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POOCHYTOWN

Jim Woodring

El autor secreto del cómic norteamericano, alabado por Alan
Moore, Daniel Clowes, Neil Gaiman y Scott McCloud

Colección Cómic · Cartoné · 112 pp. · 24 € · 21 x 29 cm.
isbn:
978-84-17617-04-2 · En librerías el 15 de octubre

Frank, y digo esto sin exagerar un ápice, es un trabajo de verdadero genio a cargo
de uno de los más grandes de todos los tiempos.
D aniel C lowes

Frank te transportará a otro mundo, desplazará tu conciencia y reprogramará tu
mente. Es más barato que la realidad virtual, más seguro que la droga, más diver-
tido que dormir.
N eil G aiman

Raquel Vicedo | www.fulgenciopimentel.com | raquel@fulgenciopimentel.com
POOCHYTOWN
Jim Woodring

Continúa la saga iniciada en El congreso de los animales, reiniciada en Fran y vuelta
a iniciar ahora en Poochytown.

Cinco años después, y como (dis)continuación de la epopeya en bucle que fue Fran, Jim Woodring regre-
sa en Poochytown al cartoon concebido como viaje filosófico y psicodélico, un paso más acá de la broma
y dos más allá del terror. El éxodo de Frank y Manhog hacia los confines del Unifactor es tan físico como
emocional, reflejo telúrico y diabólico del subconsciente de su autor. Es un camino repleto de peligros,
pruebas, recompensas y descubrimientos que nunca terminan de descorrer las cortinas del misterio. En
palabras del autor: «[…] to be pooched significa «recibir un mazazo», «quedarse chafado», ver frustradas
las expectativas y las esperanzas de uno. Poochytown sería entonces ese lugar donde las promesas nun-
ca se cumplen».
Los libros de la serie «Frank» resultan una lectura inagotable, que recupera el aire clásico de los funny
animals sin pasar por ninguno de los tópicos del medio. Estas historias no conocen la vía del cinismo y el
oportunismo. Son cómic en estado puro: no solo un cómic que nunca antes se había hecho, sino uno que
jamás se había imaginado.

Del mismo autor, en Fulgencio Pimentel: Frank, vol. 1 (2010), Filigranas del clima, vol. 2
(2012), La cuerda del laúd, vol. 3 (2013), Fran, vol. 4 (2013) y Peeping Frank (2016).

JIM WOODRING (Los Ángeles, 1952). Tras abandonar la universi-
dad y trabajar como basurero, a finales de los setenta comenzó a
trabajar para el estudio de animación Ruby-Spears. En 1980 comen-
zó a autoeditarse Jim, una antología de tebeos, textos e ilustracio-
nes que pronto permitió a Woodring dedicarse al mundo del cómic
profesionalmente. No mucho después, Frank empezó a publicarse
de forma ocasional, y estas historietas se convertirían después en su
trabajo más conocido. Woodring ha realizado historietas para niños,
ha trabajado como ilustrador independiente y como guionista para
editoriales establecidas, además de ilustrar algunos programas infor-
máticos. Nominado a varios premios Eisner, en 2010 fue distinguido
con el popular galardón Genius of Literature. Recientemente, Woo-
dring se ha convertido en un diseñador de juguetes muy popular.

Jim Woodring podría ser el dibujante de tebeos más importante de su genera-
ción. Sus historias, todas y cada una, son una obra maestra. Léalas, reléalas,
vuelva a releerlas. Cada célula de su cuerpo será conquistada y evocará este
trabajo visionario.
S cott M c C loud

No hay otro artista vivo que trate de sentir de este modo la eternidad en los rit-
mos universales, en los gestos y la música callada de lo corpóreo.
C hris W are

Raquel Vicedo | www.fulgenciopimentel.com | raquel@fulgenciopimentel.com
POOCHYTOWN
Jim Woodring

Bienvenido a un nuevo periplo hacia lo visceralmente sublime de la mano de
Jim Woodring, cuya alucinada mirada lo acerca por igual a Buster Keaton, a
Max Ernst o a un corte transversal del ADN de nuestro planeta, extraído en un
laboratorio secreto por el científico loco que controla nuestros destinos. Aban-
dono este último intento más convencido que nunca de que todos vivimos en
Poochytown, y de que hacía falta un genio como Woodring para mostrárnoslo.
J onathan L ethem

La mayoría de la gente fracasa miserablemente cuando intenta aplicar la lógica
de los sueños a su trabajo. Solo Jim lo consigue completamente. Quien más
podría acercársele sería David Lynch, pero hasta Lynch se queda corto.
Vice

Jim Woodring evoca algo importante que ha sido olvidado.
A lan M oore

Brillante… Todo un viaje… Me renta mucho, tío… Jim es un jefe.
J eff B ridges

Frank nos brinda sus retablos de ternura y degollina, amor y traición, felicidad
y terror, cuidadosamente envueltos, como si fueran chucherías de otro mundo.
F. F. C oppola

Tras varias décadas «viendo cosas», Jim Woodring ha conseguido engendrar un
mundo que vincula el vitriolo infantil con el horror más grotesco e imprevisible.
The Seattle Weekly

Woodring hace estas ficciones mudas como un desafío a sí mismo (asegura que
es como escribir una novela sin la letra «e») y, lo que es más importante, como un
modo de burlar la moneda de cambio cultural. La ausencia de lenguaje hace que
sus historietas sean imperecederas y universales. Casi es una lástima, ya que la
prosa de Woodring sigue siendo una de las más notables del cómic.
Time.com

Raquel Vicedo | www.fulgenciopimentel.com | raquel@fulgenciopimentel.com
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