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Dividendos

Control y
Evaluación
Financiero II

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Dividendos
Dividendos, significados, el precio de paridad
El término dividendo se utiliza para indicar el dinero en efectivo pagado de
las ganancias que obtiene la empresa en el transcurso del año. Los pagos a
partir de otras fuentes que no sean las ganancias actuales o ganancias
pasadas se consideran distribuciones. Sin embargo, y a pesar de lo estricto
de las definiciones, podemos considerar que todo pago directo realizado
por la empresa a sus accionistas podría considerarse un dividendo o al
menos parte de la política de dividendos.

Dividendos en efectivo y en acciones, la legislación
argentina

Dividendos en efectivo

Los dividendos son declarados trimestralmente por la junta directiva y se
pagan a los accionistas registrados en ese momento, es decir, si alguien
compra acciones luego de la declaración no le corresponde el dividendo.
Los que son en efectivo pueden ser de casi cualquier cantidad, aunque en
la práctica los dividendos varían entre el 0 y el 10% de las ganancias.
Existen empresas que hasta la fecha nunca pagaron dividendos y otras que
se caracterizan por pagar unos muy altos. En general, los directores
establecen los dividendos en efectivo como un valor monetario y no como
un porcentaje de las ganancias. Se dice, aunque no está comprobado, que
los inversores valoran la estabilidad en los dividendos, por eso los
directores fijan el dividendo en un valor más bajo del que podrían pagar
para, de esta manera, asegurarse estabilidad a lo largo del año en cuanto al
pago.

Dividendos en acciones

A diferencia del dividendo en efectivo que, como su nombre lo indica, se
paga de las ganancias de la empresa o del flujo de caja de la empresa, el
dividendo en acciones se paga con acciones. El que es en acciones no es un
dividendo verdadero ya que no se paga en efectivo, y su efecto, al igual
que un split de acciones, es incrementar el número de acciones que cada
accionista posee. Al incrementar el número de acciones, el valor por cada

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una baja proporcionalmente al incremento en el número de acciones,
haciendo que la capitalización bursátil de la empresa y el valor de acciones
de cada accionista se mantengan constantes.

Los proponentes de splits de acciones y de dividendos en acciones aducen
que las acciones tienen rangos de negociación apropiados, es decir,
cotizaciones por acción apropiados. Cuando la acción sube demasiado de
precio, muchos inversores no cuentan con los fondos para comprar la
unidad de transacción común de 100 acciones, denominada lote completo.
Por otro lado, cuando las acciones bajan demasiado de precio, por
ejemplo, a menos de un dólar por acción, son consideradas poco atractivas
y por eso se busca en este caso reducir el número de acciones. De este
modo, las empresas fraccionan las acciones para mantener el precio dentro
de un rango atractivo, que puede variar entre 5 y 100 dólares.

Recompra de acciones

Otra manera de pagar un dividendo a los accionistas es una recompra de
acciones. Esto sería equivalente a un pago de dividendos en efectivo, sin
embargo, el tratamiento fiscal no es el mismo. En Estados Unidos las
recompras de acciones se realizan con frecuencia, justamente por la
ventaja del tratamiento fiscal que reciben. Además, una recompra de
acciones manda una señal positiva al mercado ya que se supone que la
empresa busca comprar sus propias acciones cuando las mismas se
encuentran en un nivel bajo.

La irrelevancia de la política de dividendos

El tema de la política de dividendos es un tema muy estudiado en el ámbito
de las finanzas. Los autores Modigliani y Miller, en 1961, publicaron un
paper donde afirmaban que la fuente intrínseca del valor de las acciones
son las ganancias y no los dividendos. Esto implicaba que la decisión de
dividendos es irrelevante para los accionistas debido a que no afectará el
valor de la empresa. Es importante destacar que la afirmación de
Modigliani y Miller se basa en un mundo bajo algunas condiciones, entre
ellos mercados perfectos y ausencia de impuestos.

El siguiente ejemplo demuestra la irrelevancia de la política de dividendos.
Supongamos que existe la compañía A, que se encuentra operando y
cotizando en bolsa desde hace varios años. Los directores de la empresa
planean liquidarla en dos años, y esperan en estos dos años obtener un
flujo de caja de 10.000 dólares en cada año. La empresa tiene 100 acciones

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en circulación. Existen dos políticas diferentes que la empresa puede llevar
a cabo:

1) Pagar dividendos igual al flujo de efectivo: si el flujo de efectivo en el
año 1 y año 2 es de 10.000 dólares y la empresa tienen 100 acciones en
circulación, a cada dueño de una acción le corresponden 100 dólares en
concepto de dividendo. Si suponemos un rendimiento requerido del
10%, el valor de la acción hoy es:

En este caso el valor presente de la empresa es $173,55 x 100= $17.355

2) Dividendo inicial mayor que el flujo de efectivo: en este caso la
empresa decide pagar un dividendo de $110 por acción, en cuyo caso
tendrá que financiarse ya que el flujo de efectivo es de $100. El
dividendo de $110 por acción multiplicado por 100 acciones da un total
de $11.000.

Esto es $1.000 mayor que el flujo de caja. La manera de financiarlo es
emitiendo bonos o acciones. Si se emiten acciones, los nuevos accionistas
querrán obtener el mismo 10% del caso anterior. Ahora veamos el valor de
la empresa para los accionistas: los nuevos inversores invierten $1.000 y
requieren un 10% de rentabilidad, exigiendo de esta manera $1.100 de
flujo de caja en el segundo año. Esto deja solamente $8.900 para los
accionistas originales en dicho año. Los flujos de caja para los accionistas
originales serán entonces de $11.000 y $8.900 para el primer y segundo
año respectivamente. Dividiendo por 100 acciones, obtenemos $110 y $89
por acción. El valor de la empresa es el siguiente:

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El ejemplo demuestra que diferentes políticas de dividendos no afectan el
valor de la empresa. La razón es que todo incremento en un dividendo en
algún momento se compensa exactamente con un decremento en algún
otro momento, de modo que el efecto neto es cero.

Aumentos de capital, efecto sobre la utilidad por
acción
Como vimos anteriormente un Split de acciones o el pago de dividendos en
acciones aumentan la cantidad de acciones de la empresa (o las disminuye
- split inverso) pero no cambia el valor de mercado de la misma. Por lo
tanto, si bien esa medida modifica la relación UPA (utilidad por acción), los
accionistas mantendrán la misma proporción que antes del cambio, debido
a que ahora poseen más acciones, o menos (en el caso de Split inverso).

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Referencias
Bodie Z.; Kane A. y Marcus A. J. (2004) Principios de inversiones. Capítulo 2.
(Quinta edición). España: Mc Graw Hill.

Gordon J. A; Sharpe W. F. y Bailey J. V. (2003) Fundamentos de inversiones teoría
y práctica. [Capítulos 3, 4, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 19, 20, 21, 22, 24 y
25] (Tercera edición). México: Pearson Educación.

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