You are on page 1of 16

LA CONFIRMACIÓN DEL ACTO JURÍDICO

ANTECEDENTES

La postura relacionada con el agotamiento de todos los medios y recursos posibles para

otorgar validez al acto jurídico que adolece de algún vicio o anomalía estructural que lo

torna nulo o anulable, o para mantener la vigencia del acto que al momento de nacer o

durante su ejecución padece de algún problema que afecta su eficacia, se remonta a la

conocida posición de Pothier basada en el principio de conservación del contrato, en cuya

virtud la actividad negocial debía mantenerse en vigor lo más que fuera posible con el

objeto de ver realizado el fin económico y practicado perseguido por quienes lo celebraron.

La confirmación, que es una figura concebida con anterioridad en la época de la

formulación de la Teoría General del Acto Jurídico, legislada inicialmente en la parte de

contratos por algunos códigos, como el código peruano de 1852 (aunque bajo el nomen

iuris de “ratificación” que actualmente se emplea en otros supuestos) hasta su incorporación

en la temática sobre acto jurídico, como ocurrió en el caso peruano desde el código de 1936

para asentarse ahora en los artículo 230, 231 y 232 del Código Civil de 1984. Con el objeto

de comprender correctamente la figura a estudio, resulta imprescindible hacer alusión al

significado gramatical que guarda la palabra “confirmación” dentro de la doctrina.

Así tenemos que, de acuerdo a la Real Academia Española, la palabra confirmación

procede del latín confirmatio-onis, que significa:

1. Acción y efecto de confirmar.

2. Nueva prueba de la verdad y certeza del suceso, dictamen u otra cosa.

3. Uno de los siete sacramentos de la iglesia, por el cual el que ha recibido la fe del

bautismo se confirma y corrobora en ella.

4. Parte del discurso en que se aducen pruebas para mostrar la proposición.


A su vez la palabra confirmar, viene del latín “confirmare”, que significa:

1. Corroborar la certeza, verdad o probabilidad de una cosa.

2. Revalidar lo ya aprobado.

3. Asegurar, dar a una persona o cosa mayor firmeza o seguridad.

4. Administrar el sacramento de la confirmación.

5. En los contratos o actos jurídicos con vicio subsanable de nulidad, remediar este defecto

expresa o tácitamente.

A su vez, contamos con distintas definiciones, como las que veremos a continuación:

RAFAEL DE PINA:

1. La confirmación es un acto jurídico unilateral, mediante el cual la persona interesa en la

anulación de un acto de esta naturaleza, manifiesta tenerlo por valido expresa o tácitamente,

produciéndose en consecuencia, su convalidación.

2. Manifestación de la voluntad hecha por la persona a quien corresponde el derecho de

impugnarla de un acto anulable que produce el efecto de purificarlo del vicio que adolece,

“de tal manera que el acto queda tan perfecto que es considerado como si no hubiera tenido

nunca imperfección”

JORGE MACHICADO La Confirmación es el acto jurídico unilateral, espontaneo y

consciente en virtud del cual la persona que podía invocar anulabilidad renuncia a esta y

haciendo desaparecer vicios y defectos del acto, validándolo.

DEMOLOMBE: Confirmación o convalidación es el acto por el cual se da validez a otro,

que el deudor puede atacar por acción de anulabilidad. Difiere de la transacción, pues ésta

supone de las partes un abandono recíproco de derechos o pretensiones, en tanto que la

confirmación emana de una sola de las partes, que renuncia a su derecho a atacar la

convención, sin estipular nada en su provecho.


DICCIONARIO DE CIENCIAS POLÍTICAS JURÍDICAS Y SOCIALES.

La confirmación no constituye sino la ratificación, que para su eficacia precisa reunir los

requisitos exigidos por la ley, esto es, capacidad, consentimiento, objeto y causa.

Confirmado un acto, surte el mismo efecto retroactivo, por conceptuado valido desde el

instante de su celebración.

LEON BARANDIARAN. La confirmación es un acto por el que se sanea a uno anterior

que adolece de alguna causal de nulidad relativa. De esta manera, el acto saneado queda

librado de todo riesgo futuro de impugnabilidad, resultando plenamente valido.

VIDALRAMÍREZ La confirmación del acto jurídico se ubica dentro del primer supuesto,

el de subsanación, existiendo una tendencia terminológica que prefiere emplear como

vocablo genérico el de “convalidación” para ludir a “todo hecho o acto que haga

desaparecer la impugnabilidad de un acto jurídico” y que deja constancia de que la

confirmación es una de sus especies, es decir una modalidad que tiene por finalidad

únicamente la subsanación de los actos afectados con vicios o causales de anulabilidad o

nulidad relativa.

En la doctrina nacional hay discrepancia en cuanto a la identificación de la confirmación

con la convalidación a título de sinonimia (Leon Barandiarán) Y en cuanto a la distinción

de la confirmación como una de las maneras de convalidar (Lohmann, Vidal Ramírez),

siendo esta última posición la más aceptada. En este sentido, se puede afirmar que existen

otras modalidades de la convalidación de los actos jurídicos que, en cuanto a su

concepción, forma, naturaleza jurídica y campo de aplicación, difieren de la confirmación,

pero coinciden con está en cuanto a sus efectos, pues todas ellas tienen por finalidad

subsanar los defectos d un acto para que sea considerado como válido y/o eficaz, como es

el caso de la renuncia expresa o tácita a incoar la acción de anulabilidad, la prescripción


extintiva y la caducidad. Asimismo, la conversión es también una forma o modalidad de

convalidación aunque aplicable a los actos que padecen vicios o causales de nulidad

absoluta. Y, así también, puedan ser catalogados como mecanismos con efectos

convalidantes, la ratificación de los actos jurídicos celebramos con deficiencias de

representación y la rectificación o corrección de los actos que representan errores

materiales, entre otros.

NATURALEZA JURÍDICA DE LA CONFIRMACIÓN

Es un acto jurídico porque su autor lo realiza con el fin inmediato de establecer una relación

jurídica válida o mejor dicho, de liberar a la relación existente del peligro de aniquilación.

Es unilateral, porque basta para crearla la voluntad de una sola persona, que para el caso es

el titular de la acción de nulidad relativa. Acerca de esto dice el art. 1064: “La confirmación

sea expresa o tácita, no exige el concurso de la parte a cuyo favor se hace. De aquí estas dos

consecuencias prácticas:

1° la confirmación no puede ser revocada bajo pretexto de que la otra parte no la hubiese

aceptado.

2° si se otorga por instrumento privado, no es necesario que lo sea por doble ejemplar.

De lo mencionado podemos deduje que la palabra confirmación, deriva del verbo

confirmar, es conocida o utilizada con diversos sinónimos, a saber, corroborar, subsanar,

remediar, revalidad, convalidar o ratificar y se utiliza para hacer del conocimiento que

determinado acto que en principio hubiera podido resultar vicioso o defectuoso, se

perfecciona y tiene plena validez por parte del o de los sujetos que intervienen en su

celebración.

De todo lo antes mencionado podemos mencionar los elementos en la confirmación, los

siguientes:
a) Es un acto jurídico unilateral.

b) Solo la persona interesada puede confirmar.

c) Procede sobre un acto jurídico anulable.

d) La manifestación puede ser expresa o tácita.

e) Produce la convalidación o perfección del acto.

La unilateralidad y el interés de confirmación devienen del hecho que de acuerdo a los

razonamientos expuestos en el estudio de la ineficacia del acto jurídico, la falta de

capacidad, formalidad y ausencia de vicios de voluntad, produce su nulidad relativa, por

ende, solo puede ser invocada por la parte interesada, esto es, la que ha sido perjudicada por

esos defectos o vicios. Se trate de actos nulos o actos anulables, los únicos actos que se

pueden confirmarse son los de nulidad relativa. La nulidad relativa esta impuesta apara

proteger el interés privado, el interés de la persona que sufre vicio, por lo tanto es aceptable

que la persona a favor de la cual se estableció la nulidad puede renunciar a ella y confirmar

el acto viciado. La nulidad absoluta n cambio esta impuesta en defensa y protección del

interés público, por eso que no se permite que ella pueda ser confirmable. En cuanto a que

proceda sobre un acto jurídico anulable debe decirse que la confirmación, por regla general,

procede sobre un acto jurídico anulable, que para la procedencia de la confirmación, es

requisito que sea respecto a algo existente, o dicho al contrario, la nada no es definitiva,

existe caos en que un negocio “inexistente” admite ser confirmado. Las manifestaciones se

dan en expresa y tacita, resulta evidente que ha quedado esclarecido que la confirmación

del acto, produce la convalidación del mismo y por lo tanto se dice que es plenamente

eficaz, no susceptible a ser anulado.

CARACTERÍSTICAS:
a) Es unilateral y recepticia. Por cuanto el acto ratificatorio es potestad de quién puede

ejercer la acción de anulabilidad del acto jurídico y, además la voluntad confirmatoria debe

estar dirigida a todo aquel que tenga el legítimo interés en mantener o conservar vigente el

acto jurídico.

b) Una vez realizada la confirmación. El que lo hace renuncia a cualquier acción posterior

tendiente a cuestionar la validez del acto jurídico vía la anulabilidad del mismo.

c) La confirmación al convalidar el acto anulable. Se convierte en un acto irrevocable, es

decir, inevitablemente se subsanan los defectos que inicialmente mantuvo el acto jurídico.

d) Genera efecto ex-tunc. Es decir se convierte en un acto declarativo, por cuanto la

confirmación retrotrae sus efectos al momento de la celebración del acto jurídico.

e) Es un acto jurídico que tiene como finalidad específica. Sanear un acto celebrado con

anterioridad que se encuentra afectado por alguna de las causales de anulabilidad antes

descritas. Técnicamente no hay duda de que la confirmación constituye un acto jurídico en

tanto declaración de voluntad, pero su carácter es sui generis, pues si nos ceñimos a la

definición contemplada en el artículo 140 del Código Civil no encajaría estrictamente en

ella, ya que no es una declaración de voluntad destinada a crear una relación jurídica, ni a

modificarla, regularla o extinguirla; por eso algunos autores prefieren denominarlo acto

integrativo (Vidal Ramírez).

f) La confirmación no procede para: Sanear actos viciados por causales de nulidad absoluta,

pues estos son nulos e insubsanables y en nuestro sistema ni siquiera pueden ser salvados

por vía de conversión, ya que el Código Civil no regula esta última figura.

g) Es un acto jurídico accesorio y necesariamente posterior. Es decir que no podría existir el

acto confirmatorio si previamente no existiera el acto viciado, descartándose toda

posibilidad de una confirmación antelada o coetánea a la celebración del acto viciado, pues
– aunque referida a la renuncia – tal imposibilidad se desprende del artículo 218 del Código

Civil que legisla sobre la nulidad de la renuncia anticipada a la acción de anulabilidad que

se funde en error, dolo, violencia o intimidación; si bien la referencia es a los vicios de

voluntad, a nuestro juicio debe entenderse como regla general para todos los casos, máxime

si para confirmar no solo debe conocerse como regla general para todos los casos, máxime

si para confirmar no solo debe conocerse exactamente y con precisión la causal o vicio,

sino que además la voluntad confirmatoria debe expresarse en un estado absolutamente

exento de anomalías o circunstancias que puedan generar una declaración no querida.

La conservación de los actos jurídicos se puede dar en dos órdenes de circunstancias.

1. Nivel de Subsanación.

Se trata de conceder validez a un acto que al momento de su celebración padece de

algún defecto estructural o relativo a su eficacia, que ordinariamente lo hace en

merecedor de una tutela jurídica, no obstante, se permite salvarlo en aras de

proteger un interés mayor, siempre que la gravedad del defecto no sea de tal

magnitud que colisione con las bases del ordenamiento jurídico y el orden público.

2. Nivel de preservación.

En el segundo caso, se trata básicamente de un tema de imposibilidad o

incumplimiento en la fase de ejecución de las prestaciones que integran el objeto del

acto, siendo que no obstante estas eventualidades, se opta por buscar la forma de

hacerlo viable. Queda claro que la confirmación del acto jurídico se ubica dentro del

primer supuesto, el de subsanación, existiendo una tendencia terminológica que

prefiere emplear como vocablo genérico el de “convalidación” para aludir a “todo

hecho o acto que haga desaparecer la impugnabilidad de un acto jurídico” y que

deja constancia de que la confirmación es una de sus especies, es decir una


modalidad que tiene por finalidad únicamente la subsanación de los actos afectados

con vicios o causales de anulabilidad o nulidad relativa.

CONDICIONES DE LA CONFIRMACIÓN

a) Que haya desaparecido la causa de invalidez.

b) Que el acto de confirmación, no concurra ninguna causal de nulidad

EFECTOS DE LA CONFIRMACIÓN.

La confirmación sanea el acto, hace desaparecer el vicio con efecto retroactivo al día de la

celebración del acto (si se trata de actos entre vivos) o al día de fallecimiento del causante

(si se trata de actos de última voluntad). Pero este efecto retroactivo no puede perjudicar los

derechos de terceros. Para que la confirmación produzca su efecto variante, no basta que

ella revista las condiciones de formas adecuadas, sino que es indispensable la concurrencia

de los dos requisitos de fondo que establece el art. 1060 CC -para que la confirmación sea

eficaz en cuanto al tiempo en el cual puede tener lugar:

a) Es necesario, en primer lugar, que haya cesado la incapacidad o vicio que daba lugar a la

nulidad, o en otros términos, la causa que lo producía.

b) Para que la confirmación pueda tener lugar es necesario, en segundo término, que no

concurra ninguna otra causa que pueda producir la nulidad del acto de confirmación, es

lógico que el mismo deba ser válido.

Efectos De La Confirmación Entre Las Partes Y Con Terceros

ENTRE LAS PARTES. El acto invalido remonta sus efectos expurgatorios del vicio

causante de nulidad, a la fecha de celebración de dicho acto. El art. 1065 CC expresa: “La

confirmación tiene efectos retroactivos al día en que tuvo lugar el acto entre vivos, o al día

de fallecimiento del disponente en los actos de última voluntad”. La confirmación se

identifica con el acto inválido precedente, cuyo efecto consiste, justamente, en sacarle el
vicio que lo invalidaba, haciendo proyectar su influencia desde que dicho acto pudo ser

eficaz. Advierte Borda un “evidente error” en el supuesto de los actos de última voluntad en

que la confirmación, según la redacción del artículo, tiene efectos retroactivos al día del

fallecimiento del causante; donde “lejos de haber retroactividad, hay postergación de los

efectos de la confirmación hasta el momento de la muerte del causante, lo que es propio de

todos los actos de última voluntad”.

CON RESPECTO A TERCEROS. Previene el art. 1065 CC, cláusula final que “...este

efecto retroactivo no perjudicará los derechos de terceros”. Ello significa que si en el

intervalo transcurrido entre la celebración del acto inválido y la confirmación, se ha

constituido un derecho a favor de un tercero, que es enteramente válido en vista de la

nulidad del acto primitivo, la confirmación ulterior de este primer acto, no obstante su

natural efecto retroactivo entre las partes no afecta para nada la situación del tercero.

PRUEBA DE LA CONFIRMACIÓN

Al igual que las reglas generales, quien alega la confirmación soporta el peso de cargar con

la prueba “onus probandi”, que puede ofrecerse por cualquier medio, cumpliendo todas las

condiciones que la ley exige. Salvo el caso de confirmación expresa, donde el instrumento

debe suministrar la prueba. A su vez, probada la existencia de la confirmación, quien

invoque la carencia de eficacia convalidatoria por falla de la forma adecuada deberá rendir

la prueba de su aserción.

TIPOS DE CONFIRMACIÓN

CONFIRMACIÓN EXPRESA

Es la que se realiza por escrito. La confirmación expresa se constituye en un acto formal, ya

que ella debe hacerse por escrito, el instrumento de confirmación expresa, debe contener

bajo pena de nulidad:


 La sustancia del acto que se quiere confirmar, las indicaciones precisas para

individualizarlo.

 El vicio que adolecía, la indispensable mención de todos los vicios.

 La manifestación de la intención de repararlo, es decir el propósito deliberado de

renunciar al derecho de demandar su nulidad. De aquí se sigue que la forma

necesaria de la confirmación expresa es la escritura con las indicaciones señaladas,

todo ello bajo pena de nulidad. Queda establecido que el acto confirmatorio puede

contener la voluntad de saneamiento declarada en forma expresa o manifestada en

forma tácita. De esta última se ocupa el presente artículo, empero también se

incluye en esta norma una mención a la confirmación vía intención de renuncia

(pudiendo inclusive presentarse una renuncia propiamente dicha, a la acción de

anulabilidad, lo cual es un tema aparte.

CONFIRMACIÓN TÁCITA

La confirmación tácita es la que resulta de la ejecución voluntaria, total o parcial, del acto

sujeto a una acción de nulidad”, una vez desaparecido el vicio que lo invalidaba. Por lo

tanto para que el efecto convalidatorio se produzca es necesario que la ejecución del acto

inválido sea la expresión de una voluntad libre y capaz, o sea que la ejecución forzada, por

medio de un procedimiento judicial o por cualquier vicio, no obtiene ese resultado.


RATIFICACIÓN

La Ratificación es una figura afín a la confirmación. En nuestro ordenamiento civil se

presenta en los siguientes casos:

 El falso representado puede ratificar unilateralmente el acto jurídico celebrado por

el falso representante observando la forma prescrita para el acto que se ratifica.

 Cuando una persona careciendo de facultades de representación y sin estar obligado

a gestionar o administrar los bienes o negocios de otro que lo ignora, este se puede

ratificar los actos del gestor.

 Tanto el acto confirmatorio como la ratificación son actos jurídicos unilaterales

recepticios. Por la ratificación el falso representado, en el caso de defecto de poder,

o el dueño de los bienes o negocios o administradores por un tercero, hace propios

los efectos de los actos realizados por el falso representante o el gestor e negocios.

Por la confirmación, el titular de la acción de anulabilidad convalida el acto,

librándolo de toda amenaza de ineficacia definitiva.

 Por tanto la ratificación como con la confirmación se persigue que el acto jurídico,

ratificado o confirmado, surta sus efectos de manera plena y definitiva. Diferencia

entre Ratificacióny Confirmación

 Se confirma un acto inválido por anulable. Se ratifica un acto valido, pero ineficaz

frente al dominus, como el celebrado por el falsus procuratore.

 Se confirma un acto propio, o sea en el cual se ha sido parte. Se ratifica un acto

ajeno en el cual no se ha participado ni por si ni mediante un representante.

 La confirmación supone un acto eficaz amenazado de ineficacia y la ratificación

supone un acto ineficaz por el dominus.


 Por la confirmación se suprime la amenaza de iniciativa definitiva. Por la

ratificación, el ratificante adquiere los efectos de un acto ajeno, o sea en cual no ha

sido parte.

FORMALIDAD DE LA CONFIRMACIÓN

Art. 232. La forma del instrumento de confirmación debe tener iguales solemnidades a las

establecidas para la validez del acto que confirma.

Esta norma se conecta directamente con el artículo 230 de Código Civil relativo a la

confirmación expresa, pues la confirmación tacita, según se expresó al comentar el artículo

23, no se instrumentaliza ya que se da por vía de ejecución total o parcial del acto viciado.

En ese sentido, la norma del artículo 232 sugiere que la confirmación expresa siempre ha de

constatar documentalmente.

En efecto, el articulo230 dispone que la confirmación se realice mediante que patentice la

declaración de la voluntad confirmatoria. Y el artículo 232 complementa esta regla

señalando que la forma (formalidad) de dicho instrumento (el de la confirmación) debe

tener las mismas solemnidades exigidas por la ley para la validez del acto que se confirma.

Cabe precisar que la propia formalidad del acto confirmatorio que se menciona en el

artículo 232 es una de carácter ad probationem, pues en armonía con lo señalado en

artículo 230, no se sanciona con nulidad su inobservancia, de modo que si esto último

ocurre, el acto confirmatorio pese a todo mantiene plena validez. Como ejemplo se cita el

caso de un contrato de compraventa respecto del cual las partes pueden elegir la forma que

estimen conveniente, y si lo celebraron por escritura pública y la compraventa debe ser

confirmada porque adolece de algún vicio, entonces el acto confirmatorio debe igualmente

constar en escritura pública, de no ser así el acto confirmatorio subsiste, no es nulo, y puede
ser acreditado con los medios de prueba reconocidos por el Código Procesal Civil. En

cambio, el acto viciado puede haberle correspondido, según mandato de ley, formalidad ad

solemnitatem o ad probationem, o puede haberse tratado de un acto con libertad de forma.

Está claro que si el vio es por el incumplimiento de la formalidad ad solemnitatem el acto

es nulo y no puede ser confirmado, pero si se ha cumplido la formalidad ad solemnitatem y

el vicio de otra índole, al confirmar el acto debe observarse la misma formalidad solmene

que le corresponde, pues así lo manda el artículo 232 del Código Civil. Si, por ejemplo, se

constituye una hipoteca o se efectúa una donación de bien inmueble, en ambos casos

observando la formalidad solemne de escritura pública que le corresponde a la prescripción

de los artículos 1098 y 1625 del Código Civil, respectivamente, pero esos actos adolecen de

un vicio como el error o el dolo, el acto confirmatorio debe celebrarse con la misma

solemnidad antes mencionada (escritura pública) empero, como se dijo antes, de no hacerse

así la confirmación se considera efectuada, ya que no hay sanción de nulidad.

En tema de formalidad de la confirmación, la mayor discusión se genera en el artículo 230,

antes comentado, pues en este se expresa que la confirmación se efectué “mediante

instrumento”, lo que da lugar a que se interprete como que la confirmación siempre uy

necesariamente se instrumentaliza, inclusive para el acto anulable respecto del cual la ley ni

ha exigido formalidad alguna para la celebración, en cuyo caso en el acto confirmatorio se

empleara cualquier tipo de instrumento. Por ejemplo, si la ley no imponía al acto de

compraventa viciado una formalidad específica y las partes usaron la verbal, la

confirmación de todos modos debe ser documentada, por aplicación del artículo 230, pero

con libertad para escoger el último de instrumento. Puede pensarse que este acto no tendría

por qué ser instrumental izado, ya que el artículo 232, sin embargo, parece plausible

documentar la confirmación en casos como este, puesto que no solo supone mayor
seguridad, sino que permite dejar constancia indubitablemente de la declaración de la

voluntad confirmatoria, así como la identificación del acto que se confirma y de la causal

de anulabilidad que lo afecta y que el declarante manifiesta conocer y convalidad todas esas

exigencias contempladas en el artículo 230 del Código Civil.

CONCLUSIONES

 Con relación al tema expuesto, considero que lo esencial del mismo es la bondad

abstracta con que los artículos del Código Civil le dan tratamiento, demostrándose

el beneficio de la confirmación para sanear el vicio del acto primitivo y el modo de

hacer a su vez que no se pierdan sus efectos. Y asimismo se advierte en su análisis,

un esfuerzo en la búsqueda de su utilidad práctica para intentar hacer de esta

herramienta jurídica algo comprensible y concreta, tanto desde la doctrina como

desde la jurisprudencia.

 La confirmaciones un acto unilateral, mediante el cual, la persona interesada en la

anulación de un acto de tal naturaleza, manifiesta tenerlo por valido expresa o

tácitamente, produciéndose, en consecuencia, su convalidación.

 La palabra confirmación es utilizada o conocida con diversos sinónimos:

corroborara, subsanar, remediar, revalidar o ratificar.

 La confirmación, por regla general extingue la acción de nulidad relativa y en

determinados casos, según diversos autores, en el mundo de la realidad jurídica, la

inexistencia; originados por la ineficacia de los actos jurídicos, constituye una

renuncia a la acción de nulidad relativa, no a la absoluta, pues atentaría contra el

interés público.

BIBLIOGRAFÍA

 Real Academia de la Lengua Española, Diccionario.


 Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales.

 Diccionario de Derecho. Rafael Pina.

 El Acto Jurídico. Vidal Ramírez

  Negocio Jurídico, Juan Guillermo Luca de Tena.

CARACTERÍSTICAS DE LA CONFIRMACIÓN

1. Es unilateral y recepticia, por cuanto el acto ratificatorio es potestad de quién

puede ejercer la acción de anulabilidad del acto jurídico y, además la voluntad

confirmatoria debe estar dirigida a todo aquel que tenga el legítimo interés en

mantener o conservar vigente el acto jurídico.

2. Una vez realizada la confirmación, el que lo hace renuncia a cualquier acción

posterior tendiente a cuestionar la validez del acto jurídico vía la anulabilidad del

mismo.

3. La confirmación, al convalidar el acto anulable, se convierte en un acto

irrevocable, es decir, inevitablemente se subsanan los defectos que inicialmente

mantuvo el acto jurídico.

4. Genera efecto ex-tunc, es decir se convierte en un acto declarativo, por cuanto la

confirmación retrotrae sus efectos al momento de la celebración del acto jurídico.