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“SIEMPRE [...

] CON GRACIA”

Jehová es benévolo y bondadoso, así que es


apropiado que a sus siervos se les exhorte a que
“su habla siempre sea con gracia, sazonada con
sal” (Col. 4:6; Éxo. 34:6). Ello supone
expresarnos con bondad, incluso cuando la
situación no lo propicie. Nuestras palabras han
de reflejar buen gusto, nunca rudeza o falta de
tacto.

Éxodo 34:6 “Y Jehová fue pasando delante del


rostro de él y declarando: “Jehová, Jehová, un
Dios misericordioso y benévolo, tardo para la
cólera y abundante en bondad amorosa y
verdad,”

Numerosas personas, debido a que se enfrentan


a diario a tremendas presiones y soportan
ataques verbales, tal vez nos reciban con
aspereza. ¿Cómo debemos reaccionar? “La
respuesta, cuando es apacible, aparta la furia”,
dice la Biblia. Así mismo, una respuesta sosegada
puede apaciguar a los que tienen un mal
concepto de nosotros (Pro. 15:1; 25:15). A
quienes día tras día sufren la brusquedad de los
demás, unos modales y una voz que manifiesten
bondad quizá les resulten tan atractivos que los
impulsen a escuchar las buenas nuevas que
proclamamos.

Proverbios 25:15 “Por paciencia se induce a un


comandante, y una lengua apacible misma puede
quebrar un hueso.”

No estamos interesados en discutir con los que


no respetan la verdad, sino en razonar sobre las
enseñanzas bíblicas con quienes nos lo permitan.
Sin importar las circunstancias, no olvide que ha
de responder con bondad y con la convicción de
que las inestimables promesas de Dios son
fidedignas (1 Tes. 1:5).

1 Tesalonicenses 1:5 “porque las buenas


nuevas que predicamos no resultaron estar entre
ustedes con habla solamente, sino también con
poder y con espíritu santo y fuerte convicción, tal
como ustedes saben qué clase de hombres
llegamos a ser para con ustedes por su causa;”

Decisiones personales y cuestiones de conciencia


¿Qué responderá si un estudiante de la Biblia o
un hermano en la fe le pregunta cómo actuar en
cierta situación? Usted quizá sepa lo que
personalmente haría, pero cada individuo debe
asumir la responsabilidad de sus decisiones en la
vida (Gál. 6:5). El apóstol Pablo explicó que en su
predicación promovía la “obediencia por fe”
(Rom. 16:26). El suyo es un magnífico ejemplo
para nosotros, pues aquel que toma sus
decisiones pensando principalmente en
complacer a quien le enseña la Biblia o a otro ser
humano está sirviendo a hombres, no viviendo
por fe (Gál. 1:10). Por consiguiente, una
respuesta llana y directa tal vez no sea la más
conveniente para la persona.

Gálatas 6:5 “Porque cada uno llevará su propia


carga de responsabilidad.”

Gálatas 1:10 “¿Es, de hecho, a hombres a


quienes ahora estoy tratando de persuadir, o a
Dios? ¿O estoy procurando agradar a hombres?
Si todavía estuviera agradando a hombres, no
sería esclavo de Cristo.”

¿Cuál, entonces, sería una respuesta acorde con


las directrices de las Escrituras? Podría dirigir la
atención del autor de la pregunta a principios y
ejemplos bíblicos oportunos, en algunos casos
mostrándole cómo investigar y encontrarlos por
sí mismo. Incluso podría explicarle tales
principios y subrayar el valor de los ejemplos,
pero sin señalar cómo aplicarlos a la situación en
que se encuentra. Pregúntele si ve algo en ellos
que pueda ayudarlo a tomar una decisión sabia.
Anímelo a considerar cómo lo iluminan respecto
al proceder que agradaría a Jehová. De esta
forma, la persona preparará “sus facultades
perceptivas [...] para distinguir tanto lo correcto
como lo incorrecto” (Heb. 5:14).