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Increíbles escultores que convirtieron

piedra en seda

La escultura es uno de los tipos de arte más sensuales.


Pero a veces la genialidad de los maestros supera todas
las expectativas y es entonces cuando nacen obras
maestras de piedra que se pueden confundir con algo
más.
Giovanni Strazza — "Virgen María", 1850
La escultura de la Virgen María en velo fue realizada e
n mármol de Carrara, en Roma, por el famoso esculto
r italiano Giovanni Strazza, a mediados del siglo XIX. S
e cree que la mujer velada es uno de los símbolos de Italia

Raffaelle Monti — "El sueño de los Dolores y el sueño d


e la alegría", 1861
Rafael Monti presentó por primera vez su escultura en
una exposición internacional en 1862 en Londres. Hoy
esta obra se guarda en la misma ciudad: en el Museo de
Victoria y Alberto.
Thomas Ridgeway Gould — "Viento del oeste", 1870
Esta escultura del estadounidense probablemente
simbolice la expansión de los Estados Unidos hacia el
oeste. O tal vez la explicación es más sencilla: sólo mira
el vestido de esta mujer, de verdad parece que ahí sopla e
viento del oeste.

Rafael Monti — "Hermanas de la Misericordia", 1847


Para crear el velo fino de la piedra hay que saber elegir
bien el material y, por supuesto, ser un verdadero genio.
Los velos de Monti parece que no pesan nada y están
esperando un viento ligero que los ondule.

Chauncey Bradley Ives — "Ondina emergiendo de las


aguas", 1880
Es difícil creer que esta escultura esté hecha de mármol:
parece que si la tocas, sentirás la tela húmeda y fría.

Rafael Monti — "La dama velada", 1860

Tal vez Monti sea uno de los maestros más grandes de la


técnica de los velos de mármol.
Giovanni Maria Benzoni — "Rebeca velada", 1864
Cada pliegue de ropa de Rebeca fue elaborado con ta
l esmero que parece que se trata de una tela de varia
s capas

Antonio Corradini — "Busto de una mujer con velo"


, 172

Este escultor italiano en múltiples ocasiones retrató a la


s personas en velo. Esta obra también es increíble: el velo
de la dama parece tan ligero y delgado como si fuera un
pañuelo, más que una piedra.

Prosper D’Epinay — "Cupido pidiendo", 1887

El escultor francés vistió a Cupido de un atuendo tan fino


que no oculta su cuerpo. ¡Es un trabajo exquisito!

Giuseppe Sanmartino — "Cristo Velado", 1753


Esta es la primera obra conocida de Sanmartino. La
escultura tanto le encantó al famoso escultor Antonio
Canova que exclamó: "¡Hubiera dado 10 años de mi vida
por ser autor de esta obra maestra!".

Rafael Monti — "La velada Virgen Vestal", 1847


El famoso escultor retrató en esta obra a una sacerdotisa
de la diosa romana Vesta. Su velo está hecho de manera
tan sutil que deja pasar los rayos del sol.

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