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• CAPITULO 2: SOBRE EL LENGUAJE HUMANO EL LENGUAJE COMO DOMINIO CONSENSUAL

El hombre por naturaleza es un ser lingüístico. Por lo general entendemos por lenguaje como una
capacidad individual y propia de cada persona, otorgándole precedencia al individuo con respecto al
lenguaje, ya que es el individuo quien habla y escucha. Por el contrario, el escritor Rafael Echeverría
propone que es el lenguaje el que constituye al ser humano a través de un proceso de individualización,
ya que si bien es cierto como lo afirma el biólogo Humberto Maturana, el individuo solo puede
desarrollarlas capacidades biológicas que tiene, así sin la estructura del sistema nervioso y el desarrollo
de los sentidos no tendría la facultad de hablar. Es mediante la interacción con otros en un espacio
social, que el lenguaje tiene cabida, presentándose como fenómeno social y no biológico. Para ilustrar lo
anterior podemos citar el caso tan conocido del niño lobo, el cual es criado en la selva por los lobos y no
por personas, en consecuencia, el niño no desarrollo el lenguaje como medio de comunicación de los
seres humanos, debido a que su forma de comunicación era por aullidos, el lenguaje de los lobos. Asi
mismo es necesario comprender que antes de un proceso de individualización, debe existir un Dominio
Consensual, refiriéndose a la interacción donde se comparten los mismos signos, gestos y sonidos para
designar objetos, acciones o acontecimientos y al mismo tiempo se produce una coordinación de
acciones comunes.

UN MUNDO LINGÜÍSTICO DE ENTIDADES LINGÜÍSTICAS

Los signos, los objetos, los eventos y acciones no existen por sí mismos, es mediante un proceso de
integración entre el significado y significante que se logra su conceptualización dentro del lenguaje. En
tal sentido Gertrude Stein decía “una rosa es una rosa es una rosa”, no porque sea una rosa, sino es lo
que es para nosotros, debido al dominio consensual del hombre. Cada objeto tiene su nombre, sin
implicar que esto tenga el mismo significado para otros seres vivientes, por lo tanto, un objeto es una
relación del lenguaje con nuestro mundo, reflejando nuestra propia marca humana.

• EL LENGUAJE COMO COORDINACIÓN DE COORDINACIÓN DE ACCIONES

Existen diversos tipos de comunicación, sin embargo, para que se produzca el fenómeno del lenguaje es
indispensable que haya coordinación de acciones comunes, así muchas especies se comunican, un
clásico ejemplo de ellos es la danza oscilante de la abeja, de igual forma los pájaros se comunican a
través del canto y los delfines muestran un sistema de lenguaje bien estructurado. El Lenguaje es la
coordinación recursiva del comportamiento, por ejemplo, la mamá le dice a Tomas, cierra la puerta, él lo
haría, más si la madre se lo dice a un perro, no lo entendería, ya que el perro tiene un dominio
consensual diferente al humano.

LA CAPACIDAD RECURSIVA DEL LENGUAJE HUMANO

Las principal característica lingüística de los seres humanos es nuestra capacidad de signos consensuales
a través de los cuales podemos comunicarnos bien sea por signos, señales o habla; siendo esta la
característica lingüística principal que nos diferencia de las demás especies y animales sobre todo por
nuestra capacidad de crear diferentes dialectos, señales y formas de comunicación, las cuales dieron
origen a nuestro lenguaje humano, pudiéndose considerar que el lenguaje no es una capacidad
individual sino un rasgo evolutivo que al trascurrir de los años hemos adoptado en nuestra sociedad y
que varía según la ubicación, cultura, nivel social, económico e intelectual. El surgimiento del lenguaje
humano se debe gracias a las condiciones biológicas, y estructurales de nuestro sistema nervioso, de
nuestros órganos vocales y auditivos que nos permiten, oír, escuchar, responder y comunicarnos según
las normas del buen oyente y del buen hablante. Muy diferente a la hipótesis que sugirió el Dr. Carlos
Valenzuela En el que sugirió que el desencadenamiento de los factores evolutivos que conducen al
surgimiento del lenguaje de los seres humanos podría deberse al abultamiento de los glúteos de las
hembras primates lo cual originaba un ensanchamiento de la pelvis dando como resultado el nacimiento
de niños con mayor capacidad craneana que por ende poseían cerebros más grandes, lo cual permitía un
mayor incremento del nivel lingüístico e intelectual. Hoy en día podemos decir que somos seres
lingüísticos, ya que nuestra identidad está asociada a nuestros relatos sobre quiénes somos, todo esto se
debe a que nos comunicamos a través del habla, lo cual nos ayuda a nuestro desenvolvimiento social en
la vida diaria. Siendo el lenguaje el sistema de coordinación del comportamiento que se encuentran
presente en nuestras acciones como seres humanos.

• LOS INDIVIDUOS SE CONSTITUYEN COMO TALES A PARTIR DEL LUGAR QUE LOS SERES HUMANOS
OCUPAN DENTRO DE SISTEMAS LINGÜÍSTICOS MÁS AMPLIOS.

Un sistema es un conjunto cuyos elementos están regidos por criterios de orden que regulan la manera
en la que tienen que relacionarse entre sí (un ejemplo de ello es el sistema verbal). Según la cantidad de
elementos y de reglas de que conste, un sistema será más o menos complejo. El habla es la realización o
actualización lingüística que realiza cualquier hablante de un idioma determinado. La norma es el uso
generalizado o modelo común a los usuarios (hablantes) de una lengua agrupados por multitud de
criterios (geográficos, estilísticos, funcionales, sociales, de edad, de sexo, etc; de ahí salen las
variedades). Los individuos actúan de acuerdo a los sistemas sociales a que pertenecen. Las intenciones
de la comunicación surgen del interés de, interactuar con el ambiente y otras personas que lo rodean. El
éxito de la comunicación depende del flujo adecuado de reglas, reglas que determinan significados
específicos, la secuencia de estos significados y reglas que especifican cómo actuar con otro, en este
sentido el lenguaje es el sistema de la coordinación de acciones mantenidas por una comunidad, las
prácticas sociales, la participación de cada uno de sus miembros y sus interrelaciones. Hablar
socialmente constituye una práctica adaptativa y creativa, que requiere para que sea exitosa, de la
existencia por parte de los intervinientes, de un conocimiento mutuo y de la habilidad para emitir juicios
acerca de las capacidades y necesidades de los oyentes en situaciones sociales diferentes. La ejecución
lingüística es la actuación concreta o uso real de la lengua en cada situación concreta. El sistema de
lenguaje es una estructura de relaciones, donde influye en el proceso de individualización el factor
biológico, y la actuación de cada miembro.

• LA RELACION MUTUA ENTRE LOS SISTEMAS LINGUISTICOS Y EL COMPORTAMIENTO INDIVIDUAL.

Al estudiar el lenguaje como un sistema y una facultad, con todo el potencial que le otorgan sus
múltiples funciones, se aprecia cuán importante es tener en cuenta, además del factor biológico, la
interacción social. Considerante la constante actividad de los sistemas, nos constituimos como
individuos en función de esa interacción social que se desarrolla entre sus miembros. El enfoque
sistémico reconoce que el comportamiento humano depende de la estructura del sistema y de su
desempeño dentro del mismo, por lo tanto, un cambio en el sistema repercute en un cambio en el
comportamiento humano. Esta participación de cada uno de los miembros del sistema, depende de la
posición que ocupa en el mismo. De este modo se observa como el individuo con su capacidad para
analizar, reevaluar, discernir y experimentar puede por consenso realizar cambios en el sistema, que al
ser aceptados e internalizados por sus miembros conducen a un cambio en el comportamiento. El
sistema social constituye al individuo y el individuo a su vez constituye el sistema social. VUELTA A LA
ONTOLOGÍA DEL LENGUAJE Echeverría nos muestra una nueva visión sobre la interpretación Humana,
con la que lleva a su fin las teorías dadas por la metafísica, y lo hace a través de tres maneras: La primera
en la que remplaza el lenguaje del “ser” por uno nuevo que es el –“devenir”. Para esto propone a la
“nada” como un principio fundamental que se convierte en la fuerza motriz que permite que los seres
humanos puedan crear y regenerar un sentido de vida, y que a su vez este sea adecuado para conllevar
nuestra existencia en esta tierra. En la segunda, la ontología del lenguaje se aleja del concepto
metafísico de la verdad, en lo cual postula que existen interpretaciones más o menos poderosas (es
decir, hechos que pueden modificar las posibilidades para los seres humanos) .También dice que es el
“poder” y no la verdad, el mejor estándar para hacer un juicio más aceptado .

• Además, sostiene que las posibilidades no existen por si mismas si no de quienes las sugieren. En la
tercera la ontología del lenguaje se encarga de reconstruir aquello que el programa metafísico había
destruido; la unión entre el orador, el lenguaje y la acción con esto reconoce que todo lo dicho, es
dicho por alguien.

Echeverría hace dos postulaciones:

1.-El lenguaje es acción.

2.-La acción constituye al individuo que habla y que actúa.

La ontología coloca a la acción en el centro de su argumentación. La ontología del lenguaje reside en la


interpretación que proporciona sobre el individuo y su mundo, entorno a esto, Echeverría nos muestra
una expansión de posibilidades: Uno es el sufrimiento humano como fenómeno lingüístico, lo que lo
diferencia del dolor, el cual se debe a problemas biológicos. Sin lenguaje no habría sufrimiento y este
mismo es capaz de aliviarlo, aunque no nos percatamos. Echeverría no dice que la ontología del lenguaje
nos permite eliminar el sufrimiento ya que este es constitutivo de la vida humana, sino que somos seres
capaces de evitar muchos sufrimientos, pero debemos aprender cómo se genera en el lenguaje. La
ontología del lenguaje ofrece una poderosa herramienta la cual hace énfasis a la crisis de sentido (de la
vida) a la que hoy en día nos enfrentamos. En la actualidad vivimos en un mundo muy modernizado, el
cual se caracteriza por discursos en los que se asume la comprensión de hechos de carácter científico,
histórico y social, pero de forma absolutista, pretendiendo dar respuesta y solución a toda eventualidad;
a partir de las cuales damos un sentido a nuestras vidas. Los seres humanos están constantemente
intentando darle un sentido a ellos mismos y a su mundo. Una condición que nace del hecho del que
somos seres lingüísticos natos, y no podemos vivir sin darnos un sentido a nosotros y al mundo. Durante
siglos nos hemos respaldado en discursos sociales como por ejemplo: Los religiosos, políticos, filosóficos,
entre otros. Algunos de estos contestaban preguntas acerca del porqué de la vida, y así darles a nosotros
y al mundo un sentido.

• A este rasgo histórico, conocido como la condición posmoderna, deja en evidencia la recurrente
crisis de sentido, donde las respuestas religiosas, políticas o filosóficas del pasado no pueden darnos
una respuesta tan efectivamente como lo hicieron alguna vez. Muchos de los males sociales que
conocemos han sido respuestas, desesperadas o sin sentido alguno. La ontología del lenguaje genera
en las personas la capacidad para inventar y regenerar un sentido en sus vidas, además, nos
confronta con la idea de que no podemos esperar siempre que la vida se genere, por sí sola, nos
muestra cómo generamos nosotros sentido, por medio del lenguaje. La ontología del lenguaje
también nos hace responsables de nuestras vidas, por ejemplo, elegir las acciones a seguir para
alcanzar un determinado fin e identidad. Es fundamental en el diseño de nuestras vidas para
nosotros y el mundo. En la actualidad el mundo nos ha enfrentado a cambios favorables y no
favorables para nuestro bienestar, por otro lado, está también el relacionarnos con otros de manera
que se establezca una relación de respeto acorde a los principios que posee cada uno. La nueva
comprensión del ser humano es la que va a sobrevivir, una comprensión que permita observar y
aceptar nuestras diferencias, y así crear diferentes métodos para apaciguar esas diferencias y vivir
juntos. La ontología del lenguaje facilita el surgimiento de las ideas y es capaz de llenar una
necesidad o cualquier problemática que a diario se presente. Es también, un ejemplo del efecto de
las condiciones deficientes en las cuales se encuentran nuestros sistemas sociales y representa a
futuro una solución y cambio para esas deficiencias