You are on page 1of 1

PROGRAMA DE ARBOLADO PÚBLICO PROVINCIAL

Capacitación en poda y conducción de árboles


para uso urbano

rama rama
corteza corteza
caballete caballete

rama
rama viva
muerta

cuello de rama cuello de rama

DIRECCIÓN DE BOSQUES Y FORESTACION


DIRECCIÓN PROVINCIAL DE AGRICULTURA
MINISTERIO DE ASUNTOS AGRARIOS

Morfología, Anatomía y Fisiología de los Árboles

A- Introducción:
Un árbol creciendo en forma aislada, sin competencias y sano, no debe ser podado; pero en el ámbito urbano todo
es muy diferente y por diversas causas y motivos hay que recurrir a la práctica de la poda.
Esta práctica es sin lugar a dudas una agresión al árbol, ya que le produce heridas en la corteza y en sus tejidos inter-
nos, generando entradas y vías de penetración a diferentes patógenos.
El desconocimiento de las técnicas apropiadas conducen y provocan pudrición descendente desde las ramas afecta-
das, producto de la contaminación de hongos xilófagos,. Este proceso irreversible lleva a la declinación prematura
y muerte de los ejemplares, afectando seriamente el valor del patrimonio forestal urbano.
Para comprender el Porqué?, El qué?, El cuándo? Y el cómo? de esta práctica, hay que conocer y entender previa-
mente la morfología, la anatomía y la fisiología de los árboles.
Es de fundamental importancia conocer a los árboles. Del análisis de su anatomía y de las diferentes funciones de
los órganos que lo componen, podremos comprender los problemas relacionados a las técnicas del manejo racional
de las copas.
Fundamentalmente debemos considerar que un árbol es un todo, en el que la parte aérea y la radicular están íntima-
mente relacionadas; cualquier acción sobre el sistema aéreo, repercute sobre las raíces y cualquier acción sobre
estás última tiene incidencia sobre el follaje.
Por lo tanto, para estudiar y comprender mejor su morfología, su anatomía y su fisiología, determinaremos que el
árbol esta compuesto por tres partes con morfología y funciones bien diferenciadas:

1. - Las raíces:
Son las ramificaciones subterráneas de los arboles. Son de fundamental importancia en el anclaje del individuo así
como también en la absorción (de agua y nutrientes), de conducción y reserva de sustancias.
La forma y desarrollo de las mismas depende de una serie de factores relacionados a la magnitud del árbol, la espe-
cie y a características del suelo. La estructura y la textura, así como la presencia de limitantes en profundidad, gene-
ralmente condicionan el desarrollo de las mismas.
Generalmente la superficie exploratoria es equivalente a la de la proyección de la copa sobre el suelo.
En vivero, la raíz principal ( pivotante) originada en la radícula del embrión es cortada, para permitir la formación de
raíces adventicias a partir del cuello de la planta: se llaman ramificaciones de la raíz.
Estas, al lignificarse son las que brindaran sostén y anclaje al individuo.
En los extremos de las mismas, en una zona no lignificada, se encuentra la parte más importante de este órgano: la
zona pilífera, conformada por los pelos absorbentes.
La zona de los pelos absorbentes es excluyente en la función principal de la raíz: La Absorción.
El agua, sales minerales y oligoelementos son absorbidos por ósmosis por los pelos absorbentes de la epidermis
de la raíz.
Esta zona, mide pocos milímetros y su duración es de días o pocas semanas. Se renueva constantemente a medida
que la raíz crece, profundizando a través de las partículas del suelo por desarrollo de su ápice vegetativo.
La misma es la parte activa de las raíces, ya que en ella se realiza la absorción del agua y la de los elementos minera-
les. En la zona más cercana de la superficie la zona pilífera es más abundante y más densa.
Por lo tanto es una parte vital para los árboles. El buen desarrollo de las raíces condiciona la futura sanidad del árbol
y por lo tanto los futuros esfuerzos de mantenimiento.

La preparación del suelo, dimensiones de la cazuela, calidad de la tierra y la calidad de la planta son esenciales a la
hora de evaluar el éxito de una plantación.
Es necesario evitar daños en las raíces y en la zona pilífera por lo que hay que tomar precauciones cuando trabaja-
mos cerca de los arboles: Hay que evitar la compactación del suelo, la impermeabilización, ya que modifican las
condiciones del medio cerca de la superficie y provocan la muerte de los pelos radicales por efecto mecánico.
También hay que evitar el desmonte de la capa superficial de tierra cerca de los arboles ya que se puede eliminar
gran parte de la zona activa del punto de vista fisiológico. Por otro lado tenemos que evitar el relleno cerca de los
arboles ya que también modificamos seriamente el medio y podemos provocar asfixia de las raíces.
Una modificación mecánica del suelo, es casi siempre desastrosa para el árbol. Es tan perjudicial elevar el nivel de
la tierra a su alrededor como rebajarla.
El mantenimiento del equilibrio entre el sistema aéreo y el radicular es clave en la conducción de los arboles: Toda
intervención sobre una parte repercute sobre la otra.
La destrucción del sistema radicular debilita la copa, lo que implicara una poda severa. Al mismo tiempo una poda
severa lleva consigo la muerte de una parte del sistema radicular, originando podredumbres y poniendo en riesgo la
estabilidad en el futuro del individuo.
En el medio urbano con frecuencia el volumen explorable es muy restringido, los suelos están empobrecidos y mal
provistos de agua y oxígeno.

2. - El tronco y las ramas:


El tronco y las ramas forman la estructura del árbol, sosteniendo y desarrollando, junto a las hojas, la copa.
Anatomía interna del tronco y de las ramas.
De adentro hacia fuera, encontraremos:
*Xilema: Formado fundamentalmente por los vasos, conductores de la sabia bruta. Al paso del tiempo estos vasos
van formando el Duramen, que es una parte inactiva pero no inerte. Los vasos en actividad conforman la Albura.
*Floema: Formado por una red conductora de sabia elaborada, se originan a partir del cambium.
*Cambium: Es una zona generadora de tejidos. Se ubica entre la albura y el floema. El Cambium producirá xilema
hacia adentro y floema hacia fuera. Tiene actividad estacional.

Este tejido es el que va a permitir la cicatrización de las heridas, provocando por su intensa actividad un tejido cica-
trizante o callo que va recubrir progresivamente las heridas, partiendo de sus bordes.

3. - Las Hojas:
Son órganos fundamentales para el funcionamiento de los arboles.
Las funciones más importantes que realizan las hojas son:
La Fotosíntesis
La respiración
La Transpiración
Por lo tanto el mantenimiento y el desarrollo de una superficie foliar y de una iluminación suficientes, son funda-
mentales para el buen crecimiento y la sanidad de un ejemplar.
Cuando la superficie foliar no alcanza para dotar las necesidades energéticas del árbol, después de una poda severa,
el árbol vive de sus reservas. Esta situación sola puede ser temporal.

B- Justificación de la poda.
1- Los árboles no necesitan poda.
El buen equilibrio de la copa y del sistema radicular, la adaptación del árbol en el medio, brindan su sanidad y
solidez.
La poda puede ser peligrosa para el árbol, ya que puede causar daños y riesgos importantes para el árbol, que
aumentan cuando no se dominan correctamente las técnicas de realización.
Las condiciones y las restricciones del medio urbano pueden conducir a la poda ya que el espacio aéreo y subterrá-
neo se ven reducidos.
La poda es solo un elemento de respuesta entre un conjunto de posibilidades que deben permitir favorecer una
mejor adaptación del árbol a su medio.
En lo que respecta al árbol urbano, sobre todo al que forma parte de plantaciones lineales, en muchas ciudades
constituye un compromiso o un problema.
Esto se debe a varios factores:
* Elección incorrecta de la especie, en relación al entorno en que crece.
* Afectación de especies que vegetan correctamente por obras que afectan la compactación del terreno, elevación
del nivel del terreno ó eliminación de los primeros centímetros del suelo donde se ubica el mayor porcentaje de
raíces funcionales.
* Falta y ausencia de un plan de gestión del arbolado o mala planificación del mismo, por lo que la poda constituye
una de las únicas respuestas posibles que origina riesgos para la salud de los árboles y los costosos servicios de
mantenimiento.
* Por no querer asumir los costos operativos de la poda se distancian los trabajos, llegando a situaciones de creci-
miento descontrolado que originan ramas de gran diámetro y difícil cicatrización.
Su justificación esta limitada y muchas se podrían haber evitado tomando un mínimo de precauciones.
Estas limitaciones, unidas a la a la situación del árbol conducen a la poda.
La poda extrema no es un buen recurso y la mayoría obedece a postulados sin verificación. Con bastante frecuencia,
esta se traduce en podas extremas, pero el problema nace o se origina a los factores antes mencionados.
En la concepción de los espacios plantados, en la elección incorrecta de especies, en su plantación o el cuidado
dado a la formación de los arboles en vivero y después durante los primeros años. Estos factores condicionan la
adaptación futura de los arboles a su entorno, su desarrollo y su sanidad y por lo tanto a la poda.
Es decir que: Elegir bien, plantar bien, formar bien, son las condiciones esenciales para no podar.

2- Justificamos la poda por los siguientes motivos:


* Poda de seguridad: El carácter público del arbolado hace que por el mismo se deba responder ante situaciones que
estos produzcan afectando a bienes y personas, por lo tanto deben eliminarse las ramas muertas o deterioradas y
las que, teniendo uniones demasiado débiles, presentan mayores riesgos.
* Poda sanitaria: Cuidando un árbol presenta síntomas de debilidad, sistema radicular ha sufrido daños por com-
pactación o movimientos de tierra, etc. Permite frenar o dificultar la propagación de parásitos y enfermedades.
* Poda de mantenimiento: Podas de ramas muertas, eliminación de renuevos y supresión de ramas estructurales
mal dispuestos.
* Poda estética: conducción de copas a formas artificiales.

C- Métodos de corte:
Las buenas técnicas de corte harán preservar la salud del árbol, ya que una poda mal realizada puede considerarse
como lo más dañino para el árbol. Conocer la anatomía de los arboles, y conocer los mecanismos biológicos ayudan
a garantizar las mejores garantías de curación.

1- Principios de la cicatrización:
El árbol no produce tejido especifico para proteger las heridas. La cubrición de estas se efectúa por la formación de
un labio cicatrizante, también llamado “Callo” que se desarrolla desde el borde hacia el centro.
El “callo” es la consecuencia directa de la actividad del cambium que ha quedado vivo en el perímetro de la herida.

2- Aspectos fundamentales de la cicatrización:


1. - El cambium de los tejidos que rodean la herida debe estar vivo para desarrollarse(cortes con bordes limpios).
2. - Cuanto más pequeño es la dimensión de la herida más rápido es el recubrimiento y hay más limitaciones
a las infecciones.

Esta técnica persigue dos objetivos:


1. - Favorecer una cicatrización rápida y total.
2. - Evitar al máximo la infección y la pudrición interna.
De igual manera debemos tener en cuenta que:
El recubrimiento de una herida no significa que el árbol esta curado.
Los tejidos pueden haber sido afectado por patógenos, cuya acción continuará en el árbol después de la cicatriza-
ción.

3- Modos operativos:
Los tejidos internos de la arruga de la rama de la corteza y los del cuello de la rama, constituyen el límite entre el
tejido de la rama y el tallo.

Se ha demostrado que el emplazamiento ideal de corte se sitúa en el plano que une el exterior inmediato a la arruga
de la rama de la corteza y la extremidad superior del cuello de la rama.
Esto tiene la finalidad de favorecer la formación del un callo circular y si como se ha dicho anteriormente, si los
bordes son limpios el callo se formará en todo el perímetro de la herida. Si el corte se realiza a ras del tronco o la
rama portadora, el callo se formará casi siempre solo en los lados del corte por estar el cambiun estropeado. Si el
corte se realiza muy lejos del tronco, el callo no se desarrollará en el borde del corte.
Un emplazamiento correcto del corte permitirá limitar la pudrición interna.

4- Compartimentación:
Los arboles poseen mecanismos propios para frenar y a lo mejor parar la podredumbre, pero depende de la especie
y de los individuos.
Este mecanismo es la compartimentacion ó CODIT (compartimentalization of decay in trees). En los trabajos del Dr.
A. Shigo se ha demostrado que la madera puede compartimentarse. Es en efecto, capaz de oponer diferentes barre-
ras a la progresión de la pudrición. Es un fenómeno que permite aislar las partes sanas de las partes infectadas.
Alrededor de una herida se activan células vivas que almacenan aceites, almidón y otras sustancias, éstas convierten
sus reservas en compuestos que se distribuyen alrededor de las zonas dañadas, formando una barrera que restringe
el paso de patógenos e insectos.
Esa madera que el árbol sacrifica para generar esa defensa muere, pero el resto continua sano. Esta regulado genéti-
camente y depende de las especies y de los individuos y de la cantidad y tamaño de las heridas.
El proceso de compartimentación tiene dos etapas:
La primera tiene lugar en los tejidos existentes previos a la formación de la herida y la segunda en la madera produ-
cida después de la herida.
En la primera parte se forman tres tipos de barreras:
1.- Barrera transversal: Se forma en el interior de los vasos. Opone progresión longitudinal.
2.- Barrera Frontal: A nivel de los anillos. Opone progresión longitudinal.
3.- Barrera radial: Formada por los radios medulares. Opone progresión lateral.
En la segunda parte el cambium constituye la cuarta barrera, al formar un nuevo tejido de cicatrización. Por lo tanto
un corte correctamente realizado permite limitar la podredumbre interna.
Cuando el corte se realiza en forma correcta, solo los tejidos de la rama se ponen en contacto con el aire y la podre-
dumbre. Si se hace al ras del tronco la herida expone los tejidos del tronco.

D- Época de poda:
El mejor momento para podar es cuando el árbol tiene altas las reservas, o sea antes de la brotación.
De ser necesario la poda puede realizarse también durante la estación de crecimiento, pero deben esperarse algunas
semanas después de la expansión foliar.
Los peores momentos para realizar esta práctica es cuando las hojas se están formando porque las reservas están
en nivel muy bajo y cuando las hojas se están cayendo debido a que se pierden reservas necesarias para la forma-
ción de los pelos absorbentes.
Tampoco debe podarse cuando el árbol presenta síntomas evidentes de ataques de patógenos. Solo se le deben
podar las ramas secas y muertas.
Las podas durante la época de crecimiento, tienen como ventaja una más rápida cicatrización de las heridas.
Durante la época de receso la ventaja es que la estructura del árbol es bien visible y además el ataque de patógenos
es menor.

E- Tratamientos posteriores a la poda:


Lo ideal es tratar las heridas para facilitar la formación del callo, es decir limpiar e igualar los bordes lo que favorece-
rá la cicatrización.
Es fundamental el buen estado del cambium en el borde del corte para que el mismo este activo y asegure el desa-
rrollo del callo.
Esto se logra utilizando buenas practicas de corte y un buen afilado de las herramientas.
Con respecto al uso de pinturas para cubrir las heridas nos cabe afirmar que la buena realización de los cortes y el
tratamiento de las heridas son mucho mas importantes para la salud de los árboles que la aplicación de pinturas.
Puede ser de cierta utilidad la aplicación de algún producto protector hasta la cicatrización, pero esto es muy discuti-
do por muchos especialistas.
Se han probado pastas con base de pinturas que pretenden evitar el descaimiento, complementadas con fungicidas
y hormonas que estimulen la actividad del cambium, pero hasta el momento no se ha determinado la real eficacia
de estos productos. Por lo tanto debemos ser concluyentes en este sentido: Ninguna pasta cicatrizante puede susti-
tuir a los cortes correctos.

F- Fases de crecimiento de los árboles y su relación a los diferentes tipos de tratamientos:


Determinaremos tres fases en la vida de los arboles. Tendremos en cuenta que esto dependerá de
las especies en cuanto a su ciclo vital.
Fase 1: Árboles en periodos formativos
Fase 2: Árboles maduros
Fase 3: Árboles en periodo de declive (envejecidos)

Árboles fase 1: Caracteristicas: Gran vitalidad, crecimiento elevado, gran capacidad de adecuación al entorno.
Proporción copa activa- estructura muy elevada. Rápida respuesta a las heridas. Fuerte dominancia apical. Ausencia
de enfermedades.
Tratamiento fase 1: Plantación correcta: Entutorado apropiado, preparación del terreno. Preparación del sustrato de
la cazuela. Dimensiones de las cazuelas. Buena elección de la planta, Preparación de las raíces. Se realizan las podas
de formación de copa y de formación de estructura. Elección correcta de la especie para el lugar. Aquí debemos
cumplir con el axioma: El árbol correcto para el lugar correcto. En esta etapa definimos la funcionalidad y los trata-
mientos futuros.

Árboles fase 2: Periodo de madurez. Caracteristicas: Perdida de dominancia apical. Estructura estable. Tamaño de
la copa y área foliar estable. Incremento de madera constante. Aparecen enfermedades y plagas.
Tratamientos a seguir:
Tendremos en cuenta dos premisas.
Premisa 1: Evaluaremos si se siguieron los pasos y recomendaciones de los tratamientos de la fase 1.
Premisa 2: No se respetaron las recomendaciones de los tratamientos de la fase 1.
Premisa 1: Los tratamientos que corresponden son la poda de mantenimiento, es decir eliminar ramas cruzadas,
deterioradas, mantener la estructura original. También realizaremos poda de seguridad como ser la eliminación de
ramas codominates, ramas deterioradas grandes, análisis visual.
Premisa 2: Es lo más común. Esto denota ausencia de un plan de gestión, incorrecta elección de las especies, malas
practicas de corte, heridas no curadas, presencia de enfermedades y defectos.
Los tratamientos deben estar destinados a recuperar la estructura original, sustitución de los ejemplares, tratamien-
tos frecuentes y costosos de podas, etc.

Árboles fase 3: Árboles envejecidos: Características: Las enfermedades, la fragilidad estructural y daños generales
se adueñan del árbol. En esta etapa tenemos a los árboles mas preciados y singulares de la ciudad. Se empieza a
desintegrar la copa, presentan pudriciones de la madera en el tronco y ramas primarias. Expansión de hongos
dentro del árbol, Reducción del área foliar.
Tratamientos para esta fase: No se deben modificar las cotas del terreno, tener cuidado con las fertilizaciones, no
realizar compactaciones del suelo. Se les deben realizar exámenes periódicos de su estructura: son los árboles más
riesgos. Practicar la menor poda posible.

G- Podas extremas:
Es la práctica más dañina para los árboles. A pesar de que en los últimos 10 años se ha explicado los efectos perni-
ciosos aun sigue siendo una práctica común.
¿Qué es una poda extrema?
Es la poda indiscriminada de las ramas, que pretende la reducción del tamaño de los árboles. La poda extrema causa
estrés en los arboles. El descopado reduce entre el 50-100% de la copa. Al ser esta la fabrica de alimentos, el árbol
pasa hambre temporalmente. La gravedad de la poda estimula un tipo de mecanismo de supervivencia. El árbol
activa yemas latentes, provocando un rápido crecimiento de múltiples brotes debajo de cada corte.
El árbol necesita producir una nueva generación de hojas tan pronto como sea posible. Si no posee reservas energé-
ticas se debilitara gravemente y puede morir. Al estar en estrés es más vulnerable a las enfermedades y a las plagas.
Además las múltiples heridas exponen la albura a los ataques de los patógenos. El árbol carece de energía para sellar
químicamente las heridas.
La poda extrema produce decaimiento: El árbol esta diseñado naturalmente para cerrar las heridas siempre y
cuando sea sano y las heridas no sean grandes y numerosas. Si las heridas son grandes y múltiples el árbol no
podrá compartimentar las mismas.
La poda extrema produce quemaduras solares. Se producen cancros, grietas y muerte de ramas.
La poda extrema crea riesgos: Al producirse brotes múltiples debajo de cada corte, esto crea un gran gasto al árbol
d e energía. Los nuevos brotes se forman sobre las capas más superficiales de las ramas madres.
Al crecer muy rápido y tienen una gran tendencia a romperse por lo que originan al mediano plazo un árbol más
riesgoso que al principio.
Resulta costoso: El costo de la poda no se limita a lo que se gasta en el momento de realizarla. Si el árbol sobrevive,
necesitará otra poda en poco tiempo. Deberá ser reducido de nuevo o deberá limpiarse el daño producido por las
tormentas. Si el árbol muere, deberá ser derribado. La poda extrema es una práctica que exige un gran manteni-
miento.
Afea a los arboles ya que pierden su estructura natural: La estructura natural de la ramificación es una maravilla
biológica. Los árboles presentan gran variedad de formas y hábitos de crecimiento, todos ellos con el objeto de
exponer sus hojas a la luz solar.

H- Consideraciones finales:
* La poda es una agresión al árbol.
* Es preciso evitar la poda siempre que sea posible.
* Limitarse a la formación, al mantenimiento.
* Elegir mas bien operaciones ligeras.
* Limitar la extensión de las heridas.
* Suprimir las podas extremas.
* Conocer las técnicas.

I- Bibliografía consultada
* Arbolado urbano, poda y conflictos. Prof Sergio Mellano.
Mercados y Empresas.
Año X n° 42 pag 21
* Poda de árboles ornamentales.
Ing Agr Carlos Anaya
* La poda de los árboles ornamentales.
Michau Emmanuel
Mundi Prensa-Madrid.1987
* Como podar árboles.
Forest Service.
Usda. EEUU. 1995
* Porqué el descopado lesiona a los árboles.
Sociedad Internacional de Arboricultura. 2005.
* La poda de los árboles adultos.
Sociedad Internacional de Arboricultura.2005.
* El corte correcto en la poda de los árboles.
Johannes Fussel. 1995.
* Modern Arboricultura.
Alex Shigo. 1991.

Publicación Elaborada por el Ingeniero Forestal Fabián Pérez.


Jefe del Departamento Servicio Forestal Comunitario.
Dirección de Desarrollo Forestal.
Ministerio de Asuntos Agrarios.
Provincia de Buenos Aires.