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FILIPENSES TERCERA PARTE

Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo
conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles
para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para
gloria y alabanza de Dios (Filipenses 1:9-11).

En estos versículos tenemos la oración especial del Apóstol por los miembros de la
iglesia en Filipos.

las oraciones de Pablo se caracterizan siempre por lo que se podría describir


adecuadamente como inteligencia o reflexión. El Apóstol no ora solamente en función
de sus propios sentimientos. Su oración es siempre tienen un orden y siempre
son en función del estado de las personas por quien es ora.
En otras palabras, ora tanto con su entendimiento como con su corazón. Siempre ofrece
su alabanza y gratitud a Dios por personas como los filipenses y, permítaseme repetirlo,
lo que caracteriza a sus oraciones es su sabiduría,

Las oraciones de Pablo como su enseñanza y, sin duda, como todo lo que hizo están
basadas siempre en ciertos grandes principios.

Sus oraciones están llenas de enseñanza, teología y doctrina..


Otro punto de la oración es…“En ciencia y en todo conocimiento”. Se refiere a la
comprensión o, como se podría traducir, a la sensatez: “que vuestro amor abunde aún
más y más en toda sensatez”. Pero quizá la mejor equivalencia de la palabra sería
“discernimiento”. Aquí vemos la profunda psicología del Apóstol, cómo establece una
distinción entre conocimiento y discernimiento, conocimiento y juicio conocimiento y
sensatez. ¡Y qué distinción tan vital!

El hecho de que un hombre tenga grandes conocimientos no implica forzosamente que


tenga sabiduría; puede que sea muy erudito, pero eso no siempre significa que tenga
discernimiento, discriminación o sensatez. El Apóstol no lanza estas palabras de forma
irreflexiva; cada una de ellas tiene un significado especial.

Hay hombres con grandes conocimientos de leyes, en un sentido abstracto y teórico,


pero que son incapaces de manejar un caso en un tribunal.

¡Qué diferencia hay entre saber algo y ser capaz de aplicarlo! Y Pablo no solo desea que
estos filipenses sean expertos teólogos, sino que también ora para que tengan muy
desarrollada la facultad que les capacitará para discriminar entre el bien y el mal, entre
lo que es espurio y aquello que pertenece a la Verdad.
Era una facultad que necesitaba la Iglesia primitiva; las falacias y los falsos maestros
surgieron casi de inmediato con la obra de los judaizantes y de las religiones griegas. La
Iglesia en ciernes estaba rodeada de todas estas cosas, y la mayor parte de las herejías
aparecieron en los dos o tres primeros siglos. No hay nada que necesitemos más que el
espíritu de discernimiento.
Se puede enseñar aún hombre el conocimiento, se le puede impartir información; pero
no se le puede hacer sabio. Es una de las cosas más difíciles a las que se puede enfrentar
un maestro; pero, gracias a Dios, podemos orar por ello.

el Apóstol ora por ello. Desea que los miembros de la iglesia en Filipos tengan esta
sensatez que les capacitará para diferenciar entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo
bueno y lo malo en la práctica y en los aspectos cotidianos de sus vidas.

Su otro deseo para ellos era que fueran puros: “Sinceros e irreprensibles para el día de
Cristo”. Pido en oración que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo
conocimiento — dice Pablo—, porque os estoy preparando para el día que viene, ese día
de Cristo, el día en el que todos serán juzgados

LA DEFENSA Y CONFIRMACION DEL EVANGELIO:


¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es
anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún (Filipenses 1:18).

El Apóstol, tras estas palabras de introducción y saludo, tras expresar su tierna solicitud
por los miembros de la iglesia en Filipos, pasa ahora a tratar los distintos problemas a los
que sabía que se enfrentaban normalmente como iglesia. Su gran deseo era que la
felicidad que estas personas ya disfrutaban continuara , de hecho que creciera..

En el versículo12, Pablo comienza a considerar una de las cosas que pueden batallar
contra el estado de felicidad y gozo. Sabía que los miembros de la iglesia en Filipos
estaban preocupados por el hecho de que estuviera encarcelado.
El Apóstol, al tratar toda la cuestión de su encarcelamiento y de sus sufrimientos allí,
debe tratar algo que estaba agravando sus penalidades en cautividad, y era la actitud de
ciertos falsos hermanos. Estos hombres se encontraban en cierto sentido en la iglesia y,
sin embargo, Pablo nos dice que estaban predicando el Evangelio de Cristo movidos por
la envidia y por disensiones.

Por eso Pablo oraba por estos filipenses, para que su amor abundara aún más y más en
ciencia y en todo conocimiento, para que puedan aprobar y valorar las cosas que son
vitales y puedan ser sinceros.

en el versículo 7, recordemos cuando dice: “En mis prisiones, y en la defensa y


confirmación del Evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia”.
Ahora bien, aquí se nos habla acerca de la función de la Iglesia cristiana. Los filipenses
— dice— han estado participando con él como compañeros en esa obra.
Aquí en esta sección, regresa a esa idea y la desarrolla.
Destaca cómo es tarea de todos participar en la importante cuestión de la predicación del
Evangelio. Por ejemplo, en el versículo 17 dice que algunos predican el Evangelio “por
amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio”. Y luego, en el
versículo 27, lo expresa de esta forma: “Solamente que os comportéis como es digno
del Evangelio de Cristo [...], oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu,
combatiendo unánimes por la fe del evangelio”. Aquí nos habla o recuerda que la
función de la iglesia es la predicación del Evangelio y su defensa.

Sabemos que como creyentes, nos encontramos en el mundo y en un entorno que en


muchos sentidos puede ser enemigos de su existencia y de su función real como iglesia, .
la mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento se escribieron en ese sentido…y sin ir
más lejos, esa era la situación de la Iglesia Primitiva. Los cristianos primitivos no tenían
permiso para reunirse tranquilamente,.. Ellos no eran atacados por lo que eran
personalmente, sino que eran atacados por lo que creían y afirmaban predicar.

En las epístolas de Pablo hallaremos referencias al hecho de que, al viajar por su circuito
de iglesias, le seguían los judaizantes, personas que venían a decir: “Crees en el
Evangelio, eso está bien; pero si quieres ser un verdadero cristiano debes además
circuncidarte ”.

Luego encontramos también en las otras epístolas que algunas de las llamadas religiones
mistéricas o religiones de misterio (mitología griega y aún la romana.. y aún las greco
romanas que decían dar al creyente protección y promesas de felicidad…TODO ERA A
RAIZ DEL PAGANISMO, SINCRETISMO), que eran comunes en el imperio romano
por aquella época, estaban intentando infiltrarse en la Iglesia. El mundo estaba lleno de
religiones. De hecho Tertuliano y Justino Martir aseguraban que esas enseñanzas
buscaban extraviar a los fieles de la iglesia aun en el primer siglo de la era cristiana…

Consideremos el ejemplo que se nos presenta de Atenas en Hechos 1*7; en un sentido


era “demasiado religiosa”, había templos dedicados a los distintos dioses por todas
partes. Estas religiones estaban atacando siempre la fe cristiana. Estaban siempre
intentando socavar los mismísimos cimientos del cristianismo o indicando que quizá se
podían añadir otras cosas a este. La Iglesia cristiana estaba siendo atacada por falsas
ideas y teorías, y había muchos en el seno de la Iglesia que adoptaban estas indicaciones
con el resultado de que, tal como muestra Pablo aquí, la verdad era fe de los creyentes
no solo estaba siendo atacada desde el exterior, sino también desde dentro. A un para la
predicación del Evangelio entraban en juego ideas equivocadas y falsas motivaciones, de
ahí que la Iglesia tuviera que luchar por su fe desde el principio .

todas las cartas en este sentido son polémicas., todas argumentan, debaten y
salvaguardan a los miembros de estas cosas
Siempre se han aplicado las ideas de los filósofos griegos a cualquier nueva enseñanza
del Evangelio; siempre ha existido la tendencia a añadirle ciertas cosas a este hasta que
al final ha quedado tan contaminado que, según Pablo, ya no es el Evangelio de Cristo.
Esto ha sucedido a lo largo de los siglos y, desgraciadamente, esa sigue siendo la
situación en la actualidad. Por tanto — dice el Apóstol— , los cristianos han sido
llamados a dos cosas principalmente: a la defensa y a la confirmación del Evangelio.
Pablo da, pues, gracias a Dios, por los miembros de la iglesia en Filipos debido a que
habían hecho eso. Le habían ayudado, se habían unido a él, se habían mantenido firmes
a su lado, y en el versículo 27 les llama a “[ estar ] firmes en un mismo espíritu ,
combatiendo unánimes por la fe del evangelio”.

Sin duda, no me hace falta recalcar que tú y yo hemos recibido el llamamiento a hacer lo
mismo hoy en día. Y podemos ver lo contemporáneas que son las Escrituras; no todos
los enemigos están fuera, también están en nuestro interior. Hay muchos que están fuera
hablando de la fe cristiana, cuestionando toda su base y su fundamento. Ataques
de la ciencia, de la filosofía, de la psicología, de las sectas;
todos están aquí con nosotros y atacan los mismísimos cimientos del cristianismo. Y
parte de nuestra función como cristianos es levantarnos en defensa del Evangelio. A
hora bien, la palabra griega traducida como “defensa” significa literalmente eso. Parece
que la idea original era la de un hombre que se defiende a sí mismo de una demanda
judicial; alguien le acusa y el hombre se encarga de su propia defensa y responde al juez.
Eso es lo que Pablo quiere decir aquí al hablar de la defensa del Evangelio, y utiliza la
misma frase de nuevo en el versículo 17: “[...] Sabiendo que estoy puesto para la
defensa del evangelio”. En otras palabras, en una época como esta se nos llama a ser
capaces de “de dar razón de la esperanza que hay en nosotros”.

El Evangelio tiene una defensa intelectual y la apologética es una parte válida de la


teología y, dice el Apóstol, todo cristiano debiera dedicarse a ello. Así, cuando los
hombres ataquen al Evangelio en estos distintos terrenos, deberíamos poder afrontar sus
objeciones y ofrecer nuestra respuesta. Significa actividad por nuestra parte, significa
estudiar y familiarizarnos con los hechos
Luego, además de eso, se nos llama a la confirmación del Evangelio, lo cual significa
una exposición activa, una explicación, una demostración de la verdad y, por encima
de todo lo demás, que debemos ofrecer la prueba que podemos proporcionar por medio
de nuestras vidas y nuestra vivencia cotidiana

cuál es este mensaje? ¿Qué es este Evangelio?


¿Qué debo defender? ¿Qué debo decir al leer los ataques de la actualidad?

El Apóstol, por tanto, nos dice aquí exactamente lo que es, y debemos advertir
cuidadosamente lo que dice: “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han
sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, de tal manera que
mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás.
Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se
atreven mucho más a hablar la palabra sin temor. Algunos, a la verdad, predican a
Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a
Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones;
pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.
¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es
anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún".
Ahora bien, podemos resumirlo expresándolo en dos proposiciones principales. Primero:
el Evangelio consiste en predicar a Cristo. ¿Habías advertido que Pablo lo menciona
tres veces: “predican a Cristo" (versículo 15), “anuncian a Cristo" (versículo 16) y
“Cristo es anunciado" (versículo18)? También hace referencia a “hablar la palabra" y
la “defensa del evangelio", pero eso son solamente dos expresiones más que describen
lo mismo: el Evangelio, la palabra, predicar a Cristo. Sin duda es más bien extraño que
en el siglo XX siga siendo necesario decir estas cosas y, sin embargo, la situación es tal
que exige que hagamos hincapié en esto en particular. ¿Qué predicaban aquellos
cristianos?

si queremos tener claro, pues, el Evangelio que debe predicarse, debemos descubrir qué
predicaban ellos. ¿Sobre qué se basó y estableció la Iglesia? ¿Cuál fue el mensaje
original?

Esa es, pues, la imagen de la Iglesia cristiana que da el Apóstol: un grupo de hombres y
mujeres que creen y, por tanto, defienden la predicación de Cristo y la alientan; un
grupo de personas que se gozan, que son sensibles a las críticas y a los ataques al
Evangelio, pero que tienen una gran comprensión en sus corazones para con aquellos
que creen verdaderamente a pesar de su imperfección. Ese es, en mi opinión, nuestro
gran llamamiento en la actualidad. Hay ataques desde fuera y desde dentro; combatamos
fervorosamente por la fe, la gloriosa fe, y prediquemos individualmente a Cristo.
Oremos para que toda la Iglesia predique a Cristo, roguemos por encima de todo para
que Dios envíe su Espíritu en un gran avivamiento, que Cristo sea predicado, glorificado
y magnificado entre las naciones.

Por ultimo las Palabras del Apóstol Pablo son: por encima de todo, si somos
verdaderamente cristianos nos gozamos en la predicación de ese Evangelio “Y en esto
me gozo, y me gozaré aún"