You are on page 1of 4

La Omnisciencia (o el punto de vista omnisciente), es la capacidad de saberlo todo, o de saber todo lo

que se necesite saber. Es una atributo propio de Dios en las religiones abrahámicas. Por asimilación, en
literatura, en el caso de que el narrador conozca todos los pensamientos y sucesos de la historia se le
conoce como narrador omnisciente.

Definición

Del latín omnis (todo) y scientia (ciencia). Pueden distinguirse dos tipos de omnisciencia:

 La omnisciencia inherente: La capacidad de saber todo lo que se desee saber y se puede saber;
 La omnisciencia total: Efectivamente saber todo lo que se puede saber.

Controversias

También se suele afirmar que el concepto de omnisciencia es contradictorio.

Se señala que se considera que Dios habría creado todo el conocimiento y que tendría conocimiento del
mismo de antemano: esto implicaría una contradicción circular, ya que Dios no podría haberlo sabido todo
antes de que existiera ningún conocimiento que saber. Sin embargo esta supuesta objeción se puede
deshacer fácilmente: el conocimiento no se crea, sino que existe en la "mente" de Dios desde toda la
eternidad. En esta objeción se confunde el saber con el ser. Una persona puede saber cómo fabricar un
objeto aunque en toda su vida no llegue a fabricar ninguno efectivamente. Además presupone que Dios
"adquiere" conocimientos a la manera humana, hipótesis que no se compadece con el concepto aristotélico
de Acto Puro y Motor Inmóvil.

También se dice que la omnisciencia implicaría una contradicción con el concepto del libre albedrío, ya que
para que Dios pudiera saberlo todo de antemano sería necesario creer que todos los acontecimientos que
pudieran suceder estarían predestinados. Esto se conoce como Paradoja de la predestinación.

Literatura

La omnisciencia es también un concepto de la literatura, que consiste en uno de los posibles roles que
puede asumir el narrador de una historia. Un narrador omnisciente suele escribir en tercera persona, y
puede describir sucesos simultáneos, pensamientos o sentimientos de los personajes o información aún no
conocida, todo lo cual no sería del conocimiento de ninguno de los personajes de la historia.

I. Omnisciencia
1. El significado. La omnisciencia significa que Dios sabe todas las cosas, las reales y las posibles, todas
por igual y sin tener que esforzarse. A. W. Tozer escribió:
Dios conoce instantáneamente y sin esfuerzo alguno cada cosa y todas las cosas, cada mente y todas
las mentes, cada espíritu y todos los espíritus, cada existencia y todas las existencias, cada pluralidad y
todas las pluralidades, cada ley y todas las leyes, todas las relaciones, todas las causas, todos los
pensamientos, todos los misterios, todo enigma, todo sentimiento, todos los deseos, cada secreto no
declarado, todos los tronos y dominios, todas las personalidades, todas las cosas visibles y invisibles en el
cielo y en la tierra, movimiento, espacio, tiempo, vida, muerte, el bien, el mal, el cielo, y el infierno.
Porque Dios conoce todas las cosas perfectamente, El no conoce alguna cosa mejor que otra, sino que
las conoce a todas por igual. El nunca descubre nada, nunca se sorprende, nunca se asombra. Nunca se
siente intrigado tocante alguna cosa, ni busca información o hace preguntas (excepto cuando está tratando
de atraer a los hombres para el propio bienestar de ellos
2. La Escritura. Dios conoce todas Sus obras desde el principio (Hechos 15:18). El enumera y nombra las
estrellas (Salmo 147:4). Nuestro Señor manifestó la omnisciencia cuando declaró lo que hubiera ocurrido
en Tiro y Sidón (Mateo 11:21). Dios conoce todo lo referente a nuestras vidas antes que naciéramos
(Salmo 139:16).

3. Aplicaciones. (a) La omnisciencia y la seguridad. Nada puede descubrirse jamás en la vida de un


creyente que sorprenda a Dios y sea causa para que El lo deseche. “Ningún chismoso pudiera informar
acerca de nosotros, ningún enemigo pudiera hacer que una acusación se mantenga; ningún pecado
secreto pudiera descubrirse para avergonzarnos y revelar nuestro pasado; ninguna debilidad insospechada
en nuestro carácter pudiera salir a la luz para apartar a Dios de nosotros; puesto que El nos conoció
perfectamente antes que nosotros lo conociéramos a El, y nos llamó hacia Sí mismo en el pleno
conocimiento de todo lo que estaba contra nosotros”
(b) La omnisciencia y la sensibilidad. Cada advertencia que Dios da proviene de un Ser omnisciente,
así que debemos ser sumamente sensibles a ellas. Sus advertencias no se basan en meras suposiciones
de lo que pudiera ocurrir. El tiene conocimiento.
(c) La omnisciencia y el consuelo. Cuando nos enfrentamos con esas circunstancias inexplicables en
la vida, invariablemente buscamos refugio y hallamos consuelo en la omnisciencia de Dios. El no sólo
conoce lo que realmente ocurrió, sino que también sabe lo que pudiera haber ocurrido. El siempre sabe el
bien y la gloria que resultarán a la larga de los eventos que nosotros no podemos comprender.
(d) La omnisciencia y la sobriedad. La sobriedad debe caracterizarnos a todos al darnos cuenta de
que tenemos que comparecer delante de un Dios que todo lo sabe (Hebreos 4:13).

Salmos 139.1
1
Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
2
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
3
Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
4
Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5
Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.
6
Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.
Salmos 147.4-5
4
El cuenta el número de las estrellas;
A todas ellas llama por sus nombres.
5
Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;
Y su entendimiento es infinito.

Isaías 40.13-14,28
13
¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole? 14¿A quién pidió consejo para ser avisado?
¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?
28
¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No
desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

Isaías 46.9-10
9
Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada
hay semejante a mí, 10que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era
hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;
Jeremías 1.5
5
Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las
naciones.

Mateo 9.4
4
Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

Lucas 12.6-7
6
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.
7
Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que
muchos pajarillos.

Juan 2.24-25
24
Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, 25y no tenía necesidad de que nadie le
diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

Juan 6.64
64
Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no
creían, y quién le había de entregar.

Juan 16.29-30
29
Le dijeron sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices. 30Ahora entendemos
que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.

Hechos de los Apóstoles 1.24


24
Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,

1 Corintios 1.25
25
Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los
hombres.

1 Juan 3.19-20
19
Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; 20pues si
nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas.

Narrador omnisciente: “Juan estaba viendo televisión en su casa mientras recordaba lo que la
maestra le había dicho la mañana anterior. Su mente no paraba de pensar, sabía que tenía que
ponerse a hacer la tarea. No dudó más y corrió a la habitación para empezar los deberes y así
dejar su conciencia tranquila.”

“…erase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y,
durante el día, paraba horas felices jugando con ellos…”
“… pero el niño no sabía que sus juguetes durante la noche cobraban vida y hablaban entre
ellos…”
TU ME CONOCES

Tu me conoces cuando estoy sentado, tu me conoces cuando estoy de pie, ves

claramente cuando estoy dormido y si me muevo tu también me ves. Cuando camino

siento que me abrazas, también de frente siento que me ves; me siento lejos sin tu

Santo Espíritu, ¿para dónde iré?, yo no lo sé.

¿Para dónde iré?, ¿Para dónde iré?, ¿para dónde huiré?, ¿Para dónde iré?, Si me

subo a la montaña, a los confines de la mar… allí estás Tú!!! (2X)