You are on page 1of 89

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LAS ARTES

Licenciatura en Artes de la Escritura

MORFOLOGÍA Y SINTAXIS

CUADERNO DE TRABAJO

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LAS ARTES


Bartolomé Mitre 1869, C1039AAA. Buenos Aires, Argentina
(+54.11) 4371.7160 / 4371.5252
criticadeartes.una.edu.ar
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS

TITULAR: Gloria Peirano

ADJUNTA: Lucía Dorin

JEFAS DE TRABAJOS PRÁCTICOS: Carolina Bruck, Silvina


Gruppo.

→2
LA GRAMÁTICA: MORFOLOGÍA Y SINTAXIS
UNIDADES: MORFEMA, PALABRA, SINTAGMA, FRASE

→3
Ejercicio 1

Identifique las unidades morfema, palabra, sintagma y frase en el siguiente frag-


mento.

La morena moza se ofreció a servirme. Con la mano indiqué vagamente que no la precisaba.
Ella hizo una reverencia para retirarse y recordé que yo mismo había llamado con la campa-
nilla.

Ejercicio 2

Escriba un párrafo e identifique las unidades morfema, palabra, sintagma y frase.

Ejercicio 3

Expanda o reduzca los siguientes sintagmas verbales (con núcleo verbal) extraídos de
Zama, de Antonio Di Benedetto.

1.
No obstante, me adentré y, embozado por la vegetación, vi un instante, de frente, desnudos
cuerpos, morenos y dorado-oscuros, y de costado, ocultas las facciones pues sólo distinguía
una nuca y pelo recogido arriba, otro que no supe si era blanco o mulato.

2.
…comenzaba la tarde, pero tanto mal me había dado aquel día que me espantaba conti-
nuarlo. Sin embargo, no se puede renunciar a vivir medio día: o el resto de la eternidad o
nada.

3.
Mal pensé que se imponía penitencia: su daño en la cabeza no soportaba ruidos y en conse-
cuencia había hecho de su hogar una isla de silencio.

Ejercicio 4

1. A partir de la definición de palabra como unidad gramatical, use una de las propie-
dades gramaticales que la identifican, como la posibilidad de cambiar de posición en
una secuencia. Observe el ejemplo:

Laura come bananas frecuentemente.


Frecuentemente, Laura come bananas.
Bananas, Laura come frecuentemente.

→4
2. Utilice las siguientes palabras en frases, como en el ejemplo:

→ rodillas
→ artístico

→ así

→ nosotros

→ recordé

Ejercicio 5

1. A partir de la definición de palabra como unidad gramatical, use una de las propie-
dades gramaticales que la identifican, como la posibilidad de permitir la inserción de
una palabra entre otras dos. Observe el ejemplo:

Caminaba hasta la universidad desde su casa.


Caminaba rápidamente hasta la universidad desde su casa.

2. Inserte una palabra en las siguientes frases:

Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros.


Adolfo Bioy Casares

En esa calle de Buenos Aires los árboles crecían inclinados, tanto por el día como por la noche.
Manuel Puig

A medida que la memoria se esfuma me doy cuenta de que recurre a una cortesía cada vez
más exquisita, como si la delicadeza de los modales supliera la falta de razón.
Silvia Molloy

Yo prefiero los dibujos a las bombas.


Copi

El silencio es un buey que se arrodilla, fustigado de voces.


Leopoldo Marechal

Los minutos se transformaron en una hora interminable, y en ese lapso lo acometió nueva-
mente el vértigo en el estómago.
Luis Gusmán

→5
Con la punta de su grosero botín el Astrólogo rayó pensativamente la tierra.
Roberto Arlt

3. ¿Puede aplicarse esta propiedad a todas las palabras? Fundamente.

Ejercicio 6

¿Por qué se prefiere, técnicamente, utilizar el término “pieza léxica” y no “palabra”


para referirnos a la unidad máxima que estudia la Morfología? Proporcione ejemplos.

→6
CLASES DE PALABRAS

→7
Ejercicio 7

1. Lea el poema Arte poética de Vicente Huidobro y el ensayo “El adjetivo y sus arru-
gas” de Alejo Carpentier.
2. Reflexione sobre la expresión: “el adjetivo cuando no da vida, mata”.
3. Escriba un microensayo -para ser leído en clase- que desarrolle o cuestione ese
concepto.

Que el verso sea como una llave


Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;


El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.


El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!


Hacedla florecer en el poema;

Sólo para nosotros


Viven todas las cosas bajo el Sol.

El Poeta es un pequeño Dios.

Ejercicio 8

A partir del microrrelato “Werner” de Leo Maslíah, elija diez adjetivos y despliegue el
concepto de cada uno en una serie de acciones que lo representen y conformen un
nuevo relato.
Ejemplo:
Werner era ignorante.
Werner se comía las eses.
Werner no había leído a Marx.
Werner creía que Evita era una cantante.

→8
Werner era ignorante, inmoral, morboso, sórdido, mentiroso, feo, malpensado, sucio, execra-
ble, pervertido, impuntual, lujurioso, porfiado, haragán, egoísta, académico, desordenado,
inhábil, detestable, mezquino, huraño, holgazán, intrigante, creído, lascivo, desatento, in-
mundo, culturoso, avaro, soberbio, presuntuoso, insensato, trasnochador, malviviente, vani-
doso, antipático, demasiado pagado de sí mismo, torpe, desconfiado, tramposo, estafador,
avieso, desabrido, irascible, fatuo, obstinado, vicioso, displicente, mugriento, abstruso, depra-
vado, cruel, chismoso, grosero, despiadado, soez, intrigante, presumido, testarudo, perverso,
descarado, tacaño, glotón, vago, informal, quisquilloso, intratable, engreído, malicioso, suspi-
caz, malcriado, necio, entrometido, jactancioso, fullero, senil, descortés, atolondrado, fanfa-
rrón, insufrible, terco, desleal, inmaduro, ruin, maleducado, simplón, incapaz, desvergonzado,
pérfido, fluctuante, cargoso, lerdo, rústico, descocado, receloso, esquivo, hostil, atropellado,
enredador, infame, adulador y malhablado. Es una suerte, hija, que no te hayas casado con
él.

Ejercicio 9
1. Lea el siguiente fragmento de una entrevista a Mario Levrero.

Pablo Silva Olazábal: ¿Qué hay con ciertas reglas del “escribir bien”? Cosas como evitar los
adverbios terminados en –mente o no repetir palabras…

Mario Levrero: No se trata tanto de evitar los adverbios sino de no abusar. Forman palabras
muy largas, pesadas, y si te encontrás dos o tres en una misma frase suena realmente des-
agradablemente, verdaderamente realmente desagradablemente.
También suelen formar rimas con demasiada facilidad, y la rima en la prosa me hace saltar,
si es que es rima. Porque se pueden usar palabras consonantes entre sí que formen necesa-
riamente una rima; el problema es cuando la consonancia se subraya con alguna puntuación
o una forma de ubicación en la frase que lo hace aparecer como un versito; es un problema
de métrica + rima. Por otra parte, a veces acumulo esos adverbios a propósito, uno tras otro,
para dar énfasis (o por capricho). En El alma de Gardel, por ejemplo, el lector de la editorial
me hizo notar una frase cargada de adverbios en “mente”, pero la mantuve porque era a
propósito; para mi gusto ahí están distribuidos de tal forma que no pesan.
Con respecto a eso de “no repetir palabras”, hay que desconfiar del uso de sinónimos.
Cuando encuentro en un texto (a veces incluso en uno mío) un “éste” que sustituye un nombre
dicho un poco antes, clavado que se trata de una frase que podría haberse escrito mejor. Si
vengo diciendo “casa”, y “casa” y “casa” y de repente digo “morada” sin nada que lo justifique,
me parece de décima. Yo a veces he abusado un poco de las repeticiones, conscientemente,
pero cuando no es así, y las detecto durante la corrección, en lugar de sustituir la palabra
trato de reorganizar toda la frase, o todo el párrafo.
Eso sí me molesta, si resulta chocante al oído (porque el lector oye el texto), y sobre todo si
se nota que está ahí por torpeza y no en forma deliberada. A veces simplemente se puede

→9
eliminar la palabra repetida porque es innecesaria. Pero el uso de sinónimos para ocultar la
falta de elaboración es de máxima torpeza.
Pablo Silva Olazábal. Conversaciones con Mario Levrero. Buenos Aires: Conejos, 2013.

2. Escriba un texto breve que acumule sustantivos de significado similar y adverbios


terminados en -mente. Luego, reescríbalo, evitando el uso de sinónimos y de adver-
bios sin que se modifique el sentido original.

Ejercicio 10

1. Lea los siguientes textos.


2. Escriba un texto de características similares, tomando como tema una clase de
palabra determinada.

Las vacaciones salen en presente. El “aquí y ahora” toma tanta relevancia que dejamos de
conjugar los verbos para vivir en puro gerundio: estamos descansando, prendiendo el fuego,
comiendo, andando en bicicleta, disfrutando, riendo, tomando sol, nadando. Prima la descrip-
ción del paisaje y de las nuevas actividades que se burlan del ajetreo urbano. La narración,
suspendida entre siestas y postales del paraíso, tiene que inventarse un pero para volver a la
acción, entonces saca un as de la manga: tormenta de verano.

Estamos desayunando al aire libre cuando nos atropella un viento negro que viene del este.
Corro a descolgar la ropa limpia de la soga, él se pone a juntar todos los bártulos regados por
el jardín, bajo la galería hace una pila de sillas y reposeras refugiadas. Las luces del alumbrado
público se encienden como si fuera de noche. Se cae un árbol justo frente a nosotros. Se
golpean puertas y ventanas. El agua aun no cae sino que llega horizontal, es una capa fina
del río que salió volando. La nena mira para todos lados. Quiere saber cuáles son las palabras
que nombran tanto movimiento. No se conforma con sustantivos como viento, arena y agua.
No le alcanzan para hablar del ímpetu y la sorpresa, entonces señala, aplaude, grita. La do-
mina la curiosidad, no el miedo.

Salimos de casa con cualquier excusa, que hay que rescatar el mantel, que se vuela la som-
brilla. Lo que queremos, en realidad, es ser parte de la naturaleza embravecida. El viento nos
despeina, nos envuelve el frío recién nacido del agua, nos sacuden los truenos y se nos llenan
los ojos de arena. Vemos otros verdores y el olor de los eucaliptos partidos nos hincha los
pulmones.

Pronto el viento cesa y con él la sensación de catástrofe. Poco a poco volvemos a nuestro
gerundio de vacaciones: está lloviendo. Él propone un paseo. Vamos a salir a descubrir cosas
caídas del cielo y tesoros bajo el agua.
Silvina Gruppo

De los adverbios me gusta que acaben con los estertores magros de las acciones magras, que
llenen los actos de adverbialidad, que los vuelvan corajudos, que los saquen de la nadería

→ 10
cobarde del que no se atreve. Eso me gusta, de los adverbios: que modifiquen los verbos,
que ensanchen los límites, que hagan de la prosa un lugar habitable.
Mariana Travacio

→ 11
ESTRUCTURA INTERNA DE LA PALABRA
UNIDADES DE LA MORFOLOGÍA

→ 12
Ejercicio 11

Ejemplifique con una palabra la definición de morfema como signo mínimo que no
puede ser descompuesto en signos menores.

Ejercicio 12

Clasifique las siguientes palabras en SIMPLES (carecen de estructura interna porque


constan de un solo segmento) o COMPLEJAS (en las que puede identificarse más de
un segmento).

→ mar
→ partí

→ partir
→ casas

→ canciones

→ leal
→ sal
→ llevé

• Clases de morfemas: raíz y afijos

Ejercicio 13

¿En cuáles de las siguientes palabras la raíz es una forma libre?

→ marítimo
→ inventaron
→ salitre
→ formante
→ amar
→ imposibilidad

→ 13
Ejercicio 14

1. Construya sustantivos a partir de los siguientes sufijos:

-dad
-ción
-nza

2. ¿Puede reconocer otros sufijos que formen sustantivos en español?

• Morfología flexiva

• Categorías morfológicas

Ejercicio 15

Observe los siguientes ejemplos:

perro-perra
yerno-nuera
el cineasta-la cineasta
el personaje-la jirafa
cuchillo-cuchilla
jarro-jarra
bolso-bolsa
gorro-gorra
ciruelo-ciruela
naranjo-naranja

¿El género se expresa morfológicamente solo cuando se corresponde con una propie-
dad semántica, es decir, cuando indica el sexo del referente en los sustantivos anima-
dos?

→ 14
Ejercicio 16

Utilice en frases las siguientes palabras:

→ el editorial
→ la editorial

→ el cólera

→ la cólera
→ el doblez

→ la doblez

Ejercicio 17

Anteponga un artículo y posponga un adjetivo a los siguientes sustantivos:


Ejemplo: El alma ingenua

→ sartén
→ coliflor
→ bajamar

→ urdimbre
→ cariz

→ hache
→ comezón

→ alfiler
→ hacha

→ armazón

→ herrumbre

→ águila

→ agua

→ 15
Ejercicio 18

Forme el plural de los siguientes nombres:

→ israelí
→ profesor
→ profesora

→ mamá

→ minué

→ salto
→ desmán
→ régimen

Ejercicio 19

Algunos nombres solo pueden usarse en singular (sur, caos, etc.) y otros solo en plural
(fauces, expensas). Busque ejemplos de ambos grupos.

Ejercicio 20

Pase al singular o al plural, según corresponda, anteponiendo el determinante:

→ álbum
→ tres
→ convoy

→ pejerreyes

→ ónix

→ cálices

→ adiós
→ complot
→ gárgaras

→ anís

→ ay

→ 16
→ hipótesis

→ especímenes

→ revés
→ lord

→ alud

Ejercicio 21

Segmente morfológicamente los siguientes verbos:

→ caminabas

→ habré cantado
→ callaras
→ amara

→ había salido
→ temí

Ejercicio 22

Reconozca los verbos regulares e irregulares en los siguientes textos:

Otros, ellos, antes, podían. Mojaban, despacio, en la cocina, en el atardecer, en el invierno,


la galletita, sopando, y subían, después, la mano, de un solo movimiento, a la boca, mordían
y dejaban, durante un momento, la pasta azucarada sobre la punta de la lengua, para que
subiese, desde ella, de su disolución, como un relente, el recuerdo, masticaban despacio y
estaban de golpe ahora, fuera de sí, en otro lugar, conservando mientras hubiese, en primer
lugar, la lengua, la galletita, el té que humea, los años: mojaban, en la cocina, en invierno, la
galletita en la taza de té, y sabían inmediatamente, al probar, que estaban llenos, dentro de
algo y trayendo, dentro, algo, que habían, en otros años, porque había años, dejado, fuera,
en el mundo, algo, que se podía, de una u otra manera, por decir así, recuperar, y que había,
por lo tanto, en alguna parte, lo que llamaban o lo que creían que debía ser, ¿no es cierto?,
un mundo.
Juan José Saer
La mayor

Fue un segundo. Atravesaron los vidrios haciéndolos estallar en mil fragmentos luminosos que
bailotearon en el estruendo antes de caer. Dos o tres gimnastas en los nautilus del fondo

→ 17
quedaron bañados en el polvillo cortante. Los intrusos ya estaban colgados de los travesaños
de las últimas máquinas, sobre los que se pararon tras una flexión prodigiosa que fue como
si se reintrodujeran en las dimensiones mundanas. Allí los tubos fluorescentes del techo con-
trarrestaron el sol del fondo y Ferdie pudo verles las caras.
César Aira
La guerra de los gimnasios

Sale a escena con las otras y baila en torno a una negra que se desnuda y contonea mirando
hacia el público o hacia esa placa negra que provocan las luces frontales y oculta todo. Esa
noche algo ocurre: hay demasiado público para ser domingo. Alguien dijo que los barcos han
licenciado a sus oficiales porque el tráfico del Canal está interrumpido. Hay más hombres que
cualquier otro domingo, en la sala y en la puerta, esperando que se desocupen las mesas o
los lugares de la barra donde se puede beber en compañía de las mulatas de la casa.
Rodolfo Fogwill
Una pálida historia de amor

Ejercicio 23

A la manera de Salvador Elizondo, escriba un párrafo “enrulando” las desinencias ver-


bales.

Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme
ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo
recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo
viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba
haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo
imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito
que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.
Salvador Elizondo, El grafógrafo

• Morfología léxica

Ejercicio 24

1. Reconozca los prefijos en la siguiente lista de palabras:

→ irreal
→ imborrable
→ ingobernable
→ imperdonable

→ 18
→ ilegal

2. ¿Qué formas reconoce para el significado “negación”? ¿Puede deducir alguna regla
para la alternancia de esas formas?

3. Este prefijo negativo, ¿puede aplicarse a cualquier clase de palabra? Fundamente.

Ejercicio 25

Clasifique los prefijos que forman las siguientes palabras según su significado:

→ amoral
→ desarmar
→ contramano
→ descontar
→ archienemigo
→ entrever
→ semiabierto
→ paranormal
→ seudointelectual
→ exjugador
→ posparto
→ codirector
→ autobombo
→ polivalente
→ reconsiderar
→ subhumano
→ anteponer

Ejercicio 26

Reconozca los sufijos en las siguientes palabras:

→ hablante

→ acción

→ 19
→ descomposición

→ actor

→ mecedora
→ estacionamiento

→ injerencia

→ gemido

→ colgante
→ confianza
→ caladura
→ malevaje

→ honestidad
→ maizal
→ peronista

→ verdulera

Ejercicio 27

Reconozca los sufijos en las siguientes palabras:

→ universitaria

→ narigón
→ envidioso
→ barbudo

→ dorsal
→ activista

→ sarcástico

→ canadiense
→ hablador

→ paciente

→ comible

→ decadente

→ 20
→ cazador

→ displicente

Ejercicio 28

Utilice cada uno de estos prefijos y sufijos en una o más palabras:

-lítico
fono-
teo-
-grama
biblio-
geo-
-cracia
hidro-
-filo
hipo-
-logo
aero-
apo-
dis-
archi-
-fobo

Ejercicio 29

Derive tres palabras, según cada patrón, como en el ejemplo:

N➽V período-periodizar

N➽Adj. arena-arenoso

V➽N ofrecer-ofrecimiento

V➽Adj. envidiar-envidiable

Adj.➽N puro-pureza

→ 21
Adj.➽V puro-purificar

Ejercicio 30

A partir de la palabra ofrecida como base, derive cinco palabras de acuerdo con los
patrones.

N➽ V➽ N
N ➽ V ➽ Adj

base ➽ basar ➽ basamento

base ➽ basar ➽ basable

piso ➽ pisar ➽ pisada/pisadura


piso ➽ pisar ➽ pisador(a)

peine ➽ peinar ➽ peinada/peinado

peine ➽ peinar ➽ peinador(a)/peinable

cepillo ➽ cepillar ➽ cepillada/cepilladura


cepillo ➽ cepillar ➽ cepillador(a)/cepillable

Ejercicio 31

Lea el poema “Ars Errandi” y, a la manera de Susana Thénon, escriba un texto breve
que juegue con un morfema derivativo.

ARS ERRANDI
del sana al locu
del locu al colu
del colu al escri
del escri al mingi
del mingi al dormi
del dormi al sana
del sana al vela

→ 22
del vela al crema
¿qué es esta historia?
¿qué es esta histeria
de trayectoria?
cuán irrisorio
todo tu viaje
termina en -torio

14/15-XII-86, Susana Thénon

Ejercicio 32

Segmente las siguientes palabras en sus formantes morfológicos y clasifíquelos.

→ llave
→ llavecita
→ llavero
→ portallaves
→ beso

→ besan

→ besaron
→ besuquean
→ besuqueador

→ arena

→ arenoso
→ verde

→ verdoso

Ejercicio 33

Reconozca los elementos que integran los siguientes vocablos parasintéticos.

→ empedrado
→ ennegrecer

→ 23
→ apropiar

→ empolvar

→ envejecer
→ enamorar

Ejercicio 34

Reconozca los elementos que integran los siguientes vocablos compuestos.

→ papamoscas

→ enhorabuena

→ maniatar
→ nomeolvides
→ manirroto

→ sobretodo
→ carilargo

→ maltratar
→ vanagloria

→ bienvenido

Ejercicio 35

Reconozca en las siguientes palabras los formantes morfológicos flexionales y deriva-


cionales.

→ insólito
→ estética
→ amante
→ parisino
→ insufrible
→ evidencia
→ generalmente
→ gustosamente

→ 24
→ opcional
→ cante
→ razonamiento
→ inmotivado
→ hablante
→ cuestión
→ nacional
→ educando

Ejercicio 36

1. Lea el siguiente texto de Fernando Aíta.

Pablo de Plátanos y la formación de palabras

El sábado a la mañana venía pedaleando bajo la lluvia por las callecitas de Plátanos,
Berazategui, cuando una voz me grita: “Eh, saca-foto”.
No reconocí a la figura que se acercaba bajo el paraguas, con algo en brazos, pero me
detuve. Seguro lo conocía del furgón. Me dijo de reparar bajo el techo de una parada. Era
solamente para saludarme, para saber si seguía con la camarita.
La tenía encima. Así que sacamos una foto, bajo la llovizna sin paraguas, con la cacho-
rrita que el flaco llevaba, dentro de un bolso, a lo de un pariente vecino. “¿Y cómo hacemos,
si sale? ¿Se la dejás a alguien por acá? ¿O me mandás un mensaje? Yo te di mi número. Pablo
de Plátanos”. Ahí me di cuenta.
Una vez venía embalado en bici camino a la estación de Bera, y cruzamos un par de
miradas con un tipo parado en una esquina. Supongo que compartimos la sensación extraña
que sentí. Me siguió en bondi y me alcanzó en el andén, para pedirme una foto flashera que
le había sacado alguna vez. La encontramos y se la llevó. Era el Flaco Pablo.
Le había mandado un mensaje para el brindis de fin de año. ¿Te llegó?, le pregunté.
“Sí, pero no pude ir”. Me pasó su número de nuevo. Nos dimos un abrazo, buen fin de semana,
y seguimos nuestros caminos.
Más allá de la emotiva anécdota que da contexto, quiero volver sobre el inicio del en-
cuentro. Sobre el vocativo que me hizo parar en plena lluvia. ¡Eh, sacafoto! “Saca-foto”, una
palabra que no figura en ningún diccionario, ni siquiera en el vocabulario que Pablo de Pláta-
nos traía consigo, es una invención del momento. Simplemente se encontró con la necesidad
de llamar al amigo fotógrafo… Y lo logró con poesía básica.
También, morfología generativa. Esa clase de palabras, “saca-foto”, un sustantivo com-
puesto, hecho de un verbo y su objeto, tiene una lunga tradición, que se actualiza en forma
permanente. Algunas ocurrencias perduran largo tiempo. Hay más literales (lustrabotas, sa-
camuelas, abrelatas), otros más metafóricos (cazabobos, amansa-locos, atrapa-sueños), con

→ 25
chispas de humor o ingenio (mataburros, lamebotas, comehombres), varios con actitud pe-
yorativa o de gaste.
Muchos refieren a cuestiones sexuales, como “traga-leche”, “ficha-bulto”, “come-tra-
vas”, o asuntos donde hay que disimular, como la falopa (arruina-guacho, corta-dedo), y
varios provienen de la jerga tumbera -una gran usina de la lengua-, por citar: lava-táper,
come-huevo, roba-vieja, sopla-bolsa… Y ahora mismo siguen surgiendo.
Todos tenemos en mente numerosos ejemplos y también, sobre todo, felizmente, la
capacidad de seguir creando nuevas ocurrencias: sea para renombrar lo que re-conocemos,
para nombrar lo que antes no había, o lo que todavía no hay.

2. Escriba un texto de diez líneas, para leer en clase, a partir de una palabra compuesta
inventada.

Ejercicio 37

Escriba un texto que resulte cacofónico por la repetición de un morfema.

Ejercicio 38

Cree un neologismo mediante una derivación, defínalo y úselo en un contexto que le


sea apropiado, como en el ejemplo.

Recibí el artículo y tu carta. Al final me decís que te escriba a lo de tu mamá en la calle Bulnes,
pero muy lilianamente te olvidás de ponerme el número. Sin duda me lo diste en París, y yo
muy julianamente lo perdí.

Julio Cortázar, “Carta a una escritora argentina”, El Ornitorrinco N° 10, 1980.

→ 26
ESTRUCTURA SINTÁCTICA
EL SINTAGMA, LA FRASE

→ 27
• El sintagma

Ejercicio 39

A partir de los siguientes textos, debata en grupos la pertinencia y la funcionalidad de


plantear al sintagma como unidad de trabajo durante el proceso de escritura literaria.
En particular, los efectos estéticos y de sentido que produce la expansión y reducción
del sintagma.

1.
...desenvolvía despacio en mi mente el viaje de la carta, por agua hasta Buenos-Ayres, por
tierra después centenares de leguas con su rumbo oeste, y me dolían los reproches, frescos
aún en el papel que mi esposa, lejana y sin su hombre, habría de leer tres, cuatro meses más
tarde, quizás en un día en que yo fuese feliz. Pero no modifiqué mi escrito.
De Zama, Antonio Di Benedetto

2.
El tratamiento dura noventa días. Hoy es el día catorce. Según el prospecto, me corresponde
un último cigarro.
El último cigarro de mi vida.
Acabo de fumarlo.
Duró seis minutos y siete segundos. La última argolla se deshizo antes de llegar al techo.
Dibujé algo en la ceniza (¿mi corazón?).

No sé si abro o cierro paréntesis.


De “Yo fumaba muy bien”, en Mis documentos, Alejandro Zambra.

3.
Así desnuda era como un mar. Esa pieza. El perfume. Las sirenas, afuera. Todo el vino que
me había chupado. ¿Sabés qué pensé en un mar? Tuve la impresión de un mar. Tenía que
ponerme a nadar, atravesarlo, en el medio de la noche. La mina desnuda, era el mar. Y había
que llegar a la otra costa. Me desnudé, como cuando me tiraba de pibe en la laguna de
Pomaré. La misma ilusión, che. La abracé. Me acordé del gesto que acompañaba las palabras
del maestro Medrán: “El que se entrega a una mujer lo quiere todo, pero también lo pierde
todo”, decía el viejo mientras se apretaba el corazón. Los resortes de la cama rechinaban,
como las camas de hospital. No sé por qué mierda me acordé de la cama de Ángela. Rechinaba
igual. Entonces Josefina me dice: “Ismael, estás nervioso”. Lo que son las minas, te das
cuenta, se avivó. Y ahí nomás me dije: “Bicho, o nadás o te ahogás”. Y nadé, hermano. Nadé
como un pendejo.
De La descomposición, Hernán Ronsino

→ 28
Ejercicio 40

Justifique con ejemplos el siguiente postulado: un sintagma es la proyección o la ex-


pansión de un núcleo.

Ejercicio 41

1. Lea los siguientes textos y reflexione sobre el efecto estético y semántico que produce
la repetición deliberada de construcciones sintácticas.
2. Escriba un texto de diez líneas en donde la repetición sintáctica funcione como recurso
expresivo.

Dicen que te llamaban noche. Vení, noche, que aquí está Castelli. Vení, noche puta.

Castelli —escribe Castelli—, leé lo que escribís. Y no llorés. Tachá las líneas que escribiste
entre paréntesis: deberías saber, ya, que estos tiempos no propician la lírica. Estás mudo en
un pozo negro más fétido que tu boca. No, no es un pozo negro. Es el más grande quilombo
que el mundo haya conocido nunca y al que bautizaron con el nombre de Buenos Aires. Basa,
Castelli, escribe Castelli. La noche vendrá y el hombre mudo, que escribe exorcismos y que
los sabe vanos, mira el trazo firme, apretado y claro de su escritura.

Voy a morir, escribe Castelli. Trago una cucharada de dulce de leche, escribe Castelli con la
mano que alzó la cuchara cargada con dulce de leche. Y Castelli lee, en una letra apretada y
firme, que traga, todavía, una cucharada de dulce de leche. Y que va a morir. Si Dios así lo
dispone, escribe Castelli. Esto es lo que Castelli lee, en una escritura apretada y firme. ¿Y qué
más lee Castelli en esa escritura apretada y firme, detrás de esa escritura apretada y firme,
en los silencios de esa escritura apretada y firme? ¿Que a Castelli, cuando escribió Si Dios así
lo dispone, una risa espasmódica, sigilosa y fría se le enroscó en las tripas y que el dulce de
leche empastó la podredumbre que le roe la boca?

Uno no sabe cuándo va a morir; uno debe saber cómo va a morir. Leo lo que escribí. Mi letra
es firme y apretada. Mi pulso no tiembla. No tiembla mi corazón. Eso es bueno. Eso está bien,
doctor Juan José Castelli. Pero no olvide que su tiempo se termina, y que debe ordenar sus
papeles. Escriba, el pulso firme y sin temblores, bajo una luz que se apaga. Escriba que no le
importa cuándo llegará al fin del camino. Escriba que no le importa eso — saber cuándo llegará

→ 29
al fin del camino—, con una mano que no tiembla. Escriba que el actor no miente en el
escenario, y que su pulso no tiembla.

Y en el escenario, cuya luz se extingue, el actor escribe: la revolución es un sueño eterno.


Castelli escribe: es hora de comer mi ración de zapallo pisado.

Andrés Rivera, La revolución es un sueño eterno

CAÍN: ¿Soy lo celeste y elige lo negro?/ ¿Soy desvelo y elige al sueño…?


Soy lo hecho y elige a lo echado. / Soy prendario y elige desprendido.
Soy botón y elige al ojal. / Soy la sombra y elige al asombrado.Soy el juicio y elige al pleito.
/Soy regla y elige al regular. / Soy negocio y elige al ocio.
Soy uso y elige abuso. / Soy el mundano y elige al inmundo.
Soy la derecha y elige la torcida.
¡Entonces, concha, no hay ley ni juez! ¡No hay mundo futuro, ni recompensa para el justo, ni
castigo para el malhechor!
¡Por Dios! ¿Yo hago todo lo que se debe y él no lo pone en el haber? ¿Rindo para aprobado y
aprueba al réprobo?
¡¡Una ley, concha!! ¡¡Exijo una ley!!”

Mauricio Kartun, Terrenal

El miedo de Ivanov era de índole literaria. Es decir, su miedo era el que sufren la mayor parte
de aquellos que un buen (o mal) día deciden convertir el ejercicio de las letras y, sobre todo,
el ejercicio de la ficción en parte integrante de sus vidas. Miedo a ser malos. También, miedo
a no ser reconocidos. Pero, sobre todo, miedo a ser malos. Miedo a que sus afanes y esfuerzos
caigan en el olvido. Miedo a la pisada que no deja huella. Miedo a los elementos del azar y de
la naturaleza que borran las huellas poco profundas. Miedo a cenar solos y que nadie repare
en tu presencia. Miedo a no ser apreciados. Miedo al fracaso y al ridículo. Pero sobre todo
miedo a ser malos. Miedo a habitar, para siempre jamás, en el infierno de los malos escritores.
Miedos irracionales, pensaba Ansky, sobre todo si los miedos contrarrestaban sus miedos con

→ 30
apariencias. Lo que venía a ser lo mismo que decir que el paraíso de los buenos escritores,
según los malos, estaba habitado por apariencias. Y que la bondad (o la excelencia) de una
obra giraba alrededor de una apariencia. Una apariencia que variaba, por supuesto, según la
época y los países, pero que siempre se mantenía como tal, apariencia, cosa que parece y no
es, superficie y no fondo, puro gesto, e incluso el gesto era confundido con la voluntad, pelos
y ojos y labios de Tolstoi y verstas recorridas a caballo por Tolstoi y mujeres desvirgadas por
Tolstoi en un tapiz quemado por el fuego de la apariencia.

Roberto Bolaño, 2666

• Jerarquía de funciones

Ejercicio 42

A partir de la idea de la que la estructura sintáctica permite la recursividad, escriba un


texto breve, como en el ejemplo:

Hay un barco en el fondo de la mar, hay un balde en el barco en el fondo de la mar, hay un
palo en el balde en el barco en el fondo de la mar, hay un pez en el palo en el balde en el
barco en el fondo de la mar, hay un…

→ 31
• Constituyentes inmediatos

Ejercicio 43

Lea el siguiente texto.


Reconozca las frases que forman parte del texto.
Reconozca los constituyentes inmediatos en las frases subrayadas.

Los dos reyes y los dos laberintos


Jorge Luis Borges

Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey
de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó a construir un
laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los
que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son
operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un
rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo
hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la
tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja
ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios
era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus
alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos,
rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo
llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: “Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del
siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puer-
tas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras
que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el
paso.” Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de
hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere.

→ 32
Ejercicio 44

Lea el siguiente fragmento de Zama de Antonio Di Benedetto.


Reconozca las frases que forman parte del texto.
Reconozca los constituyentes inmediatos.

Me empujó el sol que, desembarazado ya de las nubes de tantos días sin tormenta, se había
encendido hasta el blanco y allí conjugaba su sin color y su tersura fija y ardiente con la arena
limpia que da visiones. Pude ver un puma y creerlo estático e inofensivo como una decoración,
muy liso, sin detalles, como si no tuviera garras ni dientes, como si las curvas de su cuerpo
no denunciaran elasticidad para el salto, sino docilidad y blanda disposición para alguna mano
cariñosa. Por este puma no visto pude pensar en los juegos que fueron o pueden ser terribles,
no en el momento que se juegan, sino antes o después.

Ejercicio 45

Reconozca los constituyentes inmediatos en las siguientes frases.

1. En su oscura y valerosa historia abundan los hiatos.

2. Me serví un vaso de ginebra, le eché hielo y me senté a leer el libro sobre la conducta se-
xual de la mujer.

3. Salí a la galería y encendí la luz.

4. El tipo me dio la mano.

5. Las tres primeras cuadras las recorrí a toda velocidad.

6. Mi abuelo se retiró de la política, vendió el almacén y se vino para la ciudad, a casa de mi


madre.

7. Los tipos tenías montones de fichas en la mano.

8. Me vi envuelto en una llovizna muy fina y empecé a caminar lentamente.

9. Servime otra ginebra.

10. La engañaron, a primera vista, el sello y el sobre; luego, la inquietó la letra desconocida.

→ 33
11. La primera impresión fue de malestar en el vientre y en las costillas.

12. Recogió el papel y se fue al cuarto.

13. Ningún otro hecho mencionable ocurrió esa mañana.

14. El sábado, la impaciencia la despertó.

Ejercicio 46

Compare los siguientes pares de frases. Las expresiones en cursiva ¿forman un


único constituyente? Fundamente su respuesta a partir de las operaciones formales
que permite realizar cada una.

1.
Pablo admira el coraje de Ana.
Pablo admira a Ana por su coraje.

2.
Le ofrecí un pasaje a Isabel.
Le ofrecí un pasaje a Madrid.

3.
Laura encontró la camisa de lunares.
Laura encontró la camisa de casualidad.

4.
Victoria comió el arroz con mejillones.
Victoria comió el arroz con palitos.

Ejercicio 47

Reconozca y reordene los constituyentes inmediatos de las siguientes frases extraí-


das de los cuentos “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” y “El sur”, de Jorge Luis Borges, re-
escríbalas como en el ejemplo.

Debo a la conjunción de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de


Uqbar.

A la conjunción de un espejo y de una enciclopedia debo el descubrimiento de


Uqbar.

→ 34
Debo el descubrimiento de Uqbar a la conjunción de un espejo y de una enciclope-
dia.
El descubrimiento de Uqbar lo debo a la conjunción de un espejo y de una enciclo-
pedia.

1. El espejo inquietaba el fondo de un corredor en una quinta de la calle Gaona, en Ramos


Mejía.

2. Bioy Casares había cenado conmigo esa noche y nos demoró una vasta polémica sobre la
ejecución de una novela en primera persona.

3. Desde el fondo remoto del corredor, el espejo nos acechaba.

4. En las últimas páginas del volumen XLVI dimos con un artículo sobre Upsala.

5. Al día siguiente, Bioy me llamó desde Buenos Aires.

6. Le dije, sin faltar a la verdad, que me gustaría ver ese artículo.

7. Leímos con algún cuidado el artículo.

8. En vano hemos desordenado las bibliotecas de las dos Américas y de Europa.

9. Hay poemas famosos compuestos de una sola enorme palabra.

10. El lenguaje de Tlön se resistía a formular esa paradoja.

11. El hombre que desembarcó en Buenos Aires en 1871 se llamaba Johannes Dahlmann y
era pastor de la Iglesia evangélica.

12. Su abuelo materno había sido aquel Francisco Flores, del 2 de infantería de línea, que
murió en la frontera de Buenos Aires, lanceado por indios de Catriel.

13. Ciego a las culpas, el destino puede ser despiadado con las mínimas distracciones.

→ 35
SINTAGMA VERBAL
SELECCIÓN ARGUMENTAL DEL VERBO
CATEGORÍAS MORFOLÓGICAS DEL VERBO: NÚ-
MERO, PERSONA, TIEMPO, MODO, ASPECTO

→ 36
Ejercicio 48

1. Lea el siguiente fragmento:

Conjugo “beber” y ningún otro verbo. De mi teclado plebeyo podría elegir entre chupar o
tomar. “Suena tango compañero que a nadie le importa si quiero tomar”, pero no me gusta
que “tomar” sea un sinónimo para indicar posesión, ni siquiera la insurrecta –una villa, una
fábrica, la universidad- o la fuera de la ley –rehenes, un banco, una comisaría-. Ni para to-
marse algo a pecho o la del olivo. Y si rechazo “chupar” no es por su correspondencia con
tetas o vergas (no soy moralista en esto). Que mi verbo no tenga doble sentido; puedo aceptar
que despliegue su objeto directo entre el agua, siempre al alcance de la mano, el placebo
cordial de la gaseosa, los jugos que armonizan el cóctel o consuelan de la resaca y hasta la
emblemática cicuta: yo bebo.

María Moreno, Black out.

2. Escriba un texto de sentido similar, utilizando y justificando la elección de un de-


terminado verbo y no otro(s) como en el ejemplo dado.

Ejercicio 49

1. Lea la siguiente explicación:

“Las piezas léxicas llenan los esquemas formales de la gramática. Cada una, a su vez, está
asociada a requerimientos particulares sobre las otras palabras de la construcción. Si nos
circunscribimos, por ejemplo, a los verbos, veríamos que para algunos (a) basta la presencia
de un sujeto para formar una oración, mientras que otros (b) requieren también un objeto
directo y otros (c), por fin. un tercer complemento: un sintagma encabezado por una prepo-
sición:
a. Juan camina / tose / trabaja / engordó.
b. Juan detesta / usa / prefiere la computadora.
c. Juan metió el artículo en la carpeta /sacó el artículo de la carpeta.”

Di Tullio, Ángela. Manual de gramática del español, Buenos Aires, Edicial, 1997.

2. Escriba tres frases (utilizando verbos) que correspondan a los tres ejemplos (a., b.
y c.) mencionados.

→ 37
Ejercicio 50

Observe la siguiente lista de verbos. Algunos necesitan argumentos, otros forman por
sí mismos una oración. Identifíquelos según este criterio y complete con argumentos
cuando sea estrictamente necesario.

→ volvimos

→ llevé

→ nevó

→ recomendaron
→ sonríe

→ escribe
→ graniza
→ hay

→ saqué
→ tosió

Ejercicio 51

1. Forme frases con los siguientes inductores léxicos de Subjuntivo:

→ Tal vez
→ Me da lástima que

→ Espero que
→ Trato de que
→ Hace falta que

→ Me preocupa que
→ No soporto que

→ Ojalá (que)

→ Difícilmente
→ Me gustaría que

2. Transforme las frases al pasado.

→ 38
Ejercicio 52

Complete las siguientes estructuras con un verbo en Modo Indicativo o en Modo Sub-
juntivo, según corresponda. Tenga en cuenta los marcadores temporales.

→ (ayer) No creíamos que (hoy)


→ (hoy) Pienso que (ayer)

→ (hoy) Es obvio que (hoy)

→ (hoy) No imagino que (ayer)


→ (hoy) Es obvio que (ayer)

→ (ayer) Estábamos seguros de que (ayer)


→ (ayer) Estábamos seguros de que (anteayer)

→ (hoy) No estamos seguros de que (ayer)


→ (ayer) No creíamos que (anteayer)

Ejercicio 53

Transforme a la forma opuesta las siguientes oraciones (negación o afirmación).

1. Creo que va a llover todo el día.


2. No piensa que un psicólogo pueda ayudarla con sus problemas.

3. Estamos convencidos de que algún día sabremos la verdad.

4. Me parece que los chicos van a ir al cine.

5. Supongo que Pedro no pagará la multa.

6. Está comprobado que el alcohol constituye una de las causas de los accidentes de tránsito.

7. Mi madre imagina que yo seré una buena esposa.

8. No es evidente que tenga mucho dinero.

9. Es cierto que tu madre vuelve en junio.

10. Sospechamos que está engañando a su esposo.

11. Es seguro que le va a regalar un auto.

→ 39
12. Me parece que pensamos mucho en ella.

13. Es bueno que compres un auto.

14. Me parece mal que hables en tu idioma.

15. Pienso que mentís constantemente.

16. Es evidente que dormimos mucho.

Ejercicio 54

Transforme las siguientes frases al futuro.

→ Una vez que

Una vez que vino, se acostó a dormir.

→ Después de que

Después de que vino, se acostó a dormir.

→ Cuando

Cuando vino, se acostó a dormir.

→ Apenas

Apenas salió, volvió a buscar su paraguas.

→ Tan pronto como

Tan pronto como salió, volvió a buscar su paraguas.

→ Ni bien

Ni bien salió, volvió a buscar su paraguas.

→ 40
Ejercicio 55

1. Transforme un fragmento del siguiente texto al pasado, realizando todas las modi-
ficaciones necesarias.
2. Escriba un texto breve con un doble anclaje temporal, tal como ocurre en el cuento
de Garland, en donde se intercalan un presente y un futuro.

Una reina perfecta


Inés Garland

Sentirás una ausencia, pronto


Que crece a tu lado como un árbol
SYLVIA PLATH

Busco a mamá aunque sé que nunca está cuando llego del colegio. Hay flores en la mesa de
la entrada; en el baño de visitas veo la toalla de hilo recién planchada con un montón de
tablas, como mi uniforme del colegio, y jabones nuevos, violetas, con perfume a violetas. Esta
noche vienen invitados. Voy a la cocina y abro la heladera. En el estante del medio hay una
mousse de chocolate, espumosa y perfecta. Me imagino que me siento en la alfombra del
cuarto azul y me la como toda. Despacio. Con el dedo. Pero sé que la mousse no es para mí.
Cuando escriba este recuerdo, querré saber por qué someto mi deseo, por qué ni siquiera la
pruebo y me preparo una roseta con manteca para comer sentada en el piso del cuarto azul.

Al cuarto azul todos le dicen el escritorio menos yo. No es un escritorio, es un cuarto azul.
Hay fotos en blanco y negro por todos lados. También hay un bar, dos puertas que se abren
a una caja de espejos llena de botellas de líquidos dorados y transparentes y copas muy finas
que mi hermana más chica se dedica a morder de vez en cuando, cuando nadie la está mi-
rando. Mamá y papá entonces corren hacia ella, papá le mete los dedos en la boca para
sacarle los vidrios aunque mi hermana sigue lo más bien como si fuera normal tener la boca
llena de vidrios de una copa que le han dicho muchas veces que es cara y regalo de casa-
miento, y que si ella sigue con esa manía no va a quedar ninguna. A veces me gustaría
volverme Pulgarcita y meterme en el bar que tiene olor a madera con otra cosa que, algún
día lo sabré, es whisky. Sería como vivir en una ciudad de edificios de vidrio: me vería reflejada
en el cielo y en la tierra, multiplicada detrás de las botellas, en fila para los costados junto con
los palos para revolver los tragos. También iría al cajón de la mesa de luz de mamá y me
acostaría en una toalla chiquita y verde que tiene sobre un uñero de cuero con sus iniciales.

→ 41
Mis hermanas deben de estar en algún lado, pero cuando escriba esto no podré acordarme
de ellas y me parecerá que estoy sola en la casa y que lo único que hago es esperarla a mamá
para pedirle un plato de mousse. Recordaré que en algún momento ella llega, entra en la casa
apurada con el pelo largo y rubio y su nube de perfume que en esta época es de gardenia
aunque yo no lo sepa hasta años más tarde.

Apenas la veo le pregunto si puedo comer un poco de mousse, un poquito de mousse, le digo,
para que parezca menos.

—Es para los invitados —dice mamá y ahora que ella volvió sí puedo ver a mis hermanas
sentadas frente a la televisión en los bancos de madera y a Berta que cocina para la noche.

Mamá levanta la tapa de la olla y prueba.

—Póngale una nishca más de sal —dice.

El brazo de Berta busca el plato de sal. Pienso que nishca debe ser cuando la sal se agarra así
con la punta de los dedos y se deja caer sobre la comida como una nieve finita. Nevishca.

Mamá se va para su cuarto y la sigo. No insisto más con lo de la mousse. Los no de mamá no
se mueven jamás de su lugar. Son como piedras enormes y negras. Los dice así, muy quietos,
aunque no parece pensarlos mucho. Le salen fácil y las cosas se terminan ahí, en la piedra;
si no, seguirían. Pero eso tampoco lo pienso ahora. La sigo por el pasillo y se mete en el baño,
abre la ducha, antes de cerrar la puerta mira la hora, la veo acercarse la muñeca a los ojos,
el pelo le cae por la espalda y debe ser un bosque suave lleno de perfume, un buen lugar
para mí- Pulgarcita. En su cuarto, colgando sobre la puerta abierta del ropero hay un pantalón
de terciopelo negro envuelto en un plástico. Encima de la cama, un sweater de cuello alto con
hilos de plata. En el piso, un par de botas negras, de taco, altísimas. Me saco los zapatos, me
pongo las botas y abro la puerta del ropero para mirarme en el espejo. El corazón se me debe
de haber subido a la cabeza porque lo siento golpear ahí, como loco. Desde el espejo me mira
mi cuerpo con el uniforme arrugado, veo mis piernas flacas dentro de esas botas de mujer.
Después, de repente, es tarde. Mamá está parada en la puerta con la salida de toalla y la
gorra de baño y yo me saco las botas muy rápido pero me caigo sentada y las medias se me

→ 42
quedaron ahí dentro y de la puerta se cae el pantalón y mamá lo levanta. Qué hacés acá, los
dedos, las botas recién lustradas, andá a lavarte las manos inmundas.

Algún día habré olvidado estas palabras. Las recordaré mientras escriba y pensaré que no
debería repetirlas.

Mamá cierra la puerta y detrás de la puerta se debe de estar soltando el pelo, dejándolo caer
de golpe, todo junto. Como Rapunzel, pero no lo suelta para que yo suba a la torre por la
trenza y la rescate, lo suelta para esperarlo a papá.

Papá no es el mismo de la foto que está en el cuarto azul, una foto en blanco y negro donde
aparece pensando, con la camisa muy blanca y corbata y algo muy serio o limpio que sale de
él. El de la foto es el de la mañana. Ahora papá tiene la corbata floja y está arrugado. Se va
planchado a la mañana y vuelve arrugado a la tarde. Pasa por la cocina a darles un beso a
mis hermanas.

—¿Por qué no vas a ver la tele, vos? —me pregunta cuando se encuentra conmigo en el cuarto
azul.

Le preguntaría a él si puedo comer mousse, pero él nunca dice nada de esas cosas.

—Preguntale a tu madre —me contestaría.

Me toca la cabeza. Lo sigo por el pasillo hasta que se mete en el cuarto. La veo a mamá de
espaldas en la penumbra. Se da vuelta de golpe cuando entra papá. Tiene el cuerpo echado
hacia atrás. Algún día notaré que siempre aleja el cuerpo, como si tuviera que soportar contra
su voluntad la cercanía de los demás, pero ahora me parece que está tomando envión para
saltar hacia adelante como una gata enojada.

—Cada día llegás más tarde —dice.

Papá me mira y cierra la puerta. Me acuesto en el piso. No escucho las palabras de las voces
atrapadas en el cuarto. Me duele la barriga. Por debajo de la puerta un aire frío y con olor a
tierra de la alfombra me sopla en la cara. Seguramente me baño y como fideos o arroz,

→ 43
mientras Berta va y viene del comedor con el mantel, las servilletas blancas con olor a plancha;
copas, miles de copas en una bandeja que después pone en fila al lado de cada plato; los
cubiertos, también en fila, tenedor chico afuera, tenedor grande adentro, cuchillo un repasa-
dor limpio para que brille después, cuando mamá venga y prenda las luces y las cosas se
llenen de estrellas como si el cielo se hubiera caído en la mesa.

Mamá toca el timbre de su cuarto. Berta va. Viene. Busca un vaso de agua. Va. Viene. Trae
las botas.

—¿Qué tenías que ir a tocar? —me dice.

Se va al lavadero. Vuelve con las botas y va.Viene. Llena dos jarras de plata con agua de la
heladera y mucho hielo.

En el baño mamá se está pintando con la puerta abierta. Al salir me sonríe y algún día pensaré
que es como verla en la televisión.

—¿Ya comieron? —pregunta.

La sigo al living donde pone música. Dream a little dream of me. La sigo a la cocina. Habla
con Berta. Mis hermanas la miran. Sabré cuando escriba esto que a mis hermanas también
les parece una reina lejana esta mujer de pantalones de terciopelo y sweater de brillitos y
pelo largo y rubio que le cae por la espalda.

La reina dice que podemos saludar a los invitados cuando lleguen. Mi hermana más chica
tiene que prometer que no va a morder ninguna copa.

Un rato más tarde estamos bogando entre los invitados. Escribiré bogando cuando haya ido
a muchas fiestas parecidas a ésta.

Qué grandes que están. Qué amor. Están cada día más iguales a vos. A Esteban. Aire de
familia.

→ 44
Mamá me apoya una mano en el hombro, su brazo lleno de pulseras tintinea cerca de mi
oreja.

—Qué mona estás —le dice un señor perfumado y ella saca la mano de mi hombro, dice
gracias pero barre el aire como si lo que acaba de decirle el señor fuera una mosca.

—Está idéntica a su abuela —dice una de las amigas con voz muy fuerte. Y habla de mí.

No me es fácil imaginarme con la cara de mi abuela. Papá le alcanza un vaso de vino a una
amiga de mamá.

—Qué amor —le dice ella y le toca la cara. Su mano de uñas pintadas se queda un instante
en la cara de papá.

Mi hermana trata de morder una copa pero la ven y nos mandan a la cama por eso. El señor
perfumado mira por primera vez en dirección a mí pero no me ve. Mamá me empuja un poco
por la espalda. Allez. Papá es el que nos lleva al cuarto.

Hablamos en voz baja en la oscuridad, mis hermanas y yo. Lo escribiré porque lo habremos
hecho en todas las fiestas. No recordaré ninguna de nuestras conversaciones. Desde el living
llegan voces, la música, algún grito, una risa muy fuerte de un amigo de papá que se ríe así
siempre, como si quisiera que todos sepan que algo le hizo gracia. Mis hermanas se duermen.
Yo escucho la puerta corrediza del comedor cuando mamá la abre para que pasen a comer.
Me quedo dormida.

Me despierto sobresaltada. Hay alguien en el pasillo. Se oyen las voces del otro lado de mi
puerta cerrada. Alguien se ríe y toma mucho aire como si se ahogara. Una voz —la conozco
aunque ahora no quiera reconocerla— se enrosca en el aire y baja y sube, una voz de víbora
que se arrastra por debajo de mi puerta y vuelve al pasillo y parece subirle por el cuerpo a la
otra voz, de mujer, que hace ruidos cortos, suspira, se queja muy despacio como si no quisiera
que la escucharan.

—Estás loco —dice la voz de mujer—, por favor, basta.

→ 45
La voz de víbora se mueve por el aire, baila. La voz de mujer vuelve a decir, “loco”, pero se
ríe cuando lo dice.
De repente mamá está llamando a papá. Su voz viene nadando por el pasillo donde alguien
volcó de golpe los ruidos de la fiesta.

—Esteban —está diciendo.

La puerta de mi cuarto se abre y alguien entra y la cierra con rapidez.

—Esteban —vuelve a decir mamá—. Ya no sabía dónde buscarte.

—Me moría por una aspirina —dice papá del otro lado de la puerta. Oigo respirar a la persona
que se metió en mi cuarto. Me quedo muy quieta.

—Hay en el botiquín.

La persona que se metió en mi cuarto se aplasta contra la pared. Estoy segura de que va a
oír mi corazón en la oscuridad. Una de mis hermanas habla dormida. Siento el aire que entra
de golpe en la boca de la persona que está contra la pared.

Mucho después de que las voces de papá y mamá ya no se oigan, abre la puerta y se va. Deja
su perfume estancado en el aire del cuarto.

Para un cumpleaños alguien me regalará ese perfume. Ese día abriré la tapa del frasco para
olerlo y recordaré esta noche escondida en mi memoria.

Me vuelvo a quedar dormida. Unos gritos exaltados de papá me despiertan. Ya no hay música
ni otras voces. La voz de víbora se mueve por el aire, baila. La voz de mujer vuelve a decir,
“loco”, pero se ríe cuando lo dice.

Ejercicio 56

Reconozca los valores del futuro en los siguientes textos:


1.

→ 46
¿Habrá alguna palabra / que no pueda decirse en ningún lenguaje?
Roberto Juarroz

2.

Qué nodriza de las islas, celestamente, se da en la palidez del río?

La mirarán, acaso, desde su colina de ceniza unos niños?


Juan L. Ortiz

3.
Si me viera el dentista me mata. Igual, ¿qué va a hacer el dentista acá? De vacaciones seguro
que acá no viene. ¿Ya será la hora del almuerzo? No me traje el reloj. Me acuerdo patente
que salí a las once y media.

Qué sé yo. Hace tanto que no vamos al zoológico. Hará fácil cinco años que no vamos. Cuando
era chica, me encantaba ir al zoológico.

Y yo le digo que supongo que tendrán información porque en el noticioso dicen que la gente
les escribe y les cuenta.
Solana Landaburu, Me atolondran las cosas

4.

Ni a irse ni a quedarse,

a resistir,

aunque es seguro

que habrá más penas y olvido.

Juan Gelman, Gotán

→ 47
Ejercicio 57

1. Complete con los verbos en Pretérito Perfecto Simple o Pretérito Imperfecto del
Modo Indicativo, según corresponda.
2. Justifique la elección en cada caso.

.......................... (haber) una rana que ........................... (querer) ser una rana auténtica
y todos los días ...................... (esforzarse) en ello. Al principio se ....................... (comprar)
un espejo en el que se ........................ (mirar) largamente buscando su ansiada autentici-
dad. Unas veces ......................... (parecer) encontrarla y otras no, según el humor de ese
día o de la hora, hasta que .......................... (cansarse) de esto y .......................... (guar-
dar) el espejo en un baúl. Por fin, ........................ (pensar) que la única forma de conocer
su propio valor ............................ (estar) en la opinión de la gente y ............................
(comenzar) a peinarse y a vestirse y a desvestirse para saber si los demás la
............................ (aprobar) y ......................... (reconocer) que ........................... (ser)
una rana auténtica. Un día ....................... (observar) que lo que más ............................
(admirar) de ella ........................... (ser) su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera
que ............................ (dedicarse) a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada
vez mejores, y ........................... (sentir) que todos la .......................... (aplaudir). Y así
......................... (seguir) haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para que
la consideraran una rana auténtica, ....................... (dejarse) arrancar las ancas y los otros
se las ...................... (comer), y ella todavía .......................... (alcanzar) a oír cuando
........................ (decir) que qué buena rana, que ......................... (parecer) pollo.
Augusto Monterroso, La oveja negra y demás fábulas

Ejercicio 58

a. Complete con los verbos ser o estar el siguiente texto.


b. Reflexione acerca de los usos del Pretérito Perfecto Simple y del Pretérito Imper-
fecto del Modo Indicativo.

Nos gustaba la casa. Nos habituamos Irene y yo a vivir solos, lo que (1) ............... una locura
porque en esa casa podían vivir ocho personas. A veces llegamos a creer que (2) ..............
ella la que no nos dejó casarnos. Irene (3) ................ una chica nacida para no molestar a
nadie. Tejía siempre cosas innecesarias. (4) ................ gracioso ver en la canasta el montón
de lana encrespada. Pero (5) .......... de la casa que me interesa hablar. Me pregunto qué
hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover (6)
.............. terminado no se puede repetirlo. Un día encontré el cajón de debajo de la cómoda
lleno de pañoletas. (7) ................. con naftalina, apiladas como en un negocio.
Lo que pasó lo recordaré siempre porque (8) ............. simple. Irene (9) ............... tejiendo
en su dormitorio, (10) ............... las ocho de la noche, cuando escuché algo en el comedor.
El sonido venía impreciso. Me tiré contra la puerta antes de que (11) ............... demasiado
tarde, la cerré de golpe, felizmente la llave (12) ................. puesta. Fui a la cocina, calenté

→ 48
una pava y cuando (13) ............. de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene: “Tomaron
la parte del fondo”.
Julio Cortázar “Casa tomada” (fragmento)

Ejercicio 59

Explique las diferencias semánticas entre los siguientes pares de frases:

1. Sostenía que había leído mucho / Sostenía que leía mucho.

2. Estaba convencido de que habías regresado / Estaba convencido de que regresarías.

3. Estaba muy satisfecho con las experiencias que había tenido / Estaba muy satisfecho con
las experiencias que tenía.

4. Nunca había recorrido América / Nunca recorrí América.

5. Francisco nunca había pisado Buenos Aires / Francisco nunca ha pisado Buenos Aires.

Ejercicio 60

Explique las diferencias semánticas, si las hay, en los siguientes pares de frases:

a. Aunque está cansado, seguirá trabajando / Aunque estés cansado, ayudame.

b. Aunque es cierto, nadie lo va a creer / Aunque sea cierto, no creo lo que decís.

c. Aunque ha llovido, saldremos de paseo / Aunque haya llovido, saldremos de paseo.

d. Aceptaré el regalo, por más que no me gusta / Aceptaré el regalo, por más que no me
guste.

→ 49
• Formas no personales del verbo: infinitivo, participio, ge-
rundio

Ejercicio 61

En las siguientes frases reconozca e identifique los valores de las formas no personales
de los verbos.

1.
Tener un jardín, es dejarse tener por él y su

eterno movimiento de partida.

Diana Bellessi

2.
Pero no es en lo escrito, meramente,

donde se inserta el instante de lo escrito.

Aldo Oliva

3.
Querer tranquilizarme contra una Lettera 22 cuando Luciana está tirada allá y es inútil. Buscar
explicaciones, querer corregir no sé qué destino, cambiar los detalles, como si los detalles,
decirle no seas estúpida, no te hagas la trágica, Luciana, decirle chiquilina sonsa, señora mía,
cualquier cosa para no verla ir achicándose bajo la lluvia, medio torcida por el agua, con la
pollera pegada a los muslos y todo estaba decidido y yo lo más tranquilo, cobijado en el alero,
mirando llover y fumando y esperando que amaine.
Ricardo Piglia

4.
Apagar una luz me deslumbra más que encenderla.
Roberto Juarroz

5.
Y el silencio es un buey que se arrodilla / fustigado de voces.
Leopoldo Marechal

6.

→ 50
Trabajos a medio cumplir de este día:

ir adelante conversando con el chofer del taxi,


aprender cómo se apacigua el hombre de la costa,
pedir y velar por un espejo,
aceptar un desierto,
abrir el botiquín no como abrirías la caja de Pandora: con los ojos del que busca una medi-
cina de urgencia,
abandonar la idea de viajar a la luna.
Arnaldo Calveyra

7.
Lejos de tu destino la risa madurando
hacia el claro septiembre del encuentro.
Martínez Howard, Cuaderno de estudiante

8.
La brisa desde el pecho me nacía jugando.
José Portogalo, Perduración de la fábula

Ejercicio 62

1. Reconozca los participios en los siguientes textos.

a.
Yo, por mi parte, no pensé en nada, excepto en mi hijo, creo, pero después, al escuchar las
confesiones de los otros padres en las horas de búsqueda y el reclamo de solidaridad que
parecía provenir de ellos, inventé y dije que aquella noche yo había pensado que Peter se
había perdido en el bosque. Mi invención fue tomada por cierta por todos aquellos a los que
se la conté y explica los hechos de la noche del dieciséis de abril, ya que, tras parlamentar un
rato bajo la lámpara de la calle, todos entramos a nuestras casas a buscar una chaqueta y
una linterna y luego nos marchamos a buscar a Peter en el bosque. Nunca sabré por qué
hicimos eso, porque nadie propuso aquella noche la idea de que Peter se hubiera perdido allí;
mi invención posterior explicó nuestras acciones y por esa razón fue aceptada por todos,
porque restituía un sentido a lo que había carecido de él.
Patricio Pron, Las ideas

b.

→ 51
Unos pasos insistentes, duplicados por el eco; el toc toc del bastón del ciego; el replegarse
del vuelo de los gorriones, esa música hecha de ruidos; un silbido, un llamado, el rodar invi-
sible de los coches; todo eso que hace la sombra, con el momento definitivo en que alguien,
no se sabe, con un soplo, prende la luz.
Oscar Hermes Villordo, La brasa en la mano

c.
El oscuro se dejó atar, aunque resoplando, y yo aproveché para salir apurado hacia mi casa.
Jorge Calvetti, Escrito en la tierra

2. Reemplácelos por adjetivos de sentido similar.

Ejercicio 63

Indique cuáles son los matices adverbiales de las construcciones con gerundio:

a. Hablando de ese modo, no vas a conseguir nada.

b. Habiendo pasado por esa prueba, terminó fortaleciéndose.

c. Alcanzó el éxito trabajando muy duro.

d. Estando ahí sentado, no vas a llegar a ver el espectáculo.

e. Estando en su casa, se desmayó.

f. Siendo joven, no lo parecía.

Ejercicio 64

Reconozca en las siguientes oraciones el uso correcto e incorrecto del gerundio. Jus-
tifique. Cuando corresponda, reescriba la frase para que resulte correcta.

1. Encontró un paquete conteniendo ropa nueva.

2. El maestro se enfermó, falleciendo a los pocos días.

3. Luis escribió una carta exigiendo justicia.

4. El hombre entró golpeando la puerta.

5. La Universidad aprobó un reglamento cambiando la escala de evaluación.

→ 52
6. Cayó del carro quedando muy herida.

7. El Congreso dictó leyes prohibiendo el control cambiario.

8. María lavó la ropa secándola al sol.

9. Bañamos al perro mojándolo en el río.

Ejercicio 65

Indique el uso de las construcciones de gerundio en cada caso.

1.
Viviendo en ese anonimato, tratando de pasar de puntillas por la vida, protegido por su falsa
condición de extranjero y escritor, había ido disfrutando durante años de una discreta y feliz
existencia.
Enrique Vila-Matas, Suicidios ejemplares

2.
No sé de dónde saco, yo, rescato, que: en tu manera de cruzarte
conmigo por la casa, una mujer se cruza conmigo por la
casa, qué pasa en mi manera de cruzarme con vos por la casa,
un hombre que se cruza con vos (conmigo) por la, oh, algo en
el desasosiego desayuno de todos los días, un bulto bajo las
frazadas en penumbra, arrugas que se alisan, arrugas alisándose
mañana tras mañana, alisándonos, qué es lo que hace, permite,
digo, qué, enciende, prospera crece despacio, dónde, cuál de
tus gestos vestidos pedazos de otros gestos ensueños, de tanto
en tanto logran inflamarla suavemente, sin quererlo. Se hincha.
Parada.
Guardando el secreto. Mi secreto.
Eso, esto que me empuja en alguna parte y junta algo viscoso.
instantes, permitir que, gozando la cualidad, acto de empujar.
Mujer mía. Mi mujer.
Ciertas posibles gotas. Leche.
Mancha que se interna por tus pelos, se extiende por las
sábanas, por la noche, resbala esta mancha por los días
siguientes, dibujando.
Líquido perlado oliendo.
Todo es resbaladizo, aguado, y fluye.
Susana Cerdá, Solía

→ 53
• Perífrasis verbales

Ejercicio 66

1. Reconozca las perífrasis verbales en los siguientes textos.


2. Clasifíquelas semánticamente.

1.
Por poco que la soga se estire, por escaso que pueda llegar a ser su parecido con un elástico,
que es lo que en rigor Jack Dempsey precisaría, puede llegar a servirle para atajarlo en la
caída y devolverlo erguido a la pelea. Con esta ilusión cae. La cara le duele, pero logra con-
centrarse más que nada en la espalda, en lo que pueda sentir en la espalda cuando llegue
hasta las sogas.
Martín Kohan, Segundos afuera

2.
No quería mirarlo, pero seguía grabándome. Para qué celebran tanto, lanzó después, maja-
dero, si igual se van a separar en un par de años, tú mismo vas a llamarme, vas a llegar
desesperado a mi oficina para que tramite la nulidad. No, le respondí, incómodo. La novia
restregó sus inmensos ojos verdes, me acarició el pelo, miró al Farra sonriendo y le dijo con
ligereza, como si llevara tiempo pensando en el asunto, que mientras en Chile no hubiera ley
de divorcio no nos separaríamos, y después yo agregué, mirando a la cámara con actitud
desafiante: seguiremos casados en señal de protesta, aunque nos odiemos. Me abrazó, nos
besamos, y ella dijo que queríamos entrar en la historia de Chile, que queríamos ser la primera
pareja chilena en divorciarse. Es una ley estupenda, todo el mundo debería separarse, agre-
gué, y ella, mirando también a la cámara, ya con risotadas unánimes de fondo, lo confirmó:
sí, es una ley totalmente recomendable.
Alejandro Zambra, Texto N° 2

3.
La playa no puede democratizar la belleza pero sí la desnudez.
Alan Pauls, La vida descalza

→ 54
SINTAGMA NOMINAL
DETERMINANTES
PRONOMINALIZACIÓN

→ 55
Ejercicio 67

Reconozca los sustantivos y los sintagmas sustantivos en las siguientes frases.

1.
Nunca estuvo más cerca de los hombres que de los mudos signos.
Olga Orozco, Las muertes

2.
Ésa es la escena que los años guardaron en orgulloso polvo de paciencia,
es la suntuosa urdimbre donde cayó como una colgadura envuelta por las llamas de la
muerte.
Olga Orozco, Las muertes

3.
Pero jamás consigo estar completa; no logro aparecer de cuerpo entero.
Olga Orozco, La noche a la deriva

4.
La peluquería me parece un lugar tan separado del mundo exterior, tan distante como el
cine, por ejemplo.
Hebe Uhart, En la peluquería

Ejercicio 68

a. Identifique los sintagmas sustantivos en los siguientes textos.


b. Transforme los sustantivos subrayados en los siguientes textos en sintagmas sus-
tantivos.

1.
Yo quería hacer un budín esponjoso. No quería hacer galletitas porque les falta la tercera
dimensión. Uno come galletitas y parece que le faltara alguna cosa; por eso se comen sin
parar. Las galletitas parecen hechas con pan rallado o reconstituido. Los únicos que saben
comer galletitas como corresponde son los perros: las cazan en el aire, las destrozan con un
ruido fuerte y ya las tragaron en un suspiro, levantando un poco la cabeza.
Hebe Uhart, El budín esponjoso

2.
Nosotros somos los pigmeos y vivimos en el país de Kivi. Kivi es el corazón de Tanata, donde
ya nuestro poder se va dispersando porque somos de la familia del leopardo y los tanatas son
de la familia del tigre; más allá está el reino de las arañas y no se puede pasar, las telas de
araña invaden todo el espacio: no hay río, ni tierra, ni árboles. En un tiempo nosotros los

→ 56
leopardos fuimos más altos y más fuertes que los hombres grandes que nos rodean, pero no
sabemos sembrar porque el primero que sembró, Udo, en vez de plantar la raíz, plantó las
hojas.
Hebe Uhart, Memorias de un pigmeo

3.
Esperé diez años. Y me vio.
Llegaba de la guerra. Sangre negra le chorreaba el pecho. Vi sus hijos, sus nietos. Las plu-
mas de sus lanzas también negras, locas de victoria. Mujeres, viejos, perros, chicos eran un
solo aullido. Y las cautivas color muerte.
Yo le sostuve la mirada. Mi abuela me pegó.
Celebraron durante muchos días. Los guerreros dormían, vomitaban. Esperé. El rey caminó
entre las tiendas. Vi abrir el cuero de mi casa.
Nunca lo nombré. Nunca me nombró.
Sara Gallardo, Las Treinta y Tres Mujeres del Emperador Piedra Azul

4.
la voz del perrito; los dientes de las cosas; la acústica estirpe china del súbito día

(el té)

Arturo Carrera, Crepúsculo argentino

5.
Mi mamá era maestra de puntero, de guardapolvo blanco y muy severa pero enseñaba bien
en una escuela suburbana donde concurrían chicos de clase media para abajo y no muy do-
tados. El mejor era Rubén Fiorlandi, hijo del almacenero. Mi mamá ejercitaba el puntero en la
cabeza de aquellos que se hacían los graciosos y los mandaba al rincón con orejas de burro
hechas de cartón colorado. Raramente un mal portado reincidía. Mi madre opinaba que la
letra con sangre entra.
Aurora Venturini, Las primas

→ 57
SINTAGMA ADJETIVAL

→ 58
Ejercicio 69

Reconozca la estructura de los siguientes sintagmas adjetivales.

→ demasiado reacio a las confesiones


→ empalagoso de dolor
→ susceptible de modificar
→ deseoso de compartir su felicidad
→ enjuto de rostro

Ejercicio 70

Reconozca los adjetivos y los sintagmas adjetivales en las siguientes frases.

1.
Habité días feroces porque perdí palabras.
Jorge Boccanera

2.
Esto no lo conté nunca a ninguno de los analistas:
en el colegio primario judío veíamos todos los años
la misma película de los campos de concentración nazi
esa donde unos cadáveres vivos cavan la fosa
después tiran adentro los huesitos de sus muertos
y después todavía son obligados
a empujarse a sí mismos suicidados por otros
que los fusilan para que de tan livianos caigan
sin comerla ni beberla.
Tamara Kamenszain

3.
Yo te veo hasta en la sombra imprecisa del sueño.
Raúl González Tuñón

4.
He yacido días animales.
Alejandra Pizarnik

→ 59
SINTAGMA ADVERBIAL

SINTAGMA PREPOSICIONAL

→ 60
Ejercicio 71

Reconozca los adverbios y los sintagmas adverbiales en las siguientes frases.

1.
¡Que pronto llegue lo horrible! / ¡Que lentamente llegue lo maravilloso!

Silvina Ocampo

2.
Se dijo que sabía más sobre cualquier hijo de vecino que sobre la vida de su propia hija. Se
imaginó anciana, desvalida y enclenque: también ella tendría que internarse en algún lugar,
aunque quién sabe. Nunca sabía cómo encarar a Dolores, cómo detener su prolífico discurso
autorreferencial y empresario. Una tarde le mostró las fotos de la infancia de Joaquín. Después
de echarles una rápida mirada, Dolores preguntó, más bien constató:
—Eran verdaderamente pobres, ¿no?”
[….]
Le dice “llegaste demasiado lejos”, con voz y entonación de condena. Ella acata la orden
implícita y sale corriendo por el pasillo. Pasa delante de dos escribientes que labran actas a la
luz de una vela y, no sabe cómo, está en la calle.
Gabriela Massuh, La omisión

3.
A último momento, cuando la lancha está por arrancar, sube una mujer vieja más bien baja,
de pelo casi blanco, algo agitada. Oigo que pregunta si para El Tropezón. La coincidencia me
parece extraña, levemente ominosa, pero Beatriz me asegura que es un recreo como cualquier
otro y que sigue abierto al público, o vos creés que lo transformaron en museo.
Sylvia Molloy, El común olvido

→ 61
Ejercicio 72

En el siguiente texto, reemplace los adverbios subrayados por sintagmas adverbia-


les, intentando mantener el sentido original.

allí donde no alcanzan las leyes / en el corazón mismo de la contradicción / imperceptible-


mente / extiendo la mano / y vivo.

Aldo Pellegrini

2. Busque otros ejemplos de frases que contengan adverbios y realice la misma


transformación.

Ejercicio 73

En los siguientes textos, reemplace los adjetivos o sintagmas adjetivales subrayados


por adverbios o sintagmas adverbiales, intentando mantener el sentido original.

1.
Ella no ha dicho una sola palabra ni tampoco ha llorado. Se ha limitado a moverse con gestos
mecánicos, ausentes, y a dejar que su vestido negro centellee en los contornos de su figura
a la argéntea y húmeda luz de julio. Wenceslao, mientras rema, la mira de vez en cuando,
preguntándose si alguna vez le perdonará el simple hecho de estar vivo.
Juan José Saer, El limonero real

2.
Van caminando sin hablar, separados uno del otro pero a la par, con ritmo análogo, mien-
tras las sombras se quiebran y se rehacen locas.
Juan José Saer, El limonero real

3.
Algo insólito, anormal, parecía alterar la calma, la tranquila animalidad de aquel humano ha-
cinamiento.
Eugenio Cambaceres, En la sangre

4.
Sofocados por el choque incesante del martillo, los ayes de la parturienta se sucedían, sin
embargo, más frecuentes, más terribles cada vez.
Eugenio Cambaceres, En la sangre

→ 62
5.
Habité días feroces porque perdí palabras.
Jorge Boccanera

Ejercicio 74

A partir de las siguientes frases de Alejandra Pizarnik, escriba otras cinco, utilizando
preposiciones, como en el ejemplo.

Escribo contra el miedo. Contra el viento con garras que se aloja en mi respiración.

Ejemplo:
Escribo desde la incertidumbre. Desde la incertidumbre que vuelve espuma mis hue-
sos.

Ejercicio 75

1. Utilice en frases las siguientes locuciones.


2. Clasifíquelas semánticamente.

→ a los piques

→ bailar con las más fea


→ de cuarta

→ no tener pelos en la lengua

3. Busque otros ejemplos de locuciones, clasifíquelos semánticamente y utilícelos en


frases.

→ 63
POLARIDAD NEGATIVA

→ 64
Ejercicio 76

1. Analice los tipos de negación presentes en los siguientes textos.


2. Modifique los poemas o el fragmento de relato aumentando las marcas de la ne-
gación con elementos de polaridad negativa.
3. Explique en cada caso las modificaciones realizadas.

a.

Objetivas azaleas

Las azaleas se reabren


silenciosas y salvajes.

La lluvia torrencial
no ha podido convencerlas
de lo adverso y lo definitivo.

Sus campánulas
bajo el sol tibio se despegan,
repatriadas a su forma.

Ya no hay desarmonía,
No hubo desvastación.

Alicia Genovese, La contingencia.

b.

Un canto solo

Un grillo, sólo, que late el silencio.


A su voz se fijan
los resplandores
errátiles
de las estrellas
que tienden hilos vagos
al desvelo
de las flores, las hierbas, los follajes?
O es una tenue voz aislada
junto al arpa que forman esos hilos
y que hace cantar la noche
con su último canto
secreto?
No oigo

→ 65
ya
el grillo.
Vibra un canto
sutilísimo, profundo,
hasta cuándo…?

Los cantos de los gallos


quiebran metales tristes, irisados,
que no son de este mundo,
de qué tímida alba
que aún no ha tocado las estrellas
pero que sienten ya
el río
y las alas?:
pálido serafín que se asoma a los cielos
con un agudo, casi desgarrado, heraldo.
Juan L. Ortiz.

c.
No se habían terminado de cerrar las puertas del metro cuando el hombre alto presionó con
su cuerpo y las abrió. No se puede saber qué cara tenía, ni qué ropa usaba; tal vez una camisa
oscura entreabierta sobre un pecho sin otro rasgo especial que un esternón hundido, como
un canal estrecho y profundo que hacía pensar en la división entre dos pechos femeninos.
Más abajo, salvo un pantalón estrecho, nada se definía con nitidez, ni los colores ni las texturas
ni la elasticidad de la tela, ni su grado de tensión sobre el cuerpo.
Tununa Mercado, “Espejismos”, en Canon de alcoba.

→ 66
LAS FUNCIONES EN LA ORACIÓN:

SUJETO Y PREDICADO

→ 67
• El sujeto

Ejercicio 77

Reconozca el sujeto sintáctico en las siguientes oraciones. Compare cada par e iden-
tifique las similitudes y diferencias.

a. Esos chicos me molestaron con sus gritos


a´. Los gritos de esos chicos me molestaron.

b. Juan respeta a los profesores.


b´. Juan, respetá a los profesores.

c. Entra frío por la ventana.


c´. Entró el profesor.

d. Tengo un Renault 19.


d'. El Renault 19 me pertenece.

e. Juan le compró el Renault 19 a Pedro.


e´. Pedro le vendió el Renault 19 a Juan.

f. Juan le alquila el departamento a Pedro


f´. Pedro le alquila el departamento a Juan.

g. Juan saludó a María.


g'. María fue saludada por Juan.

h. ¿Quién dijo semejante cosa?


h'. ¿Quién es?

Ejercicio 78

Identifique las relaciones de concordancia en los siguientes textos.

1.
Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y
acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro
casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la

→ 68
misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo del dentí-
frico.
Julio Cortázar, Rayuela

2.
Dichosa angustia de buscar tus manos,
como si en la tristeza incomprendida
de tus ojos profundos y lejanos,
hubiera ya un comienzo de partida.
Leopoldo Lugones

3.
La ebriedad, objetivo principal del consumo de vino, no debe ser mencionada, aunque es por
definición la razón de ser misma del vino; y la ebriedad empieza ya con la primera copa, de
modo que sólo los hipócritas pretenden que hay que tomar con moderación. Entre el estado
que procura el primer sorbo de vino y la inconsciencia final de la borrachera, no hay más que
una diferencia de grado. Desde la primera copa, el otro, o lo otro —la otredad— que busca-
mos, aflora desde dentro en el único sitio en el que razonablemente puede encontrarse, es
decir en nosotros mismos. El vino modifica, a la vez, al bebedor y al mundo.
Juan José Saer, La grande

• El predicado

• El objeto directo

Ejercicio 79

Indique, en las siguientes frases, qué factores inciden en la presencia de la preposi-


ción “a” que encabezan en algunos casos el objeto directo.

a. Recordó la escena.
b. Recordó al tío de Laura.

a. *Recordó a la escena.

→ 69
b. Recordó al tío de Laura.

a. Busco a un estudiante de la carrera Licenciatura en Artes de la Escritura.


b. Busco un estudiante de la carrera Licenciatura en Artes de la Escritura.

Ejercicio 80

En el siguiente poema de Joaquín Gianuzzi, reemplace los objetos directos por otras
palabras o sintagmas de sentido similar.

NI ÁNGEL NI REBELDE

No arriesgó nada

no practicó la irreverencia

no mordió el sexo del paraíso

no padeció la pesadilla del vivir

no aulló por falta de demonios en el vientre

no enturbió el agua de ninguna academia

no gozó la locura de la realidad

no destruyó su propia fisiología

no reveló lo insensato de la sensatez

no orinó ni escupió ni eyaculó fuera de foco

no hizo de la palabra la enemiga total

no metió ningún dedo en la llaga

de ninguna cosa hizo destino

no tuvo miedo de sí mismo

no metió mundo ni absoluto en sus venas

no arrulló entre sus brazos una bomba ni siquiera pacífica

no tuvo pensamiento ni ademanes ni colores militantes

no se encamó con el monstruo de sí mismo

no hizo del vacío una utopía

no amó ni para nacer ni para morir

no telefoneó al otro mundo, no arrojó

→ 70
bocanadas de sangre sobre el orden y el lenguaje.

Fue correcto adecuado municipal y obvio

o sea una buena persona en el peor sentido de la palabra.

Ejercicio 81

Complete con objetos directos, en los casos en que sea posible, (¿qué es lo “mira-
ble”? ¿lo “deseable”? ¿lo “codiciable”? ¿lo “apretable”? ) los verbos del poema Los
amantes de Olverio Girondo.

Se miran, se presienten, se desean,


se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.

→ 71
• El objeto indirecto

Ejercicio 82

Por lo general, desde el punto de vista semántico, el objeto indirecto designa perso-
nas, aunque a veces admite otras entidades, como en este ejemplo:

Le agregó un párrafo al texto.

Escriba cinco ejemplos, tomando como modelo el citado.

Ejercicio 83

1. Escriba un texto de diez líneas a partir de la siguiente frase:


Esta vez no te me escapás.

2. ¿Cuáles son las restricciones que plantea el dativo ético?

• Los complementos y los adjuntos

Ejercicio 84

Complete las con las preposiciones regidas por los siguientes verbos:
→ empezar

→ abusar
→ depender
→ venir

→ creer
→ terminar

→ aprender

→ comenzar
→ enseñar

→ ayudar

→ 72
→ invitar

→ ir

→ dejar
→ tratar

→ consistir

→ insistir

→ salir
→ soñar
→ entrar

Ejercicio 85

Quite los adjuntos del siguiente texto.


No se sabe nunca cuándo se nace: el parto es una simple convención. Muchos mueren sin
haber nacido; otros nacen apenas, otros mal, como abortados. Algunos, por nacimientos su-
cesivos, van pasando de vida en vida.
Juan José Saer, El entenado

Ejercicio 86

Introduzca adjuntos de manera, lugar, tiempo, frecuencia, compañía, instrumento,


cantidad, causa y finalidad en el siguiente texto.

La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa
agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las
carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos
rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba
de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita. Cambiará el universo pero yo
no, pensé con melancólica vanidad; alguna vez, lo sé, mi vana devoción la había exasperado;
muerta yo podía consagrarme a su memoria, sin esperanza, pero también sin humillación.
Consideré que el treinta de abril era su cumpleaños; visitar ese día la casa de la calle Garay
para saludar a su padre y a Carlos Argentino Daneri, su primo hermano, era un acto cortés,
irreprochable, tal vez ineludible.
Jorge Luis Borges, El aleph

→ 73
• Los predicativos

Ejercicio 87

Reconozca los predicativos en las siguientes frases:

María es una gran persona


Con el marido enfermo, Julia está desesperada.
Laura estaba sin maquillar.
¿Verdad que mañana es jueves?
Juan está de paso por Buenos Aires.

Ejercicio 88

Reconozca los predicativos en las siguientes frases:

1.
Yo tenía veinte años, era arrogante, era más idiota de lo que ahora soy pero me di cuenta de
que la frase de Borges quería decir dos cosas.
Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi, Años de formación

2.
Todo era menos inmundo que tu cara
Silvina Ocampo, Carta perdida en un cajón

3.
Yo soy el desertor de la Elegía,
el último lloroso y el primer evadido
Leopoldo Marechal, Invención y muerte de la Elegía

Ejercicio 89

Expanda el predicado de las siguientes frases.

1. Vi la película.

2. Miré la película.

3. Guardó el arma.

→ 74
4. Aprendió la lección.

5. Conocí al médico.

6. El empleado le mostró las telas al cliente.

7. Le otorgaron un premio.

8. Juan ama a María.

9. El verano es caluroso.

10. Temo a Juan.

Ejercicio 90

Continúe los siguientes textos, intentando reproducir los recursos sintácticos que uti-
liza el autor.

1.
¿A cuál de los dos ríos atendió el caminante?, ¿cuál de los dos ríos conversó con el mar?,
¿cuál es el virtual y cuál el río de la mente?, ¿vacilante el canto por una falta de imagina-
ción?
Arnaldo Calveyra, Maizal del gregoriano

2.
¿Quién puso en mí esa misa a la que nunca llego? ¿Quién puso en mi camino hacia la misa a
esos patos marrones —o pupitres con las alas abiertas—que se hunden en el polvo de la tarde
sobre la pérgola que cubrían las glicinas?
Héctor Viel Temperley, Hospital Británico

3.
Una palabra es todo el lenguaje,
pero es también la fundación
de todas las transgresiones del lenguaje,
la base donde se afirma siempre un antilenguaje.
Una palabra es todavía el hombre.
Dos palabras son ya el abismo.

→ 75
Una palabra puede abrir una puerta.
Dos palabras la borran.
Roberto Juarroz, Séptima poesía vertical

4.
El catorce de enero de 1922, Emma Zunz, al volver de la fábrica de tejidos Tarbuch y Loe-
wenthal, halló en el fondo del zaguán una carta, fechada en el Brasil, por la que supo que su
padre había muerto. La engañaron, a primera vista, el sello y el sobre; luego, la inquietó la
letra desconocida. Nueve diez líneas borroneadas querían colmar la hoja; Emma leyó que el
señor Maier había ingerido por error una fuerte dosis de veronal y había fallecido el tres del
corriente en el hospital de Bagé.
Jorge Luis Borges, Emma Zunz

Ejercicio 91

1. Lea los siguientes fragmentos de entrevistas a Hebe Uhart y a María Teresa An-
druetto.
2. Recopile un corpus breve de registro oral y observe cómo funciona sintácticamente.
Debatan sobre el modo en que esta sintaxis de la oralidad incide en el proceso de
escritura (y reescritura) literaria.

—En sus crónicas refleja con exactitud la expresión de los lugareños. ¿Cómo lo logra?

—Yo escucho. Es fundamental escuchar. Una escucha cuando algo le llama la atención. Con
el tiempo, si una hace varios libros de viajes se aprende a sacar provecho hasta de donde no
se puede sacar mucho. Cualquiera que escriba, si quiere hacer personajes, tiene que saber
cómo hablan los lugareños. Flannery O’Connor contaba sobre sus alumnos del sur de los
Estados Unidos que “todos los textos que me mandaron están escritos en el lenguaje neutro
de la televisión”. Como diciendo “no registraron el habla local”. Aquello que no se registra del
habla de los otros tiene que ver con los prejuicios. El prejuicio de que hablan mal, y si hablan
mal, no los registrás. O con la impaciencia. Hay mucha gente prejuiciosa que cree que los
más humildes o indígenas hablan mal. En vez de escuchar, se hace un juicio de valor. Existe
un porcentaje de rechazo. Si superás ese rechazo y tenés paciencia, podés escuchar lo que
dicen. Hablan de acuerdo a su contexto. Hay que tener en cuenta a esa gente en su contexto.
Así aprendo.
En Las clases de Hebe Uhart, de Liliana Villanueva.

→ 76
En esa oralidad, en el habla de la gente, para mí está el lugar más vital de una lengua. Yo
tengo la convicción de que los escritores escribimos con un material prestado que es justa-
mente el habla de la gente. Ese habla es un lugar de la lengua más inestable, más inseguro,
más inapresable; cómo suena eso, cómo es esa voz, la música del habla, eso me interesa
muchísimo. Un personaje se dice a sí mismo en lo que dice. Estas mujeres que hablan le
cuentan cosas a esa mujer joven, pero también dicen mucho de sí, de sus resentimientos, de
sus frustraciones, de sus dolores, de alguna cuestión ladina, de su encono. Cuando uno es-
cribe, el personaje que uno construye está hecho todo de habla, de palabras; es ahí donde
habría que poder mostrar, en eso que se dice, la condición social, la historia, la edad del
personaje, el lugar de donde proviene, que esté todo puesto en su modo de decir. Que se
pueda vivir eso como una sola cosa. Siempre estoy atenta a los registros del habla, los matices
que eso tiene. En ese matiz está la persona toda; uno escucha a alguien y puede saber si se
crió en el campo o en la ciudad. Un escritor no es un guardián de la lengua, sino alguien capaz
de captar los pequeños desvíos que se producen.
María Teresa Andruetto

→ 77
COORDINACIÓN Y SUBORDINACIÓN

→ 78
Coordinación Subordinación

1. El coordinante es una marca de función 1. El subordinante forma parte de la cláusula


que une los elementos coordinados sin que- que introduce; es más, actúa como núcleo
dar integrado en ninguno de ellos: ya que determina la índole de la cláusula:
Intuía su traición pero no reaccionaba. a. No sabía que la quería.
b. No sabía si la quería.
La selección del coordinante depende de la
relación semántica existente entre las cláu-
sulas coordinadas.

2. El coordinante se interpone entre los 2. El subordinante ocupa la posición inicial


constituyentes que une sin formar parte de en la estructura de la cláusula. Esto supone
ninguno de ellos, sólo le está reservada la una relación estrecha entre subordinante y
posición interclausular: subordinado, por lo que si se altera el orden
de los constituyentes, el subordinante sigue
encabezando la estructura subordinada:
a. Aumenta la desocupación cuando la rece-
a. Aumenta la desocupación y la recesión es sión es alarmante.
alarmante. b. Cuando la recesión es alarmante, au-
b. *Y la recesión es alarmante, aumenta la menta la desocupación.
desocupación.

3. 3. Toda la relación estrecha subordinante/


subordinado se manifiesta en el hecho de
que toda la estructura puede ser negada o
cuantificada por focalizadores, o puede apa-
recer focalizada en una cláusula hendida.
a. Me voy no porque no quiera disgustarte.
b. Me voy sólo porque no quiero disgustarte.
a. *Me voy, no pues no quiera disgustarte. c. Es porque no quiero disgustarte por lo
b. *Me voy sólo pues no quiero disgustarte. que me voy.
c. *Es pues no quiero disgustarte por lo que
me voy.

→ 79
4. La flexión modal: 4. La flexión modal: el subjuntivo es casi ex-
- el Imperativo sólo aparece en cláusulas clusivo de la subordinación: o bien depende
principales; es decir, en coordinadas sí pero de factores semánticos propios de las distin-
en subordinadas no. tas clases de subordinadas o bien está indu-
a. Terminá la tarea y andáte. cido por elementos rectores de la cláusula
b. *Cuando terminá la tarea, andáte. principal:
c. *No iré pero me lo pida. c. No iré aunque me lo pida.

5. Nunca pueden aparecer dos coordinantes 5. Es posible la acumulación de dos subor-


seguidos: dinantes que corresponden a distintos nive-
a. *Aumentó la desocupación y conque, se- les de subordinación:
guramente, habrá más delincuencia. b. El problema es la desocupación, que,
cuando aumenta, provoca problemas de se-
guridad.

No confundir coordinantes con adverbios


conectivos, que pueden reforzarlos o mati-
zarlos:
a. Aumentó la desocupación pero, sin em-
bargo, no hay mayor recesión.
b. Aumentó la desocupación y, sin embargo,
no hay mayor recesión.
c. Aumentará la desocupación y también
habrá mayor recesión.

6. Los coordinantes pueden encabezar cláu- 6. Si un subordinante introduce una cláu-


sulas simples como enlaces extraoraciona- sula, se la interpretará como un fragmento
les. y no como una oración completa:
a. Y yo creía que era una mosquita muerta. *Porque era una mosquita muerta.
b. Pero ¿quién iba a imaginárselo?
c. Así que no me vas a contar lo que pasó.

→ 80
• Tipos de oraciones

• Oraciones compuestas o coordinadas

Ejercicio 92

1. Separe con corchetes las oraciones coordinadas.


2. Identifique los coordinantes.

1.
Estaba muy viejo, su cabeza flaqueaba; y la aparición de una perdiz colorada metía un solo
tema en su visita.
Eduardo Mallea, Todo verdor perecerá

2.
Llegaron las vacaciones de invierno y las Arteche volvieron a partir.
Matilde Sánchez, El desperdicio

3.
Tocamos el timbre de su departamento, ella nos abre por el portero eléctrico.
Pía Bouzas, Por primera vez en mucho tiempo nos sentimos a salvo

4.
Ninguno de los dos dijo nada, pero a la salida estaba esperándola su novio, y me interceptó
en el pasillo para tener una palabra conmigo.
Guillermo Martínez, Yo también tuve una novia bisexual

5.
Sumergido en la lucha por la subexistencia me lleno de temores, compromisos, urgencias, y
mi vida pasa a ser dirigida por algún minúsculo centro cerebral sumamente práctico, mez-
quino, ciego para las dimensiones espirituales.
Mario Levrero, Diario de un canalla

6.
A mediodía se bañan las mujeres del campamento y los vestidos se les hinchan.
Sara Gallardo, Eisejuaz

7.
Adriana hizo una mueca de dolor y el pobre Spirito tuvo que fotografiarla de nueva, un día
en su silla, entre los invitados.
Silvina Ocampo, Las fotografías

→ 81
Ejercicio 93

Establezca las diferencias -gramaticales y semánticas- existentes entre las oraciones


de cada par.

→ Juan es pobre y honrado./Juan es pobre pero honrado.


→ Ricardo es ingenuo pero no tonto./ Ricardo no es ingenuo sino tonto

→ María dibujay Ana escribe./ María tocó el timbre y Ana le abrió.

→ Pedro lo sabía y María no./No lo sabían ni Pedro ni María.

Ejercicio 94

Busque cinco ejemplos de oraciones coordinadas.

Ejercicio 95

Añada a las siguientes oraciones, una segunda oración coordinada.

→ La tarde era fría y


→ La tarde era fría pero
→ La tarde no era fría sino
→ La tarde no era fría ni

→ La tarde no solo era fría sino también

→ La tarde era fría o

Ejercicio 96

1. Represente con corchetes la estructura de las siguientes oraciones.


2. Aclare si la coordinación se establece entre oraciones o entre sintagmas.

→ Llovía y hacía frío pero no nevaba.

→ No llovía sino que nevaba y el viento soplaba helado.

→ No solo era necesaria la prudencia sino también el coraje.


→ Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.

→ 82
Ejercicio 97

Parafrasee las siguientes frases:


1. Se largó a llorar mientras le contaba que su padre tenía un cáncer terminal.
(al)
(cuando)

2. El psicólogo por un rato va a aconsejar desde su propia perspectiva y experiencia de vida,


si contesta.
(en caso de que)
(a menos que)

3. La relación entre un bartender y su cliente suele ser más cercana y duradera, aunque rara
vez sale del ámbito de las luces tenues y las copas llenas.
(si bien)
(a pesar de)

4. Necesitamos abrir nuestro corazón cuando estamos con otros porque somos espontáneos
y poco reservados.
(como)
(por eso)

5. Muchos vecinos se enojan cuando se les recuerda la leyenda de este curioso palacete
frente a las vías.
(al + infinitivo)
(después de)

6. El padre, que vio el accidente de lejos, mandó clausurar el palacio.


(apenas)
(por lo tanto)

• Oraciones subordinadas

Ejercicio 98

Reconozca las oraciones subordinadas sustantivas en las siguientes frases.

Te prevengo que tengo el corazón duro, pero hay momentos en que me dejaría hacer pedazos

→ 83
por el primer desgraciado que se me cruza al paso.
Roberto Arlt, Los lanzallamas

—¿Usted hubiera dicho que el tipo tenía plata como para alquilar esa casa —preguntó el
enfermero antes de irse a dormir—. Sin contar con que Andrade debe haberse aprovechado."
Juan Carlos Onetti, Los adioses

Eran dos sombras desgarbadas las que se proyectaban contra el resplandor rojo fuego, en el
vasto patio de fundición.
Manuel Puig, Pubis angelical

No sabe cómo llegaron a encontrarse Jeremías Petrus y Larsen.


Juan Carlos Onetti, El astillero

Que sea o no sea verdad no importa, lo que importa es que lo digan.


Silvina Ocampo, Mimosa

Ejercicio 99

1. Construya cinco frases que contengan oraciones subordinadas sustantivas en aque-


llas funciones sintácticas que pueden llenar.
2. Confeccione una lista con las funciones sintácticas que pueden ser llenadas por
oraciones subordinadas sustantivas.

Ejercicio 100

Reconozca las oraciones subordinadas adjetivas en las siguientes frases.

1.

→ 84
Por qué seremos tan superficiales, tan ligeras
encantadas de ahogarnos en las pieles
que nos recuerdan animales pavorosos y extintos [...]
fogosos, gigantescos.
Néstor Perlongher

2.
La única explicación que encuentro es que yo estaba metido en un mundo escindido y que
había otros dos que también estaban metidos en un mundo escindido y pasaban de un lado
a otro igual que yo y, por esas extrañas combinaciones que produce el azar, las cartas habían
coincidido conmigo.
Ricardo Piglia, Hotel Almagro

3.
Seguramente, podré hacer un jardincito en el pasto que bordea las rocas.
Adolfo Bioy Casares, La invención de Morel

4.
La mujer que descubría un consuelo en mis tediosos ejercicios musicales se ha convertido,
por obra de los años, en esta anciana de cabellos grises, encorvada y feliz.
José Bianco, Las ratas

5.
En la bruta calor, llegamos a un lugar donde hay algunos árboles, y nos sentamos para esperar
la noche.
Sara Gallardo, Eisejuaz

Ejercicio 101

Reconozca las oraciones subordinadas adverbiales en las siguientes frases.

1.
Mientras estamos dentro de nosotros duele el alma [...]
Néstor Perlongher

2.

→ 85
Cuando sueñas, la construcción del mundo es una risa de albañiles.
Leopoldo Marechal

3.
El Gran Oligarca, entre sus maderas de jacarandá, se agitó como pudo, en una suerte de
rebeldía.
Leopoldo Marechal, Megafón, o la guerra

Ejercicio 102

Construya cinco frases que contengan oraciones subordinadas sustantivas

Ejercicio 103

Reconozca las oraciones adverbiales condicionales y concesivas.


Reflexione sobre la correlación de modos y tiempos verbales en cada caso.
Reescriba las frases en Presente.

1. ¿Qué pasaría si le diéramos una patada?

2. Si hubiera escrito aquella carta años atrás, habría sido otro hombre.

3. Si me embrujaron o no me embrujaron, yo no lo sé.

4. Si llueve allá, como indefectiblemente lloverá aquí, nuestra victoria es segura.

5. No puedo soportar el estar yo sentada habiendo alguien de pie.

6. Aunque el centauro imaginario no galope en realidad sobre efectivas praderas, posee una
peculiar independencia frente al sujeto que lo imagina.

7. Por lejos que esté, nos llama por teléfono frecuentemente.

→ 86
Ejercicio 104

Reconozca las oraciones subordinadas en los siguientes textos de Felisberto Hernán-


dez.

1.
Cuando ya estaba en mi cuarto con los brazos desnudos sobre el diario verde y un pequeño
círculo de luz daba sobre los libros de colores, abrí una caja de lápices y saqué mi alfiler de
corbata. Lo di vuelta entre las manos hasta que se me cansaron los dedos y distraídamente
pinchaba el diario en los ojos de los quintillizos.
De: El corazón verde

2.
Después del primer acorde salieron sonidos que empezaron a oscilar como la luz de las velas.
Hice otro acorde como si adelantara otro paso. Y a los pocos instantes, y antes de que yo
tocara otro acorde más, estalló una cuerda.
De: El balcón

3.
Arrastraba lentamente estos pensamientos paseando con las manos atrás por una avenida del
Prado, cuando sentí que me hacían cosquillas en la palma de una mano.
De: El comedor oscuro

4.
Crucé varias veces el arroyito de un lado para otro sin saber qué hacer con mi libertad. Al fin
decidí ir a los de la maestra; pero a los pocos pasos me volví y tomé agua cerca del muerto.
De: La mujer parecida a mí

5.
De pronto apareció en la orilla del mantel la cara colorada de la enana. Aunque ella metía con
decisión sus bracitos en la mesa para que las manitas tomaran las cosas, el anciano y su hija
le acercaban los platos a la orilla de la mesa.
De: El balcón

→ 87
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS
CUADERNO DE TRABAJO
Contenidos
1
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LAS ARTES 1
Licenciatura en Artes de la Escritura 1
LA GRAMÁTICA: MORFOLOGÍA Y SINTAXIS 3
UNIDADES: MORFEMA, PALABRA, SINTAGMA, FRASE 3
CLASES DE PALABRAS 7
ESTRUCTURA INTERNA DE LA PALABRA 12
UNIDADES DE LA MORFOLOGÍA 12
Clases de morfemas: raíz y afijos 13
Morfología flexiva 14
Categorías morfológicas 14
Morfología léxica 18
ESTRUCTURA SINTÁCTICA 27
EL SINTAGMA, LA FRASE 27
El sintagma 28
Jerarquía de funciones 31
Constituyentes inmediatos 32
SINTAGMA VERBAL 36
SELECCIÓN ARGUMENTAL DEL VERBO 36
CATEGORÍAS MORFOLÓGICAS DEL VERBO: NÚMERO, PERSONA, TIEMPO, MODO,
ASPECTO 36
Formas no personales del verbo: infinitivo, participio, gerundio 50
Perífrasis verbales 54
SINTAGMA NOMINAL 55
DETERMINANTES 55
PRONOMINALIZACIÓN 55
SINTAGMA ADJETIVAL 58
SINTAGMA ADVERBIAL 60
SINTAGMA PREPOSICIONAL 60
POLARIDAD NEGATIVA 64
LAS FUNCIONES EN LA ORACIÓN: 67

→ 88
SUJETO Y PREDICADO 67
El sujeto 68
El predicado 69
El objeto directo 69
Los complementos y los adjuntos 72
COORDINACIÓN Y SUBORDINACIÓN 78
Tipos de oraciones 81
Oraciones compuestas o coordinadas 81
Oraciones subordinadas 83

→ 89