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PRÁCTICA II: DERECHO PENAL

Y PROCESAL PENAL

Miguel Ángel Arias Alfaro


Práctica II: Derecho Penal Y Procesal Penal
Miguel Ángel Arias Alfaro 

Primera edición
Huancayo, octubre de 2017

De esta edición
© Universidad Continental
Av. San Carlos 1980, Huancayo-Perú
Teléfono: (51 64) 481-430 anexo 7361
Correo electrónico: recursosucvirtual@continental.edu.pe
http://www.continental.edu.pe/

Dirección: Emma Barrios Ipenza


Edición: Miguel Ángel Córdova Solis
Miriam Ponce Gonzáles
Asistente de edición: Paúl Juan Gómez Herrera
Asesor didáctico: Fabio Contreras Oré
Corrección de estilo: Silvia Quinte Rodriguez
Diseño y diagramación: Kelly Jackeline Camayo Curisinche

Todos los derechos reservados. Cada autor es responsable del contenido de su propio texto.

Este manual autoformativo no puede ser reproducido, total ni parcialmente, ni registrado en o transmitido por
un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio sea mecánico, fotoquímico,
electrónico, magnético, electro-óptico, por fotocopia, o cualquier otro medio, sin el permiso previo de la Universidad
Continental.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN 7
DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA ASIGNATURA 8

COMPETENCIAS DE LA ASIGNATURA 8

UNIDADES DIDÁCTICAS 8

TIEMPO MÍNIMO DE ESTUDIO 8

UNIDAD I: " GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL" 9


DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD I 9
ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 9
TEMA N° 1: Conceptos generales de derecho penal y procesal penal 10
1 Fuentes del derecho penal y procesal penal 10

2 El proceso penal en el Perú 10

2.1 Código de Procedimientos Penales de 1940 10


2.2 El nuevo modelo procesal penal 12

TEMA N° 2: Principios del derecho penal y procesal penal 15


1 Principios contenidos en el título preliminar del nuevo Código Procesal Penal 15

1.1 Presunción de inocencia 15


1.2 Principio de oralidad 16

1.3 Principio de publicidad 17

1.4 Principio de inmediación 17

1.5 Principio de igualdad procesal 17

TEMA N° 3: Sujetos procesales 19


1 Rol del juez 19
1.1 El juez de investigación preparatoria 19

1.2 Juez de juzgamiento 20

2 La Policía 20
3 El imputado 20

4 La defensa técnica 21

5 Personas jurídicas 21

6 La víctima (agraviado) 21

7 Actor civil 22
8 Querellante particular 22
9 Etapa intermedia y juicio oral 22

TEMA N° 4: Etapas del nuevo proceso penal 23


1 Las diligencias preliminares 23
1.1 Casación 2-2008-LA LIBERTAD 23

1.2 Casación 318-2011-LIMA 23


1.3 Casación 144-2012-ANCASH 24

2 Actuación policial 24
2.1 El informe policial 24

2.2 Archivamiento del caso 25

LECTURA SELECCIONADA N° 1 26

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 1 26

GLOSARIO DE LA UNIDAD I 27

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD I 27

AUTOEVALUACIÓN N° 1 28

UNIDAD II: “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 31


DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD II 31
ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 31
TEMA N° 1: Etapas del proceso penal 32
1 Investigación preparatoria 32

2 Etapa intermedia 33
2.1 El sobreseimiento del proceso 33

2.2 La acusación 33

3 Etapa de juzgamiento 35

TEMA N° 2: Medidas de coerción personal 36


1 Medidas cautelares en el proceso penal 36

2 Presupuestos 36

3 Detención policial 36

4 Arresto ciudadano 36

5 La flagrancia 36

6 Proceso inmediato 37

7 La detención preliminar judicial 37

LECTURA SELECCIONADA N° 1 38

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 2 38

GLOSARIO DE LA UNIDAD II 39

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD II 39

AUTOEVALUACIÓN N° 2 40

UNIDAD III: “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 43


DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD III 43
ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 43
TEMA N° 1: Prisión preventiva 44
1 La audiencia 44
2 Revocatoria 45
3 Cesación y prolongación 45
4 Comparecencia 45

5 Detención domiciliaria 45

TEMA N° 2: Tutela de derechos 46


1 Audiencia de tutela 46

2 Proceso especial de terminación anticipada 46

TEMA N° 3: La prueba en el proceso penal 47


1 La prueba en el proceso penal 47

2 La prueba en el nuevo Código Procesal Penal 47

3 La prueba en el nuevo proceso penal peruano 47

TEMA N° 4: Teoría del delito y teoría de la pena 49


1 Teoría del delito 49

2 Teoría de la pena 49

LECTURA SELECCIONADA N° 1 49

LECTURA SELECCIONADA N° 2 49

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 3 50

GLOSARIO DE LA UNIDAD III 51

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD III 51

AUTOEVALUACIÓN N° 3 52

UNIDAD IV: “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 55


DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD IV 55
ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 55
TEMA N° 1: Prescripción 56
1 Prescripción de la acción penal 56

2 Prescripción de la pena 56

3 Jurisprudencia de la Corte Suprema 56

TEMA N° 2: Delitos I 58
1 Delitos contra la vida, el cuerpo y la salud 58

1.1 Delito de homicidio 58

1.2 Delito de lesiones 58

2 Delitos contra el patrimonio 58

3 Delitos contra la libertad sexual 58

4 Jurisprudencia vinculante 59

TEMA N° 3: Delitos II 60
1 Tráfico ilícito de drogas 60
1.1 Jurisprudencia vinculante y acuerdos plenarios 60

2 Tenencia ilegal de armas 60


3 Asociación ilícita 60
4 Delitos contra la Administración pública 60
4.1 Jurisprudencia vinculante y acuerdos plenarios 61

TEMA N° 4: Autoría y participación 62


1 Delitos contra la Administración pública 62

2 Teorías 62

LECTURA SELECCIONADA N° 1 62

LECTURA SELECCIONADA N° 2 62

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 4 63

GLOSARIO DE LA UNIDAD IV 64

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD IV 64

AUTOEVALUACIÓN N° 4 65

ANEXOS 67
INTRODUCCIÓN

L a asignatura de Práctica II: Derecho Penal y


Procesal Penal está diseñada para poner en
práctica todos los conocimientos adquiridos con las
Luego se tratará los principios del derecho penal
y procesal penal, especialmente los contenidos
en el título preliminar del Código Procesal Penal
asignaturas relacionadas durante los ciclos anteriores, del 2004. Posteriormente, se abordará los sujetos
como son las de Introducción al Derecho, Derecho procesales en el nuevo modelo procesal penal
Penal parte general, Derecho Penal parte especial, puntualizando los roles que cada uno de ellos
Derecho Procesal Penal, Derecho Constitucional y cumple, considerando que una de las características
otras materias afines. principales de este nuevo modelo es precisamente
la clara diferenciación de los papeles de cada uno
Se hará un repaso de temas relevantes abordados por de los sujetos procesales, para que no se confundan
dichas materias, pero desde un enfoque práctico, a unos con otros, como hasta la fecha se viene dando.
partir de casos reales ya resueltos que el docente
pondrá en conocimiento de los estudiantes. Esto con Más adelante, se analizarán las etapas del nuevo
la finalidad de preparar al estudiante para cuando, proceso penal, entre las que destacan la investigación
tras egresar de la Universidad, tenga que intervenir preparatoria, que a su vez comprende las diligencias
como abogado en casos similares u otros. El preliminares y la investigación preparatoria
estudio de estos casos les permitirá a los estudiantes propiamente dicha, la etapa intermedia y la etapa
interpretar la ley penal para su aplicación, con base de juzgamiento. Asimismo, desarrollaremos las
en el análisis de la jurisprudencia, especialmente la medidas de coerción personal, como la detención
de carácter vinculante, tanto de la Corte Suprema preliminar judicial, el arresto ciudadano, la
como del Tribunal Constitucional, incluidas las flagrancia, la prisión preventiva, la revocatoria, la
casaciones y los acuerdos plenarios. También se prolongación, la cesación, la comparecencia y la
tendrá en cuenta la jurisprudencia de los tribunales detención domiciliaria; los procesos especiales,
internacionales como la Corte Interamericana como el proceso inmediato y el proceso especial
de Derechos Humanos, el Tribunal Europeo de de terminación anticipada; la prueba en el proceso
Derechos Humanos, la Corte Penal Internacional, penal; La teoría del delito y la teoría de la pena, y la
entre otros. prescripción de la acción penal y de la pena.

Todos estos conocimientos se pondrán en práctica En cuanto a la parte especial, desarrollaremos, a


a través del desarrollo de audiencias con el sistema partir de casos prácticos, los delitos contra la vida, el
establecido para el nuevo Código Procesal Penal; y cuerpo y la salud, como son el homicidio, las lesiones
en eso consistirán las evaluaciones. y sus variedades; delitos contra el patrimonio; delitos
contra la libertad sexual; delitos de tráfico ilícito de
Se iniciará el desarrollo de contenidos por el tema drogas; tenencia ilegal de armas; asociación ilícita, y
de generalidades del proceso penal, que consistirá delitos contra la Administración pública.
en el análisis de las fuentes del derecho penal y
procesal penal, así como en un repaso del proceso En todos estos temas, se priorizará la interpretación,
penal en el Perú, resaltando la diferencia sustancial análisis y aplicación de la ley y la jurisprudencia a la
entre el modelo procesal penal de 1940 y el actual, solución de casos prácticos.
establecido desde el año 2004. El autor
PRÁCTICA II: DERECHO PENAL Y PROCESAL PENAL

PRESENTACIÓN DE LA ASIGNATURA

COMPETENCIAS DE LA ASIGNATURA

Al finalizar la asignatura, el estudiante comprende y aplica la normatividad penal y procesal penal vigente (nuevo Código
Procesal Penal) en el estudio de expedientes judiciales, así como en la simulación de audiencias para la aplicación del
derecho penal a casos reales.

UNIDADES DIDÁCTICAS
UNIDAD I UNIDAD II UNIDAD III UNIDAD IV

Generalidades del Etapas del proceso penal y Prisión preventiva, la prueba y la Prescripción, delitos, autoría y
proceso penal medidas cautelares teoría del delito y de la pena participación

TIEMPO MÍNIMO DE ESTUDIO


UNIDAD I UNIDAD II UNIDAD III UNIDAD IV

1era. Semana y 2da. Semana 3era. Semana y 4ta. Semana 5ta. Semana y 6ta. Semana 7ma. Semana y 8va. Semana
16 horas 16 horas 16 horas 16 horas
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 9

UNIDAD I: “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL”

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD I

CONTENIDOS LECTURAS SELECCIONADAS ACTIVIDADES

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÍA

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES

CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES

Video de presentación de la asignatura 1. Elabora un organizador del conocimiento 1. Valora la importancia del
1.a Videoclase (videoconferencia) sobre el viejo y el nuevo modelo procesal nuevo modelo procesal
Tema N° 1: Conceptos generales de derecho penal y procesal penal. Distintas formas de procesos. penal.
penal. 2. Elabora un cuadro comparativo entre 2. Diferencia el nuevo modelo
1. Fuentes del derecho penal y procesal penal. las distintas formas de proceso que han procesal penal del viejo
2. El proceso penal en el Perú. existido en el Perú haciendo distinciones sistema.
entre sus principios básicos.
Tema N° 2: Principios del derecho penal y procesal penal. 3. Identifica las características principales
1. Principios contenidos en el título preliminar del nuevo Código de cada uno de los sujetos procesales y su
Procesal Penal. rol en el nuevo proceso penal.
4. Reconoce y aplica en forma genérica
Lectura seleccionada N° 1 cómo está diseñado el nuevo modelo
Cubas Villanueva, V. (2008). Principios del proceso penal en el nuevo procesal penal e identifica los roles de
Código Procesal Penal. Derecho & Sociedad, 25. Disponible en la Policía y la Fiscalía en las diligencias
http://blog.pucp.edu.pe/blog/derysoc/2008/06/03/principios- preliminares.
del-proceso-penal-en-el-nuevo-codigo-procesal-penal/
Actividad N° 1
2.a Videoclase Elabore un cuadro comparativo sobre las
semejanzas y las diferencias entre el viejo y
Tema N° 3: Sujetos procesales. el nuevo modelo procesal penal.
1. Rol del juez. La Policía. El imputado. Defensa técnica. personas
jurídicas. La víctima. Actor civil. Querellante particular. Control de lectura N° 1
2. Etapa intermedia y juicio oral.

Tema N° 4: Etapas del nuevo proceso penal.


1. Las diligencias preliminares.

Autoevaluación N°1
10

TEMA Nº 1: Conceptos generales del derecho penal y procesal penal

1. Fuentes del derecho penal y procesal penal

Por estudios generales sobre la materia, sabemos que la fuente principal del derecho penal es la ley penal. Esta afirmación
es válida para el Perú porque nuestra legislación se alinea al sistema romano germánico, en el cual la ley es la fuente
principal del derecho penal. Asimismo, este hecho se refleja en el principio de legalidad previsto por la Constitución
Política del Perú vigente desde 1993, que, en su artículo 2°, numeral 24, letra d), prescribe: “Nadie será procesado ni
condenado por acto u omisión que al tiempo de cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera expresa e
inequívoca, como infracción punible; ni sancionado con pena no prevista en la ley”. (El resaltado es propio)

Por ello, en nuestros tribunales de justicia se suele decir que debe cumplirse lo que manda la ley, y cualquier pedido está
sustentado principalmente en lo que la ley establece.

El Código Penal vigente recoge el principio de legalidad en el artículo II del título preliminar, donde señala que nadie será
sancionado por un acto no previsto como delito o falta por la ley vigente al momento de su comisión, ni sometido a pena
o medida de seguridad que no se encuentren establecidas en ella.

En ese sentido, los abogados, los jueces, los fiscales y los diferentes operadores jurídicos y ciudadanos en general hacen
interpretación de la ley penal para fines de afirmar o negar que un determinado hecho constituye o no delito, pues
solo aquellos hechos que estén descritos de manera expresa e inequívoca en la ley penal pueden considerarse delitos y
sancionarse penalmente; de no ser así, simplemente, no se puede imputar responsabilidad penal.

Existen otras fuentes conocidas como indirectas, entre las que se encuentran la jurisprudencia, la doctrina y la costumbre.

En cuanto al derecho procesal penal, la fuente directa es la ley procesal penal, y las fuentes indirectas son la jurisprudencia
y la doctrina.

Cabe resaltar que si bien el derecho penal peruano tiene su sustento en el sistema romano germánico, ello está resultando
relativo a la fecha, puesto que se está introduciendo algunas instituciones del sistema anglosajón; esto, a partir del artículo
301-A del Código de Procedimientos Penales incorporado por el artículo 2° del Decreto Legislativo N.o 959 del 17 de
agosto del año 2004, el cual establece que las sentencias de las salas penales de la Corte Suprema de Justicia de la República
constituyen precedente vinculante cuando así lo establezcan en forma expresa, precisando su efecto normativo, por lo
que serán de observancia obligatoria para todos los jueces de la República. Para tal efecto, deberán publicarse en el diario
oficial El Peruano y en la página web del Poder Judicial.

Desde esa fecha, la Corte Suprema de la República ha emitido varias sentencias a las que ha considerado precedente
vinculante. Es a partir de estos actos que la jurisprudencia de la Corte Suprema está prevaleciendo, convirtiéndose de esta
forma en una fuente principal del derecho penal y procesal penal, tal como lo es en el sistema anglosajón.

Asimismo, se ha previsto también el supuesto de discrepancia entre salas de la Corte Suprema en relación a los precedentes
vinculantes, tal como ocurrió en el caso del “momento de consumación del delito de robo agravado”, sobre el que una de
las salas supremas estableció un precedente vinculante, pero otra no estuvo de acuerdo, por lo que se tuvo que convocar a
un pleno, en el que se dictó una sentencia plenaria. Se trata de la Sentencia Plenaria N.o 1-2005/DJ-301-A, cuya conclusión
es que el delito de robo agravado queda consumado cuando el sujeto activo tiene la disponibilidad potencial de la cosa
sustraída por el agente.

2. El proceso penal en el Perú

En el Perú, desde el año 2004, se ha puesto en vigencia el nuevo Código Procesal Penal (Decreto Legislativo N.o 957, del
29 de julio del 2004), el cual se ha venido implementado de forma progresiva en los distritos judiciales de acuerdo a un
cronograma, habiendo comenzado por el Distrito Judicial de Huaura. Este nuevo Código Procesal Penal ha reemplazado
al Código de Procedimientos Penales de 1940 (Ley N.o 9024 del 16 de enero de 1940) y todas las modificatorias que tuvo,
así como al Código Procesal Penal de 1991 (Decreto Legislativo N.o 638, del 27 de abril de 1991).

Con la entrada en vigor del nuevo Código Procesal Penal, no solo se está cambiando literalmente un Código por otro,
sino que se está dando el tránsito de un sistema a otro, es decir, se trata de un cambio no solo cuantitativo, sino también,
cualitativo.

2.1. Código de Procedimientos Penales de 1940

Este Código de Procedimientos Penales ha estado en vigencia en el Distrito Judicial de Junín hasta el 30 de junio del año
2015, y aún continúa vigente, en algunos temas, para los procesos que a la fecha están en liquidación.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 11

En este Código existían dos clases de procesos clásicos: los procesos sumarios y los procesos ordinarios. Además de ellos,
había otros procesos especiales.

2.1.1. El proceso penal sumario

Era un proceso eminentemente inquisitivo. El trámite era el siguiente: una vez conocida la noticia criminal, se
iniciaba la denuncia correspondiente, ya sea de parte (por el afectado, agraviado o perjudicado), de oficio (por
la Policía o la Fiscalía) o por acción popular (denuncia de cualquier ciudadano), en una comisaría de la PNP o
en la dependencia de la Fiscalía correspondiente. La Policía, recibida la denuncia, comunicaba a la Fiscalía en
forma inmediata o en el término de la distancia, para que el fiscal de turno pudiera asumir el caso; sin embargo,
esto se convirtió en una mera formalidad: solo se ponía en conocimiento del fiscal para que le diera legalidad
al procedimiento.

La Policía elaboraba un atestado policial o un parte policial. El primero, cuando llegaba a determinar
responsabilidad penal, y el segundo, cuando no encontraba responsabilidad penal.

La Policía era la que diseñaba la investigación, para lo cual ordenaba una serie de diligencias a realizarse a
fin de poder determinar si en el caso concreto, se había cometido el delito y quién o quiénes resultaban los
responsables del mismo.

Por ejemplo, si se trataba de un delito de homicidio, se realizaba el acta de levantamiento de cadáver, la


necropsia de ley, las declaraciones de testigos, la inspección técnico policial, los correspondientes peritajes, las
declaraciones de los presuntos implicados y de testigos, entre otros.

Una vez culminada la investigación preliminar, la Policía, en caso de haber determinado responsabilidad,
elaboraba el atestado policial, que era un documento en el cual constaban todas las diligencias que se habían
realizado en este estadio del proceso. Luego hacía un análisis del caso para determinar la existencia o no de
delito y al o los responsables de este.

Para determinar el delito, realizaba la tipificación del mismo, indicando qué delito se había cometido y
estableciendo responsabilidades, es decir, quién o quiénes eran sus presuntos autores o partícipes.

Uno de los grandes problemas se daba precisamente en este paso, cuando la Policía hacía la calificación
jurídica, pues no está capacitada para efectuar dicho procedimiento, ya que para ser policía no es requisito ser
abogado. La calificación jurídica la tiene que realizar un profesional formado para eso, no puede delegarse a
cualquier persona; se trata de una labor delicada. La Policía cumplía esta tarea de manera empírica, de acuerdo
a su parecer.

Los hechos que eran materia de investigación los adecuaban a los tipos penales, que, según sus conocimientos,
presumiblemente debían corresponder a tal o cual delito, es decir, al que les parecía. Es por ello que, dada la
situación en la que actuaban, una determinada conducta, aparentemente podía encajarse en diferentes tipos
penales, y así la consideraban, sin tener en cuenta que podría tratarse de un concurso aparente de ley o de un
concurso real o ideal de delitos.

Además, quien elaboraba el atestado establecía al final responsabilidades penales, es decir, concluía quién o
quiénes resultaban responsables como autores o partícipes del delito, incluso aunque no lo fueran algunas
veces. Esto, porque predominaba su parecer y no se basaban en ningún criterio técnico jurídico.

Este atestado era recibido por el fiscal provincial correspondiente, quien, en base a dicho documento,
formalizaba la denuncia ante el juez penal de turno.

Esta formalización de denuncia se hacía como una mera transcripción de las conclusiones a las que se había
arribado en el atestado policial; incluso, por parte del fiscal, no se realizaba ningún tipo de análisis diferente al
que había hecho el policía, al extremo de reproducir casi textualmente el documento y formalizar la denuncia
por los mismos delitos que había calificado la Policía y contra las mismas personas a las que se había encontrado
responsabilidad penal.

La formalización de denuncia se hacía ante el juez penal de turno, quien, recibida la denuncia, la calificaba
dentro de su despacho, sin la realización de ninguna audiencia, donde determinaba si procedía o no la apertura
del proceso penal.

Si era positiva, en la mayoría de los casos, con ciertas excepciones, reproducía lo que el fiscal provincial había
formalizado y abría un proceso penal contra los mismos denunciados y por los mismos delitos. Además, sin
ninguna audiencia previa y de oficio, tomaba la decisión en relación a la situación jurídica del o los procesados,
ordenando mandato de detención o de comparecencia.
12

Una vez abierto el proceso penal, era el propio juez penal, que se conocía como juez instructor, el que realizaba
la investigación del caso, siendo el responsable del éxito o fracaso de la misma. Para ello, llevaba a cabo las
diligencias que había pedido el fiscal provincial en su formalización de denuncia y las que él consideraba de
oficio.

El plazo de esta investigación era de 60 días prorrogables por 30 días más; al cabo del mismo, esta era remitida a
la Fiscalía Provincial Penal correspondiente para que se tomara la decisión de acusar o pedir el sobreseimiento
del proceso, dependiendo de la calidad del trabajo que había realizado el juez instructor. La Fiscalía podía
opinar si el juez había hecho bien, regular o mal su trabajo de investigador.

Una vez que la Fiscalía decidía acusar, la acusación se ponía de manifiesto a las partes para que pudieran hacer
las observaciones del caso y elaborar sus informes escritos. Luego, el mismo juez que había investigado el delito
era el que sentenciaba el caso.

2.1.2. El proceso penal ordinario

Era un proceso penal también de corte inquisitivo con algunos rasgos mixtos, debido a que tenía una etapa
de investigación parecida a la del proceso sumario, pero luego le seguía la etapa de juzgamiento, que se hacía
previo al juicio oral.

Durante la investigación preliminar, al igual que en el proceso sumario, se elaboraba el atestado policial; luego,
el fiscal provincial formalizaba la denuncia ante el juez penal y este investigaba el delito, para lo cual contaba
con un plazo de 4 meses prorrogables por 60 días más. Después, tanto el fiscal provincial como el juez penal
realizaban sus informes finales y el expediente se elevaba a la sala penal correspondiente. Ya en sala superior, el
expediente se remitía a la Fiscalía Superior, donde se tomaba la decisión de acusar o, de no haber mérito para
pasar a juicio oral, solicitar el sobreseimiento. Si se acusaba, se emitía el auto de enjuiciamiento y se señalaba
fecha y hora para el juicio oral.

El juicio oral era llevado a cabo por la sala penal, que está integrada por tres jueces superiores, la cual concluía
con un retiro de acusación o con una sentencia, ya fuera absolutoria o condenatoria. Contra los mismos, cabía
el recurso de nulidad, que es un recurso ordinario parecido a la apelación, por el cual, el caso se elevaba a
la sala penal correspondiente de la Corte Suprema de Justicia de la República, donde se resolvía el caso en
segunda o definitiva instancia.

En el proceso penal sumario, se tramitaban casi todos los delitos, mientras que en el proceso penal ordinario,
solo los procesos penales por delitos de mayor gravedad, como el homicidio calificado, violación sexual de
menores, tráfico ilícito de drogas, delitos contra la Administración pública, concusión, peculado, corrupción
de funcionarios, asociación ilícita, robo agravado, entre otros.

2.2. El nuevo modelo procesal penal

En el nuevo modelo procesal penal, con la puesta en vigencia del Decreto Legislativo N.o 957, del 29 de julio del año 2004,
se ha cambiado sustancialmente los tipos de procesos penales, en relación al modelo procesal penal anterior.

En este nuevo Código Procesal Penal, tenemos un solo proceso penal para todos los delitos: el proceso común. Asimismo,
contamos con los procesos especiales, entre los que se encuentran:

• El proceso inmediato,
• el proceso por delitos de función atribuidos a altos funcionarios públicos,
• el proceso por delitos comunes atribuidos a congresistas y otros altos funcionarios,
• el proceso por delitos de función atribuidos a otros funcionarios públicos,
• el proceso de seguridad,
• el proceso por delito de ejercicio privado de la acción penal,
• el proceso de terminación anticipada,
• el proceso por colaboración eficaz, y
• el proceso por faltas.

Una de las características fundamentales del nuevo proceso penal es el sistema de audiencias, donde el juez, por tratarse
de derechos fundamentales de la persona, tomará sus decisiones previo debate contradictorio en una audiencia que debe
ser pública, salvo algunas excepciones. De este modo, existe mayor transparencia en las decisiones de los jueces y en el rol
que cada sujeto procesal debe cumplir.

Así tenemos, por ejemplo, que con el sistema anterior, el mandato de detención lo decidía el juez penal, sin ningún
requerimiento de las partes ni previa audiencia, por lo que resultaba una decisión autoritaria. El fiscal formalizaba la
denuncia penal ante el juez penal, y este en su despacho, sin que nadie se lo solicitara, al momento de calificar la denuncia
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 13

–esto es si procedía o no abrir un proceso penal–, decidía si el proceso debía seguirse con mandato de comparecencia,
ya fuera simple o con restricciones, o con mandato de detención; todo esto, además, sin haber escuchado a las partes,
es decir, sin haberle dado la oportunidad al denunciado de defenderse, y sin saber si el fiscal, que es el titular de la
acción penal, requería que el investigado estuviera preso de forma preventiva para el éxito de su investigación. En otras
palabras, el juez penal, al tomar esta decisión, estaba sustituyendo en sus funciones al fiscal, sujeto legitimado para hacer
un requerimiento de este tipo, que no se puede ordenar de oficio.

En el nuevo modelo procesal penal, conforme al artículo 268° del Código Procesal Penal, es imprescindible que se lleve
a cabo una audiencia de prisión preventiva, con la finalidad de someter al contradictorio el requerimiento del Ministerio
Público cuando es este el que solicita dicha medida contra algún investigado. Por consiguiente, ya no es posible que un
juez dicte un mandato de detención o de prisión preventiva sin someterlo al contradictorio a través de una audiencia
pública (salvo los delitos de violación y otros similares donde la audiencia es privada), en la cual, el requirente Ministerio
Público sustente la concurrencia copulativa de los tres presupuestos materiales señalados por la norma, a los que ahora se
agrega la proporcionalidad y razonabilidad de la medida y el plazo conforme a la Casación N.o 626-2013-MOQUEGUA,
y sea rebatido por parte de la defensa bajo el principio de oralidad; y que al final de la audiencia, sea el juez de la
investigación preparatoria quien tome la decisión en ese momento o en un plazo no mayor de 48 horas.

Tampoco es posible que el juez decida una prisión preventiva de oficio, pues ello no tendría sentido, debido a que esta
medida es parte de la estrategia del Ministerio Público, y, por consiguiente, es este el que decide solicitarla o no . Por esta
razón, en el nuevo Código Procesal Penal, el único que está facultado para solicitar una prisión preventiva es el fiscal; no
le está permitido hacer dicho pedido ni al agraviado ni a terceras personas, y menos hacerlo de oficio como ocurría en el
modelo anterior.

En el nuevo modelo procesal penal, las partes procesales desarrollan su respectivo rol de manera adecuada.

En el modelo procesal penal anterior, tanto en el proceso penal sumario como en el ordinario, teníamos un juez
instructor, ahora juez penal, que realizaba la investigación del delito en función de lo solicitado por el representante
del Ministerio Público o de oficio, esto durante la instrucción, contraviniendo a lo establecido en el artículo 159, inciso
4 de la Constitución Política del Estado, de acuerdo al cual, corresponde al Ministerio Público conducir desde su inicio
la investigación del delito, por lo que dicho juez en realidad estaba cumpliendo el rol que le correspondía al Ministerio
Público y no el que debía asumir también por mandato constitucional.

En ese sentido, en el nuevo modelo procesal penal, la investigación del delito está a cargo exclusivamente del Ministerio
Público, por consiguiente, es el único responsable del éxito o del fracaso de la misma. Ahora ya no se puede trasladar dicha
responsabilidad al juez instructor del modelo anterior, donde el fiscal se daba el lujo de calificar la actuación del juzgador
en la investigación del delito, e incluso en algunos casos, de remitir copias al órgano de control por no haber realizado
diligentemente la investigación del delito.

La Policía Nacional del Perú no es la responsable de la investigación del delito, como también aparecía en el modelo
anterior, pues por mandato constitucional, está obligada a cumplir las órdenes del Ministerio Público en el ámbito de
su función; esto, durante las diligencias preliminares, por consiguiente, el que dirige la investigación del delito desde su
inicio, es decir, desde la notitia crimini, es el Ministerio Público, y la Policía solo le apoyará en dicha labor. Es por esta razón
que la Policía está obligada a dar cuenta de forma inmediata al fiscal para que este asuma su función, no como una mera
legalidad de “tomar conocimiento” del caso, sino para que pueda diseñar su estrategia de investigación.

Otra característica principal del nuevo modelo procesal penal es que la Policía ya no elabora el atestado policial, ese
documento producto de las diligencias preliminares de la investigación del delito realizada por la propia Policía, que
sustituía en ese rol a la Fiscalía. Si bien el atestado policial era puesto en conocimiento del Ministerio Público, solo se
hacía como una mera formalidad, pues, en la práctica, quien realizaba toda la investigación del delito a nivel preliminar
era la Policía, en la persona del policía instructor, y al fiscal solo se le convocaba para que firmara las actas y le diera
legalidad a los actos llevados a cabo por la Policía. Pero lo más resaltante era que la Policía Nacional, culminada la
investigación y como parte del atestado policial, hacía calificaciones jurídicas, esto es, tipificaba el o los delitos y, además,
establecía responsabilidades respecto de sus autores o partícipes, o también excluía de responsabilidad a quien o quienes
no resultaban los responsables. El Ministerio Público tomaba muy en cuenta esta opinión y solo formalizaba la denuncia
penal contra quienes, de acuerdo al atestado policial, habían cometido el delito, e incluso consideraba la calificación
jurídica que se había hecho.

Precisamente, todo esto generaba el fracaso de los procesos, y las arbitrariedades contra los imputados terminaban
desencadenando las absoluciones en masa.

La Policía Nacional no debe realizar calificación jurídica alguna, y menos atribuir responsabilidades, no solo porque no
está preparada en temas jurídicos –ya que para ser policía no es requisito ser abogado–, sino, principalmente, porque no
es su rol.
14

Es por ello que en el nuevo modelo procesal penal, la Policía Nacional, que si bien es cierto seguirá apoyando al Ministerio
Público en la investigación del delito a nivel de diligencias preliminares, ya no elaborará el atestado policial, sino un
informe policial, en el que ya no hará ninguna calificación jurídica ni mucho menos establecerá responsabilidad penal
del investigado.

El rol de la Policía Nacional es de apoyo al Ministerio Público en la


investigación del delito a nivel de diligencias preliminares.

El Ministerio Público es el responsable de hacer la calificación jurídica de los hechos, es decir, adecuarlos a determinados
tipos penales para llevar adelante la investigación preliminar, esto, porque el fiscal sí está preparado en temas jurídicos,
pues para ser fiscal necesariamente se tiene que ser abogado. Asimismo, por ser el director de la investigación, es el fiscal
quien debe establecer responsabilidad penal y determinar contra quién o quiénes formalizar la investigación preparatoria,
y a título de qué.

Otra novedad del nuevo modelo procesal penal es la existencia de dos clases
de jueces: el juez de la investigación preparatoria y el juez de juzgamiento.

El primero de los nombrados es el que actúa desde el inicio de las diligencias preliminares hasta la etapa intermedia, y el
segundo es el juez del juicio oral.

El juez de la investigación preparatoria cumple un rol de juez de garantías y de imposición de medidas jurisdiccionales,
esto es, todo aquello que requiera la orden de un juez para limitar o restringir un derecho fundamental, como puede ser
la libertad de una persona que, por estar involucrada en una investigación debido a la comisión de un delito, sea privada
de su libertad ambulatoria a través de una detención judicial preliminar, caso de la prisión preventiva, o se ordene, por
ejemplo, el levantamiento de su secreto de las comunicaciones, el levantamiento de su secreto bancario, una incautación,
etc.

El juez de la investigación preparatoria no es el encargado de resolver el caso, sino que está presente desde el inicio de
la investigación de un delito para garantizar que no se vulneren los derechos fundamentales del ciudadano que hasta ese
momento está investido de la presunción de inocencia; es por ello que, de acuerdo al artículo 71 del Código Procesal
Penal, se le permite solicitar una tutela de derechos, la cual se determinará en una audiencia. Esta puede ser solicitada
cuando se le haya tomado su declaración sin habérsele puesto en conocimiento que tiene derecho a rehusarse a declarar,
o se le haya tomado sin la presencia de su abogado, entre otros supuestos detallados en la referida norma.

Por su parte, el juez de juzgamiento puede ser unipersonal o colegiado, y es el que se hace cargo del juzgamiento una
vez que el Ministerio Público haya emitido acusación y esta haya pasado el filtro de la audiencia de control de acusación.
El caso será de conocimiento de un juez unipersonal cuando la pena conminada por el delito que se está acusando en
su extremo mínimo sea de hasta seis años de pena privativa de la libertad, y de conocimiento de un juzgado colegiado, si
dicho extremo mínimo es de más de seis años de pena privativa de la libertad.

Cabe puntualizar que el juez de juzgamiento, ya sea unipersonal o colegiado, es de primera instancia, al igual que el fiscal
provincial, y no debe confundirse con el colegiado de una sala superior, que actúa como sala de apelaciones en segunda
instancia.

Cuando se asista a una audiencia de un colegiado, si los tres magistrados tienen la cinta de la medalla de color blanco, se
trata de un colegiado de primera instancia, y si la cinta es roja, se trata de un colegiado de sala superior, que corresponde
a la segunda instancia.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 15

TEMA Nº 2: Principios del derecho penal y procesal penal

1. Principios contenidos en el título preliminar del nuevo Código Procesal Penal

1.1. Presunción de inocencia

La Constitución Política del Estado, en su artículo 2°.24.e), señala que “toda persona es considerada inocente mientras
no se haya declarado judicialmente su responsabilidad”. A su vez, el artículo II del título preliminar del Código Procesal
Penal establece:

1.- toda persona imputada de la comisión de un hecho punible es considerada inocente, y debe ser tratada como
tal, mientras no se haya declarado su responsabilidad mediante sentencia firme debidamente motivada. Para estos
efectos, se requiere de una suficiente actividad probatoria de cargo, obtenida y actuada con las debidas garantías
procesales.
En caso de duda sobre la responsabilidad penal debe resolverse a favor del imputado.
2.- hasta antes de la sentencia firme, ningún funcionario o autoridad pública puede presentar a una persona como
culpable o brindar información en tal sentido. (Código Procesal Penal, 2004)

Con base en la normatividad señalada sobre la presunción de inocencia, todas las personas que son investigadas o juzgadas
por la comisión de un delito se presumen inocentes y así se les debe tratar, por lo que, nadie está obligado a probar su
inocencia, pues esta se presume por mandato constitucional; lo que sí se debe probar es su responsabilidad mediante
una suficiente actividad probatoria a cargo del Ministerio Público que, de acuerdo al artículo 14 de la Ley Orgánica del
Ministerio Público, es el que tiene la carga de la prueba.

IMPORTANTE: Nadie está obligado a probar su inocencia porque esta


se presume por mandato constitucional; lo que sí se debe probar es su
responsabilidad mediante una suficiente actividad probatoria.

Por este principio, antes de que exista un pronunciamiento judicial a través de una sentencia debidamente motivada
y firme, toda persona es considerada inocente. En el caso concreto de que a raíz de las investigaciones previas resulte
aparentemente responsable del delito, por haber sido captado por una cámara de videovigilancia, o que el hecho se haya
producido en un lugar público donde muchas personas hayan podido presenciarlo, el proceso penal debe llevarse a cabo
de igual forma.

Por ejemplo, si una persona ha sido captada por una cámara de vigilancia disparando a otra con un arma de fuego en
una calle céntrica de Huancayo, no se le puede considerar culpable de ese homicidio mientras no se someta a un proceso
penal, con las debidas garantías, para luego del mismo determinar, mediante una sentencia firme, si resulta responsable
del delito.

En el ejemplo precedente, podrían darse diversos supuestos, como que la persona investigada haya actuado en legítima
defensa, en estado de necesidad exculpante, por grave alteración de la conciencia, por miedo insuperable, entre otros
supuestos. En tales casos, luego del proceso se determinará que la persona no tiene responsabilidad penal, pese a que ha
victimado a otra persona (homicidio); por consiguiente, no se puede afirmar a priori que hubo delito y que el investigado
es responsable del mismo, porque está investido del principio de presunción de la inocencia.

En un proceso penal, no se le puede exigir a un investigado que acredite su


inocencia, porque esta se presume. A quien sí se le debe exigir que pruebe la
existencia de delito y la responsabilidad penal de la persona contra quien ha
abierto investigación o la ha acusado, es al Ministerio Público.

Ello significa que el fiscal está en la obligación de diseñar una estrategia de investigación con la finalidad de lograr, en un
primer momento, suficientes elementos de convicción, y posteriormente, en el juzgamiento, suficientes pruebas con las
que acreditar su imputación; estas, con las garantías de legitimidad de la prueba, sin vulnerar derechos fundamentales que
linden con la prueba prohibida.

Cuando se afirma que la presunción de inocencia termina cuando existe una sentencia condenatoria firme y debidamente
motivada, es porque una sentencia condenatoria es susceptible de impugnarse ante una instancia superior. La sentencia
la pronuncia un juez unipersonal o un juzgado colegiado, y es susceptible de ser impugnada a través de un recurso
de apelación ante la correspondiente sala penal de apelaciones, y a su vez, de acuerdo al caso en concreto, es posible
todavía, interponer de manera excepcional, siempre que se cumplan los presupuestos señalados en la norma, un recurso
extraordinario de casación ante la Corte Suprema.
16

Por lo tanto, la sentencia firme es aquella que, una vez pronunciada por un juez competente, no ha sido impugnada o se
impugnó fuera del plazo o sin los presupuestos exigidos por la norma, de tal forma que la misma queda firme, es decir, ya
no es posible recurrirla. Otro supuesto es que la sentencia ha sido impugnada y conformada por el superior, lo que vendría
a ser una sentencia ejecutoriada, por lo que ya no es posible interponer recurso alguno contra la misma, quedando esta
firme. En tales supuestos, podemos decir que la persona ya no se presume inocente, pues la presunción de inocencia ha
sido desvirtuada.

En ese sentido, se exige que la sentencia condenatoria sea debidamente motivada, esto en atención al artículo 139°.5 de
la Constitución Política del Estado que señala:

Son principios y derechos de la función jurisdiccional: la motivación escrita de las resoluciones judiciales en todas
las instancias, excepto los decretos de mero trámite, con mención expresa de la ley aplicable y de los fundamentos
de hecho en que se sustentan. (Constitución Política del Perú, 1993, artículo 139°.5)

En nuestro sistema procesal penal, es imprescindible justificar, con fundamentos de hecho y de derecho, por qué se está
condenando a alguien; no basta, como en otros sistemas –caso de los jurados–, solo decir que es culpable, sin dar razones.

Es necesario que el juez motive adecuadamente su decisión, de tal forma que


el condenado sepa por qué ha sido condenado.

La motivación debe basarse en los hechos y en las pruebas que ha logrado el Ministerio Público, las cuales han sido
válidamente incorporadas al juicio con todas las garantías de la prueba, y luego actuadas para ameritar una correcta
valoración previa a la decisión del caso; por lo tanto, la motivación no puede ser aparente ni defectuosa, pues de serlo,
acarrearía responsabilidad disciplinaria del juez que la haya hecho.

Una persona que se presume inocente debe ser tratada como tal, ello significa que no puede ser maltratada, y que durante
el juicio debe ser considerada inocente, por lo que nadie puede tratarla como “delincuente” o “culpable”, como ocurre,
por ejemplo, con la prensa, que a una persona involucrada en un delito respecto del cual recién se está investigando, ya la
considera culpable e incluso la “condenan”, lo cual es incorrecto. Por ello, está prohibido que una persona que está siendo
investigada sea presentada por la prensa como culpable, tal como suele ocurrir en la realidad.

También está prohibido que la Policía o la Fiscalía presenten a ciudadanos que han intervenido en la comisión de un
determinado delito, porque dichas personas, además de presumirse inocentes, podrían ser absueltas luego del proceso.

1.2. Principio de oralidad

Este es uno de los pilares del nuevo modelo procesal penal, debido a que las decisiones jurisdiccionales se toman previa
audiencia pública y contradictoria, donde las partes procesales debaten usando principalmente la oralidad. Atrás debe
quedar la escrituralidad.

En el sistema de audiencias, las partes procesales deben sustentar sus


argumentos de forma oral y contradecirlos del mismo modo; por su parte, el
juez también debe resolver de manera oral.

Por ejemplo, en una audiencia de prisión preventiva, es el juez de la investigación preparatoria quien inicia la audiencia
dando de forma oral los datos básicos, como el lugar, fecha, hora, número de expediente, nombre del investigado, delito,
agraviado y su propio nombre, para luego pedir a las partes procesales presentes que también se acrediten de manera
oral, de tal modo que toda esa información quede debidamente grabada por el sistema de audio y video. Seguidamente, el
debate se produce de forma oral; es el requirente, en este caso el Ministerio Público, el que sustenta su pedido de prisión
preventiva, para luego correr traslado a la defensa, la que a su vez rebatirá los argumentos del fiscal. Finalmente, el juez de
la investigación preparatoria, también de manera oral, decidirá el caso, esto es, sustentará las razones por las cuales declara
fundada o infundada el requerimiento del fiscal.

Lo más resaltante de este procedimiento es que la decisión del juez ya no es arbitraria, y solo se podrá ordenar la prisión
preventiva si el Ministerio Público ha sustentado adecuadamente la concurrencia de los presupuestos, y si sus argumentos
justifican privar de la libertad ambulatoria a una persona que se presume inocente, con el fin de garantizar el éxito de la
investigación así como el cumplimiento de la probable condena.

El artículo 139°.5 de la vigente Constitución Política del Estado se refiere a la motivación escrita de las resoluciones
judiciales. Al respecto, debe entenderse que la motivación no solo puede ser escrita, pues la motivación oral que se hace
en una audiencia es totalmente válida para dar cumplimiento a este mandato constitucional y no se contrapone a él. Así,
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 17

en este sistema de audiencias, los jueces vienen expresando sus decisiones de forma oral inmediatamente después de la
conclusión del debate contradictorio entre las partes procesales, hecho que también significa una mayor transparencia en
la toma de decisiones, pues producto del debate, se emite la resolución correspondiente.

El tema de la oralidad es importante porque exige que los abogados y fiscales estén debidamente preparados para poder
argumentar oralmente, y también los jueces, para resolver de manera inmediata y de forma oral.

El Código Procesal Penal, en su artículo 361, señala que la audiencia se realizará oralmente, al igual que la argumentación
de toda petición o cuestión propuesta, la recepción de las pruebas y, en general, toda intervención de quienes participen
en ella. Añade que está prohibido dar lectura a escritos. Asimismo, en relación a los jueces, establece que las resoluciones
serán dictadas y fundamentadas verbalmente.

1.3. Principio de publicidad

La publicidad de los juicios implica que las audiencias que se llevan a cabo están abiertas al público, y este puede ingresar
libremente –sin necesidad de ser parte procesal o tener alguna vinculación con el caso– a las salas y presenciar el desarrollo
de los mismos. Todos los juicios son siempre públicos, con las excepciones establecidas por ley.

El artículo 357 del Código Procesal Penal establece que el juicio oral sea público, excepto cuando se afecte el pudor, la
vida privada o la integridad física de alguno de los participantes en el mismo; o cuando se afecte gravemente el orden
público o la seguridad nacional, los intereses de la justicia o peligre algún secreto particular, comercial o industrial y otros
previstos en una norma específica.

Los juicios por delitos de violación sexual o actos contra el pudor se realizan en audiencias privadas, porque precisamente
se afecta el pudor de la víctima, por ello, incluso no se revela su identidad, esta queda reservada.

Los juicios contra funcionarios públicos, los relacionados a delitos de prensa y los que se refieran a derechos fundamentales
siempre serán públicos.

Las lecturas de sentencia también serán siempre públicas, salvo que el interés de menores de edad exija lo contrario.

Para garantizar el cumplimiento de este principio, las salas de audiencias deben estar acondicionadas de manera adecuada
para que el público pueda ingresar y permanecer durante las audiencias; es por ello que en estas salas hay un espacio
donde el público puede estar cómodamente establecido.

1.4. Principio de inmediación

Por este principio, los jueces tienen a las partes procesales y a los órganos de prueba físicamente presentes durante el
desarrollo de las audiencias, de tal manera que pueda apreciar de forma personal el desenvolvimiento de los mismos, lo
cual coadyuvará en la toma de decisiones.

Por ejemplo, en el caso de las declaraciones testimoniales, se sabe que hay muchos testigos falsos; pero ya que los jueces
aprecian personalmente las respuestas que estos dan al examen, pueden formarse un juicio en relación a su declaración.
Funciona en un sentido parecido también con las manifestaciones de las víctimas o del propio imputado.

1.5. Principio de igualdad procesal

Las principales partes procesales que participan en un juicio oral son el fiscal y la defensa, y entre las dos debe existir
igualdad, esto es, que los jueces les deben dar un trato igualitario. Así lo establece el artículo I.3 del título preliminar del
Código Procesal Penal cuando señala que las partes intervendrán en el proceso con iguales posibilidades de ejercer las
facultades y derechos previstos en la Constitución y en el Código. Es obligación de los jueces hacer cumplir este principio.

Uno de los obstáculos que debe superarse es el hecho de que los fiscales muchas veces no comprenden que con este nuevo
proceso penal, son parte procesal tan igual que la defensa, sin ninguna prerrogativa por ser parte del Estado (Ministerio
Público), a diferencia de la defensa, que son particulares. Así, a los fiscales se les denomina “magistrados del Ministerio
Público” y son pagados por el Estado, pero ello no les da un estatus superior al de los abogados de la defensa.

Por consiguiente, durante las audiencias, los jueces deben tratar en igualdad de condiciones tanto al Ministerio Público
como a la defensa, y, por lo tanto, no pueden apoyar o sustituir en su rol a ninguno de ellos.

Cuando decimos “apoyar o sustituir en su rol”, nos estamos refiriendo a que el juez que dirija una audiencia está en la
obligación de garantizar este principio, por lo que, siendo el debate propio de las partes procesales, no es posible que
el juez, con fines de evitar la impunidad ante el mal desenvolvimiento del Ministerio Público, asuma su rol, pues ello
quebrantaría el principio de imparcialidad que caracteriza al juez en este nuevo sistema.
18

Por lo tanto, si el Ministerio Público no ha cumplido adecuadamente su rol, ello no puede ser problema del juez, así que
este debe resolver como corresponda.

En la práctica, a veces se ve que cuando el Ministerio Público no actúa con suficiencia, el juez trata de apoyarlo. Por
ejemplo, empieza a interrogar a los testigos o peritos con el propósito de esclarecer el caso y, en ocasiones, llega al extremo
de hacer preguntas impertinentes o sugestivas, de tal forma que la defensa tiene que objetar las mismas, pese a que es el
juez quien estaba interrogando. Frente a las preguntas de un juez, que en realidad no deberían existir, salvo de manera
muy excepcional por alguna aclaración, no proceden las objeciones, ya que el juez no puede resolver una objeción que
le han hecho a él mismo. Sin embargo, esto sucede cuando el juez está asumiendo un rol que no le corresponde, pues al
ponerse a examinar al testigo, está haciéndolo ya como parte procesal, que no es, por lo que se genera confusión, de tal
forma que el abogado incluso puede objetar dichas preguntas, precisamente porque el juez no está cumpliendo su rol,
sino que está sustituyendo al fiscal, lo cual es incorrecto.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 19

TEMA Nº 3: Sujetos procesales

1. Rol del juez

En el nuevo modelo procesal penal, a diferencia del anterior, se tiene la presencia de dos clases de jueces:

• El juez de la investigación preparatoria y


• el juez de juzgamiento que, a su vez, puede ser unipersonal o colegiado.

1.1. El juez de investigación preparatoria

Es una de las novedades de este nuevo modelo procesal penal. El denominado juez de investigación preparatoria cumple
dos roles: juez de garantías y juez de imposición de medidas de carácter jurisdiccional.

El nuevo modelo procesal penal, proceso común, tiene tres etapas:

• Investigación preparatoria (que a su vez se subdivide en diligencias preliminares e investigación preparatoria


propiamente dicha),
• etapa intermedia y
• etapa de juzgamiento.

Este juez tiene participación desde las diligencias preliminares hasta la etapa intermedia.

Durante las diligencias preliminares, puede cumplir cualquiera de los dos roles. Como juez de garantías, a pedido de
parte, puede intervenir para tutelar los derechos de los investigados, conforme lo señala el artículo 71 del Código Procesal
Penal, esto es, por ejemplo, que si una persona es detenida, tiene derecho a que se le haga conocer en forma inmediata
el por qué se le está deteniendo, y si se le va a tomar alguna declaración, a comunicarle previamente que tiene derecho a
rehusarse a declarar, y si lo hace, a que esté presente un abogado de su libre elección, entre otros derechos; por lo tanto,
ante la vulneración de alguno de estos, que se encuentran taxativamente señalados en el artículo indicado, puede recurrir
ante el referido juez para que, previa audiencia, pueda tutelar ese derecho vulnerado.

También puede ejercer el otro rol, es decir, el de imposición de medidas jurisdiccionales. La Constitución Política del
Estado establece que una persona puede ser detenida solo por mandato judicial, o por la Policía en caso de flagrante
delito. Entonces, si no estamos frente al supuesto de flagrancia, es necesario tener la autorización de un juez para ordenar
la detención preliminar judicial, y precisamente el fiscal tendrá que solicitarla con requerimiento al juez de la investigación
preparatoria, el mismo que está facultado para ordenar dicha detención en los supuestos establecidos por la ley.

Además, este juez está facultado para ordenar, a pedido del fiscal, el levantamiento del secreto de las comunicaciones, del
secreto bancario, la incautación, el allanamiento, la videovigilancia, entre otras medidas establecidas legalmente, previo
cumplimiento de los requisitos que se exigen para los mismos.

Este juez cumple ambos roles solo a pedido de parte, no lo puede hacer de oficio, en atención al principio rogatorio.

Durante la investigación preparatoria propiamente dicha, puede, por ejemplo, ordenar la prisión preventiva, realizar una
audiencia de control de plazos, entre otros.

Durante esta etapa, el juez solo cumple estos roles, pero no es el que realiza la investigación del delito, que le corresponde
a la Fiscalía. Por lo tanto, no participa en las diligencias que lleva a cabo el fiscal, así que, lo que ocurra no es su
responsabilidad, porque quien dirige la investigación preparatoria es únicamente el fiscal.

Donde este juez sí cumple un rol protagónico es en la etapa intermedia, pues él es quien la dirige.

Esta etapa es también conocida como etapa de saneamiento y tiene por finalidad servir de filtro para que el juicio oral
se desarrolle sin dificultades. Así, por ejemplo, en esta etapa se realiza el control del sobreseimiento, requerido por el
Ministerio Público, para que previa audiencia, el juez de investigación preparatoria tome la decisión de declarar fundado
el sobreseimiento, o denegarlo y elevarlo en consulta al fiscal superior, y si hay oposición del actor civil, ordenar un
término extraordinario de investigación complementaria.

De haber requerimiento acusatorio, tiene que correr traslado a las partes procesales para que estas, a su vez, puedan
hacer observaciones a la acusación o presentar excepciones, cuestiones previas o prejudiciales, solicitar el sobreseimiento
del proceso o la nulidad, entre otros supuestos; y luego, previa audiencia preliminar, resolver lo pertinente, decidiendo
incluso sobreseer el proceso, con lo cual se le pondría fin, y de no ser así, hacer el control de la acusación para después
proceder a la admisión de los medios de pruebas propuestos por las partes procesales, previo debate sobre la pertinencia,
conducencia o utilidad de los mismos, para que sean actuados en el juicio oral, y finalmente, dejar todo saneado hasta
dictar el auto de enjuiciamiento y disponer que se remita al juez de juzgamiento.
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1.2. Juez de juzgamiento

El juez de juzgamiento, que puede ser unipersonal o colegiado, es el que dirige la audiencia de juzgamiento con fines de
llevar a cabo el juicio oral y resolver mediante una sentencia, ya sea condenatoria o absolutoria, el fondo del asunto que
ha sido materia de acusación fiscal.

Este juez no debe conocer lo que ha ocurrido durante las etapas anteriores, por ello, tiene que ser un juez diferente al de
la investigación preparatoria, de tal forma que no llegue “contaminado” al juicio. Esto va a garantizar su imparcialidad y
que el resultado del juicio sea producto de lo que se actúe y debata durante el mismo, con todas las garantías y principios
del juicio oral. Además, solo en el juicio se realiza la actividad probatoria, y solo en base a esta es que se resuelve el caso,
puesto que todo lo que se ha realizado durante la investigación preparatoria ha servido únicamente para que el fiscal tome
la decisión de acusar o no, y la defensa se prepare para un probable juicio.

El juez de juzgamiento es unipersonal cuando un solo juez es el que lleva a


cabo el juicio oral, y es colegiado cuando son tres jueces de primera instancia
los que llevan a cabo el juzgamiento.

En este punto, no debe confundirse con los jueces de la sala superior de apelaciones, porque si bien se trata también de
un colegiado de tres jueces, la diferencia es que son de primera instancia y se les distingue por el uso de medallas con cinta
blanca durante la audiencia; en cambio, los jueces superiores llevan medallas con cinta roja, porque ellos solo actuarán
como revisores en casos de impugnación.

El juez unipersonal es competente en aquellos casos de delitos cuya pena


conminada en su extremo mínimo es de hasta seis años de pena privativa de
la libertad, y es de competencia del juzgado colegiado cuando el extremo
mínimo de la pena conminada para el delito materia de juzgamiento es
superior a los seis años de pena privativa de la libertad.

Por consiguiente, el juzgado colegiado solo es competente en casos de delitos de mayor gravedad; los demás son
competencia del juez unipersonal.

2. La Policía

Conforme al artículo 159.4 de la Constitución Política del Estado, la investigación del delito, desde su inicio, está a cargo
del Ministerio Público, y la Policía Nacional está obligada a cumplir los mandatos de este, dentro de sus atribuciones. Por
consiguiente, la Policía Nacional, durante las diligencias preliminares del proceso común, cumple un rol de apoyo al fiscal
en la investigación del delito.

Cuando ocurre la comisión de un hecho delictivo, lo primero que hace todo ciudadano es ponerlo en conocimiento
de la Policía Nacional. Y esto es correcto, en tanto la Policía es la que llevará a cabo las primeras diligencias urgentes e
inaplazables, previo conocimiento del fiscal de turno; o, en todo caso, de ser estas de mucha urgencia, puede realizarlas
sola, pero con la condición de ponerlas en conocimiento del fiscal para que este pueda asumir su rol como director de la
investigación del delito (investigación preparatoria).

La Policía Nacional puede llevar a cabo la investigación de un determinado caso bajo la dirección del fiscal, cuando
este se la delegue o encargue; así, al culminarla, solo presentará un informe policial y no el atestado policial que antes
solía presentar. Una de las características principales de este informe es que la Policía ya no puede hacer ningún tipo de
calificación jurídica o atribuir responsabilidades como lo hacía en el atestado policial.

3. El imputado

El imputado es el sujeto procesal más importante en este proceso penal, pues si no hay imputado, no hay proceso penal.

El imputado en la persona a quien el Ministerio Público está atribuyendo


la comisión del hecho delictivo, ya sea como autor, coautor, instigador o
cómplice (primario o secundario).

El imputado tiene derechos que la Constitución y las leyes le garantizan, y durante el proceso penal, desde las diligencias
preliminares, estos le deben ser expuestos. Asimismo, la Policía, Fiscalía y jueces deben hacer cumplir esos derechos, de
tal modo que el proceso se lleve a cabo correctamente, evitando la posibilidad de vulnerar alguno de ellos.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 21

Un imputado debe estar debidamente individualizado, de tal forma que no se le confunda con otras personas; así, se debe
precisar sus datos básicos como son nombre y apellidos completos, lugar y fecha de nacimiento, características físicas, sexo,
edad, nombre de sus padres, entre otros.

De iniciársele una investigación, el imputado tiene derecho a la defensa técnica a través de un abogado, y si no tiene
posibilidades económicas, el Estado le garantiza la defensa gratuita a través de los abogados de la defensa pública, de tal
modo que no esté desprotegido en este sentido, que es fundamental.

El imputado tiene otros derechos, como la no autoincriminación, que lo protege de ser obligado a declarar, porque de su
declaración podría nacer una imputación contra él mismo, por lo tanto, puede rehusarse a declarar previo asesoramiento
de su abogado. Y si desea acogerse a la confesión sincera o a la terminación anticipada o a la conclusión anticipada, debe
hacerlo con la finalidad de beneficiarse de la reducción de pena establecida en la norma como derecho premial, con el
asesoramiento de su abogado, pero de ninguna manera debe pretender conseguir la prueba por sí mismo, para que luego
lo condenen por lo que ha dicho.

4. La defensa técnica

Es la parte procesal que, al igual que el Ministerio Público, cumple un rol fundamental en el nuevo modelo procesal penal.

Es el letrado o abogado profesional que asume la defensa de un imputado


durante el proceso penal para garantizar que no se vulnere los derechos
fundamentales del que vendría a ser su patrocinado, y para contribuir a una
decisión justa del juez o jueces del caso.

El abogado debe estar debidamente capacitado para asumir una defensa, pues en sus manos está el destino de una persona.
Una mala o deficiente investigación puede perjudicar a su patrocinado y terminar con una condena cuando no debería
ser así, o con una pena alta cuando podría corresponderle una pena menor.

La defensa técnica es una parte procesal, al igual que el Ministerio Público, por lo tanto, merece un trato igualitario por
parte del juez durante el proceso penal, teniendo las mismas oportunidades que el Ministerio Público, sin restricción
alguna.

El abogado debe estar debidamente colegiado y habilitado para el ejercicio de sus funciones.

5. Personas jurídicas

Las personas jurídicas, en los casos que se les pueda imponer alguna de las medidas previstas en los artículos 104 y 105
del Código penal, deberán ser incorporadas al proceso penal previo emplazamiento por parte del Ministerio Público, de
conformidad con lo establecido en el artículo 90 del Código Procesal Penal.

En la comisión de un hecho delictivo, participan personas naturales, pero como la actividad delictiva se perfecciona cada
día más, muchas veces se cometen delitos a través de las personas jurídicas, y en algunos casos, incluso se forman personas
jurídicas con la finalidad predeterminada de cometer delitos. Por esta razón, en estos supuestos, la normativa penal ha
previsto sanciones que van desde la clausura temporal hasta la disolución de la persona jurídica, lo que significaría la
“pena de muerte” para estas organizaciones; por ello, es importante que también una persona jurídica tenga derecho a
defenderse dentro de un proceso penal.

El Código garantiza todos los derechos que les corresponde a las personas jurídicas dentro del proceso penal, como el
derecho a la defensa, a tener un abogado, un apoderado, entre otros.

6. La víctima (agraviado)

Se considera víctima a la persona en quien ha recaído la comisión del hecho delictivo y resulta directamente perjudicada
por sus consecuencias.

Por ejemplo, en el delito de lesiones, la víctima es la persona que ha sufrido dichas lesiones. Pero hay casos en los que la
víctima no puede asumir ese rol, como en el de un homicidio, en el que la víctima ha fallecido; en ese caso, se considera
agraviados a los herederos legales en orden de prelación sucesorio. En otros supuestos, como el de las personas jurídicas,
que son fictas, sí son víctimas de delito, y se considera agraviados a sus integrantes, es decir, a los socios, asociados o
miembros. En el caso de afectación de intereses colectivos, como el de los delitos ecológicos, son víctimas quienes resulten
directamente afectados.
22

El agraviado tiene derecho a ser informado de los resultados de las actuaciones en las que haya intervenido y a ser
escuchado antes de cada decisión, y, siempre que lo solicite, a impugnar la sentencia absolutoria y el sobreseimiento.

Esto último es la novedad de este modelo procesal penal, porque en el anterior, para fines de impugnar la sentencia
absolutoria o el sobreseimiento, que obviamente les afectaba, debían previamente haberse constituido en parte civil
(ahora actor civil), pero con el modelo actual, no es necesario, y por el solo mérito de ser agraviado, está facultado para
solicitar la impugnación en estos supuestos, sin necesidad de haberse constituido en actor civil.

7. El actor civil

La comisión de un hecho delictivo trae como consecuencia daños y perjuicios que requieren ser reparados por quien los
ha causado. Por consiguiente, para poder ejercer válidamente la acción reparatoria, el agraviado tiene que constituirse en
actor civil.

Para constituirse en actor civil en un proceso penal, se debe cumplir los requisitos señalados en el artículo 100 del
Código Procesal Penal; entre ellos: que la solicitud se presente por escrito ante el juez de la investigación preparatoria,
identificación del agraviado, prueba documental que acredite su condición y relato circunstanciado del delito, y que se
presente antes de la culminación de la investigación preparatoria.

Entre las facultades que tiene el actor civil están que puede deducir nulidad de actuados, ofrecer medios de investigación y
de prueba, participar en la investigación del delito así como en la etapa de juzgamiento, interponer los recursos y formular
solicitudes en salvaguarda de sus derechos, colaborar con la acreditación del delito y de quienes resulten responsables, y
además, acreditar la reparación civil. Pero no puede pedir pena.

Es importante destacar que el actor civil únicamente está facultado para solicitar un monto de reparación civil y acreditar
el mismo, tal como si se tratara de un proceso civil de indemnización de daños y perjuicios, pues es en base a la acreditación
que el juez resolverá a cuánto asciende el monto de la reparación civil en caso llegue a ese estadio. Para ello, el actor civil
previamente debió indicar su pretensión, sobre cuya base se probará o desacreditará durante el proceso en el tema civil.

8. Querellante particular

Se utiliza esta denominación para designar a la parte agraviada en los procesos de ejercicio privado de la acción penal y
en los delitos contra el honor.

El querellante particular es el que promueve la acción penal a través de una querella. Esto significa que en estos procesos,
no interviene el Ministerio Público, que es titular del ejercicio de la acción penal pública.

El querellante está facultado para participar en todas las diligencias del proceso, donde tendrá que ofrecer las pruebas
de cargo en relación a la responsabilidad penal del querellado así como en relación a la reparación civil; además, podrá
interponer recursos impugnatorios referidos al aspecto penal y civil del proceso.

En los casos de querellas, como se trata de acciones privadas, el querellante particular puede desistir de la querella en
cualquier estadio del proceso.

9. Etapa intermedia y juicio oral

Durante la etapa intermedia, interviene el juez de la investigación preparatoria, que es el que dirige dicha etapa una vez
que el fiscal da por concluida la investigación preparatoria y toma la decisión de acusar o requerir el sobreseimiento del
proceso. En esta etapa, el fiscal ya ha concluido con su investigación preparatoria, por lo que le corresponde sustentar su
requerimiento, ya sea acusatorio o de sobreseimiento o mixto, ante el juez de la investigación preparatoria; por su parte,
a la defensa le corresponde, si hay requerimiento acusatorio, rebatir los fundamentos del fiscal, deducir excepciones,
cuestiones previas, cuestiones prejudiciales, pedir el sobreseimiento del proceso, y si no prospera, ofrecer los medios de
prueba que corresponda de acuerdo a su teoría del caso, y sustentarla y defenderla en audiencia.

Durante la etapa de juzgamiento, quien dirige la audiencia es un juez de juzgamiento –diferente al de investigación
preparatoria– denominado juez unipersonal o juzgado colegiado, que se encargará de conducir y llevar adelante el juicio
oral hasta su conclusión, para finalmente decidir el caso realizando la valoración probatoria, en relación a las pruebas que
se actuaron e incorporaron al juzgamiento de forma válida. En esta etapa, recién se puede hablar de actividad probatoria,
a diferencia de la etapa de investigación preparatoria, donde solo se puede hablar de actos de investigación que no tienen
carácter jurisdiccional y no pueden servir para fundar una sentencia.

En esta etapa, las partes procesales, como son el Ministerio Público y la defensa, y de haberlo, el acto civil, personas
jurídicas, tercero civilmente responsable, etc. participarán activamente para acreditar su teoría del caso ante el juez o
jueces de juzgamiento.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 23

TEMA Nº 4: Etapas del nuevo proceso penal

1. Las diligencias preliminares

Las diligencias preliminares forman parte de la primera etapa del proceso penal común, y se consideran desde el momento
en el que la noticia criminal se pone en conocimiento de la Policía o de la Fiscalía, esto es, la comunicación o conocimiento
de la comisión de un probable hecho delictivo. Esta comunicación puede realizarse por el propio agraviado u ofendido,
por terceras personas o tomarse de oficio. Así, por ejemplo, cuando en un delito de lesiones, el propio lesionado concurre
a una comisaría a denunciar el hecho. O en un caso de homicidio, cuando un familiar del fallecido o una tercera persona
se acercan o hacen una llamada telefónica a una comisaría o a la Fiscalía, dando a conocer que una persona habría sido
victimada por otra. O cuando la Policía toma conocimiento de que en determinado lugar se está vendiendo drogas y, en
cumplimiento de sus funciones, interviene deteniendo a los expendedores de dichas sustancias; entre otros casos. Todo
esto, hasta que el fiscal tome la decisión de formalizar la investigación preparatoria, poniéndola en conocimiento del juez
de investigación preparatoria.

En esta subetapa, lo que se busca es realizar los actos urgentes e inaplazables destinados a determinar si el hecho
tiene carácter delictuoso y asegurar los elementos materiales de su comisión, así como a individualizar a los que están
involucrados en el delito, incluyendo a los agraviados.

En ese sentido, las diligencias preliminares tienen un plazo determinado, conforme al artículo 334.2 del Código Procesal
Penal, y es de 60 días naturales, salvo que se produzca la detención de una persona, en cuyo caso será de 24 horas (ahora 48
horas, según reforma constitucional). No obstante, el fiscal podría fijar un plazo distinto, de acuerdo a las características,
complejidad y circunstancias de los hechos objeto de investigación.

Como se puede advertir, la ley establece un plazo de 60 días, pero en otros supuestos, el plazo será mayor, según sea el caso;
sin embargo, no se precisa hasta cuánto puede extenderse dicho plazo, no existe previsión legal al respecto.

El hecho de que no haya previsión legal no significa que el plazo pueda extenderse indefinidamente, porque de ser así, se
estaría afectando el plazo razonable, por el cual, toda persona sometida a una investigación tiene derecho a que su caso sea
investigado dentro de un plazo estrictamente necesario, pues en caso contrario, se estaría afectando su libertad personal
y su derecho a vivir tranquilo, como todo ciudadano.

Como no existe una previsión legal, se ha ido especulando, y los fiscales hacían durar las diligencias preliminares por
plazos extremadamente largos, con lo cual, estaban afectando el plazo razonable.

Es por ello que la Corte Suprema ha tenido que dar una interpretación de la norma para que, de sus conclusiones, se
determine hasta cuánto se puede extender ese plazo cuando los hechos revisten cierta dificultad. Así, se han dado hasta
tres casaciones relevantes al respecto, sin contar otras que también son importantes.

1.1. Casación 2-2008-LA LIBERTAD

En esta casación, se analiza lo establecido en el artículo 337.2 del Código Procesal Penal, el cual señala que “las diligencias
preliminares forman parte de la investigación preparatoria”, y que el plazo de la misma es de 120 días naturales prorrogables
por 60 días más (Código Procesal Penal, artículo 342), arribando a la conclusión de que “la fase de las diligencias
preliminares no podría, en la hipótesis más extrema, ser mayor que el plazo máximo de la investigación preparatoria
regulado en el artículo trescientos cuarenta y dos de la ley procesal penal”.

En consecuencia, el plazo de las diligencias preliminares no podrá ser mayor de 180 días naturales en ningún caso.

Por ejemplo, si ya se usaron 60 días, solo se tendrá la posibilidad de ampliar dicho plazo hasta por 120 días naturales,
porque sumados dan los 180.

1.2. Casación 318-2011-LIMA

En esta segunda casación, se parte por analizar qué se realiza durante las diligencias preliminares, y a partir de ello, se
determina si en algunos casos es necesario establecer un plazo mayor de los 180 días naturales al que hace referencia la
anterior casación. Así, se citan los fines de las diligencias preliminares, que son:

• Realizar actos urgentes solo para determinar si los hechos denunciados son reales y si además configuran uno o
varios ilícitos penalmente perseguibles.
• Asegurar la escena del crimen y la evidencia sensible de la presunta comisión del ilícito, y evitar, en lo posible,
mayores consecuencias derivadas de la perpetración del delito.
• Individualizar al presunto implicado fundamentalmente y a la víctima si es posible.
24

Estas finalidades se dan tanto en los casos comunes como en los casos complejos, por lo que no existe ninguna justificación
para que en los procesos complejos se tenga que dar un plazo mayor.

Esta casación se dio en razón de que los fiscales, haciendo una interpretación literal de la Casación 2-2008-LA LIBERTAD,
razonaron que si el plazo de la investigación preparatoria, cuando el proceso es complejo, es de 8 meses, prorrogables solo
por decisión del juez por similar periodo, y como dicha casación afirmaba que el plazo de las diligencias preliminares no
podría ser mayor del plazo de la investigación preparatoria, entonces las diligencias preliminares, en este caso de procesos
complejos, podrían durar también hasta 8 meses.

Pero en la Casación 318-2011-LIMA se establece que dicha interpretación no era correcta, debido a que la finalidad de las
diligencias preliminares, en cualquiera de los supuestos de proceso complejo y no complejo, era la misma; y que por algo
existía una etapa de investigación preparatoria propiamente dicha, la cual, en los casos complejos, podría ser de 8 meses
a más, pero que en las diligencias preliminares, solo se buscaba lo urgente e inaplazable, y lo demás ya no correspondía
propiamente a estas, sino a la investigación preparatoria propiamente dicha.

1.3. Casación 144-2012-ANCASH

Se dice que la realidad supera a la ficción. Esto debido a que no se pensaba descubrir en el Perú semejantes redes de
corrupción como las que se han revelado, caso del Gobierno Regional de Ancash, por ejemplo, y otros como la red
Orellana o, últimamente, el caso Odebrecht.

En el caso del Gobierno Regional de Ancash, se presentó una peculiaridad, en el sentido de que los plazos de las diligencias
preliminares, que hasta ese momento estaban permitidos legalmente y desarrollados por la jurisprudencia, quedaban sin
piso, puesto que semejante caso requería obviamente de un plazo mayor solo para llevar a cabo las diligencias preliminares;
los 180 días del plazo máximo quedaban muy cortos.

Frente a esta situación, la Corte Suprema prácticamente tuvo que retroceder en su posición anterior, la cual consideraba
que las diligencias preliminares eran iguales en cualquier proceso, incluso en los complejos.

Así, utilizando la Casación 144-2012-ANCASH, estableció que el plazo de las diligencias preliminares no podrá ser mayor
que el plazo de la investigación preparatoria propiamente dicha; para los casos complejos, dicho plazo también podría ser
hasta de 8 meses.

Se considera caso complejo cuando:

a) Requiera la actuación de una cantidad significativa de actos de investigación,


b) comprenda la investigación de numerosos delitos,
c) involucra una cantidad importante de imputados o agraviados,
d) investiga delitos perpetrados por imputados integrantes o colaboradores de bandas u organizaciones delictivas,
e) demanda la realización de pericias que comportan la revisión de nutrida documentación o de complicados análisis
técnicos,
f) necesita realizar gestiones de carácter procesal fuera del país. Por consiguiente: “tratándose de investigaciones
complejas, el plazo máximo para llevar a cabo diligencias preliminares es de ocho meses”.

2. Actuación policial

La Policía Nacional cumple un rol muy importante, pues es la que realiza las primeras diligencias, con conocimiento del
fiscal, ante la noticia de la comisión de un hecho delictivo, además que puede llevar acabo dichas diligencias por sí misma
y las que le delegue el fiscal. En todos los casos que intervenga elevará un informe policial al fiscal.

2.1. El informe policial

Una de las novedades de este nuevo proceso penal es que la Policía ya no elabora el conocido atestado policial. Ahora la
Policía se limita a realizar la investigación que le ha sido delegada por el fiscal provincial, y al culminarla, solo da cuenta de
las diligencias llevadas a cabo, absteniéndose de calificar los hechos jurídicamente y de atribuir responsabilidades.

En el modelo anterior, la Policía era la que realizaba la investigación del delito con conocimiento del fiscal provincial
correspondiente; al final, elaboraba el atestado policial, donde concluía haciendo una calificación jurídica del o los delitos
que se habrían cometido, y determinando a sus presuntos responsables.

Esto era un despropósito, debido a que la Policía no está capacitada para realizar calificación jurídica del hecho ni para
atribuir responsabilidades; en todo caso, la preparación de un policía no es suficiente para poder realizar esta labor.

Esta práctica tenía, además, otras consecuencias negativas, y es que la calificación jurídica que realizaba la Policía era
tomada en cuenta por el fiscal para formalizar la denuncia, y luego el juez abría proceso penal con la misma calificación
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 25

jurídica, e incluso sentenciaba con base en esta; pero el problema estaba en que dicha calificación jurídica, en muchos
casos, no era la correcta, lo que conllevaba a errores judiciales.

En el nuevo modelo procesal penal, se busca que cada sujeto procesal o parte procesal cumpla con su rol. Así, por ejemplo,
el rol de la Policía no es hacer calificaciones jurídicas ni atribuir responsabilidades; esto le corresponde al fiscal, que sí es
un profesional preparado en derecho. El fiscal determina quién o quiénes son los presuntos autores o partícipes del delito,
y si efectivamente se ha cometido o no este, en cuyo caso hará la calificación jurídica del mismo, realizando la tipificación
correcta, que luego tendrá que sustentar en el proceso penal.

La Policía no sustentará en el proceso la calificación jurídica ni la atribución de responsabilidades, porque su rol concluye
cuando entrega su informe policial al fiscal, y luego no tiene ninguna participación en el proceso penal, salvo que policías
sean citados como testigos.

2.2. Archivamiento del caso

Una vez iniciadas las diligencias preliminares, y hasta antes de que el fiscal tome la decisión de formalizar la investigación
preparatoria, de no encontrar indicios de la comisión de un hecho delictivo, o de no poder identificar al presunto autor
del mismo, el fiscal por sí solo, sin requerirlo ante el juez de la investigación preparatoria, está facultado para disponer el
archivamiento del caso o reservar provisionalmente la investigación.

En estos supuestos, si el agraviado no está de acuerdo, podrá requerir al fiscal que en el plazo de 5 días eleve las actuaciones
ante el fiscal superior (recurso de queja), quien ordenará que se formalice la investigación preparatoria, se archive las
actuaciones o se procese conforme a ley.

La disposición de archivo en este estadio impide que otro fiscal pueda nuevamente investigar el caso (cosa decidida),
salvo que se presentaran nuevos elementos de convicción, con los que se podría reexaminar los actuados y reabrir el caso.

Es importante diferenciar en qué caso estamos ante una cosa decidida y en qué caso no.

Hay cosa decidida cuando el archivamiento del caso se debió a que el hecho denunciado no constituía delito, o a que la
persona denunciada no era responsable del hecho, es decir, cuando haya un pronunciamiento de fondo. En cambio, no
hay cosa decidida cuando el caso se haya archivado por falta de algún elemento de convicción, que luego puede aparecer;
entre otros supuestos.
26

LECTURA SELECCIONADA N° 1
Principios del proceso penal en el nuevo Código Procesal Penal
Cubas Villanueva, V. (2008). Principios del proceso penal en el nuevo código procesal penal. Derecho & Sociedad,25.
Disponible en https://goo.gl/qXezTf

Leer todo el artículo.

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 1
Foro de discusión sobre las novedades del nuevo modelo procesal penal a diferencia del Código de Procedimientos Penales.

Instrucciones:
Para desarrollar la actividad debes realizar lo siguiente:

1. Ingrese al foro y participe con comentarios críticos y analíticos sobre cuáles considera que son las principales
novedades del nuevo modelo procesal penal.

2. Lea y analice los temas N° 1 y 2 del manual.

3. Responda en el foro a las preguntas acerca de las principales novedades del nuevo modelo procesal penal.

En el nuevo Código Procesal Penal, ¿cuántos jueces intervienen y cuál es el rol de cada uno de ellos?

Desarrolle cada uno de los principios del nuevo Código Procesal Penal estableciendo las diferencias entre los
mismos.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 27

GLOSARIO DE LA UNIDAD I

D
Derecho penal
Rama del derecho que regula la potestad punitiva del Estado.

Derecho procesal penal


Rama del derecho público que regula un proceso de carácter penal desde su inicio hasta el final.

F
Fuentes del derecho penal
Debe entenderse por todo aquello que da origen a las normas que integran el derecho penal. Tenemos las fuentes de
producción y de conocimiento.

J
Juez
Es la persona que tiene la autoridad para juzgar en nombre del pueblo.

P
Policía
La fuerza de seguridad que se encarga de mantener el orden público así como de garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Principios
Son las directrices que utiliza la docrina y que sirve de barrera al derecho, para que no se extralimite y colisione con el
Estado de derecho.

S
Sujeto procesal
Son las personas que participan en un proceso penal. Tenemos a la defensa y al Ministerio Público como los sujetos
procesales más importantes, porque ellos van a debatir para que el juez resuelva el caso.

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD I

Salinas Siccha, R. (2007). Derecho penal parte especial (Segunda edición). Lima: Grijley.

Sánchez Córdova, J. H., Huamán Castellares, D. O., Martínez Huamán, R. E., Burgos Alfaro, J. D., Castro Trigoso, H., y
Machuca Fuentes, C. (2011). Procedimientos especiales. Problemas de aplicación del Código Procesal Penal de 2004. Lima: Gaceta
Jurídica.

Sánchez Velarde, P. (2009). El nuevo proceso penal. Lima: Idemsa.


28

AUTOEVALUACIÓN Nº 1
Marque la alternativa correcta.

1. ¿Quién es el titular de la acción penal?

a) El actor civil.
b) El imputado.
c) El Ministerio Público.
d) El juez.
e) El abogado defensor.

2. Según el texto, ¿quién no intervenía en el modelo procesal penal anterior?

a) El fiscal provincial.
b) El imputado.
c) El juez de juzgamiento.
d) El juez de investigación preparatoria.
e) El fiscal.

3. Son principios del nuevo modelo procesal penal. Marque la respuesta incorrecta.

a) Principio de publicidad.
b) Principio de oralidad.
c) Principio de igualdad de armas.
d) Principio dispositivo.
e) Principio de contradicción.

4. Según el texto, ¿en cúal de las etapas del nuevo proceso penal participa la Policía Nacional?

a) En la etapa intermedia.
b) En la investigación preparatoria propiamente dicha.
c) En la investigación preparatoria, diligencias preliminares.
d) En la etapa de juzgamiento.
e) En el juicio oral.

5. ¿Cuáles son las etapas del nuevo proceso penal común?

a) Investigación preparatoria, etapa intermedia y etapa de juzgamiento.


b) Investigación preparatoria, instrucción y juzgamiento.
c) Investigación preparatoria, diligencias preliminares y juzgamiento.
d) Investigación preparatoria, etapa intermedia y etapa de ejecución.
e) Investigación preparatoria, etapa preliminar y juicio oral.

6. Según el texto, la finalidad principal de las diligencias preliminares son:

a) Lograr las diligencias urgentes e inaplazables.


b) Realizar el juzgamiento.
c) El saneamiento del proceso.
d) Recabar los medios de prueba y los actos de investigación.
e) Armar la defensa del imputado.

7. La investigacion preparatoria es dirigida por:

a) El juez unipersonal.
b) El juez colegiado.
c) El Ministerio Público.
d) El juez de la investigación preparatoria.
e) La Policía.
UNIDAD I “GENERALIDADES DEL PROCESO PENAL” 29

8. La etapa de juzgamiento tiene dos clases de jueces:

a) Juez instructor y juez de juzgamiento.


b) Juez unipersonal y colegiado.
c) Juez de investigación preparatoria y unipersonal.
d) Jueces superiores unipersonales y colegiados.
e) Juez de investigación preparatoria y superior.

9. ¿Cúal es el rol del juez de la investigación preparatoria?

a) Juez de garantías y de imposición de medidas jurisdiccionales.


b) Dirige la investigación preparatoria.
c) Lleva a cabo el juicio oral.
d) Es el juez de investigación.
e) Dirige las diligencias preliminares.

10. Ante el sobresemiento requerido por el fiscal provincial, el juez de la investigacion preparatoria puede:

a) Devolver el requerimiento al fiscal para que acuse.


b) Discrepar con el fiscal y devolverle su requerimiento para que acuse.
c) Discrepar con el fiscal y disponer que se eleve ante el fiscal superior.
d) Ordenar que otro fiscal acuse.
e) Remitir el requerimiento a un juzgado superior.
30
UNIDAD II “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 31

UNIDAD II: “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES”

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD II

CONTENIDOS LECTURAS SELECCIONADAS ACTIVIDADES

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÍA

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES

CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES

3.a Videoclase 1. Analiza casos prácticos sobre estas etapas. 1. Valora la importancia del nuevo
Realiza Audiencias de control de plazos, modelo procesal penal.
Tema N° 1: Etapas del proceso penal. audiencias de control de acusación y de 2. Diferencia el nuevo modelo
1. Investigación preparatoria. sobreseimiento. procesal penal del viejo sistema.
2. Etapa intermedia. 2. Realiza audiencias de juzgamiento con
3. Etapa de juzgamiento. casos que se dará oportunamente.
3. Diferencia las medidas de coerción personal
4.a Videoclase y desarrolla las medidas cautelares.
4. Realiza una audiencia de proceso
Tema N° 2: Medidas de coerción personal. inmediato.
1. Medidas cautelares en el proceso penal.
2. Presupuestos. Actividad N° 2
3. Detención policial. Grabe con un celular la simulación de una
4. Arresto ciudadano. audiencia de control de acusación, donde
5. La flagrancia. cada estudiante cumpla el rol de juez, fiscal
6. Proceso inmediato. y abogado, sobre un caso que le asignará el
7. La detención preliminar judicial. docente de la asignatura. Luego, suba el video
a YouTube e indique el enlace.
Lectura seleccionada N° 1
Acuerdo Plenario 2-2016/CJ-116 Asunto: Proceso penal Tarea académica N° 1
inmediato reformado. Legitimación y alcances. Elabore un video con su celular donde exponga
Corte Suprema de Justicia de la República. (2016). Acuerdo de forma verbal sobre la flagrancia en el nuevo
plenario N.° 2-2016/CJ-116. Lima: Poder Judicial del modelo procesal penal. Súbalo luego en
Perú. Disponible en https://goo.gl/7Jr1rJ YouTube e indique el enlace.

Autoevaluación N° 2
32

TEMA Nº 1: Etapas del proceso penal

1. Investigación preparatoria

La investigación preparatoria es la primera etapa del proceso penal común en el nuevo modelo procesal penal y está
subdividida en:

• Diligencias preliminares e
• investigación preparatoria propiamente dicha.

La primera de ellas tiene por finalidad, como se ha indicado antes, realizar las diligencias urgentes e inaplazables, a fin de
determinar si el hecho cometido tiene o no contenido penal, es decir, si es delictivo o no; en caso afirmativo, se deberá
determinar a los presuntos autores o partícipes del mismo, así como asegurar los elementos materiales de su comisión.

Por su parte, la investigación preparatoria propiamente dicha se inicia una vez que el representante del Ministerio
Público haya formalizado la investigación a través de la disposición de formalización y continuación de la investigación
preparatoria, la misma que se da cuando de la denuncia, del informe policial o de las diligencias preliminares que ha
realizado el propio fiscal, aparecen indicios reveladores de la existencia de delito, y cuando la acción penal no ha prescrito
y se ha individualizado al imputado.

Por consiguiente, para que se dé esta disposición del fiscal, ya debe haberse determinado los indicios de la existencia de un
delito. Esto significa que con los actos de investigación realizados durante las diligencias preliminares, se ha concluido que
los hechos investigados tienen efectivamente caracteres de un delito, es decir, que son típicos, antijurídicos y culpables, y,
por otro lado, que la acción penal no ha prescrito.

Para afirmar que la acción penal no ha prescrito, es necesario remitirnos al artículo 80 y siguientes del Código Penal
vigente, referidos a la prescripción de la acción penal. Sobre el particular, se debe tener en cuenta la fecha de comisión
del presunto hecho delictivo, y a partir de esta, hacer un cómputo del tiempo transcurrido para compararlo con la pena
conminada del delito que se atribuye. De este modo, se llegará a determinar si la acción penal ha prescrito o no.

Por ejemplo, en caso de que el hecho configure delito de homicidio simple, tenemos que remitirnos al Código Penal,
artículo 106°, el cual establece que para este delito la pena conminada es de no menor de seis ni mayor de veinte años
de pena privativa de la libertad. Asimismo, conforme al artículo 80° de la misma norma, la acción penal prescribe de
forma ordinaria cuando transcurre un tiempo igual al máximo de la pena del delito. Concluiremos, entonces, que para el
delito del ejemplo, la acción penal prescribe de forma ordinaria en 20 años. De otro lado, debemos remitirnos al último
párrafo del Código Penal, referido a la prescripción extraordinaria, donde se señala que en todos los casos, la acción penal
prescribe cuando transcurre una mitad del plazo ordinario más, es decir, que en el delito citado, tendría que transcurrir
más de 30 años desde la fecha de los hechos, para afirmar que este ha prescrito de forma extraordinaria. Así, en relación al
delito que se atribuya, se realizará esta operación para determinar si la acción penal ha prescrito o no. Téngase en cuenta
que es imprescindible que la acción penal no haya prescrito aún para fines de formalizar la investigación preparatoria.

También es imprescindible que se haya individualizado al imputado, esto es, que se haya logrado identificar, plenamente,
de quién se trata, ya sea como autor, coautor o partícipe del hecho delictivo, diferenciándolo de cualquier otra persona.
Para ello, se debe saber sus nombres y apellidos, sexo, características físicas, nombres de los padres, lugar y fecha de
nacimiento, y su número de DNI si está inscrito en el Reniec, o si no lo está, obtener los datos básicos que lo individualicen
entre los demás.

La formalización de la investigación preparatoria además contendrá: los nombres completos del imputado, los hechos y
la tipificación del caso, la cual incluso puede ser de forma alternativa –como el caso de homicidio calificado por lucro, o
alternativamente, robo agravado con muerte subsecuente¬–; nombre del agraviado si fuera posible, y las diligencias que
de inmediato deban actuarse.

Cuando se refiere a los hechos, el Ministerio Público está en la obligación de


hacer la imputación necesaria o suficiente. Para ello, tiene que estar delimitado
cuáles son los hechos que está imputando de forma circunstanciada, para
fines de que la defensa pueda elaborar su teoría del caso.

La imputación necesaria exige que el fiscal detalle la forma y circunstancias en las que se cometieron los hechos y la
participación que ha tenido el imputado en los mismos, que lo vinculan con el resultado delictivo. Debe indicar lugares,
fechas, horas, circunstancias, personas, etc.
UNIDAD II “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 33

Así, por ejemplo, si se imputa a Juan Pérez Pérez de haber victimado a Manuel Lazo Lazo, se debe indicar cómo ocurrieron
los hechos; las circunstancias de lugar, forma, modo; la hora en que comenzó el hecho; el arma con el que se victimó; la
causa de la muerte, entre otros detalles, es decir, los hechos anteriores, concomitantes y posteriores.

En relación a la tipificación del caso, es importante que esta tarea se realice


de forma adecuada y profesional.

Cuando decimos profesional, nos referimos a que quien hace la tipificación del delito es, en primer lugar, el fiscal, que
cuenta con los conocimientos, por sus estudios de derecho penal, para realizar esta función.

La tipificación es adecuar los hechos a un determinado tipo penal, es decir,


que en el caso en concreto, el fiscal debe decir que los hechos investigados se
adecuan a tal o cual tipo penal.

Esta es una labor de mucho cuidado, porque se deben dar todos y cada uno de los elementos objetivos y luego subjetivos
del tipo penal.

Por ejemplo, el caso de un sujeto que ingresa a un domicilio con la finalidad de robar el dinero y joyas que tiene el dueño
de casa, y cuando está perpetrando el hecho, aparece este, por lo que el sujeto, que está armado, le dispara y lo mata, para
luego llevarse el dinero y joyas que sustrajo, podría eventualmente tipificarse como delito de robo agravado con muerte
subsecuente, tipificado en el artículo 189°, último párrafo del Código Penal, el cual señala que la pena será de cadena
perpetua si como consecuencia del robo se produce la muerte de la víctima. O el mismo caso podría adecuarse al tipo
penal del delito de homicidio calificado al que se refiere el artículo 108°, inciso 2, del Código Penal, el cual establece que
será reprimido con pena privativa de la libertad de no menor de quince años el que mata a otro para facilitar u ocultar
otro delito.

Como se puede apreciar, la conducta perfectamente podría adecuarse a cualquiera de estos tipos penales, pero solo en
forma aparente, porque estamos ante dos delitos totalmente diferentes, que son el robo y el homicidio. En ese sentido,
se debe realizar un análisis adecuado para poder determinar, con los elementos de convicción que se tienen hasta ese
momento, ante cuál de estos tipos penales nos encontramos. Para casos como este, la ley ha previsto la posibilidad de una
tipificación alternativa.

2. Etapa intermedia

La etapa intermedia es la segunda etapa del proceso común y está a cargo


del juez de la investigación preparatoria. Esta etapa también es conocida
como la etapa de saneamiento del proceso para preparar el mismo para el
juzgamiento.

Una vez que concluye la etapa de investigación preparatoria, el fiscal está en la obligación de emitir una disposición donde
la da por concluida. La investigación preparatoria puede concluir incluso antes de que termine el plazo legal de los 60 días
prorrogables por 30 días más.

Si el fiscal no da por concluida su investigación preparatoria, quien se vea afectado puede solicitar al juez de la
investigación preparatoria una audiencia de control de plazos, donde el juez puede ordenar al fiscal que dé por concluida
su investigación, y que en el plazo de diez días, se pronuncie sobre si hará un requerimiento de sobreseimiento o de
acusación, bajo apercibimiento de responsabilidad disciplinaria del fiscal.

Por consiguiente, la etapa intermedia comienza cuando el fiscal toma la decisión de pedir el sobreseimiento o acusar.

2.1. El sobreseimiento del proceso

Una vez que el fiscal ha dispuesto la conclusión de la investigación preparatoria, dentro del plazo de quince días, puede
decidir si acusa o pide el sobreseimiento. Nos vamos a referir, en primer lugar, al sobreseimiento.

Se debe precisar que el sobreseimiento del proceso no lo realiza el fiscal, solo lo solicita, y quien decide si procede o no es
el juez de la investigación preparatoria.
34

El fiscal, a partir del momento en que emite la disposición de formalización


y continuación de la investigación preparatoria, ya no puede archivar su
caso, como lo podía hacer en las diligencias preliminares, y solo le queda
hacer un requerimiento de sobreseimiento cuando no sea posible hacer un
requerimiento acusatorio.

El artículo 344° del Código Procesal Penal establece los supuestos en los que procede el sobreseimiento, y son los siguientes:
cuando el hecho objeto de causa no se realizó o no puede atribuirse al imputado. El primer supuesto se presenta cuando
de los elementos de convicción que se tienen hasta ese momento, se concluye que el hecho investigado en realidad no
ocurrió. Por ejemplo, podría ser que se esté imputando un homicidio, y se llega a determinar que la supuesta víctima
no había muerto, sino que andaba de parranda. Y el segundo supuesto se da cuando, efectivamente, con los elementos
de convicción que se tiene hasta ese momento, se ha llegado a determinar que el hecho sí se produjo y tiene contenido
penal, pero la persona del investigado no tiene vinculación con ese hecho. Por ejemplo, podría darse el caso de un delito
de homicidio producido en la ciudad de Huancayo, y se haya logrado demostrar que ese día, el investigado se encontraba
en el extranjero, por lo que era imposible que este fuera el autor directo o ejecutor del delito, pues no es posible estar al
mismo tiempo en dos lugares diferentes y distantes.

El segundo supuesto para proceder el sobreseimiento es que el hecho imputado no es típico, o concurre una causa de
justificación, de inculpabilidad o de no punibilidad.

Para desarrollar este tema es importante conocer la teoría del delito, esto es, saber cuándo estamos ante un delito y cuáles
son sus elementos y categorías, entre otros temas que tienen vinculación con la atipicidad, inculpabilidad, causas de
justificación, etc.

Un hecho es atípico cuando no concurre alguno de los elementos objetivos o subjetivos del tipo penal. Entre los primeros
tenemos los elementos descriptivos y los elementos normativos, y entre los segundos, el dolo y la culpa.

Podemos concluir que un hecho resulta atípico cuando, por ejemplo, en el hurto no concurre uno de los elementos
objetivos del tipo penal, como es la ajenidad de la cosa, es decir, que el bien que se hurtó era propio.

Hablamos de causas de justificación cuando analizamos la categoría de la antijuridicidad o antijuricidad del delito, o sea,
todo aquello que sea contrario al ordenamiento jurídico. Por lo que, si no es contrario al ordenamiento jurídico, es decir,
si se trata de una conducta permitida, podemos concluir que estamos ante una causa de justificación.

Como ejemplo tenemos la legítima defensa, que se da en los supuestos señalados en el artículo 20°, inciso 3, del Código
Penal. Este señala que si alguien mata a otra persona en legítima defensa, el hecho puede ser típico, pero no antijurídico,
debido a que se ha actuado en legítima defensa y la propia normativa penal establece que en este caso, se está exento de
responsabilidad penal.

De otro lado, concurre una causa de inculpabilidad cuando se analiza la categoría de la culpabilidad en la teoría del delito.

Tenemos el caso, por ejemplo, de los inimputables, que no pueden responder penalmente, o el caso del estado de
necesidad exculpante, cuando una persona mata a otra en un estado de necesidad tal, que no sea posible reprocharle por
ese acto, y no se le pueda exigir otro comportamiento dada las circunstancias.

Como ejemplo clásico tenemos el caso del naufragio de un barco, donde dos personas logran sujetarse de una tabla que
solo soportará a una y no a ambas, razón por la cual, una de ellas victima a la otra para lograr salvar su vida; ha sacrificado
un bien jurídico de igual valor al del que ha salvado. A esa persona no se le podía exigir otro comportamiento, es decir,
que salvara a la otra y ella se inmolara.

Una conducta no es punible cuando a pesar de cumplir con todos los presupuestos de un delito, por razones de política
criminal, no corresponde imponer una pena. Un ejemplo es el caso del hurto entre hermanos que viven juntos, conforme
al artículo 208° del Código Penal.

Otro supuesto para el sobreseimiento es que la acción penal se haya extinguido.

Hablamos de extinción de la acción penal en los siguientes casos: cuando ha muerto el imputado, cuando la acción penal
ha prescrito, cuando se ha dado amnistía o derecho de gracia, por autoridad de cosa juzgada de una resolución judicial
firme; y en los casos de acción privada, por desistimiento o transacción. Todo esto conforme a lo establecido en el artículo
78° del Código Penal.

Y finalmente, cuando a criterio del fiscal, que es el titular de la acción penal y el que ha llevado a cabo la investigación
preparatoria, no exista la posibilidad razonable de incorporar nuevos datos a la investigación y no haya elementos de
UNIDAD II “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 35

convicción suficientes para solicitar fundadamente que se juzgue al imputado.

Este último es de bastante importancia, y es que el fiscal, por el principio de objetividad, no siempre está obligado a acusar,
por lo que, puede requerir el sobreseimiento cuando considere que en el caso en concreto, no podrá demostrar el delito
y/o la responsabilidad penal del investigado, porque los elementos de convicción que ha conseguido son insuficientes o
no sirven para llevar el caso a un juicio que pueda ganar.

Todo esto se desprende únicamente de los actos de investigación con los que cuenta, por lo tanto, no puede hacer ninguna
valoración probatoria, ya que en ese estadio, aún no existe ningún medio probatorio que se haya actuado y pueda ser
valorado, como erradamente se suele hacer en la práctica.

Una vez que el fiscal haya hecho un requerimiento de sobreseimiento ante el juez de la investigación preparatoria, se
correrá traslado a las partes para que puedan formular oposición, y vencido los plazos, se citará a una audiencia donde se
debatirá el pedido del fiscal, y si se admite, se declarará sobreseído el proceso.

Si el juez de investigación preparatoria no está conforme, expedirá un auto y lo elevará al fiscal superior para que
este se pronuncie ratificando o rectificando la decisión del fiscal. Si el fiscal superior la ratifica, se tendrá que dictar el
sobreseimiento del proceso, y si no, ordenará a otro fiscal formular la acusación.

De haberse presentado oposición, cabría la posibilidad de que el juez disponga la realización de una investigación
suplementaria.

2.2. La acusación

Otra de las decisiones que puede tomar el fiscal, una vez que da por concluida la investigación preparatoria, es acusar.
Para ello, el fiscal debe tener la certeza de que su caso va a ganar, porque tiene hasta ese momento suficientes elementos
de convicción con los cuales logrará demostrar la comisión del delito y la responsabilidad penal del imputado, que a partir
de ese momento pasa a denominarse acusado.

La acusación debe ser debidamente motivada y contendrá: los datos que sirvan para identificar al imputado
(individualización); la relación clara y precisa del hecho que se atribuye al imputado, con sus circunstancias precedentes,
concomitantes y posteriores debidamente detalladas (imputación necesaria); los elementos de convicción que se tiene
hasta ese momento; la participación que se atribuye al imputado, como autor, coautor, cómplice primario o secundario,
o instigador, y la relación de las circunstancias modificatorias de la responsabilidad penal que concurran. Además, debe
precisar el artículo del tipo penal respecto del cual se acusa y la cuenta de la pena que se solicita (determinación o
individualización de la pena); el monto de la reparación civil, y los medios de prueba que se ofrezca (ofrecimiento de
medios de prueba).

Los hechos que se han postulado en la disposición de formalización y continuación de la investigación preparatoria no
pueden ser cambiados en la acusación escrita del fiscal, tienen que ser los mismos, incluso las personas a quienes se les ha
atribuido, también. Lo que sí se puede hacer es realizar, en relación a los mismos hechos, una distinta calificación jurídica.

La acusación fiscal será notificada a las demás partes procesales, que en el plazo de diez días podrán observar la acusación
por defectos formales (control formal de la acusación); asimismo, podrán deducir excepciones, cuestiones previas o
prejudiciales cuando no se hayan deducido con anterioridad o tengan diferente fundamento; pedir el sobreseimiento
(control sustancial de la acusación); ofrecer pruebas para el juicio, y objetar el monto de la reparación civil.

3. Etapa de juzgamiento

Es la última etapa del proceso común y está a cargo del juez de juzgamiento, sea unipersonal o colegiado.
36

TEMA Nº 2: Medidas de coerción personal

1. Medidas cautelares en el proceso penal

Entre las medidas cautelares tenemos las personales y las reales. Una de las principales medidas cautelares de naturaleza
personal es la detención, que puede ser ordenada por un juez, o ejecutada por la Policía en caso de flagrante delito. Y
entre las medidas cautelares de naturaleza real podemos mencionar al embargo, la incautación, el desalojo preventivo,
entre otros; toda vez que estos se ejecutan sobre bienes.

2. Presupuestos

Señalaremos los presupuestos de las medidas de coerción procesal contenidos en los artículos 253 y siguientes del Código
Procesal Penal:

- Expresa autorización legal.


- Respeto al principio de proporcionalidad.
- Existencia de suficientes elementos de convicción.
- Solo se imponen cuando fueran indispensables.
- Un tiempo estrictamente necesario.
- Prevenir riesgos de fuga o de ocultamiento de bienes.
- Impedir obstaculización de la averiguación de la verdad.
- Evitar peligro de reiteración delictiva.

3. Detención policial

Conforme lo dispone la Constitución Política del Estado de 1993 en su artículo II, numeral 24, letra f), nadie puede ser
detenido sino por mandamiento escrito y motivado del juez, o por las autoridades policiales en caso de flagrante delito.

Esta detención que puede realizar la Policía se da únicamente en los casos de flagrancia delictiva, lo cual significa que
en otros supuestos es inaplicable y, por lo tanto, se requerirá de manera obligatoria la autorización judicial debidamente
motivada y fundamentada.

El plazo de detención policial ha sido modificado por la Constitución Política


del Estado; de las 24 horas fijadas anteriormente, ahora pueden ser hasta 48
horas. La excepción se da en los casos de tráfico ilícito de drogas, espionaje,
terrorismo y otros delitos de criminalidad organizada, por un plazo no mayor
de 15 días naturales.

La Policía, una vez que ha detenido a una persona en caso de flagrante delito, está en la obligación de poner la detención
en conocimiento del fiscal correspondiente de forma inmediata, para que este asuma la investigación del delito.

4. Arresto ciudadano

En los casos de flagrante delito, conforme al artículo 260 del Código Procesal Penal, se puede producir el arresto
ciudadano, el cual consiste en la acción que realiza cualquier ciudadano por decisión propia cuando está presenciando
la comisión de un acto delictivo, y se dan los demás supuestos de flagrancia, con la condición de que ponga al arrestado a
disposición de la autoridad policial más cercana de forma inmediata, conjuntamente con los bienes o efectos del delito de
ser el caso, para que la Policía siente el acta de recepción del arrestado.

Es preciso señalar que quien realice el arresto ciudadano no está autorizado para encerrar o privar de su libertad ni
tampoco utilizar actos de violencia contra el arrestado, y solamente está facultado para arrestarlo y ponerlo a disposición
de la Policía en el término de la distancia.

5. La flagrancia

Se dice que hay flagrancia cuando una persona es sorprendida en el momento


mismo que está cometiendo un delito; a ello se le denomina la flagrancia
stricto sensu.
UNIDAD II “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 37

Sin embargo, el Código Procesal Penal ha ampliado a otros supuestos el tema de la flagrancia, lo que en la doctrina se
conoce como la cuasi flagrancia u con otras denominaciones. Uno de estos supuestos es el caso de la detención del sujeto
activo que es descubierto una vez que acaba de cometer el delito y está dándose a la fuga. En otro caso, por ejemplo, el
sujeto activo ha huido luego de cometer el hecho delictivo, pero es identificado por el agraviado o por otra persona que
ha presenciado el delito, o por algún medio audiovisual que haya registrado las imágenes dentro del plazo no mayor de
24 horas de producido el hecho. Otro supuesto se da cuando el sujeto activo ha huido pero es encontrado con efectos
o instrumentos del delito, o con señales en su cuerpo o vestido que indican que probablemente sea la persona que ha
cometido el delito; también dentro del plazo de 24 horas de producido el hecho.

Un ejemplo que podemos citar es el caso de un sujeto activo que, luego de cometer un robo, es encontrado con los bienes
que ha sustraído o con los instrumentos que ha utilizado para cometer el delito, como las palancas conocidas por patas de
cabra con las que ha forzado y roto las cerraduras. Otro ejemplo podría ser el caso de un sujeto que, tras haber acuchillado
a su víctima, es encontrado con salpicaduras de sangre en sus prendas de vestir que lo vinculan con el hecho.

6. Proceso inmediato

El proceso inmediato está regulado en los artículos del 446 al 448 del Código Procesal Penal y se trata de un proceso
especial en el que, a diferencia del proceso común, el Ministerio Público, una vez culminada sus diligencias preliminares o,
en su defecto, antes de los 30 días de formalizar la investigación preparatoria, solicita al juez de investigación preparatoria
el proceso inmediato. Este se dará cuando el imputado ha sido sorprendido y detenido en flagrante delito, ha confesado
la comisión del mismo y cuando los elementos de convicción que ha acumulado el fiscal sean suficientes; además, está
obligado a requerir el proceso inmediato en los casos de delitos de omisión a la asistencia familiar y conducción en estado
de ebriedad.

Una vez que el juez de investigación preparatoria cite a audiencia sobre la incoación del proceso inmediato, dará la
oportunidad a las partes para la aplicación del principio de oportunidad o la terminación anticipada, y de no darse los
mismos, dispondrá el inicio del proceso inmediato, por lo que el fiscal procederá a emitir su acusación escrita ante el juez
de investigación preparatoria para que dicte acumulativamente el auto de enjuiciamiento y la citación a juicio, llevándose
a cabo el correspondiente juicio oral que concluirá con una sentencia, ya sea condenatoria o absolutoria.

La ventaja del proceso inmediato consiste en el hecho de que se obvia la etapa de la investigación preparatoria propiamente
dicha y el caso se resuelve en el plazo más breve posible. Por otro lado, es necesario indicar que el proceso inmediato, desde
la entrada en vigencia del Código Procesal Penal, era facultativo, por lo cual, era utilizado de forma muy excepcional, pese
a encontrarse ante alguno de los supuestos señalados por la ley, razón por la que ha sido objeto de una modificación y, a
la fecha, ya no es facultativo, sino obligatorio bajo responsabilidad.

7. La detención preliminar judicial

Cuando no se dé el caso de flagrancia o cuando el detenido en flagrancia se da a la fuga o no se logra su detención, a


solicitud del fiscal, el juez de investigación preparatoria puede ordenar su detención hasta por el plazo de 24 horas.

Como hemos referido, la Policía puede detener a una persona solo en los supuestos de flagrante delito, y de no darse estos,
solo se puede detener a una persona por mandato escrito y motivado de un juez, y en este caso, durante las diligencias
preliminares, tenemos la actuación del juez de investigación preparatoria –diferente al de juzgamiento–, quien ordenará
la detención preliminar judicial.

Para dicha orden, que es diferente a la de prisión preventiva, se requiere que el imputado esté plenamente individualizado,
por lo que se debe contar básicamente con los siguientes datos: nombres y apellidos completos, sexo, edad, y lugar y fecha
de nacimiento. Al respecto, es necesario precisar que si un imputado no está inscrito en el Reniec, es imprescindible
contar con dichos datos, a fin de evitar casos de homonimia.

De no contar con estos datos básicos, no se puede ordenar la detención preliminar judicial; además, es preciso que el
delito por el que se está imputando y solicitando la detención esté sancionado con pena privativa de la libertad mayor de
cuatro años y se prevea riesgo de fuga.

Esto es importante, pues garantiza que a una persona, respecto de la cual no hay probabilidad de imponerse una condena
efectiva, no se le prive de su libertad ambulatoria, ni siquiera por 24 horas. Ahora, con la modificatoria de la Constitución
que amplía este plazo hasta por 48 horas, y además por el tema del peligro procesal, es básico entender que la detención
preliminar por orden judicial debe darse solo para fines del éxito de la investigación del fiscal.

El juez, conforme indica la Constitución Política del Estado, está en la obligación de motivar adecuadamente dicha orden
de detención, con los fundamentos de hecho y de derecho y con mención expresa de las normas aplicables al caso.

Una vez ordenada la detención, esta se ejecuta por la Policía, por lo que la requisitoria tendrá una vigencia de seis meses,
caducando automáticamente vencido este plazo, salvo en los casos de tráfico ilícito de drogas, espionaje y terrorismo, en
los que no caduca hasta que se logre la captura.
38

LECTURA SELECCIONADA N° 1
Acuerdo Plenario 2-2016/CJ-116. Asunto: Proceso penal inmediato reformado. Legitimación y alcances
Corte Suprema de Justicia de la República. (2016). Acuerdo plenario N.° 2-2016/CJ-116. Lima: Poder Judicial del Perú.
Disponible en http://www.derecho.usmp.edu.pe/cedp/jurisprudencia/Acuerdo_Plenario_Extraordinario_2-2016.pdf

Leer todo el documento.

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 2
Foro de discusión sobre las medidas de coerción personal.

INSTRUCCIONES:
Para desarrollar la actividad debes realizar lo siguiente:

1. Ingrese al foro y participe con comentarios críticos y analíticos sobre cuáles considera que son las medidas de
coerción personal más graves y por qué.

2. Lea y analice el tema N° 2 del manual: Medidas de coerción personal.

3. Responda en el foro las preguntas acerca de la detención policial y el arresto ciudadano.

La policía, ¿en qué casos puede detener y dentro de qué plazo?

¿El arresto ciudadano faculta a una persona a detener en cualquier caso o solo en flagrante delito, y qué es lo que
debe hacer de forma inmediata el ciudadano que arreste?
UNIDAD II “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 39

GLOSARIO DE LA UNIDAD II

A
Arresto ciudadano
Es la facultad que tiene cualquier ciudadano de arrestar a otra persona que está cometiendo un delito en caso de
flagrancia, para luego ponerla a disposición de la Policía.

D
Detención 
Es una medida cautelar personal en la que se detiene a una persona para fines de aseguramiento de la investigación.

E
Etapa intermedia  
Es la etapa de saneamiento procesal dirigida por el juez de investigacion preparatoria, donde se ofrece y admite los
medios de prueba que se van a actuar en el juicio oral. 

Etapa de juzgamiento
Es la etapa donde se decide el caso previa audiencia que es dirigida por el juez, ya sea unipersonal o colegiado.

I
Investigación preparatoria
Es la primera etapa del nuevo proceso penal donde se realiza la investigacion del delito por parte del fiscal provincial,
para recabar los actos de investigacion necesarios a fin de poder decidir si el caso lleva a juicio o no.

M
Medidas cautelares
Son las medidas urgentes que se realizan para garantizar el aseguramiento de algo que va a ser producto del resultado
del proceso, por consiguiente, son temporales, variables

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD II

Castillo Alva, J. L. (2008). Comentarios a los precedentes vinculantes en materia penal de la Corte Suprema. Lima: Grijley.

Gálvez Villegas, T. A. (2011). Derecho penal parte especial (Tomos I y II). Lima: Jurista Editores.

Miranda Estrampes, M. (2009). Comentarios al nuevo Código Procesal Penal. Lima: ARA Editores.
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AUTOEVALUACIÓN Nº 2
Marque la alternativa correcta.

1. ¿Quién dirige la etapa intermedia?

a) El fiscal provincial en lo penal.


b) El juez de juzgamiento.
c) El Ministerio Público.
d) El juez de investigación preparatoria.
e) La Policía.

2. Según el texto, el ofrecimiento de pruebas y su admisión, ¿en qué etapa del proceso penal se produce?

a) En la etapa intermedia.
b) En la etapa de juzgamiento.
c) En la etapa de investigación preparatoria.
d) En la etapa de ejecución.
e) Durante las diligencias preliminares.

3. ¿Qué principios se aplican en el juicio oral? Marque la respuesta incorrecta.

a) Principio de publicidad.
b) Principio de oralidad.
c) Principio de igualdad de armas.
d) Principio dispositivo.
e) Principio de contradicción.
.
4. Según el texto, la Policía Nacional pude detener a una persona en caso de flagrante delito, por el plazo de:

a) 24 horas.
b) 48 horas.
c) 36 horas.
d) 12 horas.
e) 6 horas.

5. ¿Quiénes están facultados para detener a una persona?

a) La Policía en caso de flagrante delito.


b) La Fiscalía en caso de flagrante delito.
c) El juez de investigación preparatoria en caso de flagrante delito.
d) El juez unipersonal en caso de flagrante delito.
e) Todos los anteriores.

6. Según el texto, es competencia del juez unipersonal:

a) Los delitos cuya pena conminada mayor sea de seis años de privativa de la libertad.
b) Los delitos cuya pena conminada menor sea de hasta seis años de privativa de la libertad.
c) Los delitos cuya pena conminada menor sea menor de seis años de privativa de la libertad.
d) Los delitos cuya pena conminada mayor sea hasta de seis años de privativa de la libertad.
e) Los delitos cuya pena conminada menor sea de hasta cuatro años de privativa de la libertad.

7. Los jueces colegiados conocen de los procesos penales donde:

a) Los delitos cuya pena conminada mayor sea de seis años de privativa de la libertad.
b) Los delitos cuya pena conminada menor sea de seis años de privativa de la libertad.
c) Los delitos cuya pena conminada menor sea mayor de seis años de privativa de la libertad.
d) Los delitos cuya pena conminada mayor sea de cinco años de privativa de la libertad.
e) Los delitos cuya pena conminada menor sea de cuatro años de privativa de la libertad.
UNIDAD II “ETAPAS DEL PROCESO PENAL Y MEDIDAS CAUTELARES” 41

8. En la etapa intermedia, cuando hay requerimiento acusatorio, se realiza lo siguiente: (Marque la respuesta incorrecta).

a) Se hace una audiencia preliminar de control de acusación.


b) Se ofrecen medios de prueba.
c) Se juzga.
d) Se admite medios de prueba.
e) Se lleva a cabo el juicio oral.

9. ¿Cuáles de las siguientes son medidas cautelares? Marque la respuesta incorrecta.

a) Embargo.
b) Detención.
c) Comparecencia.
d) Tutela de derechos.
e) Acusación.

10. Sobre el arresto ciudadano, es correcto:

a) Puede arrestar cualquier persona.


b) Tiene que darse el supuesto de flagrancia.
c) Se debe poner al arrestado a disposición de la autoridad policial más cercana de forma inmediata.
d) Todas son correctas.
e) Ninguna es correcta.
42
UNIDAD III “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 43

UNIDAD III: “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA”

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD III

CONTENIDOS LECTURAS SELECCIONADAS ACTIVIDADES

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÍA

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES

CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES

5.a Videoclase (Videoconferencia) 1. Realiza un requerimiento de prisión 1. Valora la importancia del


preventiva y luego una audiencia de prisión nuevo modelo procesal penal.
Tema N° 1: Prisión preventiva. preventiva y otra de cesación, donde los 2. Diferencia el nuevo modelo
1. La audiencia. estudiantes cumplan roles de juez, fiscal y procesal penal del viejo sistema.
2. Revocatoria. abogado.
3. Cesación y prolongación. 2. Realiza una audiencia de tutela de derechos.
4. Comparecencia. 3. Realiza una audiencia de terminación
5. Detención domiciliaria. anticipada.
4. Realiza el ofrecimiento, admisión,
Tema N° 2: Tutela de derechos. actuación y valoración de la prueba.
1. Audiencia de tutela. 5. Desarrolla los conceptos básicos del delito
2. Proceso especial de terminación anticipada. y de la pena: tipicidad, antijuricidad,
culpabilidad y pena, fines de la pena Y
Lectura seleccionada N° 1 causas de justificación.
Acuerdo plenario 4-2010/CJ-116. Asunto: Audiencia de
tutela. Actividad N° 3
Corte Suprema de Justicia de la República. (2012). Acuerdo Grabe con un celular la simulación de una
plenario N.o 2-2012/CJ-116. Lima: Poder Judicial del audiencia de cesación de prisión preventiva,
Perú. Disponible en https://goo.gl/8FRcWx donde cada estudiante cumpla el rol de juez,
fiscal y abogado, referente a un caso que le
6.a Videoclase asignará el docente del curso. Luego, suba el
video a YouTube e indique el enlace.
Tema N° 3: La prueba en el proceso penal.
1. La prueba en el proceso penal. Control de lectura N° 2
2. La prueba en el nuevo Código Procesal Penal.
3. La prueba en el nuevo proceso penal.

Tema N° 4: Teoría del delito y teoría de la pena.


1. Teoría del delito.
2. Teoría de la pena.

Lectura seleccionada N° 2
Alfonso de Barreto, I. (2013). Principios y desafíos del derecho
penal de hoy. Asunción, Paraguay: Corte Suprema de
Justicia de Paraguay. Disponible en https://goo.gl/uuDX7Y

Autoevaluación N° 3
44

TEMA Nº 1: Prisión preventiva

1. La audiencia

La prisión preventiva es una medida cautelar de naturaleza personal que se dicta contra una persona que se encuentra
comprendida en una investigación fiscal como presunto autor o partícipe de la comisión de un hecho delictivo, y que a
criterio del titular de la acción penal, que es el Ministerio Público, se le debe privar de su libertad ambulatoria con fines
de coadyuvar a la investigación y juzgamiento del delito cuando existe peligro de fuga o de obstaculización de la actividad
probatoria. Es una medida excepcional que solo procede cuando no es posible ordenar las otras medidas menos gravosas
como pueden ser la detención domiciliaria o la comparecencia, ya sea restrictiva o simple, por un plazo determinado y
previa audiencia.

Conforme al artículo 268 del Código Procesal Penal, para la procedencia de la prisión preventiva se requiere el
cumplimiento de los siguientes presupuestos materiales:

a) La existencia de fundados y graves elementos de convicción de los cuales se desprenda que existe vinculación del
imputado con el delito como presunto autor o partícipe. A diferencia de la normativa procesal anterior, no solo
se requiere la existencia de fundados elementos de convicción, sino que los mismos sean, además, graves. Se dice
que son graves cuando existe una alta probabilidad de que el hecho delictivo haya sido cometido y que la persona
a quien se le está imputando sea el presunto autor o partícipe del mismo. Esta exigencia se ha dado debido a que
los jueces, en este caso los de investigación preparatoria, son los que van a conocer y resolver la prisión preventiva
solo cuando, producto del debate, consideren que los elementos de convicción que postula el Ministerio Público
hacen arribar a la conclusión de que existe esa alta probabilidad.

b) Que la pena probable a imponerse al imputado sea superior a los 4 años de pena privativa de la libertad. Este
presupuesto material ha considerado el parámetro de los 4 años en razón de que en nuestra normativa penal,
cuando la pena que se impone es privativa de la libertad, existe la probabilidad de suspender su ejecución, reservar
el fallo condenatorio o convertirla en otra pena si es hasta de 4 años; si la pena privativa de la libertad es superior
a los 4 años, necesariamente es efectiva, es decir, debe cumplirse en un establecimiento carcelario, a excepción de
la última modificatoria en relación a la conversión de penas, que puede darse cuando la pena impuesta efectiva ha
sido de hasta 6 años de privativa de la libertad.

Asimismo, se debe tener presente que al momento de sustentar en la audiencia, el Ministerio Público debe hacer
referencia a un tema de individualización de la pena conforme a los artículos 45, 45-A y 46 del Código Penal
vigente, con la utilización de los tercios para poder concluir en cuál de los parámetros se encontraría la pena
probable, y si la misma necesariamente tenga que ser superior a los 4 años de privativa de la libertad para cumplir
este segundo presupuesto material.

c) El peligro procesal, que a su vez comprende el peligro de fuga y el peligro de obstaculización. Esto, en razón de
los antecedentes y otras circunstancias que presente el imputado, de los que se desprenda que este pueda darse a
la fuga u obstaculizar la averiguación de la verdad.

Para calificar si existe peligro de fuga, el juez tendrá en cuenta: el arraigo en el país del imputado, considerándose su
domicilio, trabajo, familia, sus negocios y las facilidades que pueda tener para abandonar el país o para permanecer
oculto; la gravedad de la pena que puede resultar luego de concluido el juzgamiento, la importancia del daño
resarcible y las acciones o actitudes que voluntariamente haya realizado el imputado, el comportamiento de este
durante las primeras diligencias y si el mismo demuestra su voluntad de someterse al proceso penal. Asimismo,
se considerará peligro de obstaculización cuando exista riesgo razonable de que el imputado pueda destruir,
modificar, ocultar, suprimir o falsificar los elementos de prueba; o de que pueda influir en sus coimputados, en los
testigos, en los peritos; o se esté comportando de manera desleal o reticente, o que induzca a otros para realizar
este comportamiento.

La prisión preventiva se resuelve en audiencia solo a requerimiento del Ministerio Público, lo cual significa que
no se puede ordenar de oficio ni tampoco a solicitud de la parte agraviada; esto debido a que la prisión preventiva
forma parte de la estrategia de investigación del Ministerio Público, por lo que previo debate contradictorio entre
el fiscal y la defensa, el juez de investigación preparatoria tomará la decisión de declararla fundada o infundada.
De declararla infundada, el juez podrá disponer de las otras medidas menos gravosas, como la comparecencia
restrictiva o simple.

El plazo de la prisión preventiva no podrá ser mayor de 9 meses; pero


tratándose de procesos complejos, no durará más de 18 meses, y en caso de
criminalidad organizada, será de hasta 36 meses.
UNIDAD III “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 45

Además de estos tres presupuestos materiales, de acuerdo a la Casación N.o 626-2013-MOQUEGUA, durante la audiencia
de prisión preventiva se deberá, además, debatir los temas de la proporcionalidad de la medida y el plazo de la prisión
preventiva, los mismos que deberán ser sustentados por el representante del Ministerio Público y debatidos con la defensa
para que el juez de investigación preparatoria decida y motive también estos dos temas.

2. Revocatoria

La resolución del juez de investigación preparatoria es apelable dentro de los tres días posteriores de emitida, y los actuados
serán elevados en el plazo de 24 horas ante la sala penal de apelaciones, la misma que se pronunciará, previa audiencia, el
mismo día de la audiencia o dentro del plazo de 48 horas. La sala penal de apelaciones, de encontrar fundados los motivos
de la apelación, podrá revocar la prisión preventiva y ordenar que el proceso continúe con otras medidas menos gravosas,
como la comparecencia con restricciones o la comparecencia simple.

3. Cesación y prolongación

La cesación de la prisión preventiva procede cuando nuevos elementos de


convicción demuestren que no concurren los motivos que determinaron
la imposición de esta medida y resulte necesario sustituirla por una de
comparecencia.

El juez de investigación preparatoria, a solicitud del imputado que se encuentra con prisión preventiva, previa audiencia
decidirá si es procedente o no la cesación. De encontrarla fundada, se ordenará su excarcelación y el cumplimiento de las
reglas de conducta que se establezcan a fin de evitar su fuga, y ante su incumplimiento, se podrá revocar la misma.

La prolongación de la prisión preventiva, conforme al artículo 274° del Código Procesal Penal, se dará cuando esté por
vencerse el plazo ordenado de la misma, situación que se presenta cuando concurran circunstancias que importen una
especial dificultad o prolongación de la investigación, y cuando el imputado pudiera sustraerse de la acción de la justicia.
Por consiguiente, la prisión preventiva podrá prolongarse por un plazo no mayor de 9 meses en casos de proceso común,
18 meses en los procesos complejos y de 36 meses en los casos de criminalidad organizada.

4. Comparecencia

La comparecencia es una medida restrictiva de la libertad del imputado menos gravosa, que se dictará en el supuesto de
que el fiscal formalice la investigación preparatoria y no solicite la prisión preventiva, en cuyo caso se dictará mandato de
comparecencia simple; también lo hará cuando el Ministerio Público haya solicitado prisión preventiva y esta haya sido
desestimada por no concurrir alguno de los presupuestos materiales señalados en el artículo 268.

La comparecencia restrictiva se impondrá cuando el peligro de fuga o de obstaculización de la actividad probatoria pueda
razonablemente evitarse imponiéndose una o varias de las restricciones señaladas en el artículo 268 del Código Procesal
Penal, entre la cuales tenemos: la obligación del imputado de someterse al cuidado y vigilancia de una persona o de
una institución, la misma que deberá informar periódicamente al juez de investigación preparatoria; la obligación del
imputado de no ausentarse de su lugar de residencia, de no concurrir a determinados lugares o de presentarse ante el
juez en los días que se le fije; la prohibición de comunicarse con determinadas personas o la prestación de una caución
económica cuando el imputado tenga dicha capacidad, la misma que podrá ser sustituida por una fianza.

La comparecencia simple, por su parte, solo obliga al imputado a concurrir


cuando es citado para prestar su declaración o para otras diligencias, sin
necesidad de imponérsele ninguna otra restricción.

5. Detención domiciliaria

La detención domiciliaria es otra medida menos gravosa que la prisión preventiva, y consiste en que el imputado
permanecerá en su domicilio, o en otro que designe el juez, bajo custodia de la autoridad policial o de una institución
o persona, quedando prohibido de salir del mismo. Procede en los supuestos de que, pese a corresponder la prisión
preventiva, esto es, que se cumplen con todos los presupuestos materiales, el imputado sea una persona mayor de 65 años
de edad, o adolezca de una enfermedad grave o incurable, o sufra grave incapacidad física y permanente que no le permita
desplazarse de un lugar a otro, o el caso de una madre gestante, y está condicionada al hecho de que el peligro de fuga o
de obstaculización pueda evitarse razonablemente.
46

TEMA Nº 2: Tutela de derechos

1. Audiencia de tutela

La tutela de derechos se encuentra regulada en el artículo 71 del Código Procesal Penal y consiste en que todo imputado
puede hacer valer por sí mismo, o a través de su abogado, los derechos que la Constitución y las leyes le conceden desde
el momento mismo en que se inician las diligencias preliminares hasta que culmine el proceso penal. Por este motivo, los
jueces, los fiscales y los policías están en la obligación de hacerle saber al imputado que tiene derechos contenidos en el
inciso 2) del referido artículo del Código Procesal Penal.

Uno de estos derechos es la imputación necesaria, que consiste en hacerle conocer al imputado los cargos formulados en
su contra de forma detallada (qué es lo que se le está imputando y cuál habría sido su participación). Asimismo, en caso
de detención, se le debe explicar por qué se le está deteniendo y notificárselo. Otro de los derechos es que cuando se le
ha detenido, debe indicar a qué persona o institución se le debe comunicar su detención; esto para evitar que se pueda
producir una desaparición forzada.

El imputado tiene derecho, además, a ser asistido por un abogado defensor desde el primer momento en que se le imputa
la comisión de un delito (derecho a la defensa técnica); abstenerse de declarar, que tiene directa vinculación con el
principio de no autoincriminación, toda vez que de su declaración podría encontrarse su probable responsabilidad, por
lo que si decide declarar, puede hacerlo en presencia de su abogado defensor.

También son derechos del imputado: que no se emplee contra él ningún medio coactivo, intimidatorio o contrario a su
dignidad; que no se le someta a técnicas o métodos cuya finalidad sea inducir o alterar su libre voluntad; que tampoco
sufra restricciones no autorizadas por ley, y finalmente, a ser examinado por un médico legista cuando su estado de salud
así lo requiera, esto último para garantizar que durante su detención por la autoridad policial no haya sido sometido a
prácticas de violencia o coacción contra su persona.

En estos supuestos, el imputado puede solicitar una audiencia de tutela de derechos ante el juez de investigación
preparatoria.

El Acuerdo Plenario 4-2010/CJ-116, de asunto “Audiencia de tutela”, establece que solo en los supuestos expresamente
señalados en el artículo 71 del Código Procesal Penal, referido a los derechos del imputado, se debe recurrir a esta tutela
de forma residual.

2. Proceso especial de terminación anticipada

Este proceso especial, a diferencia del proceso común, se encuentra regulado en los artículos del 468 al 471 del Código
Procesal Penal y se puede dar a iniciativa del fiscal o del imputado una vez que el fiscal haya formalizado la investigación
preparatoria y hasta antes de que formule la acusación. El fiscal y el imputado presentan una solicitud conjunta y un
acuerdo provisional sobre la pena y la reparación civil y demás consecuencias accesorias luego de haber sostenido reuniones
preparatorias informales, para lo cual, el imputado ha debido reconocer los hechos que le imputa el Ministerio Público, y
previa audiencia de terminación anticipada, se somete a control judicial del juez de la investigación preparatoria, el mismo
que puede aprobar o desaprobar dicho acuerdo presentado por las partes procesales.

El acuerdo que presenten debe tener correlación con la individualización judicial de la pena, por lo que el fiscal y el
imputado con su defensa deben arribar a una determinada pena y reparación civil. La pena es la que corresponde por
la comisión del hecho delictivo, a la que se le disminuirá hasta en un sexto por haberse sometido el imputado al proceso
especial de terminación anticipada, debido a que el proceso penal se está concluyendo de forma anticipada con una
sentencia condenatoria.

De fracasar la negociación entre el fiscal y el imputado, pese a que el imputado haya reconocido su responsabilidad, dicho
proceso especial se tendrá como inexistente y no podrá ser utilizado en su contra.
UNIDAD III “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 47

TEMA Nº 3: La prueba en el proceso penal

1. La prueba en el proceso penal

La prueba en el proceso penal se da durante el juicio oral y tiene por finalidad acreditar la comisión de un hecho delictivo
y la responsabilidad de la persona a quien se le está imputando.

Una sentencia necesariamente responde a la valoración de la prueba que


se ha realizado durante el juicio oral. La actividad probatoria se encuentra
amparada por la Constitución y los tratados internacionales. Las pruebas se
admiten a solicitud del Ministerio Público y de los demás sujetos procesales.

La prueba se ofrece y se admite en la etapa intermedia ante el juez de investigación preparatoria, y se actúa ante el juez
de juzgamiento, quien a su vez, cuando concluya el contradictorio y tenga que decidir el caso, tiene que valorar la prueba
con los parámetros establecidos por la propia ley, usando las reglas de la lógica, la ciencia y las máximas de la experiencia.

La prueba necesariamente se actúa ante un juez, pues lo que se actúa ante el fiscal o la Policía, no tiene calidad de prueba,
sino de un mero acto de investigación.

La prueba tiene que ser sometida al contradictorio, con los principios de


publicidad, igualdad de armas, oralidad, inmediación y contradicción.

Los medios de prueba que se admiten solo son aquellos útiles, pertinentes y
conducentes.

2. La prueba en el nuevo Código Procesal Penal

En el nuevo Código Procesal Penal, a diferencia del sistema anterior, la prueba solo se produce durante la etapa de
juzgamiento, toda vez que lo que se actúa durante las diligencias preliminares y la investigación preparatoria propiamente
dicha solo constituyen actos de investigación. En el viejo modelo procesal, conforme al artículo 72 del Código de
Procedimientos Penales, incluso se consideraba como prueba las diligencias que se actuaban durante las diligencias
preliminares, con la sola condición de que en dicha actuación se hubiera encontrado presente el representante del
Ministerio Público y el abogado de la defensa, por lo que, con las mismas, válidamente se podía fundar una sentencia.

En el nuevo modelo procesal penal, eso no es posible, debido a que necesariamente la prueba tiene que ser ofrecida y
actuada ante un juez y sometida al contradictorio con todas las garantías de publicidad, inmediación, etc., por lo que
el ofrecimiento de la prueba se da en la etapa intermedia ante el juez de investigación preparatoria, y su actuación y
valoración, en la etapa de juzgamiento.

Excepcionalmente, durante la investigación preparatoria puede ofrecerse y actuarse únicamente la prueba anticipada
ante el juez de investigación preparatoria.

Una sentencia solo puede ser producto de la valoración probatoria y de ninguna manera de los actos de investigación.

3. La prueba en el nuevo Código Procesal Penal peruano

En el nuevo Código Procesal Penal del 2004, el tema de la prueba está regulado en los artículos 155° (actividad probatoria),
156° (objeto de prueba), 157° (medios de prueba), 158° (valoración) y 159° (utilización de la prueba). A partir del
artículo 160°, se desarrolla cada uno de los medios de prueba, como son la confesión, el testimonio, la pericia, el careo,
la prueba documental.

Algo importante que resaltar es que para la valoración probatoria con fines de tomar la decisión final luego de haberse
llevado a cabo la actividad probatoria, durante el juicio oral, el juez de juzgamiento debe observar las reglas de la lógica, la
ciencia y las máximas de la experiencia, las cuales deberá exponer debidamente motivadas y fundamentadas.

Otro tema importante es el de la prueba indiciaria, la cual requiere: que el indicio esté probado, que la inferencia
esté basada en las reglas de la lógica, la ciencia o las máximas de la experiencia; que en los casos donde haya indicios
contingentes, estos sean plurales, concordantes y convergentes, y que en dichos casos, no se presenten contraindicios
48

consistentes.
El tema de la prueba indiciaria ha sido desarrollado por el propio Tribunal Constitucional en el caso Giuliana Flor de
María Llamoja Hilares, expediente 728-2008-PHC/TC, así como por la Corte Suprema, incluso a través de precedentes
vinculantes, pues se trata de una tema muy controversial en relación a la prueba.
UNIDAD III “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 49

TEMA Nº 4: Teoría del delito y teoría de la pena

1. Teoría del delito

La teoría del delito estudia al delito y sus diferentes componentes y categorías,


como son la conducta o acción, la tipicidad, la antijuricidad y la culpabilidad.

Así también, se debe tener presente que cuando no concurra alguna de estas categorías, no hay delito; por ejemplo,
cuando no concurre el dolo se dice que la conducta es atípica por carecer del elemento subjetivo del tipo penal, o cuando
se da el caso de la legítima defensa, se dice que existe una causa de justificación y, por consiguiente, no concurre el tema
de la antijuricidad en ese caso concreto.

Es muy importante conocer la teoría del delito, puesto que no en todos los casos se puede afirmar que existe delito, pese
a que se haya podido realizar todos los actos materiales para tal resultado.

En ese sentido, el artículo 20° del Código Penal peruano recoge los distintos supuestos en los que queda exenta de
responsabilidad penal, la persona que actúa bajo los siguientes supuestos: grave alteración de la conciencia, legítima
defensa, estado de necesidad justificante, estado de necesidad exculpante, el consentimiento, el cumplimiento de un
deber, oficio o cargo, entre otros supuestos.

2. Teoría de la pena

La teoría de la pena se encarga del estudio de los fines de la pena a los


que hace referencia nuestra Constitución en su artículo 139, inciso 22, el
cual señala que el régimen penitenciario tiene por objeto la reeducación,
rehabilitación y reincorporación del penado a la sociedad.

La teoría de la pena se encarga del estudio de los fines de la pena según la doctrina. Tenemos las teorías retribucionistas,
de prevención general, de prevención especial, entre otras más modernas.

LECTURA SELECCIONADA N° 1
Acuerdo Plenario 4-2010/CJ-116. Asunto: Audiencia de tutela
Corte Suprema de Justicia de la República. (2012). Acuerdo Plenario N.° 2-2012/CJ-116. Lima: Corte Suprema de Justicia
de la República. Disponible en https://goo.gl/8FRcWx

LECTURA SELECCIONADA N° 2
Principios y desafíos del derecho penal de hoy
Alfonso de Barreto, I. (2013). Principios y desafíos del derecho penal de hoy. Asunción, Paraguay: Corte Suprema de Justicia de
Paraguay. Disponible en https://goo.gl/oAJR2n
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ACTIVIDAD FORMATIVA N° 3
Foro de discusión sobre la prisión preventiva y la prueba en el proceso penal.

INSTRUCCIONES:
Para desarrollar la actividad debes realizar lo siguiente:

1. Ingrese al foro y participe con comentarios críticos y analíticos sobre el tema de prisión preventiva, quién
hace el requerimiento, quién dirige la audiencia, qué se debate durante la audiencia según la Casación
626-2013-MOQUEGUA, y en qué plazo se debe resolver dicho requerimiento.

2. Lea y analice la Casación 626-2013-MOQUEGUA, que encontrará en la página web del Poder Judicial, en el
apartado jurisprudencia nacional sistematizada, y en el manual, como parte del tema prisión preventiva.

3. Responda en el foro a las preguntas acerca de la prueba en el proceso penal.

¿En qué etapa del proceso penal y ante quién se ofrece y se admite los medios de prueba?

¿Ante quién se actúa y quién valora los medios de prueba, y en qué etapa del proceso penal?
UNIDAD III “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 51

GLOSARIO DE LA UNIDAD III

A
Audiencia de prisión preventiva
Es la audiencia donde se debate si se va a ordenar o no la prisión preventiva contra un investigado por un determinado
delito, a requerimiento del fiscal, con fines de aseguramiento frente a la existencia de peligro de fuga.

C
Cesación de la prisión preventiva
Se lleva a cabo también mediante una audiencia, cuando nuevos actos de investigación cuestionan los presupuestos
materiales que dieron origen a la prisión preventiva, y en consideración de otros aspectos como el tiempo de reclusión y
el comportamiento del investigado preso preventivo.

Comparecencia
Es una medida cautelar personal menos gravosa que la detención para asegurar la presencia del investigado durante
el proceso, y puede ser con restricciones o simple; en este último caso, el imputado solo está obligado a concurrir a las
citaciones judiciales.

P
Prisión preventiva
La prisión preventiva es una medida cautelar de naturaleza personal que se dicta contra un investigado con fines de
aseguramiento de la investigación y del proceso, a fin de evitar su fuga. Es excepcional y la dicta el juez de investigacion
preparatoria, a solicitud del fiscal.

Prolongación de la prisión preventiva


Antes de vencerse el plazo de la prisión preventiva, el fiscal, si lo requiere porque aún subsisten los presupuestos materiales
de dicha medida, puede solicitar que el plazo se prolongue por otro adicional, porque todavía no se ha logrado los fines
de la prisión preventiva.

T
Terminación anticipada
Es un proceso especial, por el cual, el proceso penal puede terminar anticipadamente cuando el investigado reconoce el
delito y su responsabilidad, con asesoramiento de su abogado, acordando con el fiscal la pena y la reparación civil, acuerdo
que es sometido al control judicial del juez de investigacion preparatoria, quien lo puede aprobar o desaprobar mediante
una sentencia.

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD III

Neira Flores, J. A. (2010). Manual del nuevo proceso penal & de litigación oral. Lima: Idemsa.

Salas Beteta, C. (2011). El proceso penal común. Lima: Gaceta Jurídica.


52

AUTOEVALUACIÓN Nº 3
Marque la alternativa correcta.

1. Son presupuestos materiales de la prisión preventiva. Marque la alternativa incorrecta.

a) Los fundados y graves elementos de convicción.


b) El comportamiento del imputado durante las primeras diligencias.
c) Pena probable superior a los 4 años de pena privativa de la libertad.
d) Peligro procesal.
e) El riesgo de fuga del imputado.

2. Cuando se dice “fundados” y además “graves” elementos de convicción, se refiere a:

a) La existencia de alta probabilidad de que el imputado está vinculado al delito que se le imputa.
b) La existencia de mediana probabilidad de que el imputado está vinculado al delito que se le imputa.
c) La existencia de poca probabilidad de que el imputado está vinculado al delito que se le imputa.
d) La existencia de certeza de que el imputado está vinculado al delito que se le imputa.
e) La existencia de certeza de la culpabilidad del imputado.

3. Durante la audiencia de prisión preventiva, ¿qué principios se aplican? Marque la respuesta incorrecta.

a) Principio de publicidad.
b) Principio de oralidad.
c) Principio de igualdad de armas.
d) Principio dispositivo.
e) Principio de contradicción.

4. Según el texto, la prisión preventiva en un proceso común se puede ordenar hasta por:

a) 18 meses.
b) 15 meses.
c) 9 meses.
d) 6 meses.
e) 3 meses.

5. ¿Quiénes están facultados para hacer un requerimiento de prisión preventiva?

a) El agraviado.
b) El fiscal.
c) La Policía.
d) El juez de investigación preparatoria.
e) El juez penal.

6. Según el texto, para la cesación de la prisión preventiva, es necesario:

a) Que se den nuevos actos de investigación que cuestionen los que dieron lugar a su imposición.
b) Que existan fundados y graves elementos de convicción.
c) Que el imputado se niegue a declarar.
d) Que el imputado se encuentre delicado de salud a consecuencia de la prisión preventiva.
e) Que el imputado pague una fianza.

7. La oportunidad para solicitar el proceso especial de terminación anticipada es:

a) Durante las diligencias preliminares.


b) Durante la investigación preparatoria propiamente dicha.
c) Durante el juzgamiento.
d) En cualquier momento del proceso penal.
e) Una vez dada la sentencia.
UNIDAD III “PRISIÓN PREVENTIVA, LA PRUEBA Y LA TEORÍA DEL DELITO Y LA PENA” 53

8. Marque la respuesta incorrecta sobre el proceso especial de terminación anticipada.

a) Se solicita por el imputado o por el fiscal.


b) Se puede hacer acuerdos previos entre el fiscal y la defensa con el imputado.
c) No es necesario que el investigado reconozca su responsabilidad.
d) Si fracasa, se tiene por inexistente.
e) Su finalidad es buscar la reducción de pena establecida en la norma como derecho premial.

9. ¿Cuál de las siguientes medidas es excepcional y se ordena solo cuando no procedan las otras? Marque la
respuesta correcta.

a) Detención domiciliaria.
b) Prisión preventiva.
c) Comparecencia con restricciones.
d) Arresto ciudadano.
e) Terminación anticipada.

10. Sobre la prueba, ¿dónde se actúa y valora, y por quién?

a) En la etapa de juzgamiento, por el juez de la investigación preparatoria.


b) En la etapa intermedia, por el juez de juzgamiento.
c) En la etapa de juzgamiento, por el juez unipersonal o colegiado.
d) En la etapa de investigación preparatoria, por el fiscal.
e) En el juicio oral, por el fiscal y el juez penal.
54
UNIDAD IV “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 55

UNIDAD IV: “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN”

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD IV

CONTENIDOS LECTURAS SELECCIONADAS ACTIVIDADES

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÍA

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES

CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES

7.a Videoclase 1. Analiza la jurisprudencia de la Corte 1. Valora la importancia del


Suprema sobre la prescripción y la nuevo modelo procesal
Tema N° 1: Prescripción. compara con la doctrina. Desarrolla penal.
1. Prescripción de la acción penal. casos prácticos de prescripción y 2. Diferencia el nuevo modelo
2. Prescripción de la pena. excepciones. procesal penal del viejo
3. Jurisprudencia de la Corte Suprema. 2. Analiza la jurisprudencia de la sistema.
Corte Suprema, acuerdos plenarios,
Tema N° 2: Delitos I. y del Tribunal Constitucional, en
1. Contra la vida, el cuerpo y la salud. relación a estos delitos y resuelve
2. Contra el patrimonio. casos prácticos.
3. Contra la libertad sexual. 3. Analiza la jurisprudencia de la
4. Jurisprudencia vinculante. Corte Suprema, acuerdos plenarios,
y del Tribunal Constitucional, en
8.o Videoclase relación a estos delitos y resuelve
casos prácticos.
Tema N° 3: Delitos II. 4. Analiza las teorías sobre el tema,
1. Tráfico ilícito de drogas. tanto en la doctrina como en la
2. Tenencia ilegal de armas. jurisprudencia.
3. Asociación ilícita.
4. Delitos contra la Administración pública. Actividad N° 4
4.1 Jurisprudencia vinculante y acuerdos plenarios. A partir de los acuerdos plenarios,
analice el caso que le dará el docente en
Tema N° 4: Autoría y participación. relación a la consumación del delito de
1. Delitos contra la Administración pública. robo agravado.
2. Teorías.
Tarea académica N° 2
Lectura seleccionada N° 1 Grabe con un celular la simulación
Casación N.o 782-2015-EL SANTA de una audiencia de juzgamiento de
Corte Suprema de Justicia de la República. (2015). Sentencia un delito de tráfico ilícito de drogas,
casatoria N.o 782-2015. Lima. Disponible en http://perso.unifr. donde cada alumno cumpla el rol de
ch/derechopenal/assets/files/jurisprudencia/j_20160908_01.pdf juez, fiscal y abogado, sobre un caso
que le asignará el docente del curso.
Lectura seleccionada N° 2 Luego, súbalo a YouTube e indique el
Acuerdo plenario 4-2005/CJ-116 Asunto: Definición y estructura típica enlace.
del delito de peculado Art. 387 del CP
Corte Suprema de Justicia de la República. (2005). Acuerdo Plenario
N.o 4-2005/CJ-116. Lima: Poder Judicial del Perú. Disponible en
https://goo.gl/St9qT2

Autoevaluación N° 4
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TEMA Nº 1: Prescripción

1. Prescripción de la acción penal

La acción penal prescribe de forma ordinaria cuando transcurre un tiempo


igual al máximo de la pena fijada para el delito, si es privativa de la libertad,
conforme lo estipula el artículo 80 del Código Penal vigente.

Esto significa que al trascurrir un tiempo igual al máximo de la pena, ya no es posible perseguir el delito, y menos, imponer
sanción penal alguna. Por ejemplo, para el delito de hurto simple, la pena máxima es de tres años de pena privativa de la
libertad, por lo que al transcurrir más de tres años desde el día en que se cometió el delito, ya no es posible promover la
acción penal, porque ha operado la prescripción ordinaria.

La prescripción se da en el caso de que durante todo ese tiempo, no haya intervenido ni el fiscal ni el juez, debido a que
cualquier actuación de los mismos hace que se interrumpa el plazo de prescripción que estaba corriendo, y este queda
sin efecto, es decir, regresa a cero. Con esta interrupción, no operaría la prescripción de la acción penal. Sin embargo,
conforme la última parte del artículo 83 del Código Penal, en todo caso, la acción penal prescribe cuando transcurre más
una mitad del plazo ordinario de prescripción.

En el caso del hurto simple, la acción penal prescribiría luego de 4 años y 6 meses desde la fecha de comisión del hecho
delictivo, aun cuando se hubieran producido consecuentes interrupciones de la acción penal por las actuaciones de la
Fiscalía o la intervención de un juez, en cuyo caso se tiene que esperar a que opere la prescripción extraordinaria de la
acción penal.

2. Prescripción de la pena

La pena prescribe en los mismos plazos que la acción penal, y estos se cuentan
desde el día en que la sentencia condenatoria quedó firme.

Este supuesto se da cuando a una persona se le ha seguido un proceso penal, y en su ausencia, se le dicta una condena,
la misma que queda firme por consentimiento, cuando no la han impugnado, o por ejecutoriedad, cuando ha sido
impugnada y confirmada por el superior; pero pese a ello, el sentenciado no es habido, por lo que a partir de la fecha en
que quedó firme la condena, esta no se ejecuta, pues el sentenciado no está preso, y transcurridos los plazos señalados por
la ley, la pena prescribe.

Por ejemplo, en el caso del delito de hurto simple, la pena prescribiría a los 4 años y 6 meses desde que la condena quedó
firme.

3. Jurisprudencia de la Corte Suprema

En relación a estos temas, existe jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la República.

Así, tenemos el Acuerdo Plenario 1-2010/CJ-116, de asunto “Prescripción: Problemas actuales”. En este acuerdo plenario,
la Corte Suprema de Justicia de la República, en primer lugar, aborda el tema de la prescripción de la acción penal en el
caso de los delitos cometidos por funcionarios públicos, respecto a la duplicación del plazo.

En el acuerdo plenario citado, se hace la precisión de que no en todos


los delitos cometidos por funcionarios o servidores públicos, los plazos de
prescripción automáticamente se duplican, sino únicamente en aquellos
delitos cometidos por funcionarios o servidores públicos en los que de por
medio se afecte el patrimonio del Estado.

Por ejemplo, en el delito de omisión de actos funcionales, no se afecta el patrimonio del Estado, sino el correcto
funcionamiento de la Administración pública, por lo que, en este supuesto, no se duplica la prescripción. Por el contrario,
en el delito de peculado, sí se afecta el patrimonio del Estado y, consecuentemente, se duplican los plazos prescriptorios.

En segundo lugar, aborda el tema de la prescripción extraordinaria en las faltas, y arriba a la conclusión de que también
se aplica el plazo extraordinario en este caso.
UNIDAD IV “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 57

En tercer lugar, trata el tema de la suspensión de la prescripción cuando se formaliza la investigación preparatoria,
conforme al artículo 339 del nuevo Código Procesal Penal. Al respecto, concluye que en el referido artículo no ha habido
ninguna confusión con la interrupción del plazo prescriptorio, y que sí se refiere a la suspensión del plazo prescriptorio.

Tenemos también el Acuerdo Plenario 3-2012/CJ-116, de asunto “Sobre la necesidad de reevaluar la suspensión de la
prescripción dispuesta en el artículo 339.1 del Código Procesal Penal 2004”. En este acuerdo plenario, se deja sentado
que con la formalización de la investigación preparatoria, se suspende los plazos prescriptorios, pero no de forma
indeterminada, puesto que, en todo caso, la suspensión de la prescripción no podrá prolongarse más allá de un tiempo
acumulado equivalente al plazo ordinario más una mitad de dicho plazo.

Con esta casación, en realidad, se está confundiendo la suspensión con la interrupción del plazo prescriptorio.
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TEMA Nº 2: Delitos I

1. Delitos contra la vida, el cuerpo y la salud

Son varios los delitos contra la vida, el cuerpo y la salud tipificados en nuestro ordenamiento jurídico, de los cuales solo
vamos a analizar el de homicidio y el de lesiones.

1.1. Delito de homicidio

El tipo base se halla en el artículo 106 del Código Penal, y reprime con
pena privativa de la libertad, no menor de 6 ni mayor de 20 años, cuando
una persona mata a otra, sin que concurra ninguna agravante o atenuante
genérica.

Concurren atenuantes, por ejemplo, en el delito de infanticidio, que es la muerte que una madre da a su hijo mediando
el estado puerperal; o el delito de homicidio culposo, cuando se mata de forma culposa. Y entre las agravantes tenemos el
homicidio calificado o asesinato, el parricidio, el feminicidio, entre otros, que tienen penas más graves.

1.2. Delito de lesiones

Los delitos de lesiones se distinguen, fundamentalmente, por los días de atención médica o descanso médico que
requieran para su recuperación, que son prescritos por el profesional médico legista. Y es que si las lesiones dolosas
ameritan hasta diez días, ya sea de descanso médico o de atención médica, solo constituyen faltas contra la persona, salvo
por el medio empleado; en cambio, si las lesiones han requerido, según prescripción facultativa, de once a veintinueve
días, ya constituyen delito de lesiones menos graves tipificado en el artículo 122 del Código Penal; y si las lesiones, según
prescripción facultativa, requieren de treinta a mas días, constituyen delito de lesiones graves tipificado en el artículo 121
del Código Penal.

Se debe puntualizar que las lesiones graves no solo se determinan por los días que prescribió el facultativo para su
recuperación, sino también por otras razones, como en el caso de que la lesión haya puesto en peligro inminente la vida
de la víctima, o que se haya mutilado un miembro u órgano principal del cuerpo o lo hagan impropio para su función,
cuando se haya causado desfiguración grave y permanente, incapacidad para el trabajo, invalidez o anomalía psíquica
permanente.

2. Delitos contra el patrimonio

Desarrollaremos los delitos de hurto y robo, los cuales se materializan cuando el sujeto activo se apodera de manera
ilegítima de un bien total o parcialmente ajeno, sustrayéndolo del lugar donde se encuentra, con la finalidad de beneficiarse
patrimonialmente.

La diferencia entre el hurto y el robo estriba en que el segundo se comete


con uso de violencia contra el agraviado, o grave amenaza contra su
integridad física. Por su parte, en el delito de hurto, no se usa ni la violencia
ni la amenaza, sino, otras formas más simples como el arrebato, la sustracción
sin violencia o amenaza.

El hurto puede ser simple o agravado. Se agrava porque es cometido, por ejemplo, en lugar desolado o durante la noche,
con el concurso de dos o más personas, entre otros supuestos señalados en el artículo 186 del Código Penal.

Por su parte, el delito de robo también puede ser simple o agravado. El agravado se da, por ejemplo, cuando en el robo
se usa armas o concurren más de dos personas, en casa habitada, entre otros supuestos señalados en el artículo 189 del
Código Penal.

3. Delitos contra la libertad sexual

Los delitos contra la libertad sexual tienen su tipo base en el artículo 170° del Código Penal y sancionan la conducta del
que con violencia o grave amenaza obliga a una persona a tener acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o realiza otros
actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías.

Estos delitos se dan en agravio de personas de 14 a más años de edad, y en caso de que tengan menos de 14 años, se
considera como delito más grave, conforme a la tipificación del artículo 173° del Código Penal, el cual establece, además,
UNIDAD IV “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 59

que no es necesario que el sujeto activo haya usado violencia o grave amenaza, pues el delito se configura por el mero
hecho de tener el acceso carnal o realizar los actos análogos, debido a que por la edad de la víctima, lo que se protege
en estos casos es la indemnidad sexual, porque se considera que una persona a esa edad aún no puede decidir sobre su
cuerpo.

La violencia o la grave amenaza que se ejerza contra la víctima del delito de violación sexual, tipo base, debe ser con la
finalidad de quebrar su voluntad para que permita el acceso carnal. Por ejemplo, cuando se usa un arma de fuego para
amenazar a la víctima, por el temor del daño que se le pueda producir con dicha arma, la víctima accede al acceso carnal,
por lo cual, su voluntad ha sido quebrada.

Por consiguiente, dicha amenaza o violencia debe ser anterior y concomitante con el acceso carnal no deseado, porque
si se usa posteriormente, ya no tiene el objetivo de lograr el acceso carnal, sino, otro propósito, como evitar la denuncia
penal, por ejemplo.

En los delitos de actos contra el pudor, también influye el tema de la edad, puesto que el artículo 176° se refiere a
actos contra el pudor de mayores de 14 años, supuestos en los cuales se requiere que contra la víctima, para realizarle
tocamientos indebidos, se haya usado la violencia o amenaza; pero cuando es menor de 14 años, conforme al artículo
176°-A, no es necesario.

4. Jurisprudencia vinculante

En relación a este tema, como jurisprudencia vinculante tenemos el Recurso de Nulidad N.o 1628-2004-ICA, de la
Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República: “Jurisprudencia vinculante, naturaleza y
características del ‘engaño’ en el delito de seducción del artículo 175 del Código Penal”.

En esta jurisprudencia, se dice que el engaño al que hace referencia el tipo penal del delito de seducción tiene que ser
para el acceso carnal en sí, y no para lograr el consentimiento de la víctima para el acceso carnal.

En relación al delito de hurto y robo, tenemos dentro de la jurisprudencia vinculante, la Sentencia Plenaria 1-2005-DJ-
301-A, discrepancia jurisprudencial sobre el art. 301-A del CPP, de asunto “Momento de la consumación en el delito de
robo agravado”.

En esta jurisprudencia, la Corte Suprema de Justicia de la República en pleno ha determinado que el delito de robo
agravado se consuma en el momento que el sujeto activo tiene la disponibilidad potencial de la cosa que ha sustraído, esto
debido a que en el delito de robo, la sustracción se produce para aprovecharse de ella desde el punto de vista patrimonial,
por eso es que la consumación tiene que referirse a un tema de poder disponer del bien, aunque solo de manera potencial.
60

TEMA Nº 3: Delitos II

1. Tráfico ilícito de drogas

El delito de tráfico ilícito de drogas se configura cuando una persona


promueve, favorece o facilita el consumo ilegal de drogas tóxicas,
estupefacientes o sustancias psicotrópicas, los mismos que se pueden realizar
mediante actos de fabricación o tráfico, o de posesión con fines de tráfico.

Este delito se agrava por varios motivos que están señalados en el artículo 297° del Código Penal, agravantes sobre las que
ha surgido una serie de problemas de interpretación. Así, tenemos el caso del inciso 6, que se refiere al supuesto de que
este delito sea cometido por tres o más personas. Al respecto, será suficiente que se compruebe objetivamente que en el
delito hayan participado tres o más personas para aplicar esta agravante, o que haya habido concierto entre estas.

Esto es importante debido a que la diferencia de la pena es bastante considerable, porque cuando se está en el tipo base,
la pena puede fluctuar entre 6 y 15 años, pero en el agravado, esta no puede ser menor de quince años, además que el
condenado no tiene posibilidad de lograr ningún beneficio penitenciario.

Asimismo, se ha visto otro problema en relación a los “burriers” o correo de drogas, que son las personas que se dedican
al transporte de la droga por encargo de otros, cuando solo tienen participación en el traslado de la droga de un lugar a
otro, y no son los dueños de la misma.

Al respecto, la doctrina y la jurisprudencia se han encargado de analizar estos temas problemáticos.

1.1. Jurisprudencia vinculante y acuerdos plenarios

Tenemos el Acuerdo Plenario 3-2005/CJ-116, de asunto “Intervención de tres o más agentes: Alcances del artículo 297°.6
del CP”, en el cual se concluye que no basta el mero concurso de tres o más personas para que se dé esta agravante, sino
que haya existido, además, el conocimiento por parte de cada una de que en el hecho estaban participando tres o más
personas, debiendo cada una estar al tanto del plan correspondiente; y esto se tiene que probar.

2. Tenencia ilegal de armas

Este delito se configura cuando una persona tiene en su posesión un arma de fuego, sin la correspondiente licencia de
posesión otorgada por la Sucamec (Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones
y Explosivos de Uso Civil), que es la entidad adscrita al Ministerio del Interior encargada de otorgar licencias para portar
armas de fuego de uso civil.

Este delito es de peligro abstracto en la medida de que la sola posesión del arma de fuego, sin tener la licencia respectiva,
configura este delito, por existir la probabilidad de que podría ser usada y causar algún peligro concreto de lesiones o
muerte para cualquier persona, en cuyo caso, el arma de fuego que se posesione tendría que estar apta para su uso. Es
decir, que si se está en posesión de un arma que no es idónea para producir disparo y, por consiguiente, de ser usada no
podría causar ningún daño a nadie, simplemente el delito no se configura.

3. Asociación ilícita

Este delito se ha puesto muy de moda en estos últimos tiempos, pues a menudo se informa sobre la aprehensión de varias
personas que han cometido determinados delitos, y lo confunden con organización criminal.

Este delito lo comete el que constituya, promueva o integre una organización de dos o más personas destinada a cometer
delitos.

4. Delitos contra la Administración pública

Los delitos contra la Administración pública son aquellos que se cometen por parte de funcionarios o servidores públicos,
y por particulares, contra la Administración pública.

Entre estos delitos, podemos resaltar:

• Los delitos de peculado,


• malversación de fondos,
UNIDAD IV “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 61

• cohecho,
• colusión,
• concusión,
• y otros.

4.1. Jurisprudencia vinculante y acuerdos plenarios

Tenemos los siguientes: Acuerdo Plenario 4-2005/CJ-116, de asunto “Definición y estructura típica del delito de peculado:
Artículo 387° del CP”, y el Acuerdo Plenario 3-2015/CJ-116, de asunto “La participación del interesado en el delito de
tráfico de influencias y la legitimidad de la intervención penal en la modalidad de influencias simuladas”.
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TEMA Nº 4: Autoría y participación

1. Delitos contra la Administración pública

En los delitos contra la Administración pública, no se aplica la teoría del dominio funcional del hecho, sino la teoría de
la infracción del deber.

En los delitos comunes, se aplica la teoría del dominio del hecho, de tal forma que existe, por ejemplo, la coautoría, esto
es, cuando en un delito son varias las personas que se reparten roles diferentes, pero que todas pueden tener el dominio
del hecho, todas responden como coautoras, porque cualquiera de ellas puede tomar la decisión de continuar o no con
la ejecución del delito.

En cambio, en los delitos contra la Administración pública, no funciona esta teoría, sino otra que, en la doctrina, se conoce
como la teoría de la infracción del deber, puesto que todos los funcionarios o servidores públicos que están al servicio del
Estado, para el que trabajan, tienen un deber funcional con el mismo, y si infringen dicho deber, cometen el delito. Por
ejemplo, un alcalde que se apropia del dinero destinado a una obra pública comete el delito de peculado, y si son varios
los que se apropian del dinero, no responden como coautores, sino como autores, porque no todos infringen el mismo
deber con el Estado, sino que cada uno infringe un deber diferente.

2. Teorías

Cuando en la comisión de un delito contra la Administración pública, además de funcionarios y servidores públicos,
participan personas particulares, se les puede juzgar en un solo proceso penal a todos, o será necesario dos procesos
penales: uno para los funcionarios y servidores, porque ellos sí infringen su deber con el Estado, y otro para los particulares,
que no infringen ningún deber con el Estado.

Al respecto, han surgido dos teorías: una que concluye que debe haber dos procesos, (la teoría de la ruptura del título de
imputación), y otra que considera que debe ser un solo proceso, donde los funcionarios o servidores públicos respondan
como autores del delito, y los particulares, como cómplices del mismo (la teoría de la unidad del título de imputación).
Esta última teoría es la aceptada en el Perú.

LECTURA SELECCIONADA N° 1
Casación N.o 782-2015-EL SANTA
Corte Suprema de Justicia de la República. (2015). Sentencia Casatoria N.o 782-2015. Lima. Disponible en http://perso.
unifr.ch/derechopenal/assets/files/jurisprudencia/j_20160908_01.pdf

LECTURA SELECCIONADA N° 2
Acuerdo Plenario 4-2005/CJ-116. Asunto: Definición y estructura típica del delito de peculado, art.387 del CP.
Corte Suprema de Justicia de la República. (2005). Acuerdo Plenario N.o 4-2005/CJ-116. Lima: Poder Judicial del
Perú. Disponible en https://scc.pj.gob.pe/wps/wcm/connect/fde365004075bb27b78ff799ab657107/acuerdo_
plenario_04_2005_CJ_116.pdf?mod=AJPERES&CACHEID=fde365004075bb27b78ff799ab657107
UNIDAD IV “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 63

ACTIVIDAD FORMATIVA N° 4
Foro de discusión sobre la prescripción de la acción penal a través de la jurisprudencia.

INSTRUCCIONES:
Para desarrollar la actividad debes realizar lo siguiente:

1. Ingrese al foro y participe con comentarios críticos y analíticos en relación al Acuerdo Plenario 1-2010/CJ-116,
de asunto “Prescripción: Problemas actuales”, respecto al primer tema que es la prescripción en los delitos contra
la Administración pública cometidos por funcionarios o servidores públicos. ¿En qué casos se duplica los plazos
prescriptorios y cuál es su fundamento legal?

2. Según el referido acuerdo plenario, en el delito de peculado doloso, tipo base del artículo 387° del Código Penal,
¿en qué tiempo prescribe la acción penal de forma ordinaria y en qué tiempo, de forma extraordinaria? En este
caso, ¿se afecta o no el patrimonio del Estado?

3. Responda en el foro a las preguntas acerca del momento consumativo en el delito de robo agravado, según la
lectura y la Sentencia Plenaria N.o 1-2005/DJ-301-A, de asunto “Momento de la consumación en el delito de robo
agravado”.

¿En qué momento se considera consumado el delito de robo agravado?

¿Esto tiene correlación con la finalidad del beneficio patrimonial de los delitos contra el patrimonio?
64

GLOSARIO DE LA UNIDAD IV

D
Delitos contra la Administración pública
Son aquellos delitos que afectan a la Administracion pública, cometidos por los funcionarios o servidores públicos que están
encargados de administrar o custodiar el patrimonio público. O también son los que afectan la correcta Administración
pública.

H
Homicidio
Es la muerte que causa una persona a otra.

Hurto
Es un delito contra el patrimonio que consiste en apoderarse de un bien mueble ajeno para beneficiarse de él, sustrayéndolo
del lugar donde se encuentra.

P
Prescripción de la acción penal
La accion penal solo tiene un tiempo para promoverse, pues de transcurrir más del establecido por ley, el delito debe
olvidarse, porque ya no es posible promoverlo. A eso se denomina prescripción, cuando el Estado ya no puede perseguir
ese delito para castigarlo.

T
Tráfico de drogas
Es un delito contra la salud pública que consiste en traficar, transportar, fabricar o poseer drogas tóxicas, estupefacientes
o sustancias psicotrópicas, prohibidas por ley.

V
Violación sexual
Es un delito que consiste en tener acceso carnal con otra persona, contra su voluntad, usando violencia o grave amenaza
para que acceda.

BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD IV

Neira Flores, J. A. (2010). Manual del nuevo proceso penal & de litigación oral. Lima: Idemsa.

Salas Beteta, Ch. (2011). El proceso penal común. Lima: Gaceta Jurídica.
UNIDAD IV “PRESCRIPCIÓN, DELITOS, AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN” 65

AUTOEVALUACIÓN Nº 4
Marque la alternativa correcta:

1. En relación a la prescripción de la acción penal en los delitos cometidos por funcionarios o servidores públicos,
marque la alternativa correcta.

a) Los plazos prescriptorios se reducen a la mitad.


b) Los plazos prescriptorios se duplican en todos los casos.
c) Los plazos prescriptorios se duplican solo en los casos que afectan el patrimonio del Estado.
d) Los plazos prescriptorios son iguales para todos los delitos.
e) No existen plazos prescriptorios para este tipo de delitos.

2. Sobre la prescripción extraodinaria de la acción penal, marque la alternativa correcta.

a) Opera cuando transcurre un tiempo igual al máximo de la pena fijada para el delito si es privativa de la libertad.
b) Opera cuando transcurre un tiempo igual al máximo de la pena fijada para el delito si es privativa de la libertad,
menos una mitad del plazo ordinario.
c) Opera cuando transcurre un tiempo igual al máximo de la pena fijada para el delito en todos los casos.
d) Opera cuando transcurre un tiempo igual al máximo de la pena fijada para el delito si es privativa de la libertad,
más una mitad.
e) Opera cuando transcurre un tiempo igual al mínimo de la pena fijada para el delito en todos los casos.

3. La prescripción de la pena se computa:

a) Desde que se cometió el delito.


b) Desde que la sentencia condenatoria quedó firme.
c) Desde que se dicta la sentencia absolutoria.
d) Desde que se emite acusación fiscal.
e) Desde que el imputado es declarado no habido.

4. Según el texto, el delito de violación sexual en contra de un menor, en el que no es necesario que se use violencia
o grave amenaza para constituir agravante, comprende a las víctimas de:

a) Hasta los 13 años.


b) Hasta los 10 años.
c) Hasta los 14 años.
d) Hasta antes de cumplirse los 14 años.
e) Hasta los 16 años.

5. Una de las agravantes del delito de tráfico ilícito de drogas es la concurrencia de tres o más personas, ¿qué se
requiere para que se dé esta agravante?

a) La simple concurrencia de tres o más personas en el delito.


b) Que a las tres o más personas se les haya detenido juntas.
c) Que entre las tres o más personas tengan conocimiento de que están actuando previo concierto de voluntades.
d) Que una de las tres sea cabecilla de una organización criminal de traficantes de drogas.
e) Que una de las tres tenga antecedentes judiciales y/o penales.

6. Según el texto, el delito de robo agravado se consuma:

a) Cuando el sujeto activo entra en contacto con la cosa ajena.


b) Cuando el sujeto activo logra tener en su poder el bien ajeno que ha sustraído.
c) Cuando el sujeto activo tiene la disponibilidad potencial de la cosa que ha sustraído.
d) Cuando el sujeto activo empieza a usar el bien ajeno.
e) Cuando el sujeto activo huye del lugar donde ha perpetrado el robo.
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7. En los delitos conta la Administración pública, ¿qué teoría se aplica en el tema de autoría y participación?

a) La teoría de la infracción del deber.


b) La teoría del dominio del hecho.
c) La teoría del dominio funcional del hecho.
d) La teoría retribucionista.
e) La teoría ecléctica.

8. En los delitos contra la Administración pública, los plazos prescriptorios se duplican cuando se afecta al patrimonio
del Estado. ¿En cuál de estos delitos no se duplicaría el plazo prescriptorio?

a) Delito de peculado doloso.


b) Delito de peculado culposo.
c) Delito de colusión agravada.
d) Delito de omisión de actos funcionales.
e) Delito de falsedad genérica.

9. ¿Cuál de las siguientes teorías es asumida por la jurisprudencia peruana cuando en un delito contra la Administración
pública hay intraneus y extraneus?

a) Teoría de la ruptura del título de imputación.


b) Teoría de la unidad del título de imputación.
c) Teoría ecléctica.
d) Ninguna de estas teorías.
e) Todas estas teorías.

10. El delito de tenencia ilegal de armas es:

a) Un delito de peligro concreto.


b) Un delito de lesión.
c) Un delito de resultado.
d) Un delito de peligro abstracto.
e) Un delito de peligro inminente.
ANEXO 67

ANEXO
Respuestas de la Autoevaluación de la Unidad I
Número Respuesta
1 c
2 d
3 d
4 c
5 a
6 a
7 d
8 b
9 a
10 c

Respuestas de la Autoevaluación de la Unidad II


Número Respuesta
1 d
2 c
3 d
4 b
5 a
6 b
7 c
8 c
9 d
10 d

Respuestas de la Autoevaluación de la Unidad III


Número Respuesta
1 b
2 a
3 d
4 c
5 b
6 a
7 b
8 c
9 b
10 c

Respuestas de la Autoevaluación de la Unidad IV


Número Respuesta
1 c
2 d
3 b
4 d
5 c
6 c
7 a
8 d
9 b
10 d
E ste manual autoformativo es el material didáctico más importante de la presente
asignatura. Elaborado por el docente, orienta y facilita el auto aprendizaje de
los contenidos y el desarrollo de las actividades propuestas en el sílabo.

Los demás recursos educativos del aula virtual complementan y se derivan del
manual. Los contenidos multimedia ofrecidos utilizando videos, presentaciones,
audios, clases interactivas, se corresponden a los contenidos del presente
manual. La educación a distancia en entornos virtuales te permite estudiar desde
el lugar donde te encuentres y a la hora que más te convenga. Basta conectarse al
Internet, ingresar al campus virtual donde encontrarás todos tus servicios: aulas,
videoclases, presentaciones animadas, biblioteca de recursos, muro y las tareas,
siempre acompañado de tus docentes y amigos.

El modelo educativo de la Universidad Continental a distancia es innovador,


interactivo e integral, conjugando el conocimiento, la investigación y la innovación.
Su estructura, organización y funcionamiento están de acuerdo a los estándares
internacionales. Es innovador, porque desarrolla las mejores prácticas del e-learning
universitario global; interactivo, porque proporciona recursos para la comunicación
y colaboración síncrona y asíncrona con docentes y estudiantes; e integral, pues
articula contenidos, medios y recursos para el aprendizaje permanente y en
espacios flexibles. Ahora podrás estar en la universidad en tiempo real sin ir a la
universidad.