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VISUALIZACIONES

¿Cuál es el propósito de las visualizaciones?
Como hemos dicho anteriormente, nuestro maestro interno o real ser procura
comunicarse con nosotros a través del lenguaje simbólico. Con las visualizaciones
estamos creando las condiciones, la escenografía para que éste actúe y no revele
información importante para nuestro autoconocimiento.

Hay un sin fin de prácticas de visualización, desde aquellas muy dirigidas y
elaboradas, hasta las más sencillas , sólo sugeridas y muy simbólicas. Entre ellas
tenemos:

La Rosa Roja
El ejercicio consiste en imaginarse una Rosa Roja, contarle sus pétalos y hasta
tratar de sentir su aroma . Se solicita a todos los asistentes que se proyecten
mentalmente a través de un túnel mental, ubicado a la altura de su entrecejo,
observando al final del mismo una Rosa Roja. Se solicita a todos que se fijen en la
tonalidad de la misma, que le cuenten sus pétalos .
En esta práctica se procura la selección de nuestros pensamientos y el control
primario de nuestra mente fortaleciendo la voluntad , dando margen a que nuestro
subconsciente de manera simbólica transmita información al consciente.
El significado de la Rosa Roja se podría relacionar con la representación del
amor tal como lo estamos vivenciando. Esto quiere decir que por más que juguemos
con nuestras mentes, siempre habrá algo en lo que imaginamos que está aflorando
como mensaje de nuestro maestro interno . No será lo mismo entonces ver una rosa
abierta que otra cerrada. Será distinta la interpretación si la rosa roja es oscura
(príncipe negro),o si por más que la procuramos ver roja ésta se nos presentó rosada,
blanca o amarilla, pues cada color posee su significado . Veremos , como hasta al
contarle los pétalos nos arroja un número que para cada persona podrá variar,
pudiendo tener ello también, una interpretación simbólica numerológica vinculada a
su experiencia de amar.
La Rosa con color rojo brillante representará el amor familiar abnegado y
sincero por la pareja, los hijos o los familiares. Una rosa color rosado claro y
brillante revelaría el amor desinteresado y hasta entregado en el servicio por la
humanidad. Un rojo oscuro podría llevarnos sobre la huella de un amor egoísta y
celoso (posesivo). Una rosa blanca podría significar pureza de sentimientos ; una
amarilla nos podría estar hablando de un amor platónico o de admiración hacia
alguien; una rosa sin color definido podría asociarse con la ausencia de amor , esto es
inmadurez y falta de entrega.
La apertura de la rosa también encierra significado, ya que una rosa demasiado
abierta denotaría alguien excesivamente expresivo, que tropezará más de una vez con
el rechazo (amor vehemente e imprudente). Este tipo de amor asemeja a la rosa que
está a punto de que se le caigan los pétalos, o sea una rosa marchita que está a punto
de morir. El amor rechazado puede desaparecer, por ello no es bueno estar ni
demasiado abierto ni demasiado cerrado. Una rosa cerrada por el contrario sería
aquel que aún no se ha abierto al amor o aún tiene mucho para dar y esta esperando
su oportunidad; o quizás sea el caso del amor egoísta que no da nada y que lo espera
todo. Otra posibilidad de interpretación sería que éste fuese el caso de aquellas
personas que se han encerrado en si mismas, debido a que fueron rechazadas antes
(incomprendidas o ignoradas),
Fijémonos bien que hay casos en las concentraciones qué se llegan a observar
rosas hasta con las espinas en su tallo, ello tendría por interpretación el conocimiento
de que el amor verdadero está sujeto al "dolor".

La Pizarra
En este ejercicio se pide la visualización o imaginación en nuestra mente de una
pizarra verde, como las de las escuelas, con un marco de madera. Luego, cada
persona debe dibujar, como si lo hiciese con una tiza blanca, todas las figuras
geométricas que se le vayan ocurriendo; pero por ningún motivo debe permitir que las
figuras aparezcan por sí solas.
Este ejercicio que reflejaría el marco de nuestra vida, por cuanto el verde es
«vida» y el marco ,los límites de ella, nos podría revelar la existencia de un orden de
prioridades que ésta grabado en nuestro interior,y que pueden llegar a manifestarse a
través de la figura simbólica de los pensamientos forma o figuras geométricas.
Además aquí se expresa la fuerza de voluntad, la capacidad de concentración y
disciplina interna que tiene una persona. Y esto se vería reflejado en el no dejar que
las figuras aparezcan por si solas, sino que uno mismo tiene que visualizar que las
dibuja con un trazo firme y con una tiza imaginaria. El no conseguirlo así, podría
significar falta de concentración, fuerza de voluntad, distracción o falta de equilibrio
interno.
El orden mismo de las figuras que vamos dibujando y las figuras en sí
mostrarían nuestra actitud mental frente a la vida, y como se nos está planteando ésta.
En cuanto a las figuras, la del triángulo podría ser interpretada como que la
prioridad número uno para esa persona es el amor, la espiritualidad, la religión o la
conciencia espiritual. La figura del circulo sería el mundo individual, la familia,
nuestro interior, etc. El cuadrado podríamos relacionarlo con el racionalismo, con la
actividad mental, y con los esquemas. De aquí desprenderíamos que en el caso de
que la persona haya empezado su trabajo en la pizarra dibujando primero el triángulo,
luego el circulo y luego el cuadrado, lo que se podría estar representando podría ser :
que lo más importante en su vida o la principal motivación de la misma, es el
procurarse el amor a través de la familia, y llegar a tener las cosas claras. Figuras
cómo el rombo o la estrella de seis puntas, reflejarían el trabajo personal por lograr el
equilibrio; mientras que incluir figuras de profundidad tales como son: la pirámide,
el cilindro, el cubo, etc, denotarían profundidad de conciencia.

El Universo Blanco y el Punto Negro
En este ejercicio se pide a todos los asistentes que permanecen relajados y
mantienen los ojos cerrados , que se imaginen o visualicen un Universo Blanco y
luego, dentro de él, un Punto Negro. Una vez ubicado el Punto, deberán procurar
ingresar dentro de él.
Lo que se procura en éste ejercicio es evaluar si es que la persona se ha
planteado ya el camino espiritual o no, el mismo que aparecerá representado por el
infinito blanco. El poder observar en la concentración el Universo Blanco podría
significar además de una buena concentración, que hay conciencia del camino
espiritual. El ubicar el Punto Negro en medio de ese infinito blanco, podríamos
relacionarlo con que la persona misma, representada en el punto , reconoce que ya
está ubicada en el camino del autoconocimiento y la introspección.
En muchos casos resulta difícil poder introducirse dentro del punto que aparece
delante nuestro, huidizo y esquivo. Esto podría deberse a que los seres humanos nos
evitamos diariamente; tememos enfrentarnos y conocernos a nosotros mismos. Algo
dentro nuestro, una intuición , nos dice que el día que lleguemos a nuestro interior,
ocurrirá algo en nosotros, como un despertar para no volver a dormirnos jamás. Y
cuando ya logramos penetrar dentro de ese punto, o sea en nuestro ser interno, lo que
vemos es lo que existe simbólicamente en nosotros: de pronto una profunda oscuridad
y luego se hará la luz ; quizás encontremos dentro del Punto, «galaxias» pudiendo
significar esto que habría en nosotros todo un universo por conocer; o un lugar de
retiro acogedor donde experimentar la soledad que fortalece al alma. Aventurémonos
a iniciar el proceso del autoconocimiento, sumergiéndonos en nuestro "ser interno"
que está allí, aguardando.

El Lago
En el juego de la imaginación creativa, damos las condiciones como para que
afloren de nuestro interior ciertas imágenes que con cierta relativa independencia,
reflejan el ansia de búsqueda, y a la vez, las respuestas internas a todos nuestros
grandes interrogantes. El ejercicio consiste en llegar a visualizar –después de una
profunda relajación -, un hermoso paisaje compuesto por un Lago de aguas tranquilas
y cristalinas, rodeado de verdes bosques. y al frente del cual se encuentran montañas
rocosas y nevadas. Luego, la idea es llegar como caminando a la orilla de dicho lago
y desprenderse de las vestiduras para sumergirse y refrescarse en sus limpias aguas.
Después , seguiremos a nado hasta la orilla opuesta, encontrando en el suelo una
túnica blanca limpia y nueva, con la cual nos vestiremos , para luego seguir por un
sendero que nos llevara por en medio de un intrincado bosque en penumbras,
pudiendo sentir cantidad de hojas secas crujiendo bajo nuestros pies, hasta llegar al
pie de las montañas, las cuales subiremos por una escalera tallada en la roca.
Ascenderemos observando a la distancia el valle sobre el que nos elevamos, hasta
alcanzar una grieta muy profunda que nos cierra el paso y nos obliga a tener que
encontrar un medio como para continuar. Nuestra búsqueda nos llevará a hallar un
rústico puente colgante hecho de cuerdas , que se mece sobre el vacío. Lo cruzaremos
y seguiremos por senderos de montaña, cubiertos de hielo y nieve, hasta un
Monasterio enclavado en las cumbres rocosas y nevadas. Subiremos por una
escaleras hasta alcanzar las grandes puertas de madera que poseen adornos de bronce
y hierro, y tocaremos hasta que se nos abra. Veremos salir de dentro un monje
portero, quien nos invitará a ingresar en el interior, donde ubicaremos a muchos otros
monjes. Se nos llevará entonces a la presencia del Gran Maestro , que tiene que
darnos un mensaje personal e intransferible, para ese especial momento de nuestras
vidas. En presencia del maestro se nos acerca un rollo de pergamino invitándonos a
leerlo, luego de lo cual se nos sugiere que nos marchemos y regresemos por el mismo
camino que utilizamos para llegar.
En este ejercicio, el simbolismo pasa por el desprendimiento de nuestros egos y
apegos, representado esto por las vestiduras que nos quitamos al pie de la orilla del
Lago. A continuación, el introducirnos en el agua, simbolizaría la purificación de
nuestros defectos y un nacimiento a una nueva vida, pero espiritual. Como la vida es
un continuo superar etapas, no nos podemos quedar allí, por lo que habremos de
nadar hacia la orilla opuesta , y, a éste trabajo lo interpretaremos como el esfuerzo de
mantenerse a flote y salir adelante en los problemas, tensiones y tropiezos del mundo
material.
Al llegar a la orilla opuesta nos encontramos con una túnica blanca con la cual
nos vestimos. La túnica representa la «iniciación», el reconocimiento de un gran
esfuerzo de expandir la conciencia y ser consecuente. Esto quisiera decirnos que al
vencernos y trabajar por nuestro despertar, llegamos a tomar clara idea del paso
alcanzado, pero tampoco nos podemos quedar allí, tenemos que seguir por el sendero,
el cual esta cubierto de hojas secas del bosque , y que representan nuestras
experiencias pasadas que al igual que en el suelo del bosque fertilizan la vida
renovándola y enriqueciéndola. El bosque penumbroso sugiere etapas de nuestra vida
donde desaparece la claridad ,y aumentan los riesgos de perderse, hasta que al final lo
logramos; salimos de esos periodos de confusión hacia las escaleras talladas en la
roca ,al pie de las montañas. Estamos ante el «ascenso» . Cada escalón refleja las
etapas cada vez más altas y difíciles, que si bien nos exponen a caídas profundas,
también nos ayudan en la conquista de la montaña sagrada de nuestra espiritualidad.
La visión desde aquel lugar de todo el valle supone la capacidad de detenerse a
evaluar los errores y aciertos de la vida. Y todo lo ya superado aparece ahora como
más pequeño y sin tanta importancia. De pronto ,más arriba , nos encontramos con
una grieta u abismo muy profundo, y sólo una forma de cruzar, que es a través de un
rústico puente hecho de cuerdas, con piso de tablas viejas y crujientes, el mismo que
se dobla en el medio y se balancea hacia los lados. El abismo supone los errores y las
dudas que en momentos muy importantes de nuestra vida nos asaltan , y el puente ,
representa la fe con la cual superar la prueba. El que el puente se doble en el medio,
tiene que ver con el hecho de que las pruebas y dudas pesan mas a la mitad de una
prueba que al principio o al final de las mismas. Una vez superado el puente,
seguimos por un camino de montaña que esta cubierto de hielo y nieve, sugiriendo
que aunque en el camino hayamos superado muchas cosas, nunca estamos libres de
caer aun en las mas sencillas. En lo alto de la montaña, encontraremos un templo,
que es nuestro propio templo interior y en él, primero hayamos a un monje portero
que nos invita a ingresar para ir a ver al Gran Maestro, que tendrá dispuesto un
mensaje para entregárnoslo directamente a nuestras manos. Ese ser es obviamente ,
nuestro propio maestro interno.
En esta parte del ejercicio haremos una breve pausa para leer el mensaje, para
luego invitar a todos a hacer el proceso inverso, esto es de regreso por el mismo lugar.
.... Llega el momento de regresar ... vamos regresando; vamos retirándonos de
la presencia del maestro . Vamos a ir volviendo por las grandes puertas del
Monasterio...Vamos retornando por las escaleras , descendiendo de las montañas,
cruzando nuevamente el puente; y una vez abajo , avanzamos por el sendero que
cruza el bosque, hasta el lugar donde halláramos en su momento, la túnica blanca.
Nos desprenderemos en ese sitio de la túnica, devolviéndola a su ubicación original,
significando ello que la investidura de pureza y conciencia ya existe en nuestro
interior, sin necesidad de llevar encima una vestimenta que lo acredite, y porque
debemos vencer los apegos asi como los egos. Emprenderemos entonces la vuelta a
través del Lago, nadando, esforzándonos por no perdernos, en el mar de confusiones,
ni dejar que se ahogue nuestro espíritu de cambio. Llegamos a la orilla inicial , y, al
salir del agua, veremos como nuestras ropas aparecen más limpias y brillantes, que
cuando las dejamos , significando esto que el proceso ha iniciado en nosotros y en
nuestra capacidad de ver la vida, una real renovación y transformación interna, que
con madurez, valentía y constancia, nos pondrá al alcance de la iluminación. Las
cosas no cambian, somos nosotros los que cambiamos, y ello nos hace ver la vida
diferente.
En este ejercicio la figura del templo puede tener diversas formas, hasta ser
simplemente una caverna disimulada en la montaña. Este templo o santuario –como
ya dijimos-, viene a ser nuestro propio templo interno, donde se nos permite crear
las condiciones como para recepcionar de nuestro maestro o real ser , esto es, de
nosotros mismos, toda la sabiduría depositada en nuestra esencia. El encuentro con
el maestro será un paso definitivo en el autoconocimiento, sobre todo cuando
verificamos que el mensaje que él nos da, brota de lo mas íntimo de nuestro ser,
como respuesta comprometedora para éste especial momento de la vida .

Las Tres Puertas
En éste ejercicio se les pide a todos los participantes que visualicen a través del
túnel mental, una habitación amplia e iluminada; y en ella : Tres Puertas . La idea es
abrir cada una de ellas y ver lo que hay en su interior.
Esta práctica revelaría las opciones y alternativas que vemos que se nos
presentan para nuestro desarrollo interior como elección en la vida. La discusión
sobre el significado del presente ejercicio siempre se hará a continuación del mismo
una vez todos hayan vuelto a través del túnel mental.
Cada una de las puertas revela una actitud diferente, una forma y medio distinto
de llegar al mismo fin. Por ejemplo, la puerta que se nos presenta a la derecha,
representaría la opción material, o lo que el mundo del materialismo nos ofrece;
mientras que la de la izquierda representaría la espiritualidad manifestada en las
formas extremas. A todo esto, existe la alternativa intermedia, que la representa la
puerta de en medio, en donde encontramos el equilibrio de una vida espiritual en un
mundo material.
Todo lo que veamos en el interior de cada una de las puertas, y la capacidad de
abrirlas todas o no, podría llegarse a explicar como el proceso que ha vivido o está
viviendo la persona. Suele ocurrir que hay personas que no abren mas que la puerta
de en medio, desechando las demás por más que el instructor halla recomendado la
apertura de todas ellas. Esto podría estar relacionado con que la persona tiene clara
conciencia de que lo que se busca es el equilibrio, e intuitivamente se ha identificado
con él, porque también es donde se halla.
Todo lo que una persona puede captar en estos trabajos mentales puede tener
significado simbólico, especialmente cuando por primera vez se hacen las prácticas y
no se posee ningún preconcepto. Fundamentalmente lo que se procura a través de
estos ejercicios, como ya hemos dicho antes, es el fortalecimiento de la voluntad por
medio de la disciplina mental y la búsqueda del autoconocimiento . La posible
simbología o connotaciones psicológicas derivadas de las visualizaciones, serán
siempre muy relativas, por lo que el instructor sólo deberá mencionar en líneas
generales las posibles interpretaciones que cada quien, haciéndolas suyas o no ,
comparará con su respectiva situación particular.