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1.

Sucesión Hereditaria
1.1. Definición
Es la subrogación o substitución que a consecuencia de la muerte de una persona se produce en otra
de los derechos y acciones transmisibles de los que aquélla era titular. Nuestro Código Civil
(artículo 917) entiende por sucesión hereditaria lo siguiente: “La sucesión por causa de muerte se
realiza por la voluntad de la persona, manifestada en testamento y, a falta de éste, por disposición de
la ley. La primera se llama testamentaria y la segunda, intestada, comprendiendo en uno y otro caso,
todos los bienes, derechos y obligaciones que no se extinguen por la muerte”.

1.2. Características
Son condiciones necesarias que deben producirse para que tenga lugar el fenómeno de la sucesión:
1° La muerte del causante o autor de la herencia (artículo 918 del Código Civil); 2° La capacidad
por parte del heredero (artículo 923 del Código Civil); y, 3° Que el heredero no sea indigno (artículo
924 y 928 del Código Civil). La primera es una condición o presupuesto necesarísimo y
fundamental (condictio sine qua non), en cuanto es lo que determina la apertura de la herencia y
opera la transmisión de la propiedad y posesión de los bienes a los herederos y legatarios.

1.3. Formas de sucesión atendiendo al origen


1° Voluntaria: está determinada por la voluntad del hombre, en este caso recibe el nombre de
testamentaria; 2° Legal: está determinada por la ley, la ley estipula quién o quiénes son las personas
llamadas a suceder; ésta recibe el nombre de intestada, ab intestato (sin testamento) o legítima; y, 3°
En parte testada y en parte intestada: es una forma que puede producirse perfectamente en la
práctica, las dos clases de sucesión pueden concurrir respecto de un mismo patrimonio, siendo
ambas admisibles y compatibles. En este caso el causante dispone a través de testamento de una
parte de su patrimonio, pero por olvido u otra razón no dispone de la otra parte, en consecuencia,
respecto de esta otra parte del patrimonio, tendrá que abrirse la sucesión intestada, legal o legítima.
Nuestro Código Civil acepta esta forma de sucesión en el artículo 919, último parágrafo.

1.4. Formas de sucesión atendiendo al objeto


1° A título universal: se produce una transferencia en cascada o en bloque sobre la persona del
sucesor, de todos los derechos, bienes y obligaciones de que era titular el causante. En este caso el
sucesor se denomina heredero; y, 2° A título particular o singular: consiste en la transmisión de
determinadas relaciones jurídicas, es decir, que es llamado a bienes concretos y determinados, en
este caso el sujeto pasivo se denomina legatario. Conviene aclarar, que la diferencia entre ambas no
es cuantitativa, sino que cualitativa; es decir, que no depende de que en la sucesión a título universal
se adquiera una pluralidad de relaciones jurídicas, y a título particular adquiera una sola, porque el
sucesor a título universal adquiere un conjunto de relaciones jurídicas o una fracción aritmética de
dicho conjunto tanto activo como pasivo, pero sin determinación concreta de qué bienes o qué
derechos, sucede en derechos abstractos e indeterminados; y, al adquirir a título particular se es
llamado a bienes concretos, individualizados y determinados.

2. Incapacidad para suceder


2.1. Por indignidad
La indignidad son acciones u omisiones por parte del heredero en contra del causante que privan del
derecho de suceder, y que generalmente entrañan una conducta delictiva o inmoral del sucesor para
con el causante. Nuestro Código Civil señala nueve causas de incapacidad para suceder por
indignidad; al analizar las mismas nos damos cuenta que encuadran dentro de conductas típicas,
antijurídicas y culpables (delitos) sancionados en el Código Penal. De la lectura del artículo 924 del
Código Civil nos damos cuenta que estas nueve causas rigen tanto para la sucesión ab intestato (sin
testamento) y testada, en virtud de que habla tanto de herederos como de legatarios. El Código Civil
regula las causas de indignidad para suceder como incapacidades para suceder en forma testada e
intestada

2.2. Por testamento


independientemente de las causas de incapacidad para suceder por testamento, que son distintas
(artículo 926), pues las primeras tienen su origen en la actitud poco respetuosa, inmoral o conducta
delictiva del sucesor para el causante, en cambio las segundas tienen fundamento independiente de
la actitud o conducta del sucesor, que incluso podríamos calificar a algunas de esas causas como
circunstancias accidentales. En cuanto a las causas de incapacidad por indignidad, existe la
excepción en su aplicabilidad según lo establece el artículo 925 del Código Civil.

3. Representación hereditaria
El derecho de representación hereditaria es el que tienen los descendientes de una persona para
heredar en lugar de ella, si hubiere muerto antes que su causante. Igual derecho existe cuando el
heredero ha renunciado la herencia o la ha perdido por indignidad. En estos casos, los hijos o
descendientes tendrán derecho a heredar representando al repudiante o al excluido. La persona que
por indignidad perdiere el derecho a heredar, en ningún caso tendrá la administración de los bienes
de los que entren a representarlo. En la línea colateral corresponde la representación solamente a los
hijos de los hermanos, quienes heredarán por estirpes (en una sucesión hereditaria, conjunto
formado por la descendencia de un sujeto a quien ella representa y cuyo lugar toma) si concurren
con sus tíos. Si los sobrinos concurren solos, heredarán por partes iguales. No hay representación en
la línea ascendente ni de ningún otro pariente fuera de los mencionados en los artículos 929 y 930
del Código Civil. Siempre que se herede por representación en la línea recta descendente, la
división de la herencia será por estirpes de modo que el representante o representantes no hereden
más de lo que heredaría su representado si viviese. Las disposiciones del Capítulo III, Título I,
Libro III, del Código Civil rigen para la sucesión intestada y testamentaria, pero la representación
en caso de testamento, sólo se efectuará cuando los herederos y legatarios sean parientes del
testador.

4. Sucesión testamentaria
Es aquella sucesión en que la vocación o disposición sucesoria es determinada por la voluntad del
causante, con las únicas limitaciones que pueden surgir de disposiciones precisas de la ley. El
derecho de testar no debe confundirse con la libertad absoluta en la disposición testamentaria; pues
la mayoría de los códigos civiles la limitan partiendo del sano propósito de proteger los intereses de
los llamados herederos legitimarios. Como vimos, se diferencia de la sucesión intestada; pero puede
coincidir plenamente con ella (véase nuevamente el último párrafo del artículo 919 del Código
Civil).

4.1. Definición de testamento


Es un acto jurídico unilateral solemne, personalísimo, revocable y libre por el cual el testador
dispone de sus bienes y derechos y declara o cumple deberes para después de su muerte. A este
respecto, el artículo 935 del Código Civil expone que: “El testamento es un acto puramente personal
y de carácter revocable, por el cual una persona dispone del todo o de parte de sus bienes, para
después de su muerte”.

4.2. Interpretaciones de las disposiciones testamentarias.


Es un acto jurídico unilateral de carácter muy especial: en cuanto es una declaración de voluntad
para crear, modificar o extinguir derechos y obligaciones que no debe ser hecha conjuntamente con
otra persona, ya que expresamente se prohíbe que testen dos personas en un mismo acto (véase el
artículo 938 del Código Civil); 2° Es solemne: pues sólo puede testarse en las formas expresamente
reglamentadas por la ley, cualquier otra forma de expresión de voluntad no será testamento (véase
por ejemplo el artículo 937 del Código Civil); 3° Es personalísimo: pues sólo el autor puede
otorgarlo, no así su representante, la testamentarían llamada pupilar o cuasi pupilar, por la cual el
que ejercía la patria potestad o la tutela podía testar a nombre del menor o incapacitado ha sido
abolida; y, 4° Es revocable: en tanto que el autor puede modificar su testamento tantas veces como
desee sin que se le pueda obligar por contrato a no hacerlo y es libre en nuestro sistema jurídico
pues no tiene límites su poder de disposición de sus bienes que no se extinguen con la muerte, ya
que no se impone obligación de destinar determinada parte a ciertos herederos (legítima), fuera de
la obligación de dar alimentos que se prolonga más allá de la vida del obligado (véase el artículo
936 del Código Civil).

4.3. Incapacidad para testar


Están incapacitados para testar: 1° El que se halle bajo interdicción; 2° El sordomudo y el que
hubiere perdido el uso de la palabra, cuando no puedan darse a entender por escrito; y, 3° El que sin
estar bajo interdicción no gozare de sus facultades intelectuales y volitivas, por cualquier causa, en
el momento de testar. 4) Incapacidades para suceder por testamento: Son incapaces para suceder por
testamento; 1° Los ministros de los cultos, a menos que sean parientes del testador; 2° Los médicos
o cirujanos que hubieren asistido al testador en su última enfermedad, si éste falleciere de ella, salvo
que sean parientes del testador; 3° El notario que autoriza el testamento y sus parientes, y los
testigos instrumentales; 4° El tutor, el protutor y los parientes de ellos si no se hubieren aprobado
las cuentas de la tutela, a no ser que fueren parientes del pupilo; y, 5° Las instituciones extranjeras,
cualquiera que sea su finalidad.

5. De la forma de los testamentos


5.1. Testamentos comunes
5.1.1. abierto
es el que se otorga ante notario y dos testigos. El testador expresará su voluntad en forma oral ante
el notario y los testigos, el notario redactará el testamento en su protocolo, lo leerá y manifestará la
conformidad del otorgante, lo firmará junto con el notario y los testigos. Este testamento debe ser
usado en el caso de los ciegos –deberá intervenir un testigo instrumental más–, sordos y mudos;
puede recurrir a él el que desconozca el idioma español dando intervención a dos intérpretes
elegidos por el testador (véanse los artículos 954 al 958, y 1193 del Código Civil; y, 29, 31, 37
literal “a”, 42, 44, 45 y 75 del Código de Notariado)
5.1.2. Cerrado
es el testamento redactado por escrito, ya sea por el autor u otra persona a su ruego. Debe
presentarse en pliego cerrado (plica) ante un notario y dos testigos, y los intérpretes en su caso,
manifestando que ese sobre contiene su última voluntad. De lo anterior se tomará nota (o razón) en
el protocolo notarial y el sobre que contiene el acta de su otorgamiento, con las firmas del testador,
los testigos, los intérpretes si los hubiere, y del notario quien también pondrá su sello, se devolverá
al testador para su guarda por sí o por persona de su confianza. A este testamento puede recurrir el
sordomudo que sepa leer y escribir, pero tanto el testamento como el acta de la plica o sobre deben
ser escritos y firmados por el testador, de su puño y letra (véanse los artículos 954, 959 al 964, del
Código Civil).

5.2. Testamentos especiales


Testamento militar: es el otorgado por un militar o asimilado al tiempo de estar en campaña, en
plaza sitiada o prisioneros en poder del enemigo. Puede hacerse verbalmente (abierto) ante el oficial
bajo cuyo mando se encuentre, o –si estuviere en destacamento– ante el que manda el destacamento
o pelotón, aunque éste sea subalterno, o ante el facultativo que lo asista, o ante un oficial de
cualquier categoría (estos dos últimos casos, si el testador está enfermo o herido) y siempre con la
intervención de dos testigos que sepan leer y escribir; o por escrito (cerrado). El testamento
otorgado en esta forma, deberá ser remitido con la brevedad posible al Cuartel General y por éste al
Ministerio de la Defensa Nacional. En caso de fallecimiento del testador, el ministro de la Defensa
Nacional remitirá el testamento al juez del último domicilio del difunto y, no siéndole conocido, a
cualquier Juzgado de Primera Instancia del Ramo Civil del departamento de Guatemala, para que,
de oficio, cite a los herederos y demás interesados en la sucesión. Los herederos y demás
interesados deberán solicitar que el testamento se protocolice en la forma prevenida en el Código
Procesal Civil y Mercantil –artículo 472–. El testamento sólo surtirá efectos si el autor fallece
durante las situaciones previstas en el Código Militar, o dentro de los treinta días posteriores a la
cesación de ellas (véanse los artículos 965 y 966 del Código Civil; 572 al 579 del Código Militar,
contenido en el Decreto Presidencial No 214 de fecha 01 de agosto de 1878; y, 472 del Código
Procesal Civil y Mercantil).
Testamento marítimo: cuando alguno desee hacer testamento en alta mar a bordo de un buque de
guerra o, en su caso, mercante, podrá hacerlo: en el primer caso (buque de guerra), ante el contador
o ante el que ejerza sus funciones, en presencia de dos testigos que sepan leer y escribir, y que vean
y entiendan al testador (el comandante del buque o el que haga sus veces, pondrá además su “visto
bueno”); y, en el segundo (buque mercante), ante el capitán o el que haga sus veces, con asistencia
también de dos testigos como se expresa anteriormente. En uno y otro caso, los testigos se elegirán
entre los pasajeros, si los hubiere. En ambos casos, se seguirán las formalidades del testamento
abierto o del cerrado. Los testamentos abiertos, hechos en alta mar, serán custodiados por el
comandante o por el capitán, y se hará mención de ellos en el diario de navegación. En el
testamento hecho en el mar, es nula toda disposición a favor de cualquier persona que ejerza
autoridad a bordo, a no ser que sea pariente del testador (véanse los artículos 967 al 970 del Código
Civil).
Testamento en lugar incomunicado; los que se hallen en lugar incomunicado por motivo de
epidemia, podrán testar ante el juez local y en presencia de dos testigos que sepan leer y escribir
(véase el artículo 971 del Código Civil).
Testamento de preso: si el testador se halla preso podrá en caso de necesidad, otorgar testamento
ante el jefe de la prisión pudiendo ser testigos, a falta de otros, los detenidos o presos, con tal que no
sean inhábiles por otra causa y que sepan leer y escribir. En este testamento es nula toda disposición
hecha a favor de los que tienen autoridad en la prisión, a menos que sean parientes del testador. Los
testigos especiales a que se refieren anteriormente, sólo son válidos si el testador muere durante el
cumplimiento de la pena de prisión o dentro de los noventa días posteriores a su libertad (véanse los
artículos 972 y 973 del Código Civil).
Testamento hecho en país extranjero: puede otorgarse siguiendo las leyes del lugar y por tanto ser
válidos según la regla locus regit actum (artículo 28 de la Ley del Organismo Judicial), o bien,
según las leyes guatemaltecas ante los agentes diplomáticos o consulares, que sean notarios, para
los nacionales guatemaltecos o para actos que deban tener efecto en territorio nacional. No será
válido en Guatemala el testamento mancomunado que los guatemaltecos otorguen en país
extranjero, aunque lo autoricen las leyes de la nación donde se hubiere otorgado (véanse los
artículos 974 al 976 del Código Civil).
Solemnidad del testamento del ciego y del sordo: 1) Testamento del ciego: en el testamento del
ciego debe intervenir un testigo más de los que se requieren para el testamento abierto (es decir, que
aquí serán entonces tres los testigos instrumentales), será leído en alta voz dos veces; la primera por
el notario autorizante, y la segunda, por uno de los testigos elegido al efecto por el testador. Se hará
mención especial de esta circunstancia (véase el artículo 957 del Código Civil). 2) Testamento del
sordo: si un sordo quiere hacer testamento abierto, deberá leer él mismo en voz inteligible (es decir,
que puede ser entendido, que se oye clara y distintamente), el instrumento, a presencia del notario y
testigos, lo que se hará constar (véase el artículo 958 del Código Civil). Conviene recordar, que el
ciego y la persona que no sepa leer y escribir no pueden hacer testamento cerrado; no así las
personas que no pueden hablar, pero que sepan leer y escribir, quienes si pueden otorgar este tipo de
testamento (artículos 960 y 961 del Código Civil).

6. Revocación, nulidad, falsedad y caducidad de las disposiciones


testamentarias
977. Es nulo el testamento que se otorga sin la observancia de las solemnidades esenciales que la
ley establece.
El testamento cerrado será nulo, además, cuando apareciere rota la plica que lo contiene.
978. Es anulable el testamento otorgado con violencia, dolo o fraude.
El testador no puede prohibir que se impugne el testamento en los casos en que haya nulidad
declarada por la ley.
979. El que de algún modo ejerza coacción sobre el testador para que haga, altere o revoque su
testamento o cualquiera disposición testamentaria, pierde todos los derechos que por el testamento o
por la ley le correspondan en los bienes de la herencia.
980. Incurre también en la pena del artículo anterior quien impida que una persona haga, revoque o
varíe su testamento.
981. Si el testamento posterior fuere declarado nulo o falso, subsistirá él anterior.
982. El testamento no puede ser revocado en todo ni en parte sino con las solemnidades necesarias
para testar.
983. Todo testamento queda revocado por el otorgamiento de otro posterior. Sin embargo, el
testador puede de manera expresa dejar vigente todo o parte del testamento anterior.
Las donaciones por causa de muerte hechas con anterioridad al testamento caducarán salvo
disposición en contrario del testador.
984. Cuando se ha otorgado un testamento dando expresamente por causa la muerte del heredero
instituido en el anterior, valdrá éste y se tendrá por no otorgado aquél si resulta falsa la noticia de la
muerte.
985. Por la enajenación que haga el testador del todo o parte de una cosa dejada en testamento, se
entiende revocada su disposición relativa a la cosa o parte enajenada, a no ser que vuelva a su
dominio.
986. La donación o legado de un crédito hecho en testamento, queda revocado en todo o en parte, si
el testador recibe en pago el todo o parte de la cantidad que se le debía o si por cualquier razón ha
cancelado el crédito.
987. No produce efecto el testamento en cuanto a la institución del heredero, si el nombrado tuviere
incapacidad legal para heredar.
988. Caduca la disposición testamentaria en que se deja algo bajo condición, si el heredero o el
legatario a que se refiere, muere antes de que se verifique.
989. No caduca la disposición testamentaria si el testador ha nombrado heredero substituto para el
caso en que el heredero instituido muera antes que él, o no quiera, o no pueda aceptar la herencia.
990. No caduca la herencia ni el legado que se deja desde día cierto o desde tiempo determinado
aun cuando el heredero o el legatario mueran antes de haber llegado el día o vencido el tiempo que
fijó el testador.
991. La disposición testamentaria de una cosa específica en favor de alguno, no produce efecto si se
destruye la cosa sin culpa de la persona obligada a entregarla.
992. En todos los casos en que caduque o pierda su efecto la institución de heredero, pasará la
herencia a los herederos legales.

7. Herencia condicional y a termino


“Toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras, a no ser que
aparezca claramente que fue otra la voluntad del testador. La interpretación del testamento no debe
hacerse tomando sólo palabras o frases aisladas, sino la totalidad de la declaración de voluntad”. Lo
anteriormente expuesto, lo indica literalmente el artículo 940 del Código Civil de nuestra
legislación y por lo tanto el testador deberá manifestar su voluntad siempre y cuando esta sea válida
y deberá interpretarse de la forma en la cual se estableció.
En cuanto al desarrollo del presente punto se refiere al Capítulo IV del Código Civil el que
desarrolla lo relativo a la herencia condicional y a término. Por lo cual se entiende que se pueden
otorgar disposiciones testamentarias bajo condición, haciendo depender su eficacia de la realización
de un acontecimiento futuro e incierto.
Las condiciones imposibles y las contrarias a las leyes o a las buenas costumbres se tendrán por no
puestas y en nada perjudicarán al heredero o legatario, aun cuando el testador disponga otra cosa.
El Código Civil regula la posibilidad de someter esta última voluntad a condición. Dentro del
principio de la libertad de testar que rige la sucesión mortis causa, el legislador estableció la
posibilidad de que el mismo pudiera someterla a condición. En el caso de que el testador
estableciera la condición de no enajenar o no gravar los bienes, sólo será válida hasta la mayoría de
edad y cinco años más de los herederos o legatarios.
El ordenamiento jurídico civil le da validez jurídica a la disposición testamentaria de impedir el
matrimonio del heredero con una persona determinada si desea aceptar la herencia, sin embargo, no
tiene validez la disposición que indique que el sucesor no puede contraer matrimonio con nadie,
además de ello se puede legar al causahabiente, el usufructo, uso o habitación o una pensión
personal, por el tiempo que permanezca soltero.
La administración que se menciona anteriormente, se confiará al heredero sin condición si no
hubiere coherederos, podrá confiarse la administración al heredero condicional, siempre que
garantice suficientemente su manejo a juicio del juez.
En cuanto a la herencia a término establece el artículo 998 del mismo cuerpo legal que: “Será válida
la designación de día o tiempo en que haya de comenzar o cesar el efecto de la institución de
heredero o legatario.
En ambos casos, hasta que llegue el término señalado, o cuando éste concluya, se entenderá llamado
el sucesor legítimo. Más en el primer caso, no entrará éste en posesión de los bienes sino después de
prestar caución suficiente, con intervención del instituido.
Las disposiciones testamentarias, tanto a título universal como particular, podrán hacerse bajo
condición. Las condiciones impuestas a los herederos y legatarios, se regirán por las reglas
establecidas para las obligaciones condicionales.
Será nula la disposición hecha bajo condición de que el heredero o legatario haga en su testamento
alguna disposición en favor del testador o de otra persona. La condición puramente potestativa
impuesta al heredero o legatario ha de ser cumplida por éstos, una vez enterados de ella, después de
la muerte del testador. Excepto el caso en que la condición, ya cumplida, no pueda reiterarse.
“Cuando la condición fuere casual o mixta, bastará que se realice o cumpla en cualquier tiempo,
vivo o muerto el testador, si éste no hubiese dispuesto otra cosa. Si hubiese existido o se hubiese
cumplido al hacerse el testamento, y el testador lo ignoraba, se tendrá por cumplida. Si lo sabía,
sólo se tendrá por cumplida cuando fuere de tal naturaleza que no pueda ya existir o cumplirse de
nuevo.
La expresión del objeto de la institución o legado, o la aplicación que haya de darse a lo dejado por
el testador, o la carga que él mismo impusiere, no se entenderá como condición, a no ser que ésta
fuera su voluntad. Lo dejado de esta manera puede pedirse desde luego, y es transmisible a los
herederos que afiancen el cumplimiento de lo mandado por el testador, además de la devolución de
lo percibido con sus frutos e intereses, si faltaren a esta obligación”.
Cuando, sin culpa o hecho propio del heredero o legatario, no pueda tener efecto la institución o el
legado en los mismos términos que haya ordenado el testador, deberá cumplirse en otros, los más
análogos y conformes a su voluntad. Cuando el interesado en que se cumpla, o no, impidiere su
cumplimiento sin culpa o hecho propio del heredero o legatario, se considerará cumplida la
condición. La condición suspensiva no impide al heredero o legatario adquirir sus respectivos
derechos y transmitirlos a sus herederos, aun antes de que se verifique su cumplimiento. Si la
condición potestativa impuesta al heredero o legatario fuere negativa, o de no hacer o no dar,
cumplirál1 con afianzar que no harán o no darán lo que fue prohibido por el testador que, en caso de
contravención, devolverán lo percibido con sus frutos e intereses.
Si el heredero fuere instituido bajo condición suspensiva, se pondrán los bienes de la herencia en
administración hasta que la condición se realice o haya certeza de que no podrá cumplirse.

7.1. Herencia condicional


Se tipifica cuando: "Las disposiciones testamentarias se otorgan bajo condición, esto es, haciendo
depender su eficacia de la realización de un acontecimiento futuro e incierto." (Artículo 993 primera
parte del Código Civil).
Respecto a la herencia condicional, dispone el Código Civil, Decreto-Ley número 106, lo siguiente:
a. "La condición de no enajenar o no gravar los bienes, sólo será válida hasta la mayoría de
edad y cinco años más de los herederos o legatarios. (Artículo 994).
b. "Se tendrá por no puesta la condición de no casarse; pero será válida la que se dirija a
impedir el matrimonio con persona determinada." (Artículo 995, primer párrafo).
c. "Si el heredero o legatario fueren instituidos bajo condición suspensiva (aquella de cuyo
acontecimiento dependa la efectividad de la disposición testamentaria), se pondrán en
administración los bienes que les correspondan, hasta que la condición se realice o haya certeza de
que no podrá cumplirse." (Artículo 996).

7.2. Herencia a término


Se tipifica cuando en el testamento se designa día o tiempo en que haya de comenzar o cesar el
efecto de la institución de heredero a legatario. Cuando el término se fija para que comience el
efecto de la institución de heredero o legatario, se le denomina término suspensivo o inicial. Cuando
el término se fija para que cese dicho efecto, se le denomina término resolutorio o final.
Los Artículos 999 a 1001 del Código Civil, Decreto-Ley número 106 regulan lo relativo a la
propiedad de los frutos de los bienes cuando la institución de heredero o legatario se hizo a término.
Los que se describen a continuación:
El Artículo 999 establece: "En la herencia o legado conferidos desde día determinado, los frutos que
produzcan los bienes hasta que llegue ese día, corresponderán a los herederos legales, si el testador
no hubiere dispuesto de ellos".
El Artículo 1000 regula: "Si el testador instituye heredero o legatario hasta cierto día o tiempo
determinado, no podrá el heredero retener los bienes hereditarios, ni hará suyos los frutos, desde
que pasen el día o tiempo señalados".
En el Artículo 1001 se establece: "Los bienes y frutos de que habla el Artículo anterior, pertenecerán
en adelante al heredero instituido, o a los herederos legales del testador."

8. Legado
8.1. Definición de legado
El jurisconsulto Roberto Ortiz, señala: “El legado consiste en la transmisión gratuita y a título
particular hecha por el testador, de un bien determinado o susceptible de determinarse, a favor de
una persona y a cargo de la herencia, de un heredero o de otro legatario, cuyo dominio y posesión se
transmite en el momento de la muerte del testador”. A este respecto el legista Roberto De Ruggiero
asevera: “Lo cierto es que el legado puede adoptar figuras diversas, por regla general, y
prescindiendo de algunas que pueden considerarse como deformaciones del tipo normal, el legado
es una disposición atributiva de un derecho particular a cargo de la herencia hecha con ánimo de
beneficiar; mediante él se efectúa una liberalidad a causa de muerte y se produce una sucesión a
título particular del beneficiado al causante. Son estos los caracteres más generales y comunes que
el Código tienen presentes al definir, y regular el legado”.
La característica principal del legado es la transmisión a título particular que se hace de
determinados bienes de la masa hereditaria, tal como indica el letrado Jorge Mario Magallón Ibarra
“Legado se llama a toda disposición que no atribuye la cualidad de heredero, o sea, a toda
disposición a título particular, cualquiera que sea su contenido, que constituya una disminución de
la herencia, una disposición con cargo al heredero o a un tercero, una liberalidad, un lucro para el
favorecido, o también una carga…”

8.2. Clases de legados


8.2.1. Por su forma o modo
8.2.1.1. Legado puro y simple
Quizás sea este el tipo de legado más simple y a la vez más eficaz y de pronta aplicación, ya que
para obtenerlo no se impone ninguna condición al legatario, ni es necesario esperar un momento
determinado para poder tomar posesión de él. Señala el legista Rafael Rojina Villegas: “Son
aquellos en los que no se establece ningún término, condición, carga o modo.” 74 Lo anterior es
complementado por el escritor Diego Espín Cánovas quien estima: “El legatario adquiere derecho a
los legados puros y simples desde la muerte del testador y lo transmite a sus herederos.”75
Legado sujeto a termino
Analicemos en el Código Civil de Guatemala en el artículo 998 se regula: “Será válida la
designación de día o tiempo en que haya de comenzar o cesar el efecto de la institución de heredero
o legatario. En ambos casos, hasta que llegue el término señalado, o cuando éste concluya, se
entenderá llamado el sucesor legítimo.”
El legado sujeto a término, puede ser de diferentes clases, bajo término suspensivo y bajo término
resolutorio. Los primeros empiezan a surtir efectos al cumplir el plazo establecido, mientras que los
segundos dejan de surtir efectos al cumplimiento del plazo. Extendiendo el tema, el jurista Rafael
Rojina Villegas expone: “Se distinguen los legados bajo término suspensivo y resolutorio a día
cierto y a día incierto. Legados sujetos a día cierto son aquellos que dependen de un plazo prefijado
por el testador. El legatario adquiere el dominio y posesión de los bienes desde el momento de la
muerte del testador, pero los frutos no se entregarán sino hasta que se cumpla el plazo prefijado…
En el legado bajo término suspensivo, bien sea cierto o incierto, el heredero gravado con el legado
simplemente es un usufructuario del bien, su usufructo está sujeto a ese término, realizado éste
deberá entregar el bien al legatario. Puede también el término ser resolutorio. En este caso el
legatario adquiere derecho al legado como si fuera puro y simple, pero se extingue al llegar el plazo
prefijado.
8.2.1.2. Legado condicional
Al igual que en el legado sujeto a término, el legado condicional empieza o deja de surtir efectos en
determinado momento, el cual en este caso no es un plazo fijado, sino el cumplimiento de una
condición establecida en el testamento. Según el autor Diego Espín Cánovas: “Las disposiciones
testamentarias, tanto a título universal como particular, podrán hacerse bajo condición.” En el caso
de los legados condicionales según el legista Rafael Rojina Villegas “dependen de un
acontecimiento futuro e incierto, de cuya realización nacerá el derecho del legatario o habrá de
extinguirse
La condición impuesta puede ser suspensiva o resolutoria, es condición suspensiva cuando
es necesario el cumplimiento de la condición para que el legado empiece a surtir efectos; es
condición resolutoria cuando al momento del cumplimiento de la condición el legado dejará
de surtir efectos.
Analicemos ahora la ley.
En cuanto al legado condicional, el Código Civil de Guatemala, establece normas relativas
a este precepto. El artículo 993 establece: “Las disposiciones testamentarias podrán
otorgarse bajo condición haciendo depender su eficacia de la realización de un
acontecimiento futuro e incierto.”84 El artículo 996 indica: “Si el heredero o legatario fueren
instituidos bajo condición suspensiva, se pondrán en administración los bienes que les
correspondan, hasta que la condición se realice o haya certeza de que no podrá cumplirse.”
85

8.2.1.3. Legado alternativo


El jurisconsulto Vladimir Aguilar Guerra proporciona la siguiente definición de legados
alternativos, al efecto conceptualiza: “Son aquellos en que se legan varias cosas o
prestaciones de forma alternativa, por lo que el gravado cumple entregando solo una de
ellas. En todo caso, deberá considerarse como deudor al heredero, salvo disposición en
contario del testador y, por tanto, el será quien deba realizar la elección pero limitada a las
cosas alternativamente legadas”
Por su parte los tratadistas Baqueiro Rojas y Buenrostro Báez definen los legados
alternativos de la siguiente manera: “Se llama así a la disposición testamentaria en que se
designan diversas cosas para que, por elección del heredero, alguna de ellas sea entregada
al legatario. Si el legatario es quien tiene derecho de escoger, se denomina de opción. La
regla es que a falta de disposición expresa del testador, corresponde al heredero elegir la
cosa que deba entregar. En esto se sigue la regla general de las obligaciones alternativas

9. De la aceptación y renuncia de la herencia


ARTÍCULO 1026. La aceptación de la herencia puede ser expresa o tácita.
ARTÍCULO 1027. El heredero acepta expresamente la herencia, manifestándolo al juez, o
pidiéndole posesión de los bienes, o usando del título o de la calidad del heredero en
instrumento público.
ARTÍCULO 1028. Acepta el heredero tácitamente, entrando en posesión de la herencia o
practicando otros actos para los cuales no tendría derecho sin ser heredero.
ARTÍCULO 1029. La herencia instituida a favor de personas jurídicas, menores e
incapacitados,
será aceptada por sus representantes legales.
La renuncia de la herencia dejada a menores e incapacitados deberá hacerse con aprobación
judicial e intervención del Ministerio Público.
ARTÍCULO 1030. La aceptación de la herencia no puede hacerse condicional ni
parcialmente.
ARTÍCULO 1031. El término para aceptar la herencia es de seis meses a contar de la
muerte del
testador, si el heredero se encuentra en el territorio de la República y de un año si está en el
extranjero. Si pasa el término de la aceptación sin que nadie se presente a reclamar la
herencia,
ni haya heredero a quien manifiestamente pertenezca, o han renunciado los que tenían
derecho
a ella, se declarará vacante, arreglándose a las prescripciones del Código Procesal.
ARTÍCULO 1032. Una vez aceptada la herencia, el heredero es propietario de ella desde la
muerte del causante, y son suyos los frutos y las ganancias y pérdidas de los bienes
hereditarios.
ARTÍCULO 1033. Pueden renunciar la herencia y legados los que tengan la libre
disposición de
sus bienes.
ARTÍCULO 1034. El término para renunciar la herencia es el mismo que el de la
aceptación.
La renuncia debe ser expresa y hacerse por escrito ante el juez o por medio de escritura
pública.
ARTÍCULO 1035. La renuncia de la herencia solamente, no priva al que la hace de
reclamar los
legados que se le hubieren dejado.
ARTÍCULO 1036. El acreedor del heredero o legatario que renuncia a la herencia o al
legado,
puede reclamar la parte que cubra su crédito.
ARTÍCULO 1037. El que es llamado a una misma herencia por testamento o intestado, si
renuncia la una se entiende que renuncia las dos.
ARTÍCULO 1038. Cuando alguno tuviere interés en que el heredero declare si acepta o
renuncia a la herencia, podrá pedir, pasados nueve días de la apertura de ésta, que el juez
fije
un plazo que no excederá de treinta días, para que dentro de él haga su declaración, bajo
apercibimiento de que si no lo hace se tendrá la herencia por aceptada.
ARTÍCULO 1039. Si el heredero renuncia la herencia en perjuicio de sus acreedores,
pueden
éstos, siempre que sus créditos fueren anteriores a la renuncia, pedir al juez que los autorice
para aceptar en nombre de aquél. En este caso, la aceptación sólo aprovechará a los
acreedores
hasta el monto de sus créditos; correspondiendo el exceso, si los hubiere, a los herederos
que
sean llamados por la ley.
ARTÍCULO 1040. El que deba entrar a la posesión de la herencia por la renuncia del
heredero,
puede oponerse a que la acepten los acreedores pagando a éstos los créditos que tengan
contra el que renunció.

10. Albaceas
10.1. Definición
Para Rafael Rojina Villegas: “Son personas designadas por el testador o por los herederos
para cumplir las disposiciones testamentarias o para representar a la sucesión y ejercitar
todas las acciones correspondientes al de cujus así como cumplir sus obligaciones,
procediendo a la administración, liquidación y división de la herencia.
ARTÍCULO 1041. Albacea o ejecutor testamentario, es la persona a quien el testador
encarga el cumplimiento de su voluntad.

10.2. Clases de albaceas


10.2.1. Testamentaria
Testamentarios: Según Manuel Ossorio: “Son aquellos nombrados para desempeñar el
cargo en el mismo documento donde consta el testamento, lógicamente designados por el
otorgante. En casi todas las legislaciones el cargo de albacea proviene de un testamento,
quizá debido a los principios que informan a la institución como: Confianza, imparcialidad
y utilidad; y en ese sentido su fuente es más sólida pues es de suponer que el otorgante
nombraría para este cargo a alguien que conoce por sus cualidades personales o técnicas
10.2.2. Judicial
Judiciales: “Son aquellos designados en determinados supuestos por un juez de primera
instancia a solicitud de los herederos.” Según Aguilar Guerra: “Esta clase de albacea es
dependiente, no existe por sí misma, pues para que se materialice debe darse el supuesto
que, habiéndose nombrado albacea por el testador, éste no pueda cumplir su función que se
le encomendó por cualquier circunstancia.”
El citado Código establece que se nombrará albacea judicial sólo en los casos de renuncia,
remoción o falta del que estaba nombrado en el testamento, cuando así lo pidieren los
herederos instituidos.
10.2.3. Legitimo
Legítimos: El fundamento legal de esta clase de albacea lo encontramos en el Artículo 1045
del mencionado Código, el cual establece que: “Incumbe a los herederos cumplir la
voluntad del testador cuando éste no hubiere nombrado albacea.” Es decir que al no haber
nombramiento de albacea a los herederos del testador les corresponde ejecutar las
disposiciones de última voluntad del causante.

10.3. Requisitos para ser albacea


ARTÍCULO 1048. Para ser albacea se necesita haber cumplido dieciocho años de edad,
poder legalmente administrar bienes, no ser incapaz de adquirirlos a título de herencia, y no
estar en actual servicio de funciones judiciales o del Ministerio Público, aunque se halle
con licencia temporal, salvo en los casos de que se trate de las sucesiones de sus parientes.
10.3.1. Obligación del albacea
ARTÍCULO 1050. Las facultades y atribuciones de los albaceas, además de las que designe
el testador, serán las siguientes:
1a. Disponer y pagar los funerales del testador, con arreglo a lo ordenado por éste, y en
defecto de tal disposición, según las costumbres del lugar y las posibilidades de la herencia;
2a. Hacer las gestiones necesarias para la inmediata seguridad de los bienes;
3a. Hacer el inventario, con intervención de los herederos, y cuando no los haya, con la de
los interesados en los bienes;
4a. Pagar las deudas y legados; y
5a. Administrar los bienes, hasta que los herederos tomen posesión de ellos.

11. Sucesión intestada


11.1. Procedencia
ARTÍCULO 1068. La sucesión intestada tiene lugar:
1°. Cuando no hay testamento;
2°. Cuando falta la condición puesta a la institución de heredero o el instituido muere antes
que el testador, o es incapaz de heredar, o repudió la herencia; fuera de los casos de
sustitución, representación y acrecimiento con arreglo a este Código;
3°. Cuando en el testamento no hay heredero instituido y el testador no ha dispuesto de
todos sus bienes en legados; y,
4°. Cuando el testador ha dejado de disponer de alguno o algunos de sus bienes.
ARTÍCULO 1069. En los casos de los incisos 3º y 4º del artículo anterior, el intestado sólo
procede respecto de los bienes de que no dispuso el testador.
ARTÍCULO 1070. Para reglar la sucesión intestada, la ley sólo considera los vínculos del
parentesco; no el sexo de las personas, ni la naturaleza, ni el origen de los bienes.
ARTÍCULO 1071. En la sucesión intestada se hereda por derecho propio y por derecho de
representación.
ARTÍCULO 1072. Los que suceden por derecho propio heredan por cabezas, es decir, que
cada uno toma por iguales partes, la porción que la ley le asigna.
ARTÍCULO 1073. Los que suceden por derecho de representación, heredan por estirpes, tal
como se expresa en el artículo 932.
ARTÍCULO 1074. Son llamados a la sucesión intestada, según las reglas que más adelante
se determinan, los parientes del difunto y, a falta de éstos, el Estado y las universidades de
Guatemala, por partes iguales. El pariente más próximo en grado excluye al más remoto,
salvo el derecho de representación en los casos en que deba tener lugar.
ARTÍCULO 1075. En el caso de ser la sucesión parte intestada y parte testamentaria, se
procederá previamente a la liquidación, a fin de pagar el pasivo de la herencia, y en seguida
se partirán separadamente los bienes intestados y los testamentarios, respetando siempre la
voluntad del testador. Todos los hijos heredan por partes iguales
ARTÍCULO 1076. Los hijos, sean o no de matrimonio, heredan a sus padres por iguales
partes. El hijo adoptivo hereda a su padre adoptivo en igual grado que los hijos que lo son
por naturaleza, pero no hay derecho de sucesión entre el adoptado y los parientes del
adoptante.
ARTÍCULO 1077. Si hubiere varios parientes de un mismo grado y alguno o algunos
renunciaren o no pudieren
12. Orden De sucesión intestada
Indica José Puig Brutau que “los órdenes son los grupos formados dentro de cada clase con
aquellos parientes que pertenecen a líneas distintas. La jerarquía que resulta concede una
preferencia inflexible. Así, los descendientes legítimos pertenecen a la misma clase que los
ascendientes también legítimos; pero si los primeros existen, excluyen en absoluto de la
sucesión a los segundos.
Debido a esta jerarquización de los órdenes, los miembros de un orden preferente son
llamados con exclusión de los otros órdenes.
Cabe hacer notar que la clase conformada por el cónyuge y la clase conformada por el
Estado, por estar integradas por una sola persona, no tienen más subdivisión, a diferencia
de la clase parientes, donde se encuentran los ascendientes, descendientes y colaterales que
forman los órdenes sucesorios y que en principio se excluyen entre sí. Sin embargo, estas
clases que cuentan con un solo miembro se entrelazan con los órdenes derivados del
parentesco al momento de ser llamados a la sucesión, por lo tanto, es posible que concurran
miembros de distintas clases en la sucesión, siempre y cuando estén todos ellos en un orden
preferente del resto.
Desde el Derecho Romano el criterio para determinar las personas llamadas a ser herederos
ab intestato es el parentesco con el causante. Pero no pueden ser llamados todos a la vez,
razón por la cual se crean estos grupos de preferencia que son llamados unos antes que
otros, es por ello la importancia de los órdenes sucesorios, que como quedó apuntado en las
legislaciones son llamados en conjunto en algunas ocasiones con parientes de otra clase.

12.1. Descendientes
El Código Civil de Guatemala de 1877 en su artículo 951 llamaba a los descendientes en
primer lugar. El Código Civil de Guatemala de 1933 en sus artículos 985 y 986 llamaba
también en primer lugar a los descendientes, quienes concurrían solos.
El Código Civil vigente, Decreto Ley 106 del Congreso de la República, llama en primer
lugar a los descendientes, pero a diferencia del Código de 1933, acá concurren juntamente
con el cónyuge. Asimismo, regula dicho cuerpo legal en su artículo 1076 la igualdad entre
todos los hijos, indicando que sean o no de matrimonio, heredan a sus padres por iguales
partes. El hijo adoptivo hereda de su padre adoptivo en igual grado que los hijos que lo son
por naturaleza; pero no hay derecho de sucesión entre el adoptado y los parientes del
adoptante.

12.2. Ascendientes
Establecía el Código Civil de Guatemala 1877 en su artículo 952 que a falta de los
descendientes heredarían los ascendientes. El Código Civil de Guatemala de 1933 en su
artículo 987 llamaba en segundo lugar a los ascendientes más próximos juntamente con el
cónyuge. El Código Civil vigente, Decreto Ley 106 del Congreso de la República, regula
de la misma forma la sucesión de los ascendientes, con la única diferencia que el cónyuge
es llamado también en el primer orden con los descendientes, así lo establecen los artículos
1078 y 1079 de dicho cuerpo legal. En cuanto al adoptante se le excluye expresamente de la
sucesión del adoptado en el artículo 263.

12.3. Parientes colaterales


El Código Civil de Guatemala de 1877 en sus artículos 954 al 958 llamaba a los parientes
colaterales a falta de descendientes, ascendientes y cónyuge, haciendo distinción entre
hermanos y medios hermanos.
El Código Civil de Guatemala de 1933 en su artículo 988 llamaba a falta de descendientes,
ascendientes y cónyuge a los hermanos, sean estos o no de matrimonio, y a falta de estos, el
artículo 989 llamaba a la sucesión a los parientes hasta el cuarto grado. El Código Civil de
Guatemala vigente establece en su artículo 1080 que, a falta de los llamados a suceder,
(ascendientes, descendientes y cónyuge, de acuerdo con lo regulado en el Código Civil,
sucederán los parientes colaterales hasta el cuarto grado.

12.4. Cónyuges
El Código Civil de Guatemala 1877 en su artículo 953 llamaba al cónyuge a falta de
descendientes y ascendientes. Sin embargo, en los artículos 983 y 984 para el caso de que
existieran descendientes y ascendientes establecía una cuota de la herencia para el cónyuge
en los siguientes supuestos: para la viuda no tuviera recursos económicos para su
manutención y para el cónyuge viudo cuando además de no tener recursos propios sea
inválido después de los sesenta años. El Código Civil de Guatemala de 1933, en su artículo
989 llamaba en segundo lugar al cónyuge, juntamente con los ascendientes más próximos,
estableciendo que, si solo existía uno de estos grupos, éste tendría derecho a toda la
herencia. Asimismo, establecía el artículo 991 que el cónyuge separado no tendría derecho
a la herencia del otro cónyuge si fue declarado en sentencia culpable de la separación. De la
misma manera este artículo establecía que el cónyuge divorciado no tendría derecho alguno
a la herencia. En el Código Civil vigente, es llamado conjuntamente a la herencia con los
descendientes en primer lugar, tal como lo establece el artículo 1078. En cuanto al cónyuge
separado y divorciado la regulación es la misma que en el Código de 1933, es decir que éste
no tiene derecho alguno a la herencia del causante. Sin embargo, el Código vigente si
adiciona el reconocimiento de los derechos hereditarios del cónyuge unido de hecho. Lo
anterior está contenido en los artículos 1082, 1083 y 1084.

12.5. Estado
El Código Civil de Guatemala de 1877 en su artículo 980 regulaba que a falta de parientes
heredaba la Universidad Nacional. Idéntica disposición contenía el Código Civil de
Guatemala de 1933 en su artículo 983. 178Ibid., pág. 638. 179Ibid., pág. 637. 73 el artículo
459 del Código Civil de Guatemala vigente regula que son bienes nacionales de uso no
común: …6o.- Los que habiendo sido de propiedad particular queden vacantes, y los que
adquieran el Estado o las municipalidades por cualquier título legal. Asimismo, el artículo
1074 de dicho cuerpo legal establece que son llamados a la sucesión intestada, según las
reglas que más adelante se determinan, los parientes del difunto y, a falta de éstos, el Estado
y las Universidades de Guatemala, por partes iguales.
13. Partición de bienes hereditarios
La partición: 'Es un acto jurídico por virtud de cual los copropietarios de una sucesión
sustituyen las partes abstractas e indistintas que tenían sobre la masa indivisa, por partes
materiales y distinta.
En la mayoría de los casos el estado de indivisión de la herencia es perjudicial. Es por ello
por lo que el derecho moderno procura lo más pronto posible que ese estado de propiedad
indivisa termine cuanto antes. Lo hace a través de normas que prohíban toda clase de
convenciones que obliguen a los coherederos a permanecer en la indivisión por tiempo
ilimitado. La partición implica un conjunto ordenado de operaciones hechas sobre ciertas
bases, que se denominan supuestos de hecho y de derecho, y en la que después de
determinar el activo y el pasivo del caudal hereditario, se forja el haber de cada participe y
se le adjudica a cada uno la cantidad suficiente para el pago de su haber.

13.1. Característica de la partición


A) Poner término a la comunidad hereditaria, convirtiendo la cuota abstracta de cada
heredero sobre la masa hereditaria en bienes determinados o cuotas sobre bienes
determinados. Esto último sucede cuando se adjudican partes proindiviso en una
cosa o en cosas determinadas.
B) Ser un acto necesario, ya que ha de realizarse por el solo hecho de instar la división
cualquier heredero con capacidad suficiente.
C) Es un acto de administración extraordinario, distinto de los meramente
conservativos. A pesar de estas notas de necesariedad y causal-extintiva de la
comunidad sucesoria existen causas que pueden impedir el ejercicio de la partición
tales como: La prohibición del testador ylo el convenio de los coherederos. En
ambos casos hasta por el tiempo especificado en la ley. También existen
prohibiciones especiales, nacidas bien de la naturaleza de las cosas, como la
imposibilidad física de que las mismas puedan ser divididas, bien de la ley.

13.2. Modos o formas de partición


En cuanto a su forma la partición puede ser amigable y judicial. También puede ser
definitiva y provisional.
La partición amigable supone que los herederos se ponen de acuerdo para liquidar como les
convenga la indivisión. La partición judicial supone, por el contrario, la intervención
judicial forma rigurosamente determinada por la ley. Esta forma de partición se impone
cuando existen herederos incapaces, menores o sujetos a interdicción y ausentes, o cuando
los herederos no lleguen a un acuerdo. La partición amigable no requiere ninguna forma
especial, se autoriza para hacerlo en forma y mediante el acto que las partes interesadas
juzguen conveniente. No obstante; redacción de un escrito es una medida de elemental
prudencia. En cuanto al fondo, la partición puede ser definitiva o provisional. Es definitiva
cuando hace cesar completamente la indivisión por recaer sobre la propiedad misma de los
bienes y es provisional cuando solo se refiere al goce de los bienes. A su vez la partición
provisional puede ser facultativa y obligatoria. La primera cuando existe por la voluntad de
los coherederos y la segunda cuando hay un coheredero menor y no se han respetado las
reglas de la partición judicial.

13.3. Clases de participación


La partición puede ser judicial cuando es hecha por el juzgado y extrajudicial cuando es
realizada por el testador, por contadores nombrados por el causante o cuando lo hacen los
herederos.
Además, la partición puede ser total o parcial, según que se dividan todos los bienes, solo
algunos de ellos.

13.4. Operaciones que comprende la partición


La partición, \alarman una serie de operaciones que integran \o que se \\ama el cuaderno
particional, siendo ellas las siguientes: inventario y avalúo, liquidación y colación, división
y adjudicación. A la cabeza de todas éstas deben figurar lo que en la práctica se llaman
supuestos que son las bases de hecho y de derecho sobre las cuales gira toda la partición, es
decir, todo aquello que sirva para justificar la operación de la partición, tales como la
muerte del testador, el número de herederos, la clase de herederos, disposiciones
testamentarias etc. Se analiza cada una de las operaciones citadas.
13.4.1. Inventario
En éste se han de describir minuciosamente y enumerar todas las cosas, bienes, derechos,
obligaciones y cargas que forman la herencia del causante. Aunque en la ley nada se dice
respecto al orden que ha de seguirse, lo regular es que se formen dos secciones del
inventario, una referente a bienes muebles y otra relativa a inmuebles. Es de buena práctica,
hacer al final del inventario, dos resúmenes, el activo de la herencia y otro, el pasivo de
esta.
13.4.2. Tasación o avaluó
Tiene por fin tasar y justipreciar cada uno de los bienes que figuran en el inventario,
empleando para ello los procedimientos más adecuados. Los valores de los bienes son
fijados por el propio testador o por acuerdo de los interesados. En caso de no existir
acuerdo, por arbitraje. También pueden ser fijados dichos valores por albaceas contadores,
quienes se pueden auxiliar de peritos. Las reglas de valoración deben ser las señaladas por
la ley y reglamentos de derechos reales y transmisión de bienes y si éstas no fueren
suficientes se emplearán todos los medios conducentes a fijar el verdadero valor de las
cosas.
13.4.3. Liquidación.
Es la operación más importante de todas las particionales y consiste en una operación
aritmética, en la cual se parte del importe de los bienes inventariados, aumentando el de los
bienes colacionables, y se deducen las bajas comunes y especiales que de aquel valor del
inventario deben hacerse. Del importe que arroje el inventario se restarán las bajas ya
comunes, ya especiales, que signifiquen mermas del capital, y que no pueden ser
distribuidas entre los copartícipes.
13.4.4. Colación hereditaria
Es el hecho jurídico, por virtud del cual el heredero que junto con otros reciba una sucesión,
debe comenzar reconstituyendo la masa hereditaria devolviendo a esta, en formas diversas
los bienes que haya recibido del difunto por un título determinado. Las personas
beneficiarias de la colación son los coherederos, no así los legatarios y acreedores del
difunto. Esta figura jurídica no se contempla en nuestra legislación civil. Queda a
discreción del testador, otorgar más bienes mediante la herencia, a aquella persona a quien
ya benefició antes de fallecer.
13.4.5. Divisoion o partición
Determinado por la liquidación el haber partible, se hace la operación de la división, que
consiste en separar o partir la herencia, y en señalar o fijar la cuota o haber de cada
heredero o partícipe. Para esto es necesario fijar la legítima y la porción libre, en el caso de
que haya herederos forzosos. En Guatemala, esto no es necesario debido a que dicha figura
no se contempla en la legislación. De la masa hereditaria se pagará el entierro y funeral del
causante y también las mandas, legados y demás cargas testamentarias.
13.4.6. Adjudicación
Es el pago de la cuota de cada heredero. Dado el haber de cada partícipe, se le adjudican
para su pago las fincas y bienes que sean necesarios, dando a cada uno, el lote que bien por
sorteo o por procedimiento, pues esto no es de ley, se adjudique a cada heredero. La
indivisión de la herencia termina desde que la adjudicación se hace, y puede decirse que por
ella se adquiere el verdadero título de propiedad, puesto que las fincas adjudicadas
únicamente le corresponden a la persona a quien se le adjudicó el bien.

14. Efectos de la partición


La culminación de la partición supone la extinción de la comunidad hereditaria y la
adjudicación de bienes y derechos concretos a cada uno de los herederos.
El CC afirma que "la partición legalmente hecha confiere a cada heredero la propiedad
exclusiva de los bienes que le hayan sido adjudicados" (art. 1068).
Dispone el CC que "hecha la partición, los coherederos estarán recíprocamente obligados a
la evicción y saneamiento de los bienes adjudicados" (art. 1069).
La obligación de saneamiento no la impone el CC de forma imperativa, sino como un
elemento natural sobre el que cabe establecer pactos, incluso su radical exclusión (art.
1475).
El art. 1070 indica que no habrá obligación de saneamiento:
"Cuando el mismo testador hubiese hecho la partición, a no ser que aparezca, o
racionalmente se presuma, haber querido lo contrario, y salva siempre la legítima".
"Cuando se hubiese pactado expresamente al hacer la partición".
Efectos con relación a los herederos entre sí: aquí el efecto principal de la partición de la
comunidad hereditaria es el de conferir a cada heredero la propiedad única de los bienes y
derechos que le hayan sido adjudicados.
Efectos con relación a terceros: este efecto es en relación entre los coherederos, y se refiere
a la obligación recíproca que tienen los coherederos de saneamiento por evicción o por
vicios ocultos de los bienes adjudicados. Este tema por ser amplio y de mayor estudio se
tratará más adelante.

15. Recisión y nulidad de la petición


En lo que respecta a la nulidad, rescisión y modificación de la partición hereditaria se
estará, fundamentalmente, a lo dispuesto en los Art. 1073-1081 ,Código Civil.
En cuanto a la nulidad, el Art. 1081 ,Código Civil indica que la partición hecha con uno a
quien se creyó heredero sin serlo será nula.
Por otro lado, con relación a los supuestos de rescisión, tal y como establece el Art. 1073
,Código Civil, las particiones pueden rescindirse por las mismas causas que las
obligaciones. Igualmente, prevé el Art. 1074 ,Código Civil que se puedan rescindir las
particiones por causa de lesión en más de la cuarta parte, atendido el valor de las cosas
cuando fueron adjudicadas.
Asimismo, conforme al Art. 1075 ,Código Civil, la partición hecha por el difunto no puede
ser impugnada por causa de lesión, sino en el caso de que perjudique la legítima de los
herederos forzosos o de que aparezca, o racionalmente se presuma, que fue otra la voluntad
del testador. Respecto a la caducidad de la acción rescisoria por causa de lesión, el Art.
1076 ,Código Civil establece que se producirá en el plazo de cuatro años, contados desde
que se hizo la partición.
En este sentido, el heredero demandado podrá optar entre indemnizar el daño o consentir
que se proceda a nueva partición. La indemnización puede hacerse en numerario o en la
misma cosa en que resultó el perjuicio. Pero si se procede a nueva partición, no alcanzará
ésta a los que no hayan sido perjudicados ni percibido más de lo justo (Art. 1077 ,Código
Civil).
Además, en base al Art. 1078 ,Código Civil, se precisa que no podrá ejercitar la acción
rescisoria por lesión el heredero que hubiese enajenado el todo o una parte considerable de
los bienes inmuebles que le hubieren sido adjudicados.
Finalmente, en lo que respecta a los supuestos de modificación de la partición hereditaria,
conviene distinguir, con carácter general, dos casos:

Modificación por omisión (Art. 1079 ,Código Civil). La omisión de alguno o algunos
objetos o valores de la herencia no da lugar a que se rescinda la partición por lesión, sino a
que se complete o adicione con los objetos o valores omitidos.
Modificación por preterición (Art. 1080 ,Código Civil). La partición hecha con preterición
de alguno de los herederos no se rescindirá, a no ser que se pruebe que hubo mala fe o dolo
por parte de los otros interesados; pero éstos tendrán la obligación de pagar al preterido la
parte que proporcionalmente le corresponda.