee acomodarse al uso consensualmente
preestablecido. En la práctica clínica es fácil observar cuando un sujeto es sometido a
situaciones por sobre su estructura cognoscitiva responde con conductas que revelan
ansiedades-confusionales, esquizo-paranoides o depresivas, con las consecuentes
inconvenientes que ello provoca.
Los intereses o motivaciones constituyen el motor de las conductas de aprendizaje, los cuales
se encuentran siempre referidos a objetos y a las acciones que con ellos se puede realizar.
Cuando un sujeto se resiste a cambiar, el interés, la motivación se presenta como una fisura en
su sistema defensivo que nos permite penetrar en el para operar.
Los déficits en el aprendizaje (escribir, operar matemáticamente, leer, cocinar, tejer, etc)
constituyen otro criterio para la elección del material. Estos deben ser tomados en cuenta,
pero no será exclusivamente elegido el material por este criterio.
El sexo también es otro aspecto que debe ser tomado en cuenta. Como así también la edad.
El medio sociocultural juega un papel muy importante también.
Los objetos poseen diferentes niveles de significación:
− Individual: inconsciente, preconsciente y consciente
− Grupal: familiar y del grupo social inmediato en el cual se encuentra inscripta la familia
− General: que coincidiría con el uso más universal.
Debe existir cierta correspondencia entre los niveles compartidos y los materiales de la caja de
trabajo, la practica muestra que si los objetos están muy alejados de la ideología del sujeto, los
rechaza.
Hay una influencia de la cultura como factor de resistencia a ciertos cambios.
El pronóstico, en tanto hipótesis, sobre el estado o estados futuros que adoptaran los aspectos
semiológicos y patogénicos, también guía la elección de los materiales. En la caja de trabajo,
no solo deben incluirse los materiales que se correspondan con el estado actual y futuro, sino
también, con niveles superados, ya que servirán de apoyo en una “regresión-instrumental”
para retomar el camino hacia adelante.
El grado de focalización de la tarea significa el cuantum de contración en un determinado
déficit o espectro sobre el cual ejercerá el psicopedagogo su acción.
Se pueden realizar tratamientos focalizados y no focalizados. Los primeros, el sujeto debe
reunir determinadas condiciones como poseer un yo suficientemente fuerte y que la dificultad
en cuestión sea relativamente independientemente de otras o única. El grado de focalización
solo puede determinarse en función del diagnóstico.
Visca clasifica los reactivos de conducta en:
− Distractores
a. Distractores A: son aquellos que lo alejan de tal manera, que le impiden hasta
aproximaciones tangenciales.
b. Distractores B: son aquellos reactivos que si bien no son negativos para el
sujeto lo alejan del foco de sus necesidades y se complementan con sus
resistencias para abordar la tarea.
− Reactivos de conducta propiamente dichos: son los adecuados para el tratamiento,
sea focalizado o no.
La selección de los materiales de la caja de trabajo solo puede realizarse sobre la base de la
utilización integrada de todos los criterios aplicada a los resultados de cada diagnóstico.
La caja de trabajo es la prolongación del psicopedagogo y entre éste y el paciente se va a
establecer un doble vínculo a cuádruple vía. Este doble vinculo a cuádruple vía es que entre
dos personas se establece una relación vincular recíproca, implicando el vínculo de cada una
de ellas para con el otro la puesta en acción de aspectos positivos y negativos. Siempre entre
un sujeto y los objetos (humanos o físicos) se estable un doble vinculo a cuádruple vía.

La frecuencia, la duración, las interrupciones regladas y las conductas permitidas


Frecuencia es el número de veces en que el sujeto es atendido en un tiempo dado: semana,
quincena, mes. Duración es el tiempo total del tratamiento, necesario para la rehabilitación
total o parcial. Interrupciones regladas son las fechas convenidas mediante mutuo acuerdo
en las cuales el paciente no recibirá atención. Mientras que las conductas permitidas la
constituye el espectro de las delimitadas mediante la consigna inicial del tratamiento.
La mayor frecuencia es generalmente seis veces por semana, la frecuencia ideal (distribuida) es
de tres veces por semana, y la menor de dos o una vez a la semana.
La frecuencia acumulada se utiliza preferentemente en aquellos casos en que el efecto
acumulativo facilita:
− La ruptura de esquemas rígidos
− La consolidación de adquisiciones que de lo contrario se pierden.
Criterios para establecer la frecuencia:
− Necesidades del sujeto
− Tiempo de pérdida. A perdidas en menor tiempo, mayor frecuencia
− Tiempo de elaboración. A mayor rapidez, menos frecuencia.
− Incidencia positiva o negativa del medio.
− Tiempo del psicopedagogo para conducir la sesión. El profesional también tendrá un
tiempo de reacción frente al paciente. Esto no solo depende del conocimiento teórico
y práctico y de la patología a tratar por el psicopedagogo, sino también de sus
características de personalidad.
− Aspectos prácticos tales como distancia, movilidad, tiempo libre, etc. Del paciente y su
familia en el caso que deban acompañarlo.
La frecuencia adecuadamente instrumentada incide sobre el establecimiento y continuidad del
vínculo entre el paciente y la situación psicopedagógica por la confrontación y modificación del
objeto interno con el externo y por la reelaboración del tercero excluido.
En las situaciones de aprendizaje la actualización del tercer excluido se da con frecuencia
inusitada apareciendo comúnmente bajo la forma de “no aceptar una nueva estrategia para
aprender o para resolver una situación problemática por que el maestro dice que se hace así y
no como vos decís o porque mi mama no me deja” El maestro y la madre son vividos como un
tercero excluido y por lo tanto perseguidor en la relación paciente-psicopedagogo.
La frecuencia debe ser tal que permita un abordaje paulatino y continuado para facilitar la
reelaboración de las resistencias al cambio y entre dichas resistencias el vínculo persecutorio
con el tercero excluido.
La duración consiste en el lapso necesario para la rehabilitación del sujeto.
La duración puede ser:
− De tiempo no limitado: es la más común y se estipula en los contratos cuando:
a. Se desconoce la evolución en términos de hipótesis pronostica
b. Cuando conociendo la evolución en términos hipotéticos se desconoce el
tiempo aproximado que dicha evolución requerirá.
− De tiempo limitado propiamente dicho: se fija cuando un hecho externo impide la
indefinición del tiempo. Hechos tales como viajes, trabajo, etc. Implica un grado de
certeza sobre el tiempo requerido para que se produzcan los cambios necesarios.
− De tiempo limitado en función de un déficit o del nivel de un déficit: implica que la
finalización se producirá cuando se alcance un determinado grado de mejoría, el cual
puede consistir en la desaparición total o parcial de las dificultades de un área
restringida.
Este tipo de contrato admite re-contratos y generalmente se da como un modo de transición
entre el miedo a ser “encerrado” en el tratamiento y las verdades necesarias del paciente. La
familia o el mismo paciente muchas veces no admiten un tiempo indefinido.
Para realizar contratos de tiempo limitado (propiamente dicho o en función de un déficit o un
nivel del mismo) hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:
− Que la semiología del aprendizaje sea leve.
− Que la sintomatología se dé focalizada
− Que la sintomatología posea un margen de evolución
− Que se posea un yo suficientemente fuerte, capaz de tolerar frustraciones.
− Baja tendencia a las actuaciones que impiden enfrentar y resolver el conflicto
− Motivación para una atención breve.
− Capacidad para complementar la tarea extra-box
− Capacidad de establecer un buen vínculo con el psicopedagogo.
Las interrupciones regladas son las fechas y periodos mutuamente combinados y aceptados
en los cuales no se asistirá. Los feriados nacionales, las vacaciones de verano o invierno y
algunas fechas por motivos religiosos u otros sean respetados por el paciente. También puede
incluirse en la misma situaciones tales como el periodo que abarcara una operación quirúrgica
y su recuperación. La misma está dada en la explicitación del objetivo del tratamiento
psicopedagógico.

Los grados de alejamiento del encuadre.


Visca denomina grados de alejamiento del encuadre sobre la base de la integración de los
elementos del encuadre y en instrumento conceptual que sirve para la evaluación dinámica de
la conducta. Este instrumento elaborado por Riviere, se denomina cono invertido, sirve tanto
para evaluar la conducta del paciente (individual o grupal).

La pertinencia consiste en el sentimiento de sentirse parte, la cooperación consiste en las


acciones con otro y la pertinencia en la eficacia con que se realiza dichas acciones, mientras
que la comunicación puede caracterizarse como el proceso de intercambio de información, el
cual puede ser entendido desde el punto de vista de la teoría de la comunicación o desde la
teoría psicoanalítica, etc., el aprendizaje como la aprehensión instrumental de la realidad y la
telé como la distancia afectiva (positiva-negativa).
Mientras los vectores de la izquierda son el resultado de la transformación cualitativa, es
decir que implica que así como no puede darse la pertinencia sin cooperación, tampoco se
alcanza está sin pertinencia, los de la derecha no, comunicación, aprendizaje y telé son
indicadores que sirven para cada uno de los sucesivos niveles alcanzados, los anteriores.
O sea que el grado de pertinencia puede ser estimado en función de la comunicación, el
aprendizaje, y la telé, como también que la cooperación puede ser evaluada en función de la
comunicación, el aprendizaje y la telé, y otro tanto podría decirse con la pertinencia.
La posición del cono invertido y el hecho de que este abierto en la parte superior llevaron a
llamarlo “embudo, era el medio por el cual se accedía a una nueva situación.

El contrato
Constituye un acuerdo verbal entre dos o más personas: psicopedagogo y paciente o
psicopedagogo, paciente y sus padres. En el mismo se explicitan y fijan las condiciones de
acuerdo con las cuales se trabajara.
Los contratos pueden clasificarse por:
Su contenido
− Contratos de diagnóstico
a. De índole individual
b. Grupal
− Contratos de tratamiento
a. Individual
De tiempo no limitado
De tiempo limitado propiamente dicho
De tiempo limitado en función de un déficit o del nivel de un déficit
b. Grupal
De tiempo no limitado
De tiempo limitado propiamente dicho
De tiempo limitado en función de un déficit o del nivel de un déficit
En el diagnostico individual las constantes más importantes son:
− Objetivo: determinar si existen o no dificultades de aprendizaje y las causas que los
provocan en el caso de existir.
− Numero de entrevistas: a determinar sobre la base de los resultados obtenidos
durante el diagnóstico
− Duración de las entrevistas
− Secuencia del proceso:
a. Entrevistas con el paciente
b. Entrevista de anamnesis con los padres o adulto responsable en el caso de
niños, adolescentes o adultos muy disminuidos
c. Entrevista de devolución al paciente y su familia.
En el diagnostico grupal, Visca, da prioridad al objetivo que consiste en determinar si el
entrevistado en cuestión le conviene integrarse o no al grupo y recíprocamente.
El grado estrictez del contrato
Es necesario fijar pautas distintas según se trate de un diagnostico o tratamiento individual o
grupal en el ámbito privado o institucional.
Cualquiera que sean los factores que determinan la conducta del paciente y/o su familia se
observa una pauta regular de ausencias y deserciones, que disminuye en la medida en que se
establece y explicitan estrictamente las condiciones de asistencia. La estrictez de los contratos
debe darse en el siguiente orden decreciente:
− Diagnóstico y tratamiento en instituciones
− Diagnóstico y tratamiento individual en instituciones
− Diagnóstico y tratamiento grupal privados
− Diagnóstico y tratamiento individual y privado.
En el momento del contrato, sea este de diagnóstico o tratamiento se entrecruzan lo que
podríamos llamar las pautas y expectativas del agente corrector con las del paciente y su
familia pudiendo darse múltiples combinaciones.
En la medida en que el contrato exige de parte del paciente y su familia una adaptación, se
producen resistencias que se expresan como ataques a las constantes del encuadre:
− Al rol del psicopedagogo:
a. Que sea un psicoterapeuta
b. Que sea un maestro
− Al espacio
Que el tratamiento se realice en el domicilio del paciente.
− Al tiempo
a. Que se trabaje un determinado número de veces menor del necesario.
b. Que se aumente la frecuencia para cumplir los objetivos en un lapso
estipulado por la familia.
c. Que las sesiones tengan una duración corta o prolongada, según los deseos.
d. Que se atienda a una hora determinada, etc.
− A las interrupciones regladas
a. Que se interrumpa coincidentemente con las vacaciones escolares, con viajes
de placer imprevistos de la familia, etc.
El contrato es el aspecto manifiesto del encuadre, el cual constituye en sí un recurso
corrector.

Diagnóstico
El diagnostico psicopedagógico puede ser estudiado desde tres niveles de abordaje:
− Meta-científico: plano de la filosofía de las ciencias, tiene por finalidad analizar con
sentido crítico su objeto de estudio: la ciencia misma.
− Científico: se construyen sistemas descriptivos y explicativos del objeto y sus estados o
comportamientos.
− Técnico: se estudian las reglas prácticas vinculadas al quehacer empírico.
Estos tres niveles de análisis son complementarios y se realimentan recíprocamente.

El proceso de diagnostico psicopedagógico es un proceso en el que se intenta encontrar el


sentido histórico subjetivo (conocer la naturaleza) de los problemas de aprendizaje de un niño
determinado (enfermedad) a través del análisis de las dificultades escolares (signos y
síntomas).
CAMPO 3: FUNCIONES DEL YO Y MECANISMOS DE DEFENSA

Clase de Ana:

Ana Redondo, “Alteraciones de las funciones psíquicas”


Alteración de la conciencia
La conciencia es el complejo de procesos psíquicos, afectivos y cognitivos, que se presentan en
la unidad de tiempo y que permiten el conocimiento del propio yo y del mundo circundante.
A) Alteraciones de la conciencia en la captación del mundo externo
1. Alteraciones del grado de conciencia. Entre el estado consciente y el no consciente (por
ejemplo, dormir) median una serie de estados de transición que van de lo vigil (persona
despierta) a lo onírico (dormir con sueños). Los niveles o grados de conciencia alterada son:
coma, confusión, embotamiento, estado crepuscular, estado onírico, estado oniroide, letargia,
hiperlucidez, hiperfrenia.
2. Alteraciones de la conciencia temporal y espacial. Provocan una percepción distorsionada de
su mundo circundante. Sirve para que el sujeto vaya estructurando la noción de “mundo
exterior”
I. Alteraciones de la conciencia de temporalidad:
i) Alteración de la consciencia del tiempo actual.
ii) Alteración de la conciencia de la extensión del tiempo pasado.
iii) Alteración de la consciencia del presente en la relación con el pasado y el futuro.
iv) Alteraciones de la consciencia del tiempo futuro.
II. Alteraciones en la consciencia de espacialidad: En la conceptualización del espacio,
como idea integral, podemos discernir dos elementos: uno noetico (el espacio es
concebido como resultado de coordenadas geométricas) y otro patico o humoral
(relacionado con el individuo y por ende sujeto a variables de cultura, status socio-
económico). En ciertas enfermedades psiquiátricas la conciencia de dichos elementos
puede estar alterada, lo cual produce en el hombre que la padece profundas
distorsiones en su relación con el mundo circundante.
i) Alteraciones de la forma de los objetos espaciales.
ii) Alteraciones de la conciencia de amplitud del espacio.
iii) Alteraciones de la significación afectiva del espacio.
iv) Alteraciones de la consciencia de estabilidad espacial.
B) Alteraciones de la conciencia en la captación del yo (mundo interno)
La noción de mundo externo se va delineando a medida que el yo va logrando autodelimitarse
con respecto al no – yo, es decir, en cuanto alcanza la consciencia de sí mismo a través de esa
evolución que lo lleva a separar lo sintiente de lo sentido, lo extraindividual de lo
intraindividual. En esta estructuración de la conciencia del yo, juega un papel muy activo la
corporalidad.
1. Alteraciones de la consciencia de la captación del Yo corporal. Es primordial para la perfecta
delimitación del yo frente al no – yo, en cuanto al cuerpo constituye el límite del yo y para que
pueda estructurarse la relación externa más importante para la vida humana: la relación
interpersonal. Las alteraciones más frecuentes son:
I. Anosognosia (pérdida de conciencia de un segmento corporal paralítico).
II. Miembro fantasma (sensación de persistencia de un miembro amputado)
III. Asomatognosia total (vivencia de desaparición total del cuerpo.
2. Alteraciones de la conciencia en la captación del Yo psíquico. En un sentido paralelo a la
conciencia de nuestro propio cuerpo, del “yo corporal”, que nos permite decir “mi mano”, la
conciencia de nuestro “yo psíquico” nos permite referirnos a “mis ideas”, “mis emociones”.
Encontramos:
I. Conciencia de la actividad del yo.
II. Conciencia de la unidad del yo.
III. Conciencia de identidad del yo.
IV. Conciencia del yo en oposición a lo extremo.

Alteraciones del pensamiento


Alteraciones en el proceso del pensar. El pensamiento consiste en la organización de la
experiencia en términos de conceptos. Encontramos:
A) Alteraciones del curso del pensamiento
I. Alteración del ritmo.
II. Alteraciones de la coherencia.
III. Alteraciones de la fluidez.
B) Alteraciones del contenido del pensamiento. El contenido alude al correlato material del
mismo. Encontramos:
I. Ideas fijas.
II. Ideas obsesivas.
III. Ideas delirantes.
Delirio: Se presenta en la forma de juicios falsos, en tanto se oponen a la realidad o
contradicen la evidencia, son consecuencia de una profunda alteración de la personalidad.

Alteraciones de la percepción
Percibir es aprehender selectivamente la realidad. Es un proceso psicológico mediante el cual
tomamos conocimiento de la presencia actual de un objeto. Las características generales del
proceso perceptual son: presencia actual, constancia y corporeidad del objeto, que es
percibido en perspectiva. Muchos de los trastornos perceptivos están originados en causas
orgánicas (lesionales o funcionales), mientras que otros son fruto de un desarrollo mental de
carácter morboso. Encontramos:
A) Alteraciones cuantitativas
I. Aumento de la percepción.
II. Disminución de la percepción.
III. Deficiencia de la percepción.
B) Alteraciones cualitativas
I. Ilusiones (Percepciones reales pero adulteradas. Altera las características de los
objetos percibidos).
II. Pareidolias (Forma peculiar de ilusión en la que se reconstruye una imagen con
sentido).
III. Alucinaciones (Percepciones sin objeto).
IV. Alucinosis (El sujeto conserva su sentido crítico y no cree en la realidad que percibe).

Alteraciones de la atención y la memoria


A) Alteraciones de la atención. Es la actitud de un sujeto que se concentra sobre un sector
determinado de la realidad. Dicho sector puede pertenecer tanto al mundo exterior como al
interno, en cuanto se puede atender introspectivamente a los propios procesos psicológicos.
La atención otorga mayor claridad al objetivo, enfocando y reduciendo apertura de la
conciencia a uno o algunos fenómenos en especial, además intensifica el sentido que le sirve
de vehículo, pasando así del oír al escuchar, del ver al mirar. Encontramos:
I. Alteraciones cuantitativas
i) Hiperprosexia (hiperactividad de la atención).
ii) Hipoprosexia (disminución de la atención).
iii) Aprosexia (falta absoluta o disminución importante de la atención).
iv) Paraprosexia (conservación y aumento de atención espontánea y abolición de
atención voluntaria).
II. Alteraciones cualitativas. Relacionadas con la capacidad de síntesis de relaciones y
significados.
i) Frustración del objetivo (Fracaso de aprehender intencionalmente un objeto).
ii) Perplejidad normal (Imposibilidad para lograr una síntesis).
iii) Sentimiento de extrañeza (Yo no soy yo).
B) Alteraciones de la memoria. La memoria es la capacidad de fijar, conservar, evocar y
reconocer experiencias pasadas.
I. Alteraciones cuantitativas
i) Amnesia.
ii) Hipomnesia.
iii) Hipermnesia.
II. Alteraciones cualitativas.
i) Fenómenos de “lo ya visto” y “jamás visto”.
ii) Fabulación (recuerdos de hechos que nunca han ocurrido).
iii) Criptomnesia (recuerdo vívido y detallado de recuerdos de la niñez).
iv) Ecmnesia (memoria panorámica).

Alteraciones de la afectividad y la vida instintiva


A) Alteraciones de la afectividad
La característica fundamental de los procesos afectivos es su sincretismo, abarcan la totalidad
de la persona, tiñendo todas las manifestaciones de la personalidad. Dicha tonalidad afectiva
influye dinámicamente sobre distintos aspectos de la personalidad (el contenido del
pensamiento, la actividad corporal) Encontramos: hipertimia, hipotimia, amimia, tristeza,
euforia, angustia, indiferencia, irritabilidad.
B) Alteraciones de la vida instintiva
Se han denominado instintivas a ciertos tipos de conductas humanas que tienden a satisfacer
necesidades básicas relativas a los fines vitales del individuo. Encontramos:
I. Alteraciones del instinto de conservación y alimentación.
II. Alteraciones del instinto sexual.
III. Alteraciones del instinto gregario.

Alteraciones de la conducta volitiva y la psicomotricidad


La conducta voluntaria es la vertiente consciente y autorregulable de la conducta humana y la
faceta de la personalidad que posibilita la continuidad y coherencia entre pensamientos,
deseos, sentimientos y acción.
III. Alteraciones cuantitativas. Aumento o disminución en grado variable de la actividad.
i) Abulia. A) Abulia esquizofrénica (apatía, pérdida de interés) B) Abulia melancólica
(sensación de impotencia, de no ser capaz)
ii) Bradibulia (Forma intermedia, disminuye la capacidad de iniciar
comportamientos).
iii) Hipobulia (Disminución de la actividad voluntaria).
iv) Hiperbulia (Exaltación psicomotriz).
IV. Alteraciones cualitativas. Anomalías del contenido y desarrollo de conductas.
i) Negatividad (Resistencia activa o pasiva).
ii) Automatismos (Acciones independientes del control voluntario: actos impulsivos).
iii) Paracinecias (Movimientos parasitarios que deforman, sobrecargan o reemplazan
movimientos normales).
iv) Intercepción psicomotriz (Actividad suspendida de manera brusca).
v) Estupor.
vi) Agitación.

Lía Ricón, “Problemas del campo de la salud mental”. Paidós


Capítulo 8: Las funciones del yo y los mecanismos de defensa
Cuando hablamos de peligro a la vista, hablamos de miedo. Mientras que cuando esa
intranquilidad desborda el campo de la mente y aparece con síntomas en el cuerpo
(transpiración, temblores), la llamamos angustia. Ante el miedo podemos tratar de alejarnos
de la persona o la cosa que lo provoca, pero la angustia y la ansiedad viajan siempre con
nosotros. Dado lo desagradable de su presencia, el psiquismo ha elaborado mecanismos a las
órdenes del yo, para tratar de disminuir o evitar sus efectos. Distinguimos
Mecanismos adaptativos Son conscientes. El termino “adaptativos” es utilizado para hacer
referencia a la capacidad de estos mecanismos de actuar sobre la realidad directa o
indirectamente y no tiene una connotación necesariamente positiva. Los mecanismos
adaptativos con los que cuenta el yo son:
Actúan modificando la realidad que produce una situación conflictiva y son puestos en
marcha conscientemente.
1) Ataque o agresión. Solemos entender por agresión el ataque gratuito dirigido por una
persona a otra o a un animal u objeto. Hace referencia a un ataque ante la situación
que la realidad pone delante del paciente, es decir, que no queda paralizado ante ella
sino que puede reaccionar, a veces violentamente, para modificarla. Por ejemplo,
cuando alguien se adelanta en una fila queriendo ganar un lugar que no le corresponde
y uno grita denunciándolo, está respondiendo ante una situación que le despierta
ansiedad con un mecanismo de ataque.
2) Huida o retirada. Se refiere a actuar sobre la realidad para evitar males mayores en
determinadas circunstancias. Por ejemplo, un señor está parado en una esquina y un
muchacho que pasa a su lado le arrebata el maletín que apoyó unos segundos sobre la
vereda. La primera reacción del hombre es salir corriendo a perseguirlo, pero ve que se
acercan otros dos con navajas, da media vuelta y se va.
3) Componenda o sustitución. Los conflictos se pueden superar negociando una solución,
es decir, llegando a un acuerdo o componenda con la otra parte. Esto implica aceptar
sustituciones, reemplazar aquello que queríamos por otra cosa quizá no tan buena,
pero que evita el conflicto y la angustia que lo rodea. Por ejemplo, cuando dos
personas chocan con sus autos pueden desear pelearse a golpes, pero eso no soluciona
el conflicto sino que lo agrava; tampoco sirve huir del lugar porque eso no evita las
consecuencias del choque. Cuando los dos conductores se bajan e intercambian sus
datos para el seguro llegan a una solución negociada, aceptan una sustitución para sus
autos abollados que no es lo mismo que tenerlos nuevos pero es lo mejor que se puede
conseguir para evitar males mayores.
Mecanismos de defensa Los mecanismos de defensa fueron postulados por el psicoanálisis, y
llamados “mecanismos no adaptativos” por la psicología conductista. Defensa: Como
“designación general de todas las técnicas de las que se sirve el yo en los conflictos
eventualmente susceptibles de conducir a la neurosis”. Anna Freud realizó una clasificación
evolutiva de los mecanismos de defensa considerando que algunos son de muy temprana
aparición y que, como tales, desempeñan un papel estructurante en la organización del yo.
Son intentos del psiquismo para disminuir la angustia sin modificar la realidad, y se ponen en
marcha inconscientemente. Defienden al yo de montos de angustia intolerables y cumplen
una función protectora. Cada tipo de personalidad normal utiliza alguno de ellos con
preferencia sobre los demás, por lo que adquiere así ciertas características que lo identifican.
En algunas circunstancias, los mecanismos de defensa pueden considerarse manifestaciones
patológicas:
− Cuanto una persona adulta utiliza algunos considerados muy primitivos, que en el
desarrollo no fueron reemplazados por otros más maduros. Esto ocurre en
personalidades patológicas y psicosis.
− Cuando una persona usa un mecanismo de defensa de manera estereotipada y/o
excluyente sobre los demás, como ocurre en las neurosis.
− Cuando aparece un mecanismo de defensa considerado exclusivo en la psicosis, como
la forclusión.
Encontramos los siguientes mecanismos de defensa:
1) Escisión – Disociación. Consiste en separar dos ideas entre sí o una idea y su afecto
para evitar así la angustia que pueden generar. Por ejemplo, Raúl habla de Oscar, su
hermano, como si no le doliera su muerte; habla también de la muerte como si el tema
no tuviera que traerle a colación el reciente fallecimiento de Oscar.
2) Introyección. El sujeto hace pasar de fuera adentro objetos y cualidades inherentes a
los objetos. Se manifiesta patológicamente en la melancolía y es el que permite
incorporar normas y pautas de funcionamiento. . Por ejemplo, cuando el bebé
comenzó a dejar de tocar el enchufe al grito de ¡No!, su madre se dio cuenta de que
había introyectado una pauta.
3) Proyección. Operación por medio de la cual el sujeto expulsa de sí y localiza en otro
cualidades, sentimientos, deseos, que no reconoce o rechaza en sí mismo. Por
ejemplo, Esteban acaba de perder un campeonato de futbol con su equipo: “Todo,
absolutamente todo fue culpa del árbitro, no les cobró ni una falta, nos robó dos
penales por lo menos...”
4) Represión. Operación por la cual la persona intenta rechazar o mantener en el
inconsciente representaciones ligadas a una pulsión. Se produce cuando la satisfacción
de una pulsión ofrecería peligro de provocar displacer en virtud de otras exigencias.
Por ejemplo, Romina vuelve de la calle con su pollera y su remera por encima del
ombligo: “No sé qué les pasa a los hombres hoy, no dejaron de decirme cosas”,
comenta muy sorprendida.
5) Idealización. Proceso por el cual se elevan a la perfección las cualidades y el valor del
objeto deseado. Facilita al mecanismo de identificación. Por ejemplo, Carlos habla de
Laura, de quién está profundamente enamorado: “ella es divina, genial, no conozco a
nadie igual”.
6) Identificación. Mecanismo por el cual un sujeto asimila un aspecto, propiedad o
atributo del otro y se transforma total o parcialmente sobre el modelo de éste. Por
ejemplo, una chica que sale del cine hablando igual que la protagonista, situación de la
que no es consciente.
7) Identificación proyectiva. El sujeto introduce imaginariamente su propia persona, en
su totalidad o en parte, en el interior del objeto para dañarla, poseerlo y controlarlo.
Por ejemplo, “Necesito que me llame Roberto”, dice Laura a una amiga, “tengo que
concentrarme a ver si logro meterme en su cabeza y hacer que me llame”.
8) Identificación con el agresor. La persona enfrentada a un peligro exterior,
representando típicamente por la crítica de una figura de autoridad, se identifica con
su agresor, ya sea auto agrediéndose y aceptando como justificada la agresión. Por
ejemplo, en el servicio militar un soldado es maltratado por un oficial y luego del
castigo el soldado asume actitudes autoritarias ante sus compañeros.
9) Regresión. Retorna en sentido inverso, a partir de un punto ya alcanzado, hasta otro
situado anteriormente. Por ejemplo, cuando las adolescentes se refugian en sus
muñecos de peluche mientras juntan fuerzas para enfrentar una nueva etapa de la
vida, como la sexualidad.
10) Negación. El sujeto, a pesar de formular un deseo, idea o pensamiento hasta entonces
reprimido, sigue defendiéndose, negando que le pertenezca. Por ejemplo, “No tengo
nada contra Mario, si lo dejé esperando solamente porque se me hizo muy tarde, las
tres veces”.
11) Intelectualización. Intenta dar una formulación discursiva a sus conflictos y emociones
para controlarlos. Por ejemplo, cuando Lisa se peleó con su novio lo explicó a su mejor
amiga de esta manera: “Pasó lo que suele pasar con las parejas a lo largo del tiempo,
no todo el mundo puede llevarse bien para siempre; además Francisco es muy
complicado como persona, hablamos lenguajes diferentes”.
12) Desplazamiento. Es el pasaje del interés, importancia o afecto, desde una
representación mental a otra, relacionada con la anterior por lazos contextuales o de
analogía. Es un mecanismo frecuente en el chiste, en el cual hay un desplazamiento de
una idea a otra para provocar gracia. Por ejemplo, una persona a quien se le murió el
padre se preocupa por el modo como se colocan las flores en el coche fúnebre no
manifiesta angustia por la muerte en sí.
13) Formación reactiva. Actitud de sentido opuesto a un deseo reprimido y que se ha
constituido como reacción contra éste. Por ejemplo, un chico de cuatro años le dice a
su hermanito: “qué lindo bebe”, mientras le acaricia el pelo. La formación reactiva es
obvia cuando el mayor, sin querer, tira del pelo del bebé y este llora.
14) Anulación retroactiva. La persona se fuerza por actuar como si pensamientos,
palabras, gestos o actos pasados no hubieran ocurrido. Para ello, utiliza un
pensamiento o comportamiento dotados de una significación contraria. Por ejemplo,
Jorge, que se siente culpable por haber tratado mal a su pareja, pasa el tiempo hasta
volver a verla, sustituyendo la escena desagradable en su cabeza por otra que debió
haber sido la que según él tendría que haber ocurrido.
15) Vuelta contra sí mismo – transformación en lo contrario. Se convierte en su agresor.
Proceso en el cual una pulsión se transforma en contraria al pasar de la actividad a la
pasividad. Por ejemplo, Helena ha estado sometida a José durante muchos años,
mientras él decidía autoritariamente todo en la pareja; cuando él se enferma, Helena
despliega aspectos sádicos que nadie había observado antes en ella.
16) Evitación. Mecanismo que intenta la huida (inconsciente) ante la ansiedad y
situaciones conflictivas, debido al fracaso de otras defensas. Por ejemplo, Alberto, que
teme ir a una entrevista de trabajo, se pasa la estación en el subterráneo y llega
demasiado tarde.
17) Sublimación. Este mecanismo es considerado más maduro en la medida en que
permite transformar una pulsión en un hecho creativo. Por ejemplo, Daniel termina de
pelearse por su novia por teléfono, toma un cincel y se pasa dos horas martillando la
piedra para realizar una nueva escultura.
18) Renegación. Aparece en las psicosis y perversiones. Consiste en que el sujeto rehúsa
conocer la realidad de una percepción que le resulta traumática, en especial la
ausencia de pene en la mujer. Freud invoca este mecanismo para explicar las
perversiones sexuales. Por ejemplo: El paciente se excita solamente con un objeto
(zapato) de una mujer que para él representa el pene cuya ausencia no acepta.

19) Forclusión (repudio). Aparece en las psicosis y perversiones.

CAMPO 4: ESTRUCTURAS DE LA PERSONALIDAD

Lía Ricón, “Problemas del campo de la salud mental”. Paidós


Capítulo 10: Los grandes cuadros nosológicos

En la primera parte del cuadro, encontramos los tipos de personalidades pertinentes, alude a
la adecuación de sus conductas a las pautas del medio sociocultural en el que se desarrollan.
Los tipos de personalidad incluyen una categorización de distintos tipos de personalidades
pertinentes, adecuadas a las pautas del medio. Y en el otro extremo, lo que son las
personalidades patológicas, que constituyen en sí mismas un diagnóstico de enfermedad y de
personalidad. Se trata de estructuras de personalidad que funcionan de modo tal que resultan
inadecuadas en sus conductas y en sus reacciones.
Luego, encontramos las neurosis, que están lindantes con los tipos de personalidad
pertinentes. No es arbitrario, sino que ilustra lo que sería una gradación desde lo pertinente o
normal hacia lo patológico. Podemos definir a las neurosis como estados en los que hay una
clara conciencia de estar sufriendo por situaciones internas que dependen del que las padece,
pasibles de ciertos tipos de control y cuyos síntomas no pueden ser superados sin ayuda. Este
hecho de tener conciencia de las dificultades y de poder atribuirlas a los propios problemas y
no a las circunstancias externas adversas es lo que llamamos egodistonía lo característico de
la egodistonía, es que implica la no aceptación del síntoma como natural, pertinente y
saludable.
Tratamiento: A)Conductista: Algunas escuelas proponen tratamientos que modifican las
conductas sin preocuparse por los mecanismos intervinientes que los determinan. Este es el
caso, de las terapias conductistas y de la hipnosis. B)Sistémico: Los psicoterapeutas sistémicos
tienen en cuenta el macrosistema social o familiar en el que quien padece esta incluido.
C)Psicoanalista: Las escuelas derivadas del psicoanálisis proponen que la manera de resolver
definitivamente el problema es tratar el conflicto intrapsíquico, es entenderlo como dificultad
de desarrollo y acción de distintas instancias intrapsíquicas.
Siguiendo el cuadro, están las enfermedades psicosomáticas. En mayor o menor medida
comprometen la totalidad psicofísica. En estas enfermedades psicosomáticas el conflicto se
manifiesta en algún lugar del cuerpo anatomofisiológico. Una característica importante de
estos pacientes es su particular sensibilidad en lo que se refiere a la expresión corporal de sus
emociones. Allí, el conflicto se manifiesta en algún lugar del cuero anatomofisiológicas. Son así
infarto de miocardio, úlcera gastroduodenal, colitis. Una característica importante de estos
pacientes es su particular sensibilidad en lo que se refiere a la expresión corporal de sus
emociones.
Las psicosis son problemas en los que lo esencial es una alteración del juicio y del criterio de la
realidad. Estos pacientes no reconocen que sus padecimientos puedan depender de algo que
está ocurriendo en sus propios psiquismos. Son llevados a la consulta por familiares.
Reconocen sus sufrimientos, pero no los atribuyen a situaciones conflictivas intrapsíquicas.

Capítulo 11: Estructuras de la personalidad


Las personalidades pertinentes se caracterizan en tener conductas y características que
pueden considerarse adecuadas a las pautas generales del medio socio – cultural en el que
viven. Adecuación implica adaptación activa, y pertinente porque tiene en cuenta un
psiquismo organizado con cierto nivel de coherencia interna.
Tipos de personalidad

1. Personalidad demostrativa
1.1. Aspecto.
La persona demostrativa es consciente de su aspecto y éste está al servicio de la reacción que
necesita producir en el interlocutor. Su gran plasticidad le permite adaptarse al interlocutor,
por lo que es capaz de una captación muy efectiva del otro a quien necesita seducir.
1.2. Reacciones posibles del personal de salud
La reacción es intensa. Puede oscilar entre sentirse seducido y experimentar un fuerte rechazo,
con la consiguiente pérdida de objetividad de ambos casos.
1.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas
Suelen ser teatrales, sugestionables, mentirosos y seductores. Creen en sus propias mentiras.
Su lenguaje abunda en adjetivos y expresiones que traducen el monto de subjetividad con la
que evalúan los hechos. Dan pocos datos concretos. En sus conductas está incluido el beneficio
secundario.
Respecto a funciones yoicas, es característico el tipo de atención dispersa que puede captar
distintos estímulos simultáneamente. La memoria está mejor implementada para los afectos
concomitantes que para hechos concretos. Esto los lleva a incrementar la fantasía, que a veces
es difícil discriminar de la mentira. La percepción tiende más a lo global que a los detalles, esto
le permite adaptarse con facilidad y elegancia.
1.4. Mecanismos de defensa
Represión, negación, regresión, disociación y conversión.
1.8. Ocupaciones
Actores y docentes.
1.9. Tipos de patología
La exaltación de las características de estas personalidades hasta el punto de causar
sufrimiento para sí o en su medio, lleva a patologías que pueden sistematizarse en tres tipos:
a) Caracteropatías histéricas que producen particularmente gran desorden en las
relaciones familiares y esterilizan su propia producción.
b) Neurosis histérica con crisis y conversiones somáticas.
c) Reacciones psicóticas con pérdida parcial del criterio y juicio de realidad, ideas
delirantes particularmente al servicio del beneficio secundario.
1.10. Comentarios sobre los determinantes históricos
Han podido experimentar la atracción incestuosa por el progenitor del sexo opuesto y la
competencia con el del mismo sexo.

2. Persona atemorizada y huidiza


2.1. Aspecto.
Tiene actitud reveladora de temor. Entran como pidiendo disculpas. Pueden sentarse en el
borde de la silla y mirar de forma demandante, y observar muy atentamente todos los objetos
del lugar. Tienen en el comienzo dificultades de expresión que pueden superar cuando
encuentran lo que buscaron desde el comienzo, el objeto acompañante contrafóbico. Algo que
los reasegure y les disminuya el miedo.
2.2. Reacciones posibles del personal de salud.
El entrevistador trata de hacer que el paciente se sienta confiado, y utiliza casi sin
proponérselo la actitud del cuerpo, palabras, gestos.
2.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas.
Su atención está focalizada en situaciones externas percibidas por los receptores distales; esto
hace que disminuya el contacto con las sensaciones internas. Este alerta y búsqueda
permanentes de elementos que los reaseguren tienen un proceso psicológico que es bastante
claro y cuyo conocimiento es muy útil cuando se trata de situaciones patológicas.
Son temerosos y están siempre alerta. No buscan una clave, sino objetos del mundo externo
que los ponen a salvo de los peligros internos y que pueden transformarse en objetos
acompañantes.
En el lenguaje, se observan separaciones atópicas de las palabras que no están en relación con
el sentido de la frase. Voz muy suave.
En cuanto a las funciones la atención abarca todo el campo no es dispersa, está al servicio de
detectar todo lo que ocurre para ponerse a salvo. Pueden tener dificultad para percibir
adecuadamente tiempo y espacio porque su atención esta puesta en otro lado.
Los temores de estas personalidades se desarrollan con mucha frecuencia con respecto a las
enfermedades. Así una dolencia insinuada por el médico se puede organizar psicológicamente
como una enfermedad concreta. Se focaliza asi en algún organo el problema que se toma
como responsable de las dificultades.
2.4. Mecanismos de defensa.
Represión, desplazamiento, proyección, evitación.
2.8. Ocupaciones
Entre las ocupaciones principales, encontramos aquellas tareas en las que hay que ser muy
cuidadoso porque los errores significan algún peligro, su estado de alerta permanente hace
que sean muy eficientes.
2.9. Tipos de patologías
Entre los tipos de patología encontramos: crisis del puerperio, lactancia referida al cuidado del
bebe, neurosis fóbicas, reacción psicótica de pánico.
2.10. Comentarios sobre los determinantes históricos
Los padres temerosos ven peligros por todas partes y no permiten al niño que estructure un
defensor interno estable.

3. Persona observadora no participante


3.1. Aspecto
Son lánguidos y silenciosos. La primera impresión es de distancia y hermetismo. Esperan ser
interrogados y difícilmente toman la iniciativa. Parecen deslizarse en vez de caminar. Buscan
pasar inadvertidos, investigan discretamente al interlocutor. Están más conectados con los
estímulos internos que con los cambios que se operan en el medio.
3.2. Reacciones posibles del personal de salud.
Provocan curiosidad, deseos de ayudarlos. En algunos casos, se tiene la impresión de la
existencia de una barrera que impide la comunicación. La distancia se percibe como una traba
para el acercamiento a estas personas, ellas mismas la sufren y hacen esfuerzos por
disminuirla. Ésta es una diferencia con las personas atemorizadas, quienes utilizan esta
distancia para controlar al objeto interno que han proyectado.
El personal de la salud debe tener una actitud paciente a fin de provocar la confianza
indispensable para comunicar sus inquietudes.
3.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas
Son hipersensibles y necesitan defenderse de agresiones exteriores con una coraza que
pretende aparentar indiferencias. Pueden mantenerse apartados de los contactos humanos
por temor a comprometerse emocionalmente más allá de las posibilidades de control. Son
afectos a conectarse más a situaciones u objetos. Pueden intelectualizar cuando deben
emocionarse, por temor a no poder soportar las emociones. Son susceptibles e irritables, se
refugian en la fantasía y el idealismo. Se desconectan de la realidad.
El lenguaje expresa pobremente las emociones y los detalles.
3.4. Mecanismos de defensa
Como mecanismos de defensa encontramos disociación e intelectualización.
3.8. Ocupaciones
Psicoterapeuta, investigador, creador que necesita aislamiento para autoalimentarse.
3.9. Tipos de patologías
El cuadro psicótico que caricaturiza lo descrito de estas personalidades es la esquizofrenia y
algunas descompensaciones psicópatas que se observan en las estructuras borderline.
3.10. Comentarios sobre determinantes históricos
La historia personal, con frecuencia son padres que fueron introyectados como muy exigentes,
que nunca aprobaron totalmente las conductas del niño.

4. Persona suspicaz y desconfiada


4.1. Aspecto
Son muy serios. Si ríen, su risa es de caricatura. Carecen de espontaneidad. No muestran las
reacciones habituales ante los cambios que puedan operarse en el ámbito de la entrevista.
Están registrando todo, y muestran un cierto grado de impasividad. No aceptan sugerencias.
Muestran una inmodificable rigidez.
4.2. Reacciones posibles del personal de salud
Pueden producir cierto grado de sorpresa en relación con la imposibilidad de compartir. Todo
lo dicho o lo ocurrido puede ser interpretado como ataque.
Después de esta primera reacción, provocan un estado de gran cuidado con respecto a lo que
se dice y a cómo se dice, para protección propia, ya que se tiene impresión de estar ante el
peligro de una trampa en la que se puede caer en cualquier momento.
4.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas
Son hipersensibles, pero focalizados hacia lo que les permita comprobar sus teorías. Creen que
la verdad es única y es la que ellos sustentan.
Lenguaje preciso. Si se les señala alguna falencia, consideran que aquella es una tontería por
parte del otro.
No están interesados en la realidad sino en encontrar en ella las claves que confirmen sus
hipótesis.
Es notorio su incremento de la atención focalizada en temas de interés, sensopercepción
centrada en detalles que no serían registrados por otro interlocutor. Conductas imprevisibles
porque responden a la necesidad de confirmar las claves.
Gran dificultad para actividades lúdicas.
Arrogantes. No tienen buena posibilidad de autonomía. Muestran una seudoindependencia.
Memoria selectiva.
4.4. Mecanismos de defensa
Como mecanismos de defensa encontramos identificación proyectiva, proyección.
4.8. Ocupaciones
Detectives, agentes de inteligencia, investigadores.
4.9. Tipos de patologías
Entre los tipos de patología encontramos las estructuras rígidas patológicas, cuadro delirante,
paranoia.

5. Persona lógica
5.1. Aspecto
Muy cuidadosamente arreglados con una preocupación especial por todos los detalles. Están
al servicio del orden por sí mismos. Se presentan a sí mismos, pidiendo permiso para sentarse,
esperan ser interrogados.
5.2. Reacciones posibles del personal de salud
Las dubitaciones y el discurso lleno de detalles inútiles de los que la persona lógica no puede
desprenderse producen aburrimiento, irritación, y el peligro de distraerse. Parecen no poder
discriminar lo esencial de lo secundario.
5.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas
El rasgo más característico es la rigidez. No tienen una visión totalizadora. La preocupación
por la precisión de los detalles los lleva a perder el sentido general de la comunicación.
Atención focalizada en detalles.
Sentir emociones se les hace difícil, porque no tienen una lógica que los satisfaga.
Pueden ser excesivamente puntuales. Se aferran a la lógica por sí misma. Preferentemente
racionaliza.
5.4. Mecanismos de defensa
Como mecanismos de defensa encontramos racionalización, aislamiento, anulación
retroactiva, formación reactiva.
5.8. Ocupaciones
Investigador o cualquier ocupación en la que el orden revista una particular importancia.
5.9. Tipos de patologías
Entre los tipos de patología encontramos que cuando las características se incrementan,
estamos en presencia de caracteropatías obsesivas. Cuando los síntomas se hacen
egodistónicos y se sufre por ellos, estamos ante las neurosis obsesivo-compulsivas que pueden
tener distinto nivel de gravedad.

6. Persona de ánimo variable


6.1. Aspecto
Son demandantes, quejosas y pesimistas. Pasivas, caminan con lentitud.
6.2. Reacciones posibles del personal de salud
Produce una sensación de impotencia porque nada de lo que se le brinda le es suficiente. La
intensa demanda produce agotamiento y cierto grado de agresión. A veces se experimenta
aburrimiento.
6.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas
Hay falla en autoestima. Muy exigentes consigo mismos. Variación de estados de ánimo.
Poca tolerancia a la frustración y se desorganizan ante las pérdidas. Interesa sólo llegar, no
importa cómo.
6.4. Mecanismos de defensa
Como mecanismos de defensa encontramos idealización, identificación, defensas maníacas.
6.8. Ocupaciones
Investigador.
6.9. Tipos de patologías
Entre los tipos de patología observamos la psicosis maníaco-depresiva.

7. Persona en acción
7.1. Aspecto
Entran haciendo notar su presencia. Utilización del otro como objeto, como fuente de
gratificaciones que se satisfacen en aspectos parciales.
Son arrogantes y descalificadores.
7.2. Reacciones posibles del personal de salud
La reacción más notoria es la sensación de ser sacado del lugar en el que se supone está el
entrevistador. Es útil replantear la diferencia de roles para que los aspectos necesitados de
estos niños arrogantes puedan aparecer.
7.3. Características Generales. Lenguaje. Conductas. Funciones psíquicas
Un rasgo importante es la inmediatez de las respuestas. No puede quedarse ni un momento
en la tranquilidad de la reflexión y del pensamiento.
Presentan dificultades para identificarse con el otro. Manifiestan fallas en los procesos de
simbolización. La falta de tolerancia a la frustración las lleva a saltear esta etapa y a intentar
una salida a través de la acción. Falta de empatía con el otro. No tienen culpa.
7.4. Mecanismos de defensa
Como mecanismos de defensa encontramos proyección, disociación, identificación proyectiva.
7.8. Ocupaciones
Ejecutivos, que tienen que tomar decisiones rápidas; cirujanos, que no pueden anclase en la
duda reflexiva ante la urgencia de una conducta quirúrgica.
7.9. Tipos de patologías
Como tipo de patología observamos a los psicópatas.

CAMPO 5: NEUROSIS
Lía Ricón, “Problemas del campo de la salud mental”. Paidós
Freud define neurosis como una afección psicogénica cuyos síntomas representaban
simbólicamente un conflicto psíquico originado en la historia infantil del enfermo. Se habla
de la existencia de un conflicto psíquico cuando en la persona aparecen enfrentadas exigencias
encontradas. Por ejemplo, un enfrentamiento entre deseo y pautas morales o sociales que
impiden satisfacerlo.
El conflicto puede tener variable magnitud, que dependerá de la intensidad del deseo y de la
fuerza de la instancia que prohíbe, representada por las pautas morales. El conflicto puede
aparecer por la presencia simultánea de dos sentimientos encontramos (amor-odio), uno de
los cuales debe ser ocultado porque la educación no permite expresarlo, por ejemplo odio
hacia los padres.
Siempre que emerge un conflicto, es vivenciado como una amenaza para el psiquismo
mientras que no se pueda resolver de alguna manera. Esta situación genera angustia y para
defenderse de ella, la persona recurrirá a sus mecanismos de defensa, y elegirá alguno de
acuerdo a su tipo de personalidad.
En ocasiones, la magnitud del conflicto puede ser excesiva. En esos casos, no hay posibilidad
de respuesta adecuada y la situación se resuelve con la emergencia de un síntoma. A ese
conflicto de magnitud excesiva, que no pone en marcha al psiquismo sino todo lo contrario,
lo paraliza, se lo denomina trauma psíquico.
Etiología de las neurosis (series complementarias)
El origen de las neurosis tiene gran importancia en la educación como formadora de pautas,
pero no debe dejarse de lado que hay tres factores de importancia que influyen en él:
− Factor constitucional, la intensidad del deseo no es igual o no tiene por qué serlo en
diferentes personas; tampoco su personalidad de base.
− Factor histórico, que da cuenta del desarrollo del psiquismo de la persona, de los
traumas que le haya tocado vivir durante su infancia entre los cuales puede aparecer
una educación fuertemente represiva.
− Trauma actual de la vida adulta que reactualiza otro antiguo subyacente.
Tratamiento
Desde el punto de vista del tratamiento, el psicoanálisis considera que la superación de la
neurosis será posible toda vez que emerja a la conciencia la situación traumática infantil
subyacente, para poder ser elaborada desde una perspectiva adulta.
Características
− Falta de base orgánica demostrable (es decir, no tiene compromiso anatómico).
− Etiología; conflicto producido por un trauma psíquico.
− El cuadro de neurosis no desestructura la personalidad (a diferencia de la psicosis, que
se vuelve crónico)
− Síntomas egodistónicos (el síntoma molesta al paciente).
− El cuadro es accesible al tratamiento psicoterapéutico.
− Juicio de realidad masivamente conservado a pesar de la gravedad que puedan
mostrar los síntomas y que provocan empobrecimiento parcial del yo.
¿Por qué consulta una persona neurótica?
El origen de la consulta puede ser diverso. Podemos encontrar:
− Trastornos del sueño.
− Alteración en la sexualidad, debido a la represión que no permite su emergencia
normal.
− Astenia matutina, ya que la energía está absorbida por el conflicto psíquico y no queda
disponible para las tareas cotidianas.
− Alteración del estado de ánimo.
− Ansiedad, que es el síntoma por excelencia de las neurosis.
− Consultará también por su síntoma específico, como por ejemplo: parálisis de un
miembro que no responde a un recorrido nervioso, pánico a salir a la calle, limpiar
todo el día hasta el punto de tener las manos ensangrentadas por las sustancias
limpiadoras, horror a contagiarse enfermedades.
Beneficios de la enfermedad
Freud definió beneficios como la satisfacción directa o indirecta que la persona obtiene de su
enfermedad.
El beneficio primario es aquel que aparece ante la mera presencia del síntoma, es decir que
para el enfermo neurótico el síntoma le produce cierto nivel de satisfacción, su presencia le
permite alejarse del conflicto original y modificar a su favor con su medio externo. Es una
huida del conflicto de fondo que produce menos dolor que el recuerdo, lo que de por sí
redunda en beneficio. (clase; es la desviación de la angustia descargada en el síntoma, así esta
angustia no llega a la conciencia).
El beneficio secundario aparece tardíamente respecto al primario, y es una consecuencia de la
utilización que hace el enfermo de le enfermedad. (clase; la “atención” frente a este síntoma).
Formas clínicas de las neurosis

1. Neurosis histérica
Los signos y síntomas correspondientes a este tipo de neurosis corresponden al trastorno de
conversión y a los trastornos disociativos. Se puede observar la transformación de un conflicto
psíquico en un signo corporal sin lesiones orgánicas que lo justifiquen. Estos signos afectan
músculos estriados a través de parálisis, contracturas, pérdida de la voz, afectan la sensibilidad
superficial (dolores diversos, parestesias) o los órganos de los sentidos (ceguera, sordera).
La personalidad de base para el desarrollo de este tipo de neurosis es la personalidad
demostrativa.
Observamos facilidad para hablar y expresar sentimientos, tendiendo a seducir con su actitud.
El lenguaje se inclina a la exageración, es muy subjetivo en sus apreciaciones, poco
informativo, bastante impreciso. Manifiesta atención dispersa.
El síntoma se caracteriza por no tener base orgánica.
Es importante aclarar que no es simulación. La persona tiente dolor, tiene angustia por su
síntoma y toda su conducta es genuina.

2. Neurosis obsesiva
Los signos y síntomas de esta patología están clasificados como trastornos obsesivo-
compulsivos.
La personalidad de base es la personalidad lógica.
A) Podemos encontrar obsesiones y compulsiones.
Las obsesiones son definidas por:
1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que causan ansiedad y
malestar.
2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no son simples preocupaciones sobre
problemas de la vida real.
3. La persona trata de ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o
neutralizarlas con otro pensamiento.
4. La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son
producidos por su mente.
Las compulsiones son definidas por:
1. Conductas repetitivas (por ejemplo, lavado de manos, ordenar, controlar) o actos
mentales (rezar, contar, repetir palabras en silencio) que la persona siente que realiza
en respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que debe aplicar rígidamente.
2. Los comportamientos o actos mentales están dirigidos a prevenir o reducir el malestar
o prevenir algún evento o situación temidos.
B) En algún momento del trastorno, la persona reconoce que las obsesiones o compulsiones
son excesivas o irracionales.
C) Las obsesiones o compulsiones causan marcado malestar, consumen tiempo o interfieren
en la rutina formal, funcionamiento laboral y actividades sociales.
D) El disturbio no es debido al efecto fisiológicamente directo de sustancia o condición clínica.

3. Neurosis fóbica
La personalidad de base es la personalidad temerosa y huidiza.
Tiene las siguientes características:
A) Miedo marcado y persistente que es excesivo o irracional, producto de la presencia o
anticipación de un objeto o situación específicos.
B) La exposición al estímulo fobígeno casi invariablemente provoca una inmediata respuesta
ansiosa, la cual puede tomar forma de ataque de pánico.
C) La persona reconoce que su miedo es excesivo o irracional.
D) La situación fobígena se trata de evitar o bien se enfrenta con intensa ansiedad o malestar.
E) La evitación, anticipación ansiosa o malestar en las situaciones temidas interfieren de
manera significativa en la rutina normal de la persona, funcionamiento ocupacional o
académico, actividades sociales, o hay un marcado malestar por tener fobia.
F) En personas de menos de 18 años, la duración es por lo menos de seis meses.
G) La ansiedad, ataque de pánico o evitación de la fobia asociada al objeto específico o la
situación no son atribuibles a otros trastornos mentales.

4. Neurosis de angustia
Esta neurosis es pariente cercana de la fóbica, pero el motivo de angustia no está
circunscripto a una fobia en particular. Tampoco la personalidad de base está ligada a la
persona temerosa y huidiza.
Tiene las siguientes características:
A) Ataques de pánico recurrentes inesperados.
B) Por lo menos uno de los ataques fue seguido durante un mes por uno o más de estos
criterios: preocupación persistente por tener otro ataque adicional; temor por las implicancias
del ataque y sus consecuencias.
C) Ausencia de agorafobia.
D) El ataque de pánico no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o
enfermedad clínica.
E) Los ataques de pánico no son explicados mejor por otro trastorno mental, como la fobia
social, fobia específica, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de estrés postraumático o
trastorno de ansiedad por separación.

5. Neurosis postraumática
Es un cuadro que puede presentar cualquier persona luego de sufrir una situación de estrés
grave, como un accidente, la muerte de personas cercanas, un terremoto, explosión de
bomba, un asalto, una violación. Su característica esencial es que la situación de estrés se
encuentra siempre muy cercana a la aparición de los síntomas.
Presenta las siguientes características:
A) La persona que estuvo expuesta a un evento traumático en el cual los dos siguientes
aspectos estuvieron presentes:
1. La persona vivió, fue testigo o se encontró ante un evento que incluyeron riesgo de
muerte efectivo o amenazas o daño serio, o amenaza contra la integridad física propia
o de terceros;
2. La respuesta de la persona incluyó miedo intenso, horror o desamparo.
B) Los hechos traumáticos son repetidamente revividos en una o más de las siguientes
maneras:
1. Recuerdos desagradables intrusivos y recurrentes del hecho que incluyen imágenes,
pensamientos o percepciones.
2. Sueños desagradables del hecho.
3. Actos o sensaciones como si el hecho traumático pudiera repetirse.
4. Malestar psicológico intenso ante la exposición a situaciones internas o externas que
sugieran simbólicamente o se parezcan a aspectos del hecho traumático.
5. Reacción psicológica ante la exposición a situaciones internas o externas que sugieran
simbólicamente o se parezcan a aspectos del hecho traumático.
C) Evitación permanente de estímulos asociados por el trauma por tres o más de los siguientes
criterios:
1. Esfuerzos para evitar pensamientos, sensaciones o conversaciones asociadas.
2. Esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que se relacionan con el trauma.
3. Incapacidad para mencionar un aspecto importante del trauma.
4. Interés o participación marcadamente disminuidos en actividades significativas.
5. Sensación de distancia o extrañamiento respectos a otros.
6. Rango restringido de afectos.
7. Sentido de acortamiento del futuro.
D) Síntomas persistentes de creciente despertar como lo indican dos o más de los siguientes
criterios:
1. Dificultad para dormir.
2. Irritabilidad o ira.
3. Dificultad para concentrarse.
4. Hipervigilancia.
5. Respuesta exagerada de alarma.
E) Duración del trastorno mayor a un mes.
F) El trastorno causa malestar clínico significativo o problemas sociales, ocupacionales.

6. Neurosis depresiva
Se caracteriza por presentar el síndrome depresivo posterior a una pérdida real sufrida por la
persona (pérdida afectiva, exilio, pérdida de trabajo).
También, presenta las siguientes características:
A) Humor triste la mayor parte del día.
B) Presencia, mientras está deprimido, por lo menos de dos de estos criterios:
1. Poco apetito o sobrealimentación.
2. Insomnio o hipersomnia.
3. Baja energía o fatiga.
4. Baja autoestima.
5. Poca concentración o dificultad para tomar decisiones.
6. Sentimientos de desesperanza.
C) Durante el período de dos años de la enfermedad, la persona nunca estuvo sin los síntomas
de los criterios A y B por más de dos meses cada vez.
D) No se registra un episodio depresivo mayor durante los primeros dos años de enfermedad.
E) Los síntomas no se deben a efectos fisiológicos directos de una sustancia o una condición
médica general.
F) El trastorno causa malestar clínico significativo o problemas sociales, ocupacionales.

7. Neurosis hipocondríaca
La persona que sufre esta neurosis es un enfermo imaginario, alguien que vive preocupado
por tener una enfermedad grave a partir de malinterpretar pequeños dolores o malestares.
Es importante destacar que el médico clínico en un examen exhaustivo no encuentra nada que
avale tales temores y que, a pesar de ello, el paciente sigue con sus miedos.
Presenta las siguientes características:
A) Preocupación con miedo a sufrir, o la idea de tener una enfermedad seria basada en la mala
interpretación hecha por la persona con síntomas somáticos.
B) Preocupación persistente a pesar de la evaluación médica apropiada.
C) La preocupación causa malestar clínico significativo o problemas sociales, ocupacionales.
D) La duración del disturbio es de por lo menos 6 meses.

Norma Filidoro, “Psicopedagogía conceptos y problemas”


Niños y adolescentes con problemas en el aprendizaje
El problema referido a lo escolar introduce cierto grado de contextualización y por lo tanto,
en cierta medida, es relativo a un espacio y un tiempo determinado. Contamos siempre con
elementos contextuales y culturales definidos por el espacio y el tiempo. Por ejemplo, en
primer año escolar, un niño podría ser considerado con problemas porque no puede escribir
en cursiva la segunda semana de clase, mientras que en otra escuela recién se le exigirá este
logro a un niño de segundo grado.
Un problema de aprendizaje está siempre inferido a una representación del aprendizaje, los
problemas lo son en función de una conceptualización del aprendizaje.
El concepto de aprendizaje que utilizamos se convierte en el instrumento que nos permitirá
evaluar la pertinencia tanto como la necesariedad de reformular conceptos de otras disciplinas
en relación con los problemas que nuestra práctica nos plantea.
Primer problema: la definición de problema de aprendizaje
La dificultad de hacer explícito una conceptualización acerca del aprendizaje en un profesional
que se ocupa de los problemas en el aprendizaje implica que no habrá, de su parte, la
posibilidad de leer en las producciones del niño los efectos de su intervención.
Una conceptualización posible del aprendizaje: proceso de construcciones y apropiación del
conocimiento que se da por la intervención entre los saberes previos del sujeto y ciertas
particularidades del objeto. Proceso que se da en situación de interacción social con pares y en
el que el docente interviene como “mediador del saber a enseñar”.
Una conceptualización del aprendizaje sea cual sea reclama una determinada, no cualquiera,
conceptualización del sujeto que aprende. Es decir, que nuestra conceptualización del
aprendizaje ubicara al niño o adolecente en un determinado lugar y no en otro por lo que
quedaran ubicados ciertas observables y no otros que serán vista desde cierta perspectiva y no
desde otra.
Aclaramos algunos términos de la conceptualización del aprendizaje:
1) Hablamos de un proceso y no de un producto ya que no reproducimos una prueba
para verificar o no la presencia de un resultado ya anticipado sino de tomar de ella lo
esencial, la posición clínica del investigador ir siguiendo el curso del pensamiento y las
acciones del niño para armar nuevas intervenciones que le posibiliten al construir
respuestas novedosas y a nosotros escucharlas.
2) Debe quedar claro que además de pensar en la construcción de un sistema lógico-
matemático sostenemos que hay construcción de los objetos en los dominios
específicos del conocimiento. El niño construye el “saber a enseñar”, construye
aquello que la transposición didáctica le propone. Las investigaciones clínicas deben
dirigirse a intentar reconstruir el proceso de interacción entre un sujeto y un objeto de
conocimiento a partir del supuesto constructivo de la indisociabilidad sujeto-objeto.
3) Hablamos de interacción, es suponer alguna forma de existencia de la realidad, es
suponer que lo real interviene en el conocimiento y que por lo tanto debemos darles
un espacio a los contenidos escolares que son “la realidad” que el niño es puesto a
reinventar.
4) Hablamos de apropiación en el sentido de tomar para si algo del otro, la apropiación
carecería de todo sentido si no hubiesen otros, pero al mismo tiempo decimos que se
trata de la apropiación de lo que el mismo construye.
5) La definición de aprendizaje nos habla de saberes previos, el niño construye a partir
de sus representaciones previas del objeto.
6) La definición habla de las particularidades del objeto pues ellas son consideradas como
constitutivas del conocimiento. El objeto no es una anécdota, no es pensado como el
lugar de la aplicación de “el saber”. En este sentido el psicopedagogo no puede hablar
de transformación de un campo a otro del conocimiento, en todo caso se trata de
generalización que implican reconstrucciones.
7) Se habla de una interacción social: esta no es pensada como marco, como entorno,
como exterioridad sino como parte constitutiva y esencial del proceso de aprendizaje.
Pensar en la interacción social como necesaria supone de alguna manera sostener que
el aprendizaje es un proceso mediatizado, es decir, que no hay aprendizaje inmediato
a partir de la experiencia.
Hay algunas cuestiones más generales acerca del proceso diagnóstico que se derivan de ella
(de la conceptualización de aprendizaje) y que resultan imprescindibles subrayar
especialmente.
El proceso diagnóstico es un proceso de investigación, una investigación clínica, en el campo
de lo singular de cada sujeto, pero una investigación al fin. Se trata de sostener ciertas
hipótesis comunes para ambos procesos (diagnóstico y aprendizaje). Ejemplo: que el
conocimiento no es acumulativo, que no se trata de un incremento de la información sino que
se da por reconstrucciones sucesivas, es decir, no se trata de cambiar la manera sino de
cambiar el sistema cognitivo, que ningún conocimiento es definitivo sino provisorio ya que
provee de respuestas y a la vez abre preguntas, revela misterios, etc.
El diagnóstico es un proceso de reconstrucción continua de hipótesis. Partimos de cierto
conocimiento general proveniente de nuestra formación teórica y de nuestra experiencia
clínica que deberá ser reconstruida en interacción con el sujeto por el que se nos consulta.
A partir de allí deviene un movimiento dialectico en cuyo interior vamos tejiendo hipótesis
diagnósticas, intervenciones clínicas, etc. Hasta que hacemos un corte “arbitrario” para
brindar una devolución a la familia, al niño, a la escuela.
Esta modalidad diagnostica es contraria a la modalidad del “le tome”: son esos procesos
diagnósticos en los que se le toma al niño o al adolecente muchas técnicas de todo tipo. En
general podemos decir, que las técnicas, no son buenas ni malas en sí mismas, pero que el uso
que se haga de ellas puede ser iatrogénico.
Segundo problema: la definición de un modelo acerca de cómo aprende el niño
El modelo de la equilibración no provee una herramienta operativa y sumamente útil para
investigar clínicamente no solo acerca del desarrollo de la inteligencia en un niño sino también
de la construcción de los conocimientos en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Cuando hablamos de proceso de equilibración no nos referimos solo al proceso que explica la
construcción de los sistemas lógico-matemático sino también la construcción de conceptos en
dominios específicos del conocimiento.
Castorina señala como una anomalía que enfrenta la investigación psicogenética el hecho de
que el modelo de equilibración no este operacionalizado sino para los contenidos de
investigación que Piaget desarrollo en su vida y parcialmente para la investigación en escritura.
La consecuencia clínica que debemos derivar es la siguiente: un diagnóstico, una investigación
clínica, no pueden limitarse a aplicar lo “ya sabido”, la clínica es y debe ser el espacio que per
mite que la novedad se enuncie. La clínica psicopedagógica es un lugar de aplicación de
conocimientos, puesto que desde una posición semejante perdemos toda posibilidad de ori y
ver a un sujeto que quedara inevitablemente oculto tras las descripciones propuestas por los
resultados de las investigaciones de base.
Tercer problema: dejar lugar para lo que no se sabe. Las relaciones con el psicoanálisis
El acto cognitivo implica siempre por lo menos tres términos: el sujeto, el objeto, el otro. El
aprendizaje escolar se reduce a una relación bipolar de un sujeto indeterminado con un
objeto.
No existe un sujeto que aprenda en quien lo “emocional” interfiere como desde afuera. No
existe una posibilidad de aprender al margen de la subjetividad desde el principio, desde las
precondiciones que inauguran la posibilidad de aprendizaje de un sujeto, está el otro. No hay
construcción cognitiva, no hay un sujeto que construya el objeto de conocimiento y ello es una
escena discursiva. Asimismo, sabemos bien que este sujeto, este objeto y esta escena son
considerados como ya dados por la escuela que puede dedicarse entonces a enseñar.
Así como es importante atender la legalidad propia del objeto, es ineludible ubicar la escuela y
al docente como los representantes del discurso, tampoco podemos dejar fuera en ningún
momento la posición subjetiva del niño que aprende y por quien nos consultan pues
consideramos que la subjetividad es constitutiva del proceso de aprendizaje.
Cuarto problema: el cuerpo del niño no puede quedar fuera
Cada uno a partir de su propio referente teórico va formulando ciertas anticipaciones que
cuando no son corroboradas por los hechos, producen o mejor deberían producir conflictos
que nos lleven a relaborar los datos y a construir nuevas hipótesis.
Es importante consultar con el neurólogo antes de volver a ver al niño (en estos casos como
por ejemplo epilepsia), se tomó como intervención necesaria para aclarar el diagnóstico. La
pregunta por la estructura biológica no puede soslayarse.
Conocer acerca de los efectos de la afección orgánica en el cuerpo de este niño nos dira
también acerca de los obstáculos con que el significante se encuentra para instalarse en su
cuerpo. No estamos diciendo que nos va a dar la explicación causal de los problemas mucho
menos que desde allí se selle su destino. Pero si decimos y sabemos que es necesario conocer
algo acerca de lo real del cuerpo del niño, “está en una necesidad tanto ética, como practica”.
El problema de las relaciones entre la estructura biológica y la estructura psíquica se torna
particularmente central cuando se trata de niños con problemas en el desarrollo.
Quinto problema: los contenidos del aprendizaje escolar
Los contenidos escolares llegan a convertirse en un obstáculo para nuestra práctica cuando
quedan absolutamente excluidos del diagnóstico y del tratamiento. Esta exclusión puede darse
por ejemplo como efecto de un desconocimiento por parte del psicopedagogo acerca de la
naturaleza y la lógica propia del objeto de conocimiento.
Es importante que el profesional sepa acerca de dichos contenidos ya que no trata de producir
una versión mejorada de los mimos sino para no arribar a conclusiones apresuradas,
equivocadas que nos llevan a intervenciones fallidas.
Si no conocemos que hay diferentes tipos de textos y por ende diferentes modos de
apropiación a cada uno de ellos. Diferentes modos de leer según sea el texto y la persona,
diferentes modos de leer según el género y/o el objetivo, etc. ¿Cómo podemos decir si un niño
tiene dificultades o no en la lectura?
Sexto problema: la participación de las instituciones escolares en los problemas de aprendizaje
Un diagnóstico o un tratamiento psicopedagógico debe necesariamente incluir a la institución
escolar en tanto sustentada y sustentando determinadas ideologías, determinados valores,
debe incluir a la institución escolar en tanto sustentada y sustentado determinada
conceptualización acerca de los objetos de conocimiento; un diagnóstico o un tratamiento
psicopedagógico que solo se centra en el niño y deja de lado el ambiente particular en el que
sus dificultades se manifiestan puede conducirnos a la formulación de hipótesis falsas o
incompletas a partir de las cuales toda intervención resultara, cuanto menos, fallida.
La intervención en la escuela con el equipo del gabinete escolar puede tomar formas
absolutamente diferentes según las necesidades y posibilidades de cada uno de ellos.
La pregunta
Es bastante claro que cuando nos preguntamos acerca de que es lo especifico de nuestra
intervención o cual es nuestra posición como psicopedagogo lo que nos hace ruido es
generalmente el psicoanálisis como teoría y como practica y en ocasiones la pedagogía y la
didáctica.
Sobre que el problema de la especificidad vamos a hacer un primer recorte:
-Primero trataremos de ubicar si esta pregunta de la especificación insiste es porque aquellas
dimensiones del proceso de aprendizaje que ubicamos del lado del Yo y a las que
denominamos “la inteligencia”, “el pensamiento”, “lo intelectual” o “lo cognitivo” presentan
una dinámica propia pero no autónoma de donde la subjetividad no resulta jamás un dato
externo a nuestro hacer. Y de allí la necesidad de acudir a las conceptualizaciones del
psicoanálisis.
- Para justificar esta afirmación recurriremos a los conceptos que Freud nos brinda en su breve
texto “La negación”.
- A partir de este trabajo de conceptualización ubicaremos la posición del psicopedagogo como
“paradójica”.
- Por último, abordaremos una breve viñeta que nos permite reflexionar acerca de cómo estas
conceptualizaciones se juegan en la práctica clínica.
La función intelectual no es autónoma ni automática
No es raro ni infrecuente que un psicoanalista ubique que los cambios ocurridos durante el
tratamiento del niño no se traduzcan en términos del aprendizaje. , es que la función cognitiva
no es autónoma ni automática, es decir, que el hecho de que el niño acceda a la posibilidad de
la simbolización no implica de manera automática, el acceso a los objetos de conocimiento. .
Además recordemos que la función cognitiva no es autónoma respecto de eso aquí estamos
llamando “la posibilidad de la simbolización” y que tiene que ver con la construcción subjetiva.
¿Qué decimos cuando hablamos de “no autonomía”?
El bebe tiene una primera experiencia de satisfacción, una profunda sensación de placer.
Desconoce absolutamente que sea lo que lo produce, nada sabe acerca de su nombre, ni
siquiera lo reconoce como objeto externo a su cuerpo, pero los signos de percepción quedan
registrados.
Lo que nos importa a nosotros como psicopedagogos es que este objeto se haya constituido
como perdido, puesto que esto es condición necesaria para que luego el niño intente
reconstruirlo. Luego cuando el bebe busca ese objeto vuelve a la huella que dejo, pero ocurre
que el placer le dura muy poco entonces tiene que aprender a incluir un signo de realidad.
Resumiendo la construcción del conocimiento viene a ser una forma en la que los humanos
intentamos reconstruirnos con aquel primer objeto de satisfacción. Tenemos así que la
construcción del conocimiento y por lo tanto la posibilidad de aprender requiere como
condiciones:
-primero, que el objeto se haya constituido como perdido
-segundo, que existe la posibilidad de reconstruirlo.
En este objeto que “hace falta” tenemos que intentar que el niño se interese por aprender. Así
hablamos del deseo como condición del aprendizaje y nos referimos fundamentalmente al
deseo inconsciente ligado a esos trazos primeros que dejo ese primer objeto mítico que, por
estructura, permanecerá perdido para siempre.
La pregunta por la derivación
El problema de la derivación nos remite a una decisión acerca de la intervención clínica, la
derivación es un modo de intervención clínica. La decisión acerca de la derivación es en el caso
a caso. Es una decisión muy compleja que implica un cálculo en el que habrá que poner en
relación muchos y muy variados elementos. Ningún profesional, ninguna disciplina, ninguna
teoría puede decirnos nada acerca de que o como pensar la derivación de un niño en singular.
Nuestra intención es dejar establecido de entrada que una derivación no se puede definir a
partir de una lista de pasosos a seguir, que no hay más reglas que las de atender a la
singularidad del niño, a la de su familia, a la de su contexto, a la de la urgencia, a la
singularidad de la geografía. , etc. En fin a la singular manera en que todas estas singularidades
se entraman.
La interdisciplina un lugar para la pregunta
¿Cómo se hace para ser un buen derivador? Se trata de una posición con relación al
conocimiento en la que la posibilidad de un saber absoluto se presenta como imposible Rubén
Dimarco nos habla sobre este tema refiriéndose a la transdisciplina. Cada vez que decimos
inter o transdisciplina tenemos que decir algo mas ¿Qué queremos decir?, ¿Qué
atravesamiento ideológico se juega?
Hablamos de una interdisciplina que nos permite sostener la incertidumbre acerca del niño
pero también la incertidumbre acerca de nuestros propios conocimientos. Lo que nos conduce
a esta incertidumbre de la “mirada integral” es mantener puntos de ignorancia.
Entendemos entonces que no se trata de derivar para alcanzar una “mirada completa” en todo
caso esta perspectiva lo que “apenas permite configurar es una suerte de espejismo integral
del paciente”.

Vigano y Grecco, “Neurosis”

Se entiende por neurosis al conjunto de trastornos de la personalidad que se caracterizan por


ser un desajuste menor del sujeto al medio, en el cual el enfermo mantiene el juicio de
realidad y el sentido egodistónico de su padecimiento.
Luego de enumerar varias definiciones, concluyen en definir a la neurosis como; “Afecciones
psicógenas cuyos síntomas son la expresión simbólica de un conflicto psíquico que tiene sus
raíces en la historia infantil del sujeto y constituyen compromisos entre el deseo y la defensa”
(J. Laplanche).
Los síntomas neuróticos son defensas contra la angustia, y son un compromiso del que el
sujeto obtiene un cierto provecho.
Cada tipo de neurosis comparte elementos concurrentes con el resto, estos son;
- conservación del juicio de realidad (a diferencia del psicótico, mantiene sus vínculos
con el mundo externo y el juicio crítico de sus actos)
- conciencia de enfermedad (sienten que algo anda mal y que deben modificar)
- presencia de sentimientos de angustia y culpa
- trastornos somáticos funcionales (fatiga, trastornos digestivos, etc)
- vivencia egodistónica de los síntomas (viven sus producciones patológicas como algo
que no le pertenecen, ajenas al yo)
- anomalías específicas de la actividad sexual (masturbación, impotencia, frigidez, etc)
Estos rasgos corresponden a la fisonomía externa y descriptiva de la neurosis. Dinámicamente
responden a procesos conflictivos intrapsíquicos cuya base es la dificultad o insuficiencia del
control de las descargas.
La resolución de la situación conflictiva se hace por medio de la utilización de técnicas
defensivas (mecanismos de defensa) que usa el yo para enfrentar la angustia.
Desde la perspectiva psicoanalítica hay que considerar cuatro aspectos; síntomas, conflictos,
defensas patógenas y angustia.