¿Ejercicio Profesional?

Desde la fundación de la ANPA (Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios) de Republica Dominicana, los profesionales agropecuarios, al igual que los de otras áreas, han añorado definir y defender su campo laboral, así como lo han hecho otros (CODIA, CMD, CDPP, etc.). Otros grupos de interés también lo han hecho, como es el caso de los dueños de camiones y los diversos sindicatos choferiles, quienes curiosamente han convertido en mercancías las rutas de más alto volumen de usuarios, y se las han apropiado.

Todos estos sectores, entre otros muchos mas, tienen una mercancía que consideran es de su propiedad, pero además, consideran que es de su propiedad el mercado directo de esa mercancía. Es así que el más fuerte controla el mercado, calificando eufemísticamente su dominio y prevalencia sobre los demás como un legítimo ejercicio de “libre mercado”. Ha de suponerse , por otro lado, que todo comprador no debe tener mas limites para desplazarse de una mercancía a otra, que el dinero disponible, la existencia de otras mercancías, y sus propios criterios de calidad. Sobre esto quedan pendientes las preguntas de “como se obtiene el dinero” y “como socialmente se forman los criterios de calidad”. Entre otras respuestas interesantes, encontraremos que en todo este juego el conocimiento es sumamente importante, pero está complejamente predeterminado en gran medida por la infraestructura económica, en su generación, en su acceso, y en su gestión.

Así mismo cuando hablamos de necesidades básicas, quien busca satisfacerla, compra o adquiere satisfactores y no promesas. Las promesas no satisfacen nada y no resuelven nada. Un titulo académico, por ejemplo, no es un valor en si, es más bien una promesa que no llega siempre a ser garantía, de que quien lo posee tiene informaciones, y probablemente los conocimientos indicados por el titulo. Estos se construyen posteriormente si el medio y el esfuerzo propio en el desempeño laboral lo han permitido.

En esencia, en cualquier conglomerado, la gente entra en relaciones buscando de alguna manera y en alguna intensidad satisfacer necesidades muy diversas que van desde las estrictamente individuales hasta las que alcanzan categoría colectiva.

Cuales necesidades determinan las relaciones que mueven habitualmente al profesional agropecuario? Por un lado lo mueven las necesidades básicas de cualquier individuo, y para conseguir dinero y satisfacerlas, tiene a su vez que satisfacer las necesidades de otros en una relación de compra y venta. Las necesidades que esta llamado a satisfacer en otros el llamado profesional agropecuario son las directamente relacionadas con conocimientos en su rama, entendidos estos como mezcla de valores, experiencias, , informaciones, y saber

hacer.

Los conocimientos que vende el profesional se verifican como tales en los resultados y productos en procesos productivos. Si en su desempeño no produce resultados y productos, el título no lo salva de la exclusión en el mercado, exceptuando quizás sociedades muy atrasadas (feudales y precapitalistas) donde ambientes productivos soportan aun imágenes sociales ficticias, con altos costos para la sociedad en general.

En definitiva, no es la libre voluntad del profesional lo que determina su colocación en el mercado laboral. Esto mas bien viene pautado por un contexto exógeno dominante, del cual pobremente podemos escapar, en general por debilidad, pero otras veces por falta de dignidad y vergüenza y un no resuelto anexionismo expresado en diversas formas por los sectores dominantes tenidos por la republica desde el 1844 hasta hoy, quienes jamás han permitido que florezcan las ideas originales de Duarte.

También viene pautado por un contexto endógeno, marcado por un desorden extremo, una inexistente visión de futuro sobre el desarrollo del país, y una extendida complicidad social donde todos tapamos a todos.

En un cuadro así, ¿puede esperarse acaso el surgimiento de una visión y voluntad de articular la agricultura a los intereses nacionales, donde pueda desarrollarse la profesión? Por el contrario, el harrypoterismo neoliberal ha sembrado la imaginación de la mayoría, con ilusiones de competitividad (sí, con las normas y criterios impuestos por las grandes corporaciones); de comida barata importada para los pobres, de creaciones masivas de empleo, de ampliación del consumismo y de otras “bondades” mas.

En cuadro general así rápidamente presentado , cual es el problema que nos estamos planteando: ¿Inadecuación del Profesional agropecuario al contexto? En realidad se puede llegar a la conclusión de que para el contexto actual y el prometido con el libre mercado, el profesional que abunda es suficientemente adecuado: es dócil, acrítico e individualizado. No se necesita más. Ya nos impusieron? la desnacionalización de la actividad agropecuaria. La disyuntiva entre seguridad alimentaría y la seguridad de mercado para los más competitivos quedó definida en beneficio de los últimos.

Ahora bien. ¿Podemos hacer algo aun? ¿Que podemos hacer? ¿Es planteable aun la posibilidad de la defensa del campo profesional como medio laboral? Cuales brechas aun nos quedan?

Abramos el debate en todos los gremios de profesionales agropecuarios, o al menos en la ANPA. También podemos quedarnos quietos y dóciles, acríticos y sumisos, pero entonces no podremos quejarnos.