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UNIVERSIDAD POPULAR DEL CESAR

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD


PROGRAMA DE ENFERMERIA
EDUCACION EN SALUD
I PERIODO ACADEMICO 2011
VALLEDUPAR
PLAN DE CLASES
EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE

FECHA: 08-03-2011
ESTUDIANTES: Ángela Martínez, Mariannys ovalle, Tulia
TEMA: EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE
HORA: 4:00PM
GRUPO: heterogéneo
SEMESTRE: VIII semestre de enfermería
LUGAR: salón 104 B upc sede sabanas
NUMERO DE ESTUDIANTES: 38

OBJETIVO GENERAL:

 Orientar a los estudiantes sobre la evaluación del aprendizaje como parte


fundamental del proceso enseñanza- aprendizaje para que desarrolle
habilidades evaluativas (que, como y para que evaluar) a través de un
seminario participativo y dinámico.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

 Dar a conocer la historia, definición, objetivo, tipos, fases, momentos e


instrumentos de la evaluación.
 Explicar la importancia de la evaluación para que el estudiante identifique
ventajas y desventajas del proceso.
 Realizar actividades de motivación como
METODOLOGÍA

El día 8 de marzo de 2011 a las 2:00 pm se realizara el seminario sobre evaluación


del aprendizaje en el salón 104B sede sabana, se iniciara con la presentación del
grupo de ponentes y luego se realizara la dinámica motivacional, se continuara con
el desarrollo de los contenidos distribuidos de la siguiente manera: Historia,
definición, objetivos, características y tipos de la evaluación a cargo de Mariannys
ovalle silva, posteriormente funciones, fases modalidades y momentos a cargo de
Ángela Martínez Santoya, y por ultimo instrumentos de la evaluación a cargo de
Tulia Molina, para finalizar se realizara una dinámica (tingo tango) con el fin de
verificar si lograron los objetivos.

Ayudas didácticas

 Video beam
 Diapositivas

PREGUNTAS

INICIALES

1 ¿Para usted que es evaluación?

2 ¿De que forma la han evaluado?

3¿Cuenta una experiencia, y como te has sentido?

INTERMEDIAS

1¿Cual es el objetivo de la evaluación?

2¿Cual son las funciones de la evaluación?

3¿De un ejemplo de modalidades de la evaluación?

FINALES

1¿Cual es la importancia de la evaluación del aprendizaje?


2. ¿Diga los momentos de la clase?

3. ¿Mencione 2 instrumentos de la evaluación?

HISTORIA DE LA EVALUACIÓN EN COLOMBIA - MARCO LEGAL

La evaluación en Colombia ha sido asumida desde una variedad de normas


que han reglamentado los niveles de educación pre-escolar, básica primaria,
básica secundaria y educación media y superior. Este marco legal, se refiere
desde la normatividad aparecida a partir de la década de los 60s.
Desde mediados del siglo XIX, hasta los años 60 se estableció que se debía
evaluar por contenidos. Luego se decidió cambiar la evaluación por
contenidos por la evaluación por objetivos.
Según Carlos Vasco (2003) hasta bien avanzado el siglo XX (1937, 1951 y
1962) había que evaluar por contenidos en las modalidades de exámenes
orales y escritos.
Hacia la década del 60 comenzó la ola de la tecnología educativa y se
cambió la evaluación por contenidos por una evaluación por objetivos
específicos (Decreto 1710 de 1963), reforzados para bachillerato en 1973 con
el Decreto 080.
La Resolución Número 1492 de 1967 reglamentó las calificaciones del nivel
primario. Se adoptó la siguiente escala numérica: Uno (1): Muy mala, Dos
(2): Mal, Tres (3): Regular, Cuatro (4): Bien, Cinco (5): Muy bien.
Resolución No. 1852 de 1978, por la cual se reglamentó el nivel secundario y
media vocacional. El año se dividió en cuatro períodos y se realizaban dos
evaluaciones intermedias y una final. Primer período: 20%, Segundo
período: 20%, Evaluación intermedia: 10%, Tercer período: 20%, Cuarto
período: 20%, Evaluación final: 10%. Todas las asignaturas se calificaron en
la escala de uno (1) a diez (10). La calificación definitiva se obtenía del valor
ponderado de las calificaciones producidas en los períodos y en las
evaluaciones intermedia y final. Si el alumno perdía una materia, tenía
derecho a una habilitación, perdida ésta podía rehabilitar y si perdía ésta,
perdía el curso. Esto podía hacerse en el mismo plantel o en aquel donde se
iba a ingresar.
Resolución 17486 de 1984. Aquí se presenta algo interesante en los grados 1,
2 y 3. La promoción sería flexible y debería orientarse a prestar atención
especial a la edad, al ambiente social y cultural para que los niños puedan
avanzar a su propio ritmo de aprendizaje y reducir las tasas de deserción y
repitencia frecuentes en estos niveles. Entonces, a partir de cuarto hasta once
grados, los resultados de evaluación se expresarán numéricamente en escala
de 1 a 10 con la siguiente equivalencia: 9 a 10, sobresaliente; 8 a 8.9, bueno;
6 a 7.9, aprobado; 1 a 5.9, no aprobado.
Se estableció un valor porcentual para cada una de las áreas en cada período
así (Artículo 8): Primer período: 10%; Segundo período: 20%; Tercer
período: 30%; Cuarto período: 40%

El cuarto período requería un tiempo determinado para la evaluación final y


debía incluir el contenido de todos los anteriores. La calificación mínima
aprobatoria para un área sería de 6.0 y si el área estaba constituida por varias
asignaturas, debía promediarse los resultados de estas.
El artículo 14 en la época de vigencia fue controvertido, pero marcó un
punto de quiebre entre la rigidez anterior y esta, y consistía en lo siguiente: la
promoción a un grado superior se daba cuando aprobaba todas las áreas
comunes y propias o cuando promediadas las calificaciones de todas las áreas
arrojaban un mínimo de 7.0 y en una de las áreas presentaba nota no
inferior a 4.0, por lo que no habilitaba el área perdida. El grado se perdía
con tres o más áreas con calificaciones inferiores a 6.0. La inasistencia al 20%
de la intensidad horaria del área o asignatura provocaba la pérdida de la
misma y se calificaba con 1.
Persistía la habilitación de una o dos áreas y si se perdía la habilitación perdía
el año. Se excluyó la rehabilitación (art. 17). El plazo para presentar la
habilitación era de 30 días después del examen final y si pasado un año no
presentaba las habilitaciones perdía el año.
El Decreto 1469 de 1987. Este decreto marca un quiebre en el tipo de
evaluación que se venía trabajando en Colombia y se va lanza en ristre
contra el procedimiento tradicional: las notas; y considera que ese enfoque
va en contra del enfoque integral formativo inherente al proceso educativo y
decretó la promoción automática obligatoria en el nivel de básica primaria.
En el artículo 6°, se establece la escala de calificaciones siguiente: EXCELENTE,
BUENO, ACEPTABLE E INSUFICIENTE. El decreto definió Actividades de
Recuperación.
Desde esta época entonces el lenguaje de la evaluación cambia, se torna
cualitativo, prevee actividades de recuperación, la promoción será
automática, el año escolar se divide en cuatro periodos y se transcribe a los
padres de familia un informe descriptivo – explicativo, la inasistencia de los
alumnos puede llegar al 20 %, se dio la promoción anticipada a partir de la
finalización del 2° periodo del año lectivo.
Y se llega a la Ley 115 del 11 de febrero de 1994, conocida como Ley General
de Educación, expedida 90 años más tarde de la anterior ley general, su
promulgación estuvo precedida de grandes debates y se supone fue una ley
concertada y una de las consecuencias más inmediatas del desarrollo de la
Constitución Nacional de 1991 que se estrenaba en Colombia. Esta ley
desarrolló la siguiente temática: El objeto y los fines de la educación; la
estructura del sistema educativo; las modalidades de atención educativa a
poblaciones; la organización de la prestación del servicio educativo; los
educandos; los educadores; los establecimientos educativos; la dirección,
administración, inspección y vigilancia; la financiación de la educación;
educación impartida por particulares; otras disposiciones varias.
El Decreto 1860/94, por el cual se reglamenta parcialmente la ley 115/94 en
los aspectos pedagógicos y organizativos, dedica el capítulo VI para
desarrollar lo relativo a la evaluación y promoción.
Aquí aparece una serie de nuevos conceptos y un nuevo enfoque que puede
relatarse de la siguiente manera: Aparece el concepto de “evaluación de los
logros del alumno, entendido como el conjunto de juicios de valor sobre el
avance con la adquisición de conocimientos y el desarrollo de las capacidades
de los educandos, atribuibles al proceso pedagógico” Art. 47.
Otro elemento importante y que es quizá una ruptura fundamental con el
modelo anterior y se convierte en piloto en el contexto latinoamericano, la
evaluación sería a partir de este año continua, integral, cualitativa y se
expresará en informes descriptivos.
Se establecieron a partir de esta fecha las comisiones de evaluación cuya
misión era prescribir actividades académicas complementarias para superar
deficiencias y en los casos de superación, recomendar la promoción
anticipada.
El registro escolar de valoración se expresará en términos EXCELENTE,
cuando supera ampliamente la mayoría de los logros previstos; BIEN, cuando
se obtienen los logros previstos con algunas limitaciones en los
requerimientos; INSUFICIENTE, cuando no alcanza a superar la mayoría de
los requerimientos de los logros previstos.
La Resolución 2343/96. Esta resolución va a plantear una nueva política
curricular cuyo contenido podría ser objeto de un nuevo estudio, definió a
los indicadores de logro como indicios, señales, rasgos o conjuntos de rasgos,
datos e informaciones perceptibles que al ser confrontados con lo esperado e
interpretados de acuerdo con una fundamentación teórica, pueden
considerarse como evidencias significativas de evolución, estado y nivel que
un momento determinado presenta el desarrollo humano (Art. 8) y así este
artículo incorpora un texto pedagógico que requería una lectura minuciosa y
comprensiva para poder asir el concepto.
Luego esta resolución estableció que se debían tener en cuenta los
indicadores de logro por conjuntos de grados, cuya característica era su
referencia a logros que debían ser alcanzados a nivel nacional por todos los
educandos del país. Además, se establecieron indicadores de logros
específicos, que debían servir de índices a los logros que se propone el
proyecto educativo institucional.

Es preciso en este punto hacer un comentario adicional, había en Colombia


un salto epistemológico y pedagógico para abordar la evaluación desde un
paradigma diferente: el cualitativo; atrás quedaban muchas prácticas que se
tornaron obsoletas, un cambio profundo en la escuela se había implantado,
solo que nadie ha podido garantizar que estos cambios sean verdaderos,
quizá por ser fruto de un mandato legal.
El decreto 230 del 11 de febrero del 2002. Dicta normas en materia de
currículo, evaluación y promoción de los educandos y evaluación
institucional. Por ello el Capítulo I establece las Normas Técnicas Curriculares;
aparece una nueva definición de currículo; otro aspecto interesante
contenido en el Decreto, es la concepción de Plan de estudios; el diseño
general de planes especiales de apoyo para estudiantes con dificultades en su
proceso de aprendizaje - se conservan las Comisiones de Evaluación y
Promoción; la metodología aplicable a cada una de las áreas; indicadores de
desempeño y metas de calidad que permitan llevar a cabo la autoevaluación
institucional; en el art. 5 aparece la escala en la que deben darse los cuatro
informes y el informe final: EXCELENTE, SOBRESALIENTE, ACEPTABLE,
INSUFICIENTE y DEFICIENTE.
En cuanto a la promoción de los educandos, aquí aparece el punto más
controvertido en el sentido que los establecimientos educativos deben
garantizar un mínimo de promoción del 95% de los educandos que finalicen
el año escolar.

Así queda realizada esta visión histórico-legal en Colombia de la evaluación


del rendimiento escolar, en los últimos 35 años.

Que es evaluación.

 Evaluación puede conceptualizarse como un proceso dinámico, continuo y


sistemático, enfocado hacia los cambios de las conductas y rendimientos,
mediante el cual verificamos los logros adquiridos en función de los objetivos
propuestos.
 La Evaluación adquiere sentido en la medida que comprueba la eficacia y
posibilita el perfeccionamiento de la acción docente.
 Lo que destaca un elemento clave de la concepción actual de la evaluación:
no evaluar por evaluar, sino para mejorar los programas, la organización de
las tareas y la transferencia a una más eficiente selección metodológica.
 "La etapa del proceso educativo que tiene como finalidad comprobar, de
manera sistemática, en que medida se han logrado los objetivos propuestos
con antelación. Entendiendo a la educación como un proceso sistemático,
destinado a lograr cambios duraderos y positivos en la conducta de los
sujetos, integrados a la misma, en base a objetivos definidos en forma
concreta, precisa, social e individualmente aceptables." (P. D. Laforucade)
 "Evaluación es el acto que consiste en emitir un juicio de valor, a partir de un
conjunto de informaciones sobre la evolución o los resultados de un alumno,
con el fin de tomar una decisión. " (B. Maccario)
 "La evaluación es una operación sistemática, integrada en la actividad
educativa con el objetivo de conseguir su mejoramiento continuo, mediante
el conocimiento lo más exacto posible del alumno en todos los aspectos de
su personalidad, aportando una información ajustada sobre el proceso
mismo y sobre todos los factores personales y ambientales que en ésta
inciden. Señala en que medida el proceso educativo logra sus objetivos
fundamentales y confronta los fijados con los realmente alcanzados." (A. Pila
Teleña)

TIPOS DE EVALUACION.

Refiriéndonos a la evaluación como proceso para determinar el grado en que los


objetivos del aprendizaje van siendo alcanzados, distinguiremos tres tipos de ella:

a. Evaluación diagnóstica
b. Evaluación formativa
c. Evaluación sumaria

La evaluación diagnóstica

La evaluación diagnóstica es un proceso que pretende determinar:

a. Si los alumnos poseen los requisitos para iniciar el estudio de una unidad o
curso.
b. En qué grado los alumnos han alcanzado ya los objetivos que nos
proponemos en esa unidad o curso (conocimientos, habilidades, destrezas,
etc.).
c. La situación personal: física, emocional y familiar en que se encuentran los
alumnos al iniciar el curso o una etapa determinada.
Si analizamos los aspectos que pretenden conocerse a través de la evaluación
diagnóstica, caeremos en la cuenta de que, por su carácter de antecedentes básicos
que el maestro necesita tomar en cuenta antes de realizar cualquier actividad, la
evaluación diagnóstica deberá llevarse a cabo al inicio del curso y al inicio también
de cada unidad si se considera conveniente.

Ahora pensemos un poco en su trascendencia. Si a través de la evaluación


diagnóstica nos demos cuenta de que los alumnos, en su mayoría, poseen los
requisitos pare abordar el curso, lo interpretaremos como luz verde pare seguir
adelante con nuestros objetivos; pero si descubrimos que la mayoría no cuenta con
dichos requisitos, tendremos que hacer un reajuste en nuestra planeación. Si la
evaluación diagnóstica nos muestra que nuestros alumnos alcanzaron ya varios o
muchos de los objetivos que nos proponemos abordar en esa unidad o curso,
nuevamente tendremos que hacer los reajustes necesarios a la planeación, pues de lo
contrario los alumnos perderán el interés y no desearán repetir actividades
encaminadas hacia objetivos que ya alcanzaron.

Algo también de suma importancia serán los datos que a través de la evaluación
diagnóstica podamos obtener acerca de las características familiares, físicas y
emocionales en nuestros alumnos; mediante este conocimiento podremos orientar
nuestra acción pare tratar de responder a las especiales circunstancias de cada uno
de ellos.

La evaluación formativa

La evaluación formativa es un proceso que pretende:

a. Informar tanto al estudiante como al maestro acerca del progreso alcanzado


por el primero.
b. Localizar las deficiencias observadas durante un tema o unidad de enseñanza-
aprendizaje.
c. Valorar las conductas intermedias del estudiante para descubrir cómo se van
alcanzando parcialmente los objetivos propuestos.

Por sus características, la evaluación formativa tendrá lugar al final de un tema, de


una unidad o al término de una serie de actividades de cuyo buen logro dependa el
éxito de actividades posteriores.

La evaluación formativa tiene también un papel de mucha importancia dentro del


proceso enseñanza-aprendizaje, ella se encarga de orientar la actividad a través de
sus informes sobre la forma en que se van alcanzando los objetivos. Si la evaluación
formativa señala que se van cumpliendo los objetivos, el maestro y los alumnos
tendrán un estímulo eficaz pare seguir adelante. Si la evaluación formativa muestra
deficiencias o carencias en cuanto a los objetivos que pretenden alcanzarse, será
tiempo de hacer las rectificaciones y ajustes necesarios al plan, de motivar
nuevamente a los alumnos y de examinar si los objetivos señalados son los más
oportunos pare colocarse en esa precisa etapa del proceso enseñanza-aprendizaje.

Podemos comparar la evaluación formativa con los semáforos colocados a lo largo


de un camino que pretendemos recorrer, ellos nos indican si podemos
confiadamente seguir adelante (luz verde), si debemos recorrer con precaución (luz
amarilla) o si definitivamente es necesario un paro para revisión (luz roja). La
observación atenta de la función indicadora que desempeña la evaluación
formativa, nos llevará a una continua revisión y adecuación de nuestras actividades
escolares.

La evaluación sumaria

La evaluación sumaria es un proceso que pretende:

a. Valorar la conducta o conductas finales que se observan en el educando al


final del proceso.
b. Certificar que se han alcanzado los objetivos propuestos.
c. Hacer una recapitulación o integración de los contenidos de aprendizaje
sobre los que se ha trabajado a lo largo de todo el curso.
d. Integrar en uno solo, los diferentes juicios de valor que se han emitido sobre
una persona a través del curso.

Dadas sus características, el tiempo apropiado para llevarla a cabo será al fin de una
unidad o de todo un curso escolar. Por medio de ella se trata de corroborar lo que
ha sido alcanzado; esto no será nuevo para maestro y alumnos puesto que al llegar
a la evaluación sumaria, cuentan ya con suficientes datos obtenidos de las
evaluaciones formativas que les harán vislumbrar lo que pueden esperar de la
evaluación sumaria. Si en el momento de la evaluación sumaria los resultados fueran
inesperados, habría que desconfiar de la validez de las evaluaciones formativas o de
la atención que se prestó a éstas para hacer los reajustes necesarios.

Tiene gran valor el papel que la evaluación sumaria desempeña en la organización


mental del conocimiento por parte del alumno, por medio de ella relaciona los
diferentes aspectos del conocimiento y tiene un panorama general del curso o de la
unidad que son objeto de la evaluación.

Los tres tipos de evaluación antes señalados recorrerán el mismo proceso: formular
un juicio de valor sobre las conductas del educando, después de una medición a
interpretación previas. Dicho juicio de valor irá desempeñando diferentes papeles:
será un antecedente del alumno en la evaluación diagnóstica, un indicador de sus
adelantos o deficiencias en la evaluación formativa y una certificación del grado en
que alcanzó los objetivos en la evaluación sumaria.
1.1 CARACTERÍSTICAS DE LA EVALUACIÓN.

La evaluación debe tener, al menos, las siguientes características:

Confiable :(que aplica el mismo juicio para todos los alumnos),

Integral (involucra las dimensiones intelectual, social, afectiva, motriz y axiológica),

Participativa (incluye autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación),

Transparente (congruente con los aprendizajes requeridos por la


competencia).

Válida (las evidencias deben corresponder a la guía de evaluación).

1.2 FUNCIONES DE LA EVALUACIÓN.

En la práctica educativa, la evaluación puede tener varios propósitos, entre los que
destacan:

1. La función pedagógica.- Permite analizar los procesos de aprendizaje y de


enseñanza con el fin de optimizarlos.

2.Función diagnóstica.- Identifica, al inicio de un ciclo o proceso de


enseñanza-aprendizaje, la situación del alumno en cuanto a conocimientos
previos, actitudes, estilos de aprendizaje, habilidades, entre otros aspectos, con
el propósito de establecer un punto de partida para el proceso mismo.

3 Función motivadora.- Retroalimentar al alumno con respecto a sus logros,


le estimula para continuar aprendiendo. Favorece la toma de conciencia de su
propio proceso de aprendizaje.

4 Función reguladora.- La detección oportuna de los logros y deficiencias


permite aplicar las medidas pertinentes que conduzcan a su mejoramiento.

5 La función social.- Se trata de constatar o certificar ante la sociedad el logro de


determinados aprendizajes al término de un ciclo de formación.

FASES DE LA EVALUACIÓN.

El proceso de evaluación comprende las siguientes etapas:

Planeación de la evaluación.

Planear la evaluación implica entre otras cosas, seleccionar qué competencias


se evaluarán durante una unidad o resultado de aprendizaje, precisar para qué
servirá la información que se recopile y en qué momento se llevará a cabo la
evaluación, seleccionar las técnicas e instrumentos adecuados de acuerdo al tipo de
aprendizaje esperado y definiendo los indicadores y criterios a considerar en la
evaluación.

Recolección y selección de información.

La obtención de información se puede realizar de manera formal, semiformal o


informal pero es importante que sea confiable y significativa. La información es
confiable cuando procede de la aplicación sistemática de técnicas e instrumentos
y no del simple azar. La información es significativa si se refiere a aspectos
relevantes de los aprendizajes que son sustantivos en una competencia.

Interpretación y valoración de la información.

Se realiza con base en indicadores y criterios establecidos para los aprendizajes


determinados en cada competencia. Se valoran los resultados cuando se les
otorga algún código representativo que comunica lo que el alumno fue capaz
de realizar. Hay diferentes escalas de valoración: numéricas, literales o gráficas y
descriptiva.

Comunicación de los resultados y toma de decisiones.

La evaluación no tiene sentido si no se comunican los resultados en forma clara y


específica a los alumnos. Esto significa que el joven podrá conocer en qué aspectos
tuvo logros y en dónde no alcanzó los objetivos esperados, lo que le permitirá
administrar su tiempo con el fin de enfocar sus esfuerzos hacia aquellos aprendizajes
que no ha alcanzado.

EVALUACIÓN DE LOS APRENDIZAJES.

Durante el proceso de enseñanza aprendizaje es importante considerar tres


categorías de evaluación: diagnóstica, formativa y sumativa.

La evaluación diagnóstica nos permite establecer un punto de partida


fundamentado en la detección de la situación en la que se encuentran nuestros
alumnos. Permite también establecer vínculos socio-afectivos entre el PSP y su
grupo. El alumno a su vez podrá obtener información sobre los aspectos donde
deberá hacer énfasis en su dedicación. El PSP podrá identificar las
características del grupo y orientar adecuadamente sus estrategias. En esta etapa
pueden utilizarse mecanismos informales de recopilación de información.
La evaluación formativa se realiza durante todo el proceso de aprendizaje del
alumno, en forma constante, ya sea al finalizar cada actividad de aprendizaje o en
la integración de varias de éstas. Tiene como finalidad informar a los alumnos de
sus avances con respecto a los aprendizajes que deben alcanzar y advertirle sobre
dónde y en qué aspectos tiene debilidades o dificultades para poder regular sus
procesos. Aquí se admiten errores, se identifican y se corrigen; es factible trabajar
colaborativamente. Asimismo, el PSP puede asumir nuevas estrategias que
contribuyan a mejorar los resultados del grupo.

Finalmente, la evaluación sumativa es adoptada básicamente por una función


social, ya que mediante ella se asume una acreditación, una promoción, un fracaso
escolar, índices de deserción, etc., a través de criterios estandarizados y bien
definidos. Las evidencias se elaboran en forma individual, puesto que se está
asignando, convencionalmente, un criterio o valor. Manifiesta la síntesis de los
logros obtenidos por ciclo o período escolar.

1.5 MODALIDADES DE EVALUACIÓN

Podemos considerar las siguientes modalidades de evaluación: Autoevaluación,


coevaluación y heteroevaluación.

La autoevaluación es la valoración propia que hace el alumno de su desempeño y


aprendizaje. A pesar de que no ha sido muy utilizada, es a través de ésta que se
puede lograr que el alumno, dentro de su proceso de aprender a aprender, asuma
su responsabilidad mediante la autorregulación de su aprendizaje.

La coevaluación es la evaluación mutua de una actividad entre “pares”. A través de


ésta, normalmente se incrementa la participación, reflexión y crítica constructiva.
Fomenta el liderazgo y y desarrolla la integración del grupo.

La heteroevaluación es la más común de las modalidades de evaluación. La realiza


una persona a otra de forma unilateral.
INSTRUMENTOS PARA LA EVALUACIÓN
DEL PROCESO DE APRENDIZAJE
A través de la observación se obtiene información sobre la conducta o
comportamiento que los alumnos manifiestan espontáneamente. Para aprovechar
mejor la información que pueden aportar estas observaciones, se pueden utilizar los
siguientes instrumentos:
- LAS ESCALAS DE VALORACIÓN contienen una listado de rasgos en los que se
gradúa el nivel de consecución del aspecto observado a través de una serie de
valoraciones progresivas (de nunca siempre; de poco a mucho de nada a todo; etc.)
- LAS LISTAS DE CONTROL contienen una serie de rasgos a observar, ante los que el
profesor señala su presencia o ausencia durante el desarrollo de la actividad o tarea.
- EL REGISTRO ANECDÓTICO, que consiste en fichas para recoger
comportamientos no previsibles antemano y que pueden aportar una información
significativa para evaluar carencias o actitudes positivas.
CUADERNO
El cuaderno de clase del alumno es un instrumento de recogida de información muy
útil para la evaluación continua, pues refleja el trabajo diario que realiza el alumno.
A través de él se puede comprobar:
- Si el alumno toma apuntes correctamente.
- Su nivel de comprensión, de abstracción y que ideas selecciona.
- Su nivel de expresión escrita, la claridad y propiedad de sus expresiones.
- La ortografía, la caligrafía, la composición de frases, etc.
- Los planteamientos que hace de la información aportada, si ha entendido el
contenido esencial, si llega a ordenar y diferenciar los aportados diferenciables en
esos contenidos.
- Si incluye reflexiones o comentarios propios.
- Si amplía la información sobre los temas trabajados consultando otras fuentes.
- Si realiza esquemas, resúmenes, subrayados, etc.
- El cuidado o dedicación que emplea en llevar al día su cuaderno, etc.
Es necesario establecer unos criterios previos que faciliten la valoración de
cualquiera de estos rasgos, evitando que ninguno de ellos por sí solos determine la
evaluación propiamente dicha.
Además, desde el primer momento, se deberá informar al alumno de los aspectos
que se van a valorar en su cuaderno y, realizada la valoración, aprovechar el
momento de devolverlos para indicar cuales son los aspectos que lleva bien, en los
que está mejorando y los que más necesita trabajar o cuidar.
Para sistematizar la recogida de la información que pueda aportar el análisis de los
cuadernos de clase es conveniente utilizar fichas o escalas que orienten sobre los
rasgos a valorar.
EXÁMENES TRADICIONALES, EN TODAS SUS VARIEDADES, TANTO
ORALES COMO ESCRITOS
Son aquellas en las que la información se obtiene presentando al alumno una serie
de tareas o
cuestiones que se consideran representativas de la conducta a medir o valorar. A
partir d la
ejecución en las tareas propuestas o de las respuestas generadas en el proceso de su
realización, se
infiere la presencia o ausencia de esa conducta en los alumnos.
Se caracterizan porque:
- Tratan de medir resultados máximos.
- Las condiciones de aplicación son estándares.
- Las tareas son uniformes para todos los alumnos.
- Los alumnos se dan cuenta de que están siendo examinados.
- Existen patrones externos que nos permiten realizar las medidas
Pertenecen a este tipo de técnicas los exámenes y demás pruebas escritas y orales,
que también
pueden resultar unos instrumentos válidos para la evaluación formativa, si se
utilizan como fuente
de información complementaria y no única, y se entienden como medios para
analizar y valorar
otros aspectos del trabajo de los alumnos.
En general, se consideran especialmente indicados para evaluar las capacidades de:
- Recordar contenidos releva ntes ya trabajados.
- Asociar o establecer relaciones coherentes entre contenidos próximos.
- Expresar opiniones personales o juicios de valor sobre cuestiones básicas de las
materias
tratadas.
- Ejercitar la atención, la observación, la memoria, la curiosidad, el análisis reflexivo,
etc.
Recordar que al atender a los errores, incorrecciones u omisiones que se ponen de
manifiesto en
los alumnos cuando se aplica esta clase de pruebas, se debe actuar con una actitud
más
investigadora que sancionadora. Desde esta perspectiva, tanto las respuestas
correctas como las
incorrectas aportan al profesor una información valiosa para orientar su práctica, y
al alumno para
corregir y superar sus deficiencias.
Existe una amplia posibilidad para elaborar y realizar este tipo de pruebas, cada una
de ellas con
ventajas e inconvenientes, por lo que es necesario seleccionar el tipo en función de
la capacidad
que se desea evaluar, y combinarlas entre sí al objeto de obtener la información más
válida. A
continuación se recogen algunas pruebas, así como sus principales características.
a) Pruebas de composición y ensayo: Están encaminadas a pedir a los alumnos que
organicen,
seleccionen y expresen las ideas esenciales de los temas tratados. Son, así mismo,
adecuadas
para realizar análisis, comentarios y juicios críticos sobre textos o cualquier otro
documento,
visitas a exposiciones y empresas, salidas culturales, asistencia a conferencias, charlas-
coloquio,
etc.
b) Preguntas de respuesta corta: En ellas el alumno debe aportar una información
muy concreta
y específica que podrá resumirse en una frase, un dato, una palabra, un signo, una
fórmula, etc.,
evidentemente referidos a cuestiones de cierta relevancia. (Están especialmente
indicadas para
trabajar cuestiones numéricas)
REVISTA I+E
CSI.CSIF Sector de Enseñanza de Sevilla - C/ San Juan Bosco 51 B 41008 Sevilla. Tlf.
954069012
E-Mail ense41@csi-csif.es
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c) Preguntas de texto incompleto: Las respuestas quedan intercaladas en el texto que
se les
presenta a los alumnos (que deberá ser un enunciado verdadero al que le falten
algunas palabras.
Son adecuadas para valorar la comprensión de hechos, el dominio de una
terminología
exacta, el conocimiento de principios básicos, etc. Al redactarlas se debe evitar
copiar
enunciados textuales y se presentarán en un lenguaje adaptado, comprensible y que
no añada
mayor dificultad al contenido de la prueba.
d) Preguntas de correspondencia o emparejamiento: Consisten en presentar dos
listas, A y B,
con palabras o frases breves dispuestas verticalmente para que los alumnos
establezcan las
relaciones que consideren adecuadas entre cada palabra de la columna A con la
correspondiente
de la B, argumentando la relación establecida entre las mismas. Al prepararlas es
conveniente
incluir en cada ítem un número desigual de elementos entre las columnas A y B para
evitar que
se establezcan relaciones por eliminación.
Están especialmente indicadas para tareas de memorización, discriminación y
conocimiento
de hechos concretos.
e) Preguntas de opción múltiple: Constan de un tronco o base en el que se
fundamenta el
problema, y un número indeterminado de respuestas opcionales de las cuales una es
la correcta
y las demás son distractores.
Son recomendables para valorar la comprensión, aplicación, discriminación de
significados,
etc.
f) Preguntas de verdadero – falso (justificadas): Pueden ser útiles para medir la
capacidad de
distinción entre hechos y opiniones o para mejorar la exactitud en las
observaciones,
argumentando la respuesta elegida.
g) Preguntas analogías/diferencias: Se pretende establecer clasificaciones o
características entre
hechos, acciones... es un grado mayor de interiorización de los conceptos adquiridos
y se trabaja
sobre todo la comprensión y el razonamiento.
h) Preguntas de interpretación y/o elaboración de gráficos, mapas, estadísticas, etc.:
Por un
lado, la elaboración de gráficos sirve para organizar y representar la información
con códigos no
verbales, es decir, otras formas de expresión; y por otro lado, la lectura e
interpretación sirve
para extraer conclusiones, posibilitando la generalización de la información.
CUESTIONARIOS
Sirve para evaluar los conocimientos previos que tiene el alumno sobre una unidad
didáctica
determinada.
MAPA CONCEPTUAL
Es un método para ayudar a educadores y alumnos a captar el significado de las
materias que se
van a aprender.
Dirigen la atención sobre el reducido número de ideas importantes en las que
debemos
centrarnos.
Permiten conocer qué sabe o comprende un alumno sobre una unidad cualquiera y
permiten
detectar conexiones equivocadas entre conceptos.
REVISTA I

Momentos de la evaluación
En términos globales es posible entender la evaluación como un conjunto de
acciones tripartitas y repartidas durante el proceso de enseñanza-aprendizaje. Así,
podemos identificar una evaluación que ocurre antes del inicio del proceso, otra
que ocurre durante o en el transcurso del proceso, y, finalmente, otra evaluación
que ocurre al final, al término o después del proceso.
El siguiente cuadro ilustra estos momentos, el tipo de evaluación recomendado para
cada uno de ellos, su función y su centro o foco de atención:
Revisemos qué implica cada uno de estos momentos y cómo se inscriben en el
proceso de enseñanza-aprendizaje:

 Pre-evaluación (antes): su función es orientar / adaptar / estimar algunas de las


características más relevantes del estudiante con relación a sus conocimientos y
habilidades. Su finalidad es adaptar el proceso de enseñanza-aprendizaje a las
características detectadas, de acuerdo a las especificidades que de allí emerjan.
Los instrumentos que la caracterizan se concentran en el evaluado, a fin de
mostrar una radiografía o mapa de los rasgos distintivos de un individuo o de
un grupo curso.
 Evaluación en proceso (durante): actúa como un mecanismo de interacción y
diálogo docente-estudiante, ya que – idealmente – debería consistir en la
gestión / administración de las acciones pedagógicas del docente y en la
adaptación del aprendizaje por parte de los estudiantes. Su función, por tanto,
es que docentes y estudiantes estén conscientes de sus logros y necesidades,
aciertos y errores, pues estamos concibiendo esta instancia como el espacio
dialógico en el que el proceso de enseñanza-aprendizaje recibe la
retroalimentación necesaria para direccionar y/o corregir la obtención de los
objetivos fijados previamente. Este tipo de evaluación (formativa) supone
modificar la relación pasiva del alumno con el conocimiento y sus
competencias, otorgándole mayor espacio en la toma de decisiones acerca de
su proceso de aprendizaje y, por ello, convirtiendo el proceso en una
situación de mayor autonomía y compromiso. Los instrumentos que
caracterizan este tipo de evaluación medirán tanto los procesos (en curso),
como las actividades que los componen.
 Post-evaluación (después): constituye el cierre del proceso, ya sea en las etapas
intermedias (trimestrales, semestrales, anuales) o de un ciclo (básica, media,
etc.). Su función es verificar / certificar que los conocimientos y competencias
correspondan a un modelo previamente acordado durante el proceso de
enseñanza-aprendizaje. También constituye una instancia de inserción social,
laboral o profesional, ya que certifica la adquisición de determinados objetivos
que ya han sido obtenidos.

OBJETIVO DE LA EVALUACION

La evaluación de los aprendizajes escolares se refiere al proceso sistemático y


continuo mediante el cual se determina el grado en que se están logrando los
objetivos de aprendizaje. Dicho proceso tiene una función primordial dentro del
proceso de enseñanza-aprendizaje, pues por medio de ella se retroalimenta dicho
proceso.

Si como resultado de la evaluación descubrimos que los objetivos se están


alcanzando en un grado mucho menor que el esperado o que no se están
alcanzando, inmediatamente surgirá una revisión de los planes, de las actividades que
se están realizando, de la actitud del maestro, de la actitud de los alumnos y de la
oportunidad de los objetivos que se están pretendiendo. Todo este movimiento
traerá como resultado un reajuste, una adecuación que fortalecerá el proceso
enseñanza-aprendizaje que se viene realizando; es así como la evaluación desempeña
su función retroalimentadora.

Imaginar el proceso enseñanza-aprendizaje sin evaluación, sería como salir a un


camino deseando llegar a determinado lugar, pero sin preocuparnos en ningún
momento por analizar las señales que nos indican si vamos por el camino adecuado;
correríamos el riesgo de descubrir tardíamente que hemos llegado a donde no
deseábamos, o que llegamos, pero habiendo utilizado el camino más complicado
porque no nos detuvimos a observar que había otro más corto y en mejores
condiciones.