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Tecnologías del yo

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lttlllt•t•li'llí ílh 1111111 1'111 1\ 11111111 1 1 Cl'll:1. Michel Foucault
!IIJnu-11 '" , '111!f1•, 1111•/11 .~Obrt' élica
¡ ¡ hl11 I " ,/1 _, ,,,, . ,, ,,,.l'ló11 en las fronteras de la.filosofía
h •• 11!11, 11,I , / /111//r.~ tlf· la ciencia
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I t,111111 1 // ¡./111 /11 ,Y llfll'l'ación y otros textos afines
I t, h 11li11 , ,, (hu! .w.11 lfls revoluciones cientificas?
M h1111111111 , '/1•1·11 olo1<las del yo
N l ,11111,1111111 , 8 111'/aifld y sistema: la ambición de la teoria
11 1 l\11w111, 8 11/11'11 l11s llberlades
141 11 V1111l11w , /,n sociedad transparente
11 11 ll,11•1y, l•:l l(iro lingüístico Introducción de Miguel Morey
1\l. e 1 ( :,,111 , líl li/Jro de nuestra crisis
1, K. O. A1w l, Teoda de la verdad y ética del discurso
, • ,I , 11:i11tcr 1 /Jamar la suerte
11'1 . 11 . O. Omlnmcr, La actualidad de lo bello
ifl, O. KM . A.nscombe,Intención
17, .l. l lnlJl'rmas, Escritos sobre moralidad y eticidad
I H. T. W. Adomo, Actualidad de la filosofía
i 11. 'I'. Ncgri, Fin de siglo
IJ(). 1). Dovidson, Mente, mundo y acción
I . U:. Husserl, Invitación a lafenomenologia
2. L. Wittgenstein, Lecciones y conversaciones sobre estética,
psicología y creencía religiosa
23. R. Carnap, Autobiograjía intelectual
24. N. Bobbio, Igualdad y libertad
25. G. E. Moore, Ensayos éticos
26. E. Levinas, El Tiempo y el Otro
27. W. Benjamín, La metaJísica de la juventud
28. E. Jünger y M. Heidegger, Acerca del nihilismo
29. R Dworkin, Ética privada e igualitarismo político
30. C. Taylor, La ética de la autepticidad
31. H. Putnam, Las mil caras del realismo
32. M. Blanchot, El paso (no) más allá
33. P. Winch, Comprender una sociedad primitiva

~
34. A. Koyré, Pensar la ciencia
35. J. Derrida, El lenguaje y las instituciones.filosóficas
36. S. Weil, Reflexiones sobre las causas de la libertad
y de la opresión sociai
37. P. F. Strawson, Libertad y resentimiento "'~
1
,..,.-,¡:",
38. H. Arendt, De la historia a la acción
39. G. Vattimo, Más allá de la interpretación
40. W. Benjamin, Personajes alemanes
41. G. Bataille, Lo que entiendo por soberanía
~
~ Ediciones Paidós Ibérica, S.A.
42. M. Foucault, De lenguaje y literatura
~ I.C.E. de la Universidad Autónoma de Barcelona
44. C. Geertz, Los usos de la diversidad Barcelona - Buenos Aires - México
~
i
'1'111111111 ol'I Kl1111h'11:
.' l'11 Ph11oloKl1 111 ni' 1111· S,·lf,.
SUMARIO
y .' lh11h , l'ovv1·r, ~elf: An lnterviewwith Michel Foucault»,
1•11 'll·l'l11111/11¡.ri1's of the Se(! A Seminar with Michel Foucault
IOHM hy I he U niversity of Massachusetts Press, Amherst
, ( J111111·s 1·t 8ingu.latim. Toward a Criticism of "Political Reason"»,
1·11 'l 'h,, 7'anner Lectures on Human Values, 1981, 11
H.181 by the Tanner Lectures on Human Values,
University of Utah Press, Salt Lake City

Traducción de Mercedes Allendesalazar INTRODUCCIÓN, Miguel Morey 9

Cubierta de Mario Eskenazi y Pablo Martín Badosa 1


TECNOLOGÍAS DEL YO
1 ....... . 45
Tecnologías del yo 45
Contexto de estudio .. 47
El desarrollo de las tecnologías del yo so
Resumen 54
II 55
III 66
IV 72
1ª edición, 1990 V 80
r reimpresión, 1996 VI 86
Quedan rigurosame nte prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del "Copyright",
bajo las sanciones establecidas en las leyes, la re producción totaJ o parcial de esta obra por
cualquie r medio o procedimiento, comprendidas la r eprografía y el tratamiento informático, y la
2
distribu ción de ejemplares de ella mediante a lquile r y préstamo públicos. ÜMNES ET SINGULATIM:
HACIA UNA CRíTICA DE LA «RAZÓN POLÍTICA»
© de esta edición,
Ediciones Paidós Ibérica, S.A., I 95
Mariano Cubí, 92 - 08021 Barce"lona, II 118
e Instituto de Ciencias de la Educación
de la Universidad Autónoma de Barcelona, 3
08193 Bellaterra VERDAD, INDMDUO Y PODER
ISBN: 84-7509-558-5 Una entrevista con Michel Foucault, Rux Martin 141
Depósito legal: B-28743/1996

Impreso en Novagrafik, S.L.,


Puigcerda, 127 - 08019 Barcelona

Impreso en España - Printed in Spain


INTRODUCCION

LA CUESTION DEL METODO

El artículo que, en Le. dictionnaire des philo-


sophes,1 Maurice Florence dedica a M. Foucault
comienza con estas palabras : « Sin duda todavía
, ~_.. l es demasiado pronto para apreciar la ruptura in-
UN:\'~F'-SlDAD DE SANTO TOMAS troducida por M. F., profesor .en el College de
O TE CA France ( cátedra de historia de los sistemas de pen-
samiento) desde 1970, en un paisaje filosófico do-
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minado hasta entonces. por Sartre, y lo que éste
designaba como la filosofía insuperable de nues-
1 tro tiempo : el marxismo. De entrada, desde His-
toire de la_folie (1961), M. F. está en otra parte.
Ya no se trata de fundar la filosofía sobre un nue-
vo c6gito, ni de desarrollar en un sistema las cosas
ocultas hasta entonces a los ojos del mundo, sino
más bien de interrogar este gesto enigmático, qui-
zá característico de las sociedades occidentales,
por medio del cual se ven constituidos unos dis-
cursos verdaderos (y, por tanto, también la filo-
sofía) con el poder que se les conoce». Hasta aquí
apenas nada de particular, si dejamos aparte que,
cuando se publica el diccionario, Foucault acaba
de morir (aunque en el artículo se mantiene pú-

1. Dictionaire des philosophes, París, P.U.F., 1984, págs. 947'


944.
10 l'I U'N OI .OO f AS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL ~TODO 11

dtl•11111l'11t '1 11111 111 u su nombre tan sólo una fecha, pensamiento, y convertirse así en mera legitima-
ICJ}f\ , v 1111 nN p1U'lo en blanco) y que, por tanto, no ción de la razón (moderna).
hm tmw111·0 que sea aún «demasiado pronto» Sin embargo, la sorpresa surgirá años más tar-
rn l111lil111 de una obra que la muerte acaba de de cuando descubramos que el aséptico nombre
f)1Wrn1 de, lonna lamentablemente definitiva. que se responsabiliza del artículo ( Maurice Flo-
rn 111odo como se nos presenta el gesto espe- rence, écrivain) no es, en realidad, sino un pseudó-
dl1111 q11t• Foucault introduce en filosofía, aunque nimo del propio Foucault.3 De súbito, va a resul-
¡,rrdHo, es bien convencional. Por un lado, queda tar que el :filósofo que más encarnizadamente ha
uhkndo históricamente como relevo de la genera- defendido a lo largo de toda su obra el derecho
cló11 dti Sartre, en ruptura con el horizonte de in- a no tener rostro,4 el philosophe masqué que, aún
teligib ilidad marxista, presentado hasta entonces pocos días antes de su muerte reivindicaba el de-
como el único posible. Y por otro, su tarea de pen- recho al anonimato y al pseudónimo, a que sus
sador se nos muestra surgiendo de un compro- libros «sean leídos por sí mismos», sin referencia
miso con esa «mirada e tnológica» que Nietzsche ninguna al autor que desde la trayectoria de una
introduce en el dominio de la filosofía. Es decir, obra los sostiene,5 ese mismo autor, por alguno
que halla su origen t.•11 la convicción de que la de esos sarcasmos del destino que menudearon
historia debe adop lnr, para las sociedades occi- alrededor de su muerte, va a acabar redactando
dentales y en lunlo que modo eminente de auto- un informe crítico sobre la evolución ·y el estado
inteligibilidud , lu forma de una etnología interna presente de su trabajo que el azar convertirá en
(y, por tnnlo, t"S lnr ntenta a todas las cauciones
que loN nul l'opc-'ilogos en general y Lévi-Strauss en 3. Véase «Maurice Florence: (Auto)biograpliy of Michel Fou-
purt ku ln,· lu111 di scfiado para exorcizar cualquier cault», en History of the present, 4, primavera de 1988. En los
t11m·r 1111'1 s1110; c tnoce:r;itrismo que, en el dominio archivos del Centre Michel Foucault, «Maurice Florence» figu-
Ir In hlr; loriu, adoptará siempre la forma de lo ra como pseudónimo conjunto de M. Foucault y Frarn;ois Ewald,
antiguo asistente de M. Foucault en el College de France y ac-
,¡11r Nl ol:r.schc denominaba «racionalidad retros- tual presidente del Centro. Véase Documento D-108/402.1988.
prl· tlvu • )). Que, en definitiva, hacer historia del 4. Recuérdese las conocidas palabras finales de su introduc-
pc.•11su111ic111 0 no puede ser nunca una forma satis- ción a L'archéologie du savoir, París, Gallimard, 1969: «Más de
uno, como yo sin duda, escriben para perder el rostro. No me
fcc hu de complicidad con los modos presentes de pregunten quién soy, ni me pidan que permanezca invariable:
es una moral de estado civil la que rige nuestra documentación;
. r.11 A11rora, 1, l. Véase al respecto M. Morey, «M. Foucault Que se nos deje en paz cuando se trata de escribir».
y l'I problema del sentido de la historia», en R. Maíz (comp.), S. Véase «Une esthetique de l'existence•, entrevista con
IJl,f(·urso, poder, sujeto. Lecturas sobre Michel Foucault, Uni- A. Fontana, y T. Ferenczi, «Eloge de l'anonymab, en Le Monde,
ve rsidad de Santiago de Compostela, 1987. 15/16-VII-1984.
l'lt( ' NOI.OO(AH DHL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL lmTODO 13

11 ¡,r rl r.f' lh 11rnologíu. De ahí el valor singular L'usage des plaisirs y Le souci de soi (ambos de
de, t11i lt1 hrnv,, lt,x to, en cuya lectura vale la pena 1984, publicados un mes escaso antes de su muer-
dr 111orn1'Hti puru comprobar, aunque sea siguién- te). Suele decirse que esta última etapa se articu-
dolo do lej os, toda su eficacia esclarecedora. la alrededor de la cuestión de la subjetividad o,
si se prefiere, de las técnicas y tecnologías de la
* * * subjetividad. Así, la mayor parte de los estudios
sistemáticos que se han ocupado de la obra de
Con vencionalmente, suelen distinguirse, en la Foucault han distinguido estas tres etapas, y han
obra de Foucault, tres etapas intelectuales. La pri- apoyado en sus -diferencias el análisis del sentido
mera, centrada alrededor de la pregunta por el y el valor de la obra foucaultiana. Y ello hasta el
saber se reconoce bajo el nombre de arqueología, punto de que, por ejemplo, Deleuze 7 puede resu-
y cubre de 1961 a 1969, es decir, de Histoire de la mir la aportación de Foucault a la redistribución
folie a L'archéologie du savoir. La segunda, ca- actual de la problemática filosófica en tres pregun- ,
racterizada como genealogía, comienza a elaborar tas mayores, de resonancias paródicamente kan-
su pregunta por el poder en textos como L'ordre tianas : ¿ qué puedo saber?, ¿ qué puedo hacer? y
du discours o Nietzsche, la génealogie, l'histoire ¿ quién soy yo? -preguntas que se inspiran en los
(ambos de 1971) y encuentra su momento mayor cortes de su itinerario intelectual antes indicados.
con la publicación de Surveiller et punir (1975) y La comodidad de una clasificación como ésta
el volumen primero de su historia de la sexuali- es del todo evidente. En primer lugar, se pliega a
dad: La volonté de savoir (1976 ). Y finalmente, una sencilla exigencia cronológica que parece de
el desplazamiento que conduce a la tercera se suyo legitimarla, al tiempo que nos ofrece la ilu-
anuncia ya tras cuestiones como la de la «goberna- sión de un encaminamiento sucesivo de la tarea
bilidad»,6 a partir de J978, y halla su manifesta- de Foucault hacia una reflexión cada vez mejor
ción cumplida principalmente en los volúmenes armada. En segundo lugar, está ratificada en par-
segundo y tercero de la historia de la sexualidad : te por el propio Foucault, quien, por ejemplo, con
ocasión de la publicación de Surveiller et punir,
6. Al respecto, véase, por ejemplo, «La governamentalitá», se extiende largo y tendido en consideraciones
en Aut/ Aut, 167-168, 1978; o el resumen de su curso en el Colle-
ge de France, 1979-1980, «Du gouvernement des vivants», en Mi- metódicas acerca del desplazamiento que conduce
chel Foucault, Resumé des cours (1979/1980), París, Julliard, de la arqueología del saber a la genealogía del po-
1989. Con el título de La gouvernamentalité, Seuil acaba de poner der. Sin embargo, no parece del todo evidente que
a la venta dos casettes con las lecciones introductorias de este
curso. Por su parte, con el mismo título, se publica un resumen
en Magazine littéraire, 269, septiembre de 1989. 7. G. Deleuze, Foucault, Barcelona, Paidós, 1987.
14 TBCNOLOG:lAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉfODO 15

esta clasificación, en el momento presente, deba determinados y según un corte histórico relativa-
aceptarse sin más, y tal cual: los problemas que mente breve; y que la genealogía intenta, por re-
plantea amenazan con ser de más peso que las curso a la noción de «relaciones de poder», expli-
ventajas que su sencilla filiación cronológica pare- car lo que la arqueología debía contentarse con
ce ofrecernos -si de lo que se trata es de pensar describir. Esto es : por qué tal régimen de saber
eso que está en juego en el envite que Foucault nos se desarrolla en tal dirección y según tales alcan-
propone y no meramente de escolarizar su pensa- ces y no en cualquier otro de los posibles. Lo que
miento. En efecto, desde una periodización como la genealogía viene a colmar, pero manteniendo
la anterior, ¿cómo justificar, por ejemplo, eviden- sin embargo la . misma orientación del análisis, es
cias tan palmarias como que !J/istoire de la folie, lo que la arqueología debía mantener obligada-
su primer texto arqueológico, está infinitamente mente en el silencio o la indecisión. Valga un ejem-
más próximo a Surveiller et punir, el primer gran plo. En Les mots et les choses, Foucault escribe:
texto genealógico, que no a Les mots et les cho- « . . . Las ciencias humanas no aparecieron hasta
ses, última obra en la que hace arqueología de un que, bajo el efecto de algún racionalismo presio-
dominio histórico? Entre Les mots et les choses nante, de algún problema científico no resuelto,
y Histoire de la folie pocos nexos de peso pueden de algún interés práctico, se decidió hacer pasar
establecerse, y, sin embargo, Surveiller et punir al hombre (a querer o no y con un éxito mayor
puede ser caracterizado, sin exageración, como o menor) al lado de los objetos científicos, en cuyo
un trabajo de reescritura de su primera obra ar- número no se ha probado aún, de manera absolu-
queológica. El obstáculo es sin duda de mucho
ta, que pueda incluírsele; aparecieron el día en
peso. Y con ello no quiere decirse que no exista que el hombre se constituyó en la cultura occiden-
diferencia de procedimiento entre la arquelogía y
tal a la vez como aquello que hay que pensar y
la genealogía, sino que esta diferencia puede que
aquello que . hay que saber».9 Ante este plantea-
no sea en absoluto lo esencial. Anteriormente,
sostuve • que la diferencia entre arqueología y ge- miento, lo que la genealogía le añade, pero sin
nealogía es la que media entre un procedimiento romper en absoluto con él, es el intento de res-
descriptivo y un procedimiento explicativo: que la ponder a la pregunta acerca de quién o qué y por
arqueología pretende alcanzar un cierto modo de qué (se) decidió tal cosa y no otra cualquiera de
descripción (liberado de toda «sujeción antropo- las posibles. Foucault mismo así lo establece en
lógica•) de los regímenes de saber en dominios
9. Las palabras y las cosas, México, Siglo XXI, 1968. Véase
8. Bn /,,.l'lura de Foucault, Madrid, Taurus, 1983. al respecto M. Morey, op. cit., págs. 171 y sigs.
16 TBCNOLOG:tAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉTODO 17

sus conversaciones con P. ;Rabinow, 1º al separar que L'archéologie du savoir es algo así como la
ambos procedimientos en estos términos : la ar- culminación teórica de sus ejercicios anteriores
queología define y caracteriza un nivel de análisis de análisis histórico y concederle de este modo
en el dominio de los hechos; la genealogía explica el estatuto pleno de teoría. Es éste un error fre-
o analiza el nivel de la arqueología. cuente en el que se extravían numerosos estudios
El riesgo de aceptar una periodización como la sobre la obra de Foucault, incluido, por ejemplo,
tradicional es, a mi entender, doble. En primer lu- el de Dreyfus y Rabinow, quienes hacen de este
gar, nos puede llevar a imaginar algo así como la texto una teoría cuyo fracaso va a exigir el des-
sucesión de tres procedimientos, cada uno de los plazamiento genealógico. La explicación de su evo-
cuales sustituiría al anterior: de arqueología a ge- lución mediante este recurso puede ser todo lo
nealogía, y de ésta al análisis de las técnicas de amable que se quiera, pero ello no impide su de-
subjetivación. Y ello es radicalmente erróneo. Los sacierto profundo. En primer lugar, hay que
procedimientos metódicos se engloban en círcu- decir que L' archéologie du savoir es un texto de
los cada vez más amplios, pero no se sustituyen circunstancias, motivado por el desafío que las crí-
en absoluto. Así, en 1983, Foucault anota: «Ar- ticas han lanzado sobre su último libro, Les mots
queología : método para una genealogía históri- et les choses : las respuestas de Foucault a Ca-
ca, que toma como dominio de análisis los dis- hiers pour l'Analyse y Esprit.U primeros borrado-
cursos ; los discursos considerados como acon- res de L'archéologie du savoir, así lo muestran
tecimientos; ligados por reglas de prácticas dis- sin lugar a dudas. Y en segundo lugar, el proyec-
cursi• vas.» 11 to, patente y latente, de este texto no es fundar
Y en segundo lugar, puede llevarnos a pensar una teoría sino explorar una posibilidad.u como
se afirma explícitamente -un pequeño detalle pue-
10. «Conversation with P. Rabinow•, original mecanografia- de bastar para realizar el carácter de metodolo-
do, Berkeley, s. f .; Centre Michel Foucault, Documento D-250(17)/
952.1988, clasificado reservado.
gía-ficción de este texto : el hecho de que está
11. Notas manuscritas, Berkeley, s. f.; Centre Michel Fou- enteramente escrito en condicional. La posibili-
cault, Documento D-250(12)/942.1988, clasificado reservado. Muy
presumiblemente dichas notas sirvieron de guión para o fueron
tomadas durante la discusión del 26 de abril de 1983 con H. Drey- 12. «Réponse a une question• (trad. cast. en Dialéctica y li-
fus y P. Rabinow. Véase Centre Michel Foucault, Documento bertad, Valencia, Torres Ed., 1976); y «Réponse au Cercle d'Epis-
D-250(9)/936.1988, clasificado reservado. Una parte de la misma témologie» (trad. cast. en ¡Análisis de Michel Foucault, Buenos
se reproduce en «Entretien avec H. Dreyfus y P. Rabinow: l Aires, Tiempo contemporáneo, 1970).
propos de la généalogie de l'ethique: un ape~ du travail en 13. Véase la pág. 194 de la traducción castellana, México.
cours•, en H. Dreyfus y P, Rabinow, M. Foucault: un parcours Siglo XXI , 1970. Véase al respecto M. Morey, op. cit., págs. 178
philosophique, París, Gallimard, 1984. y sigs.
18 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL amTODO 19

dad que Foucault explora aquí, en continuidad con como genealogía, de todo su trabajo anterior. En
sus trabajos anteriores, es la de ver hasta dónde el límite, si se quiere, es posible que para Foucault
es posible dar cuenta de los juegos de verdad en Surveiller et punir establezca un corte que permi-
los diferentes regímenes discursivos sin someter- ta dibujar algo así como dos dispositivos: a un
se a ninguna sujeción antropológica --o, si se pre- lado la arqueología del saber, y al otro la genea-
fiere, y como veremos más adelante, fuera del logía del poder. Pero no por ello es menos cierto
doblete empírico-trascendental que caracteriza di- que la publicación de sus dos últimos libros da
cha sujeción, según queda establecido en Les mots otra dimensión a todo su trabajo anterior, con la
et les choses. Sin intención ninguna de desmere- eclosión de la problemática de la subjetivación y
cer ese trabajo, es de justicia afirmar que, dada la moral -dimensión desde la cual la pertinencia
su peculiar estrategia reflexiva, Foucault no pue- de la primera partición debe cuando menos rela-
de, y él es el primero en saberlo, obtener resulta- tivizarse. Recordemos que Surveiller et punir par-
dos de su discurso que valgan como «verdad» sin tía de una pregunta que está a caballo entre la
el sostén narrativo que siempre le ha arropado en segunda y la tercera «etapas» (como, en cierto
sus trabajos anteriores y posteriores, y que está modo, Histoire de la folie está entre las tres):
aquí obligadamente ausente. 14 «¿Puede hacerse la genealogía de la moral mo-
Y es cierto que cuando Foucault publica Sur- derna a partir de una historia política de los cuer-
veiller et punir afirma: es mi primer libro. 15 Como pos?» 11 Y en otro lugar añade : .«Si yo fuera pre-
también se pregunta: «Cuando pienso en ello tencioso, pondría como título general de lo que
ahora, me pregunto de qué pude hablar en His- hago: genealogía de la moral.» 18 Este empareja-
toire de la folie o en Naissance de la clinique, por miento entre «genealogía» y «moral» pienso que es
ejemplo, sino del poder.» 16 Pero, bajo esta afirma- lo suficientem.e nte explícito como para · relativizar
ción, tanto puede leerse la existencia de un corte la validez de las particiones tradicionales. Como lo
radical entre el período arqueológico y el genea- es el mismo título de una de sus dos aportaciones a
lógico, como la voluntad de reapropiación, ahora la obra de Dreyfus y Rabinow : « Pourqu9i étudier
le pouvoir: la question du sujet». 19 Y en este ar-
14. Sobre el peso de lo narrativo en el trabajo analítico de 17. Contraportada de la edición francesa, firmada por M. Fou-
Foucault, véase M. Morey, «M. Foucault y el problema del sen- cault, en París, Gallimard, 1975.
tido de la historia». 18. «M. Foucault: entretien sur la prisión; le livre et sa Mé-
15. F. Ewald, «M. Foucault: une pensée sans aveu•, en Ma- thode•, en Magazine littéraire, 101, 1975.
gazine littéraire, 12-128, 1977. 19. Op. cit., págs. 297 y sigs. En él se afirma tajanten;i.ente:
16. M. Fontana, «Verité et pouvoir• (trad. cast. en M. Fou- «No es pues el poder, sino el sujeto lo que constituye el tema
cault, Un diálogo sobre el poder, Madrid, Alianza, 1981). general de mis investigaciones•.
20 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL Ml1TC>DO 21

tículo, Foucault analizará retrospectivamente su la objetivación del sujeto en lo que llamaré las
trabajo en unos términos bien próximos a los del prácticas escindientes [pratiques divisantes]. El
artículo de M. Florence.~ «Quisiera decir en pri- sujeto es dividido en el interior de sí mismo o di-
mer lugar cuál ha sido la finalidad de mi trabajo vidido de los otros. Este proceso hace de él un
durante estos últimos veinte· años. No ha sido objeto. La partición entre loco y hombre juicioso,
analizar los fenómenos de poder, ni sentar las ba- enfermo e individuo sano, criminal y «buen chi-
ses para tal análisis. Busco más bien producir una co», ilustra esta tendencia. Finalmente, ·he bus-
historia de los diferentes modos de subjetivación cado estudiar - y éste es mi trabajo en curs~ el
de los seres humanos en nuestra cultura ; he tra-
modo en que el ser humano ha aprendido a reco-
tado, desde esta óptica, de los tres modos de ob-
jetivación que transforman a los seres humanos nocerse como sujeto de una "sexualidad".»21 Y sí,
en sujetos. · Primeramente, están los diferentes parece que se siguen manteniendo tres dimensio-
modos de investigación que buscan acceder al es- nes (vagamente identificables como «saber», «po-
tatuto de ciencia: pienso, por ejemplo, en la obje- der» y «subjetividad»), pero ni la partición crono-
tivación del sujeto que habla en la gramática ge- lógica, ni tampoco los rótulos de «arqueología» o
neral, filología y lingüística. O bien, y siempre en «genealogía» las identifican de un modo que resul- i
este primer modo, la objetivación del sujeto pro- te adecuado.
ductivo, del sujeto que trabaja, en la economía y Y es que, en ese momento, Foucault va a rear-
el análisis de riquezas. O también, para dar un mar toda su trayectoria anterior, releyéndola aho-
tercer ejemplo, la objetivación por el mero hecho ra desde el problema del sujeto, y dotándola de
de ser un ser vivo, en historia natural o biología. un sentido retrospectivo que afila su agresividad
En la segunda parte de mi trabajo, he estudiado y multiplica sus posibilidades. El nuevo nombre
para su quehacer es ahora ontología histórica de
20. Por ejemplo, M. Florence, en el citado artículo, escribe:
« Estas relaciones de poder caracterizan el modo en que los hom- 21. Op. cit., págs. 297-298. Respecto a este último punto, el
bres son "gobernados" los unos por los otros; y su análisis artículo de M. Florence es bastante más explícito. Se trata, nos
muestra cómo, a través de ciertas formas de "gobierno" de los dice, «de estudiar la constitución del sujeto como objeto para
alienados, los enfermos, los criminales, etc., es objetivado el su- sí mismo: la formación de procedimientos por los que el sujeto
jeto loco, enfermo, delincuente. Un análisis tal no quiere decir, es inducido a observarse a sí mismo, analizarse, descifrarse,
pues, que el abuso de tal o cual poder haya hecho locos, enfer- reconocerse como un dominio de saber posible. Se trata, en
mos o criminales allí donde no había nada, sino que .1!1s formas suma, de la historia de la "subjetividad", si entendemos esta
diversas y particulares de •gobierno• de los individuos han sido palabra como el modo en que el sujeto hace la experiencia de
determinantes en los diferentes modos de objetivación del su- sí mismo en un juego de verdad en el que está en relación con-
jeto•. sigo mismo•.
22 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL ~TODO 23

nosotros mismos ( o del presente, o de la actuali- En su «Lección sobre la Ilustración»,24 Foucault


dad).22 Su punto de partida hay que buscarlo en va a repetir esta distinción entre una filosofía
la Aufklii.rung, y más precisamente en la concien- «universal» y el análisis crítico del mundo en que
cia de sí de la Aufklarung. Y la pregunta mayor vivimos, mediante la que ubica su quehacer en
es : ¿ qué somos hoy en la contingencia histórica el seno de la filosofía contemporánea, contrapo-
que nos hace ser lo que somos? « Cuando Kant pre- niendo, a un lado, la filosofía entendida como ana-
gunta, en 1784, Was heisst Aufkliirung?, quiere lítica de la verdad (en la que se incluirían la ma-
decir: ¿qué es lo que pasa en este momento? yor parte de la filosofía anglosajona y demás ten-
¿ Qué es lo que nos ocurre? ¿ Cuál es este mundo, dencias fuertemente epistemologizantes) 25 y la
este período, este momento preciso en el que vi- ontología del presente ( que se reclamaría, en el
vimos? O para decir las cosas de otro modo : dominio de la filosofía de la cultura, de una tra-
dición que remontándose a Hegel o Nietzsche,
¿quiénes somos? ¿Quiénes somos en tanto que
pasa a través de M. Weber o la escuela de Franc-
Auf klii.rer, en tanto que testigos de este siglo de
fort). Es decir, que retomando una distinción no
las luces? Comparémosla con la cuestión carte-
por a menudo implícita menos terminante del
siana: ¿quién soy? Yo, en tanto que sujeto único,
pensamiento nietzscheano, tendríamos a un lado
pero universal y no histórico. ¿ Quién soy Y.o ?'"Yo",
la pregunta ¿qué es esto?, aplicada a establecer
puesto que Descartes es todo el mundo, no im-
(los protocolos necesarios para determinar) la
porta dónde y en cualquier momento. Pero la pre-
verdad de lo que ,son las cosas, y al otro, la pre-
gunta que plantea Kant es diferente: ¿quién so-
gunta ¿ qué (nos) pasa?, dedicada a dirimir el
mos en este momento preciso de la historia? Esta
pregunta nos analiza a nosotros y a la vez nuestra sentido y el valor de las cosas que (nos) pasan
situación presente. Este aspecto de la filosofía se en nuestro presente. La dirección que abre esta
ha convertido cada vez en más importante. Basta segunda pregunta es la que, caracterizada como
pensar en Hegel, Nietzsche ... El otro aspecto, el
de la "filosofía universal", no ha desaparecido. 24. 5 de enero de 1983. Publicada por Magazine littéraire, 207,
Pero el análisis crítico del mundo en que vivimos 1984, bajo el título de «Un cours inédib.
constituye cada vez más la gran tarea filosófica.» 23 25. El lema de esta tendencia universalista de la analítica
de la verdad, en lo que tiene de más antagónico respecto del
22. A partir de aquí, sigo el esquema que nos dan sus notas pensamiento de Foucault, bien podría ser la noción de S. Krip-
manuscritas citadas en 11. ke : «verdadero en todos los mundos posibles». Véase, por ejem-
23. «Pourquoi étudier le pouvoir: la question du sujeb, plo, «Semanticals considerations on modal logic», en Acta Phi-
pág. 307. losophica Fennica, 1963.
24 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN: LA CUESTIÓN DEL MÉTODO 25

ontología histórica de nosotros mismos, enmar- ejes principales y una ordenación notablemente
28
ca finalmente todo el trabajo de Foucault.26 distinta de su obra :
Podríamos ahora preguntamos, en definitiva,
a qué apunta, o por recurso a qué se legitima esta - Ontología histórica de nosotros mismos en
segunda dirección. En las notas manuscritas an- relación a la verdad que nos constituye co-
tes citadas, se lee secamente: «El objetivo es: la mo sujetos de conocimiento (Histoire de la
creación de libertad». Y en otro lugar, añade: rr folie, Naissance de la clinique, Les mots et
«Sin duda, el objetivo principal hoy no es descu- les choses ).
brir, sino rechazar lo que somos. Nos es preciso - Ontología histórica de nosotros mismos en
imaginar y construir lo que podríamos ser para las relaciones de poder que nos constitu- '
desembarazarnos de esta especie de "doble coer- yen como sujetos actuando sobre los de-
ción" política que es la individualización y la más (Histoire de la folie, Surveiller et pu-
totalización simultáneas de las estructuras del po- nir).
der moderno. Podría decirse, para concluir, que - Ontología histórica de nosotros mismós en
el problema, a la vez político, ético, social y filo- la relación ética por medio de la cual nos
sófico, que se nos plantea hoy no es tratar de li- constituimos como sujetos de acción mo-
ral (Histoire de la folie, Histoire de la se-
berar al individuo del Estado y sus institucio-
p.es, sino de liberamos nosotros del Estado y del xualité).
tipo de individualización que le es propio. Nos es
Como es del todo evidente, cuando menos la
preciso promover nuevas formas de subjetividad
posición que ocupa Histoire de la folie en los
rechazando el tipo de individualidad que se nos
tres ejes nos invita a recelar seriamente tanto
ha impuesto durante siglos».
de la periodización tradicional como de la hipó-
Si plegáramos ahora esta caracterización su- tesis de una sucesión de métodos a lo largo de su
maria de la ontología del presente (punto de par- itinerario intelectual, mostrándonos al contrario
tida, pregunta radical y objetivo) sobre el des- las diferentes aperturas de una m.isma tarea ge-
pliegue de todo su trabajo, obtendríamos tres neral. Una tarea que con el máximo de simplici-
dad queda, en el artículo de Maurice Florence
26. Váase al respecto, M. Morey, «Sur le style philosophique antes citado, caracterizada así: «Si por pensa-
de M. Foucault: pour une critique du normal», en Michel Fou- miento se entiende el acto que pone en sus di-
cault, philosophe; actas de la «Rencontre Internationale M. Fou-
caulb, París, Seuil, 1989.
27. «Pourquoi étudier le pouvoir ... », pág. 308. 28. Me remito de nuevo a sus notas manuséritas.
26 TECNOLOG1AS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉTODO

versas relaciones posibles un sujeto y un objeto, laridad, sin embargo; que esta relación sujeto-
una historia crítica del pensamiento sería un aná- objeto cuyos juegos de verdad el análisis crítico
lisis de las condiciones en las que se forman o de Foucault trata de determinar en sus condicio-
modifican ciertas relaciones de sujeto a objeto, nes de posibilidad, se busca tan sólo en un do-
en la medida en que éstas son constitutivas de minio específico, en un cierto tipo de juegos de
un saber posible». Así, se trata de determinar a verdad : «aquellos en los que el sujeto mismo es
la vez los modos de subjetivación (que no son los puesto como objeto de saber posible». De ahí la
mismos «según si el conocimiento del que se trata centralidad del problema del sujeto a lo largo
tiene la forma de una exégesis de un texto sagra- de toda la obra de Foucault, independientemente
do, una observación de historia natural o el aná- de los rótulos con los que se acompañe _·-y tam-
lisis del comportamiento de un enfermo men- bién, el vértigo, ante ese enroscamiento en bucle
tal») y también los modos de objetivación, los sotenido, que a menudo la acompaña.
modos en que algo se constituye como objeto · Así las cosas, ¿ qué queda en definitiva de tan-
para un conocimiento posible ( «cómo ha podido ta pretensión metódica, de tantas y tan comple-
problematizarse como objeto a conocer, a qué pro- jas cauciones laboriosamente dispuestas, ensaya-
cedimientos de recorte ha podido ser sometido, das, rectificadas, a lo largo de toda su obra? ¿ Qué
la parte del mismo que se considera como perti- queda de toda la parafernalia con presunciones
nente»). En definitiva, añade, «la historia crítica metódicas desplegada en L'archéologie du savoir,
del pensamiento no es ni una historia de las ad- por ejemplo? Si se quiere, poca cosa -pero que
quisiciones ni una historia de las ocultaciones de marca un desplazamiento singularmente diáfano
la verdad ; es la historia de la emergencia de los en los modos contemporáneos de pensamiento. Po-
juegos de verdad: es la historia de las veridic- dríamos resumirlo, con Deleuze,29 en pocas pala-
ciones entendidas como formas según las cuales bras y ateniéndonos al vocabulario de procedencia
se articulan sobre un dominio de cosas discursos kantiana tan frecuente en Foucault ( «análisis crí-
susceptibles de ser llamados verdaderos o falsos : tico», « condición de posibilidad», « apriori »... ) , y
cuáles han sido las condiciones de esta emergen- decir entonces que se trata de, en primer lugar,
cia ; el precio que, de algún modo, se ha pagado ; rechazar cualquier apriori universal sustituyén-
sus efectos sobre lo real, y el modo en que, vincu- dolo siempre por una red de aprioris históricos.
lando un cierto tipo de objeto con. ciertas moda-
lidades de sujeto, ha constituido para un tiempo, 29. Op. cit., págs. 82 y sigs. Para una crítica a la legitimidad
de este desplazamiento, desde el punto de vista de la fenome-
un área y unos individuos dados el apriori histó- nología, véase Elisabeth Rigal, Du strass sur un tombeau (Le Fou-
rico de una experiencia posible». Con una particu- cault de Gilles Deleuze), Mauzevin, T.E.R., 1987.
30 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉTODO 31

dominio de la etnología : la imposibilidad mis- posible hallar un :qiodo de acceso inteligible al


ma de pensar lo otro. Y recuérdese que la con- discurrir de los discursos que evite por igual ape-
signa con la que .F oucault identificó el pensar, lar a instancias positivas o trascendentales -que
poco antes de morir, fue precisamente: penser se mantenga en el dominio estricto de lo discur:
autrement ,31 pensar de otro modo. No es nece- sivo. De ahí las cuatro preguntas mayores que di-
sario añadir que, en una sociedad como la nues- bujan y articulan el recorrido del texto. ¿ Es po.:¡
tra y en un momento histórico como el presente, sible determinar el sistema de formación de obje-¡
el ejercicio de tratar de pensar de otro modo está tos discursivos sin apelar a las palabras ni a las
bien lejos ·de ser un mero deporte intelectual, an- cosas? ¿ Es posible determinar el sistema de for-
tes al contrario, es la condición de· posibilidad mación de las modalidades enunciativas sin ape-
misma para la creación de libertad. lar a un sujeto trascendental o a una subjetivi- ,,__.
Desde este punto de vista, L'archéologie du sa- dad psicológica? ¿ Es posible determinar el siste-
í voir no es sino un intento de explorar la posibi- ma de formación de los conceptos sin apelar a
lidad de analizar las prácticas discursivas fuera un horizonte de idealidad ni al caminar empírico
de toda sujeción antropológica, y ésta es la pre- de las ideas? ¿ Es posible determinar el sistema
gunta mayor que conduce todos los meandros del de formación de las estrategias discursivas, te-
J exto. Y si es posible señalar numerosas fragi- mas y teorías, sin apelar a un proyecto funda-
lidades en su despliegue, lo es solamente porque mental ni al juego secundario de las opiniones?~
el análisis está funcionando de un modo autóno- Este es el envite al que L'archéologie du savoir
mamente proliferante y en el vacío, sin los abali- se enfrenta, y todo el despliegue del texto no es
zamientos obligados que impone un determinado sino una exploración de esa pregunta por la po-
recorte documental e histórico. Pero ello no im- sibilidad : de ahí que no quepa encontrar en él
pide que su nervadura central esté constituida por ni método ni teoría, hablando estrictamente.
la pregunta acerca de la posibilidad de un aná- Pero tal vez, de nuevo, el artículo de M. Flo-
lisis de las relaciones propiamente discursivas, rence nos muestre con más sencillez aún el nú-
sin recurso al sistema de relaciones primarias o cleo rector, la elección mayor de procedimiento
reales, ni al sistema de relaciones secundarias o en la que toda la obra de Foucault se apoya. Ell
reflexivas.32 Es decir, que se trata de saber si es punto de partida sería un escepticismo sistemá-,
tico y metódico hacia todos los universales antro- ,
31. Véase su introducción a El uso de los placeres, México,
Siglo XXI, 1986.
32. La arqueología del saber, pág. 62 de la traducción cas- 33. Véase al respecto mi sinopsis gráfica de La arqueología
tellana. del saber, en Lectura de Foucault, pág. 210.

amurrn=c'l • e
I NTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉTODO 3.i
32 TECNOLOG1AS DEL YO

-\> lpológicos, escepticismo que se desplegaría en tres •


f¡ \reglas generales :
• •

1) «Evitar hasta donde se pueda, para inte- El artículo de M. Florence concluye con estas
rrogarlos en su constitución histórica, los uni-
palabras: «Así, vemos de qué modo el tema de\
versales antropológicos (y naturalmente también una "historia de la sexualidad" puede inscribirse
los de un humanismo que haga valer los dere- en el interior del proyecto general de M. F. : se ,
chos, los privilegios y la naturaleza de un ser trata de analizar "la sexualidad" como un modo Y
humano como verdad inmediata e intemporal de experiencia históricamente singular en el cual
del sujeto).» el sujeto es objetivado para sí mismo y para los \
2) «Invertir el movimiento filosófico de ascen- otros, a través de ciertos procedimientos preci-~
so hacia el sujeto constituyente al que se le pide sos de "gobierno"» . Los dos textos de Foucault
que dé cuenta de lo que puede ser cualquier ob- 34
que se publican a continuación se incluyen por
jeto de conocimiento en general; se trata por derecho propio en el corazón de ·este dominio de
el contrario de descender hacia el estudio de problematicidad que Foucault busca esclarecer
las prácticas concretas por las que el sujeto es por recurso a la noción de «sexualidad». Pueden
construido en la inmanencia de un dominio de considerarse, si se quiere, compendio o sinopsis
conocimiento.» de los resultados alcanzados a lo largo de los úl-
3) «Dirigirse como dominio de análisis a las timos años en sus cursos y seminarios del Co-
"prácticas", abordar el estudio por el sesgo llege de France. O también como un primer des-
[biais] de lo que "se hacía" ( ... ), el conjunto de
los modos de hacer más o menos regulados, 34. Se publicaron originalmente por la Universidad de Mas-
más o menos reflexionados, más o menos fina- sachusetts, en 1983, con el título genérico de The Technologies of
lizados, a través de los que se dibujan a la vez the self. A seminar with M. Foucault, editado por Luther H. Mar-
. tin , Huck Gutman y Patrick H. Hutton. Incluía, además de los
lo que estaba constituido como real para los dos artículos de Foucault y la entrevista con R. Martin que aquí
que intentaban pensarlo y dirigirlo y el modo se recogen, las siguientes contribuciones: «Technologies of the
en que éstos se constituían como sujetos ca- self and selfknolewdge in the Syrian Thomas tradition», de
L. H. Martin; «Theaters of humility and suspicion: Desert saints
paces de conocer, analizar y eventualmente mo- and New England puritans», de William Paden; «Hamlet's Glass
dificar lo real. Son las "prácticas" entendidas of fashion: power, self and the reformation», de K. S. Roth-
como modo de actuar y a la vez de pensar las well; «Rousseau's Confession: a technologie of the self», de
H. Gutman; y «Foucault, Freud and the technologies of the selb,
que dan la clave de inteligibilidad para la cons-
titución correlativa del sujeto y del objeto.» de P. H. Hutton.
34 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL ~TODO

pliegue del hilo conductor, marco general e inda- n el otoño de 1982. Elprimero de ellos, de in-
gaciones complementarias de la reflexión que se troducción, viene a señalar en primer lugar las
lleva a cabo en los dos últimos volúmenes de su razones de su interés por la sexualidad y su rele-
historia de la sexualidad. O incluso incluirlos en- vancia en el campo de la ética. Ya en la primera
tre los varios trabajos de presentación de su obra de sus conferencias de Toronto del mismo año,
en América, junto a las conferencias y semina- Foucault justificaba la importancia del tema de
rios de Berkeley, Toronto, etc. En todo caso, la sexualidad, al afirmar que «a diferencia de lal
lo que es evidente es que son una muestra de mayor parte de los otros grandes sistemas de in- ·~
singular relevancia del trabajo de Foucault, en terdicciones, el que concierne a la sexualidad ha1
su última fase de elaboración. Cada uno de ellos sido emparejado con la obligación de un ciert(!.
ejemplifica una de las dos vías complementarias desciframiento de uno mismo».36 Es pues el estu-1
de acceso al análisis crítico de esas técnicas de dio de esta obligación de decir la verdad acerca¡
«gobierno» por medio de las cuales el individuo de uno mismo a través de la sexualidad, este aco- 1tJ.-
se objetiva como sujeto. Así, por ejemplo, en las plamiento singular entre la prohibición de hacer \
conferencias impartidas en Berkeley, bajo el título y la obligación . de decir, el problema cuya his-
de «Truth and subjectivity,35 ese «gobierno» que- toria Foucault va a perseguir desde la antigua,
da caracterizado como punto de contacto entre Grecia.37
la tecnología política de los individuos y las tec- Al igual que en la Howison Lecture, Foucault
nologías de uno mismo «Gobernar [governing] va a reclamar aquí la especificidad propia de las
-es siempre un difícil y versátil equilibrio, con con- «tecnologías de uno mismo»,38 añadiéndola a la
flictos y complementariedades, entre las técni-
-b cas que aseguran la coerción y los procesos a tra- 36. [Tres conferencias en la Universidad de Toronto, 1982],
transcripción incompleta corregida por el propio Foucault. Véa-
I vés de los cuales el "uno mismo" [ the self] es
se Centre M. Foucault, Documento D-243/906.1988, clasificado re-
Lconstruido y modificado por sí mismo.» servado.
El primero de los textos que aquí se prologan, 37. En su curso de 1979-1980, el problema en cuestión se
formulaba bajo la siguiente pregunta: «¿Cómo se formó un tipoj
The technologies of the self, es la transcripción con de gobierno de los hombres en el que no se exige simplemente (}~
escasas modificaciones de los seis seminarios que obedecer, sino manifestar, comunicándolo, eso que uno es?•,
Foucault impartió en la Universidad de Vermont, Op. cit., pág. 124.
38. En la H owison Lecture, quedan caracterizadas como
«aquellas técnicas que permiten a los individuos efectuar un cier:
35. 20 y 21 de octubre de 1980; ,Howison Lecture. Véase Cen- to número de operaciones en sus propios cuerpos, en sus almas,
tre M. Foucault, Documento D-2(1 y 2)/288.1987, clasificado re- en sus pensamientos, en sus conductas, y ello de un modo tal
servado. que los transforme a sí mismos, que los modifique, con el fin
36 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL ~TODO 37
42
clasificación tripartita de Habermas: técnicas de de sí en sentido estricto, con el cristianismo, y
producción, de significación y de dominación. la forma que esta hermenéutica de sí .va a adop
Aunque tal vez el punto más importante al que tar con la modernidad y el surgimiento de las'
convenga prestar una mayor atención sea el em- ciencias humanas. Con la excepción del último
parejamiento que se establece entre el «conócete punto, que ~eda apenas esbozado en el primer
a ti mismo» délfico (gnothi seautou) y el «ocu- seminario~ éste será el recorrido programáticº
parse de uno mismo» (epimeleia heautou equi- cuyo paisaje nos dibuja fihe.technolÓgies of .the
valente al romano cura sui, que Foucault traduce self. Como se ve, el marco general de la historia
,por take care of your self).39 Y es importante por- de la subjetividad que proyectaba Foucault debía
-i'\ !que sus relaciones mutuas, sus respectivas fases partir del «conócete a ti mismo» délfico, pasar
de dominación de uno sobre otro o sus solapa- por el «confiesa tus p~cados» monástico y el có-
1mientos, le van a permitir un primer criterio ta- gito cartesiano, hasta llegar al mismo diván psi-
!Xonómico, y distinguir así la especificidad de las coanalítico, del que el volumen primero de su
tecnologías propias de la Grecia clásica,40 de la cul- historia de la sexualidad ya esbozaba algunos de
t:tura grecorromana de los siglos u y III ( une cul- sus elementos constituyentes.
)ture du soi),41 el surgimiento de las hermenéuticas De acuerdo con este trazado, el segundo se-

42. Que debía constituir el cuarto: Les aveux de la chair. -.


de alcanzar un cierto estado de perfección, o de felicidad, o de 43. Tema éste que ocupa, sin embargo, una buena mitad de ,
\pureza, o de poder sobrenatural, etc., etc. Permítaseme que llame la primera conferencia de Toronto, en la que se señala la per,)
sistencia moderna del «conócete a ti mismo» junto al olvido db,
-l ra ese tipo de técnicas, las técnicas o tecnologías de uno mismo su precepto complementario. y de ello se indican tres de lasl
[the self]». En la presente publicación se ha optado, atendiendo
a la poca elegancia de un término como «tecnologías del uno razones principales: 1) la imposibilidad de fundar una ética del1
mismo», traducir el título original simplemente por «tecnolo- «ocuparse de uno mismo» que, como consecuencia de la .educa-1
·t gías del yo»: debe, sin embargo, recordarse en todo momento ción cristiana, es considerado como la raíz misma de todo in-)(j-
que ese «yo» traduce «self» o «soi»; que ese «yo» no es el sujeto moralismo; 2) la importancia hegemónica que en filosofía ha
sino el interlocutor interior de ese sujeto: «uno mismo». Para tomado el tema del sujeto de conocimiento (de Descartes a Husl
serl); y 3) la presencia de las ciencias humanas que han trata-
I otra caracterización de dichas tecnologías véase también su cur-
so 1980-1981, donde se las muestra como «la reflexión acerca de do de dar a toda preocupación, respecto del ser humano, la
los modos de vida, las elecciones de existencia, el modo de re- forma general del conocimiento. Y aún reconociendo en ciertas!
gular su conducta y de fijarse uno mismo fines y medios». actitudes estéticas y políticas actuales la existencia de una cier-\
39. Este fue el tema central de su curso 1981-1982, sobre ta «cultura de sí mismo», Foucault advierte, tras esa voluntad,
«L'herméneutique du sujet», op. cit., págs. 145 y sigs. de «redescubrimiento» y de «liberación», un peligro grave de1
40. Sobre las que versa el segundo volumen de su historia neutralización: la idea de que este «uno mismo» es un . objeto)
de la sexualidad, L'usage des plaisirs. enteramente dado que, antes que cualquier otra cosa, es precisoJ
41 . Tema del tercer ·volumen: Le souci de soi. conocer.
38 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL ~TODO 39

minario analiza el Parménides de Platón, donde gesis, que en la segunda conferencia de Berkeley
se introduce por primera vez la relación entre queda caracterizada como «la expresión dramáJ 0,
«conocerse a sí mismo» y «ocuparse de uno mis- tica por parte del penitente de su estatuto d~
mo». Y las relaciones que establece entre este pecador, manifestada en un dominio público»; y1
«ocuparse de uno mismo» y la actividad política, la ~~. que consiste en «una expresión b
1
la pedagogía, el conocimiento y la filia propia de dramática y verbalización continua de pensamien-
1
la filosofía le van a servir de este modo como tos llevada a cabo en una relación de completa
superficie de contraste para, por recurso a ellas, obediencia a una voluntad ajena». Su curso di
medir la distancia que separa a la Grecia clásica 1979-1980 en el College de France, «Du gouver-
de la cultura grecorromana -y ésta será precisa- nement des vivants», se ocupa de las mismas
mente la tarea de la que se ocupará el tercer se- cuestiones, en una dirección análoga. Y en gene-
minario. Mientras que el cuarto toma por objeto ral, todo este desarrollo es el mismo que las dos
1los dos polos de la askesis estoica: la melete (me- conferencias de Berkeley esbozan globalmente, y 1...:-
1ditatio) y la gymnasia (exercitatio), como modos las tres de Toronto siguen con variantes de de-
¡
~ 1 extremos de probar el paras keué, la preparación talle, deteniéndose éstas sin embargo en la cul-
o disposición ante los acontecimientos, y forma tura grecorromana. Este será igualmente el en-
eminente por tanto de la techné tou biou: el arte tramado que sostiene y funda, aunque sometido a
pe vivir. Su curso de los años 1981-1982 en el otro dispositivo de ordenación, los volúmenes se-
College de France, sobre «L'herméneutique du gundo y tercero de su historia de la sexualidadj
sujet», sigue aproximadamente el mismo recorri- El segundo texto de Foucault que aquí se pro-
1do. Finalmente, los seminarios quinto y sexto se loga, The political technology of individuals, está
- d edican a mostrar el desplazamiento grave que sin duda más próximo a Surveiller et punir que
introduce el cristianismo, su proximidad con cier- a los últimos volúmenes de su historia de la se-
tos temas y técnicas grecorromanos, pero también xualidad, y recoge el tema y los resultados de
la profunda alteración de la que éstos son objeto. sus cursos 1977-1978 («Securité, territoire et po-
·~ 1 Se trata, en definitiva, de la aparición de la her- pulation») y 1978-1979 («Naissance de la biopoli-
menéutica de sí en sentido estricto, es decir, la tique» ). Por lo demás, y a la inversa que el ante-
I exigencia de descubrir y decir la verdad acerca rior, es difícil encontrarle variantes en otros tex-
, de uno mismo, cuya finalidad última es la renun- tos de la época. Se trata de las dos conferencias
~cia a uno mismo. Dos serán las formas cristianas que Foucault dictó en Vermont el 10 y 16 de oc-
r
~ mediante las que se propicia esta manifestación tubre de 1979, y que fueron objeto de una publi-
"· Lde la verdad acerca de uno mismo : la exomolo- cación levemente remodelada bajo el título de
40 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉTODO 41

«Omnes et singulatim: towards a criticism of po- nos sistemas políticos, por integrar a los indivi-
litical reason». 44 Por el contrario, la presente edi- duos en la totalidad -o si se prefiere, en la corre-
ción es la transcripción literal del original meca- lación constante que tiene lugar en el dominio de
nografiado,45 hasta el punto de que los párrafos de lo político entre incremento de la individualiza-
cortesía, de presentación y despedida, se recogen, ción y reforzamiento de la totalidad. Como se
en la edición americana que seguimos, li teralmen- verá, así queda dicho, con estas palabras.
te al final del texto en un afterword. A mi entender, el punto fuerte de este segun-
El eje que, a modo de embrión problemático, do texto, tras unos apuntes de genealogía de la
constituye el acicate del texto lo encontramos ex- racionalidad política moderna y una reflexión so-
puesto en sus últimas páginas. Se trata de la pre- bre la figura del Estado y la razón de Estado, se
gunta por o el ensayo de la posibilidad de analizar despliega en el momento en que, dejando de lado
la racionalidad política del modo en que se ana- tanto el plano ideológico como el institucional,
liza la científica, sin acudir a teorías ni eleccio- Foucault se enfrenta con las técnicas específicas
nes, sino atendiendo a los modos específicos de de gobierno de las poblaciones en tanto que con-
su racionalidad práctica. Y en este sentido, su junto de individuos : las técnicas de policía, las
centro de gravedad se sitúa no en la pregunta policías -en el sentido del término arcaizante hoy
por la constitución del Estado o el surgimiento en castellano. Foucault despliega entonces su aná-
del individualismo burgués, sino en ese doble es- lisis en las tres formas según las cuales, se nos
fuerzo continuado, característico de los moder- dice, una tecnología puede desarrollarse y «en-
trar en la historia» : como sueño o utopía ( en este
44. The Tanner Lectures on Human Values, vol. 2. University caso, el de una administración omnienglobante);
of Utah Press, 1981 (trad. franc. en Le Debat, 4 sep.-nov. de 1986). como práctica o sistema de reglas de una insti-
El título corresponde a la publicación y no a las conferencias
que se presentaban con un encabezamiento que Foucault califica-
tución (las policías como condición e instrumento
ba de «enigmático»: «Each and every one: a criticism of politi- de un buen gobierno) ; y como disciplina acadé-
cal r ationality.» mica (la Polizeiwissenschaft del siglo xv111, tan
45. Centre M. Foucault, Documento D-217 /566.1988, clasifica- importante en Alemania en universidades como
do reservado. La transcripción de la primera conferencia es, sin
embargo, lamentable. Es tan poco de fiar que, por ejemplo, la de Gotinga, por ejemplo). Vale la pena hibri-
transcribe· sistemáticamente Aufhebung en lugar de Aufklii.rung, dar este texto con el capítulo dedicado a las dis-
y aún se permite una nota explicativa (pág. 2): «Aufhebung is ciplinas en Surveiller et punir, y su relación con
an hierarchical concept.. .» Véase Centre M. Foucault, Documen-
to D-244/ 908.1988, clasificado reservado. Evidentemente estos
el surgimiento de las ciencias humanas: a buen
errores han sido subsanados en la edición de la Universidad de seguro, son dos puntos de vista sobre un mismo
Massachusetts, que sirve de base para esta traducción . problema que se refuerzan y enriquecen mutua-
42 TECNOLOGÍAS DEL YO INTRODUCCIÓN : LA CUESTIÓN DEL MÉTODO 43

mente. Y poco más cabe añadir al respecto: el del pueblo-rebaño será señalado por Foucault
texto es afilado y habla claro, y fuerte. como un rastro de importancia para esta genealo-
Tal vez sí cabría añadir algo respecto de la gía. Al parecer, se trata de un tema oriental (un_a
primera conferencia, porque entiendo que tam- metáfora que conviene a los dioses, y al rey, en
bién ella contiene una apertura de análisis singu- la medida en que es su representante en la tierra),
larmente importante. Señala allí Foucault un ras- que, en general, es ajeno a la cultura griega (ex-
go característico del poder moderno por lo menos cepto en Platón, por ejemplo en El Político o el
tan importante ( «pero menos celebrado») como Critias), a la romana, e incluso a la misma cul-
el nacimiento de la forma Estado: «el desarrollo tura judía (en la Biblia, tan sólo David, en tanto
de un~s técnicas de poder orientadas a los indi- que fundador de la monarquía, es caracterizado
viduos e interesadas en dirigirlos en una direc- como pastor de un pueblo-rebaño). Será con eÍI
ción continua y permanente». Este rasgo indivi- cristianismo cuando este tema del poder pastoraÜ
dualizador del poder moderno plantea, cuando se reactiva y de modo eminente, dibujando el per-,P14-
menos, dos problemas que otros tetxtos anterio- fil de una forma solícita de poder que debe cono- 1•
res pasan por alto : el de su genealogía efectiva, cer las necesidades materiales de cada miembro
y la cuestión de cómo llegó a combinarse con su del rebaño, lo que hacen y lo que van a hacer, ~
opuesto totalizante, la forma Estado. De rechazo, lo que ocurre en el alma de cada uno. Desde estel.~
el análisis le permitirá sentar una de esas tomas punto de vista, el rostro de la democracia actual).
de posición escandalizadoras a las que ya nos tie- resultará así efecto del cruce de dos modelos de~
ne .acostumbrados ( recuérdese su afirmación de relación: el de la ciudad y los ciudadanos, y)l\
que «el hombre es un invento reciente», por ejem- el del pastor y su rebaño. Nuestra identidad polí-1
plo) : que el individuo moderno no es la base ató- tica moderna no puede, de este modo, ser diso-
mica de la sociedad ni una ilusión de la economía ciada «de este juego de relaciones entre muerte,
liberal, sino un artefacto efectivo con un muy vida, verdad, obediencia [herencia del modelo
largo y complejo proceso histórico. pastor-rebaño], exactamente como nuestro senti-
Puede decirse que el segundo problema, el de do de la comunidad no puede disociarse de nues- 1
la conjunción de un poder individualizador con tra larga historia política [herencia del modelº
un poder totalizante, es el que en buena medida ciudad-ciudadano]».
se dirime en la segunda conferencia, a la que Aunque esquemático, es importante el valor
antes nos referíamos. Por el contrario, la cuestión de interrogación que estas páginas nos proponen
de su genealogía efectiva será el centro de la y lo que nos invitan a tratar de pensar. Creo que
primera conferencia. Y el tema del rey-pastor y bien vale la pena ahondar en esas direcciones que
44 TECNOLOGÍAS DEL YO

nos _abren los últimos trabajos de Foucault, de l. TECNOLOGIAS DEL YO


las que los textos que siguen son un ejemplo
eminente. Vale la pena. Y si tuviera que justificar
por qué, no cabría mejor modo de hacerlo ·que
tomar prestadas las palabras con las que Foucault
cerraba la primera conferencia de Vermont, en
1979. Y es que mostrar las determinaciones his-
tóricas de lo que somos es mostrar lo que hay 1
que hacer. Porque somos más libres de lo que
creemos, y no porque estemos menos determina-
dos, sino porque hay muchas cosas con las que Tecnologías del 'yo
aún podemos romper -para hacer de la libertad
un problema estratégico, para crear libertad. Para Cuando comencé a estudiar las reglas, deberesj
liberarnos de nosotros mismos.
y prohibiciones de la sexualidad, los impedimen-
tos y las restricciones con que estaba relaciona-
MIGUEL MOREY da, mi objetivo no eran simplemente los actosf s
Universidad de Barcelona permitidos y prohibidos, sino los sentimientos re- ·
París, primavera de 1989 presentados, los pensamientos, los deseos que pu-
La presente introducción fue redactada en París durante una
dieran ser experimentados, los impulsos que lle-
larga estancia en el Centre M. Foucault, realizando una investi- vaban a buscar dentro de sí cualquier sentimiento
gación sobre su obra póstuma y papeles inéditos. Quisiera ex- oculto, cualquier movimiento del alma, cualquier
presar mi agradecimiento al director del Centre, Franc;:ois Ewald, deseo disfrazado bajo formas ilusorias. Existe uná[A
al profesor Gilles Deleuze, y al personal de la Bibliotheque du
Saulchoir, por toda la ayuda que generosamente me brindaron. diferencia significativa entre las prohibiciones so:::]
Debo añadir que mi estancia en París fue parcialmente finan- bre la sexualidad y las <lemas prohibiciones. A dP\
ciada por una ayuda de la D. G. l. C. Y. T. Conste aquí mi reco- ferencia de lo que ocurre con otras prohibiciones,¡ ~ '"'
nocimiento.
las prohibiciones sexuales están continuamente ~
relacionadas con la obligación de decir la verdadl
sobre sí mismo. __.,
Se pueden objetar dos hechos: el primero e§jf. .
que la confesión desempeñó un papel importante¡
en las instituciones penales y religiosas en todo¡o_ll-'
tipo de faltas, no sólo en las referidas al sexo. Pero
46 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 47

· la tarea de analizar el propio deseo sexual siem- tismo debe uno someterse? Yo planteo la pregun-
pre es más importante que la de analizar cualquier ta opuesta : ¿ de qué forma han requerido algunas'
_otro tipo de pecado. prohibiciones el precio de cierto conocimiento de '
También soy consciente de la segunda obje- sí mismo? ¿ Qué es lo que uno debe ser capaz de
tdón: la conducta sexual, más que cualquier otra, saber sobre sí· para desear renunciar a algo? -
r
estaba sometida a reglas muy estrictas de se- Así llegué a la hermenéutica de las tecnologías!
creto, decencia y modestia, de tal modo que la del yo en las costumbres del paganismo y del cris-, ,,
-l, bi sexualidad se relaciona de una forma extraña y tianismo primitivo. Encontré ciertas dificultades
compleja, a la vez con la prohibición verbal y con en este estudio porque estas prácticas no son bien\
1la obligación de decir la verdad, así como con el conocidas. En primer lugar, el cristianismo siem~
,hecho de esconder lo que se hace y con el desci- pre se ha interesado más por la historia de sus
frar lo que uno es. creencias que por la historia de sus prácticas. En_,
La asociación de la prohibición y de la fuerte segundo lugar, tal hermenéutica jamás se organi- 'o
f ncitación a hablar es un rasgo constante de nues-
~ tra cultura. El tema de la renuncia a la carne es-
zó en un cuerpo de doctrina como el de las her:.
menéuticas textuales. Tercero, la hermenéutica'
'- taba ligado al de la confesión del monje al abad, del yo ha sido a menudo confundida con teologías ,
·y a la necesidad de informarle de todo lo que se del alma: concupiscencia, pecado y envilecimien-
1le ocurría. to. Cuarto, la hermenéutica del yo ha sido difun~
Llegué a concebir un proyecto bastante curio- dida en la cultura occidental a través de numero-¡
so: no se trataba de estudiar la evolución de la sos canales e integrada en varios tipos de actitu-1
' ' conducta sexual, sino la proyección de una histo- des y experiencias; se hace, por lo tanto, difícil
. ria de las relaciones entre la obligación de decir aislarla y separarla de nuestras propias experien-1
1 • la verdad y las prohibiciones sobre la sexualidad.
cias espontáneas.
Mi pregunta era: ¿cómo se obligó al sujeto a des-
cifrarse a sí mismo respecto a lo que estaba pro-
~ hibido? Es una_yregunta sobre la relación entre Contexto de estudio
I
Lel ascetismo y ~ verd~d_:- - -
r Max Weber dejó planteada la pregunta: si uno Mi objetivo, desde hace más de veinticincó 1
quiere conducirse racionalmente y regular su ac- años, ha sido el de trazar una historia de las di-
ción de acuerdo con principios verdaderos, ¿ a qué ferentes maneras en que, en nuestra cultura, los
parte de su yo debe uno renunciar? ¿ Cuál es el hombres han desarrollado un saber acerca de sí
~scético precio de la razón? ¿ A qué tipo de asee- mismos: economía, biología, psiquiatría, medid-
48 TECNOLOG1AS DEL YO TECNOLOG1AS DEL YO 49
l¡-na y penología. El punto principal no consiste en ' l sentido de adquisición de ciertas actitudes. Qui-
~aceptar este saber como un valor dado, sino en se mostrar a la vez su naturaleza específica y su
~ analizar estas llamadas ciencias como «jue!W~ onstante interacción. Es evidente, por ejemplo,
~u'J> verdad» específicos, relaciona_g9s con _técnicas e_s::. la relación entre la manipulación de las cosas y
pecíficas que lo_§ hombre~_utilizan pªra ~n!ender- la dominación en El Capital, de Karl Marx, donde
se a sí mismos. cada técnica de producción requiere la modifica- 1
~. . · A modo de contextualización, debemos com- ción de la conducta individual, no sólo de las ha--'
prender que existen cuatro tipos principales de bilidades sino también de las actitudes. ·
1- estas «tecnologías», y que_cada .una-de ellas-repr_e- Habitualmente, se usan las dos primeras tec-.., _
I sen ta una matriz de la razón J)ráctica : 1) tec.no- nologías en el estudio de las ciencias y de la lin-_\ c.
;j ) ogíaJ "de producción, que nos per~iten producir, güística. Han sido las dos últimas, las tecnologías1
1
· ! ransformar o manipular cosas ; 2) tecnologías de del dominio y del sujeto, las que más han reque-J J .f
1
I f sistemas de signos, que nos permiten utilizar sig- rido mi atención. He intentado elaborar una his- 1 '
nos, sentidos, símbolos o significaciones; 3) tec- toria de la organización del saber respecto a la
. ñologí~s de poder, que determinan la conducta dominación y al sujeto. Estudié la locura no conJ-
de los individuos, los someten a cierto tipo de fi- los términos del criterio de las ciencias formales, . ~-
I e nes o de dominación, y consisten en una objeti- sino para mostrar cómo, mediante este extraño .
vación del sujeto; 4) tecnologías del yo, que per- discurso, era posible un cierto tipo de control de
1 ;..m iten a los individuos efectuar, por cuenta propia los individuos dentro y fuera de los asilos. EstTI .
o con la ayuda de otros, cierto número de opera- contacto, entre las te~nologías de ?ominación de i'
1
ciones sobre su cuerpo y su alma, pensamientos, los <lemas y las refendas a uno mismo es lo que
-,:,-.' conducta, o cualquier forma de ser, obteniendo llamo' gobernabilidadJ
I
así una transformación de sí mismos con el fin Quizás he 1ñsi~tido demasiado en el tema de 1
de alcanzar cierto estado de felicidad, pureza, la tecnología de la dominación y el poder. Cada
~ sabiduría o inmortalidad. vez estoy más interesado en la interacción entre e¿}-
1
_ Estos cuatro tipos de tecnologías casi _gunca uno mismo y los demás, así como en las tecnolo- 1
funcionan de modo separado, aunque cada una gías de la dominación individ\lal, la historia del
• ' de ellas esté asociada con algún tipo particular de modo en que un individuo actúa sobre sí mismo,f
dominación. Cada una implica ciertas formas es decir, en lafteEnoiogía_def yo_./ ...J

íde aprendizaje y de modificación de los indivi-


, duos, no sólo en el sentido más evidente de ad-
quisición de ciertas habilidades, sino también en
50 TBCNOLOG1AS DEL YO TBCNOLOG1AS DEL YO 51

El desarrollo de las tecnologías del yo mo» quería decir: «No suponga~que~res un dios~.
Otros comentaristas sugíeren que-stgntfkaba: «Tenl ··
Quisiera trazar el desarrollo de la hennenéu- seguridad de lo que realmente preguntas cuando
f tica del yo en dos contextos diferentes, histórica- vienes a consultar al oráculo». __,
mente contiguos: 1) la filosofía grecorromana en En los textos griegos y romanos, la exhorta-
los dos primeros siglos a.c. del bajo imperio ro- ción al deber de conocerse a sí mismo estaba siem-
mano, y 2) la espiritualidad cristiana y los prin- pre asociada con el otro principio de tener que
1cipios monásticos desarrollados en el cuarto y preocuparse de sí, y fue esta necesidad de preocu-
~ 1quinto siglos del final del alto imperio romano. parse de sí la que provocó que la máxima délfic~
I Además, quisiera discutir este tema no sólo en se pusiera en práctica. Esto ha estado implícitol
la teoría, sino en relación con un grupo de prác- en toda la cultura griega y romana, y explícito
ticas del final de la Antigüedad._Estas prácticas desde el Alcibíades de Platón. En los diálogos so:)
estaban constituidas e~ _c~o ..§Pirnelesthai cráticos, en Jenofonte, Hipócrates y en la tradi- .
sautou,- «el cuidado-_qe-_sí ~, :V.a pro,..eupaQóg E_Q!... ción neoplatónica desde Albino, uno tenía que preo- 1
sí.».,-«el sentirse preocup~do, inguie.to~ cuparse de sí mismo. Tenía que ocuparse uno
.- El precepto «.ocuparse de_un..9 _mismo» era, para mismo de sí mismo antes de que el principio! .......
los griegos, uno de los principales principios de délfico fuera puesto en práctica. Se produjo unal b
~ /las ciudades, una . de las reglas más importantes subordinación del segundo principio al primero.
para la conducta social y personal y para el arte Pro~ongQ.. tres ejemplos de ello. _ ,
Lde la vida. A nosotros, esta noción se nos ha vuel- En la Apología de Platón (29 e), Sócrates se..,
;--to ahora más bien oscura y desdibujada. Cuando presenta a sí mismo ante el juez como maestro
I se pregunta cuál es el principio moral más im- de epimeleia heautou. «No os avergonzáis por la
. . portante en la filosofía antigua, la respuesta in- adquisición de la riqueza y por la reputación del
mediata no es «Cuidarse de sí mismo», sino el honor», les dice, pero no os preocupáis por voso-
principio délfico gnothi sauton ( «Conócete a ti tros mismos, esto es, «por la sabiduría, la verda<!
mismo»). y la perfección del alma». Por otra parte, él cuida~·
Es posible ·que nuestra tradición filosófica haya de los ciudadanos para asegurarse de que se preo-
enfatizado demasiado el segundo principio y ol- cupan de sí : 1) su misión le había sido impuesta · ·
_yidado el primero. El principio délfico no era un por los dioses, y no la abandonará más que con el
rprincipio abstracto referido a la vida, era un con- último aliento ; 2) no pide remuneración por su
') sejo práctico, una regla que había de ser obser- obra, es desinteresado, la lleva a cabo por benevo-
vada para consultar al oráculo. «Conócete a ti mis- lencia ; 3) su misión es útil para la ciudad -más

'
52 TECNOLOG1AS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO

1útil que la victoria militar ateniense en el Olim- ;uro escribe que nunca es demasiado pronto ni
¡po- porque al enseñar a la gente a ocuparse a sí demasiado tarde para ocuparse uno mismo de su
1
misma de sí misma, le enseña a ocuparse de sí mis- propia alma. Uno debería filosofar cuando es joven ir'
,ma con la ciudad. y también cuando es viejo. Era una tarea que ha-
r ,O cho siglos más tarde se encuentra la misma bía que cumplir a lo largo de toda la vida. Las en-::-
.. , noción y la misma frase en el tratado de Gregorio señanzas sobre la vida cotidiana se organizaban
li · Niceno Sobre la virginidad, pero con un sentido alrededor del cuidado de sí con el fin de ayudar
_completamente distinto. Gregorio no se refería al a cada miembro del grupo en la obra mutua de
movimiento por el cuál uno se preocupa de sí mis- salvación. -
mo y de la ciudad, se refería al movimiento por Otro ejemplo proviene de un texto alejandrino l
e el cual uno renuncia al mundo y al matrimonio Sobre la vida contemplativa, de Filón de Alejan-
y se despega a sí mismo de la carne y, con virgi- dría. Describe un oscuro y enigmático grupo en ;;
nidad de espíritu y de cuerpo, recobra la inmor- la periferia entre la cultura helenística y la he-
ltalidad de la cual ha sido privado. En el comen- braica, llamado los Therapeutae, y marcado por ,1
tario a la parábola del dracma (Lucas, 15 :8-10), su religiosidad. Se trataba de una comunidad aus-1
Gregorio exhorta a encender la lámpara y a tera, consagrada a la lectura, a la meditación con-
frevolver la casa y buscar, hasta que brillando en ciliadora, a la oración individual y colectiva, y a e~
1
la sombra se descubra el dracma. Con el fin de las reuniones y banquetes espirituales (agape,
recobrar la eficacia que Dios ha grabado en el alma «fiesta»). Estas prácticas procedían de la princi:.,
1y que el cuerpo ha deslustrado, uno debe preocu- pal tarea: el cuidado de sí (De Vita Cont. 36). -·
parse de sí y buscar por cada esquina del alma Este es el punto de partida para un posible-/ 0
¡__{De Virg. 12). análisis sobre el cuidado de sí en la cultura anti- 1
1 -r Podemos ver que el ascetismo cristi~J!O, como gua. Me gustaría analizar la relación entre el cui: ¡
• 1r la filosofía antigua, se coloca bajo el signo del dado y el conocimiento de sí en la cultura anti- 1
._cuidado de sí. La obligación de conocerse a sí gua, la relación que había en las tradiciones gre- 1 i
Ímismo es uno de los elementos de su preocupación corromanas y cristianas entre el cuidado de sí y
d central. Entre los dos extremos -Sócrates y Gre- el principio demasiado conocido del « Conócete a !
gorio Niceno- ~l cuidado de sí co11stituyó no sólo ti mismo», puesto que ~e i rata de _distintas f9r~s
m11_principio sino -.una _práctica G_ons1ante. de cuidado, se trata de distintas formas del yº. -
c.. ,- Tengo dos ejemplo más. El primer texto epi-
. ' cúreo que sirvió como manual de moral fue la Car-
1 !ta a Meneceo (Diógenes Laercio, 10-122-38). Epi-
54 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 5

Resumen La segunda razón es que en la filosofía teoréti-


ca, de Descartes a Husserl, el conocimiento del I

Existen varias razones por las cuales el «Co- yo (el sujeto pensante) adquiere una importancia
nócete a ti mismo» ha oscurecido el «Cuídate a ti creciente como primera etapa en la teoría del co:,
_mismo». En primer lugar, ha habido una profun- nocimiento.
.... ' da transformación en los principios morales de la
< Resumiendo: ha habido una inversión entré1 4,
sociedad occidental. Nos resulta difícil fundar la jerarquía de los dos principios de la Antigüe- "' l
una moralidad rigurosa y principios austeros en dad, «Preocúpate de ti mismo» y «Conócete a ti
el precepto de que debemos ocuparnos de nosotros mismo». En la cultura grecorromana el conoci.:- ,
mismos más que de ninguna otra cosa en el mun- .
miento de si' se p:resentaba como 1a consecuencia· 1
do. Nos inclinamos más bien a considerar el cui- de la preocupación por sí. En el mundo moderno,
darnos como una inmoralidad y una forma de el conocimiento de sí constituye el principio fun- ' ·
escapar a toda posibl~ regla. Hemos heredado la damental.
tradición de moralidad cristiana que convierte la
renuncia de sí en principio de salvación. Conocer-
se a sí mismo era paradójicamente la manera de II
renunciar a sí mismo.
r También somos herededos de una tradición La primera elaboración filosófica del interés
secular que respeta la ley externa como funda- por el cuidado de sí que quisiera considerar es la
' mento de la moralidad. ¿ Cómo puede entonces el que se encuentra en el Alcibíades I de Platón. La
• respeto de sí ser la base de la moralidad? Somos fecha de su redacción es incierta y puede que sea
los herederos de una moral social que busca las un diálogo platónico falso. No es mi intención es-
reglas de la conducta aceptable en las relaciones tudiar las fechas, sino solamente señalar las prin-
con los demás. Desde el siglo X¡VI, · la crítica a la cipales características del cuidado de sí inscritas
moral establecida ha sido emprendida en nombre en el centro del diálogo. ""
de la importancia que tiene el reconocimiento y Los neoplatónicos de los siglos 111 y IV a.C.¡
' el conocimiento del yo. Por este motivo, resulta muestran la significación concedida a este diálo- jA
difícil .considerar el interés por uno mismo como go y la importancia que asumió en la tradició:f!¡
compatible con la moralidad. El «Conócete a ti clásica. Querían organizar los diálogos platónicos\
mismo» ha oscurecido al «Preocúpate de ti mis- a la vez como pedagogía y matriz del saber enci-
mo», porque nuestra moralidad insiste en que lo clopédico. Consideraban el Alcibíades como el pri- "
que se de~e rechazar es el sujeto. mer diálogo de Platón, era el primero en leerse y \
56 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 57

el primero en estudiarse. Era el arche. En el si- recer, sus admiradores desaparecen. Al comien-
glo II Albino dijo que cada joven dotado que qui- zo, los había rechazado a todos en la flor de su
~ siera mantederse alejado de la política y practi- belleza, porque quería ser el dominador y no el
car las virtudes, debía estudiar el Alcibíades. Este dominado. No quiso ser dominado en su juventud,
-diálogo servíf1 de punto de partida y de programa pero ahora desea dominar a los demás. Este es el\.
para toda la filosofía platónica. «El cuidado de sí» momento en el que aparece Sócrates, y consigue ·1·•
_era el prime:r; principio. Me gustaría analizar en el realizar lo que otros no han conseguido : hará que
r Alcibíades esta preocupación por uno mismo en Alcibíades se someta pero en un sentido distinto.
- tres aspectos. Establecerán un pacto : Alcibíades se someterá ~~
1. ¿ Cómo se introduce la cuestión en el diá- su amante, Sócrates, no en un sentido físico sin~
logo? ¿ Cuáles son las razones que llevan a Alci- espiritual. En la intersección entre la ambición',¿ ,
bíades y a .Sócrates a la noción de cuidado de sí? política y el amor filosófico se encuentra el «cui-
Alcibíades está a punto de empezar su vida dado de sh. ._
...pública y política. Desea hablar ante la gente y ser 2. En esa relación, ¿por qué debe Alcibíadesl -i-·
todopoderoso en la ciudad. No se encuentra satis- interesarse por sí y Sócrates interesarse por el in-_
fecho con su estatuto tradicional, con los privile- terés de Alcibíades? Sócrates pregunta a Alcibía: ·¡
gios del nacimiento y de la herencia. Desea obte- des por su capacidad personal y por la naturaleza ;
ner un poder personal sobre todos, a la vez den- de su ambición. ¿ Conoce el significado de la re-
tro y fuera de la ciudad. En este punto de la in- gla de la ley, de la justicia o de la concordia ?.J
tersección y transformación interviene Sócrates Queda claro que Alcibíades no sabe nada.1Sócra.:-i
y declara su amor por Alcibíades. Alcibíades no tes le exige que compare su educación con la dej b
·puede seguir siendo el amado, debe convertirse los reyes persas y espartanos, sus rivales. Los
en el amant~. Debe volverse activo en el juego po- príncipes persas y espartanos tienen maestros en :
lítico y amoroso. Además existe una dialéctica
sabiduría, justicia, templanza y valor. Por com-
•entre el discurso político y el erótico. Alcibíades
paración, la educación de Alcibíades es la de U1!_
.· lleva a cabo su transición con procedimientos es-
\\ pec1'ficos no so1amente en po l'1t1ca . . viejo e ignorante esclavo. No conoce estas cosasl ·
smo tambº1en
,
y no puede, por lo tanto, pretender llegar por s!J '
en amor.
mismo al conocimiento. Pero, según Sócrates, nol
,.. Hay una ambivalencia evidente en el vocabu-
.f.. lario político y erótico de Alcibíades. Durante su
es demasiado tarde. Para ayudarle a que logre!
sobresalir -a adquirir techne- Alcibíades deb~! c.
· íadolescencia Alcibíades fue deseable y tuvo varios
proponérselo, debe preocuparse de sí. ¿ Cuál es el
' ~admiradores, pero ahora que su barba empieza a
58 . TECNOLOG1AS DEL YO TECNOLOG1AS DEL YO 59

conocimiento que busca? Está apurado y confuso. Alcibíades intenta encontrar este sí en un mo-
¡__Sócrates le anima a que tenga valor. vimiento dialéctico. Cuando uno se preocupa del
_ En Alcibíades 127 d encontramos la primera cuerpo, uno no se preocupa de sí. El sí no es el
aparición de la frase q¿imelesthai sa,ggµ. El cui- vestir, ni los instrumentos, ni las posesiones. Ha
.J dado de sí siempre se refiere a un estado político de encontrarse en el principio que usa esos ins-
y erótico activo. Epimelesthai expresa algo mu- trumentos, un principio que no es del cuerpo sino
. .;cho más serio que el simple hecho de prestar aten- del alm--ª". Uno ha de preocuparse por el alma : ésta ~
' _ción. Incluye varias cosas : el preocuparse de sus es la principal actividad en el cuidado de sí. El\.~
ei "posesiones y de su salud. Siempre es una activi- cuidado de sí es ~l cu~do de la actividªd y nq_l
~ :_dad real y no sólo una actitud. Se usa por referen- el cuidado del alma como sustancia.
r cia a la actividad del labrador, que atiende a sus La segunda pregunta es : ¿ cómo debemos cui-1
campos, a su rebaño, a su casa, o al trabajo del dar :ste princip_io de actividad, el alma? ¿ E? qué ¡e,
,¡ rey, que se preocupa de su ciudad y de los ciuda- consiste este cmdado? Uno debe saber en que conj
danos, o referido al culto a los antepasados o a siste el alma. El alma no puede conocerse a sfl
los dioses, o bien, incluso, como término médico misma más que contemplándose en un elemento .
. que significa el hecho del cuidado. Llama mucho la similar, un espejo. Así, debe contemplar el ele- 1
tatención que el cuidado de sí en el Alcibíades esté . mento divino. En esta contemplación divina, el
O
directamente relacionado con una pedagogía de- alma será capaz de descubrir las reglas que le sir-
fectuosa, que tiene por objeto la ambición política van de base únicamente para la conducta y la ac-
\ y un momento específico de la vida.
L.:
ción política. El esfuerzo del alma por conocersé
3. El resto del texto se refiere al análisis de a sí m,i sma es el principio sobre el cual solamente ··
esta noción de epimelesthai, «ocuparse de sí mis- puede fundarse la acción política, y Alcibíades
]I ' mo». Se divide en dos preguntas: ¿qué es este sí será un buen político en la medida en que con:
imismo al que hay que cuidar y en qué consiste temple su alma en el elemento divino.
Leste cuidado? Con frecuencia la discusión gravita en tornol
r En primer lugar, ¿ qué es el sí ( 29 b)? El sí al principio délfico y se plantea en términos de ...
'""es un pronombre reflexivo y tiene .dos sentidos. «Conócete a ti mismo». El cuidado de sí consiste 11
r. r Auto significa «lo -mismo», pero también implica en el conocimiento de sí. El conocerse a sí mismo
Ja noción de identidad. El sentido más tardío des- -- se convierte en el objeto de la búsqueda del cui-11
.-plaza la pregunta desde «¿ Qué es este sí mismo?» dado de sí. La ocupación consigo mismo y las ac-
hasta «¿Cuál es el marco en el que podré encon- tividades políticas están relacionadas. El diálogCP 1·v
trar mi identidad?» se termina cuando Alcibíades sabe que debe preo-
60 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 61

-cuparse por él mismo examinando su alma. En cuarto lugar, se plantea el problema de la


El texto inicial aclara el contexto histórico relación entre el cuidado de sí y el amor filosófi-
del precepto «Cuidarse a sí mismo» y plantea cua- co, o la relación con un maestro. ·
tro problemas principales que perduran a lo largo En los períodos helenísticos e imperiales, la
de toda la Antigüedad, a pesar de que las solucio- noción socrática de «cuidado cl~ s_í» se convirti~
nes ofrecidas difieren de las de Platón en el Alci- en un tema filosófico común y universal. « El cui-1.
bíades. dado de sí» estaba aceptado por Epicuro y sus
En primer lugar, aparece el problema de la sucesores, por los cínicos, y por estoicos como
-l T I relación entre estar ocupado consigo mismo y la Séneca, Rufus y Galeno. Los pitagóricos presta~..
cactividad política. En los últimos períodos hele- ron atención a la noción de una vida ordenada en
nistas e imperiales, la cuestión se presenta en for- común. Este tema del cuidado de sí no era un·¡
I ma de alternativa: ¿ cuándo es preferible alejarse consejo abstracto, sino una actividad extensa, ~
de la actividad política para ocuparse uno de sí una red de obligaciones y servicios para el alma.
mismo? Siguiendo al propio Epicuro, los epicúreos creíañ .
En segundo lugar, existe el problema de la re- que nunca es demasiado tarde para ocuparse de
lación entre estar ocupado consigo mismo y la sí mismo. Los estoicos dicen que se debe atenderl ..
pedagogía. Para Sócrates, ocuparse uno de sí mis- a uno mismo: «Retírate en ti mismo y permaneceP1
mo es el deber de un hombre joven, pero más tar- allí». Luciano parodió esta noción.l Se trataba d~
e, de, durante el período helenístico, se considera una actividad muy difundida, y llegó a originar -..
como una obligación permanente que dura toda . . , entre 1os retoncos
una compet1c10n , . 1
y os que se .
111

una vida. volvían hacia sí, y, en particular, hacia la cuestión !


·se da, en tercer lugar, el problema de la rela- del papel del maestro. -
ción entre el cuidado de sí y el conocimiento de Evidentemente, eran ch.arlatanes. Pero algunosl
sí. Platón concedió prioridad a la máxima délfica individuos se lo tomaron en serio. En general, se \c.
« Conócete a ti mismo». La posición privilegiada estaba de acuerdo en que lo mejor era pararse a
. a, , del « Conócete a ti mismo» es característica de pensar un poco. Plinio aconseja a un amigo quel .
w"t . todos los platónicos. Más adelante, en los perío- se aparte algunos minutos al día o varias sema-1
rdos helenísticos y grecorromanos, esto se invier- nas .Y meses para retirarse dentro de sí. Esto era
te. El acento no se colocaba en el conocimiento un ocio activo : estudiar, leer, prepararse para los o<i---
de sí sino en el cuidado de sí. Este último adqui- reveses de la fortuna o para la muerte. Era una
rió autonomía e incluso preeminencia como so- meditación y una preparación.
lución filosófica. Escribir también era importante en la cultura-
TECNOLOGÍAS.· DEL . YO 63
62 TECNOLOGÍAS DEL YO

del cuidado de sí. Una de las características más los matices de la vida, al estado de ánimo, a la)
importantes de este cuidado implicaba tomar no- lcclura y la experiencia de sí se intensificaba y
i ( tas sobre sí mismo que debían ser releídas, escri· .11 npliaba en virtud del acto de escribir. Un nuevo
bir tratados o cartas a los amigos para ayudarles, 1nbito de experiencia, hasta entonces ausente, se
y llevar cuadernos con ·el fin de reactivar para sí ,bría. --
mismo las verdades que uno necesitaba. Las car- Se puede comparar a Cicerón con el último Sé-"
• tas de Séneca son un ejemplo de este ejercicio ncca o con Marco Aurelio . Vemos, por ejemplo, la 1•
de sí. 1 p rcocupación meticulosa de Séneca y de Marco I
En la vida política tradicional, la cultura oral Aurelio por los detalles de la vida cotidiana, por
predominaba por doquier. Pero el desarrollo de los movimientos del espíritu, por el análisis del sí
las estructuras administrativas y burocráticas del mismo. Todo el período imperial está presente eñ1,.
r período imperial aumentaron el volumen y el pa- la carta de Marco Aurelio, del 144-145 a.C., a...J/
pel de la escritura en la esfera política. En los es- Fr onto:
(critos de Platón, los diálogos abrieron el camino
i a los pseudodiálogos literarios. Pero, en la edad Saludos, mi más dulce maestro:
n elenística prevaleció la escritura, y la verdade- .A Estamos bien. Me desperté algo tarde debido a
ra dialéctica pasó a la correspondencia. El cuida- un leve resfriado que ahora parece haber disminui-
do de sí se vio relacionado con una constante do. Desde las cinco de la madrugada hasta las nueve
me dediqué, en parte, a leer algo de la Agricultura
actividad literaria. El sí mismo es algo de lo cual
de Catón, y, en parte, a escribir, gracias al cielo, un
hay que escribir, tema u objeto (sujeto) de la ac- poco menos miserablemente que ayer. Luego, tras
tividad literaria. Esto no es una convención mo- haber presentado mis respetos a mi padre, alivié mi
l derna procedente de la Reforma o del romanti- garganta, no diré que con gargarismos -aunque la
\cismo : es una de las tradiciones occidentales más palabra gargarisso se encuentra, me parece, en No-
antiguas. Ya estaba establecida y profundamente vius y en otros lugares- sino tragando agua con
miel hasta la garganta y volviéndola a escupir. Des-
~nraizada cuando Agustín empezó sus Confesiones. pués de haberme calmado la garganta fui a ver a
J. . La nueva preocupación de sí implicaba una mi padre y le ayudé en el sacrificio. A continuación
nueva experiencia del yo. fuimos a almorzar. ¿Qué crees que comí? Un poqui-
La nueva forma de experiencia del yo ha de tín de pan, a pesar de ver a otros devorar habi-
'localizarse en los siglos I y u, cuando la intros- chuelas, cebollas y arenques llenos de huevas. Des-
1, 'l pección se vuelve cada vez más detallada. Se de-
pués trabajamos duramente recogiendo uvas, su-
damos muchísimo, estábamos alegres, y, como dice
sarrolla entonces una relación entre la escritura el poeta, «aún dejamos algunos racimos colgando
y la vigilancia. Así, se prestaba atención a todos
64 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 65
de lo alto como restos de la vendimia». Después de tan importante, pero Marco Aurelio habla de sí
las seis de la tarde volvimos a casa. mismo, de su salud, de lo que ha comido, de su ,
Trabajé poco y, además, sin rumbo alguno. Lue-
go tuve una larga conversación con mi madre mien- garganta dolorida. Esto .,es, muy característico de
tras ella estaba sentada en la cama. Mis palabras Ja ambigüed~d hacia el cuerpo en el cultivo del síi
fueron: «¿ Qué crees que estará haciendo mi Fron- Teóricamente':' la cultura está orientada hacia el
to ?», y las de ella: «¿Y qué crees que estará haciendo alma, pero todas las preocupaciones por el cuerpo!
mi Gracia?», y de nuevo · las mías: «¿Y qué crees adquieren qna importancia inmensa. En Plinio yí
que nuestro gorrioncillo, la diminuta Gracia, 7sta-
Séneca hay una gran hipocondría. Se retiran al
rá haciendo?» Mientras charlábamos de esta ma-
nera y nos peleábamos para saber cuál de nosotros una casa en el campo. Desempeñan actividades
dos os quería más al uno o al otro de vosotros dos, intelectuales, pero también actividades rurales. ·
sonó el gong, una indicación de que mi padre ha- Comen y participan del quehacer de los campesi-
bía ido a bañarse. Así, cenamos tras habernos ba- nos. La importancia del retiro rural en esta carta
ñado en el lagar. No quiero decir que nos bañára- se debe a que la naturaleza ayuda a ponerse en
mos en el lagar, sino que una vez que nos hubimos
bañado, cenamos allí y disfrutamos escuchando contacto consigo mismo.
bromear a los patanes. Al volver, y antes de darme También se da una relación amorosa entre-,
la vuelta para ~mpezar a roncar, cumplo mi tarea Aurelio y Fronto, una relación entre un hombre
y le doy a mi maestro más querido un relato de lo de veinticuatro años y otro de cuarenta. El Ars '
que he hecho durante el día, y aunque pudiera erotica es el tema de la discusión. El amor homo-
echarlo más de menos, no podría sufrir más por seJ!:ual era importante en este período y condujo
desperdiciar sus enseñanzas. Adiós, mi Fronto, don-
de quiera que estés, mi dulce vida, mi amor, mi al monacato cristiano.
alegría. ¿Cómo está la cosa entre tú y yo? Te quie- Por fin, en las últimas líneas, hay una alusión"r
ro y tú estás lejos. al examen de conciencia del final del día. Aurelio
se va a la cama y mira, en su cuaderno, lo que te-
1
Esta carta describe la vida cotidiana. Todos nía intención de hacer y de qué modo coincide con . .
los detalles del cuidado de sí están aquí, todas las lo que . ha hecho. La carta es la transcripción de J
cosas sin importancia que ha hecho. Cicerón sólo ese estado de conciencia. Enfatiza lo que se ha
.. cuenta las cosas importantes, pero en la carta de hecho y no lo que se ha pensado. Esta es la dife-
Aurelio estos detalles son importantes porque se rencia entre las costumbres durante los períodos
refieren al tú : lo que tú has pensado, lo que tú helenísticos e imperiales y las del monacato tar:
has sentido. dío. Pero prefigura la confesión cristiana .
.__ La relación entre el alma y el cuerpo también Esta clase de epístolas no tiene nada que ve~
Les interesante. Para los estoicos, el cuerpo no era con la filosofía de la época. El examen de con-'i
66 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 67

ciencia comienza con este escribir cartas. El he- princ1p10 universal. Uno debe abandonar la polí-
cho de escribir un diario vendrá más adelante. tica para ocuparse mejor de sí mismo.
Proviene de la era cristiana y se centra en la no- Segundo, la preocupación de sí no es sólo obli-
ción de lucha del alma. gatoria para la gente joven interesada por su edu-
! cación, es una manera de vivir para todos y par~
toda la vida. 1

111 Tercero, a pesar de que el conocimiento de sí d


desempeñe un papel importante en la preocupa::_
ción de sí, implica también otras relaciones. ..,..
, 1 En mi discusión sobre el Alcibíades de Platón Quisiera discutir brevemente los dos primeros .,.,
he aislado tres temas principales : el primero es puntos : la universalidad del cuidado de sí, inde- -· ..¿,;
la relación entre la preocupación de sí y la preo- pendientemente de la vida política, y el cuidado
cupación por la vida política; el segundo es la de sí a lo largo de toda la vida. -
relación entre el preocuparse de sí y la educación l. Se sustituyó un modelo médico al mode=J
defectuosa; y el tercero es la relación entre el lo pedagógico de Platón. El cuidado del sí no es¡C\ ,..-
preocuparse de sí mismo y el conocerse a sí mis- otro tipo de pedagogía, se ha · convertido en ~
mo. Mientras que vimos, en el Alcibíades, la es- cuidado médico permanente. El cuidado médico 1
trecha relación entre « Preocúpate de ti mismo» pe rmáne'irte -;s uno de los rasgos centrales del cui- í
y « Conócete a ti mismo», ocurrió que el preocú- dado de sí. Uno debe convertirse en el médico
pate de ti mismo acabaría absorbido en el conó- - --de-
sí mismo.
cete a ti mismo. 2. Puesto que debemos prestar atención a no- '
Encontramos estos tres temas en Platón, tam- sotros mismos a lo largo de toda la vida, el obje- ,.1
bién en el período helenístico, y, cuatro o cinco tivo ya no es el prepararse para la vida adulta, o l
siglos más tarde en Séneca, Plutarco, Epicteto y para otra vida, sino el prepararse para cierta rea:
sus allegados. Si los problemas siguen siendo los
lización completa de la vida. Esta realización esj I,
mismos, las soluciones y los temas son bastante
1 diferentes, y, en algunas casos, opuestos al senti-
completa justamente en el momento anterior aj
la muerte. Esta noción, de una proximidad feliil ,.
do platónico.
a la muerte -de la senectud como realización-/
Primero, el hecho de estar preocupado de sí
representa una inversión de los valores tradiciaj
en los períodos helenísticos y romanos no es, ex-
clusivamente, una preparación para la vida políti- nales griegos de la juventud.
,3. Por fin tenemos las distintas costumbres a e
ca. La preocupación de sí se ha convertido en un
68 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 69
'las que el cultivo de sí ha dado lugar, y su rela- leer el tratado de Plutarco sobre el arte de escu-
11 -
ción con el conocimiento de sí. char las clases (Peri tou akouein). Al principio
' ,__ En Alcibíades 1, el alma mantenía una relación de este tratado Plutarco dice que, ateniéndonos a ·'
especular con ella misma, relación que remite al una disciplina, debemos aprender a ~scurji.a1:_el
concepto de memoria y justifica el diálogo como logos a lo largo . de la vida adulta. El arte de lá 1
!método para descubrir la verdad. en e¡I alma. Pero escucha es .crucial para decidir lo qu~ es verda- ~
rdesde el tiempo de Platón hasta la edad helenísti- clero y lo que es falso en el discurso de los retóri-
. , ca, la relación entre el cuidado y el conocimiento cos. El escuchar está relacionado con el hecho , ,
de uno mismo ha cambiado. Podemos advertir dos de no estar bajo el control de los maestros, de
perspectivas. tener que escuchar el logos. Se permanece silen:
~) 11 - - En los movimientos filosóficos del estoicismo cioso durante la lectura. Luego se piensa en ello. f.Í
!durante el período imperial existe una concepción Este es el arte de la escucha de la voz del maes-
dif~rente de la verdad y de la memoria, y tam- tro y de la voz de la razón en uno mismo.
bién otro método para examinarse a sí mismo. Este consejo puede parecer banal pero me pa-1,,
:.\sistimos, en primer lugar, a la desaparición del ( rece que es importante. En su tratado Sobre la
diálogo y a la importancia creciente de una nueva vida contemplativa, Filón de Alejandría! describe-
relación pedagógica -un nuevo juego pedagógi- los banquetes del silencio, y no los banquetes di-
., co- donde el maestro /profesor habla y no plan- solutos con vino, jóvenes, diversiones y diálogos.
tea preguntas al discípulo, y el discípulo no con- En su lugar hay un profesor que monologa sobré
¡testa, sino que debe escuchar y permanecer silen- la interpretación de la Biblia proponiendo indi- ''
._cioso. La cultura del silencio se vuelve cada vez caciones muy precisas de cómo la gente debe es-
piás importante. En la cultura pitagórica, los dis- cuchar (De Vita Cont. 77). Por ejemplo, siempre ' r '
cípulos mantenían el silencio duraÍrtecinco años deben adoptar la misma postura cuando escuchan._1 ·
como regla pedagógica. No planteaban preguntas, La morfología de esta noción será un tema inte.:
ni hablaban durante la lección, sino que desarro- resante en el monacato y en la pedagogía poste:;
llaban el arte de la escucha. Esta es la condición riores.
positiva para adquirir la verdad. La tradición co- En Platón, los temas de la contemplación del
'mienza durante el período imperial, donde vemos yo y del cuidado del yo se hallan relacionados dia-
el comienzo de la cultura del silencio y del arte lécticamente a lo largo del diálogo. Ahora, en el
de la escucha más que el cultivo del diálogo, como período imperial, tenemos temas, por una parte,
en Platón. sobre la obligación de escuchar la ·verdad y, por
·-r Para aprender .el arte de la escucha, debemos otra, sobre la mirada y la escucha al propio yo, '
68 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 69
las que el cultivo de sí ha dado lugar, y su rela- leer el tratado de Plutarco sobre el arte de escu-
' ción con el conocimiento de sí. char las clases (Peri tou akouein). Al principio
·- En Alcibíades /, el alma mantenía una relación de este tratado Plutarco dice que, ateniéndonos a
íespecular con ella misma, relación que rémite al una disciplina, debemos aprender a ~scuchar__e~
oI concepto de memoria y justifica el diálogo como logos a lo largo _de la vida adulta. El arte de la 1
!método para descubrir la verdad-en el alma. Pero eSct1Cha es .crucial para decidir lo qu~ es verda-
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de uno mismo ha cambiado. Podemos advertir dos de no estar bajo el control de los maestros, de
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dif~rente de la verdad y de la memoria, y tam- tro y de la voz de la razón en uno mismo.
bién otro método para examinarse a sí mismo. Este consejo puede parecer banal pero me pa-1,
~ sistimos, en primer lugar, a la desaparición del rece que es importante. En su tratado Sobre lq
diálogo y a la importancia creciente de una nueva vida contemplativa, Filón de Alejandría: describe
relación pedagógica -un nuevo juego pedagógi- los banquetes del silencio, y no los banquetes di-
co- donde el maestro /profesor habla y no plan- solutos con vino, jóvenes, diversiones y diálogos.
tea preguntas al discípulo, y el discípulo no con- En su lugar hay un profesor que monologa sobre
/testa, sino que debe escuchar y permanecer silen- la interpretación de la Biblia proponiendo indi- '
cioso. La cultura del silencio se vuelve cada vez caciones muy precisas de cómo la gente debe es:
inás importante. En la cultura ~ a , los dis- cuchar (De Vita Cont. 77). Por ejemplo, siempre 1, '
cípulos mantenían el silencio durante cinco años deben adoptar la misma postura cuando escuchan._\.,.
como regla pedagógica. No planteaban preguntas, La morfología de esta noción será un tema inte-, ,
ni hablaban durante la lección, sino que desarro- resante en el monacato y en la pedagogía poste:!
llaban el arte de la escucha. Esta es la condición riores.
positiva para adquirir la verdad. La tradición co- En Platón, los temas de la contemplación del
~ ienza durante el período imperial, donde vemos yo y del cuidado del yo se hallan relacionados dia-
el comienzo de la cultura del silencio y del arte lécticamente a lo largo del diálogo. Ahora, en el
de la escucha más que el cultivo del diálogo, como período imperial, tenemos temas, por una parte,
en Platón. sobre la obligación de escuchar la ·verdad -Y, por \ 1\
~ Para aprender _el arte de la escucha, debemos otra, sobre la mirada y la escucha al propio yo,
70 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOG:fAS DEL YO 71

!para encontrar la verdad que en él se encierra. La


diferencia entre un período y el otro es uno de
examina más de cerca, se trata de algo bastante '
distinto a un juicio. Séneca utiliza términos que¡
los grandes signos de la desaparición de la estruc- no están relacionados con las prácticas jurídicas,
!..l -.!ura dialéctica. sino administrativas, como cuando un inspector
rr;:- ¿ Qué era un examen de conciencia en esta controla los libros o cuando un arquitecto inspec-,
,; cultura, y cómo se mira uno a sí mismo? Para los ciona un edificio. El examen de sí significa la ad.:i
,- pitagóricos, el examen de conciencia tenía que quisición de un bien. Las faltas son simples bue-
(1:.. - - - - -
'-ver con la purificación. En la medida en que el nas intenciones que se han quedado sin realizar. ~-iV
r sueño estaba relacionado con la muerte como un La regla es un método para hacer algo correcta-
tL.; i tipo de encuentro con los dioses, uno debía puri- mente, sin juzgar lo que ha ocurrido en un pasa-
ficarse a sí mismo antes de irse a dormir. El re- do. Más tarde, el cristianismo se ocuparía de la~
.. .:-c uerdo de los muertos era un ejercicio para la malas intenciones.
' memoria. Pero en los primeros períodos imperia- Este punto de vista administrativo sobre la
; les y helenísticos, esta práctica adquiere nuevos propia vida es mucho más importante que el mo-
valores y significación. Existen varios textos re- delo jurídico. Séneca no es un juez que debe cas- 1 ·
<· levantes: el p.ie Ira y el De Tranquilitate, de Sé- tigar, sino un administrador de bienes. Es un
neca, así como el comienzo del libro IV de las permanente administrador de sí mismo, y no un,
Meditaciones, de Aurelio. juez de su pasado. Se preocupa de que todo haya
.~ El De Ira, de Séneca (libro 111), contiene algu- sido hecho correctamente siguiendo la regla pero
, nas huellas de la antigua tradición. Describe un no la ley. Lo que se reprocha a sí mismo no son $.J .ó
" ., examen de conciencia. Lo mismo se recomendaba faltas reales sino su falta de éxito. Quiere ajus-
\J
,;entre l.9L epi_s:úr.eQ§, y la práctica estaba enraizada tar lo que quería hacer con lo que ha hecho, y
en fa tradición pitagórica. El objetivo era la puri- reactivar las reglas de conducta, no excavar en1
R:; ficación de la conciencia usando un recurso mne- su culpa. En la confesión cristiana se obliga al pe:, " J
, • motécnico. Realiza acciones buenas, lleva a cabo nitente a memorizar leyes, pero se hace con eL
1
un buen examen de ti mismo, y dormirás bien y fin de descubrir sus pecados. ,..,
tendrás buenos sueños, que indican contacto con Para Séneca no se trata de descubrir la ver- ,~.v
,los dioses. dad en el sujeto, sino de recordar la verdad, d~
r
... Séneca parece usar un lenguaje jurídico, y pa- recobrar una verdad que ha sido olvidada. En se-'
rece que el yo es a la vez juez y acusado. Séneca gundo lugar, el sujeto no se olvida a sí mismo, ni
v ·• es el juez y persigue al yo de tal forma que el a su naturalezza, origen o su afinidad sobrenatu- ¡~ \;
examen es una especie de juicio. Pero si uno lo ral, sino las reglas de conducta, lo que tenía que 1·
(
72 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 73

l haber hecho. Tercero, el recuerdo de los errores ca, askesis, no una revelación del secreto del yo 1
... cometidos durante el día permite medir la dife- sinÓWlrecordar.
i-v,' rencia entre lo que s_e ha hecho y lo que tendría Para Platón, uno debe descubrir la verdad den-
que haberse hecho. Cuarto, el sujeto no es el pun- tro de sí. Para los estoicos, la verdad no está en
\ o de partida en el proceso del desciframiento, uno mismo sino en los ?,gg !, la enseñanza de los_
'\; r;;: sino el punto donde las reglas de conducta se rea- 1
maestros. Uno memoriza o que ha escuchado,1
l' ,grupan en la memoria. El sujeto constituye la convirtiendo las afirmaciones que ha escuchado ~.
!J> fii .,f intersección entre los actos que han de ser regu- en reglas de conducta. La subjetivación de la ver- b -...
. lados y las reglas sobre lo que ha de hacerse. Esto dad es la meta de estas técnicas. Durante el pe-='l
" · , 1 / es bastante distinto de la concepción platónica y ríodo imperial, era posible asimilar principios e .1-
•Ú1 de la concépción cristiana de la conciencia. éticos sin tener un marco teórico como el de la
.- Los _estoicos espiritualizaron la noción de ana- ciencia, como, por ejemplo, sucede en De Rerum
choresis, la retirada de un ejército, el esconder Natura, de Lucrecio. Cuestiones estructurales \ Jc.i.
,..-t, ... ' ;-u;-;sclavo que escapa de su amo, o el retiro en subyacen en la práctica del examen de uno mis-
_el campo lejos de las ciudades. El retiro en el mo cada noche. Quiero insistir en el hecho de quel
· campo se convierte en un retiro espiritual en sí en el estoicismo no se trata de descifrar el yo, ni ,~:
mismo. Es una actitud general y también un acto de los medios de revelar un secreto que sea impor- -
preciso de cada día, se retira uno dentro de sí tante; se trata de la memoria de lo que uno ha
para descubrir -pero no para descubrir faltas y hecho y de lo que debería haber hecho.
sentimientos profundos, sólo para recordar reglas En el c~i~ smo, el ascetismo siempre se re=-/
de acción- las principales leyes de la · conducta. fiere a cierta renuncia a sí mismo y a la realidad, ,.,
Es una fórmula mnemotécnica. porque la mayo~ía de las veces el yo de cada uno
es parte de la realidad a la que ha renunciado para
acceder a otro nivel de realidad. Este deseo de
IV alcanzar la renuncia al propio yo distingue el cris-
tianismo del ascetismo. v<
He hablado de tres técnicas estoicas del yo : En la tradición filosófica dominada por el es-,
cartas a los amigos y revelación del yo, examen toicismo, askesis no significa renuncia, sino~ on-
de sí y de conciencia, incluyendo un recuento de sideraciónprogresiva del yo, o dominio sobre sí e
lo que se ha hecho, de lo que tendría que haber mismo, obtenido no a través de la renuncia a la
_sido. hecho, y de la comparación entre los dos. realidad sino a través de la adquisición y de la asi-
Ahora quiero considerar la tercera técnica estoi- milación de la verdad. Tiene su in.eta final no eñl
74 TECNOLOGÍAS DEL YO TBCNOLOG1AS DBL YO 7

jla preparación para otra realidad sino en el acce- rizadas y de la reactivación de estas respuestas,'
4':> 1 Jso a la realidad de este mundo. La palabra griega al colocarse uno mismo en la situación donde se
que lo define es p_g_raskeuazo ( «estar preparado»). puede imaginar cómo se reaccionaría. Uno juzga
(Es un conjunto de~prácticas mediante las cuales el razonamiento que utilizaría en un ejercicio 1cc
luno puede adquirir, asimilar y transformar la ver- imaginario («Supongamos que ... ») para examinar
-l) ~ /dad en un principio permanente de acción. Aletheia un acto o un acontecimiento (por ejemplo, «Cómo
se convierte en et!Jos. Es un proceso hacia un gra- reaccionaría yo»). Imaginar la articulación de po-Í
~o mayor de subjetividad. sibles acontecimientos para examinar cómo reac-

r ¿ Cuáles son las principales características de


JL la askesis? Incluyen ejercicios en los cuales el
\ sujeto se pone a sí mismo en una situación en la
cionaría uno: esto es la meditación.
El más famoso ejercicio de meditación es lal
praemeditatio malorum practicada por los estoi-
a que puede verificar si es capaz de afrontar acon- cos. Se trata de una experiencia ética e imagina- "iÍ
I tecimientos y utilizar los discursos de los que ria. Aparentemente es una visión más bien negra
dispone. Es una cuestión de poner a prueba la y pesimista del futuro. Es comparable a lo que
rpreparación. ¿ Se encuentra esta verdad lo sufi- Husserl dice a propósito de la reducción eidética~
1 1cientemente asimilada como para volverse ética, Los estoicos desarrollaron tres reducciones] i i i .!f
"!) 0 de modo tal que podamos comportarnos como eidéticas sobre la futura desgracia. Primero, no-
'debemos cuando se presenta el propio aconteci- es cuestión de imaginar el futuro tal y como es
miento? posible que suceda, sino de imaginar que puede ID'-
r Los griegos caracterizaron los dos polos de suceder lo peor, aunque existan pocas posibilida-
'íl1 , estos ejercicios con los términos de mele_te y gy11'!- des de que suceda de esta manera, lo peor como
.. 11flSia_. M.§JJRe significa «meditación», de acuerdo cierto, como actualización de lo que podría pasar I
c on la traducción latina meditatio. Tiene la mis- y no como cálculo de probabilidades. Segundo, noj
ma raíz que epimelesthai. Es un término bastan- se pueden imaginar las cosas pensando que pue-
(te vago' un térmíno técnico que proviene de la dan, posiblemente, tener lugar en un futuro dis-
, 1 retórica. Melete es el trabajo que uno ha realizado
-h ' con el fin de preparar un discurso o una improvi-
tante, sino que hay que pensarlas como siendo ya r
actuales, e inscritas en el proceso de lo que está
sación pensando en términos y en argumentos que teniendo lugar. Por ejemplo, no es cuestión de
_sean útiles. Se tenía que anticipar en el pensamien- imaginar que se pueda estar exiliado, sino más
rto, a través del diálogo, cuál iba a ser la situa- bien que uno ha sido ya exiliado, sometido a tor:.
\ción real. La meditación filosófica es este tipo de tura y que está muriéndose. Tercero, se hace esto '
meditación : está compuesta de respuestas memo- no para experimentar sufrimientos inexplicables,
76 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 77

Isino para convencerse a uno mismo de que no son dieciocho de Séneca a Lucilio. Se prepara uno para!
~ verdaderas desgracias. La reducción de todo lo un gran día de fiesta mediante actos de mortifi-1 r
que es posible, de toda la duración y de todas las cación de la carne para convencerse de que la po-1
desgracias no revela algo malo, sino algo que de- breza no es un infierno y que se es capaz de s~
1bemos aceptar. Consiste en pensar, a la vez, el portarla.
1
? contecimiento futuro y presente. Los epicúreos Entre estos dos extremos de ejercicio intelec-J
eran hostiles a ello porque pensaban que era inú- tual y de ejercicio en la realidad, melete y gymna- c.
7'6 til. Pensaban que era preferible recoger y memo- sía, existen ser~es completas de posibilidades in:_
rizar los placeres pasados para extraer placer de termedias. Epicteto proporciona el mejor ejemplol-
!os acontecimientos presentes. de un caso intermedio entre estos dos polos. Quie- \
_ En el polo opuesto se encuentra la gymnasia re vigilar continuamente las representaciones, téc_r
( «el entre_n-ªrse a sí mismo»). Mientras que la me- nica que culmina con Freud. Hay dos metáforas-·
ditatio es una experiencia imaginaria que ejercita importantes desde este punto de vista: el vigía,!
1
:;._ u el pensamiento, gymnasia es entrenamiento en una que no admite a nadie en la ciudad si esa persona ,:i¿
situación real, aunque haya sido inducida artifi- · no puede demostrar quién es (debe ser un «vigi-
cialmente. Existe una larga tradición detrás de lante» del flujo del pensamiento) y el cambista,!
esto : abstinencia sexual, privación física y otros que comprueba la autenticidad de la moneda, l~
rituales de purificación. mira, la pesa y la verifica. Debemos ser cambistasl
r Estas prácticas de abstinencia tienen otras sig- de nuestras representaciones de los pensamientos, ~ .}-
nificaciones además de la purificación o de la ob- examinándolas con atención, verificándolas, com:
servación de la fuerza demoníaca, como sucede probando su metal, su peso, su efigie.
en el pitagorismo y con Sócrates. En la cultura La misma metáfora del cambista se encuentralí~Ó--
de los estoicos, su función consiste en realizar un en los estoicos y en la literatura primitiva cris.J
examen de la independencia del individuo respec- tiana, p'ero co n diferente's significaciOIÍes. Cu andóf
_!:o al mundo externo. Por ejemplo, en el De Genio dice Epicteto que se debe ser un cambista, quiere ,
-socratis, de Plutarco, uno se entrega a activida- decir que en cuanto una idea se presenta al espíri-l
des deportivas muy duras. O bien se prueba a sí tu hay que pensar cuáles son las reglas q1:1e se\
mismo colocándose ante fuentes tentadoras y re- deben aplicar para evaluarla. Para .Ju~ C~ ano-j
d nunciando a estos platos exquisitos. Se llama en- ser un cambista y observar los propios pensa-
tonces a sus esclavos y se les entrega estos platos mientos significa algo muy distinto : significa que \
deliciosos, tomándose la comida que ha sido pre- hay que intentar descifrar si en la raíz del moví-¡
parada para ellos. Otro ejemplo es el de la carta miento que a uno le proporcionan sus representa-
78 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO

•ciones, hay o no concupiscencia del deseo: si tu enseñar a la gente a interpretar sus propios sue-
!pensamiento inocente tiene orígenes demoníacos, ños. Había muchísima literatura sobre cómo ha-
si estás seducido por algo esencial, quizás oculto, cerlo, pero el único manual de sueños que nos h. 1 0
l ! a moneda de tu I?_ensamiento. llegado es La interpretación de los sueños, po~
...1 r En Epicteto existen dos ejercicios: los sofísti- Artemidoro (siglo n a.C.). La interpretación del
' Leos y los éticos. Los primeros proceden de la es- sueño era importante porque en la Antigüedad el\
·c uela: son juegos de preguntas y respuestas. Esto sentido de un sueño anunciaba un acontecimiento
r el , debe ser un ejercicio ético, es decir, debe aportar futuro.
_una lección moral. Los segundos son ejercicios Mencionaré otros dos documentos relaciona-
L8 r ambulatorios. Por la mañana se va uno a pasear, dos con la importancia de la interpretación de
y comprueba sus reacciones durante este paseo. los sueños en la vida cotidiana. El primero es
El objetivo de ambos ejercicios es el control de de Sinesio de _Cir~~. del siglo IV. Era un hombre e
" las representaciones, y no el desciframiento de la culto y conocido. A pesar de no ser cristiano, pi:l
verdad. Son recordatorios que permiten confor-
dió ser obispo. Sus observaciones sobre los sue-1
marse a las reglas frente a la adversidad. En las
ños eran interesantes, porque la adivinación pú-1
rpruebas de Epicteto y de Casiano se describe ;pa-
,labra por palabra una máquina de censura pre- blica estaba prohibida para evitar malas noticias¡
freudiana. Para Epicteto, el control de las repre- al emperador. Cada cual debía, por consiguienté"
~ sentaciones no significa descifrar sino recordar
interpretar sus propios sueños, uno tenía que ser ·
· 'los principios de acción y, por lo tanto, percibir a su propio intérprete. Para hacerlo se debía recor- íi
través del examen de uno mismo si gobiernan la dar no sólo los propios sueños, sino los aconteci-
propia ·vida. Es un tipo de autoexamen permanen- imentos de antes y después. Se debía recordar lo '
te. Cada cual ha de ser su propio censor. La medi- que había pasado cada día, la vida diurna y noc"."_,,
tación sobre la muerte es la culminación de todos turna.
estos ejercicios. Los Discursos sagrados de Aelio Aristide, es-/ J
- Además de las cart~~. examen y askesis, debe- critos en el siglo n, recogen sus sueños y expli- ~
'\ ,. 1 , mos evocar una cuarta técnica en el examen de
can cómo hay que interpretarlos. Creía que en la- .
-J.- sí, la-1!ilim>..r~tª-ciQ.I!. ge_ l_gs sueños. La mayoría interpretación de los sueños recibimos consejos
fde los estoicos son críticos y escépticos acerca de de los dioses sobre los remedios para las enfer-_ .
1

_semejante I interpretación. Pero, sin embargo, ha medades. Con este trabajo nos encontramos en
·-permanecido una práctica popular y general. Había la encrucijada de dos tipos de discursos. La ma:
expertos que eran capaces de escribir libros para triz de los Discursos sagrados no es la transcrip-
80 TECNOLOGÍAS DEL YO t c.:...fil1.0G:tAS DEL YO 81

ción de las actividades cotidianas del yo, sino la creer ciertas cosas sino el demostrar que uno las
d inscripción ritual de las plegarias a los dioses que cree y el aceptar institucionalmente la autoridad,
le han curado a uno. son todas características del cristianismo. ._.;
- " El cristianismo requiere otra forma de verdad1
diferente de la de la fe. Cada persona tiene el de-1
V her de saber quién es, esto es, de intentar saber
qué es lo que está pasando dentro de sí, de admi- b
Quisiera examinar el esquema de una de las tir las faltas, reconocer las tentaciones, localizar
técnicas principales del yo durante el cristianis- los deseos, y cada cual está obligado a revelar es
- [!no primitivo, una especie de juego de la verdad. tas cosas o bien a Dios, o bien a la comunidad, y(
~Para ello debo basarme en la transición de la por lo tanto, de admitir el testimonio público o
cultura pagana a la cristiana, donde es posible privado sobre sí. Las verdaderas obligaciones dé; ,
discernir con claridad continuidades y disconti- la fe y respecto a sí mismo están ligadas entre sí. \ 1
nuidades. Este vínculo permite la purificación del alma, im:;
- El cristianismo pertenece a las religiortes de posible sin un conocimiento de sí mismo.
salvación. Es una de aquellas religiones que, en No sucede lo mismo en la tradición católical
principio, deben conducir al individuo de una rea- que en la reformista. Pero las principales caracte-1
1
1 lidad a otra, de la vida a la muerte, del tiempo a rísticas de ambas son un conjunto de obligacio-
- ,la eternidad. Para conseguirlo, el cristianismo ha nes referidas a la verdad que -conciern~ la fe,
impuesto una serie de condiciones y de reglas de los libros, el dogma, y una de ellas 'a la verdad, el
\conducta con el fin de obtener cierta transfoka- corazón y el alma. El acceso a la verdad no pue'=1
s ión del yo. de concebirse sin la purezza del alma. La pureza ,
El cristianismo no es tan sólo una religión de del alma es una consecuencia del conocimiento de )
-salvación, es una religión confesional. Impone sí y una condición para comprender el texto ; en
°' ,obligaciones muy estrictas de verdad, dogma y Agustín : Quis facit veritatem (producir la ver-
canon, más de lo que hacen las religiones paga- dad en sí mismo, acceder a la verdad).
nas. Las obligaciones referidas a la verdad de creer Me gustaría analizar las formas mediante las....,
ítal o cual cosa eran y son todavía muy numero- cuales, con el fin de acceder a la luz, la Iglesia ,
'sas. El deber de aceptar un conjunto de obliga- concibió la iluminación: el descubrimiento del yo.
' Iciones, de considerar cierto número de libros El sacramento de penitencia y de confesión de los]
-"· 1 1como verdad permanente, de aceptar las decisio- pecados son innovaciones más bien tardías. Los / 1
nes -autoritarias en materia de verdad, el no sólo cristianos de los primeros siglos tenían distintas
82 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 83

•maneras de descubrir y de descifrar la verdad son sus faltas. Esto no era una confesión, era una\
L acerca de sí. Una de las dos formas principales condición del estatuto. Más adelante, en la Edad 'I" 1~
fde revelación del yo puede caracterizarse por la Media, la exomolog_esis se convirtió en un ritual ·
1palabra exomologesis o «reconocimiento del he- que tenía lugar al final del período de penitencia
~ ·1 lch_o». Incluso los padres latinos utilizaron el tér- justo antes de la reconciliación. Esta ceremonial ~.J.9
le situaba entre los cristianos. Cuando Tunul@:-)
1
l J [!llino griego sin traducción exacta. Para los cris-
~
1
-tl ianos significaba reconocer públicamente la ver- no habla sobre esta ceremonia de reconocimiento,
cl dad de su fe o reconocer públicamente que eran dice que el pecador ha de estar humillado ante la1 ,. .v.~
cristianos. Iglesia, vistiendo una miserable camisa y cubier.. !
La palabra también tenía un sentido peniten- to de cenizas. Luego debe postrarse y besar las ro-

¡ cial. Cuando un pecador busca penitencia, debe


visitar al obispo y pedirla. En el cristianismo pri-
f mitivo, la penitencia no era un acto o un ritual,
sino un estatuto impuesto a alguien que había co-
L [!lletido pecados ·muy serios.
dillas de sus hermanos (~
9-11). La ~
e el arr_eJ!§..~rito~
olo_gesjs no es una conducta verbal;J/ ,.·4--
sino un reconocimiento dramático del estatuto! ·' 1
propio de penitente. Mucho más adelante, en las""
~ as de Jerónimo, hay una descripción de la
La <¿Ell!lolog_esis consistía en un ritual de re- penitencia de Fabiola, una aristócrata romana. Du-ly-J;,.,,
,1 rconocimiento de sí mismo como pecador y peni- rante esos días, Fabiola se encuentra en las filas
tente. Tenía varias características. Uno comenza- de los penitentes. La gente lloraba con ella, con-
/ ~ íba siendo penitente entre cuatro y diez años, y firiendo una dimensión dramática a su castigo pú
' _este estatuto ya no le abandonaba nunca. Había blico.
·· funa sujeción, y había reglas referidas al vestir y
1 El reconocimiento también ·designa el procesó\ S
• 1prohibiciones sobre el sexo. El individuo estaba completo que el penitente experimenta en su es:
;-marcado y, por lo tanto, no podía vivir la misma tatuto durante años. Este es el resultado de lalr)."·
... vida que los demás. Incluso después de su recon- suma de una conducta penitencial manifiesta, así_
1-'11 lciliación, estaba sometido a cierto número de pro- como ~l ~ cu briI_n iento de.....sí. Los actos por los
hibiciones; no podía, por ejemplo, ni casarse ni cuales se castiga a sí mismo no pueden distinguir- r ,· 4 ...
~ rdenarse sacerdote. se de los actos por los cuales se descubre a sí mis- 0 • '
Dentro de este estatuto se encuentra la obliga- mo. El autocastigo y la expresión voluntaria del.
ción de la exomologesis. El pecador solicita su yo están unidos. La relación es evidente en nume:
'/ .:,, 1penitencia. Visita al obispo y le pide que le impon- rosos textos . ~ , por ejemplo, habla de ex-i, · 1
lga el estatuto de penitente. Debe justificar por hibiciones de poder y de modestia. La penitencia ). ·
. 9 ué desea este estatuto y ha de explicar cuáles no es nominal sino dramática.
84 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 85

-
1
Probar el sufrimiento, demostrar la vergüenza, la exomolog¡..§iS.. Durante el cristianismo de los1 ,
3 iii hacer visible la humildad, éstos son los rasgos primeros siglos, los autores cristianos re.c urrían¡?· 1
· principales de la penitencia. En el cristianismo a tres modelos para explicar la relación entre l~
: -p rimitivo la penitencia es una forma de vida con- paradoja de borrar los pecados y la revelación d~
tinuamente regida por la aceptación del tener que uno mismo. ,q
().ii;A/ descubrirse a sí mismo. Debe estar visiblemente · El primer modelo es ~ o : uno debe mos::J~- 1 '
representada y acompañada por otras personas que trar sus propias heridas si quiere ser curado. Otro·
[ econozcan el ritual. Este enfoque duró hasta los modelo, menos frecuente, era el modelo del tri- ~
b. iii.\,lsiglos xv y XVI. Q!lnal del_j!!!Q9. Uno siempre aplaca a su juez ¡ ,, .l.
~ Turtuliano usa el término J!!!:blicatio sui para confesando sus faltas. El pecador desempeña el

r t. j:aracterizar la exomologesis. La publicatio sui está


en relación con el examen diario de sí que reco-
t.', I mienda Séneca, que era, sin embargo, completa-
papel del diablo como lo hará el diablo el día del
juicio final.
El modelo más importante utilizado para ex-1
_mente privado. Para Séneca, la exomologesis o plicar la exomologesis era el modelo de la muer-
' publicatio sui no implica un análisis verbal de los te. de la tortura, del martirio. Las teorías y las ,
t:i~ actos o pensamientos; se trata únicamente de ex- prácticas de la penitencia se elaboraban en torno S.1 _{.,..,;
I presión somática y simbólica. Lo que era privado al problema del hombre que prefiere morir antes,
1
...:t é ·,¡ ,:para los estoicos era público para los cristianos. o
de comprometerse abandonar su fe. La manera
qL [ ¿ Cuáles eran estas funciones? En primer lu- en la que el mártir se enfrenta a la muerte es el
¡-- ~gar, la publicación era una forma de borrar el pe- modelo del penitente. Para que el reincidente fue:l
1~t13 cado y de restaurar la pureza adquirida por el ra integrado en la Iglesia debía exponerse a sí\
bautismo. En segundo lugar, también se trataba mismo voluntariamente ~l_!!lartirio ritual. La pe- l
Y n.i; [de mostrar al pecador tal y como era. Esta es la nitencia es la consecuencia del cambio, de la rup-
L......rp aradoja en el núcleo de la exomologesis, borra el tura consigo mismo, con el pasado y con el mun- t.c. .;~
pecado y a la vez revela el pecador. La mayor par- do. Es una forma de mostrar que se es capaz de l
¡te del acto de penitencia no consistía en decir la renunciar a la vida y a sí mismo, de mostrar que
---\'}, r :,¡; verdad, sino en mostrar el verdadero ser lleno de se es capaz de enfrentarse a la muerte y aceptar-
pecados del pecador. No era una_J orma, para el la. La penitencia del pecado no tiene como · obje.'.'
Qecador, de_explicar suspeca~ino~ñá- manéra tivo el establecimeinto de una identidad, pg..o...m-
u :r:~sentarse a sí misI!!.Q__g>mÓ peca<;Ior.1 v~ _en ~~mb_i.9,~~ ~ ~lar el rech~.io del yo, la
¿ Por qué el hecho de la mostración debe bo- r_e,JJ.,.u n~.liL.a sí mismg : §,go non SU'!J:_,~ gg . Est~
~ [rrar los pecados? La ·expostciól!.._e s el ~orazón de fórmula se halla en el centro de la publicatio sui.
86 TECNOLOGÍAS DEL YO TECNOLOGÍAS DEL YO 87

Representa una ruptura con la identidad pasada. ñana debemos contabilizar nuestros gastos, y por
. !Los gestos ostentosos tienen por función mostrar la tarde debemos pedimos a nosotros mismos las
r,.c.íí 11a verdad del estado en el que se encuentra el pe- cuentas de nuestra propia conducta, con el fin de
¡cador. La reveJ__ación d_e sí es ~lmi_$I~;ta...J!el!ID.Q_de.s;:. examinar qué es aquello que nos resulta provecho-
l!rucció!]. _d~ sí. so y perjudicial, con oraciones en lugar de pala-
_.-., - La diferencia entre las tradiciones estoica y bras indiscretas. Este es exactamente el estilo del
-t, JD Lcristiana l se debe a que en la tradición estoica el examen de sí senequista. También es importante
-examen de sí, el juicio y la disciplina muestran advertir que este examen de sí es poco frecuente
0 el camino al conocimiento de sí mediante la so-
¡ en la literatura cristiana.
breimposición de la verdad de cada uno a través , La práctica del examen de sí, muy desarrolla-
\_de la memoria, esto es, memorizando reglas. En da y elaborada en el cristianismo monástico, es
ia exomologesis el penitente alcanza la verdad so- diferente del examen de sí senequista, y muy di-
r
~ b bre sí por medio de una ruptura y una disociación
--v violentas. Es importante insistir en que la exomo-
ferente del de Crisóstomo y del de la exomolo-
gesis. Este nuevo tipo de práctica debe ser enten-
Jogesis no es verbal. Es simbólica, ritual y teatral. dido desde el punto de vista de dos principios de
la espiritualidad cristiana: la obediencia y la con-
templación.
VI En Séneca, la relación entre el discípulo y el
maestro era importante, pero era instrumental y
En el siglo IV encontramos una tecnología muy profesional. Se fundaba en la capacidad del maes-
distinta para descubrir el yo, la exagouresis, mu- tro de guiar al discípulo hasta una vida feliz y
cho menos famosa que la exomologesis, pero más autónoma a través del buen consejo. La relación
importante. Esta es una reminiscencia de los ejer- terminaba en cuanto el discípulo accedía a esta
cicios de verbalización relacionados con el profe- vida.
sor/maestro de las escuelas filosóficas paganas. Por una serie _muy larga de motivos, la obe-
Podemos ver cómo varias técnicas estoicas del diencia tenía un carácter muy distinto en la vida
yo han sido transferidas a las técnicas cristianas monástica. Difiere del tipo grecorromano de rela-
espirituales. ción con el maestro en el sentido de que la obe-
Al menos un ejemplo de examen de sí, pro- diencia no se basa solamente en la necesidad del
puesto por Juan Crisóstomo, tenía exactamente la perfeccionamiento de sí, sino que debe abarcar to-
misma forma y el mismo carácter administrativo dos los aspectos de la vida monástica. No existe
que el descrito por Séneca en el De Ira. Por lama- un solo elemento en la vida del monje que esca-
TECNOLOGÍAS DEL YO 89
88 TECNOLOGÍAS DEL YO

pe a esta relación fundamental y permanente de de examen de sí que toma prestado de las tradi-
obediencia total al maestro. Juan Casiano recoge ciones monásticas sirias y egipcias.
un antiguo principio de la tradición oriental: Esta tecnología de examen de sí mismo de
«Todo lo que el monje hace sin el permiso del origen oriental, dominada por la obediencia y la
maestro constituye un hurto». Aquí la obediencia contemplación, tiene mucho más que ver con el
es un control completo de la conducta por parte pensamiento que con la acción. Séneca había in-
del maestro, y no un estado final de autonomía. sistido en la acción. Con Casiano el objeto no son
Es un sacrificio de sí, del deseo propio del sujeto. las acciones pasadas del día, sino los pensamien-
Esta es la nueva tecnología del yo. tos presentes. Como el monje debe continuamente
El monje debe tener permiso de su director volver sus pensamientos hacia Dios, debe escru-
para hacer cualquier cosa, incluso morir. Todo lo tar el curso actual de su pensamiento. El escruti-
que hace sin permiso es robar. No hay ni un solo nio tiene, sin embargo, como objeto la discrimi-
momento en el que el monje pueda ser autónomo. nación permanente entre los pensamientos que
Incluso para convertirse él mismo en director, conducen a Dios y los que no. Esta preocupación
debe mantener un espíritu de obediencia. Debe continua por el presente, es diferente del recuer-
mantener el espíritu de obediencia como un sacri- do senequista de nuestros logros y su correspon-
ficio permanente del control completo que de su dencia con las reglas. Es aquello a lo cual los
conducta tiene el maestro. El yo debe constituir- griegos hacían referencia con una palabra peyo-
se a sí mismo a través de la obediencia. rativa: logismoi (reflexiones, razonamientos, pen-
La segunda característica de la vida monásti- samiento calculador).
ca es que la contemplación se considera como el Hay una etimología de logismoi en Casiano,
bien supremo. Es una obligación del monje diri- pero no sé si es plausible : co-agitationes. El espí-
gir continuamente sus pensamientos hacia aque- ritu es pelukinetos, «perpetuamente en movimien-
lla finalidad que es Dios y cerciorarse de que su to» (Primera conferencia del Abad Serenus, 4).
corazón se halla lo suficientemente puro como para En Casiano, la movilidad de espíritu permanente
ver a Dios. La meta es la contemplación perma· es señal de debilidad. Distrae de la contemplación
nente de Dios. de Dios (Primera conferencia del Abad N este rus,
La tecnología del yo, que se desarrolló a par- 13).
tir de la obediencia y de la contemplación en el El examen de conciencia consiste en intentar
monasterio, presenta algunas características pe- inmovilizar la conciencia y eliminar los movi-
culiares. Casiano proporciona una explicación bas- mientos del espíritu que le apartan a uno de Dios.
tante clara de esta tecnología del yo, un principio Esto significa que debemos examinar cualquier
TECNOLOGÍAS DEL YO 91
90 TECNOLOGÍAS DEL YO

pensamiento que se presente a la conciencia para · (Primera Conferencia del Abad Serenus, 5). Uti-
comprobar la relación entre el acto y el pensa- liza la analogía del oficial que ordena a los buenos
miento, la verdad y la realidad, para ver si hay soldados andar por la derecha, y a los malos por
algo en este pensamiento que mueva nuestro es- la izquierda. Debemos actuar como oficiales que
píritu, provoque nuestro deseo o aleje nuestro dividen a los soldados en dos filas, los. buenos y
espíritu de Dios. El examen se basa en la idea de los malos.
una concupiscencia secreta. Tercero, utiliza la analogía del cambista (Pri-
Existen tres tipos principales de examen de sí mera Conferencia del Abad Moses, 20-22). La con-
mismo : primero, el examen de sí referido a los ciencia es el cambista del yo. Debe examinar mo-
pensamientos en correspondencia con la realidad nedas, su efigie, su metal, su procedencia. Debe
(cartesiano) ; segundo, el examen de sí referido a pesarlas para comprobar si han sido usadas inde-
la manera en que nuestros pensamientos se rela- bidamente. Igual que la imagen del emperador
cionan con reglas (senequista); tercero, el exa- está presente en el dinero, así debe estar la imagen
men de sí referido a la relación entre el pensamien- de Dios en nuestros pensamientos. Debemos veri-
to oculto y una impureza interior. En este mo- ficar la calidad del pensamiento : ¿ es real la efigie
mento comienza la hermenéutica cristiana del de Dios? ¿ Cuál es su grado de pureza? ¿ Está mez-
yo con su desciframiento de los pensamientos clado con algún deseo o concupiscencia? Encon-
ocultos. Implica que hay algo escondido en noso- tramos, por otra parte, la misma imagen en Sé-
tros mismos y que siempre nos movemos en una neca pero con un sentido diferente.
autoilusión que esconde un secreto. Teniendo en cuenta que nuestro papel es el de
Para hacer esta clase de examen interior, dice ser cambistas permanentes de nosotros mismos,
Casiano, hemos de escrutarnos a nosotros mis- ¿ cómo es posible hacer esta discriminación y re-
mos con el fin de atestiguar directamente nues- conocer si un pensamiento es de buena calidad?
tros propios pensamientos. Primero está la ana- ¿ Cómo puede llevarse a cabo activamente esta dis-
logía del molino (Primera conferencia del Abad criminación? Solamente hay una vía: contar to-
Moses, 18). Los pensamientos son como granos y dos los pensamientos a nuestro director, obedecer
la conciencia es como el almacén del molino. a nuestro maestro en todo, comprometemos a una
Nuestro papel, como el del molinero, consiste en verbalización permanente de todos nuestros pen-
escoger entre los granos malos y los que se pue- samientos. Nada de esto sucede en el estoicismo.
den admitir en la molienda para proporcionar bue- Por el hecho de contar no sólo sus pensamientos,
na harina y buen pan para nuestra salvación. sino los más leves movimientos de conciencia, sus
Segundo, Casiano utiliza analogías militares intenciones, el monje se sitúa en una relación her-
TECNOLOGÍAS DEL YO 93
92 TECNOLOGÍAS DEL YO

menéutica no sólo con respecto al maestro, sino vertir en pecaminoso todo lo que no se podia ex-
también a sí mismo. Esta verbalización es la pie- presar.
dra de toque o la moneda del pensamiento. Para concluir, existen en el cristianismo de los
¿ Por qué es capaz la confesión de asumir este
primeros siglos dos formas principales de descu-
papel hermenéutico? ¿ Cómo podemos ser los her- brimiento de sí mismo, de mostrar la verdad
acerca de sí. La primera es la exomologesis, o
meneutas de nosotros mismos al hablar y al trans-
expresión dramática de la situación del penitente
cribir todos nuestros pensamientos? La confesión como pecador, que le hace manifestar su estatuto
permite al maestro saber, gracias a su mayor ex- de pecador. La segunda es lo que ha sido llamado
periencia y sabiduría, y, por lo tanto, aconsejar en la literatura espiritual exagoreusis. Se trata de
mejor. Incluso si el maestro, en su papel de poder una analítica y continua verbalización de los pen-
discriminatorio, no dice nada, el hecho de haber samientos llevada a cabo en la relación de la más
expresado su pensamiento tendrá un efecto dis- completa obediencia hacia otro. Esta relación está
criminatorio. configurada por la renuncia al propio deseo de
Casiano da un ejemplo del monje que robó cada uno y a su propio yo.
pan. Al principio no lo puede reconocer. La dife- Hay una gran diferencia entre la exomologe-
rencia entre los buenos y los malos pensamientos sis y la exagoreusis, aunque debamos señalar el
es que los malos pensamientos no pueden ser hecho de que poseen un elemento importante en
expresados sin dificultad, porque el mal está es- común. No puede haber revelación sin renuncia.
condido y no dicho. Dado que los malos pensa- La exomologesis tiene su modelo en el martirio.
mientos no pueden expresarse sin dificultad y pu- En la exomologesis, el pecador ha de «matarse»
dor, la diferencia cosmológica entre la luz y la a sí mismo a través de maceraciones ascéticas.
oscuridad, entre la verbalización y el pecado, el Ya sea a través del martirio o de la obediencia al
secreto y el silencio, entre Dios y el diablo, puede maestro, la revelación del yo es la renuncia al
no aparecer. El monje se prosterna entonces y se propio yo. En la exagoreusis, uno muestra por otra
confiesa. Sólo cuando se ha confesado verbalmen- parte que, al verbalizar los pensamientos y alobe-
te sale el demonio de él. La expresión verbal es el decer permanentemente al maestro, se está re-
momento crucial ( Segunda conferencia del Abad nunciando al deseo y al yo propios. La práctica
Moses, II). La confesión es la marca de la verdad. permanece desde el principio del cristianismo has-
La idea de la verbalización permanente es sólo un ta el siglo XVII. La inauguración de la penitencia
ideal. Nunca es completamente posible. Pero el en el siglo XIII significa un paso importante en
precio de la expresión verbal permanente era con- su desarrollo.
94 TECNOLOGÍAS DEL YO

El tema de la renuncia a sí mismo es muy im- 2. OMNES ET SINGULATIM: HACIA UNA


portante. A lo largo de todo el cristianismo exis- CRITICA DE LA «RAZON POLITICA»
te una correlación entre la revelación del yo, dra-
mática o verbalmente, y la renuncia al yo. Al estu-
diar estas dos técnicas, mi hipótesis es que la
segunda, la verbalización, se vuelve más impor-
tante. Desde el siglo XVIII hasta el presente, las
técnicas de verbalización han sido reinsertadas I
en un contexto diferente por las llamadas cien-
cias humanas para ser utilizadas sin que haya re- El título suena pretencioso, lo sé. Pero la ra-
nuncia al yo, pero para constituir positivamente zón de ello es precisamente su propia excusa. Des-
un nuevo yo. Utilizar estas técnicas sin renunciar de el siglo XIX, el pensamiento occidental jamás
a sí mismo supone un cambio decisivo. ha cesado en la tarea de criticar el papel de la
razón --o de la ausencia de razón- en las estruc-
turas políticas. Resulta, por lo tanto, perfecta-
mente inadecuado acometer una vez más un pro-
yecto tan amplio. La propia multitud de tentati-
vas anteriores garantiza, sin embargo, que toda
nueva empresa alcanzará el mismo éxito que las
anteriores, y en cualquier caso la misma fortuna .
Heme aquí, entonces, en el aprieto propio del
que no tiene más que esbozos y esbozos inacaba-
bles que proponer. Hace ya tiempo que la filosofía
renunció tanto a intentar compensar la impoten-
cia de la razón científica, como a completar su
edificio.
Una de las tareas de la Ilustración consistió
en multiplicar los poderes políticos de la razón.
Pero muy pronto los hombres del siglo xrx se pre-
guntaron si la razón no estaría adquiriendo de-
masiado poder en nuestras sociedades. Empezaron
a preocuparse de la relación que adivinaban con-
OMNES ET SINGULATIM 97
96 TECNOLOGÍAS DEL YO

fusamente entre una sociedad proclive a la racio- adoptar el papel arbitrario y aburrido del racio-
nalización y ciertos peligros que amenazaban al nalista o del irracionalista.
¿ Nos dedicaremos acaso a investigar esta es-
individuo y a sus libertades, a la especie y a su
pecie de racionalismo que parece específico de
supervivencia.
nuestra cultura moderna y que tiene su origen en
Con otras palabras, desde Kant el papel de la la Ilustración? Esta fue, me parece, la solución
filosofía ha sido el de impedir que la razón sobre- que escogieron algunos miembros de la escuela
pase los límites de lo que está dado en la experien- de Francfort. Mi propósito no consiste en entablar
cia ; pero desde esta época --es decir, con el desa- una discusión con sus obras, que son de lo más
rrollo de los Estados modernos y la organización importante y valioso. Yo sugeriría, por mi parte,
política de la sociedad --el papel de la filosofía otra manera de estudiar las relaciones entre ra-
también ha sido el de vigilar los abusos del poder cionalidad y poder :
de la racionalidad política, lo cual le confiere una 1. Pudiera resultar prudente no considerar
esperanza de vida bastante prometedora. como un todo la racionalización de la sociedad
Nadie ignora hechos tan banales. Pero el que o de la cultura, sino analizar este proceso en di-
sean banales no significa que no existan. En pre- ferentes campos, fundado cada uno de ellos en
sencia de hechos banales nos toca descubrir --o una experiencia fundamental : locura, enfermedad,
intentar descubrir- los problemas específicos y muerte, crimen, sexualidad, etc.
quizás originales que conllevan. 2. Considero que la palabra «racionalización»
El lazo entre la racionalización y el abuso de es peligrosa. El problema principal, cuando la gen-
l poder es evidente. Tampoco es necesario esperar te intenta racionalizar algo, no consiste en bus-
a la burocracia o a los campos de concentración car si se adapta o no a los principios de la racio-
para reconocer la existencia de semejantes rela- nalidad, sino en descubrir cuál es el tipo de racio-
ciones. Pero el problema, entonces, consiste en nalidad que utiliza.
saber qué hacer con un dato tan evidente. 3. A pesar de que la Ilustración haya sido una
¿ Debemos juzgar a la razón? A mi modo de fase muy importante de nuestra historia y del de-
ver nada sería más estéril. En primer lugar por- sarrollo de la tecnología política, pienso que de-
que este ámbito nada tiene que ver con la culpa- bemos referirnos a procesos mucho más alejados
bilidad o la inocencia. A continuación porque es si queremos comprender cómo nos hemos dejado
absurdo invocar «la razón» como entidad contra- atrapar en nuestra propia historia.
ria a la no razón. Y por último porque semejante Tal fue la «línea de conducta» de mi trabajo
proceso nos induciría a engaño al obligarnos a anterior: analizar las relaciones entre experien-
98 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 99
• cías como la locura, la muerte, el crimen, la se- mo la de un pastor _seguido por su rebaño de ove-
xualidad y diversas tecnologías del poder. Actual- jas no era familiar ni para los griegos, ni para
mente trabajo sobre el problema de la individua- los romanos. Sé que hubo excepciones : las prime-
lidad, o más bien debería decir sobre la identidad ras en la literatura homérica, otras más tardías
referida al problema del «poder individualizante». en algunos textos del Bajo Imperio. Volveré a
Todos sabemos que en las sociedades europeas ellas más tarde. A grandes rasgos po~ríamos de-
el · poder político ha evolucionado hacia formas cir que la metáfora del rebaño se encuentra au-
cada vez más centralizadas. Desde hace decenas sente .d e los grandes textos políticos griegos o
de años los historiadores han estudiado la orga- romanos.
nización del Estado, con su administración y bu- Ese no es el caso en las sociedades orientales
rocracia. antiguas: Egipto, Asiria, Judea. El faraón era un
Me gustaría sugerir, a lo largo de estas dos con- pastor egipcio. En efecto, el día de su coronación
ferencias, la posibilidad de analizar algún otro recibía ritualmente el cayado de pastor; y el tér-
tipo de transformación en estas relaciones de mino «pastor de hombres» era uno de los títulos
poder; Esta transformación quizá sea menos co- del monarca babilónico. Pero Dios también era _
nocida. Pero creo que no está desprovista de im- un pastor que llevaba a los hombres a los pastos
portancia, sobre todo para las sociedades moder- y les proveía de alimento. Un himno egipcio invo-
nas. En apariencia, esta evolución se opone a la caba a Ra de la siguiente manera: «Oh, Ra, que
evolución hacia un Estado centralizado. A lo que vigilas mientras los hombres duermen, tú que
me refiero en realidad es al desarrollo de las téc- buscas aquello que le conviene a tu rebaño». La
nicas de poder orientadas hacia los individuos y asociación entre Dios y el rey se lleva a cabo fá-
destinadas a gobernarlos de manera continua y cilmente, puesto que los dos desempeñan el mismo
permanente. Si el Estado es la forma política de papel: el rebaño que vigilan es el mismo, al rey-
un poder centralizazdo y centralizador, llamemos pastor le corresponde cuidar las criaturas del
pastorado al poder individualizador. gran pastor divino. Una invocación asiria al rey
Mi propósito aquí consiste en trazar el origen rezaba de la siguiente manera : «Ilustre compa-
de esta modalidad pastoral del poder, o por lo ñero de pastos, tú que cuidas de tu tierra y la
menos de algunos aspectos de su historia antigua: alimentas, pastor de toda la abundancia».
En la próxima conferencia intentaré mostrar Pero, como sabemos, fueron los hebreos quie-
cómo este pastorado vino a asociarse con su polo nes desarrollaron y amplificaron el tema pastoral
opuesto, el Estado. con, sin embargo, una caracte-r ística muy singu-
La idea de la divinidad, del rey o ' del jefe co- lar: Dios, y solamente Dios, es el pastor de su
100 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNBS ET SINGULATIM 101

pueblo. Solamente se da una excepción positiva: 2. El pastor agrupa, guía y conduce a su re-
David, como fundador de la monarquía, es invo- baño. La idea según la cual le correspondía al
cado bajo el nombre de pastor. Dios le ha enco- jefe político calmar las hostilidades en el seno
mendado la tarea de reunir un rebaño. de la ·ciudad y hacer prevalecer la unidad sobre
También hay excepciones negativas : los malos el conflicto está sin duda presente en el pensa-
reyes se comparan consecuentemente con los ma- miento griego. Pero lo que el pastor reúne son
los pastores: dispersan el rebaño, le dejan morir los individuos dispersos. Estos se reúnen al oír
de sed y lo esquilan exclusivamente para su pro- su voz: «Silbaré y se reunirán». Y a la inversa,
vecho. Yahvé es el único y verdadero pastor. Guía basta con que el pastor desaparezca para que el
a su pueblo en persona, ayudado solamente por rebaño se disperse. Dicho con otras palabras, el
sus profetas. Como dice el salmista: «Como un rebaño existe gracias a la presencia inmediata y
rebaño guías a tu pueblo de la mano de Moisés a la acción directa del pastor. Una vez que el buen
y de Aarón». No puedo tratar, como es lógico, ni legislador griego, como Solón, ha resuelto los con-
de los problemas históricos referidos al origen flictos, deja tras de sí una ciudad fuerte dotada
de esta comparación, ni de su evolución en el de leyes que le permitirán permanecer con inde-
pensamiento judío. Solamente desearía abordar pendencia de él.
algunos temas típicos del poder pastoral. Qui- 3. El papel del pastor consiste en asegurar
siera señalar el contraste con el pensamiento po- la salvación de su rebaño. Los griegos también
lítico griego, y mostrar la importancia que cobra- sostenían que la divinidad salvaba la ciudad ; y
ron después estos temas en el pensamiento cris- nunca dejaron de comparar al buen jefe con un
tiano y en las instituciones. · timonel que mantiene su nave lejos de las rocas.
1. El pastor ejerce el poder sobre un rebaño Pero la forma que tiene el pastor de salvar a su
más que sobre una tierra. Probablemente sea mu- rebaño es muy diferente. No se trata solamente
cho más complicado que todo eso, pero, de una de salvarlos a todos, a todos juntos, cuando se
forma general, la relación entre la divinidad, la aproxima el peligro. Se trata de una bondad cons-
tierra y los hombres difiere de la de los grie- tante, individualizada y finalizada. De una bon-
gos. Sus dioses poseían la tierra, y esta posesión dad constante porque el pastor asegura el ali-
original determinaba las relaciones entre los hom- mento a su rebaño, cada día sacia su sed y su
bres y los dioses. Por el contrario, la relación hambre. Al dios griego se le pedía una tierra
del Dios-Pastor con su rebaño es la que es origi- fecunda y cosechas abundantes. Pero no se le exi-
nal y fundamental. Dios da, o promete, una tierra gía mantener a un rebaño día a día. Y bondad in-
a su rebaño. dividualizada también, porque el pastor atiende
102 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 103

a cada una de sus ovejas sin excepción para que vado a conocer al rebaño en su conjunto, y en
coma y se salve. Más adelante, y sobre todo los detalle. Debe conocer no sólo el emplazamiento
textos hebraicos, acentuaron este poder indivi- de los buenos pastos, las leyes de las estaciones
dualmente bondadoso : un comentario rabínico y el orden de las cosas, sino también las necesi-
del Exodo explica por qué Yahvé convirtió a Moi- dades de cada uno en particular. De nuevo, un
sés en el pastor de su pueblo : había abandonado comentario rabínico sobre el Exodo describe en
a su rebaño por ir a la búsqueda de una oveja los términos siguientes las cualidades pastorales
descarriada. de Moisés : enviaba a pacer las ovejas por tur-
Y por último, aunque no menos importante, no, primero las más jóvenes, para que encontra-
la bondad final. El pastor dispone de una meta ran la hierba más tierna, luego las más viejas
para su rebaño. Debe o bien conducirlo hasta los porque eran capaces de pacer la hierba más dura.
mejores pastos, o bien llevarlo de nuevo al redil. El poder pastoral supone una atención individual
4. Queda otra diferencia en la idea según la a cada miembro del rebaño.
cual el ejercicio del poder es un «deber». El Estos no son sino temas que los textos hebrai-
jefe griego debía naturalmente tomar decisiones cos asocian a las metáforas del Dios-Pastor y de
en el interés de todos, y habría sido un mal jefe su pueblo-rebaño. No pretendo con esto, · de nin-
de haber preferido su interés privado. Pero su guna manera, afirmar que el poder político se
deber era un deber glorioso : aun cuando tuviera ejerciera de este modo en la sociedad judía ante-
que sacrificar su vida en la guerra, su sacrificio rior a la caída de Jerusalén. Ni siquiera pretendo
se veía compensado por un don de ·un valor ex- que esta concepción del poder político sea en ab-
tremo : la inmortalidad. Nunca perdía. La bon- soluto coherente.
dad pastoral, por el contrario, se halla más pró- No son más que temas. Paradójicos, e incluso
xima de la «abnegación». Todo lo que hace el contradictorios. El cristianismo debió conceder-
pastor lo hace por el bien de su rebaño. Este es les una importancia considerable, tanto en la Edad
su preocupación constante. El vela el sueño de Media como en los tiempos modernos. De todas
sus ovejas. las sociedades de la historia, las nuestras -quie-
El tema de la vigilia es importante. Hace re- ro decir, las que aparecieron al final de la Anti-
saltar dos aspectos de la dedicación del pastor. güedad en la vertiente occidental del continente
En primer lugar, actúa, trabaja y se desvive por europeo- han sido quizá las más agresivas y las
los que alimenta y se encuentran dormidos. En más conquistadoras ; han sido capaces de la vio-
segundo lugar, cuida de ellos. Presta atención a lencia más exacerbada contra ellas mismas, así
todos, sin perder de vista a ninguno. Se. ve lle- como contra otras. Inventaron un gran número
104 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULA TIM 105

de formas políticas distintas. En varias ocasio- refiere al pensamiento griego. Existe al menos
nes modificaron en profundidad sus estructuras una categoría de textos que incluyen referencias
jurídicas. No hay que olvidar que fueron las úni- a los modelos pastorales: son los textos pitagó-
cas en desarrollar una extraña tecnología de poder ricos. La metáfora del pastor aparece en los
cuyo objeto era la inmensa mayoría de los hom- Fragmentos de Arquitas, citados por Estobeo. La
bres agrupados en un rebaño con un puñado de palabra v6µoc; (la ley) está relacionada con voµEúc;
pastores. De esta manera, establecían entre los (pastor): el pastor reparte, la ley asigna. Y Zeus
hombres una serie de relaciones complejas, con- es llamado N6µLoc; y NɵELoc; porque cuida del alimen-
tinuas y paradójicas. to de sus ovejas. Y por fin, el magistrado ha de
Sin duda se trata de algo singular en el cur- ser <I>L).,á.v6pc,ntoc;, es decir desprovisto de egoísmo.
so de la historia. El desarrollo de la « tecnología Debe mostrarse lleno de celo y de solicitud como
pastoral» en la gestión de los hombres trastornó un pastor.
profundamente las estructuras de la sociedad an- Grube, el editor alemán de los ·Fragmentos
tigua. de Arquitas, sostiene que esto revela una influen-
cia hebraica única en la literatura griega. Otros
Con el fin de explicar mejor la importancia de comentaristas, como Delatte, afirman que la com-
esta ruptura, quisiera volver brevemente sobre lo paración entre los dioses, los magistrados y los
que he dicho de los griegos. Adivino las obje- pastores era frecuente en Grecia. Por consiguiente,
ciones que se me pueden dirigir. es inútil insistir en ello.
Una de ellas es que los poemas homéricos em- Me limitaré a la literatura política. Los re-
plean la metáfora pastoral para designar a los sultados de la investigación son claros : la metá-
reyes. En la Ilíada y en la Odisea, la expresión fora política del pastor no aparece ni en Isócra-
1toLµTJv ).awv aparece más de una vez. Designa a tes, ni en Demóstenes, ni en Aristóteles. Ello re-
los jefes y subraya la magnitud de su poder. Ade- sulta bastante sorprendente si se piensa que en
más, se trata de un título ritual, frecuente inclu- su Areopagítico, Isócrates insiste sobre los debe-
so en la literatura indoeuropea tardía. En Be- res del magistrado : subraya con fuerza que de-
owulf, el rey es considerado todavía como un ben mostrarse abnegados y preocuparse de los
pastor. Pero el hecho de que se vuelva a encontrar jóvenes. Y sin embargo no existe la más mínima
el mismo título en los poemas épicos arcaicos, alusión a la imagen del pastor.
como por ejemplo en los textos asirios, no tiene Por el contrario, Platón habla a menudo del
nada de sorprendente. magistrado-pastor. Menciona la idea en el Critias,
El problema se plantea más bien en lo que se La república y las Leyes. La discute a fondo en
106 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 107

El Político. En la primera obra el tema del pas- otra vez y establece una serie de distinciones :
tor es bastante secundario. A veces, se evocan entre los animales salvajes y los domésticos, los
esos días felices en los que la humanidad se halla- que viven en el agua y los que viven en la tierra,
ba directamente gobernada por los dioses y pacía los que tienen cuernos y los que no los tienen,
en pastos abundantes (Critias). Otras, se insiste los de pezuña partida y los de pezuña entera, los
en la necesaria virtud del magistrado, por opo- que pueden reproducirse mediante el cruce y los
sición al vicio de Trasímaco (La república). Por que no. El diálogo se pierde en divisiones inter-
último, el problema radica a veces en definir minables.
el papel de los magistrados subalternos : en rea- ¿ Qué muestra entonces el desarrollo inicial
lidad, igual que a los perros policía, sólo les que- del diálogo y su consiguiente fracaso? Que el mé-
da obedecer a «quienes se encuentran en lo alto todo de la división no prueba nada cuando no se
de la jerarquía» (Leyes). aplica correctamente. Demuestra también que la
Pero en El político, el poder pastoral es el idea de analizar el poder político en términos
problema central, objeto de largas discusiones. de relación entre un pastor y sus animales debió
¿ Puede definirse como una especie de pastor a ser en aquella época bastante controvertida. Se
aquel que en la ciudad toma las decisiones y trata, en efecto, de la primera hipót(?sis que se
manda? presenta al espíritu de los interlocutores cuando
El análisis de Platón es conocido. Para resol- intentan descubrir la esencia de lo político. ¿Aca-
ver esta pregunta utiliza el método de la división. so era entonces un lugar común? ¿ O estaba Pla-
Traza una diferencia entre el hombre que trans- tón discutiendo más bien un tema pitagórico?
mite órdenes a las cosas inanimadas (por ejem- La ausencia de la metáfora pastoral en los de-
plo ~l arquitecto), y el hombre que da órdenes a más temas políticos contemporáneos parece abo-
animales, distingue entre el que da órdenes a ani- gar en favor de la segunda hipótesis. Pero pro-
males aislados (a una yunta de bueyes, por ejem- bablemente podemos dejar la discusión abierta.
plo) y el que da órdenes a rebaños, y por fin, Mi investigación personal tiene por objeto la
entre el que da órdenes a rebaños animales y el manera en que Platón aborda este tema en 'el res-
que da órdenes a rebaños humanos. Aquí encon- to del diálogo. Lo hace primero mediante argu-
tramos al jefe político : un pastor de hombres. mentos metodológicos, y a continuación invo-
Pero esta primera división resulta poco satis- cando el famoso mito del mundo que gira en
factoria. Conviene desarrollarla más. El método torno a su eje.
de oponer hombres a todos los demás animales Los argumentos metodológicos son extrema-
no es bueno. Y así el diálogo vuelve a empezar damente interesantes. No es decidiendo cuáles
108 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNBS ET SINGULATIM 109

son las especies que forman parte de un rebaño, gira en torno a su eje en dos movimientos su-
sino analizando lo que hace un pastor como se cesivos y de sentido contrario.
puede decidir si el rey es o no una especie ·de En una primera fase, cada especie animal per-
pastor. tenece al rebaño conducido por un Genio-Pastor.
¿ Qué es lo que caracteriza su tarea? En pri- El rebaño humano se hallaba conducido por la
mer lugar el pastor se encuentra solo a la cabeza propia divinidad. Disponía con toda profusión de
de su rebaño. En segundo lugar su trabajo con- los frutos de la tierra, no necesitaba refugio al-
siste en proporcionar alimento a sus ovejas, en guno, y después de la muerte los hombres resu-
cuidarlas cuando están enfermas, en tocar música citaban. Una frase capital añade : «Al tener a la
para agruparlas y guiarlas, en organizar su re- divinidad por pastor, los hombres no necesitaban
producción con el fin de obtener la mejor des- constitución política.»
cendencia. Encontramos así claramente los temas En una segunda fase, el mundo giró hacia la
típicos de la metáfora pastoral presentes en los dirección opuesta. Los dioses dejaron de ser los
textos orientales. pastores de los hombres y éstos se encontraron
¿ Cuál es, entonces·, respecto a todo esto, la abandonados a sí mismos. Pues les había sido
tarea del rey? Se halla solo, como el pastor, a la dado el fuego. ¿ Cuál sería entonces el papel del
cabeza de la ciudad. Pero, ¿ quién proporciona a político? ¿ Se convertiría él en pastor y ocuparía
la humanidad su alimento? ¿ El rey? No. El la- el lugar de la divinidad? De ninguna manera. A
partir de ahora, su papel consistiría en tejer una
brador, el panadero. ¿ Quién se ocupa de los hom-
sólida red para la ciudad. Ser un hombre político
bres cuando están enfermos? ¿El rey? No. El
no iba a querer decir alimentar, cuidar y velar
médico. ¿ Y quién les guía con la música? El titi-
por el crecimiento de la descendencia, sino aso-
ritero y no el rey. Siendo así, muchos ciudada-
ciar: asociar diferentes virtudes, asociar tempe-
nos podrían reivindicar con suficiente legitimi- ramentos contrarios (fogosos o moderados), uti-
dad el título de «pastores de hombres». El polí- lizando la «lanzadera» de la opinión pública. El
tico, como pastor del rebaño humano, cuenta con arte real de gobernar consistía en reunir a los
numerosos rivales. En consecuencia, si queremos seres vivos «en una comunidad que reposara so-
descubrir lo que es real y esencialmente el polí- bre la concordia y la amistad», y en tejer así «el
tico, deberemos apartarlo «de la multitud que más maravilloso de todos los tejidos». Toda la
lo rodea» y demostrar así por qué no es un pas- población, «esclavos y hombres libres envueltos
tor. en sus pliegues».
Platón recurre, pues, al mito del mundo que El político parece representar la más sistemá-
110 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 111

tica reflexión de la Antigüedad clásica sobre el insisto en estos textos antiguos es porque nos
tema del pastorado, que tanta importancia adqui- muestran que este problema --o más bien esta
riría en el Occidente cristiano. El hecho de que serie de problemas- se plantearon desde muy
discutamos de ello parece demostrar que el tema, pronto. Abarcan la historia occidental en su tota-
de origen oriental quizás, era lo suficientemente lidad, y son de la mayor importancia para la so-
importante en tiempos de Platón como para me- ciedad contemporánea. Tienen que ver con las
recer una discusión, pero queremos insistir en su relaciones entre el poder político que actúa en el
dimensión, ya en aquel momento objeto de con- seno del Estado, en cuanto marco jurídico de la
troversias. unidad, y un poder, que podríamos llamar «pas-
Controversias que, por otra parte, no fueron ab- toral», cuya función es la de cuidar permanente-
solutas. Platón admitió que el médico, el campe- mente de todos y cada uno, ayudarles, y mejorar
sino, el titiritero y el pedagogo actuaran como su vida.
pastores. Pero en cambio les prohibía que se mez- El famoso «problema del Estado providencia»
claran en actividades políticas. Lo dice explícita- no sólo no evidencia las necesidades o nuevas
mente: ¿cómo podría el político encontrar tiem- técnicas de gobierno del mundo actual, sino que
po para ir a ver a cada uno en particular, darle
debe ser reconocido por lo que es : una de las
de comer, ofrecerle conciertos y curarle, en caso
muy numerosas reapariciones del delicado ajuste
de enfermedad? Solamente un Dios de la Edad
entre el poder político, ejercido sobre sujetos
de Oro podría actuar así, o incluso, al igual que
civiles, y el poder pastoral, que se ejerce sobre
un médico o un pedagogo, ser responsable de la
individuos vivos.
vida y del desarrollo de un pequeño número de
individuos. Pero situados entre los dos -los dio- Es evidente que no tengo la más mínima in-
ses y los pastores- los hombres que detentan el tención de volver a trazar la evolución del poder
poder político no son pastores. Su tarea no con- pastoral a través del cristianismo. Es fácil ima-
siste en salvaguardar la vida de un grupo de in- ginar los inmensos problemas que esto plantearía :
dividuos. Consiste en formar y asegurar la uni- problemas doctrinales, como el del .título de «buen
dad de la ciudad. Dicho en pocas palabras, el pro- pastor» dado a Cristo; problemas institucionales,
blema político es el de la relación entre lo uno y como el de la organización parroquial, o el repar-
la multitud en el marco de la ciudad y de sus to de responsabilidades pastorales entre sacer-
ciudadanos. El problema pastoral concierne a la dotes y obispos ...
vida de los individuos. Mi único propósito es el de aclarar dos o tres
Todo esto puede parecer quizá muy lejano. Si aspectos que considero importantes en la evolu-
112 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 113

ción del pastorado, es decir, en la tecnología del baño que le sigue se somete a su voluntad y a
poder. su ley.
1. En primer lugar, en relación con la res- Por su parte, el cristianismo concibe la rela-
ponsabilidad. Hemos visto que el pastor debía ción entre el pastor y sus ovejas como una rela-
asumir la responsabilidad del destino del rebaño ción de dependencia individual y completa. Este
en su totalidad y de cada oveja en particular. En es, seguramente, uno de los puntos en los que el
la concepción cristiana, el pastor debe poder dar pastorado cristiano diverge radicalmente del pen-
cuenta, no sólo de cada una de las ovejas, sino samiento griego. Si un griego tenía que obedecer,
de todas sus acciones, de todo el bien o el mal que lo hacía porque era la ley o la voluntad de la ciu-
son capaces de hacer, de todo lo que les ocurre. dad. Si surgía el caso de que obedeciera a la vo-
Además, entre cada oveja y su pastor, el cris- luntad de algún particular (médico, orador o pe-
tianismo concibe un intercambio y una circula- dagogo), era porque esta persona había logrado
ción complejas de pecados y de méritos. El peca- persuadirle racionalmente. Y esto con una fina-
do de la oveja es también imputable al pastor. lidad estrictamente determinada: curarse, adqui-
rir una competencia, llevar a cabo la mejor elec-
Deberá responder de él, el día del juicio final. Y a
ción.
la inversa, al ayudar a su rebaño a encontrar la
En el cristianismo, el lazo con el pastor es un
salvación, el pastor encontrará también la suya.
lazo individual, un lazo de sumisión personal. Su
Pero salvando a las ovejas corre el riesgo de per-
voluntad se cumple no por ser conforme a la ley,
derse ; si quiere salvarse a sí mismo debe correr
ni tampoco en la medida en que se ~juste a ella,
el riesgo de perderse para los demás . Si se pierde
sino principalmente por ser su voluntad. En las
el rebaño se verá expuesto a los mayores peligros . Instituciones de los cenobitas, de Casiano, se en-
Pero dejemos estas paradojas a un lado. Mi meta cuentran multitud de anécdotas edificantes en las
consistía únicamente en señalar la fuerza de los cuales el monje halla su salvación ejecutando
lazos morales que as_ocian al pastor a cada miem- las órdenes más absurdas de su superior. La obe-
bro de su tribu. Y, sobre todo, quería recordar diencia es una virtud. Lo cual significa que no es,
con fuerza que estos lazos no se referían sola- como para los griegos, un medio provisional para
mente a la vida de los individuos, sino también alcanzar un fin, sino más bien un fin en sí. Es un
a los más mínimos detalles de sus actos. estado permanente; las ovejas deben someterse
2. La segunda modificación importante tiene permanentemente a sus pastores : subditi. Como
que ver con el problema de la obediencia. En la dice san Benito, los monjes no viven según su
concepción hebraica, al ser Dios un pastor, el re- libre albedrío, su voto es el de someterse a la au-
114 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 115

toridad de un abad: ambulantes alieno judicio et Se sabe que el examen de conciencia estaba
imperio. El cristianismo griego llamaba á.1tá.0Eux. extendido entre los pitagóricos, los estoicos y
a este estado de obediencia. La evolución del sen- los epicúreos, que veían en él una forma de con-
tido de esta palabra es significativa. En la filoso- tabilizar cada día el mal y el bien realizados res-
fía griega á.1tá.eEux. designa el imperio que el indi- pecto a los deberes de cada uno. Así, cada cual
viduo ejerce sobre sus pasiones, gracias al ejer- podía medir su progreso en la vía de la perfec-
cicio de la razón. En el pensamiento cristiano, el ción, por ejemplo, el dominio de uno mismo y el
1tá.6oc; es la voluntad ejercida sobre uno mismo, y imperio ejercido sobre las propias pasiones. La di-
para sí mismo . .La á.1táeEux. nos libera de tal obs- rección de conciencia también predominaba en
tinación. ciertos ambientes cultos, pero tomaba entonces
3. El pastorado cristiano supone una forma la forma de consejos dados -a veces retribui-
de conocimiento particular entre el pastor y cada dos- en circunstancias particularmente difíci-
una de las ovejas. Este conocimiento es particu- les : en la aflicción o cuando se sufría una racha
lar. Individualiza. No basta con saber en qué es- de mala suerte.
tado se encuentra el rebaño. Hace falta conocer El pastorado cristiano asociaba estrechamen-
cómo se encuentra cada oveja. Este tema ya exis- te estas dos prácticas. La dirección de conciencia
tía antes del pastorado cristiano, pero se ampli- constituía un lazo permanente: la oveja no se
ficó considerablemente en tres sentidos diferen- dejaba conducir con el único fin de atravesar vic-
tes : el pastor debe estar informado de las nece- toriosamente algún paso difícil, se dejaba condu-
sidades materiales de cada miembro del grupo y cir a cada instante. Ser guiado constituía un
satisfacerlas cuando se hace necesario. Debe sa- estado, y uno estaba fatalmente perdido si in-
ber lo que ocurre, y lo que hace cada uno de ellos tentaba escapar. La eterna cantinela reza de la
-sus pecados públicos- y, lo último pero no por siguiente manera: quien no soporta ningún con-
ello menos importante, debe saber lo que sucede sejo se marchita como una hoja muerta. En
en el alma de cada uno, conocer sus pecados se- cuanto al examen de conciencia, su propósito no
cretos, su progresión en la vía de la santidad. era cultivar la conciencia de uno mismo, sino per-
Con el fin de asegurar este conocimiento indi- mitir que se abriera por completo a su director
vidual, el cristianismo se apropió de dos instru- para revelarle las profundidades del alma.
mentos esenciales que funcionaban en el mundo Existen numerosos textos ascéticos y monás-
helénico : el examen de conciencia y la dirección ticos del siglo I que versan sobre el lazo entre la
de conciencia. Los recogió pero sin alterarlos con- dirección y el examen de conciencia, y muestran
siderablemente. hasta qué punto estas técnicas eran capitales para
116 TBCNOLOGÍA.S Dm. YO OMNES ET SINGULATIM 117

el cristianismo, y cuál era ya su grado de comple- mostrado ser realmente demoníacas en el senti-
jidad. Lo que yo quisiera subrayar es que tradu- do de que asociaron estos dos juegos --el de la
cen la aparición de un fenómeno muy extraño en ciudad y el ciudadano, y el del pastor y el reba-
la civilización grecorromana, esto es, la organiza- ño-- en eso que llamamos los Estados modernos.
ción de un lazo entre la obediencia total, el co- Como se habrán dado cuenta, lo que he inten-
nocimiento de uno mismo y la confesión a otra tado hacer esta tarde no es resolver un problema,
persona. sino sugerir una forma de abordar un problema.
4. Hay otra transformación, la más impor- El problema es semejante a aquellos sobre los
tante quizá. Todas estas técnicas cristianas de cuales he estado trabajando desde mi primer li-
examen, de confesión, de dirección de concien- bro sobre la locura y la enfermedad mental. Como
cia y de obediencia tienen una finalidad : conse- ya les dije anteriormente, este problema se ocu-
guir que los individuos lleven a cabo su propia pa de las relaciones entre experiencias (como la
«mortificación» en este mundo. La mortificación locura, la enfermedad, la transgresión de leyes,
no es la muerte, claro está, pero es una renuncia la sexualídad y la identidad), saberes (como la
al mundo y a uno mismo : una especie de muerte psiquiatría, la medicina, la criminología, la sexo-
diaria. Una muerte que, en teoría, proporciona la logía y la psicología) y el poder (como el poder
vida en el otro mundo. No es la primera vez que que se ejerce en las instituciones psiquiátricas y
nos encontramos con el tema pastoral asociado penales, así como en las demás instituciones que
a la muerte, pero su sentido es diferente al de la tratan del control individual).
idea griega del poder político. No se trata de un Nuestra sociedad ha desarrollado un sistema
sacrificio para la ciudad : la mortificación cristia- de saber muy complejo, y las estructuras de po-
na es una forma de relación con uno mismo. Es der más sofisticadas : ¿ en qué nos ha convertido
un elemento, una parte integrante de la identidad este tipo de conocimiento, este tipo de poder?
cristiana. ¿De qué manera se encuentran relacionadas esas
Podemos decir que el pastorado cristiano ha experiencias fundamentales de la locura, el su-
introducido un juego que ni los griegos ni los he- frimiento, la muerte, el crimen, el deseo, la indi-
breos imaginaron. Un juego extraño cuyos ele- vidualidad? Estoy convencido de que jamás ha-
mentos son la vida, la muerte, la verdad, la obe- llaré la respuesta, pero esto no significa que de-
diencia, los individuos, la identidad; un juego bamos renunciar a plantear la pregunta.
que parece no tener ninguna relación con el de
la ciudad que sobrevive a través del sacrificio
de los ciudadanos. Nuestras sociedades han de-
118 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 119

11 tanto por parte del pastor como por parte del


rebaño. Otras razones se refieren a la estructura
He intentado mostrar cómo el cristianismo · sociopolítica. El feudalismo desarrolló entre los
primitivo configuró la idea de una influencia pas- individuos un tejido de lazos personales de un
toral, que se ejerce continuamente sobre los in- tipo muy distinto al del pastorado.
dividuos a través de la demostración de su ver- No es que pretenda afirmar que la idea de un
dad particular. Y he intentado mostrar hasta qué gobierno pastoral de los hombres desapareciera
punto esta idea del poder pastoral era ajena al por completo de la Iglesia medieval. En realidad,
pensamiento griego, a pesar de un cierto número permaneció durante este período y hasta puede
de imitaciones tales como el examen de concien- decirse que tuvo gran vitalidad. Dos series de he-
cia práctico y la dirección de conciencia. chos tienden a demostrarlo. En primer lugar, las
Ahora me gustaría, efectuando un salto de va- reformas que habían sido llevadas a cabo en el
rios siglos, describir otro episodio que ha resulta- seno de la Iglesia, en particular en las órdenes
do en sí mismo particularmente importante en la monásticas -las diferentes reformas tenían lugar,
historia de este gobierno de los individuos por su sucesivamente, en el interior de los monasterios
propia verdad. existentes-, tenían por finalidad restablecer el
Este ejemplo se refiere a la formación del Es- rigor del orden pastoral entre los monjes. En
tado en el sentido moderno del término. Si esta- cuanto a las órdenes de nueva creación, domini-
blezco esta conexión histórica no es, evidentemen- cos y franciscanos, se propusieron, sobre todo,
te, para sugerir que el aspecto pastoral del poder efectuar un trabajo pastoral entre los fieles. En
desapareció durante el curso de los diez gran- el curso de sus crisis sucesivas, la Iglesia intentó
des siglos de la Europa cristiana, católica y roma- continuamente recobrar sus funciones pastorales.
na, pero me parece que, contrariamente a lo que Pero hay más. A lo largo de toda la Edad Media
era de esperar, este período no fue el del pasto- se asiste, en la propia población, al desarrollo de
rado triunfante. Ello se debe a distintas razones. una larga serie de luchas cuyo precio era el poder
Algunas son de naturaleza económica: el pasto- pastoral. Los que critican a la Iglesia por incum-
rado de las almas es una experiencia típicamente plir sus obligaciones, rechazan su estructura je-
urbana, difícilmente conciliable con la pobreza y rárquica y buscan formas más o menos espontá-
la economía rural extensiva de comienzos de la neas de comunidad, en la que el rebaño pueda
Edad Media. Las demás razones son de natura- encontrar al pastor que necesita. Esta búsqueda
leza cultural : el pastorado es una técnica compli- de una expresión pastoral reviste numerosos as-
cada que requiere un cierto nivel de cultura, pectos : a veces, como en el caso de los val den-
118 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 119

11 tanto por parte del pastor como por parte del


rebaño. Otras razones se refieren a la estructura
He intentado mostrar cómo el cristianismo · sociopolítica. El feudalismo desarrolló entre los
primitivo configuró la idea de una influencia pas- individuos un tejido de lazos personales de un
toral, que se ejerce continuamente sobre los in- tipo muy distinto al del pastorado.
dividuos a través de la demostración de su ver- No es que pretenda afirmar que la idea de un
dad particular. Y he intentado mostrar hasta qué gobierno pastoral de los hombres desapareciera
punto esta idea del poder pastoral era ajena al por completo de la Iglesia medieval. En realidad,
pensamiento griego, a pesar de un cierto número permaneció durante este período y hasta puede
de imitaciones tales como el examen de concien- decirse que tuvo gran vitalidad. Dos series de he-
cia práctico y la dirección de conciencia. chos tienden a demostrarlo. En primer lugar, las
Ahora me gustaría, efectuando un salto de va- reformas que habían sido llevadas a cabo en el
rios siglos, describir otro episodio que ha resulta- seno de la Iglesia, en particular en las órdenes
do en sí mismo particularmente importante en la monásticas -las diferentes reformas tenían lugar,
historia de este gobierno de los individuos por su sucesivamente, en el interior de los monasterios
propia verdad. existentes-, tenían por finalidad restablecer el
Este ejemplo se refiere a la formación del Es- rigor del orden pastoral entre los monjes. En
tado en el sentido moderno del término. Si esta- cuanto a las órdenes de nueva creación, domini-
blezco esta conexión histórica no es, evidentemen- cos y franciscanos, se propusieron, sobre todo,
te, para sugerir que el aspecto pastoral del poder efectuar un trabajo pastoral entre los fieles. En
desapareció durante el curso de los diez gran- el curso de sus crisis sucesivas, la Iglesia intentó
des siglos de la Europa cristiana, católica y roma- continuamente recobrar sus funciones pastorales.
na, pero me parece que, contrariamente a lo que Pero hay más. A lo largo de toda la Edad Media
era de esperar, este período no fue el del pasto- se asiste, en la propia población, al desarrollo de
rado triunfante. Ello se debe a distintas razones. una larga serie de luchas cuyo precio era el poder
Algunas son de naturaleza económica: el pasto- pastoral. Los que critican a la Iglesia por incum-
rado de las almas es una experiencia típicamente plir sus obligaciones, rechazan su estructura je-
urbana, difícilmente conciliable con la pobreza y rárquica y buscan formas más o menos espontá-
la economía rural extensiva de comienzos de la neas de comunidad, en la que el rebaño pueda
Edad Media. Las demás razones son de natura- encontrar al pastor que necesita. Esta búsqueda
leza cultural: el pastorado es una técnica compli- de una expresión pastoral reviste numerosos as-
cada que requiere un cierto nivel de cultura, pectos : a veces, como en el caso de los val den-
.,.

1
120 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 121

ses, provocó luchas de una terrible violencia ; en zación política y sus mecanismos, a saber, el tipo
otras ocasiones fue pacífica, como sucedió con la de racionalidad implicada en el ejercicio del po-
comunidad de los Freres de la Vie. A veces sus- der de Estado.
citó movimientos de una amplitud muy extensa Ya lo he mencionado en mi primera conferen-
como los husitas, otras fermentó en grupos limi- cia. Más que preguntarse si las aberraciones del
tados como el de los Amis de Dieu de l'Oberland. poder de Estado son debidas a excesos de racio-
Podía suceder que estos movimientos estuvieran nalismo o de irracionalismo, me parece que sería
próximos a la herejía, como en el caso de los be- más correcto ceñirse al tipo específico de racio-
gardos, o que fueran movimientos ortodoxos re- nalidad política producida por el Estado.
beldes que se agitaban en el seno mismo de la Después de todo, y por lo menos a ese respec-
Iglesia (como en el caso de los oratorianos de to, las prácticas políticas se parecen a las cientí-
Italia, en el siglo xv). ficas: no se aplica «la razón en general», sino
Evoco todo esto de manera muy alusiva con siempre un tipo muy específico de racionalidad.
el único fin de insistir en que, si bien el pastora- Llama la atención el hecho de que la raciona-
do no se instituyó como un gobierno efectivo y lidad del poder de Estado siempre fuera reflexiva
práctico de los hombres durante la Edad Media, y perfectamente consciente de su singularidad.
sí que fue una preocupación permanente y el ob- No estaba encerrada en prácticas espontáneas y
jeto de luchas incesantes. A lo largo de todo este ciegas, ni tampoco fue descubierta por ningún
período se manifestó un deseo intenso de esta- tipo de análisis retrospectivo. Se formuló, parti-
blecer relaciones pastorales entre los hombres y cularmente, en los cuerpos de doctrina: la razón
esta aspiración afectó tanto a la corriente mística de Estado y la teoría de la policía. Sé que estas
como a los grandes sueños milenaristas. dos expresiones adquirieron enseguida un senti-
Es evidente que mi intención no es tratar aquí do estrecho y peyorativo. Pero durante los apro-
el problema de la formación de los Estados. Ni ximadamente ciento cincuenta o doscientos años,
tampoco explorar los diferentes procesos econó- durante los cuales se formaron los Estados mo-
micos, sociales y políticos de donde proceden. Mi 4ernos, su sentido era mucho más amplio que el
pretensión tampoco es la de analizar los diferentes de hoy en día.
mecanismos e instituciones que utilizan los Es- La doctrina de la razón de Estado intentaba
tados para asegurar su permanencia. Me gustaría definir en qué medida los principios y los m~to-
solamente proponer algunas indicaciones fra~- dos del gobierno estatal diferían, por ejemplo, de
mentarias sobre algo que se encuentra a mitad la manera en que Dios gobernaba el mundo, el pa-
de camino entre el Estado, como tipo de organi- dre su familia, o un superior su comunidad.
122 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 123

En cuanto a la doctrina de la policía, define munes de estas dos definiciones.


la naturaleza de los objetos de actividad racional 1. La razón de Estado se considera como un
del Estado, define la naturaleza de los objetivos «arte», esto es, una técnica en conformidad con
que persigue y la forma general de los instrumen- ciertas reglas. Estas reglas no pertenecen, sim-
tos que emplea. plemente, a las costumbres o a las tradiciones,
Es, pues, de este sistema de racionalidad del sino también al conocimiento: al conocimiento
que quisiera hablar ahora. Pero hay que comen- racional. Hoy en día, la expresión razón de Es-
zar por dos preliminares : 1) habiendo publicado tado evoca «arbitrariedad» o «violencia». Pero en
Meinecke uno de los libros más importantes so- aquella época, se entendía por ello una racionali-
bre la razón de Estado, hablaré, esencialmente, dad propia del arte de gobernar los Estados.
de la teoría de la policía ; 2) Alemania e Italia se 2. ¿De dónde infiere este arte específico de
enfrentaron a las mayores dificultades para cons- gobernar su razón de ser? La respuesta a esta
tituirse en Estados, y son los dos países que pro- pregunta provoca el escándalo del naciente pen-
dujeron el mayor número de reflexiones sobre la samiento político. Y, sin embargo, es muy senci-
razón de Estado y la policía. Remitiré con fre- lla : el arte de gobernar es racional si la reflexión
cuencia a textos italianos y alemanes. le lleva a observar la naturaleza de lo que es go-
Comencemos con la razón de Estado. He aquí bernado, en este caso el Estado.
algunas definiciones : Ahora bien, proferir semejante banalidad sig-
BOTERO : « El conocimiento perfecto de los nifica romper con una tradición a la vez cristia-
medios a través de los cuales los Estados se for- na y judicial, una tradición que sostenía que el
man, se refuerzan, permanecen y crecen». gobierno era esencialm.e nte justo. Representaba
PALAZZO (Discurso sobre el gobierno y la ver- todo un sistema de leyes: leyes humanas, ley na-
dadera razón de Estado, 1606): «Un método o tural, ley divina.
arte nos permite descubrir cómo hacer reinar el Existe a este propósito un texto muy revela-
orden y la paz en el seno de la República». dor de Santo Tomás. Recuerda que «el arte debe,
CHEMNITZ (De ratione Status, 1647): «Cierta en su ámbito, imitar lo que la naturaleza realiza
consideración política necesaria para todos los en el suyo», solamente es razonable bajo esta
asuntos públicos, los consejos y los proyectos, condición. En el gobierno de su reino, el rey debe
cuya única meta es la preservación, la expansión imitar el gobierno de la naturaleza por Dios, e in-
y la felicidad del Estado, para lo cual se emplean cluso el gobierno del cuerpo por el alma. El rey
los métodos más rápidos y cómodos». debe fundar las ciudades exactamente igual que
Me detendré a considerar algunos rasgos co- Dios creó el mundo, o como el alma dio forma al
124 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNBS ET SINGULATIM. 125

cuerpo. El rey también ha de conducir a los hom- ger contra enemigos, interiores o exteriores, una
bres hacia su finalidad, tal y como lo hace Dios provincia o un territorio adquiridos por herencia
con los seres naturales o el alma al dirigir el o por conquista. Todo el análisis de Maquiavelo
cuerpo. ¿ Y cuál es la finalidad del hombre? ¿ Lo intenta definir aquello que asegura o refuerza el
que resulta bueno para el cuerpo? No. Porque lazo entre el príncipe y el Estado, mientras que
entonces sólo necesitaría de un médico, no de el problema planteado por la razón de Estado
un rey. ¿La riqueza? Tampoco, porque entonces es el de la existencia misma y el de la de la natu-
bastaría con un administrador. ¿La verdad? Ni raleza del Estado. Por este motivo los teóricos
siquiera eso. Porque entonces sólo se necesitaría de la razón de Estado procuraron permanecer tan
a un maestro. El hombre necesita de alguien ca- alejados de Maquiavelo como fuera posible; éste
paz de abrirle el camino de la felicidad celeste tenía mala reputación, y no podían considerar
a través de su conformidad, aquí en la tierra, con que su problema fuera el mismo que el de ellos.
lo honestum. Por el contrario, quienes se oponían a la razón de
Como vemos, el arte de gobernar tiene por Estado, intentaron comprometer este nuevo arte
modelo a Dios cuando impone sus leyes sobre sus de gobernar, denunciando en él la herencia de
criaturas. El modelo de gobierno racional pro- Maquiavelo. Pese a las confusas polémicas que
puesto por santo Tomás no es un modelo políti- se desarrollaron un siglo después de la redacción
co, mientras que, bajo la denominación de «razón del Príncipe, la razón de Estado supone, sin em-
de Estado», los siglos XVI y xvn buscaron princi- bargo, la emergencia de un tipo de racionalidad
pios susceptibles de guiar en la práctica a un go- extremadamente -aunque sólo en parte- dife-
bierno. Su interés no se centra ni en la naturale- rente de la de Maquiavelo.
za, ni en sus leyes en general. Su interés se centra La finalidad de semejante arte de gobernar
en lo que es el Estado, lo que son sus exigencias. consiste precisamente en no reforzar el poder que
Y así es como podemos comprender el escán- un príncipe puede ejercer sobre su dominio. Su
dalo religioso que levantó este tipo de investi- finalidad consiste en reforzar el propio Estado.
gación. Explica por qué la razón de Estado fue Este es uno de los rasgos más característicos de
asimilada al ateísmo. En Francia, particularmen- todas las definiciones que los siglos xv1 y XVII
te, esta expresión que nació en un contexto políti- propusieron. El gobierno racional se resume, por
co, fue comúnmente asociada con la del ateísmo. decirlo de alguna manera, en lo siguiente: tenien-
3. La razón de Estado también se opone a do en cuenta la naturaleza del Estado, éste pue-
otra tradición. En El Príncipe, el problema de de vencer a sus enemigos durante un período de
Maquiavelo consiste en saber si es posible prote- tiempo indeterminado. Y solamente es capaz de
126 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNBS ET SINGULATIM 127

hacerlo si aumenta su propia potencia. Y si sus conocimiento era indispensable para el buen go-
enemigos también lo hacen. El Estado cuya única bierno.
preocupación fuera el mantenerse acabaría, sin En resumen : la razón de Estado no es un arte
duda, por caer en el desastre. Esta idea es de la de gobernar según leyes divinas, naturales o hu-
mayor importancia y se halla ligada a una nueva manas. No necesita respetar el orden general del
perspectiva histórica. En definitiva, supone que mundo. Se trata de un gobierno en consonancia
los Estados son realidades que deben, necesaria- con la potencia del Estado. Es un gobierno cuya
mente, resistir durante un, período histórico de meta consiste en aumentar esta potencia en un
marco extensivo y competitivo.
una duración indefinida, en una área geográfica
Los autores del siglo XVI y XVII entienden, por
en litigio.
por lo tanto, por «policía» algo muy distinto a lo
4. Por último, podemos darnos cuenta de que
que nosotros entendemos. Merecería la pena es-
la razón de Estado, en el sentido de un gobierno tudiar por qué la mayoría de estos autores son
racional capaz de aumentar la potencia del Esta- italianos o alemanes, pero dejémoslo. Por «poli-
do en consonancia con el mismo, presupone la cía», ellos no entienden una institución o un me-
constitución de cierto tipo de saber. El gobierno canismo funcionando en el seno del Estado, sino
no es posible si la fuerza de Estado no es cono- una técnica de gobierno propia de los Estados ;
cida, y de esta manera puede mantenerse. La ca- dominios, técnicas, objetivos que requieren la in-
pacidad del Estado y los medios para aumentar- tervención del Estado.
la deben ser conocidos, de la misma manera que Con ánimo de ser claro y sencillo, ilustraré
la fuerza y la capacidad de los demás Estados. El mi propósito con un texto que tiene que ver a la
Estado gobernado debe ser capaz de resistir a los vez con la utopía y el proyecto. Es una de las
demás. El gobierno no debe, pues, limitarse a primeras utopías -programas- para un Estado
aplicar exclusivamente los principios generales de dotado de policía. Turquet de Mayenne la elabo-
la razón, de la sabiduría y de la prudencia .. Un ró y la presentó en 1611 a los Estados generales
saber se hace necesario; un saber concreto, pre- de Holanda. En su libro La ciencia en el gobierno
ciso y que se ajuste a la potencia del Estado. El de Luis XIV, J. King llama la atención sobre la
arte de gobernar característico de la razón de importancia de esta extraña obra, cuyo título, De
Estado se encuentra íntimamente ligado al desa- la monarquía aristodemocrática, basta para de-
rrollo de lo que se ha llamado estadística o arit- mostrar qué es lo importante para su autor; no
mética política, es decir, el conocimiento de las se trata tanto de escoger entre los distintos tipos
fuerzas respectivas de los diferentes Estados. Tal de constitución como de combinarlas para un fin
128 TBCNOLOG1AS DEL YO OMNBS ET SINGULATIM 129

vital: el Estado. Turquet llama también al Esta- personas sin empleo, de aquellos cuyas activida-
do, Ciudad, República e incluso Policía. des exigían una ayuda pecuniaria (no se les podía
He aquí la organización que propone Turquet. cobrar interés), pero también de la salud pública
Cuatro grandes dignatarios secundan al rey. Uno (enfermedades, epidemias) y de accidentes, tales
está encargado de la justicia, el segundo del ejér- como los incendios o las inundaciones.
cito, el tercero de la hacienda, es decir, de los Uno de los consejos encargados de los bienes
impuestos y de los recursos del rey; el cuarto, de debía especializarse en las mercancías y produc-
la policía. Parece que el papel de este dignatario tos manufacturados. Debía indicar qué había que
fuera esencialmente moral. Según Turquet, debía producir, y cuál era la forma de hacerlo, pero
inculcar a la población «modestia, caridad, fideli- igualmente tenía que controlar los mercados y el
dad, asiduidad, cooperación amistosa y honesti- comercio. El cuarto consejo vigilaría la «hacien-
dad». Reconocemos aquí la idea tradicional : la da», es decir el territorio y el espacio, controlaría
virtud del sujeto asegura el buen funcionamiento los bienes privados, las herencias y las ventas,
del reino. Pero cuando se entra en detalles, la pers- reformaría los derechos señoriales y se ocuparía
pectiva se vuelve diferente. de las carreteras, de los ríos, de los edificios pú-
Turquet sugiere que se creen en cada provin- blicos y de los bosques.
cia consejos encargados de mantener la ley y el En buena medida, este texto se asemeja a las
orden. Habrá dos de ellos para vigilar a las perso- utopías políticas tan frecuentes de la época. Pero
nas y otros dos para vigilar los bienes. El primer también es contemporáneo de las grandes discu-
consejo, el encargado de las personas, debía preo- siones teóricas sobre la razón de Estado y la or-
cuparse de los aspectos positivos, activos y pro- ganización administrativa de las monarquías. Es
ductivos de la vida. O dicho de otra manera, se altamente representativo de lo que debieron ser,
ocuparía de la educación, determinaría los gustos en el espíritu de la época, las tareas de un Estado
y las aptitudes de cada uno y escogería las ocu- gobernado según la tradición.
paciones útiles de cada cual: toda persona de ¿ Qué es lo que demuestra?
más de veinticinco años debía estar inscrita en 1. La «policía» aparece como una adminis-
un registro en el que se indicaba su profesión. Los tración que dirige el Estado, junto con la justi-
que no se hallaran empleados de una forma útil cia, el ejército y la hacienda. Es verdad. Sin
eran considerados como la escoria de la sociedad. embargo, abarca todo lo demás. Como explica
El segundo consejo debía ocuparse de los as-
Turquet, extiende sus actividades a todas las si-
pectos negativos de la vida: de los pobres (viudas,
tuaciones, a todo lo que los hombres realizan o
huérfanos, ancianos) que necesitaran ayuda, de las
130 TECNOLOGÍAS DEL YO
OMNES ET SINGULATIM 131
emprenden. Su ámbito abarca la justicia, la finan-
za y el ejército. ría precaria y miserable, y se encontraría perpe-
2. La política lo abarca todo. Pero desde un tuamente amenazada.
punto de vista muy singular. Los hombres y las Podemos reconocer aquí, me parece, una idea
cosas son contemplados desde sus relaciones : la que es importante. En cuanto forma de interven-
coexistencia de los hombres en un territorio, sus ción racional que ejerce un poder político sobre
relaciones de propiedad, lo que producen, lo que los hombres, el papel de la policía consiste en
se intercambia sobre el mercado. También se in- proporcionarles un poco más de vida, y al hacer-
teresa por la forma en que viven, por las enfer- lo, proporcionar al Estado, también, un poco más
medades y los accidentes a los que se exponen. de fuerza. Esto se realiza por el control de la «co-
Lo que la policía vigila es al hombre en cuanto municación», es decir, de las actividades comunes
activo, vivo y productivo. Turquet emplea una ex- de los individuos (trabajo, producción, intercam-,
presión muy notable : « El hombre es el verdade- bio, comodidades).
ro objeto de la policía». Ustedes objetarán: pero si se trata sólo de la
3. Bien podría calificarse de totalitaria se- utopía de algún oscuro autor. ¡ No puede inferir
mejante intervención en las actividades humanas. de ella consecuencias que sean significativas! Pero
¿Qué fines se persiguen? Se dividen en dos cate- yo, por mi parte, afirmo que el libro de Turquet
gorías. En primer lugar, la policía tiene que ver no es más que un ejemplo de una inmensa litera-
con ·todo lo que constituye la ornamentación, la tura que circulaba en la mayoría de los países
forma y el esplendor de una ciudad. El esplendor europeos de aquella época. El hecho de que sea
no tiene únicamente que ver con la belleza de un excesivamente simple, y, sin embargo, muy deta-
Estado organizado a la perfección, sino también llado evidencia con la mayor claridad caracterís-
con su potencia y su vigor. Así, la policía asegura ticas que no se podían reconocer en todas partes.
el vigor del Estado y lo coloca en primer plano. Me gustaría sostener, ante todo, que estas ideas
En segundo lugar, el otro objetivo de la policía no nacieron abortadas. Se difundieron a lo largo
es el de desarrollar las relaciones de trabajo y de de los siglos XVII y XVIII, o bien en forma de po-
comercio entre los hombres, así como la ayuda y líticas concretas (.como el cameralismo o el mer-
la asistencia mutua. Aquí también, la palabra que cantilismo), o bien en cuanto materias de enseñan-
emplea Turquet es importante : la policía debe za (la Polizeiwissenschaft alemana ; no olvidemos
asegurar la «comunicación» entre los hombres, que con este título se enseñó en Alemania la cien-
en el sentido amplio de la palabra. Pues de otra cia de la administración).
forma los hombres no podrían vivir, o su vida se- Estas son las dos perspectivas que quisiera, no
estudiar, pero sí al menos sugerir. Empezaré por

'!':,J , ,
132 TECNOLOG1AS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 133

referirme a un compendio administrativo francés. bre el nuevo ámbito en el cual el poder político y
y a continuación a un manual alemán. administrativo centralizados pueden intervenir.
1. Cualquier historiador conoce el Compen- Pero, ¿ cuál es entonces la lógica que funciona
dium de Delamare. A comienzos del siglo XVIII detrás de la intervención en los ritos culturales,
este historiador emprendió la compilación de re- las técnicas de producción en pequeña escala, la
glamentos de policía de todo el reino. Se trata vida intelectual y la red de carreteras?
de una fuente inagotable de informaciones del La respuesta de Delamare parece un poco du-
mayor interés . .Mi propósito aquí radica en mos- bitativa. Comienza diciendo que la policía vela
trar la concepción general de la policía que indu- por todo lo que se refiere a la «felicidad» de los
jo a Delamare a formular semejante cantidad de hombres, y añade : la policía veía por todo lo que
reglas y de reglamentos. regula la «sociedad» (las relaciones sociales) que
Delamare explica que existen once cosas que prevalece entre los hombres. De pronto, también
la policía debe controlar dentro del Estado : 1) la afirma que la policía vela sobre lo que está vivo.
religión, 2) la moralidad, 3) la salud, 4) los abas- Esta es la definición sobre la cual me voy a de-
tecimientos, S) -las carreteras, los canales y puer- tener. Es la más original y aclara las otras dos ;
tos, y los edificios públicos, 6) la seguridad públi- incluso el propio Delamare insiste en ello. He aquí
ca, 7) las artes liberales (a grandes rasgos, las cuáles son sus observaciones sobre los once obje-
artes y las ciencias), 8) el comercio, 9) las f ábri- tos de la policía. La policía se ocupa de la reli-
cas, 1O) la servidumbre y los labradores, y 11 ) gión, evidentemente no desde el punto de vista
los pobres. de la verdadera dogmática, sino desde el punto de
La misma clasificación caracteriza todos los vista de la calidad moral de la vida. Al velar so-
tratados relativos a la policía. Igual que en el pro- bre la salud y los abastecimientos, se preocupa de
grama utópico de Turquet, con excepción del ejér- la preservación de la vida; tratándose del comer-
cito, de la justicia en un sentido estricto y de los cio, de las fábricas, de los obreros, de los pobres
impuestos directos, la policía vigila aparentemen- y del orden público, se ocupa de las comodidades
te todo. Se puede decir lo mismo con otras pala- de la vida. Al velar sobre el teatro, la literatura,
bras: el poder real se afirmó contra el feudalismo los espectáculos, su objeto son los placeres de la
gracias al apoyo de una fuerza armada, así como vida. En pocas palabras, la vida es el objeto de
al desarrollo de un sistema judicial y al estable- la policía: lo indispensable, lo útil y lo superfluo.
cimiento de un sistema fiscal. Así es como se ejer- Es misión de la policía garantizar que la gente
cía tradicionalmente el poder real. Ahora bien, el sobreviva, viva e incluso haga algo más que vivir.
término de «policía» designa el conjunto que cu- Así enlazamos con el resto de las definido-
OMNES ET SINGULATIM 135
134 TECNOLOGÍAS DEL YO
aborda sucesivamente la moralidad, las artes y
nes que propone Delamare: «El único objetivo de oficios, la salud, la seguridad, y, por último, los
la policía es el de conducir al hombre a la mayor edificios públicos y el urbanismo. Al menos en lo
felicidad de la que pueda gozar en esta vida». De que respecta a los temas, no existe mucha dife-
nuevo, la policía vela sobre las ventajas que ofre- rencia con las afirmaciones de Delamare.
ce exclusivamente la vida en sociedad. Pero el más importante de estos textos es el
2. Echemos ahora una ojeada a los manua- de Justi, Elementos de policía. El objetivo espe-
les alemanes. Fueron utilizados un poco más tar- cífico de la policía se define todavía como la vida
de para enseñar la ciencia de la administración. en sociedad de individuos vivos. Von Justi orga-
Esta enseñanza se impartió en diversas universi- niza, sin embargo, su obra de forma un poco dife-
dades, en particular en Gotinga, y revistió una rente. Comienza por estudiar lo que él llama los
importancia muy grande para la Europa occiden- «bienes rurales del Estado», es decir, el territo-
tal. Ahí es donde se formaron los funcionarios rio. Lo considera bajo dos aspectos: cómo está
prusianos, austríacos y rusos, los que llevaron a poblado (ciudad y campo), cómo son sus habitan-
cabo las reformas de José II y de Catalina la Gran- tes (número, crecimiento geográfico, salud, mor-
de. Algunos franceses, sobre todo en los círculos talidad, emigración). A continuación, von Justi
allegados a Napoleón, conocían muy bien las doc- analiza los «bienes y los efectos», es decir, las
trinas de la Polizeiwissenschaf t. mercancías, los productos manufacturados, así
¿ Qué se encontraba en estos manuales? como su circulación, que plantea problemas rela-
En su Liber de Politia, Huhenthal distinguía cionados con su coste, crédito y curso. Finalmen-
las rúbricas siguientes: el número de ciudadanos, te, la última parte está dedicada a la conducta de
la religión y la moralidad, la salud, la alimenta- los individuos : su moralidad, sus capacidades
ción, la seguridad de las personas y de las cosas profesionales, su honradez y su respeto a la ley.
( en particular respecto a los incendios y a las A mi modo de ver, la obra de Justi es una de-
inundaciones), la administración de la justicia, los mostración mucho más elaborada ·de la evolución
objetos de agrado y de placer de los ciudadanos del problema de la policía que la «Introducción»
(cómo alcanzarlos y cómo moderarlos). A conti- de Delamare a su compendio de reglamentos. Esto
nuación sigue una serie de · capítulos sobre los se debe a cuatro razones.
ríos, los bosques, las minas, las salinas, la vivien- En primer lugar, von Justi define en términos
da y, por fin, varios capítulos sobre los diferentes mucho más claros la paradoja central de la poli-
medios de adquirir bienes para la agricultura, la · cía. La policía, explica, es lo que permite al Esta-
industria o el comercio. do aumentar su poder y ejercer su fuerza en toda
En su Compendio para la policía, Wilebrand
136 TBCNOLOG1AS DEL YO
OMNES ET SINGULATIM 137
su amplitud. Por otro lado, la policía debe man-
tener a los ciudadanos felices, entendiendo por siglo XVIII, y sobre todo en Alemania, vemos que
felicidad la supervivencia, la vida y una vida me- lo que es definido como objeto de la policía es la
jor. Define perfectamente lo que considera la fi- población, es decir, un grupo de individuos que
nalidad del arte moderno de gobernar o de la ra- viven en un área determinada.
cionalidad estatal: desarrollar estos elementos Y por fin, basta con leer a von J usti para dar-
constitutivos de la vida de los individuos de tal se cuenta de que no se trata solamente de una
modo que su desarrollo refuerce la potencia del utopía, como sucedía con Turquet, ni de un com-
Estado. pendio de reglamentos sistemáticamente clasifi-
Acto seguido, von Justi establece una distin- cados. Von Justi pretende elaborar una Polizei-
ción entre esta tarea, que llama, igual que hacen wissenschaft. Su libro no es una simple lista de
sus contemporáneos, Polizzei, y la Politik, die Po- prescripciones. Es también un prisma a través del
litik. Die Politik es fundamentalmente una tarea cual se puede observar el Estado, es decir, su te-
negativa. Consiste para el Estado en luchar con- rritorio, riquezas, población, ciudades, etc. Von
tra los enemigos tanto del interior como del ex- Justi asocia la «estadística» (la descripción de los
terior. La Polizei, por el contrario, es una tarea Estados) y el arte de gobernar. La Polizeiwis-
positiva: consiste en favorecer, a la vez, la vida senschaf t es a la vez un arte de gobernar y un
de los ciudadanos y la potencia del Estado. método para analizar la población que vive en un
Y aquí radica un punto importante: von Justi territorio.
insiste mucho más que Delamare en una noción Tales consideraciones históricas deben pare-
que iba a volverse cada vez más importante du- cer muy lejanas e inútiles respecto de nuestras
rante el siglo :x:vru: la población. La población se preocupaciones actuales. No llegaré tan lejos como
definía como un grupo de individuos vivos. Sus Hermann Hesse cuando afirma que solamente es
características eran las de todos los individuos fecunda «la referencia constante a la historia, al
que pertenecían a una misma especie, viviendo pasado, a la antigüedad». ·Pero la experiencia me
unos al lado de otros. (Se caracterizaban así por ha enseñado que la historia de las diversas for-
sus tasas de mortalidad y de fecundidad, estaban mas de racionalidad resulta a veces más efectiva
sujetos a epidemias y a fenómenos de superpo- para quebrantar nuestras certidumbres y nuestro
blación, presentaban cierto tipo de reparto terri-
dogmatismo que la crítica abstracta. Durante si-
torial.) Es cierto que Delamare empleaba el tér-
glos, la religión no ha podido soportar que se
mino «vida» para definir el objeto de la policía,
narrara su propia historia. Hoy en día nuestras
pero no · insistía en ello demasiado. A lo largo del
escuelas de racionalidad tampoco aprecian que
138 TECNOLOGÍAS DEL YO OMNES ET SINGULATIM 139

se escriba su historia, lo cual es, sin duda, signi- No hay poder sin que haya rechazo o rebelión en
ficativo. potencia.
Lo que he querido mostrar ha sido una línea 2. En lo que respecta a las relaciones entre
de investigación. Estos no son sino rudimentos de los hombres existen innumerables factores que
un estudio sobre el cual trabajo desde hace dos determinan el poder. Y, sin embargo, la racionali-
años. Se trata del análisis histórico de lo que, con zación no deja de proseguir su tarea y de revestir
una expresión obsoleta, podríamos llamar el arte formas específicas. Difiere de la racionalización
de gobernar. propia de los procesos económicos, y de las téc-
Este estudio se fundamentó en un cierto nú- nicas de producción y de comunicación ; difiere
mero de postulados básicos, que resumiré de la también de la del discurso científico. El gobierno
siguiente manera: de los hombres por los hombres -ya forme gru-
1. El poder no es una sustancia. Tampoco es pos modestos o importantes, ya se trate del poder
un misterioso atributo cuyo origen habría que ex- de los hombres sobre las mujeres, de los adultos
plorar. El poder no es más que un tipo particular sobre los niños, de una clase sobre otra, o de una
de relaciones entre individuos. Y estas relaciones burocracia sobre una población-- supone cierta
son específicas: dicho de otra manera, no tienen forma de racionalidad, y no de violencia instru-
nada que ver con el intercambio, la producción mental.
y la comunicación, aunquy estén asociadas entre 3. En consecuencia, los que resisten o se re-
ellas. El rasgo distintivo del poder es que algunos belan contra una forma de poder no pueden satis-
hombres pueden, más o menos, determinar por facerse con de'nunciar la violencia o criticar una
completo la conducta de otros hombres, pero ja- institución. No basta con denunciar la razón en
más de manera exhaustiva o coercitiva. Un hom- general. Lo que hace falta volver a poner en tela
bre encadenado y azotado se encuentra sometido de juicio es- la forma de racionalidad existente.
a la fuerza que se ejerce sobre él. Pero no al po- La crítica al poder ejercido sobre los enfermos
der. Pero si sé consigue que hable, cuando su úni- mentales o los locos no puede limitarse a las ins-
co recurso habría sido el de conseguir sujetar su tituciones psiquiátricas; tampoco pueden satis-
lengua, prefiriendo la muerte, es que se le ha obli- facerse con denunciar las prisiones, como insti-
gado a comportarse de una cierta manera. Su li- tuciones totales, quienes cuestionan el poder de
bertad ha sido sometida al poder. Ha sido some-
castigar. La cuestión es : ¿ cómo se racionalizan
tido al gobierno. Si un individuo es capaz de
semejantes relaciones de poder? Plantearla es la
permanecer libre, por muy limitada que sea su
única manera de evitar que otras instituciones,
libertad, el poder puede someterle al gobierno.
140 TECNOLOGÍAS DEL YO

con los mismos objetivos y los mismos efectos, 3. VERDAD, INDIVIDUO Y PODER
ocupen su lugar.
Durante siglos, el Estado ha sido una de las
formas de gobierno humano más notables, una de
las más temibles también.
Resulta muy significativo que la crítica políti-
ca haya reprochado al Estado el hecho de ser, si-
multáneamente, un factor de individualización y Una entrevista con Michel Foucault
un principio totalitario. Basta con observar la ra- 25 de octubre de 1982.
cionalidad del Estado en cuanto surge, y compro-
bar cuál fue su primer proyecto de policía para Pregunta: ¿ Por qué decidió venir a la Univer-
comprender cómo, desde el principio, el Estado sidad de Vermont?
fue a la vez individualizante y totalitario. Opo- Respuesta : Vine para intentar explicar con
nerle el individuo y sus intereses es igual de du- mayor precisión, a algunas personas, qué tipo de
doso que oponerle la comunidad y sus exigencias. trabajo estoy haciendo, descubrir qué tipo de tra-
La racionalidad política se ha desarrollado e bajo están ellas haciendo y establecer relaciones
impuesto a lo largo de la historia de las socieda- permanentes. No soy un escritor, ni un filósofo,
des occidentales. Primero se enraizó en la idea de ni tampoco una gran figura de la vida intelectual:
un poder pastoral, y después en la de razón de Es- soy un profesor. Existe un fenómeno social que
tado. La individualización y la totalización son me perturba mucho. Desde 1960, algunos profe-
efectos inevitables. La liberación no puede venir sores se están convirtiendo en hombres públicos,
más que del ataque, no a uno o a otro de estos con las mismas obligaciones. No quiero ser un
efectos, sino a las raíces mismas de la racionali- profeta y decir: «Por favor, siéntense, lo que ten-
dad política. go que decir es muy importante». He venido para
discutir un trabajo común.
P.: La mayoría de las veces se le califica de
«filósofo», pero también de «historiador», de «es-
tructuralista» y de «marxista». El título de su cá-
tedra en el College de France es «profesor de his-
toria de los sistemas del pensamiento». ¿ Qué sig-
nifica esto?
R.: No creo que sea necesario saber exacta·
140 TECNOLOGÍAS DEL YO

con los mismos objetivos y los mismos efectos, 3. VERDAD, INDIVIDUO Y PODER
ocupen su lugar.
Durante siglos, el Estado ha sido una de las
formas de gobierno humano más notables, una de
las más temibles también.
Resulta muy significativo que la crítica políti-
ca haya reprochado al Estado el hecho de ser, si-
multáneamente, un factor de individualización y Una entrevista con Michel Foucault
un principio totalitario. Basta con observar la ra- 25 de octubre de 1982.
cionalidad del Estado en cuanto surge, y compro-
bar cuál fue su primer proyecto de policía para Pregunta: ¿ Por qué decidió venir a la Univer-
comprender cómo, desde el principio, el Estado sidad de Vermont?
fue a la vez individualizante y totalitario. Opo- Respuesta: Vine para intentar explicar con
nerle el individuo y sus intereses es igual de du- mayor precisión, a algunas personas, qué tipo de
doso que oponerle la comunidad y sus exigencias. trabajo estoy haciendo, descubrir qué tipo de tra-
La racionalidad política se ha desarrollado e bajo están ellas haciendo y establecer relaciones
impuesto a lo largo de la historia de las socieda- permanentes. No soy un escritor, ni un filósofo,
des occidentales. Primero se enraizó en la idea de ni tampoco una gran figura de la vida intelectual:
un poder pastoral, y después en la de· razón de Es- soy un profesor. Existe un fenómeno social que
tado. La individualización y la totalización son me perturba mucho. Desde 1960, algunos profe-
efectos inevitables. La liberación no puede venir sores se están convirtiendo en hombres públicos,
más que del ataque, no a uno o a otro de estos con las mismas obligaciones. No quiero ser un
efectos, sino a las raíces mismas de la racionali- profeta y decir: «Por favor, siéntense, lo que ten-
dad política. go que decir es muy importante». He venido para
discutir un trabajo común.
P.: La mayoría de las veces se le califica de
«filósofo», pero también de «historiador», de «es-
tructuralista» y de «marxista». El título de su cá-
tedra en el College de France es «profesor de his-
toria de los sistemas del pensamiento». ¿Qué sig-
nifica esto?
R.: No creo que sea necesario saber exacta-
142 TECNOLOGÍAS DEL YO VERDAD, INDIVIDUO Y PODER 14

mente lo que soy. En la vida y en el trabajo lo herramienta, en un instrumento de opresión.


más interesante es convertirse en algo que no se Rousseau, un enamorado de la libertad, fue u tili-
era al principio. Si se supiera al empezar un li- zado durante la revolución francesa para cons-
bro lo que se iba a decir al final, ¿ cree usted que truir un modelo social de opresión. A Marx le hu-
se tendría el valor para escribirlo? Lo que es biera horrorizado el estalinismo y el leninismo.
verdad de la escritura y de la relación amorosa Mi papel -y ésta es una palabra demasiado enfá-
también es verdad de la vida. El juego merece la tica- consiste en enseñar a la gente que ,son
pena en la medida en que no se sabe cómo va a mucho más libres de lo que se sienten, que la
terminar. gente acepta como verdad, como evidencia, algu-
Mi campo es la historia del pensamiento. El nos temas que han sido construidos durante cierto
hombre es un ser pensante. La forma en que pien- momento de la hi_storia, y que esa pretendida evi-
sa está relacionada con la sociedad, la política, la dencia puede ser criticada y destruida. Cambiar
economía y la historia, y también está relaciona- algo en el espíritu de la gente, ése es el papel del
da con categorías muy generales y universales, intelectual.
y con estructuras formales . Pero el pensamiento P.: En sus textos parece usted fascinado por
es algo distinto de las relaciones sociales. El modo figuras que existen en los límites de la sociedad:
en que la gente piensa, en realidad no está co- locos, leprosos, criminales, desviados, hermafro-
rrectamente analizado por las categorías de la ló- ditas, criminales, pensadores oscuros. ¿Por qué ?
gica. Entre la historia social y los análisis forma- R.: Se me ha reprochado a veces el hecho de
les del pensamiento hay un camino, un sendero seleccionar pensadores marginales en lugar de to-
-quizá muy estrecho- que es el camino del his- mar ejemplos de la gran corriente de la histor ia.
toriador del pensamiento. Mi respuesta será algo snob : es imposible consi-
P . : En la Historia de la sexualidad, usted se derar oscuras a figuras como Bopp o Ricardo.
refiere a la persona que « trastoca las leyes esta- P.: Pero, ¿ cómo explicar su interés por los
blecidas y que de alguna manera anticipa la liber- proscritos de la sociedad?
tad futura». ¿ Considera usted su propia obra R . : Trabajo con personajes y procesos oscuros \
desde alguna perspectiva semejante? por dos razones : los procesos políticos y social '
R.: No. Durante un período más bien largo, que estructuraron las sociedades europeas occl
la gente me pedía que les dijera lo que iba a suce- dentales no son demasiado claros , han sido olvl
der y que les diera un programa para el futuro. dados o se han convertido en habituales. Form
Sabemos m uy bien que, incluso con las mejores parte de nuestro paisaje más familiar, y no I
intenciones, estos programas se convierten en una vemos. Pero, en su día, la mayoría de ellos eiacan•
144 TECNOLOGÍAS DEL YO VERDAD, INDIVIDUO Y PODER 14

dalizaron a la gente. Uno de mis objetivos es mos- nado el trabajo y me fui a Suecia profundamen-
trar que muchas de las cosas que forman parte te afectado ; ahí comencé a escribir la historia de
de su paisaje -la gente piensa que son universa- estas costumbres (Historia de la locura).
les -no son sino el resultado de algunos cam- La Historia de la locura iba a ser el primer
bios históricos muy precisos. Todos mis análisis volumen. Me gusta escribir primeros volúmenes,
van en contra de la idea de necesidades universa- . y odio escribir los segundos. Fue percibido como
les en la existencia humana. Muestran la arbitra- un psiquiatricidio, pero era la descripción de la
riedad de las instituciones y muestran cuál es el historia. Ya conoce la diferencia entre la verdade-
espacio de libertad del que todavía podemos dis- ra ciencia y la pseudociencia. La verdadera ciencia
frutar, y qué cambios pueden todavía realizarse. reconoce y acepta su propia historia sin sentirse
P. : Sus textos encierran en el fondo una emo- atacada. Si se dice a un psiquiatra que su institu-
tividad poco frecuente en los análisis académi- ción mental proviene de las leproserías, le puede
cos: angustia en Vigilar y castigar, desdén en Las dar un ataque.
(Xllabras y las cosas, rabia y tristeza en la Histo- P. : ¿ Qué podría decir de la génesis de Vigilar
ria de la locura. y castigar?
R.: Cada una de mis obras es parte de mi pro- R. : Debo admitir que no he tenido relación
pia biografía. Por algún motivo he tenido ocasión directa con las cárceles ni con presos, aunque tra-
de vivir y sentir estas cosas. Por tomar un ejem- bajé como psicólogo en una cárcel francesa. Cuan-
plo sencillo, durante los años cincuenta trabajé do estuve en Túnez, vi a gente encarcelada por
en un hospital psiquiátrico. Después de haber es- motivos políticos y esto influyó en mí.
tudiado filosofía quería ver lo que era la locura : P.: La edad clásica es central en todos sus tex-
había estado lo suficientemente loco como para tos. ¿ Siente usted nostalgia de la claridad de
estudiar la razón, y era lo suficientemene razona- esa época o de la «visibilidad» del Renacimiento,
ble como para estudiar la locura. Tenía libertad cuando todo estaba unificado y desplegado?
de moverme entre los pacientes y los médicos, R.: La belleza de la antigüedad es un efecto y
pues no tenía ningún papel preciso. Era la época no una causa de la nostalgia. Sé muy bien que se
de esplendor de la neurocirugía, el comienzo de la trata de nuestra propia invención. Pero es bueno
psicofarmacología, el reino de la institución tra- mantener este tipo de nostalgia, de la misma ma-
dicional. Al principio, lo acepté como necesario, nera que es bueno tener una buena relación con
pero después de tres meses ( ¡ soy muy lento de nuestra propia infancia si se tienen niños. Es bue-
espíritu ! ) me pregunté sobre la necesidad de es- no sentir nostalgia hacia algún período, a condi-
tas prácticas. Al cabo de tres años había abando- ción de que sea una manera de tener una relación
146 TECNOLOGÍAS DEL YO VERDAD, INDIVIDUO Y PODER 147
positiva y responsable hacia el propio presente. extraño a todo eso. Todavía no estoy muy integra-
Pero si la nostalgia se convierte en una razón de do en la vida social e intelectual francesa. En cuan-
mostrarse agresivo e incomprensivo hacia el pre- to puedo dejo Francia. Si fuera más joven, hubie-
sente debe ser excluida. ra · emigrado a los Estados Unidos.
P. : ¿ Qué lee usted por placer? P.: ¿Por qué?
R.: Los libros que me producen la mayor emo- R.: Veo posibilidades. Ustedes no tienen una
ción : Faulkner, Thomas Mann, Bajo el volcán, vida intelectual y cultural homogénea. Como ex-
de Malcom Lowry. tranjero, no necesito estar integrado. No se ejer-
P.: ¿ Quienes ejercieron una influencia inte- ce ninguna presión sobre mí. Hay un montón de
lectual sobre usted? grandes universidades y todas con muy diferen-
R.: Quedé sorprendido cuando dos amigos tes intereses. Pero claro está que también me hu-
míos de Berkeley escribieron algo de ;m í y dijeron bieran podido echar de ellas de la forma más es-
que Heidegger me había influido (Hubert, L. D. y candalosa.
Paul Rabinow, Michel Foucault: Beyond Structu- P.: · ¿Por qué cree usted que le habrían echado?
ralism and Hermeneutics, Chicago, University of R. : Me siento muy orgulloso de que algunos
Chicago press, 1982). Evidentemente, era bastante piensen que soy un peligro para la salud intelec-
cierto pero nadie, en Francia, se había dado cuenta tual de los estudiantes. Cuando en las actividades
de ello. Cuando era estudiante en los años cincuen- intelectuales se empieza a pensar en términos de
ta, leí a Husserl, Sartre, Merleau-Ponty. Cuando salud, me parece que hay algo que está mal. En su
uno nota una influencia avasalladora, trata de opinión, a partir del momento en que soy un crip-
abrir la ventana. De modo paradójico, Heidegger tomarxista, un irracionalista, un nihilista, soy un
no es demasiado difícil de comprender para un hombre peligroso.
francés. Cuando cada palabra es un engima no se P. : Se puede deducir de la lectura de Las pala-
está en una posición demasiado mala para enten- bras y las cosas que los esfuerzos de reforma
der a Heidegger. El ser y el tiempo es difícil, pero individuales son imposibles porque los nuevos des-
sus obras más recientes son más claras. cubrimientos tienen todo tipo de significaciones
Nietzsche fue una revelación para mí. Sentí e implicaciones, que sus creadores jamás hubie-
que había alguien muy distinto de lo que me ha- ran podido comprender. En Vigilar y castigar, por
bían enseñado. Lo leí con gran pasión y rompí ejemplo, usted muestra que hubo un cambio re-
con mi vida: dejé mi trabajo en el asilo y aban- pentino de la cadena de presidiarios al furgón de
doné Francia ; tenía la sensación de haber sido policía cerrado, del espectáculo del castigo al cas-
atrapado. A través de Nietzsche me había vuelto tigo disciplinario institucional. Pero también se-
148 TECNOLOGÍAS DEL YO VERDAD, INDIVIDUO Y PODER 149

ñala que este cambio, que en aquella época pa- ra que la sensibilidad social. Para ser reconocido
recía una «reforma», era solamente, en realidad, como discurso científico, el pensamiento debe obe-
la normalización de la capacidad que se atribuía decer a ciertos criterios. En Vigilar y castigar,
la sociedad de castigar. ¿ Cómo puede darse en ton- los textos, las costumbres y los individuos com-
.c es un cambio consciente? baten unos con otros.
R. : ¿ Cómo es posible que pueda imaginar que En mis libros he intentado realmente anali-
para mí el cambio sea imposible debido a que lo zar los cambios, no ,p ara encontrar causas ma-
que he analizado siempre estaba relacionado con teriales sino para mostrar todos los factores que
la acción política? Todo Vigilar y castigar es un han interactuado y las reacciones de la gente.
intento de responder a esta pregunta y de mos- Creo en la libertad de la gente. La gente reaccio-
trar cómo tuvo lugar una nueva manera de pen- na de manera muy distinta a una misma situa-
sar. ción.
Todos nosotros somos sujetos vivientes y pen- P.: Usted concluye Vigilar y castigar diciendo
santes. Lo que hago es reaccionar contra el hecho que «servirá de antecedente a los diversos estu-
de que exista una brecha entre la historia social dios sobre la normalización y el poder de cono-
y la historia de las ideas. Se supone que los his- . cimiento en la sociedad moderna». ¿ Cuál es la re-
toriadores sociales deben describir cómo actúa lación entre la normalización y el concepto de
la gente sin pensar, y los historiadores de las ideas hombre como centro del conocimiento?
cómo piensa la gente sin actuar. Todo el mundo R.: Cierta idea o modelo de humanidad ha ido
actúa y piensa a la vez. La forma que tiene la gen- desarrollándose a través de estas distintas prác-
te de actuar o de reaccionar está ligada a su for- ticas -psicológica, médica, penitencial, educacio-
ma de pensar, y como es lógico, el pensamiento nal- y ahora la idea de hombre se ha vuelto nor-
está ligado a la tradición. Lo que he procurado mativa, evidente, y supuestamente universal. Pue-
analizar es ese fenómeno muy complejo, que hizo de que el humanismo no sea universal, sino bas-
que en espacio de poco tiempo la gente reaccio- tante relativo a cierto tipo de situación. Lo que
nara de una manera muy distinta ante los críme- ·llamamos · humanismo ha sido utilizado por mar-
nes y los criminales. xistas, liberales, nazis, católicos. Esto no signifi-
He escrito dos tipos de libros. Uno, Las pala- ca que tengamos que eliminar lo que llamamos
bras y las cosas, trata solamente del pensamiento derechos humanos o libertad, sino que no pode-
científico; el otro, Vigilar y castigar, trata de mos decir que la libertad o los derechos humanos
principios sociales e institucionales. La historia han de limitarse a ciertas fronteras. Por ejemplo,
de la ciencia no se desarrolla de la misma mane- si se llega a preguntar hace ochenta años si la
150 TECNOLOGÍAS DEL YO

virtud femenina era parte del humanismo univer-


sal, todo el mundo hubiera dicho que sí.
Lo que me asusta del humanismo es que pre-
senta cierta forma de nuestra ética como mode-
lo universal para cualquier tipo de libertad. Me
parece que hay más secretos, más libertades posi-
bles y más invenciones en nuestro futuro de lo
que podemos imaginar en el humanismo, tal y
como está representado dogmáticamente de cada
lado del abanico político: la izquierda, el centro, la
derecha.
P.: ¿ Y es esto lo que está sugerido en «Tecno-'
logías del yo»?
;R.: Sí, dijo usted antes que tenía la sensación
de que era imprevisible. Es verdad. Pero a veces
me aparezco a mí mismo como demasiado siste-
mático y rígido.
Lo que he estudiado han sido tres problemas
tradicionales : 1) ¿ cuáles son las relaciones que te-
nemos con la verdad a través del conocimiento
científico, con esos «juegos de verdad» que son
tan importantes en la civilización y en los cuales
somos, a la vez, sujeto y objeto?; 2) ¿ cuáles son
las relaciones que entablamos con los demás a
través de esas extrañas estrategias y relaciones
de poder? ; y 3) ¿ cuáles son las relaciones entre
verdad, poder e individuo?
Me gustaría acabar todo esto con una pregun-
ta : ¿ qué podría ser más clásico· que estas pregun-
tas y · más sistemático que la evolución a través
de las preguntas uno, dos y tres, y vuelta a la pri-
mera? Me encuentro justamente en este punto.
Michel Foucault
Tecnologías del yo

Sin duda alguna, le corresponde a Michel Foucault el mérito de


haber puesto encarnizadamente de relieve uno de, los
obstáculos mayores que la modernidad ha dispuesto para
bloquear o trucar la dimensión emancipatoria que anida en
toda voluntad de ser uno mismo. A lo largo de toda su obra, ya
s€a en el dominio del saber o en el del poder, de modo directo
o lateral, una de las constantes que pueden establecerse sin ·
dificultad en ella es la denuncia de la forma "hombre" (o
sujeto, si se prefiere), en las múltiples dimensiones que ésta
puede llegar a adoptar. De mil modos diferentes, y la mayor
parte de las veces a través de estudios históricos ( arqueológicos
o genealógicos), Michel Foucault no ha dejado de insistir en el
modo como la aparición de la forma "hombre", antes que signo
de la emergencia de un desplazamiento histórico emancipador,
no es sino ~ evidencia de la puesta en obra de un nuevo, y
ahora global, dispositivo disciplinario.
Así las cosas, no resultará nada extraño que su itinerario
intelectual concluya en la pregunta por las formas de
constitución histórica de ese uno mismo (the self, le soz),
entendido como armazón para una cierta estéti~a de la
existencia por medio de la cual nos abrimos a la posibilidad de
la acción moral. A la determinación de esta pregunta se aplican
los ensayos recogidos en el presente :volumen.
La introducción ha corrido a cargo de Miguel Morey,
catedrático de Antropología filosófica en la Universidad de
Barcelona. ·

ISBN 84-7509-558-5

1146007
9 788475 095585 1111