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Iconos, Revista de Ciencias Sociales No.

13
Flacso-Ecuador
Marzo 2002

Lacan,
psicoanálisis
y lalengua
en las ciencias sociales

Antonio Aguirre* Freud abordara aspectos de la cultura; aspectos


que además le resultaban indispensables para
El psicoanálisis, fundado por Freud a fines del si- avanzar en la elaboración de la teoría psicoanalíti-
glo XIX, tuvo inicialmente su campo de experien- ca. Temas como la religión, el arte plástico, la lite-
cia y elaboración en la clínica, particularmente en ratura, la historia y la antropología se hicieron
los síntomas de mujeres histéricas. Se extendió a presentes en la obra freudiana: un texto como El
las neurosis en general, y no dejó fuera de su inci- malestar en la Cultura se ha convertido en un eje
dencia aquello que desde mucho antes se llamó de estudio desde el psicoanálisis hacia los más va-
“locura”, vale decir, la psicosis. En resumen, el psi- riados campos de la vida social.
coanálisis surge en el contexto de la demanda de A partir de allí los analistas, los continuadores
curación para síntomas que la medicina no podía de Freud, retomaron el trabajo, Jacques Lacan en-
ni quería atender, aún si ella, con sus dispositivos tre ellos. En este artículo busco dirigir la atención
del hospital y el consultorio, continuaba dando el del lector a un vector muy especial del aporte ex-
modelo de la aplicación y una ideología de la sa- traordinario y fundamental de este analista, un
lud, tal como Michel Foucault lo ha mostrado en vector que él mismo colocó como uno de los tres
sus estudios. ejes de la Escuela, en lo que llamó la tercera sec-
Sin embargo, las definiciones que Freud hizo ción, dedicada tanto a establecer la consistencia
de la represión, la sexualidad, el inconsciente y el epistémica del psicoanálisis como a ubicarlo en
síntoma no tienen el sentido restringido de unas sus relaciones con otras disciplinas, con la ciencia
entidades psicopatológicas que, por tanto, serían más rigurosa, para asimismo definir comparativa-
sólo pertinentes al estudio y tratamiento de aque- mente su particularidad ética.
llos sujetos que un saber ya elaborado por la psi-
quiatría clásica ha ubicado como enfermos. El in-
consciente y sus mecanismos concernían a todo La lingüística y la lingüistería
sujeto humano y se relacionaba con todas sus ma-
nifestaciones, con todas sus obras, de un modo se- La lingüística de Saussure y de Jakobson fue la re-
mejante a óomo un síntoma representaba un pen- ferencia piloto para Lacan en su “retorno a
samiento reprimido. Freud incluso precisó el tér- Freud”. El estructuralismo, el vaciamiento de la
mino “sublimación” para compendiar la presencia cuestión de la referencia, la hegemonía del signifi-
de lo inconsciente en la obra del más alto valor es- cante en su carácter puramente diferencial y sisté-
tético, por ejemplo, del arte en todas sus formas. mico en relación a otros significantes, son algunos
detalles de este marco epistémico donde Lacan
No demoró mucho, por lo dicho, para que dio un paso audaz: ubicar al sujeto, definido sim-
plemente por ser representado por un significante
* Psicoanalista. para otro significante, en una estructura sincróni-

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ca y diacrónica, que permitía una nueva defini- pizarra.
ción del inconsciente, acorde a la matriz lingüísti- Hay en ello una ironía que el mismo Lacan hi-
ca de las ciencias humanas, diciendo que estaba zo jugar comentándola de diversas maneras: él de-
“estructurado como un lenguaje”. cía que el universitario es refractario al psicoanáli-
De los estudios antropológicos de Levi sis y odia la práctica analítica dado que ella impli-
Strauss, Lacan pudo destilar su propuesta de los ca el saber supuesto del inconsciente. En la uni-
tres registros -simbólico, imaginario y real- como versidad el saber no es supuesto, sino expuesto en
indispensables a la hora de emprender cualquier el lugar del agente mismo del discurso, un saber
investigación sobre el fenómeno humano. Inicial- que dice -parodiando una celebre frase del mismo
mente el énfasis lacaniano estaba en lo simbólico, Lacan- “Yo, el saber, hablo”, un todo-saber que se
al cual consideraba la red misma en que se orga- autoconcibe como crítico -en ese sentido objetivo
nizaba todo el mundo imaginario, dejando a lo y científico-, pero que no reconoce la parcialidad
real siempre como un mas allá, un reducto y un de sus intereses y su complicidad con las burocra-
resto que no siendo simbolizable era un producto cias de todas las latitudes. Sí, aunque parezca cu-
de la acción del significante. rioso, Lacan sostenía que la Unión Soviética era el
Este privilegio hacia lo simbólico como refe- paradigma mismo de la hegemonía del discurso
rencia e instrumento clave de la teoría y la prácti- universitario, lo cual podemos relacionarlo con el
ca del psicoanálisis no es otra cosa que la conse- hecho testimoniable de que toda burocracia se
cuencia de tener a la lingüística como la discipli- asienta en un “saber cómo”, basado en manuales,
na de interlocución por excelencia. Es de allí de procedimientos, requisitos, formularios llenos de
donde Lacan, por ejemplo, extrae el recurso del vacíos, fallas, inconsistencias y falencias donde
matema, pues fue el pequeño algoritmo saussuria- resbalan los ingenuos, pero que no tienen miste-
no de significante/significado el punto de partida rios para el burócrata adiestrado.
para una producción de diversas fórmulas, esque- Comentemos en este momento lo que Lacan
mas y grafos, con los cuales Lacan se propuso en- reconocía en la obra de Marx: haber sido el prime-
caminar al psicoanálisis en la ruta de una formali- ro en dar una definición de síntoma como “signo
zación, que sin tener ni la exactitud ni el recurso de lo que no anda en lo real”, aunque el mismo
de la demostración experimental, pudiera asegu- Marx dio un paso atrás cuando planteó buscar
rar una trasmisión íntegra, una base para la discu- una reubicación del sentido en el proyecto histó-
sión conjetural en la comunidad de los analistas. rico de un así llamado “proletariado” destinado a
Sin lugar a dudas se puede afirmar que esta meta ocupar el sitio hegemónico en la sociedad. A di-
fue plenamente alcanzada por Lacan: sus matemas cho proyecto Lacan lo abordo con cierta ironía di-
circulan no solo en el problemático y dividido ciendo que si el capitalismo era la explotación del
mundo de los lacanianos, sus apasionados conti- hombre por el hombre, el socialismo era lo con-
nuadores, los herederos de su deseo, sino también trario. Lacan dirá que para la religión, así como
en los salones de sus adversarios y enemigos, en la para el marxismo, la verdad aparece como causa
poderosa Asociación Internacional de Psicoanáli- final: apostar a un destino, a un desenlace final de
sis, esa bailarina acomodada a lo
que él llamaba “the american
way”.
También cabe aquí señalar
que el matema, el estructuralismo
lacaniano en general, ha tenido
buena recepción en el ámbito
universitario por sus cualidades
didácticas, memorizables, que si
no demostrables son al menos
dúctiles a la manipulación en la

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dossier
la dialéctica, aproxima el marxismo a la religión, lalengua es el campo dislocado de las homofonías,
específicamente a la Iglesia Católica, para la cual de las construcciones gramaticales ambiguas y de
el sentido de toda cuestión esta prometido como esas construcciones que por siglos confundieron a
una revelación final. todo tipo de sabiduría, las paradojas. Lacan cree
En el entorno de los primeros años de los se- que aquí se necesita una nueva disciplina, que se
tenta, Lacan recuestiona el papel de la lingüística, denominaría “linguistería”.
a la que resitúa como una elucubración del saber
que intenta asir la rea-
lidad de la lengua con Interpretación, construcción
La lalengua de Lacan se refiere a el concepto de lengua- y conjeturación
la condición viscosa del lenguaje, je en la perspectiva del
al hecho de que el sentido puede estructuralismo saus- La interpretación es la vía por la cual el psicoana-
suriano. En esta apro- lista opera sobre el síntoma. Es una operación
variar enormemente tanto para
ximación, científica simbólica que recae sobre lo real del síntoma, se-
una palabra como para una frase por una parte, y tam- gún la formula dada por Jacques Alain Miller. Si
o todo un discurso, como lo bién cara a los cánones eso es efectivo es porque, desde Freud, se sabe que
demuestra la ironía; es el campo de la universidad, que- un síntoma es el retorno de un deseo reprimido
da al margen, exclui- con el cual guarda una conexión simbólica, según
dislocado de las homofonías, de da, la dimensión de lo una retórica cifrada.
las construcciones gramaticales real articulada en la Entendamos previamente que el concepto de
ambiguas y de las paradojas. palabra, o dicho de síntoma en psicoanálisis parte de un postulado
otra manera, para la más amplio, ya asumido más arriba: toda activi-
lingüística estructura- dad humana, toda práctica, así como sus produc-
lista científica o uni- tos están estructurados como un lenguaje, son
versitaria –que no son trascripciones, textos, escrituras, donde los signi-
lo mismo- no hay ma- ficantes estructuradores no son evidentes sino más
nera de dar un lugar a bien inconscientes, o como preferiría decirlo La-
la cuestión del goce, can, cifrados.
del goce pulsional que La representación más difundida del psicoaná-
se satisface en la palabra, en el decir, y que sobre lisis y del psicoanalista nos muestra la interpreta-
todo muestra que una lengua es un depósito de ción como algo parecido a una explicación, que
recursos para la satisfacción, siendo ingenuo y muy didácticamente va del analista al analizante.
miope concebir al lenguaje como un instrumento Allí lo que percibimos es una especie de traduc-
de comunicación, de trasmisión de mensajes. ción, que da un sentido sexual, edípico, perverso,
El concepto de lenguaje palidece así ante lo polimorfo, a una queja, un síntoma, un desarreglo
que Lacan propone alternativamente: la lalengua, del que el sujeto habla en su sesión. Esto, sin ser
entendida como el conjunto de equívocos caracte- enteramente injustificado, es simplemente una ca-
rísticos de una lengua, que se han acumulado en ricatura de la interpretación psicoanalítica.
una historia, como un sedimento, una escritura. Lacan ha puesto las cosas en claro a este res-
La lalengua lleva en sí el efecto de la búsqueda fa- pecto al plantear que la interpretación no es el
llida en un lenguaje de la fórmula de la adecua- empleo del lenguaje por la vía del sentido, de un
ción de los sexos, es decir, del fracaso en encontrar modo adoctrinante o sabio, mucho menos como
el significante de la mujer que corresponda al sig- una orientación de vida. Ella, dice Lacan, es un
nificante masculino fálico. Hablar de la lalengua juego con las palabras, con los equívocos, al mo-
es referirse a la condición viscosa del lenguaje, al do del chiste, es la vía del significante como tal, li-
hecho de que el sentido puede variar enormemen- berado de los contextos de sentido, de la represen-
te tanto para una palabra como para una frase o tación imaginaria a la que corrientemente se enla-
todo un discurso, como lo demuestra la ironía. La za. La interpretación no se presta a ser compren-

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dida, es más bien enigmática, un decir a medias, ética del psicoanálisis respecto a la responsabilidad
una cita, que hace resonar para el sujeto la condi- del sujeto, en lo concerniente a su síntoma, a su
ción equívoca de sus dichos, el malentendido al modo de goce, a su inconsciente, a la vía misma
cual él esta fijado. El sujeto hace la experiencia de por donde dicha posición ética se alcanza, es decir
saber que dice mucho más de lo que cree, pero en la vía de un biendecir, según el término de La-
que por otro lado todos sus dichos giran en torno can, todo ello marca una diferencia. Miller afirma
a cierto agujero de imposibilidad en la lalengua. que Lacan, en su definición de la lalengua, quiere
El psicoanálisis ha elaborado un cuerpo teóri- apuntar a un real, a un momento de imposibili-
co extenso. Las obras de Freud y de Lacan por sí dad, para lo cual hace falta liberarse del lastre de
solas dan ya un testimonio de una base sólida, sin toda construcción de saber, de todo sentido.
contar con aquello que se conoce como la litera-
tura psicoanalítica, salida del conjunto del movi-
miento psicoanalítica en su historia y en su exten- Perspectivas
sión mundial. Los conceptos freudianos permiti-
rían a todo analista hacer sus hipótesis en el inicio Para Lacan el psicoanálisis tiene solo una aplica-
y transcurso de la experiencia con un sujeto que ción en sentido estricto: la que se realiza en la ex-
acude. Dichas hipótesis, o construcciones como periencia de un análisis, entre un sujeto que ocu-
las llamaba Freud, servirían como una delimita- pa la posición de analizante y un analista que asu-
ción, un referente, alrededor del cual se van mo- me el semblante de un objeto vaciado de sentido,
viendo las interpretaciones. Son suposiciones so- alrededor del cual se van a envolver los tres regis-
bre la experiencia traumática del sujeto, o sea, su tros de lo real, lo simbólico y lo imaginario. Fue-
encuentro con el goce enigmático del Otro. Freud ra de ese ámbito, al que llamamos la intensión, es-
sostuvo que dichas construcciones debían ser co- tá el de la extensión, de la trasmisión y la enseñan-
municadas al sujeto, como última medida, en un za, es el trabajo en el debate de las luces, con los
esfuerzo por llenar una laguna mnémica inaccesi- medios que permite el matema y el concepto. No
ble por la vía de los recuerdos despertados en el cabe sin embargo esperar del analista que se trans-
análisis. Bastaría con que la construcción fuera ló- forme en profesor, ni mucho menos en un intér-
gicamente congruente con el entorno de recuer- prete de la cultura, pues no hay un mal de todos,
dos disponibles, y que por supuesto el sujeto tu- una verdad universal que muestre la clave del ma-
viera la convicción de que ese pedazo de historia lestar de la sociedad.
alcanzado por la vía de la reconstrucción era fác- Por ello es sólo aproximativa y conjeturalmen-
ticamente verdadero. te que un analista hace su comentario sobre los
Lacan por otra parte es continuador de otro problemas sociales que se le proponen para su es-
sesgo igualmente freudiano, aquel que exigía a ca- tudio. Referirse a los síntomas, los ideales, las
da analista poner en suspenso ante cada caso el identidades, los conflictos, en una comunidad, es
cuerpo teórico para cuestionarlo íntegramente. el recurso por el cual demuestra, a otros, los efec-
En este punto tenemos que hacer presente la de- tos que el psicoanálisis le ha traído a él mismo en
claración lacaniana en el sentido de que el psicoa- la práctica de su decir, en su saber hacer con la la-
nálisis no es una ciencia sino un nuevo discurso, lengua en la que el habita.
entre los cuatro que permite la estructura signifi- En este punto es donde nos hallamos, ante
cante, siendo los otros el discurso del amo, el de una jornada epistémica que sabemos no nos de-
la histérica y el universitario, y la ciencia una va- cepcionará, aún si ella nos signifique incalculables
riación del discurso de la histérica. La posición sorpresas.

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