You are on page 1of 3

LA CRISIS DEL 70

1. CAUSAS
Una de las causas más evidentes y comentadas de la crisis que se produjo en el
Gobierno Militar de Juan Velazco Alvarado fue su notorio afán radicalista propio de
su aparición política. Tuvo una desmedida intervención del Estado en la actividad
económica. En esta primera etapa de reformas radicales, tal vez con buenas
intenciones, se quiso modernizar el aparato industrial y con ello aumentar el empleo.
Para ello es Estado se posesionó del capital y desplazó la inversión privada
haciéndose cargo de diversas empresas estatales.
La inversión privada, según datos de la época, fue decayendo. Para llevar a cabo
todas las inversiones públicas y las obras de gran envergadura, se necesitaba de un
financiamiento externo o privado. Velazco al expropiar muchas empresas
mayormente de capital extranjero inició enemistad con el gobierno americano, con
el FIM y con los empresarios. Además de ello, para allanar el camino se cerró el
Congreso y se redujo casi hasta desaparecer la participación de los partidos políticos
a fuerza de deportaciones y amenazas, así como también se censuró a la prensa
peruana.
Para realizar estas reformas, el Gobierno militar necesitaba de dinero fresco, de
préstamos para mantener la balanza de pagos en equilibrio. Al disminuir la
participación del sector privado interno, se recurrió a los préstamos externos iniciado
así la gran deuda externa.
Los proyectos de industrializar el Estado y con ello aumentar el empleo urbano no
dieron los resultados esperados. Había rumores de malos manejos por parte de los
militares e indicios de actos de corrupción. Por otro lado, la esperanza que se tenía
del petróleo y de los metales no tuvo una base muy objetiva. Los precios
internacionales estaban caídos y la oferta exportadora no daba el golpe y andaba a
menos. Sin más ingresos que l rentabilidad de las empresas estatales el déficit fiscal
llegó un nivel del 12% del PBI lo que significó una terrible crisis. Los préstamos
externos se negaron ante nuevas políticas crediticias, EEUU procedió a actuar con
una política de “estrangulamiento” de la economía peruana, tanto el FIM y la
inversión privada actuó en consonancia a la respuesta americana. En 1975 ante esta
grave crisis. Tomó el poder Remigio Morales Bermúdez.
2. MEDIDAS CONTRA LA CRISIS
Las reformas de Morales Bermúdez tuvieron una tonalidad más conservadora y
menos radical. Con Velazco se priorizó el sector industrial y urbano, por ello ante la
necesidad de algún apoyo popular se trajo el apoyo ahora a las bases campesinas
y populares, se buscó por medio de asociaciones su desarrollo y reclamos. Respecto
a EEUU de diversas maneras se buscó el favor del presidente Carter, se pidió al FIM
volver a revaluar las peticiones de empréstitos y se dejó de ser menos estricto y
rígidos con los partidos políticos.
Para que abrieran las puertas al Perú, se organizó una comisión entre el Canciller y
otros dignatarios para convencer al gobierno de los Estados Unidos de volver a
apoyar al Perú. Esto se logró con la condición de que el Perú regularice su situación
económica con una política fiscal restrictiva y crear decretos que favorezcan el libre
mercado. Bajar la inflación y recortar el gasto público, lo que significaba que se iba
a intervenir muchas gollerías que tenían los militares. En el fondo la exigencia era
sacar a las FFAA del Gobierno y devolver al Perú a la democracia. Este camino fue
preparado por Morales Bermúdez. Se sintieron nuevos aires y se connotaron con la
frase “llegó la primavera al Perú”. En este período se sucedieron varios ministros de
Economía tratando de implementar medidas que no eran populares; caída de los
salarios, despidos por montón, preocupación absoluta, lo que con el ministro Sanz
llegó a su hartazgo y se dio una gran huelga en el año 1977. Por esos mismos años
las Reservas Netas Internacionales llegó a su punto más bajo en toda la historia del
Perú. Se dio motivos para que grupos radicales vuelvan a formarse y a movilizarse
contra el Gobierno. La presencia del APRA muy lejos de lo que se esperaba se
convirtió en un alivio para Morales Bermúdez, con la ayuda de su máximo
representante, Víctor Raúl Haya de la Torre, se organizó la Asamblea Constituyente
en 1979 donde se plantearon reformas importantes para la democratización de la
política, entre ellas el voto universal.
Fue cuando el ministro de Hacienda Silva Ruete en 1978 toma las riendas de la
Economía y se propone ejecutar una serie de medidas que tenía como objetivo lo
siguiente:
 Estabilización de la Economía
 Restauración de la deuda externa
 Reactivación de la Economía
 Fomento de la Inversión Pública
Estas medidas tuvieron mejor suerte que las que propusieron los ministros anteriores
porque la coyuntura económica mundial era favorable en los precios internacionales,
especialmente del cobre, porque el sector exportador no tradicional subió sus
índices de ventas, además de quitar las restricciones a las importaciones, y porque
se aplicó también nuevamente la austeridad fiscal.
Así se pudo recuperar en algo nuestra situación macroeconómica, con una nueva
Constitución y con la orden a convocar a nuevas elecciones en el año 1980. Ya por
esos años no se sentía el latir del corazón de Sendero Luminoso.

BIBLIOGRAFÍA:
KLARÉN, P. 2004. Nación y Estado en la historia del Perú. Lima, Instituto de Estudios Peruanos,
593 pp.
PALACIOS RODRÍGUEZ, R. 2005. Historia de la República del Perú (1933-2000). Lima, Orbis
Ventures.
ARIAS QUINCOT, C.; RUIZ ZEBALLOS, A. 2005. EL tiempo de las masas y los conflictos de la
modernización (Compendio histórico del Perú, T. IX). Lima, Editorial Milla Batres.