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Microrrelatos: Doce recursos más para hacernos sonreír

Dolores M. Koch

Se han hecho muchos estudios sobre el humor, pero todavía su verdadero origen se nos
escapa. A veces podemos distinguir entre un simple chiste y un microrrelato humorístico. La
minificción es ingeniosa, y cuando el lector capta un alarde de ingenio de parte de un escritor, en
general sonríe de satisfacción. Satisfacción frente a ese ingenio, y satisfacción propia al poder
captarlo. Pero el intento de ese ingenio es complejo: lúdico y desacralizador, a veces nos hace
reflexionar con un insospechado punto de vista, o nos hace examinar de nuevo algún concepto
pasivamente aceptado. Es curioso que estos recursos son los mismos, no importa el país de
procedencia. Debe subrayarse que los autores de microrrelatos no se han valido de ninguna
preceptiva. Estos recursos se han destilado de la práctica de este subgénero, esto es, a posteriori.
El ingenio es usualmente rebelde o simplemente juguetón. Un sinnúmero de estrategias se han
utilizado para lograr la sonrisa (a veces variaciones de estas estrategias). Para detallar estos
recursos utilizados que encontré, con varios ejemplos cada uno, he necesitado dos ensayos
independientes. En este veremos doce de ellos, que a veces combinan en su breve exposición dos
o más de estas estrategias. Los ejemplos serán necesariamente muy breves, de autores famosos y,
con mayor frecuencia, de autores poco conocidos.

Veamos el Recurso # 1. Transgresión de géneros. Una de las características del
microrrelato es que es “proteico”, a decir de Violeta Rojo, o sea, que salta las barreras genéricas
tradicionales entre la narrativa, la poesía y a veces el ensayo. Lola Díaz nos ofrece un buen
ejemplo poético en “Fertilidad”.

A punto de terminar su relato, una ráfaga de viento se llevó las palabras. Cayeron en tierra
fértil, y en primavera brotaron cuentos de colores.

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New York, mayo de 2006. Véase también mi otro estudio, “Doce recursos para lograr la sonrisa en el
microrrelato”, que contiene recursos y ejemplos diferentes, preparado para el IV Congreso Internacional
de Minificción, Univerisidad de Neuchâtel, Suiza, noviembre de 2006.

. Definitivamente. Veamos también “La fuerza del destino”. y cada vez que encuentran una tortuga. sacan de la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga. me vi empapado y temblando de miedo. Recurso # 2. Veamos un ejemplo de Raúl Brasca (2005). como es natural. y se burlan. de Miguel Gomes: Apenas despierto. y cuando me di cuenta. de Julio Cortázar (1990). y cuando volví en mí. y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son. 2 La fantasía poética aparece combinada con la narrativa en este ejemplo. Y otro ejemplo. Los famas lo saben. Me abandoné a la placidez del sueño y. Nótese de paso que utiliza palabras sin acento ortográfico. Sorprender al lector con una lógica inesperada. Está junto a las otras. no puedo dejarme solo. Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad. “Amor”. se levantan. sin motivos aún para pensar. Me dejé flotar en el vaivén de las olas. y no se preocupan. dibujan una golondrina. me hacían respiración artificial. de Julia Otxoa. se bañan. y a un lado. también de Julio Cortázar (2001). cuando regresé a la vigilia. Me perdí detrás de una mujer. Allí donde no llega el Azar. Los cronopios lo saben. Las esperanzas lo saben. se perfuman. en medio de ellas. Veamos otro juego con la fantasía poética en “Tortugas y cronopios”. se visten. se entalcan. estaba desnudo y sin un centavo. Y después de hacer todo lo que hacen. descubro la séptima cara del dado.

Realizar un cambio sorpresivo de contexto.. el gato al ratón. Ayuda en este recurso hacer referencia a personajes conocidos. tratando de despistar al lector. ¿no será peligroso? ¿Cómo saber que conducen al cadáver. Recurso # 3. la musaraña a la araña. “Antropofagia”. el ratón a la musaraña. “Princesa. no tiene nadie más pequeño a quien reñir. Recurso # 4. de Isabel Segura Boutry.. pero la pulga. y no hasta el asesino? (Pero las manchas son de tinta y llevan hasta la palabra fin). Veamos. la araña a la mosca. la actual terapéutica me parece muy inferior a la de los brujos. . --Fueran cuales fueran los resultados –declaró el enfermo tres días después de la operación–. así que.] El caballero Arnulfo amaba y deseaba ya la princesa Ermengarda (a su imagen) como un chico ama y desea su primera. un fragmento de un relato más largo. Sus incontables victorias no le impidieron sucumbir a los encantos de la exótica reina negra. Seguir el reguero de manchas.]. Veamos “Pista falsa” de Ana María Shua (1992). la hormiga a la pulga. prepara la revolución para derrocar al perro. dragón y caballero”. no poseída bicicleta [.. no dudó en comérselo. Contrastar presente y pasado. indignada. mago. de Adolfo Bioy Casares.. Veamos otro ejemplo. Veamos “Post-operatorio”. la mosca a la hormiga. El rey había olvidado que era el blanco del tablero. [. Ella. también de Shua (1981). A veces se crea una expectativa. 3 El perro riñe al gato. como es tan pequeña. que remeda una historia medieval. siguiendo ancestrales ritos. que sanaban con encantamientos y con bailes.

como todos los días. una legendaria ciudad de las Mil y una Noches. A veces el lector tiene que completar el significado. Cuento que me contó una vez mi hija Adriana. 4 Y uno más moderno. Sustrajo el pan. fastidiada que le pidiera un cuento: “Había . Veamos otro ejemplo. Érase una vez una ciudad de ensueño. Abrió el otro y vio las vías. “Bagdad”. Veamos otro de Fernando Aínsa. por las dudas: todos los escritores inmortales se han muerto. y su condena fue perpetua por haber matado el hambre. Escamotear el significado de una frase hecha. Recurso # 6. Despertó cansado. Recurso # 5. un microrrelato que es parte de “De eso se trata ahora”. Veamos “En legítima defensa”. de María Elena Lorenzín (inédito). Recuérdalo. Su amor por la patria no tiene fronteras. “Despertar”. Abrió un ojo y no vio nada. De José Antonio Martín. veamos un buen ejemplo. De Fernando Aínsa. Concretización de una metáfora o dicho popular. Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima. de Norberto Costa. “Olvido confirmado”. Ahora es la ciudad de las mil y una pesadillas. de César Antonio Ilurralde.

Con frecuencia este recurso envuelve además una inversión de ideas o de palabras. individuales y a domicilio. Veamos “Clases de gimnasia”. “Aviso oportuno”. 5 una vez un colorín colorado”. para probarse a sí misma todo lo que quería al marido. Un formato moderno a que recurre el microrrelato con frecuencia es el anuncio clasificado. Entonces dijo: “¡Que se haga el automóvil!” Y la ciudad se deshizo. de Andrés Rivero. . de Fabián Vique. Veamos. para destrozarle la ilusión a esos que algún día podrían rivalizar con su cónyuge. Veamos el #17. uno. de Armando Pérez. de Vetusta Morla. no literario. Puede llevar a una paradoja o al absurdo. Utilizar una lógica desviada. Para aumentar la flexibilidad del tronco y ramas. Utilizar un formato popular. Recurso # 7. Y otro ejemplo. Se solicitan fantasmas para devolver la capacidad de asombrar. clase de gimnasia para árboles se ofrecen. Decía que amaba tanto a su esposo que tenía que engañarlo con otros hombres. dos. favor de presentarse sorpresivamente. Recurso # 8. Veamos “Una realidad” (inédito). Interesados. evitando así quebraduras provocadas por ráfagas intempestivas. Precios especiales para bosques. “Designio” que parafrasea el muy conocido Génesis. otra vez de Shua (1996).

Porque nunca ha logrado aprender cómo despertar lo suficiente sin despertar del todo. quien le ha dado. un largo título: “Fracaso de Don Juan al encontrar a la Bella Durmiente”. “¡Menos mal!”. 6 Me desperté a las tres de la madrugada sobresaltado. Y otro de Vique. Hacer falsas atribuciones. “Melómano”. lo que el lector deberá captar. Falsificaciones. “es sólo una realidad”. antes de que su superchería fuera descubierta. me dije. Veamos un ejemplo de Luisa Valenzuela. El clasificador. Recurso # 10. El título de su colección. Este recurso consiste en decir lo contrario de lo que se quiere significar. Y seguí durmiendo. Marco Denevi tiene un grupo de minificciones muy sutiles atribuidas a Leopoldo Garnerius en “Aphorismata” (Rotterdam 1720). bañado en sangre. Tanto le gustaba la música que le había puesto a su teléfono móvil. nos avisa debidamente. Recurso # 9. Acabo de decirle la verdad al rey. Algunos de estos microrrelatos son muy conocidos. también inédito. Y Ana María Shua firma la introducción a su Botánica del caos con el nombre de Hermes Linneus. Ayuda usar la visión individual de la primera persona. que acerca la narración al ensayo y al . Este recurso fue utilizado frecuentemente por Jorge Luis Borges. –Traedme el caballo más veloz –pidió el hombre honrado. con un puñal clavado en el medio de mi pecho. Hacer uso de la ironía. que nunca atendió una llamada. como a veces acostumbra. Recordemos su “Veritas odium parit”.

. goza de gran popularidad. 7 poema. de Diego Muñoz Valenzuela. Desacralización de personajes conocidos. Hoy proclamé la independencia de mis actos.] Algunos de ustedes habrán notado la posible influencia de Macedonio Fernández. de Gabriel Jiménez Emán. “Fecundidad”. Desde luego. de Luis Felipe Fernández. Un propósito grandioso que había ofrecido venir envió a última hora su excusa humilde. “El sueño y la vigilia”. El conde Drácula no soporta más el dolor de muelas y decide tratarse con un especialista. Veamos además “Pecado”. . Recurso # 11. de Juan José Arreola. este brillante ejemplo de Augusto Monterroso. el patito feo comprendió que su madre había sido adúltera.. Veamos uno más. [. dos o tres actitudes desmedradas. No hay duda que Macedonio podría haber sido un gran microrrelatista. Hoy me siento bien. Había confundido tanto la vigilia con el sueño que antes de acostarse clavaba con un alfiler cerca de su cama un papelito que decía: Recordar que mañana debo levantarme temprano. A la ceremonia sólo concurrieron unos cuantos deseos insatisfechos. Veamos el elíptico “Drácula”. estoy terminando esta línea. Al convertirse en hermoso cisne. Hay algo de burla en esta intertextualidad. Veamos “Libertad”. un Balzac.

Si Penélope. en lugar de tejer y destejer inproductivamente hubiese sólo tejido. No se enamoró de ella. desorbitados.. 8 Por último. de Rogelio Guedea. “Si Penélope”. señores Diputados. Y éste. Este es uno de los recursos favoritos de los microrrelatistas. Engracia Magna Pastora Toribia Rafaela le pusieron a la hora de las aguas. de Alfredo Armas Alfonzo. de Alejandro Jodorowsky. Son ellos los que me miran con asombro. Su propósito parece ser hacernos ver el mundo desde otro ángulo. los que escriben piensan todo lo contrario y si se empeñan en estar horas enteras frente a la página en blanco (. la industria textil de Itaka habría recibido un impulso fenomenal y Grecia ocuparía hoy un lugar más relevante en la Comunidad Económica Europea. Sin embargo. . Veamos.. “En defensa del oficio. sino de su sombra. y no crecía. mamá lo atribuía a la carga de tanto nombre.) es sólo porque quisieran encontrar finalmente esa verdad de que tan buena fuente saben los que no escriben.. La iba a visitar al alba. cuando su amada era más larga. Veamos el #108 (1984) de Ana María Shua.” Los que no escriben saben que escribir es fácil (.. Recurso # 12. ). veamos otro microrrelato inédito de Fabián Vique. Yo contra los huevos fritos no tengo nada. Crear una perspectiva infrecuente o única. el # 43. Veamos “Calidad y cantidad”.

revista electrónica (Madrid: Diciembre 2004). de Raul Brasca: “Amor I”. la que no cesan de señalar. Después de cuatro volúmenes de microrrelatos. Revista Chichimeca. En conclusión. incluido. ha decidido que prefiere lograr la reflexión a lograr sólo la sonrisa. 1991. Y desde luego. Lo nuestro es algo muy corriente: dos que perseveran juntos por obra de un sentimiento equívoco y de otro equivocado. con el mayor número de agudezas humorísticas donde la superficialidad es sólo aparente. además de mi estudio anterior (que en conjunto cubren 24 recursos utilizados para lograr la sonrisa en el microrrelato). Febrero de 2004. suscitando nuestras sonrisas. En nuestros días se destaca muy especialmente Ana María Shua. podrá más fácilmente sobreponerse a sus propias desgracias. muchas palabras. Perciben el universo como un lugar francamente ridículo y están fascinados por su arbitrariedad. Después de hacer este repaso independiente. Además. núm. A mí no. “Prosodia” en Confabulario antológico. Ella se engaña. ed. ama al impostor que hay en mí. 9 Veamos por último otro ejemplo. quien pueda reírse de sí mismo. Pero muchos escritores nos hacen sonreír. no la amo a ella. Juan José. Caracas: Monte Ávila 2ª. A ella le gusta el amor. claro está. Yo no le doy amor. los microrrelatistas tienen en general algo de rebeldes y gozan de pensar por sí mismos por caminos no trillados. Obras mencionadas y citadas Aínsa. su gusto por el amor. Yo no la amo y no me engaño con apariencias. . En www. A mí me gusta ella. cree que es amor y le gusta. Alfredo. muy sutil..literaturas.com. Armas Alfonzo. me parece comprobar que escritores de países y épocas distintas utilizan las mismas estrategias para hacernos sonreír y pensar. puede asumirse que percibir el absurdo del mundo y el nuestro propio es saludable. Fernando. Le doy pasión envuelta en palabras. 3. Barcelona: Círculo de Lectores. El osario de Dios. Arreola. Somos felices.

2001. Ilurralde. Augusto. Visión memorable. Denevi. César Antonio. 19 de Septiembre de 2004.asp. Barcelona. Suplemento dominical de El Espectador. Costa. Revista Iberoamericana de Bibliografía XLVI (OAS) 1996.. 2004. 1997. Guedea.literaturas. sea breve. Morla. 2005. Miguel. Martín. ver Clara Obligado en Por favor. Alejandro. Monterroso. 3a. Jiménez Emán. Del aire al aire. ya mencionada. Gabriel. ya . Véase La Jornada Semanal. de Juan Armando Epple. 383. Los dientes de Raquel. Recogido por Nana Rodríguez Romero en Elementos para una teoría del minicuento. Recogido por Lauro Zavala en “La minificción: el antivirus de la literatura”. Gomes. “Antología mínima” en la revista electrónica Identidades. Brasca. Recogido por Lauro Zavala en “Minificción: el antivirus de la literatura”. Rogelio. Paris: Sorbonne Nouvelle. Marco. Adolfo.com.lanacion. Díaz. 1977. Tomado de la revista electrónica www. Lola. ed. Falsificaciones. Caracas: Monte Ávila. Julio. Tomado de http://elmundolibro/microrrelatos/jose. Barcelona: Seix Barral. Citado por Alicia Chibán en “Aporte a una tipología de la narrativa breve latinoamericana” en las memorias del Cuarto Coloquio Internacional de CRICCAL.editoraperu. Véase www. Diciembre de 2004.com.ar/suples/cultura/03/07/sdq_472065. Bioy Casares. En el Anexo “Breviario de cuentos breves latinoamericanos”. José Antonio. Madrid: Páginas de Espuma. Recogido por Juan Armando Epple en “Breviario de cuentos breves latinoamericanos”.com. 1987.pe. Fernández. 1990. Revista Iberoamericana de Bibliografía. Luis Felipe. Buenos Aires: Corregidor. en http://www. Núm. Raúl. Cortázar. Vetusta. Núm. Movimiento perpetuo. Thule Ediciones. Barcelona: Thule. 1993. Norberto. 63. Caracas: Fundarte. 10 1993. 1981.html. Jodorowsky. Cualquier tiempo futuro fue peor.

Los días de pesca (cuentos). Páez. Escritos breves (desde el borde). l980.: Sudamericana. ed. 1996. en las memorias del III Congreso de Minificción. La sueñera. ya citada. . 2000. ya mencionada. 2000 (versión original 1984). Ana María. reunido por Juan Armando Epple en Revista Iberoamericana de Bibliografía. 2004. Andrés. Julia. 1981 (citado por Ksenija Bilbija en “Ana María Shua: Gendered Poetics of Fairy Tales” recibido de la autora). As. Valparaíso: Universidad de Playa Ancha. Diego. 3ª. 1992. Otxoa. 1993. Luisa. Violeta. Chile: s/ed. Bs. Miami: Cruzada. 2002. Buenos Aires: Corregidor. Breve manual para reconocer minicuentos. Isabel. Variaciones sobre un cuadro de Paul Klee. Simetrías. Buenos Aires: Sudamericana. 1997. Guipúzcoa: Hiru. Rojo. Valenzuela. Rivero. 11 mencionada. Muñoz Valenzuela. México: UAM. Recogido por Lauro Zavala en La Jornada Semanal. Shua. 49 cuentos mínimos y una triste leyenda.. Buenos Aires: Alfaguara. Segura Boutry. Mencionado por Eddie Morales en “Ángeles y verdugos”. Armando. Casa de geishas.

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