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LIJA PARA METAL

MISAEL SÁNCHEZ GUTIÉRREZ

La tarea de lijado consiste en la aplicación de un elemento abrasivo sobre una superficie para
conseguir pulirla o alisarla a través del roce continuo, eliminando los picos o rugosidades que
esa superficie pudiera presentar, dejando una superficie uniforme. Para lograr este resultado
se emplean diferentes clases de herramientas, entre las cuales, la lija es el elemento más
utilizado.

El proceso de lijado se remonta a 4.000 años atrás, cuando en el Oriente Medio se empleaba
la arena para pulir. En un principio se utilizaba arena suelta, la cual se esparcía sobre la
superficie que se debía pulir y se procedía a frotarla reiteradamente con un trozo de madera o
de cuero.

El papel de lija conocido y utilizado en la actualidad, se originó en el año 1400 en Suiza,


donde se adhería vidrio triturado al papel para obtener un material abrasivo. La lija surge del
simple cartón arenado que con el tiempo, dio paso a diferentes variedades de esta muy útil
herramienta.

La lija se compone de dos partes unidas por un adhesivo.

El soporte: es una lámina de papel, tela o material fibroso que debe ser tan fuerte como para
no romperse con facilidad durante el lijado, que implica el frotamiento de este papel sobre la
superficie a pulir. Para lijar madera se suele utilizar lija con soporte de papel o cartulina,
mientras que para el lijado de metal el soporte es de tela resistente o fibra. El soporte se
fabrica en forma de pliegos o de rectángulos manuables para pequeños trabajos.

La superficie granular: sobre una de las caras de la lámina que sirve como soporte, se
adhiere material granuloso de diferentes tipos, de acuerdo al tamaño de grano requerido y al
tipo de pulido, para lo cual puede ser necesaria mayor o menor dureza de este material. El
elemento abrasivo granular puede estar compuesto por carburo de silicio, óxido de aluminio
(una de cuyas variedades es el esmeril) o zirconio.

 Superficie de carburo de silicio: este es un grano anguloso, de poca tenacidad y poca


durabilidad. Se emplea principalmente para lijar materiales sólidos tales como: piedra,
mármol, titanio, vidrio, fibra de vidrio, lacas, cerámica, goma o plásticos.
 Superficie de óxido de aluminio: este es un grano redondo, que cuenta con tenacidad y
es de alta durabilidad. Es el indicado para lijar materiales tales como el metal y la
madera. Así como para lijar paredes enlucidas.
 Superficie de corindón de zirconio: este es un grano con gran uniformidad, gran
tenacidad y con una muy alta duración. Es ideal para lijar aceros inoxidables.

Forma de uso de una Lija


 El lijado de una superficie se realiza mediante movimientos manuales longitudinales
sobre ella, de tal manera que la parte granulada de la lija friccione el área a pulir. En el
caso del pulido de madera, el movimiento debe seguir la dirección de la veta. Sobre
pequeñas superficies bastará con presionar la cara lisa de la lija con la mano sobre
ellas. Para ejercer mayor fuerza y de forma más uniforme, se puede emplear una
pieza plana o taco de madera que ayude a realizar la presión necesaria. Además,
existen lijadoras eléctricas, en las cuales la lija está adherida a un disco que al girar
realiza el trabajo sobre el objeto con mayor eficiencia y velocidad.

El tamaño del grano de la lija utilizada depende del material a lijar. De tal forma, existen lijas
de grano grueso, intermedio y fino. También, la elección del granulado de la lija está en
función de la calidad de la terminación requerida. Lijas gruesas darán una terminación rústica,
mientras que lijas finas permitirán obtener un pulido más delicado. Por otra parte, se puede
realizar el lijado en seco o al agua. Ambas posibilidades tienen ventajas específicas de
acuerdo al material a tratar.
El tamaño del grano de una lija, se denomina o conoce según el número de grano. Cuanto
menor sea el número de grano, mayor es el tamaño del grano, y por ende, más basto será el
lijado. Para un lijado de calidad se recomienda recurrir a varias lijas, comenzando por la más
gruesa y avanzando hacia la más fina. Tipos de lija según el número de grano:

 Lija gruesa: las lijas con granulado grueso se utilizan para iniciar el trabajo sobre
superficies muy rugosas, oxidadas o para eliminar la pintura adherida, antes del lijado
definitivo. Este tipo de lija abarca los siguientes números: 80, 60, 50, 40, 36, 24, 20,
16, 12.
 Lija mediana: el grano intermedio de una lija es eficiente para mejorar el acabado de
una superficie que ha sido previamente tratada con lija gruesa. Una vez que se ha
quitado la pintura o el óxido, o cuando las arrugas se han alisado un poco, la lija de
grano mediano suaviza la pieza a pulir antes de su tratamiento final. Este tipo
de lijaabarca los siguientes números: 280, 240, 220, 180, 150, 120, 100.
 Lija fina: la lija de grano fino consigue una terminación suave sobre las superficies.
Sin embargo, se requiere la utilización de lijas más gruesas sobre áreas demasiado
rugosas, ya que de realizar el trabajo directamente con una lija fina, la tarea sería
demasiado dura, demandaría excesivo tiempo y probablemente no daría los resultados
esperados.Este tipo de lija abarca los siguientes números: 600, 500, 400, 360, 320.
 Lija extrafina: esta lija se emplea para eliminar las asperezas que puedan quedar una
vez finalizado el trabajo. Este tipo de lija abarca los siguientes números: 1500, 1200,
1000, 800.
 Lija seca: las lijas para pulido en seco son las más comunes y pueden utilizarse
sobre todos los materiales, con diversos resultados. Uno de sus problemas consiste en
la emanación de polvo, por lo cual se aconseja utilizar lentes de protección y barbijo
durante el lijado.
 Lija al agua: las lijas al agua pueden utilizarse de igual manera que las lijas secas, o
sumergirse en agua para su uso. Son más eficientes para la eliminación de los
residuos y para dar una mejor terminación sobre determinados materiales.

Por otro lado, también se pueden clasificar las lijas en lijas con grano abierto y con grano
cerrado. Las lijas con grano abierto, cuentan con menos granos por unidad de superficie. Lo
contrario ocurre con las lijas de grano cerrado. Las de grano abierto son ideales para pinturas,
masillas, maderas blandas y resinosas, emplastes, yesos húmedos o muertos, entre otros.
También podemos encontrar las lijas con recubrimiento similar a una cera, lo que permite
evacuar el polvo del lijado de una forma mucho mejor, evitando que la lija se obstruya. Este
recubrimiento lo poseen las lijas especiales para lacas o pinturas.
Selección del tipo de lija
Teniendo en cuenta la gran variedad de tipos de lija que existen, es muy importante que se
seleccione la más adecuada para el trabajo a realizar, y además se consideren las distintas
fases o etapas del trabajo, en caso de que aplique.
Indicaremos algunos ejemplos de aplicaciones de la lija:

Para la eliminación inicial de pintura excedente y residuos granulosos en madera o yeso, debe
utilizarse una lija seca de grano grueso. Una vez emparejada la superficie, se continúa con
una lija mediana y se realiza la terminación con lija seca muy fina.
Para lijado de metales, se usa la lija de tela esmeril y se sigue una secuencia similar. Esmeril
grueso para remoción de óxido y rebarbas, luego esmeril mediano y fino.
La lija al agua, en sus tres grados de granulado, es muy buena para el alisado de superficies
rellenas con masilla o para mejorar la terminación de la pintura.

Esta útil y eficiente herramienta es un gran aliado para obtener trabajos con acabados
perfectos. Basta con elegir la lija adecuada y aplicarla de forma correcta.

La superficie granular es una de las caras de la lámina y cuyo grano puede ser de
tres tipos, segúnsu composición: Lijas de carburo de silicio. ... Se utiliza principalmente
para el lijado de materiales sólidos como: vidrio, piedra, mármol, lacas, cerámica, titanio,
goma, plásticos o fibra de vidrio.