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Geology, geochronology, and tectonic setting of the Jorullo Volcano region,

Michoacán, México.
Geología, geocronología y configuración tectónica de la región del volcán Jorullo,
Michoacán, México
1. Introducción.
Jorullo (latitud N18 ° 58'25 ", largo. W101 ° 43'03") es, después de Paricutin
ubicado a 75 km al noroeste, el más joven de N1000 small scoria conos y lavas
asociadas que componen el llamado Michoacán- Campo Volcánico de Guanajuato
(MGVF) (Hasenaka y Carmichael, 1985) ubicado en la parte central de la Faja
Volcánica Transmexicana (TMVB) (Figura 1). El volcán Jorullo comenzó a
erupcionar en 1759 y fue reportado inactivo en 1774, pero su actividad pudo haber
terminado en 1766 (Gadow, 1930). La erupción cuidadosamente registrada de
Paricutin ocurrió casi continuamente entre 1943 y 1952 (Luhr y Simkin, 1993). Los
TMVB es un arco volcánico relacionado con la subducción de la placa de Cocos
debajo de la placa de América del Norte en la Fosa de América Central (Figura 1).
Una característica principal y posiblemente única del cinturón es la gran número
de conos monogenéticos basálticos a andesíticos jóvenes y lavas asociadas que
forman extensos campos. Estos ocurren a lo largo del toda la cinta, pero están
particularmente concentradas en esta región (es decir, MGVF) y en la Sierra
Chichinautzin (SCVF), cerca de la Ciudad de México (por ejemplo, Bloomfield,
1975; Martin Del Pozzo, 1982; Márquez et al., 1999; Siebe et al., 2004, 2005) (Fig.
1A). El área de Paricutin fue reportada como tener la mayor densidad de conos
cuaternarios de escoria en el MGVF (11 conos / 100 km2, Hasenaka y Carmichael,
1985), aunque un mayor densidad de conos (14 conos / 100 km2) se encontró
recientemente en el área de Tacámbaro, 10 km al noreste de Jorullo (Layer et al.,
2009). Estos valores de densidad son significativamente más altos que los
estimados densidad de conos promedio de 2.5 / 100 km2 en el MGVF (Hasenaka
y Carmichael, 1985). Datación radiométrica ha revelado que monogenético la
actividad es frecuente y generalizada en estas zonas del MGVF, incluyendo varias
erupciones durante el Holoceno (Hasenaka y , 1985; Layer et al., 2009). Porque la
erupción de Jorullo ocurrió durante la época colonial de México período, cuentas
contemporáneas existen (ver compilación en Gadow, 1930), lo que la convierte en
una fuente de información inestimable sobre volcanismo monogenético Durante la
erupción, un cono principal y cuatro conos más pequeños formados a lo largo de
un sur-suroeste-norte-noreste fisura. Los volúmenes erupcionados estimados de
lava y tefra son 0,36- 0.5 km3 y 0.54-1.5 km3, respectivamente (Luhr y
Carmichael, 1985; Rowland et al., 2009).
Esta contribución introduce el entorno geológico y tectónico de el volcán Jorullo
basado en una revisión de trabajos previos, nuevos mapeo de volcanes y fallas en
el Jorullo-Paricutin-Morelia área, y análisis estadístico de las alineaciones de los
volcanes y las fallas identificado en esta área. Formaciones rocosas que surgen
en Jorullo los alrededores se describen con la ayuda de un mapa construido
basado en fotos aéreas, imágenes satelitales y observaciones de campo. Un
nuevo conjunto de también se presentan las fechas Ar-Ar y 14C. En base a esta
información y trabajos anteriores, la historia volcánica y tectónica del área de
Jorullo desde ca. 40 Ma se reconstruye, y su relación con el reciente y abundante
volcanismo monogenético en Michoacán.
2. Entorno geológico y tectónico
El volcán Jorullo (1230 msnm) formado en el frente meridional del TMVB en la
depresión del río Balsas, una región bordeada al norte por la meseta elevada del
Altiplano mexicano y al al sur por la Sierra Madre del Sur (SMS), una cordillera
que corre paralelo a la costa del Pacífico (Fig. 1A). El SMS está compuesto en
parte por Plutones terciarios y volcánicas contemporáneas que se emplazan en
suroeste de México en volcán-sedimentario mesozoico poco estudiado secuencias
(Guerrero Terrane) (por ejemplo, Campa y Coney, 1983). Estos productos
terciarios son restos de un arco volcánico relacionado con la subducción de la
placa de Farallón debajo de América del Norte Plate (por ejemplo, Schaaf et al.,
1995; Morán-Zenteno et al., 1999). Esta el magmatismo fue coetáneo con el
magmatismo silícico de la Sierra Madre Occidental (SMO) cuyos productos
(principalmente ignimbritas) cubren una amplia región paralela a la costa del
Pacífico en el noroeste de México (p. Demant et al., 1976). Formación del TMVB
en el Plioceno (por ejemplo, Nixon et al., 1987) o quizás antes, en ca. 16 Ma
(Ferrari et al., 1994), siguieron importantes reajustes tectónicos relacionados con
la fragmentación del Farallón placa en las placas de Cocos y Rivera. Aunque
todavía se debate, el peculiar posición oblicua del cinturón con respecto al medio
La zanja de América (Fig. 1A) puede ser causada principalmente por la variación
del hundimiento de la placa de Cocos subducida a lo largo de la zanja y la
interacción de esta placa con la placa Rivera más inclinada el noroeste (por
ejemplo, Pardo y Suárez, 1995). El volcán Jorullo se encuentra cerca de una
indentación pronunciada de la TMVB denominó el espacio de Tzitzio (Fig. 1A; por
ejemplo, Demant, 1981; Garduño). Monroy y Gutiérrez-Negrín, 1992; Blatter y
Hammersley, en prensa). Esta característica probablemente refleja una zona de
inmersión poco profunda en la losa (posiblemente 10 °) que desplaza hacia tierra
la ubicación de la deshidratación del subducción de la losa que desencadena la
fusión del manto (Blatter y Hammersley, en prensa) (Fig. 1A). En comparación,
debajo del volcán, el se piensa que la losa de subducción se sumerge en un
ángulo de ca. 30 ° y miente N80 km profundo (Pardo y Suárez, 1995). También
hay variaciones importantes en espesor de la corteza en el TMVB, que están
aproximadamente correlacionados con la topografía (Fig. 6 en Gómez-Tuena et
al., 2007). Notablemente, el La brecha de Tzitzio corresponde a un área de
corteza relativamente delgada (b35 km) en contraste con la corteza de N35 km de
espesor que se encuentra debajo de la MGVF. El volcán Jorullo se formó en la
intersección de dos fallas principales zonas que corren noroeste-sureste y noreste-
suroeste respectivamente.
Estas zonas de falla definen el "triángulo de Michoacán" (MT), una zona de
deformación reciente que se encuentra entre dos bloques de la corteza: el
Michoacánblock to thewest y theGuerrero bloque al este (Johnson y Harrison,
1989, 1990). La zona de falla de tendencia noreste se extiende desde Jorullo a la
ciudad de Morelia donde se conecta con el oeste-suroeste Cuitzeo graben (Fig.
1A). Está compuesto por fallas subparalelas, algunos de los cuales son paralelos a
la dirección de las alineaciones de conos hacia el interior (ver Sección 2.2). A lo
largo del transecto Jorullo-Morelia está el Tacámbaro- El área de Puruarán se
encuentra a 10 km al noreste de Jorullo, que contiene un alto densidad de conos
de escoria principalmente alineados a lo largo de las direcciones del noreste
(Capa et al., 2009). Muchos de estos conos tienen morfologías juveniles, y basado
en la datación por radiocarbono de la precipitación de ceniza de algunos de los
conos, en al menos diez de la edad del Holoceno themare (Layer et al., 2009). La
zona de falla Limita al este con el Jurásico fuertemente deformado al Oligoceno
rocas de la brecha de Tzitzio (Garduño-Monroy y Gutiérrez-Negrín, 1992;
Mennella et al., 2000; Blatter y Hammersley, en prensa) (Fig. 1A).
Cabe destacar que la brecha de Tzitzio separa el MGVF de otra área de joven
vulcanismo al este conocido como Zitácuaro-Valle del Bravo (ZVB) región (por
ejemplo, Blatter et al., 2001) (Fig. 1A). La zona de falla del noroeste que bordea el
MT al suroeste (frontera de la MT con el bloque Michoacán) era interpretado como
una zona de corte mayor por Johnson y Harrison (1989, 1990) (es decir, su zona
de falla Chapala-Oaxaca, también llamada San Juanico- Falla de Buenavista).
Está representado al sureste de Jorullo por un prominente valle asociado
localmente con muchas fallas de deslizamiento sub-paralelas, algunos de los
cuales son cuaternarios en edad (figura 4F y texto correspondiente) en Johnson y
Harrison, 1989). Más al sureste, esta falla curvas de zona hacia el este, adoptando
una tendencia más o menos paralela a la Fosa de América Central (Figura 1A,
Johnson and Harrison, 1989, 1990). El medio graben de Cotija constituye la parte
noroeste de la zona de falla que se conecta con el graben de Chapala (Suter et al.,
1991) (Fig. 1A). El segmento de la zona de falla ubicada entre el medio grabe de
Cotija y el valle al sureste de Jorullo pasa entre el Tancítaro estratovolcán, el único
gran estratovolcán de MGVF y Paricutin. Los Grabens de Chapala y Cuitzeo (Fig.
1A) marcan una zona de extensión aproximada norte-sur en la parte central del
TMVB que cierra el "Triángulo de Michoacán" hacia el norte (el Chapala-Tula zona
de falla de Johnson y Harrison, 1990, ver su Fig. 9).
2.1. Actividad sísmica
Catálogos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) Centro de
información del terremoto (NEIC) (http://earthquake.usgs.gov/earthquakes /, enero
de 2010) y el Servicio Sismológico de México Registro nacional (SSN)
(http://www.ssn.unam.mx/, enero de 2010) terremotos superficiales (profundidad
b30 km) a lo largo de dos zonas principales de falla en la región de Morelia-Jorullo:
(1) a lo largo de este a oeste a este-noreste fallas del graben de Cuitzeo y (2) a lo
largo de una banda ancha que pasa a través de Paricutin y Jorullo, que
corresponde a la corrida del norte Zona de falla de Chapala-Oaxaca de Johnson y
Harrison (1989, 1990) (Fig. 1B). La actividad sísmica en el área de Morelia
acompaña a los activos, aproximadamente una extensión norte-sur
(aproximadamente 0.2 ± 0.05 mm / año) que afecta la parte central del TMVB
(Suter et al., 2001). Las fallas en esta región son predominantemente del tipo
normal (a veces con un pequeño deslizamiento componente) y expresado
topográficamente por prominente (b500 m) escarpes lineales (Ferrari et al., 1991;
Suter et al., 1992, 2001; Szynkaruk et al., 2004; Garduño-Monroy et al., 2009). El
este-oeste alargado Lago Cuitzeo de 30 km de largo y 7 km de ancho formado en
una gran depresión limitado por estas fallas (Fig. 1A). Los últimos grandes
terremotos relacionados a esta zona de falla se produjo en la ciudad de Morelia en
octubre de 2007. Tres de estos terremotos ocurrieron a lo largo del este-oeste
previamente identificado fallas de tendencia, variaron de Mw = 3.5 a 3.8, y se
originaron en un profundidad de 1 a 6 km (Garduño-Monroy et al., 2009, después
de los datos del SSN). Curiosamente, los eventos sísmicos ocurrieron
recientemente a lo largo de la totalidad longitud de la zona de falla Chapala-
Oaxaca, excepto en la región entre Paricutin y Jorullo (Fig. 1B). Además, según
los estudios por Pacheco et al. (1999) y Cox (2009), el área entre Tancítaro y
Paricutin parece ser la fuente de frecuentes enjambres sísmicos con magnitudes
b3.5. Uno de estos enjambres ocurrió en febrero-marzo 1997 y fue atribuido a la
actividad tectónica superficial (10-18 km) a lo largo de las fallas con tendencia
noroeste y noreste (Pacheco et al., 1999). Los mecanismos focales indicaron un
movimiento de deslizamiento lateral izquierdo con una componente normal o de
empuje para eventos alineados al noreste y noroeste, respectivamente. Otro grupo
de terremotos superficiales fue detectado en junio de 2006, pero la baja calidad de
los datos grabados dudas sobre su interpretación (Cox, 2009). El catálogo de
NEIC enumera tres eventos cerca del volcán Jorullo, dos de el movimiento se
produjo directamente al norte de La Huacana (Fig. 2B) en diciembre 18, 2001,
tenía valores de 3.9 y 4.1, y profundidades estimadas de 16 y 26 km
respectivamente (tenga en cuenta que la ubicación calculada de estos terremotos
puede tener grandes errores, dado el pequeño número y el espaciado amplio de
las estaciones sísmicas utilizadas por NEIC). Otro terremoto desconocido
magnitud ocurrió en diciembre de 1992, justo al sur de La Huacana. Los El
catálogo SSN no informa ningún evento en estas fechas, que puede ser explicado
por un espacio en los datos grabados en esa fecha o una falla en el proceso de
identificación de terremotos Además de estos, hay informes históricos de dos
importantes eventos sísmicos (1845, 1858) que ocurrieron en las cercanías de
Pátzcuaro lago (Fig. 2B; Israde-Alcántara et al., 2005; Garduño-Monroy et al.,
2009; y referencias en el mismo). Estos terremotos pueden sugerir que la principal
zona de fallas con orientación sudoeste que conecta a Uruapan con Morelia (vea
la Sección 2.2, Fig. 3A) que fue identificada por Johnson y Harrison (1989, 1990)
todavía está activo sísmicamente.
2.2. Alineaciones y fallas volcánicas
Estudios previos señalan que los centros volcánicos dentro del MGVF (la mayoría
de ellos conos de escoria) se alinean a lo largo de las orientaciones preferidas con
tendencia al noreste, este-oeste y noroeste (Hasenaka y Carmichael, 1985;
Connor, 1987, 1990). Algunos de estos autores señalan que si bien una relación
entre los volcanes-alineaciones y fallas en la parte norte del campo es clara
(ambas tendencias este-oeste), esto la correlación no es válida en el sur, donde
las tendencias del volcán noreste son más abundantes (Hasenaka y Carmichael,
1985; Connor, 1987, 1990). La agrupación de volcanes dentro del campo (áreas
de mayor densidad de volcanes) no parece estar relacionado con el patrón de
fallas cualquiera de los dos (Connor, 1990).
Para investigar más a fondo estas relaciones, las alineaciones de volcanes y las
fallas fueron mapeadas en un área correspondiente al Michoacán Triángulo (Fig.
2). Tenga en cuenta que esta área corresponde a la parte suroeste de MGVF
según lo definido y estudiado por Hasenaka y Carmichael (1985) y Connor (1987,
1990). Las estructuras fueron dibujadas en antena fotos, imágenes satelitales y
una elevación digital de 20 m de resolución Modelo (DEM) (Fig. 2A). Grandes
escarpas (visibles en el DEM, así N20 m en altura) fueron identificados como fallas
de un tipo dado siguiendo los mapas elaborado por Johnson y Harrison (1989,
1990), Pasquaré et al. (1991), Suter et al. (2001), y Garduño-Monroy et al. (2009).
Lineal valles dentro de los productos terciarios que surgen hacia el sur y al sureste
de la zona se consideraron fallas en el análisis. Encontrar pruebas de fallas en el
campo se ve obstaculizado por el fuerte grado de alteración de las rocas terciarias
(ver abajo) y vegetación y cobertura de sedimentos aluviales. La mayoría de los
centros volcánicos son escoria conos que son fáciles de identificar en el DEM.
Estructuras volcánicas más grandes son pequeños volcanes de escudo o, en
menor medida, cúpulas de lava. Comparación con el mapa geológico de Pasquaré
et al. (1991) permitido identificar volcanes de forma más compleja e irregular (por
ejemplo, mar cráteres, volcanes de escudo fuertemente erosionados).
Alineaciones del centro volcánico se reconocieron visualmente y se trazaron "a
mano" en el mapa. Los toda el área se subdividió en tres zonas (zonas 1, 2, 3)
siguientes el marco estructural establecido por Johnson y Harrison (1989, 1990)
(Fig. 3A). La dirección de golpe de falla escarpada y volcánica alineaciones
centrales se midieron automáticamente transformando el curvas mapeadas en
líneas usando el programa Adobe Illustrator y exportar los datos a Arcmap.
Resultados (un total de 240 fallas y 125 alineaciones volcánicas) fueron trazados
por frecuencia en rosa diagramas usando el programa Georient (Fig. 3B). Los
resultados muestran que en el triángulo de Michoacán se alinean los volcanes
golpean predominantemente al noreste mientras que las fallas de falla están
orientadas en el este-oeste dirección, aunque hay cierta superposición en los
datos (Fig. 3B). La dirección de falla de ataque dominante es esencialmente la
misma en las tres zonas (Fig. 3B). La importante dispersión (abanico) del los datos
de fallas en la zona 1 (Fig. 3B) son principalmente un artefacto del bajo número de
fallas mapeadas en esta zona (22). La CA. tendencias este-oeste señaladas por
Hasenaka y Carmichael (1985) y Connor (1987) no son significativo en el área
mapeada aquí, siendo más importante en parte norte de MGVF, como también lo
notaron estos autores. Los la tendencia del noroeste destacada por Connor (1987)
es menor en el mapa área (Figuras 2B, 3B), sin embargo, corresponde a un valle
principal al sureste de Jorullo que se encuentra en la prolongación de la falla
Chapala-Oaxaca zona (figuras 2A, B, 3B). Estos resultados serán discutidos en
Sección 5.4.
3. Métodos: geocronología 40Ar / 39Ar
En este estudio, catorce muestras de roca representativas de un área que rodea el
volcán Jorullo (ver abajo) fueron analizados para determinar sus edades 40Ar /
39Ar. Las muestras fueron trituradas, lavadas, tamizado, y recogido a mano para
cristales de biotita (para la granodiorita y muestras de diques) y para chips
pequeños de roca entera (para las otras muestras) adecuado para citas. El
monitor mineral TCR-2 (sanidina) con una edad de 27.87 Ma (Lanphere y
Dalrymple, 2000) se utilizó para monitorear Flujo de neutrones y calcule el
parámetro de irradiación, J, para todas las muestras.
Las muestras y estándares fueron envueltos en papel de aluminio y cargado en
latas de aluminio de 2.5 cm de diámetro y 6 cm de altura. Todas las muestras
fueron irradiadas en la posición 5c del enriquecido de uranio reactor de
investigación de la Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá para 0.5
MWh. A su regreso del reactor, las fichas de rock completo y los granos del
monitor mineral se cargaron en 2 mm de diámetro agujeros en una bandeja de
cobre que luego se cargó en un vacío ultra alto línea de extracción Los monitores
se fusionaron y las muestras se calentaron utilizando un Láser de iones de argón
de 8 vatios siguiendo la técnica descrita en York et al. (1981), Layer et al. (1987) y
Layer (2000). Múltiples agujeros fueron calentados al mismo tiempo para mejorar
la señal. La purificación de argón fue logrado usando una trampa fría de nitrógeno
líquido y un absorbente SAES Zr-Al en 400 ° C durante 20 min. Las muestras se
analizaron en una masa VG-3600 espectrómetro controlado por un programa
operativo Visual Basic escrito en casa. El argón medido Se corrigieron los sotopo s
por el blanco del sistema y la discriminación de masa, y para las muestras
irradiadas, las reacciones de interferencia de calcio, potasio y cloro, siguiendo los
procedimientos descritos en McDougall y Harrison (1999). Generalmente, los
espacios en blanco del sistema eran 2 × 10-16 mol 40Ar y 2 × 10-18 mol 36Ar, que
son 5 a 50 veces más pequeños que los volúmenes fraccionarios. La
discriminación de masa se controló mediante la ejecución de tomas de aire
calibradas y una muestra de vidrio de edad cero. Estas mediciones se realizaron
de forma semanal a mensual para verificar cambios en la discriminación masiva.
Se realizaron dos corridas de cada muestra, y los resultados se apilaron para
calcular las edades compuestas de isócronas y mesetas usando las constantes de
Steiger y Jaeger (1977). Se muestra un resumen de los resultados de la muestra
en la Tabla 1 y se muestran los gráficos de edades e isócronos inversos para
muestras representativas en la Fig. 4. Todos los errores se citan en el nivel 1-
sigma. La mayoría de las muestras tienen interceptaciones iniciales 40Ar / 36Ar en
isócronas iguales a la ración atmosférica (295.5), por lo tanto, creemos que es
apropiado usar la edad de la meseta como nuestra edad preferida. La información
detallada sobre las medidas de datación 40Ar / 39Ar se presenta en el apéndice
(Tabla A1; suplemento electrónico).
4. Estratigrafía
Los resultados de la fotografía aérea y la interpretación de imágenes de satélite, el
trabajo de campo y los análisis geocronológicos (40Ar / 39Ar, 14C) se integraron
para preparar un mapa geológico del área que rodea Jorullo (Fig. 5). Las muestras
representativas también se analizaron petrográficamente y químicamente, incluida
la recolección de datos modales, de roca completa (elementos principales y traza)
e isotópicos (Sr, Nd, Pb). Aquí solo se presentan la información petrográfica
básica y los rangos de composición de rocas enteras (elementos principales). El
conjunto de datos completo se incluirá en un próximo documento en el que se
analizará en detalle el origen de los magmas. Una muestra de carbón encontrada
dentro de un depósito de caída de escoria reciente fue fechada por radiocarbono
en el Laboratorio de Geoquímica de Isótopos de la Universidad de Arizona,
Tucson. Tenga en cuenta que la parte noreste de la zona no se investigó en el
campo (conjunto limitado de muestras) debido a un acceso difícil. El volcán Jorullo
está ubicado a lo largo del borde sur del TMVB (Fig. 1A), donde las rocas del
basamento emergen extensamente. El intrusivo terciario y las rocas volcánicas
cubren 22 y 24% del área estudiada respectivamente. Están localmente cubiertos
por lavas del Plioceno que ocupan solo el 10% del área y representan la expresión
más antigua de vulcanismo asociado al TMVB en esta zona. Las lavas del
Pleistoceno-Holoceno (incluido Jorullo) representan el 35% del área y cubren por
completo las formaciones mencionadas anteriormente al norte de la zona. Los
sedimentos aluviales jóvenes cubren el 10% restante del área.
4.1. Volcanes Eocenos
El volcán Jorullo se encuentra en un valle en la base de un rango de N1000 m de
altura que alcanza los 1900 m sobre el nivel del mar en Cerro Las Bufas (Figuras 5
y 6B). Este rango representa el límite sur del Altiplano mexicano y está compuesto
por una secuencia de lavas y piroclásticos expuestos en altos acantilados de difícil
acceso. La escarpadura escarpada que limita la meseta en su lado sur puede
representar una falla normal orientada al sureste que golpea ca. oeste-noroeste.
Una muestra de lava andesítica recogida de la base de esta secuencia (38 en la
Fig. 5) contiene clinopiroxeno cloritado fenocristales, que junto con la plagioclasa,
forman glomerocrysts en una matriz traquítica alterada. Este ca. rango orientado
este-oeste se extiende a la región de Tacámbaro, más al noreste. Allí, un muestra
de aproximadamente el medio de la secuencia fue fechada en 42,2 ± 1,3 Ma (40Ar
/ 39Ar meseta de edad; Layer et al., 2009). Estos viejos volcanes son por lo tanto
de edad Eoceno y son las rocas más antiguas expuestas en la zona.
4.2. Intrusivos oligoceno
Las rocas más antiguas expuestas en el área de estudio son intensamente
intrusivos alterados que forman colinas erosionadas (Fig. 6A). Las cimas de estos
las colinas culminan a 1000 a 1100 m snm (600 a 700 m arriba) terreno
circundante). En la parte sur del área (es decir, al sur de La Huacana) los intrusos
forman crestas alargadas separadas por valles corriendo aproximadamente este-
noreste y oeste-noroeste (Fig. 5). La variación compositiva exhibida por el
plutónico sub-alcalino rocas es similar a la del cinturón costero de intrusivos (Fig.
7) (Morán- Zenteno y otros, 1999). En el área de estudio, van desde dioritas (60,3-
61,2% en peso de SiO2) a granodioritas y granitos (66,9-72,2% en peso) SiO2)
(Fig. 7). Las dioritas contienen predominantemente plagioclasa, con menores
cantidades de cuarzo, K-feldespato, piroxeno y biotita, a veces hornblenda, y
proporciones menores de apatita y opacos. K-feldespato es la fase dominante en
granodioritas y granitos que también contienen cuarzo, plagioclasa, biotita,
hornblenda, zircón y apatita en orden de disminución de la abundancia. En un
afloramiento al lado de la carretera inmediatamente al norte de La Huacana (Fig.
8A), la granodiorita (67.2 SiO2% en peso) contiene cms máficos de grano fino
redondeados a enclaves subangulares que tienen afilado a contactos
transicionales con la roca circundante (Fig. 8B). los la parte sureste del área
muestra una granodiorítica (66.9 SiO2% en peso) plutón que es atravesado por
numerosos diques aplíticos (b70 cm de ancho, Fig. 8C) que muestran la
mineralización de sulfuro en sus márgenes. La huelga de estos diques no coincide
con las tendencias regionales actuales en escoria alineamientos de cono (Sección
2.2). Las rocas plutónicas también contienen brechas tuberías que han generado
un interés económico significativo desde el Período hispano debido a su alta
concentración en metales, en cobre en particular Estas tuberías aún se explotan
en el Inguarándistrito minero, 17 km al sureste de La Huacana (Sawkins, 1979;
Osoria et al., 1991).
Una biotita de una muestra de granodiorita recolectada cerca de la parte distal el
margen de un flujo de lava desde el cono La Pilita (muestra 58, Fig. 5) fue fechado
a 32,7 ± 0,2 Ma (40Ar / 39Ar meseta de edad, Fig. 4). Un feldespato K y un biotita
de dos diques aplíticos que cortan un plutón 1.3 y 10 km al sureste
respectivamente dieron edades de meseta 40Ar / 39Ar de 30.3 ± 0.1 y 33,3 ± 0,7
Ma (muestras 73 y 76, Fig. 4, Tabla 1).
4.3. Lavas del Plioceno
Las colinas granodioríticas ubicadas al norte y al sur de La Huacana están
cubiertas por mesas de cima plana que constan de pilas de b200 m de espesor
unidades de flujo de lava (Mesa Serrato y Mesa Vicentel, Fig. 5). Estas mesas
tienen márgenes lobulados (Fig. 5) que sugieren que fueron emplazados en los
antiguos valles cortaron los plutones subyacentes, que ahora constituyen mesetas
(topografía invertida) como resultado de la erosión y la eliminación de las rocas
más suaves circundantes. 40Ar / 39Ar datado a mediados del Plioceno edades
(Tabla 1). Las muestras de la base y la parte superior de Mesa Serrato fueron con
fecha de 3.18 ± 0.13 Ma y 2.90 ± 0.13 Ma, respectivamente. Un basal la muestra
de Mesa Vicentel se fechó a 2.95 ± 0.04 Ma. La fuente de estas lavas no se
identificaron probablemente porque se erosionó junto con partes de los flujos
mismos. Mesa Vicentel sufrió un gran deslizamiento de tierra que creó una
escarpa en forma de herradura en su margen noroeste Esta mesa se encuentra
300 m más alta que la actual valle de La Huacana que indica una tasa de erosión
media de ca. 100 m / Ma en los últimos 3 Ma.
Las muestras de lava en otros dos lugares produjeron edades ligeramente más
jóvenes: La muestra 14 (2.74 ± 0.02 Ma) se recolectó al margen de un suelo
erosionado macizo ubicado directamente al norte de la colina granítica que se
extiende al norte de La Huacana (Fig. 5). La muestra 35 (2.42 ± 0.04 Ma) fue
recolectada directamente al este del margen del flujo de lava oriental de Jorullo, en
la base de un flujo (Fig. 5). Este flujo se originó a partir de un cono roto (Cerro La
Espiga) construido en los flancos de la gama compuesta por volcánicas terciarias
5 km al noreste. Todas menos una de las muestras de lava del Plioceno son
andesitas de grano fino (59,4-62,7% en peso de SiO2; Fig. 9) que tienen
fenocristales (300-700 μm) de largo) de ortopiroxeno, clinopiroxeno y plagioclasa,
microphenocrysts (100-300 μm) de ortopiroxeno y clinopiroxeno, y matriz rica en
plagioclasas que también contiene piroxeno, óxidos de Fe-Ti y vidrio marrón La
única muestra de andesita basáltica (# 35: 52.8% en peso de SiO2) contiene
fenocristales de olivino (b2 mm de largo) en una plagioclasa rica matriz que
también contiene óxidos de olivino, clinopiroxeno y Fe-Ti.
4.4. Lavas pleistocenas
Como se mencionó anteriormente, ca. 40% del área de estudio está cubierto por
conos de escoria pleistocena y lavas asociadas. La ubicación de la se estudiaron
conos para investigar el posible control del sótano estructuras sobre la actividad
volcánica. En la parte norte del área (al oeste y al este de Cerro Las Bufas), los
conos de escoria se construyen sobre meseta formada por secuencias volcánicas
terciarias. Lavas emitidas desde los conos cubren las empinadas laderas que
forman el margen sur de esta meseta. Uno de estos flujos se extendió a un área
plana, formando hoy el Mesa El Palmar (1,03 ± 0,02 Ma) (Figuras 5 y 6C). En la
parte sur del área, una marcada tendencia de los conos a ocupar valles cortados
en el rocas del sótano es notable. Hacia el oeste, C. El Banco 2 cono de escoria
(1.06 ± 0.047 Ma, Carmichael et al., 2006) y posiblemente contemporánea Las
lavas Mesa Agua Caliente están ubicadas a lo largo de un oeste-suroeste valle de
tendencia este-noreste. Una cantera cortada en C. El Banco 2 expone el interior
del cono que es atravesado por numerosos sub-verticales Diques de alimentación
en su parte inferior. El mayor de estos diques tiene 1 m de espesor,tiene una
dirección de golpe de N22 °, y baja con un ángulo de 79 ° en dirección de N112 °
(Fig. 6D). Otro dique importante expuesto en el lado sureste de la cantera tiene
una dirección de ataque de N334 ° y baja con un ángulo de 75 ° en dirección de
N64 °. La huelga del primer dique coincide con la dirección noreste-suroeste
dominante regionalmente de la alineación del cono de escoria (Fig. 3, Sección
2.2). Más al este a lo largo de este valle, aguas termales (70 ° C en la salida)
emanan en Balneario Agua Caliente (A1 en la Fig. 5). Su composición química
(C.S., comunicación personal) indica procedencia desde profundidades mayores y
que su ascenso a la superficie probablemente esté controlado por fallas desde
emergen de un valle en las rocas del sótano que es probable que el expresión
superficial de una zona de falla. Al este, otros conos formados en una valle que
corre aproximadamente al noroeste-sureste. Estos son: Cerro Veladero ubicado a
lo largo del margen occidental de las lavas de Jorullo, sin nombre conos cercanos
que estaban parcialmente cubiertos por las lavas distales de Jorullo, Cerro
Volcancito ubicado al este del Cono Principal de Jorullo, los cinco conos formado
durante la erupción Jorullo, y la fuente inferida de la 0.81 ± 0.01 Ma lavas de Mata
de Plátano. El valle donde se formaron estos conos coincide con el límite entre los
intrusos terciarios y sus contrapartes volcánicas. En lugar de estar ubicado en un
valle, Cerro Guayabo (0.03 ± 0.03 Ma) por un lado, y el escudo Estribo-Pelón
complejo (0.93 ± 0.12 Ma) y cono La Pilita (0.102 ± 0.02Ma, Carmichael et al.,
2006; Fig. 6E) por otro lado, formado a lo largo de la extensión de la línea de
conos Jorullo al noreste y suroeste, respectivamente. Notizadamente, el cono de
Estribo se alarga a lo largo de un noroeste dirección que también corresponde a
su dirección de alineación con el cono El Pelón. Tenga en cuenta que tres
unidades de flujo de lava fueron identificadas como productos del cono de La
Pilita, a diferencia de la unidad de flujo único mapeada por Luhr y Carmichael
(1985). Depósitos de lluvia de ceniza también se observaron cerca del cono, que
indica al menos una fase explosiva. Sobre la base de la superficie morfología sola,
un flujo de lava (marcado con un signo de interrogación en Fig. 5) podría haber
sido parte de los flujos de La Pilita o Escudo de El Estribo / El Pelón complejo.
Finalmente fue atribuido a este último sobre la base de su andesítico composición
que es similar a las lavas Estribo / Pelón. Un grupo de tres las lavas de aspecto
joven y un flujo viscoso anterior (Buenavista) emitido por conductos de ventilación
ubicados a lo largo de un estenoeste- valle del oeste-suroeste que corta en las
rocas del sótano terciario 15 km al sureste del volcán Jorullo (figuras 6F y 10).
Crudelystratified precipitación depositada sobre la pendiente de uno de los flujos
más jóvenes el frente distal (Esmeralda) fue radiocarbono con fecha de 27,190 +
350 / -300 años BP (Fig. 10B). Esta edad puede corresponder a la Esmeralda o
Erupciones San Hilario. Estos flujos son las lavas más meridionales del TMVB en
esta área (ver también Johnson y Harrison, 1989, 1990) y la los flujos forestales
más jóvenes (Esmeralda, San Hilario) son probablemente los más productos
volcánicos recientes en esta zona después de Jorullo. Las escorias y lavas
producidas por estos conos son porfídicas y su rango en composición desde
basaltos hasta andesitas (50,4-59,5% en peso de SiO2, figura 9). Los productos
de Ortullo definen una clara tendencia en los gráficos de composición (Fig. 9; ver
también Luhr y Carmichael, 1985). Basaltos y andesitas basálticas (incluidos los
productos de Jorullo) contienen olivino ± clinopiroxeno ± fenocristales y
microphenocrysts de plagioclasa, establecidos en una matriz que contiene
plagioclasa Nolivine≥clinopyroxene N spinels (basaltos), óxidos de Fe-Ti
(andesitas basálticas) ± apatita y vidrio. Muy escaso, anhedral, reabsorbido
feldespato (plagioclasa y tal vez feldespato potásico) y cuarzo (probablemente
xenocrystic, derivado de los granitoides subyacentes) están presentes. Andesites
puede contener orthopyroxene u olivine ± plagioclase ± ortopiroxeno ±
clinopiroxeno fenocristales y microphenocrysts, conjunto en una matriz interpuesta
compuesta de plagioclaseNorthopyroxene N Fe-Ti óxidos ± clinopiroxeno ± apatita
y vidrio marrón. Digno de mención es el ocurrencia de algunas rocas alcalinas
(mugearites) en el área (Fig. 9). Estas son dos traquiandesitias basálticas que
contienen olivino y clinopiroxeno (K2O = 2.3-2.4% en peso) que crecen al sur de
Jorullo's Main cono (Mata de Plátano lavas), y flujos II y III del cono La Pilita (K2O
= 1,8-1,9% en peso).

Reconstrucción de la historia magmática y tectónica


El volcán Jorullo se formó en un área caracterizada por una larga historia de la
actividad magmática que comienza en el Oligoceno. A eso período, la placa de
Rivera y Cocos son partes indiferenciadas de la Placa Farallón que subduce
América del Norte a lo largo de la costa del Pacífico.
La actividad magmática asociada con esta zona de subducción forma el rango
elevado de rocas volcánicas y los montículos plutónicos erosionados expuestos al
norte y al sur del volcán Jorullo, respectivamente. Estas las formaciones son poco
conocidas en esta área de México. La amplia gama de composiciones y texturas
de los plutones que se encuentran en todo el área de estudio sugieren que
representan una coalescencia de bastante pequeña cuerpos intrusivos que
pueden tener distintas características de origen y historias de ascenso y
emplazamiento. Hay evidencia para el local interacción de los cuerpos intrusivos
de enfriamiento con derretimientos máficos (Fig. 8B), y cortes transversales por
diques graníticos aplíticos (Fig. 8C) que probablemente representan fases tardías
altamente fraccionadas. Circulación de fluidos hidrotermales dentro de los
plutones probablemente causaron la importante Cu-mineralización explotada en
sitios mineros cercanos (Damon et al., 1983). Los datos de edad recopilados en
este estudio (Tabla 1), así como 40 K / 40A fecha de tuberías de breccia
portadoras de cobre y sus plutones anfitriones de las minas cercanas de Inguarán,
La Verde y San Isidro (35.6 ± 0,8 a 31,1 ± 0,6 Ma; Damon et al., 1983, ubicación
de las tres minas en Fig. 2B), sugieren que las rocas plutónicas, los diques
aplíticos y las áreas mineralizadas dentro de los plutones son aproximadamente
coetáneas (34-30 Ma), consistente con otros estudios de cuerpos plutónicos
mineralizados a lo largo de la costa del Pacífico (Damon et al., 1983). Un plutón
ubicado directamente al oeste del área de estudio, sin embargo, estaba fechado a
42 ± 4 Ma usando Rb-Sr en toda la roca (Schaaf et al., 1995), que luego se
confirmó por U / Pb cronología en zircon (Schaaf y Chávez, 2009). Este viejo la
edad es, de hecho, más consistente con la edad de las rocas volcánicas
relacionadas localizados más tierra adentro (Morán-Zenteno et al., 1999; Layer et
al., 2009).
Esta discrepancia llevó a Morán-Zenteno et al. (1999) para proponer un "local
evento térmico posterior a la intrusión ", cuya causa no se especifica.
Alternativamente, el magmatismo puede haberse reactivado a principios del
Oligoceno (34-30 Ma) después de un período principal de actividad en el Eoceno
(aproximadamente 40 Ma). Especulativamente, este episodio plutónico más joven
puede ser
relacionado con el régimen transtensional asociado a la migración
del bloque Chortis al sur, como se postuló para los plutones costeros
introduciendo el terreno de Xolapa al sudeste (Herrmann et al., 1994;
Hernández-Bernal y Morán-Zenteno, 1996). Otra posibilidad es
que las edades más jóvenes de biotita y hornblenda presentadas por este estudio
y por Damon et al. (1983) para los plutones, representan edades de enfriamiento,
mientras que la edad del circonio obtenida por Schaaf y Chávez (2009) es una
edad de cristalización. En ese caso, la diferencia de edad observada implica
una baja velocidad de enfriamiento para los plutones (20-40 ° C / Ma, tomando
700 ° C como
temperatura de cierre para U / Pb en Zircon, 520 ° C para 40 K / 40Ar en
hornblenda, y 320 ° C para 40Ar / 39Ar en biotita, después de Morán-Zenteno
et al., 1996). En cuanto a la actividad volcánica relacionada con los plutones,
solo las unidades basales de la secuencia gruesa de productos expuestos en
área de estudio se puede acceder fácilmente, proporcionando muy poca
información en su naturaleza. Descripciones de mejor-expuesto levemente más
joven Las volcánicas terciarias en el suroeste de México son dadas por Morán-
Zenteno et al. (1999, 2007) y sus referencias, Martiny et al. (2000), y Cerca et al.
(2007). Este importante episodio magmático del Eoceno-Oligoceno es seguido por
un
romper en la actividad magmática y volcánica de ca. 27 Ma en el Jorullo
zona. Durante ese lapso de tiempo, la placa de Farallón se fragmenta en el
Placas de Cocos y Rivera, y la orientación de la subducción relacionada
cinturón magmático cambia progresivamente del noroeste-sureste a
aproximadamente de este a oeste (por ejemplo, Garduño-Monroy y Gutiérrez-
Negrín,
1992; Ferrari et al., 1994). Es probable que las fallas expresadas
ahora por valles lineales orientados al oeste-noroeste y al este-noreste en
las rocas terciarias expuestas en la parte sur del área de estudio
(Fig. 5) formado durante este período. Hay evidencia de que el Terciario
volcánicos también se vieron afectados por estas fallas (es decir, el oeste-
noroeste
orientación de la meseta probablemente limitada por fallas con el mismo
dirección). Especulativamente, la falla puede corresponder al interior
deformación relacionada con el desplazamiento del bloque de Chortis relacionado
a la formación de la placa del Caribe, aunque esto afecta principalmente
las áreas costeras al sureste (Ratschbacher et al., 1991; Schaaf et al.,
1995), y / o al proceso de exhumación rápida de los plutones y
volcánicas que promovieron su erosión (Morán-Zenteno et al., 1996,
2007). Las pruebas entre ambas hipótesis requerirían una evaluación regional
enfoque que está más allá del alcance de este estudio.
Aunque todavía se debate, algunos autores ahora consideran que el magmático
la actividad relacionada con el TMVB comenzó ca. Hace 16 Ma (Ferrari et al.,
1994;
Ferrari y otros, 1999; Gómez-Tuena et al., 2007). En el área de estudio, esto
la actividad comienza solo a mediados del Plioceno (3.2-2.4 Ma andesítico y
lavas basálticas-andesíticas). Este episodio de 0,8 Ma es seguido por un
aparente ca. 1.4 Ma ruptura en la actividad volcánica durante la cual la erosión
procede (100 m / Ma), y forma la topografía invertida caracterizada
por mesas prominentes coronadas por flujos de lava resistentes (por ejemplo,
Mesas
Vicentel y Serrato, Fig. 5). Desde 1 Ma, las erupciones son frecuentes y
dominantemente produce conos de escoria y lavas basálticas a andesíticas.
Algunos
de estas erupciones, ejemplificadas por la de La Pilita, produjo varias
flujos distintos, sugiriendo una actividad que duró varios años.
Esta reconstrucción revela brechas importantes en el magmático
actividad que se asocian con la erosión intensa de los ya pintados
rocas Una revisión de los datos de edad existentes en las rocas expuestas en
Michoacán permite relacionarlos tentativamente con la tectónica de placas
procesos a escala regional.
Volcanismo en el período de 30 a 3 Ma estuvo ausente cerca del Jorullo
volcán. Sin embargo, las rocas volcánicas ca. 16 Ma de edad salen a la
al noreste del área de estudio, en la Sierra Mil Cumbres (SW Morelia)
y áreas de Zitácuaro (Pasquaré et al., 1991). El vulcanismo está ausente de
16 a 3 Ma alrededor del Jorullo y espacialmente muy limitado en Michoacán.
Se han encontrado pocas rocas volcánicas de ese rango de edad. Éstas incluyen
16.2-7 Ma basalto a estratovolcanes andesíticos en la Sierra Mil
Cumbres (directamente al sureste de Morelia) (Pasquaré et al., 1991) y un
complejo de cúpula (4.8 ± 0.11 Ma) en el área de Tacámbaro (Layer et al.,
2009). En ca. 3 Ma, el volcanismo parece aumentar en intensidad en el
Región de Michoacán y también en áreas del sur (Pasquaré et al., 1991). Eso
forma mesas andesíticas y flujos basáltico-andesíticos (3.2-2.4 Ma) en
el área de estudio. La ubicación de estos flujos se sigue alrededor
Jorullo por otra brecha de 1.4 Ma, periodo dominado por la erosión.
Las rocas volcánicas correspondientes a esa brecha de edad (2.4-1 Ma) fueron
Sin embargo, identificados a lo largo del transecto de Chapala-Cuitzeo (Ban et al.
1992; Nixon et al., 1987) y en la zona de Tacámbaro, a solo decenas de kilómetros
al noreste de Jorullo (Layer et al., 2009). Desde ca. 1 Ma, dominantemente
El vulcanismo monogenético está muy extendido en los dos tercios del norte de
Michoacán, con la notable excepción de actividad en el Tancítaro
estratovolcán que tuvo lugar durante el período 0.8-0.2 Ma (Ownby
et al., 2007) pero probablemente comenzó antes.
Para resumir y concluir esta sección, la generalización y
actividad monogenética frecuente que caracteriza la reciente volcánica
la actividad alrededor de Jorullo se remonta a ca. Hace 1.6 Ma, aunque TMVB se
relacionó
rocas volcánicas de hasta 3,2 Ma de edad se encuentran. El aparente
la ausencia de actividad alrededor de Jorullo entre 2.4 y 1 Ma puede ser una
artefacto debido a la cobertura de rocas con esta edad por el b1Ma
volcánicos. La escasez de volcanes de 30-3 Ma en toda el área es
coincidente con los principales cambios tectónicos de placa (ver Sección 5.1).
Estas
incluir la migración del bloque Chortis (40-25 Ma), la formación
de las placas de Cocos y Rivera (12-11 Ma), y la separación de Baja
California (6-3.5 Ma) (por ejemplo, Schaaf et al., 1995). Estos cambios deben
han afectado la configuración de la zona de subducción, incluido el
chapuzón de la placa que se hunde, que habría afectado en la medida de
fluidos liberados a una profundidad donde la fusión puede ocurrir, y por lo tanto en
el
grado de fusión del manto y la actividad volcánica resultante (Ferrari et al.,
1994; Gómez-Tuena et al., 2007). Tenga en cuenta que este estudio indica que
El volcanismo de TMVB alrededor de Jorullo se remonta a 2.4-3.2 Ma aunque en
ese momento (2.3-3 Ma) supuestamente comenzó a migrar desde la central
parte del TMVB hacia el frente real (Ban et al., 1992). los
hipótesis de una migración hacia el sur de la actividad durante el último
3 Ma puede así ser rechazado sobre la base de la presente presentada nueva
conjunto de datos.