“El Teatro de Títeres Rompe Esquemas”: Adler Reyes

Por Melchor López Hernández “Para cambiar el mundo únicamente tenemos un instante y es en este diminuto pedazo de tiempo cuando podemos crear un puente hasta el corazón del Otro”, la sentencia es de un artista que juega con magia cuando se encuentra con el Otro, con el público que tiene frente a si al momento de hacer teatro de títeres. Su nombre es Adler Reyes, quien matiza de los infantes: “… los niños saben hacer puentes anchos y fuertes”. —¿En este mundo de titiriteros qué pasa con el público de los adultos? —Los adultos dejan de jugar y es más difícil, desconfían demasiado y los puentes que construyen son más angostos y frágiles y algunos son de cuota. Adler Reyes es artista visual, con estudios en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y es el titular del Taller de Títeres que organiza la Escuela de Cultura Popular, sede Coyoacán, a partir del 21 de abril a las 5 de la tarde. Para el artista visual el titiritero hace teatro. Actuar títeres, agrega, “requiere de una doble complicidad, pues en este tipo de teatro el espectador es aún más activo, ya que debe generar para sí mismo todo aquello que los títeres, al ser objetos, no pueden hacer. Un títeres siempre tendrá la misma expresión en el rostro, sin embargo, el público lo verá reír a carcajadas, lo verá llorar, lo verá enojarse… y eso sólo se logra con la participación sincera del público”. —¿Cuál es el poder de atención que se logra con los títeres? —El teatro, en general, es juego y complicidad. El teatrero reconstruye el espacio y el tiempo para generar un nuevo mundo y el espectador es el cómplice que avala la existencia de este mundo. Que el teatro sea una realidad es el claro ejemplo de la posibilidad de una verdadera comunicación entre seres humanos. Adler, quien tiene tras de si una larga experiencia pasional en el teatro de títeres con organizaciones populares y ha laborado en el mundo infantil, comenta que: “Cuando das una función de títeres actúas. La diferencia está en el hecho de que el actor expresa y comunica con su cuerpo y el titiritero con objetos. Un buen actor no siempre es un buen titiritero y al revés. El actor debe transformar sus movimientos y su voz en vehiculo de las emociones y las ideas que quiere llevar hasta el público. El titiritero debe canalizar su energía y emociones hacia un muñeco y de ahí proyectar todo hacia el público. Ambos son teatreros y utilizan diferentes medios para expresarse”. —¿Qué significa ser titiritero? —Un titiritero es actor, escultor, pintor, escenógrafo, realizador, dramaturgo, productor… Es además, alguien que tiene la necesidad de soñar y de contagiar con sus sueños a los demás, es alguien que creé que el mundo puede ser diferente y que cree que uno de los caminos para lograr cambios es jugando. “El títere rompe esquemas que son muy fijos en los métodos de enseñanza en nuestro país y creo que por ello no se emplea frecuentemente”, asegura el especialista, titiritero de coraza, de los que saben porque tienen la experiencia en los bolsillos. Adler Reyes, se desplaya cuando habla del matrimonio/divorcio entre el teatro de títeres y la enseñanza en las aulas de las escuelas: “Los títeres son un buen recurso para la enseñanza pero creo que verlo sólo como un método didáctico es algo que le ha hecho mucho daño a este tipo de teatro. En las escuelas se usa como una lección con muñequitos y los niños no son tontos, saben cuando les están ‘enseñando’. Los títeres en el aula son un buen auxiliar en el aprendizaje, pero respetando sus características

esenciales y no haciéndolos únicamente un vehiculo de lo que el maestro diría sin un títere en la mano”. Agrega: “Los títeres siempre han reflexionado sobre la realidad y juegan con ella, la transforman en un juego, en el cual, las cosas tienen muchas soluciones y respuestas y la más apreciada es la que es más ingeniosa. No se trata de que los niños ‘aprendan’ lo que se debe hacer, o de que ‘aprendan’ la historia de su país, se pretende que los niños reflexionen por qué lavarse los dientes es algo bueno para su salud o que puedan entender cuál es la importancia de la lucha de independencia para la vida de todos y por qué nos acordamos tanto del peloncito con virgencita (Hidalgo) que se burla de los gachupines. Y sí, debería ser más utilizado en las escuelas. —¿Por qué tienes esa necesidad/sentir/deseo de enseñar el mundo de los títeres? —El Teatro de títeres es directo y sencillo, no necesita ser espectacular. Además, para hacer títeres tienes que reaprender a jugar, es decir, reconstruir lo que tienes a la mano, dar nuevo sentido a los objetos, a las situaciones y a las palabras, y, además, aprender a decir las cosas de manera directa, sencilla. Para ello es necesario intentar ver las cosas con atención para encontrar en ellas lo importante, de lo que vas a hablar. El teatro de títeres por sus características ayuda a tener una mejor comunicación con los demás. Acompañado en la vida cotidiana por “todas aquellas personas que platican con el corazón”; y en el quehacer titiritero por autores como Freire, Carballido, Mauro Mendoza, Los zapatistas y un montón más y de muchos lados”, Adler enlista su praxis teatral/titiritero: “He participado en el DF, en Milpa Alta con una Asociación Civil llamada La Choza. Cuando salí de allí generamos un proyecto para niños llamado Talleres, Juegos y Libros para Niños (el cual ahora se llama El Cántaro de Ollin), Con ese proyecto, estuvimos primero en Tepepan, Xochimilco en una tienda de un Comité de diálogo del FZLN y trabajamos por un año en ese espacio. Después nos dieron asilo en la casa de unos cuates en la Colonia Emiliano Zapata, Coyoacán y ahí sigue trabajando el proyecto. Con otras compañeras formamos un grupo de teatro de títeres que se llamó Juglaretas, eso fue durante la huelga de la UNAM, y duró cinco años trabajando. En este momento chambeo con cuates de Milpa Alta en un proyecto de periodismo independiente llamado el Mitotero y cuando me dan chance la hago de cuentacuentos”. El público que desee asistir al Taller de Títeres no tiene más que pedir informes al: 55 21 76 02 esculturapopular@yahoo.com.mx http://www.opcescuela.org

Creo que el teatro en general debería estar más en la vida de todos. 1. ¿Por qué los títeres y no otra expresión artística? No es la única expresión artística que utilizo. Además, es en los talleres de títeres en dónde estoy explorando posibilidades de comunicación y de reflexión de la realidad. El teatro de títeres desde sus inicios requiere de una participación activa de parte del público, los diálogos nunca son únicamente entre títeres, el público es otro actor en las representaciones, es el cómplice y tapadera de los personajes con los que se identifica o es la voz de la conciencia de los personajes que dudan, es duro juez de las injusticias que se ven en el retablo… Y es precisamente esta manera de ser del teatro de títeres en dónde creo que se puede tender un puente de comunicación. 2. ¿Tienes preparación académica para este trabajo? ¿dónde? ¿en qué institución? pero empecé a hacer teatro como a los 16 años en talleres y después actuando. Al mismo tiempo tomé talleres de Teatro de títeres en el CADAC, Puebla que dirigía Héctor Azar, tome estos talleres por alrededor de dos años. 3. Aparte de los títeres en que otros espacios participas Soy artista visual, he trabajado en talleres de artes plásticas para niños y para adultos, he trabajado en talleres de teatro para niños y en uno muy interesante para señoras, el cual lo formaron para hacer representaciones para sus hijos en fechas especiales. Colaboro desde la casa haciendo diseño para publicaciones independientes, también cocino y lavo la ropa y se planchar. 4. Palabra: entendimiento entre todos Participación: asamblea de voluntades Cuento: mundos posibles Enseñanza: Espiral, se aprende cuando se enseña Política: un mal necesario, espero que sin gandallez Expresión: corazón que da y recibe Libro: Mito, elitismo, vehículo de entendimiento 5. Tus libros preferidos por estos días. Los de siempre: Trópico de Cáncer, La insoportable levedad del ser, Las naranjas iguales, Los cuentos del Viejo Antonio.

6. ¿Qué se da más, cercanía o divorcio entre la escuela y los titiriteros? Pues es un amor tormentoso. En las escuelas se considera que los títeres son buenos para educar y se hacen obritas didácticas muy monas que enseñan a los niños cosas buenas y donde no aparecen cosas que no son propias para los niños. Y el titiritero cree que el teatro de títeres es para pensar lo que está alrededor, para hablar de lo que preocupa a los niños, para ayudarlos a encontrar soluciones, estas respuestas nunca se las da el titiritero, el niño debe encontrarlas. El titiritero cree que todo puede ser usado en escena, pues son cosas con las que los niños viven diariamente, y los títeres dicen caca, y echan pedos. Escuela y titiritero buscan dar armas al niño para enfrentar la realidad y poder solucionar su vida cotidiana, pero la manera de entender el problema y la solución son diferentes, pero es un mismo fin. 7. ¿Por qué la pedagogía emplea poco este arte del titiritero para la enseñanza? No es que no se use, sino que no se usa de la mejor manera. En cualquier texto de capacitación y actualización de la SEP se menciona a los títeres como una herramienta eficaz en la enseñanza, pero los maestros no están muy preparados o dispuestos para emplearlos en las aulas. El teatro de títeres, en general, es poco visto en nuestro país y por ello no se aprovecha eficazmente en las aulas, pues los maestros no tienen un referente claro de lo que debe ser un trabajo con títeres que en verdad cause un impacto en el niño. No solo es meter conceptos en la cabeza de los niños, sino aprovechar todo su potencial afectivo y sensible para entender lo que se les quiere transmitir. El títere no debe dictar lecciones, sino entablar un diálogo con los niños para tratar cualquier tema y llegar a conclusiones claras para todos. El títere rompe esquemas que son muy fijos en los métodos de enseñanza en nuestro país y creo que por ello no se emplea frecuentemente, pero afortunadamente, existen excepciones muy afortunadas. El taller de Títeres se impartirá en la ECP sede Coyoacán a partir del 21 de abril a las 5 pm.