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LA TRANSICION A LA DEMOCRACIA
EN BOLIVIA

James M. Malloy y Eduardo Gamarra

RESUMEN ABSTRACT

Los avatares históricos experimentados en Ui The central subject of this article is the ana
materialhación de la democracia representativa en Bolivia lysis of historical developments relating to the establíshing
asi como la ineficacia y debilidad estructurales de las of formal democracy in Bolivia as wett as the examinatíon
instituciones que debieran darte sustento constituyen el of the structural inefficiency and weakness of those
tema central del presente artículo. A juicio de los au- institutions which should support the democraiic process.
tores, la inviabilidad de la democracia en Bolivia obedece In the authors' opinion, the lack of viability of democra-
en parte importante al hecho de que los partidos no cy in Bolivia is largely due to the fact that political parties
desempeñan un rol de mediación efectivo entre el Es- play no effective role in acting as mediators between the
tado y la sociedad civil, imposibilitando la agregación de State and Society, thereby making impossible the process
disimiles demandas y, por tanto, el apoyo estable de la of aggregation of divergent demands and thus the stable
segunda hacia el primero. Por el contrario, en la medida support from society to the State. On the contrary, to
en que predominan tendencias caudillistas en los principa- the extent that "caudillista" tendencies prevail among the
les líderes bolivianos, la forma en que ejercen la política principal Bolivian leaders, day-to-day politics will encou-
cotidiana privilegia la manipulación de relaciones clien- rage the practice of clientelist relations which will erode
telistas que terminan por erosionar la viabilidad misma de the very viability of formal political institutions. Thus
las instituciones políticas formales. De ahí que los autores the authors underline the fact that, faced with tumul-
subrayen que frente a la tumultuosa interacción y comple- tuous and complex alliances between civílians and the
jas alianzas de civiles y militares, el comportamiento del military, the patterns of behavior of the State will suffer
Estado se vea atravesado por una dimensión perversa, from a perverse dimensión, the evidence of which is to be
cuya evidencia se encuentra en las demandas que realizan found in the demands tnade by the particular government
el gobernante patrimonial de turno y su séquito siempre in power and its entourage. Their conclusión is that, for
en expansión. Por ello concluyen que por el momento la the time being, formal democracy in Bolivia is more
democracia representativa en Bolivia permanece más of an aspiratíon than a reality.
como una aspiración que como una realidad.

Como otros países latinoamerica- participación ciudadana. La participación


nos, Bolivia ha experimentado el ciclo de popular en la política boliviana, recién
modelos de gobierno de tipo autoritario empezó con la Revolución de 1952. Des-
represivo y otros organizados dentro del de ese momento y hasta 1978, el país ex-
marco de la democracia representativa. perimento', por una parte, doce años de
Sin embargo, este proceso que empezó gobierno basado en un partido único, aun-
a finales de los años setenta, no ha sido en que utilizando una fachada democrática;
ningún sentido un proceso de redemo- y por otra parte, catorce años de gobierno
cratización. El hecho es que, en lo que va militar autoritario o dictatorial. La vida
del siglo, Bolivia no ha experimentado nin- política nacional boliviana desde 1978 ha
gún período considerable de gobierno de- estado caracterizada por el caos, en tanto
mocrático abierto basado en una amplia que el país ha sido sacudido por tres elec-
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ciones abortivas y por una variedad de Revolución Mexicana y particularmente,


regímenes de facto originados en golpes el modelo de control social elaborado
y contra golpes de estado. El actual go- por el Partido Revolucionario Institucio-
bierno civil "democrático", instalado en oc- nal (PRI). Como consecuencia, es impor-
tubre de 1982, ha tenido muy poca autori- tante señalar, en primer lugar, que desde
dad para gobernar. Es difícil predecir si un principio la élite del MNR no tuvo el
el gobierno civil democrático será capaz de propósito de establecer un sistema plura-
establecerse firmemente. Pero creemos, lista competitivo en el sentido clásico de la
que por el m o m e n t o la democracia repre- democracia liberal. Por el contrario, al
sentativa en Bolivia permanece más como igual que el PRI, el MNR buscó la imple-
una aspiración que como una realidad. mentacion de un sistema de Estado cen-
Para entender la problemática situa- tralizado basado en un partido único con
ción política boliviana, se debe tomar en control de facto operando bajo una fachada
cuenta la interacción de muchos factores. de instituciones democráticas formales.
No obstante, en este trabajo enfatizaremos En segundo lugar, también es im-
aquellos factores políticos estructurales portante hacer notar que, como el PRI,
que, en su gran mayoría, tienen su origen el núcleo de la élite del MNR rechazó
en el proceso revolucionario iniciado por el un modelo de desarrollo socialista de Es-
Movimiento Nacionalista Revolucionario tado y buscó la implementación de un
(MNR) en abril de 1952. Aun cuando el modelo de capitalismo de Estado en el
MNR tuvo control formal como un régi- cual el mercado pudiera operar dentro
men de partido único por más o menos de un marco de reglas establecidas por el
doce años, la élite de este partido no fue mismo Estado el cual, a su vez, se con-
capaz de estructurar ni contener las ener- vertiría en una de las principales fuerzas
gías que surgieron con la revolución. De empresariales. La implementación de este
esta manera, en noviembre de 1964, el modelo implicó claramente, que los costos
MNR fue derrocado por un golpe militar. de la acumulación de capital inherentes
Desde entonces, y hasta 1978, las fuer- en el modelo tuvieran que recaer, en algún
zas armadas fueron la fuerza política domi- momento, sobre los sectores populares mo-
nante en Bolivia, y de hecho, ellas han con- vilizados por la revolución, particular-
tinuado siendo un factor determinante en mente en los trabajadores y campesinos.
la actual fase de transición. Esta maniobra hubiera sido exitosa si, co-
Al igual que las élites de otros paí- mo se hizo en México, se hubiera movili-
ses en vías de desarrollo, la élite del MNR zado y controlado a estos sectores a la mis-
tuvo que lidiar, desde el inicio de la revolu- ma vez que se les extraía el excedente
ción, con dos problemas fundamentales. económico. 2
El primero fue el de definir e implemen- Se podría sostener que uno de los
tar un nuevo m o d o de organizar la vida principales logros de la institucionaliza-
económica nacional (un nuevo modelo de ción de la Revolución Mexicana fue la mar-
desarrollo), para de esta manera alcanzar ginación política de la izquierda y la incor-
una de las metas basicas establecidas por la poracio'n de un movimiento laboral en la
revolución: el rápido desarrollo económi- estructura corporativista del PRI. Este
co. El segundo problema fue el de crear no fue el caso en Bolivia. En efecto, al
una serie de instituciones políticas para aceptar el pedido de fuero sindical hecho
canalizar y controlar demandas y el apoyo por parte de la Central Obrera Boliviana
potencial de los varios sectores sociales (COB), el MNR concedió a esta organiza-
movilizados por la revolución. 1 ción sindical un estatus semi-soberano so-
El liderazgo del MNR tomó como bre los trabajadores. Al garantizarle a la
su modelo principal de inspiración, la gran COB el co-gobierno, el MNR reforzó su
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estatus de entidad independiente con ca- diador y constructor de la relación entre
rácter cuasi-gubernamental. Las consecuen- los diferentes grupos de la sociedad civil
cias de estas acciones fueron substanciales con el Estado en general, y con los gobier-
y de larga duración. nos específicos. También definió un mo-
En primer lugar, la COB evolucio- delo de interacción no mediado entre el
nó como una fuerza independiente fuera MNR y el Estado, el cual fue seguido en los
del control del partido. Desde esta posi- años subsiguientes por otras clases, enti-
ción, dicha organización ha venido amena- dades sectoriales y regionales.
zando, a lo largo de los años, al modelo de Al final de los años cincuenta, el
desarrollo capitalista de Estado, tanto des- MNR tuvo conflictos abiertos y violentos
de una perspectiva socialista de estado, co- con la COB, cuando éste quiso imponer
mo más frecuentemente desde una perspec- su modelo de capitalismo de Estado. Para
tiva populista redistributiva. Más profun- aquel momento, Bolivia ya había entrado
damente, desde esta posición, la COB per- en el ciclo de las políticas populistas y an-
cibió, tanto al MNR como al Estado como tipopulistas que venían siguiendo desde
fuerzas políticas separadas y esencial- principios de la década muchos de los otros -
mente antagónicas. De esta f o n r a , la países latinoamericanos, especialmente el
COB se proyectó al Estado, no como una Perú. Ante estos conflictos con la COB
entidad pública articuladora del interés populista, los gobiernos del MNR lidera-
nacional general, sino como una entidad dos por Hernán Siles y Víctor Paz Esten-
que sólo articulaba los intereses particu- ssoro, empezaron a reconstruir la institu-
lares de aquellos grupos que en efecto lo ción militar boliviana como una fuente de
habían capturado. Por extensión, el MNR poder del Estado que serviría para contra-
fue visto no como una alianza de clases rrestar a la milicia trabajadora que apunta-
que podía llevar a cabo la Revolución, si- laba el estatus semi-soberano del organis-
no más bien como un vehículo por medio mo sindical. Sin embargo, de nuevo y al
del cual clases o grupos particulares podían contrario que el PRI en México, el MNR
alcanzar el control del Estado. tuvo un control mínimo sobre los milita-
En suma, la COB percibió al Esta- res y, de esta manera, las revitalizadas fuer-
do y por extensión al MNR de dos formas zas armadas bolivianas emergieron como
fundamentales: primero, como una enti- una fuente de poder institucional indepen-
dad extraña que debía ser capturada y uti- diente.
lizada; segundo; como una entidad peligro- Además de estos acontecimientos,
sa hacia la cual se debía ir en contra para el MNR empezó a desintegrarse interna-
así defender no sólo los intereses de los mente como resultado del fraccionalismo
trabajadores, sino los de la propia COB co- personalista que comenzó a minar las di-
mo autoridad semi-soberana sobre los mis- ferentes unidades organizacionales del par-
mos trabajadores. Las relaciones de la COB tido. Como muchas otras organizaciones
con el MNR y con el Estado nacional se políticas bolivianas, el MNR logró el apo-
asemejaron más a unas negociaciones in- yo de la clase media dependiente y buro-
terestatales que a relaciones intergrupales cratizada, mediante el ofrecimiento de
dentro de una estructura única de Estado. cargos y contratos en el sector público. A
Como tal, en sus relaciones con el Estado medida que crecía numéricamente el par-
y en general con cualquier gobierno, la tido, a consecuencia de los trabajos ofre-
COB (utilizando la demanda del co-gobier- cidos en el sector público en expansión,
no) se negó a aceptar la mediación del el MNR empezó a dividirse en núcleos
MNR como partido político. Este hecho clientelistas, los cuales fueron formándose
disminuyó la capacidad del MNR de asu- alrededor de varios líderes partidistas.
mir el rol que le correspondía como me- De esta manera se fue reforzando el estilo
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de liderazgo caudillista y el fraccionalismo aceptado en México un mecanismo de rota-


en general. Al final de los años cincuenta ción de cargos y patronaje entre las frac-
las luchas dentro del partido fueron tan ciones de partido; y de esta forma existe
intensas como los conflictos entre parti- una base estable y predecible de gobierno.
dos, clases y grupos. Esta tradición mexicana no sólo ha refor-
Este hecho se evidenció dramáti- zado el dominio del PRI, sino que ha indu-
camente en la Asamblea Legislativa la cual, cido a la élite del partido a jugar las reglas
aunque aparentemente estaba controlada formales de sucesión democrática.
por el MNR, en realidad se había conver- Inmediatamente después de la re-
tido en el lugar donde los conflictos entre elección de Paz en 1964, surgieron una
las distintas fracciones de partidos se ha- gran cantidad de grupos en su contra.
cían presentes. Esta Asamblea constitu- La izquierda y la COB se opusieron al mo-
yó cada vez menos una f u e n t e de legisla- delo de capitalismo de Estado que Paz es-
ción y representación de los intereses de taba promocionando. A su vez, las frac-
la sociedad civil y cada vez más un meca- ciones dentro del MNR que apoyaban a
nismo para la circulación del patronaje otros caudillos del partido, se sentían frus-
y los ataques fracciónales sobre el poder tradas por la incapacidad de Paz de con-
ejecutivo. El MNR, a su vez, fue perdien- trolar y distribuir cargos a su favor.
do sus funciones de incorporación y agre- Así los militares que actuaron en
gación de intereses populares y se convir- contra de Paz en 1964 lo hicieron con el
tió en un instrumento de las fracciones, apoyo extensivo de grupos y fracciones
por medio del cual éstas atacaron al Esta- de dentro y fuera del MNR. Este hecho
do. En este contexto, ni el partido ni el indicó claramente dos componentes fun-
Congreso pudieron cumplir con su función damentales del sistema político que se es-
de mediar y conectar al Estado con la so- taba desarrollando en Bolivia. En primer
ciedad civil. lugar, la intervención militar surgió tanto
El Estado se asoció casi exclusiva- por el incentivo de las élites políticas civi-
mente con el poder ejecutivo. Pero los les como por motivos internos a la fuerzas
miembros del MNR en el poder ejecutivo armadas. En segundo término, fue evi-
no gobernaron por medio del partido sino dente que existió un compromiso democrá-
a través de sus propias fracciones persona- tico débil para la rotación del poder políti-
listas. Estas fracciones partidistas fueron co entre la élite civil boliviana. De esta
intensamente combatidas por otras frac- manera, dichas élites se encontraban pre-
ciones del partido y por todos los partidos dispuestas a tomar el poder por cualquier
de oposición. medio, es decir, tanto por la fuerza como
Todos estos puntos de conflicto y por la vía electoral.
contradicción tuvieron su climax en 1964
cuando el caudillo del MNR, Víctor Paz 1. Antipopulismo Militar
Estenssoro, t o m ó la fatídica decisión de
manipular la convención del partido y, de El nuevo régimen militar se conso-
esta forma, lograr su reelección como pre- lidó rápidamente en torno a la figura caris-
sidente. En este aspecto, la comparación mática del general de las fuerzas armadas,
con el caso mexicano es de nuevo instruc- René Barrientos Ortuno, e igualmente, en
tiva. torno a la menos importante figura del ge-
En México, el PRI ha sido capaz de neral de ejército, Alfredo Ovando Candia.
contener, en su mayor parte, la política de Barrientos llegó al puesto presidencial,
fracciones y patronaje, mediante la garan- mientras que Ovando ocupó el cargo de
tización del cambio de miembros del eje- Comandante General de las Fuerzas Arma-
cutivo cada seis años. En efecto, se ha das. Es importante señalar que aunque
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aparentemente los militares actuaron como camarilla personalista que se dedicó al sa-
una fuerza institucional coherente, en rea- queo del Estado y, en este sentido, no se
lidad no hubo tal fuerza y más bien los proveyó una base política para lograr un
militares actuaron en apoyo de individuos gobierno estable.
dominantes o, más bien, caudillos milita- Barrientos volvió al modelo clási-
res. De los oficiales mencionados, el gene- co de gobierno basado en la manipulación
ral Barrientos fue el que llegó a dominar de relaciones clientelistas, las cuales fueron
rápidamente el nuevo régimen. 3 especialmente construidas para cooptar a
El gobierno de Barrientos empezó los líderes claves de la clase media y del
por imponer por la fuerza el modelo de ca- campesinado. Este hecho tuvo varias im-
pitalismo de Estado que el MNR, desde plicaciones importantes. En primer lugar,
finales de los años cincuenta, había estado el estilo de gobierno de Barrientos efecti-
tratando de imponer. Como resultado, vamente disminyó la viabilidad de las ins-
Bolivia manifestó la tendencia general hacia tituciones políticas formales que tan os-
regímenes militares anti-populistas, tenden- tensiblemente él estaba patrocinando. De
cia que se extendió a través de la América hecho, la infraestructura política viable
Latina en los años sesenta. Los costos del continuó desintegrándose durante este
desarrollo fueron impuestos, principalmen- período, mientras que el MNR y el frente
te, sobre la fuerza laboral organizada. De electoral Barrientista continuaron dividién-
esta forma, como en los otros casos lati- dose en una asombrosa serie de fracciones
noamericanos, el gobierno empezó a excluir personalistas. El Congreso Nacional, así
enérgicamente a la fuerza laboral de su an- como las cortes, jugaron un papel marginal
terior posición de poder dentro del Estado, en el gobierno, mientras el poder formal de
y en general a romper el núcleo de esta facto, continuó concentrándose en el eje-
fuerza trabajadora. cutivo.
Al mismo tiempo que reprimía vio- Dado el carácter epifenoménico de
lentamente a los trabajadores, Barrientos las instituciones políticas, la base real de
buscó la legitimación de su régimen convo- poder del ejecutivo y del Estado fueron los
cando a elecciones y promulgando una militares. El poder real de Barrientos no
nueva Constitución. Indudablemente, el recayó en el proceso electoral que se rea-
extravagante general logró popularidad en- lizó en 1966, sino en su habilidad para
tre los campesinos y las clases medias ur- mantener el apoyo de los militares, espe-
banas ; consecuentemente Barrientos fue fá- cialmente, del ejército. Debido al hecho de
cilmente elegido presidente en 1966. No que los militares al derrocar al MNR no
obstante, el general fue incapaz de conver- se basaron en una doctrina coherente por
tir su carisma personal en una base sólida medio de la cual se pudiera determinar el
por medio de la cual se pudiera construir uso del poder del Estado, Barrientos no
una red de instituciones democráticas gobernó como expresión de la institución
viables. La Constitución de 1967 articuló militar sino que su gobierno se basó en su
una estructura de gobierno que combinó propia habilidad para mantener la lealtad
elementos corporativistas clásicos con ele- personal del cuerpo de oficiales. Para man-
mentos liberales democráticos. Barrientos tener esa lealtad, Barrientos aprovechó el
controló al nuevo Congreso Nacional a mismo modelo clientelista que estaba uti-
través de un nuevo partido político y de un lizando para manipular a las élites políti-
frente electoral que él mismo había creado cas civiles.
para las elecciones de 1966. Sin embargo, Durante el período de Barrientos,
estas nuevas instituciones estuvieron al las fuerzas armadas funcionaron bajo los
margen del proceso real de gobierno y el mismos patrones personalistas clientelistas
partido del presidente se convirtió en una por los cuales se rigieron las organizado-
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nes políticas civiles. El resultado fue simi- muerte de Barrientos, la fuerza laboral fue
lar. La coherencia institucional de las fuer- reprimida, y los intereses del sector privado
zas armadas fue minada, y los militares em- se empezaron a destacar. El Estado perma-
pezaron a manifestar el mismo tipo de neció como el factor más importante en la
fraccionalismo centrífugo que dividió a la estructuración de la economía boliviana.
infraestructura política de la sociedad civil.
Aun más, Barrientos se dio cuenta de que, 2. El Resuigimiento del Populismo
para mantenerse en el poder, tenía que
reacomodar constantemente las cada vez La inaplicabilidad de las leyes y
más complejas y bizantinas relaciones per- procedimientos constitucionales se hizo
sonales y fracciónales. evidente en abril de 1969, cuando el general
Durante el período de dominio de Barrientos perdió la vida en un accidente
Barrientos (1964-1969), el escenario políti- de helicóptero. El alto mando militar "per-
co boliviano estuvo caracterizado por su mitió" entonces, que el Vice-Presidente
extrema complejidad. Sin embargo, fue civil Luis Adolfo Siles Salinas cumpliera
un período crucial dado que marcó el ca- con su mandato de Presidente Constitu-
mino de un estilo propio de gobierno el cional. Sin embargo, luego de un corto
cual se convertiría en el estilo dominante período de gobierno de no más de cuatro
en los años setenta. Además, este período meses, Siles fue derrocado sin miramiento
fue el antecedente de la actual situación alguno, y el general Alfredo Ovando Can-
boliviana, la cual se ha caracterizado por día asumió la presidencia.
sus intentos de establecer, al menos, algún Este golpe inició un período fas-
tipo de democracia formal. cinante y a la vez turbulento de dos años,
Bajo la fachada de instituciones el cual merece un análisis extensivo que va
democráticas representativas, Barrientos más allá de los fines de este trabajo. 4 Es
volvió, en efecto, a lo que podríamos lla- suficiente puntualizar por ahora que duran-
mar un estilo de gobierno neo-patrimonial. te los dos gobiernos militares que se dieron
Este estilo no sólo subvertió la institucio- durante estos años (General Ovando de
nalización formal del gobierno, fuera del septiembre de 1969 hasta octubre de 1970;
modo autoritario o democrático, sino que y el General Juan José Torres de octubre
también creó tensiones fundamentales de 1970 hasta agosto de 1971), sorpren-
entre el Estado y la sociedad civil, especial- dentemente Bolivia t o m ó un rumbo hacia
mente con respecto a la economía. la izquierda claramente influenciada por el
Siguiendo la lógica implícita del régimen militar populista instaurado en el
modelo de capitalismo de Estado, Barrien- Perú en 1968.
tos ostensiblemente buscó estimular al sec- Aparte de los actos dramáticos
tor privado, f o m e n t a n d o la inversión como la nacionalización de la Bolivian Gulf
extranjera y, más importante aún, racio- Oil Company, estos regímenes se destaca-
nalizando y modernizando la administra- ron por finalizar con la represión a los tra-
ción del sector público. De nuevo, sin bajadores de izquierda y por el intento
embargo, esta lógica formal "desarrollista abortivo de movilizar a la fuerza laboral en
moderna", fue minada por la lógica perso- apoyo a un proyecto militar populista.
nalista tradicional del patrimonialismo. Para los fines de este trabajo, este período
Esta lógica patrimonial buscó que la ex- manifestó claramente algunas tendencias
pansión del Estado se convirtiera en su ele- nuevas y viejas verdades de la vida política
mento central, por medio del cual se pu- nacional boliviana.
diese administrar, siguiendo una lógica En primer lugar y fundamental-
clientelista en vez de un criterio racional mente, se dio el hecho de que la institución
administrativo. De esta manera, hasta la militar demostraba graves tensiones inter-
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 93
ñas. Se hizo evidente rápidamente que dicional a ambos gobiernos. De hecho,
los militares estaban divididos en una la COB y la izquierda en general se trans-
serie de fracciones personalistas y cuasi- formaron en una prodigiosa fuente de de-
ideológicas que competían por el control mandas presionando a estos gobiernos para
de la institución para que, de esta manera, que asumieran una posición populista, y
se pudiera llegar a controlar el Estado. establecieron que sólo ofrecerían su apoyo
Ninguno de los dos regímenes representó cuando dichas demandas fueran cumplidas.
a las fuerzas armadas actuando como una La falta total de control sobre la
institución unida. Por el contrario, ambos izquierda y la COB, se evidenció claramente
regímenes giraron en torno a personalida- durante el gobierno de Torres cuando éstas
des fuertes que tenían algún control sobre formaron su "Asamblea Popular". Siguien-
las fracciones personalistas e ideológicas do en parte la lógica trotskista del poder
dentro de las fuerzas armadas. Tanto dual, dicha Asamblea se constituyó como
Ovando como Torres tuvieron que lidiar un gobierno separado, la cual representaba
con las coaliciones fracciónales dentro a los sectores populares ante el Estado.
de las fuerzas armadas y defenderse de va- Aun cuando la fuerza trabajadora de iz-
rios atentados de golpe. Finalmente, am- quierda representó un bloque de poder real
bos cayeron ante las acciones dirigidas en Bolivia, que bajo ciertas circunstancias
por oficiales y fracciones rivales. Al igual pudo extraer concesiones de un gobierno
que los partidos políticos, las fuerzas arma- débil, ésta no tuvo ni la voluntad ni la capa-
das se dividieron y cayeron ante el proce- cidad de garantizar un régimen populista
so de descomposición que afectaba a todas y/o de proveer una base de poder para así
las instituciones nacionales. reorganizar al Estado y asegurar un proyec-
Las acciones de estos dos gobiernos to ideológico que fuera producido por la
cambiaron el enfoque de la política hacia misma izquierda.
una de populismo de izquierda pero, al Torres finalizó atrapado entre las
igual que en el Perú, éstos no implementa- fuerzas de la derecha, las cuales él mismo
ron ningún modelo socialista de Estado había alienado (el sector privado, algunos
definitivo. Es más, mientras que el cambio sectores de la clase media, y hasta cierto
de enfoque político enajenaba a aquellos punto los Estados Unidos), y aquellas fuer-
sectores que se habían beneficiado del mo- zas de izquierda que le habían hecho pro-
delo capitalista de Estado impuesto en el digiosas demandas pero que le ofrecieron
periodo de Barrientos, este cambio de en- poco o casi ningún apoyo real. Cuando
foque no produjo una base estable de apo- ciertos grupos, actuando en nombre de la
yo para la izquierda. Asamblea Popular, buscaron movilizar a
Bajo Ovando y Torres, la COB y oficiales jóvenes, particularmente a los
los partidos de izquierda emergieron nue- oficiales no comisionados para llevar a
vamente, demostrando que si bien habían cabo la transformación radical, se inició
sido reprimidos, no habían sido destruidos. un desarrollo importante. Esta amenaza
En efecto, tan intactas estaban estas orga- percibida por las fuerzas armadas, fue cau-
nizaciones, que retomaron una posición sa suficiente para forzar cierto grado de
independiente y alejada de ambos regíme- coherencia institucional dentro de los
nes. Como consecuencia, ni Ovando ni cuerpos de oficiales, los cuales ya habían
Torres pudieron movilizar y controlar a los empezado a ver a Torres como un líder dé-
sectores populares de izquierda. Como en bil que podría llevar a la institución militar
el período inicial del MNR, la COB recha- hacia el mismo tipo de destrucción que se
zó el co-gobierno ofrecido por estos regí- llegó con la Revolución de 1952.
menes y asumió una posición independien- Desde un punto de vista político,
te desde la cual sólo ofreció un apoyo con- el período Ovando/Torres provocó una
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clara polarización de fuerzas en la escena ritario.


boliviana. En la derecha se encontraban las Para aquel entonces, cualquier alter-
élites del sector privado, una parte substan- nativa democrática real estaba fuera de
cial de la clase media urbana, y los nuevos toda discusión simplemente porque nin-
intereses regionales de los departamentos guno de los intereses de la sociedad civil
del Este, los cuales habían emergido como percibía a un régimen democrático como
fuerza política en los años sesenta. Los útil para sus intereses. El poder real per-
Estados Unidos, siempre influenciando el maneció en los militares y, la pregunta cen-
acontecer boliviano, respaldó a la derecha, tral que se planteaban los diversos grupos y
y hasta ese m o m e n t o , muchas de las frac- partidos políticos fue: ¿a qué sector apo-
ciones asociadas con el MNR, cambiaron a yarían los militares? Dicha pregunta fue
una postura política de derecha. Es eviden- respondida en agosto de 1971, cuando un
te, que desde un punto de vista económico, levantamiento militar se desencadenó en el
la derecha quería regresar al modelo de ca- departamento oriental de Santa Cruz.
pitalismo de Estado que originalmente ha- Claramente apoyado por la derecha, el
bía sido implantado por la línea central movimiento movilizó rápidamente al resto
del MNR, y que luego fue reforzado por de la fuerza militar, y luego de una serie
los militares en el período de Barrientos. de enfrentamientos sangrientos, Torres fue
En términos políticos formales, la dere- derrocado el 21 de agosto de 1971.
cha postuló por una Constitución política
que debía estar enmarcada dentro de los 3. Neo-Patrimonialismo
lineamientos de una democracia represen-
tativa pluralista, la cual debía a su vez com- El levantamiento de agosto de 1971
binar conceptos de representación liberales llevó al poder al coronel Hugo Banzer
y corporativistas. En términos prácticos, Suárez. Con mano dura, el diminuto Ban-
la derecha estaba más inclinada a aceptar zer gobernó a Bolivia por más de siete años.
un régimen autoritario militar que pudiera El período de Banzer coincidió con un
implementar su modelo económico prefe- lapso relativamente largo de crecimiento
rido. y prosperidad. De esta manera, el regi-
La izquierda se organizó en una men de Banzer puede ser justamente cali-
serie de partidos marxistas que giraban alre- ficado como el de mayor impacto sobre la
dedor de la COB y la fuerza trabajadora or- economía política boliviana en relación a
ganizada. Para aquel entonces, el campesi- cualquier gobierno desde la Revolución.
nado (más del 50 o/o de la población) era De inmediato el "Banzerato" estableció
aún una fuerza política dividida y desorga- el escenario político y económico sobre el
nizada, la cual era movilizada tanto por la cual Bolivia ha escenificado el drama de su
derecha como por la izquierda. En esta "retorno a la democracia".
etapa la izquierda no tenía proyectada ni A diferencia del golpe de 1964, el
clarificada ninguna alternativa al modelo cual fue dirigido básicamente contra un
económico de la derecha. Algunos secto- individuo (Paz Estenssoro) y su fracción,
res postulaban proyectos populistas nacio- la acción de 1971 tuvo el claro propósito
nales mientras otros proferían alternativas de aplastar el poder político de la fuerza
socialistas. Esta confusión ideológica y trabajadora de izquierda y de hacer de
programática debilitó a la izquierda. En Bolivia, un país propicio para el sector
términos políticos, la Asamblea Popular privado. Dada la profundidad de la posible
discutió un modelo alternativo de demo- amenaza por parte de la izquierda, percibi-
cracia directa; pero en términos prácticos, da especialmente por parte de los milita-
la izquierda también estuvo inclinada a res, el nivel de represión dirigido en su
aceptar algún tipo de régimen militar auto- contra fue sin precedentes. El nivel de vio-
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lencia sangrienta y represión fue tal, espe- cuando Bolivia experimentó cierto desa-
cialmente en los días inmediatos al golpe, rrollo económico, al mismo tiempo sufrió
que la izquierda y la fuerza trabajadora fue- un retroceso político. Si lo que se llama
ron intimidadas. Estas acciones dejaron un desarrollo político envuelve, al menos, la
legado amargo, de odio, que ha envenenado articulación y coordinación de una varie-
la atmósfera alrededor de la cual se han dad de instituciones modernas, se puede
dado todas las subsiguientes tentativas en afirmar que Bolivia, durante la década de
busca de la democracia. los setenta, realmente pasó por un momen-
En muchos aspectos, el régimen de to de decadencia política. Este proceso de
Banzer fue parte de la corriente general de decadencia ya había empezado en los años
regímenes autoritarios de "orientación sesenta y, como dijimos, se vino a comple-
derechista", que se desarrollaron en la tar en los setenta bajo Banzer. Este es un
América Latina durante las décadas de los hecho que es básico si se quieren entender
sesenta y setenta. Además, el régimen en las inmensas dificultades por las cuales ha
algunos niveles se caracterizó por ser lo que tenido que pasar Bolivia al tratar de cons-
algunos han visto como un nuevo tipo de truir un sistema democrático.
autoritarismo, llamado el "régimen En un comienzo, Banzer buscó
burocrático autoritario". 5 que su régimen se basara en tres pilares de
El régimen se basó, al menos en apoyo: el sector privado, representado por
parte, en una alianza constituida por aque- miembros claves nombrados al gabinete
llos militares de orientación desarrollista ministerialj los militares y una aparente
y algunos jóvenes tecnócratas provenientes gran alianza entre la centro-derecha del
de la sociedad civil. Bajo el poder de este MNR dirigida por Paz Estenssoro y su rival
grupo, Bolivia fue llevada firmemente por más viejo y amargo, la Falange Socialista
el camino del capitalismo de Estado. Al Boliviana. Aparte de la base de apoyo mi-
igual que en el Brasil y otros países, el régi- litar, la coalición parecía dar al régimen una
men aseguró el modelo capitalista de Es- red de vínculos políticos estables e insti-
tado mediante la enérgica exclusión de la tucionalizados con la sociedad civil a través
izquierda y la fuerza laboral de la vida po- de los dos partidos más importantes de la
lítica; y, además mediante la fuerte imposi- nación.
ción de los "costos" del modelo sobre los En 1974, sin embargo, Banzer ex-
trabajadores y el enorme y tradicional pulsó a los dos partidos y abiertamente
campesinado indio. Paralelamente, los basó su gobierno en los militares. Tras el
intereses empresariales del sector privado colapso de la coalición se pueden obser-
lograron acceso irrestricto al régimen y, var algunas realidades importantes. En su
este sector junto con la clase media urbana trato con los partidos, Banzer descubrió
fueron los principales beneficiados del que éstos eran fracciones que representa-
desarrollo que ocurrió. ban poco más que camarillas, cuyo propó-
Sin embargo, la similitud con el sito principal era el de reclamar cargos den-
tipo de régimen "burocrático-autoritario" tro del sector público. Aún más, en esas
fue bastante superficial e imitativa. Una circunstancias, las élites de los partidos ac-
de las características principales de este tuaron como intermediarias en el flujo del
tipo de régimen es su desarrollo como ré- patronaje. Es decir, ellas construyeron su
gimen burocratizado basado en una fuerza propia base de apoyo que fue entonces
militar institucionalizada, la cual conlleva indirectamente entregada a Banzer. Como
un sentido de misión relativamente cohe- siempre, las fracciones no envueltas en el
rente. Esto no se dio en el caso de Boli- reparto, rompieron con el cuerpo princi-
via bajo Banzer. Ciertamente, una de las pal de cada partido y comenzaron a apo-
ironías del caso boliviano fue que, aun yar a la oposición. En suma, mientras dre-
96 ARTICULOS

naban recursos, los partidos políticos ofre- frecuentemente proveyeron la lógica


cieron poco en términos de apoyo y real- interna central y establecieron el tono para
mente contribuyeron al desarrollo de la todo el sistema.
oposición. Las complejidades de esta situa-
Al expulsar a los partidos políti- ción se evidenciaron en las relaciones de
cos, Banzer eliminó al intermediario y Banzer con el sector privado y en la
centralizó la ley del patronato en sus relación entre el Estado y la sociedad civil
propias manos. Al hacer esto, afirmó tam- en la fórmula Estado/Capitalista. En pri-
bién, que bajo la superficie el principal mera instancia, está claro que Banzer ga-
modo de gobierno recaía sobre la manipu- rantizó algún tipo de capitalismo en Boli-
lación bizantina de redes clientelistas, via y que el sector privado se benefició du-
que tenían sus raíces en la clase media rante su gobierno. Pero sería incorrecto
dependiente que continuaba viendo al describir a su régimen como dominado por
Estado como la base primaria de su bienes- alguna burguesía de intereses nacionales o
tar. La lógica del clientelismo fue tal que internacionales o como la expresión de los
el régimen de Banzer —a pesar de su intereses coherentes de una clase capitalis-
apariencia moderna— constituyó, en tér- ta real en Bolivia.
minos prácticos, una versión contemporá- El hecho es que en aquella etapa,
nea del modo tradicional de gobierno al una clase capitalista, en el mejor de los
cual W'eber llamó patrimonialismo. casos, era incipiente. Al igual que con
Bolivia, durante este período, bien todo lo demás, Banzer construyó relacio-
podría ser descrita como una sociedad nes no con una clase como tal sino con in-
"neo-patrimonial" buscando el crecimiento dividuos y grupos que se convirtieron en
bajo un modelo económico "neo-mercan- sus partidarios personales. Elementos del
tilista" de Estado centralizado. El hecho sector privado se beneficiaron en base al
es que, tanto la vida política como econó- acceso personal que tenían al ejecutivo
mica giró en torno al Estado central, no y/o por el pago de "coimas", comisiones
como un sector público que expresara u otras "tarifas" patrimoniales por concep-
algún concepto abstracto de nación, sino to de concesiones, contratos, préstamos
como la extensión particularista de un de bajo interés, etc. A medida que pasaban
poder ejecutivo expresado en el poder lo años, Banzer fue abandonando el apoyo
personalizado de Banzer como una espe- entusiasta a la "clase capitalista" como tal:
cie de cuasi-príncipe moderno. primero, porque su estilo de gobierno dis-
El neo-patrimonialismo trajo minuyó la habilidad del sector privado para
consigo una serie de dinámicas políticas formar y actuar como clase; en segundo
y patrones de división que atravesaron y a lugar, porque aquellos elementos del sector
veces subsumieron dinámicas más moder- privado que no estaban ligados a las redes
nas; específicamente, las secuencias de di- de patronaje llegaron a resistir y a oponer-
námicas personalistas patrón-cliente, que a se a Banzer. La cuestión es que en las re-
menudo eran más importantes o por lo laciones del Estado con el sector privado el
menos tan importantes, como las dinámi- tema fue similar a aquel que prevaleció en
cas modernas de grupo, clase e ideología. todos los aspectos de la sociedad bolivia-
Esto no quiere decir que las dinámicas mo- na: modelos abstractos y modernos para
dernas no hubieran existido sino que Boli- vincular a grandes números de ciudadanos a
via encarnaba el llamado efecto de "museo través de instituciones coherentes capaces
viviente" donde lo moderno y lo tradicio- de actuar como tales cedieron ante la divi-
nal se mezclaron en patrones complejos y sión y el particularismo, reflejando la diná-
densos de división y conflicto. Bajo Ban- mica subyacente de un patrón-clientelismo
zer, las dinámicas neo-patrimoniales más personalizado.
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 97
Debido al estilo neo-patrimonial de garantiza la reproducción del capitalismo
gobierno bajo Banzer el proceso de desins- al "disciplinar" e imponer los costos de la
titucionalización continuó aceleradamente. acumulación de capital sobre la fuerza la-
El clientelismo continuó invadiendo a la boral y sectores populares, su propia nece-
institución militar, socavando su vitalidad sidad de mantenimiento inevitablemente
institucional y minando su coherencia pone al Estado en conflicto con el sector
organizacional. 6 En este sentido, al impor- capitalista, en cuanto a la cuestión de la
tar el conflicto político social al interior de apropiación del excedente económico pro-
la institución, los militares pagaron caro su ducido. Además, las "irracionalidades"
rol de represores de la actividad política introducidas en el comportamiento del
en la sociedad civil. La cuestión es que Estado, debido a la lógica del gobierno
para mediados de los años setenta, Banzer neo-patrimonial, crean problemas para los
gobernó casi exclusivamente a través de la sectores capitalistas ya que introducen in-
manipulación de complejas alianzas de frac- certidumbres en el sistema y aumentan los
ciones civiles y militares. Como resultado, costos de hacer negocios en una variedad
su permanencia en el poder fue siempre de formas.
tenue y Banzer tuvo constantemente que Debido a la gran necesidad de man-
enfrentarse a los intentos de golpe por par- tener el modelo de gobierno neo-patrimo-
te de fracciones militares y civiles rivales. nial, la cuestión central es que el Estado se
El modelo neo-patrimonial de go- va convirtiendo en una realidad parasitaria
bierno también originó contradicciones en en relación con los sectores productivos
el modelo económico de capitalismo de capitalistas y, en general, con la sociedad
Estado. Lo que se desarrolló en Bolivia civil. Además, aquellos componentes de la
fue un estilo de capitalismo-prebendal en sociedad civil y del sector capitalista que
el que, a pesar de beneficiarse capitalistas participan de las prebendas producidas por
individuales, el Estado quedó cada vez más el Estado, también pasan a formar parte
fuera de la lógica del capitalismo moder- del peso parasitario de un Estado cada vez
no. más arbitrario. En un contexto como el
Dadas las dinámicas clientelistas in- boliviano, el neo-patrimonialismo introduce
herentes en cualquier tipo de gobierno neo- una dimensión rapaz en la conducta del
patrimonial, su lógica interna empuja en Estado a través de las demandas que el
dos direcciones: a) el gobernante debe gobernante patrimonial y su séquito, siem-
constantemente expandir sus redes de apo- pre en expansión, hacen a la sociedad.
yo, consecuentemente, debe expandir la Durante los siete años del gobierno
fuente de recursos de patronaje, y b) el de Banzer, el patrón antes descrito preva-
Estado central se convierte en la principal leció en la relación entre Estado y socie-
fuente patrimonial y el ejecutivo tiende dad. El hecho es que el Estado bajo el
cada vez más a ver al Estado, no como un régimen de Banzer, creció en tamaño, peso
fenómeno público, sino como a un recurso e impacto económico a un grado sin pre-
personal para mantener su gobierno. De cedentes en la historia boliviana. La buro-
esta manera, existe una tendencia por parte cracia pública aumentó de 60,000 emplea-
del Estado a expandirse en tamaño y a in- dos en 1970 a 170,000 en 1977. En este
crementar las funciones que realiza; y, a la mismo lapso de tiempo nuevas agencias
vez, el comportamiento del Estado viene a y corporaciones proliferaron hasta llega¡
reflejar más las necesidades políticas perso- a más do 120 agencias centrales guberna-
nales del gobernante y su séquito, que cual- mentales y 50 compañías públicas. 7 I I
quier enfoque moderno de normas legales Estado llegó a impedir el crecimiento de
y racionales. todos los otros sectores y actividades com-
Así mientras el Estado en realidad binadas.
98 ARTICULOS

El conflicto entre el Estado y el de las ganancias generadas por la produc-


sector privado se manifestó, en primer ción de hidrocarburos en ese departamento,
lugar, en el ámbito de la minería. Un disminuyendo, de esta manera, los recursos
número considerable de compañías de la que iban al tesoro nacional. 9
mediana minería, protestaron en contra de Como quiera que hayan sido las
un sistema de impuestos confiscatorios complejas realidades de las transferen-
mediante el cual la industria minera (un cias entre regiones, el hecho es que el sur-
sector productivo clave) subsidiaba en efec- gimiento de Santa Cruz introdujo una po-
to al Estado y a otros componentes del derosa y discordante fuerza regionalista en
sector privado, particularmente a la banca, la escena política nacional. Además, el
el comercio y a la agro-industria en los "comité cívico" de Santa Cruz se convir-
departamentos del oriente boliviano como tió en un ejemplo poderoso para el resto de
Santa Cruz. Este problema suscitado por el departamentos que siguieron la corriente
sector privado evidenció las dinámicas aun formando comités similares, los cuales to-
más profundas que durante ese período maron la delantera en las presiones regio-
se encontraban en proceso. nales sobre el Estado central. Otra varian-
Desde los tempranos días de la te particularista fue introducida y, el go-
Revolución, los gobiernos bolivianos han bernante neo-patrimonial, buscó manipular
peseguido una estrategia de "integración y contener al nuevo regionalismo a través
nacional" que significó principalmente la del mismo clientelismo prebendal que
integración de los llanos orientales a la había utilizado para lidiar con la variedad
nación. Una consecuencia de esto, fue la de particularismos que presionaban al
transferencia del poder económico y po- núcleo nacional.
lítico de las altiplanicies occidentales den- Este no es el lugar para discutir en
samente pobladas, que dependían de la detalle la política económica de Banzer.
agricultura tradicional campesina y la Al igual que muchos otros países de la
minería, a los llanos del oriente que depen- América Latina, Bolivia gozó de una era de
dían cada vez más de la agro-industria mo- prosperidad. Como es común en las
derna y los hidrocarburos. Efectivamente, economías basadas en la exportación ex-
uno podría argumentar, (muchos lo han tractiva, una mentalidad " b o o m " prevale-
hecho) que las políticas de desarrollo na- ció y debido a ella, los recursos se desviaron
cional capitalista de Estado, en Bolivia, hacia la producción agro-industrial especu-
significaron una transferencia de capital lativa, construcciones de lujo, y al
y recursos del altiplano al llano equivalen- consumo. Este crecimiento, impulsado por
te a una rapiña descapitalizadora del pri- precios favorables para minerales y petró-
mero en favor del segundo. 8 leo, permitió que ambas industrias produ-
En los años setenta, el oriente, jeran ganancias a pesar de que la produc-
especialmente Santa Cruz, surgió como una ción estaba declinando. Las ganancias de
fuerza política y económica significativa. exportación fueron sustituidas a través de
No fue casualidad que el golpe de 1971 préstamos externos garantizados por el go-
comenzara en Santa Cruz y que Banzer bierno, el grueso de los cuales fue orienta-
mismo fuera cruceño. Es más, a esta do hacia el mantenimiento del Estado, prés-
región del país llegaron una cantidad subs- tamos para las actividades agrícolas-especu-
tancial de inversiones, especialmente en for- lativas, el pago de importaciones y la fuga
ma de préstamos de toda clase exceptuan- de capitales.
do préstamos concesionarios. Además, La cuestión es que el crecimiento y
Santa Cruz dirigida por un poderoso comité la prosperidad en Bolivia durante los años
cívico basado en el sector privado, fue setenta, fue extremadamente superficial.
capaz de capturar una cantidad importante Cuando la economía internacional cambió.
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 99
los pilares de la economía boliviana se de- facto a un sistema democrático formal.
rrumbaron: las actividades agro-industriales El proceso comenzó con la convocatoria a
y de la construcción decayeron, dejando elecciones por Banzer para julio de 1978.
como secuela un elevado saldo deudor. Existieron un sinnúmero de razones para
La caída de los precios internacionales la acción de Banzer, incluyendo la tenden-
del estaño puso al descubierto, inmediata- cia regional, las presiones por parte del
mente, las debilidades estructurales de los gobierno de Cárter, y la amenaza de la cri-
sectores mineros y petroleros. Para finales sis económica. Subyacente a esas razones,
de los años setenta, la economía entró en sin embargo, se dio el hecho de que, en una
un período de descenso del cual todavía situación económica problemática, el juego
no se ha recuperado, y de aquella etapa del bizantino de política clientelista estaba re-
" b o o m " quedó poco, con excepción de la sultando cada vez más difícil de controlar.
masiva deuda externa. Además, el gobierno de Banzer era cada
De alguna manera, el legado políti- vez más inestable debido al hecho de que
co de estos años fue aún más dramático. en el juego de posiciones políticas transi-
Las organizaciones populares y laborales torias, cualquier intento de formación de
fueron reprimidas, aunque no elimina- una alianza entre las fracciones internas,
das, y hubo una creciente polarización de la inmediatamente provocaba el resurgimien-
sociedad entre las clases sociales, en rela- to de una contra-coalición que conspiraba
ción a la cuestión de la definición de gana- con el objeto de tomar el poder por cual-
dores y perdedores en el contexto de mode- quier medio, incluyendo golpes de Estado.
los de desarrollo alternativos. La división Existe abundante evidencia que prueba que
de clases quedó inmersa en una situación el poder de Banzer sobre los militares era
de intensas fuerzas centrífugas provenientes particularmente débil, y que una variedad
de fisuras regionales y de otros tipos de de fracciones estaban conspirando contra
divisiones particularistas, las cuales se des- él. De manera que Banzer, en efecto, esta-
plazaron a lo largo de los lincamientos de ba buscando una nueva fórmula sobre la
clase. La infraestructura formal a nivel cual reconstruir su poder, y tal vez, relegiti-
político e institucional, se encontraba mizar su régimen, tanto al nivel nacional
en una situación de extrema debilidad, como internacional.
siendo mucho más que un mero epifenó- En Bolivia, la transición hacia una
meno de la compleja confrontación entre democracia formal se convirtió en un pro-
fracciones políticas clientelistas articula- ceso tumultuoso de cuatro años caracteri-
das en torno al ejecutivo, en un juego de zado por un ciclo de elecciones, golpes de
posiciones transitorias. En consecuencia, estado y nuevas elecciones. A lo largo del
todas las clases, segmentos, regiones y frac- proceso, los líderes políticos bolivianos
ciones, llegarían a percibir al Estado como idearon una serie de propuestas formales,
una entidad ubicada por encima y en legales y constitucionales con el fin de en-
contra de la sociedad y que por lo tanto, contrar soluciones momentáneas a la cues-
podría ser asaltado, capturado y utilizado tión del poder. Aparte de cuestiones ideo-
para el beneficio privado. lógicas a largo plazo, la cuestión de la de-
mocracia en Bolivia estuvo estrechamente
4. Descompresión y retirada del relacionada con el más inmediato pero di-
autoritarismo fícil problema de quién y cómo iba obte-
ner el poder. La democracia formal pasó
A finales de los años setenta, si- a ser una respuesta posible más a la pregun-
guiendo la corriente general imperante en ta de cómo se iba a mantener el poder.
la región, Bolivia nuevamente empezó la Lo importante es que para la mayoría de
transición de un régimen autoritario de los grupos e individuos claves de Bolivia,
100 ARTICULOS

el problema central no fue la democracia intención de convocar a elecciones, Banzer


en sí, sino el acceso al poder. perdió el control de la situación. En
La dinámica política del período efecto, los gobernantes neo-patrimoniales
1978-1982 evidenció aspectos importantes sólo tienen poder mientras son capaces de
de la conducta y valores de las élites políti- monopolizar activamente los sistemas de
cas bolivianas pertenecientes a cualquier poder; de hecho, un político patrimonial
posición. Dichas élites políticas no impul- derrotado es muy débil. Al contrario que
saron el movimiento democrático por en el Brasil y el Perú, en Bolivia, la fuerza
razones de compromiso para con la demo- militar no tuvo la capacidad organizacional
cracia como sistema político; más bien, la necesaria, ni para llenar el vacío político,
democracia como sistema político consti- ni para controlar el proceso de transición.
tuyó una respuesta, quizás temporal, al De esa forma, al mismo tiempo que el cen-
problema de acceso amplio al poder y de tro patrimonial sufría un proceso de des-
circulación del patronaje estatal luego de compresión, su control disminuía y su
siete años de monopolio autortario por poder se disgregaba en una cantidad de
parte de Banzer y su séquito. Para algunos, fracciones, regiones, sectores y clases, las
este acceso significó la solidificación de los cuales luchaban entre sí para tratar de al-
logros de clase o grupos, o el levantamien- canzar algún tipo de control formal sobre
to de las cargas impuestas; para otros, el Estado. En esta situación, los diferen-
dicho acceso representó una cuestión de tes grupos y fragmentos políticos buscaron
presión de intereses por parte de regiones simultáneamente, tanto estrategias electo-
específicas o de sectores económicos; y rales viables, como posibles coaliciones
aun para otros más, tal acceso político no golpistas. Los militares críticos debido a
significó más que una cuestión de circula- su control de los instrumentos coercitivos,
ción de cargos y patronaje, por medio de la titubearon y, de hecho, se dividieron ante
substitución de un patrón patrimonial cen- las presiones de las élites civiles que trata-
tral por otro. ban de lograr el apoyo de la institución
La cuestión es que, mientras que un militar. Así mientras que los oficiales mili-
proceso electoral democrático abría, y teó- tares permanecían como las figuras centra-
ricamente racionalizaba la cuestión del les en todo el sistema político, la institu-
acceso al poder, éste representaba para ción militar como tal se iba desintegran-
muchos —si no para todos los jugadores- do en una colección de fracciones armadas
una opción secundaria. Prácticamente cada de carácter cuasi-feudal, agrupadas en tor-
fracción y grupo importante demostró, no a posibles hombres fuertes patrimonia-
en los cuatro años subsiguientes su les.
voluntad de apoyar un golpe de Estado si Antes de la primera contienda elec-
este parecería proporcionar una vía rápida toral en 1978, fracciones dentro de las fuer-
y segura al poder o si por otra parte estos zas armadas rechazaron a Banzer como can-
grupos veían la posibilidad de perder en didato e impusieron al General Pereda
una campaña electoral democrática. En Asbun en un claro intento de legitimar un
Bolivia, los votos electorales todavía eran sistema patrimonial, con un nuevo líder,
vistos tan sólo como una moneda política bajo la tutela de los militares. Sin embar-
sin mucho valor, todos los grupos políticos go, la estrategia de llevar a cabo un proceso
estaban dispuestos en cualquier momento a electoral, obligó a los militares a terminar
cambiar dicha moneda por balas en el mer- con la represión que se mantenía contra la
cado del intercambio de poder. fuerza trabajadora de izquierda, la cual sur-
El carácter patrimonial del sistema gió nuevamente y en esa situación polari-
quedó realmente evidenciado cuando casi zada se convirtió en una amenaza electo-
inmediatamente después de anunciar su ral. No sólo resurgió la fuerza laboral de
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 101
izquierda dirigida por Juan Lechín, sino tas sino que más bien surgieron nuevas.
que también surgieron todos los antiguos Como resultado, no hubo ningún compo-
partidos políticos, incluyendo el dividido nente de la sociedad civil capaz de fraguar
MNR y sus viejos caudillos, como Víctor una base por medio de la cual se pudiera
Paz Estenssoro, Hernán Siles Zuazo y Wal- dominar el sistema.
ter Guevara Arce. En lo que a protago- Además del dilema político de en-
nistas políticos se refiere, el largo período contrar un nuevo régimen viable, Bolivia
de dominación militar autoritario causó y sus líderes confrontaron una crisis eco-
poco impacto sobre la escena política. nómica que aumentaba paulatinamente
La debilidad del poder central se En cierto modo, la crisis política estuvo
evidenció en las elecciones, las cuales los alimentando la crisis económica, dada la
militares abiertamente trataron de contro- falta de un gobierno con autoridad sufi-
lar por medio del fraude. Sin embargo, ni ciente para actuar. Al mismo tiempo, las
los militares, ni el propio régimen fueron consecuencias obvias de cualquier intento
capaces de dominar el proceso, y la capaci- firme de enfrentarse con la crisis econó-
dad de controlar el fraude se disipó hacia mica, alimentaron la escena política y li-
afuera cuando todos los partidos se vieron mitaron las posibilidades de actuación de
envueltos abiertamente en algún tipo de todos los contendientes. Aun cuando
fraude electoral. Frustrados ante la incapa- ambas dimensiones interactuaron y se re-
cidad de llevar a Pereda a la presidencia, forzaron, el hecho fue que algún tipo de re-
de modo fraudulento, las fracciones que le solución política tenía que surgir como la
apoyaban anunciaron un golpe, y de hecho, condición sine qua non de cualquier capa-
destituyeron a Banzer e instalaron su cidad realista de lidiar con la crisis econó-
propio candidato en el "palacio quemado". mica.
Casi inmediatamente después, fracciones Sean cuales fueran las diferencias
militares rivales empezaron a conspirar con- ideológicas, las diferentes fuerzas políticas
tra Pereda, y finalmente, el 21 de noviem- empezaron a configurarse en torno a tres
bre, la llamada coalición militar "institu- personalidades fundamentales que lucha-
cionalista" expulsó a Pereda, e instaló en ban por la silla presidencial, Hernán Siles
su lugar al general David Padilla Arancibia. Zuazo formó una amplia coalición de cen-
Buscando el retiro total de los militares del tro-izquierda, la Unión Democrática y Po-
poder formal pero sin producir una situa- pular (UDP), formada por la fracción de
ción de desorden, los institucionalistas, ac- izquierda del MNR (llamada MNRI), por
tuando a través de Padilla, convocaron a un grupo de jóvenes independientes de
una nueva ronda de elecciones generales izquierda llamado el Movimiento de
para julio de 1979. Izquierda Revolucionaria (MIR), por el Par-
El proceso electoral de 1979 reve- tido Comunista Boliviano (PCB) y otros
ló, en forma dramática, hasta qué punto grupos minoritarios. A la izquierda de la
había llegado la situación política bolivia- UDP se situaron una cantidad de diferen-
na. Los militares sólo mantenían el control tes grupos de izquierda. En la derecha
formal y nominal de la situación. Como re- quedó Paz Estenssoro liderando una coa-
sultado, hubo un real vacío de poder en el lición tentativa de fracciones del MNR,
centro político. Así, mientras se buscaba llamada el MNR histórico (MNRH), mien-
algún tipo de salida política, los diversos tras que Banzer volvió a la contienda, a la
grupos, clases y fracciones fueron dejados cabeza de un nuevo partido llamado
sin control. Con respecto a los protagonis- Acción Democrática Nacionalista (ADN).
tas del juego político, se podría decir que En este contexto, mientras Siles mantuvo
en los 12 años precedentes no se dio la una idea vaga de populismo nacional,
eliminación de grupos o fuerzas personalis- Paz y Banzer apoyaron la idea de volver a
102 ARTICULOS

poner en vigor el modelo económico del ticas, se manifestó en los meses subsiguien-
capitalismo de Estado. tes. Casi inmediatamente después de la de-
El voto popular fue indeciso pero cisión de llevar a Guevara a la Presidencia
reveló a un electorado totalmente pola- de la República, las fracciones civiles empe-
rizado entre la derecha y la izquierda. zaron a complotar casi abiertamente con las
Siles logró una mayoría relativa, pero el fracciones militares, con el fin de llevar a
hecho de no haber logrado una mayoría cabo un golpe de Estado. Efectivamente,
absoluta, significó que el Congreso Na- en una verdadera contienda verbal por par-
cional, recientemente elegido, determinaría te de los políticos que reveló su capacidad
quien sería el f u t u r o presidente. Debido al para jugar con los formalismos, se hablo'
sistema de representación proporcional, el hasta de un golpe "constitucional", en el
Congreso estaba dividido en una serie de que el Congreso podría apoyar y legitimar
grupos y fracciones que fueron incapaces a un nuevo gobierno de facto. Existe evi-
de lograr una mayoría absoluta en favor dencia que los políticos y líderes de todo
de los tres candidatos principales: Siles el espectro político estuvieron envueltos
(33 o/o), Paz (28 o/o) y Banzer (19 o/o). en conspiraciones golpistas. 10
Después de varias votaciones, las fuerzas En el mes de noviembre, estas cons-
políticas mayoritarias llegaron a un acuer- piraciones tomaron forma activa cuando el
do por medio del cual el viejo partidario coronel Alberto Natusch Busch llevó a
incondicional del MNR, Walter Guevara cabo un golpe. Nuevamente, la evidencia
Arce, pasaría a ser, por el lapso de un indica que Natusch pensó que recibiría
año, presidente interino de Bolivia. amplio apoyo por parte de grupos civiles
El compromiso que llevó a Guevara en el Congreso y del movimiento laboral
a la presidencia demostró claramente que el (sindical). 11 Guevara rehusó entregar el
sistema no estaba capacitado para lograr poder, y por varios días, tanto Guevara,
soluciones a largo plazo para los proble- como Natusch, esperaron que el Congreso
mas políticos fundamentales. En conse- se decidiera a legitimarles sus respectivos
cuencia, las diferentes élites políticas se reclamos a la presidencia. 12 Mientras el
limitaron a encontrar soluciones a corto Congreso ponderaba la situación, Natusch
plazo para los problemas específicos. Gue- al no recibir apoyo popular, lanzó a sus in-
vara trató de unir las distintas fracciones disciplinadas tropas a las calles dejando un
del MNR en una gran coalición, para de saldo de cientos de muertos.
esta forma, reforzar su régimen, pero los El golpe de Natusch emergió del
partidarios de Siles y de Paz, preocupados impase político creado por las elecciones
por la próxima elección, estuvieron poco de 1979, pero existieron otros factores que
dispuestos a apoyar un gobierno que ellos lo precipitaron. Específicamente, la clara
no eran capaces de dominar. De esta intención de la izquierda de que se investi-
manera, ambos prefirieron mantenerse en la gue el comportamiento de las fuerzas
oposición. El resultado fue que el Congre- armadas durante el régimen de Banzer.
so Nacional, que había elegido a Guevara, Aunque los militares no podían dominar y
se puso casi inmediatamente en su contra. gobernar, todavía podían invalidar cual-
Guevara pasó a ser una figura débil incapaz quier amenaza a su institución y, por lo
de enfrentar la deteriorada situación eco- tanto, definir los límites externos de la
nómica. La salida política que dio como conducta "democrática".
resultado el nombramiento de Guevara, no En todo caso, el Congreso, que en
produjo un gobierno capaz de actuar deci- primera instancia había denunciado a Na-
sivamente. tusch y apoyado a Guevara, rápidamente
La superficialidad de la lealtad a dejó de respaldar a Guevara y buscó un
la democracia, por parte de las élites polí- compromiso que, al menos, no afectara al
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 103
propio Congreso. El resultado fue, otra acusaciones recientes en el seno del Con-
salida por medio de la cual, tanto Natusch greso. A pesar de este "mal presagio", las
como Guevara, tuvieron que replegarse elecciones se llevaron a cabo en la fecha fi-
en favor de otro presidente interino. Otro jada.
producto del MNR original, Lydia Gueiler, Las elecciones no fueron más que
asumió la presidencia, y se convirtió así una copia de las de 1979, con los mismos
en la primera mujer presidente de la histo- candidatos y coalicciones políticas, y con
ria boliviana. el mismo resultado; ningún candidato lo-
A pesar del corto periodo que tenía gró la mayoría absoluta, por lo tanto, la
para gobernar, la nueva presidente trató situación política se mantuvo igual. No
de llevar a cabo un gobierno viable. Es- obstante, hubo una notable declinación en
pecíficamente, a fines de noviembre, la votación por el candidato de la centro-
Gueiler implantó un paquete económico derecha en favor de Siles Zuazo que esta
del Fondo Monetario Internacional con el vez logró 38 o/o del sufragio contra 18 o/o
fin de lograr algunos préstamos interna- de Paz Estenssoro y 14 o/o de Banzer. El
cionales. Las medidas de austeridad reca- voto reflejó la esperanza de que el "popu-
yeron fuertemente sobre los sectores labo- lista" Siles aliviaría el peso de las medidas
rales y populares. Aun cuando la COB de austeridad sobre los sectores populares.
reafirmó su apoyo al gobierno y al sistema El Congreso, dividido y sin la clara mayo-
democrático, esta organización inició una ría de algún partido o coalición, tendría
protesta abierta en contra de dicho paquete nuevamente que decidir el resultado de las
económico. elecciones.
De nuevo se puede observar una Antes de que el Congreso pudiese
importante contradicción. La realidad eco- llegar a alguna resolución, García Meza, el
nómica era tal, que si Bolivia aspiraba a 17 de julio, tomó el poder. En muchos
mantenerse dentro del sistema occiden- aspectos, el régimen de García Meza con-
tal, tendría forzosamente que adaptarse firmó el agotamiento del sistema político
a las condiciones del FMI. Cualquier pa- boliviano. A pesar de su gran retórica, el
quete fondomonetarista de todas formas régimen no tuvo una tendencia o forma
provocaría la oposición por parte de los ideológica clara. 13 El régimen se movili-
trabajadores y de la izquierda en particular. zó para aplastar a la fuerza trabajadora, y
Así se presentó un claro contraste entre fue igualmente brutal con toda la oposi-
la lógica "popular" de cualquier tipo de ción. Evidentemente, una de las caracterís-
sistema democrático y/o un gobierno civil, ticas de este régimen fue su sistemática
y la lógica "antipopular" de cualquier pro- brutalidad, buscando estremecer e intimi-
grama de estabilización. El nuevo régi- dar a toda la sociedad. El hecho es que el
men trató de imponer costos sociales den- gobierno no tuvo apoyo significativo de
tro de un contexto democrático, cosa que ningún sector social. Como resultado, fue
durante los 20 años previos había deman- un régimen débil que tuvo que mantener-
dado un gobierno autoritario fuerte. se en el poder por medio de la fuerza. 1 4
Aparte del programa económico, Debido a sus nexos con el tráfico de
el gobierno de Gueiler buscó presidir la cocaína, y a sus descarados actos de co-
reconstrucción del sistema político al con- rrupción, el régimen de García Meza logró
vocar nuevas elecciones para junio de 1980. rápidamente el rechazo internacional. Ter-
Con el pasar de las semanas, Gueiler se vio minó siendo poco menos que un gobierno
envuelta en una confrontación abierta con parasitario saqueando abiertamente a una
el Comandante del Colegio Militar, el gene- nación atemorizada. Mas ominosamente,
ral Luis García Meza. Nuevamente, los el régimen vio el deterioro final del ejér-
militares estaban reaccionando ante las cito que se convirtió en poco más que una
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colección de (warlords) predatorios, parce- los trabajadores y el campesinado .


lando pedazos del Estado y del patrimonio Ai mismo tiempo, el nuevo gobier-
nacional entre ellos. Nuevamente, la ins- no y el nuevo sistema democrático se en-
titución como tal era, en extremo débil, frentaron a las enormes dificultades eco-
como se evidenció al hacer uso el régimen nómicas que se manifestaron en una gi-
de grupos paramilitares para dominar a la gantesca deuda externa per cápita, tasas
sociedad. Bajo García Meza, la economía de crecimiento declinantes, inflación y un
se deterioró hasta el p u n t o de llegar al co- tesoro nacional en bancarrota. Más aún,
lapso, mientras el general y su pandilla pa- quedaba claro que, a menos que el gobier-
saban el tiempo dividiendo el producto del no estuviese dispuesto a intentar un viraje
pillaje entre ellos en vez de tratar de go- hacia el bloque socialista, cualquier intento
bernar. 1 5 de negociación para lidiar con la crisis eco-
A mediados de 1981, oficiales ins- nómica tendría que ajustarse a los requeri-
titucionalistas depusieron a García Meza y mientos del FM1 y sus demandas de estric-
buscaron negociar a las Fuerzas Armadas tas medidas de austeridad. Pero tal plan
fuera del poder. Bolivia optó por la de- sería, entonces, impopular entre los grupos
mocracia porque era su única alternativa. claves que apoyaban al gobierno, especial-
En aquellas circunstancias, no existía la mente, el sector obrero-sindical.
capacidad necesaria para montar un gobier- Fatídicamente, la COB siguió la
no autoritario. Los militares no fueron ni misma estrategia política que mantenía
siquiera capaces de dictaminar los términos desde comienzos de los años cincuenta.
de su retirada, y los civiles se quedaron con En principio, apoyó al gobierno de la UDP
la tarea de buscar otra salida. de Siles, pero se negó a formar parte del
La solución fue ingeniosa, pero mismo bajo otras condiciones que no
reflejó el dilema político básico en Boli- fuesen las de un co-gobierno mayoritario
via. Temerosos ante la posibilidad de a nivel nacional y en todas las entidades
nuevas elecciones que pudiesen alzar la públicas principales. Cuando sus demandas
marea hacia Siles, los partidos claves acor- de co-gobierno fueron rechazadas, la COB
daron reconvenir el Congreso de 1980, que asumió una postura independiente a la iz-
posteriormente podría elegirlo. Esta sali- quierda del gobierno, desde la cual le ofre-
da, le negó al país la habilidad de montar ció al gobierno sumisión pasiva sólo en caso
un gobierno con un mandato para gober- de que sus demandas fuesen atendidas.
nar y garantizó una bifurcación antagóni- Al fracasar en ese plan, la COB declaró
ca entre un ejecutivo débil y un Congreso abiertamente que intentaba negociar autó-
más o menos controlado por una oposi- nomamente con el régimen mediante accio-
ción de fracciones divididas entre sí. Fue nes directas coercitivas para obligar al
otra salida momentánea, basada en la crea- gobierno a implementar sus programas.
ción de una tendencia a largo plazo hacia el A la derecha del gobierno estaba
inmovilismo dentro del sistema. la Confederación de Empresarios Privados
El proceso de transición que co- de Bolivia (CEPB) la cual, por vez primera,
menzó en 1977, culminó en octubre de asumía el papel de vocero del sector pri-
1982, cuando Hernán Siles Zuazo asumió vado. La CEPB, que nunca había apoyado
la presidencia. Parecía ser un momento a Siles, lo presionó para que sus políticas
favorable. Los militares se encontra- tuvieran una orientación más de mercado,
ban desacreditados, y el grueso de la po- y de esta manera, "defenderse" de las
blación favorecía claramente el retorno a la políticas populistas y de izquierda promo-
democracia. Finalmente, el gobierno de vidas por la COB y algunos de los miembros
Siles había demostrado que contaba con un de la coalición de gobierno.
amplio apoyo popular, especialmente, entre
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 105
Llegado a este nivel, los asuntos diendo a las demandas hechas sobre él.
políticos prioritarios implicaban, como en La manifestación económica, más
la mayoría de los países de la América inmediata de la incapacidad del gobierno,
Latina, una política de paquetes econó- fue la inflación, que en este momento, es
micos diseñados pensando en el FMI. Si- una de las peores del mundo. La tasa de
les trató de implementar ocho paquetes, inflación subió a mucho más de mil por
pero todos fracasaron. El hecho es que los ciento, mientras que la moneda nacional
paquetes diseñados por tecnócratas, gene- sufrió devaluaciones astronómicas. En
ralmente fueron diluidos a través de nego- 1983, la tasa oficial de cambio era de 200
ciaciones en la coalición de gobierno. La pesos por dólar mientras que la tasa en el
COB, entonces, dirigía la lucha en contra mercado paralelo era de 800. En julio de
de cada paquete, y luego de una ronda 1985, la tasa oficial llegó a 75,000 mientras
de huelgas, el gobierno se veía obligado a que la paralela sobrepasó los 800,000 pesos
ceder. A esas alturas, la CEPB montaba por la divisa norteamericana. Tras la
sus campañas amenazando con sus propias inflación se encontraba un gobierno secues-
huelgas si no se hacía algo. En cierto sen- trado por segmentos de la sociedad civil, -
tido, la batalla se dio entre la COB y la simplemente enfrentando las demandas en
CEPB, en la cual el gobierno se convirtió base a emisiones monetarias inorgánicas, y
en una especie de cubierta halada y empuja- de esta manera embarcado en un complejo
da por ambas fuerzas, pero sin recibir el juego de cavar un hoyo para tapar otro. 1 7
apoyo político de ninguna de las dos Aparte del cuasi-soberano compor-
partes. La táctica fue ver quién podía tamiento de organizaciones como la COB
ejercer efectivamente más coerción sobre y los comités cívicos regionales, la debili-
el gobierno y por cuánto tiempo. 1 6 Indu- dad del gobierno reflejó la debilidad de las
dablemente, desde 1982, esta situación se instituciones políticas claves. Una debili-
ha convertido en la forma dominante de dad crítica fue la plétora de partidos polí-
hacer política a todo nivel. El principal ticos fragmentados, que al final eran sólo
legado político del período militar fue el capaces de canalizar demandas pero no so-
completo deterioro de la capacidad polí- porte para un gobierno. En esta etapa, los
tica para canalizar la estructura y contener partidos políticos en Bolivia son, en su
las relaciones entre el Estado y la sociedad, mejor forma, vehículos para montar coa-
y entre las partes de la sociedad entre sí. liciones electorales y asaltar los recursos
Carente de infraestructura, la gran cantidad de patronaje del Estado. No son capaces
de demandas largamente embotelladas por de generar apoyo para un proceso guber-
la represión militar irrumpió irremisible- namental, ya sea vinculando al gobierno
mente. con una base estable de apoyo en el Con-
No sólo la COB y los grupos em- greso o canalizando y controlando el res-
presariales, sino también los grupos regio- paldo de grupos, regiones, y clases claves.
nales, campesinos, empleados públicos, En pocas palabras, los partidos políticos
etc., hicieron peso con sus demandas, las no median entre el Estado y la sociedad
cuales iban en contra de la lógica de cual- civil ni tampoco actúan como anclaje para
quier programa económico presentado por agregar demandas y apoyos de la sociedad
el gobierno. Todos los grupos, fragmentos dirigidos al Estado y a regímenes específi-
y sectores respaldaron sus demandas con cos.
acciones coercitivas concretas, como huel- En términos de apuntalar la demo-
gas, bloqueos de carreteras, el cierre de re- cracia, está claro que en Bolivia ha habido
giones enteras, etc. En un corto periodo y aún existe una división entre democra-
de tiempo, el gobierno pasó de una mini- cia como elecciones y democracia como
crisis a otra, mientras iba simplemente ce- gobierno. Las coaliciones que se forman
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para competir en las elecciones no pueden enfrentarse al ejecutivo. Dada la incapaci-


ser mantenidas como coaliciones para go- dad del Congreso y los partidos que lo in-
bernar y controlar. La coalición de la tegran, los grupos sociales lo ignoraron y
UDP, por ejemplo, se ha desmoronado, buscaron influir directamente al ejecutivo.
fragmentado y ha sido reconstituida cons- Finalmente, Siles gobernó, casi siempre,
tantemente desde 1982. En consecuencia, por decreto y frecuentemente actuó en
la propia estructura del poder ejecutivo ha formas que si bien se pueden considerar
sido cuestionada, y Siles Zuazo ha gastado substancialmente correctas, eran formal-
una cantidad considerable de tiempo y de mente ilegales. Uno de los ejemplos es la
energías tratando de manipular a los par- reciente nacionalización de una compañía
tidos y fracciones que lo rodean. minera, la cual todos están de acuerdo, ha-
Al mismo tiempo, el ejecutivo y el bía violado una serie de leyes. El gobier-
Congreso han mantenido una rivalidad no, prevenido de que la Corte pudiera
permanente. El problema no ha sido que hacer el caso interminable, provocó un cor-
una oposición unificada domine la Asamblea to circuito en los procedimientos legales
Legislativa, sino que el gobierno, ha sido correctos y simplemente terminó por
incapaz de mantener un bloque de partida- apoderarse de las minas. De aquí que las
rios disciplinados. El resultado ha sido asociaciones del sector privado atacaran al
un Congreso dominado en forma negativa, gobierno, no por la nacionalización como
de facto, por una oposición fragmentada. tal, sino por la forma "ilegal" en que ésta
Así, el Congreso no se ha opuesto a través fuera llevada a cabo.
de contra-propuestas, sino simplemente A lo largo de su período, el gobier-
obstruyendo cualquier movimiento que el no de Siles ha gastado la mayor parte de
ejecutivo pretenda efectuar. Como resul- sus energías tratando de mantenerse en el
tado, el ejecutivo ha buscado gobernar sin poder formal. Este régimen ha sido incapaz
la ayuda de la Asamblea Legislativa, y por de gobernar en ningún sentido positivo y
lo tanto, técnicamente, ha sido forzado a ha actuado principalmente en respuesta a
actuar ilegalmente, por encima de sus atri- los embates y jalones de las fuerzas so-
buciones. Pero la realidad es que, dado el ciales. Bajo el gobierno de Siles, el ejecuti-
hecho de que las instituciones no están vo, y por extensión el Estado, han " f l o t a d o "
operando en la forma prescrita, entonces, en forma inconexa y por encima de la so-
todos han incurrido en acciones ilegales o ciedad civil, donde aparecen como mecanis-
extralegales, simplemente con la finalidad mos flexibles a la voluntad de grupos, o de
de poder hacer algo. los cuales tienen que protegerse. Los gru-
Una de las debilidades estructura- pos y segmentos de la sociedad claramente
les del presente sistema es que las regula- perciben la política como un juego de suma
ciones e instituciones formales son percibi- cero, en el cual cada quien ha de actuar más
das no como vías para lograr algo, sino frecuentemente con la finalidad de
como factores que obstruyen cualquier bloquear a los oponentes, que con la idea
acción. En consecuencia, la disposición de ejercer presión sobre los intereses positi-
a respetar y seguir las reglas formales va en vos propios. Actualmente, Bolivia es un
descenso, no sólo entre grupos de la socie- caso extremo de inadecuación entre la lógi-
dad civil, los cuales rutinariamente "in- ca de un bien nacional general a largo pla-
fringen la ley" para conseguir sus fines par- zo, y la de los bienes específicos, a corto
ticulares, sino también, entre todas las plazo, de los grupos particulares, clases y
ramas del gobierno. Así, el Congreso acusó regiones.
a Siles de actuar ilegalmente a lo largo de su En el tipo de situación en la que se
período de gobierno mientras debatía gol- encuentra Bolivia, el peso de las circuns-
pes constitucionales y otros métodos para tancias refuerza la lógica particularista y
J. Malloy y E. Gamarra: La Transición a la Democracia en Bolivia 107
por lo tanto, genera un circulo vicioso. desaparecerá. El factor crítico se encuen-
Las pérdidas potenciales de la lógica a tra en la manera en que las élites, tanto de
corto plazo son tan grandes que ningún la sociedad civil como de la institución mi-
grupo o segmento se atreve a actuar de otra litar, perciban la situación. Por el momen-
manera que no sea la de defender sus pro- to podríamos argumentar que las élites
pios intereses. El Estado, en cambio, el respaldan los procedimientos democráticos,
cual ostensiblemente articula un interés no por razones de compromisos positivos
general por la vía de gobiernos específicos, para con ellas, sino como opción sobre la
es una entidad que, aún cuando en Bolivia cual se han apoyado con el fin de perder
es grande en tamaño y significado, en menos, y, lo que es más importante, con
términos prácticos es muy débil. el fin de mantenerse dentro del juego. En
El resultado de toda esta situación el momento en que algunos de los grupos
ha sido un standoff en todas las direc- se perciban a sí mismos como marginados
ciones, y el mayor logro del gobierno de dentro del juego democrático, segura-
Siles dependerá de su habilidad de entregar mente buscarán como salida política un
el poder en agosto de 1985, al gobierno ci- gobierno de facto. En la reciente campaña
vil elegido, es decir para de esta manera electoral, por ejemplo, la COB, viendo la
preservar la forma democrática. Si Siles posibilidad de una gran victoria electoral
es capaz de hacer esto dentro de las circuns- para la "derecha" abiertamente consideró
tancias vigentes, habrá logrado un primor- la alternativa de propiciar un golpe para
dial y significativo alcance político. rechazar lo que ella llamó un golpe electo-
Los pronósticos sobre la democra- ral de la derecha. El problema real es que
cia en Bolivia son pesimistas. Hasta este los compromisos de las élites con respecto
momento la democracia ha persistido por- a la democracia formal son, en el mejor de
que los militares y los modelos autorita- los casos, sólo tentativos.
rios están debilitados. Mientras crezca el
desorden y los recuerdos se desvanezcan,
la prominencia de estos factores también Traducción de María Teresa Romero

NOTAS

1. Véase a James Malloy, Bolivia: The Uncom- son, Bolivia 's Popular Assembly and the
pleted Revolution, Pittsburgh, University of Overthrow of General Juan José Torres,
Pittsburgh Press, 1970, para mayor desarrollo Buffalo: State University of New York,
del análisis presentado aquí. Special Studios Series, 1974.
2. Véase a Susan Eckstein, The Impact of Re- 5. Véase Guillermo O'Donnell Modernization
volution: A Comparative Analysis of México and Bureaucratic-Authoritarianism: Studies in
and Bolivia, Londres. Sage Publication, 1976, South American Politics, Berkeley Institute
po. 24-39, para un análisis detallado de ambas of International Studies, 1973.
revoluciones. 6. Véase el libro de Gary Prado Salmón, Poder y
3. Un análisis breve de este período se en- Fuerzas Armadas 1949-1982, La Paz, Edito-
cuentra en James M. Malloy, "Revolutionary rial. Los Amigos del Libro, 1984, para una
Politics", en Malloy y Thorn, ed. Beyond the versión de las divisiones y enfrentamientos
Revolution Bolivia Since 1952, Pittsburgh, dentro de la institución militar durante este
University of Pittsburgh Press, 1971. período.
4. Véase el análisis detallado del período de 7. Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral,
Torres y la Asamblea Popular de Jerry Kned- Anuario de Estadísticas de Trabajo, La Paz:
108 ARTICULOS

Instituto Nacional de Estadísticas 1980, ejemplo el análisis de Pablo Ramos, Radio-


1981 y Estadística Laboral Periodo 1970- grafía de un golpe de estado, La Paz: Edito-
1975, La Paz. Instituto Nacional de Esta- rial Puerta del Sol, 1983.
dísticas, 1976. 14. Véase James M. Malloy Bolivia the Sand and
8. Vcase el análisis de Pablo Ramos, Siete Años Corrupt End of the Revolution, UFS: Re-
de Economía, La Paz: Ediciones Puerta del ports, 1982, para un análisis más detallado
Sol, 1982. del régimen de García Meza.
9. Véase José Luis Roca, Fisionomía del Regio- 15. lbid.
nalismo Boliviano, La Paz: Amigos del Libro, 16. Véase Raúl Rivadeneira Piada, Bolivia: Un
1980, para un análisis detallado de los pro- país en permanente estado de emergencia,
blemas regionales y el crecimiento del poder La Paz, Cinco, 1984. Prada hace un análisis
político de los comités cívicos. detallado del ciclo de huelgas y paros entre
10. Uno de los principales conspiradores en el octubre de 1982 y junio de 1983. En ese
golpe de noviembre de 1979, Guillermo Be- período hubo 544 paros o huelgas, 84 de los
dregal, confirmó esta versión. Véase su re- cuales fueron a nivel nacional. Sin entrar en
lato publicado en El Diario, 9 de febrero de especulaciones, es probable que esta situación
1980, p. 3. se duplicara entre junio de 1983 y julio de
11. Véase el libro de Irving Alcaraz, Prisionero 1985.
del Palacio, La Paz: Editorial e imprenta Ame- 17. Véase Diego Estevez, "Hiperinflación, drama
rindia, 1983. Alcaraz desarrolló la versión actual de Bolivia", mayo de 1985, en Ulti-
más controvertida pero a la misma vez acepta- ma Hora 16, 17 y 21 de mayo de 1985 para
da. un análisis de la economía boliviana en los
12. Véase Walter Guevara Arce, "Los Militares últimos tres años.
en Bolivia" manuscrito inédito, 1980, para
la versión del ex-presidente sobre estos acon-
tecimientos.
13. Muchos han argumentado que García Meza
siguió un programa ideológico, véase por