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PENSAMIENTO HERDER 1 Byung-Chul Han

Dirigida por Manuel Cruz

TiruLos PUBLICADOS EN ESTA COLECCIÓN

Fina Birulés Una herencia sin testamento: Hannah Arendt Psicopolítica


Claude Lefort El arte de escribir y lo político
Helena Béjar Identidades inciertas: Zygmunt Bauman N eoliberalismo y nuevas
Javier Echeverría Ciencia del bien y el mal técnicas de poder
Antonio Valdecantos La moral como anomalía
Antonio Campillo El concepto de lo político en la sociedad global
Simona Fortí El totalitarismo: trayectoria de una idea lílníte
Nancy Fraser Escalas de justicia
Roberto Esposito Comunidad, inmunidad y biopolítica
Fernando Broncano La melancolía del ciborg '
Carlos Pereda Sobre la confianza Traducción de
Richard Bernstein Filosofía y democracia:john Dewey Alfredo Bergés
Amella Valcárcel La memoria y el perdón
Judíth Shklar Los rostros de la injusticia
Victoria Camps El gobierno de las emociones
Manuel Cruz (ed.) Las personas del verbo (filosófico)
Jacques Ranciére El tiempo de la igualdad
Gianní Vattirno Vocación y responsabilidad del filósofo 1
Martha C. Nussbaum Las mujeres y el desarrollo humano
Byung-Chul Han La sociedad del cansancio
E Birulés,A. Gómez Ramos, C. Roldán (eds.) Vivir para pensar
Gianní Vattirno y Santiago Zabala Comunismo hermenéutico
Fernando Broncano Sujetos en la niebla
Gianní Vattirno De la realidad
Byung-Chul Han La sociedad de la transparencia
Alessandro Ferrara El horizonte democrático
Byung-Chul Han La agonía del Eros Herder
Antonio Valdecantos El saldo del espíritu
Byung-Chul Han En el enjambre
Índice

LA CRISIS DE LA LIBERTAD ...................... 11


PODER INTELIGENTE 27
EL TOPO Y LA SERPIENTE . .. .. .. . . . . ... . . . . . .. . . . 31
BIOPOLÍTICA . . .. . . . .. . . .. . . .. . . . . . . ... .. .. .. . . . . .. .. . 35
Título Origi11al: Psychopolitik EL DILEMA DE FoucAULT 39
Trad11ceió11: Alfredo Bergés
Diserio de la rnbierta: Stefano Vuga LA CURACIÓN COMO ASESINATO ........... . 47
SHOCK ................................................. . 53
© 2014, S. Fischer Verlag GmbH, Frankfurt del Meno
EL füG BROTHER AMABLE ................... , .. 59
© 2014, Herder Editorial S.L., Barcelona
EL CAPITALISMO DE LA EMOCIÓN .......... . 65
ISBN: 978-84-254-3368-9
LA LUDIFICACIÓN ................................. . 77
La reproducción total o parcial de esta obra sin el consentimiento expreso B1cDATA ............................................ . 85
de los titulares del Copyright está prohibida al amparo de la legislación vigente.
MÁS ALLÁ DEL SUJETO .......................... . 115
Imprenta: Reinbook IDIOTISMO ........................................... . 119
Depósito legal: B-19.978-2014

Primed i11 Spai11 - Impreso e11 España

Herder
www.herdereditorial.com
La crisis de la libertad

La explotaci6n de la libertad

La libertad ha sido un episodio. «Episodio» signi-


fica «entreacto». La sensadón de libertad se ubica
en el tránsito de una forma de vida a otra, hasta
que finalmente se muestra como una forma de
coacción. Así, a la liberación sigue una nueva
sumisión. Este es el destino del suj eto, que lite-
ralmente significa «estar sometido».
Hoy creemos que no somos un sujeto some-
tido, sino un proyecto libre que constantemente se
replantea y se reinventa. Este tránsito del sujeto
al proyecto va acompañado de la sensación de
libertad. Pues bien, el propio proyecto se muestra
como una figura de coacción, incluso como una
forma eficiente de subjetivaci6n y de sometimiento. El
yo como proyecto, que cree haberse liberado de

JI
las coacciones externas y de las coerciones ajenas, nía, incluso la libertad del amo que, según la dia-
se somete a coacciones internas y a coerciones léctica del amo y el esclavo de Hegel, no trabaja y
propias en forma de una coacción al rendimien- únicamente goza. Esta soberanía del amo consiste en
to y la optimización. que se eleva sobre la propia vida e incluso acepta
Vivimos una fase histórica especial en la que la muerte. ~ste exceso, esta forma de vida y de
la libertad misma da lugar a coacciones. La liber- goce, le es extraño al esclavo trabajador preocu-
tad del poder hacer genera incluso más coacciones pado por la mera vida. Frente a la presunción de
que el disciplinario deber. El deber tiene un límite. Hegel, el trabajo no lo hace libre. Sigue siendo un
El poder hacer, por el contrario, no tiene ningu- esclavo. El esclavo de Hegel obliga también al
no. Es por ello por lo que la coacción que pro- amo a trabajar. La dialéctica del amo y el esclavo
viene del poder hacer es ilimitada. Nos encontra- conduce a la totalización del trabajo.
mos, por tanto, en una situación paradójica. La El sujeto neoliberal como empresario de sí
libertad es la contrafigura de la coacción. La li- mismo no es capaz de establecer con los otros
bertad, que ha de ser lo contrario de la coacción, relaciones que sean libres de cualquierfinalidad. En-
genera coacciones. Enfermedades como la depre- tre empresarios no surge una amistad sin fin al-
sión y el síndrome de burnout son la expresión de guno. Sin embargo, ser libre significa estar entre
una crisis profunda de la libertad. Son un signo amigos. «Libertad» y «amigo» tienen en el indoeu-
patológico de que hoy la libertad se convierte, ropeo la misma raíz. La libertad es, fundamen-
por diferentes vías, en coacción. talmente, una palabra relacional. Uno se siente
El sujeto del rendimiento, que se pretende líbre solo en una relación lograda, en una coexis-
libre, es en realidad un esclavo. Es un esclavo absolu- tencia satisfactoria. El aislamiento total al que
to, en la medida en que sin amo alguno se explota nos conduce el régimen liberal no nos hace real-
a sí mismo de forma voluntaria. No tiene frente a mente libres. En este sentido, hoy se plantea la
sí un amo que lo obligue a trabajar. El sujeto del cuestión de si no deberíamos redefinir, reinven-
rendimiento absolutiza la mera vida y trabaja. La tar la libertad para escapar a la fatal dialéctica que
mera vida y el trabajo son las caras de la misma la convierte en coacción.
moneda. La salud representa el ideal de la mera El neoliberalismo es un sistema muy eficien-
vida. Al esclavo neoliberal le es extraña la sobera- te, incluso inteligente, para explotar la libertad.

12 13
Se explota todo aquello que pertenece a prácti- tamiento real del capital en cuanto capital,..i El
cas y formas de libertad, como Ja emoción eJ capital realiza su reproducción relacionándose
juego y la comunicación. No es eficiente expio- consigo mismo como otro capital por medio de
c~: a a~gu1en contra su voluntad. En la expJota- la competencia. El capital copula con el otro de sí
c1on 3Jena, d producto final es nimio. Solo Ja mismo por mediación de la libertad individual.
explotación de la libertad genera el mayor ren- Mientras se compite libremente, el capital aumen-
d1m1ento. ta. La libertad individual es una esclavitud en la
Curiosamente, también Marx define la liber- medida en que el capital la acapara para su propia
tad como una relación lograda con el otro: proliferación. Así, para reproducirse, el capital ex-
plota la libertad del individuo: «En la libre com-
Solamente dentro de la comunidad con otros todo petencia no se pone como libres a los individuos,
mdtVJduo tiene los medios necesarios para desarro- sino que se pone como libre al capitah>.3
llar Sll~ dotes en todos los sentidos; solamente dentro Por mediación de la libertad individual se rea-
de la comunidad es posible. por tanto, la liberud liza la libertad del capital. De esre modo, el indivi-
personal.' duo libre es degradado a órgano sexual del capi-
tal La libertad ind1v1dual confiere al capital una
En consecuencia, ser libre no significa otra cosa subjetividad «automática• que lo impulsa a la re-
que realizarse t1111/11ameute. La libertad es un sinó- producción activa. Así, el capital •pare• continua-
nimo de libertad lograda. mente «crías vivientes•. 4 La libertad individual,
La libertad individual representa para Marx que hoy adopta una forma excesiva, no es en úl-
una astucia, una trampa del capital. La «libre com- timo término otra cosa que el exceso del capital.
petencia», que descansa en la idea de la libertad
in?ividua], es solo «la relación del capital consigo
mismo como otro capital, vale decir, el compor-
2. Íá., ElttnNll-OS fi111áa111t,11alts para la critica de la tconom{a
polítua, tomo u, Buenos AJ res. Siglo xxr, p. 167.
3. fb{á
1. K.Marx, látol~a altmana, Montcvidco, Pueblos U rudos. 4' K. Marx, El capital, tomo 1, Buenos Aires, Síglo XXI, 2005,
1958,p. 82. p.188.

IS
La dictadura del capital El neoliberalismo, como una forma de mu-
tación del capitalismo, convierte al trabajador en
Según Marx, las fuerzas productivas (la fuerza empresario. El neoliberalismo, y no la revolución
de trabajo, el modo de trabajo y los medios de comunista, elimina la clase trabajadora sometida
producción materiales), en un determinado nivel a la explotación ajena. Hoy cada uno es un traba-
de su desarrollo, entran en contradicción con las Jador que se explota as( mismo e11 su propia empresa.
relaciones de producción dominantes (relaciones Cada uno es amo y esclavo en una persona. Tam-
de propiedad y dominación). Esto ocurre porque bién la lucha de clases se transforma en una lucha
las fuerzas productivas progresan continuamen- interna consigo mismo.
te. Así, la industrialización genera nuevas fuer- N o es la 111ultitude cooperante que Antonio
zas productivas que entran en contradicción con Negri eleva a sucesora posmarxista del «proleta-
las relaciones de propiedad y dominación de riado)>, sino la solitude del empresario aislado, en-
tipo feudal, lo que conduce a crisis sociales que frentado consigo mismo, explotador voluntario
presionan para promover un cambio de las rela- de sí mismo, la que constituye el modo de pro-
ciones de producción. La contradicción se eli- ducción presente. Es un error pensar que la mul-
mina mediante la lucha del proletariado contra tit11de cooperante derriba al «Imperio parasitario»
la burguesía, que genera el orden social comu- y construye un orden social comunista. Este es-
nista. quema marxista, al que Negri se aferra, semos-
Frente a la presunción de Marx, no es posible trará de nuevo como una ilusión.
superar la contradicción entre las fuerzas produc- Ya no es posible sostener la distinción entre
tivas y las relaciones productivas mediante una proletariado y burguesía. El proletario es literal-
revolución comunista. Es insuperable. El capita- mente aquel que tiene a sus hijos como única po-
lismo, precisamente por esta condición intrínse- sesión. Su autoproducción se limita únicamente
ca de carácter permanente, escapa hacia el futu- a la reproducción biológica. Hoy, por el co.ntrario,
ro. De este modo, el capitalismo industrial muta se extiende la ilusión de que cada uno, en cuanto
en neoliberalismo o capitalismo financiero con proyecto libre de sí mismo, es capaz de una auto-
modos de producción posindustriales, inmate- produccióu ilimitada. En la actualidad es estructu-
riales, en lugar de trocarse en comunismo. ralmente imposible la «dictadura del proletaria-

16 17
do». Hoy todos estamos dominados por una Ya no trabajamos para nuestras necesidades,
dictadura del capital. sino para el capital. El capital genera sus propias
El régimen neoliberal transforma la explo- necesidades, que nosotros, de forma errónea,
tación ajena en la autoexplotación que afecta percibimos como propias. El capital representa
a todas las «clases». La autoexplotación sin cla- una nueva trascendencia, una nueva forma de sub-
ses le es totalmente extraña a Marx. Esta hace jetivización. De nuevo somos arrojados de~ nivel
imposible la revolución social, que descansa de la inmanencia de la vida, donde la vida se
en la distinción entre explotadores y explotados. relacionaría consigo misma en lugar de someter-
Y por el aislamiento del sujeto de rendimiento, se a un fin extrínseco.
explotador de sí mismo, no se forma ningún La política moderna se caracteriza por la
nosotros poUtico con capacidad para una acción emancipación del orden trascendente, esto es, de
común. las premisas fundamentadas religiosamente. Solo
Quien fracasa en la sociedad neoliberal del en la Modernidad, en la que los recursos de fun-
rendimiento se hace a sí mismo responsable y se damentación trascendentes ya no tuvieran va-
avergüenza, en lugar de poner en duda a la so- lidez alguna, sería posible una política, una poli-
ciedad o al sistema. En esto consiste la especial tización completa de la sociedad. De este modo, las
inteligencia del régimen neoliberal. No deja que normas de acción se podrían negociar libremen-
surja resistencia alguna contra el sistema. En el te. La trascendencia cedería ante el discurso inma-
régimen de la explotación ajena, por el contra- nente a la sociedad. Así, la sociedad tendría que
rio, es posible que los explotados se solidaricen y levantarse de nuevo desde su inmanencia. Por el
juntos se alcen contra el explotador. Precisamen- contrario, se abandona de nuevo la libertad en
te en esta lógica se basa la idea de Marx de la el momento en que el capital se erige en una nue-
«dictadura del proletariado». Sin embargo, esta va trascendencia, en un nuevo amo. La política aca-
lógica presupone relaciones de dominación re- ba convirtiéndose de nuevo en esclavitud. Se
presivas. En el régimen neoliberal de la autoex- convierte en un esbirro del capital.
plotación uno dirige la agresión hacia s{ mismo. ¿Queremos ser realmente libres? ¿Acaso no he-
Esta autoagresividad no convierte al explotado mos inventado a Dios para no tener que ser li-
en revolucionario, sino en depresivo. bres? Frente a Dios todos somos culpables. Pero

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la culpa':- elimina la libertad. Hoy los políticos acu- publicitario de Microsoft, Where do you want to
san al elevado endeudamiento de que su libertad go today?, sugería una libertad y movilidad ilimi-
de acción esté enormemente limitada. Si estamos tadas en la web. Pues bien, esta euforia inicial se
libres de deuda, vale decir, si somos plenamen- muestra hoy como una ilusión. La libertad y la
te libres, tenemos que actuar de verdad. Quizás comunicación ilimitadas se convierten en con-
incluso nos endeudamos permanentemente para trol y vigila~cia totales. También los medios so-
no tener que actuar, esto es, para no tener que ser ciales se equiparan cada vez más a los panópticos
libres ni responsables. ¿Acaso no son las elevadas digitales que vigilan y explotan lo social de for-
deudas una prueba de que no tenemos en nuestro ma despiadada. Cuando apenas acabamos de li-
haber el ser libres? ¿No es el capital un nuevo Dios berarnos del panóptico disciplinario, nos aden-
que otra vez nos hace culpables? Walter Bertjamin tramos en uno nuevo aún más eficiente.
concibe el capitalismo como una religión. Es el A los reclusos del panóptico benthamiano se
«primer caso de un culto que no es expiatorio los aislaba con fines disciplinarios y no se les per-
sino culpabilizador». Porque no es posible liqui- mitía hablar entre ellos. Los residentes del pa-
dar las deudas, se perpetua el estado de falta de nóptico digital, por el contrario, se comunican
libertad: (<Una terrible conciencia de culpa que no intensamente y se desnudan por su propia volun-
sabe cómo expiarse, recurre al culto no para ex- tad. Participan de forma activa en la construc-
piar la culpa sino para hacerla universal».5 ción del panóptico digital. La sociedad del con-
trol digital hace un uso intensivo de la libertad.
Es posible solo gracias a que, de forma volunta-
Dictadura de la transparencia ria, tienen lugar una iluminación y un desnuda-
miento propios. El Bíg Brother digital traspasa su
Al principio se celebró la red digital como un trabajo a los reclusos. Así, la entrega de datos no
medio de libertad ilimitada. El primer eslogan sucede por coacción, sino por una necesida<;l. in-
terna. Ahí reside la eficiencia del panóptico.
:t- En alemán, el término Sch11ld significa a la vez •culpa• y
También se reclama transparencia en nombre
•deuda•. (N. del T.) ·
5. W Benjamin, d(apitalismus ab Religion», en Gesammelte de la libertad de comunicación. La transparencia
Schriften, tomo 1v, Frankfurt del Meno, 1992, p. 100. es en realidad un dispositivo neoliberal. De forma

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>

violenta vuelve todo hacia el exterior para con- primir las desviaciones es constitutivo de la eco-
vertirlo en it!formadóti. En el modo actual de pro- nomía de la transparencia. La red y la comuni-
ducción inmaterial, más información y comuni- cación totales tienen ya como tales un efecto
cación significan más productividad, aceleración allanador. Generan un efecto de conformidad,
y crecimiento. La información es una positivi- como si cada 11110 vigilara al otro, y ello previamente
dad que puede circular sin contexto por carecer de a cualquier vigilancia y control por servicios se-
interioridad. De esta forma es posible acelerar la cretos. Hoy la vigilancia tiene lugar también sin
circulación de información. vigilancia. Como por obra de moderadores in-
El secreto, la extrañeza o la otredad represen- visibles, se allana la comunicación y se la reduce
tan obstáculos para una comunicación ilimitada. al acuerdo general. Esta vigilancia primaria, i11-
De ahí que sean desarticulados en nombre de la trf11seca es mucho más problemática que la sernn-
transparencia. La comunicación se acelera cuando daria, a cargo de servicios secretos.
se allana, esto es, cuando se eliminan todas las ba- El neoliberalismo convierte al ciudadano en
rreras, muros y abismos. También a las personas se consumidor. La libertad del ciudadano cede ame
las desinterioriza, porque la interioridad obstacu- la pasividad del consumidor. El votante, en
liza y ralentiza la comunicación. Esta desinterio- cuanto consumidor, no tiene un interés real por
nzación no sucede de forma violenta. Tiene lugar la política, por la configuración activa de la co-
de forma voluntaria. Se desinterioriza la negati- munidad. No está dispuesto ni capacitado para
vidad de la otredad o de la extrañeza en pos de la la acción política común. Solo reaaioua deforma
diferencia o de la diversidad comunicable o con- pasi11a a la política, refunfuñando y quejándose,
sumible. El dispositivo de la transparencia obliga igual que el consumidor ante las mercancías y
a u na exterioridad total con el fin de acelerar la los servicios que le desagradan. Los políticos y los
circulación de la información y la comunicación. partidos también siguen esta lógica del consumo.
La apertura sirve en última instancia para la comu- Tienen que proveer. De esce modo, se degradan a
nicación ilimitada, ya que el cierre, el hermetismo proveedores que han de satisfacer a los votantes
y la interioridad bloquean la comunicación. en cuanto consumidores o clientes.
Una conformidad total es una consecuencia La trausparmcia que hoy se exige de los polí-
adicional del dispositivo de la transparencia. Re- ticos es todo menos una reivindicación política.

22
>

No se exige transparencia frente a los procesos formación a los ciudadanos comra su voluntad.
polfticos de decisión, por los que no se interesa Hace mucho que esa época quedó atrás. Hoy nos
ningún consumidor. El imperativo de la trans- ponemos al desnudo sin ningún tipo de coacción
parencia sirve sobre todo para desnudar a los po- ni de prescripción. Subimos a la red todo tipo de
líticos, para desenmascararlos, para convertirlos datos e informaciones sin saber quién, ni qué, ni
en objeto de escándalo. la reivindicación de la cuándo, ni en qué lugar se sabe de nosotros. Este
transparencia presupone la posición de un espec- descontrol representa una crisis de la libertad que
tador que se escandaliza. No es la reivindica- se ha de tomar en serio. En vista de la cantidad y
ción de un ciudadano con iniciativa, sino la de el tipo de información que de forma voluntaria
un espectador pasivo. la participación tiene lu- se lanza a la red indiscriminadamente, el concep-
gar en la forma de reclamación y queja. La so- to de protección de datos se vuelve obsoleto.
ciedad de la transparencia, que está poblada de Nos dirigimos a la época de la psicopolítica
espectadores y consumidores, funda una demo- digital. Avanza desde una vigilancia pasiva hacia
cracia de espectadores. un control activo. Nos precipita a una crisis de
la autodeterminación informativa es una la libertad con mayor alcance, pues ahora afecta
parte esencial de la libertad. Ya en la sentencia a la misma voluntad libre. El Big Data es un ins-
del Tribunal Constitucional de Alemania sobre trumento psicopolítico muy eficiente que per-
el censo nacional, en 1984, se afirma lo siguiente: mite adquirir un conocimiento integral de la
dinámica inherente a la sociedad de la comuni-
Serían incompatibles con el derecho a la autodeter- cación. Se trata de un conocimiento de dominaci6n
minación informativa un orden social y su respec- que permite intervenir en la psique y condicio-
tivo orden jurídico en los que el ciudadano no pu- narla a un nivel prerreflexivo.
diera saber quién sabe de él, así como tampoco qué, La apertura del futuro es constitutiva de la
cuándo y en qué ocasión se sabe de él. libertad de acción. Sin embargo, el Big Data per-
mite hacer pronósticos sobre el comportamiento
No obstante, se trataba de una época en la que se humano. De este modo , el futuro se convierte
creía que había que enfrentarse al Estado como en predecible y controlable. la psicopolitica di-
a una instancia de dominación que arrebataba in- gital transforma la negatividad de la decisión li-
>

bre en la positividad de u11 estado de cosas. La perso11a


misma se positiviza en cosa, que es cuantificable,
mensurable y controlable. Sin embargo, ningu-
na cosa es libre. Sin duda alguna, la cosa es más
transpare11te que la persona. El Big Data anuncia
el fin de la persona y de la voluntad libre.
Todo dispositivo, toda técnica de domina-
ción, genera objetos de devoción que se intro- Poder inteligente::·
ducen con el fin de someter. Materializ an y esta-
bilizan el dominio. «Devoto» significa «sumiso».
El smartplio11e es un objeto digital de devoción,
incluso un objeto de devoción de lo digital en gene- El poder tiene formas muy diferentes de mani-
ral. En cuanto aparato de subjetivación, funciona festación. La más indirecta e inmediata se exte-
como el rosario, que es también, en su maneja- rioriza como negación de la libertad. Esta ca-
bilidad, una especie de móvil. Ambos sirven pacita a los poderosos a imponer su voluntad
para examinarse y controlarse a sí mismo. La también por medio de la violencia contra lavo-
dominación aumenta su eficacia al delegar a. cada luntad de los sometidos al poder. El poder no se
uno la vigilancia. El llll' gusta es el amén digital. limita, no obstante, a quebrar la resistencia y a
Cuando hacemos clic en el bocón de me g11sta nos forzar a la obediencia: no tiene que adquirir ne-
sometemos a un entram.ado de dominación. El cesariamente la forma de una coacción. El poder
smartplione no es solo un eficiente aparato de vi- que depende de la violencia no representa el po-
gilancia, sino también un confesionario móvil. der supremo. El solo hecho de que una voluntad
Facebook es la iglesia, la sinagoga global (literal- surja y se oponga al poderoso da testimonio de
mente, la congregación) de lo digital. la debilidad de su poder. El poder está precisa-
mente allí donde no es tematizado. Cuanto ma-
yor es el poder, más sile11ciosa111e11te actúa. El po-

>:· El autor unliza el término inglés Smart. (N dr/T)

26
der sucede sin que remita a sí mismo de forma e11ida de que Jos hombres se sometan por s( mismos
ruidosa. al entramado de dominación. Quiere activar,
El poder, sin duda, puede exteriorizarse como motivar, optimizar y no obstaculizar o someter.
violencia o represión. Pero no descansa en ella. Su particular eficiencia se debe a que no actúa a
No es necesariamente excluyente, prohibitorio través de la prohibición y la sustracción sino de
o censurador. Y no se opone a la libertad. Inclu- complacer y colmar. En lugar de hacer a los hom-
so puede hacer uso de ella. Solo en su forma ne- bres sumisos, intenta hacerlos dependientes.
gativa, el poder se manifiesta como violencia El poder inteligente, amable, no opera de
negadora que quiebra la voluntad y niega la li- frente contra la voluntad de los sujetos someti-
bertad. Hoy el poder adquiere cada vez más una dos, sino que dirige esa voluntad a su favor. Es
forma permisiva. En su permisividad, incluso en más afirmativo que negador, más seductor que
su amabilidad, depone su negatividad y se ofrece represor. Se esfuerza en generar emociones po-
como libertad. sitivas y en explotarlas. Seduce en lugar de pro-
El poder disciplinario no está dominado del hibir. No se enfrenta al sujeto, le da facilidades.
todo por la negatividad. Se articula de forma in- El poder inteligente se ajusta a la psique en
hibitoria y no permisiva. A causa de su negatividad, lugar de disciplinarla y someterla a coacciones y
el poder disciplinario no puede describir el régi- prohibiciones. No nos impone ningún silencio.
men neoliberal, que brilla en su positividad. La AJ contrario: nos exige compartir, participar, co-
técnica de poder propia del neoliberalismo ad- municar nuestras opiniones, necesidades, deseos
quiere una forma sutil, flexible, inteligente, y es- y preferencias; esto es, contar nuestra vida. Este
capa a toda visibilidad. El sujeto sometido no es poder amable es más poderoso que el poder repre-
siquiera consciente de su sometimiento. El entra- sivo. Escapa a toda visibilidad. La presente crisis
mado de dominación le queda totalmente oculto. de libertad consiste en que estamos ante una téc-
De ahí que se presuma libre. nica de poder que no niega o somete la libertad,
Ineficiente es el poder disciplinario que con sino que la explota. Se elimina la decisión libre en
gran esfuerzo encorseta a los hombres de forma favor de la libre elección entre distintas ofertas.
violenta con preceptos y prohibiciones. Radi- El poder inteligente, de apariencia libre y
calmente más eficiente es la técnica de poder que amable, que estimula y seduce, es más efectivo

28 29
que el poder que clasifica, amenaza y prescribe.
El botón de me gusta es su signo. Uno se somete
al entramado de poder consumiendo y comuni-
cándose, incluso haciendo clic en el botón de me
gusta. El neoliberalismo es el capitalismo del me gus-
ta. Se diferencia sustancialmente del capitalismo
del siglo XIX, que operaba con coacciones y pro-
hibiciones disciplinarias. El topo y la serpiente
El poder inteligente lee y evalúa nuestros pen-
samientos conscientes e inconscientes. Apuesta
por la organización y optimización propias rea-
lizadas de forma voluntaria. Así no ha de superar El poder disciplinario consiste en t!ntornos e ins-
ninguna resistencia. Esta dominación no requie- talaciones de reclusión. La fa milia, la escuela, la
re de gran esfuerzo, de violencia, ya que simple- cárcel, el cuartel, el hospital y la fabrica represen-
mente sucede. Quiere dominar intentando agradar tan estos espacios disciplinarios de reclusión. El
y generando dependencias. La siguiente adverten- sujeto disciplina rio cambia de un entorno de
cia es inherente al capitalismo del me gusta: proté- reclusión a otro. Así, se mueve en un sistema ce-
~eme de lo que quiero. rrado. Los residentes en estos entornos permiten
ser distribuidos en el espacio y ordenados en el
tiempo. El topo es el animal de la soc iedad dis-
ciplinaria.
En el Post-scriptum sobre las sociedades de co11trol,
Deleuze diagnostica una crisis general de los en-
tornos de reclusión. 6 Su problematicidad reside
en su carácter cerrado y rígido. que no es ade-

6. G. Oeleuze.•Post-scriptum sobre bs sociedad es de controlo,


en Co111'f.'rsaoo11rs 1972-1990,Valencia, Pre-Textos. 1999. p. 278.

30
cuado a las formas de producción inmateriales y El régimen disciplinario, según Deleuze, se
en red. Estas presionan hacia una mayor apertu- organiza como un «cuerpo». Es un régimen bio-
ra y deslimitación. El topo no puede soportar político. El régimen neoliberal, por el contrario,
esta apertura. En su lugar surge la serpiente. Este es se comporta como «alma».7 De ahí que la psico-
el animal de la sociedad de control neoliberal que política sea su_forma de gobierno. Ella «instituye
sucede a la sociedad disciplinaria. A diferencia del entre los individuos una rivalidad interminable
topo, la serpiente no se mueve en espacios cerra- a modo de sana competición, como una motiva-
dos. El topo es un trabajador. La serpiente, por el ción excelente». La motivación, el proyecto, la
contrario, delimita el espacio a partir de su movimíe11- competencia, la optimización y la iniciativa son
to. La serpiente es un empresario. Es el animal del inherentes a la técnica de dominación psicopo-
régimen neoliberal. lítica del régimen neoliberal. La serpiente encar-
El topo se mueve en espacios preconstruidos na sobre todo la culpa, las deudas que el régimen
y se somete con ello a limitaciones espaciales. Es liberal establece como medios de dominación.
un sujeto sometido. La serpiente es un proyecto, en
la medida en que genera el espacio a partir de su
movimiento. El tránsito del topo a la serpiente,
del sujeto al proyecto no es una irrupción hacia
una forma de vida totalmente diferente, sino una
mutación, incluso una agudización del capita-
lismo. Los movimientos restringidos del topo
ponen límites a la productividad. Aun cuando
trabaja de forma disciplinada, no supera un de-
terminado nivel de productividad. La serpiente
elimina la limitación a través de nuevas formas
de movimiento. De este modo, el sistema capi-
talista basado en el modelo del topo cambia al
modelo de la serpiente para aumentar la produc- 7. G. Deleuze. •Post-scriprum sobre las sociedades de control•,
tividad. "P· cit. . p. 279 .

32 33
Biopolítica

Según Foucault, desde el siglo x v u el poder ya


no se manifiesta como el poder de muerte de
un soberano semejante a Dios, sino como el po-
der de disciplinar. El poder soberano es el poder
de la espada. Amenaza con la muerte. Se hace
con el «privilegio de apoderarse de esta [la vida]
para suprimirla». 8 El poder disciplinario, por el
contrario, no es un poder de muerte, es un po-
der de vida cuya función no es matar, sino la
imposición completa de la vida.9 El viejo pode-
río de la muerte cede ante la «administración
de los cuerpos» y la «gestión calculadora de la
vida». 10

8. M. Foucault, Historia de la sexualidad 1. La voluntad de saber,


Madrid, Siglo xxr, 2006, p. 162.
9. Ibíd., p.166.
10. Ibíd.,p. 167.

35
El tránsito del poder soberano al disciplinario La técnica disciplinaria opera no solo sobre
se debe al cambio de la forma de producción, a el cuerpo, sino también sobre la mente. El tér-
saber, de la producción agraria a la industrial. La mino inglés industry también significa «diligen-
progresiva industrialización requiere disciplinar cia». Y otro significado de Industrial sc/1001 es «co-
el cuerpo y ajustarlo a la producción mecánica. rreccional». Bentham indica que su panóptico
En lugar de atormentar al cuerpo, el poder dis- edifica moralmente a los reclusos. No obstante,
ciplinario 1o fija a un sistema de normas. Una la psique no está en el punto de mira del poder
coacción calculada atraviesa cada parte del cuer- disciplinario. La técnica ortopédica del poder dis-
po y está presente hasta en el automatismo de las ciplinario es muy burda para penetrar en las capas
costumbres. Hace del cuerpo una máquina de profundas de la psique con sus anhelos ocultos,
producción. Una «ortopedia concertada»." Las sus necesidades y su deseo, y acabar apoderán-
disciplinas son «métodos que permiten el control dose de ellas. El Bíg Brother de Bentham también
minucioso de las operaciones del cuerpo, que observa a sus reclusos desde el exterior. Su panóp-
garantizan la sujeción constante de sus fuerzas tico está ligado al medio 6ptico. No tiene ningún
y les imponen una relación de docilidad-uti- acceso al pensamiento o a las necesidades internas.
lidad».12 El poder disciplinario descubre a la «pobla-
El poder disciplinario es un poder normati- ción» como una masa de producción y de repro-
vo. Somete al sujeto a un código de normas, ducción que ha de administrar meticulosamente.
preceptos y prohibiciones, así como elimina des- De ella se ocupa la biopolítica. La reproducción,
viaciones y anomalías. Esta negatividad del adíes- las tasas de natalidad y mortalidad, el nivel de
tra111iet1to es constitutiva del poder disciplinario. salud, la esperanza de vida se convierten en ob-
En esto es similar al poder soberano que se basa jeto de controles reguladores. Foucault habla ex-
en la negatividad de la absorci611. Tanto el poder presamente de la «biopolítica de la población».' 3
soberano como el disciplinario ejercen la explo- La biopolítica es la forma de gobierno de la so-
tación ajena. Crean al sujeto obediente. ciedad disciplinaria. Pero es totalmente inade-
cuada para el régimen n eoliberal que explota
rr. Ibid., p. 169.
12. M . FoucauJt, Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisió11,
Buenos Aires, Siglo XXI, 2002, p. 126. 13. M. Foucault. Historia de /11 sex1111/idad r, op. cit.,p. 168.

36
ce 1-P. , s
- º°-'o
principalmente la psique. La biopolítica que se
sirve de la estadística de la población no tiene
ningún acceso a lo psíquico. No provee ningún
material para el psicoprogrmna de la población. La
demografia no es una psicograjía. No explora la psi-
que. En esto reside la diferencia entre la estadís-
tica y el Big Data. A partir del Big Data es posible
construir no solo el psicoprograma individual, El dilema de Foucault
sino también el psicoprograma colectivo, quizás
incluso el psícoprogranrn de lo inconsciente. De este
modo sería posible iluminar y explotar a la psi-
que hasta el inconsciente. Después de Vigilar y castigar, Foucault se dio
cuenta de que la sociedad disciplinaria no refle-
ja exactamente su tiempo. De ahí que a finales
de los setenta se ocupe del análisis de las formas de
gobierno neoliberales. No obstante, el problema
reside en que se aferra tanto al concepto de po-
blación como al de biopolítica: «Una vez que se
sepa qué es ese régimen gubernamental denomi-
nado liberalismo, se podrá, me parece, captar
qué es la biopolítica>}.14 En el resto de la lección
Foucault no menciona más la biopolítica. Tam-
poco habla de población. No cabe duda de que
en ese momento Foucault no tiene del todo cla-
ro que biopolítica y población, en cuanto cate-

r4. M . Foucault, Nacimiento de la biopoUtica, México, FCE,


2007,p.43.

39
gorías genuinas de la sociedad disciplinaria, sean cepto de bio-política y también mostrar en qué
ambas apropiadas para describir el régimen neo- sentido habría podido profundizar posterior-
liberal. Así, Foucault no realiza el giro a la psico- mente la investigación sobre ella». ' 7 Frente a la
política, lo que hubiera sido necesario.' 5 pretensión de Agamben, la muerte temprana pri-
En su lección de i978-1979, Foucault no lle- vó a Foucault, si acaso, de la posibilidad de repen-
ga a ocuparse del análisis de la biopolítica neoli- sar su idea de biopolítica y de abandonarla en fa-
beral. Al respecto, se muestra autocrítico sin lle- vor de la psicopolítica neoliberal. Tampoco el
gar a reconocer el verdadero problema: análisis de la dominación de Agarnben propor-
ciona acceso alguno a las técnicas de poder del
Les aseguro que, pese a todo, en un comienzo tuve régimen neoliberal. Los actuales homines sacri ya
en verdad la intención de hablarles de biopolítica, no son los excluidos, sino los incluidos en el sistema.
pero después, como las cosas son lo que son, resulta Foucault vincula expresamente la biopolítica
que ternúné por hablarles e:irtensamente -dema- con la forma disciplinaria del capitalismo, que en
siado extensamente, tal vez- del neoliberalismo. '6 su forma de producción socializa al cuerpo: «Para
la sociedad capitalista, la biopolítica es lo que
En su introducción a Horno sacer1 Agamben ex- realmente cuenta, lo biológico, lo somático, lo
presa su suposición: «La muerte impidió a Fou- corporal».18 Así, la biopolítica se asocia funda-
cault desarrollar todas las implicaciones del con- mentalmente a lo biológico y a lo corporal. Se
trata, en última instancia, de una política corporal
15. En su monografia Psyc/1opolitik, Alexandra Rau define la en sentido amplio.
psicopolitica del régimen neoliberal de una forma problemática, a El neoliberalismo como una nueva forma de
saber, como forma de gobierno biopolitica: «Por tanto, si bien la
psicotécnica, desde un punto de vista de la teoría del poder, puede evolución, incluso como una forma de mutación
ser vinculada con la sociedad disciplinaria, quiero contemplar la del capitalismo, no se ocupa primeramente de lo
biopolítica como una forma de gobierno biopolírica• (A. Rau ,
Psychopo/itik. Mac/11, Subjekt 1mdArbeit in der neo/ibera/en Gese/lsduifi,
«biológico, somático, corporal». Por el contrario,
Frankfurt del Meno, Campus, 2010, p. 298). También es problemáti-
co el intento de Thomas Lemke de interpretar el régimen neoliberaJ 17. G. Agamben, E/ poder soberano y la 1111da -vida, Valencia,
como biopolítico. C( Gm1vernementa/itiit der Gege11wart. St11dien zur Pre-Te:Ktos,2010,p. 13.
Oko11omisienmg des Sozia/en, Frankfurt del Meno, Suhrkamp, 2000. r8. M. Foucault. illie Geburt der Sozialmediziru,, en Sdiri.fien
r6. M. Foucault, Nadmiento de la biopoUtica, op. cit., p. 2r7. in vier Biinden, tomo lll, Frankfurt del M eno, Suhrkamp, 200 3, p. 275.

40
descubre la psiqrte como fuerza productiva. Este Bernard Stiegler reconoce con razón que el
giro a la psique, y con ello a la psicopolítica, está concepto foucaultiano de poder ya no es adecua-
relacionado con la forma de producción del capi- do a nuestro tiempo:
talismo actual, puesto que este último está deter-
minado por formas de producción inmateriales e Tengo la impresión de que el biopoder que Foucault
incorpóreas. No se producen objetos físicos, sino ha descrito convincentemente en un sentido histó-
objetos no-fisicos como informaciones y progra- rico y geográfico, es decir, principalmente teniendo
mas. El cuerpo como fuerza productiva ya no es en cuenta Europa, no es el mismo poder que marca
tan central como en la sociedad disciplinaria bio- nuestra época presente.'~
política. Para incrementar la productividad, no se
st1pera11 resistencias corporales, sino que se optimi- En palabras de Stiegler, las «psicotecnologías del
z a11 procesos psíquicos y mentales. El disdpli11a111ie11- psicopoder» entrarían en escena en lugar del bio-
to corporal cede ante la optimización mental. Así, el poder. Con ello se refiere propiamente a las «indus-
11e11ro-euhancerne11t::. se distingue fundamentah11en- trias de programas telecráticas» como la televisión,
te de las técnicas disciplinarias psiquiátricas. que nos rebaja a un ente consumidor movido por
Hoy el cuerpo es liberado del proceso produc- impulsos y conlleva la regresión de la masa. Esta
tivo inmediato y se convierte en objeto de opti- psicotécnica se opone a la técnica de la escritura
mización estética y técnico-sanitaria. Así, la in- y la lectura. El medio de la escritura equivale para
tervención ortopédica cede a la estética. El «cuerpo Stiegler a ilustración: <<En definitiva, Kant parte de
dócil» ya no tiene ningún lugar en el proceso pro- un dispositivo de la lectura y la escritura como
ductivo. La ortopedia disciplinaria es reempla- fundamento de la mayoría de edad». 2 º
zada por la cirugía plástica y los centros de fitness. Es problemática la importancia excesiva que
La optimización corporal es mucho más que una Stiegler le concede a la televisión. La eleva al apa-
mera praxis estética. El sexness y elfitness se con- rato psicotécnico por antonomasia:
vierten en recursos económicos que se pueden
aumentar, comercializar y explotar.
19. B. Stiegler, l/¡¡11 der Biopo/itik z 11r Psyc/10111ac/11, Frankfurt
* Ne11ri>·eul1a11w 11e11t hace alusión al aumento del rendimien- del Meno, Suhrkamp, p. 49.
to psíquico m ediante la toma de sustancias psicoactivas. (N delT) 20. lb{d., p. 14r.

42 43
Entretanto, compiten po r nuestra atención la radio, foucault desarrolla una ética histórica del yo, se-
internet, el teléfono móvil, el iPod, d ordenador, los parada en gran medida de las técnicas del poder
videojuegos y la agenda electrónica de bolsillo, pero y de la dominación . De ahí que se crea que abor-
la televisión sigue dominando la afluencia de infor- da una ética del yo opuesta a las técnicas de poder
mación." y dominación. El mismo Foucault hace referen-
cia expresa al tránsito de las tecnologías del poder
Sin embargo, lectura y escritura frente a televi- a las tecnologías del yo:
sión es un esquema anticuado de la crítica cul-
tural que pasa por alto la revolución digital. De Quizás he insistido demasiado en el tema de la tec-
forma sorprendente, Stiegler apenas se ocupa de nología de la dominació n y el poder. Cada vez estoy
los medios digitales genuinos, que se distinguen más interesado en la interacción entre uno mismo
radicalmente de los viejos 1nass media. Apenas y los demás, así como en las tecnologías de la domi-
presta atención a la estructura panóptica de la red nación individual, la histo ria del modo en que un
digital. Con ello no trata adecuadamente la psi- individuo actúa sobre sí mismo, es decir, en la tec-
copolitica neoliberal que de forma masiva se sir- nología del yo.'3
ve de la técnica digital.
A principio de los años ochenta, Foucault se La técnica de poder del régimen neoliberal cons-
ocupa de las «tecnologías del yo». Por ellas entiende tituye la realidad no vista por el análisis foucaul-
tiano del poder. Foucault no ve ni que el régimeu
las prácticas sensatas y voluntarias por las que los hom- neo/íbera/ de domi11ací6n acapara totalmente la tewo-
bres no solo se fijan reglas de conducta, sino que bus- log{a del yo ni que la permanente optimización
can transformarse a sí núsmos, modificarse en su ser propia, en cuanto técnica del yo neoliberal, no
singular y hacer de su vida una obra que presenta cier- es otra cosa que una eficiente forma de domina-
tos valores estéticos y responde a ciertos criterios de ción y explo tación. 24 El sujeto del rendimiento
estilo.22
23. M. Foucault, lemo/ogfas del yo y otros textos '!fines, Barce-
2I. lbíd., p. 135. lona, Paidós, 1990, p. 61 .
22. M. Foucauk, Historia de la sexrialidad 2. El uso de los 24. Foucault intuyó la interrelación entre la tecnología del
placeres, México, Siglo XXI, 2005, pp. I 3- 14. yo y la tecnología del poder : •Considero que si se quiere analiZ3r

44 45
neoliberal, ese «empresario de sí mismo», 2 s se
explota de forma voluntaria y apasionada. El yo
como obra de arte es una apariencia hermosa,
engañosa, que el régimen neoliberal mantiene
para poderlo explotar totalmente.
La técnica de poder del régimen neoliberal
adopta una forma sutil. No se apodera directa-
mente del individuo. Por el contrario, se ocupa de La curación como asesinato':.
que el individuo actúe de tal modo que reproduz-
ca por sí mismo el entramado de dominación que
es interpretado por él como libertad. La propia
optimización y el sometimiento, la libertad y la La psicopolítica neoliberal encuentra siempre
explotación coinciden aquí plenamente. A Fou- formas más refinadas de explotación. Numero-
cault se le oculta totalmente la técnica de poder sos seminarios y ta11eres de ma11agen1ent personal
que genera la convergencia entre libertad y ex- e inteligencia emocional, así como jornadas de
plotación en la forma de autoexplotación. coaching empresarial y liderazgo prometen una
optimización personal y el incremento de la efi-
ciencia sin límite. Todos están controlados por
la técnica de dominación neoliberal, cuyo fin no
la genealogía del sujeto en las civilizaciones occidentales, hay solo es explotar el tiempo de trabajo, sino tam-
que tratar no solo las técnicas de dominación, sino también las bién a toda la persona, la atención total, incluso
técnicas del yo. Digámoslo así: se tiene que abordar la interacción
la vida misma. Descubre al hombre y lo convierte
entre dos tipos de técnicas -técnicas de dominación y técnicas
del yo. Tiene que abordar los aspectos en los que las tecnolo- en objeto de explotación.
gías de dominación de unos individuos sobre otros recurren El imperativo neoliberal de la optimización
a procesos en los que el individuo actúa sobre sí mismo.Y, a la
inversa, tiene que abordar los aspectos en los que las técnicas
personal sirve únicamente para el funcionamien-
del yo están integradas en estructuras de coerción o domina- to perfecto dentro del sistema. Bloqueos, debili-
ción•. M. Foucault, Abo11f the Begit111i11.í/ ef the Hrrmeutícs ef tl1e
Self Two Lectures at Dartmout/1, en Political 111eory 2 1 (2), p. 203.
25. M. Foucault, El uacimiento de la biopolítica, op. cit., p. 3ro. >!· El autor utiliza los términos ingleses lzealing y killing. (N de/T)

47
dades y errores tienen que ser eliminados terapéu- tal. La optimización personal se muestra como la
ticame//te con el fin de incrementar la eficiencia y autoexplotación total.
el rendimiento. Todo se hace comparable y men- La ideología neoliberal de la optimización
surable, y se somete a la lógica del mercado. En personal desarrolla caracteres religiosos, incluso
ningún caso el cuidado de la vida buena impulsa fanáticos. Representa una nueva forma de sub-
a la optimización personal. Su necesidad es solo jetivación. El trabajo sin fin en el propio yo se
el resultado de coacciones sistémicas, de la lógica asemeja a la introspección y al examen protestan-
del cuantificable éxito mercantil. tes, que representa a su vez una técnica de subje-
La época de la soberanía es la época de la ab- tivación y dominación. En lugar de buscar peca-
sorción corno retirada y sustracción de bienes y dos se bu sca n pensamientos nega tivos. El yo
servicios. El poder de la soberanía se manifiesta lucha consigo mismo como con un enemigo. Los
como derecho de disponer y tomar. La sociedad predicadores evangélicos ac túan hoy como má-
disciplinaria, por el contrario, presupone la pro- nagers y entrenadores motivacionales, y predi-
ducción. Es la época de una activa creación indus- can el nuevo evangelio del rendimiento y la op-
trial de valor. La época de la creación de valor real timización sin límite.
ha pasado. En el capitalismo financiero actual, los La persona humana no se deja someter total-
valores llegan incluso a ser eliminados. El régimen mente al dictado de la positividad. Sin negativi-
neoliberal introduce la época del agotamiento. dad , la vida se atrofia hasta el «ser muerto». 26
Ahora se explota la psique. De ahí que enferme- Precisamente la negatividad mantiene la vida en
dades como la depresión y el síndrome de bumout vida. El dolo r es constitutivo de la experiencia.
acompañen a esta nueva época. Una vida que consistiera únicamente en emo-
La fórmula mágica de la literatura de auto- ciones positivas o vivencias óptimas no sería hu-
ayuda norteamericana es la curación. Designa la mana. 27 El alma humana debe su profunda ten-
optimización personal que ha de eliminar terapé11- sión precisamente a la negatividad:
ticame11te toda debilidad funcional, todo bloqueo
mental. La permanente optimización personal, 26. G.W.F. Hegel, Cie11rio de lo lógica, Buenos Aires, Solar,
1968. p. 58.
que coincide totalmente con la optimización del 27. Cf. M . Csikszentmihalyi, Fluir: 1ma psúolog(a de la feli-
sistema, es destructiva. Conduce a un colapso men- cidad, Barcelona, Kairós. 1997.

49
La disciplina del sufrimiento, del gran sufrimiento Tan destructiva como la violencia de la ne-
[... ] , su inventiva y valentía en el soportar, perseve- gatividad es la violencia de la positividad.3º La
rar. interpretar, aprovechar la desgracia, así como toda psicopolítica neoliberal, con su industria de la con-
la profundidad, misterio. máscara, espíritu, argucia, ciencia, destruye el alma humana, que es todo
grandeza que le han sido donados al alma: ¿no le han menos una máquina positiva. El sujeto del régi-
sido donados bajo sufrimientos, bajo la disciplina del men neoliberal perece con el imperativo de la
gran sufrinuento?'~ optimización personal, vale decir, con la coac-
ción de generar continuamente más rendimien-
El imperativo de la optimización sin límite ex- to. La curación se muestra como asesinato.
plota incluso el dolor. El famoso entrenador
motivacional estadounidense Anthony Robbins
escribe:

Cuando usted se fija un objetivo, se compromete


con una mejora continua e infinita. U sted reconoce
que todo ser humano necesita mejorar siempre, sin
linutcs. La insatisfacción, la incomodidad pasajera,
tienen poder de presión. Producen el tipo de dolor
que usted quiere selltir en la vida. 19

En consecuencia, se tolera únicamente aqud do-


lor que se puede explotar en pos de la optimiza-
.'
ClOn.

28. F. Nietzsche, Más allá del bien y del mal, Madrid.Alianza


Editorial, 1986,pp. 171-ITJ.. JO. Cf. B.-C. Han, Topologie der Ce111alt, Berlín, Matthes &
29. Citado en B. Ehrenreich, Sonríe o muere. ÚI trampa del Seitz, 2011, principalmente la segunda parte, cap. •Ge..,valt der
pensamimto positivo, Madrid,Turner, 2on. p. 114. Positivitat•, pp. 118- 127.

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