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Perifèria

CristianismePostmodernitatGlobalització

Postverdad y religión líquida

Jordi Corominas

En una época de engaño universal de-


cir la verdad es un acto revolucionario.

G. Orwell

El hombre arreligioso en estado puro es


un fenómeno más bien raro, incluso en
la más desacralizada de las sociedades
modernas. La mayoría de los hombres
sin-religión se siguen comportando reli-
giosamente sin saberlo.

M. Eliade

Entiendo por postverdad una situa- actual. No es una cuestión de unos


ción personal, cultural y política donde cuantos políticos que nos manipulan,
la apariencia de verdad de cualquier ni de unos cuantos países con capas
cosa, y la emoción y sentimiento que populares de baja formación que se
suscita esta apariencia, es más impor- dejan embaucar, sino de una cultura
tante que la verdad misma. A diferencia de proporciones mundiales en la que,
del mentiroso que conoce la verdad y queriéndolo o no, todos acabamos
trata de esconderla para obtener algún participando en diferente medida2. La
beneficio de la mentira, el que genera cultura de la postverdad afecta a todos
“postverdades”, como el charlatán de los saberes. Sin embargo, quizás el
todos los tiempos, prescinde de la ver- terreno político y el religioso sean los
dad, de cómo son realmente las cosas. más abonados para ella. Es sobre éste
La verdad es lo que él crea1. Lo grave último, sobre la dimensión religiosa de
de nuestro tiempo es que la cultura de
la postverdad se ha convertido en un
2  No puedo en este artículo dar razón de todo
momento esencial del sistema social.
ello. Comparto la tesis de J. Albert Vicens de que la
Sin ella, difícilmente podría mantener- postverdad es hoy un elemento crucial del sistema
se el sistema político-social mundial social. En su artículo describe muy bien algunos
de los mecanismos y dinamismos más o menos
subrepticios que nos llevan a colaborar con esta
1  H. G. Frankfurt, On bullshit, sobre la manipulación cultura. Cf. J. Albert Vicens, “La Postverdad como
de la verdad, Paidós, Barcelona, 2006. sistema”. Revista Periferia, 2018.

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la postverdad, que quiero reflexionar tes. Me atrevería incluso a decir que la


en este artículo. forma religiosa dominante, o al menos
en clara expansión, es hoy una espe-
Podría pensarse que la postverdad es cie de religión a la carta donde se mez-
precisamente el terreno en el que siem- clan dietas crudiveganas, tratamientos
pre se han movido las religiones y que homeopáticos y el último paradigma
gracias a los esfuerzos ilustrados éstas científico (teoría cuántica, teoría de las
van desapareciendo progresivamente cuerdas…) con neo-orientalismos y
del mapa, al menos en la cultura occi- neoesoterismos. Empero, a pesar de
dental. El combate contra las religio- la variedad de la carta, encontramos
nes sería también parte del combate indefectiblemente dos ingredientes bá-
contra lo que hoy llamamos “postver- sicos: el imperativo de “sentirse bien”
dad”. ¿Pero es esto así? ¿Postverdad y y un acusado carácter individualista y
religión van siempre y necesariamente predisposición a abandonar cualquier
de la mano? Intentaré argumentar que forma de compromiso y solidaridad so-
no hay ninguna unidad intrínseca en- cial y política.
tre postverdad y religión. ¿Es cierto, no
obstante, que la esfera religiosa va re- Z. Bauman introdujo la metáfora de li-
duciéndose? Todo parece indicar que la quidez para tipificar la postmodernidad
religión, lejos de retroceder, se está ex- en la que vivimos. “Los sólidos conser-
tendiendo. La pérdida de relevancia so- van su forma y persisten en el tiempo:
cial de las religiones institucionalizadas, duran, mientras que los líquidos son in-
la llamada secularización de las socie- formes y se transforman constantemen-
dades, no ha traído la desaparición de te: fluyen. Como la desregulación, la
la religión, sino más bien su expansión flexibilización o la liberalización de los
mediante la transformación de su forma mercados” 4. Todo fluye como el agua:
de presencia social. cambiamos, de sitio, de trabajo, de cón-
yuges, de amantes, de amigos, de lu-
Por eso, son muchos los autores que gar, de vivienda, de valores, de orienta-
hablan de “postsecularización” entendi- ción política, de orientación sexual y por
da como un proceso de reintroducción supuesto de religión. Y aunque Z. Bau-
de la religión o reencantamiento, en un man aplicó la imagen a diferentes fenó-
cuadro de crisis social y cultural gene- menos (amores, tiempos, miedos, vida,
ralizada3. Esta reconfiguración de lo re- arte líquidos) y no al hecho religioso, me
ligioso tiene manifestaciones múltiples, parece que la religión es la quintaesen-
desinstitucionalizadas y muy cambian- cia de la liquidez postmoderna: se ha
vuelto tan líquida que ni tan siquiera nos
3  J. Habermas, Ch. Taylor, J Butler, C. West, El
poder de la religión en la esfera pública, ed. Trotta,
Madrid, 2011; L. Duch, L’exili de Déu, Fragmenta 4  Z. Bauman, Modernidad Líquida, F.C.E., México,
Editorial, Barcelona, 2017 2003, p. 7

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damos cuenta de que nos envuelve por planteamientos universales, la idea de


todas partes. que todo es valido si le sirve a uno y lo
cree, la indiferencia o aceptación relati-
Mi tesis es que la cultura de la postver- vista de todas las posturas, puede ser
dad es una expresión de la crisis de la mucho peor que la enfermedad.
razón moderna y que en el ámbito reli-
gioso cobra especial realce en la reli- Subsiste, es cierto, una idea bastante
gión líquida. La crítica total a la razón generalizada de que se puede distin-
ejecutada por la postmodernidad ha guir entre ciencia y pseudociencia re-
calado entre grandes capas de la po- curriendo al falsacionismo de Popper:
blación y esta ausencia de razón nos ha una proposición para que sea científica
dejado en una situación donde la ver- debe poder ser falseada, es decir, debe
dad no es que no importe, es que no poder ponerse a prueba y debe poder
existe. Por eso puede decirse, sin rubor, ser desmentida por los hechos o por un
que es lo mismo el monstruo de los es- experimento adverso7. Si no es posible
paguetis5 que una sesuda reflexión bu- someter la proposición a prueba de una
dista sobre la esencia del yoga, que el manera tangible y repetible no entra en
tratamiento con agua de mar es mejor el dominio de la ciencia. Esta distinción
que un tratamiento oncológico6, o que entre ciencia y pseudociencia suele ir
las técnicas de transformación personal acompañada de la idea, también am-
y la medicina alternativa son más exito- pliamente compartida, de que todas
sas que la psicología y la medicina ex- las creencias tienen el mismo valor de
perimental. Sin duda, la crítica a la razón verdad. En el fondo sería lo mismo la
moderna era del todo necesaria. La fe creencia en la astrología o la memoria
en una razón desgajada de los sentidos del agua8 que una creencia budista,
ha creado monstruos y los sigue crean- cristiana o de cualquier otra confesión
do la confusión de la razón con la racio- intensamente reflexionada y sopesada.
nalidad científico-técnica. Pero el reme-
dio: la ausencia de cualquier atisbo de 7  En filosofía de la ciencia hay un largo y
complejo debate sobre la justificación del criterio de
demarcación de Popper que no puedo desarrollar
aquí. T. Kuhn, I. Lakatos, P. Feyerabend son algunos
5  El  pastafarismo  o  religión del Monstruo de sus protagonistas: Cf. A. F. Chalmers, ¿Qué es
del Espagueti Volador es un movimiento social esa cosa llamada ciencia? Siglo XXI, Madrid, 2015.
reconocido como religión oficial en Holanda y Nueva A efectos de este artículo lo que me interesa es
Zelanda. El pastafarismo es fundamentalmente la posibilidad de establecer y discutir sobre las
una invención de B. Henderson, un físico de la demarcaciones entre los saberes.
Universidad Estatal de Oregón (USA), que quería 8  La  memoria del agua  es una supuesta
demostrar irónicamente la absurdidad de enseñar propiedad del agua, no demostrada, según la cual
la hipótesis del diseño inteligente como sustituto las moléculas del agua almacenan las propiedades
de la teoría científica de la evolución que es lo que curativas de un compuesto homeopático sometido
pretendían diversos sectores conservadores. a diluciones en serie durante su preparación. Esta
6  Los beneficios del agua de mar para tratar el conjetura fue propuesta por J. Benveniste para
cáncer y muchas otras enfermedades de difícil explicar las propiedades curativas que atribuye la
curación es defendido por diversos autores: Cf: homeopatía a sus preparados, aun cuando en éstos
“Beber agua de mar”. no exista ni una molécula de principio activo.

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Todas se moverían en un régimen de ción racional, lo que se pretendería es


postverdad y en el mismo territorio que ajustar la realidad a nuestros deseos
las pseudociencias. De aquí que algu- más profundos, encontrar seguridad y
nos defensores de la razón combatan certeza, y escapar del dolor, la fragili-
la religión y pretendan substituirla por la dad y la vida.
ciencia, la filosofía o el arte9.
Frente a esta concepción de la ra-
Intentando cuestionar esta unidad con- zón que critica Nietzsche se ha popu-
sustancial entre postverdad y religión larizado una visión postmoderna que
me pregunto si es posible establecer, considera que la razón solo construye
al modo de Popper, un criterio de de- “narrativas” todas igualmente válidas.
marcación entre creencias razonables y “Mentalidad abierta” en la cultura de la
falsas creencias, entre espiritualidades postverdad es aceptar que cada uno
y pseudoespiritualidades o religiones y tiene su verdad y no intentar discutir so-
pseudoreligiones. Pero para responder bre ella. Fijémonos que implícitamente
y situar los problemas con claridad me al decir esto ya se ha reducido la ver-
veo obligado a emprender un periplo dad a “postverdad”: la cuestión, como
algo largo. El primer escollo que debe- se dice frecuentemente, es que “me
mos enfrentar es si hay algo de la razón sirva” y “me vaya bien”, no si es ver-
moderna que quede a salvo en el torbe- dad o mentira. Si a fulano le va bien la
llino de críticas a que ha sido sometida, homeopatía y a mengano creer que el
pues sin razón, no es posible ningún agua tiene memoria y a pesar de ello se
género de distinción e incluso el criterio me ocurre cuestionar estar prácticas e
de demarcación de Popper sería una ideas, la respuesta más probable que
arbitrariedad más. De noche todos los recibiré es la de que “todavía no tienes
gatos son pardos. una mente abierta”. Lo que hay detrás
de este reproche es una razón postmo-
1. Razón sentiente derna que difumina toda distinción en-
tre hecho y ficción, conocimiento y opi-
En su aguda crítica psicológica a la nión, verdad y postverdad. La cultura
razón Nietzsche advierte que ésta es de la postverdad anida en la anulación
precisamente el “artilugio” mediante el de toda posibilidad de que la razón al-
cual se moraliza la realidad y se idea- cance algún primordio de verdad por
liza construyendo un mundo verdade- tenue que sea. Y al poder, a todo tipo de
ro y permanente, frente al mundo del poder, le encanta esta situación. Crear y
engaño, la apariencia y del devenir. En vivir de postverdades es lo suyo.
el fondo, con la lógica y la argumenta-
Sin embargo, hay una tercera concep-
9  R. Dawkins, C, Hitchens, D. Dennet, G. Miller y
ción de la razón que ya se anuncia con
un largo etc.

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Nietzsche10 y que Xavier Zubiri recorre mos contentos o tristes. Y por este sentir
a fondo11: la de la razón experiencial no las cosas y sentirme a mi mismo sintién-
desgajada del cuerpo. Esta visión creo dolas, de manera inextricable, decimos
que describe mucho mejor la capaci- que en nuestros sentires (olfativo, audi-
dad racional humana que las dos ante- tivo, cinestésico, visual, etc.,) ya hay un
riores. Sin dejar de retomar la crítica de primordio de razón, ya hay incoada una
Nietszche, no inhabilita completamente marcha de lo inmediatamente dado en
a la razón para hallar algunas esquirlas mi sentir (la caricia del Sol en mi piel,
de verdad y tratar de escapar de la cul- por ejemplo) a lo que las cosas podrían
tura de la postverdad. ser allende lo “dado” (Un chorro de fo-
tones impactando la epidermis). Por
tanto, no es que tengamos unos senti-
res que han de completarse con la in-
teligencia, sino que estos sentires son
ya inteligentes. Somos “inteligencias
sentientes” y ésta tiene muy poco que
ver con la “inteligencia artificial”. Los
progresos tecnológicos en este campo
son espectaculares, pero, al menos de
momento, nada tienen que ver con una
razón sentiente. La tecnología puede
Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO multiplicar exponencialmente las opera-
ciones hechas en tiempos muy breves,
pero la inteligencia artificial no puede
Para los humanos, vivir es sentirse vi- sentirse viva, afectada o deprimida por
viendo. Nos encontramos ya siempre el sinsentido de la vida, solo puede si-
en una especie de reflexión primaria e mular la afección12.
inmediata: además de tomar el café, de
ir en tren y de estar contentos o tristes Las cosas que aprehendemos con
sentimos que estamos tomando el café, esta reflexividad inmediata: un soni-
que estamos yendo en tren y que esta- do, una imagen, una superficie rugo-
sa, una sien con una temperatura alta,
nos fuerzan a pensar, a buscar lo que
10  La crítica de F Nietzsche a la razón moderna
no fue total. La razón era para F. Nietzsche razón del las cosas pudieran ser allende lo apre-
cuerpo, una razón corporal al servicio de la vida. Cf. hendido13. En nuestra cultura si sen-
J. Conill, “Nuestra situación: Hermenéutica y filosofía
práctica” Agora Philosophica, Revista Marplatense timos una temperatura alta en la sien
de Filosofía, Año II, Número 4, diciembre 2001
11  Cf. El tríptico de la Inteligencia sentiente de
X. Zubiri: Inteligencia y realidad, Alianza Editorial, 12  J. M. Esquirol, Assaig sobre la vida humana,
Madrid,1980; Inteligencia y logos, Alianza Editorial, Quaderns Crema, Barcelona, 2018. p. 15
Madrid,1982; Inteligencia y razón, Alianza Editorial, 13  X. Zubiri, Inteligencia y razón, Alianza Editorial,
Madrid, 1983. Madrid, 1983, p 36

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decimos que tenemos fiebre, y esto dú14. En cada cultura, además de una
nos da que pensar: podemos conjetu- mentalidad general, hay determinados
rar que tenemos una infección o que hábitos mentales15 que marcan la di-
es consecuencia de dormir poco. Este rección que emprende la razón para in-
preguntarse e intentar averiguar cuál tentar comprender las cosas y avanzar
es la causa de la fiebre es justo el ejer- hacia lo ignoto. Es muy diferente, en la
cicio de la razón. cultura occidental, una mentalidad re-
ligiosa de una mentalidad filosófica y
Cuando nuestros sentidos inteligentes ésta de una mentalidad científica, aun-
aprehenden el mundo en toda su sin- que una misma persona puede con-
gularidad, apertura, variedad y riqueza jugar diferentes mentalidades. Y aún
enseguida tomamos todo el tapiz de en una misma mentalidad se abren di-
ideas y conceptos de nuestra cultura versas vías (métodos) para tratar de ir
para recubrir esta pluriforme realidad hacia el fondo de las cosas. Fijémonos
de colores, sensaciones, imágenes tan solo en la mentalidad científica: no
y sonidos que captamos. Este tapiz, es exactamente igual el hábito mental
con el que organizamos el mundo en del economista, que el del sociólogo,
el cual nos movemos, va cambiando el del matemático, o el del físico16.
según las distintas culturas y épocas
históricas y la razón siempre se abre De entre todos estos tipos de hábitos
camino a partir de él. Si quiero explicar, mentales o vías racionales no hay nin-
por poner un caso, a qué se debe últi- guno que sea normativo, superior o mo-
mamente la pobreza, podré crear una délico para los restantes ni nada pre-
teoría nueva, pero tendré que utilizar juzga que no puedan aparecer nuevas
los conocimientos económicos, socio- vías con sus correspondientes hábitos
lógicos, físicos, matemáticos y teoló- mentales. El mismo método científico
gicos que hay a mi disposición, en mi contemporáneo no deja de ser un habi-
cultura, en mi lenguaje y a la altura de to mental y un vía más para comprender
los tiempos en que vivimos. las cosas muy reciente. Lo que sucede
es que distintas culturas y distintas épo-
Cada uno de estos tapices está a su cas han sobrevalorado algunos tipos
vez diversificado por un conjunto de concretos de racionalidad y han des-
condicionamientos étnicos, psicológi- preciado otros y que determinadas vías
cos, sociológicos, y por una determi-
nada mentalidad socio-cultural: No es 14  “Hay verdades que lo son en mentalidades
distintas; y que por serlo, la figura que imprimen en
lo mismo, por ejemplo, una mentalidad la mente es completamente distinta”. CF. X. Zubiri,
occidental, que una mentalidad hin- El hombre y la verdad, Alianza Editorial, Madrid,
1999, pp. 152-153.
15  X. Zubiri, Inteligencia y razón, Alianza Editorial,
Madrid, 1983, p. 150
16  X. Zubiri, El hombre y la verdad, Alianza
Editorial, Madrid, 1999, p. 76

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pueden ser más útiles que otras depen- nuestra cultura, de lo que las cosas po-
diendo de nuestros intereses. Si nos drían ser en su realidad profunda. De
queremos curar de una infección grave, esta forma, podemos plantearnos si la
probablemente la vía científica nos ayu- teoría de las cuerdas puede explicar
de más que una vía religiosa o poética. mejor la expansión del universo o, en
el plano político, esbozar una democra-
No obstante, sea cual sea la diversidad cia global más allá de las democracias
de mentalidades, momentos históricos nacionales actuales. Pero todos estos
y vías emprendidas para dar cuenta de esbozos deben “experienciarse” ya sea
las cosas, la razón tiene siempre una mediante experimentación, comproba-
misma estructura consistente en un sis- ción, compenetración, conformación o
tema de referencia que es de donde alguna otra forma de probación18.
arranca la marcha de la razón, un es-
bozo de lo que las cosas podrían ser en Ciencias como la física o la biología utili-
su realidad profunda y la experiencia o zan la “experimentación”: llevan a cabo
probación de que lo esbozado da más una provocación de la realidad pro-
o menos cuenta de la cosa que quere- funda, obligándola a que de un modo
mos explicar17. controlado nos muestre si coincide más
o menos con la hipótesis o esbozo ela-
El sistema de referencia, que antes he borado. La matemática utiliza la “com-
denominado “tapiz”, es el conjunto de probación”. Se verifica que el esbozo
ideas, teorías, presupuestos, ideolo- (fórmula, teorema o postulado) es cohe-
gías, que nos encontramos en cada rente y se sostiene. Aunque no sentimos
cultura y momento histórico. Así, en la el contenido de la realidad postulada
cultura occidental actual concebimos de la matemática (no es sensible), su
que el Universo empezó a expandirse probación la llevamos a cabo sentien-
hace 15000 millones de años después temente en la realidad, del mismo modo
del Big Bang, o que la democracia par- que en muchas novelas se verifica que
lamentaria es una buena manera de or- el personaje esbozado se sostiene y es
ganizar la sociedad. Sin embargo, en creíble19. Cuando se trata de irnos co-
virtud de nuestra razón sentiente, siem- nociendo a nosotros mismos pasamos
pre está abierta la posibilidad de tras-
cender críticamente todas estas ideas 18  Ibíd., p. 257
19  Según Zubiri, la  comprobación  es el tipo de
buscando explicaciones u organizacio- experiencia que corresponde a las realidades
nes políticas más convincentes o útiles. postuladas. Es tanto el método de las matemáticas
como el de la literatura de ficción: “Ciertamente hay
Cuando ejercemos la razón creamos realidades postuladas que no son matemáticas:
nuevos esbozos, partiendo siempre de constituyen el ámbito de la realidad de ficción. Pero
no necesito insistir en ellas porque a todas luces
tienen los dos momentos de coherencia interna de lo
fingido, y de aprehensión de su realidad en ficción.
17  X. Zubiri, Inteligencia y razón, Alianza Editorial, Son en este sentido término de comprobación.” X.
Madrid, 1983, pp. 217-222 Zubiri, Inteligencia y razón, op. cit., p. 165.

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por una experiencia de “conformación”: cibido se hace a partir del lenguaje, de


probamos en nuestra propia realidad los métodos y de los conceptos que nos
diferentes posibilidades y formas de proporciona nuestra cultura; y abierto
vida20. También podemos tener la expe- porque por mucho que encontremos
riencia de lo profundo de otra persona nuevas explicaciones y fundamentos
humana y de otras experiencias cultu- siempre se abren nuevos problemas e
rales, sociales e históricas por más di- interrogantes sin que podamos jamás
versas que sean de las nuestras: es lo construir una teoría final, completa y
que llamamos “compenetración”.21 Asi- consistente de la realidad del mundo y
mismo, una novela22, una poesía o una de uno mismo24. Y aún, porque la ver-
terapia psicológica, se pueden inscribir dad alcanzada por una vía, lejos de ser
en este tipo de experiencia, pues la fic- absoluta, puede complementarse con
ción literaria y la “transferencia” psico- la verdad alcanzada por otras vías (para
lógica no dejan de ser un modo de vivir comprender la conducta de un crimi-
otras vidas. nal, valga como ilustración, se pueden
buscar explicaciones en términos bioló-
En estas múltiples experiencias racio- gicos, sociológicos, psicológicos, eco-
nales la verificación y la verdad son nómicos, religiosos, etc.,) sin que ni tan
siempre algo dinámico y abierto. Es un siquiera la suma de todas las vías nos
“ir verificando” en un ejercicio que siem- den una verdad total.
pre tiene un carácter libre, provisional,
histórico y abierto. Libre porque los ca- La verdad racional desborda todas las
minos de la razón, no están impuestos, vías de aproximación y su suma. De
lo único impuesto, si se quiere, es la es- hecho, lo contrario a la razón es el es-
tructura de la razón y el que todos los fuerzo por cerrar su apertura. Es lo que
seres humanos la poseamos, pero es podemos llamar actividad irracional: el
una capacidad que podemos ejercer esfuerzo por reprimir la marcha de la ra-
por muchas vías y en el límite esforzar- zón. Las verdades racionales, por tanto,
nos también por no ejercer23; provisio- no tienen nada que ver con el mundo
nal porque, por la misma apertura de la fijo, inmóvil y eterno que según Nietzs-
razón, toda verdad de razón es siempre che buscaba la razón filosófica tradicio-
parcial y nunca eterna y definitiva; his- nal. Al contrario, la verdad racional es
tórica porque todo cuestionamiento e siempre profundización en la alteridad,
intento de mejora del tapiz cultural re- (de las cosas, de los demás y de uno
mismo), desvelamiento, nunca definiti-
20  Ibíd., p. 257
21  Ibíd., p. 250 24  “A diferencia de Leibniz y de Kant, hay que
22  Comprobación y compenetración pueden ir de decir que la razón no es totalizante ni totalizadora
la mano. sino que es constitutivamente abierta. Y esto no por
23  “La esencia de la razón es la libertad”. Cf. X. los límites internos a la razón sino por el carácter
Zubiri, Inteligencia y razón, Alianza Editorial, Madrid, mismo de lo real impresivamente sentido.” Cf. Ibíd.,
1983, p. 107 p. 103

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mos reflexionar sobre una de sus men-


talidades y vías: la ciencia moderna26,
para ver si es posible emular de algún
modo en el terreno religioso la demar-
cación entre ciencias y pseudocien-
cias. Como ya hemos dicho, lo más
propio de la vía racional de la ciencia
moderna es el método experimental.
El hecho de que se puedan verificar
experimentalmente los esbozos hace
que la verdad que nos brinda la vía
científica sea independiente de opi-
niones “subjetivas” y de inclinaciones
Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO personales ya que puede ser compro-
bada por cualquier investigador dis-
vo, de lo que las cosas pueden ser más puesto a repetir el mismo experimento,
allá de nuestra aprehensión, del sentido o puede ser negada diseñando nue-
común y de las ideas culturales hereda- vos experimentos en los que la tesis
das. Con todas sus limitaciones y fra- en cuestión quede refutada. A partir
gilidades, las esquirlas de verdad que de esta vía experimental Karl Popper
nos ofrece la razón son imprescindibles estableció un criterio de demarcación
para estar en el mundo e incluso para entre lo que puede considerarse cono-
nuestra supervivencia como especie. cimiento científico y lo que no: el cri-
No hay ninguna garantía de que la ra- terio de “falsación” 27. Solamente hace
zón sentiente pueda afrontar con éxito ciencia quien presente hipótesis que
los problemas políticos, psicológicos, sean susceptibles de ser refutadas en
científicos, personales y de cualquier un experimento o cualquier observa-
otra índole, pero si renunciamos a ella ción bien establecida. Fijémonos que
está garantizado el caos, la violencia, la esto implica que la verdad científica
muerte y aquella oscuridad en la que “la es siempre provisional como hemos
vida empieza a perder la orla que per- dicho antes que eran todas las verda-
mite calificarla como “humana”25. des alcanzables por la razón.

2. Ciencia y pseudociencia

26  K. R. Popper, dirá que “se puede describir


Después de haber descrito muy su- la ciencia como el arte de la supersimplificación
mariamente la razón humana pode- sistemática, como el arte de discernir lo que
se puede omitir con ventaja.” Cf. K. R. Popper,
El universo abierto: un argumento en favor del
25  A. Pintor-Ramos, “Zubiri: tipos de racionalidad” indeterminismo, Tecnos, Madrid, 1986.
Cuadernos salamantinos de filosofía, n. 39, 2012, p. 27  K. R. Popper, La lógica de la investigación
255 científica, ed. Tecnos, Madrid, 1980.

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Dado el prestigio de la ciencia y su A los saberes y prácticas que se presen-


aureola de “conocimiento verdadero”, tan incorrectamente como ciencia les
algunos saberes, como los de la lla- llamamos pseudociencias. Si las pseu-
mada “medicina alternativa” o lo que dociencias constituyen por si mismas
yo llamo “religiones líquidas”, suelen una forma de postverdad no es menos
reivindicar que son “científicos” y uti- cierto que el método científico, cuando
lizan una cierta jerga científica para pretende ser la única vía racional, el úni-
dar visos de rigurosidad a sus teorías. co conocimiento válido, o ser el modelo
Sin embargo, a poco que nos fijemos para todas las demás vías racionales,
en sus afirmaciones, veremos que no se convierte él mismo, paradójicamente,
cumplen con el criterio de falsación28, en “postverdad” y pseudociencia. Es lo
que abusan del principio de autoridad que se conoce como cientificismo. Los
(“tal doctor famoso, tal persona bri- cientificistas hacen que la ciencia mute
llante lo dice”) y que no se van autoco- en una forma de superstición, porque la
rrigiendo con el tiempo. La homeopa- fuerzan a pronunciarse en términos que
tía, sin ir más lejos, es igual ahora que no le competen: dando interpretaciones
en el siglo XVIII cuando se inventó. de sentido, pronunciándose acerca de
Además, persisten en sus afirmacio- valores, hablando de asuntos teológi-
nes aun cuando hayan sido refutadas cos. Sobre todo, porque traicionan el
experimentalmente29 y suelen caer en método propio de la ciencia, al asumir
la falacia post hoc ergo propter hoc tesis que no se pueden someter a prue-
(si es después de esto entonces es a ba empírica31.
consecuencia de esto)30.
Es importante comprender bien los lí-
mites cognoscitivos de la ciencia para
no moverse, aún sin quererlo, en un
28  Usan proposiciones del tipo “es posible que
mañana tengas suerte en la lotería” o “tu salud régimen de postverdad. En primer lu-
depende de tu armonía con el cosmos” que no son
falsables. En cambio, una proposición científica del
gar, la ciencia no agota ni mucho me-
tipo “todos los planetas giran en una órbita” si que nos las vías racionales. La ciencia es
lo es.
29  Por ejemplo, hoy sabemos que el resfriado es sin duda racional, pero no toda razón
provocado por un virus y que los medicamentos es siempre científica. Muchos pueblos
pueden aliviar los síntomas pero no curan, pero se
insiste en que la homeopatía los cura. del mundo no han desarrollado una
30  De ese modo, si alguien tiene fiebre alta, toma actividad científica propia y mucha
arsénico homeopático y se recupera rápidamente se
concluye que lo ha curado el arsénico homeopático. personas tienen pocos o nulos cono-
Aunque es cierto que el efecto sigue siempre a cimientos científicos sin que esto sig-
una causa, esto es una condición necesaria para
establecer la causa, pero no suficiente. El paciente nifique que sean irracionales.
recurre a un tratamiento alternativo y luego mejora,
concluyendo que la mejora fue causada por el
tratamiento. Cuando el paciente no mejora se 31  J. Corominas, “Crítica a la religión
recurre a la racionalización: al menos no empeoró, y tecnocientífica”, Revista Periferia, 2017. En este
si se muere se puede argumentar que no comenzó articulo intenté mostrar el uso ideológico de la
el tratamiento a tiempo. ciencia.

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En segundo lugar, la afirmación cien- ello, y como la ciencia absoluta tendría


tificista de que un día será posible que ser infinita, es necesariamente inal-
contestar todas las preguntas no solo canzable e imposible para seres limita-
contradice la apertura de la razón que dos como somos los seres humanos.
hemos descrito antes, sino que tiene un
contraejemplo en la famosa pregunta Y finalmente, toda asignación de valor
que hizo Leibniz: «¿Por qué existe algo sobrepasa necesariamente el mero co-
y no más bien nada?». Es evidente que nocimiento científico de la realidad y,
resulta imposible contestar científica- por tanto, supone una toma de posición
mente a esa pregunta pues la ciencia con respecto a ella que da un salto al
se basa siempre en la existencia an- terreno filosófico o religioso. No debe
terior del mundo, como una hipótesis obviarse la parte de “responsabilidad”
implícitamente aceptada. “Incluso los que pueda tener la postverdad cientifi-
intentos actuales de hacer que el uni- cista en la promoción de lo que llamo
verso sea el creador de sí mismo, sur- religión líquida, especialmente porque
giendo de la nada, tampoco responde- el cientificismo, al promocionar como
rían a esa pregunta, porque usan una “científica” y única explicación racional
nada que no es tal por estar dotada y válida de la realidad una concepción
de potencialidades creadoras que hay materialista, positivista y mecanicista
que suponer previas”32. del conocimiento, hace que muchas
personas identifiquen la razón con la vía
A más abundancia, el teorema de Gö- científica, calculadora y fría, justificando
del muestra la imposibilidad de alcan- así su abandono de la razón: están con-
zar una teoría científica final y completa vencidas, como los cientificistas, que
del mundo. Según este teorema todo en la razón no caben vías poético-míti-
sistema formal de axiomas y reglas de cas, artísticas, espirituales o religiosas.
procedimiento incluye necesariamente
afirmaciones que no se pueden probar 3. Filosofía y religión
ni refutar desde dentro del sistema. El fi-
lósofo Karl Popper lo expresa así: “Toda ¿Quiere decir lo dicho anteriormente
explicación puede ser más explicada que un científico no puede ser materia-
aún por una teoría o conjetura de ma- lista y positivista? De ningún modo. El
yor grado de universalidad. No puede científico puede encontrar más razona-
haber ninguna explicación que no ne- bles estas teorías filosóficas que otras,
cesite de una explicación ulterior”33. Por pero no puede defenderlas “científica-
mente”. El materialismo o el ateísmo no
32  A. Fernández-Rañada, Los científicos y Dios,
pueden ser una conclusión científica,
Ed. Trotta, Madrid, 2009, p. 246 aunque sí una opción filosófica del cien-
33  Cf. K. Popper, Conocimiento objetivo: un
enfoque evolucionista, Tecnos, Madrid, 1988, pp.
tífico, como de cualquiera, en cuanto
180-191 y 313-321.

192
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

persona. Las disputas en el plano de la Además, la filosofía tiene un carácter


filosofía no se pueden dirimir científica- constitutivamente crítico que puede li-
mente. Para empezar porque la ciencia berar a la investigación científica de
no puede dar cuenta “científicamente” muchos prejuicios como el de creer
de su propia actividad. Cuando trata- que existe un mundo, fuera de nuestra
mos sobre las características esencia- percepción, que se puede estudiar. Es
les de la ciencia, ya no estamos hacien- lo que en filosofía llamamos realismo in-
do ciencia, sino “filosofía” de la ciencia. genuo34. Las preguntas éticas también
Cuando el científico reflexiona sobre su desbordan al conocimiento científico:
propia tarea y se hace preguntas del ¿Qué hacemos con la ciencia? ¿Es la
tipo ¿Qué es la ciencia? ¿Cuál es su investigación científica realmente neu-
método? ¿Cuál es su valor de verdad?, tral y desinteresada? La filosofía es una
deja de ser científico para pasar a ser fi- vía racional más que, por una parte,
lósofo por la sencilla razón de que estas nos informa sobre cuál es la verdad que
preguntas no pueden ser respondidas podemos esperar de cada uno de los
científicamente. Incluso la afirmación distintos modos de conocimiento y de
fundamental del positivismo: el único sus límites (un saber sobre el saber) y,
conocimiento válido es el conocimiento por otra, elabora teorías sobre el cono-
científico, no es, paradójicamente, una cimiento y la realidad.
tesis científica.
Si la ciencia nos dice cómo es el mun-
La pregunta filosófica no tiene los lími- do y la filosofía es una instancia crítica,
tes que impone el método experimental reflexiva y racional de todo saber y de
y la mentalidad científica. A un físico, en todo sistema de creencias que a su vez
cuanto físico, valga por caso, le intere- elabora teorías racionales sobre la rea-
san las leyes que rigen el mundo físi- lidad (metafísica), sobre el conocimien-
co. Pero la filosofía puede ir más allá y to de ella (epistemología) y sobre como
preguntarse qué es una ley: ¿Las leyes comportarnos (ética), la religión se pre-
son exteriores a nuestra mente? ¿Son ocupa sobretodo por el sentido de la
un puro constructo o un “descubrimien- vida en función de su búsqueda en este
to”? ¿Hay leyes lógicas independientes fondo ignoto y siempre desconocido al
de la constitución biológica concreta de que se dirige la razón. La religión tiene
nuestro cerebro de modo que también que ver con el misterio35 y consiste en
regirían para unos hipotéticos seres ex-
traterrestres con una inteligencia dife- 34  X. Zubiri, Inteligencia y realidad, Alianza
Editorial, Madrid, 1984, p. 178. Advirtamos que no
rente a la nuestra? Son cuestiones que tenemos formas de obtener información del mundo
las ciencias positivas ya no pueden res- que no sea por medio de nuestras observaciones.
No existe una plataforma independiente desde
ponder. La filosofía tratará de articular la cual mirar el mundo y decidir si nuestras ideas
acerca del mundo coinciden con “la realidad”.
una respuesta racional. 35  Atlas W. Benjamín, Círculo de Bellas artes:
Misterio, Enigma.

193
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

una experiencia positiva de éste, de la


ultimidad de lo real como fundamento
desde el que se trata de configurar la
propia vida36.

El enigma o el problema es lo que tene-


mos delante, el misterio en cambio nos
envuelve y nos implica, somos en el mis-
terio. La vida que vivimos los humanos,
el sentirse vivo, es apertura a lo otro, a
una alteridad inclausurable, misteriosa e
indescifrable, y por más que intentemos
recubrir esta apertura con las categorías
que nos sirven para describir las cosas y
con formas de vida que opaquen la ex-
trañeza, aparecen una y otra vez rendijas
que lo impiden: ¿De qué va esto de sentir-
Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO
se vivos? ¿Qué hacemos aquí? ¿A dónde
va a parar toda esta movida del universo
de millones y millones de años en el que “Ben ajegut a terra, com me plau
yo aparezco y desaparezco en apenas un el veure davant meu en costa suau
instante? El misterio no trata de Dios, esto un prat ben verd sota d’un cel ben
ya es una elaboración del misterio, sino blau!”38 
de algo tan sencillo y tan próximo, tan in-
mediato, que es difícil percibir en una cul- “Lo sencillo -describe Heidegger- con-
tura como la nuestra, que desconecta de serva el enigma de lo perenne y de lo
lo sencillo. Estos versos de Pessoa o de J. grande sin intermediarios y repentina-
Maragall reflejan bien lo que quiero decir: mente penetra en el hombre, y requiere,
sin embargo, una larga maduración”39.
“Otras veces oigo pasar el viento Lo sencillo es lo cercano: los tilos, la
y creo que sólo para oír pasar el viento colina, el desierto, la voz amiga, la ra-
vale la pena haber nacido”37 bia de quien no nos quiere, la persona
que nos mira suplicante presa de do-
lor, nuestro sentimiento de desolación o
36  En otro lugar he problematizado la definición
de religión y en que sentido puede decirse que el alegría, y este acceso primordial a las
cristianismo no es una religión o que hay al menos
una discontinuidad entre el cristianismo y las demás
religiones. Cf. Jordi Corominas, “¿Qué es religión?
De la religación a la desligación”, Cuadernos
Salmantinos de Filosofía, Vol. 40, 2013, pp. 579-594 38  J. Maragall, Pirinenques, 1876.
37  Poema de X. Fernando Pessoa, Poemas 39  M. Heidegger, El camino del campo, Herder,
inconjuntos, 2015, citat per J. M. Esquirol, op. cit., Barcelona, 2015. Traducción al catalán de Florentino
p. 15 Pino: El camí del camp

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Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

cosas, es a la vez lo más profundo40. En do. Sin embargo, cuando el ateísmo de-
esta completa cercanía y cotidianeidad fiende una espiritualidad sin Dios creo
de uno mismo y de las cosas es donde que en él se recubren razón filosófica
se abre el misterio. La persona espiri- y razón religiosa o al menos se tocan.
tual es la que de alguna manera queda Es el caso, entre otros, de André Comp-
afectada y seducida por esta apertura y te-Spontville, ateo confeso, que entien-
mediante la razón religiosa penetra en de la espiritualidad precisamente como
ella intentando construir estructuras de la he definido antes, como experiencia
sentido o simplemente balbuceando. del misterio o del infinito al que estamos
abiertos. Compte-Spontville considera
Se podría argüir que esta construcción que esta experiencia es profundamen-
de sentido también es asunto de la filo- te positiva e incluso reparadora42. Y es
sofía, y, ciertamente, no es fácil en al- exactamente en esta “positividad” en lo
gunos casos diferenciar una filosofía que para mi se encuentra la bisagra de
de una religión. Entiendo que lo que la filosofía y la religión.
es inherente a la religión es pensar una
cierta positividad de la realidad última. La religión es una vía racional43, entre
Incluso las religiones sin dioses mantie- muchas otras, hacia el fondo último de
nen esta positividad. La doctrina del nir- las cosas. Es diferente de la vía filosó-
vana, pongamos por caso, no comporta fica, aunque en muchos casos puedan
un nihilismo, sino que alude a un esta- recubrirse, porque lo que se busca, el
do mental pleno de significado. Como que el fondo último de la realidad ten-
tampoco la Nada de los místicos equi- ga una cierta positividad susceptible de
vale literalmente a nada41. En cambio, el orientarnos, es tan solo una posibilidad,
pensamiento filosófico puede no con- y la vía religiosa necesariamente asume
cebir el fondo último como algo positivo esta posibilidad. El filósofo, estrictamen-
que pueda orientarnos. Puede pensar te, solo puede como máximo señalar la
que es absolutamente incognoscible o remisión de la alteridad de las cosas de
que es un puro caos al que nosotros in- este mundo hacia lo totalmente otro, ha-
tentamos poner un poco de orden con cia el misterio, el abismo, el infinito, el
nuestras narrativas o puede defender
con buenos argumentos que no vale la 42  Compte-Spontville cuenta un paseo nocturno
pena ni haber nacido ni seguir vivien- por el bosque: “Y de pronto…¿qué? Nada. ¡Todo!
Ningún discurso. Ningún sentido. Ninguna pregunta.
Sólo una sorpresa. Una paz que parecía eterna.
El cielo estrellado sobre mí, inmenso, insondable,
40  “La cultura que ho redueix tot a fets i dades luminoso, y ninguna otra cosa en mí que este cielo,
és una cultura miop, i per això mateix decadent. del que yo formaba parte, ninguna otra cosa en
Perquè la decadència d’una cultura no es deu a la mí que el silencio, que la luz, como una vibración
seva matusseria a l’hora d’afrontar la dificultat i els feliz, como una alegría sin sujeto”. A. Compte-
afers més enrevessats, sinó a la seva desconnexió Spontville, El alma del ateísmo. Introducción a una
del senzill”. Cf. J. M. Esquirol, op. cit, p. 16 espiritualidad sin Dios, Barcelona 2006, p. 183
41  Cf. S. Bachelor, El budista agnóstico, Revista 43  E. Solari, “La razón religiosa según Zubiri”,
Periferia, 2015. Teología y Vida, Vol. LI (2010), Chile, pp. 105-159

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Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

ser o como quiera llamársele, pero cual- La experiencia de Dios equivale a con-
quier intento de determinar cuáles son fiar en la divinidad postulada para deter-
los caracteres de ese totalmente otro se minar y orientar la propia vida. Se prueba
mueve en el orbe de la religión44. por conformación, en un gigantesco e in-
terminable tanteo, intentando configurar
La persona religiosa, a partir del acervo la vida conforme a lo esbozado. Es lo que
cultural en el que se encuentra (sistema llamamos opción, fe, apuesta o creen-
de referencia), crea nuevos esbozos, mo- cia religiosa. En la experiencia cristiana
dificaciones, precisiones o nuevas ideas de Dios, valga por caso, se resaltará la
de Dios o de un fundamento último que va experiencia de la gratuidad (gracia) tan
probando en su propia existencia y que va ajena a la del mérito y de la retribución
orientando su vida45. Se postulan, a gran- que se entenderá que incluso la fe no
des rasgos esbozos politeístas, panteís- es un mérito propio y que hay que amar
tas y monoteístas. En el politeísmo Dios a Dios por nada46. Claro que también el
se identifica con realidades múltiples. En ateo o el agnóstico requieren de opción
el panteísmo la divinidad se identifica, en y fe47. Hay fe religiosa y fe no religiosa.
algún sentido, con el universo entero o Tanto la una como la otra, independien-
con la ley misma del cosmos. En algunos temente de la extensión sociológica que
de los esbozos monoteístas se esboza un les asignemos, son creencias en las
Dios que está más allá del ser, un Dios que ya nos encontramos, que podemos
totalmente otro que está allende del fondo cambiar a partir de nuestra experiencia
mismo de la realidad al que apuntaría la personal, y que configuran más o menos
apertura de la razón. explícitamente nuestra vida.

Sin embargo, por mucho que la religión


44  A. González sitúa muy bien la paridad en que sea también una vía racional puede
nos encontramos creyentes y no creyentes ante
el misterio: “El no creyente sólo puede señalar que sea una experiencia falsa o ilusoria
la remisión de la alteridad de todas las cosas de
este mundo hacia lo totalmente otro. Pero cualquier
como puede serlo la experiencia de las
intento de determinar cuáles son los caracteres personas no religiosas (ateas, agnósti-
de ese totalmente otro cae necesariamente en
la arbitrariedad. Esto también puede decirse de
cualquier intento de demostrar su inexistencia,
dado que cualquier demostración de la misma tiene 46  P. Ricoeur, El mal, un desafío a la filosofía y a la
que abarcarlo conceptualmente, negando su total teología, Amorrortu editores, Madrid, 2006
alteridad y convirtiéndolo en una cosa más entre las 47  La objeción fundamental de Zubiri al ateísmo
cosas del mundo”. Cf. A. González, Teología de la no está en ser ateo, sino que a veces el ateísmo,
praxis evangélica, 1999, Sal Terrae, Santander, p. como ha sucedido históricamente con los creyentes,
443 no es lo suficiente honrado intelectualmente al
45  “Esta probación se va ejercitando por todas las plantearse como la actitud primaria frente a la
rutas individuales, sociales e históricas. Desde este cual se deberían justificar las demás opciones:
punto de vista, toda diversidad de los individuos en agnosticismo, creencia, indiferencia. El poder de
el curso de la vida, sus constitutivos sociales y su lo real es enigmático para todos y lo que plantea
despliegue histórico a la altura de los tiempos, son el ateo es una posible respuesta a este enigma
una fabulosa, una gigantesca experiencia del poder que envuelve la totalidad de la vida. Cf. X. Zubiri,
de lo real” Cf. X. Zubiri, Hombre y Dios, Alianza Hombre y Dios, Alianza Editorial, Madrid, 2012, pp.
Editorial, Madrid, 2012, p. 96. 280-285

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Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

cas o insensibles a este fondo ignoto). ligiosos habría que traducirlos a una ra-
En muchos casos los movimientos ateos zón secular a la que se supone que todo
que han querido erradicar la religión el mundo tiene acceso. Pero, como bien
han destronado unos dioses para entro- señala Charles Taylor, “¿Qué razón hay
nizar a la Razón, el Progreso, la Nación, para pensar que la razón secular ofrece
o la Tecnociencia48. una especie de esperanto ideológico?
¿Fueron los conciudadanos seculares de
La conciencia que hemos adquirido en M. Luther King incapaces de entender lo
estos principios del siglo XXI de la per- que él defendía cuando abogaba por la
manencia de la religión, a pesar de los igualdad en términos bíblicos? ¿Lo ha-
grandes esfuerzos derrochados para brían entendido más personas si hubiera
conseguir una sociedad laica y secular invocado a Kant? Y además, ¿cómo dis-
donde la religión fuera tolerada como un tingue uno el lenguaje secular del religio-
residuo irracional y privado, ha llevado so? ¿La regla de oro está claramente en
a diversos intelectuales49 a plantear el uno o en otro?”51. La traducción no debe-
ideal de una sociedad postsecular que, ría ser solo una carga que recae sobre
más allá de tolerar las religiones, acepte los ciudadanos creyentes, sino también
que éstas pueden ser racionales, que
tienen un potencial de verdad, y que
podemos aprender cosas buenas de
ellas50. La razón de ser de una verda-
dera neutralidad estatal seria la de evi-
tar favorecer o perjudicar no solo pos-
turas religiosas, sino cualquier postura
o creencia básica ante la vida ya sea
religiosa o no. El estado no puede favo-
recer la fe religiosa frente a la increencia
religiosa pero tampoco a la inversa.

No obstante, subsiste el prejuicio entre


algunos de los defensores del estado
postsecular que el pensamiento religio-
so es de alguna manera menos racional
que el secular y que los argumentos re-

48  J. Corominas, “Crítica a la religión Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO


tecnocientífica”, Revista Periferia, 2017.
49  J. Habermas, Ch. Taylor, J. Butler, C. West, op.,
cit.
50  J. Conill, “Racionalización religiosa y ciudadanía
postsecular en Habermas”, Pensamiento, vol. 63, n. 51  J. Habermas, Ch. Taylor, J Butler, C. West, op.
238, 2007, p. 579 cit, p. 55

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Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

una obligación ética para los no creyen- versos en función de un cierto aire de fa-
tes, que deberían intentar comprender las milia. Esta nueva religiosidad penetra por
afirmaciones religiosas y adquirir sensibi- doquier permeando grandes capas de la
lidad para el lenguaje religioso. población de todas las clases sociales y
de todas las pertenencias religiosas y aun
4. Religión líquida de los que se confiesan ateos, agnósticos
o indiferentes55.
Como he afirmado al principio, parto de la
consideración que la religión se está ex- Se habla de una “nueva gnosis”56, de
tendiendo, que nuestro siglo es más re- “Nueva era”57, de “nebulosa místico-eso-
ligioso que el siglo XX52. Basta examinar
el crecimiento exponencial en las librerías
de los estantes dedicados a la espirituali-
dad, el coaching53, la autoayuda y el eso- 55  “A primera vista no deja de ser sorprendente
terismo54. Las religiones tradicionales se que frecuentemente en ámbitos considerados
laicos e inmunes a la religión, hayan emergido
están transmutado en una gran estructura como de un fondo oceánico desconocido,
numerosos equivalentes funcionales, algunos de
sincretista, con una pertinencia institucio- ellos francamente inquietantes, de las antiguas
nal extraordinariamente flexible, que per- articulaciones de lo religioso, que se consideraban
definitivamente suprimidas, pero que, de hecho,
mite compartir intereses, vínculos y nive- solo habían sido reprimidas. Nuestra historia pasada
les de compromiso muy distintos. No se señala con claridad diáfana que en todos los ámbitos
de la existencia humana el retorno de lo reprimido que
trata de un movimiento definido, sino más se daba por suprimido provoca en el tejido humano
bien de una especie de ecumenismo de las disfunciones psicológicas más lamentables y
peligrosas”. L. Duch, L’exili de Déu, op. cit., pp. 44-45
prácticas y de ideas en proceso de bri- 56  Lluís Duch sostiene con fuerza este retorno de la
colaje permanente. No hay preocupación gnosis, una especie de arquetipo religioso que, como
en el fin del helenismo, irrumpe en momentos de crisis
alguna por conformar un sistema cohe- y que ahora englobaría los movimientos relacionados
rente. Se incorporan elementos muy di- con la New Age. Cf. Lluís Duch, Un extraño en nuestra
casa, Herder, Barcelona, 2006; L’exili de Déu, op. cit.,
57  La religión líquida podría corresponder con lo
que O. Hammer llama Nueva Era en sentido lato.
52  D. Lyon, Jesús en Disneylandia. La religión en Es decir, no mencionando con ello un movimiento
la postmodernidad, Madrid, Cátedra, 2002, p.14 específico que espera la venida de una nueva Era,
53  El coaching y los coach pretenden cambiar la era de Acuario, sino a un amplio abanico de ideas
a las personas a través de la motivación positiva y prácticas que tienen un aire de familia y un cierto
individual y el rechazo de las críticas y de las vínculo histórico con lo que fue la Nueva Era en sentido
opiniones negativas de los que nos rodean. Se estricto. El problema es que a estas alturas del siglo
debe ser positivo y feliz casi por obligación. Un libro XXI este sentido lato es tan extenso, pues estamos
frecuentemente recomendado por los coachs es El hablando de un fenómeno religioso que ha penetrado
Secreto de Rhonda Byrne. Básicamente se trata de todos los estamentos y que se ha constituido en
una supuesta ley de la atracción por la que si yo una de las corrientes principales de la cultura
pienso cosas buenas o malas las atraeré y si pienso contemporánea, que quizás sería mejor denominarlo
cosas críticas, atraeré cosas malas también. de otro modo. Por otra parte, el movimiento Nueva
54  No se trata solo de la disminución progresiva Era prácticamente se ha desvanecido y cada vez
de la literatura filosófica y teológica tradicional, menos personas se identifican como miembros de
sino también de la progresiva sustitución de las la Nueva Era aun cuando sus doctrinas y rituales
librerías dedicadas al libro religioso (normalmente permanezcan en otros envases y mezclas. Cf.
de origen católico o protestante) por nuevas O. Hammer, “New Age Movement”, Dictionary of
librerías especializadas en esoterismo, autoayuda, gnosis and western esotericism, Brill Academic Pub,
coaching, medicinas alternativas y “espiritualidad”. Neederland, 2006, pp. 855-861

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térica”58, de “religión fluctuante”59, de que muchos creyentes de religiones


“movimiento holístico”60, de “pseudore- “sólidas”? Probablemente porque para
ligiones” o de “religiones difusas”, para ellos el término religión evoca algún tipo
agrupar fenómenos muy dispares, pero de autoritarismo, jerarquía, institucionali-
que creo que tienen características co- zación, sistematización de doctrinas y ri-
munes, una unidad mayor de la que pa- tuales repetitivos carentes de significado
rece a simple vista. La denominación que mientras que el término “espiritual” evo-
propongo de “religión líquida”, a partir de ca la fluidez de los enunciados que no
los ensayos de Z. Bauman sobre la “mo- necesitan ser coherentes entre sí, la au-
dernidad líquida”, tiene la ventaja de ser sencia de autoridad, la no necesidad de
una imagen muy popular que la conca- largas formaciones61, y un tipo de ritos
tena inmediatamente con todos los otros muy cambiantes y no fijos como los de la
fenómenos de liquidez estudiados por Z. religión sólida. Pero, por supuesto, que
Bauman (vida, amores, miedos, etc.,) y no se vea la autoridad no significa que
que además, nos refiere inmediatamente no exista, al contrario. Más bien muestra
a tres características básicas de la religio- una autoridad muy eficaz que “consigue
sidad actual: su carácter cambiable y vo- el efecto sin que se note el cuidado”.
luble, su expansividad (se mete por todas
partes como el agua), y su transparencia A pesar de la gran variedad de formas,
(no se ve que sea religión). combinaciones e intensidades que pue-
de adquirir la religión líquida62 creo que
De hecho, la mayoría de los creyentes en un grado mayor o menor encontra-
de la religión líquida afirman que no son mos siempre tres ingredientes esencia-
creyentes religiosos, sino personas espi- les: una visión gnóstica del mundo, una
rituales. ¿Por qué esta resistencia a ser transformación personal mediante técni-
calificados como “religiosos” cuando cas psicocorporales, y una concepción
es obvio para cualquier estudioso del individualista y emocional de la persona.
hecho religioso que lo son incluso más

58  W. Hanegraaff, New age religión and western 61  Los sacerdotes de diferentes denominaciones,
culture. Esotericism in the mirror of secular thought, por ejemplo, suelen pasar bastantes años
State University of New York Press, 1998. estudiando, lo cual les da una cierta familiaridad con
59  F. Champion, “La nébuleuse New Age”, la historia de su fe y las problemáticas adyacentes.
Études, n. 14, 1995, pp. 233-242; “Religieux flottant, Los practicantes, couchers, adivinos, guías etc., de
éclecticisme et syncrétismes”, Le fait religieux, la religión líquida, no suelen tener otra formación
Fayard, Paris, 1993. en este campo que la de algunos breves cursos
60  M. York plantea que la religiosidad actual privados.
consiste en un movimiento holístico que 62  Solo he encontrado un autor que habla de
comprendería la Nueva Era, el neopaganismo, religión líquida, el teólogo C. N. de Groot en su
ciertos movimientos ecológicos, grupos místico- artículo “Three Types of Liquid Religion” publicado
religiosos orientales y todo el movimiento de en Implicit Religion, 2008, vol. 11, pp. 277-296. Pero
autoayuda y transformación personal. Cf, M. York, utiliza la noción no para calificar una nueva religión,
The emerging network: a sociology of the New Age sino para señalar la transformación y difuminación
and neo-pagan movements, Rowman & Littlefield, de las otrora “sólidas” identidades e instituciones
Maryland, 1995. cristianas.

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4.1 Visión gnóstica y esotérica del mundo de tinieblas, y la importancia del


mundo63 conocimiento “espiritual” (intuitivo, su-
praracional) y la ascesis para que nues-
Dios es entendido como una divinidad tra alma o chispa divina pueda regresar
impersonal, una fuerza cósmica o Ener- a la luz, que es su lugar original, anterior
gía que nos abraza y que anima el orga- a la caída. Por la naturaleza divina del
nismo único del universo. Se aprovecha alma, la psique humana tiene siempre
el paso del modelo mecanicista de la fí- un potencial espiritual divino que con-
sica clásica al “holístico” de la moderna viene descubrir, despertar y salvar de lo
física atómica y subatómica, basado en que es simplemente material. Con todo,
la concepción de la materia como ondas creo que la religión líquida desborda la
o cuantos de energía en lugar de partícu- gnosis pues se adoptan una serie de
las, para afirmar que la divinidad es una doctrinas provenientes de las religiones
única e inmensa vibración de energía. orientales como el hinduismo, el budis-
mo y el taoísmo que se mezclan con la
La gnosis es un movimiento religioso que gnosis en un envase occidental. Y a la
se desarrolló con fuerza en los siglos I y vez, estas doctrinas sacadas de su sis-
II d. C., pero algunos autores como Quis- tema original adquieren una significa-
pel y Ll. Duch consideran que es hoy, ción muy diferente. Sin ir más lejos, la
en el siglo XXI, cuando se impone como idea de reencarnación apropiada por la
la gran religión mundial64. Sin duda, la religión líquida, tiene muy poco que ver
religión líquida asume, con variantes, con la concepción hinduista65. Las reli-
algunas de sus doctrinas centrales: el giones líquidas la reinterpretan como un
dualismo alma-cuerpo, la caída en un elemento necesario para el crecimiento
espiritual, como una etapa de la evolu-
63  La calificación de esoterismo pone el ción espiritual progresiva que comenzó
énfasis en doctrinas que utilizan símbolos de
difícil acceso y que se transmiten únicamente a antes de que naciéramos y continuará
una minoría selecta de iniciados. La gnosis son
formas religiosas desarrolladas entre los siglos
después de que muramos.
I y II después de Cristo que en un momento de
crisis y desorientación existencial coinciden en
encontrar la divinidad a través del conocimiento
interior e individual y desentenderse de la política
y de cualquier pretensión de transformar la historia. 65  La reencarnación significa en la religión india
Cf. L. Duch, L’exili de Déu, op. cit., p. 5. En el caso que todas nuestras acciones malas serán castigadas
de la religión líquida son términos prácticamente sin remedio en la próxima vida. Y además “opera
sinónimos: suelen aparecer con fuerza en una legitimación fabulosa del orden social. Los que
momentos de incertidumbre y desarticulación pertenecen a las castas bajas están pagando en ellas
social y generalmente el esoterismo conlleva una los crímenes que cometieron en vidas anteriores,
entrada en sí mismo que pasa por ser una gnosis, mientras que los que se encuentran en las clases
un conocimiento, para conseguir una forma de más elevadas están siendo recompensados por el
iluminación y salvación individual. bien que han hecho en sus vidas anteriores. No es
64  L. Duch, L’exili de Déu, op. cit. L. Duch sugiere de extrañar que la India percibiera el círculo eterno
que la gnosis es una especie de arquetipo religioso de las reencarnaciones como una rueda infernal, en
siempre latente, casi una “religión natural” fruto de el marco de la cual toda la vida humana no es más
un cierto sentido común religioso, que reaparece que dolor”. Cf. A. González, Teología de la praxis
siempre con fuerza en los momentos de crisis social. evangélica, Sal Terrae, Santander, 1999, p. 148.

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4.2 Transformación personal curso de milagros68, o los eneagramas


de personalidad69. Se trata de descu-
El conocimiento y las prácticas de sana- brir la chispa de luz que se encuentra
ción del cuerpo y la mente van dirigidas confundida en las profundidades de
a integrar el yo en “el fluir de la energía nuestro propio ser para conectar con la
cósmica”66, a eliminar “la energía ne- fuerza, energía universal o mente cós-
gativa”, a “aumentar las buenas vibra- mica divina; para alcanzar una concien-
ciones”, a regresar a la luz. Su centro y cia cósmica, un sentimiento de armonía
su vara de medir es “el sentirse bien”. con el todo y un equilibrio interior; y para
Podríamos dividir todas estas prácti- acercarnos a nuestro lugar original, an-
cas de transformación personal en tres terior a la caída, al que pertenece nues-
grandes grupos: La práctica espiritual y tro espíritu. Para ello es imprescindible
psicológica, la práctica nutricional, y la desasirse del mundo material, histórico
práctica médica. y aparente. “Dejar fluir”, “dejar de ape-
garse y sufrir por los demás”, “dejar que
Se suele partir de una crisis personal la vida y el universo sigan su curso libre-
para entrar en una experiencia de tras- mente”, son mandamientos centrales.
formación psico-espiritual a través de
cursillos, retiros y psicoterapias diversas Estas prácticas psicoespirituales suelen
como las constelaciones familiares67, el ir de la mano de diversos tipos de dietas

68  En octubre de 1965, la psicóloga americana


Helen Schucman escuchó una voz interior, la de
Jesús, diciéndole: “Éste es un curso de milagros.
66  La ascética (purificación del espíritu) de las Toma notas por favor”. Como resultado se publicó el
religiones tradicionales es reconvertida en prácticas libro Un curso de milagros. El curso consta de tres
como el zen, el yoga, la meditación trascendental, la partes: el “texto”, el “libro de trabajo del alumno”
bioenergética, el baño de gong, la terapia de sonido, y el “manual del maestro”. Su único propósito es
el mindfulness, las dietas, la medicina alternativa, ayudar a los lectores a despertar espiritualmente.
etc. Estas prácticas se suelen acompañar con Uno de los principios centrales del curso es que
objetos diversos: piedras, talismanes, pulseras, no hay mundo fuera de nosotros. Es solo una
cactus, péndulos, etc. proyección de lo que hay en nosotros, en nuestra
67  Las constelaciones familiares es un método mente. Esto significa que nuestros problemas,
elaborado por B. Hellinger. La idea básica es que físicos, financieros y sociales, nunca son causados​​
los conflictos no resueltos de nuestros antepasados por lo que sucede fuera de nosotros en el mundo. El
son transmitidos de generación en generación, problema siempre es lo que está dentro de nuestra
ocasionándonos trastornos y enfermedades en mente. Y dado que el problema está ahí, también es
el presente, pues las familias están formadas por donde debe estar la respuesta. La respuesta es el
“energía” que conecta a los miembros del grupo. milagro. Y el milagro ocurre a través del perdón, que
La terapia de “constelaciones familiares” pretende es el reconocimiento de la Verdad que reemplaza
reinstalar en la red energética a los miembros las ilusiones.
que se han excluido y restaurar el “orden natural”. 69  El eneagrama es un sistema de clasificación
Recuerda mucho la idea de retribución de la ley de personalidades a partir de dos factores
kármica o el “castigaré los pecados de los padres fundamentales: su relación con otras personas y su
en los hijos” del libro del Éxodo. Algunas de las sensación mental interna. Se persigue con ellos la
controversias suscitadas por Hellinger, sobretodo “iluminación” y el pleno desarrollo. Los cursos de
por sus opiniones sobre Hitler, el holocausto, el eneagramas se han promocionado y vendido en
incesto, los abusos infantiles y la homosexualidad, el “bisness management” por grandes compañías
pueden seguirse en la misma Wikipedia: Bert americanas y europeas, para estructurar la empresa,
Hellinger seleccionar personal y mejorar el trabajo en equipo.

201
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

que recuerdan “los ritos de purificación” de la vida se explican por el fracaso


propios de muchas religiones (dietas al- en la realización del potencial “espi-
calinas para protegerse del cáncer, die- ritual” de cada cual. Hay una aguda
tas crudiveganas, dietas macrobióticas, inapetencia por el mundo político y
etc.,70), y también de un amplio espectro social. Como bien lo expresa L. Duch
de “medicinas alternativas”71. La con- su máxima podría ser: “baja a tu in-
cepción de la salud suele implicar un terior, desciende hasta las profundi-
nivel tan alto de funcionamiento físico y dades más recónditas de ti mismo y
mental que incluye todo el espectro de no te preocupes de nada más”72. Su
los problemas existenciales y sociales. visión del individuo es pre-crítica,
Cualquier falta de vitalidad o de creativi- pre-moderna: se evita el debate sobre
dad, incluso el “caer” en la normalidad la construcción socio-política e históri-
y la “monotonía” del día a día, puede ser ca de la experiencia interna y se toma
entendido como una falta de salud y la la experiencia “espiritual” como una
necesidad de algún tipo de tratamien- descripción fiel de la realidad profun-
to. Se considera que la enfermedad y da. La vida no es un regalo, todo lo
el sufrimiento proceden de la confusión contrario, venimos a esta vida para ir-
de nuestra chispa divina con el embro- nos desprendiendo del “karma” (ener-
llo de los cuerpos y los conflictos emo- gía generada por nuestras acciones)
cionales que acarrean. El secreto de la en la otra vida. El Karma es la expre-
salud consiste en desconectar el alma sión de la ley cósmica de la retribu-
de estos embrollos y reconectarla con ción: cada uno encuentra en la vida lo
la divinidad. que se merece, también el sufrimiento
y las enfermedades. De aquí que no
4. 3 Individualidad podamos condenar a nadie, y que na-
die tenga tampoco necesidad de per-
En la religión líquida el cambio es dón. Si hay algo extraño a la religión
siempre individual. Las dificultades líquida es justo lo contrario del mere-
cimiento: la gratuidad. Esta creencia
70  Es bastante extendida la creencia de que todas en una evolución y un plan espiritual
las enfermedades provienen de hábitos alimentarios individual va de la mano con una gran
inadecuados (como por ejemplo, comer carnes,
productos que no son ecológicos u otros estrictos cantidad de técnicas adivinatorias y
códigos normativos). de personas con el don de acceder
71  Acupuntura, tapping o técnica de liberación
emocional que implica dar golpecitos a los puntos
de acupuntura mientras el paciente se centra en
un recuerdo traumático concreto para liberarlo 72  “Es la religión que tiene un solo fiel y un solo
de la energía negativa, homeopatía, masaje de culto: “este” hombre, “esta mujer” y que acostumbra
polaridad, tacto terapéutico, raikí, flores de Bach; a poseer una sola finalidad, que es la respuesta a
Feng shui para limpiar la casa de energías negativas la pregunta narcisista por excelencia: ¿Cómo me
y encontrar la armonía y “las vibraciones altas”; encuentro?”. L. Duch, L’exili de Déu, op. cit., p.
terapia con péndulo, de chacras; sanación mediante 36. Ya se ve con este tipo de creencias que hay
cristales (cristaloterapia), colores (cromoterapia) o implicaciones políticas muy interesantes para los
agua de mar. que detentan el poder.

202
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

a una cierta visión de este plan y de


realizar “canalizaciones espirituales”
(channelling).

5. Efecto placebo

En la religión líquida, al hacer un gran


énfasis en la sanación del cuerpo, el
alma y la mente, juega un papel decisi-
vo el llamado efecto placebo73. Placebo
es el nombre dado a cualquier forma
de tratamiento médico que el paciente
cree que es eficaz, pero que, de hecho,
no tiene ninguna propiedad química
que justifique la mejora del paciente.
Allí donde el efecto placebo tiene más
eficacia estadísticamente es en todas
Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO
las enfermedades más característica-
mente psicosomáticas: dolor neuropá-
tico, fibromialgia, síndrome de piernas cuadros de ansiedad, pánico, depre-
inquietas, insomnio, nauseas, sofocos. sión leve, y no anodino en trastornos
También en el ámbito psiquiátrico pare- psicóticos como la esquizofrenia o la
ce constatarse que el efecto placebo es depresión unipolar74.
considerable en trastornos neuróticos,
Virtualmente, todas las enfermedades
tienen componentes psicosomáticos
73  Es difícil encontrar alguien en nuestra sociedad
que no hay probado alguna de las múltiples terapias
(factores psicológicos que pueden con-
que englobo dentro de la religión líquida. La más dicionar su aparición, su curso y la res-
popular y lucrativa es sin duda la homeopatía.
Recordemos que el principio activo de los remedios puesta a su tratamiento) y componentes
homeopáticos se diluye hasta tal punto que acaba somatopsíquicos (la presencia de enfer-
teniendo la misma concentración de cualquier
principio activo que pueda tener el agua del grifo. medades puede condicionar el estado
El éxito de los medicamentos homeopáticos se mental del paciente). En algunas enfer-
explicaría por el efecto placebo. Las revisiones
sistemáticas publicadas hasta la fecha no muestran medades, como las gastrointestinales
que la homeopatía sea más eficaz que un placebo. o la obesidad, es muy evidente la pre-
Véanse, por ejemplo, las continuas revisiones del
de las terapias alternativas en Centre for reviews
and dissemination, las revisiones sistemáticas
publicadas en la Cochane library o la siguiente 74  Los pacientes que sufren de crisis de
investigación exhaustiva cuya conclusión es que ansiedad, por ejemplo, suelen llevar en el bolsillo un
“No existe evidencia fiable de que la homeopatía ansiolítico «por si acaso». Si resulta que empiezan a
sea efectiva”. Cf. “Evidence on the effectiveness of tener síntomas se lo toman y la ansiedad comienza
homeopathy for treating health conditions”, National a cesar, cuando ni siquiera ha dado tiempo a que el
Health and Medical research Council, Australia, fármaco se asimile y metabolice, al margen de que
2015, p. 27 el efecto ansiolítico no es nunca inmediato.

203
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

sencia de ambos aspectos. Si bien los satisfecho, independientemente de que


placebos pueden proporcionar alivio, la el producto ofrezca realmente lo que
evidencia hasta la fecha sugiere que los esa persona está buscando. En nues-
beneficios terapéuticos asociados con tra cultura, acostumbrada tomar pas-
los efectos del placebo no alteran la fi- tillas para las enfermedades, el efecto
siopatología de las enfermedades más placebo parece que tiene mucho que
allá de sus manifestaciones sintomáti- ver con la presentación de estas pas-
cas. No obstante, sea cual sea el alcan- tillas, con el “marketing”76: Una pastilla
ce en nuestra salud del efecto placebo, de placebo colorida y con un logotipo
éste no es completamente baladí. en relieve funciona mejor que una pas-
tilla de placebo lisa y toda blanca. Una
Las investigaciones existentes sobre buena presentación del envase del pla-
el efecto placebo suelen destacar que cebo lo hace más eficaz que si viene
éste envuelve factores orgánicos, psi- en una bolsita de plástico. Si la pastilla
cológicos, neurológicos, culturales y so- de placebo cuesta 50 euros tiene más
cioambientales. Entre los mecanismos efecto que si solo cuesta un euro. A su
psicológicos que explicarían el efecto vez, una inyección de placebo es más
placebo está la expectativa del pacien- eficaz que una pastilla.
te. Cuanto mayor sea ésta, mayor será
la posibilidad del efecto placebo (o no- Diversos psicoanalistas proponen
cebo75) . Cualquier cosa puede tener un renunciar a la noción de efecto pla-
efecto placebo si el paciente cree que cebo77, pues sostienen que desvía la
cura: una píldora de azúcar, una inyec- atención de la verdadera naturaleza
ción que solamente contiene agua, un del fenómeno, que seria comunicativa.
ungüento que no contiene ninguna me- Los pacientes no responderían a nin-
dicación, una pulsera hecha de algún gún producto terapéutico inane, sino
material inerte.
76  Las investigaciones de Wright, da Costa,
De hecho, cualquier persona que es- Sundar, Dinsmore & Kardes “If it tastes bad it must
be good: Consumer naïve theories and the marketing
tudie “marketing” saben que las expe- placebo effect”, International Journal of Research
riencias de consumo de los individuos in Marketing,vol. 30 Issue 2,  June 2013, pp. 197-
198, encuentran ese efecto en bebidas energéticas,
dependen a veces más de las expecta- mostrando en los participantes cambios en su
tivas formadas sobre los productos que experiencia con esos productos, tanto a nivel
fisiológico (presión arterial, reflejos, alerta mental,
del producto en sí. Si un consumidor activación percibida), como psicológico-conductual
espera que un producto le satisfaga, (expectativa sobre el efecto producido, solución de
tareas que implicaban un esfuerzo mental). El efecto
entonces muy probablemente resultará placebo era suscitado simplemente manipulando
variables de marketing como el precio, el sabor, el
envase, la cantidad de información suministrada o
75  Se llama efecto nocebo al contrario del la disponibilidad del producto.
efecto placebo: la experimentación de síntomas 77  P-H. Keller, “Placebo et transfert: l’hypothèse
desagradables con productos inanes favorecidos de l’inconscient à l’épreuve de la recherche
por las expectativas adversas. clinique”, 2014.

204
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

a las explicaciones del terapeuta, a la Por otro lado, el no hacer nada y dejar
palabra que va envuelta en su toma y que la enfermedad siga su curso expli-
que da un sentido a su sufrimiento o ca una buena parte del efecto placebo,
enfermedad. Es lo mismo que hace el pues muchas veces es mejor no hacer
psicoanalista conscientemente: inten- nada que hacer algo. Lo ilustra bien lo
tar acceder al sentido del sufrimiento que sucedió en Inglaterra el siglo XIX.
psíquico y entrar en relación con aquel Las tasas de mortalidad debida a la epi-
que lo expresa para tratar de darle un demia de cólera en el hospital homeopá-
sentido y con ello disminuir o liberarlo tico de Londres fueron tres veces más
de este sufrimiento. Lo decisivo no se- bajas que en el Hospital de Middlesex.
rían las técnicas específicas de cada La razón está en que los tratamientos
terapia, sino la relación con el terapeu- médicos que se hacían contra el cóle-
ta78. En concreto, lo decisivo sería la ra, como el sangrado, eran activamente
confianza del paciente en la compe- dañinos mientras que los tratamientos
tencia del terapeuta y en la justifica- homeopáticos no provocaban ningún
ción (o mitología) que ofrece éste para daño. Hoy en día, de manera similar, a
explicar las dificultades del paciente. menudo hay situaciones en las que las
personas quieren tratamiento, pero don-
Según varios estudios neurobiológi- de la medicina tiene poco que ofrecer,
cos habría también unas bases neu- y si ofrece algo es peor que no ofrecer
roquímicas del «efecto placebo»: Las nada. El hecho obvio es que muchas
expectativas (que son un mecanismo enfermedades o dolencias como los
psicológico) producen cambios quí- resfriados simplemente mejoran por sí
micos en el organismo a través de la solas con el tiempo80. Un dolor de es-
secreción hormonal de oxitocina, en- palda o un estado de ánimo sube y baja
dorfinas y dopamina que hacen que durante una semana, un mes, o un año.
nos sintamos mejor. Entonces atribui- Si se toma una píldora de azúcar en el
mos esa sensación de mejora y de momento de más dolor es casi seguro
bienestar al estímulo, cuando ha sido que se notará una mejoría por la misma
generada de manera autónoma por el evolución natural de la enfermedad.
propio individuo79.
En cualquier caso, viendo que el efecto
placebo puede ser beneficioso, pode-
78  J. Frank, B. Julia, Persuasion and Healing: A mos preguntarnos hasta que punto es
Comparative Study of Psychotherapy, JHU Press, aceptable prescribir placebos sabien-
USA, 1993.
79  Enck & Klosterhalfen, “The story of O. Is do que su administración va asociada
oxytocin the mediator of the placebo response?”, al engaño. Algunos médicos los recetan
Neurogastroensterol motil, 2009, pp. 347-350.
Sostienen que la oxitocina es un mediador de la
respuesta al placebo. Al ser segregadas nos hacen 80  F. Benedetti, Placebo Effects:  Understanding
sentirnos mejor, disminuyen el dolor y aumentan la the Mechanisms in Health and Disease, OUP,
sensación de felicidad. Oxford, 2009

205
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

para calmar a pacientes con múltiples saber lo que verdaderamente conviene


quejas inespecíficas y enfermedades a sus súbditos mejor que ellos mismos.
difusas que piden medicaciones todo
el tiempo o para no perder pacientes Sabemos que una buena atención clíni-
que consideran que si no les receta ca e interacción paciente-médico y una
algo no se curarán. Por otra parte, al mejora del contexto psicosocial que
paciente lo que le importa es curarse. rodea al paciente mejora la salud de
Tanto le da si esta cura es fruto del en- éste, reduce su estrés y le da esperan-
gaño o de su creencia en la religión za. Para ello no es necesario engañarlo.
líquida. Se podría argumentar incluso Al contrario, como más profundamente
que esta especie de postverdad que humana sea la relación más curativa:
envuelven algunas de las prácticas de estoy convencido de que mucho más
la religión líquida es para beneficio del que cualquier efecto placebo. Y aquí,
paciente81 y que, en este caso, bienve- sin duda, la medicina experimental tie-
nida sea la postverdad. ne un gran campo donde avanzar para
aliviar el sufrimiento innecesario de una
Ahora bien, cuando un profesional de manera consistente con la confianza y
la salud prescribe una píldora que sa- la transparencia sin necesidad de se-
ben muy bien que no es más efectiva guirle el juego a las religiones líquidas.
que un placebo, sin revelar ese hecho
a su paciente, pisotea algunos de los 6. Criterio de demarcación entre religión
principios básicos de la bioética como y pseudoreligión
es el consentimiento informado de su
paciente y el respeto por su autonomía, El efecto placebo y nuestra condición
además de volver a una medicina pa- psicoorgánica (en nosotros todo lo psí-
ternalista de la que ha costado mucho quico es orgánico y todo lo orgánico es
desembarazarse y amenazar la con- psíquico82) explica en parte el éxito de
fianza y la honestidad que es central este curanderismo, remanente de anti-
para la práctica clínica. Primar la bene- guas prácticas mágicas y rituales, que
ficencia por encima de la autonomía del actualmente se sincretiza con la religión
paciente comporta siempre una subyu- líquida. Para no caer en sus garras con-
gación a la autoridad. Es la justificación tamos en este terreno con el principio
de todas las dictaduras que pretenden de falsación y la distinción entre cien-
cia y pseudociencia. Durante muchos
años, valga como ejemplo, los médicos
81  Aquí estamos hablando de la mejor de las
posibilidades. La mayoría de las postverdades utilizaron sanguijuelas y bisturís para
perjudican claramente a los pacientes. Piénsese, liberar a los pacientes de su sangre
por ejemplo, en como muchos homeópatas
denigran la medicina convencional o recomiendan
píldoras homeopáticas para protegerse de la
malaria desaconsejando los profilácticos que sí son 82  Cf. X. Zubiri, Hombre y Dios, Alianza Editorial,
eficaces. Madrid, 2012, p. 53

206
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

supuestamente enferma. Estaban con-


vencidos que aquello iba bien. Los en-
fermos también estaban convencidos
de que cuando tenían fiebre y el doctor
les practicaba una sangría, mejoraban.
Todo el mundo conocía a algún amigo
o familiar que había estado a las puer-
tas de la muerte hasta que la sangría le
curó. Los médicos contaban los éxitos
por miles. Hoy sabemos que estaban
equivocados. La medicina experimental
muestra que las sangrías hacían mucho
más mal que bien. Los pacientes que
se recuperaban se habían recuperado
a pesar de la sangría, no por ella.

Pero en el caso de las creencias religio- Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO
sas no podemos aplicar el criterio de
falsación porque se mueven indefecti- de religión. El criterio de demarcación
blemente en un ámbito donde no caben entre religiones y pseudoreligiones, ad-
experimentos científicos. ¿Podemos mitiendo que cualquier religión puede
apelar a algún otro criterio que nos per- convertirse en pseudoreligión, es si se
mita distinguir entre las reflexiones teo- ejerce la razón religiosa o no. Se trata
lógicas de B. Pascal o P. Ricoeur y las de un criterio de “razonabilidad”. Es
especulaciones de M. Emoto83? ¿O nos pseudoreligión todo saber con preten-
vemos abocados a conceder que en siones de ultimidad basado en la cre-
el fondo todas las creencias religiosas dulidad, que es lo contrario del ejercicio
se reducen a lo mismo, a postverdades de la razón religiosa. La credulidad es
más o menos elaboradas? un modo pueril de creer, una especie
de confianza ciega, que acepta lo que
Creo que la marcha de la razón misma se le dice sin juicio crítico, sin pensar
nos ofrece una pauta para diferenciar por uno mismo.
formas razonables y formas insensatas
No hay duda de que en nuestras socie-
dades se dan enormes dosis de creduli-
83  Masaru Emoto defiende que el agua tiene
memoria, que graba las intenciones de cada uno dad. La cultura de la postverdad la culti-
y se las devuelve y que registra las vibraciones va y la necesita. Se acepta sin la menor
de cualquier sustancia disuelta en ella, incluso si
la disolución es infinitesimal y no detectamos en crítica lo que dicen los nuevos gurús,
esa agua ni una sola molécula de dicha sustancia.
Puede seguirse la controversia de sus tesis en
consejeros, couchers y terapeutas de la
Wikipedia.

207
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

religión líquida. Navegamos en internet nuestra vida y justamente nunca había-


dentro de una burbuja, propiciada por mos tenido tan poco tiempo para cen-
los propios algoritmos, que confirma trarnos en ella. Como decía el funda-
nuestros deseos y nuestras creencias, dor de Ikea: “Lo siento mucho, pero no
y que impide que contrastemos nues- tengo tiempo para morir”84. Cada vez
tros pensamientos. Y además pensar vamos más acelerados para huir de no-
es muy incómodo. Exige ver las cosas sotros mismos, para hacer transcurrir
desde otras perspectivas, ser humil- la vida sobre la superficie de nosotros
de, contrastar argumentos y estar “con mismos85. ¿Qué se esconde detrás de
otros” fuera de nuestro círculo. este absurdo frenesí? Probablemente
el miedo al vacío y el miedo a la verdad
Ejercer la “razón religiosa” es admitir de una vida abocada a la muerte. Es
que podemos estar equivocados sobre lo que Nietzsche calificaba de “la inac-
lo que creemos que es la realidad pro- tividad de los activos: No conocen la
funda. No se puede ser racional y no razón por la que trabajan, pierden, sin
deliberar e introducir al menos un cierto sentido, su vida: les falta la actividad
porcentaje de duda y autocrítica sobre superior, la individual, piensan como
las propias creencias. Es la duda la que funcionarios, como comerciantes, pero
protege a la fe de echarse a descansar son inactivos en cuanto seres humanos
en un sistema de creencias y que le per- únicos”86. Ejercitar la razón religiosa
mite revisarlo, replantearlo, e incluso, si significa desacelerar, intentar conquis-
es preciso, substituirlo por otro. Duda y tar un tiempo vital, una soberanía tem-
fe van de la mano. Ya hemos justifica- poral, una “higiene de la tranquilidad”,
do que ejercer la razón es abrirse a po- para salir del “régimen de aturdimien-
sibilidades diferentes, que la razón es to” en el que vivimos87.
constitutiva apertura. Por eso el pluralis-
mo religioso es inherente al ejercicio de La razón religiosa reconoce que, por
la razón. Nunca podemos estar seguros más que confiemos en un determina-
de que nuestro Dios o nuestras creen- do Dios o dioses, siempre vivimos a
cias últimas sean verdaderos. De esta la intemperie, abiertos a la angustia,
manera, si creemos por ejemplo que la desesperación, la tristeza, y el sin-
Dios es amor, siempre podemos sospe- sentido vital. La vida, en ella misma,
char que ésta es una proyección huma-
na de nuestros deseos. Toda experien- 84  Ingvar Kamprad: “I’m to busy to die”. The
cia de Dios (sea cual sea) es siempre Telegraph, 7 octubre, 2012.
85  X. Zubiri, “Nuestra situación intelectual”,
un creer que es experiencia de Dios. Naturaleza. Historia. Dios. Alianza Editorial, Madrid
1987, p. 31
86  F. Nietzsche, Aforismos, Edhasa, Barcelona,
La marcha de la razón religiosa exi- 1994, p. 44
87  X. Zubiri, “Las fuentes espirituales de la
ge tiempo porque coloca en el centro angustia y la esperanza”, Sobre el sentimiento y la
volición, Alianza Editorial, 1992, pp. 403-404

208
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

no es una enfermedad, como parece ¿por qué preocuparse?”. Podríamos


insinuar la mirada patológica que a contestar que también a un fundamen-
menudo las medicinas alternativas y talista islámico o alguien que defien-
la religión líquida extienden sobre ella, da una dictadura puede irle muy bien.
ni, últimamente, algo que alguna medi- Nuestro interlocutor podría reformular el
cina o terapia pueda curar. Lo que la argumento y decir “si a los que profesan
vida requiere es el abrigo de la empatía alguna pseudociencia o pseudoreligión
de los demás, que es, no lo olvidemos, les va bien y no hacen daño a nadie
una de las posibles experiencias racio- ¿por qué preocuparse?”. Desde luego,
nales (compenetración): “Abrígalo con ya es un gran paso aceptar el ejercicio
las palabras de tu voz así como otros de la razón ética89, pues muchas veces
vendan sus heridas”88. las pseudociencias y las pseudoreligio-
nes tienen consecuencias funestas para
Este criterio de razonabilidad es el que los demás. Pero aun en el caso de que
nos permite no dar por buena cualquier efectivamente no hagan daño a nadie
forma de religión, ni darlas a todas por queda la cuestión de la verdad.
equivalentes, ni igualar tampoco las
diferentes vivencias religiosas de las Hemos expuesto que en el caso de las
personas dentro de una misma religión. diferentes prácticas de transformación
Puede haber formas de religión líquida personal tenemos el criterio de falsa-
tan razonables, como formas cristianas, ción, pero en el caso de las creencias
musulmanas, budistas o de otras religio- religiosas podríamos pensar que la
nes, y a la inversa, puede haber formas probación de lo que postulamos como
de religión cristianas o musulmanas, último va de consuno con el “a mi me
para citar algunas, tan o más delezna- va bien”, pues en la razón religiosa la
bles que formas de religión líquida. experiencia pasa por tratar de con-
formar mi vida con lo postulado. Sin
Supongo que a más de un lector que embargo, el “a mi me va bien” no sa-
haya llegado hasta aquí le habrá pa- tisface el criterio de razonabilidad. Al
sado por la cabeza el argumento que contrario, tanto el “a mi me va bien”
indefectiblemente aparece cuando dis- como la apelación a la autoridad sue-
cuto esta cuestión de las pseudocien- len ser el mayor escudo del creyente
cias y de las pseudoreligiones: “Bueno, crédulo para evitar el ejercicio de la
todas estas reflexiones están muy bien. razón religiosa con lo que ésta implica
Puede incluso que tengas razón, pero de marcha, tanteo, duda, “soberanía
si a los que practican alguna terapia al- temporal” e intemperie. Y sin ejercitar
ternativa o siguen alguna religiosidad la razón no hay aproximación alguna a
líquida les va bien o si a mi me va bien
89  J. Corominas, Ética primera. Aportación de
Zubiri al diálogo ético contemporáneo. Desclée de
88  J. M. Esquirol, op. cit, p. 85 Brouwer, Bilbao, 2000.

209
Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

una cierta verdad religiosa o, lo que es iglesias sino tumbas y estelas funera-
lo mismo, todas son iguales. La credu- rias de Dios?”91.
lidad es una de las columnas centrales
de la cultura de la postverdad. El loco es en realidad muy lúcido, un
“yurodivi”, uno de estos santos locos
Para terminar creo que la “credulidad” comunes en el Oriente cristiano que
afecta también a las creencias ateas se servían de la locura para fustigar el
y cuestiona la división entre creyen- buen sentido y la moral farisaica de los
tes y no creyentes, entre religiosos y “justos”, que cuestionaban a los pode-
ateos. Un cristiano, para citar un caso, rosos y que incluso se atrevían a humi-
puede encontrarse más cerca de los llar al mismo Zar92. El loco de Nietzsche
ateos que luchan tenazmente contra se dirige fundamentalmente a los que
toda idolatría (dioses que esclavizan no creen en Dios para sacarlos de un
al ser humano) que de los religiosos y ateísmo instalado que dan por supuesto
a la inversa90. Nada mejor que el tex- y del que no se hacen problema. “Ya les
to de Nietzsche del loco que busca a va bien”. Solo al final del relato provo-
Dios para ilustrar las proximidades y ca también a los creyentes señalándo-
lejanías entre creyentes y no creyen- les que no se han dado cuenta de que
tes que establece el criterio de demar- sus iglesias ya no son más que tumbas.
cación aquí esbozado: ¿Por qué Nietzsche sacude a ambos,
a creyentes y no creyentes? En cierto
“¿No habéis oído hablar de aquel loco sentido, porque tanto unos como otros
que una luminosa mañana encendió no piensan, no ejercitan la razón. Los
un farol, corrió al mercado y se puso no creyentes son creyentes crédulos
a gritar incesantemente: ¡Estoy bus- cómodamente instalados en su ateísmo
cando a Dios! Estoy buscando a Dios! al igual que los creyentes crédulos. Nin-
Justo allí se habían juntado muchos guno de los dos grupos quiere perder el
de los que no creían en Dios, por lo tiempo con las cuestiones del loco.
que levantó grandes carcajadas […].
Se cuenta todavía que ese mismo día El loco, en cambio, piensa y no se deja
el loco se metió en diferentes iglesias llevar ni por la credulidad del ateo, que
y que en ellas entonó su réquiem Ae- cree que es fácil “matar a Dios” y que
ternam Deo. Llevado fuera e interro- evita preguntarse qué nuevo dios ocupa
gado, se dice que solo repuso esto: ahora el trono vacío del Dios muerto, ni
“Pues ¿qué otra cosa son aún estas por la credulidad del creyente que no re-

90  “El ser humano siempre, a causa de su deseo 91  F. Nietzsche, Así habló Zaratustra, Madrid,
-siempre insatisfecho e imposible de culminar- Alianza Editorial, 1983, libro III, §125. Solo cito
de plenitud y realización absolutas, no deja un pequeño fragmento del inicio y final del texto
nunca de poseer fuertes tendencias idolátricas y, aunque convendría leerlo todo.
especialmente, autoidolátricas.” L. Duch, L’exili de 92  A. Grün, T. Halík, ¿Deshacerse de Dios? Sal
Déu, op. cit., p.45 Terrae, Santander, 2017, p. 19 ss.

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Perifèria. L’època de la postveritat 5/2018

para ni tan siquiera en el tufo a muerte de


su religión. En lugar de sustituir el Dios
muerto por la Razón, la Nación, la Tecno-
ciencia o cualquier otro artilugio Nietzs-
che exige el coraje y la fuerza creadora
del pensar. Es por esto que pienso que
un ateo que se tome su ateísmo con se-
riedad está más cerca del creyente que
ejerce la razón religiosa que de todo
ateísmo crédulo, y a la inversa, cualquier
forma de creencia crédula, de respues-
tas simples y sonrisas superficiales a las
complicadas preguntas de la vida, está
muy cerca del ateísmo crédulo y auto-
complaciente del que se ríe el loco.

La principal división que establece el cri-


terio de razonabilidad no es entre los cre- Joan Fontcuberta, Sèrie Miracles & CO
yentes y los no creyentes, pues el ejerci-
cio mismo de la razón religiosa trasciende de la razón, que en las seguridades que
el ámbito religioso (ejercitándola un cre- siempre acaban intentando cerrarla.
yente puede volverse ateo y a la inversa),
sino entre los que Charles Taylor y otros Ya hemos visto que la razón sintiente no
sociólogos contemporáneos denominan es autosuficiente, que no alcanza ver-
buscadores y sedentarios93. Entre los dades eternas y que es una razón cor-
sedentarios tanto se pueden encontrar poral lastrada por una gran cantidad de
creyentes asentados cómodamente en condicionantes. Pero esto no significa
las estructuras mentales e institucionales que mediante esta pobre, provisional y
tradicionales de una religión como ateos holgazana razón sentiente no podamos
aposentados en un ateísmo dogmático y ir elaborando saberes, que no podamos
anquilosado. Y entre los buscadores tan- ir creando y probando sentidos que
to se pueden hallar ateos como creyen- contengan alguna esquirla de verdad y
tes que ejerciendo la razón filosófica y que no logremos ir echando todos los
religiosa guardan un gran parentesco en cerrojos que pretenden ocultar la gigan-
el preguntar y en el tanteo de la realidad. tesca apertura ante la que nos coloca la
Si acaso existe Dios, éste vive más en la razón. Es lo único que tenemos para no
duda y en la búsqueda, en la apertura quedar a merced del poder y su régi-
men de postverdades. Nada más, pero
93  Seekers and Dwellers: Plurality and Wholeness
in a Time of Secularity, edited by Philip J. Rossi. tampoco nada menos.
Washington, 2016, 17-46

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