You are on page 1of 6

Época primitiva de la

administración: antecedentes,
origen, características.
La época primitiva de la administración es aquella que estuvo
marcada por el dominio de la necesidad de organizarse para cumplir un
objetivo específico de la manera más eficaz posible.

El hombre desde sus inicios entendió que solamente formando grupos
productivos lograría alcanzar sus metas de protección, alimentación y
sustento. Reconoció también la necesidad de administrar los recursos
con los que contaba para poder subsistir.

Desde el mismo momento en que el ser humano tuvo que realizar una
tarea pesada, como lo fue cazar grandes animales, recolectar alimentos
o acondicionar una cueva para vivir, comprendió que la única manera de
hacer esto era delegando tareas y estructurando el trabajo.

El hombre siempre ha trabajado para subsistir, tratando de realizar sus
actividades de la forma más efectiva posible. Así, ha puesto en práctica
la ley de oro que tiene la administración, que es obtener los máximos
resultados con un mínimo de esfuerzo.

En función de la época socio-histórica, las personas han hallado distintas
maneras de administrar y organizar sus bienes, con el fin de satisfacer
sus necesidades. Muchos de estos principios de la naciente
administración se constituyeron en las bases y pautas para
las sociedades siguientes.

Antecedentes históricos
De manera consciente o inconsciente el ser humano, a través de su
historia, ha puesto en práctica diversos principios administrativos. Estos
lo han ayudado a realizar sus tareas más eficientemente.

En sus inicios el hombre era nómada y vivía de la caza, la pesca y la
recolección de frutos. Desde el mismo momento en que se dio cuenta
que trabajar en equipo era más beneficioso, comenzó a organizarse. De
esta manera estableció grupos para unir esfuerzos y lograr alcanzar el
objetivo en común.

A medida que la tarea era más difícil, el hombre estructuró las labores
de una forma más especializada, surgiendo entonces los líderes, quienes
dirigían las operaciones.

Aparición de la agricultura

Asociada directamente con la aparición de la agricultura como actividad
económica principal, la humanidad entra en su fase sedentaria. Esto
implicó tener una mejor administración, no solo había que cazar y
recolectar, sino también sembrar, cuidar esta siembra y cosechar los
alimentos.

Uno de los avances más importantes de la sociedad primitiva, aparte del
trabajo coordinado, fue la división del trabajo de manera natural,
considerando el sexo y la edad.

Esto es un vivo ejemplo del quehacer administrativo, el cual se refiere a
planear, organizar y ejecutar una estrategia en función de alcanzar un
objetivo común. El crecimiento demográfico fue otro factor que influyó
en la necesidad de coordinar los esfuerzos en el grupo social.

Cada uno de estos éxitos y fracasos de la civilización se fueron
transformando en una teoría administrativa empírica, que se fue
transmitiendo a cada generación subsiguiente.

Origen
La administración tiene una vasta historia que data desde la época del
antiguo Egipto y la antigua Grecia.

Desde la antigüedad, los emperadores y reyes requerían recaudadores
de impuestos y tesoreros para administrar sus asuntos de gobierno. En
esa época, saber leer, escribir, sumar y restar estaba prácticamente
restringido a la élite.

Como consecuencia, la necesidad de funcionarios expertos con estas
habilidades era de vital importancia para el mantenimiento de los
registros legales, el pago y la alimentación de los diversos ejércitos, y la
recaudación de los impuestos.

A medida que los imperios se expandían y el poder militar ampliaba su
control sobre otros continentes, creció así la necesidad de una
administración más estructurada.
En este período histórico surgió el esclavismo, en el cual el esclavo no
tenía derechos y se utilizaba para efectuar cualquier tipo de trabajo.

La administración estaba caracterizada por la supervisión estricta del
trabajo y el trato inhumano hacia los esclavos, lo cual tuvo una
influencia notable en la caída de los imperios que reinaron en este
período.

Derecho romano

Una contribución fundamental a la administración moderna es el derecho
romano, el cual fue la base de la organización del Estado y de las reglas
que orientaron las actividades y conductas de la sociedad.

Tanta es la influencia de este legado, que en la actualidad una gran
mayoría de las instituciones de los pueblos en el mundo están
fundamentadas jurídicamente en los legados de Roma y sus filósofos.

Características

Época grecorromana

– Se desarrolló la ética del trabajo y se inició la aplicación del método
científico en la solución de los problemas.

– Se estableció el principio de especialización, el cual hablaba de las
aptitudes de carácter natural del individuo.

– La administración pública estaba dividida en monarquías, aristocracias,
tiranías y democracia.

– Se distinguían tres formas administrativas: ejecutivo, legislativo y
judicial.
– El filósofo Pericles estableció el principio básico administrativo, que se
refería a la selección de personal.

– Se hicieron los primeros avances en la legislación, al igual que en la
reglamentación del trabajo y en las actividades propias del Estado.

– Las empresas se clasificaban en públicas, las cuales efectuaban las
actividades del Estado; en semipúblicas, que pertenecían a los
sindicatos; y privadas, pertenecientes al pueblo.

Época feudal

– El señor feudal era quien establecía los criterios de la administración y
ejercía control total sobre la producción del siervo.

– Socialmente existían relaciones de servidumbre.

– Se fundaron los talleres de tipo artesanal y el sistema de oficios.

– Se constituyeron los gremios, que serían los antecedentes de los
sindicatos, los cuales regulaban los sueldos y los horarios de trabajo.

– En los últimos años de este período un número significativo de siervos
pasaron a ser trabajadores independientes. Así se establecieron en la
administración nuevas estructuras de autoridad.

– La economía familiar se desarrolló a gran escala, dando paso así a una
economía de ciudad.

Revolución Industrial

– Los artesanos fueron sustituidos por obreros especializados.

– La característica principal de la Revolución Industrial fue la explotación
del hombre por el hombre en las industrias.
– Se crearon jerarquías dentro de la unidad de trabajo, a fin de delegar
las responsabilidades. Aparece entonces la figura de director, encargado,
obrero, entre otros.

– Todos los cambios en los sistemas de producción conllevaron a que la
administración implantara normas de trabajo y diversas estrategias de
coordinación.

– Surgió la necesidad de estudiar los factores que afectaban la
productividad y los nuevos enfoques de la administración, orientados
hacia las mejoras del ambiente de trabajo y de la producción.

– Motivado a que los salarios no eran fijos, estudiosos de la época se
esforzaron en crear ciertos principios para regularlos. Así nacieron los
cimientos de los premios por puntualidad, bonos de producción, etc.