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Técnicas para el reconocimiento del

subsuelo.

MUESTREO EN ARENAS

División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Ingeniería, U.N.A.M.


Mecánica de Suelos Aplicada

SINOPSIS. Se presenta una recopilación de técnicas para muestreo en arenas,


ya que existe una gran variedad de equipos y herramientas. Se considera también
las limitantes y efectos del muestreo en este tipo de suelos.
INTRODUCCIÓN.
En un estudio de Mecánica de Suelos el primer problema que se plantea es ¿como
hacer la exploración del sitio de interés?, y lo que debería de preguntarse es,
¿para qué se hará el estudio?, ¿que obra se va a construir?, ¿que datos se
requieren para el diseño?. Una vez formulado el objetivo y los alcances del
estudio, el siguiente paso es pensar en las técnicas de exploración y muestreo que
se utilizarán, tomando en cuenta los costos, tiempos y condiciones de utilización,
existencia de las herramientas que se requerirán, especificaciones, y en general,
las dificultades que se puedan tener en el uso de dichas técnicas; por lo cual,
siempre es recomendable hacer una visita previa al lugar de la obra o sitio donde
se obtendrán materiales para su explotación y uso.

Entre las técnicas de exploración existen algunas que permiten obtener muestras
ya sean alteradas o inalteradas, pero resulta necesario hacer evidentes los
objetivos y usos para los cuales fueron creadas, lo que obliga al ingeniero
geotecnista a conocer la gran variedad de técnicas para el muestreo de suelos.
Dentro de los objetivos de la recuperación de muestras, está el permitir examinar
detalladamente la muestra para identificación y clasificación del suelo, además de
proveer especímenes para pruebas de laboratorio y obtención de sus propiedades
físicas y mecánicas.

Como se mencionó anteriormente, la calidad del muestreo produce muestras


alteradas o inalteradas, resultando con el nombre de las primeras, aquellas
muestras que se caracterizan por la completa destrucción de su estructura,
alteración de su estado físico y mecánico, así como la mezcla con otros materiales,
según la técnica de recuperación. En el caso de las segundas, se les llama así a
las muestras con muy poca deformación, mínima distorsión de su estructura y
alteración de sus propiedades.

El muestreo en suelos granulares resulta ser difícil en comparación con el


muestreo en suelos blandos. Comúnmente, lo que se desea saber de los
materiales granulares es su estratificación, curva granulométrica, límites de
consistencia, contenido natural de agua, densidad, compacidad, permeabilidad,
ángulo de fricción interna, resistencia al corte, etc., cuyas propiedades se pueden

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obtener de una muestra intacta, pero obtener una muestra en la cual se pueda
estar seguro de que sus propiedades no han cambiado, es extremadamente difícil.
Se han utilizado una variedad de técnicas ingeniosas para lograr este fin, como los
procesos de inyección, el uso de mezclas con emulsiones asfálticas, geles
silícicos, tubos muestreadores, etc., pero en estos casos no se puede asegurar
que no se alteran algunas propiedades de la muestra.

FACTORES QUE AFECTAN LA CALIDAD DE MUESTREO.


Al utilizar alguna herramienta para la extracción de una muestra de suelo,
inevitablemente se alterarán las condiciones de esfuerzo “in situ”, a su alrededor y
principalmente en la cara superior e inferior. Según investigaciones que se han
hecho (Hvorslev, 1949), el grado de alteración que produce el muestreador
depende del procedimiento usado para su hincado y se ha comprobado que para
obtener un grado de alteración mínimo, el hincado debe hacerse con una presión
continua y uniforme; además, según Hvorslev, para un cierto diámetro del tubo, el
grado de alteración depende de la siguiente relación de áreas:

D2 e  D2 i
A (%)
D2 e
donde: De .- diámetro exterior del tubo
Di .- diámetro interior

para la fórmula anterior se tienen algunas relaciones como la siguiente: para


muestreadores de 5 cm (2”) de diámetro interior la relación no debe ser mayor del
10 %.

En el caso de los tubos muestreadores, cualquier tipo de deformación que


presenten como deformaciones, dobleces y torceduras por dentro y en el borde de
la zona de corte, producirá alteraciones en la muestra. También el incremento de
fricción entre las paredes internas del tubo y el suelo ocasionada por oxidación o
basura y la falta de recubrimiento causan distorsión evidenciada por cierta
ondulación de los estratos.

Los métodos de lavado, inyección y las presiones altas de cualquier fluido también
producen una compacidad suelta de los suelos granulares compactos y
consistencia blanda de materiales cohesivos duros.

De igual manera, el aire o cualquier gas disuelto en el agua de los poros que se
libera durante el muestreo y que se almacena en el espécimen, puede reducir
considerablemente el esfuerzo cortante.

Un factor muy importante es el agua, ya que si el nivel freático, mantos colgados o


cualquier otra fuente de agua se encuentra sobre o al nivel donde se obtendrá la
muestra de suelo se presentarán una serie de dificultades al tratar de obtenerla,

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por lo que sólo se podrán obtener muestras alteradas; además, es obvio el cambio
que se tendría en la presión de poro.

Dentro de las operaciones que se efectúan durante el muestreo, se tienen otros


efectos que alteran la calidad de la muestra como las fuerzas dinámicas, es decir,
el golpeteo ocasionado al bajar el muestreador y el que se tiene haciendo la
misma operación contra las paredes de la perforación, que pueden cambiar la
compacidad de los suelos granulares.

Otras consideraciones que se deben tomar en cuenta al hacer un muestreo, son


las de revisión del correcto funcionamiento de los balines de las válvulas y
mecanismos de la herramienta antes de su operación. También es necesario hacer
mediciones exactas de la longitud total necesaria del muestreador y de las barras,
para asegurar que la herramienta llegue exactamente a la elevación donde hará
contacto con el suelo.

La extracción de la muestra del tubo muestreador al llegar al laboratorio produce


inevitablemente otro cambio en los esfuerzos, ya que la presión necesaria para
remover la muestra resulta mucho mayor que el esfuerzo de compresión
confinante “in situ”.

TÉCNICAS DE MUESTREO.
Como se mencionó en la introducción de este trabajo, debido a la dificultad de
obtener muestras inalteradas de arenas, más aún, debajo del nivel freático, se han
desarrollado varias técnicas para prevenir la pérdida de muestras y obtención de
éstas con la menor alteración posible, de las que se pueden dividir en tres grupos:

a) Retenedores Mecánicos. Incluyen varias formas de válvulas y trampas al final


del tubo muestreador.

b) Solidificación de la parte inferior de la muestra. Esto se puede lograr mediante


la inyección de químicos a través de orificios en la zapata del muestreador para
formar un tapón de gel insoluble o congelando la parte inferior de la muestra, al
descender un dispositivo de congelación una vez que ha penetrado el
muestreador.

c) Solidificación de la arena antes de muestrearla. Dicha solidificación se logra


inyectando emulsión asfáltica, la cual es removida con un solvente antes de
usar la muestra, o congelando el terreno mediante el uso de alguna mezcla
enfriadora por conductos auxiliares.

Una de las herramientas para muestreo más sencillas son las Posteadoras y los
Barrenos Helicoidales (fig. 1), con los cuales se pueden obtener muestras de suelo
arenoso con algún contenido de finos que les de cierta cohesión. En arenas que
se encuentren bajo el nivel freático estas herramientas no pueden obtener
muestras, por lo que se recurre al uso de Cucharas Muestreadoras (fig. 2), con lo
que se obtienen muestras todavía más alteradas, ya que el agua que entra en la

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cuchara forma una seudo suspensión parcial, por lo que el uso del suelo obtenido
es prácticamente para pruebas de clasificación.

Penetrómetro estándar.

Aunque su objetivo resulta ser otro, se hace mención a este método por la
capacidad de obtención de muestras de suelo y ofrece cierta información de su
compacidad “in situ”.

El equipo necesario para esta técnica consta de un muestreador especial


(penetrómetro) como el que se presenta en la figura 3, que recomendablemente es
de “media caña”; el penetrómetro se enrosca en el extremo de la tubería de
perforación y se hinca por medio de golpes dados por un martinete de 64 kg que
cae desde una altura de 75 cm, contando el número de golpes para penetrar 30
cm en el suelo; debido a la alteración que llega a tener la muestra, no se cuentan
los primeros y últimos 15 cm, cada 60 cm de avance se retira el penetrómetro y se
extrae el suelo de su interior.

La utilidad e importancia de esta prueba radican en las correlaciones que permiten


relacionar la compacidad y el ángulo de fricción interna, sobre todo en arenas.

Tubos de media caña.

Los muestreadores de media caña (fig. 4) se usan para obtener muestras


representativas en las que se puedan hacer algunas pruebas de laboratorio como
la medición de la distribución de sus granos, peso específico, compresibilidad,
permeabilidad etc.; se usan con o sin algún recubrimiento o bolsa de polietileno,
sus diámetros varían de 5 a 11.4 cm (2” a 4½”) con espesor de pared de 6 mm,
para suelos gruesos se usan diámetros grandes. Su longitud varía de 45.7 a 60.9
cm (18” a 24”)

Dentro del mecanismo que presentan estos tubos, el tramo de ataque lleva una
zapata cónica achaflanada, que termina en un borde cortante, en la parte superior,
el tubo es conectado a la tubería de perforación, donde un obturador tipo válvula
“Check” ayuda a retener la muestra; al hincar el muestreador el suelo comprime el
aire encerrado en el, éste levanta el obturador (balín) para que salga el aire y tan
pronto sale éste el obturador baja y sella la salida, garantizando el vacío en el
interior del tubo, además el obturador previene la introducción de algún fluido de la
tubería al sacar la muestra para su recuperación. Para prevenir que la muestra se
disgregue durante su extracción, se pueden colocar canastillas en su parte inferior.

Muestreadores de Pistón.

De la variedad de estas herramientas, para el muestreo de arenas se recomienda


el Muestreador con pasadores Greer & McClelland (fig. 5), el cual es similar al
Muestreador de pistón hidráulico de Osterberg, excepto que el pistón está unido al
tubo con pasadores, los cuales permiten aumentar la presión de flujo antes de
“disparar” el pistón cuando los pasadores cortan. El muestreador se puede usar en
arenas sueltas, donde no se puede evitar una alteración. La densidad aparente se

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puede obtener midiendo el peso total de la muestra en el tubo y asumiendo el


volumen calculado con el diámetro y la longitud del muestreador.

El diámetro de estos tubos varía de 5 a 15 cm (2” a 6”) y de 60 a 76 cm (24” a 30”)


de longitud. Estos tubos se hincan aplicando una presión hidráulica uniforme,
dejándolos descansar durante 2 o 3 minutos para permitir una pequeña relajación
de esfuerzos e incrementar la fricción con las paredes del tubo antes de sacar el
muestreador. El muestreador es retirado lentamente arrastrándolo y no sacándolo
de tirón. En suelos granulares sueltos la parte inferior del muestreador se cierra
antes de sacarlo para prevenir pérdidas.

Muestreador Sueco.

Este muestreador fue desarrollado en el Instituto Geotécnico Sueco en 1950


(Kjellman et al), el cual es básicamente un muestreador de pistón (fig. 6) con el
que se pueden obtener muestras ya sea arriba o bajo el nivel de aguas freáticas.

Existen dos diámetros de muestreadores, de 68 y 40 mm. En la cabeza


muestreadora del muestreador de 68 mm se tienen 16 rollos de láminas de
aluminio muy delgadas, cada una de 12.5 mm de ancho y espesores que varían de
0.08 a 0.12 mm dependiendo de la longitud de la muestra determinada y de la
fricción a lo largo del tubo muestreador; las láminas se fijan al pistón el cual es
sujetado por una cadena y una varilla, fijas a un marco rígido (fig. 6).

Según el muestreador va penetrando en el suelo, las láminas rodean la muestra.


La máxima longitud de la muestra que se puede obtener, depende del esfuerzo de
tensión de las láminas que soportan el peso de la muestra y resiste la fricción en la
cabeza del muestreador generada a lo largo de las paredes. La fricción entre las
paredes y la muestra se puede disminuir utilizando algún lubricante, lo cual no se
recomienda en arenas porque el aceite lubricante penetraría en la muestra y
alteraría las propiedades del suelo.

En suelos arenosos el hincado se hace como en la prueba de penetración


estándar, parecida a un apisonado; algunas veces también se utiliza la técnica de
lavado para ayudar al hincado del muestreador, lo que origina una mayor
alteración de las muestras. Para obtener muestras inalteradas se requiere del uso
de taladros rotatorios, también se ha tenido éxito usando aire comprimido durante
el taladrado, para prevenir cambios del contenido natural de agua en suelos que
se encuentran arriba del nivel freático. En el Instituto Geotécnico Sueco se ha
creado una plataforma de perforación especial (fig. 7) para usar el muestreador
conectado a un taladro de perforación, con lo que se han podido obtener muestras
de alta calidad, sobre y debajo del nivel freático, con longitudes mayores de 12
metros, en suelos muy sueltos sólo se han llegado a obtener muestras con
longitud de 1 a 2 metros. El peso total de la plataforma de perforación es de 4
toneladas y puede ser fácilmente remolcado con la ayuda de un camión o tractor,
ya que la plataforma está montada sobre ruedas.

El tubo perforador rota a una velocidad de 10 a 70 r.p.m., con rendimiento de 2 a 5


m/hr; tiene un diámetro externo de 138 mm, con espesor de pared de 6.35 mm; la

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longitud de cada sección de tubo es de 2.5 m y para disminuir la alteración de la


muestra se tienen unas guías en el tubo perforador para prevenir que el
muestreador gire durante la perforación. en la figura 8 se muestra el arreglo del
muestreador y del tubo perforador, como se puede observar en la figura, en la
parte inferior del tubo perforador se tiene una “zapata” con diámetro exterior de
175 mm, provisto de tres dientes cortadores.

Muestreador Bishop.

De la propuesta de R. Glossop (1946) al autor, de encapuchar la perforación


encapsulando la arena y expulsando el agua contenida mediante aire a presión,
antes del muestreo, para hacer uso de la poca cohesión de la arena húmeda,
surgió la idea de crear un muestreador bajo éstos principios.

El método según fue originalmente concebido, era para pasar las varillas de
perforación a través de un collarín en un diafragma, el cual se podía ajustar al
revestimiento de la perforación, así que el aire a presión podía ser usado para
expulsar el agua del terreno en la zona a muestrear. La muestra de arena húmeda
se podía retener en el muestreador mediante un vacío aplicado y extraer del
terreno antes de que la presión disminuyera.

Las primeras pruebas se hicieron con tubos muestreadores cuyo diámetro varío
entre 2.54 (1”) y 12.7 cm (5”). Se colocó arena en un recipiente con agua, la cual
se drenó antes de muestrear y al momento de obtener la muestra, ésta no lograba
mantenerse dentro del tubo y este efecto era producido por el vacío aplicado, el
cual conducía aire rápidamente a través del núcleo de arena que entraba por la
parte inferior de la muestra al pasar el nivel de agua; además este método
requería de un filtro en la cabeza muestreadora para prevenir el paso de la arena
en la tubería de vacío, por lo que se colocó una válvula para sellar la cabeza del
tubo antes de extraer la muestra y regulando la presión negativa dentro de la
muestra, ésta podía ser extraída.

Cuando la muestra se encuentra por encima del nivel de agua se tiene un


equilibrio estático, pero sólo dura lo que la tensión superficial del agua en la base
de la muestra mantiene la presión negativa, por lo que una muestra de 25.4 (10”) ó
38.1 cm (15”) de longitud se puede retener en el muestreador cuando la tensión
capilar en los poros no excede unos cuantos centímetros de columna de agua. Así,
la estabilidad de la muestra es controlada por la relación del diámetro del
muestreador y las fuerzas capilares en la arena, la cual es inversamente
proporcional al tamaño efectivo (D 10).

Funcionamiento. El tubo muestreador (fig. 9) es de acero calibre 16, con 6 cm (2


3/8”) de diámetro interno, con una relación de áreas del 11 %. Cuando el
muestreador alcanza la base de la perforación, la válvula de vació comienza a
abrirse mientras que su peso es liberado por las varillas, unos grilletes sujetan el
gancho de la cabeza guía, para poder penetrar el tubo al terreno y posteriormente
retirarlo.

Muestreador “Laval” de 200 mm de diámetro.

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Fue desarrollado por La Rochelle et. al (1981) en la Universidad Laval de Sainte-


Foy, Canadá y consta de tres partes principales: el tubo muestreador, la cabeza
muestreadora y el tubo central; las dimensiones se muestran en la figura 10.

El tubo muestreador esta hecho de acero al carbón (ZW-1035) en una sola pieza,
para asegurar una buena cilindricidad en un diámetro interno de 208 mm con una
tolerancia de  0.03 mm, el diámetro exterior es de 218 mm y el borde cortador
tiene un remate que forma un ángulo de 5° con la vertical. El muestreador está
sujeto a la cabeza muestreadora que es hueca, con un diámetro de 75 mm
conectada a unas aberturas laterales que permiten el flujo de lodo fuera del
muestreador cuando éste es hincado en el suelo. Está provisto de una serie de
dientes y cortadores en el anillo del borde inferior, para facilitar la perforación;
también cuenta con unas guías longitudinales dentro y fuera del tubo perforador
para mantener el muestreador centrado durante la perforación.

El equipo de perforación consta de una cabeza accionada hidráulicamente capaz


de desarrollar 4 toneladas de fuerza y un golpe mínimo de 60 cm.

En depósitos de arena poco profundos en los que no se tiene una filtración


considerable, el pozo es preparado con una mezcla de lodo bentonítico para
estabilizar sus paredes, en caso contrario, se utiliza algún revestimiento con un
diámetro mínimo de 380 mm. Una vez que se inserta el muestreador y éste
alcanza el fondo del pozo, se mantiene en esa posición y se suelta el gancho que
lo carga para comenzar a hincarlo en el suelo mediante un empuje continuo.

Cuando la cabeza del muestreador se encuentra 50 mm por arriba del fondo del
pozo, la válvula principal se cierra y se sobreperfora unos 20 mm debajo de la
muestra para inyectar la mezcla de lodo y estabilizar las paredes; el lodo y el suelo
excedente fluyen durante la extracción del muestreador. Una vez alcanzada la
superficie el muestreador se maneja con mucho cuidado para minimizar cualquier
vibración o golpe.

Ya en la superficie el tubo se debe mantener en una posición vertical, ya que con


cualquier inclinación podría fluir la arena fuera del tubo. Para facilitar el manejo del
muestreador, se coloca un plato al final del tubo, tan pronto como éste alcance la
superficie; posteriormente, se inicia un proceso de solidificación de la muestra por
congelación unidireccional, lo que libera a la muestra de agua en los poros, para
preservar su estructura intacta.

El proceso de congelamiento (fig. 10.1) se aplica por contrapresión igual a la


columna de agua en la muestra, mediante un tubo flexible. Para la congelación
unidireccional se aisla el tubo muestreador, congelando de arriba hacia abajo con
una línea de drenaje abierto y se usa ya sea Nitrógeno líquido a -196° C ó con
hielo seco a -80° C.

Durante la operación de congelamiento el volumen de agua expulsada se registra


en función del tiempo para estimar la calidad del congelamiento y revisar si toda el
agua de poro fue expulsada durante la congelación.

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Esencialmente, la muestra se envuelve con papel aluminio y se coloca dentro de


un congelador portátil con hielo seco y se transporta hasta el laboratorio donde se
mantiene a una temperatura de -10° C hasta que se efectúa la prueba
correspondiente.

Muestreador Delft.

Debido a que las muestras inalteradas se obtienen en el fondo de las


perforaciones, se tiene un alto grado de alteración de la muestra, lo que
comúnmente es provocado por el insuficiente control de las perforaciones
(vibraciones, pérdida de verticalidad, golpeteo de las herramientas de perforación
con las paredes de los pozos, etc.) y aún el mejor mustreador no puede hacer
nada respecto a esta situación.

El laboratorio de Mecánica de Suelos de la Universidad de Delft, en Holanda, ha


desarrollado un nuevo método para muestreos continuos de gran longitud con
diámetro de 66 mm. En este método no es muy necesario hacer alguna
perforación.

Los siguientes requerimientos son los que se tomaron como base para el
desarrollo del método:

1. Si se requiere tomar muestras de gran longitud, la fricción interior de las


paredes entre la muestra y el tubo que la rodea al penetrar en el suelo, debe ser
prácticamente cero.

2. A la muestra obtenida se le debe dar una presión lateral de confinamiento lo


más aproximada al estado de esfuerzos efectivos in situ sin provocar
deformaciones significantes.

3. El diseño de la zapata en la base del tubo debe ser tal que la longitud de la
muestra que pasa por la zapata sea igual a la longitud del tubo que ha
penetrado en el terreno.

De lo anterior, se desprende el diseño del muestreador continuo “Delft”, que


consiste en lo siguiente:

Se tiene una perforación de 0.90 m de diámetro que comprende todo el sistema


que consiste en tres tubos centrados uno respecto al otro (fig. 11):

El primer tubo exterior de pared delgada (1) es en el que se aplican las fuerzas de
compresión para hincar el tubo. En el segundo tubo de pared más delgada (2) de
diámetro pequeño, se alojan 18 metros de nylon hermético precubierto que se
puede deslizar fácilmente por las paredes del tubo; y el tercer tubo que es de
plástico (3), de diámetro mucho más pequeño que el anterior pero de diámetro un
poco mayor al de la muestra.

El espacio entre el tubo 2 y 3 se rellena con un líquido lubricante especialmente


desarrollado con una densidad de 1.6 g/cm3; este lubricante pasa por numerosos

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Técnicas para el reconocimiento del
subsuelo.

agujeros pequeños (A) en la base del tubo plástico, con el objeto de reducir las
deformaciones de la muestra a los valores internacionales permitidos que varían
entre 0.5 y 1 % del radio de la muestra, para muestras inalteradas.

En la base del tubo exterior se tiene una zapata diseñada para obtener una
muestra que cumpla con el requisito del diámetro y longitud correcta. En este caso
la muestra no se contrae por succión, como en otros muestreadores al momento
de extraerlos del suelo con la muestra.

Básicamente, se tiene que al entrar la muestra en el tubo, el nylon hermético


precubierto va envolviendo la muestra.

El hincado del tubo se efectúa con la ayuda de un equipo hidráulico igual al que se
utiliza en la prueba de penetración del cono estático, con una presión máxima de
20 toneladas. La velocidad de avance del muestreador es de 2 cm/s, por lo que la
muestra se expone a una presión lateral por muy poco tiempo durante la
penetración, además de que dicha presión adopta su propia presión lateral ( in situ)
gracias al líquido lubricante.

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Fig. 1 Tipos de herramientas. a) Barrenos helicoidales. b) Posteadora.

Fig. 2 Cucharas muestreadoras.

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Fig. 3 Penetrómetro estándar.

Fig. 4 Muestreadores abiertos o de media caña. a) Sin bolsa de plástico. b) Con bolsa de
plástico. Y retenedores.

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Fig. 5 Muestreador Greer & McClelland.

Fig. 6 Muestreador Sueco.

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Técnicas para el reconocimiento del
subsuelo.

Fig. 7 Plataforma de perforación.

Fig. 8 Muestreador y tubo perforador.

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Técnicas para el reconocimiento del
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Fig. 9 Muestreador Bishop.

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Fig. 10 Muestreador “Laval”.

Fig. 10.1 Proceso de congelamiento.

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Técnicas para el reconocimiento del
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Fig. 11 Sección transversal del muestreador continuo “Delft”.

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