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Discurso del Presidente de la República del Perú, Alejandro Toledo, con

ocasión de la Clausura de la XV Reunión del Consejo Presidencial Andino

Quito, 12 de julio de 2004

El Perú recibe hoy de la hermana República del Ecuador y de los otros países
hermanos, el honroso encargo de presidir la Comunidad Andina por el período de un
año. Asumimos este encargo con gran expectativa, en un momento marcado por el
inicio de las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio de tres países miembros
con los Estados Unidos; en el marco del fortalecimiento de la relación con MERCOSUR;
a partir de la suscripción de los acuerdos de complementación económica y de las
gestiones para lograr un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea.

Amigo Presidente Lucio: Permítame hacer público a usted, al pueblo de Ecuador y a


este Quito querido nuestro profundo agradecimiento por su acogida generosa. Usted y
nuestros colegas andinos vivimos momentos desafiantes en nuestra comunidad, pero
los andinos sabemos que en el recorrido del Camino Inca vamos a encontrar siempre
piedras chiquitas, pequeñas y grandazas. Pero, como dijo el historiador peruano Jorge
Basadre, nuestros pueblos son más grandes que sus problemas.

Hoy vengo a decirles que, con muchísimo cariño, acojo la iniciativa de los presidentes
Lucio Gutiérrez y Hugo Chávez para realizar una Cumbre Andina Extraordinaria para el
diálogo político sobre el futuro de la integración. Abriremos los corazones peruanos
para ustedes. La realizaremos el 7 de diciembre en las alturas de Machu Picchu, en el
Cusco. Lo haremos con motivo de la III Cumbre Sudamericana, que además coincide
con el 180 aniversario de la Batalla de Ayacucho y con la convocatoria del Congreso
Anfictiónico de Panamá. Los peruanos los esperan en diciembre.

Amigas y amigos:

Nuestros pueblos habitan en el territorio andino desde hace miles de años. En ese
transcurrir de los tiempos se ha ido formando la diversidad de nuestras culturas y la
identidad de nuestras propias realidades nacionales. La América Latina, nuestra
América, no es una creación sólo de la gesta independentista que sacudió el alma de
nuestro pueblo entre 1810 y 1826. Nuestra América Latina es el resultado de un largo
recorrido histórico, que generó el mestizaje de nuestros pueblos, las características
étnicas, pluriculturales de nuestras respectivas naciones. Esta tarea, que corresponde
a nuestros gobiernos y pueblos no es sólo una respuesta a los desafíos de la
globalización, es un reencuentro con nuestro pasado glorioso.

Hace 35 años que gobiernos, empresarios y ciudadanos pugnamos por hacer realidad
la integración de América Latina. Claro, nunca fue fácil. No podía ser fácil, porque,
como señaló Basadre, más allá del pensamiento de Bolívar y Sánchez Carrión, y de las
frustradas iniciativas diplomáticas, la República finalmente se consagró con estados
desunidos en el Sur, con esa carga histórica de habernos integrado durante más de un
siglo y medio a los mercados de los países industrializados, que hemos hecho de
espaldas a nosotros mismos.

La tarea de construir la integración hoy día, es más desafiante que nunca. Ecuador,
Bolivia, Perú y Venezuela intercambian hoy bienes en el mercado, en la Zona de Libre
Comercio, prácticamente perfeccionada, por el orden de más de 16 mil millones de
dólares.
Es cierto que la participación del comercio intrandino, en relación al comercio global de
los países fuera de la región, es todavía insuficiente. Llegamos apenas a 11%, aunque
en algunos casos, como los de Colombia y Bolivia, llegan a 29 y 30%. Lo que se ha
avanzado en integración ha permitido generar más de 567 mil puestos de trabajo. Esto
es parte del trabajo de la integración.

Es en este contexto, amigos Presidentes, que la decisión que adoptamos hoy tendrá
que recorrer el camino del futuro. De la decisión que acabamos de adoptar hoy
dependerá el futuro de nuestra integración.

Es en este sentido que el Perú acoge con profundo interés, y se compromete


públicamente a desarrollar en la gestión que hoy iniciamos, la propuesta de la
Secretaría General de la Comunidad Andina del nuevo diseño estratégico del proceso
de integración, que la adecue, la haga funcional a los desafíos que nos impone el
contexto internacional, signado por una globalización que inevitablemente tiene que
llevar un rostro humano. Una globalización que inevitablemente debe respetar las
diversidades culturales. Señores, nuestros países miembros hoy pueden integrarse a
través de los ejes que los articulan a nivel interno, pero tienen que articularse con un
concepto de equidad y de inclusión social.

Amigas y amigos, el Perú recibe esta presidencia con gran interés, con profunda
responsabilidad. Y es que el camino por recorrer no es fácil, pero al no serlo recoge su
fortaleza en el trabajo, que han realizado, acumulativamente, los directivos de la
Comunidad. Quiero expresar mi profundo agradecimiento y felicitación al liderazgo de
la conducción del Presidente Gutiérrez durante el año que ha venido dirigiendo la
Comunidad Andina. Su trabajo facilitará el nuestro. A partir de este terreno cultivado
con responsabilidad y dinamismo por usted, señor Presidente, el gobierno del Perú
ejercerá la presidencia buscando la consolidación efectiva del ideal comunitario y
propiciando hacer realidad el nuevo sueño estratégico en el que estamos empeñados.

Conforme a las directrices emanadas de esta reunión de Quito, la presidencia peruana


de la Comunidad buscará avanzar aún más en el proceso de convergencia de la CAN
con la del MERCOSUR. Queremos ir al encuentro de un Área de Libre Comercio
sudamericana. Queremos que el territorio andino y sudamericano estén
interconectados a través de los ejes interoceánicos de la Iniciativa para la Integración
Regional Sudamericana. Queremos que los ejes viales multimodales generen y
consoliden mercados regionales intrafronterizos. Queremos que los avances en el libre
tránsito de personas al interior del MERCOSUR y al interior de la Comunidad Andina, se
generalicen para Sudamérica. Queremos incentivar la inversión intra andina e intra
sudamericana. Queremos consolidar un espacio integrado que avizore la creación de
una comunidad sudamericana de naciones.

Tenemos un mandato y lo vamos a cumplir: el inicio de las negociaciones para lograr


un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea. Continuaremos el trabajo por el
Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, siempre dentro del ordenamiento
jurídico de la Comunidad Andina. Continuaremos con la integración comercial a través
del perfeccionamiento del Área de Libre Comercio.

Pero ha llegado el momento de no hablar sólo de los aranceles. Nuestro esfuerzo de


integración no puede estar circunscrito sólo al comercio o a los aranceles. Ha llegado el
momento de poner en valor la agenda social de la Comunidad Andina. Ha llegado el
momento de implementar una política exterior común. Ha llegado el momento de
soñar que sí es posible que los universitarios de la Comunidad Andina puedan transitar
libremente, sin pasaporte, que puedan convalidar totalmente sus títulos universitarios.

Amigas y amigos, recibimos este encargo con enorme responsabilidad, porque


consideramos un alto honor el desafío de caminar con firmeza hacia la integración de
la Comunidad Andina, de América del Sur y en general de nuestra América Latina
mestiza. A ese esfuerzo estará dedicada nuestra labor en el próximo año.

Finalmente, quiero reiterar y agradecer a la Secretaría Pro Tempore del Ecuador, que
hoy culmina su misión, por los importantes logros obtenidos cuando inició su función,
los avances registrados en los mandatos establecidos y lo que se ha acordado hoy.

Que Dios bendiga la integración andina, que Dios bendiga la integración sudamericana,
que Dios nos dé fuerza para caminar hacia el mundo globalizado con una América
Latina integrada, reteniendo su identidad. Acompáñenme a aplaudir al equipo de
Ecuador, que trabajó arduamente durante la conducción de la Comunidad Andina y por
la organización de este encuentro.

Mil gracias a todos ustedes, gracias a Ecuador. Muchas gracias.