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Semana 2 – IC 1

CAPÍTULO 5 La investigación-acción participativa: orígenes, definición y fundamentación


epistemológica y teórica- Montero

Un modelo metodológico "hecho en América latina"


 Cuando se habla de investigación-acción participativa no sólo es necesario sino
imprescindible remontarse a los años sesenta del siglo pasado y ver el panorama de las
ciencias sociales en América latina.
o La producción latinoamericana entonces no podía escapar a las influencias externas.
Nadie puede. Pero lo importante es no quedar preso en ellas sino transformarlas
creativa y productivamente en función de las necesidades, problemas y objetivos que
responden a la sociedad en que se vive.
o Porque en el caso de la investigación-acción participativa en América latina ha habido
un proceso de construcción de un modelo metodológico, epistemológico y ético que a
la vez forma parte del paradigma, de orden universal, que iniciaba entonces su
influencia en las ciencias sociales, y al cual este modelo contribuye y da soporte
empírico.

Factores que influyeron en el surgimiento de la investigación-acción y, posteriormente, de la


investigación-acción participativa
 El primer factor que he encontrado es un aspecto propio de la ciencia, de sus métodos y de
su ontología: la insatisfacción con respecto a los modos de producir conocimiento y al
conocimiento producido y a su capacidad de explicación y de transformación de la sociedad
en la cual se aplica. Y es un factor recurrente en la historia de la ciencia.
o En efecto, para mediados del siglo pasado, los métodos y técnicas desarrollados por la
psicología, y en particular por su rama social, comenzaban a generar desasosiego en
algunos investigadores tanto en el campo anglosajón como en el europeo.
 Otro factor no menos importante para América latina fue el surgimiento de una corriente
crítica dentro de las ciencias sociales, en particular en la educación popular y en la llamada
"sociología militante" o "crítica".
o La corriente, que concierne al ámbito de la educación, se hace conocer a través de la
obra pionera del educador brasileño Paulo Freiré y de otros investigadores-educadores
que la han complementado y continuado, tales como Barreiro (1974), Rodríguez
Brandáo (1981, 1987); Demo (1985); Parra, Hoyos, Roux y Jaramillo (1978); Albo y
Barrios (1978); Vio Grossi (1981).
 La segunda corriente, ya en el campo de la sociología militante, se expresa en primer lugar
en la obra de Fals Borda (1959, 1978, 1985, para citar las primeras), cuya influencia se hace
sentir en Hall (1975, 1978, 1981), Moser (1978), Park (2001), Krammer, Kramer, Lehman y Orna-ver
(1978), Le Boterf (1981), Oquist (1978), Pareek (1978), Rudqvist (1978), impulsando el desarrollo
del método en el ámbito estadounidense, europeo, africano y asiático.
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o Es interesante el hecho de que muchos de los autores antes citados trabajaron en


investigaciones activas y participativas llevadas a cabo en América latina e igualmente,
investigadores de este movimiento desempeñaron un rol de gran importancia en la
implementación de esta forma de investigación en países africanos y asiáticos.
 El origen del término investigación-acción participativa se atribuye a Marja- Liisa Swantz,
quien lo usó en 1970 en un informe producido en Tanzania en relación con un proyecto que
incorporó el conocimiento proveniente de miembros de la comunidad participante (Hall,
1981, 1997, 2001).
o Sin embargo, al igual que en el caso de Lewin, quien proporcionó el contenido
metodológico al término investigación-acción (IA) y lo popularizó en las ciencias
sociales, el término investigación-acción participativa (IAP) cobra reconocimiento a
partir del Simposio Mundial celebrado en Cartagena, Colombia, en 1977.
 Su exponente por excelencia, Orlando Fals Borda, a pesar de haber estado practicando IAP
desde fines de los años cincuenta y hasta bien avanzada la década del setenta, continuaba,
llamándola investigación- acción, si bien la praxis desarrollada por él había ya transformado
el modelo lewiniano.
o Su testimonio al respecto reconoce claramente esa influencia, cuando solicita que su
trabajo sea leído junto con los de Marja-Liisa Swantz y Orlando Fals Borda, a quienes
considera "nuestros pioneros intelectuales y espíritus guía en este notable viaje" (Hall,
2001: 171).
o Esto indica la existencia de un centro irradiador de interés, de acción y de reflexión,
convertido en fuente de información para las ciencias sociales y situado en nuestro
continente, que ya a fines de los años sesenta e inicios de los setenta había generado
una red internacional a partir de los trabajos realizados en el área de la educación de
adultos.
o De ellos Hall dice: "Los nexos con las tradiciones latinoamericanas de investigación
activa llegaron a muchos de nosotros a través del trabajo de Paulo Freiré [...]
entusiasmaba encontrar que la visión y preocupación que muchos habíamos
encontrado en Tanzania había sido expresada en forma muy similar por Paulo [Freiré] y
otros en América latina" (Hall, 2001: 172).
 Es importante, asimismo, mencionar la necesidad urgente de los investigadores
latinoamericanos de asumir el compromiso de poner su ciencia al servicio de la
transformación social de las sociedades de nuestro continente, agobiadas por las
desigualdades, la pobreza y la exclusión de la mayor parte de su población.
o Esa transformación se dirigía a la búsqueda de un mayor acercamiento al objeto de
investigación, es decir, a lograr la participación de las personas afectadas por los
resultados de la investigación.
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o En los Estados Unidos Lewin había iniciado la IA mediante su sistema de consultas


cíclicas (véase infra), mientras que en América latina tanto Freiré y sus colaboradores
como Fals Borda propusieron un modelo directo de incorporación de la participación
popular (es decir, la de los sujetos a quienes se busca beneficiar con la investigación).
o En el primer caso se trataba de hacer más eficiente la sociedad en la cual se trabajaba.
En Latinoamérica la IAP ha intentado transformar la sociedad en la cual se trabaja,
haciéndola más justa, al modificar las relaciones de poder y desarrollar la capacidad
ciudadana de los actores sociales comprometidos en la investigación.

El factor acción en la investigación


 El carácter activo de este tipo de investigación es un legado de la intervención siempre
lúcida de Kurt Lewin, quien poco antes de su muerte hizo una franca crítica del valor de las
encuestas en la producción de diagnósticos psicosociales (1946).
o Acusaba a este popularísimo método, cuyo auge iba en aumento y que continúa siendo
ampliamente utilizado, de ser superficial debido a la poca capacidad de sus preguntas
para llegar al fondo del problema investigado. Pero además iba más allá en su reclamo:
el diagnóstico al cual se arribaba por esa vía o por la de otros métodos en boga,
tampoco era suficiente.
o Consideraba necesario saber más sobre el problema y sobre las metas a alcanzar en
relación con el mismo. Y como no era una persona que se quedase en la crítica ligera
(que señala pero no transforma), también presentaba ideas para salvar la trivialidad de
los aspectos que denunciaba, fundando las bases para la investigación-acción que
debería servir, según él, como modelo de la investigación social.
 Lo que buscaba Lewin, y luego otros científicos sociales latinoamericanos (Paulo Freiré,
Orlando Fals Borda son los más destacados en este campo), era producir una ciencia
robusta, eficaz en sus objetivos transformadores, en la cual teoría y práctica no se separaran
sino que conformaran un cuerpo único mutuamente influyente, enriquecedor y corrector.
Dos ideas de Lewin me parecen paradigmáticas de esta posición:
o La mejor manera de conocer y estudiar una cosa es tratando de cambiarla.
o No hay nada más práctico que una buena teoría.
 La primera idea se refiere a la necesidad de transformar la realidad (tal como es definida por
grupos interesados en una sociedad determinada) y concierne a la finalidad última de la
ciencia: conocer el mundo para vivir mejor en él, lo cual a su vez se traduce en hacer ciencia
aplicada cuyos efectos contribuyan a producir los cambios sociales deseados.
La segunda idea podría considerarse como una versión aplicada de la noción de praxis, con la
cual está emparentada por la necesidad de unir teoría y práctica.

Cuadro N° 1. Factores influyentes en el surgimiento de la investigaciónacción


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o Insatisfacción y crítica respecto de la investigación social existente hasta los años


cincuenta y sesenta del siglo XX.
o Necesidad de hacer una psicología más eficaz y ágil, capaz de producir transformaciones
sociales.
o Necesidad de transformar situaciones sociales consideradas negativas.
o Necesidad de superar la brecha entre investigación y acción derivada de ella.
o Necesidad de superar la brecha entre teoría y práctica.
o Acercarse al objeto de investigación. Superar la distancia entre investigadores y
"sujetos" de la investigación.
o Ir más allá de los diagnósticos.
o Necesidad de incorporar a las personas afectadas por el problema de investigación, a fin
de poder delimitar dicho problema y sus correspondientes objetivos.
 Los factores mencionados se refieren fundamentalmente a la metodología y a la definición
del objeto de investigación, sea éste personas o situaciones. Esta definición está dentro del
campo ontológico, pues se refiere a lo que se ha llamado la "naturaleza de la realidad".
o En la primera formulación del método activo de investigación (lewiniana), la
participación de las personas involucradas consistirá en aportar su perspectiva del
problema investigado a través de las técnicas de recolección de datos diseñadas por los
investigadores para cada paso de la investigación.
o La diferencia con respecto a la investigación tradicional reside en que esa información
no será dada una sola vez, sino que podrá repetirse varias veces y modificar tanto al
problema como a sus objetivos.
o Por lo tanto, pasará a tener una dimensión epistemológica en la medida en que el
modelo se transforme, como veremos luego, al incorporar la condición participativa, la
cual incluye múltiples formas de producir diversos conocimientos así como diversidad
en los productores de ellos.
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Autenticidad y compromiso
 Esto significa que los investigadores deben mostrarse como lo que son, sin pretender pasar
por "pueblo" o por "campesinos" a fin de obtener datos, o mientras se realiza el trabajo.
 Algo que también ha criticado Perdomo (1988). Los dos conceptos van juntos, pues la
autenticidad es una condición del compromiso, así como el compromiso exige la honestidad
que es parte de la autenticidad.
 No se trata de parecer, sino de ser y de realizar un trabajo en el cual losAE consagren su
saber y su acción a los objetivos derivados de la solución de las necesidades de los AI. La
conjunción de estas dos cualidades es la que permite la conjunción de saberes (popular y
científico) para producir un nuevo conocimiento a partir de ambos. Como ya hemos
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señalado (Montero, 2004a), saber y compromiso deben provenir tanto de los AE como de
los AI.

Antidogmatismo
 Los AE deben abandonar la rigidez dogmática y estar dispuestos a escuchar y entender lo
que dicen las personas de las comunidades con que trabajan. Antidogmatismo significa no
anteponer a los intereses, demandas y opiniones provenientes de las comunidades las
normas y los intereses personales, de las instituciones para las cuales trabajan o de las
organizaciones políticas a las cuales pertenecen.
o Significa también que el compromiso fundamental es con la gente con la cual se trabaja,
cuyas necesidades e intereses han motivado la acción con la que se han comprometido.
 Asimismo, significa estar dispuestos a dejar de lado ideas preestablecidas, tarea que
ciertamente no es fácil, porque muchas veces no somos conscientes de su carácter
aprendido o impuesto y las hemos asumido como naturales, como parte esencial del ser de
las cosas o como la forma "correcta".
o Por lo tanto, no se debe llegar a las comunidades con un plan rígido, trazado a espaldas
de las personas que las conforman o imbuido de teorías; no porque las teorías sean
malas, sino porque se estará olvidando que existe una práctica, una historia, una cultura
y condiciones de vida que es necesario conocer y tomar en cuenta.
o Y esta advertencia es válida para los dogmatismos de cualquier signo, dirección y origen,
pues se dirige a contrarrestar toda forma autoritaria de imponer planes preconcebidos y
soluciones decretadas desde centros de poder que ignoran la voluntad de quienes
sufren los problemas o desean el cambio. Las posiciones dogmáticas suponen una
actitud de base profundamente arrogante que supone que la verdad, el saber y la
ciencia están en un sólo lugar: el de los fundamentalistas de la interpretación del
cambio social.

Socialización del conocimiento producido


 Este es un aspecto fundamental y característico de la IAP, definido en la literatura de los
años ochenta e inicios de los noventa como la devolución o retorno sistemático del
conocimiento producido en dicha investigación a todos los grupos, instituciones y personas
comprometidos con el trabajo y con las comunidades involucradas en él.
 El carácter participativo de este tipo de investigación estaría incompleto si este paso no se
llevara a cabo. Y las personas de las comunidades no sólo tienen derecho a conocer los
resultados y a recibir la visión integral sistematizada del proceso vivido y trabajado porque
han participado de la investigación, sino porque además el verlo convertido en resultados
prácticos, reflejados en un informe analítico, crítico y que presenta los hechos
organizadamente convirtiéndolos en saber que dice a quienes lo crearon, que transmite las
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voces y los intereses de esos creadores y que ingresa a la corriente del saber tanto científico
como popular, es una forma de reconocimiento a su labor productiva y proporciona una
herramienta útil para futuras acciones.

Auto investigación y control por parte de las comunidades


 La IAP se ha definido como una forma de investigación cuyos actores principales no son
investigadores en el sentido académico del término. Esos nuevos actores sociales son
constructores de conocimiento y el elemento básico de su existencia como método.
 Entonces, para que una investigación activa sea participativa debe involucrar a las personas
a quienes va destinada o sobre quienes trata. Esto podría parecer redundante pero no lo es,
pues no siempre la inclusión de personas de las comunidades es una forma de participación,
sino más bien una cooptación decidida por los AE o por alguna agencia externa, que puede
tener un carácter paternalista que no fortalece a la comunidad.
o Esta premisa sostiene el derecho de la comunidad a decidir lo que se va a investigar y
sobre qué, cuándo y cómo se va a actuar. Incluso cuando los AE suministran
importantes conocimientos psicológicos, metodológicos, estadísticos o legales, por
ejemplo, es necesario tener en cuenta el ritmo de asimilación y de reflexión de tales
conocimientos que puede tener la comunidad, así como su contraste y combinación con
el saber y experiencia propios, y con sus sentimientos y preparación al respecto.
o Y aunque esto lleva a pensar que las investigaciones activas y participativas exigirían un
tiempo muy largo de preparación, lo que ocurre es diferente, pues la participación
acelera los procesos de acción y de reflexión y también los de cambio. El diálogo es
entonces fundamental para que esa forma de control y de producción de
autoconocimiento se dé en la práctica.

Divulgación técnica
 Esto es lo que a inicios de los años ochenta del siglo pasado, Talento y Ribes Iñesta (1979:
241) denominaron como "desprofesionalización", término poco feliz para un feliz
procedimiento al cual definieron como "socializar el conocimiento profesional,
transfiriéndolo a sectores de la población marginada de la posibilidad de acceder a él y a su
empleo".
 Capacitar a personas interesadas en una comunidad proporciona recursos técnicos para
desarrollar su acción transformadora (por ejemplo, técnicas de dinámica de grupo, de
análisis, de encuesta) con sus propios recursos humanos. Por ejemplo, capacitar a personas
de la comunidad para la aplicación de una encuesta puede permitir llevar a cabo una
investigación de carácter epidemiológico u opinático con rapidez y precisión, a la vez que se
obtiene un número significativo de respuestas que refleje el sentir de esa comunidad.
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Compromiso de los agentes de cambio


 No basta con que haya psicólogos y psicólogas comunitarios comprometidos, tiene que
haber también agentes comunitarios (AI) comprometidos. La transformación será llevada a
cabo en un trabajo conjunto, por lo tanto se necesita la dedicación y el compromiso de
ambos agentes. Y si se habla de diálogo no puede ocurrir de otra manera.
 El diálogo es interacción y se da en una interrelación. Por tal razón, así como los AE
suministran y enseñan métodos para investigar a los AI, éstos suministran modos de hacer y
enseñan sobre su manera de vivir y de comprender el mundo a los AE. Y entre ambos se va a
producir nuevo conocimiento que enriquecerá los dos tipos de saberes (Montero, 1994a,
2004).
 No se trata de "hacerse amigos" (aunque ese tipo de relación pueda darse y sea deseable),
pues el ser simpáticos no sustituye ni constituye a las tareas de investigación, acción y
participación. No es mejor investigador aquel que más sonríe o reparte más palmaditas en la
espalda. Lo es quien es capaz de catalizar y facilitar procesos en los cuales se logran las
metas fijadas conjuntamente entre AE y AI, produciendo transformaciones sociales y
conocimientos útiles tanto a unos como a otros.

PARADIGMAS QUE COMPITEN EN LA INVESTIGACION CUALITATIVA


Egon G. Guba – Yvonna S. Lincoln

 Desde nuestra perspectiva, tanto los métodos cualitativos como los cuantitativos pueden
usarse apropiadamente dentro de cualquier paradigma de investigación. Las cuestiones de
método son secundarias respecto a las cuestiones de paradigma, que definimos como el
sistema básico de creencias o visión del mundo que guía al investigador, no sólo en sus
elecciones de método, sino en sus opciones fundamentales ontológicas y epistemológicas.
o Pero a medida que se hicieron esfuerzos por renovar el interés en los enfoques
cualitativos, se hizo claro que las presuposiciones metafísicas subyacentes al paradigma
convencional (“la visión oficial o recibida”) debían cuestionarse seriamente. Así el
énfasis en este capítulo es en los paradigmas, sus presuposiciones y las implicaciones
de estas presuposiciones respecto a una variedad de asuntos investigativos, y no sobre
la relativa utilidad de lo cualitativo respecto a los métodos cuantitativos.

La Distinción Cualitativo/Cuantitativo

 Históricamente ha habido en la ciencia un pesado énfasis en la cuantificación. A menudo las


matemáticas son llamadas “la reina de las ciencias”, y aquellas ciencias como la física y la
química, que se prestan especialmente bien a la cuantificación, generalmente se conocen
como “duras”. Dominios menos cuantificables, como la biología (aunque esto está
cambiando rápidamente) y particularmente las ciencias sociales, son designadas como
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“blandas”, no tanto con una intención peyorativa sino para señalar su (supuesta)
imprecisión y falta de confiabilidad.
o Además, ya está disponible un conjunto poderoso de modelos estadísticos y
matemáticos. Finalmente, existe la convicción, ampliamente difundida, de que sólo los
datos cuantitativos son, en últimas, válidos o de alta calidad (Sechrest, 1992).
o Se dice que John Stuart Mill (1843-1906) fue el primero en alentar a los científicos
sociales a emular a sus primos mayores más “duros”, asegurando que si sus consejos se
seguían, se produciría una rápida maduración de estos campos, así como su
emancipación de las restricciones filosóficas y teológicas que los limitaban

Críticas de la visión oficial

 En años recientes, sin embargo, han emergido fuertes contrapresiones en oposición a la


cuantificación. Dos críticas han emergido, una interna al paradigma convencional (es decir,
en términos de aquellas presuposiciones metafísicas que definen la naturaleza de la
investigación positivista) y una externa a él (es decir, en términos de aquellas
presuposiciones que definen a paradigmas alternativos), las cuales parecen no solamente
merecer una reconsideración acerca de la utilidad de los datos cualitativos, sino que
cuestionan las mismas presuposiciones sobre las cuales se ha basado la supuesta
superioridad de la cuantificación.

Críticas internas intraparadigmáticas

 Una variedad de problemas implícitos ha emergido desafiando la sabiduría convencional. A


continuación se describen algunos de ellos:
o La eliminación del contexto. Los datos cualitativos, se argumenta, pueden rectificar esta
falta de equilibrio proporcionando información contextual.
o La exclusión del significado y del propósito. Se afirma que los datos cualitativos pueden
proporcionar ricas intelecciones del comportamiento humano.
o La disyunción de las grandes teorías respecto a los contextos locales: el dilema “etic-
emic”. La teoría “etic” (del forastero) que un investigador aplica en una investigación (o
las hipótesis que se quieren verificar) pueden tener poco o ningún significado dentro de
la visión “emic” (del nativo) de los individuos, grupos, sociedades o culturas estudiadas.
Se afirma que los datos cualitativos son útiles para descubrir las visiones “emic”; para
ser válidas, las teorías deben estar fundadas cualitativamente (Glaser y Strauss, 1967;
Strauss y Corbin, 1990).
o La inaplicabilidad de los datos generales a los casos individuales. Este problema a veces
es descrito como la disyunción nomotética-idiográfica. Las generalizaciones, aunque
quizá estadísticamente significativas, no tienen aplicabilidad al caso individual (digamos,
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que el hecho de que el 80% de los individuos que presentan determinados síntomas
tiene cáncer del pulmón, es a lo sumo una evidencia incompleta de que un paciente
particular que presenta tales síntomas realmente tenga cáncer de pulmón). Los datos
cualitativos, se sostiene, ayudan a evitar tales ambigüedades.
o Exclusión de la dimensión del descubrimiento en la investigación. En la visión oficial, sólo
la investigación empírica merece llamarse “ciencia”.

Críticas Externas (extraparadigmáticas)

 Los problemas intraparadigmáticos anotados arriba ofrecen un reto importante a la


metodología convencional, pero podrían eliminarse, o al menos mejorarse, mediante el uso
más amplio de datos cualitativos. Su rechazo de la visión oficial puede justificarse con base
en un determinado número de argumentos (Bernstein, 1988; Guba, 1990; Hesse, 1980;
Lincoln y Guba, 1985, Reason y Rowan, 1981) pero los principales entre ellos son los
siguientes:
o Los hechos están saturados de teoría. Los enfoques convencionales en la investigación,
que implica la verificación o la falsación de hipótesis, presuponen la independencia de
los lenguajes teóricos y observacionales. Si una investigación pretende ser objetiva, las
hipótesis deben enunciarse de formas que sean independientes del modo en el cual son
recogidos los hechos necesarios para probarlas. Pero, por ahora, parece estar
establecido fuera de toda duda que las teorías y los hechos son completamente
interdependientes - es decir, que los hechos son hechos sólo dentro de algún marco
teórico.
o La subdeterminación de la teoría. Este problema es conocido también como el problema
de la inducción. Aunque sea posible, dada una teoría coherente, derivar por deducción
qué hechos deben existir, nunca es posible, dado un conjunto coherente de hechos,
llegar mediante inducción a una única e ineluctable teoría. La posición histórica de la
ciencia de que puede, mediante sus métodos, converger en últimas en la verdad “real”
es así fuertemente cuestionada.
o Los hechos están saturados de valores. Así como las teorías y los hechos no son
independientes, tampoco lo son los valores y los hechos. En efecto, se puede sostener
que las teorías son en sí mismas enunciados de valores. Así, hechos supuestos son vistos
no sólo a través de una ventana teórica sino también a través de una ventana de
valores. La postura libre de valores de la visión oficial es seriamente afectada.
o La naturaleza interactiva de la díada investigador-investigado. La visión oficial de la
ciencia representa al investigador como si estuviera ante un espejo simple,
contemplando los fenómenos naturales mientras ocurren y registrándolos
objetivamente. El investigador (cuando usa la metodología apropiada) no influye sobre
esos fenómenos ni viceversa. Pero evidencia tal como el principio de incertidumbre de
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Heisenberg y el principio de complementariedad de Bohr han vuelto añicos ese ideal en


las ciencias duras (Lincoln y Guba, 1985); un escepticismo aún mayor debe sostenerse
respecto a las ciencias sociales. En efecto, la noción de que los hallazgos son creados
mediante la interacción del investigador y de los fenómenos (los cuales en las ciencias
sociales generalmente son personas), es a menudo una descripción más plausible del
proceso de investigación que la noción de que los hallazgos son descubiertos a través de
la observación objetiva de “cómo son realmente, y de cómo funcionan realmente”.
 Las críticas intraparadigmáticas, aunque revelan muchos problemas inherentes a la visión
oficial, y en efecto proponen algunas respuestas útiles a ellos, son, sin embargo, de menor
interés - o peso - que las críticas extraparadigmáticas, las cuales suscitan problemas de tal
consecuencia que la visión oficial está siendo ampliamente cuestionada. Varios paradigmas
alternativos han sido propuestos, algunos de los cuales están basados en presuposiciones
muy poco convencionales. Es útil por tanto investigar sobre la naturaleza de los paradigmas
y sobre qué es lo que distingue una investigación paradigmática de otra.

La naturaleza de los paradigmas

Los paradigmas como sistemas de creencias básicas basados en supuestos ontológicos,


epistemológicos y metodológicos

 Un paradigma puede considerarse como un conjunto de creencias básicas (o metafísica) que


trata de los principios primeros o últimos. Representa una visión del mundo que define, para
aquel que lo sustenta, la naturaleza del “mundo”, el lugar del individuo en él y la gama de
posibles relaciones.
o Los paradigmas de investigación definen para los investigadores la naturaleza de su
trabajo, y lo que entra dentro o queda por fuera de los límites de la investigación
legítima. Las creencias básicas que definen los paradigmas de investigación pueden
resumirse en las respuestas dadas por los defensores de cualquier paradigma dado a
tres preguntas fundamentales, que están interconectadas de forma tal que la respuesta
dada a una cualquiera de las preguntas, tomada en cualquier orden, determina la forma
como las otras pueden contestarse. Hemos elegido un orden que creemos refleja una
primacía lógica (si no necesaria):

1. La pregunta ontológica. ¿Cuál es la forma y la naturaleza de la realidad y por tanto qué es lo


que puede saberse respecto a ella? Por ejemplo, si se presupone un mundo “real”, entonces
qué puede saberse respecto a “cómo son realmente las cosas” y “cómo funcionan realmente las
cosas”. Por tanto, sólo son admisibles aquellas preguntas que están en relación con asuntos
respecto a la existencia “real” y a la acción “real”; otras preguntas, tales como aquellas que se
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refieren a asuntos de significación estética o moral, quedarán por fuera del dominio de la
investigación científica legítima.

2. La pregunta epistemológica. ¿Cuál es la naturaleza de la relación entre el sabedor o el que


quisiera saber y lo que puede saberse? La respuesta que puede darse a esta pregunta ya está
determinada por la respuesta dada antes a la pregunta ontológica; es decir, no puede
postularse cualquier relación. Por tanto si, por ejemplo, una realidad ”real” se presupone,
entonces la postura del sabedor debe ser de desprendimiento objetivo o libertad de valores
para poder descubrir “cómo son las cosas realmente” y “cómo funcionan realmente”. (A la
inversa, el supuesto de una postura objetivista implica la existencia de un mundo “real” con
respecto al cual se puede ser objetivo).

3. La pregunta metodológica. ¿Cómo puede el investigador proceder para descubrir si lo que él


o ella creen puede conocerse? De nuevo, la respuesta que puede darse a esta pregunta está
determinada por las respuestas ya dadas a las primeras dos preguntas; es decir, no cualquier
metodología es apropiada. Por ejemplo, una realidad “real” perseguida por el investigador
“objetivo” exige el control de los factores que posiblemente confundan, independientemente
de que los métodos sean cualitativos (digamos observacionales), o cuantitativos (digamos el
análisis de la co-variancia). (A la inversa, la selección de una metodología manipulativa - el
experimento, digamos - implica la capacidad de ser objetivo y un mundo real respecto al cual se
puede ser objetivo.) La pregunta metodológica no puede reducirse a una pregunta respecto a
los métodos; los métodos deben conformarse a una metodología predeterminada.

Los Paradigmas como Construcciones Humanas

 Ya hemos anotado que los paradigmas, como conjuntos de creencias básicas, no se prestan
a la prueba en ningún sentido convencional; no hay ninguna manera de elevar uno por
encima de otro sobre la base de criterios fundacionales últimos. Y, argumentamos, los
conjuntos de respuestas dadas son en todos los casos construcciones humanas; es decir,
todas son invenciones de la mente humana y por tanto sujetos al error humano. Ninguna
construcción es, ni puede ser, incontrovertiblemente cierta; los defensores de cualquier
construcción particular, al argumentar su posición, deben depender de la persuasión y de la
utilidad más que de la prueba.
o El lector no puede ser obligado a aceptar nuestros análisis o nuestros argumentos
sobre la base de una lógica irrefutable o evidencia indisputable; sólo podemos esperar
ser persuasivos y demostrar la utilidad de nuestra posición para, digamos, el área de las
políticas públicas (Guba y Lincoln, 1989; House, 1977).
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Las Creencias Básicas de los Paradigmas de

Investigación Oficial y Alternativos

 Comenzamos nuestro análisis con descripciones de las repuestas que creemos que los
partidarios de cada paradigma harían a las tres preguntas esbozadas arriba. Estas respuestas
(construidas por nosotros) son exhibidas en la tabla siguiente que consiste en tres filas
horizontales que corresponden a las preguntas ontológicas, epistemológicas y
metodológicas y cuatro columnas que corresponden a los cuatro paradigmas en discusión.
o El término positivismo designa la visión oficial que ha dominado el discurso formal en
las ciencias físicas y sociales durante unos 400 años, mientras que el postpositivismo
representa esfuerzos de las últimas décadas para responder de una forma limitada (es
decir, permaneciendo aún esencialmente dentro del mismo conjunto de creencias
básicas) a las críticas más problemáticas del positivismo.
o El término teoría crítica es (para nosotros) un término “sombrilla” (muy amplio) que
designa un conjunto de varios paradigmas alternativos incluyendo adicionalmente (pero
no restringido a) el neo-marxismo, el feminismo, el materialismo y la investigación
participante. Cualesquiera que sean sus diferencias, la ruptura que presuponen todas
estas variantes es la de que la naturaleza de la investigación está determinada por
valores - es decir, una diferencia epistemológica… El término constructivista designa un
paradigma alterno cuyo supuesto innovador consiste en desplazar el realismo
ontológico hacia un relativismo ontológico.
 Segundo, observamos que, con la salvedad del positivismo, los paradigmas aquí discutidos
aún están en etapas formativas; acuerdos finales no han sido alcanzados aún entre sus
partidarios respecto a sus definiciones, significaciones e implicaciones.

TABLA 1: Creencias Básicas (Metafísica) de los Paradigmas Alternativos de Investigación

ITEM Positivismo Postpositivismo Teoría Crítica y Constructivismo


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Ontología realismo realismo crítico – Realismo histórico- relativismo –


ingenuo - realidad “real” realidad virtual realidades construidas
realidad pero sólo modelada por valores locales y específicas
“real” pero aprehensible sociales, económicos,
aprehensible probablilística e étnicos, y de género;
imperfecta-mente cristalizados a lo largo
del tiempo.
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Epistemologí dualista/ dualista/objetivist transacional/subjetivi transaccional/subjetivi


a a modificada; sta; hallazgos sta; hallazgos creados
objetivista: tradición crítica mediados por valores
/comunidad;
encuentra la
hallazgos
verdad
posiblemente son
verdad

experimental experimental/man dialógica/dialéctica hermenéutica/dialécti


/manipulativ ipulativa ca
Metodología a; modificada;
verificación multiplicidad
de hipótesis; crítica; falsación
principalmen de hipótesis;
te métodos puede incluir
cuantitativos métodos
cualitativos

Análisis Intraparadigmáticos (columnas)

Columna 1: Positivismo

Ontología: realismo (comúnmente llamado “realismo ingenuo”). Se supone que existe una
realidad aprehensible movida por leyes y mecanismos naturales inmutables. El conocimiento de
la forma “como son las cosas” convencionalmente es resumido en la forma de generalizaciones
libres del tiempo y del contexto, algunas de las cuales pueden asumir la forma de leyes de
causa-efecto. Se argumenta que la postura básica del paradigma es tanto reduccionista como
determinista (Hesse, 1980).

Epistemología: dualista y objetivista. Se supone que el investigador y el “objeto” investigado son


entidades independientes, y que el investigador es capaz de estudiar el objeto sin influir sobre
él o ser afectado por él. Los hallazgos replicables son, de hecho, “verdaderos”.

Metodología: experimental y manipulativa. Las preguntas y/o hipótesis se enuncian en forma de


proposiciones y están sujetas a una prueba empírica para verificarlas; las condiciones que
posiblemente confundan deben ser cuidadosamente controladas (manipuladas), para impedir
que los resultados sean afectados indebidamente.
Semana 2 – IC 14

Columna 2: Post-positivismo

Ontología: realismo crítico. Se supone que la realidad existe pero sólo es aprehensible
imperfectamente debido a mecanismos intelectuales humanos básicamente defectuosos y a la
naturaleza fundamentalmente indómita de los fenómenos.

Epistemología: dualista/objetivista modificada. El dualismo es abandonado, en gran medida,


como imposible de mantener, pero la “objetividad” sigue siendo un ideal regulador; se pone un
énfasis especial en los “guardianes” externos de la objetividad, tales como las tradiciones
críticas (¿Los hallazgos coinciden con el conocimiento pre-existente?) y la comunidad crítica
(tales como editores, árbitros y pares profesionales). Los hallazgos replicables probablemente
sean verdaderos (pero siempre están sujetos a la falsación).

Metodología: Experimental /manipulativa modificada: El énfasis se pone sobre la “multiplicidad


crítica” (una versión mejorada de la triangulación) como modo de falsear (más bien que de
verificar) las hipótesis. La metodología pretende rectificar algunos de los problemas observados
arriba (críticas intra-paradigmáticas), haciendo la investigación en entornos más naturales,
recogiendo más información situacional y reintroduciendo el descubrimiento como un elemento
en la investigación, y en las ciencias sociales en particular, solicitando puntos de vista “emic”
que ayuden a determinar los significados y los propósitos que las personas atribuyen a sus
acciones, así como para contribuir a una “teoría fundamentada” (Glaser y Strauss, 1967; Strauss
y Corbin, 1990). Todos estos puntos de vista son logrados, en gran medida, mediante la mayor
utilización de técnicas cualitativas.

Columna 3: Teoría crítica y posiciones ideológicas relacionadas

Ontología: realismo histórico. Se supone que una realidad que es aprehensible, alguna vez fue
plástica pero con el paso del tiempo fue moldeada por un conjunto de factores sociales,
políticos, culturales, económicos, étnicos y de género, que luego se cristalizaron (se reeificaron)
en una serie de estructuras que ahora son (inapropiadamente) tomadas por “reales”, es decir
naturales e inmutables. Para todos los propósitos prácticos estas estructuras son “reales”, una
realidad virtual o histórica.

Epistemología: transaccional y subjetivista. El investigador y el objeto investigado son


considerados como ligados interactivamente, con los valores del investigador (y de los “otros”
situados) afectando inevitablemente la investigación. Por tanto, los hallazgos están mediados
por valores.

Metodología: dialógica y dialéctica. La naturaleza transaccional de la investigación requiere un


diálogo entre el investigador y los sujetos de la investigación; ese diálogo debe ser de naturaleza
Semana 2 – IC 15

dialéctica para transformar la ignorancia y los equívocos (la aceptación de las estructuras
mediadas históricamente como inmutables) en una conciencia mejor informada (ver cómo las
estructuras pueden cambiarse e incluir las acciones que se requieren para efectuar los cambios),
o como lo dice Giroux (1988), “como intelectuales transformativos… para descubrir y excavar
aquellas formas de conocimientos históricos y subyugados que dan cuenta de la experiencia y el
sufrimiento del conflicto y la lucha colectiva; … vincular la noción de la comprensión histórica
con elementos de crítica y esperanza” (p. 213). Los investigadores transformacionales
demuestran un “liderazgo transformacional” (Burns, 1978).

Columna 4: Constructivismo

Ontología: relativista. Las realidades son aprehensibles bajo la forma de construcciones


mentales múltiples e intangibles, basadas social y experiencialmente, de naturaleza local y
específica (aunque a menudo se comparten elementos entre muchos individuos y aún a través
de las culturas) y dependientes en su forma y contenido de las personas individuales o grupos
que sostienen estas construcciones. Las construcciones no son más o menos “verdaderas” en
ningún sentido absoluto sino simplemente más o menos sofisticado y/o informado. Las
construcciones son modificables, así como sus “realidades” asociadas. Esta posición debe
distinguirse tanto del nominalismo como del idealismo (véase Reese, 1980 para una explicación
de estas diversas ideas).

Epistemología: transaccional y subjetivista. Se supone que el investigador y el objeto de la


investigación están interactivamente ligados para que los “hallazgos” sean literalmente creados
a medida que sucede la investigación. La distinción convencional entre ontología y
epistemología desaparece así como en el caso de la teoría crítica.

Metodología: hermenéutica y dialéctica. La naturaleza variable y personal (intramental) de las


construcciones sociales sugiere que construcciones individuales sólo pueden suscitarse y
refinarse a través de una interacción entre el investigador y sus informantes. Estas
construcciones diversas son interpretadas utilizando técnicas convencionales hermenéuticas, y
son comparadas y contrastadas a través de un intercambio dialéctico. El fin último es el de
destilar una construcción consensual que es más informada y sofisticada que ninguna de las
construcciones anteriores (incluyendo por supuesto la construcción ética del investigador).

Análisis Trans-paradigmáticos (Filas horizontales de la tabla 1)

Habiendo observado brevemente las posiciones que los partidarios de cada paradigma
tomarían respecto a las tres preguntas definitorias de los paradigmas, es útil observar
transversalmente las filas para comparar y contrastar estas posiciones entre los diversos
paradigmas.
Semana 2 – IC 16

Ontología: Desplazándose de izquierda a derecha por la tabla 1 observamos el desplazamiento


desde:

1. la posición del positivismo del realismo ingenuo que supone una realidad externa
objetiva, con la cual la investigación puede converger, hasta:
2. la posición del realismo crítico del postpositivismo, que todavía presupone una realidad
objetiva pero concede que puede aprehenderse sólo imperfecta y probabilisticamente,
hasta:
3. el realismo histórico de la teoría crítica, que presupone una realidad aprehensible
consistente en estructuras situadas históricamente que, por la ausencia de comprensión,
son tan limitantes y constrictivas, como si fuesen reales, hasta:
4. el relativismo del constructivismo, que presupone realidades sociales múltiples
aprehensibles, y a veces conflictivas, que son los productos del intelecto humano, pero
que pueden cambiar a medida que sus constructures se vuelven más informado y
sofisticados.

Es la posición ontológica la que más diferencia el constructivismo de los otros tres


paradigmas.

Epistemología: Observamos el desplazamiento desde:

1. la presuposición dualista objetivista del positivismo, que capacita al investigador para


determinar ”cómo las cosas realmente son” y “cómo las cosas realmente funcionan”,
hasta:
2. la presuposición postpositivista del dualismo/objetivismo modificado de que es posible
aproximarse a la realidad pero nunca plenamente conocerla, hasta:
3. la presuposición transaccional/subjetivista de la teoría crítica de que el conocimiento es
mediado por valores y, por tanto, dependiente de valores, hasta:
4. la presuposición transaccional/subjetivista algo semejante del constructivismo pero más
amplia, que considera al conocimiento como creado en una interacción entre el
investigador y sus informantes.

Son sus posiciones epistemológicas las que más diferencian la teoría crítica y el
constructivismo de los otros dos paradigmas.

Metodología: Observamos el desplazamiento desde:

1. la metodología experimental manipulativa del positivismo que se centra en la


verificación de hipótesis, hasta:
Semana 2 – IC 17

2. la metodología manipulativa experimental modificada del postpositivismo


comprometido con la multiplicidad crítica que se centra en la falsación de hipótesis,
hasta:
3. la metodología dialógica/dialéctica de la teoría crítica que se dirige a la reconstrucción
de construcciones sostenidas previamente, hasta:
4. la metodología hermenéutica/dialéctica del constructivismo que se dirige a la
reconstrucción de construcciones sostenidas previamente.

Implicaciones de la posición de cada paradigma sobre asuntos prácticos sociales (filas


de la Tabla 2)

Las diferencias entre las presuposiciones de los paradigmas no pueden descartase como
meras diferencias “filosóficas”; implícita o explícitamente estas posiciones tienen importantes
consecuencias para la conducción practica de la investigación, así como para la interpretación
de los hallazgos y para la formulación de políticas. Hemos elegido examinar estas consecuencias
respecto a diez problemas notables.

Las entradas en la Tabla 2, que consisten en cuatro columnas que corresponden a los
cuatro paradigmas y en diez filas que corresponden a los diez problemas, resumen nuestra
interpretación de las implicaciones principales. El lector observará que los primeros cuatro
problemas (meta de la investigación, naturaleza del conocimiento, acumulación del
conocimiento y criterios de calidad) están entre aquellos considerados especialmente
importantes por los positivistas y los postpositivistas; son por tanto los problemas respecto a los
cuales los paradigmas alternativos son atacados con más frecuencia. El quinto y el sexto (valores
y ética) son problemas tomados en serio por todos los paradigmas, aunque las respuestas
convencionales y las no convencionales son bastante diferentes. Finalmente, los últimos cuatro
problemas (voz, formación, acomodación y hegemonía) son aquellos que son considerados
especialmente importantes por los partidarios alternativos; representan áreas en las cuales la
visión oficial es considerada particularmente vulnerable. Las entradas en la Tabla se basan sólo
en parte en posiciones públicas, ya que no todos los problemas han sido abordados por los
partidarios de todos los paradigmas. En algunos casos, por tanto, hemos proporcionado
entradas que creemos siguen lógicamente las posturas básicas metafísicas (ontológicas,
epistemológicas y metodológicas) de los paradigmas.

En efecto, aún en lo que concierne a los problemas en los cuáles las entradas en estas
dos columnas son diferentes, las diferencias parecen ser menores. En contraste, se observará
que las diferencias encontradas entre estos dos paradigmas y la teoría crítica y el paradigma
constructivista son mayores, y que tienden también a diferir ente sí.
Semana 2 – IC 18

Hemos formulado los problemas como las preguntas siguientes: Fila 1: ¿Cuál es la meta
o el propósito de la investigación? Positivismo y postpositivismo. Para estos dos paradigmas, la
meta de la investigación es la explicación (von Wright,1971), que en últimas permite la
predicción y el control de los fenómenos, sean éstos físicos o humanos. Como Hesse (1980) lo
ha propuesto, el criterio último del progreso en estos paradigmas consiste en que la capacidad
de los “científicos” para predecir y controlar debe aumentar con el paso del tiempo. Se atribuye
al investigador el papel de “experto”, una situación que parece conferir un privilegio especial,
quizá incluso inmerecido, al investigador.

La teoría crítica. La meta de la investigación es la crítica y la transformación de las estructuras


sociales, políticas, culturales económicas, étnicas y de género que atan y explotan a la
humanidad, mediante la confrontación e incluso el conflicto. El activismo y el compromiso social
son conceptos claves. Se atribuye al investigador el papel de instigador y facilitador, implicando
que el investigador comprende a priori qué transformaciones se necesitan. Pero debemos
observar que algunas de las posturas más radicales en el campo crítico sostienen que el juicio
respecto a las transformaciones necesarias debe reservarse a aquellos cuyas vidas son más
afectadas por eseas transformaciones: los participantes mismos en la investigación (Lincoln, en
prensa).

Constructivismo. El criterio del progreso estriba en que, con el paso del tiempo, todos formulen
construcciones más informadas y sofisticadas y se vuelvan más conscientes del contenido y
significado de las construcciones competidoras. Al investigador se le atribuye el papel de
participante y facilitador en este proceso, una posición que algunos han criticado argumentando
que amplía el papel del investigador más allá de lo que puede razonablemente esperarse
respecto a su pericia y competencia (Carr y Kemmis, 1986).

Fila 2: ¿Cuál es la naturaleza del conocimiento?

Positivismo. El conocimiento consiste en hipótesis verificadas que pueden aceptarse como


hechos o leyes.

Postpositivismo. El conocimiento consiste en hipótesis no falsadas que pueden considerarse


como hechos o leyes probables.

Teoría crítica. El conocimiento consiste en una serie de intelecciones estructurales/históricas


que se transformarán con el paso del tiempo.

Constructivismo. Múltiples “conocimientos” pueden coexistir cuando intérpretes igualmente


competentes (o creibles) disienten, según factores sociales, políticos, culturales, económicos,
étnicos y de género que diferencian a los intérpretes. Estas construcciones están sujetas a
Semana 2 – IC 19

revisión continua, y los cambios son más probables cuando construcciones relativamente
diferentes son yuxtapuestas en un contexto dialéctico.

Fila 3: ¿Cómo se acumula el conocimiento?

Positivismo y postpositivismo. El conocimiento se acumula mediante un proceso de


acrecentamiento, en el que cada hecho (o hecho probable) sirve como una especie de bloque
que, cuando es colocado en su sitio apropiado, añade al “edificio creciente del conocimiento”.

Teoría crítica. La generalización puede tener lugar cuando la mezcla de circunstancias y valores
sociales, políticos, culturales, económicos, étnicos, y de género es semejante a través de los
contextos.

Constructivismo. El conocimiento se acumula sólo en un sentido relativo a través de la


formulación de construcciones cada vez mejor informadas y más sofisticadas mediante el
proceso hermenéutico/dialéctico, a medida que son yuxtapuestas construcciones divergentes.

Fila 4: ¿Cuáles son los criterios para evaluar la bondad o calidad de una investigación?

Positivismo y postpositivismo. Los criterios consisten en las pautas convencionales del “rigor”:
validez interna (isomorfismo de los hallazgos con la realidad), validez externa
(generalizabilidad), confiabilidad (en el sentido de estabilidad), y objetividad (observador
neutral a una distancia).

Teoría crítica. Los criterios apropiados estriban en la contextualización histórica de la


investigación (es decir que toma en cuenta los antecedentes sociales, políticos, culturales,
económicos, étnicos y de género de la situación estudiada), el grado en el cual la investigación
ayuda a disminuir la ignorancia y los malentendidos, y el grado en el cual sirve de estímulo a la
acción, es decir, a la transformación de la estructura existente.

Constructivismo. Se han propuesto dos grupos de criterios: los criterios de fidedignidad de la


credibilidad (en paralelo a la validez interna), la capacidad de transferencia (en paralelo a la
validez externa), la seguridad (en paralelo a la confiabilidad), y la confirmabilidad (en paralelo a
la objetividad) (Guba, 1981; Lincoln y Guba, 1985); y los criterios de autenticidad de
imparcialidad, autenticidad ontológica (amplía las construcciones personales), autenticidad
educativa (conduce a un mejor entendimiento de las construcciones de los demás), autenticidad
catalítica (estimula la acción), y autenticidad táctica (confiere poder a la acción) (Guba y Lincoln,
1989). No obstante, el problema de los criterios de calidad en el constructivismo no está bien
resuelto, y se requiere más crítica.
Semana 2 – IC 20

Fila 5: ¿Cuál es el papel de los valores en la investigación?

Positivismo y postpositivismo. En ambos de estos paradigmas, los valores están específicamente


excluídos; de hecho, se proclama que este paradigma está “libre de valores” en virtud de su
postura epistemológica. Los valores son considerados como variables que confunden y a los que
no se les puede permitir un papel en una investigación supuestamente objetiva (aun cuando la
objetividad es, en el caso del postpositivismo, sólo un ideal regulador).

Teoría crítica y constructivismo. En ambos de estos paradigmas, los valores ocupan un lugar
destacado; son considerados como ineluctables en la modelación (en el caso del
constructivismo, en la creación) de la investigación. El constructivismo, que considera al
investigador como coordinador y facilitador del proceso de investigación, tiende a enfatizar este
punto más que la teoría crítica, que tiende a atribuir un papel más de autoridad al investigador.

Fila 6: ¿Cuál es el papel de la ética en la investigación?

Positivismo y postpositivismo. En ambos de estos paradigmas, la ética es un asunto de


importancia, y los investigadores lo toman muy en serio, pero es extrínseca al proceso mismo de
investigación. Por ende, el comportamiento ético es vigilado formalmente por mecanismos
externos, tales como códigos profesionales de conducta y comités de valores humanos.

Teoría crítica. La ética está mucho más cerca de ser intrínseca en este paradigma, como lo dejan
ver el intento de disminuir la ignorancia y los malentendidos, y de tomar plenamente en cuenta
los valores y el contexto histórico en el proceso de investigación.

Constructivismo. La ética es intrínseca en este paradigma debido a la inclusión de los valores de


los participantes en la investigación (a partir de las construcciones existentes de los informantes
se trabaja para aumentar la información y sofisticación de sus construcciones así como en la del
investigador). Hay un incentivo – inclinación procesual – hacia la revelación; el ocultamiento de
la intención del investigador es nocivo para la meta de descubrir y mejorar las construcciones.

Fila 7: ¿Qué “voz” es expresada en las actividades del investigador, especialmente en las que
buscan cambios?

Positivismo y postpositivismo.

Teoría crítica. El cambio es propiciado a medida que los individuos desarrollan intelecciones
más profundas respecto al estado de cosas existente (la naturaleza y el grado de su explotación)
y son estimulados a actuar sobre él.

Constructivismo.
Semana 2 – IC 21

Fila 8: ¿Cuáles son las implicaciones de cada paradigma para la formación de los investigadores
novatos?

Positivismo. Los novatos son entrenados principalmente en el conocimiento técnico respecto a


la medición, el diseño y los métodos cuantitativos, con un énfasis menor pero substancial en las
teorías formales de los fenómenos en sus especialidades substantivas.

Postpositivismo. Los novatos son entrenados de modo paralelo al modo positivista, pero se
agregan los métodos cualitativos, a menudo con el propósito de mejorar los problemas
descritos en los párrafos introductorios de este capítulo.

Teoría crítica y constructivismo. Los estudiantes deben llegar a comprender las diferencias de
paradigma (resumidas en la Tabla 1) y, en ese contexto, dominar tanto los métodos cualitativos
como los cuantitativos. Los primeros son esenciales debido a lsu papel en las metodologías
dialógica/dialéctica o hermenéutica/dialéctica; los segundos porque también pueden
desempeñar un papel informacional útil en todos los paradigmas.

Fila 9: ¿Son estos paradigmas necesariamente conflictivos? ¿Es posible acomadar estas visiones
divergentes dentro de un único marco conceptual?

Positivismo y postpositivismo. Los defensores de estos dos paradigmas, dada su orientación


fundacionalista, adoptan la posición de que todos los paradigmas pueden acomodarse – es decir
que existe, o que se descubrirá, alguna estructura racional común a la que pueden remitirse
para su solución todas las cuestiones de diferencia. Esta postura es reduccionista y supone la
posibilidad de comparaciones punto por punto (conmensurabilidad), asunto respecto al cual
subsiste mucho desacuerdo.

Teoría crítica y constructivismo. Los defensores de estos dos paradigmas están de acuerdo en
afirmar la inconmensurabilidad básica de los paradigmas (aunque estarían de acuerdo en que el
positivismo y el postpositivismo son conmensurables, y probablemente estarían de acuerdo en
que la teoría crítica y el constructivismo son conmensurables). Se piensa que las creencias
básicas de estos paradigmas son esencialmente contradictorias. Para los teóricos críticos y los
constructivistas, o bien la investigación está libre de valores o no lo está; de nuevo, una
acomodación lógica parece imposible.

Fila 10: ¿Cuál de los paradigmas ejerce una hegemonía sobre los demás? Es decir, ¿cuál es el que
tiene una influencia predominante?
Semana 2 – IC 22

Positivismo y postpositivismo: Los defensores del positivismo adquirieron la hegemonía durante


los últimos siglos a medida que fueron abandonados los paradigmas aristotélicos y teológicos.

Teoría crítica y constructivismo: Los defensores de la teoría crítica y del constructivismo aún
están en búsqueda de reconocimiento y de mecanismos de difusión.

Conclusión

La metáfora de “las guerras de paradigmas” descrita por Gage (1989) es indudablemente


exagerada. Una resolución de las diferencias entre paradigmas puede suceder sólo cuando
emerja un nuevo paradigma, que resulte más informado y sofisticado que ninguno existente.
Los asuntos de paradigma son cruciales; ningún investigador, lo recalcamos, debe emprender el
trabajo de investigación sin tener claridad respecto a qué paradigma informa y guía su enfoque.

EL YO SATURADO – CAPITULO 4
KENNETH GERGER

CAPÍTULO 4

LA VERDAD ATRAVIESA DIFICULTADES

Hay crisis en la concepción común de la comprensión humana. Antes se podían


transmitir algunas verdades objetivas, ahora es muy difícil.

En el mundo académico, la mayoría de las concepciones que apuntalaban los objetivos


tradicionales de la investigación y la enseñanza han sufrido un eclipse.

La crisis académica alrededor de las adhesiones al saber objetivo→ incluye profundas


implicaciones en las concepciones del yo. Esta actual crisis académica se enfrenta al abandono
del concepto de verdad objetiva. Nos dice que la tentativa de alcanzar una comprensión precisa
está en quiebra.

Esta crisis académica es también el resultado de la saturación social. La muerte del Yo


auténtico reconocible en los círculos universitarios es la primera y más elocuente señal de
cambios con grandes consecuencias.

Esta revolución académica también es un cambio cultural y hay que encontrar el nexo
entre la colonización del yo y la defunción de la objetividad. ¿Cómo es que la saturación social
de nuestra existencia personal conduce a esta quiebra de nuestro sentido de la realidad
objetiva?
Semana 2 – IC 23

EL MODERNISMO Y EL ADVENIMIENTO DE LA MULTIPLICIDAD

En nuestro interior, todas las voces que tenemos no siempre armonizan. ¿Qué
consecuencias tiene esta colonización múltiple del yo?

En la concepción Modernista= mundo objetivo cognoscible y alcanzar la verdad.

El sentido de objetividad es un logro social. Es decir, para considerar algo verdadero es


necesario que los otros hayan llegado a igual conclusión. La objetividad se alcanza, pues,
mediante una coalición de subjetividades.

En tanto que aumentan la gama y la variabilidad de las reacciones frente a cualquier


situación, también se vuelve más borrosa la “verdad del asunto”. Esto tiene que ver con la
saturación social→ Erosión de la objetividad.

¿Qué puede afirmarse de la capa de ozono si los científicos de diferentes disciplinas no


se ponen de acuerdo?

La saturación social nos pone frente a frente con las discrepancias que sostenemos
acerca de la naturaleza de las cosas. El Yo propio es colonizado por el ajeno, con la consecuencia
que se van creciendo un cúmulo de dudas de la objetividad de cualquier postura que se
sostenga.

Uno se da cuenta de que el monumento que se había levantado a la objetividad tal vez
fuera hueco.

LA CRISIS EN LOS MEDIOS ACADÉMICOS

La erosión de la confianza pública puede atribuirse a la atención permanente de la


presencia de otras voces, otras perspectivas, otros puntos de vista.

La tecnología de la saturación social tiene mucho que ver con esta erosión de la
confianza pública en dos sentidos:

1. La expansión de las perspectivas viables desde los diversos campos de estudio. A medida
que se facilitaban los viajes, proliferaron las sociedades y asociaciones de eruditos.
Mientras la asociación fue limitada, el acuerdo era necesario para alcanzar un sentido de
objetividad, pero con los viajes, la publicación masiva en revistas, internet…la cohesión
se hace insostenible.
2. Que se haga oír toda una gama de voces nuevas que se atreven a cuestionar las antiguas
verdades institucionalizadas.
Semana 2 – IC 24

En la comunidad tradicional, relativamente cerrada a la comunicación con el mundo


externo, las minorías extranjeras y los marginados seguían viviendo igual que antes. Pero al usar
las tecnologías para unirse a grupos similares de otros sitios y dar a conocer sus puntos de vista
cambio social.

Perspectiva modernista→ Pero hay que tener en cuenta la estructura del conocimiento
en el carácter Modernista ya que contribuyó mucho a generar la competencia entre verdades
antagónicas.

Des de esta perspectiva, el mundo está compuesto por diferentes “variedades naturales”
y cada una merece ser estudiada a parte. Y si cada variedad de cosas requiere una modalidad de
estudio, se están sentando las bases para una serie de subdisciplinas autónomas.

El Modernismo actuó como una incubadora para la multiplicación de perspectivas


rivales.

Estaban echados los cimientos para poner en tela de juicio esa forma de inteligibilidad
modernista que había generado el caos de voces discordantes. Se volvió vulnerable la propia
premisa de que existen variedades naturales.

DE LOS HECHOS A LAS PERSPECTIVAS

Una de las aspiraciones destacadas de los filósofos modernistas de la ciencia → era


establecer fundamentos racionales del conocimiento y se desarrollaron reglas del proceder
científico para que todas las pudieran proceder a construir un saber objetivamente estructurado
de sus respectivas materias.

La primera insinuación dela fallo de la verdad objetiva→ fue durante el propio período
modernista.

No existe la unidad básica de materia que pueda ser observada con independencia de
quienes efectúan la observación = Sujeto y Objeto están estrechamente ligados.

Según el mito modernista→ la ciencia es predominantemente racional. Cuando el


científico pone a prueba sus teorías comprobándolas con la realidad, abandona las que no
pueden ser verificadas y retiene las que resisten la prueba. La ciencia avanza en una
dirección progresiva, corrigiéndose a sí misma.

Réplica de Kuhn llegó a la conclusión de que lo que se presenta como grandes


avances científicos no puede atribuirse a un proceso como el de la explicación modernista de los
procedimientos racionales.
Semana 2 – IC 25

Más bien, lo que sucede es que los científicos más importantes de una época se adhieren
a una particular perspectiva del mundo = PARADIGMA

Los científicos que no comparten este paradigma = producen hallazgos anómalos, que ni
ratifican ni rectifican el Paradigma existente, simplemente son irrelevantes al respecto.

En algún momento, ese grupo marginal de científicos desarrolla otra manera de concebir
el mundo y, entonces, sus hallazgos cobran sentido.

La nueva teoría no puede ser comparada con la antigua en lo tocante a su verdad


empírica: es otro modo de ver el mundo, que se forma con un ámbito de hechos diferentes.

Los medios con los cuales Galileo demostró la “verdad” de sus afirmaciones eran
novedosos en la época; la fuerza de sus argumentaciones dependía en gran parte de la
información recogida a través del telescopio. ¿Sobre qué base iban a considerarse fidedignos
esos datos? ¿Acaso no pueden hacerse de ellos miles de interpretaciones diferentes?

Galileo debió formular muchos supuestos que no estaba en condiciones de probar sobre
el tipo de información que le brindaba el telescopio. Había que adherirse a numerosas premisas
injustificadas para que los datos que brindaba el telescopio pudieran “computarse” a favor o en
contra de la posición de Galileo.

Por consiguiente, las “pruebas positivas” dependen del paradigma en el que se esté
inmerso.

Khun= Sostuvo que aquello que se tiene por un hecho depende de la perspectiva propia
de cada cual. Asestó un duro golpe al modernismo, el cual avalaba la idea de que los hechos del
mundo están esencialmente allí fuera para ser estudiados y que existen independientemente
de los observadores.

Si lo que consideramos conocimiento objetivo es resultado de la perspectiva que se


adopte no de los “hechos en sí” elementales, ¿cómo es que ciertas concepciones llegan a ser
aceptadas como “conocimiento” en tanto que otras son dejadas de lado por “erróneas” o
“engañosas”?
Semana 2 – IC 26

Hay que atribuir estas decisiones a diversos procesos sociales. Los científicos existen
dentro de una comunidad y, lo que se entiende por “la verdad” en cada una de esas
comunidades depende de factores sociales como el Poder, la Negociación social y el Prestigio.

Latour y Woolgar terminaron por sostener que lo que cuenta como verdad objetiva
no es el resultado de someter racionalmente ciertas hipótesis a una prueba empírica, sino que
surge de una red de acuerdos sociales.

Estos autores concluyeron que no es el “mundo real” el que determina las


descripciones explicaciones científicas, sino más bien ciertos procesos sociales inherentes a la
ciencia a la sociedad.

El éxito de una tecnología no tiene nada que ver con la verdad de las elucidaciones
científicas que se aplican en su nombre, Una “vacuna eficaz” no vuelve objetivamente
verdaderos a términos como “virus” o “vacuna”.

Reclamar una posición superior sobre la base de la exactitud real es falaz, ya que las
elucidaciones sobre “la conformación del mundo” no derivan de la naturaleza sino de la
aplicación de una perspectiva socialmente compartida.

Por consiguiente, lo que es “objetivamente” cierto no depende del “caso en cuestión”,


sino de la comunidad de la que uno participe en ese momento. Como cada vez son más
numerosas las “otras voces” de que se dispone, también aumenta el número de las “otras
verdades”.

Surge así una nueva generación de incómodos interrogantes; ¿cómo describir al yo fuera
de una perspectiva cualquiera?

EL SABIO DEMAGOGO

El Poder Decisorio es acordado normalmente a científicos, políticos, jueces,


médicos, etc. El poder decisorio está en manos de quienes se les atribuye el saber.

El sistema educativo está, pues al servicio de los intereses de la élite del poder vigente.

Esta situación no genera problemas en tanto una cultura presente valores y definiciones
de la realidad homogéneos, pero cuando crece el número de personas que dejan oír su voz, las
pretensiones de conocimiento y el derecho al poder se vuelven discutibles.
Semana 2 – IC 27

Si nuestros discursos no derivan de los hechos sino que una vez adoptados crean el
“mundo fáctico”, parece oportuna una mirada crítica a estos discursos. Al sustentar diversas
estructuras de poder y privilegios, marginan y oprimen a muchos.

El análisis de Emily Martin sobre la forma en que la ciencia biológica caracteriza el


cuerpo femenino es muy esclarecedor:

 Primero, las descripciones científicas no son en absoluto neutrales. De manera sutil,


transmiten al lector que la menstruación y la menopausia son formas de colapso o de
fracaso. Estas implicaciones peyorativas tienen amplias consecuencias sociales. Martin,
puntualiza que otros procesos corporales de los hombres podrían ser descritos de la
misma forma no lo son, le llaman “renovación”.
 Un segundo ejemplo, la preocupación de los antropólogos e historiadores por el
individualismo occidental. La cultura occidental ha atribuido desde hace mucho un alto
valor a la autodeterminación del individuo (habitualmente referida al varón). Dado que
cooperar con los demás implica “sacrificar los propios deseos” a la voluntad ajena, el
individualismo no fomenta la cooperación ni los sentimientos comunitarios.

Partiendo de estas concepciones, los críticos han repasado el saber reconocido


en diversos campos a fin de descubrir si había una celebración táctica o implícita del
individualismo. Uno de estos críticos, Edward Sampson, argumenta que cada uno de los
principios incuestionados
- que cada individuo tiene unos rasgos en su personalidad que determinan su forma
de hacer las cosas
- las actitudes y valores de las personas suelen determinar sus elecciones
- la persona madura basa sus decisiones éticas en principios morales muy arraigados
- la persona bien adaptada posee un sentido de la afirmación personal que la sostiene
en momentos de tensión o estrés.

Brinda apoyo a la ideología individualista al suponer


que la persona posee tendencias internas que determinan su comportamiento.

Cuando los científicos entran en su laboratorio para establece cuál es la “naturaleza del
hombre”, introducen estos recursos y los usan para interpretar sus descubrimientos, con el
resultado de que santifican una ideología potencialmente perniciosa para el futuro.

LA DISIPACIÓN DEL JUICIO

“Las verdades son ilusiones, aunque hayamos olvidado que lo son” Nietzsche
Semana 2 – IC 28

Y si cada modalidad de discurso favorece a determinados grupos de individuos en


detrimento de otros, ¿ese postulado no volverá más rígida aún a la sociedad y más apremiante a
la opresión?

Desde la Grecia clásica, los seres humanos se han adjudicado en Occidente ciertos
procesos internos o psicológicos de pensamiento = Cognición.

A lo largo de los siglos se ha querido atribuir a tales procesos propiedades o facultades


maravillosas. Para Descartes y otros racionalistas→ el pensamiento era la única que ofrecía una
garantía sobre la existencia personal: “Pienso, luego existo”.

Para apreciar debidamente la fuerza las repercusiones de estos argumentos, es útil


diferenciar tres supuestos distintos pero entrelazados del sistema de creencias tradicionales:

1. Suponemos que hay una diferencia entre el mundo real u objetivo y el mental, o sea,
entre lo objetivo y lo subjetivo.
2. Se cree que cuando alguien habla o escribe, sus palabras son expresiones externas de
sus pensamientos internos, de lo que, según cree o sabe, “es la cuestión”. Solemos
afirmas que se dice lo que se piensa
3. Presumimos que esas expresiones de nuestro pensamiento (o sea, las palabras) pueden
suministrarnos guías o imágenes apropiadas sobre el mundo tal cual es.

Por lo tanto, si percibimos correctamente el mundo y expresamos nuestro conocimiento


en un lenguaje llano, otros, a su vez, adquirirán un mayor conocimiento.

Las consecuencias de estos supuestos no afectan solo al mundo académico. Sirven de


base para difundir la convicción sobre la capacidad de los científicos para proporcionar un
conocimiento objetivo del mundo, así como a la opinión de que ese conocimiento es más digno
de confianza que todo lo que digan los poetas, políticos, etc.

En un plano más personal, perfilan los límites de la intimidad.

Pero esta visión tradicional del sujeto ya no resulta viable. Es difícil dar sentido a la
distinción entre los planos externo e interno de la realidad, Como consecuencia, se pone en
duda la premisa de que el conocimiento del mundo externo es una apropiación de las mentes
individuales y de que las palabras actúan como la expresión de externa del mundo interno.

Críticas sobre el individuo como agente del saber:

a) Distinción entre el sujeto que conoce y lo conocido


Semana 2 – IC 29

La distinción entre el mundo real y el mundo percibido nos parece evidente pero…¿lo
es?

Los filósofos nunca fueron capaces de justificar la distinción entre el mundo real y el
mundo percibido, ni la existencia de un mundo real independiente de la experiencia.

Si partimos de la base de un dualismo conocedor/conocido, ¿cómo explicaremos que el


mundo real sea representado en la mente del conocedor?, ¿cómo determinaremos cuándo y
dónde se producen falsas percepciones y de que forma las representaciones mentales del
mundo influyen en las acciones individuales? Persiste el enigma acerca de nuestra manera de
percibir o conocer correctamente “cuál es la cuestión”.

Hay un interrogante más escéptico: ¿porqué partimos de la base de que hay un mundo
real y una experimentado?

Wittgenstein → Las palabras no son planos de la realidad, sino que cobran significado a
través de su uso en el intercambio social. Cobran sentido por la forma en que se los emplea en
la vida social, términos como percepción, memoria o pensamiento.

Lo mismo ocurre con el concepto del yo individual. Si no tiene sentido preguntarse con
seriedad como comprende la mente la realidad externa, ¿porqué tratar con honores la
distinción entre sujeto y objeto?

Suprimir la distinción entre el mundo y la mente, entre el objeto y sujeto→ es eliminar a


ambos del campo de las esencias existentes. “Mundo” y “mente” pasan a ser términos
incorporados en nuestra cultura para poder comunicarnos.

b) Sondeando otras mentes

Ante estas críticas→ ya no es sostenible el supuesto de que las mentes de los individuos
operan como espejos de la realidad externa.

Pero la premisa de que la gente expresa lo que piensa = es básica en la vida cultural de
Occidente. Comprender las palabras ajenas equivale a acceder a su mente o conciencia. Cuando
interpretamos correctamente las palabras de otro, captamos su “intención” o “lo que quiere
decir”.

Estas premisas empiezan a presentar problemas cuando se toma en cuenta al público,


lectores u oyentes. Para dotar de sentido a las palabras o acciones ajenas, el público debe partir
de cierta perspectiva y la interpretación deberá fundarse en una serie de supuestos o en una
cierta perspectiva (interpretación de la acción).
Semana 2 – IC 30

Teórico alemán Hans-Geog Gadamer dice que la gente aborda un texto (o cualquier
expresión verbal) con la estructura previa de comprensiones que constituyen la base de su
interpretación.

Pero esta estructura previa puede sufrir cambios a lo largo del tiempo.

El Horizonte de comprensión, como lo llama el autor, se modifica a lo largo de la historia,


favoreciendo un período de interpretaciones que serían incoherentes en otras.

Sólo podemos comprenderlos con referencia a nuestras actuales convicciones


interpretativas, y no hay forma de evaluar las la similitud entre éstas y las del pasado→ porque
cada intento de interpretar las del pasado sería a través de de nuestras convicciones actuales.

Son más complicadas aun las cuestiones sobre la interpretación correcta. Stanley Fish
(teórico en literatura) Dice que hoy en día tenemos muchos marcos de referencia
interpretativa para elegir y que cada uno de ellos es validada a través de una particular
comunidad de interpretación =grupo de individuos que llegan a compartir ciertas premisas
sobre la lectura adecuada de un texto.

Cada lector se acerca a un libro con ciertos estilos interpretativos propios que
permanecen intactos y que reflejan la comunidad o comunidades a las cuales pertenece. La
forma de interpretar un libro depende de de dichos estilos.

Cada lector incorpora al autor a su propia perspectiva, “cada descodificación es una


nueva codificación” (Morris Zapp, analista literario).

Esto implica que todas las lecturas de un texto o poema son igualmente válidas como
interpretaciones del “verdadero” significado. Aún poseemos números convenciones que nos
llevan a hablar de la superioridad de una interpretación respecto a al otra (atractivo estético,
transcendencia, originalidad…) pero ya no son aplicables los criterios de exactitud tradicionales.

Si las palabras son interpretadas según comprensiones de origen diferente, ¿qué valor
tiene hablar de la intención del autor, su significado o su subjetividad.

Para expresar lo que desea expresar, uno debe usar el lenguaje común, y al comunicarlo,
a los demás no les queda otra opción que interpretarlo en función de las convenciones locales o
de lo que dicta el sentido común.

Fundamento del Individualismo occidental → es la idea que dice que detrás de las
palabras hay una mente singular, alguien concreto, puede remontarse a los s. XVII y XVIII. Antes
de esa época circulaban muchos escritos cuya paternidad nadie reclamaba.
Semana 2 – IC 31

c) La deconstrucción de la mente y el objeto

Si la elección lingüística que hace cada cual no está determinada por los perfiles de “el
mundo tal cual es”, el lenguaje no podrá “reflejar” o trazar un “estado” de “la cuestión”.

Destino de la literatura en el período modernista: lo fundamental de las artes y las


ciencias era entonces localizar la esencia fundamental, el conocimiento de la “cosa en sí”. Este
conocimiento de las esencias sería comunicado se comunicaría a través del lenguaje. En la
literatura tb hubo esta búsqueda de esencias, pero en este caso fue buscar el carácter esencial
del lenguaje. Lenguaje= vehículo por antonomasia de cualquier otra disciplina para “reflejar”,
“registrar” o “comunicar” la verdad.

Pero así, se habían sentado las bases para que la búsqueda modernista se viniera a
pique, porque al desarrollarse la teoría literaria según los alineamientos modernistas→ se llegó
a la conclusión de que tb el lenguaje era una “cosa en sí”. No es un simulacro de la realidad o
un espejo. Opera según una lógica interna que le es inherente, sobre sus propias convenciones
Por eso, no se puede afirmar que las demás disciplinas usen sus respectivos lenguajes como
vehículo de la verdad. Los lenguajes no son vehículo de nada que no sean ellos mismos.

Deconstruccioni
smo Movimiento que influyó en numerosas investigaciones propiciado
por el teórico francés Derrida

Preocupación por la presunción de que las palabras reflejan el funcionamiento de la


mente, y se opone a la idea de que las palabras sean el reflejo de de las esencias del individuo, y
propone que el lenguaje es un sistema en sí.

Este sistema del lenguaje preexiste al individuo y está siempre listo para su uso social.
Entonces, cualquier cosa que se diga sobre el mundo o el yo tiene que ser entrecomillada.

El significado de un término depende en primer lugar de una diferencia entre ese y


otros términos del sistema lingüístico. A la vez, la comprensión de un término exige un proceso
de referencia con otros términos. Ej: Con el término democracia, estos términos de referencia
serian totalitarismo, igualdad y libertad.

Y, a la vez estos términos de referencia tienen otros términos de referencia →nunca


salimos del texto para encontrarnos con la “cosa real”. La democracia como “ente” está vacía,
su vida queda confinada a una historia textual. Según Derrida, “no hay nada fuera del texto”.
Semana 2 – IC 32

Desde esta perspectiva, las palabras pierden su facultad de describir las cosas como son
o de capturar las esencias. Para muchos estudiosos, esta perspectiva insta al intento de
desmoronamiento o deconstrucción de los textos. Al hacer esta deconstrucción se ve que
extraen su sentido a través de ejercicios de diferencia y referencia.

En los escritos Deconstruccionistas→ hay un mensaje más sutil y de más largo alcance
que concierne a la perdurabilidad del yo. Estos análisis borran al objeto de un texto pero
también a su autor en 2 sentidos, es decir, tiran por tierra el supuesto de un Yo esencial:

 Deconstrucción afecta a todos los términos que parecen describir la esencia de la mente
(porque se hace a través de diferencia y referencia y nunca se localiza el “objeto real”)
 La gente no verbaliza su experiencia, más bien hay que decir que sin las formas del
lenguaje no se podría afirmar que se tenga experiencia alguna. Porque el lenguaje es un
sistema en sí, una forma cultural que existe gracias a una colectividad preexistente. Los
individuos ganan su condición de Yoes adoptando una posición dentro de una forma
lingüística preexistente.

CONCLUSIÓN

Así, queda erosionada la fe en el conocimiento objetivo de los individuos –de su


mente, sus emociones, sus intenciones, etc- y se pone en peligro la imagen del agente
autónomo del conocimiento.

La crítica actual mina la distinción entre el objeto y el sujeto, entre la mente y el


mundo. Se difumina la premisa según la cual las palabras son signos externos de significados
internos; el objeto de las palabras del individuo se ha desarticulado, y éste desaparece poco a
poco en la vida colectiva.