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Universidad Abierta para Adultos (UAPA)

ASIGNATURA
ÉTICA PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO

TEMA
UNIDAD III

SUSTENTADO POR: MATRICULA


Yanerys Mezón Florentino 13-2874

FACILITADORA
Ángela Luna Valentín

Santiago de los Caballeros, Rep. Dom. 29 de Enero de 2016.-


INTRODUCCIÓN

Este reporte contiene una recopilación de información sobre la ética dentro de la


psicología, de qué manera se aplica y los derechos y obligaciones en los que tanto el
profesional de la psicología y el usuario del servicio están involucrados.

La ética dentro de la psicología rige la manera en que el profesional desarrollara su


labor, evitando así posibles complicaciones que puedan surgir a lo largo de un
tratamiento, porque más que un conjunto de normas a cumplir, el código ético es una
guía de prevención para mejores resultados.

Aquí se desarrolla además, como se presenta la proyección dentro de un sujeto. La


proyección como mecanismo de defensa ayuda al psicólogo a obtener una mayor
cantidad de información acerca del evaluado que bajo diversas circunstancias no
estaría dispuesto a aceptar.

La interpretación que se pueda llegar a obtener de una proyección puede tener


resultados bastante útiles dentro de un diagnóstico, pues bajo la aplicación de
diversas técnicas crearemos una mejor evaluación
1. Investiga en el libro arriba señalado, acerca de lo que plantea la autora de las
siguientes cuestionantes:

1. ¿Qué tipo de persona es el psicólogo?

El psicólogo es una persona antes que un profesional. Por lo tanto, resulta de


primordial interés conocer el proceso de desarrollo encaminado a la adquisición de
una identidad profesional, que se da en la persona a lo largo de su formación como
psicólogo. Dada la naturaleza de los problemas que enfrentan los psicólogos, se
concibe una realización profesional íntegra, respaldada en un alto nivel de
compromiso, conciencia y responsabilidad social. Conjugar una ciencia humana y, al
mismo tiempo, preserva

2. ¿Qué proceso de crecimiento se da en él o ella a lo largo de su formación


profesional?

El alumno no se dé cuenta del proceso de crecimiento interno en su formación


profesional, es decir, cuando no está consciente de ello, se le puede confrontar con su
propio proceso y así crearle conciencia sobre su identidad profesional, en vez de que
curse sus estudios acumulando conocimientos teóricos disociados. El psicólogo
comienza su proceso de identidad profesional en los encuentros con los maestros. Ese
proceso de constante cambio y desarrollo no termina sino hasta que se logra una
diferenciación clara de la actividad profesional, aunada a una diferenciación como
persona en relación con otros psicólogos

3. ¿Qué cambios ocurren en la estructura de la personalidad como resultado


de su actividad profesional?

Durante sólo un siglo, los psicólogos han procurado definir el objeto de estudio de la
psicología, establecer sus fundamentos como ciencia, conservar un vínculo funcional
entre la teoría y la experimentación, y ampliar las aplicaciones de la psicología, así
como establecer la conexión interdisciplinaria con las ciencias básicas y auxiliares que
la circundan y complementan, como la filosofía, la biología, la física, la química, la
matemática, la medicina, la anatomía, la neurología, la fisiología, la psiquiatría, la
sociología, la antropología, la pedagogía, la estética, la ética, la teología, la economía y
la administración.

La década de 1990 fue proclamada como “la década del cerebro” (Hothersall, 1997, p.
534). Las neurociencias, incluyendo a la psicología, han estado enfocadas hacia una
aproximación multidisciplinaria para la comprensión de las relaciones entre el
cerebro, el comportamiento y los procesos mentales del aparato psíquico.
4. ¿Existe una reacción formativa o deformativa en la persona que estudia
psicología?

El alma ejecuta sus actos sin ninguna reacción sobre el cuerpo y viceversa; mente y
cuerpo parecen influirse mutuamente debido a una armonía preestablecida entre
ambos. Distinguió la percepción como una condición interna que representa las cosas
exteriores, y la apercepción, como la conciencia o conocimiento reflexivo de dicho
estado interno.

5. ¿Se logra estructurar una identidad del Yo como profesional de la


psicología?

Se debe buscar la complementación mutua entre la identidad grupal del psicólogo, y la


identidad del Yo como individuo y como profesional. La función sintetizadora del Yo
como psicólogo conduciría a que su trabajo fuera más significativo, crítico y creativo.

Al retomar los cuestionamientos iniciales sobre si el estudiante, en el periodo de su


formación académica, logra estructurar un sentimiento de identidad como
profesional, se plantea la siguiente concepción: en su periodo de formación académica,
el estudiante alcanzará a estructurar un sentimiento de identidad como profesional —
el Yo como psicólogo— siempre y cuando se dé en él un proceso integrativo sintético
que involucre los siguientes factores:

1. Formación curricular (Yo-teórico).

2. Experiencia profesional (Yo-empírico).

3. Desarrollo personal (Yo-individual).

II.- Continúa con la lectura de estos capítulos y luego analiza cuestionantes que
señalan estos autores...

Tres dimensiones que señalan Berman y Lief, 1975).

a) Poder: ¿puedo compartir con el otro? ¿Prefiero tener el control de la relación?


b) Intimidad: ¿Qué tan cerca de la persona puedo trabajar? ¿Cuál es la distancia
afectiva en donde me siento más a gusto?
c) Inclusión y Exclusión: ¿Quién o quiénes más pueden o quieren participar en esta
relación.

Y estas otras dimensiones que señala Lartigue (1980).


¿Qué tan capaz soy de soltar, de no retener, de permitir que el otro siga su propio
camino?
¿Qué tanto dolor, angustia, alegría y gozo puedo tolerar y acompañar?
¿Qué tanto conozco y acepto mi patología?, ¿Cuáles son mis limitaciones y áreas de
conflicto?
¿Cómo influye mi estilo de intervención y de liderazgo en las respuesta de otros?

Biro (1979) señala que cuando el psicólogo no tolera sus afectos los maneja mediante
identificaciones proyectivas en sus clientes, dando lugar a un manejo sádico de la
profesión, por lo que debe preguntarse qué tan satisfechas están sus necesidades
básicas, ya que en el ejercicio de su profesión corre el peligro de usar al otro para
cubrir, tapar y/o negar sus carencias internas. Debe preguntarse también con qué
sentido de honestidad,
conciencia y responsabilidad maneja el poder que le da la información que posee de
sus clientes, en tanto que es una herramienta con la que se puede destruir o construir.
Buscar las respuestas es una responsabilidad del profesional de la psicología.

Varios autores han cuestionado el tema de los valores éticos de ejercicio profesional
del psicólogo.

Rodríguez (1979) señala que todo quehacer está influido por la filosofía particular con
respecto a la naturaleza del hombre y la postura que se adopta frente al mismo
depende, en gran medida, del modo de ver y valorar las cosas, de la posición
ideológica y el modelo conceptual con el que se identifique. Si se considera que en las
ciencias del hombre el objeto de estudio es el hombre mismo, la preocupación se hace
aún más relevante, ya que trabajar con personas, independientemente del método que
se utilice, sin contar con una clara jerarquía de valores sólo conduce al caos y a la
contradicción interna en virtud de que un método concreto puede ser aplicado en
diversos contextos para distintos fines con muy diferentes actitudes (Biro, 1979).

Lafarga (1979) señala que los psicólogos, en cualquier sociedad, por la naturaleza
misma de la profesión, son "modelos de rol"; son modeladores de conductas, no tanto
por lo que dicen y pretenden hacer, sino por lo que realmente hacen y son, como
hombres y como profesionales. Su
comportamiento ejerce una profunda influencia en todas sus actividades, que puede
ser benéfica o nociva dependiendo del grado de congruencia que exista entre los
valores explícitos en su práctica y las motivaciones que orientan su comportamiento
como profesional y como persona. Su eficacia en el ejercicio profesional depende tanto
de la calidad científica y técnica, como de la correspondencia entre los valores y
motivaciones que rigen su actividad.

Se entiende aquí como valor la definición que da Lafarga (1979, p. 370): "cualquier
tipo de motivación o reforzador consciente que en alguna forma mueve a actuar a la
persona para satisfacer necesidades de tipo individual o de tipo social. Los
motivadores internos o los reforzadores externos que son conscientes, aunque de
hecho mueven la conducta, no son valores en cuanto que no son conscientemente
percibidos como motores del comportamiento".
Bonner (1970, citado en Rodríguez, 1979) da la siguiente definición: "los valores son
al mismo tiempo preferencias o actitudes personales y normas o imperativos
culturales. Como preferencias personales o actitudes se encuentran profundamente
enraizadas en las necesidades del individuo. Como imperativos culturales se refieren a
las presiones y normas, que hacen que la vida diaria del hombre sea eficiente y
satisfactoria, si han sido adecuadamente asimiladas e internalizadas.

1. Analice lo que departamento de psicología de la Universidad Iberoamericana


publicó en un folleto con las normas éticas para el psicólogo, transcrita a tal
como se ha publicado. Hological Association en 1967, con el fin de manejar
algunos casos concretos de supuestas violaciones al modelo, desarrolle a
continuación, acerca de lo que se le pide.

De que trata el folleto y cual es la finalidad ?

Para poder hablar de la ética tenemos que recordar de donde proviene esta, es una
rama de la filosofía que abarca el estudio de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y
el buen vivir. Retomando la etimología de la palabra filosofía “amor a la sabiduría”
podemos concluir que la ética por si misma es un constante recordatorio del
significado de esta palabra y los valores que abarca. Podría sonar un poco confusa la
relación con el significado de la filosofía, pero para tomar las decisiones correctas y
mantenerse objetivo ante las posibles tentaciones del medio se debe tener la sabiduría
y el respeto infinito por la dignidad humana; para no caer e ir contra estos valores se
debe amar y estar comprometido con la sabiduría del juicio.

Nos han dicho que la ética va cambiando de la misma manera en que la sociedad y el
medio lo van necesitando, esta necesitad de cambio no implica que la ética sea como
una ropa que se va cambiando según la moda de la temporada, sino que se va
ajustando a las necesidades que la persona deba enfrentar pero sin perder el principio
fundamental de la ética que es el respeto por la dignidad humana.

La ética y la psicología deben de ser consideradas como formas de arte, en cada una se
manejan situaciones y emociones que dan como resultado algo único y significativo
bajo la perspectiva de cada quien.

Un aliado en la batalla de lo correcto e incorrecto para nuestra profesión es nuestro


“código ético del psicólogo”, tiene como finalidad lograr el entendimiento de un marco
de acción permitido para todos aquellos que pretendan ser parte de esta profesión. Es
una guía de acción para saber cómo actuar en determinadas circunstancias en las que
exista un conflicto potencial para el cliente, para terceras personas, e inclusive para el
psicólogo mismo. Por esto podemos decir que el código ético, de alguna manera, es
una protección que tiene el psicólogo para llevar a cabo su profesión de manera sana,
adecuada y sin peligros.
CONCLUSIÓN

En conclusión el código ético no solo sirve para regir la manera de trabajar de un

profesionista, sino como una guía con la que se obtendrán resultados satisfactorios,

pues así como nos obliga a respetar los derechos y necesidades delas personas a

quienes brindaremos servicios, también nos protegen a nosotros de caer dentro de los

casos a tratar y evitar mezclar la vida privada con la vida laboral.

Sobre la proyección de un sujeto, podemos decir que es una fuente muy útil de

información, pues así como es de compleja e innovadora la mente humana, nos dará a

conocer todos aquellos datos que requieran ser conocidos y así poder encauzar al

sujeto evaluado por un camino más equilibrado.