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CONTESTA DEMANDA RECONVENCIONAL DE COMPENSACIÓN

ECONÓMICA.
.

S. J. DE FAMILIA DE ALTO HOSPICIO

GABRIELA CAROLINA CAVIERES PEREZ, abogado, por la parte


demandante y demandado reconvencional por compensación económica, don
Manuel Alejandro Montoya Huerta en autos sobre Divorcio Unilateral por cese
de la convivencia, Rit C-348-2018, caratulada “MONTOYA/ALLENDE”, a US.
respetuosamente digo:
Que en la representación que invisto, vengo en contestar demanda
reconvencional de compensación económica interpuesta en contra de mi
representado por doña Nicol Carolina Allende Andrade, solicitando desde ya su
total rechazo con expresa condenación en costas, en razón de los antecedentes
de hecho y de derecho que a continuación expongo:

Los hechos:
1. Que no es efectivo que la demandante reconvencional se haya dedicado
exclusivamente a las labores del hogar y a la crianza del hijo en común
viéndose totalmente impedida de desarrollar una actividad remunerada o de
ejercer una actividad lucrativa, toda vez que durante el matrimonio doña Nicol
Carolina Allende Andrade, desarrolló actividades remuneradas como:
comerciante que es la actividad que desarrolla a diario.
2. Tampoco es posible atribuir a mi representado la falta de estudios de la
demandante reconvencional sino más bien esto se debe a su desinterés por
retomar estudios, pues hasta la fecha, no habiendo sido en modo alguno una
prohibición de parte de mi representado.
3. Por otra parte es importante señalar que mi representado siempre a
contribuyo con las labores de su cónyuge, y obligaciones alimenticias a
favor de su hijo dejando incluso la vivienda construida en un segundo piso
de propiedad de los padres de la demandante reconvencional ubicada en
pasaje la Noria N° 2920 de Iquique, por lo que durante los más de 3 años que
han permanecido separados la demandante reconvencional se ha visto
liberada junto a su actual pareja de la carga de pagar arrendamiento.
4. La inversión realizada por mi representado, sobrepasa por mucho lo solicitado
por la demandante reconvencional, dado que se invirtieron más de $15.000.000
(quince millones de pesos) comprendidos en construcción y amoblado del
inmueble, que hasta el día de hoy sigue pagando.

5. Que, entre lo supuestos que habilitan la procedencia de la compensación


económica se considera la duración del matrimonio, lo que si bien en este caso
fue de 3 años la demandante reconvencional siempre durante este tiempo
realizo labores remuneradas no siendo un impedimento la existencia de nuestro
hijo toda vez que en su crianza siempre contamos con ayuda de nuestros
familiares, por lo que al respecto no se habría producido menoscabo alguno.

6. Por otro lado es importante hacer presente que la actual situación económica
de mi representado no es la mejor toda vez actualmente que tiene un ingreso
liquido mensual de $543.924 a través de su remuneración por su trabajo ya que
en el tiempo que estuvo junto a la demandante reconvencional adquirió
compromisos comerciales importantes los cuales están relacionados
directamente con el punto 4. también está el hecho de tener que pagar una
serie de compromisos económicos pendientes derivados de lo mismo.

7. Que en el caso presente, la demandante reconvencional siempre desarrolló


actividades remuneradas de tipo informal (comercio ambulante), no contando
con cotizaciones y previsión de salud por una decisión personal ajena a la
voluntad de don Manuel. Por otra parte, la duración de la vida en común si bien
tuvo una duración de 3 años, esto no fue nunca un impedimento para que la
demandante reconvencional realizara labores remuneradas.

8. Ahora es del caso insistir en que el momento específico en que debe apreciarse
el menoscabo económico es al producirse el cese de la convivencia conyugal,
esto es, en el mes septiembre del año 2014; y, como podrá apreciarse de la
lectura de esta presentación y de los propios antecedentes aportados por la
demandante reconvencional, ningún menoscabo económico se ha producido al
cesar la convivencia conyugal, incluso ha seguido viviendo en el mismo
inmueble construido por mi representado, no teniendo que incurrir en gastos de
arrendamiento con su actual pareja.
El derecho:
1. Que la compensación económica es una institución nueva dentro del derecho
matrimonial chileno, incorporada por la ley 19.947, que tiene por objeto, al
declarar el divorcio o la nulidad de un matrimonio, resarcir el menoscabo
económico que ha sufrido uno de los cónyuges, como consecuencia de
haberse dedicado, durante el matrimonio, al cuidado de los hijos o del hogar
común, sin poder en razón de ello haber desarrollado una actividad
remunerada, o haberlo hecho en menor medida de lo que se quería o podía.
2. Que de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 61 de la ley 19.947, son requisitos
de procedencia de la compensación económica:
a) que el solicitante se haya dedicado durante el matrimonio al cuidado de los
hijos o del hogar común.
b) el no haber desarrollado una actividad remunerada o lucrativa en ese
período, o haberlo hecho en menor medida de lo que hubiere podido o
querido; y
c) el menoscabo económico que tal situación ocasiona en el solicitante.
3. Se debe destacar en este punto que, en este caso particular, no se cumpliría
la premisa del artículo 61 toda vez que la demandante reconvencional tuvo
siempre la posibilidad de trabajar durante la vigencia del matrimonio.
4. Para determinar el menoscabo y la cuantía de la compensación, el artículo 62
de la Ley de Matrimonio Civil contempla una serie de factores: duración del
matrimonio y de la vida en común de los cónyuges, situación patrimonial de
ambos cónyuges, la buena o mala fe, la edad y el estado de salud del cónyuge
beneficiario, su situación previsional y de salud, su calificación profesional, sus
posibilidades de acceso al mercado laboral y la colaboración prestada a las
actividades lucrativas del otro cónyuge.
5. Que en el caso presente, la demandante reconvencional siempre desarrolló
actividades remuneradas, que por un hecho voluntario no cotiza en el sistema
de previsión social o de AFP pudiendo hacerlo de forma independiente y
voluntaria. Por otra parte, la duración de la vida en común si bien tuvo una
duración de 3 años, esto no fue nunca un impedimento para que la
demandante reconvencional realizara labores remuneradas.

POR TANTO, conforme con las consideraciones de hecho y de


derecho expuestas y lo previsto en los artículos 3º, 61 y siguientes de la Ley Nº
19947 sobre Matrimonio Civil y la ley 19.968 sobre Tribunales de Familia.
RUEGO A SS., se sirva tener por contestada la demanda
reconvencional de compensación económica interpuesta en contra de mi
representado, don Manuel Alejandro Montoya Huerta, dar curso a su tramitación
y rechazar totalmente la demanda reconvencional en los términos planteados, con
expresa condenación en costas de la contraria. En subsidio, en el caso que S.S.,
estime que es procedente dicha compensación y que adeudo los montos que se
demandan, solicitamos se tenga como compensación económica lo invertido en el
inmueble construido a expensas de mi representado, y que sirve de hogar
exclusivo de la nueva familia de la demandada.