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CAPITULO II: MARCO TEORICO

2.1 Metodologia ABC

2.2 Análisis ABC

2.3 Índice de Rotación de Inventarios

CAPITULO II
MARCO TEÓRICO

2.1) METODOLOGÍA ABC


La metodología conserva, al igual que los métodos tradicionales, las actividades que
transforman las materias primas en productos terminados dentro de los centros de costos o
departamentos de producción, reconociendo que algunos de estos procesos productivos
emplean recursos (materiales, mano de obra, energía, procesamiento de desperdicios y otros
elementos que integran la Carga Fabril) mediante los cuales se desempeñan actividades que, en
realidad, son de apoyo a las tareas productivas pero que no forman parte directamente del
proceso de transformación o ensamble de los productos que se fabrican.

En las empresas de servicios casi todas las actividades son de apoyo, es decir, ayudan al
cumplimiento de la comercialización o prestación del servicio, pero no forman parte del servicio
propiamente dicho.

El objetivo de la metodología no es la distribución de costos indirectos entre los productos sino


la valoración más exacta de las actividades que realiza la empresa, aparte de las actividades
productivas propiamente dichas, con la finalidad de evaluarlas con distintos fines de tipo
administrativo.

Filosofía del ABC

La Actividad es la causa que determina la incurrencia en costos y los Objetos de Costos son los
que consumen estas actividades.
El control sistemático de cientos de artículos puede aportar consigo la necesidad de urgentes
recursos a las organizaciones. Este ambiente invita a agrupar bienes en función de sus
principales características esencialmente físicas, el costo y su importancia, a lo que se conoce
como la clasificación ABC.

Teniendo en cuenta lo anterior, el análisis ABC es el siguiente paso que se debe aplicar en el
desarrollo de la investigación, en este punto se identifican los artículos de mayor importancia y
se visualiza la forma más idónea de administrar los inventarios.

2.2) ANÁLISIS ABC


El método ABC permite categorizar el inventario de acuerdo al impacto que generan en el valor
de la empresa. Así, enfoca los esfuerzos de la empresa en la dirección correcta de acuerdo a
cada clase.

El análisis ABC es un método de clasificación usado frecuentemente en gestión de inventario.


También puede utilizarse para categorizar a los clientes de una empresa. Consiste en la
categorización del inventario en tres clases o grupos: A, B y C. En general:

A: incluye el 10-20% del total de artículos que representan entre 70-80% del valor de venta del
inventario.

B: 20-30% de los artículos que representan entre el 15-25% del valor de venta del inventario

C: 50-60% de los atributos que representan el 5-10% del valor venta del inventario

GRAFICO ABC-EJEMPLO
Dependiendo del grupo al que pertenecen, los artículos deben recibir una atención distinta.

Los artículos A deben estar bajo un estricto control, asegurando una buena gestión de
inventario, rotación de las existencias y acceso a materias primas, una estricta gestión de precio
y un alto nivel de servicio.

Los artículos B son menos relevantes que los A. No obstante, debe haber una cierta
preocupación sobre ellos, monitoreando una potencial subida o caída de categoría.

Los artículos C son los que menos aportan a la empresa. Por tanto, no se deben enfocar los
recursos en ellos. No resulta indispensable cumplir altos niveles de servicio con estos productos,
lo que puede llevar a reordenar con menos frecuencia. Más aún, es relevante preguntarse si
conviene mantener estos productos en stock.

Una herramienta fundamental de la metodología ABC es conocer el IRI (Índice de Rotación de


Inventarios) y con ello hacer la clasificación; a continuación, se detallará en ello.

2.3) INDICE DE ROTACIÓN DE INVENTARIOS:


Proporción entre las ventas y las existencias promedio. Indica el número de veces que el capital
invertido se recupera a través de las ventas.

Se calcula de la siguiente manera:

VENTAS ACUMULADAS
X 100
INVENTARIO PROMEDIO

Las políticas de inventario, en general, deben mantener un elevado índice de rotación, por eso,
se requiere diseñar políticas de entregas muy frecuentes, con tamaños muy pequeños.

Para poder trabajar con este principio es fundamental mantener una excelente comunicación
entre cliente y proveedor.