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RESUMEN DEL LIBRO “CREO EN

LA EVANGELIZACION”
“Año del Diálogo y la Reconciliación Nacional”

TEMA:
RESUMEN DEL LIBRO: “Creo en la
evangelización”
DOCENTE:
Lic. Víctor Raúl Masen.
ALUMNO:
- Melquisedec Seidel Chávez Otiniano.

Setiembre 2018
I. LOS ESTADOS DE ANIMO Y LAS PREGUNTAS DE HOY
“Comparado con la evangelización, todo lo demás que ocurra en la iglesia es como
reordenar el moblaje cuando la casa se está quemando”.

Las disposiciones y preguntas de hoy

Debemos concentrarnos en las disposiciones, porque mientras que los estados de ánimo se sienten
profundamente las preguntas explicitas, que son el blanco de las frustraciones de nuestros días no
siempre son formuladas. Estamos en la era de los “persuasores ocultos”

En el día de hoy está claro que prevalece la apatía. “¿Para qué molestarse? ¿a quién le importa?
¡No se deje enredar!” estas son las consignas del mundo moderno. La parálisis de la apatía puede
ser a veces el preludio de la violencia porque detrás de la apatía y la violencia esta hondamente
arraigada la frustración.

Mientras más grande es la sensación de una falta de esperanza más grande es la ira interior
(frecuentemente ocultada al principio por apatía o depresión) y más fuete la disposición de arrojo

Debemos comenzar por el penetrante análisis que hizo Cristo: que lo esencial del problema humano
es el problema del corazón humano, todos los males de la sociedad tienen origen en el inherente
egoísmo de la naturaleza pecaminosa del hombre. “Porque de dentro, del corazón del hombre salen
los malos pensamientos los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las
maldades, el engaño la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez”.

Tal vez tendrá que hacer una reorganización dentro de la iglesia si es que realmente se produce una
significativa acción y servicio social. ¿Cuáles son las frustraciones de la vecindad? ¿Cómo pueden
los cristianos servir a los que están fuera del reino de Dios de manera que pueda verse su tierno
interés por toda la gente conozcan o no su nombre? En cada iglesia será invaluable que los
dirigentes consideren cuidadosamente que significa realmente en su caso particular “predicar el
evangelio de Cristo… con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder
del Espíritu de Dios”. Aunque la esencia del evangelio nunca cambia, la forma de proclamarlo y
demostrarlo debe revelar que estamos tratando con un Dios actual.
II. ¿QUÉ ES LA EVANGELIZACION?
“Evangelizar es presentar a Cristo Jesús en el poder del Espíritu Santo de una manera tal
que el hombre venga a depositar su confianza en Dios a través de El que lo acepte como
su salvador y le sirva con su Rey en la comunión de su iglesia”.
(Comisión del Arzobispado en 1918)

1. Evangelización:
El verbo (euaggelizesthal), sencillamente “evangelizar” significa anunciar o proclamar
o traer buenas nuevas. En la versión griega (Septuaginta) del Antiguo Testamento a
veces se usa para designar a un corredor que lleva con nuevas de victoria en los Salmos
ocurre dos veces en el sentido de proclamar la fidelidad d y salvación de Dios.

Jesús fue enviado a este mundo por su padre no meramente para conducir campañas
de predicación, sino para demostrar la realidad del Dios viviente que poderosamente
lleno las necesidades personales de la gente. Es inaceptable en el ministerio de Jesús
separar el verbo activo de la acción en que está establecido.
Continuamente encontramos la demostración viviente de que realmente hacia lo que
decía. Él estaba demostrando con buenas nuevas. Nunca fue una mera proclamación
de palabra. Siempre fueron palabras puesta en acción. No solamente “señales y
prodigios”, por supuesto sino numerosos ejemplos del amor y cuidado y compasión de
aquel que vino para traer las buenas nuevas.
2. Proclamación:
“Predicar” (Kerussein), “predicación” (kerugma) y “predicador” (kerux). El verbo cuyo
significado es “predicar” “publicar” o “proclamar” se emplea con la misma asiduidad
que el verbo “evangelizar”.
La idea básica detrás de estas palabras es la de un heraldo que entrega un mensaje que
le ha sido encomendado por el rey, el principal requisito de un heraldo es la absoluta
fidelidad no debe expresar sus propias ideas, sino entregar un mensaje que le ha sido
confiado no se le pide opinión acerca de las preguntas en discusión es solo el intérprete
de quien le ha dado un mandato. Por este motivo, se le confiere la autoridad que
representa y su palabra está dotada de un prestigio incuestionable. El heraldo no es
nada en sí mismo; habla como representante de aquel que lo ha enviado y a favor del
mensaje que le ha sido confiado.
III. LA PALABRA EN LA EVANGELIZACION
1. ¿Qué es la Palabra?
A lo largo de todas las Escrituras la palabra de Dios siempre se considera algo que vive y
actúa:
Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve y no vuelve allá, sino que
riega la tierra y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra y pan al que
come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mi vacía, sino que hará
lo que quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

La palabra de Dios no debe ser tomada exactamente solo como las Escrituras; es la
comunicación de Dios mismo con el hombre. Abarca “las muchas veces y … muchas
maneras” en que El revela “su eterno poder y deidad” su “gracia y verdad” su salvación y
su juicio

2. La palabra de Dios para la iglesia primitiva


Predicar y enseñar: Al reconocer “que la palabra” no está limitada a las Escrituras no
debemos tener en menos la proclamación verbal de la verdad bíblica. No era suficiente que
el Espíritu Santo cayera sobre los discípulos en Pentecostés: la multitud debía comprender
de que se trataba. Por eso Pedro explica brevemente la profecía de Joel predica a Jesucristo,
y exhorta a la multitud a arrepentirse creer y recibir al Espíritu Santo. Los apóstoles pasaban
el tiempo cuando les era posible, instruyendo a sus oyentes en “todo el consejo de Dios”.
Ellos buscaban no omitir nada que fuese provechoso.
IV. EL MENSAJE DE LA EVANGELIZACION
Pablo según su propia apreciación no era filosofo no moralista no uno de los hombres más
sabios del mundo, sino simplemente un portavoz de Cristo. Su soberano Maestro le había
dado un mensaje para proclamar toda su tarea fue, por lo tanto, entregar el mensaje con
fidelidad exacta y estudiada, sin agregar no alterar, ni omitir nada.
Dr. J. I. Packer
1. Un mensaje bíblico
En vista de que, si Dios en las Escrituras ya ha dado su palabra a su pueblo, nuestro
mensaje debe ser antes que nada bíblico.
Hay dos puntos centrales dentro del marco bíblico:
a. Dios es creador
b. Dios es redentor
1.1 Nuestra fe es histórica
La fuerza del mensaje de Dios radica en que está firmemente arraigado en los
verdaderos acontecimientos históricos del Gólgota y de la tumba vacía. Este es el
cimiento solido sobre el cual descansa todo lo demás.
1.2 La cruz es central
“Si la cruz no es lo central en nuestros pensamientos, podemos estar seguros de
que nuestra fe, cualquiera que fuese, no es la fe cristiana, y nuestro credo,
cualquiera que fuese, no es el credo de los apóstoles”
La cruz no es solo un sólido acontecimiento histórico y el tema central de las
Escrituras; es también el de mayor valor teológico.
1.2.1 Justificación: Este término se toma de las cortes de justicia y el verbo
significa “declarar justo”. No puede ser condenado otra vez por su
supuesto crimen pasado.
Cuando confiamos en Cristo somos declarados justos, somos “hechos
justicia de Dios”
1.2.2 Reconciliación: En la ley romana el mediador tenía una tarea muy clara:
debía representar perfectamente a las dos partes, y tenía que hacer todo
lo posible para unir esas dos partes, cualquiera fuese el precio que eso
representara para él. Jesús vino como Dios perfecto y hombre perfecto y
nos reconcilio con Dios por la sangre dela cruz.
1.2.3 Redención: El significado fundamental es, “Liberar al cautivo previo pago
de cierto dinero (rescate)”. El rescate que se paga es el sustituto de la
persona en cautiverio.
2. Un mensaje personal
El mensaje de Dios tiene, para nosotros, significaciones personales inmediatas.
Se relaciona con una experiencia personal: Juan al escribir a los agobiados por las
dudas, fue aún más enfático: “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que
hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras
manos”.
Exige una respuesta: Las aseveraciones de Jesús eran tan absolutas, sus órdenes tan
categóricas y su en enseñanza tenía tanta autoridad, que hombres y mujeres no podían
permanecer neutrales. Debían estar a favor o en contra; debían decir: ¡Si o No! De la
misma manera que Jesús dividió a aquellos dos ladrones que estaban crucificados con
El. De una u otra forma es inevitable una respuesta, entonces “¿Qué haremos?”. La
respuesta apostólica podría resumirse en tres palabras precisas: arrepentíos, creed y
recibid
V. MOTIVOS PARA LA EVANGELIZACION
Si a los cristianos les falta el deseo de evangelizar, entonces nuestras conferencias y cursos,
estrategias y esquemas, misiones y cruzadas, todo será completamente en vano.
Razones por las cuales muchos cristianos han conocido el desaliento en la esfera de la
evangelización:
La ceguera espiritual o apatía: La gente está simplemente desinteresada; no quiere
verse envuelta; no puede o no quiere ver el propósito y la importancia de las buenas
nuevas de Cristo
El cansancio físico y mental: En la segunda parte de 2Cor. Capítulo 5 menciona seis
factores por lo menos que motivaron su trabajo evangelizador, los cuales están todos
centrados en la persona de Cristo que le ayudaron a no desmayar:
- La comunión con Cristo
- El juicio de Cristo
- El amor de Cristo
- El poder de Cristo
- El ministerio de Cristo
- La muerte de cristo
VI. EVANGELIZACION PERSONAL
Es de dudar si una evangelización resulta eficaz sin previa oración y persistente trabajo con
los individuos.

“Los discursos elocuentes, las ayudas visuales, las películas, los seminarios y grupos
de discusión no son sustitutos del habitual y para nada espectacular testimonio que es el
cristiano común. Si ese testimonio es consecuente y abierto, entonces ningún adelanto en
tácticas y estrategias mejoraran los medios para ganar gente para Cristo. Si no lo es,
entonces ningún programa evangelizador, por emprendedor o sofisticado que sea,
producirá el menor impacto. Hemos sido muy tardos en aprender esta lección.

David Winter.

Estamos en una generación de cristianos que puede estar dedicando más tiempo en hablar
y escribir acerca de la evangelización que en hacerla.

Miremos a uno que prometió transformar a sus discípulos en pescadores de hombres: el


Maestro Pescador Jesús: su dulce acercamiento a la mujer samaritana en Juan 4.

- Estableció contacto:
o Las oportunidades llegan siempre y cuando nosotros las queramos
o La mayoría de las personas, si no todas, están básicamente
hambrientas de Dios

Para establecer contacto, debemos orar que el Espíritu nos guie con
claridad. Cuanto más descansemos en Jesús mas podrá su amor alcanzar a
través nuestro, a cualquiera en cualquier lugar.

- El despertó la curiosidad de ella:

¿Cómo podemos atraer a la gente a un punto tal que hagan preguntas o


pidan ayuda? Hasta que no llegan a este estado es difícil que nos escuchen
cuando tratamos de compartir con ellos las buenas nuevas de Jesús. Tres
palabras pueden ayudar: realidad, integridad y testimonio:

o Hay una gran necesidad por lo real: nuestras vidas mostraran la verdad
o falsedad de lo que decimos
o la integridad: evidentes contradicciones, o en las vidas que vivimos o
en la verdad que predicamos, crean serios tropiezos, mayormente para
la gente que piensa
o El testimonio: También produce curiosidad por conocer más o un
interés natural por la experiencia personal, necesita tener una vida
cristiana consecuente que lo apoye, y una presentación objetiva del
evangelio que lo explique.
- Puso el dedo en la llaga:
Jesús le hablo sobre su vida íntima - “bien has dicho: No tengo marido; porque
cinco maridos has tenido, y el que tienes no es tu marido”, que era esa parte
de su vida más importante. Si hubiese arrepentimiento allí (un cambio de
mentalidad y corazón seguido por un cambio de acción) entonces estaría bien;
y si no, esa persona simplemente no estaría al reino de Dios: seria llamar a
Jesús: “Señor, Señor” sin hacer lo que Él dijo.
- Evito una desviación:
Jesús trato su confusión - “Señor, me parece que tú eres profeta…” (de esta
forma ella estaba poniendo en duda la autoridad de Cristo por desafiarla como
Él lo hizo, después de todo los samaritanos y judíos tienen muchas ideas
diferentes sobre la religión, o el lugar apropiado para adorar), con dulzura y
rapidez la hizo volver al problema espiritual: “Dios es Espíritu; y los que le
adoran en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Por cierto, que este
no era el momento para dedicarse a los interesantes problemas teológicos que
no eran de importancia inmediata a las necesidades urgentes de esta mujer.
- El la condujo a una entrega personal:
Jesús tuvo la palabra final cuando ella trato de evadirse del compromiso hasta
la venida del Mesías: “Yo soy, el que habla contigo”. No había nada más que
agregar. Estaba cara a cara con Cristo. Por lo tanto, se fue a traer a sus amigos
y conocidos (y ella era muy bien conocida en Samaria) a Jesús. Fue entonces
que ella comenzó a gustar de la vida y el amor que siempre había anhelado.
VII. IR CRECIENDO
Tratar de evangelizar sin aceptar las responsabilidades del crecimiento es irresponsable. Es
transformar iglesias en guarderías infantiles.
En el Nuevo testamento hay pocas amonestaciones más tristes que aquellas dirigidas a
hermanos que aún eran, “niños en Cristo”. “Porque debiendo ser ya maestros, después de
tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuales son los primeros
rudimentos de las palabras de dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de
leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche… es niño”

Para lograr este propósito, varias necesidades se hacen evidentes en el estudio del Nuevo
Testamento:
1. Flexibilidad: No hay un molde ideal; aunque una variedad de “sistemas” han
demostrado ser útiles, es importante recordar que Dios trata con nosotros como
individuos, cada uno con necesidades diferentes e individuales
- Primero: Es un error esperar demasiado en poco tiempo, al formular juicios
críticos debemos aprender a ser duros con nosotros mismos y blandos con los
demás
- Segundo: Es un error ser anhelantes en esta tarea de continuación. Siempre
tengamos presentes que, desde el principio hasta el fin, lo que importa es la
obra de Dios; lo más que podemos ser es “colaboradores de Dios”.
- Tercero: por reglar general, es bueno aconsejar a alguien del mismo sexo, y de
aproximadamente la misma edad o más joven.
- Cuarto: no ser demasiado orgulloso como para no buscar la ayuda de otro
cristiano
2. Enseñanza: Todo cristiano necesita desarrollar una relación personal con Dios, pero es
un error confundir las palabras “personal” y “privado”.
Se le debe dar tiempo y atención a la instrucción de los cristianos en cuanto a la
comprensión y fortalecimiento de la fe.
3. Comunión: La palabra griega para comunión, koinonía, aparece principalmente en el
Nuevo Testamento en el contexto del dinero y las posesiones compartidas. Es algo
practico y costoso, un reflejo del amor de Dios al dar a su único Hijo. Nada habla más
poderosamente de la verdad del evangelio que cuando se ve esta calidad de comunión
en una iglesia local.
4. Adoración: “Estamos aquí para ser adoradores primero y solo después, obreros. Dios
quiso que un convertido aprendiese a der adorador, y luego podía aprender a ser un
obrero. La obra hecha por un adorador contendrá la eternidad”.
A. W. Tozer
5. Preparación: No es suficiente con llenar iglesias con creyentes, aun cuando aquellos
creyentes estén bien enseñados en la verdad de la palabra de Dios, disfrutando de la
comunión con el pueblo de Dios y cantando alabanzas a la gloria de Dios. Se necesita
algo más:
a. Clarificar nuestro propósito
b. No tiene sentido que los pastores se trasladen de una iglesia a otra
c. Es responsabilidad de los dirigentes de cada iglesia local que los miembros de esa
iglesia estén colocados en la posición correcta
VIII. LA EVANGELIZACION Y LA IGLESIA LOCAL
“La iglesia es el único medio divinamente designado para difundir el evangelio… además, la
evangelización tiene muy poco sentido si se la divorcia de la comunidad cristiana… el
llamado a evangelizar tiene como propósito, llamar a las personas a que vengan al cuerpo
de Cristo: la comunidad de creyentes cuya cabeza esencial y soberana es Jesucristo”.
Howard Snyder.
1. Nuevas relaciones: El factor más importante en el testimonio de una iglesia local es la
calidad de la vida colectiva en Cristo.
“La evangelización solo seguirá manando de un cuerpo sano (iglesia)”. Estas relaciones
profundas en el cuerpo de Cristo (la iglesia) no son fáciles de obtener ni mantener,
debemos hacer del amor nuestra meta; debemos buscar la paz y seguirla. Detrás de
ella yace una profunda entrega: debemos aprender a entregarnos unos a otros como
lo estamos en Cristo. Debemos estar dispuestos a servirnos unos a otros y a rendir
nuestras vidas a los demás.
2. Nuestras presentaciones: Debemos estudiar los métodos de comunicación que son
eficaces en la actualidad. Pero si creemos en el Espíritu creativo (y no imitativo) de Dios,
debemos buscar y esperar expresiones frescas del Cristo viviente que son las adecuadas
para la actualidad y que sin embargo pueden ser completamente diferentes a las que
el mundo dice y a la forma en que las dice.
3. Nuevos servicios: Nada es más significativo que cuando en esa iglesia ellos descubren
“una comunidad amante y solicita, que esta evidentemente enamorada de Dios y le
ofrece un culto real. Es la realidad, y no los cambios, lo que ganara al pagano y al
agnóstico”
Formas útiles en el contexto de la evangelización:
- Servicios para visitas
- Servicios familiares
4. Nuevas oportunidades:
a. Los hogares
b. Las visitas
c. La literatura
d. Los casetes
5. Vidas nuevas: Para que una iglesia sea apropiada para la juventud debe actualizase.
Debe cambiar, por lo menos en cierta medida, al ritmo de los cambios de la cultura:
debe ser fresca y flexible en la presentación del evangelio; debe dar lugar a que la
juventud desempeñe puestos de responsabilidad, dirección y ministerio.
6. El crecimiento de la iglesia: Estas son las características comunes de las iglesias que
experimentan un crecimiento notable: la oración, el testimonio, conversiones, el gozo,
las escrituras, predicaciones, alcance, la vida familiar, el liderazgo, el amor
IX. CULTO Y EVANGELIZACION
Hay un estrecho vínculo entre adorar y testificar, la adoración y la evangelización, la
adoración y el servicio. La adoración es el rendimiento de toda nuestra naturaleza a Dios,
es avivar la conciencia a través de su santidad; nutrir la mente con su verdad; purificar la
imaginación con su hermosura; abrir nuestro corazón con su propósito; y todo eso unido
en rendir culto, la emoción más desinteresada de la que nuestra naturaleza es capaz.
Hay tres aspectos principales de la adoración que son diferentes, pero están estrechamente
relacionados:
1. Hay adoración por medio de nuestros cuerpos.
2. Hay adoración por medio de nuestra alabanza.
3. Hay adoración por medio de nuestras posesiones.
La verdadera adoración debe estar siempre dirigida hacia Dios si bien la adoración en
términos de servir y dar, puede ser de mucha bendición a los demás. Pero cuando hacemos
nuestra ala adoración y cuando no tenemos vergüenza del hecho de estar enamorados los
unos de los otros, por cierto, que esto puede ser muy poderoso.

X. EL ESPIRITU DE LA EVANGELIZACION
Obra del Espíritu Santo en la evangelización:
1. El Espíritu Santo y la Gran Comisión: Este es el gran propósito del don del Espíritu de
Dios para con nosotros: hacernos más eficientes en nuestro testimonio y
evangelización. Efectivamente, en cualquier momento o lugar que esté presente el
poder del Espíritu, la obra evangelizadora de la iglesia se extenderá natural y
espontáneamente.
El tener que hacer hincapié en la Gran Comisión, e instar a la gente a que testifique, no
es un indicio de vida espiritual, sino una señal de decadencia espiritual.
2. El Espíritu Santo y el poder: Es inútil tratar de ser testigos de Cristo, en obediencia a su
mandato, sin el poder del Espíritu. De la abundancia del corazón hablara la boca.
3. El Espíritu Santo y la comunicación: El Espíritu no se interesa principalmente por las
experiencias religiosas, sino por la verdad del evangelio de Cristo y por la verdad de la
Palabra de Dios. Jesús lo llamo el Espíritu de verdad que guiaría a los discípulos hacia
toda verdad
4. El Espíritu Santo y la conversión: En todo el Nuevo Testamento “convertirse” o
“volverse” se refiere a algo que nosotros debemos hacer; es responsabilidad del
hombre. Los primeros cristianos sabían que sin el poder del Espíritu no podían volver
al hombre de las tinieblas a la luz admirable de Dios. Ellos andaban en humilde
dependencia del Espíritu, quien únicamente podía abrir los ojos de los ciegos
espirituales y abrir los oídos del sordo y dar calor a los corazones fríos y doblegar la
voluntad del orgulloso.
John Stott explica en su libro Christian Mission in the Modern Worl, lo que no se
entiende dentro del contexto de la evangelización:
- Una dependencia del Espiritu Santo no significa que no haya necesidad de
prepararse antes de la predicación
- La dependencia del espíritu Santo no quiere decir que seamos anti
intelectuales.
- El confiarnos en el Espíritu Santo no significa ser descuidados
- Confiar en el Espíritu Santo no quiere decir suprimir nuestra personalidad
humana
5. El Espíritu Santo y la dirección: en la iglesia de hoy, la evangelización se encuentra
obstaculizada no por la pereza de los cristianos, sino por el atareo mal canalizado de
los cristianos. Los rasgos más marcados de la iglesia en el siglo I:
- La dirección es generalmente natural.
- La dirección es a menudo colectiva; no un asunto privado.
- La dirección es a veces especial.
6. El Espíritu Santo y la oración: Una confianza constante en Dios supone, en términos
específicos, un ingrediente esencial: mucha oración.
Duncan Campbell dijo que el reino de Dios progresaría, no por medio de iglesias
colmadas de gente, sino mediante gente lleva del Espíritu Santo, y por tanto era la
mayor necesidad del día.
No podemos nosotros hacernos santos; pero podemos y debemos arrepentirnos de
todo, específicamente de cualquier cosa que pudiera afligir al Espíritu e impedirle que
llene nuestras vidas con el amor y poder de Dios:
- Debemos arrepentirnos de todo pecado conocido, y no se lo podemos pedir
sinceramente si no estamos dispuestos a abandonar en sus manos alguna parte
de nuestra vida.
- Debemos estar dispuestos a obedecer a Dios dondequiera que Él nos conduzca
- Debemos tener hambre y sed del Señor y de una vida de rectitud ante El.